Reseña: MATHEW’S HIDDEN MUSEUM «Mathew’s Hidden Museum’

MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM es la oferta musical de la mente abierta de Mathew Bethancourt. El veterano cantante y guitarra de JOSIAH, CHERRY CHOKE o KING OF FROG ISLAND busca la inspiración creativa en los espacios entre espacios, evocando una sensación de fornicación todo el tiempo. En su nuevo álbum, mantiene el amor por los sonidos mas primitivos de los 70’s, dotándolos de una capa de psicodelia envolvente y experimental. Con canciones que parecen salidas de la marmita de un druida, golpea la mente del oyente para sumirle en una catarsis liberadora. Un álbum lleno de sensaciones en el que abundan los ritmos tribales, las voces chamánicas las atmósferas lisérgicas, pero también los riffs difusos. Usando la repetición como elemento motivador, construye canciones impregnadas en sustancias psicotrópicas con un zumbido aturdidor que gravita en un espacio de rock ácido, que por momentos se torna espacial. Usando voces chamánicas construye su propio ceremonial redentor, un rito que no tiene reparos en trasladarse a la California mas soleada para empaparse tanto de sonidos coloristas, como de un cierto bucolismo. Quizás estemos ante un álbum con momentos extraños, en los que el músico se deja llevar por la experimentación, pero también ante fantásticas canciones construidas bajo atmósferas vintage, presididas por una psicodelia auténtica y sumamente ácida.  Este es uno de esos álbumes que te taladra las neuronas para conseguir expandir tu mente y entrar en un mundo sensorial, en el que todo puede suceder. ¿Quieres un billete para viajar al otro lado del espejo? MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM te lo facilita.

MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM está disponible vía Interstellar Smoke Records.

‘The Resurrectionist’ abre el álbum entre risas fantasmales y monolíticos riffs entre tambores ceremoniales. Una presentación a la altura de los reyes a modo de introducción al álbum en la que no faltan los efectos.

Naciendo de efetos inquietantes y asediado por riffs que golpean una y otra vez ‘Naked & Rolled In That Rotten Dirt’ nos aturde con su difuso sonido y su ritmo tribal. Con esa base, la guitarra se retuerce en solos imposibles duplicando su sonido hasta crear una atmósfera narcótica. Ecos de sonidos vintage parecen resucitar para salir de su tumba y mostrarse al mundo con toda su crudeza. Me resulta difícil poder describir en que estadio estamos, pero la avalancha de elementos que aparecen, crean un corte denso, magnético y muy muy psicodélico, envuelto en una nebulosa mas propia de otros tiempos.

Escarbando en polvorientos sonidos psicodélicos mas propios de los 60’s ‘Golden’, gravita en una armonía repetitiva y difusa enriquecida con una voz chamánica. Un corte que vuelve a aturdirnos con un sonido turbio y sucio así como un ritmo penetrante y repetitivo. Ese es precisamente su principal aval, la capacidad de narcotizar al oyente a base de una repetición sonora que acaba por aturdirte. Un ritmo incesante que se nutre de un efecto vintage con un sonido de órgano pastoral, oscuro y penetrante. Toda una cortina sonora en la que los instrumentos se agolpan en un estado de aparente anarquía y descontrol que nos precipita a un estado Histriónico y esquizoide.

Parece que las canciones del álbum se nutren de esa vocación aturdidora, y ‘The Voyage Of Psyche’ no iba a ser menos. Golpes de platillos, un órgano vintage da la bienvenida a brillantes solos de guitarra de vocación floydiana para crear un corte hermoso y psicotrópico. Una misteriosa vocación espacial habita en un escenario sonoro presidido por la oscuridad y los elementos pastorales. Un tapiz sonoro que parece pintado a brochazos inconexos, pero que acaba por tener sentido. Así transcurren siete minutos brillantes de psicodelia narcótica llena de encanto y misterio.

