Crónica SONICBLAST FEST 2.022 (10º Aniversario)

La esperada 10º edición del festival portugués Sonicblast Fest se había hecho esperar tras dos años de cancelación por la pandemia, pero por fín, se hizo realidad. Con muchos interrogantes previos por el cambio de ubicación del evento, al ser trasladado como todos sabemos de Moledo a Praia Ancora, el pasado 10 de agosto arrancaba la mejor edición de un festival que ya se corona como posiblemente el más importante del género en toda Europa. Con un line-up difícilmente mejorable, la presente edición ofrecía apuestas sonoras variadas en las que cabían todos los géneros. Desde los deseados desde hace años ELECTRIC WIZARD, leyendas como PENTAGRAM, y apuestas diferentes, pero a la postre muy acertadas, como los exóticos MDOU MOCTAR o W.I.T.C.H. , pero no solo eso, sino bandas punteras de la escena como KING BUFFALO o SLIFT, finalmente hacían acto de presencia en el festival.

Para los habituales del festival, la ausencia del ya mítico escenario de la piscina era un punto de tristeza, también la posibilidad de que el festival pierda su esencia como un punto de encuentro de toda la familia de la escena, era otra gran inquietud. La calidad de las bandas participantes en las ediciones pasadas y la repercusión que Sonicblast lleva teniendo en Europa durante los últimos años, hacía que entre los asistentes encontramos bastante más público llegado más allá de la península ibérica (es lo que tiene hacer las cosas bien). Así las cosas, las algo más de 5.000 personas asistentes quedaron sumamente gratificadas.


Al llegar al recinto la sensación generalizada era de expectación, incluso se oían muchos comentarios sobre la capacidad del lugar para poder albergar a los asistentes. Lo cierto es que según se fue desarrollando el festival, quedó claro que la mayor amplitud del mismo hizo que se desarrollara de la mejor manera posible, y si, el recinto era más grande y con mayores servicios. Eran muchas las cosas que habían cambiado, y los cambios siempre son difíciles de digerir, especialmente para todos aquellos que consideramos Sonicblast como ‘nuestra casa’. Y ninguno queríamos que esa magia que verano tras verano nos transmitía la visita a Moledo, desapareciera. En esta ocasión el recinto tenía tres escenarios, dos en paralelo, lo que hacía que los cambios de bandas se desarrollaran con una mayor rapidez, pero a la vez podía impedir el movimiento entre uno y otro. Por otro lado, la ubicación junto a la playa y con la zona de acampada justo al lado, era punto a favor y otro en una carpa junto a la zona de restauración. Así desaparecían los tediosos desplazamientos de la anterior ubicación. El espacio para comer era mucho más acorde al volumen de público que asiste. Los puestos de comida (mucho más numerosos que en ediciones pasadas), los puestos de merchan, también en mayor numero que otras ocasiones, ofrecían un espacio más cómodo para los asistentes. En cuanto a la ubicación y condiciones de la zona de acampada, me consta que la organización negoció con las autoridades locales hasta el último momento las mejores condiciones de esta. Más amplia esta también, su ubicación en un espacio protegido impedía que pudieran tomarse todas medidas necesarias para un espacio así ante la posibilidad de deteriorar dicho espacio. Algo en lo que ya están trabajando para ediciones venideras, porque por si hay algún escéptico, Sonicblast Fest, seguirá en años venideros en la misma ubicación y con mejores condiciones para que los asistentes se sientan más cómodos. Uno de los problemas era la imposibilidad de poder acceder a la zona de acampada con sus vehículos, algo que entorpecía e incomodaba el poder asentarse en la misma con toda la comodidad. Me consta que desde este momento están trabajando para que esto se solucione, con una zona de parking mucho más cercana. Aun así, la hospitalidad con la que el municipio ha recibido la presencia del festival es algo a tener muy en cuenta para el futuro. Evidentemente hay muchas cosas que mejorar, (siempre las hay), pero puedo concluir, que el cambio de ubicación ha sido para mejor. La gestión de los canjes de tickets por las pulseras, los servicios e incluso una mayor oferta en restauración, son cuestiones que tienen margen de mejora. También la necesidad de una zona de descanso con alguna sombra. Todas estas cuestiones, para un festival que se ha convertido en referente en toda Europa, a buen seguro, serán mejoradas en el futuro. Pero si por algo se caracteriza Sonicblast, es por el público que va, un público fiel, un público amistoso (jamás he sido testigo de ningún altercado en todas las ediciones que he asistido), pero también puedo aseverar, que es el público más ardiente de todos los festivales europeos del género, algo que las bandas agradecen especialmente. Los pogos, los episodios de crowdsurfing se suceden ante el asombro de algunos, pero, sobre todo, Sonicblast es capaz de dibujar una sonrisa en cada uno de los presentes, algo que no tiene precio. En este aspecto he de señalar la profesionalidad y buena disposición del personal de seguridad ubicado junto al escenario, que hacía todo lo posible por la seguridad de los surfistas que allí llegaban, tratando de que nadie saliera lastimado, algo que desgraciadamente no siempre sucede en eventos de estas características.

MDOU MOCTAR

En cuanto a lo estrictamente musical, la variedad del line-up hacía que cada uno de los asistentes tuviera sus favoritos. Como suele ser habitual, el sonido del festival era optimo, a pesar de que el mismo no es igual en todas las zonas del recinto; la iluminación, me pareció algo mejor que en ediciones pasadas, donde algunos colores predominaban en casi todas las actuaciones. Al margen de gustos personales, me atrevería a decir que el auténtico triunfador y la sorpresa de la presente edición fue MDOU MOCTAR, el guitarrista tuareg originario de Nigeria, era un desconocido para la mayoría de los presentes, pero a la postre, se convirtió en el más alabado. Las caras de felicidad del público bailando, cantando y disfrutando con una actuación para enmarcar, no tenía precio. Como anécdota diré, que se me puso la carne de gallina cuando al final de su actuación, contemplaba desde lo alto del escenario a todas esas almas rebosantes de felicidad, con un músico que, como he citado, era desconocido para la mayoría, y diferente al resto de bandas, lo cual tiene mucho más mérito. Haberse metido a todo el auditorio en el bolsillo en un terreno que puramente no es el suyo, tiene mucho mérito. También hubo otras actuaciones sobresalientes, como la de EL PERRO, TEMPLE FANG, 1000 MODS, ELECTRIC WIZARD, KING WIZARD, BALA…


