Reseña: MARAGDA.- ‘Maragda’

Sin saber claro ni ellos mismos como definir realmente su sonido, el trío barcelonés MARAGDA grababa su álbum debut, ahora ese bebé llega al mundo para fascinarnos con su versatilidad y creatividad. Todo un arco iris sonoro que abarca momento verdaderos momentos psicotrópicos envueltos en boscosas neblinas progresivas. Son muchas las vibraciones que contienen unas canciones en las que las algodonadas melodías contrastan con embestidas de riffs que nacen de la cantera del stoner- metal.   No tenemos muchas bandas en España que experimenten con sonidos más propios de Motorpsycho y a su vez nos ofrezcan espirales lisérgicas en línea Earthless o Slift. Su eclecticismo llega a retomar momentos más propios del rock de los 70’s para mestizarlo con vibraciones neo-psicodélicas. El trio sin duda, se maneja bien en estas lides, ya que, desde el magnetismo de su bajista, los poderosos e infatigables ritmos de su batería, hasta las bacanales psicotrópicas de su guitarrista, consiguen que el oyente disfrute de un fascinante viaje. Si a esto unimos, las cuidadas melodías de sus canciones, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que estamos ante uno de los trabajos españoles más fascinantes de los últimos tiempos.  Teniendo en cuenta que MARAGDA son una banda novel, su irrupción en la escena no podía hacerse de mejor manera. En este álbum no encontrar canciones lineales, por el contrario, los giros en la trama de cada una de ellas, es precisamente su mayor aval. Si quieres salir de los convencionalismos y explorar nuevas rutas sonoras, no deberías perderte este magnífico álbum.

El álbum debut del trío cuenta la historia de Maragda, una antigua civilización que tras el Gran Desastre se vio forzada a buscar refugio en el subsuelo… Con el transcurrir de los años, los recuerdos de la vida en superficie eran eso, solo vagos recuerdos. El pueblo finalmente se acostumbró a vivir bajo la opresión de un gobierno totalitario conocido como The Core. Sin embargo, todo cambió el día en que la gente comenzó a escuchar la llamada de sus voces interiores… Un grupo de rebeldes armados de valor comenzaron una expedición por La Oscuridad, dispuestos a descubrir todos los secretos que escondía Maragda.”
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Para este debut han contado con Edgard Beltri (La Atlántida Estudio) en la producción, grabación y mezcla; y Peter Deimel (Black Box Studio) en la masterización; además de Error! Design en el apartado gráfico. ‘MARAGDA’, estará disponible el 15 de octubre en formatos digital, streaming y compact disc, además de una edición en vinilo ultra-limitada a 300 copias exclusivamente gracias a una co-edición hispano-americana entre Spinda Records, Nafra Records y Necio Records.

MARAGDA son:
Marçal Itarte: bajo y voces
Guilem Tora: guitarra
Xavi Pasqual: bateria

‘The core as the whole’ abre golpeando directo a la yugular con poderoso riffs para ir moldeándose para ofrecernos un sonido colorista. Esta impactante apertura deja paso a desarrollos progresivos con melódicos pasajes y un aroma psicodélico más propio de los 70’s. Describiendo un entorno mágico sus acordes nos susurran proporcionándonos un estado balsámico. Hipnótico y repetitivo en su armonía, pero con el suficiente gancho para atraparnos en su narrativa. El tema cuenta con un magnífico trabajo de guitarra y una composición ciertamente creativa. Todo un viaje de ida y vuelta con un trayecto fascinante que acaba apagándose lentamente.

Sumidos en ese espacio de experimentación, ‘The calling’ se muestra plácido en sus melodías desarrollándose en una atmósfera psico-progresiva con atractivos ornamentos sonoros. Ritmos acelerados y voces melódicas cohabitan con solos asesinos junto a una cadente y magnética línea de bajo. Si bien su base rítmica es implacable, el corte serpentea en un apacible escenario sonoro sin perder por un momento su dinamismo. La riqueza compositiva y un sonido cristalino hacen el resto en otro tema con unas entrañas robustas.

La pulsante línea de bajo de ‘Orb of delusion’ da paso a lánguidas voces que nos sumergen en un caleidoscopio lisérgico con un sonido estratificado pero que logran entrelazar en una narrativa única. Nuevamente encontramos esos solos de guitarra que se estiran hasta el infinito custodiados por el poderoso y cadente bajo. Siempre retorciendo sus temas, MARAGDA se aleja de los convencionalismos para ofrecer alicientes al oyente con su sonido.

