Reseña: 1968.- ‘Salvation, If You Need …’

Después de las fantásticas sensaciones que nos dejó su álbum debut ‘BALLAD OF THE GODLESS‘ en el verano de 2018, esperaba con impaciencia el nuevo álbum de los británicos 1968, ‘SALVATION, IF YOU NEED…’, y sin ninguna duda, la espera ha merecido la pena. Un BOMBAZO de blues psicodélico pesado, viscoso, humeante y salvaje. Sus crudos y primitivos sonidos evocan la intensidad de bandas como con Captain Beyond, Budgie, Toad, Bolder Down, Hendrix, Sabbath o Josefus, por citar solo algunas, porque la lista podría ser interminable. Aquellas bandas rudimentarias que hacían que los amplificadores echaran humo y que sonaban con toda su crudeza, ofreciendo un sonido primitivo, brutal, pero completamente impactante y maravilloso. Estos 10 temas te aplastan, introduciendo al oyente en un soporífico ambiente narcótico, denso y pesado, pero con el gancho suficiente para que cada canción te atrape por sí misma. Un álbum creado en pleno siglo XX, pero con toda la esencia del rock más explosivo de los 70’s, algo que ya nos mostraron en su impactante debut, pero aquí 1968, se superan. Con un estilo y propuesta sonora definida, son capaces de sorprendernos en cada canción, con giros sorprendentes que hacen que cada tema sea moldeado usando distintas influencias estilísticas. Así consiguen que todos los elementos encajen, el blues, la psicodelia, el proto-metal, el hard-rock y la pesadez Stoner. Si alguno de los viejos rockeros que se quedaron en el camino, y sus almas reposan en el infierno, esos tipos rudos de pelo largo, barbas fornidas, chupas de cuero y una bolsa llena de sustancias psicotrópicas en la zamarra, levantaran la cabeza y volvieran a este mundo, sentirían que el camino de vuelta al mundo de los vivos, habría merecido la pena al escuchar este poderoso brebaje sonoro. Los temas de ‘SALVATION, IF YOU NEED…’, a pesar de tener una identidad propia, suelen guardar una estructura similar. Una primera parte arrolladora, pesada, cruda y contundente, y una parte central o final en la que 1968 se dejan seducir por los efluvios psicotrópicos y el blues, creando verdaderas bacanales de sonidos narcóticos y humeantes. Thc en vena, para unas canciones turbias, desgarradoras y llenas de fuerza. Este segundo Lp, supera la potencia y fuerza que mostraron en su primer álbum, sus nuevos temas te arrancarán el corazón a base de riffs turbios, narcotizándote con sus fuertes dosis lisérgicas. Estamos ante un álbum creado a la vieja usanza y manteniendo ese espíritu añejo adaptándolo a los nuevos tiempos de la música pesada. Afortunadamente como en tantas ocasiones, las palabras sobran, así que, prepara tu bong, sube el volumen y disfruta de este impactante ‘viaje’ con olor a marihuana y a rock en estado puro. Hay que tener en cuenta que la publicación el 4/20, no es algo casual. ¡No te arrepentirás!

Este álbum fue grabado en vivo en el estudio como en los viejos tiempos. Durante los inicios de la pandemia mundial, se dirigieron durante la cuarentena al estudio para grabar durante un período de dos meses. Los resultados son como esperábamos, ruidosos, gratuitos y de salvación de un mundo plagado en el que terminaron todos los shows en vivo en 2020. El álbum está disponible vía No Profit Recordings en un disco plegable exclusivo de edición limitada en formatos coloreados.

‘A ritmo de blues-rock abre el álbum con ‘Railroad boogie’. Entre wah wah y platillos antes de explotar por un camino heavy-blues ácido y con aroma a 70’s.  Rock crudo y primitivo más propio del comienzo de la década dorada del rock. Unos impertérritos tambores acompañan a los británicos en este particular viaje al pasado. Adornado con solo asesinos, el tema golpea con fuerza en un espacio entre los tonos retro y el stoner más aguerrido. Desbocándose con ritmos endiablados en la parte final, el tema va de menos a más en su intensidad, hasta el agotamiento final con el que concluye.

