Reseña: FREEDOM HAWK.- ‘Take all you can’

El cuarteto de Virginia Beach regresa con más confianza que nunca y ofrece su esfuerzo más sincero hasta la fecha, derramando sus corazones en cada latido y nota de las nueve canciones de su nuevo álbum ‘TAKE ALL YOU CAN’. La promo que recibí decía: ‘Imagina a Ozzy Osbourne estrellándose en una fiesta de generadores con Fu Manchu en la costa de Virginia Beach. Lo tienes: un álbum proto-pesado divertido y de sonido cálido con suficiente combustible para que dure años’. Palabras sumamente acertadas que bien definen su espíritu, pero son muchos más los alicientes para sumergirte en su escucha. Alejados de propuestas estereotipadas, FREEDOM HAWK, dejan patente su talento en un álbum con un gran cariz melódico, pero con un corazón primitivo. Sus vibraciones de proto-metal herederas de los primeros Sabbath, están marcadas por el registro vocal de su cantante T.R. Morton y su similitud con Ozzy Osbourne, pero no se quedan ahí. Las atmósferas retro se enriquecen con golpes de hard-rock acido de los 70’s y con arrebatos de heavy-rock 80’s. Un cóctel único, pero sumamente apetecible en el que la psicodelia tiene su parcela de protagonismo. Sin duda, un trabajo fresco que hace que cada canción ondule constantemente entre subidas y bajadas de intensidad, haciendo que nada resulte monótono.  Sin duda un álbum oscuro, pero sumamente refrescante en su presentación que recoge todos elementos que un verdadero amante de los sonidos pesados de inspiración retro puede esperar. Una forma única de crear canciones inspirándose en sus experiencias que solo podían provenir de vivir cerca del océano, hablando de ese estilo de vida y evocando imágenes del cálido sol, cabalgando las olas, navegando con la capota abierta y festejando en la playa. 

‘TAKE ALL YOU CAN’ está disponible a través de Ripple Music

FREEDOM HAWK son:

TR Morton : voz y guitarra  Lenny
Hines : batería
Mark Cave : bajo
Brendan O’Neill : guitarra

‘Age Of The Idiot’ rezuma riffs de alto octanaje adornados con una conmovedora voz etérea destilando atractivas melodías. Estribillos pegadizos que no te podrás sacar de la cabeza. Heavy-rock con reminiscencias Sabbathicas especialmente en el registro vocal. El tema ondula entre distintas influencias estilísticas sin perder su verdadera esencia.

Por la senda del proto-metal de los primeros 70’s, ‘Take All You Can’ recupera esos vestigios Sabbath para componer una canción llena de gancho. Riffs oscuros que golpean constantemente entre ondulantes ritmos de vocación retro. Su sonido heavy-rock se enriquece con las cuidadas melodías voces y un ritmo trepidante del que afloran solos asesinos.  Toda una cabalgata de rock ocultista lleno de vitalidad.

En un tono más pausado ‘We All Need Rock N’ Roll’ parece beber del manantial del blues y el rock clásico de los 70’s en otro brillante episodio sonoro. Con una roma campestre, la banda construye un tema contenido en el que no faltan buenos solos de guitarra bajo una sencilla melodía. Eso no impide que la cabra tire al monte y los riffs retro se vuelvan más turbios y contundentes a medida que la canción avanza.

Seize The Day’ parte de susurrantes pasajes en los que la psicodelia hace acto de presencia. El lado más calmado de FREEDOM HAWK refleja a una banda que sabe manejarse bien en diferentes registros. El corte ondula con bajas y subidas de intensidad con un resultado brillante.

Con energías renovadas ‘Never To Return’ arde entre riffs difusos y poderoso tambores bajo un escenario heavy-rock y voces evocadoras del legado de Ozzy, algo presente en gran parte de las canciones. Nuevamente construyendo el corte a partir de un riff, se sencilla estructura se desarrolla con el suficiente atractivo como para caer rendido a sus pies.

Sin salirse del guion From The Inside Out’ navega entre aguas retro con ecos de Kadavar y su canción ‘The old man’ en su riff principal. Coros y estribillos pegadizos, completan otra canción divertida y llena de dinamismo con un inequívoco sabor a proto-metal 70’s y con la sombra de Sabbath en el horizonte.  

‘Skies So Blue’ se mantiene explorando esos sonidos más propios de los 70’s. Con una guitarra afilada y una armonía difusa y pesada, la canción ondula a toda velocidad por territorios hard & heavy sin complejos, pero también es capaz de poner la pausa con pasajes atractivos y contagiosos para el oyente. El tema se adorna con unas pinceladas blues.  

