Reseña: POSSUM.- ‘Lunar gardens’

LUNAR GARDENS, el nuevo álbum del quinteto experimental de Toronto, es toda una experiencia cósmica a través de una exploración psicodélica fusionada con elementos progresivos, jazz, ritmos kraut e incluso vibraciones latinas. Una arriesgada apuesta que funciona a la perfección ofreciendo un álbum colorista, versátil y con un gran trabajo compositivo. Desde la psicodelia de los 60’s heredera de Syd Barret o los intrincados desarrollos progresivos de Soft Machine, hasta momentos en los que la banda se deja llevar por sus emociones a ritmo de jazz, cada canción es un aliciente para el oyente. Ecos Doorsianos envueltos en una atmósfera vintage contrastan con las múltiples texturas que se pueden descubrir en cada canción. Con una guitarra que destaca en los momentos justos, cada tema captura de energía cósmica y la alineación del flujo astral. En la intersección de la influencia y la intuición, POSSUM no renuncian a los ritmos funk para dar brillo a su particular apuesta sonora. Una apuesta bastante intrigante ya que los músicos son todos muy jóvenes, logran hacerlo de una manera nueva a través de texturas sonoras frescas y vibrantes. Es divertido, técnicamente impecable y emana vibraciones positivas y soleadas que son una gran bendición en este momento en particular. ‘LUNAR GARDENS’ usa el espacio como metáfora de la conciencia en todas sus infinitas formas fractales en expansión’, una fantasía espacial escapista surrealista de espacios imposibles: el tipo de lugar al que podrías ir cuando las cosas son demasiado pesadas aquí en 3D. El álbum supone un nuevo puente entre los sonidos de finales de los 60’s y primeros 70’s con la vanguardia más creativa del siglo XXI. Sin duda estamos ante grandes músicos, que se expresan libremente dejando aflorar toda su creatividad en un álbum fascinante, sorprendente y completamente magnético. Elegante a la vez que psicotrópico ‘LUNAR GARDENS’ es de ese tipo de álbumes que se sale de lo común, sacándote a patadas de tu zona de confort para ofrecerte una experiencia sensorial única. Toda una alquimia psicodélica con refinados momentos en los que el jazz, la música kosmiche y el rock progresivo de bandas como Camel, se unen a una fiesta en el particular jardín del Edén Lunar de los canadienses. Allí, las jams en vena King Gizzard y Oh Sees se ven las caras con el legado Can y los ecos del sonido Canterbury, adornados con pincelas del sonido de Zappa.

POSSUM son: Brandon Balk, Tobin Hopwood, Patrick Lefler, Christopher Shannon y Bradley Thibodeau. ‘LUNAR GARDENS’ está disponible vía Idée Fixe Records.

El tema de apertura ‘Clarified budder’ nos sirve para tomar la temperatura de un álbum que gusta de la psicodelia de tintes kraut. Transitando entre vibraciones vintage más propias de Syd Barret o de Soft Machine, y pasajes de neo-psicodelia el corte nos ofrece un brillante trabajo de guitarra entre ritmos coloristas. Con voces que toman elementos 60’s van construyendo un caleidoscopio sonoro multicolor. Hipnótico y con algún aderezo progresivo, la conjunción de elementos del pasado con su modernista sonido hace que el resultado sea bastante sorprendente. Sus elegantes momentos de fusión si intercalan en esos magnéticos ritmos presentes en todo el corte.

‘Gala at the universe city’ juega con el wah wah bajo una cadencia más propia de Jim Morrison en la voz. Esto hace que el tema se inclina a esas vibraciones de finales de los 60’s. mirando de reojo al jazz, los elementos de fusión se muestran nuevamente aquí. La solvente base ritma hace balancearse el corte entre finos y lisérgicos solos de guitarra en sus dos minutos.

Con una apertura que me recuerda inevitablemente al clásico ‘Riders of the storm’ de The Doors, ‘Heywood floyd’ es un espacio para explorar atmósferas psico-progresivas. Etéreos momentos nos acarician suavemente con una versátil instrumentación que no duda en oscilar constantemente cambiando su vocación sonora. Sus constantes giros hacen que el tema se nutra de ritmos jazz en su atmósfera psicodélica. A modo de jam la canción cambia su fisonomía de tal forma que hace que olvidemos como nació. Así el corte acaba sucumbiendo a momentos casi de free-jazz en una auténtica bacanal sonora.