Oscuro y lento, ‘Crystal pasage’ toma prestados elementos místicos para seducirnos a un meditativo entorno lleno de magia.  Relajante y magnético, el corte prescinde de las voces para invitarnos a expandir nuestros sentidos con su cálido y reconfortante sonido.

En la apertura de ‘Beyond the ruins,’ MARAGDA nos enseña su lado más pesado. Frenéticos riffs pesados nos sitúan en un nuevo escenario sonoro. Custodiados por ese monolítico y penetrante bajo la banda juega con distintos elementos creando un espiral diabólica de sonidos que nunca sabes a donde te van a llevar, ahí, precisamente reside su encanto. El lado más Stoner de la banda hace acto de presencia en contraposición con atmosféricos pasajes psico-progresivos. Una frenética escapada hacia adelante en una exploración de insondables y versátiles escenarios sonoros que por momentos miran al pasado.

Sin darnos cuenta, llegamos al último corte del álbum. ‘The blue ceiling’ retoma la narrativa psico-progresiva con ecos de los 70’s en otro tema con multitud de matices sonoros. Dinámico y siempre con la vista puesta al frente, la canción no reniega de distintas influencias sonoras, a pesar de su espíritu progresivo. Incorporando sintetizadores consiguen crear una atmósfera ensoñadora a modo de pentagrama sobre el que van insertando sus notas en un impostado caos que finalmente resulta con sentido. Ecos sureños incluso afloran entre sus armonías, lo que nos da muestra de que estos chicos tiene un amplio abanico de influencias. Nuevamente la guitarra se extenúa en solos infinitos hasta desaparecer en la lejanía en lo que parece más una jam, o un tema cuyo final no está aún escrito.

Maragda

Spinda Records

Nafra Records

Necio Records

Reseña: SLOWSHINE.- ‘Living light’

En los últimos tiempos he tenido la ocasión de ver en vivo a las dos bandas comandadas por Jan Oberg. GRIN con su crudeza sludge y EARTH SHIP con sus viajes espaciales. En ambas ocasiones la experiencia ha sido gratificante, pero ahora con su nuevo proyecto SLOWSHINE y su álbum debut ‘LIVING LIGHT’, conquista profundamente mi corazón psicodélico. En esta ocasión la banda formada por los miembros de EARTH SHIP, Jan Oberg, Sabine Oberg y André Klein crean canciones empapadas de filtros y fuzz, combinando la calidez y la neblina de la psicodelia británica de los setenta, con los riffs expansivos del stoner. Consiguiendo un equilibrio perfecto entre las melodiosas voces shoegaze y con un cierto talente post-punk, con los riffs difusos, crean un álbum de psicodelia pesada de muchos kilates. Sus caleidoscópicas atmósferas más propias de los pioneros de la psicodelia, pegan con un sonido difuso, que a veces de inclina a un escenario más propio del noise. Aquí, los golpes sludge, aparecen con mesura entre hipnóticos ritmos y voces conmovedoras. Estamos ante el proyecto más psicotrópico de los berlineses, y en el que, al igual que los trabajos como EARTH SHIP, no dudan en embarcarnos en una nave sideral que cruza el cosmos recuperando las turbulencias de los maestros Hawkwind, pero también tomando prestados algunos calmados momentos de Pink Floyd. Esta afirmación pudiera inducir al oyente al error, porque las canciones también contienen buenas dosis de fuzz y una espesa cortina de reverberaciones pesadas que acaban por aturdir al oyente. Nunca habíamos visto a Jan cuidando tanto las melodías, pero ese gran trabajo compositivo, es uno de los grandes alicientes de un álbum fascinante y lleno de magnetismo. ‘LIVING LIGHT’ es un magnífico álbum que tiende un puente entre los vestigios del pasado psicodélico del siglo XX y las nuevas tendencias dentro de la música pesada contemporánea. ‘LIVING LIGHT’ consigue sumergir al oyente en un campo magnético en el que la psicodelia consigue expandir la mente del oyente, acariciándolo, seduciendo y narcotizándolo. Una celda de la que cualquier amante de la psicodelia no querrá jamás escapar.  

Otro regalo más que nos ha dejado la pandemia, ya que, según las palabras de la propia banda, el álbum nace durante el cierre de la pandemia en 2020/2021, donde no era posible reunirse fácilmente con los amigos o familiares en la víspera de Año Nuevo y Semana Santa. En este escenario, la banda decidió aislarse esos días en el estudio con un buen vino de calidad siciliana y una clásica pizza margherita. Mientras pasaban un buen rato mientras grabaron algunas pistas solo por diversión, sin una idea clara de cómo sonaría cada canción y si funcionarían correctamente entre sí. Esas sesiones en vivo realmente diferían de sus otros proyectos, tanto musical como en cuanto a grabación, y terminaron con material de unos 43 minutos en total que era demasiado bueno para no compartirlo con todos nosotros.