En una atmósfera humeante el blues lisérgico hace acto de presencia en la entrada de ‘Comin’ Home’. Pero estos chicos tienen muchas inquietudes y en lugar de ceñirse al guion, insertan golpes de heavy-rock en un corte que se sustenta en pasados pasajes de plácida psicodelia con reminiscencias de blues ye incluso algún elemento progresivo. Uno de los cortes más narcóticos del álbum, que demuestra que FREEDOM HAWK saben cambiar el registro, y hacerlo con solvencia. El tema se encabrita en su parte final, con diabólicos pasajes de tintes retros ejecutados a un frenético ritmo. Aquí, los ecos Sabbath vuelven a aparecer en la voz.

Como broche final ‘Desert song’, mantiene las revoluciones bajas entre el envolvente sonido del órgano vintage y hermosos pasajes psico-progresivos más propios de los 70’s. Un corte de gran magnetismo en el que la banda de Virginia mira más que nunca al pasado con un sonido retro auspiciado por una magnífica melodía.  

FREEDOM HAWK:
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RIPPLE MUSIC:
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Reseña: COLOUR HAZE.- ‘Sacred’

La publicación de un nuevo álbum de COLOUR HAZE, siempre es una buena notica, pero si además contiene unas canciones tan geniales como las de ‘SACRED’, la alegría se convierte en fiesta para los sentidos. Había algunas dudas de cómo afectaría al sonido de la banda la partida de su bajista Philipp, pero el 14º álbum de los de Munich, nos confirma que COLOUR HAZE, siguen siendo los mismos. Con más de 25 años de existencia, la banda sigue manteniendo intacta su esencia, pero a su vez, no deja de explorar nuevos caminos sonoros para no caer en la monotonía. En este nuevo álbum hay de ambas cosas, canciones que suenan a COLOUR HAZE sin ninguna duda y otras en las que las fronteras del sonido de la banda continúa expandiéndose. Combinando paisajes ensoñadores de psicodelia pesada, las canciones cuentan con momentos más propios del rock progresivo de los 70’s, pero también con riffs que crujen al más puro estilo stoner. Sin duda un arco iris multicolor en el que la magia aflora cuando menos te lo esperas.  Sus estructuras cambiantes, ondulan entre suaves y gratificantes pasajes llenos de belleza, con momentos de exploración en los que la banda aporta elementos exóticos y golpes de auténtica pesadez. El resultado es un fascinante álbum que gratificará a sus más fieles seguidores. Entre todos estos alicientes, afloran pasajes en los que el sonido mira de reojo a complejas estructuras jazz, algo que se conjuga con pasajes más progresivos y empíricos. Toda la versatilidad sonora se manifiesta con momentos comedidos, en los que las melodías vocales de Stefan ponen la guinda. Estaremos de acuerdo que Stefan no es el mejor cantante del mundo, pero su carisma y la capacidad para trasmitir no solo con su guitarra, sino con su aterciopelada y susurrante voz, es un plus que compensa sobradamente sus posibles carencias. Esto hace que todo resulte más reconocible y cercano para el oyente.  Cualquiera que piense que todo el hilo argumental del álbum es lineal, pronto se dará cuenta de que la realidad es otra. Porque a pesar de los numerosos y fascinantes pasajes psicodélicos presididos por la calma, también encontramos momentos en los COLOUR HAZE nos sume en el caos. En cualquier caso, el poder y calidad de la banda está a prueba de toda duda. COLOUR HAZE mas de dos décadas después, siguen siendo un referente dentro de la escena heavy-psych, y espero, que por muchos años más continúen ofreciéndonos trabajos tan maravillosos como este ‘SACRED’.  

COLOUR HAZE son: Manfred Merwald (batería), Mario Oberpucher (bajo), Jan Faszbender (sintetizador, órgano y piano eléctrico) y Stefan Koglek (guitarra y voz). ‘SACRED’ se grabó vivo en Clouds Hill, (Hamburgo) por Willi Dammeier, en octubre de 2021 y abril de 2022. Coros en ‘In All You Are’ a cargo de Julia Rutigliano. Sobregrabaciones, mezcla y masterización realizadas en Color Haze Studio, por Stefan Koglek. Todas las canciones escritas por Color Haze. Letras de Stefan Koglek 2020/2022. Ilustraciones luminosas de Sara Koncilja. Toda la producción analógica de Stefan Koglek 2022, estando disponible vía Elektrohasch.

