Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 4)

La 10 edición de Desertfest Berlín llegaba a su última etapa tras tres jornadas intensas. En el último día actuarían: SÂVER, SLOMOSA, KALEIDOBOLT, STÖNER, PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS, UFOMAMMUT, ROTOR, ELDER y BARONESS

SÂVER

La banda noruega desarrollaba su show entre una densa neblina creado por los efectos de humo presentes en casi todos los shows, pero llevando esta atmósfera mas allá. Alternando momentos de un aparente misticismo con golpes de post-metal y momentos hardcore. Contundentes y pesados, su gritón cantante acompañaba las embestidas de sus ásperos riffs en esa espesura inquietante y oscura. Seguramente no son la mejor banda para abrir una jornada, pero el trio se desenvolvió con solvencia para gozo de sus más fervientes seguidores.

(video gentileza de Mister Virus)

SLOMOSA

Lo de los noruegos es un caso especial. Una banda que salió por primera vez a tocar fuera de las fronteras de Noruega el pasado otoño (Desertfest-Amberes) y que desde entonces no ha parado de tocar. Llegaban a Berlín siendo esperados con sumo cariño por sus más fieles seguidores. El joven cuarteto, como ya había comprobado unas semanas antes en Madrid, se mantiene fiel a su propuesta sin muchos altibajos. Solventes y sabiendo combinar la frialdad del norte de Europa con la calidez de los desiertos californianos. Ellos son una banda especial y el buen trabajo que hacen con las melodías hace que su música no resulte estereotipada, sabiendo como conquistar a su audiencia, algo que consiguieron con una gran actuación que muchos recordarán.

(video gentileza de Mister Virus)

KALEIDOBOLT

El trio finlandés se incorporaba a última hora al line-uop del festival ante a ausencia de los franceses SLIFT. Otra banda que había visto en directo unas semanas antes, y que sobre el menor de los escenarios del Desertfest, dejó un rastro de destrucción. Conquistando al público por la vía rápida, el torbellino KALEIDOBOLT cayó sobre Berlín dejando un paisaje desolador. Su propuesta basada en la psicodelia cósmica ejecutada a la velocidad de la luz, resulto ciertamente impactante, y con ella consiguieron una de las actuaciones más destacadas de todo el festival. Puede que no todos supieran asimilar su sonido, pero que duda cabe, que las caras del público durante su actuación eran el reflejo de que el trio había sorprendido a muchos. Cada día más maduros y con un sonido personal, que, si bien está basado por momentos en el sonido heredero de bandas como  Hawkwind, también bebe del proto-metal de los 70’s, pero con la suficiente personalidad como para que se les pueda identificar por ellos mismos. Salvajes, enérgicos, insuflaron las fuerzas que ya iban empezando a faltar a un público exhausto tras las tres jornadas anteriores. ¡Arrolladores!

(Video cortesía de Mister Virus)


STÖNER

Las leyendas del desierto con dos KYUSS en sus filas eran el primero de los platos fuertes de jornada. Tuve la sensación que se su primer álbum no había calado demasiado profundo en los corazones de los fans, pero ver juntos a Brant Bjork y a Nick Oliveri siempre es un aliciente. Su actuación estuvo de alguna manera marcada por los problemas de sonido, que enfurecieron a un Nick que se mostraba cabreado porque aquello no sonaba como el quería. De hecho, hubo un momento en el que llegué a temer por la continuidad de su actuación ya que Nick maldecía y estuvo a punto de lanzar su bajo ante la frustración. Dejando esto a un lado, su actuación fue correcta pero no tan sublime como la que había visto en el Kristonfest en Madrid tres semanas antes. Fueron leyendas, y todavía lo son a pesar de las adversidades siguen siéndolo. Si los problemas de sonido apagaron su actuación, los californianos apostaron fuerte y cerraron su actuación con dos versiones de KYUSS (Green machine y Gardenia) con las que se congraciaron con un público desbocado.

