Reseña: ZEN TRIP.- ‘Sun voyage’

Instalados en las vibraciones de la psicodelia pesada llegada de finales de la década de los 60’s, ‘SUN VOYAGE’ es un fascinante viaje a las entrañas de psicotrópicos bosques en los que nacen fascinantes e inquietantes hongos mágicos. Con el espíritu de JIMI HENDRIX revoloteando por el mástil de la guitarra de Bern Krüger, ZEN TRIP es todo un ejemplo de lo que un amante de los sonidos heavy-psych puede esperar de una banda psicodélica. Si en su anterior álbum ‘MUSIC FROM ANOTHER WORLD & II’ (reseña aquí) su sonido tomaba un nítido carácter meditativo gracias a sus tonos espirituales, ahora la banda nos ofrece un sonido más corpulento. Dotando a sus canciones de una acidez mayor y haciendo que sus riffs suenen mas pesados, el trio no tiene repararos en usar elementos doom, para construir canciones que suenan mas turbias. Estos alquimistas heavy-psych saben llevarnos construir etéreas atmósferas vintage con livianas vibraciones lisérgicas, pera también saben como dotar su sonido de una acidez corrosiva y chirriante. Emanando de su vocación de jam, consiguen crear un arco iris sonoro en el que se reflejan todas las tonalidades de la psicodelia pesada. Un innegable espíritu 70’s y el poder magnético de sus composiciones nos absorbe a una multitudinaria bacanal psicotrópica. En esta orgia psicodélica ZEN TRIP crean balsámicos momentos con un sonido narcótico, reconfortante y expansivo, como si vertieran su poción mágica sobre un oyente, que inevitablemente se verá atrapado en este viaje sensorial. Si quieres disfrutar más aún del viaje, baja la luz, sube el volumen, coge tu cogollo, enciéndelo y disfruta de estos surcos llenos sensaciones.

‘SUN VOYAGE’ está disponible vía clostridiumrecords.

Los efectos atmosféricos de inclinación espacial abren ‘From outer space’. Con una narrativa misteriosa la canción hace explotar sus riffs doomies. Lentamente los alemanes, guiados por una poderosa línea de bajo van construyendo una canción envuelta en efluvios psicodélicos. El contundente sonido difuso y los fuertes tambores nos sitúan en un espacio perturbador en el que el trio desarrolla sus genes lisérgicos. Pasando por recónditos espacios humeantes el registro vocal le dota de un aura chamánica entre golpes de intensidad. En la parte central la guitarra muestra sus cartas con solo psicotrópicos rebosantes de acidez. -una narrativa que parece caminar a trompicones cambia el carácter del tema.

’77 mushroom man’ se desarrolla bajo un sonido heredero de los 70’s, repitiendo su armonía entre parones y arrancadas. Estos hechiceros saben como dar brillo a sus canciones, y aquí el carácter vintage de sus voces complementas la fuerza de su base rítmica. Poco a poco el tema va absorbiendo al oyente hasta sumirlo en una atmósfera turbia y nebulosa en la que nuevamente la guitarra aflora mostrando todo su poder. Ecos Hendrix se complementan con una sólida instrumentación en un corte con vocación de jam. De esta forma crean una canción netamente heavy-psych con un fuerte poder magnético.

Sigilosamente la exploración por bosques mágicos continúa en ‘Sun child’. Acordes hendrixianos se fusionan con brillantes momentos de psicodelia pesada. Esparciendo su brebaje narcótico su cadente deambular se complementa con arranques de pesadez que aportan el músculo a un corte netamente psicotrópico. Toda una mirada al sonido psicodélico que se gestaba en el final de la década de los 60’s con pasajes de gran hipnotismo y un cadente y marcado ritmo con el que consiguen enganchar al oyente a su narcótica propuesta sonora.  

