Reseña: HEAD.- ‘Satisfaction’

Canciones sencillas, pero con mucho groovy que van explorando desde el blues, la psicodelia y el puro hard-rock nacido en los 70’s. Rock en estado puro en todas sus versiones, ejecutado por la vía directa. Sin ornamentos superfluos, las nueve canciones respiran rock sin complejos. Sin andarse con rodeos, los canadienses HEAD, toman la vía rápida para llegar al oyente con su particular fiesta de rock and roll como en los viejos tiempos. Riffs, ardientes ritmos, y voces que evocan los momentos mas brillantes el hard-rock, son los ingredientes usados para seducir al oyente con toda su crudeza. Con cada instrumento cumpliendo a la perfección su rol, HEAD no se complican, y lleva a la máxima expresión aquello de ‘menos es más’. Un groovy que te engancha y que recuerda la banda sonora de los clubs nocturnos de los 70’s cada canción tiene su propia personalidad. Ganchos de guitarra irresistibles y la dualidad vocal ‘chico-chica’ son argumentos suficientes para caer en las fauces de ‘SATISFACTION’. Un álbum de alto octanaje que te lleva a empujones a la pista de baile evocando tus mejores momentos de juventud, cuando te rebelabas al mundo. Pero como no solo de rock vibrante vive HEAD, también nos ofrecen canciones aterciopeladas envueltas en un manto psicodélico con aroma cannabico. La dulzura y sensibilidad de la voz de Elyse nos traslada por momentos al verano del amor en las canciones más suaves y psicodélicas del álbum, lo que aporta alicientes a una buena escucha. En definitiva, ‘SATISFACTION’ es un álbum hecho en pleno siglo XXI, pero es un álbum en el que los sonidos vintage de los 70’s cobran una nueva dimensión. Bandas como HEAD, vuelven a corroborar que el rock de siempre sigue todavía muy vivo, por mucho que haya quien siga diciendo eso de…’ya no se hace música como la de antes’.

HEAD son: Hunter Raymond (batería y voces), Elyse Besler (bajo y voz) Michael Starnino (guitarra). ‘SATISFACTION’ está disponible vía Fuzzed and Buzzed.

‘Shudder’ nos traslada al corazón de los 70’s con su heavy-blues crudo y ácido. Con una buena combinación de voces, el sonido de la canción evoca momentos más propios de bandas como Graveyard o Witchcraft adornados con tonos soul. Una nueva revisión de los sonidos vintage del siglo pasado ejecutado con una mirada mucho más contemporánea.  Un tema directo que nos da la medida de lo que nos podemos encontrar en el resto del álbum.

Bajando la intensidad ‘Spell’ reposa en suaves pasajes psicodélicos auspiciados por una voz femenina llena de sentimiento. En un perfil bajo, el tema habita en una envolvente atmósfera adornada con algún buen solo de guitarra, sin perder su alma blues-soul entre una neblina de fuzz.

Runaway’ se precipita en un torrente de rock and roll con estribillos y coros pegadizos. Una vuelta a los 70’s en todo su esplendor. Guitarras chirriantes y voces con mucho gancho componen un tema dinámico que mantiene la esencia vintage.

En un tono más hendrixiano, el uso del wah wah en ‘Queen’ nos devuelve a mediados de los 70’s. Un sonido retro que bebe del blues y en el que encontramos elementos psicodélicos. Las cuidadas melodías vocales y un ritmo lo suficientemente dinámico hacen de ‘Queen’ otro corte ganador. Con un ritmo contundente, las guitarras ponen la nota de color con solos que se superponen haciendo cambiar la fisonomía de la canción para convertirla en luminosa y fresca.

Instalados en los sonidos del rock clásico, el blues aflora en cada nota con golpes de rabia en ‘Shake’. Otra canción con una estructura sencilla que se engrandece con la alternancia de voces de y coros, entre difusos riffs. Rock en estado puro en una invitación una fiesta vintage.