WARM-UP: Miércoles


El warm-up de la jornada del miércoles se desarrollaba en la carpa anexa al recinto principal, un espacio, que a la postre fue insuficiente para albergar a los muchos que no querían perderse nada del festival. Los presentes pudieron comprobar cómo se las gastan en directo los holandeses TEMPLE FANG. Una banda que he visto en varias ocasiones este año, y que siempre sorprenden y conquistan a la audiencia allá por donde van. Sus jams psicodélicas están al alcance de pocos, y en Sonicblast lo dejaron nuevamente patente, haciéndose un hueco en los amantes de los sonidos más psicotrópicos. Sin duda estamos ante una banda que merecería un escenario mayor, pero en la fiesta previa, dejaron patente toda su calidad. Los otros destacados de la jornada fueron EL PERRO. Muchas eran las ganas que tenía de ver en directo a la nueva banda del guitarra de RADIO MOSCOW, Parker Grigs. El quinteto no me defraudó. Con un sonido enraizado en el blues, la psicodelia y funk de los 70’s, los californianos llenaron de ritmo la jornada inaugural del festival.  Todo un aperitivo para lo que nos esperaba cuando actuaran en el segundo escenario, en la jornada del viernes, donde su apuesta sonora brillaría mucho más. En cualquier caso, la fiesta había comenzado, y la gente ya practicaba el crowdsurfing durante su actuación, algo, que sorprendía a la banda y que era el reflejo de las ganas de fiesta existentes. La noche de fiesta la cerraban TOXIC SHOCK, una banda que vería en la siguiente jornada y que me perdí, pero que según me comentaban, pusieron el recinto patas arriba, desatando el caos entre los asistentes.


Dia 1: JUEVES

Tras el descanso. una larguísima espera para comer en un restaurante local, impidió que pudiera asistir al completo a la actuación de MADMESS. La banda portuguesa era una de las señaladas en mi agenda, pero desgraciadamente solo pude ver las dos últimas canciones, lo que me dejó con ganas de más, en otra ocasión será.   A continuación, los noruegos THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES dejaban patente su solidez como banda que se maneja a la perfección en los territorios del blues pantanoso y psicodélico, como siempre, brillantes.

El público iba poblando poco a poco el recinto, y otros noruegos, SLOMOSA, eran los siguientes en tomar el segundo escenario (situado al lado del escenario principal). Era la cuarta vez que los veía este año, por lo que ya sabía a lo que me enfrentaba. Una banda joven, solvente, y que tiene algo especial. Sus sonidos desérticos se enriquecen con un buen trato de las melodías. Podemos decir que SLOMOSA son herederos de KYUSS pero con un apetecible tono melódico, algo con lo que acabaron por conquistar a la audiencia.

El plato fuerte de la jornada estaba por llegar. KING BUFFALO, una banda que la gran mayoría de los presentes no había tenido oportunidad de ver en vivo, y que posiblemente sea la que más en forma está en la actualidad.  El fin de semana anterior los había visto en Krach am Bach, donde nuevamente ofrecieron un concierto de 10, y yo tenía claro lo que nos esperaba. Los de Rochester abrían su show con ‘Eta kariane’, de su álbum Dead Star. Así se fueron sucediendo ‘Silverfish‘, ‘Hebetation‘, ‘Kerosene‘, ‘Sun shivers‘, ‘Centurion Loam‘ y ‘Cerberus‘, en una actuación que arrancó un poco fría, pero que según se sucedían las canciones, vio a la banda poner su maquinaria rítmica a pleno rendimiento. Sus hipnóticos ritmos, su psicodelia y las pinceladas shoegaze con toques de metal en línea TOOl, conquistaron a los presentes, erigiéndose como una de las bandas más destacadas y aclamadas de todo el fin de semana. KING BUFFALO juegan en otra liga, y en Sonicblast Fest, lo dejaron meridianamente claro.

 El listón estaba muy alto y MEADBODIES servían de transición para W.I.T.C.H. (We Intend To Cause Havoc) La legendaria de Zambia era otra de las marcadas en mi agenda. La banda se presentaba sin la presencia de su septuagenario cantante y líder Emanyeo «Jagari» Chanda. Los problemas con la tramitación de su visado le habían impedido estar presente. A pesar de ello él insistió en volar el mismo día del festival para actuar, pero finalmente no fue posible. Su teclista Patrick Mwondela cogía los mandos de las voces, pero su magia afro-rock quedó algo deslucida para lo que yo esperaba. En cualquier caso fue emocionante poder ver en vivo a una banda que sorprendió a mediados de los 70’s con sus psicodélicos ritmos afro-rock.  

NEBULA repetía presencia, y como en su anterior visita, el trio ofrecía una notable actuación. Sonando bastante contundentes, sus hordas de fuzz y sus guiños al proto-garage de vocación punk, conquistaban nuevamente a un público entregado. Llegaba una de las bandas más esperadas del cartel, las leyendas del desierto BRANT BJORK y NICK OLIVERI, junto al batería Ryan Gut, con su nuevo proyecto STÖNER. Otra banda que había tenido la oportunidad de ver en Kristonfest y en Desertfest Berlín, con actuaciones contrapuestas. Aquí pesó más el nombre que la calidad, con una actuación lineal, e incluso algo monótona. Los californianos fueron una pequeña decepción para muchos de los presentes, algo que solventaron con su habitual tema de KYUSS al final de su actuación, algo que enardecía a sus seguidores. Pareciera que ya no sienten sus actuaciones como al principio de su larga gira, resultando algo insulsos y con poco gancho.

Antes del otro plato fuerte de la jornada, TOXIC SHOCK repetían actuación en el segundo escenario, dejando claro que son una banda con un espíritu punk muy enraizado, los belgas volvieron a crear el caos. Llegaba la hora de otra banda muy esperada. SLIFT, han crecido exponencialmente como banda de un tiempo a esta parte, y donde actúan, arrasan, y Sonicblast no iba a ser una excepción. Su psicodelia frenética y electrizante, unida a sus habituales ambientaciones lumínicas y caleidoscópicas, aturdían a los presentes elevándonos a un éxtasis embriagador. Endiabladamente rápidos en la ejecución de sus canciones, salvajes, y con un espíritu HAWKWIND que pocos saben ejecutar como ellos. Con una actuación vibrante atacaban las neuronas de la audiencia, haciendo que éstas, se pusieran a toda velocidad en su particular agujero negro sonoro, hasta dejarnos exhaustos. Sobresalientes una vez más.  

La noche estaba bien entrada y solo pude disfrutar un par de canciones de TRAVO, así daba por concluida una jornada intensa y que nos había deparado grandes emociones.


Día 2: VIERNES

El día comenzaba en el escenario de la carpa con dos bandas llenas de vitalidad, lo necesario para ir calentando motores para otra larga jornada. ROSY FINCH descargaban toda su fuerza con golpes sludge y una fuerte inspiración 90’s, para ofrecer un show ardiente, solo empañado con algún problema técnico que resto algo de brillo a una actuación notable. Su propuesta conectaba con los más madrugadores, que desafiaban el calor de las primeras horas de la tarde. Consiguieron que el público cayera rendido a sus pies a pesar de que no era la mejor forma de presentarse en el festival, seguramente merecían un espacio de mayor protagonismo.

