Reseña: GODS & PUNKS.- ‘The Sounds of the Universe’

Los brasileños GODS & PUNKS publican su cuarto álbum, un trabajo con canciones elaboradas que conjugan tanto vibraciones vintage, como nebulosas stoner y ciertos momentos progresivos. En cualquier caso, todo aderezado con buenas dosis de psicodelia. Si en una primera escucha el álbum no me aportó demasiado, he de reconocer que con las siguientes ha ido calándome cada vez más. Sus canciones están perfectamente diseñadas y elaboradas huyendo de tópicos fáciles y ofreciendo al oyente una ruta de escape a los convencionalismos. En este lanzamiento, GODS & PUNKS muestra una madurez musical más y crea una pieza única de rock espacial, en la que la dinámica del stoner siempre está alineada con matices espaciales y vocalizaciones con una atmósfera futurista. Después de tres álbumes publicados, las nueve pistas de ‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE‘, suponen el capítulo final de la serie ‘Voyage’ que comenzó en 2017 con ‘INTO DE DUNES OF DOOM’ su álbum debut. En el álbum encontramos cuatro canciones nuevas y cinco versiones reinventadas de de los temas anteriores de su EP debut, pero ahora con una producción moderna, nuevos arreglos y nuevos elementos.  Está claro que los brasileños no son una banda Stoner al uso, y eso queda patente en unos temas con muchos ecos de los 70’s en los que las exploraciones progresivas enriquecen su psicodelia dotando a las canciones de cuerpo y madurez.

‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ fue grabado en Estúdio Mata, en Niterói (RJ), mezclado y masterizado por Kleber Mariano y André Leal en Estúdio Jukebox. Todas las letras son del vocalista Alexandre Canhetti.

La carátula del álbum es una co-creación entre Cristiano Suarez y Bruno Kros. El proceso visual sigue el concepto de canciones regrabadas e inéditas, dando así un nuevo significado al arte original realizado por Cristiano Suarez para el EP de 2016. Para ello, Bruno Kros ha subido los niveles máximos de psicodelia, inspirado en los covers de bandas como Monster Magnet, Black Sabbath y Uncle Acid and the Deadbeats.

‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ está disponible en plataformas digitales vía Abraxas Records y obtendrá una versión en vinilo a color de 12 pulgadas (en la segunda mitad de 2021) vía Forbidden Place Records.

‘Eye in the sky’ se desarrolla en una hechizante atmósfera psicodélica en la que todo sucede con calma. Relajante y susurrante, el tema evoluciona en su intensidad elevándose majestuoso. con un cierto aire 70’s el tema va sucumbiendo a los dictados heavy-psych contemporáneos con sus solos ácidos y su excelsa base rítmica. Lento, y sin prisas para eclosionar, la banda opta por contener su sonido con sus pasajes psicodélicos, en los que el órgano aporta una parte vintage que siempre está presente en el sonido de los brasileños.

Imprimiendo mayor crudeza a su sonido ’Ejection’ se desarrolla entre tonos retro de puro hard-rock stonerizado. Si hay algo que caracteriza a la banda es ese aroma añejo que aporta a sus composiciones. Tras una hipnótico introducción atmosférica la canción conjuga elementos del pasado junto a vibraciones contemporáneas en una fusión que funciona a la perfección. Los elementos desértico se enriquecen con embestidas heavy-rock auspiciadas por buenas dosis de fuzz

‘The tusk’ abre con riffs arenosos que van moldeándose hasta acabar en una combinación de ecos Wishbone Ash que se asoman entre oscilantes y persistentes solos de guitarra con aroma boogie-rock, para crear un tema colorista y con el suficiente gancho. Las cuidadas melodías siempre son un plus en el sonido de los brasileños y este tema es un claro ejemplo de ello.

‘Nebula haze’ nace de extrañas locuciones antes de introducirnos en un entorno de apacible psicodelia en el que los pausados acordes reconfortan nuestros sentidos. La cuidada y magnética instrumentación se va engrosando lentamente por una senda más pesada. Así acaban construyendo un tema fornido y prieto, una canción sin fisuras con un solo de batería a la vieja usanza de Gabriel Santiago en su parte central. Algo no demasiado habitual en los tiempos que corren y que reflejan el espíritu 70’s que motiva a la banda. La parte final es una exploración psico-progresiva con buenos desarrollos de guitarra. Se trata de la pista instrumental mas larga que la banda haya compuesto nunca.

Embutidos en las vibraciones stoner, ‘Black apples’ nos ofrece riffs arenosos en una apuesta por acortar el camino para llegar al oyente. Aderezando la canción con chamánicas voces aportan ecos de hard-rock clásico a un tema pesado y versátil a la vez. Por la vía directa, GODS & PUNKS llegan al oyente con facilidad.  Con un bajo lleno de magnetismo el tema reposa en pasajes más calmados para elevarse rápidamente por un camino en el que el blues aparece brevemente entre sus difusos riffs oscilantes.