Evocando sus raíces, la suave introducción de ‘Turquoise’, nos enseña en camino por ese mundo mágico en el que tan bien se siente COLOUR HAZE. Dos minutos de balsámica pausa para comenzar una cadente travesía plagada de elementos progresivos gracias al órgano y sintetizadores. La comunión con los acordes de guitarra va armando el tema lentamente por las habituales atmósferas oníricas de los alemanes.  Los reyes de los sonidos heavy-psych mantienen la creatividad intacta como demuestra esta bella y mágica canción que lleva su sello de identidad, pero que a la vez ofrece momentos novedosos.

Tras los siete minutos de paseo por el Jardín del Edén, todo se vuelve más pesado en ‘Goldmine’. Aquí el buen trabajo que ofrece su nuevo bajista Mario puede disipar las dudas sobre la marcha de Phillip. Riffs crujientes y un sonido denso y humeante se apodera del corte, mientras las bellas armonías de Stefan afloran con delicadeza entre esa espesa bruma. Con un ritmo más dinámico el corte se eleva con la particular del guitarrista. Ondulando entre lo liviano y lo pesado la canción muestra a COLOUR HAZE en su esencia. Un brusco cambio en la melodía hace que la canción mire a un espacio más experimental en el que las embestidas de pesadez van y vienen. Manteniendo la intensidad, los muniqueses dejan claro que siguen siendo una banda pesada.

‘Idiologigi’, supone un espacio para la experimentación. Repetitivos acordes se embadurnan con riffs que van y vienen cambiando su fisonomía sobre una estructura instrumental con un cierto carácter hipnótico. Creando una atmósfera psico-progresiva, la canción se convierte en una jam en la que cada músico tiene su momento de protagonismo. Mostrándose por momentos caótica, consiguen hacer que las piezas encajen. Melodías progresivas y un aroma a 70’s aflora tras el shock inicial. Avanzando a trompicones, el corte cuenta con monolíticos riffs que mutan su fisonomía en un constante giro argumental. Abarcando un amplio espectro estilístico, el corte coquetea incluso con el jazz por momentos. Toda una Torre de Babel de sonidos y ritmos, que se amontonan unos encima de otros creando un espacio anárquico de gran atractivo.

Los efectos cósmicos nos introducen en ‘Avatar’. La etérea voz de Stefan nos susurra llevándonos a un espacio mágico con el sello de identidad de COLOUR HAZE. Con un hipnótico ritmo y elementos más propio de MOTORPSYCHO, el tema va absorbiendo al oyente entre solos ensoñadores y riffs gruesos. Melodías psico-progresivas se asoman a la luz en tonos joviales impulsadas por exóticos vientos psicodélicos. Por momentos aterciopelado y místico, por momentos poderoso y fiestero. Esta combinación funciona con una cierta mirada al pasado y a los sonidos hard-rock de los 70’s.  

En tonos acústicos ‘1.5 degrees’ se erige como un extraño interludio coloreado por tonos de jazz y sonidos tradicionales llegados de oriente. Sin duda un corte que puede descolocar, pero del que también pueden sacarse gratificantes matices. Emanado gruesos sonidos, los ritmos parecen salir de herramientas mas que de instrumentos.

Embarcándonos en un viaje a través del cosmos ‘See the fools’ nos devuelve a la psicodelia ensoñadora. Suave en su melodía y con un cadente ritmo, la canción explora bellas atmósferas heavy-psych a las que la banda nos tiene acostumbrados. La mejor versión de COLOUR HAZE aflora en un corte con un a línea de bajo llena de magnetismo y hermosos solos de guitarra. Envuelto en un halo místico la canción puede hacernos flotar en un mágico sueño. En su segunda mitad, la entrada de los teclados aporta un tono más progresivo. Un ambiente algo vintage, pero completamente fascinante. Entre tonos nostálgicos se suceden bellos pasajes melódicos que hacen que caiga rendido a sus pies. Magistral. Si alguien dudaba de Colour Haze, aquí tiene la prueba de que siguen siendo una banda única.