Mientras, el trio alemán 24/DIVA HEAVEN, conseguían sorprender al personal con su desparpajo. Ellas son la fiesta, y donde tocan, logran ponerlo todo patas arriba con sus divertidos shows. Ya en el segundo escenario, LUNAVIEJA, con una puesta en escena fantástica, sorprendían con sus máscaras, disfraces y rituales, hasta convertirse en una grata sorpresa para muchos, en los que me incluyo. Puestas en escena así, siempre son de agradecer y ese halo místico y fantástico, consiguió la aprobación de los que se acercaron a ver su show.

En el escenario principal, THE MACHINE, en su tercera visita al festival, dejaban un buen sabor de boca con una actuación que comenzó algo dubitativa pero que según avanzaba mejoró.

GREEN LUNG les tomaban el testigo en el segundo escenario para mostrar su buen hacer en los sonidos proto-metal de los 70’s. A priori era una de las bandas que tenía marcadas en mi agenda, ya que nunca los había visto en vivo, y a pesar de ofrecer una gran actuación, me dejaron algo decepcionado (mis expectativas estaban muy altas con ellos). Sentí como que en directo se convertían en una banda más de hard & heavy, cuando en disco, sus canciones ofrecen muchos más matices. Esto no quiere decir que no consiguieran un puesto destacado en una jornada, que todavía nos reservaba alguna sorpresa.

Era el momento de que los también británicos PIGSX7 revolucionaran el recinto con su fuerza. Los pogos y mosh se sucedían hasta el punto de que su cantante no se pudo resistir y se bajó con el público para surfear cantando sobre las cabezas de una multitud enardecida. Ellos son una banda ecléctica, o los amas o los odias, y en Sonicblast sucedieron ambas cosas. Si en el warm-up EL PERRO ya dejaron muestras de su calidad, en su actuación en el segundo escenario, incluso se superaron. Esa fusión de elementos Hendrix, con ritmo más propios de SANTANA, y el torrente de wah wah y percusión, lograron encandilar a una audiencia que cada vez era más numerosa a esas horas de la tarde. Sin duda, la confirmación de que su álbum debut no era obra de la casualidad, porque el quinteto tiene talento para ofrecer una gran fiesta de sonidos y ritmos coloristas. De los más destacados de la jornada.

Otra de las sorpresas de la tarde, fueron FRANKIE AND THE WITCH FINGERS, una banda casi desconocida para mí y que me impactó con su puesta en escena. Psicodelia, garage, pero con la suficiente fuerza como para enamorar a algunos de los más ortodoxos fieles del Stoner. Supieron cambiar el ritmo por la pesadez en el momento justo, algo, con lo que consiguieron un brillante, equilibrado y sorprendente show. Otros que repetían eran CONAN, una banda que se escapa de mis gustos, pero con la que sus incondicionales disfrutaron. El escenario principal se iluminaba de azul para recibir a unos WITCH con Mario Rubalcaba en los tambores. El batería de EARTHLESS suplía a J Macis en la gira europea con total solvencia. A WITCH también los había visto el fin de semana anterior, y su actuación me había dejado un poco decepcionado. Aquí comenzaron un poco lineales y sin chispa, pero según avanzaba su show, fueron a más. WITCH son una banda que he visto tres veces en directo, y con la que siempre he esperado más de lo que finalmente me han ofrecido. Aun así, tras un comienzo algo monótono, su actuación fue de menos a más, para brillar en su parte final. Son unos magníficos músicos, pero considero que les falta un punto de no sé muy bien que, para terminar de explotar y convencerme en directo, como lo hacen en disco. Era el momento de otra banda esperada. MOURA se han erigido como una de las bandas españolas más cambiantes y apetecibles, y el Sonicblast era el lugar perfecto para reivindicarse. Estos druidas del siglo XXI volvieron a ofrecer una magnífica actuación con la versatilidad de estilos que manejan, y todos brillantemente. Fueron una banda que maravillaron y dejaron indiferente a partes iguales. Hay que entender que el gusto mayoritario del público está algo alejado de su propuesta sonora, pero, de todas formas, se marcaron una actuación realmente mágica, que se vio ligeramente empañada en su conclusión, ya que tuvieron que cortar la misma al haberse excedido del horario, ya que las estrellas del festival tenían que comenzar su actuación a las 12:00 de la noche.

Con un recinto abarrotado ELECTRIC WIZARD salían a un escenario presidido por el rojo como suele ser habitual en sus conciertos. Sus pesados y densos sonidos ocultistas, conectaban con un público que mayoritariamente les añoraba. El cuarteto comandado por Jan Orberg y custodiado por Liz Buckingham, el ex-bajista de Hawkwind Haz Wheaton, y Simon Poole a la batería, les dieron a sus acólitos, la pócima mágica que todos esperaban. Golpes de pesado y denso rock ocultista, adornado con proyecciones psicotrópicas para confirmar porque eran la banda que se había llevado un pellizco importante del presupuesto del festival (cuando conocí la cifra que habían cobrado por su presencia en el festival, realmente me asusté). Con ellos, tanto la organización como la mayoría de los habituales del festival se habían redimido, ya que la banda dio lo que se esperaba de ellos, corroborando por qué eran los cabezas del cartel del festival.

No era fácil salir al escenario después de que las leyendas hubieran terminado su actuación, pero unos irreverentes KALEIDOBOLT lo hicieron sin ningún tipo de complejo. Ya solo el mono negro que lucía su bajista Marco, con la silueta de un esqueleto, dejaba claro que no son nada retraídos. Venía de verlos en dos ocasiones en los últimos meses, y tenía claro cuál iba a ser el camino que tomaría su actuación. La mezcla de sonidos proto-metal 70’s con los embriagadores momentos de psicodelia en pura vena Hawkwind, conquistaban a un público mas escaso a esas horas de la noche. Los que resistieron a la fatiga, lo celebraron sin duda. Con ellos, concluía para mí una jornada intensa, que nos había deparado grandes momentos.


Día 3: SÁBADO

El festival llegaba a su último día, y a pesar de los grandes momentos vividos en los días previos, la jornada nos iba a deparar grandes sorpresas. El cansancio acumulado se notaba en la falta de público a primeras horas de la jornada. El trio berlinés SAMAVAYO actuaba ante una audiencia escasa, pero aun así, dejaban un magnífico sabor de boca entre los más madrugadores, cerrando los conciertos en la carpa. Sin demora, el escenario principal recibía a THE BLACK WIZARDS, otra de las bandas que había visto en un par de ocasiones en los últimos meses. En formato trio, con Jose Roberto al bajo, Helena a la batería y Joana a la guitarra, desplegaban todas sus artes en el blues de inspiración west-coast, enriquecido con momentos de mayor intensidad. Los portugueses son una banda que sigue creciendo y que son garantía de calidad, como así lo corroboraron una vez más en su tercera visita al festival.