Envueltos en tonos retro, ‘Dimensionaut’ supone una importante descarga de fuzz. Fusionando elementos del siglo pasado con riffs contemporáneos el tema se eleva con fuerza bajo cadentes ritmos contagiosos. Con un sonido compacto la canción ofrece un sonido pesado, intenso y cautivador, con un coro dinámico nunca explorado por la banda en el que las voces hard rock asoman entre nebulosos riffs desérticos que acaban descendiendo a praderas psicodélicas.

En tonos melancólicos ‘Universe’ nos acaricia con lánguidas melodías vocales de tonos progresivos en su introducción. Elaborados desarrollos que reposan entre atmósferas psicodélicas de gran belleza. El tema evoca el sonido de las bandas británicas de comienzo de los 70’s con un logrado resultado. Usando con mesura los riffs pesados, la canción se desarrolla en un entorno apacible lo que no impide resaltar la fuerza con la que la banda crea sus composiciones. Soberbia.

‘All systems fall’ vuelve a utilizar extrañas locuciones para embarcarnos en una exploración de psicodelia pesada en la que los paisajes atmosféricos nos ofrecen un delicado bálsamo sonoro. Estratificado su sonido en capas consiguen crean un entorno cálido y lisérgico con logrados pasajes instrumentales en los que la guitarra brilla con luz propia. Un tema desbordante en su intensidad.

Gravity’, con sus ocho minutos, y siendo el tema más largo del álbum es el que mejores momentos nos ofrece. Con esa ambientación a caballo entre el stoner y lo vintage, sus ondulantes riffs y su gruesa base rítmica nos ofrecen mil alicientes. Desde momentos de puro heavy-rock a vibraciones más contemporáneas en línea GREENLEAF el tema serpentea grácil. Como en temas anteriores, el sonido del órgano en un segundo plano enriquece un tema que ya de por sí, se presenta perfectamente ensamblado. Incorporando nuevamente esas melodías psico-progresivas llenas de sentimiento, la canción va pasando por distintos estados de ánimo en su versátil relato. Los momentos de belleza aportados por los solos de guitarra son otro de los alicientes de una de las canciones más destacadas de un álbum que mejora con cada nueva escucha.

Gods & Punks

Forbidden Place Records

Abraxas

Reseña: POSSUM.- ‘Lunar gardens’

LUNAR GARDENS, el nuevo álbum del quinteto experimental de Toronto, es toda una experiencia cósmica a través de una exploración psicodélica fusionada con elementos progresivos, jazz, ritmos kraut e incluso vibraciones latinas. Una arriesgada apuesta que funciona a la perfección ofreciendo un álbum colorista, versátil y con un gran trabajo compositivo. Desde la psicodelia de los 60’s heredera de Syd Barret o los intrincados desarrollos progresivos de Soft Machine, hasta momentos en los que la banda se deja llevar por sus emociones a ritmo de jazz, cada canción es un aliciente para el oyente. Ecos Doorsianos envueltos en una atmósfera vintage contrastan con las múltiples texturas que se pueden descubrir en cada canción. Con una guitarra que destaca en los momentos justos, cada tema captura de energía cósmica y la alineación del flujo astral. En la intersección de la influencia y la intuición, POSSUM no renuncian a los ritmos funk para dar brillo a su particular apuesta sonora. Una apuesta bastante intrigante ya que los músicos son todos muy jóvenes, logran hacerlo de una manera nueva a través de texturas sonoras frescas y vibrantes. Es divertido, técnicamente impecable y emana vibraciones positivas y soleadas que son una gran bendición en este momento en particular. ‘LUNAR GARDENS’ usa el espacio como metáfora de la conciencia en todas sus infinitas formas fractales en expansión’, una fantasía espacial escapista surrealista de espacios imposibles: el tipo de lugar al que podrías ir cuando las cosas son demasiado pesadas aquí en 3D. El álbum supone un nuevo puente entre los sonidos de finales de los 60’s y primeros 70’s con la vanguardia más creativa del siglo XXI. Sin duda estamos ante grandes músicos, que se expresan libremente dejando aflorar toda su creatividad en un álbum fascinante, sorprendente y completamente magnético. Elegante a la vez que psicotrópico ‘LUNAR GARDENS’ es de ese tipo de álbumes que se sale de lo común, sacándote a patadas de tu zona de confort para ofrecerte una experiencia sensorial única. Toda una alquimia psicodélica con refinados momentos en los que el jazz, la música kosmiche y el rock progresivo de bandas como Camel, se unen a una fiesta en el particular jardín del Edén Lunar de los canadienses. Allí, las jams en vena King Gizzard y Oh Sees se ven las caras con el legado Can y los ecos del sonido Canterbury, adornados con pincelas del sonido de Zappa.