Ritmos pegadizos y una atmósfera psicodélica nos introducen en ‘Trail of dogs’. Una canción mucho más ácida y ‘viajera’ que mantiene un aroma blues en sus riffs. Un crudo sonido 70’s empapado en humo narcótico con cautivadoras voces. En una montaña rusa de intensidad el tema se eleva vertiginoso con pesados riffs ácidos, con guitarras desangrándose entre una tormenta de tambores y un bajo que exhuma una espesa neblina. El corte se atasca en una explosión final hasta disolverse.

Los pegajosos riffs de ‘Blackwing’ preceden otro blues lisérgico lleno de garra. En este espacio en el que mejor se desenvuelve la banda. Sus incursiones en en pantanoso mundo del blues psicodélico es el lugar en que dejan patente toda su calidad y creatividad. Si nos ofrecen ‘viaje’ también nos ofrecen un sonido poderoso y pesado. El Stoner está presente en una apuesta que bien podríamos definir como ‘retro’, como proto-metal incluso, pero que suena glorioso.

‘Here is life’ suena añejo, pero sin duda sus riffs, su plomizo sonido, suena a siglo XXI, también. La mejor forma de saber rendir tributo a los pioneros sin alejarse de los dictados del género stoner mas ortodoxo. Nuevamente en una atmósfera difusa y cargada, la banda golpea con toda su fuerza en la primera parte de la canción. Casi tres minutos arrolladores que giran su aspecto para descender a pasajes de pura psicodelia susurrante y narcótica. Un espejismo de un minuto que nos devuelve a las turbulencias psicotrópicas en un bosque heavy-psych con follaje de blues.

Los sonidos primitivos siguen presentes en ‘Guts’. Hard-blues denso y poderoso con voces ahogadas y desgarradas que se desgañitan por esa senda blues. Toda una apisonadora que nos deja exhaustos. Su ritmo implacable se apodera del tema original de BUDGIE con un aroma a cannabis y haciéndolo todavía más denso y pesado. Sabiendo conjugar el protagonismo entre la desgarrada voz con los momentos mas intensos y la acidez de una guitarra que siempre acaba llevándonos a un mundo mágico en el que el L.S.D. y las sustancias psicotrópicas se apoderar de cada riff, de cada acorde. Una versión intensa, intoxicante y espesa hecha a la medida de 1968. Cuando una banda se atreve con Budgie y consigue un resultado así, solo hay que quitarse el sombrero.

‘Expressway’ nos atrapa con una contagiosa línea de bajo y un ritmo atractivo que va elevándose, infectando al oyente con su esencia psicotrópica en un interludio de escasos dos minutos.

A ritmo de hard rock clásico y abrasador ‘Eastern wind’ combina momentos Sabbath, con el rock más salvaje de los 70’s. Sin duda su sonido espeso hace que cada riff se mastique. Como el resto de los temas del álbum, las nebulosos y su turbio sonido es precisamente el nexo con el oyente. Haciendo que el sonido resulte pegajoso como el alquitrán, con fuerte aroma y un carácter fornido. Así son las canciones de 1968, espesa, pegajosas y crudas. Otro torbellino de fuerza desgarradora que nos aplasta con toda su fuerza, pero que también nos deleite con momentos más chamánicos y magnéticos.  

Susurrantes acordes de blues psicodelico, se suceden lentamente en un bosque más propio de The Doors. ‘Small victories’. Tras ese guiño al Rey Lagarto, el tema se impregna de sustancias psicotrópicas en su desgarrador relato. Incitándonos a un trance místico y alucinógeno. Absorbiendo al oyente con su poder narcótico, la banda despliega todo su arsenal de heavy-blues ácido entre poderosos riffs primitivos. Siendo el tema más largo, con sus casi siete minutos, permite a la banda explayarse en los sonidos heavy-psych. Aquí es donde demuestran todavía mas destreza si cabe. Atrapándonos en su ritual chamánico, los británicos se desenvuelven con soltura en estos pantanos pasajes a caballo entre la psilocibina y una fuerte ingesta de LSD.