SLOWSHINE son:

Sabine Oberg – Bajo

Jan Oberg – Guitarras, Voz

André Klein – Batería

Músicos adicionales:

Jan Korbach: Guitarra de 12 cuerdas en ‘Trails’.

‘LIVING LIGHT’ fue grabado y producido por J.Oberg en Hidden Planet Studio, Berlín. El arte de portada es obra de Benedikt Demmer / Druckwelle Design y está disponible vía  The Lasting Dose Records.

‘Trails’ abre el álbum en una atmósfera de neo-psicodelia empapada de fuzz narcótico. Con un claro acento marcado por los ecos de la psicodelia de los 60’s el corte se sustenta en un riff que se repite a lo largo de sus mas de 5 minutos. Voces conmovedoras y un ritmo hipnótico conforman una canción con sabor añejo que se desarrolla envuelta en una neblina psicotrópica. No faltan difusos riffs de vocación Stoner entre sus flotantes melodías shoegaze, lo que hace que el tema tenga cuerpo.

Menos ensoñador y más pesada, ‘Brittle bones’ nos hace vislumbrar los genessludge de los alemanes en una efectiva combinación con momentos más propios de la psicodelia contemporánea. _Un sonido crudo y rugosos que encaja a la perfección con los estribillos ensoñadores para crear un colorido caleidoscopio cósmico, que por momentos se recuesta en una propuesta noise.

Embutidos en un traje espacial más propio de Hawkwind, ‘Heights’ gravita en una órbita cósmica entre melodías aterciopeladas. Lento y cadente, pero con un ritmo contagioso, el tema ondula entre asteroides y polvo galáctico de gran densidad. Los juegos vocales de Jan y Sabine parecen salidos de una propuesta post-punk en una conjunción astral con la psicodelia más narcótica. La descarga de fuzz hace que el trasfondo del tema se vuelva turbio y borroso.

‘Wanderer’ se muestra como el tema más calmado de un álbum con una apertura que navega entre la psicodelia de finales de los 60’s y las apuestas psicodélicas más contemporáneas. Siempre desde la suavidad melódica, las voces contrastan con la intensidad de su penetrante sonido. Buenos solos de guitarra construyen una canción hermosa y balsámica que parece susurrarnos en un trance redentor. Estamos ante una canción de ocho minutos, y para unos músicos tan creativos, este tiempo es suficiente para poder desarrollar otras vibraciones más turbias y pesadas. Toda una cortina difusa se crea entre el arco iris melódico del tema.

Con un sonido más pesado y a la vez contemporáneo, ‘Mother moon’ se despeña entre vibraciones noise impulsado por una estela de fuzz que lleva en volandas sus lánguidas. Pesado, turbio, pero sin perder el espíritu psicotrópico de todo el álbum. 

‘Dunes of time’, sin perder sus genes psicodélicos va evolucionando desde su etérea y lenta apertura a un escenario más turbulento. Manteniendo las buenas melodías, aquí la banda crea una dualidad de suavidad y rugosidad que poco a poco se va tornando más pesada y turbulenta.

Las hordas de fuzz de ‘Living light’ consiguen crean una atmósfera de gran poder magnético. Menos ensoñadores, y algo más turbios, los alemanes nos aturden con densos sonidos psicodélicos. Sin renunciar a las voces etéreas, consiguen crear un entorno inquietante e hipnótico que acaba por atraparnos entre pesados riffs que crean un campo magnético alrededor del tema. Una vez dentro, te será difícil salir. 

Los suaves acordes de la apertura de ‘A quiet place’, ponen el broche de oro a un álbum dinámico y magnético en el que estos músicos amantes de los sonidos turbios y pesados ofrecen su lado más melodioso. Suaves melodías y un espíritu drone, van puliendo un tema en el que la psicodelia más aterciopelada se muestra esplendorosa ante nosotros. La belleza de su guitarra susurrante, unido a esas cálidas voces herederas del legado de Pink Floyd, construyen lentamente una bella canción llena de matices. La segunda parte del tema explora insondables entornos cósmicos en una narrativa casi cinematográfica.

Slowshine

The Lasting Dose Records

Album premiere, reseña y ‘Track by Track por la banda: SNOWY DUNES.- ‘Sastrugi’

Os presentamos en exclusiva ‘SASTRUGI’, el nuevo álbum del cuarteto sueco SNOWY DUNES. La banda nos explica sus impresiones sobre cada canción en un ‘TRACK BY TRACK’ de este magnífico álbum que devuelve al cuarteto de Estocolmo a la actualidad.