La ausencia del cartel de los noruegos MYTHIC SUNSHIP a última hora por problemas de salud, me brindaba la oportunidad de ver a DEATCHANT, una banda que había actuado la jornada anterior a altas horas de la noche, y que repetía en horario de tarde. Había escuchado muchas alabanzas a su actuación, pero no conseguí conectar con su apuesta de heavy-metal algo trasnochado (soy consciente que me lloverán críticas por esto), pero me parecieron una banda corriente, que realizaron una actuación enérgica, pero sin mucho más. Tras ellos, los británicos PSYCHLONA tomaban el escenario principal para dar un show correcto, pero algo falto de chispa, siendo demasiado planos en su sonido desértico.

Ya con el recinto mucho más nutrido de público, el dúo gallego BALA, ponía la chispa que les había faltado a los británicos. Ardientes, desenfadas y con mucha garra, BALA se metieron al público en el bolsillo con su aguerrido sonido alternativo. La jornada había tomado un camino ascendente, y llegaba el gran momento de todo el fin de semana. Ver a unos tipos con túnicas de llamativos colores y turbantes puede resultar algo pintoresco, pero cuando el sonido de la guitarra chirría como si del mismísimo Hendrix se tratara, y los ritmos tribales del desierto se expanden sobre los presentes, ‘LA MAGIA’ se produce. Era estremecedor ver como todo el auditorio al unísono, bailaba y cantaba mientras sus caras dibujaban amplias sonrisas. MDOU MOCTAR no es una banda acostumbrada a este tipo de festivales, pero en Sonicblast supieron entender como meterse al público en el bolsillo. Si en disco pueden parecer algo difíciles de digerir, en su actuación, optaron por imprimir la pesadez sin renunciar a su esencia. Su psicodelia exótica impregnaba de felicidad los corazones de todo el personal, llevándose la mayor ovación de todo el festival. Todavía me estremezco cada vez que recuerdo esos momentos en los que miles de almas disfrutaban y se divertían con un músico talentoso y entrañable que supo conectar con un auditorio que, a priori, no era el suyo. Con una actuación sobresaliente, MDOU MOCTAR conquistaba Sonicblast Fest con un concierto, que, para muchos, entre los que me incluyo, fue lo mejor de todo el fin de semana.

Después de una actuación así, las ganas de fiesta seguían y el chute de dopamina que había inyectado el nigeriano en los presentes, tuvo su continuidad con otra banda veterana en el festival. ATOMIC BITCHWAX estuvieron a la altura, con una actuación notable que hizo las delicias de sus incondicionales, demostrando que están en plena forma. Pero el festival no daba tregua, y llegaba la hora de PENTAGRAM, otra de las bandas más deseadas. La reputación de su cantante y líder BOBBY LIEBENG siempre es un punto de preocupación, pero en su segunda visita a Sonicblast, volvieron a ejecutar un concierto notable, en el que Bobby exprimía sus artes, ataviado con camisa de seda blanca y pantalones negros de campana, como la estrella del rock que es (o más bien que fue). En su repertorio algunos de sus clásicos hicieron las delicias del público entregado. Pero Bobby, siguiendo todo un personaje, y según me cuentan, después de su actuación visitó la zona de la acampada en busca de droga. Hay cosas que con el tiempo, no cambian.

Con el altísimo nivel de actuaciones de la jornada, los griegos 1000 MODS, no se quedaron atrás, ofreciendo uno de los mejores conciertos que los he visto en mi vida, sino el mejor. Impecables haciendo lo que hacen, fueron aupados por las hordas de seguidores stoners que tiene por estos lares. Uno de los destacados de la jornada. Mucha adrenalina esparcida por el recinto del festival lleno de gente, cuando llegaba la hora de la mística hipnótica de MY SLEEPING KARMA. Una banda entrañable y muy querida, que jamás desentona, y que cada una de sus actuaciones son impecables. Así, poniendo la pausa con su combinación de psicodelia trascendental y post-rock, pusieron la nota mística. Pero esto no quiere decir que no ofrecieran también su pesadez, que la tienen, y la usan siempre en el momento preciso. Solo era necesario ver la complicidad de sus miembros con gestos sonrisas y abrazos, para descubrir que se lo estaban pasando bien. Y cuando unos músicos disfrutan con lo que hacen, transmiten a su público todas esas buenas vibraciones, algo, que nuevamente, volvió a suceder.

Pero la fiesta no acababa y si hay una banda para que todo se vuelva caótico, esos son ORANGE GOBLIN. Como he repetido numerosas veces, nunca me pondré un disco en casa de ORANGE GOBLIN, pero me parecen una banda fundamental en cualquier festival. Ellos son garantía de fiesta, de pogos de mosh, y un torrente de trabajo para el personal de seguridad cercano al escenario. Un personal que cumplió con su misión de manera impecable, recibiendo en el foso a los múltiples ‘surferos’ que llegaban durante la actuación de los británicos, siendo correctos en su misión de repartir heavy metal. Ya solo quedaba ver a los grasientos WEEDEATER, otra banda con la que no consigo conectar, pero que tiene a múltiples fieles. Con su sucio sonido de alcantarilla, el sludge más hediondo, se apoderaba del cierre del Sonicblast. Con su cantante Dave «Dixie» Collins dando cuenta de una botella de bourbon, deambulando sobre el escenario, poniendo muecas, haciendo obscenidades, y golpeando con el sonido aterrador de su bajo. Sus incondicionales disfrutarían con su show, yo no conseguí conectar.

Aquí terminaba mi periplo en el festival con la satisfacción de haber vivido, la que a buen seguro ha sido la mejor edición del festival en su décimo aniversario, ya que todos los malos augurios quedaron disipados con el buen ambiente siempre presente, y con unas bandas que estuvieron a un altísimo nivel. ¿Se puede pedir más?, SI, que los próximos doce meses pasen rápido y llegué ya la 11º edición del que posiblemente sea el mejor festival de Europa. Un festival que sigue siendo un punto de encuentro de muchos fieles de la escena que van allí como el que va a su casa, porque Sonicblast es nuestra casa. No quisiera terminar sin agradecer a los organizadores Ricardo y Telma su magnífica hospitalidad, así como a todos los que se acercaron a mí para mostrarme todo su reconocimiento, cariño y afecto, algo que agradezco enormemente. GRACIAS A TODOS, ¡Nos vemos en 2023!.