 
En un tono más toco y alternativo, ‘Strychine’, con fuerte ritmo y riffs ásperos soporta las veleidades blues y de puro rock and roll. Ondulante pero siempre ofreciendo momentos divertidos, los solos de guitarra se combinan con una narrativa de blues crudo y vitalista.

‘Out for blood’ golpea con toda su fuerza hard-rock combinando voces y coros e incorporando la acidez de una guitarra que se desangra en sus solos. El ritmo, más difuso en esta ocasión, no da tregua en otra canción rebosante de fuerza.

En contraste con el corte anterior, ‘Your money’ se desarrolla entre nebulosas lisérgicas y golpes de rock clásico. Con su sonido amortiguado, la canción presenta elevaciones de intensidad entre coros y estribillos manteniendo un perfil más bajo en su desarrollo.  En cualquier caso, la banda sigue fiel a su fórmula.

‘Hound dog’ desciende definitivamente hacia un sonido más pausado en el que el blues toma el protagonismo. Con un groovy pausado, la canción ofrece buenos solos de guitarra entre los habituales juegos vocales que encontramos en el resto de las canciones. La senda clásica del blues narcótico se transita para mostrar el lado más psicodélico y chamánico.

Head

Fuzzedandbuzzed

Reseña: BJORN RISS.- ‘Everything to Everyone’

BJORN RIIS, el fundador y principal compositor de la banda progresiva noruega AIRBAG, nos presenta seis canciones épicas que tratan sobre las emociones humanas y el miedo a perderse en el esfuerzo constante por satisfacer todas las expectativas, a menudo percibidas. En su nuevo álbum ‘EVERYTHING TO EVERYONE’ los sonidos del rock clásico y progresivo de los 70’s adquieren una nueva dimensión. Cargadas de emotividad, las canciones son el resultado de viejas composiciones incompletas que no encajaban dentro la propuesta de AIRBAG, y que ahora son recuperadas con un resultado fascinante. Un álbum lleno de emotividad y sinfonismo, con un sonido que puede enamorar tanto a los viejos amantes del rock progresivo, como a los que acaban de descubrir estas vibraciones. El romanticismo, y las influencias floydianas conviven con una propuesta sonora que no se sale de los patrones con los que se crean las canciones de su banda. Todo un viaje introspectivo en el que no faltan los riffs pesados contrarrestando ensoñadoras melodías enriquecidas con la quebrada y cálida voz de RIIS. El álbum cuenta con la participación a la percusión de Henrik Bergan Fossum (AIRBAG), Kristian Hultgren (WOBBLER), Simen Valldal Johannessen (OAK), aportando su piano romántico, y la cantante y compositora noruega MIMMI TAMBA aportando altas dosis de sensualidad a unas canciones de rebosantes de belleza y de sentimientos.

Karisma Records planea lanzar ‘EVERYTHING TO EVERYONE’ en cuatro versiones diferentes. Además de la versión LP normal, el formato de vinilo también estará disponible como LP White/Black Splatter de edición limitada, mientras que el formato de CD estará disponible tanto como CD estándar como en versión Digi Sleeve de edición limitada que incluirá dos extras. pistas que comprenden una versión alternativa de la canción principal y el sencillo digital independiente de 2020 Desolate Place «

Desde la canción de apertura, ‘Run’ podemos percibir que estamos ante un álbum intimista de rock progresivo. Un majestuoso sonido hard-prog auspiciado por magníficos desarrollos de guitarra en su apertura, decae en un espacio casi minimalista. Creando una envolvente atmósfera los teclados arropan tenues acordes de guitarra acústica. La sutileza y elegancia de esos teclados van creando un corte lleno de belleza, que parece susurrarnos con suma delicadeza. Sin grandes alardes, la sencillez se impone bajo la premisa de ‘menos es más’. La parte final cuenta con buenos golpes de rock psico-progresivo que elevan la intensidad.