Marcado por el sonido de la guitarra, ‘Guest of the moon’ se desarrolla en una volátil atmósfera psicodélica en la que refinados desarrollos exploran con libertad distintas vibraciones. A estas alturas del álbum podemos percibir que la capacidad creativa de estos chicos parece no tener límites. Voces y coros entre guitarras ácidas y ritmos de fusión construyen un tapiz con distintas texturas sonoras, pero con un acabado fascinante.  Nuevamente la guitarra brilla con luz propia en otra particular orgia psicotrópica de gran elegancia.

Un nuevo elemento aflora en ‘Leyline riders’. Ritmos que se inclinan a lo latino y una base jazzística en vena Herbie Hancock, van construyendo otro tema en el que los elementos progresivos vuelven a hacer acto de presencia en esta particular fusión estilística. Puede que no sean ecos muy ortodoxos, pero su ejecución resulta impecable. Controlando el tempo del tema los ornamentos en forma de coros que replican y los acordes incesantes van moldeando una canción que se sustenta en su magnético ritmo. A partir de ahí, todo vale.

‘Moonjuice’ mantiene el mestizaje de la banda entre sus ritmos casi tropicales, el jazz y la psicodelia. Una atmósfera vintage con un cierto tono kraut, acoge los solos de guitarra en su particular propuesta psicodélica. Casi en forma de jam, la canción aporta momentos de órgano que inciden en sonidos añejos, pero de gran frescura. Envolvente, lisérgico y experimental, la base rítmica sigue soportando con destreza los desvaríos de la guitarra en su particular exploración.

‘Dance of the eclipse’ con sus dos minutos y medio hace las veces de interludio entre delicados pasajes psico-progresivos. A pesar de ello estamos ante una canción con personalidad propia que se disipa en un espacio experimental con pasajes atmosféricos.

Con elegancia y bajo una luz tenue ‘Lunar gardens’ usa suaves elementos de jazz con aterciopelados pasajes vocales. Con su delicada psicodelia, POSSSUM crea un tema que vuelve a evocar a bandas como Soft Machine. Una elegante estructura progresiva adornada con elementos jazz y ese aroma vintage de los primeros 70’s.

Possum

Idée Fixe Records.

Reseña: TECHNICOLOR BLOOD.- ‘Technicolor blood’

Los canadienses TECHNICOLOR BLOOD nos presentan un caleidoscopio de sonidos psicodélicos con atmósferas cósmicas que beben del legado del sonido espacial de HAWKWIND, pero que también lo hacen de los ecos del garage de finales de los 60’s, el kraut alemán de mediados de los 70’s y los dictados de la neo-psicodelia del siglo XXI. Canciones que se desarrollan entre hipnóticos ritmos con un motorik sideral y que golpean entre sintetizadores y guitarras ácidas creando un entorno ingravitatorio muy atractivo para el oyente.  Conjugando pasajes más pesados con melodías acarameladas consiguen un equilibrio entre lo difuso y lo ensoñador. Sin duda una apuesta llena de frescura en la que el fuzz se pone al servicio del atrayente poder del cosmos. Sus seis temas crean un sonido transversal que bebe de distintas fuentes sonoras en busca de un objetivo único. Sus trepidantes ritmos van llevando los temas en volandas para surcar los espaciaos siderales sin caer en lo anonado. Manteniendo un espíritu vintage, los psiconautas TECHNICOLOR BLOOD cierran las heridas con un arco iris multicolor que tiende puentes entre lo futurista y los vestigios del pasado. Kosmiche, ácidos, pesados y espaciales, sus temas siempre encuentran una salida para ofrecer un aliciente al oyente. Todo un viaje etéreo de rock psicodélico contemporáneo con unos genes arraigados en los pioneros del kraut, el garage y el rock ácido de tintes siderales.

‘TECHNICOLOR BLOOD’ está disponible vía LeBackstore Records .

TECHNICOLOR BLOOD son: Marty (voz, guitarra, sintetizadores), Boredom L (bajo, sintetizadores), Carl Ulrich (batería) y Spacy Steph (guitarra).

‘Last night’ abre el álbum con incipientes ritmos kraut , psicodelia garagera y una innata vocación HAWKWIND. Su trepidante ritmo se enturbia con sintetizadores y elementos lisérgicos emanados de las guitarras. Con un aroma vintage el tema cambia su vocación a la mitad del tema para sumergirse definitivamente en un espacio heavy-psych de gran calado. Incrementando su pesadez, el tema mantiene un aura sideral.