A lo largo de los casi doce minutos de ‘The voyager’ ZEN TRIP muestran su calidad ejecutando la psicodelia que ya mostraron en su debut. Fascinantes pasajes nebulosos con un aura mística se presentan ante nosotros recorriendo un insondable espacio de pura psicodelia. Balsámico y oscuro por momentos, el corte es todo un viaje sensorial con una narrativa pausada pero efectiva. Lentamente van construyendo una canción nacida de mágicos efluvios lisérgicos. Evolucionando en su intensidad este paseo por humeantes bosques refleja un estado catártico con el que atrapan al oyente en su hechizante narrativa. El corte destaca por la complejidad de unas armonías que no dudan en ofrecer su lado más cautivador. Sin duda, el tema, por sí solo, hace que merezca la pena este nuevo álbum de los alemanes. Reflejando fielmente su fascinante sonido, los momentos de pesadez se dejan de lado para crear un entorno onírico de gran atractivo. La banda aquí usa un recurso que ya hemos en algunas ocasiones en otros álbumes. En su parte final deja un espacio en silencio haciéndonos creer que el viaje ha llegado a su destino, para soplar en sus últimos instantes con sus inquietantes efectos hasta disiparse. Un curioso ejercicio que nunca acabé de entender pero que resulta, cuanto menos, curioso.

Instalados en las vibraciones heavy-psych ‘Ghosttown’ es el escaparate para la conjunción de fuerzas de su bajista y los devaneos de una guitarra decididamente atrapada en el espíritu de Hendrix. Suave, pero con un groovy cautivador, el corte se contonea seductor con particulares voces que van y vienen coloreando sus desarrollos psicotrópicos. Lo cierto es que consiguen un equilibrio entre el crujiente sonido de las cuatro cuerdas, y la finura de sus profundos solos de guitarra.  

En una atmósfera más oscura, los pesados riffs de ‘Refused’ parece caminar por esa difusa frontera entre la psicodelia pesada y el doom. Todo un espejismo que se disipa de inmediato al sentirnos envueltos en un cuento mágico con una narrativa casi teatral. Reverberaciones ondulantes que expanden su poder hipnótico a través de misteriosos acordes estratificados en distintos planos. Susurrante y con un gran atractivo, el corte camina lentamente por brumosos pasajes de pura psicodelia. Un ejemplo mas de que estos chicos saben a lo que juegan, y por cierto, lo hacen muy bien.

Zen Trip

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘A new dimension’

Si los fans de SAMSARA BLUES EXPERIMENT se llevaron una decepción cuando la banda anunció su disolución, hoy pueden estar de enhorabuena, ya que ‘A NEW DIMENSION’, el primer Lp del proyecto en solitario de su líder Christian Peters, FUZZ SAGRADO, puede ser la versión 2.0 de SBE. Una vuelta a los orígenes para dejar que su creatividad fluya en los sonidos que le vieron nacer como músico. A diferencia de los dos EP’s previos, este álbum incorpora magnéticas voces que a todos nos sonarán familiares. Así mismo, y añorando lo que ha hecho durante tanto tiempo, retoma la pasión por los pesados sonidos psico-progresivos con los que tantos éxitos cosechó en el pasado. El giro que dio su vida con su traslado a Brasil, ha sido toda una fuente de inspiración, para dejar fluir su arte y creatividad, en nueve fantásticas canciones con su personal estilo. Si en su proyecto en solitario sucumbió a los sintetizadores y las vibraciones electrónicas, aquí, las pesadas y ácidas guitarras, la contundencia de bajo y tambores, así como los devaneos de teclados, retoman densas y nebulosas atmósferas vintage, más propias de los 70’s y de bandas como JETHRO TULL, URIAH HEEP o incluso SANTANA.  Sin duda, tras la escucha del álbum, cualquiera puede comprobar que las canciones salen del alma. El propio Christian me comentaba que se sentía nervioso, extraño, como si fuera el primer álbum que publicaba en su vida. Esa afirmación, para alguien que lleva en esto desde hace casi dos décadas, es algo sorprendente y a la vez estimulante, que da aún más valor a su trabajo. Tocando todos los instrumentos y cantando, Christian Peters se siente libre a la hora de componer unas canciones que serpentean por nebulosos bosques hard-progresivos entre los efluvios de setas mágicas y pinceladas de folk. También se percibe en alguno de los temas, la influencia de ciertos sonidos y ritmos latinos, con los que consigue enriquecer estas fascinantes canciones con puro aroma a SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Gracias Christian, por devolvernos algo que echábamos muchos de menos.  