Como cierre, la impresionante ‘In all you are’ contiene un vibrante ritmo y estribillos mas propios de la west-coast, entre desarrollos psicodélicos que vuelven a mostrar pasajes exóticos. Una canción colorista que rezuma optimismos en cada estrofa y en cada nota. Nuevamente con aroma vintage COLOUR HAZE se reinventan en un nuevo y fascinante capítulo de su ya larga biografía. Una banda que continúa mirando hacia adelante sin perder su esencia y personalidad. El carácter progresivo de alguna de las partes de la canción lo corroboran nuevamente. Sin darnos cuenta lo que empezó como una suave brisa, acaba convirtiéndose en una tormenta sónica. Un final épico que está a la altura de un álbum magistral.

Colour Haze

Colour Haze website

Reseña: CACHEMIRA.-‘Ambos mundos’

Tras el anuncio de la vuelta a la actividad CACHEMIRA, con la incorporación de la ex- Mothercrow, Claudia al bajo y voz, mi curiosidad por conocer como se acoplaba a la banda era máxima. El verano pasado tuve la oportunidad de ver a la banda en unos de los primeros conciertos que dieron con esta nueva formación en el festival francés Volcano Sessions, y quien me iba a decir entonces que una de mis fotos iba a ser la portada de ‘AMBOS MUNDOS’ (gracias, chicos). En aquel concierto las canciones todavía estaban en proceso ser arregladas, pero ahora que por fin ven la luz, se muestran esplendorosas. Porque ‘AMBOS MUNDOS’ es un álbum salvaje, ardiente y lleno de energía. Una energía que bebe del rock ácido de finales de los 60’s y que se refleja en ocho canciones superlativas de rock crudo y primitivo, envueltas en una inigualable atmósfera vintage. Sustentadas básicamente en el blues y en la psicodelia Hendrixiana, el aporte tanto a la voz como al bajo de Claudia, es fundamental, y a la postre, acaba enriqueciendo el sonido que vio nacer a CACHEMIRA dándole un plus de calidad. De todos es conocida la destreza de Gastón a las seis cuerdas, o la de Alex a las baquetas, pero ese torrente vocal es algo novedoso y sumamente gratificante. Canciones de alto octanaje que crean una bacanal psicotrópica con momentos en los que a base de blues desgarrador, atrapan al oyente. Ritmos coloristas y contagiosos, estribillos pegadizos, solos asesinos, ‘AMBOS MUNDOS’ es todo un catálogo de sonidos de los 70’s en su mejor versión. Cualquiera podría pensar que estamos ante una banda retro más, pero no, estos chicos nacieron en una década equivocada, pero sus genes musicales siguen viviendo el pasado, un pasado glorioso que se reactualiza con álbumes como este. Decir que ‘AMBOS MUNDOS’ estará entre los mejores discos del año, no es ninguna quimera, ya que la solidez y calidad de sus canciones, así como la versatilidad que cada una de ellas nos ofrece, lo hará merecedor de tal honor. Se admiten apuestas…. Como tantos otros álbumes publicados ultimamente, es un atractivo regalo que la pandemia nos ha traído, un periodo que dentro de unos años, recordaremos como sumamente productivo. Si te gustan JIMI HENDRIX, JANIS JOPLIN o bandas contemporáneas como BLUES PILLS o RADIO MOSCOW, ‘AMBOS MUNDOS’ es tu álbum. Una gratificante orgía sonora llena de ritmos trepidantes, momentos vocales conmovedores, acidez corrosiva, y las dosis justas de pesadez. Todo un torrente sonoro que se precipita llevando las aguas del rock más salvaje a través de meandros en los que la banda deja reposar su vigor para ofrecernos pasajes ácidos de psicodelia, de soul, de blues, bajo un cielo vintage. CACHEMIRA están de vuelta, y llegan en plena forma, con las alforjas cargadas de Rock en estado puro, sin aditivos. Ponte los pantalones campana, las flores en pelo y disfruta de esta fiesta vintage.

‘AMBOS MUNDOS’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

CACHEMIRA son:
Claudia González Diaz – bajo y voces
Gastón Lainé – guitarra y coros
Alejandro Carmona Blanco – batería y percusión

En ‘AMBOS MUNDOS’ han colaborado Alexandre Sánchez Miralles (Saturna) – Guitarra en los tracks 1,3, Camille Goellaen (Moundrag) Órgano, Colin Goellaen (Moundrag) Congas en el track 1 y LG Valeta (77 ́) – Guitarra española en el track 8

El álbum fue grabado y mezclado por Baptiste Gautier Lorenzo durante la primavera de 2021 en las afueras de Rennes, masterización de Claudio »Pisi» Gruer en Pisistudio y cuenta con una obra de arte de Matt Wilkins (Matt Sabbath) sobre una fotografía de Denpafuzz.