‘Echoes Flow’ se soporta en un zumbido perenne y voces etéreas que crean un celestial corte que flota sobre nosotros con su carácter angelical. Un suave masaje para los sentidos a través de bellas y discretas melodías balsámicas.

El siguiente tema, ‘Sinphony’, es un breve interludio sin nada que aportar.

Mucho más intenso y pesado que el corte anterior ‘Born On The 3rd Of July’ explora espacios heavy-psych con un cierto tono retro. Solos asesinos y unos turbadores tambores van tejiendo el tapiz en el que el corte de desarrolla. Su carácter hipnótico y aturdidor se conjuga con logrados desarrollos de guitarra y giros inesperados que nos sitúan en el corazón de los 70’s. Estamos ante un corte ácido y psicotrópico que juega con distintos elementos mostrándose aparentemente caótico.

‘Summer Rain (Will Fall)’ desprende color con un contenido que se sustenta en el sonido de raíces americanas. Un bucólico corte en el que se puede sentir el aroma campestre.

Instalado en las vibraciones de los 70’s, ‘All Of The Saints Will Sin Again’, coquetea con elementos folk en una atmósfera de apacible psicodelia floral. Dulces melodías fluyen con solvencia en ese ambiente de sosiego.

Emergiendo lentamente con una introducción atmosférica, ‘(Golden) Kiss Divine’, mantiene el carácter psicodélico del álbum. En esta ocasión entre efectos envolventes el corte adquiere un tono sinfónico auspiciado por el sonido de sintetizadores y drones. Ausente de voces, la canción es un nuevo bálsamo para el oyente con su reconfortarle sonido. Un corte extraño pero a su vez efectivo y meditativo.

Josiah

Interstellar Smoke Records

Reseña: EDENA GARDENS.- ‘Edena gardens’

Probablemente el nombre de EDENA GARDENS no te resulte familiar, pero si escuchas el nombre de El Paraiso Records, Papir o Causa Sui, podrás intuir cual es el contenido de este nuevo proyecto. Niklas Sorensen, guitarra de PAPIR, Jakob Scott, batería de CAUSA SUI y Martin Rude, colaborador habitual de Jakob en diferentes proyectos, son los artífices de este gratificante viaje que atraviesa las fronteras de la psicodelia moderna. Los daneses continúan con distintos proyectos su exploración de nuevas vías en la que desarrollar su creatividad, a través de canciones atmosféricas en las que la psicodelia balsámica nos sume en un gratificante sueño. Posiblemente estemos ante un álbum que no sea para todos los públicos, pero yo invito a los seguidores de los sonidos más pesados que hagan un paréntesis de riffs contundentes y monolíticos, para dejarse llevar por estas fascinantes canciones.  Una experiencia sensorial que nos lleva en volandas de una guitarra mágica, unos ritmos cadentes, contenidos e hipnóticos. Sonidos expansivos y ambientales que lentamente van sumiéndonos en un ‘Paraiso’ sonoro sumamente gratificante. La música como elemento de terapia en una mirada hacia ese interior que muchas veces tenemos olvidado. En los convulsos tiempos que vivimos, a veces debemos a hacer una pausa, y este primer álbum de EDENA GARDENS, es una gran oportunidad para ello. Puede que esto sea una reunión puntual o puede que no, que tenga continuidad o que no, solo el tiempo tendrá la respuesta, pero mientras tanto, relájate y disfruta de uno de los álbumes psicodélicos más hermosos que ha traído el presente año.

EDENA GARDENS son: Niklas Sorensen (guitarra), Jakob Scott (batería) y Martin Rude (bajo, guitarra, sintetizadores). ‘EDENA GARDENS’ Está disponible vía El Paraiso Records.