(video cortesía de Mister Virus)

PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS

Los británicos son una banda con la que no hay medias tintas, o los amas o los odias. Su extraña puesta en escena con su cantante encogido como un perturbado en su celda de aislamiento o arrastrándose por el suelo del escenario suele ser algo desconcertante, pero la banda es capaz de convertirse en un particular Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Mi experiencia previa con ellos en concierto fu tal y como describo, algo desconcertante, y en esta ocasión me parecieron una banda extraña, pero que tiene algo. Con su actuación lograron embadurnar al público de esos lodos lúgubres a golpes de sludge entre momentos más psicodélicos.  

(video gentileza de Mister Virus)

UFOMAMMUT

Una banda que no deja de sorprenderme. Con mas de 20 años de carrera a sus espaldas y gran legión de fans, tras la publicación de su último álbum tenía mis dudas del camino por el que tiraría su actuación. ¿Veríamos a los UFOMAMMUT más pesados o su actuación tomaría la ruta de la experimentación? Auspiciados por un rojo marciano en el juego de luces, sus riffs se alargaban guardando el equilibrio entre la densidad sludge y la vocación cósmica. Con bastantes momentos psicodélicos, pero también con brillantes momentos de contundencia sonora. Con estos últimos conectaban mas con el público, ya que las pausas lisérgicas provocaban un letargo en los asistentes. No era el típico ‘viaje’ te lleva a flotar, sino más bien incredulidad o apatía en la mayor parte de la audiencia; o al menos decían sus rostros, unos rostros que se agitaban cuando la intensidad subía. Un show equilibrado que combinaba ambas facetas, acabó por conquistar a un publico entregado.

(video gentileza de Mister Virus)

ROTOR

Dentro del apartado de bandas veteranas encontramos a los berlineses. El cuarteto es capaz de ofrecer su mejor versión en cada una de sus actuaciones, sin que nunca fallen a sus incondicionales. ROTOR son una banda que no se prodiga mucho en directo, y que rara vez sale a tocar fuera de Alemania, por lo que para muchos de los presentes, era la primera ocasión en la que podían verlos en directo. La profesionalidad con la que afrontan cada una de sus actuaciones hace que todo este premeditado, pero a su vez que cuente la frescura de la improvisación. Ellos no interactúan con el público, se limitan a tocar sus canciones, y su música, hace el resto. En su ciudad natal ofrecieron uno de los mejores shows que los visto, y eso que siempre han estado sobresalientes. Pesados y volátiles a la vez, consiguen golpear con sus riffs con toda la contundencia posible, pero a la vez hacen que toda la audiencia levite en un sueño del que nadie querrá despertar. Bien podemos decir, que ROTOR nos regalaron uno de los mejores shows de todo el festival, sin un solo ‘pero’. A lo largo de los cuatro días de festival, hubo muchas bandas que tuvieron algunos problemas con el sonido. La premura de tiempo para comenzar las actuaciones hacía que el sonido se fuera equilibrando según las bandas iban interpretando sus canciones, pero entre bambalinas pude comprobar que ROTOR había facilitado al técnico de sonido un par de folios con todas las claves de su configuración, esto quedo reflejado en show impoluto en el que nada falló, una actuación de ‘Matricula de honor’ con la que conquistaron a un público con un veredicto unánime. ¡¡¡MAGISTRALES!!!

(video gentileza de Mister Virus)

ELDER

Si con la actuación de ROTOR todos estábamos flotando en alguna nebulosa celestial, el éxtasis no había terminado ahí, ya que llegaba la hora de ELDER. El festival estaba llegando a su fin y parecía que nadie quería que aquello acabara, por lo que durante su actuación el grueso del público estaba junto al escenario principal, donde se iba a producir el que para mí, fue el mejor concierto de todo el festival. Si en sus comienzos ELDER nacieron como una banda de doom y Stoner, ahora, con la madurez que aporta el paso del tiempo, se han convertido en una banda todoterreno, una banda que no deja de experimentar para abrir nuevos horizontes a su música, una música que no se pone límites. Esto quedo meridianamente reflejado en una actuación de 10. ELDER fueron toda maquinaria de perfección, pesados, progresivos, psicodélicos, rockeros, de todo hubo en una actuación en la que con cada canción conquistaban un trocito de nuestros corazones. Largos desarrollos que abarcaba una amplia gama cromática era el argumento que la banda ofrecía a sus fieles en su actuación. Posiblemente la banda que mejor supo adaptar su sonido al del auditorio. No puedo poner ninguna pega a una actuación sobresaliente, esplendorosa y completamente MAGISTRAL. La mejor banda de la edición del 10 aniversario de uno, sino el mejor, festival del género que hay en Europa, Desertfest-Berlin.  