‘Don’t Look Back (To The Fire)’ nos introduce en el álbum a golpe de wah wah y el poder del acompañamiento del órgano vintage. Ecos del pasado y una vibración flower-power se apodera del tema inmediatamente. La voz de Claudia aporta un amplio arco iris a la canción. Una dualidad entre la dulzura y la garra, que hace que la canción oscile en su intensidad. Desprendiendo un inequívoco aroma a 70’s el tema ondula entre variopintos ritmos siempre con un único propósito. Blues, psicodelia y rudos riffs de puro hard-rock se unen a esta fiesta colorista llena de fuerza.

Los sonidos retro persisten en ‘Keep an Eye On Me’. Aquí el blues y soul parecen hacerse un hueco buscando el protagonismo de otra canción llena de fuerza. Impulsado por los fuertes tambores la canción deja aflorar solos asesinos y una robustez a prueba de bombas. Su ritmo contagioso y vertiginoso contrasta con esas melodías vocales que optan por una aparente pausa. El tema evoluciona hasta sumirnos en una bacanal diabólica de sonidos vintage, enriquecidos con pinceladas de ese órgano retro.

Los chicos de CACHEMIRA tienen devoción por los sonidos vintage nacidos a finales de los años 60’s en la soleada California, y eso queda patente en canciones como ‘Future’s sight’. La guitarra evocando a Hendrix en una pleitesía permanente, los ritmos coloristas que invitan al baile y la voz y potencia que Claudia aporta a la banda quedan una vez más patentes en esta canción. Pinceladas blues y un sonido ácido que penetra en las terminaciones sensoriales del oyente son armas suficientes para caer rendido a sus pies. Si a eso unes unos estribillos y coros sugerentes, así como esas pinceladas que aporta el órgano, la bacanal sónica está servida.

La desgarradora ‘Dirty roads’ nos insufla energía suficiente para bailar hasta el amanecer. La cadencia rítmica y sus tonos soul, blues y funk, son elementos suficientes para caer rendido a sus pies. Si vas a organizar una fiesta retro, aquí tienes la banda sonora perfecta, JANIS, HENDRIX y un espíritu indomable, son suficientes argumentos para el éxito. Una canción pegadiza que una vez que la escuches, no podrán sacártela de tu cabeza. Como guinda, el tema contiene algún destacable pasaje psicodélico.

 Con un título como ‘Mujer Vudú’ y tratándose de CACHEMIRA, el contenido de sus surcos parece evidente. Saca la bolsa de sustancias psicotrópicas y déjate llevar por esos pesados y contagiosos ritmos. Blues ácido cantado en español con la suficiente temperatura como para dejarte exhausto. Si al principio hablaba del aporte de Claudia a la banda, aquí queda patente este. Una voz poderosa voz y un bajo tremendo, dan solidez al clásico sonido ácido que vio nacer a los barceloneses. Un torbellino aturdidor que acaba convirtiéndose en otra auténtica orgía sónica llena de fuerza y garra.

‘Get Out (Date la Vuelta)’ nos arrolla con toda fuerza indómita.Ejecutada a un ritmo vertiginoso, el tema nos vence a las primeras de cambio. Blues desgarrado, hard-rock y psicodelia lisérgica son los ingredientes que se agitan en esta coctelera perturbadora. Su sonido ortodoxo de tintes retro, no es obstáculo para este torrente sonoro serpentee en mil meandros entre solos asesinos y tambores atronadores. Nuevamente creando la atmósfera vintage, las pinceladas del órgano parecen apaciguar la vibrante energía contenida en cada nota. Otro tema salvaje.

De nuevo la pleitesía a Hendrix está servida en ‘Coast to coast’, otra canción vibrante que contagia su ritmo haciendo que sea imposible permanecer en reposo. En esta ocasión, por la vía rápida, la banda liquida el corte en poco mas de dos minutos. Directos a la yugular.

Con el tema de cierre y que da nombre al álbum, rompen la dinámica de canciones cortas. ‘Ambos Mundos’ es la vía de escape de CACHEMIRA para dejar aflorar su creatividad sin ponerse ningún límite. Casi con una estructura de jam, los instrumentos juegan sus propias bazas independientes los unos de los otros. Heavy-psych en estado puro bajo ritmos tribales y fuertes dosis de psicotrópicos crean esta especie de suite en la que los repetitivos estribillos aportan un tono trascendental e incluso con una inclinación progresiva. Sorprendiendo al oyente con acordes de guitarra española y un cierto tono andaluz, la banda rompe las barreras para enriquecer su sonido clásico.  Estas vibraciones arrastran los coros a un entorno casi flamenco antes de la explosión psicodélica que sustenta el corte. Una canción diferente que a buen seguro pillará desprevenido a mas de un uno por el camino que toma su sonido.