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Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 4)

La 10 edición de Desertfest Berlín llegaba a su última etapa tras tres jornadas intensas. En el último día actuarían: SÂVER, SLOMOSA, KALEIDOBOLT, STÖNER, PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS, UFOMAMMUT, ROTOR, ELDER y BARONESS

SÂVER

La banda noruega desarrollaba su show entre una densa neblina creado por los efectos de humo presentes en casi todos los shows, pero llevando esta atmósfera mas allá. Alternando momentos de un aparente misticismo con golpes de post-metal y momentos hardcore. Contundentes y pesados, su gritón cantante acompañaba las embestidas de sus ásperos riffs en esa espesura inquietante y oscura. Seguramente no son la mejor banda para abrir una jornada, pero el trio se desenvolvió con solvencia para gozo de sus más fervientes seguidores.

(video gentileza de Mister Virus)

SLOMOSA

Lo de los noruegos es un caso especial. Una banda que salió por primera vez a tocar fuera de las fronteras de Noruega el pasado otoño (Desertfest-Amberes) y que desde entonces no ha parado de tocar. Llegaban a Berlín siendo esperados con sumo cariño por sus más fieles seguidores. El joven cuarteto, como ya había comprobado unas semanas antes en Madrid, se mantiene fiel a su propuesta sin muchos altibajos. Solventes y sabiendo combinar la frialdad del norte de Europa con la calidez de los desiertos californianos. Ellos son una banda especial y el buen trabajo que hacen con las melodías hace que su música no resulte estereotipada, sabiendo como conquistar a su audiencia, algo que consiguieron con una gran actuación que muchos recordarán.

(video gentileza de Mister Virus)

KALEIDOBOLT

El trio finlandés se incorporaba a última hora al line-uop del festival ante a ausencia de los franceses SLIFT. Otra banda que había visto en directo unas semanas antes, y que sobre el menor de los escenarios del Desertfest, dejó un rastro de destrucción. Conquistando al público por la vía rápida, el torbellino KALEIDOBOLT cayó sobre Berlín dejando un paisaje desolador. Su propuesta basada en la psicodelia cósmica ejecutada a la velocidad de la luz, resulto ciertamente impactante, y con ella consiguieron una de las actuaciones más destacadas de todo el festival. Puede que no todos supieran asimilar su sonido, pero que duda cabe, que las caras del público durante su actuación eran el reflejo de que el trio había sorprendido a muchos. Cada día más maduros y con un sonido personal, que, si bien está basado por momentos en el sonido heredero de bandas como  Hawkwind, también bebe del proto-metal de los 70’s, pero con la suficiente personalidad como para que se les pueda identificar por ellos mismos. Salvajes, enérgicos, insuflaron las fuerzas que ya iban empezando a faltar a un público exhausto tras las tres jornadas anteriores. ¡Arrolladores!

(Video cortesía de Mister Virus)


STÖNER

Las leyendas del desierto con dos KYUSS en sus filas eran el primero de los platos fuertes de jornada. Tuve la sensación que se su primer álbum no había calado demasiado profundo en los corazones de los fans, pero ver juntos a Brant Bjork y a Nick Oliveri siempre es un aliciente. Su actuación estuvo de alguna manera marcada por los problemas de sonido, que enfurecieron a un Nick que se mostraba cabreado porque aquello no sonaba como el quería. De hecho, hubo un momento en el que llegué a temer por la continuidad de su actuación ya que Nick maldecía y estuvo a punto de lanzar su bajo ante la frustración. Dejando esto a un lado, su actuación fue correcta pero no tan sublime como la que había visto en el Kristonfest en Madrid tres semanas antes. Fueron leyendas, y todavía lo son a pesar de las adversidades siguen siéndolo. Si los problemas de sonido apagaron su actuación, los californianos apostaron fuerte y cerraron su actuación con dos versiones de KYUSS (Green machine y Gardenia) con las que se congraciaron con un público desbocado.

(video cortesía de Mister Virus)

PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS

Los británicos son una banda con la que no hay medias tintas, o los amas o los odias. Su extraña puesta en escena con su cantante encogido como un perturbado en su celda de aislamiento o arrastrándose por el suelo del escenario suele ser algo desconcertante, pero la banda es capaz de convertirse en un particular Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Mi experiencia previa con ellos en concierto fu tal y como describo, algo desconcertante, y en esta ocasión me parecieron una banda extraña, pero que tiene algo. Con su actuación lograron embadurnar al público de esos lodos lúgubres a golpes de sludge entre momentos más psicodélicos.  

(video gentileza de Mister Virus)

UFOMAMMUT

Una banda que no deja de sorprenderme. Con mas de 20 años de carrera a sus espaldas y gran legión de fans, tras la publicación de su último álbum tenía mis dudas del camino por el que tiraría su actuación. ¿Veríamos a los UFOMAMMUT más pesados o su actuación tomaría la ruta de la experimentación? Auspiciados por un rojo marciano en el juego de luces, sus riffs se alargaban guardando el equilibrio entre la densidad sludge y la vocación cósmica. Con bastantes momentos psicodélicos, pero también con brillantes momentos de contundencia sonora. Con estos últimos conectaban mas con el público, ya que las pausas lisérgicas provocaban un letargo en los asistentes. No era el típico ‘viaje’ te lleva a flotar, sino más bien incredulidad o apatía en la mayor parte de la audiencia; o al menos decían sus rostros, unos rostros que se agitaban cuando la intensidad subía. Un show equilibrado que combinaba ambas facetas, acabó por conquistar a un publico entregado.

(video gentileza de Mister Virus)

ROTOR

Dentro del apartado de bandas veteranas encontramos a los berlineses. El cuarteto es capaz de ofrecer su mejor versión en cada una de sus actuaciones, sin que nunca fallen a sus incondicionales. ROTOR son una banda que no se prodiga mucho en directo, y que rara vez sale a tocar fuera de Alemania, por lo que para muchos de los presentes, era la primera ocasión en la que podían verlos en directo. La profesionalidad con la que afrontan cada una de sus actuaciones hace que todo este premeditado, pero a su vez que cuente la frescura de la improvisación. Ellos no interactúan con el público, se limitan a tocar sus canciones, y su música, hace el resto. En su ciudad natal ofrecieron uno de los mejores shows que los visto, y eso que siempre han estado sobresalientes. Pesados y volátiles a la vez, consiguen golpear con sus riffs con toda la contundencia posible, pero a la vez hacen que toda la audiencia levite en un sueño del que nadie querrá despertar. Bien podemos decir, que ROTOR nos regalaron uno de los mejores shows de todo el festival, sin un solo ‘pero’. A lo largo de los cuatro días de festival, hubo muchas bandas que tuvieron algunos problemas con el sonido. La premura de tiempo para comenzar las actuaciones hacía que el sonido se fuera equilibrando según las bandas iban interpretando sus canciones, pero entre bambalinas pude comprobar que ROTOR había facilitado al técnico de sonido un par de folios con todas las claves de su configuración, esto quedo reflejado en show impoluto en el que nada falló, una actuación de ‘Matricula de honor’ con la que conquistaron a un público con un veredicto unánime. ¡¡¡MAGISTRALES!!!