Un fantástico trabajo en el que las canciones evolucionan en sus formas y en sus influencias sonoras, ofreciendo al oyente diferentes alicientes y estados de ánimo. Las ondulaciones que encontramos en la estructura de cada canción, es una de las señas de identidad de ‘SASTRUGI’. El álbum es una aventura completamente estimulante para el oyente, ya que cada giro en la trama nos sitúa en un escenario distinto. ‘SASTRUGI’ es el álbum más suave de SNOWY DUNES hasta ahora, pero esto no significa que no tenga ganchos capaces de hacerte volar. Fascinante, hechizante y emotivo, el álbum ofrece momentos desgarradores en los que la voz se quiebra, exhumando atormentados pasajes que parecen beber del legado de The Doors en una conjunción astral con Zeppelin en un viaje de ácido que nos traslada a gratificantes estados sensoriales. Pero precisamente eso hace que los suecos, y su devoción por la psicodelia, acabe siempre en desarrollos heavy-psych de gran monumentalidad y magnetismo.  Como los grandes álbumes, ‘SASTRUGI’ es de esos trabajos que ganan con cada nueva escucha. Si, quizás sea un álbum diferente a lo que nos tiene acostumbrados, con menos riffs Stoner, y una mayor complejidad compositiva, algo, que por otro lado ya nos habían mostrado con anterioridad en alguna de sus canciones.  Pero que el oyente no se lleve a engaño, no es su álbum mas pesado, pero tampoco es un álbum flojo, ya que cada canción tiene unas entrañas robustas que hacen que su sonido oscile de la calma al frenesí psicotrópico. Todo un paseo por los 70’s con atmósferas vintage en las que el blues y la psicodelia adquieren cotas superlativas. ‘SASTRUGI’ es un álbum imprescindible para los fans del blues psicodélico y SNOWY DUNES es una banda que no te debes perder.

SASTRUGI‘ ha sido producido por SNOWY DUNES y Anders Oredson. Grabado, mezclado y masterizado por Anders Oredson: la portada es obra de Tobias Kingstedt y estará disponible en formato físico vía Ozium Records.’

SNOWY DUNES son:

Niklas Eisen – voz solista, percusión, y guitarra acústica.
Christoffer Kingstedt – guitarras
Carl Oredson – Bajo, teclados y mellotron
Jonathan Wårdsäter – Batería y percusión.

Músicos invitados:
Alex Gatica: teclados, guitarra acústica y coros en ‘Let’s save dreams’
Adele Friberg: voces en ‘Let’s save dreams’

TRACK BY TRACK

DenpaFuzz: Un nuevo álbum y un nuevo carril en la autopista del estilo de la banda. Con “SASTRUGI” parece que amplías aún más tu espectro de sonido al utilizar algún elemento cercano al progresivo. El nombre del disco refleja perfectamente su sonido, el viento erosiona el glaciar creando una especie de dunas que le dan un nuevo aspecto y tú moldeas tus canciones con diferentes estilos, ¿es eso? ¿Estamos ante el disco más versátil y menos pesado de SNOWY DUNES?

SNOWY DUNES: (Carl): Podrías verlo así. Nuestro último álbum, Atlantis, fue más un álbum conceptual en el que queríamos ver si podíamos escribir canciones que tuvieran un tema en todas ellas, tanto líricamente como melódicamente. Esta vez no teníamos un plan real para el álbum, sino que pensamos que escribiríamos canciones y veríamos cómo resultaban. Estoy muy contento de cómo terminó todo. También hemos experimentado con algunos otros instrumentos como teclados y mellotron.

DenpaFuzz: La primera canción del álbum ‘Sastrugi’, es una canción abrumadora. Blues, funk, wah wah y puro hard rock de los 70. Es ideal para enganchar al oyente y la canción más reconocible del sonido que hay en tus álbumes anteriores, ¿no?

SNOWY DUNES: (Carl): Sastrugi es solo una buena canción de rock contundente, en nuestra opinión, así que queríamos que fuera lo primero que la gente escuchara. Después de eso, estarás más preparado para adentrarte en el lado más experimental del álbum.

DenpaFuzz: ‘Let’s Save Dreams’ fue la primera canción que desvelaste del álbum hace dos años. ¿Por qué fue este el tema elegido? Su atmósfera vintage se ve reforzada por el sonido de los teclados, invitándonos a un viaje a los años 70. Melodías suaves con cierto tono melancólico y buenos momentos psico-progresivos. ¿Es un canto de esperanza o de anhelo?