·CACHEMIRA·

HEAVY PSYCH SOUNDS

Reseña: BIRTH.- ‘Born’

CAMEL, KING CRIMSON, YES, PINK PLOYD, RENAISSANCE, ATOMIC ROOSTER, VAN DER GRAAF GENERATOR, BARCLEY JAMES HARVEST y tantos otros, son nombres sagrados de la escena de los 70’s que te vendrán a la cabeza cuando escuches ‘BORN’, el primer álbum de los californianos BIRTH. Ya os avisaba hace unos meses cuando publicaron su primer single, que algo superlativo estaba por llegar, y ahora, ya está aquí. Mis vaticinios parece que se han cumplido, con un álbum digno de ser enmarcado como uno de los mejores trabajos progresivos de vocación retro. Si la escena psicodélica californiana se ha caracterizado por su versatilidad y creatividad, estos veteranos de la misma y miembros de bandas como ASTRA, PSICOMAGIA, RADIO MOSCOW, JOY, MONARCH…. deciden tomar la senda progresiva sin ningún tipo de rubor, para invitarnos a un viaje a las entrañas del hard-progresivo de los 70’s. ‘BORN’ es un álbum que bien podría haberse creado en mitad de esa década prodigiosa, pero su sonido vintage, va mas allá y contiene brillantes momentos psicodélicos también con arreglos netamente contemporáneos. A veces los árboles no nos dejan ver el bosque y en otras ocasiones, el bosque, nos impide ver los árboles por si mismos. Aquí estos talentosos músicos parecen rendir su particular tributo a esas vibraciones que coquetean con el clasicismo, con el jazz, pero que mantienen ese espíritu rockero. Sustentadas en el sonido del órgano hammond, mellotrón y sintetizadores, las canciones encuentran un espacio para vibrantes solos de guitarra, pero también para un mar de melodías de ensueño con las que consiguen un efecto balsámico para el oyente. La estructura del álbum parece disponerse en los partes, una primera en la que se cuidan más los detalles melódicos, y una segunda, en la que las canciones se tornan más experimentales e incluso oscuras. ‘BORN’ está llamado a ocupar los lugares de honor en las lista de final de año, porque la calidad de surcos está a prueba de toda duda. Si todavía no los conoces, dale al play, no te arrepentirás. Como siempre digo cuando hablo de una banda nueva, deja que tu mente se abra y sal de la zona de confort, porque en ‘BORN’ vas a encontrar otra estancia tan agradable y confortable como la que te proporcionan tus bandas de siempre. Arriesga y escucha, este álbum lo merece.

BIRTH: Conor Riley (voces, sintetizador, piano eléctrico, guitarra acústica, órgano, guitarra), Brian Ellis (guitarra, piano eléctrico y percusión), Trevor Mast (bajo), Paul Marrone (batería).

‘BORN’ está disponible vía Bad Omen Records.

‘Born’ se sustenta en fuertes desarrollos hard-prog con un notable protagonismo del órgano vintage de Conor Riley. Con un aura sinfónica envolviendo la atmósfera, la canción evoca momentos de mediados de los 70’s, donde los grandes dinosaurios de rock progresivo reinaban. Con una vibración mas propia de Camel o incluso con momentos Atomic Rooster, la guitarra, con sus bellos pasajes empíricos, nos saca de las fauces de los sonidos progresivos para a portar un tono más psicodélico. El resultado es esperanzador.

Con un fantástico uso de las melodías, ‘Descending us’ mantiene ese espíritu melancólico entre una dualidad de guitarra y órgano perfectamente tejida. Mientras, los implacables tambores impulsan el corte en sus momentos más intensos. Pero si algo tiene ‘Descending’ es una voz cálida, susurrante y completamente hechizante que nos sume por momentos en la melancolía. Pero BIRTH se las ingenia para sacarnos de ahí con un arrebato de fuerza más propio de Deep Purple. Una conjunción psico-progresiva que atrapa fácilmente al oyente en una montaña rusa de emociones. Bellos pasajes instrumentales completan este hermoso tema que bien podría definir el espíritu del álbum. Ardiente y balsámico a la vez, el corte guarda un equilibrio que lo eleva al olimpo psico-progresivo contemporáneo.