En ‘Lay Me Down’ Bjørn parece poner toda su sensibilidad. Su quebrada y cálida voz nos seduce acompañado de una tenue instrumentación consistente en pausados acordes de guitarra. Con suma habilidad incorpora una segunda voz femenina mientras la canción se va armando desde la pausa. Sus bellos y sentimentales pasajes se enriquecen con esa dualidad vocal y unos teclados siempre aportando la ambientación perfecta. Arrancadas de riffs pesados se insertan por momentos rompiendo la calma intrínseca de esta bella canción.  Haciendo aflorar con destreza esa mágica guitarra, el tema está lleno de brillantes momentos que se erigen en protagonistas en su justo momento. En esa constante oscilación, todo se desarrolla orgánicamente y de una forma fluida. Esto hace que el tema nos muestre distintas caras del artista. La parte central del corte descansa en calmados pasajes que solo se elevan en un empujón final de mayor intensidad.

El piano clásico nos introduce en‘The Siren’. Otro perfecto escaparte para que Bjørn nos muestre toda su sensibilidad. Combinando elementos acústicos con una sobria instrumentación, el tema contiene pinceladas floydianas entre su sinfonismo de tintes clásicos. Con su música al servicio del romanticismo construye una bella y sosegada canción con todos los ingredientes para seducir al oyente. En la segunda parte de la canción la guitarra hace acto de presencia ofreciendo fascinantes pasajes rebosantes de belleza.

‘Every Second Every Hour’ con sus mas de trece minutos es el espacio perfecto para desarrollar todo el talento de un músico que imprime una sensibilidad especial a sus composiciones. Una cuidad ambientación arropa los acordes acústicos de su melodía, así como su cálida y sensual voz. Embutida en un atuendo sinfónico, la canción se desarrolla sin prisas haciendo mutar su carácter e intensidad hasta llevarnos a un espacio netamente progresivo. En estas lides el tema se dota de múltiples elementos que hacen que se muestre esplendoroso. La duración del tema, permite insertar envolventes pasajes psico-progresivos auspiciados por unos teclados contenidos pero sumamente efectivos. Un tema a la altura de muchos clásicos del rock progresivo de los 70’s por su fascinante composición y forma de mostrarse ante el oyente. Es difícil no caer rendido a su encanto.

Mas experimental, ‘Descending’ juega con elementos hipnóticos y una pausada armonía. Una lograda combinación de guitarra acústica y eléctrica nos transporta a un particular jardín del Edén en el que todo se muestra afable y acogedor. Un espacio de calma en el que se crea una acogedora banda sonora ideal para la introspección. A pesar de sus cuatro minutos, el corte se muestra como si fuera un interludio instrumental.

‘Everything to Everyon’ nos devuelve toda la magia del músico noruego. Suaves melodías con esa cautivadora voz nos aportan una relajación que es complementada con la segunda voz femenina. Arropado por una instrumentación llena de sinfonismo el tema fluye lentamente en ese espacio de sosiego tan gratificante. El piano aporta el toque de distinción a un tema relajante repleto de sentimiento.  La elegancia y sofisticación se ponen al servicio de una canción con buenas dosis de romanticismo.

Bjørn Riis

KARISMA RECORDS

Reseña: STONE AXE.- ‘Stay of execution’