Mostrando mas aristas en su sonido psicotrópico ‘Moebius’, mantiene los ritmos hipnóticos con melodías más aromatizadas.  El carácter espacial de la banda no resiente por la pesadez de algunos de los desarrollos de este caleidoscópico tema. Manteniendo una atmósfera vintage los ecos de la neo-psicodelia se reflejan entre sus fornidos riffs y sus acarameladas voces. Rezumando acidez, la guitarra se retuerce en pasajes lisérgicos.

Tomándose su tiempo para arrancar, ‘Sonic space sister’ se convierte en una odisea cósmica por insondables espacios psicodélicos. La nave nodriza canadiense se recrea en una atmósfera kosmiche más propia de los 70’s con pasajes envolventes llenos de un misterioso magnetismo. Elevando la intensidad con sutileza un nuevo caleidoscopio sonoro se muestra ante el oyente. Ritmos cadentes y voces chamánicas toman elementos del siglo pasado para crear una canción en la que quedan reflejadas las distintas influencias de la banda. Su motorik cósmico, se acelera en busca de algún lugar en el espacio sideral. Efectos, distorsiones y un ritmo trepidante flotan en un entorno interplanetario que acaba por engullir el tema.

Los ecos Hawkwind regresan en la poderosa ‘War on terror’. Sus atmosféricos pasajes entre sintetizadores y ritmos diabólicos se engrosan para crear otro tema impactante en su viaje a los confines del universo. Un trémolo insistente en la guitarra genera un sonido aturdidor que va modulándose con destreza creando un estado narcótico para el oyente.

Con un ritmo más suave ‘Never comander’ se desarrolla entre sintetizadores que mantiene la vocación cósmica de los canadienses. Creando una dualidad entre la atmósfera y las melodías vocales, la psicodelia profunda se representa con buenas guitarras y un aspecto más retro, sin salirse de su propuesta sonora. Lisérgico, turbio y espacial, la canción combina distintos elementos para crear un todo impactante.

El álbum cierra con los tambores marciales en ‘Prisioner’ para sumergirnos en un nuevo agujero negro de sonidos psicotrópicos.  Ecos neo-psicodelicos que se salpican con guitarras difusas en un tema kraut con un sonido pesado, pero a la vez psicotrópico. Incluso con elementos casi blues aportados por la armónica, la canción gravita en el lugar en el que los canadienses se sienten mas cómodos, los confines del universo.

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LeBackstore Records

Reseña: A/LPACA.- ‘Make it Better’

MAKE IT BETTER’ es el debut del cuarteto italiano A/LPACA, un nombre peculiar, tanto como la música que contienen sus surcos. Enraizados en los sonidos post-punk bajo un hipnótico motorik kraut de tintes futuristas. Un álbum marcado por sus locos compases en sus nueve canciones. El “ritmo”, la fuerza hipnótica y obsesiva que recuerda las danzas primitivas es el concepto en el que se sustenta ‘MAKE IT BETTER’. Desarrollándose en un imaginario “beat club”, que es al mismo tiempo un lugar de liberación, diversión y desenfreno. El uso del “latido” ha caracterizado a los humanos desde los albores y se ha extendido a lo largo de los siglos, cambiando de forma, pero no de sustancia. En este debut el ritmo se cuenta como un espíritu impersonal que avanza, frío e impasible como las líneas vocales, y guía a la banda hacia una suerte de emancipación artística. El ritmo es también una forma de mantenerse unido y purificarse de las “responsabilidades” de la vida real y del tránsito de la juventud a la edad adulta, en definitiva del miedo a no “ser lo suficientemente bueno”. Encontrar refugio en la música, con el legítimo sueño de incluso convertirlo en un trabajo, o simplemente salir a beber y bailar con los amigos (“Quiero emborracharme, solo sigue bailando con mis amigos”, del tema principal).

La música de A/LPACA recoge las señales del Londres de los sesenta, en particular de bandas como los primeros Pink Floyd y Soft Machine (homenajeadas indirectamente en la canción ‘I Am Kevin Ayers’), las mezcla con el impulso teutónico de Can, toma algo de frialdad de Joy Division y finalmente actualiza todo con el ejemplo moderno de bandas como Thee Oh Sees o King Gizzard & The Lizard Wizard bajo la atenta mirada de Hawkwind desde algún lugar del cosmos. El resultado suena hierático y adrenalínico, riguroso y salvaje, absolutamente irresistible, convirtiéndose en un relato futurista y robótico en una conjunción ciertamente atrevida y desenfadada.