Sorprendentemente más melodiosos, ‘Night Hornet’ se convierte el el tema más suave de un álbum, pero lleno de garra y poder de seducción. Sin dejar de lado el blues psicodélico, el tema va armándose lentamente, pero sin llegar a eclosionar como las canciones precedentes. Con un tempo lento, evoluciona sin prisa, marcando bien los pasos. Pero como decimos en España, ‘la cabra tira al monte’, y la banda termina imprimiendo más garra al tema para retomar los pasajes heavy-psych llenos de acidez entre unos tambores poderosos y fornidos. Por una senda aparentemente más ortodoxa, ‘God bless’ se recuesta sin rubor en el blues más acido y pantanoso. Sus narcóticos pasajes y su cálida voz menos desgarradora, muestra ahora su perfil más seductor. Con un tempo lento, los solos de guitarra se suceden en una atmósfera de blues humeante. Incorporando el sonido del órgano el tema se siente cómodo en el perfil más ortodoxo del género.

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No Profit Recordings

Reseña: BONGZILLA.- ‘Weedsconsin’

Tras 16 años de letargo desde su último álbum el monstruo del sludge-weed, ¡LA BESTIA HA DESPERTADO!!! El ‘Cannabeast’ está aquí con su nuevo álbum ‘WEEDCONSIN’ para mostrar al mundo toda su fuerza. La fecha elegida para el regreso por BONGZILLA, no está escogida al azar, es hoy, 20 de abril (04/20) una fecha marcada en el calendario para los consumidores de marihuana. La leyenda del 04/20 nacía a primeros de los 70’s cuando aquellos cinco estudiantes californianos se reunían a esa hora para buscar el cultivo de marihuana señalado en un mapa encontrado. Desde entonces, se ha convertido en una fecha clave para los consumidores de marihuana, y si hay alguna banda que defina esto, ellos son BONGZILLA. La banda parece haber plantado sus semillas de marihuana en alguna caverna infecta de la que asoman sus guturales voces entre espeso humo cannabico. Para alguien que no es amante de las voces guturales como yo, es todo un reto adentrarse en un álbum de estas características, pero este obstáculo lo suplen con sus dosis de humante psicodelia pesada. El álbum escrito por los tres miembros originales de BONZILLA: Muleboy (bajo, voz), Spanky (guitarra) y Magma (batería).  Sus seis pistas te dejarán boquiabierto con sus contaminantes sonidos impregnados en tetrahidrocannabinol. Stoner-doom, momentos sludge y narcóticos pasajes heavy-psych. Su pesadez produce un efecto expansivo en la mente del oyente, tonos sónicos que muestran a la banda en una manera diferente, pero igualmente atronadora. El resultado es un álbum pesado, lento pero penetrante y viscoso. Grabado y mezclado por el difunto John Hopkins en Future Apple Tree Studios en Rock Island, Illinois en octubre de 2020. El álbum está masterizado por Carl Saff en Saff Mastering en Chicago, Illinois, y Eli Quinn (Madison, Wisconsin) es el artista detrás de la asombrosa nueva portada. ‘WEEDSCONSIN‘ está disponible vía Heavy Pysch sounds. Sus particulares rocas lunares lunares (cogollos de cannabis bañados en aceite y enrollados en kief) harán que pases cuarenta minutos de aletargante ‘viaje’ al mundo de la marihuana.

‘Sundae river’ abre el álbum con parsimoniosos riffs creando una atmósfera densa. Los ecos sludge se complementan con altas dosis de psicodelia pesada sustentados en un riff que se repite. El tema se desarrolla sobre esos espesos pasajes con solos de guitarra que consiguen atraer la atención del oyente quedando de lado su plomizo base rítmica.