POSSUM son: Brandon Balk, Tobin Hopwood, Patrick Lefler, Christopher Shannon y Bradley Thibodeau. ‘LUNAR GARDENS’ está disponible vía Idée Fixe Records.

El tema de apertura ‘Clarified budder’ nos sirve para tomar la temperatura de un álbum que gusta de la psicodelia de tintes kraut. Transitando entre vibraciones vintage más propias de Syd Barret o de Soft Machine, y pasajes de neo-psicodelia el corte nos ofrece un brillante trabajo de guitarra entre ritmos coloristas. Con voces que toman elementos 60’s van construyendo un caleidoscopio sonoro multicolor. Hipnótico y con algún aderezo progresivo, la conjunción de elementos del pasado con su modernista sonido hace que el resultado sea bastante sorprendente. Sus elegantes momentos de fusión si intercalan en esos magnéticos ritmos presentes en todo el corte.

‘Gala at the universe city’ juega con el wah wah bajo una cadencia más propia de Jim Morrison en la voz. Esto hace que el tema se inclina a esas vibraciones de finales de los 60’s. mirando de reojo al jazz, los elementos de fusión se muestran nuevamente aquí. La solvente base ritma hace balancearse el corte entre finos y lisérgicos solos de guitarra en sus dos minutos.

Con una apertura que me recuerda inevitablemente al clásico ‘Riders of the storm’ de The Doors, ‘Heywood floyd’ es un espacio para explorar atmósferas psico-progresivas. Etéreos momentos nos acarician suavemente con una versátil instrumentación que no duda en oscilar constantemente cambiando su vocación sonora. Sus constantes giros hacen que el tema se nutra de ritmos jazz en su atmósfera psicodélica. A modo de jam la canción cambia su fisonomía de tal forma que hace que olvidemos como nació. Así el corte acaba sucumbiendo a momentos casi de free-jazz en una auténtica bacanal sonora.

Marcado por el sonido de la guitarra, ‘Guest of the moon’ se desarrolla en una volátil atmósfera psicodélica en la que refinados desarrollos exploran con libertad distintas vibraciones. A estas alturas del álbum podemos percibir que la capacidad creativa de estos chicos parece no tener límites. Voces y coros entre guitarras ácidas y ritmos de fusión construyen un tapiz con distintas texturas sonoras, pero con un acabado fascinante.  Nuevamente la guitarra brilla con luz propia en otra particular orgia psicotrópica de gran elegancia.

Un nuevo elemento aflora en ‘Leyline riders’. Ritmos que se inclinan a lo latino y una base jazzística en vena Herbie Hancock, van construyendo otro tema en el que los elementos progresivos vuelven a hacer acto de presencia en esta particular fusión estilística. Puede que no sean ecos muy ortodoxos, pero su ejecución resulta impecable. Controlando el tempo del tema los ornamentos en forma de coros que replican y los acordes incesantes van moldeando una canción que se sustenta en su magnético ritmo. A partir de ahí, todo vale.

‘Moonjuice’ mantiene el mestizaje de la banda entre sus ritmos casi tropicales, el jazz y la psicodelia. Una atmósfera vintage con un cierto tono kraut, acoge los solos de guitarra en su particular propuesta psicodélica. Casi en forma de jam, la canción aporta momentos de órgano que inciden en sonidos añejos, pero de gran frescura. Envolvente, lisérgico y experimental, la base rítmica sigue soportando con destreza los desvaríos de la guitarra en su particular exploración.

‘Dance of the eclipse’ con sus dos minutos y medio hace las veces de interludio entre delicados pasajes psico-progresivos. A pesar de ello estamos ante una canción con personalidad propia que se disipa en un espacio experimental con pasajes atmosféricos.

Con elegancia y bajo una luz tenue ‘Lunar gardens’ usa suaves elementos de jazz con aterciopelados pasajes vocales. Con su delicada psicodelia, POSSSUM crea un tema que vuelve a evocar a bandas como Soft Machine. Una elegante estructura progresiva adornada con elementos jazz y ese aroma vintage de los primeros 70’s.

Possum

Idée Fixe Records.