BARONESS

El festival había llegado a su fin, y a estos cuatro intensos días solo les quedaba el epílogo de BARONESS.  Jamás los había visto en directo, y la congregación de público junto al escenario, me trasmitía que son una banda con muchos y fieles seguidores. Para mí era una incógnita, pero siempre estoy abierto a descubrir a grandes bandas y BARONESS, me demostraron que lo son. Una puesta en escena con una luminotecnia bastante atrayente que hacía que cada una de sus canciones brillara con luz propia. El cuarteto de Pensilvania me trasladas a los albores de los 80’s con ganchos de heavy-rock y estribillos contagiosos perfectamente ejecutados, pero también me ponía en orbita con un sonido contemporáneo y absolutamente brillante. Una gratísima sorpresa para mí, ya que consiguieron conquistarme a pesar de no ser en absoluto una de mis bandas favoritas del festival. El público vibrando con ese sonido diabólico a puro heavy-rock, pero también a esas canciones que se convierten en himnos gracias a sus fantásticas melodías. El cuarteto no se quedaba ahí, y también nos brindaba gloriosos momentos de metal progresivo con un sonido limpio pero contundente, algo que no todas las bandas habían conseguido.

Crónica: PSYCLOPS FEST. Con SACRI MONTI, KALEIDOBOLT y GRANDE ROYALE

La promotora Red Sun Barcelona tras un periodo sin actividad, retomaba meses atrás la programación de eventos, y el pasado fin de semana nos presentaba su nuevo festival, PSYCLOPS FEST. Un evento con dos citas, en Madrid y Barcelona con la presencia de los californianos SACRI MONTI, el trio finlandés KALEIDOBOLT y la banda sueca GRANDE ROYALE. Un cartel lo suficientemente apetitoso como para no perdérselo. La cita madrileña tenía lugar en la Sala Wurlitzer Ballroom, todo un referente de la noche en vivo madrileña. Mi llegada a la sala coincidía con la llegada de los chicos de SACRI MONTI y KALEIDOBOLT, que en esos momentos estaban metiendo sus equipos e instrumentos desde sus vehículos. Viejos amigos con los que he coincidido en diversos festivales y con los que intercambiaba saludos e impresiones en los momentos previos. Casualmente, dos días antes, había contactado conmigo Marco, el bajista de KALEIDOBOLT, que desde Oporto solicitaba mi ayuda para solventar los problemas que tenía para que su pedalera pasara los trámites aduaneros para llegar a España ya que días antes la había olvidado en Suiza, donde habían actuado. Gratificado por el resultado de mis gestiones, me mostraba su apreciada pedalera e intercambiábamos charla junto a unas cervezas. Las bandas reponían fuerzas después del viaje, antes de iniciar una prueba de sonido que no se demoró en exceso. Allí se notaba que ambas bandas tocan ya de memoria y no necesitan muchos preparativos para poder ofrecer un gran show. Después de reponer fuerzas y de llenar la sala con las innumerables cajas que portaban su equipo de sonido, conseguían que todo quedara listo para una gran noche de rock y psicodelia.

Los encargados de calentar motores eran los suecos GRANDE ROYALE, una banda que no había visto en vivo con anterioridad, pero que por sus trabajos previos, me hacía augurar fuertes descargas de hard & heavy rock clásico. De todos es sabido ya a estas alturas, el amor que las bandas suecas tienen por los sonidos retro y eso precisamente, era lo que nos esperaba.