(video gentileza de Mister Virus)

ELDER

Si con la actuación de ROTOR todos estábamos flotando en alguna nebulosa celestial, el éxtasis no había terminado ahí, ya que llegaba la hora de ELDER. El festival estaba llegando a su fin y parecía que nadie quería que aquello acabara, por lo que durante su actuación el grueso del público estaba junto al escenario principal, donde se iba a producir el que para mí, fue el mejor concierto de todo el festival. Si en sus comienzos ELDER nacieron como una banda de doom y Stoner, ahora, con la madurez que aporta el paso del tiempo, se han convertido en una banda todoterreno, una banda que no deja de experimentar para abrir nuevos horizontes a su música, una música que no se pone límites. Esto quedo meridianamente reflejado en una actuación de 10. ELDER fueron toda maquinaria de perfección, pesados, progresivos, psicodélicos, rockeros, de todo hubo en una actuación en la que con cada canción conquistaban un trocito de nuestros corazones. Largos desarrollos que abarcaba una amplia gama cromática era el argumento que la banda ofrecía a sus fieles en su actuación. Posiblemente la banda que mejor supo adaptar su sonido al del auditorio. No puedo poner ninguna pega a una actuación sobresaliente, esplendorosa y completamente MAGISTRAL. La mejor banda de la edición del 10 aniversario de uno, sino el mejor, festival del género que hay en Europa, Desertfest-Berlin.  


BARONESS

El festival había llegado a su fin, y a estos cuatro intensos días solo les quedaba el epílogo de BARONESS.  Jamás los había visto en directo, y la congregación de público junto al escenario, me trasmitía que son una banda con muchos y fieles seguidores. Para mí era una incógnita, pero siempre estoy abierto a descubrir a grandes bandas y BARONESS, me demostraron que lo son. Una puesta en escena con una luminotecnia bastante atrayente que hacía que cada una de sus canciones brillara con luz propia. El cuarteto de Pensilvania me trasladas a los albores de los 80’s con ganchos de heavy-rock y estribillos contagiosos perfectamente ejecutados, pero también me ponía en orbita con un sonido contemporáneo y absolutamente brillante. Una gratísima sorpresa para mí, ya que consiguieron conquistarme a pesar de no ser en absoluto una de mis bandas favoritas del festival. El público vibrando con ese sonido diabólico a puro heavy-rock, pero también a esas canciones que se convierten en himnos gracias a sus fantásticas melodías. El cuarteto no se quedaba ahí, y también nos brindaba gloriosos momentos de metal progresivo con un sonido limpio pero contundente, algo que no todas las bandas habían conseguido.

Crónica: PSYCLOPS FEST. Con SACRI MONTI, KALEIDOBOLT y GRANDE ROYALE

La promotora Red Sun Barcelona tras un periodo sin actividad, retomaba meses atrás la programación de eventos, y el pasado fin de semana nos presentaba su nuevo festival, PSYCLOPS FEST. Un evento con dos citas, en Madrid y Barcelona con la presencia de los californianos SACRI MONTI, el trio finlandés KALEIDOBOLT y la banda sueca GRANDE ROYALE. Un cartel lo suficientemente apetitoso como para no perdérselo. La cita madrileña tenía lugar en la Sala Wurlitzer Ballroom, todo un referente de la noche en vivo madrileña. Mi llegada a la sala coincidía con la llegada de los chicos de SACRI MONTI y KALEIDOBOLT, que en esos momentos estaban metiendo sus equipos e instrumentos desde sus vehículos. Viejos amigos con los que he coincidido en diversos festivales y con los que intercambiaba saludos e impresiones en los momentos previos. Casualmente, dos días antes, había contactado conmigo Marco, el bajista de KALEIDOBOLT, que desde Oporto solicitaba mi ayuda para solventar los problemas que tenía para que su pedalera pasara los trámites aduaneros para llegar a España ya que días antes la había olvidado en Suiza, donde habían actuado. Gratificado por el resultado de mis gestiones, me mostraba su apreciada pedalera e intercambiábamos charla junto a unas cervezas. Las bandas reponían fuerzas después del viaje, antes de iniciar una prueba de sonido que no se demoró en exceso. Allí se notaba que ambas bandas tocan ya de memoria y no necesitan muchos preparativos para poder ofrecer un gran show. Después de reponer fuerzas y de llenar la sala con las innumerables cajas que portaban su equipo de sonido, conseguían que todo quedara listo para una gran noche de rock y psicodelia.

Los encargados de calentar motores eran los suecos GRANDE ROYALE, una banda que no había visto en vivo con anterioridad, pero que por sus trabajos previos, me hacía augurar fuertes descargas de hard & heavy rock clásico. De todos es sabido ya a estas alturas, el amor que las bandas suecas tienen por los sonidos retro y eso precisamente, era lo que nos esperaba.


Con una sala con el aforo sin completar, iniciaban su concierto mostrando sus armas desde el inicio. Golpes de rock sin complejos y ganchos en forma de estribillos, con cuatro tipos rebosantes de una energía que trasladaban desde sus primeros temas al personal presente en el WURLI. Mientras, en el exterior iba llegando el resto de público con ganas de ver por primera vez en la capital a SACRI MONTI, la banda que mayor expectación despertaba. Los fineses KALEIDOBOLT habían tocado cuatro años atrás como acompañantes de RADIO MOSCOW, dejando unas magníficas sensaciones, por lo que alguno de los presentes ya tenían referencias de lo que son capaces en directo.


A las 9’30 de la noche GRANDE ROYALE iniciaban una actuación en la que, desde el inicio, golpeaban a la audiencia con un torrente de decibelios. La sala atronaba con un sonido a alto volumen. No tardaron mucho en conectar con el todavía poco público presente en la sala.  Los suecos ofrecían un show ardiente con el que ponían al personal predispuesto para la fiesta.  Así lo reflejaban los bailes y vítores de la gente junto al escenario. Poco a poco, durante sus cuarenta minutos de actuación, el resto del público se iba incorporando a la fiesta.  La banda completaba un show correcto y divertido con el que cumplían sobradamente su misión, calentar el ambiente, y además lo hicieron dejando un grato sabor de boca.