Reseña: ELECTRIC VALLEY.- ‘Tapes From The Galactic Tavern’

Dicen que el tercer álbum de una banda es el verdadero termómetro de su capacidad musical. Aquí, con su tercera entrega los madrileños ELECTRIC VALLEY nos ofrecen un sonido más compacto y trabajado sin renunciar a sus raíces arenosas lo que confirma la evolución del trío. Estamos ante un álbum de rock desértico que sabe explorar los designios de la psicodelia como no nos habían mostrado antes. Prescindiendo de alguna manera de la crudeza de sus primeros dos álbumes, pero sin renunciar a sus habituales y ásperos riffs stoner, la banda nos invita a un viaje a través de las arenas del desierto con un marcado carácter cósmico. Incorporando elementos psico-progresivos crean fascinantes atmósferas en busca de nuevas formas de expresión de su sonido. Los ecos grunge en las voces, se conjugan con una pesadez llena de crudeza, contrastando con una apuesta que, en esta ocasión, incide más en paisajes de psicodelia pesada. Seguramente estamos ante el álbum más elaborado de la banda, lo que no hace que esta pierda su frescura y su crudeza, pero sí que nos brinde nuevos alicientes a su narrativa.  ELECTRIC VALLEY es una banda stoner, y eso queda patente nuevamente en sus canciones. ‘TAPES FROM THE GALACTIC TAVERN’ nos habla de lo efímero de la existencia, de la lucha estéril y desesperada por permanecer en ella, y eso queda reflejado en unas canciones con mucha carga de profundidad. El álbum es un homenaje al dibujante Josep Maria Beá y su cómic ‘Historias de la Taberna Galactica, historias de otros planetas, de viajes espaciales, de lo desconocido. Es un retrato de la inmensidad del cosmos, solitario, insondable, algo que queda patente en el álbum. Sabiendo jugar con la improvisación, el trio crea canciones honestas, sin artificios, pero en la que se percibe un trabajo compositivo más maduro y sobrio. Este es su álbum más psicodélico hasta el momento, algo que puede ser un nuevo punto de partida en una banda que a pesar de ello sigue fiel a sus genes desert-rock.

ELECTRIC VALLEY son Mario Garcia (guitarra), Miky Simón (bajo y voz) y Charlie Sánchez (batería) y en el álbum han contado con la colaboración en el saxo y sintetizadores de Alex Cid.

TAPES FROM THE GALACTIC TAVERN’ está disponible vía Nooirax Producciones, Discos Macarras, Quebranta Records y Violence in The Veins.

El álbum abre con los gruesos riffs de ‘Odyssey’. Un tema poderoso que inmediatamente decae en un espacio chamánico en el que las voces grunge gravitan en pasajes psicodélicos con aroma desértico. Un ritmo cadente hace ondular el tema entre los designios del desierto y suaves y envolventes pasajes psicodélicos. A pesar de un aparente caos en su desarrollo, el tema se cohesiona mostrándonos los distintos tonos de la banda.

En ‘Dark star’ el trio madrileño hace aflorar su faceta más psicodélica, algo que en este nuevo álbum toma un mayor protagonismo en su sonido. Magnéticos y suaves, los acordes de la guitarra nos invitan a un espacio de relajación en el que expandir nuestra mente bajo las envolventes atmósferas psicotrópicas. Con una ambientación cósmica el tema nos susurra bajo una armonía pausada y hechizante ofreciéndonos grandes momentos heavy-psych más propios de bandas como Colour Haze.  Casi ocho minutos en los que los ecos del desierto adquieren una dimensión monumental y épica. Si bien el tema se desarrolla en un escenario apacible, en él no faltan laos ásperos riffs habituales en su propuesta.

Instalados en ese entorno reflexivo, ‘Uranus’ way’ vuelve a ofrecernos bellas melodías con susurrantes acordes. El tema explota en momentos de mayor intensidad con ecos grunge en una combinación que funciona entre coros sosegados. Elevando su sonido la banda nos hace viajar por insondables espacios arenosos manteniendo el groovy pegadizo presente en todo el álbum.

Three Phasing (Interlude)’ abre con un bajo crujiente e hipnótico en una introducción que precede a reflexivos y apacibles pasajes psicotrópicos. Tonos cósmicos entre insondables pasajes de psicodelia atractiva sirven para crear una especie de interludio que evoluciona a un entorno puramente heavy-psych en el que la banda prescinde de las voces.

Ecos de hard-rock y vibraciones Stoner de manual nos invitan a una plácida exploración de las dunas en ‘Four phasing’. Sus tonos blues y esa quebrada voz sirven de gancho para un tema con sabor añejo que conjuga los cánones de desert-rock la psicodelia y el hard-rock de los 70’s. Siempre contenidos las melodías oscilan gráciles con un cadente ritmo en este paseo por desérticos entornos.

Seducidos por los sonidos de los 90’s, ‘Roswell’ ofrece un sonido áspero que coquetea con el metal y el grunge sin resultar explosivo. Manteniendo un nivel de intensidad alto el tema nos envuelve en una espiral de riffs Stoner de alto nivel que golpean una y otra vez entre los desagarrados pasajes vocales. Con una estructura ondulante, la canción oscila balanceándose entre esas vibraciones que tan bien saben interpretar estos chicos. Aquí la banda se siente cómoda.