A/LPACA son: Christian Bindelli (voz, guitarra), Andrea Verrastro (bajo), Andrea Fantuzzi (teclados) y Andrea Sordi (batería). ‘MAKE IT BETTER’ está disponible vía Sulatron Records en CD y vinilo en edición limitada a 500 copias.

 ‘Beat club’ Se desarrolla por una senda alternativa en la que el garaje-punk y el rock espacial se unen en algún punto del cosmos. Voces robotizadas deambulan entre dinámicos ritmos con cierta vocación kraut. Riffs rugosos crean una espiral sónica de tinte futurista entre los zumbidos de los sintetizadores.
Envuelto en un escenario psico-espacial en línea Hawkwind ‘Make it better’ muestra un aspecto más terrenal sin perder su espíritu futurista. Efectos y una turbia e hipnótica instrumentación engrosan el sonido de la banda creando un espacio aturdidor de firme vocación sideral que se aleja del punto de partida. El tema evoluciona a una atmósfera completamente cósmica entre teclados y poderosas armonías. Vitalista y lleno de energía el tema se desarrolla a la velocidad de la luz.
Un magnético bajo y unos tambores vibrantes abren las hostilidades de ‘Inept’. La canción se dorna con sonidos exóticos sin perder el espíritu kraut con el que se creó. Sonidos cósmicos con el particular registro vocal en un nuevo viaje lleno de tortuosos pasajes. Con la maquinaria imprimiendo cada vez más revoluciones los constantes efectos espaciales absorben el tema a un gravitatorio pero lleno de dinamismo espacio a años luz del plante tierra. Todo un relato futurista construido con energía.
Los sonidos kosmiche hacen de ‘Hypnosis’ otro escaparate para mostrar el espíritu cosmonauta de la banda. Un túnel futurista en el que la nave nodriza explora el espacio exterior entre asteroides. Nuevamente el legado Hawkwind se refleja con acierto. La maquinaria de banda se muestra perfectamente engrasa en este nuevo peregrinar por insondables espacios siderales. Extasiante tema lleno de ritmos hipnóticos.
‘Slave antenna’ es otro episodio más de la exploración cósmica de AL/PACA. Partiendo de repetidos estribillos los tambores encienden la maquinaria con la energía de un poderoso bajo. Guitarras y sintetizadores se unen a la fiesta sideral.  Usando una combinación de hipnóticos pasajes futuristas y elementos de psicodelia el tema nos invita a un trance robótico. Neo-psicodelia y post-punk futurista con elementos electrónicos, pero también analógicos sonidos. Construidos en dos niveles, el corte conjuga los sonidos espaciales en un estrato sonoro sobre el que añaden los distintos instrumentos creando un auténtico caos sonoro que se funde súbitamente.  
El kraut más puro y cósmico es el leivmotiv de ‘Chamelon’. Las voces robotizadas y un frenético ritmo se salpican con elementos electrónicos y guitarras exóticas con tendencia post-punk. Sin duda el carácter electrónico del tema hace que su narrativa futurista nos atrape sin remisión activando nuestras neuronas a un estado catártico y delirante. Toda una alienante propuesta sonora.
‘I am Kevin Ayers’. Un curioso nombre para una canción que mantiene la estética de relato de ficción.   Ritmos hipnóticos, sintetizadores y una línea de bajo inquebrantable soportan el relato mecanizado de unas voces androides. Con la capacidad para insertar pasajes psicodélicos la exploración sideral no cesa. Nuevamente la maquinaria robótica se muestra perfectamente calibrada.

Con un hipnótico frenesí rítmico ‘Citadel’ se desarrolla a toda velocidad en un espacio psico-espacial con muchas reminiscencias del beat de los 60’s. Una bacanal de androides danzando alocadamente en una atmósfera entre vintage y futurista.