El álbum abre con ‘A new dimension’. Un corte de hard-progresivo con reminiscencias de los 70’s y una vibración cercana a Jethro tull (especialmente en las voces. Solos asesinos y una base rítmica realmente poderosa componen una canción pesada e impactante en la que se perciben los genes de la década prodigiosa. Construido sobre un riff que se repite, el corte ondula por un escenario sonoro que rápidamente atrapará a los fieles de SBE.

Con una apertura acústica en tonos chamánicos, ‘Lunix IX’ gravita en una atmósfera psicodélica con un aroma místico. Envuelto en manto lisérgico, el tema mantiene la tensión en sus desarrollos lisérgicos. Oscuro y penetrante la canción nos ofrece fascinantes momentos de la mejor psicodelia pesada creada por Christian. Pesado y denso, el corte escomo un elemento hipnótico que nos absorbe a las entrañas del relato.

Cambiando la dinámica, ‘Baby bee’ es un placentero bálsamo de delicados acordes de guitarra a lo largo de tres minutos. Con una instrumentación envolvente en su plano consigue dotara al corte de su propia aura lisérgica. La parte final se torna más acústica con una voz que relata más que canta.

‘In her garden’ nos devuelve a las vibraciones de los 70’s. Hard-rock con tonos psico-progresivos y una instrumentación repartida en distintos estratos. Como si se hubieran unidos los instrumentos casi aleatoriamente, el corte se ensambla poco a poco. De nuevo me viene a la memoria la banda de Ian Anderson en alguno de sus pasajes. Lo cierto es que, a pesar de tener su propia seña de identidad, la canción evoca sonido que pueden serle familiares al oyente.

Nuevamente en tonos acústicos, ‘The mushroom park’ bebe de la fuente del folk para crear un rio psico-progresivo en tonos grises. Con reminiscencias de Uriah Heep en alguna de sus melodías campestres, el tema se desarrolla libremente. Modulando su sonido, pero sin perder su esencia, la pausa trae sonidos del pasado. Tonos vintage que se incrementan con los pasajes de órgano y ese espíritu progresivo. Otra canción que bien pudiera haber compuesto en los 70’s.

erigiéndose en la canción más larga del álbum con sus once minutos, ‘Furthur’, nace de una percusión ritual, antes de sumirnos en un trance psicodélico. Aquí la guitarra expande su poder lisérgico con acorces profundos, que ponen banda sonora al silencio, en una mutación de Santana sumido en una atmósfera humeante. Una profunda exploración de sonidos hábilmente cohesionada para construir una canción mutante. Con sonidos electrónicos en la parte central, el tema cambia su fisonomía para entrar en estado sensorial diferente. Efectos, sintetizadores tomando el timón, se van diluyendo por el empuje de una guitarra que no cese en su empeño psicodélico.  La dualidad sonora puede parecer extraña en un principio, pero está construida con la habilidad suficiente para llevar nuestra atención a cada uno de los niveles en los que se desarrolla. El tema se diluye con tonos espaciales hasta su ocaso.

Efectos de tormenta y una línea de bajo de gran magnetismo, abre ‘Tropical rain’. Una melodía melancólica se describe bajo el mando de ese cálido sonido del bajo. Suave en su presencia, la percusión intensifica un desarrollo que se inclina a espacios de hard-progresivo con sutileza.  Un sonido que se engrosa y se torna mas turbio según se acerca la parte final.

‘Need for simplicity’ regresa en tonos acústicos a un espacio campestre entre un zumbido constante. Tomando la senda sinfónica, el folk y los sonidos psico-progresivos se unen en una causa común. Relajante y con cierto bucolismo, en un tono oscuro y relajante.