Cerrando el álbum, ‘Montaña’ con sus quince minutos, rompe la estructura de los temas anteriores con una entrada de blues psicodélico en una canción que ofrece momentos calmados y en la que encontramos elementos progresivos. Sin tardar demasiado la introducción lis´sergica se va viendo seducida por las vibraciones del desierto. Elevando la intensidad el tema se muestra como una montaña rusa de emociones, pero sin duda, los momentos heavy-psych brillan con luz propia. Belleza introspectiva para mirar el ocaso entre cactus y bochornosos ambientes. Con buenos solos de guitarra el tema contiene su pesadez dejando paso a fascinantes desarrollos de psicodelia pesada de la que emanan narcóticos efluvios psicotrópicos. ELECTRIC VALLEY se deja llevar como si de una jam se tratara con virtuosos solos entre ritmos llenos de magnetismo que hacen que entremos en trance. Ua vez aturdidos con el sonido, el trio golpea con impactantes riffs antes de llevarnos en volandas por un nuevo paseo psicodélico. Aquí desatan toda su fuerza en un tema cocido a fuego lento para sacar toda su esencia. En la parte final utilizan el silencio para ofrecernos un epílogo cósmico a su relato con efectos y distorsiones que se pierden en la inmensidad del espacio sideral, punto final de su travesía.

Violence In The Veins

Nooirax Producciones

Discos Macarras

Quebranta Records

Reseña: ELARA SUNTREAK BAND.- ‘Vostok 1’

Los alemanes ELARA SUNTREAK BAND publican vía Sulatron Records su nuevo álbum ‘VOSTOK 1’. Un fascinante, exuberante y cautivador álbum en el que se conjugan las vibraciones más ácidas de los 70’s, con cascadas heavy-psych y tormentas de fuzz desértico de vocación cósmica. Teniendo presente tanto el legado de Hendrix, como el del Rey Lagarto, sus largas jams viajan por un cosmos chamánico en el que los genes de Pink Floyd se enriquecen con ornamentos orientales con un resultado impresionante. Un álbum versátil en el que los sonidos retro cobran una dimensión monumental bajo sus complejos y bien cuidados desarrollos. Sin renunciar a los tonos cósmicos de sus anteriores álbumes, el trio rinde su particular homenaje al 60 aniversario del vuelo de inaugural de Gagarin. Un verdadero túnel del tiempo con un camino de ida y vuelta desde el rock ácido de finales de los 60’s hasta las dunas cósmicas del desert-rock del siglo XXI. Psicodelia ácida, rock espacial y desarrollos progresivos, conforman las cuatro largas pistas que completan los mas de 70 minutos de un álbum mágico. Teniendo en cuenta el legado del pasado, sus cuatro canciones oscilan sorteando los meandros de unas canciones ricas en matices y que se ven beneficiadas por la presencia del órgano y el mellotrón de su invitado Christian Wick. Porque en ‘VOSTOK 1’ hay muchas vibraciones del stoner más sideral, pero también podemos encontrar momentos en los que el sonido The Allman Brothers se mestiza con los ecos Sabbath, el karma de The Doors, los viajes futuristas más psicotrópicos de Pink Floyd y la acidez de la guitarra de Hendrix, ¿Se puede pedir más? Todas estas influencias aparecen sutilmente en unos temas con personalidad propia en los que las cuidadas melodías que muestran el lado más bello de su psicodelia sideral con fuertes connotaciones clásicas. ‘VOSTOK 1’ es uno de esos trabajos que cualquier fan de la psicodelia amara hasta el resto de sus días, porque en él siempre encontrarás esa atmósfera que te atrapa y de la que no desearías salir. Una pequeña obra maestra de la psicodelia pesada en la que el trio alemán confirma todas las buenas sensaciones que nos había ofrecido con anterioridad, y que ahora quedan ratificadas en este maravilloso trabajo lleno de buenos momentos.

‘VOSTOK 1’ está disponible vía Sulatron Records en vinilo azul transparente 2-LP en tapa plegable y CD en digisleeve plegable. Ambos están limitados a 500 copias.

ELARA SUNTREAK BAND son: Daniel Wieland (Bajo, Voz); Martin Wieland (batería, percusión); Felix Schmidt (guitarras, efectos).  Voces invitadas en “Vostok 1” de Felix Seyboth; Órgano Hammond y Mellotron de Christian Wick.