‘STAY OF EXECUTION’ es un muestrario de rock clásico, sin aditivos, un álbum compuesto con la honestidad de un músico veterano en estas lides. Su sonido orgánico y la pasión puesta en cada una de las canciones, hace que nos enfrentemos a un álbum cautivador, en el que no hay ninguna canción de relleno. Inspirado en el rock clásico de los 70’s, Tony Reed recupera canciones inéditas compuestas en el periodo comprendido entre 2008 y 2022.Todo un gozo para los amantes del rock clásico y de los sonidos orgánicos. Tony, tocando todos los instrumentos y haciéndose acompañar a la voz por Dru Brinkerhoff, usa los conceptos del proto-metal, del rock sureño, de la psicodelia y sobre todo de ese blues lleno de sentimiento que invadía las emisoras de radio de mediados de los 70’s, para construir un álbum vitalista. Rock compuesto y ejecutado con la pasión de un principiante, pero con la clase de todo un veterano como él. Piensa en el legado de bandas como Thin Lizzy, Led Zeppelin, Bad Company y entenderás de lo que hablo. Sin la intención de innovar, sino con la de recrear ese espíritu 70’s, las ocho pistas del álbum guardan el mismo espíritu retro, sin que ninguna de ellas destaque especialmente sobre las demás, ni para mal, ni para bien. ‘STAY OF EXECUTION’ es una exaltación de los sonidos hard-rock más clásico, el sonido de los héroes del rock, que sigue vigente cinco décadas después, con apuestas brillantes como esta.

STONE AXE  son:
Tony Reed – todos los instrumentos y coros
Dru Brinkerhoff – voz principal

‘STAY OF EXECUTION’ está disponible vía Ripple Music.

‘Fell on deaf ears’ despega con ardientes riffs hard rock stonerizado. Dinámico y con un groovy que huele a hard-rock 70’s, el tema nos ofrece un regreso a los sonidos primitivos del pasado siglo. El tema se construye sobre una base de fuertes tabores y solos asesinos herederos del mejor heavy-rock.

Bajando la intensidad ‘Lady switchblade’, se muestra mas comedido ofreciendo plácidas melodías de rock clásico. Los ecos de Thin Lizzy se palpan en una pista que eleva su intensidad sin estridencias sucumbiendo a algunos pasajes de psicodelia con aroma a rock sureño.

‘Sweet sweet time’ es blues psicodélico rebosante de sentimiento. Con un tempo lento, STONE AXE nos empapan de blues humeante entre los efluvios de una atmósfera pantanosa. Un blues clásico con una fuerte base armónica y desgarradores momentos. Uno de esos temas que sería difícil de fechar en una época distinta de los años 70’s.

Mostrando la versatilidad de vibraciones que contiene el álbum, ‘Deep blue’ se muestra aterciopelado y reconfortante. Si suave sonido se impregna con gotas de psicodelia, aportando bellas fragancias a su acolchado sonido.  El tema es un sosegado espacio para la relajación con un cierto aire vintage, aportado por las notas del teclado.

‘Metal damage’ nos despierta del sueño del corte anterior, para golpearnos con toda su rabia hard-rock. Por esa senda clásica, la pista contiene pinceladas de blues en su desgarradora interpretación. Rock sin artificios, a la vieja usanza.

En esta montaña rusa de emociones, llega ‘For all who fly’. Un tema construido sobre una base acústica y aromas sureños. Una canción ideal para escuchar al cobijo del porche de una casa en medio de la pradera. Con vestigios de bandas como The Black Crowes, el tema fluye con suavidad aportando una sensación de sosiego en su ambientación campestre. Un corte delicado, pero con una gran fuerza interior.

En ‘King of everything’ se vuelven a desatar las hostilidades de rock clásico. Con el sonido de bandas como Led Zeppelin o Bad Company, el corte se muestra colorista y vigoroso. Su sencilla armonía es suficiente para cautivar al oyente. Sus reminiscencias blues-rock lo impulsan a un entorno más desgarrador. En esta ocasión Tony vuelve a lucirse con efectivos solos de guitarra ejecutados en el momento justo. 

Con casi ocho minutos de duración ‘The last setting sun’, se erige en el tema más elaborado del álbum. Una larga y pausada introducción con teclados y acordes acústicos van hilvanando una canción que no tiene prisa para despertar. Aromas psicodélicos y un cierto tono vintage, van poniendo los cimientos de la pista. La cálida y sugerente voz, evocadora del mismísimo Paul Rodgers en un registro más elevado, supone un hechizo para atrapar al oyente en su balsámico desarrollo. Rebosante de sentimiento, el corte eclosiona en su parte central mostrando toda su rabia. Ahí encontramos cautivadores momentos de blues psicodélico, llenos de fuerza.