Erigiéndose en la canción más larga del álbum, ‘For yesterday’, con sus cerca de diez minutos, crea un espacio de relajación con hermosos pasajes de guitarra y unas voces conmovedoras. Una vibración floydiana, y bellos momentos más propios de Camel (el tono general del álbum me evoca a estos últimos) se complementan con aterciopeladas voces y un flujo que se eleva hacia ese entorno vintage en el que habita la totalidad del álbum. Sería fácil de ubicar esto como una canción creada hace cincuenta años y no en pleno siglo XXI. De ahí su gran atractivo, música con arreglos contemporáneos, pero firmemente enraizada en la década dorada del rock. Una calma gratificante que consigue un efecto balsámico sobre el oyente, pero que, en sus entrañas, contiene una complejidad al alcance de pocos. Una canción llena de épica que prefiere centrarse en los momentos de pausa, sin que ello signifique que no contenga algún golpe de fuerza entre sus delicadas y maravillosas armonías. El tema es el eje central de un álbum superlativo que esconde brillantes momentos rebosantes de belleza.

‘Cosmic tears’ nos hace despertar del gratificante sueño del corte anterior. Un ritmo más trepidante, pasajes de órgano ceremonial y una guitarra más ácida, van tomando con discreción una senda que nos lleva momentos de jazz-rock, mientras los instrumentos parecen alborotarse y tomar su propio camino.  Si en las canciones anteriores había un predominio de los teclados, aquí, la guitarra se erige como protagonista de un relato mas intenso e incluso oscuro. La delicadeza de las melodías de las primeras canciones se vez alteradas con momentos de hard-progresivo algo más inquietantes y experimentales con una sensación de cierto caos en los momentos en los que la banda se pone en modo jam.

 Con una apertura susurrante ‘Another time’ se desarrolla en una oscura y por momentos inquietante atmósfera de puro hard-prog con inclinaciones King Crimson. La alternancia de pasajes suaves con momentos más intensos constituye la base de una canción que contiene todos los elementos que cualquier fan de rock progresivo más ortodoxo sabrá apreciar. Cabalgatas épicas en contraposición con balsámicos pasajes conforman el hilo central de otro brillante corte compuesto a la vieja usanza. Para cerrar el álbum la banda en ‘Long way down’ escoge ese camino abierto por King Crimson para su desarrollo. Aquí no faltan los momentos de pausa, pero se siente que la banda decide experimentar con distintas armonías en un bosque psico-progresivo al alcance de pocos. Solo ácidos de guitarra y un fornido cuerpo progresivo se van alternando entre sus altas voces. Piensa por momentos en ‘21st Century Schizoid Man’ con melodías más propias de Greg Lake y posiblemente encontraras el punto en el que BIRTH nos sitúa.

BIRTH

Bad Omen Records

Reseña: PARALYZED.- ‘Heavy road’

Los surcos de ‘HEAVY ROAD’, el segundo álbum de los alemanes PARALYZED, vienen impregnados de heavy-blues humeante y desgarrado, impulsado por golpes de rudo hard-rock vintage y actualizaciones Stoner. Un sonido evocador de los pioneros de los sonidos mas crudos de los 70’s pero que resulta honesto y sólido. Toda una fiesta de sonidos vintage con guitarras que se retuercen a base de wah wah, tambores que atruenan y una voz que te cautiva con cada estrofa. Con un mestizaje entre THE DOORS y STEPPENWOLF, en gran parte de sus canciones, los alemanes, no renuncian a momentos de rock pesado, acoplados a su base de puro blues.  Pero a pesar de esto, PARALYZED no son una banda retro, sino que son una banda de comienzos de los 70’s que por arte del azar ha nacido en el siglo XXI, y eso también se nota en el enfoque más Stoner que alguna de sus canciones contiene. Anecdótico a veces, pero siempre presente en algún momento de unas canciones que prefieren precipitarse por un torrente de blues diluido en sustancias psicotrópicas. En ‘HEAVY ROAD’, cada canción consigue, de una u otra manera, atrapar al oyente en una espiral sónica. En ocasión por la vía directa y en otras cociendo sus canciones a fuego lento, siempre consiguen ese punto idóneo de cocción para gozo de los mas fervientes seguidores de los sonidos crudos y primitivos. Esas vibraciones irreverentes y sin complejos que ejecutan con completa honestidad y teniendo muy claro cual es su propósito. Si con su álbum debut, los alemanes consiguieron sorprender, con el salvaje ‘HEAVY ROAD’, se consolidan como una banda a tener muy en cuenta, porque calidad, les sobra. Prepárate para un buen viaje.