Entre efectos espaciales ‘Nexus’ va tomando forma para eclosionar con riffs desérticos que se despeñan en un torrente heavy-psych. Con una voz ahogada pero llena de fuerza la canción toma un aspecto 70’s. Ese registro vocal a imagen de Ozzy pone el contrapunto al sonido difuso que nos ofrece la banda. Un turbio tema que se siente seducido a lo largo de sus casi veinte minutos por un entorno lisérgico que gran calado. Los solos ácidos toman el protagonismo frente a la barrera turbia del sonido que les custodia. La dualidad entre lo pesado y lo cristalino hace que encontremos dos capas de sonido que se van alternando constantemente. El tercer elemento es precisamente el uso de la voz. Con ese sonido arremolinado, la canción serpentea entre su sonido arenoso y el espacio psicotrópico que describen sus desarrollos de guitarra. Esos solos aplacan la furia del corte para sumergirnos en aguas psicodélicas. Aquí el legado de Hendrix se refleja entre efectos siderales dotando al tema de un tono cósmico. Dejándose llevar por sus instintos van moldeando el tema hasta convertirlo en una jam llena de sonidos psicotrópicos con un aura vintage aportada por las incursiones del órgano. Los sonidos retro afloran con naturalidad antes de decantarse definitivamente por las atmósferas más narcóticas en las que la psicodelia se nutre de los aromas orientales aportadas por esas fragancias exóticas. En la parte central el tema ha mutado completamente respecto de la forma sonora de la que partió. Elementos psico-progresivos se unen a la fiesta aportando nuevas texturas a un tema rico en matices. Estamos ante toda una odisea sonora que explora las fronteras de la psicodelia pesada mostrándonos los distintos escenarios en los que ésta puede desarrollarse. Lo cierto es que todo se hace con una continuidad que nos traslada a magnéticos espacios sonoros más propios de la espiritualidad oriental con cantos tibetanos que ponen el tono místico a un tema profundo y que cala en el oyente con suma facilidad.  Podríamos preguntarnos donde quedaron las vibraciones pesadas herederas del proto-metal de los 70’s, pero, en cualquier caso, los pasajes psicodélicos de la segunda parte del tema nos trasmiten un estado sensorial que abre nuestra mente y gratifica nuestros sentidos.

‘One a drink with Jim’ es un nombre lo suficientemente evidente como para intuir su contenido. Aquí ELARA se visten de Rey Lagarto para transitar por chamánicos espacios desérticos. Con inequívoco carácter doorsiano, el tema nos ofrece suaves pasajes psicodélicos. Todo un trance en tonos místicos en el que la banda explora pasajes transitados por The Doors décadas atrás. Dando más protagonismo al órgano en su primera parte, el tema se desarrolla entre pasajes trascendentales con las dunas como testigo en un entorno solitario. Prescindiendo de riffs pesados, el tema fluye entre locuciones que dotan a la canción de un aura introspectiva. Su belleza se conjuga con la instrumentación envolvente y cálida para reconfortar los sentidos en un ejercicio introspectivo. Su larga duración, con dieciséis minutos, no impide que el tema fluya con soltura sin que resulte monótono. Deleitándose con esos desarrollos de psicodelia transcendental el tema por momentos parece tomar elementos sureños más propios de Allman Brothers sin perder su vocación psicodélica. Mostrando la destreza con la guitarra, los pasajes ácidos se cubren de color en una espiral que parece no tener fin. El resultado es un tema sólido y solvente que engrosa su sonido con unos poderosos tambores y un sonido estratificado con varios niveles de intensidad. Al igual que el corte anterior, el sonido va mutando según avanza el tema, llevándonos a paisajes completamente distintos en cada momento. Esto lo hacen con la habilidad para que nada resulte impostando, siendo el fruto de su buen hacer.

Los pasajes trascendentales aparecen nuevamente en ‘Vostok 1’. Cadentes acordes llenos de magnetismo nos susurran con delicadeza en una pausa que da la sensación de que algo va a pasar. Un insondable espacio psicotrópico que súbitamente se decanta por la psicodelia pesada en todo su esplendor. Un ‘viaje’ tántrico que se adorna con delicadas melodías vocales. Con guiños floydianos el tema desarrolla garra entre sus psicotrópicos efectos y solos en una combinación que funciona a las mil maravillas. Psicodelia de muchos quilates que a buen seguro hará las delicias de los fans acérrimos del género. Si bien estamos ante otro largo tema psicodélico, los desarrollos progresivos se unen a este trance sonoro para aportar texturas diferentes al sonido de la banda. Sus desarrollos interminables van cambiando su aspecto haciendo que el viaje resulte fascinante para el oyente. Con juegos de voces y coros dotan a la canción de un aspecto ensoñador en un épico final lleno de gancho.