‘Lokomotiv’ pone el cierre a este a trabajo manteniendo el motorik kraut. En este sueño futurista que supone ‘MAKE IT BETTER’. Un tema con un ritmo cadente de tendencia robótica en un entorno sideral. Lo cierto es que el tema fluye aportando pasajes espaciales mas propios de una banda sonora de ciencia ficción en la que el misterio está presente. Extraño, pero completamente adictivo, la canción invita al baile con sus cautivadores ritmos. El gran aval de este ecléctico álbum.

a/lpaca

 Sulatron Records

Facebook Records

Reseña: DR. SPACE.- ‘Dr Space’s Cosmic Alliances’ (Vol. One-Deep Space Day Trip)

El trotamundos de los sonidos espaciales y mago de los sintetizadores Scott Heller nos presenta sus alianzas cósmicas bajo su proyecto DR. SPACE, con notables bandas de la escena de la psicodelia espacial en su recopilatorio ‘DR. SPACE’S COSMIC ALIANCES – VOL. ONE DEEP SPACE DAY TRIP’. El músico danés, actualmente afincado en Portugal, ha querido reflejar en este álbum, sus colaboraciones tanto en directo como en estudio, con lo más granado de la escena cósmica. Bandas tan reputadas como YURI GAGARIN, AGUSA, MANESKJOLD, BISMUT, WHITE HILLS, PHASED, AUTOMATON, JOHAN DAHLSTRÖM, así como su propia banda ORESUND SPACE COLLECTIVE, han contado con la participación de sus sintetizadores en sus composiciones. Este trabajo refleja algunas de esas colaboraciones con versiones que nunca han visto la luz. En ellas, las atmósferas siderales quedan fielmente reflejadas por un músico inquieto y colaborativo, siempre dispuesto a ofrecer su sabiduría y buen hacer, junto a amigos con inquietudes comunes. A lo largo de los años hemos conocido su buen trabajo con su banda ORESUND SPACE COLLECTIVE, uno de los referentes contemporáneos de la escena cósmica o con los noruegos BLACK MOON CIRCLE, ahora, con este trabajo, podemos disfrutar de una forma única, de una nueva visión de algunas de las canciones de estas bandas con las que ha participado. Versiones inéditas o registros de shows en vivo con alguna de ellas, que jamás han sido publicadas como tal. Lo cierto es que en ‘DR. SPACE’S COSMIC ALIANCES – VOL. ONE DEEP SPACE DAY TRIP’ nos invita a un viaje a los confines del universo en su particular nave psicodélica. El trabajo se encuentra disponible en la página de bandcamp de Scott, no estando disponible en versión digital. El álbum ha sido producido específicamente para ayudar a financiar su estudio en Indigogo. Al margen de los registros que aquí aparecen, también a participado en grabaciones con bandas como ALBINO RHINO, DEEP SPACE DESTRUCTOR’S, 3EAR EXPERIENCE, GAS GIANT, SYREGEN, THE SONIC SHAMEN, AURAL HALLUCIONATIONS y muchos otros, lo que nos hace augurar que dichas colaboraciones aparecerán en posteriores entregas de estas ‘COSMIC ALIANCES‘.

Uti vår hage’ es un tema de los suecos AGUSA grabado en 2013. Rock progresivo lleno efectos y sintetizadores que le dota de un cuerpo espacial. Melodías con carácter pastoral rememorando a los clásicos del género. Un corte que fluye bien bajo vibrantes ritmos y ondulaciones constantes sin perder su línea argumental. Con un cierto aroma romántico la guitarra se ve cortejada por constantes efectos cósmicos nacidos de los sintetizadores. Toda una monta rusa de buen rock progresivo aderezado con elementos siderales.

Con una cadencia casi ocultista, ‘Trapped under ice’ en una grabación desechada de 2016 junto a los griegos AUTOMATON va construyéndose lentamente entre tambores casi rituales y los habituales efectos. Un sonido oscuro y crudo que lentamente se ve seducido por bellas melodías que se intercalan entre un terrorífico sonido de bajo. Tras el calentamiento el corte despega hacia su particular odisea cósmica. Un insondable espacio más psicodélico y aturdidor con tintes grandilocuentes y casi doom en algunos pasajes.

‘Storborg’ se trata de un tema inédito de los holandeses BISMUT grabado en la edición del año 2019 del festival Roadburn. Entre la firme vocación post-metal psicodélica del trio holandés se incorpora la kriptonita cósmica de Scott enriqueciendo los ritmos kosmiche de un tema envolvente y con un ritmo frenético avanzando como una gran nave nodriza a los confines del universo en una tortuosa odisea espacial. Hasta el alunizaje final.