STONE AXE:
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RIPPLE MUSIC:
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Reseña: DIRTY SOUND MAGNET.- ‘DSM III’

‘DSM II’ es una pieza musical espiritual y ritualista en la que el trio de Friburgo deja patente que son una banda particular, con personalidad, una banda con un amplio crisol de vibraciones inspiradas en el rock de siempre. Reflexivo y con un carácter chamánico, en el que DIRTY SOUND MAGNET no se pone barreras en la composición de sus canciones. Bajo atmósferas psicodélicas, crean un álbum honesto, con un sonido natural, que fácilmente engancha al oyente. Sonando mas poderosos y orgánicos que nunca, construyendo canciones coloristas y efervescentes llenas de energía. Blues, hard-rock, boogie, rock clásico y buenas dosis de psicodelia, reflejado en canciones con una cuidada escritura y unos delicados arreglos, para que todo se muestre ante al oyente con un atractivo superlativo. A veces inclasificables, la banda continúa labrando su reputación a base de buenas canciones que dejan espacio a una improvisación controlada. Intrigantes por momentos, sus balsámicos pasajes de psicodelia aromatizada con atractivas fragancias de gran exotismo, contrastan con otros, en los que reflejan la fuerza y pesadez del rock auténtico. Sin complejos, el trio no se pone límites a su creatividad, y deja que su talento fluya libremente. El resultado es un notable álbum con un arco iris de vibraciones vintage, adornadas con fascinantes pasajes, en los que los sonidos contemporáneos consiguen que nada suene rancio. Las canciones contienen letras sarcásticas basadas en la agitación social actual, una fórmula mágica, que funciona..

DIRTY SOUND MAGNET son:
Stavros Dzodzosz – Guitarra/Voz principal
Marco Mottolini – Bajo/Coros
Maxime Cosandey – Batería/Coros

‘DSM III’ fue escrito por Stavros Dzodzos, grabado por Marco Mottolini, mezclado por Stéphane Chapelle y masterizado por Paul Gold, de Salt Mastering, Nueva York y está disponible en LP, CD y digital a través de Hummus Records.

‘Body in mind’ se desliza entre riff de rock con un marcado espíritu 70’s. pinceladas psicodélicas se incorporan a un corte de vocación garaje con buenos juegos de voces y coros. El tema cuenta con frenéticos ritmos que lo llevan en volandas acompañados de una bacanal de riffs.

Cambiando de alguna manera su sonido, ’Meet the shaman’ aflora en una espesa atmósfera psicodélica. Con una cadencia y un sonido más grave el tema describe un entorno enigmático. La calidez vocal crea un espacio chamánico acompañada de un sonido más turbio y difuso mientras los tambores no cejan en su empeño a lo largo de todo el corte.

Con una explosión de rock and roll ‘Toxic monkeys’ nos devuelve la energía habitual en los suizos. Giros inesperados rebajan la intensidad por momentos, mientras los rasgueos de guitarra oscilan constantemente haciendo que la canción se balancee en su desarrollo. Estribillos pegadizos se unen a otra fiesta vintage en la que la psicodelia y la particular esencia de la banda se reflejan con destreza. Un tema divertido, pesado, y nada convencional, que hace que se erija como uno de los destacados del álbum.


Bajando las revoluciones ’Mr Robert’ nos susurra con suavidad en su apertura con logrados acordes de guitarra y un magnético bajo que nos invitan a explorar misteriosos entornos sonoros. Suave y cálido, el tema se desarrolla en una lánguida atmósfera psicodélica. Siempre sabiendo usar los coros con un gran atractivo, el espíritu psicodélico de los suizos aparece para mostrar su lado más sosegado entre acordes de blues. Casi ocho minutos de fascinantes sonidos lisérgicos ricos en texturas envueltos en esa aura vintage que tan bien saben construir DSM.