El siguiente tema ‘Free the weed’ se sumerge en un espacio doom. Parsimonioso, cadente, plomizo, el tema avanza lentamente sacando toda la mugre sonora que la banda tiene en sus entrañas. Terroríficas voces mas propias de un ser nacido en el averno nos aterrorizan entre fuertes andanadas de fuzz. Su cadencia contagiosa nos lleva a ese inframundo en el que habita la bestia. Su grueso sonido con esa portentosa línea de bajo y esos tambores ruidosos se salpica de momentos lisérgicos que casi se inclinan por laderas progresivas en los desarrollos de guitarra antes de resurgir como Ave Fénix para retomar la senda doom.

‘Space rock’ nos ofrece los momentos más psicodélicos del álbum. Como si la bestia dormitara el tema camina lento pero seguro por una senda psicodélica. Diez minutos de humeantes sonidos asediados por poderosos riffs guardando una armonía contenida. El tema mantiene una cierta épica mientras se modula haciendo que sus riffs serpenteen con armonías pegadizas. No falta a su cita esa terrorífica voz que parece salir de algún inframundo infecto. Afortunadamente solo lo hace puntualmente, porque en mi opinión sería completamente prescindible. Es cierto, que forma parte de la esencia de la banda, pero, en cualquier caso, en esta ocasión soy capaz de soportarla. Evolucionando a un sonido más grueso el corte abandona de alguna manera el escenario psicotrópico, para ofrecer un sonido espeso, denso, pegajoso que forma parte de su ADN. En la parte final la canción recupera la senda psicodélica, con finos acordes de guitarra mientras no tambores no cesan en su particular batalla rítmica. El corte eclosiona en un final apoteósico y contundente.

Con un interludio lisérgico de medio minuto, ‘The weeater’ da paso al tema más largo del álbum,’Earth bong/smoked/ mad bags’. Una susurrante introducción por un espacio cósmico lleno de magnetismo avanza lentamente en la exploración heavy-psych de BONGZILLA. Casi cuatro minutos para retomar la senda Stoner-sludge de la banda. Voces crudas y riffs pesados caminan dejando un rastro de destrucción a su paso. El trabajo del bajo brilla con luz propia marcando los tiempos del tema con gran destreza. Con un tono casi bélico los ramalazos de su sonido viscoso aparecen entre las embestidas sónicas de la banda. El paseo por las cavidades humeantes se desarrolla con desarrollos de guitarra comedidos. La bestia descansa para dejar paso a los vapores cannábicos antes de proseguir su camino con mas fuerza. La parte final del tema se deja llevar por los dictados del doom pateando con fuerza en andanadas de rabia que muestran todo el poder de una bestia que dormita, pero que cuando despierta golpea con toda su fuerza.

‘Gummiens’ transita por la senda Stoner-doom, con su denso sonido. Lento, cadente y plomizo, el tema nos empapa de thc entre sus fornidos riffs. Desarrollándose con un sonido repetitivo no nos ofrece muchas alternativas resultando por momentos algo monótono en su discurso narcótico. Ahí, precisamente puede residir su encanto; esa espiral que golpea una y otra ve hasta dejarnos exhaustos.

BONGZILLA:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: LIQUID SOUND COMPANY.- ‘Psychoactive Songs For The Psoul’

LIQUID SOUND COMPANY son acid-rock en estado puro, y su nuevo álbum ‘PYCHOACTIVE SONGS FOR THE PSOUL’ lo deja patente una vez más.