En el año 2011, Scott se reúne con su amigo Johan Dahlström se divertían grabando y mezclando ‘Rebirth of the earth’. Un tema cantado que guarda una estructura hard-rock travestida con los sintetizadores de un aspecto más espacial y psicotrópico. Gruesos riffs y cierto aroma Stoner.

‘Skov’ el tema de 2016 grabado con MANESKJOLD se desarrolla entre suaves pasajes psicodélicos creando una atmósfera hipnótica que invita a la relajación. Evolucionando hacia un corte más pesado sin perder su esencia psico-espacial. Todo un caleidoscopio heavy-psych con voces herederas del legado de Hawkwind. Un corte que bien podría haberse escrito en los albores de los 70. Un claro ejemplo de la psicodelia danesa.

Sobre una estructura pesada, en la que el blues aflora con sutileza entre los pesados riffs psych, ‘Maelstrom’ es un tema grabado como la banda suiza PHASED. Seguramente es el corte menos espacial del álbum, pero ello no quiere decir que el hechizo cósmico no aparezca, precisamente esa es la especialidad de Scott. Contrarrestando el grueso sonido del magnético bajo los efectos revolotean intentando aplacar ese crujiente sonido. En la parte final el tema se vuelve más hipnótico y cósmico.

‘Oscar curry’ a diferencia del resto de los temas del álbum, no supera los tres minutos. perteneciente a unas grabaciones que después darían lugar al primer álbum de ORESUND SPACE COLLECTIVE, los sonidos hipnóticos se apoderan de la maquinaria espacial, ¿o quizás sea al revés?

Si hay una banda experimental en la escena psicodélica de el último decenio esos son WHITE HILLS. Con ellos actuaba en directo y grababa este registro en el que los sonidos experimentales se desarrollan en una atmósfera futurista en la que los sintetizadores tienen el total protagonismo. Si bien los acordes sitar aportan la mística, el verdadero carácter de la canción tiene genes siderales. Efectos perturbando los espirituales pasajes construyen un particular corte lleno de hipnotismo.

Cerrando esta recopilación de colaboraciones, tenemos un registro en vivo con los suecos YURI GAGARIN de su tema ‘At the Center of the Universe’ grabado en Kildemose Festival en el año 2015. Seguramente junto a la banda que mejor sabe leer los dictados del space-rock en estos momentos, las deidades siderales aparecen en corte intenso, que si bien, no tiene un gran sonido, refleja la gran maestría en estas lides. Pesado, frenético y lo suficiente psicodélico como para engullirnos como si de un agujero negro se tratara, algo que cualquiera que haya podido ver en directo a YURI GAGARIN, sabrá de lo que hablo. Exuberancia, pesadez y las suficientes dosis de psicotrópicos para proporcionarnos un intenso ‘viaje’ a los confines del universo. Una tortuosa odisea en la que todo está perfectamente ensamblado. 

Consigue el álbum aquí:

https://drspace1.bandcamp.com/album/dr-spaces-cosmic-alliances

Puedes escuchar las versiones originales de muchos de estos temas en los siguientes enlaces:

https://agusaband.bandcamp.com/

https://automatonathens.bandcamp.com/

https://bismut.bandcamp.com/

https://maneskjold.bandcamp.com/

https://phased.bandcamp.com/

https://whitehills.bandcamp.com/

https://yurigagarinswe.bandcamp.com/

https://oresundspacecollective.bandcamp.com/

Reseña: Ryley Walker and KIKAGAKU MOYO.- ‘Deep Fried Grandeur’