SNOWY DUNES: (Carl): Cuando escribimos y grabamos ‘Let’s Save Dreams‘, acabábamos de añadir dos nuevos miembros a la banda y escribimos lo que nos vino naturalmente con el instrumento añadido del órgano. Se grabó solo para ser un sencillo, pero pensamos que la canción en sí era demasiado buena para dejarla como un sencillo, por eso decidimos incluirla en el nuevo álbum también.

DenpaFuzz: ‘Great divide’ tiene un suave comienzo de blues para luego volverse nublado y desgarrador, incluso un poco progresivo. Esto es una constante en vuestras canciones, momentos de calma en contraste con explosiones de intensidad, ¿está completamente premeditado? ¿Cómo nació esta canción?

SNOWY DUNES: (Niklas): Definitivamente es premeditado. El aspecto dinámico es siempre una parte importante en la composición de canciones para nosotros y se utiliza como una herramienta para llevar al oyente a lo largo del viaje. Temáticamente en el caso de esta canción. Es muy personal para mí. Se trata de una ruptura muy dura por la que pasé. Esta canción fue una forma de lidiar con los sentimientos que surgen en ese momento de la vida.

DenpaFuzz: ‘Medicinmannen’ es la primera canción que cantais en sueco. En el tema aparece un crisol de sonidos de los años 70; desde suaves tonos jazzísticos hasta marcados elementos progresivos que se integran con blues psicodélicos. Lo cierto es que las voces en sueco le dan un aire más vintage si cabe a la canción. ¿Qué nos puedes contar al respecto?

SNOWY DUNES: (Niklas): Medicinmannen significa The Medicine Man y musicalmente esta canción es un guiño definitivo a la escena progresista sueca de los años 60 y 70. Es una canción sobre problemas psicológicos y cómo alguien puede ser tratado y percibido por el establecimiento médico en lo que respecta a la salud mental. Es un tema que nos preocupa mucho.

DenpaFuzz: ‘Helios’ tiene lugar en medio de vibraciones de blues psicodélico pantanoso. Desde que te escuché por primera vez, percibí vuestro amor por el sonido más chamánico de The Doors, aquí, de nuevo siento esas vibraciones junto con otros matices….

SNOWY DUNES: (Christoffer): Para nosotros esta es una de esas canciones que lleva mucho tiempo sin terminar. Creo que se me ocurrió la parte del riff en 2013 o 2014, pero nunca pudimos averiguar cómo materializar lo que sentimos internamente que era la vibra deseada del resto de la canción. En otras palabras, esta canción ha sido escrita y reescrita un montón de veces. Al final, decidimos mantenerlo bastante atascado y abierto. Creo que tienes razón cuando lo llamas un ambiente de Doorsiano: cuando nosotros en la banda simplemente improvisamos, creo que a menudo logramos algo parecido The Doors, y eso es lo que pensamos. Gasté mucho tiempo en esta pista en particular. Luego definitivamente hay otras influencias brillando, personalmente en cuanto a la guitarra, estaba conjurando cosas como The Smashing Pumpkins y Quicksilver Messenger Service.

RESEÑA

‘Sastrugi’ nos arrolla con momentos de blues ácido, wah wah y tambores poderosos. La desgarrada voz de Niklas Heisen pone el resto para completar un corte ardiente con sabor a 70’s. Con arrancadas en las que las guitarras se retuercen entre ritmos casi funky el tema nos lleva en volandas. Un corte lleno de fuerza en la línea de los álbumes precedentes de los suecos. Tras el torbellino inicial, la canción baja la intensidad para recorrer brumosos paisajes psicodélicos. Con un tempo lento y con pasajes vocales más melodiosos, va tornándose más ácido con esa conjunción de guitarras y sus solos afilados entre una base rítmica que se va inclinando por el blues.

Después de un comienzo tan impactante, los ritmos tribales de ‘Let’s save dreams’ nos sitúan en un entorno netamente vintage. La aparición de teclados y los pegadizos estribillos nos toda una fiesta colorista de camisas de colores y pantalones de campana. Una canción más elaborada y menos cruda, que nos marca un poco el espíritu de este nuevo trabajo. Melodías flotantes en un caleidoscopio sonoro multicolor que inevitablemente nos traslada a décadas pasadas. Si bien no es un tema pesado, tiene el suficiente gancho para mantenernos con un espíritu positivo. La canción transmite buen rollo sin necesidad de sonidos estruendosos. El tema se torna más alocado en su parte final con aturdidores pasajes psico-progresivos.