Cuatro álbumes en 25 años, seguramente es una producción escasa para una banda de tanta calidad y con tanto prestigio dentro de la escena psicodélica. Por eso, recibimos el nuevo álbum de los texanos LIQUID SOUND COMPANY como un auténtico tesoro del que disfrutar. ‘PYCHOACTIVE SONGS FOR THE PSOUL’ es una nueva pequeña obra maestra de la banda. 10 años han pasado desde que publicarán ‘ACID MUSIC FOR ACID PEOPLE’, su anterior LP, pero la espera ha merecido la pena. Precisamente por eso, cualquier amante de psicodelia, no debería dejar pasar la oportunidad de sumergirse en unos surcos que emanan fantásticas vibraciones lisérgicas. La banda se muestra en plenitud creativa, en un mágico viaje sensorial que te engulle con cada riff. Creando ácidos sonidos que expanden la mente del oyente, consiguen que nuestro cuerpo flote en sus etéreos y magnéticos sonidos. Todo su brillo cósmico sigue intacto, lo hace que cada canción sea un regalo para el oyente. Un viaje exótico que derrite la mente hacia el placer y las visiones místicas. Con una evolución en el sonido de sus canciones, con la primera parte del álbum más ácida, espacial y psicotrópica, atravesando espacios más hipnóticos con reminiscencias kraut, para transitar por cortes más luminosos, que toman una ruta hacia exóticos entornos llenos fragancias extasiantes. No sé si será premeditado, pero la sensación tras su escucha, es de haber realizado un viaje por todo el espectro de la psicodelia. Un tránsito chamánico, pero también un trance místico, lleno de espiritualidad y tradición, que refleja a la banda ampliando su espectro sónico. Desde temas pesados que parecen estar creados tras una ingesta de LSD, hasta otros, en los que la magia y el color de etéreos poderes del universo, queda reflejados en cada melodía. Seguramente cualquier adjetivo que pueda fluir de mi mente para describir el álbum, no le hará verdadera justicia. Por eso recomiendo que, para su escucha, te pongas cómodo, enciendas tu lampara de lava y te dejes llevar por sus mágicas canciones psicodélicas. Las guitarras de John Pérez y Mark Cook, serán tus guías para este éxodo ondulante, hacia el particular mundo cósmico de LIQUID SOUND COMPANY, una de las bandas pioneras de la neo-psicodelia, que continua en el siglo XXI, manteniendo intacto todo su poder seductor.  Ojalá no tengamos que esperar diez años más hasta un nuevo álbum de la banda y en poco tiempo, tengamos un nuevo álbum de la banda.

LIQUID SOUND COMPANY son:
John Pérez – guitarras, voz
Mark Cook – guitarra Warr, 12 cuerdas, sintetizador analógico
Jason Spradlin – batería, teclados
Allan “Skip” Wise – voz
Ron McCain – teclados

Formados en 1996 por el guitarrista de SOLITUDE AETRUNUS, John Pérez y el batería de LAST CHAPTER, Jason Spradlin, el objetivo de LIQUID SOUND COMPANY ha sido crear sonidos psicodélicos que expandan la mente. Con el núcleo centrado en Perez & Spradlin, la banda ha tenido varios miembros de THE COMPANY en sus filas, como Alan “Skip” Wise, acompañados de Mark Cook y Ron McCain, continúan en su tarea, sin haber perdido un ápice de encanto ácido.

Entre efectos espaciales, ‘Cosmic liquid love’ nos introduce en la odisea psicodélica de estos veteranos lisérgicos. El tema se desarrolla como si de una gran introducción se tratara para hacernos traspasar esa barrera sensorial a la que nos tienen acostumbrados desde hace décadas. El tema nos abre la puerta a un mundo en el que todo se acelera en una atmósfera cósmica. El corte mantiene un cierto tono épico.

Sin perder su espíritu psicotrópico ‘Blacklight corridor’ con voces más propias del underground alemán con un carácter casi kraut, por momentos evocador de bandas como Kraftwerk incluso. Un avance parsimonioso que explota en un entorno cósmico creando un clima calidoscópico. Los desarrollos de guitarras ácidas se precipitan en una espiral sónica con ritmos hipnóticos. Los efectos se suceden haciendo que tema repose en un escenario más calmado y misterioso que atrapa al oyente. La banda saber jugar con las guitarras flotantes ofreciendo su versión más lisérgica.
‘I m geting older’ mantiene esos registros vocales y una armonía más luminosa. Aquí las voces tienen un papel más importante. Mientras, el sonido habitual de LIQUID SOUND COMPANY, sigue hechizando al oyente con bellos pasajes oscilantes y etéreos. Por momentos evocando a Hawkwind, pero también un sonido más propio de los 70’s revolotea entre la psicodélica con sus fragantes aromas. El tema presenta un aspecto más floral sin renunciar en ningún momento a su profunda y magnética psicodelia.