Con una sala con el aforo sin completar, iniciaban su concierto mostrando sus armas desde el inicio. Golpes de rock sin complejos y ganchos en forma de estribillos, con cuatro tipos rebosantes de una energía que trasladaban desde sus primeros temas al personal presente en el WURLI. Mientras, en el exterior iba llegando el resto de público con ganas de ver por primera vez en la capital a SACRI MONTI, la banda que mayor expectación despertaba. Los fineses KALEIDOBOLT habían tocado cuatro años atrás como acompañantes de RADIO MOSCOW, dejando unas magníficas sensaciones, por lo que alguno de los presentes ya tenían referencias de lo que son capaces en directo.


A las 9’30 de la noche GRANDE ROYALE iniciaban una actuación en la que, desde el inicio, golpeaban a la audiencia con un torrente de decibelios. La sala atronaba con un sonido a alto volumen. No tardaron mucho en conectar con el todavía poco público presente en la sala.  Los suecos ofrecían un show ardiente con el que ponían al personal predispuesto para la fiesta.  Así lo reflejaban los bailes y vítores de la gente junto al escenario. Poco a poco, durante sus cuarenta minutos de actuación, el resto del público se iba incorporando a la fiesta.  La banda completaba un show correcto y divertido con el que cumplían sobradamente su misión, calentar el ambiente, y además lo hicieron dejando un grato sabor de boca.


A la calurosa noche madrileña no le faltaba de nada para que fuera una jornada épica. Con la salida KALEIDOBOLT al escenario la sala se iba llenando sin llegar a su aforo completo, algo increíble, teniendo en cuenta que era una noche de viernes y el cartel ofrecido por RED SUN era muy apetitoso. Una vez más, debemos hacérnoslo mirar, porque eventos de esta calidad con un precio asequible, bien debieran de colgar el cartel de sold-out, algo que tristemente no sucedió. Si es cierto la gran avalancha de conciertos post-pandemia hace que no todo el mundo pueda asistir a todos, pero insisto, es para reflexionar.  KALEIDOBOLT acabada de publicar su nuevo álbum unos días antes, y su actuación se soportó en este último trabajo. La calidad y fuerza que tiene el trio dejaba caras de estupefacción entre parte de una audiencia, que por momento no daba crédito al buen hacer de los finlandeses.

Sin duda KALEIDOBOLT es una banda de directo, y tiene argumentos para golpear con pesados riffs, pero sobre todo para contagiar sus bacanales psicotrópicas. En esto son unos auténticos maestros. Su sonido contundente y efectivo, calaba profundo entre una audiencia que se rendía a su impactante apuesta sonora. Una grata sorpresa para muchos y un gozo para los que ya sabían de qué iba su show. Inmensos, y con una evolución que parece no tener límites; su combinación de elementos proto-metal con vibraciones stoner y profundamente psicodélicas, no está al alcance de cualquier banda.


La noche discurría con rostros de felicidad entre un público que había disfrutado con las dos bandas previas, especialmente con KALEIDOBOLT, una banda que había volado la cabeza de muchos de los presentes. Pero todavía quedaba el plato fuerte de la noche.

La primera pregunta que nos hacíamos era como se las ingeniarían los cinco miembros de SACRI MONTI para repartirse el pequeño escenario del WURLI. En los momentos previos a la prueba de sonido habían llenado por completo la sala con sus amplificadores y cajas de instrumentos, material…, Siendo un quinteto que lleva teclados y una batería de doble bombo, no lo tendría fácil. El rock and roll es así, y hay que adaptarse a las circunstancias, algo que hicieron a la perfección los de San Diego.   Sin mucho espacio para moverse con libertad sobre el estrado, SACRI MONTI nos llevaban al cielo con su apuesta psico-progresiva. De nuevo las caras de admiración y sorpresa, eran el reflejo de lo que estaba sucediendo en la noche del pasado viernes. A lo largo de su actuación, la banda desgranaba parte del contenido de su último álbum. Un sonido poderoso hacía vibrar a los presentes, hasta llevarlos a ejecutar algún episodio de crowdsurfing, algo que sirve para barómetro de una actuación caliente. En eso SACRI MONTI son unos magos, y saben compaginar sus ensoñadoras melodías con pasajes de psicodelia ácida y golpes de intensidad.