A la calurosa noche madrileña no le faltaba de nada para que fuera una jornada épica. Con la salida KALEIDOBOLT al escenario la sala se iba llenando sin llegar a su aforo completo, algo increíble, teniendo en cuenta que era una noche de viernes y el cartel ofrecido por RED SUN era muy apetitoso. Una vez más, debemos hacérnoslo mirar, porque eventos de esta calidad con un precio asequible, bien debieran de colgar el cartel de sold-out, algo que tristemente no sucedió. Si es cierto la gran avalancha de conciertos post-pandemia hace que no todo el mundo pueda asistir a todos, pero insisto, es para reflexionar.  KALEIDOBOLT acabada de publicar su nuevo álbum unos días antes, y su actuación se soportó en este último trabajo. La calidad y fuerza que tiene el trio dejaba caras de estupefacción entre parte de una audiencia, que por momento no daba crédito al buen hacer de los finlandeses.

Sin duda KALEIDOBOLT es una banda de directo, y tiene argumentos para golpear con pesados riffs, pero sobre todo para contagiar sus bacanales psicotrópicas. En esto son unos auténticos maestros. Su sonido contundente y efectivo, calaba profundo entre una audiencia que se rendía a su impactante apuesta sonora. Una grata sorpresa para muchos y un gozo para los que ya sabían de qué iba su show. Inmensos, y con una evolución que parece no tener límites; su combinación de elementos proto-metal con vibraciones stoner y profundamente psicodélicas, no está al alcance de cualquier banda.


La noche discurría con rostros de felicidad entre un público que había disfrutado con las dos bandas previas, especialmente con KALEIDOBOLT, una banda que había volado la cabeza de muchos de los presentes. Pero todavía quedaba el plato fuerte de la noche.

La primera pregunta que nos hacíamos era como se las ingeniarían los cinco miembros de SACRI MONTI para repartirse el pequeño escenario del WURLI. En los momentos previos a la prueba de sonido habían llenado por completo la sala con sus amplificadores y cajas de instrumentos, material…, Siendo un quinteto que lleva teclados y una batería de doble bombo, no lo tendría fácil. El rock and roll es así, y hay que adaptarse a las circunstancias, algo que hicieron a la perfección los de San Diego.   Sin mucho espacio para moverse con libertad sobre el estrado, SACRI MONTI nos llevaban al cielo con su apuesta psico-progresiva. De nuevo las caras de admiración y sorpresa, eran el reflejo de lo que estaba sucediendo en la noche del pasado viernes. A lo largo de su actuación, la banda desgranaba parte del contenido de su último álbum. Un sonido poderoso hacía vibrar a los presentes, hasta llevarlos a ejecutar algún episodio de crowdsurfing, algo que sirve para barómetro de una actuación caliente. En eso SACRI MONTI son unos magos, y saben compaginar sus ensoñadoras melodías con pasajes de psicodelia ácida y golpes de intensidad.

SACRI MONTI ejecutaron una actuación a la altura de su calidad, y acabaron conquistando a todos los presentes. Los comentarios eran unánimes ‘¡Que bolaco!! ¡Qué buenos son!, ¡son la bomba!, eran algunas de las frases que salían de las bocas de un público gratificado. La noche acababa con las bandas interactuando con sus seguidores en el puesto de merch y en el exterior de la sala,  donde se hacían múltiples fotos con la gente; ya que estos chicos son accesibles y saben lo que es el underground, un lugar en el que, en otras circunstancias no deberían estar, ya que la calidad que atesoran, les harían merecedores de un espacio y difusión mucho mayor.


Sin duda la primera edición de PSYCLOPS FEST fue una fiesta por todo lo alto, una fiesta que espero que se repita en próximas ediciones, y que a la vez tenga un mayor respaldo por parte de un público a veces acomodado y otras superado por eventos que se amontonan.  Desde DenpaFuzz doy las gracias a RED SUN por traernos festivales de estas características y por el exquisito trato recibido para poder contaros todo lo acontecido. ¡¡LARGA VIDA AL PSYCLOPS FEST!

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

KALEIDOBOLT.- ‘ THIS ONE SIMPLE TRICK’ (Finlandia) proto-metal, fuzz, progressive, Stoner, hard-rock, 70’s, (reseña aquí)

WO FAT.- ‘THE SINGULARITY’ (US) desert-rock, fuzz, stoner, hard-rock, blues, proto-metal, psychedelic-rock (reseña aquí)

GNOME.- ‘KING’ (Belgica) psychedelic-rock, Stoner, heavy-rock, desert-rock, hard-rock, 70’s

FUZZ MEADOWS.- ‘ORANGE SUNSHINE’ (Australia) psychedelic-rock, stoner, fuzz, desert-rock, post-rock (reseña aquí)

KIKAGAKU MOYO.- ‘KUMOYO ISLAND’ (Japón) psychedelic-rock, kraut, rock, space, acid-folk

DA CAPTAIN TRIPS.- ‘MATHS OF THE ELEMENTS‘ (Italia) instrumental, psychedelic, psychedelic-rock, kraut

SYBERIA.- ‘STATEMENT ON DEATH’ (España) post-rock, post-metal, instrumental, rock

HASHISHIAN.- ‘HASHISHIAN’ (Indonesia) psychedelic-rock, drone, meditative, psychedelic, acid-rock, doom

KADAVERMARCH.- ‘INTO OBLIVION’ (Dinamarca) Stoner, psychedelic-rock, heavy-rock

STÖNER.- ‘TOTALLY’ (US) Stoner, desert-rock, fuzz, swamp-rock, blues, rock

BIRDSTONE.- ‘LOSS‘ (Francia) blues, rock, Stoner, hard-rock, heavy-rock, 70’s

MAAT.-MAAT’ (Mexico) psychedelic-rock, instrumental, kraut, jam-band,

ARKON.- ‘HYPERICUM’ (Italia) heavy-rock, Stoner, heavy-metal, proto-doom,

UFOMAMMUT.- ‘FENICE’ (Italia) psychedelic-rock, post-metal, experimental, metal, space

STRANGE HORIZON.- ‘BEYOND THE STRANGE HORIZON’ (Noruega) heavy-rock, doom, metal, doom, hard-rock

WASTE A SAINT.- ‘HYPERCARNIVORE’ (Noruega) fuzz, hard-rock, stoner, psychedelic-rock

KUNGENS MAN.- ‘KUNGENS LJUD & BILD‘ (Suecia) psychedelic- rock, space, kraut, improvisation, experimental,

SLEEP’S SISTER.- ‘ESCHEATMENT’ (Israel) darkwave, dark-ambient, post-metal, experimental

SLOW DRAW.-‘BORN IN COFFINS’ (US) experimental, drone, ambient,

LU SILVER.- ‘LUNELINESS’ (Italia) psychedelic-rock, psychedelic, dark-folk, folk, rock

Reseña: KALEIDOBOLT.- ‘This one simple trick’