Con tonos más exóticos, ‘And to your left…Neptune’ arropado por unos fuertes tambores y los pedales de las guitarras echando humo, lanza su particular hechizo al oyente. Sus pasajes casi orientales se conjugan con una pesadez rítmica y constantes solos de guitarra que embadurnan el tema de acidez. Controlando el tempo, la canción va modulando su intensidad con breves pausas que bajan las revoluciones. Una nueva odisea espacial que acaba por depositarnos en un mundo mágico con seductores pasajes que no renuncian a un clima de misterio narcótico. La duración del tema hace que puedan desarrollar más la estructura mutando su sonido sin perder su esencia. Seis minutos extasiantes que nos alejan de lo terrenal para invitarnos a explorar los rincones sensoriales de la mente.

‘Mahayuga’ se desarrolla en una exótica atmósfera con aromas orientales y ritmos tribales.  Con un misticismo intrínseco, la psicodelia toma otro matiz diferente a las canciones. En un entorno étnico, en el tema no encontramos el derroche ácido del resto de canciones hasta su parte final, en la que, sin perder el espíritu oriental, se torna más turbio y psicodélico.

Borboteante, y con un nítido acento neo-psicodélico, ‘I feel you’ muestra algún eco 60’s en sus melodías vocales. las cuales, se vuelven más aterciopeladas y su ritmo más pausado. Siguiendo la senda del tema anterior, la psicodelia aromatizada y espiritual se apodera de un tema en el que encontramos algún elemento más pesado. Coloreando su atmósfera, el tema se deja llevar por suaves fragancias en su desarrollo creando un entorno apacible y gratificante para el oyente.  

‘Who puta ll of those things in your’ vuelve a desarrollarse prescindiendo de la acidez para desarrollarse sobre melodías florales que nos trasladan a un ambiente con tonos bucólicos, pero que, a su vez, oscilan balanceándose entre sus persistentes efluvios lisérgicos. El trabajo de guitarra sigue siendo notable.

 ‘Laila was here’ cierra el álbum con el mismo espíritu mágico de los temas anteriores. Deleitando al oyente con pasajes de psicodelia flotante con un gratificante efecto para el oyente. Sus acolchados pasajes instrumentales van describiendo un jardín colorido lleno de aromas florales. Acolchados pasajes con gratificantes sonidos que nos acarician creando una sensación plácida para el oyente.

The Liquid Sound Company

Reseña: JOINTHUGGER.- ‘Reaper season’

JOINTHUGGER nos anunciaban hace semanas que publicarían dos EP en el presente curso. Ya tenemos disponible vía Majestic Mountain Records, el primero de ellos, ‘REAPER SEASON’. Una única pista de 18 minutos en las que los noruegos profundizan en los reinos de la muerte del ego y el papel del ángel de la oscuridad en la lenta decadencia del mundo moderno. Como observadores de la creación, el trío reacciona ante el mundo a través de un embriagador asalto de doom que arrasa con la turbulencia del dominio de una atmósfera psicodélica sobre la que las melodías vocales, a veces heavy, a veces en tonos progresivos o incluso con leves ecos blues, acaban seduciéndonos en su narrativa.  Tomándose la construcción del tema con calma, lograr crear un estilo propio de hacer canciones doom. Reflejando que han madurado como banda respecto a su debut, y sin duda haciendo que mis expectativas se eleven deseando que su segunda entrega del año, llegue cuanto antes. Suenan amenazadores, oscuros, pero también consiguen que ‘Reaper season’ sea un tema que nos narcotice con su poderoso influjo. Aunque no destaque de una forma llamativa, el trabajo de guitarra y bajo es sencillamente brillante. Creando un entorno tétrico en el que las almas perdidas se refugian bajo las alas destrozadas de la medianoche, consiguen que  el tema flote. Activando los sentidos, transmiten sensaciones contrapuestas, pero, sin duda, fascinantes. Todo un ritual pesado en el que los espectros adoradores de Lucifer parecen salir de su letargo para explorar nuevos mundos.