SACRI MONTI ejecutaron una actuación a la altura de su calidad, y acabaron conquistando a todos los presentes. Los comentarios eran unánimes ‘¡Que bolaco!! ¡Qué buenos son!, ¡son la bomba!, eran algunas de las frases que salían de las bocas de un público gratificado. La noche acababa con las bandas interactuando con sus seguidores en el puesto de merch y en el exterior de la sala,  donde se hacían múltiples fotos con la gente; ya que estos chicos son accesibles y saben lo que es el underground, un lugar en el que, en otras circunstancias no deberían estar, ya que la calidad que atesoran, les harían merecedores de un espacio y difusión mucho mayor.


Sin duda la primera edición de PSYCLOPS FEST fue una fiesta por todo lo alto, una fiesta que espero que se repita en próximas ediciones, y que a la vez tenga un mayor respaldo por parte de un público a veces acomodado y otras superado por eventos que se amontonan.  Desde DenpaFuzz doy las gracias a RED SUN por traernos festivales de estas características y por el exquisito trato recibido para poder contaros todo lo acontecido. ¡¡LARGA VIDA AL PSYCLOPS FEST!

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

KALEIDOBOLT.- ‘ THIS ONE SIMPLE TRICK’ (Finlandia) proto-metal, fuzz, progressive, Stoner, hard-rock, 70’s, (reseña aquí)

WO FAT.- ‘THE SINGULARITY’ (US) desert-rock, fuzz, stoner, hard-rock, blues, proto-metal, psychedelic-rock (reseña aquí)

GNOME.- ‘KING’ (Belgica) psychedelic-rock, Stoner, heavy-rock, desert-rock, hard-rock, 70’s

FUZZ MEADOWS.- ‘ORANGE SUNSHINE’ (Australia) psychedelic-rock, stoner, fuzz, desert-rock, post-rock (reseña aquí)

KIKAGAKU MOYO.- ‘KUMOYO ISLAND’ (Japón) psychedelic-rock, kraut, rock, space, acid-folk

DA CAPTAIN TRIPS.- ‘MATHS OF THE ELEMENTS‘ (Italia) instrumental, psychedelic, psychedelic-rock, kraut

SYBERIA.- ‘STATEMENT ON DEATH’ (España) post-rock, post-metal, instrumental, rock

HASHISHIAN.- ‘HASHISHIAN’ (Indonesia) psychedelic-rock, drone, meditative, psychedelic, acid-rock, doom

KADAVERMARCH.- ‘INTO OBLIVION’ (Dinamarca) Stoner, psychedelic-rock, heavy-rock

STÖNER.- ‘TOTALLY’ (US) Stoner, desert-rock, fuzz, swamp-rock, blues, rock

BIRDSTONE.- ‘LOSS‘ (Francia) blues, rock, Stoner, hard-rock, heavy-rock, 70’s

MAAT.-MAAT’ (Mexico) psychedelic-rock, instrumental, kraut, jam-band,

ARKON.- ‘HYPERICUM’ (Italia) heavy-rock, Stoner, heavy-metal, proto-doom,

UFOMAMMUT.- ‘FENICE’ (Italia) psychedelic-rock, post-metal, experimental, metal, space

STRANGE HORIZON.- ‘BEYOND THE STRANGE HORIZON’ (Noruega) heavy-rock, doom, metal, doom, hard-rock

WASTE A SAINT.- ‘HYPERCARNIVORE’ (Noruega) fuzz, hard-rock, stoner, psychedelic-rock

KUNGENS MAN.- ‘KUNGENS LJUD & BILD‘ (Suecia) psychedelic- rock, space, kraut, improvisation, experimental,

SLEEP’S SISTER.- ‘ESCHEATMENT’ (Israel) darkwave, dark-ambient, post-metal, experimental