Para cerrar este sorprendente trabajo, la fusión de elementos electrónicos con vibraciones de rock vintage de ‘Crashing cascade’ se adorna con sonidos de viento creando un sonido denso. Tornándose cada vez mas progresivo, los desarrollos se van complicando en retorcidos pasajes bajo un relato hechizante que recuerda los mejores momentos de SBE. Una fusión de lo tradicional con lo modernista en este nuevo mestizaje de sonidos de distintos siglos.

Fuzz Sagrado

Reseña: LAMP OF THE UNIVERSE.- ‘Akashic field’

Sin ponerse límites, el nuevo álbum de LAMP OF THE UNIVERSE conjuga todo lo que le gusta a Craig Williamson, vibraciones de sus bandas paralelas como Datura o Arc of Ascent, se dan cita aquí, para formar parte del álbum mas pesado de LAMP OF THE UNIVERSE. Probando cosas nuevas y con la necesidad de mover su sonido a un escenario más rockero, las canciones nacen de un conjunto más variado de melodías con el objetivo de que el álbum suene como de una banda. Con un magnífico trabajo de producción realizado por el mismo Craig, y tocando él mismo todos los instrumentos, logra una fusión de vibraciones lisérgicas de otro mundo, con elementos de rock pesado. Melodías pegajosas con un visto bueno a los siempre inspiradores The Beatles, y sonidos más pesados, doblegando las reglas no escritas de la psicodelia. Un sonido más grandioso que mejora mucho las cosas ofreciendo un abanico mayor de vibraciones, sin renunciar obviamente a la psicodelia. Teniendo en cuenta que Craig lleva en activo mas de 20 años, y que es un músico inquieto, no es de extrañar que decida dar una vuelta de tuerca a un sonido que desde hace años se siente como su sonido personal. Todo un alquimista de la psicodelia moderna de influencia oriental, que sigue buscando en su laboratorio nuevas fórmulas para enriquecer su sonido, y aquí lo consigue. Es probable que algunos se sientan sorprendidos por la virulencia de alguna de las canciones, pero sus mas fieles seguidores, encontrarán reconocible su esencia en cada una de ellas. ‘THE AKASHIC FIELD’ se convierte probablemente en uno de los álbumes más elaborados y con mejores arreglos de su carrera. Y todo ello, sin renunciar a su carácter místico, a la psicodelia y a los aromas orientales.

‘THE AKASHIC FIELD’ está disponible vía Headspin Records.

‘Return as light’ abre el álbum entre aromas exóticos y dejando claro el papel de la batería en este álbum. Las melodías devocionales habituales de LAMP OF UNIVERSE aparecen derrochando toda su mística. Con una instrumentación algo mas alborotada de lo habitual el tema habita en una cortina nebulosa de sonidos que se van salpicando de una forma aparentemente desordenada. Sin duda este el efecto que Graig pretende transmitir en la canción. Con una mezcla de sensaciones, el tema proporciona relajados momentos sobre un entorno difuso y por momentos aturdidor.

Ritmos coloristas nos introducen en ‘Emerald sands’, un tema que toma elementos orientales tradicionales para desarrollarse. Un magnético bajo impulsa un flujo de acordes repetitivos de los que afloran cálidas melodías. Tonos sinfónicos en segundo plano contrastan con una guitarra más pesada dejando buenos pasajes ácidos. Sin duda, la base rítmica vuelve a jugar un importante papel. Sin renunciar a la atmósfera psicodélica y a los tonos devocionales, las inflexiones progresivas consiguen crear un clima acogedor.

Un particular Jardín del Edén aparece en ‘Mind of love’. Una canción melódica con elementos folk amortiguando la fuerza de alguno de sus pasajes. Cautivando al oyente con bellas melodías instrumentos de viento se unen a su gratificante pausa. Bien hilvanada, la canción se muestra compacta y con gran poder de seducción. La psicodelia pop de los 60’s se intuye en unos surcos con unos magníficos arreglos y con la guitarra apareciendo en el momento justo para recordarnos ante quien estamos.