Asentados en un espacio de calma ‘Great divide’ nos acaricia con dulzura a base de blues psicodélico. Relajadas melodías nos van conduciendo a un entorno en el que todo se torna más crudo y ácido. Desgarrados pasajes vocales elevan el corte para descender nuevamente a un entorno plácido y susurrante. Esas ondulaciones en cada canción son una de las señas de identidad del álbum. En nuevo giro, los tonos hard-progresivos se adueñan por momentos del tema en una conjugación psicodélica que va mutando sus formas hasta volverse mucho más ácido y psicotrópico. Un viaje realmente estimulante. Que tiene un epílogo en el que la atmósfera retro se muestra exuberante y poderosa.  

Utilizando por primera vez el idioma sueco, ‘Medicinmannen’ con una base rítmica de inclinación jazz, transita por una atmósfera retro entre suaves melodías. Los elementos llegados de los 70’s afloran en el tema mientras se eleva engrosando su sonido. Una evolución que nos eleva a intensos momentos sonoros. Con cuidados ornamentos, la banda hace que el corte, sin perder su rumbo, se cimbree incorporando elementos sonoros que no le hacen perder su esencia. Una montaña rusa con laderas suaves que la banda libra con destreza entre solos afilados que sacan el lado más ácido de SNOWY DUNES. A lo largo de sus diez minutos la banda hace un repaso por las distintas vibraciones de los 70’s para zambullirse en un entorno psicodélico en su parte central. Aquí una instrumentación envolvente y la garra de las voces arrastran el corte a territorios más tortuosos. Aquí los riffs pesados, los efectos y los atronadores tambores conviven con sustancias psicotrópicas produciendo un efecto aturdidor y narcótico a la vez. No nos hemos dado cuenta y el corte a mutado su fisonomía. Esto, dice mucho de la capacidad compositiva del cuarteto, atreviéndose con pasajes de hard-progresivo completamente salvajes.

Sin darnos cuenta, llegamos al último tema del álbum. ‘Helios’ parte de chamánicos momentos de blues psicodélico con tonos pantanosos. Una cadencia Doorsiana se siente en cada estrofa. Con explosiones de intensidad con los diabólicos teclados en un segundo plano, el corte serpentea entre ciénagas humeantes. Blues impregnado en humo cannabico transmitiendo sensaciones en cada nota. Sus momentos turbios, contrastan con los relajados y sigilosos pasajes en los que el corte parece ir de puntillas, sin hacer ruido. Estos momentos hipnóticos consiguen narcotizar al oyente con todo su poder psicotrópico. Aquí aparecen más sonidos sureños en una inclinación a un entorno casi swamp rock, en el que los momentos psicodélicos adquieren todo el protagonismo. El tema cuenta también con pasajes de guitarra acústica haciendo que se me muestre más versátil y atractivo. Sus épicos momentos nos van dirigiendo a ese insondable escenario en el que la psicodelia ácida borbote en cada nota, pero siempre con consistencia.

Snowy Dunes

Ozium Records

Reseña: ONYRIC JOY/DOS BRUJOS ‘Sons of Morpheus’

Tras un año de pandemia global, las bandas DOS BRUJOS (Graz, Austria) y ONYRIC JOY (Barcelona, España) publican nuevo material juntos en forma de álbum split. ‘SONS OF MORPHEUS’ es el título del álbum que explora la filosofía estoica como una manera de entender nuestro destino y relación con la naturaleza, mientras la materia (hylé) se junta con el espíritu (pneuma) para crear nuestro universo. Mas de 40 minutos de sonidos psicotrópicos que reflejan el buen hacer de dos bandas en esto de los sonidos psicodélicos. Nunca he sido muy amante de los álbumes divididos, pero aquí podemos encontrar un atractivo contraste, entre los fascinantes desarrollos psico-progresivos de ONYRIC JOY, con sus suaves melodías y sus elevaciones stoner así como el sonido de los austriacos DOS BRUJOS. Éstos más pesados y turbios por momentos, pero sabiendo manejarse también en pausados desarrollos expansivos. ‘SONS OF MORPHEUS’ es un álbum para dejarse llevar y permitir que nuestra alma reciba las agradables sensaciones que nos produce este viaje a nuevas dimensiones sensoriales. En el fondo, ONYRIC JOY y DOS BRUJOS, son dos caras de la misma moneda, eso si, cada una con su propia personalidad.

‘SONS OF MORPHEUS’ fue masterizado por Haldor Grunberg en Satanic Audio y autoproducido por ambas bandas.

ONYRIC JOY es una banda de Barcelona formada en 2015 que navega entre el Stoner y el Progressive Rock dando un toque psicodélico a sus composiciones. Este nuevo trabajo fué grabado y mezclado en el estudio Cucumber Factory por Luis Díaz Vaca y Edu Rodríguez Garcia. Su anterior trabajo ‘Tales From The First Light’ fue publicado en 2017 por MMM Music.