SLOW DRAW.-‘BORN IN COFFINS’ (US) experimental, drone, ambient,

LU SILVER.- ‘LUNELINESS’ (Italia) psychedelic-rock, psychedelic, dark-folk, folk, rock

Reseña: KALEIDOBOLT.- ‘This one simple trick’

Los fineses KALEIDOBOLT llevan tiempo labrándose su reputación como una de las bandas pujantes de la escena pesada de los últimos años. Su conjunción de sonido primitivos herederos del proto-metal de los 70’s, con elementos stoner y sus desarrollos progresivos, les hacen ser una banda particular y a la vez única. Así queda reflejado en su nuevo álbum ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’.  En este nuevo trabajo nada es como parece ser, ya que cada canción nos ofrece giros infinitos en su desarrollo, lo que convierte estas en un gancho fundamental para tener atrapado al oyente. Su proto-metal frenético hierve a fuego lento hasta conseguir un manjar de hard-progresivo, psicodelia, e incluso blues, pero ante todo estamos ante canciones elaboradas en las que nada parece dejado al azar. KALEIDOBOLT son un trio letal, capaz de aturdirte con riffs tóxicos y pesados, con bacanales de tambores estruendosos, y con hipnóticas líneas de bajo. Sonando más feroces que nunca, componer canciones euforizantes con las que de inmediato contagian al oyente con certeras andanas de riffs y melodías, en las que las voces juegas un papel importe y decisivo. Sus explosivas canciones no son únicamente la confirmación de la pesadez de la banda, sino que revelan que la composición de las mismas se realiza con cuidado y esmero, como reflejan las hechizantes voces coros y estribillos en ellas contenidas. En definitiva, estamos ante un apasionante e incendiario álbum, en el que cada una de canciones nos ofrece mil salidas diferentes, como si se tratara de una impostada improvisación en la que cada nota está milimétricamente medida, pero logrando que nada resulte fuera de sitio en este álbum de rock atemporal, compuesto por una banda inspirada. ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ reverencia a los crudos y primitivos sonidos de los 70’s, pero también a los dinosaurios del rock progresivo, lo que no impide que se muestre como un álbum innovador y lleno de fuerza y frescura. Un trabajo que hará despegar aún más a una banda infravalorada por un sector de la escena, y que, sin arrogancia, da un puñetazo en la mesa diciendo: ¡Aquí estamos!
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El propio Marco Menestrina define así ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’:  «Describiría este álbum como la batalla definitiva entre AC/DC y los dinosaurios del rock progresivo de antaño, o los primeros Metallica tocando canciones de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band».

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ está disponible a través de Svart Records.

KALEIDOBOLT son: Sampo Kääriäinen en guitarras, voz principal y teclados y Marco Menestrina en bajo, voz, teclados y percusiones son revitalizados por el nuevo miembro de la banda, el baterista Mårten Gustafsson .

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’” se grabó principalmente en E-Studio (un estudio grande y muy elegante en el sur de Finlandia) en agosto de 2021 y un montón de sobre-grabaciones y sesiones vocales en Wastement en septiembre/octubre (un lugar de ensayo muy usado en Tampere que ha sido el lugar de nacimiento de algunas de las mejores músicas rock psicodélicas finlandesas de la última década).
 
Todas las sesiones fueron supervisadas por Niko Lehdontie (mejor conocido por Oranssi Pazuzu & Kairon:IRSE! ) quien produjo y mezcló este álbum abrasador de blues de la edad de piedra y riffs aplastantes.

‘Fantastic corps’ abre el álbum de forma arrolladora. Sus turbios riffs de vocación retro parecen beber del legado de los 70’s para ser modulados con elementos contemporáneos. Hard rock rabiosos y crudo con buenas voces y coros. Amortiguando la fuerza de sus riffs con esas voces melodiosas, consiguen un corte equilibrado. Toda una espiral de sonidos pesados con un aroma vintage llenos de vitalidad.  El tema muestra dos facetas diferentes del trio finlandés, ya que si bien la primera mitad, escarba en el hard-rock primitivo, la segunda parte de la canción se desarrolla entre atmósferas psico-progresivas. Esto no quiere decir que la banda renuncie a sus embestidas de fuerza.