Seventh seal’ explota en una combinación de elementos sinfónicos, voces aportando el tono místico y una instrumentación pesada. Con el ADN de LAMP OF THE UNIVERSE pero mostrando una faceta nueva poco habitual hasta ahora. Seguramente el resultado de la reconversión de un músico que decide mirar hacia adelante y avanzar sin perder un ápice su esencia. Su aura devocional se dorna con profundos solos de guitarra insertados con destreza en unos acordes devocionales soportados por una sólida y pesada base rítmica.

Si en el tema anterior encontrábamos una batería contundente, en ‘Decedants’ definitivamente la pesadez toma los mandos. Un groovy y una voz heredera de Hendrix, evoca momentos del rock ácido de los 70’s entre contundentes golpes más propios del Stoner del siglo XXI. El resultado de esa huida hacia adelante, en la que el hard psicodélico del siglo pasado se muestra exultante. Los chirriantes pasajes de guitarra y los atronadores tambores resultado de grabar con 6 micrófonos en la batería conforman una canción pesada como nunca habíamos visto antes. Un corte salvaje y primitivo lleno de acidez.

‘Re-ascension’ nos introduce en un caleidoscopio de psicodelia colorista con seductoras melodías vocales. Con un ritmo hipnótico y un sonido difuso en segundo plano, las embestidas lisérgicas adquieren un carácter cósmico que desemboca en una bacanal de vibraciones psicotrópicas. El atractivo groovy y la variedad de vibraciones que aparecen en la canción consiguen engancharme a su propuesta sonoro. Cautivador, borroso, pero sobre todo psicodélico.

En una nebulosa atmosfera psicotrópica ‘Mystic circle’ se desarrolla entre efectos envolventes y un marcado carácter lisérgico. Borboteos instrumentales y melodías exóticas con las siempre cautivadoras notas del sitar consiguen crear un espacio para la meditación entre aturdidores pero relajantes sonidos. Nuevamente el ADN de los álbumes anteriores aparece aquí bajo una tupida instrumentación.

‘The messianic rule’ cierra el álbum dejando patente la evolución a un sonido mas pesado. Haciendo que sus devocionales melodías graviten en un entorno más hostil, la repetición de riffs y los hipnóticos tambores construyen una atmósfera borrosa y aturdidora sobre la que el misticismo aparece. Inquietante por momentos, la maestría con la que se ensamblan los elementos, hace que la canción resulte impactante. Teniendo en cuenta que GRAIG cuando publica un álbum ya tiene en mente por donde irá su nueva entrega, solo nos queda esperar si este es una camino de ida y vuelta o un punto sin retorno.

Lamp of the Universe

HeadSpin Records

Reseña. SUPERSONIC BLUES.- ‘It’s heavy’

Cualquiera que escuche el álbum sin tener referencias de la banda, seguramente pensará que está escuchando una demo de esas bandas pioneras de comienzos de los 70’s que sentían devoción por el blues, la psicodelia ácida y las vibraciones mas pesadas. SUPERSONIC BLUES cuenta en sus filas con miembros de ORANGE SUNSHINE o MERCURY BOYS, lo cual ya nos indica el camino que pueden tomar sus vibraciones de puro proto-metal. Su sucio y primitivo sonido, así como una calidad de grabación manifiestamente mejorable, hace que cada canción rebose autenticidad. A pesar de que la música que tocan ya se inventó hace décadas, lo hacen de una forma auténtica, que no resulta impostada. Escarbando en el legado de pioneros como Cream, Leafhound, Taste, Sir Lord Baltimore y tantos otros, los estribillos pegadizos, sus guitarras ruidosas, y una turbia instrumentación, son el instrumento mediante el cual nos trasladan a un tiempo en el que los amplificadores echaban humo gracias a unos tipos que amaban el rock. Con esa misma ilusión, las siete canciones del álbum son una patada en el trasero que hará despertar a los amantes de los sonidos más crudos y salvajes. Estamos ante un álbum impactante que con una mejor calidad de grabación podría ser memorable.

Grabado por Laurens ten Bergeen The Womb Studio y masterizado en Motorwolf por Guy Tavares. Obra de Ruud Aarbodem y Maarten Donders.