 ‘Orange october’ cierra este maravilloso álbum con sus hechizantes desarrollos psico-progresivos. Con un tono vintage, la melancolía preside la parte inicial del tema antes de invitarnos a entornos reconfortantes con suaves pasajes. Voces llenas de sentimientos nos acarician entre ricos acordes que oscilan balanceándose en un entorno plácido para el oyente. Golpeando con riffs más densos exploran un paisaje psicodélico que se ornamenta con ecos de oriente gracias al sonido del mágico sitar. Una bajada de intensidad que nos invitar a descubrir un mundo mágico con sus reconfortantes melodías. Con menos acidez, la canción se decanta por desarrollos más progresivos en esa búsqueda de un sonido único y hechizante.

Elara Sunstreak Band

Sulatron Records

Sulatron store

Reseña: DELVING.- ‘Hirschbrunnen’

‘HIRSCHBRUNNEN’ es una colección de canciones que muestran una amplia gama de influencias de rock psicodélico, música electrónica antigua, progresivo de los 70, así como jazz e incluso sonidos ambientales que nos muestra una faceta desconocida del líder de ELDER, Nick DiSalvo bajo el nombre de su nuevo proyecto DELVING. Prescindiendo de las voces, y de los riffs Stoner con los que ELDER nacieron, aquí se exploran otras vibraciones hasta ahora desconocidas, o no tanto, si tenemos en cuenta el camino que ELDER ha tomado en los últimos tiempos. Seguramente algunos fans de la banda puedan verse decepcionados por lo que ofrece ‘‘HIRSCHBRUNNEN’, pero sin duda otros podrán expandir su mente para dejarse llevar por estas ocho maravillosas canciones. Con una vocación kraut, y unos esquemas mas propios del ambiente, Di Salvo usa toda la gama cromática de su creatividad musical para deleitarnos por acolchadas canciones llenas de elegancia en las que la psicodelia y los sonidos progresivos exploran los confines del post-rock y la música ambiental. Canciones ricas en texturas en las que las guitarras y los teclados intercambian sus roles para ofrecernos siete maravillosos temas de una gran riqueza compositiva. Con un clasicismo intrínseco, las vibraciones más modernistas de la psicodelia más hipnótica juegan con desarrollos instrumentales de gran monumentalidad. Sustentados en un ritmos poderosos y coloristas, cada canción nos ofrece mil salidas. Todo un conglomerado de estilos y vibraciones dispares que se unen en un coctel sonoro muy apetecible. La calidad y creatividad de DiSalvo están libres de toda duda y este álbum lo corrobora. No se si DELVING es un proyecto con vocación de continuidad, pero lo que si tengo claro que con este álbum ha plasmado las inquietudes de un gran músico en unos difíciles tiempos en los que las actuaciones en vivo han desaparecido de la vida de muchos músicos. ‘HIRSCHBRUNNEN’ es la compensación que la pandemia nos ofrece una vez mas con un proyecto personal de un musico que mira hacia su interior.

El álbum fue grabado, mezclado y masterizado por Richard Behrens y Emanuele Baratto en Big Snuff Studio y está disponible vía Stickman Records.

El propio Di Salvo nos da sus impresiones sobre ese álbum: “Soy un compositor casi obsesivo, trabajo en la música todos los días y acumulo una gran colección de fragmentos de canciones e ideas que a menudo no reciben la atención que me gustaría debido al tiempo que paso con mi banda principal “. DiSalvo explicó recientemente.” Gracias a esta pandemia, he tenido mucho tiempo para aprender algunas de las canciones que escribí durante los últimos años y finalmente hacer un álbum que siempre me he dicho a mí mismo que haría. Desde mis primeros momentos como músico, he estado obsesionado con las grabaciones caseras, rogando a mis padres por una grabadora de casete Tascam de 4 pistas para Navidad cuando tenía 12 años y haciendo mis propios álbumes. ahondar es una continuación de este espíritu creativo: experimentar todo en la mía, olvidándome de las bandas, los fans y las expectativas y haciendo la música que quiera “.

‘HIRSCHBRUNNEN’ ‘fuente del ciervo’ es el nombre coloquial de una gran fuente que preside sobre una gran área verde cerca de donde vivo “. DiSalvo continúa.” Para mí, ha sido extraño ver mi mundo, que normalmente consiste en una buena cantidad de viajes y estímulos externos, reducido a una ciudad, un distrito, una cuadra durante tanto tiempo. Por frustrante que sea, puede que empieces a encontrar inspiración y belleza sorprendente en su entorno cotidiano que de otro modo han ignorado. Así como toda la música que hago está influenciada por mis experiencias, ‘HIRSCHBRUNNEN’ es un producto de esta época única y extraña en la que todos nos hemos visto obligados a ahondar más profundamente en nuestros propios pensamientos.