‘Pandora’s dream’ resucita las vibraciones coloristas a ritmo de funk. Contagiosas vibraciones que nos invitan al baile con sus pegadizos estribillos. Su tono vacilón acerca la canción al oyente resaltando la personalidad de la banda. Rock asequible y de fácil escucha, pero con un gran trabajo compositivo en sus entrañas. Sus solos de guitarra, sus tambores alocados, y el magnetismo de ese bajo que no toca una nota sin sentido, consiguen atrapar al oyente en un torrente de sensaciones.

En ‘DSM III’ encontramos un interludio acústico con cálidas voces y algún solo penetrante evocar de un espacio más propio del medio-oeste.

Instalados en los sonidos sureños ‘Heavy hours’ es construido sobre riffs con slide y un nítido espíritu de rock anda roll. Adaptando estas vibraciones clásicas a su propio sonido, DIRTY SOUND MAGNET crea un nuevo corte colorista con olor a rock de siempre. Es rock atemporal con el que tan bien se maneja el trio suizo.


Cerrando el álbum, ‘Sunday drama’ nos sume en un estado catártico en el que la psicodelia domina la atmósfera. A través de ensoñadores acordes acústicos el tema flota con un sonido balsámico de gran belleza. La suavidad del tema en su primera mitad contrasta con unos ritmos más dinámicos en su segunda parte. Aquí la banda eleva la intensidad sin perder el punto de partida, creando un espacio en el que su sonido adquiere altas cotas de monumentalidad, en esta ocasión prescindiendo de las voces.

Dirty Sound Magnet 

Hummus Records

Reseña: CHILD OF THE SUN.- ‘Roots’

‘ROOTS’ es un revival de los sonidos vintage de finales de los 60’s con un notable espíritu hippie. El amor y el odio, así como la luz y la oscuridad, crean una dualidad que se refleja en unas canciones que tan pronto transitan por un entorno de sosiego, como explotan mostrando toda su fuerza. Refinados y sensuales, sus temas reflejan el espíritu del verano del amor como pocas bandas son capaces de hacerlo. Creando una atmósfera conmovedora, las armonías vocales copan gran parte del protagonismo de unas canciones que beben del pasado para ser digeridas por el presente. El álbum supone la progresión natural de su álbum debut de 2019 ‘FLOWERS’, en esta ocasión con un sonido más refinado y directo. Instalados en los sonidos ‘retro’ el sexteto crean conmovedoras armonías vocales que ejercen como verdadero timón de la banda, en este retrospectivo viaje al corazón del ‘verano del amor’. Todo un viaje por la vida hacia un encuentro con uno mismo con canciones que hablan del amor, del odio, de la luz y la oscuridad. Ecos de blues, de hard-rock atemporal, en un revival de ecos west-coast, ejecutados con bucólicas y bellas canciones, con las que consiguen tocar la fibra sensible del oyente, a través de una fascinante y sensual ejecución. ‘ROOTS’ es un álbum fresco y colorista que nos recuerda que en siglo XXI siguen vigentes los sonidos que se popularizaron hace 5 décadas.  Sin duda, todo un fascinante regalo para los amantes de los sonidos retro.

‘ROOTS’ está disponible vía The Sign Records.

CHILDREN OF THE SUN son: Josefina Berglund Ekholm (voz) Ottilia Berglund Ekholm (coros) Choir Wilma Ås (teclados, coros) Jacob Hellenrud (guitarra), Ida Wahl (bajo) y Johan Lööf (batería)

‘Reflection’ se contonea entre sensuales vibraciones con el blues en el horizonte. La sutileza de esa voz llena de lírica nos traslada a un bucólico paisaje sonoro entre delicados acordes. Pinceladas blues, coros sutiles evolucionan a un escenario que explota en un arco iris colorista de sonidos vintage. Afilados solos de guitarra complementan un tema plácido y sugerente que se ve arrastrado por los desgarradores pasajes vocales. Ondulante y con subidas y bajadas de intensidad, el tema se contiene para transitar definitivamente por un entorno de calma.