Los fineses KALEIDOBOLT llevan tiempo labrándose su reputación como una de las bandas pujantes de la escena pesada de los últimos años. Su conjunción de sonido primitivos herederos del proto-metal de los 70’s, con elementos stoner y sus desarrollos progresivos, les hacen ser una banda particular y a la vez única. Así queda reflejado en su nuevo álbum ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’.  En este nuevo trabajo nada es como parece ser, ya que cada canción nos ofrece giros infinitos en su desarrollo, lo que convierte estas en un gancho fundamental para tener atrapado al oyente. Su proto-metal frenético hierve a fuego lento hasta conseguir un manjar de hard-progresivo, psicodelia, e incluso blues, pero ante todo estamos ante canciones elaboradas en las que nada parece dejado al azar. KALEIDOBOLT son un trio letal, capaz de aturdirte con riffs tóxicos y pesados, con bacanales de tambores estruendosos, y con hipnóticas líneas de bajo. Sonando más feroces que nunca, componer canciones euforizantes con las que de inmediato contagian al oyente con certeras andanas de riffs y melodías, en las que las voces juegas un papel importe y decisivo. Sus explosivas canciones no son únicamente la confirmación de la pesadez de la banda, sino que revelan que la composición de las mismas se realiza con cuidado y esmero, como reflejan las hechizantes voces coros y estribillos en ellas contenidas. En definitiva, estamos ante un apasionante e incendiario álbum, en el que cada una de canciones nos ofrece mil salidas diferentes, como si se tratara de una impostada improvisación en la que cada nota está milimétricamente medida, pero logrando que nada resulte fuera de sitio en este álbum de rock atemporal, compuesto por una banda inspirada. ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ reverencia a los crudos y primitivos sonidos de los 70’s, pero también a los dinosaurios del rock progresivo, lo que no impide que se muestre como un álbum innovador y lleno de fuerza y frescura. Un trabajo que hará despegar aún más a una banda infravalorada por un sector de la escena, y que, sin arrogancia, da un puñetazo en la mesa diciendo: ¡Aquí estamos!
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El propio Marco Menestrina define así ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’:  «Describiría este álbum como la batalla definitiva entre AC/DC y los dinosaurios del rock progresivo de antaño, o los primeros Metallica tocando canciones de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band».

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ está disponible a través de Svart Records.

KALEIDOBOLT son: Sampo Kääriäinen en guitarras, voz principal y teclados y Marco Menestrina en bajo, voz, teclados y percusiones son revitalizados por el nuevo miembro de la banda, el baterista Mårten Gustafsson .

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’” se grabó principalmente en E-Studio (un estudio grande y muy elegante en el sur de Finlandia) en agosto de 2021 y un montón de sobre-grabaciones y sesiones vocales en Wastement en septiembre/octubre (un lugar de ensayo muy usado en Tampere que ha sido el lugar de nacimiento de algunas de las mejores músicas rock psicodélicas finlandesas de la última década).
 
Todas las sesiones fueron supervisadas por Niko Lehdontie (mejor conocido por Oranssi Pazuzu & Kairon:IRSE! ) quien produjo y mezcló este álbum abrasador de blues de la edad de piedra y riffs aplastantes.

‘Fantastic corps’ abre el álbum de forma arrolladora. Sus turbios riffs de vocación retro parecen beber del legado de los 70’s para ser modulados con elementos contemporáneos. Hard rock rabiosos y crudo con buenas voces y coros. Amortiguando la fuerza de sus riffs con esas voces melodiosas, consiguen un corte equilibrado. Toda una espiral de sonidos pesados con un aroma vintage llenos de vitalidad.  El tema muestra dos facetas diferentes del trio finlandés, ya que si bien la primera mitad, escarba en el hard-rock primitivo, la segunda parte de la canción se desarrolla entre atmósferas psico-progresivas. Esto no quiere decir que la banda renuncie a sus embestidas de fuerza.

Si en la canción de apertura la banda se muestra ruda ‘I should be running’ comienza con suaves pasajes que se van tornando hacia un escenario más cercano al garaje rock y al rock de finales de los 60’s. el blues y elementos psicodélicos van tejiendo la particular tela de araña de la banda. Melodías aterciopeladas y una instrumentación cambiante van haciendo evolucionar la canción a un terremoto sonoro.  Solos infinitos, un bajo machacón y unos tambores inquebrantables, dan forma a un corte que indudablemente bebe del garaje rock, pero que no se queda ahí, ofreciéndonos momentos de gran intensidad. Para completar el círculo, el corte pasa por pausados momentos psicodélicos antes de retomar su desbocado caminar.

‘Merja-Liisa’ nace con un aire de romanticismo ofreciéndonos melodías florales como preludio de coloristas pasajes progresivos empapados de blues. Un claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de tomar diferentes elementos estilísticos para crear sus canciones. Entre atmósferas vintage, el tema se muestra más comedido en su intensidad que las canciones precedentes, algo que no le hace perder su atractivo.  

Manteniendo esos sutiles tonos garageros, ‘Weekend warrior’ es impulsado por una impactante línea de bajo sobre la que se colorean remolinos de guitarras y un zumbido persistente. De difícil calificación, la canción contiene elementos progresivos sobre una base psicodélica. Dinámico en su ritmo, el corte fluye incansable en un crisol de referencias sonoras con continuos cambios de intensidad y aspecto que hacen que resulte algo inconexo. Pero no nos engañemos, estas variaciones parecen ser algo completamente premeditado, lo que representa a la perfección la vocación de una banda sin complejos a la hora de ejecutar sus canciones.  

Tomándose su tiempo para despegar, ‘Border control’ nace de una introducción atmosférica embutida en un traje lisérgico. Toda cambia tras el primer minuto, desatándose una auténtica locura. Con el legado de los 70’s muy presente, la canción parece avanzar a trompicones entre ecos hard-prog y voces melodiosas. Combinando pasajes grandilocuentes con turbios momentos en los que los sonidos difusos parecen apoderase del tema en una auténtica montaña rusa de emociones.  

El crujiente sonido de la apertura de ‘Ultraviolent chimpanzee’ evoca momentos más propios del siglo pasado. Pero al igual que el resto de canciones contenidas en el álbum, la fusión de estilos, persiste en este tema que se sumerge en un espacio hard-progresivo enriquecido con vibraciones stoner y ecos proto-metal. Contrastando los momentos épicos con pasajes más acolchados, la canción acaba siendo seducida por un logrado espacio psico-progresivo en el que la melodía juega un importante papel.  

‘Walk on grapes’ pone el cierre a un interesantísimo trabajo en el que queda reflejado la calidad y creatividad de KALEIDOBOLT, una banda que continúa afianzándose en la escena como un referente de creatividad y calidad compositiva. Honestas vibraciones vintage envueltas en una turba de sonidos difusos que también dejan espacio a momentos de psicodelia chamánica.

KALEIDOBOLT 

Svart Records