ONYRIC JOY son:

Alvar de la Viuda (guitarras)

Víctor Navarro Aixalà (bajo y voces)

Eduard Rodríguez García (batería y coros)

‘78Th floor’ con sus casi once minutos, nos invita a explorar el particular universo psico-espacial de los barceloneses. Sus suaves pasajes atmosféricos, unido a la cálida voz crean un entorno de confort que lentamente se eleva entre bellas melodías y una instrumentación que transita territorios psico-progresivos. Con elementos heavy-psych el corte se va tornando más pesado en su parte central. Aquí la banda se muestra poderosa en sus difusos riffs. Aportando elementos que le dotan de un cierto exotismo, la canción ondula suavemente para descender su intensidad y caminar por misteriosos pasajes instrumentales de suma belleza. El corte de sirve de bálsamo sensorial incorporando elementos progresivos que elevan su carácter mágico y balsámico por morir en una explosión de carácter épico entre efectos y turbios sonidos de tintes espaciales.

El segundo tema de los barceloneses, ‘Tame the soul’, fluye lentamente de calmados pasajes de guitarra floydiana en un entorno netamente psicotrópico. La cálida línea de bajo y la susurrante batería protegen los solos de una guitarra esplendorosa y relajante. La aparición de las voces inclina la canción a laderas progresivas mientras el tema se eleva majestuoso con atractivas melodías. Un sonido cristalino que evoca momentos del rock de los 70’s sin renunciar a su espíritu heavy-psych. En una huida adelante, el corte se balancea con suavidad sobre hermosos pasajes que son el preludio de momentos más propios de Colour Haze. Amortiguando la intensidad de su sonido con las placidas voces, el tema se torna más ácido. Aquí la guitarra brilla con solos que se retuercen dejando patente la calidad de la banda y la creatividad que aportan a sus canciones. Los momentos más intensos no deslucen un tema susurante, mágico y de gran belleza.

DOS BRUJOS es un dúo austríaco nacido en 2016 está especializado en la improvisación de heavy instrumental. Todos sus trabajos son piezas únicas y están grabadas y mezcladas por ellos mismos en su local y home studio; siempre fieles a la filosofía DIY. Los últimos años han publicado multitud de jam sessions navegando entre el Doom Metal y el Space Rock

DOS BRUJOS son:

Xavi (batería)
Armin (guitarras)

DOS BRUJOS optan por ofrecer un corte de 15 minutos en el que la psicodelia se empapa de misticismo y misterio. ‘Aether’ se va construyendo lentamente. Sus suaves acordes iniciales nos sumergen en un mundo sensorial en el todo sucede con calma. Magnético y susurrante, el tema discurre sin prisa para elevarse en un turbio escenario heavy-psych en el que los pesados riffs hacen acto de presencia. Con fuertes tambores y un sonido rugoso avanzan con firmeza a un entorno más turbio y pesado. Psicodelia pesada de manual ejecutada con destreza. El bosque sonoro que se muestra ante nosotros está impregnado de dietilamida convirtiendo el tema en una espiral de sonidos lisérgicos que poco a poco eleva su intensidad sin perder su esencia psicotrópica. Con elementos stoner hacen que el corte se torne más pesado y denso llegando a coquetear con elementos doom antes de retomar su espíritu netamente psicodélico en su parte final. Todo un impactante relato sonoro que define la psicodelia pesada contemporánea con suma maestría.

‘Erebos’ con sus 5 minutos sirve de bálsamo a la bacanal a la que nos llevó el corte precedente. Con un magnífico trabajo de guitarra, la pausa domina un canción relajante y narcótica. Al igual que el tema anterior y a pesar de la corta duración, aquí los austriacos inciden en sus orgías psicodélicas con una guitarra explosiva y ácida y una base rítmica espeluznante.

Onyric Joy

Dos Brujos

Reseña: PRĄD.-‘Octotanker”