Sin contemplaciones, ‘Leaves’ explota el legado del hard-rock de los 70’s con un dinámico ritmo que se ve amortiguado por la sensual voz de Josefina. Todo un mundo de color se abre ante nosotros entre cuidadas melodías. Su pegadizo estribillo arrastra su armonía a un estado de pesadez, en un logrado y fascinante ejercicio sonoro que conjuga la delicadeza y la fuerza. Lo cierto es que la banda sabe aunar el legado de la west-coast, con el rock clásico y los ecos folk, en una combinación que funciona a la perfección.

En ese espacio de calma ‘Blood Boils Hot’ gravita entre pausados acordes de piano y una voz llena de encanto. Un sonido vintage con muchos alicientes a su alrededor, pero con el total protagonismo de las balsámicas melodías vocales. Seductor, y con unas gotitas de psicodelia, el corte no reniega de emocionantes pasajes que destilan una fuerza inusual. Un corte lleno de sentimiento.

‘Gaslighting’ muestra un crisol colorista de sonidos blues y rock clásico con una indudable vocación west-coast. Un tema luminoso en el que aparecen algunos riffs más potentes entre sus melodías flower-power. Su suave ritmo, las pincelas psicodélicas y la ambientación vintage lo convierten en un tema asequible y de fácil escucha para el oyente. Sus contagiosos estribillos contribuyen a ese atractivo intrínseco.

Instalados en una plácida atmósfera, ‘Eden’ nos susurra con una aterciopelada voz heredera del legado folk de los 70’s. Estamos ante un tema con muchas influencias folk, que la banda sabe modelar bajo unos hechizantes acordes de piano.

‘Willow Tree’ es un breve interludio de algo menos de un minuto a través de cadentes acordes de piano y elementos sinfónicos.

El blues regresa con sutileza en ‘Roots’. Una suave canción sustentada en voces y coros ensoñadores sobre cadentes ritmos que se eleva por un escenario de rock retro. Los elementos clásicos son ejecutados con absoluta maestría. Estamos ante un logrado corte de rock clásico con algunos momentos de mayor intensidad y alguna pincelada psicodélica que concluyen con un final lleno de garra.

‘Man In The Moon’ se recuesta en pausados acordes acústicos evocadores de un entorno campestre con la voz copando el protagonismo. La lírica por encima de la instrumentación en otra nueva canción con carácter balsámico.

Lleno de fuerza ‘The Soul’ nos ofrece coros y estribillos pegadizos por una senda en la que el soul enrique sus sencillas armonías vintage que se elevan en intensidad por la senda del rock clásico.

Ensoñadores pasajes vocales afloran en ‘In Silva’. El misticismo aparece mostrando su lado más sensual en una canción folk, que se impregna de rabia y sentimiento según avanza.

‘Thunder’ explota con sus riffs retro en un vendaval de ritmos poderosos y un espíritu blues-soul. El clasicismo de los 70’s es adornado con un envoltorio más contemporáneo, sin qque el tema pierda su esencia vintage.

Tomando elementos exóticos ‘Reaching For Sun’ cuenta con buenos momentos de guitarra que reflejan la placidez de las composiciones de los suecos. Un gratificante sonido invade una canción contenida y con momentos verdaderamente brillantes de vibraciones más propias del sonido west-coast de la California de los 60’s. Transmitiendo ‘buen rollo’ la canción nos acaricia con sus delicadas melodías, trasmitiendo un optimismo y bienestar muy de agradecer.

El álbum cierra con un ‘Epilogue’ evocador de los sonidos de la naturaleza entre una especie de sonidos celestiales. El broche final a un álbum amigable, atractivo, y de fácil digestión.

Children of the Sün

The Sign Records