Munkvold ,  Pedersen y  Theobald construye un tema atmosférico lleno de épica. Con la psicodelia y el doom como elementos base, su inclinación progresiva, hace que JOINTHUGGER consiga conjugar la monumentalidad, con la calma lisérgica. Siguiendo un patrón claramente predefinido, el tema susurra y se va saltado por poderosos riff con unas melodías cautivadoras. Fuerza, oscuridad, pero también confort. No estamos ante una canción que nos provoque esguinces cervicales, pero si es perfecto para sentarse en tu sofá plácidamente y dejarte atrapar por sus poderosa fauces. Tanto en la parte más melódica como en sus embestidas pesadas el tema consigue hacer al oyente partícipe de la narrativa de los escandinavos. Sin duda un presagio de que estos chicos se toman en serio lo que Con una parte central en la que el ritmo se intensifica, mientras sus voces, con cierto aroma a 70’s surfean entre los densos riffs. Ecos heavy-rock y un ambiente chamánico completan una canción que, a pesar de sus dieciocho minutos no resulta nada monótona. Sin duda el tema, es el reflejo de la calidad que JOINTHUGGER posee, haciendo que sus pesados ritmos no resulten un clon de otras apuestas de la escena pesada. Sus guitarras ácidas, consiguen hacernos olvidar que estaos ante una banda que ama el doom, pero que también sabe pintarlo con colores atrayentes, a pesar de la repetición de un esquema que no resulta anodino.  

Jointhugger

Majestic Mountain Records

Reseña: MYTHIC SUNSHIP.- ‘Wilfire’

MYTHIC SUNSHIP son una banda errática, apasionada, excitante e indómita, y en su nuevo álbum ‘WILFIRE’ vuelven a romper las cadenas que amarran a muchas bandas para no salir de su zona de confort, destrozando en mil pedazos los estereotipos de la música pesada y psicodélica. ¡MYTHIC SUNSHIP son la anarquía!, pero ¡bendita anarquía!. Destrozando la base sobre la que se construyeron los álbumes anteriores, el grupo se ha reinventado para presentar un álbum que muestra a la banda en su forma más básica y primitiva. Grabado en el transcurso de cuatro intensos días en el generosamente vintage RMV Studio de Estocolmo, el álbum documenta el organismo musical visceral e indomable en el que MYTHIC SUNSHIP se convierte una vez que se desata en la interacción improvisadora. La orgía de sonidos con los que los daneses son capaces de estimularnos es digna de todo elogio. Monumental, exuberante y turbulento, el sonido de ‘WILDFIRE’ es apto para los más aventajados alumnos de la vanguardia psicodélica y todo un reto para los que todavía no se han sentido seducidos por este tipo de apuesta tan magistral. Sus momentos avant-garde, free-jazz, la esquizofrenia de sus ácidas guitarras y las melodiosas armonías, se ven comandadas por unos alborotadores ritmos kraut que atrapan al oyente en su ‘Sodoma y Gomorra’ particular. La improvisación como bandera con un derroche de fuzz y de psicotrópicos, de su autodenominado ‘anaconda rock’. Una serpiente gigante que ondula por pasajes de psicodelia pesada entre malezas jazzísticas muy estimulantes, azuzada por sus diabólicos ritmos. ‘WILFIRE’ cruje, pero también narcotiza, y sobre todo tiene un carácter estimulante para el oyente que se atreve a dejarse llevar por sus improvisaciones en forma de canción. Sus ritmos difusos y su carácter cósmico consiguen crear un inusual caleidoscopio en el que todo tiene sentido, dentro de su propio ‘sin sentido’, ahí radica realmente su grandeza. Habiendo sido habituales del sello El Paraiso Records, en esta ocasión el álbum está disponible vía Tee Pee Records. El quinteto danés continúa regalándonos un nuevo capítulo de personal odisea cósmica y psicotrópica con una fusión de sonidos que solo está al alcance de unos pocos.