Si en la canción de apertura la banda se muestra ruda ‘I should be running’ comienza con suaves pasajes que se van tornando hacia un escenario más cercano al garaje rock y al rock de finales de los 60’s. el blues y elementos psicodélicos van tejiendo la particular tela de araña de la banda. Melodías aterciopeladas y una instrumentación cambiante van haciendo evolucionar la canción a un terremoto sonoro.  Solos infinitos, un bajo machacón y unos tambores inquebrantables, dan forma a un corte que indudablemente bebe del garaje rock, pero que no se queda ahí, ofreciéndonos momentos de gran intensidad. Para completar el círculo, el corte pasa por pausados momentos psicodélicos antes de retomar su desbocado caminar.

‘Merja-Liisa’ nace con un aire de romanticismo ofreciéndonos melodías florales como preludio de coloristas pasajes progresivos empapados de blues. Un claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de tomar diferentes elementos estilísticos para crear sus canciones. Entre atmósferas vintage, el tema se muestra más comedido en su intensidad que las canciones precedentes, algo que no le hace perder su atractivo.  

Manteniendo esos sutiles tonos garageros, ‘Weekend warrior’ es impulsado por una impactante línea de bajo sobre la que se colorean remolinos de guitarras y un zumbido persistente. De difícil calificación, la canción contiene elementos progresivos sobre una base psicodélica. Dinámico en su ritmo, el corte fluye incansable en un crisol de referencias sonoras con continuos cambios de intensidad y aspecto que hacen que resulte algo inconexo. Pero no nos engañemos, estas variaciones parecen ser algo completamente premeditado, lo que representa a la perfección la vocación de una banda sin complejos a la hora de ejecutar sus canciones.  

Tomándose su tiempo para despegar, ‘Border control’ nace de una introducción atmosférica embutida en un traje lisérgico. Toda cambia tras el primer minuto, desatándose una auténtica locura. Con el legado de los 70’s muy presente, la canción parece avanzar a trompicones entre ecos hard-prog y voces melodiosas. Combinando pasajes grandilocuentes con turbios momentos en los que los sonidos difusos parecen apoderase del tema en una auténtica montaña rusa de emociones.  

El crujiente sonido de la apertura de ‘Ultraviolent chimpanzee’ evoca momentos más propios del siglo pasado. Pero al igual que el resto de canciones contenidas en el álbum, la fusión de estilos, persiste en este tema que se sumerge en un espacio hard-progresivo enriquecido con vibraciones stoner y ecos proto-metal. Contrastando los momentos épicos con pasajes más acolchados, la canción acaba siendo seducida por un logrado espacio psico-progresivo en el que la melodía juega un importante papel.  

‘Walk on grapes’ pone el cierre a un interesantísimo trabajo en el que queda reflejado la calidad y creatividad de KALEIDOBOLT, una banda que continúa afianzándose en la escena como un referente de creatividad y calidad compositiva. Honestas vibraciones vintage envueltas en una turba de sonidos difusos que también dejan espacio a momentos de psicodelia chamánica.

KALEIDOBOLT 

Svart Records 

Reseña.- KALEIDOBOLT.- «Bitter»

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Desde Finlandia nos llega el esperado nuevo álbum de KALEIDOBOLT. Un tercer disco en que el que el trío de Helsinki navega entre turbias aguas propias de los noruegos Motorpsycho para reposar en las playas de las costas de San Diego. Generando todo un txumani a través del fuzz de su temas construyen verdaderos muros de sonido infranqueables para el oyente. Toda una fortaleza sónica en la que caben espacios para la experimentación con almenas progresivas. Fuertemente influenciados por bandas como Radio Moscow, con los que giraron tiempo atrás, su nueva entrega les consolida en la escena psicodélica pesada que nace del stoner. La desgarradas voces añaden en musculo necesario para conseguir un álbum sólido como una roca. Temas que se ejecutan a una velocidad de vértigo y aún así, son capacez de introducir elementos de mellotron dándole ese tono de hard progresivo más propio de otros tiempos. Podiamos preguntar como definir el sonido de «BITTER» ¿Heavy-psych?, ¿stoner?, ¿blues?, ¿surf-rock?, ¿hard?, ¿progresivo? ¿retro-rock? ¿todo junto?. Aunque nunca fui partidario de las etiquetas, la respuesta bien podría ser que si. Todos esos ecos están en los surcos de un espectacular álbum. Haciendo que los temas se aceleren hasta la extenuación para sorprendernos con parones inesperados y re-emprender esa huida hacia adelante de una forma atronadora. La confirmación para algunos, y todo un descubrimiento para otros. «BITTER» no te defraudará. El álbum es publicado vía Svart Records.