El álbum abre con ‘Ultramarine’, ocho minutos de experimentación atmosférica sustentada por ritmos kraut y delicados pasajes de guitarra en tonos psicodélicos. Con coqueteos post-rock el tema explora paisajes neo-psicodélicos con elementos electrónicos salidos de unos teclados estratificados que ahondan en su espíritu modernista. Si bien encontramos cambios de ritmo y pasajes progresivos el tema se inclina por un sinfonismo ensoñador. Casi en un espectro más propio de la música ambiental la solidez de sus tambores ofrece un prisma diferente y particular a un corte chamánico. Un clasicismo momentáneo en sus pasajes más sosegados que sirve de pausa ante una embestida mas pesada y envolvente. Todo un arco iris multicolor que no reniega de la esencia pesada de DiSalvo pero que nos ofrece otra perspectiva de su música.

‘Delving’ fluye en una estancia más melancólica con protagonismo de la guitarra hipnótica repitiendo sus acordes. Aquí los paisajes progresivos se muestran esplendorosos en un escenario para la relajación con un trasfondo sólido. Desde su comedida apertura el tema apunta a una explosión que puede suceder en cualquier momento. Un entorno casi minimalista que se enriquece con distintas texturas sonoras flirteando con vibraciones post-rock de gran elegancia. Poco a poco el tema va absorbiendo al oyente haciéndole participe de una narrativa llena de magnetismo. Las sedosas texturas acaban por envolver al tema en un majestuoso atuendo de belleza sin igual en una composición rica en matices.

Sin abandonar ese entorno ambiental presente en todo el álbum, ‘The reflecting pool’ se sustenta en magnéticos ritmos coloristas de los que asoma una línea de bajo excelsa y cálida. Teclados y guitarras se incorporan a una fiesta sensorial en la que cada nota ofrece una visión diferente de la creatividad de Di Salvo. Con todos los instrumentaos ensamblados el tema va ondulando en sus luminosos sonidos con un cierto tono nostálgico.  Nuevamente el escenario progresivo de inclinación post-rock aparece con gratificantes pasajes que mutan constantemente.

‘Wait and see’ mantiene la apuesta por paisajes psico-progresivos con inclinación clasicista. Con los teclados como protagonistas, el tema sigue con los ritmos hipnóticos aportando un gran dinamismo a pesar de describir un entorno más propio de la música ambiental. Usando los instrumentos con destreza los acolchados pasajes transmiten una gratificante calma al oyente. Un tema complejo, pero con un resultado atractivo. Monumental por momentos, psicotrópico en otros, pero sobre todo hipnótico y magnético sin renunciar a los pasajes de romanticismo clásico. Pero el tema no solo se queda ahí, sino que en su parte final nos ofrece una explosión de solos de guitarra con unos ritmos mucho más pesados.

El tema que da nombra al álbum, ‘Hirschbrunnen’, se desarrolla en atmosféricos desarrollos susurrantes de vocación ambient en su apertura, para decantarse por un espacio instrumental de suma belleza.  Envuelto en efectos y teclados sus sedosas texturas flotan con sutileza entre las distintas exploraciones sónicas de Di Salvo. Tupido y versátil, los teclados crean un entorno magnético con sus pasajes progresivos que nunca sabes donde nos van a llevar. ¿Un jardín del Edén?, ¿un mundo mágico?, seguramente solo en la mente de Nick está la respuesta, pero el balsámico tema penetra en nuestros sentidos transmitiéndonos un abanico de agradables sensaciones. Juegos de música electrónica, desarrollos kraut de corte progresiva y ese tono romántico que aparece en cada canción.

Einstürzende Plattenbauten‘ sirve para dar una vuelta de tuerca más. Atrayentes pasajes de guitarra y unos ritmos más intrépidos ponen el musculo a un corte más pesado que no renuncia al virtuosismo para atraparnos en sus surcos. La guitarra incisiva con bellos pasajes de gran magnetismo y los tupidos ritmos dan un giro a los temas precedentes para sorprendernos con un corte diabólico y magistral a la vez. A diferencia de los temas restantes, aquí con tres intensos minutos logra conquistarnos.

Para cerrar, ‘Vat’, con sus once minutos pone la guinda a un magnífico y sorprendente trabajo. Sus atmosféricos pasajes de tonos psicodélicos se salpican de luminosos ritmos kraut entre una instrumentación psico-progresiva. Con pinceladas electrónicas y un magnético bajo el tema va cogiendo forma. Dejándose llevar por pasajes post-rock el tema se engrosa para mostrarse más contundente en largos desarrollos que van intensificando su sonido hasta elevar el tema a un estadio de monumentalidad con tintes cósmicos. Toda una bacanal sónica que acaba por arrollarnos entre guitarras, teclados, efectos, y unos poderosos tambores.  

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