Maelstrom’ incide en el sonido característico de la banda, con su dupla de guitarras flotantes entre ritmos kraut, ecos jazz y una atmósfera psicodélica creando una monumental bacanal sónica nacida de una jam. La exuberancia del sonido de los daneses adquiere formas diversas en la orgia instrumental con la que nos invitan a explorar su particular mundo lisérgico. Un mundo en el que todo se desarrolla con un frenesí impactante. El contraste del hipnotismo de sus tambores contrasta con los alocados pasajes del saxo y los psicotrópicos solos de sus guitarras. El tema es el resultado de la creatividad de unos grandes músicos que no se ponen barreras a sus composiciones. Tan electrizantes como estimulantes, las disonancias del saxo son contrarrestadas por acolchados pasajes, pero siempre con la esquizofrenia como bandera. Aún con estas características el tema consigue atraparnos.

 ‘Olympia’ es una canción habitual en sus directos, desde hace un tiempo, una pista que en cada actuación adquiere una nueva dimensión. nacida como una canción suave aquí adquiere unos tonos algo más rockeros sin perder su esencia improvisada. Moldeándose entre distintos desarrollos y con sus habituales ritmos hipnóticos de vocación kraut la frescura se respira en cada acorde. Con su ritmo constante el tema explora atmósferas psicodélicas con una nube de guitarras flotantes. A diferencia del resto de los temas, aquí los daneses prescinden del sonido del saxo. Con una evolución lenta el tema va intensificando su sonido sin perder su esencia psicodélica en ningún momento ofreciendo al oyente un resultado estimulante.

En un escenario más ensoñador ‘Landfall’ juega con ritmos y sensoriales momentos de fascinante psicodelia que estimula los sentidos del oyente. Aturdidores y narcóticos el free-jazz se une a una fiesta heavy-psych más propia de bandas como Earthless. Sus atronadores tambores eclosionan en una erupción hipnótica entre ramalazos de pesadez de gran carácter magnético. Los efluvios lisérgicos aquí adquieren un mayor peso haciendo que el tema atraviese la barrera sensorial del mundo de la psicodelia para ofrecernos un universo nuevo. Las disonancias son uno de los elementos con los habitualmente juegas los daneses y aquí una ve más, lo reflejan con acierto.

Con una atmosfera más espacialRedwood grove’ supone un pequeño oasis en el particular mundo De la banda. Una marcada línea de bajo, psicodelia aromática y ecos 70’s se unen a esta nueva improvisación reflejando un espacio más reflexivo. Con sus temas naciendo de la improvisación todo puede suceder, algo que queda patente en la pesadez de un tema que sabe con llevarnos a un viaje multicolor con mil alicientes en el camino. Su carácter kraut, no impide que el jazz aparezca en esta montaña rusa de emociones, creando momentos que estimulas los sentidos del oyente hasta hacerlo flotar en un espacio cósmico en el que nada resulta diseñado de antemano.  

‘Going up’ son nueve minutos de MYTHIC SUNSHIP en estado puro. Sus poderoso tambores, sus guitarras magnéticas y la espiral de libres sonidos de fusión emprenden un viaje cósmico a remotos lugares guiados por su hechizante psicodelia. Guitarras en capas construyen una canción instrumental con sólidos pilares y la innata vocación de jam. Mágicos y sosegados por momentos, pero completamente experimentales en otros. Seguramente es el tema más calmado de un álbum excelso que refleja la experimentación de su psicodelia cósmica con elementos jazz de una manera sublime. El viaje acaba en una autentica bacanal sónica de la que no podrás escapar. Pocas banas son capaces de ofrecer una apuesta tan rica en texturas sin renunciar a su pesadez.

Mythic Sunship

Tee Pee Records