Sin hacer prisioneros, los primeros solos diabólicos de «Another toothpick» pueden dejarnos en shock. Un frenesí de ritmos hard & heavy setenteros. Añadiendo pasajes de órgano consiguen abrir algo de luz en la exuberante instrumentación. el resultado es un tema cuya pesadez no ofrece ninguna duda, pero a su vez contiene unos tonos retro que le hacen mucho más versátil.

Sobre acordes heavy-psych se sustentan los cimientos de «Big sky land», para construir espacios hard rock con aires de garage con brisas blues. Sin darnos cuenta nos vemos inmersos en espacios de psicodelia más calmada. nuevamente el frenesí se podera del corte derrochando una desgarro vocal de proporciones mayúsculas. De cualquier otra forma no sería posible entre la espiral rítmica. La montaña rusa desicnede por una larga ladera lisergicas que consigue aplacar el ímpetu. Cuando parece que todo vuelve a la calma, el espacio para la experimentación abre sus puertas de par en par a KALEIDOBOLT. siempre con giros inesperados consiguen dar muestra de toda la calidad y creatividad que atesoran. Nadie podrá decir que estos chicos son aburridos.

En «BITTER» encontramos momentos en que la sombra Sabbath se alarga como en «I  am the seer». Con registros vocales que me recuerdan a los del último álbum de Spiderward, dejándose llevar por espacios progresivos para acabar surfeando sobre ácidos espacios más propios de la Costa Oeste antes de regresar a las tinieblas entre una bruma psicotrópica.

Estos han tomado reconstituyentes antes de entrar en el estudio de grabación, sino sería difícil mantener la fuerza que derrochan en «Deadpan blues». Otro tema en el que el blues se inmiscuye en sonidos más propios de Motorpsycho a una velocidad de vértigo. si los ritmos y armonías que utilizan tiene una complejidad mayúscula, sus voces consiguen devolvernos algo de cordura sin perder ni un ápice de garra. De cualquier otra manera no tendrían la efectividad que lucen. el corte acaba con un derroche de fuzz de tintes nuevamente progresivos, sin salirse de vibraciones hard & heavy. Como si Lemmy se convirtiera en vocalista de los Motopsycho más ácidos.

Con un interludio de poco más de dos minutos, «Interlude», se toman un respiro en alfombras psico-progresivas con alguna lución y alguna ramalazo jazz en sus acordes, antes de evolucionar hacia un fuzz humeante.

A la velocidad del corre-caminos «Coyote» se desarrolla por espacios hard rock setentero aportando dinamismo y unas guitarras surf que nos devuelven al sonido San Diego. otro corte frenético.

Instalados vibraciones retro-rock, bajo riffs más propios del stoner, «Hydra», es una laguna para la zambullida de los finlandeses en unas aguas ácidas y psicotrópicas. un espacio donde pueden desarrollar todo su potencial a través de infernales guitarras. Con una magnéticas voces nos devuelve al reino de los vivos con tonos de hard rock musculosos antes de inundar todo de fuzz humeante. Un ir y venir de la calma a la rabia en el que los coros aportan el calor y la calma mientras una batería incesante golpea nuestras neuronas hasta acabar con nuestra percepción de lo natural. Diez minutos de baño en alucinógenos de una intensidad mayúscula. Toda una bacanal de psicodelia pesada que nos llega a los confines de los infiernos más profundos.

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