‘HEAVY ROAD’ está disponible vía StoneFly Records.

PARALYZED son :
Michael Binder – Voz y guitarra solista
Caterina Böhner – Guitarra rítmica y órgano
Philipp Engelbrecht – Bajo
Florian Thiele – Batería

‘Devil’s Bride’ abre el álbum entre tonos de heavy-blues doorsiano. La cálida y penetrante voz de Michael Blinder muestra sus artes desde el primer instante. Algo que marcará gran parte de las canciones del álbum. La stonerización del blues hace que la canción se muestre plomiza. No faltan los solos asesinos en los que el wah wah se mezcla con los vómitos de puro blues, humeante, denso y desgarrado. Una forma arrolladora de abrir un magnífico álbum de rock hecho a la vieja usanza.

Estamos ante un álbum creado con el espíritu de los pioneros del rock mas irreverente de finales de los 60’s y primeros 70’s. Prueba de ello son las vibraciones en pura línea STEPPENWOLF de ‘Orange carpet’. Otro corte vibrante que acaba arrollando al oyente con una inusitada rudeza mas propia de los pioneros. Evolucionando hacia momentos más pesados, los riffs humeantes consiguen mantener al oyente sin salir del círculo diabólico de su sonido vintage.

Ya sin ningún tipo de complejo, ‘Mayday’ sigue la línea marcada en la canción anterior, en esta ocasión por un camino de blues atemporal y lleno de vitalidad. Una invitación al baile, que se adorna con golpes de hard-rock insertados con la destreza suficiente como casi pasar inadvertidos en el conjunto de la canción, pero que están ahí ofreciendo solos diabólicos dentro de su bacanal sonora.

Como contrapunto a la vitalidad del corte anterior, ‘Black tres pt. 1’ se sustenta en suaves y cálidos acordes de blues psicodélico, evocadores de entornos campestres. Ciertos tonos All them witches son adornados con elegantes solos de guitarras. Una canción llena de sentimiento en la que encontramos numerosos matices, pero que se sustenta nuevamente en el blues.

‘Pilgrim boots’, con sus siete minutos incide en una fórmula que funciona. A diferencia de los cortes anteriores el sonido del órgano juega un papel fundamental en el hilo conductor. Esa dualidad entre The Doors y Steppenwolf hace que la canción sea garantía de éxito. Con un ritmo cadente y una voz chamánica la atmósfera se llena de sustancias narcóticas que envuelve al oyente en una nube de rock retro. Bebiendo del manantial del pasado de los 70’s, PARALYZED son fieles a su amor por estos sonidos de antaño, y lo hace con completa maestría. El tema se permite momentos en los que la improvisación parece aflorar para dotar al corte de un tono de jam. Cociéndose a fuego lento el corte endurece su sonido y sus estribillos se tornan más pegadizos, para acabar en una fiesta vintage en la que la cerveza y los cannabinoides campan a sus anchas.

 Tomando elementos heavy rock ‘Black Trees Pt.2’ incide en una fórmula que funciona, en esta ocasión con una mayor contundencia en su sonido. Nuevamente la canción nos ofrece buenos solos que se desarrollan hasta la estuación entre ritmos salvajes y pesados. El resultado es una orgía contagiosa que invita a dejarte llevar por bailes desenfrenados.

‘Coal Mine’ pone la pausa tras el extenuante corte anterior. Aquí con tonos mucho más psicodélicos de lo que habían mostrado hasta ahora, el bajo toma el mando de las operaciones de otro blues ácido. Con un ritmo cadencioso pero implacable poner freno a la bacanal para llevarnos de ’viaje’ a través de chamánicos pasajes en los que los psicotrópicos toman el control. Una destacada producción hace que cada instrumento cobre vida propia ofreciendo distintos estados de ánimo al oyente. El corte acaba golpeando oyente con insistencia produciendo un efecto aturdidor, pero sumamente placentero.

‘White Jar’ cierra el álbum entre golpes de wah wah y manteniendo ese, tan apetecible, espíritu vintage.  Sin muchos artificios, la dualidad de órgano y guitarra, es complementada con una narrativa dinámica y cierto tono stoner.

Paralyzed

StoneFly Records