‘IT’S HEAVY’ está disponible vía Who Can You Trust? Records!

Con un sucio sonido de blues añejo ‘High As A Kite’ revolotea en una atmósfera vintage con golpes de rock pesado. Piensa en CREAM, LEAFHOUND o cualquier otro de los pioneros y encontrar el sonido del interior de sus surcos. Denso y crudo, el corte mantiene un groovy pegadizo del que es fácil enamorarse a las primeras de cambio. Estribillos pegadizos conectan de inmediato con ese carácter vacilón de auténtico rock sin aditivos. Los solos de guitarra contrastan con un sonido deficiente que le aporta un valor de autenticidad.

Los ritmos retro de ‘They See Me Comin’ vuelven a ofrecer mas de lo mismo. Un viaje al corazón más underground de comienzos de los 70’s con un sonido arcaico, primitivo, pero lleno de autenticidad.  Blues ácido con solos corrosivos y un ritmo pesado nos llevan en volandas por territorios tantas veces transitados por cientos de bandas, pero aquí encontramos un punto de autenticidad que no todas logran conseguir.

‘It’s Heavy’ suena a proto-metal áspero pero resultón. Un innegable aroma a 70’s revolotea por unos surcos pesados, pero con mucho atractivo. Pinceladas Sabbath se incrustan en su difuso sonido. sumergiéndose en los sonidos más pesados de los pioneros de lo que después sería el heavy-rock, el corte mantiene la frescura. Dejando al lado el blues, crean un tema poderoso con su punto de acidez para mostrarse más auténtico si cabe. Todo un cañonazo abrasivo de rock lleno de autenticidad.

Homenajeando a una banda mítica e infravalorada, encontramos ‘Phantom Child’, una canción original de Lincoln Street Exit, aquella banda de hispanos y latinos americanos que puso patas arriba los cimientos del rock más ácido a comienzos de los 70’s y que recibe una honesta versión de manos de los holandeses. Bastante fiel al original, el tema rezuma solos ácidos sobre su contundente base rítmica. Una canción que encaja a la perfección en el sonido de SUPERSONIC BLUES, una banda que nació en la época equivocada pero que no reniega de los precursores de un género que siguen décadas después dándonos grandes satisfacciones.

Sin abandonar ese sonido crudo y sucio ‘No Good For Conversation’ juega con ganchos en formas de riffs ácidos de gran pesadez. Turbio y frondoso, el tema golpea con un rock oscuro y plomizo durante dos minutos son mas aliciente.

‘Crawlin’ Back’ cruje con riffs diabólicos por una senda retro entre crudas vibraciones con un groovy pegadizo. Un sonido que bebe de la escena de Detroit y que tiene un tono macarra y vacilón con buen derroche de fuzz. Ondulante en su desarrollo, el corte siempre cabalga con la vista al frente con pinceladas blues.

El álbum cierra con ‘Got No Time For Trouble’, otra canción rugosa de blues intoxicante en pura línea Cream. Ritmos contagiosos y armonías hard-rock de nítido carácter 70’s. Avanzando firmemente en su primera mitad con esos envolventes riffs retro, en la segunda mitad dejan aflorar toda la artillería de solos ácidos y corrosivos con una turbia base rítmica.

Supersonic Blues

Who Can You Trust? Records

Reseña: CANYYN.- ‘Canyyn’