El sello Husky Pants, propiedad del músico de Chicago Ryley Walker nos sorprende con ‘DEEP FRIED GRANDEUR’. Un registro en vivo del propio Ryley Walker junto a los japoneses KIKAGAKU MOYO en la actuación que realizaron juntos en el marco de la edición de 2018 del festival holandés de Le Guess Who? que se celebra en la ciudad de Utrech. Se trata de dos jams que se extienden a lo largo de cuarenta minutos hipnóticos y psicodélicos en los que nos presentan una aterradora fusión de rock acido, folk, freak y jazz, en una sesión en la que los sonidos pesados se mezclan con distintas referencias estilísticas. Un enfoque libre de la música que está en los genes de los japoneses, una banda que no duda en unir su talento con otros músicos para disfrutar juntos de su pasión común, hacer música. Tras una tarde de ensayo en la que principalmente bebieron expresos, y fumaron unos cigarrillos, se dijeron:  “Hombre, estaremos bien”. Y lo cierto es que solo tienes que escuchar ‘DEP FRIED GRANDEUR’ para descubrir a un puñado de músicos pasándoselo bien. Unidos por un hilo invisible, sus acordes hacen que el caos sea algo controlado. Atmosféricos, psicotrópicos, místicos y con un magnetismo absoluto, los japoneses y el americano, van construyendo sus jams ofreciéndonos siempre un espacio hipnótico lleno de alicientes. Serpenteando entre exóticos sonidos orientales e hipnóticos desarrollos espaciales de vocación kraut, transitan por una senda llena de psicotrópicos creando un efecto narcótico en el oyente. momentos de psicodelia aromatiza, pasajes mucho más ácidos y pesados conviven en un colorista Jardín del edén en el que todo es belleza. Como si dividieran los dos temas en varias etapas ambos tienen el denominador común de la métrica. Divididos en tres partes diferentes los temas evolucionan tanto en intensidad como en armonía ofreciendo un estimulo distinto al oyente. Toda una liberación sensorial desde la improvisación de unos músicos talentosos y creativos.

‘Pour Dampness Down In The Stream’ el flotante sonido del sitar nos introduce con etéreos pasajes a una mágica jam. Misticismo y espiritualidad en una florida atmósfera psicodélica. Incorporando lentamente instrumentos, se va produciendo la lenta metamorfosis. El capullo se convierte en mariposa entre bellas melodías con un denominador común, el caos. Un caos controlado en todo momento como si los músicos estuvieran unidos por un hilo invisible que dirige sus acordes. Al unísono, el tema se retuerce cambiando su fisonomía mientras nos sumerge en un espacio hipnótico. Dulce, pero borroso a su vez, los efluvios psicodélicos nos narcotizan en un trance sensorial que acaba por absorbernos. Bellos y pausados acordes entre loops y acordes en forma free-jazz, van consiguiendo construir una jam que se presenta en distintos niveles. Estratificando su sonido a capa, cada instrumento tiene su protagonismo sin que nada desentone. Una química interpretativa que exuda efluvios psicotrópicos según avanza en su lento caminar. Creando una suave brisa sonora, ésta se ve empujada por vientos más fornidos que hacen la pesadez aflore en un penetrante sonido. Reconfortantes pasajes que consiguen transmitir al oyente un estado sensorial de máxima placidez y relajación hasta producirse el silencio. Tras él el tema ofrece una segunda parte en la que los hipnóticos ritmos nos envuelven en una burbuja psicodelica de la no querrás salir.  Ritmos kraut, efectos espaciales nos trasladan a un espacio sideral en el que encontramos un auténtico calidoscopio sonoro. En su parte final la experimentación freak se impregna de sonidos orientales para cerrar el circulo volviendo a su origen. ¡¡Sencillamente apoteósica!!

La segunda jam, ‘Shrinks The Day’ parte de una atmósfera inquietante e hipnótica. Nuevamente el sitar aportando color y mística tradicional. Mas perturbador desde su inicio la guitarra sucede al sitar ofreciendo ecos a cabello entre el rock sureño y la tradición oriental entre la embriagadora y magnética atmósfera. Un sonido turbio en segundo plano, y los devaneos de los instrumentos aflorando por cada rincón uniéndose a una fiesta colorista. Aumentando la intensidad el sonido se engrandece en una bacanal psicodélica que va cogiendo forma lentamente. Un ritmo dinámico que parece no desfallecer en ningún momento. Solos preciosistas de guitarra que parecen replicarse entre sí, con un denso sonido tras ellos. Con acordes llenos de belleza y luminosidad van describiendo un particular Jardín del Edén. Todo un mundo de color a través de bellas y exóticas melodías. Creando un sonido etéreo y algodonado la mitad de la jam cambia su aspecto para una improvisación Avant-garde. Anárquicos pasajes experimentales crean un momento de confusión aturdiéndonos antes de mutar nuevamente. Tras esos histriónicos momentos, el legado del kraut kosmiche se presenta en un viaje de LSD. Los pasajes más psicotrópicos de la jam logran magnetizar al oyente en un nuevo trance hipnótico de tintes futuristas.  vistiéndose de Hawkwind, la maquinara se eleva a espacios siderales para perderse en el infinito.

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