Con un EP, un Split y un álbum completo previos, los polacos PRĄD dan un paso adelante con su nuevo álbum ‘OCTOTANKER’. Desde sus inicios, el quinteto se ha dedicado a crear su propio sonido. Inspirándose en el programa espacial soviético, cold wave, el Stoner y la literatura de rock y ciencia ficción, han logrado crear una obra única e interesante mezcla. Su último álbum presenta un sonido más maduro, espacioso y equilibrado, que hipnotiza al oyente y emprende un viaje a oscuros paisajes sonoros. Las ocho canciones de ‘OCTOTANKER’ nos muestran a una banda mucho más madura y solvente. Creando auténticos trances chamánicos los de Wroclaw, hacen gravitar su sonido entre oscuras y frías atmósferas en las que una voz evocadora del legado del Rey Lagarto, lanza sus plegarias haciendo que el oyente se vea inmerso en un entorno narcótico. Estratificando su sonido como sui de nubes de hidrógeno se tratara, transitan por un oscuro cielo nocturno, entrelazando los horrores del vacío sin fin, tanto en lo alto del espacio interestelar como en el interior de las neuronas del oyente. Como muchas de las bandas polacas PRĄD saben desenvolverse a la perfección en los territorios heavy-psych más tenues y fríos. A diferencia de sus trabajos anteriores, sus canciones se muestran menos virulentas, transmitiendo una extraña sensación de sosiego. Una calma bañada en sustancias psicotrópicas en la que se zambullen ocasionalmente con riffs Stoner y algún coqueteo doom. Si algo me llama especialmente la atención del álbum, es ese regusto a The Doors que imprimen a sus temas. Las oscuras atmósferas reflejan el silencio y la soledad, pero también transmiten una extraña inquietud y misterio, algo de lo que escapan, haciendo serpentear sus armonías con una estructura ondulante. Un billete de ida al frío vacío, para regresar por un sendero más tortuoso a través de sus ásperos riffs. Estamos ante un logrado y fascinante trabajo que bien requiere una atenta escucha, ya que son muchos los alicientes que se esconden en el interior de unos temas con apariencia lineal. El resultado es una mezcla única, y original de psicodelia pesada,, aderezada con elementos que incluso llegan al metal, pero que siempre lucen su lado más suave.

‘OCTOTANKER’ fue grabado, mezclado, masterizado por Radek Sławuta / SoHigh Records, correspondiendo el arte del álbum a Kamil “Lupus” Boettcher y está disponible vía Galactic Smokehouse Records.

En esa atmósfera oscura, ‘Octotanker’ parece avanzar sigiloso sobre un frio entorno que va engrandeciendo su sonido en arrebatos de virulentos. Si bien el tema mantiene un ritmo contenido, los elementos modernistas se mezclan con riffs pesados y difusos que aportan carácter a la canción.

‘Conan the astronaut 2’ se desarrolla en un entorno chamánico y misterioso. Oscuros pasajes y melodías vocales que mantiene el legado de THE DOORS en un tenebroso e insondable entorno. Casi recitando, la voz se ve acechada por turbios pasajes heavy-psych con un carácter sideral. Repitiendo el riff principal en los momentos instrumentales, la banda modula su sonido en los pasajes cantados, para llevarnos a lúgubres bosques impregnados de sustancias alucinógenas.

Una crujiente línea de bajo nos introduce en ‘Nothing We Know Can Remain’. Una canción de casi diez minutos en los que PRĄD mantiene la línea argumental del álbum. Oscuridad, entorno que evocan una inquietante soledad, y un clima frio. Melodías casi shoegaze habitan entre sus psicotrópicos desarrollos. Calmado pero sólido, el tema golpea con hipnóticos riffs casi doomies. Manteniendo la tensión. Transmitiendo con sus pasajes un espíritu narcótico, sus chamánicos momentos nos aturden llevándonos a un trance casi místico en el que extrañas fuerzas parecen acecharnos. Inquietante y lisérgico, el tema transmite una sensación de inquietud con sus tenebrosos y plomizos pasajes, mientras la voz parece ejecutar un ritual liberador.

Siguiendo el hilo conductor del corte anterior, ‘Starlow distration’ nos ofrece un sonido más crudo. En un tono algo más inquietante, los pasajes vocales se vuelven algo más tortuosos y su instrumentación genera un entorno más inquietante. Casi sumergiéndonos en un entorno psico-progresivo, los elementos de metal aparecen con crudeza haciendo que el tema vaya elevando su intensidad.

Dejando un poco de lado las vibraciones mas pesadas, ‘Lunar sea’ explora un entorno de psicodelia enigmática y oscura que se ve contrastada con la calidad y dulzura de los pasajes vocales. El espíritu del Rey Lagarto parece aflorar nuevamente en otro tema frio, oscuro y que se enturbia según avanza.

Una poderosa y crujiente línea de bajo nos introduce a ‘Aokigahara’. El tema con el que los polacos cierran el álbum y en el que durante 10 minutos nos invitan a un trance chamánico en el que la psicodelia narcótica nos impregna los sentidos expandiendo nuestra mente. Con un tempo lento, la banda poco a poco construye su relato entre brumas intoxicantes y voz en su momento mas seductor.

PRĄD

Galactic SmokeHouse