Con la madurez de una banda consolidada, CANYYN compone un álbum que no parece ser el debut de una banda, ya que la calidad y maestría en la composición de los temas, y una correcta ejecución, hace pensar que estemos ante un álbum de una banda veterena. Conjuntados, sus tres miembros, desgranan canciones de heavy-blues crudo y primitivo, a las que enriquecen con torrentes de riffs Stoner-doom. Su inequívoco aroma a 70’s, no impide que la banda abofetee al oyente con el descaro y la fuerza de sus riffs. Impregnando sus canciones con sustancias psicotrópicas, las mismas se desarrollan casi a modo de jam, pero CANYYN consigue ensamblarlas con destreza con infinitas texturas y rangos dinámicos, para hacerlas fascinantes. Buenas voces derrochando garra, solos asesinos y un poderoso y pesado ritmo, son el tridente que les da la gloria. Sonidos de la vieja escuela difuminados por embestidas stoner de suma virulencia se codean con momentos de puro heavy rock sudoroso en los que el trio inserta infinitas texturas y rangos dinámicos, reflejando sus influencias. Un magnífico debut que esperemos sea solo el preludio de una brillante carrera, talento, no les falta. El trío se siente cómodo componiendo temas largos, ahí es donde se deja llevar por sus instintos, para sacar todo el talento que atesoran.  Aquí el rock ácido se viste con harapos Stoner para celebrar una fiesta de rock directo, porque sus temas son crudos y narcóticos, pero también divertidos. Este debut es de esos álbumes que te atrapa, derrochando sentimientos y golpeando tus neuronas provocando un trance narcótico, del que no querrás escapar

CANYYN son:

Dan Rovak – Voz y bajo
Mike Fetzer – Guitarras, coros
Dan Schergen – Batería

El álbum ha sido producido por CANYYN y Paul Aluculesei, mezclado por Paul Aluculesei y Mike Fetzer, masterizado por Carl Saff, con un arte de portada obra de Jocelyn Wayer y un logo de  Steven Yoyada.

‘Bring me down’ nos deja claro a las primeras de cambio por donde camina el sonido del trio de Illinois. Fuertes ganchos de heavy-blues y hard rock suben la temperatura envueltos en un manto Stoner. Aquí, los potentes riffs y sus atronadores tambores nos ofrecen momentos llenos de crudeza que beben del inagotable manantial de los 70’s. Con la fuerza de una banda Stoner contemporánea, CANYYN crean un corte vintage con elementos modernos de la escena pesada, pero con unas entrañas de hard-blues primitivo. En la primera impresión el trabajo de las voces golpea mis neuronas. Crudo, pero efectivo, el tema me invita a seguir explorando. No faltan los guiños lisérgicos en un tema que en sus siete minutos nos ofrece distintos alicientes sonoros.

Tras la aplastante apertura del corte anterior, ‘Wages of sin’ nos invita a explorar insondables espacios de blues psicodélico. Una atmósfera viscosa y con aroma a pantano, sirve de espacio para desarrollar el amor por el blues que se percibe en la mayoría de las canciones. Con ese espíritu 70’s, el trio, salpica de solos ácidos y tema con unas entrañas impregnadas de psicotrópicos. Narcótico, pero pesado, la canción se desarrolla entre pasajes vocales llenos de sentimiento y fuerza. Sólido y envolvente, sus ganchos heavy-blues, te abofetearán con la garra y fuerza que contiene cada acorde y cada riff.

Con un sonido más contemporáneo, ‘Crush your bones’ golpea con sus rifss Stoner para, como su propio nombre señala, aplastar tus huesos. Mostrando su lado más pesado, su base Stoner-doom, se adereza con buenos solos asesinos, creando un tema arrollador.

La apertura heavy-rock de ‘In Deep water’ noes solo un espejismo de lo que nos encontraremos en sus surcos. Con un carácter hipnótico, CANNYYN golpea una y otra vez repitiendo el mismo riff. Estribillos pegadizos y embestidas de fuerza, van construyendo un corte Stoner de alto octanaje. Uno de esos temas capaces de provocar esguinces cervicales y que deja exhausto al oyente. Turbio y difuso, aquí el sonido de la banda se aleja del blues y la psicodelia para golpear con contundencia.

Los nueve minutos de ‘Through the leaves’ retoman los genes psicodélicos de los de Illinois. Envolvente y con una neblina difusa, el tema se construye sin prisas. Buenas voces nos llevan a un espacio sonoro crudo y primitivo. Aquí la banda se siente cómoda siguiendo los estándares de los pioneros del heavy-blues de los 70’s. Tosco, pero con el suficiente poder de seducción como para atraparte en unos surcos llenos de psicodelia pesada y hard-rock. Su pegadiza armonía es otro de los avales de uno de los cortes más fascinantes de un debut impactante.

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