‘Aether’ nos señala desde el inicio el camino por el que va a transitar el álbum. Una atmosférica introducción con pinceladas floydianas va mutan a un escenario de relajación con elementos ambient y guitarras flotantes. Una cálida línea de bajo y contenidos tambores van abriéndonos camino hacia un verdadero Jardín del Edén sonoro. Delicados pasajes de guitarra en contraste con esa gruesa línea de bajo nos guían lentamente a un espacio hipnótico de un incuestionable magnetismo. Un gratificante paseo por un entorno sonoro apacible y delicado que se va cociendo a fuego lento para que podamos apreciar todos sus matices. Balsámico y sumamente gratificante, la canción un sume en un profundo trance de una belleza grandiosa. El trio logra crear una atmósfera relajante a través de pasajes de suave psicodelia en la que los tres dejan patente toda su calidad. Si bien el protagonismo puede ser de las melodías que Niklas saca de su guitarra, estas, son complementadas y enriquecidas por una base rítmica pausada y envolvente.

‘Sliding under’ nos enseña la luz de un cálido y reconfortante paraíso ambiental con momentos de slide, con guitarras tejidas con delicadeza. El tema va elevando su intensidad sin perder un ápice de belleza. En la canción se aprecia un ritmo más dinámico y ciertos momentos improvisados que acaban por dar brillo a un corte en el que los efectos aportan una atmósfera etérea de suma belleza. Ondulando lentamente, la intensidad del corte oscila según avanza este, ofreciendo momentos de intensidad variable.

Sin perder ese espíritu ambiental, ‘The canopy’, sigue explorando apacibles atmósferas instrumentales con largos desarrollos de guitarra que van siendo enriquecidos con diferentes elementos. Un insondable caminar que no deja pista de donde va a estar la siguiente curva del camino.  

‘Hidebound’ refleja a la perfección el espíritu de estos músicos psicodélicos. Haciendo fluir lentamente la canción, la guitarra y sus hermosas melodías, los sintetizadores, y el cadente ritmo de la batería van haciendo evolucionar el sonido parsimoniosamente. Un lento transitar que vuelve a llevarnos a un espacio hermoso y gratificante. Un avance cíclico que vuelve una y otra vez al punto de partida, pero siempre por un camino paralelo.

Impulsado por los sintetizadores los cósmicos pasajes psicodélicos de ‘Now here nowhere’ toman otra fisonomía sin salirse del guión. Un corte con un espíritu algo más rockero y espacial, en el que la psicodelia ácida aflora entre un oscilante ritmo y un bajo penetrante y seductor. E nuevo Niklas deja patente su buen manejo de cualquier registro en su guitarra. Sin perder su poder balsámico, la canción se envuelve en psicotrópicos para sumirnos en otro gratificante sueño psicodélico. Esta claro que no existen fronteras para estos talentosos músicos de creatividad infinita. Nuevamente la canción me evoca momentos floydianos sumamente elegantes y fastuosos. Complejo en sus armonías, el corte parece dejar espacio a cada músico para un lucimiento personal en pos de una causa común.

En contraste con los largos temas anteriores, ‘Iod’, se muestra como una especie de susurrante interludio ambiental. La puerta de entrada a un nuevo mundo parece mostrarse ante nosotros.

El álbum cierra con los exóticos pasajes de ‘An T-Eilean Dubh’. Otra bella canción con vibrantes tabores y un manto difuso envolviendo las suaves melodías de Niklas y su guitarra. Con una vibración del desierto, el tema transita por un espacio heavy-psych más cercano al sonido de los propios Causa Sui. Con un ritmo dinámico el psicodélico corte camina esta vez un sendero que puede resultarnos más familiar.  Una especie de vuelta a los origines llena de belleza y suficientes elementos psicodélicos como para fascinar a cualquier amante del género.

El Paraiso Records

Reseña: MOUNDRAG.- ‘Hic Sunt Moundrages’

Fuertemente influenciados por el sonido de bandas como DEEP PURPLE, URIAH HEEP, E.L & P, los franceses MOUNDRAG, exploran territorios más propios del hard-progresivo de los 70’s con canciones que te quitan el aliento. El álbum cuenta la historia de un mundo distópico apocalíptico provocado por el Hombre. Debajo de este fresco caótico de problemas culturales y religiosos por los que atraviesa el ser humano desde el principio de los tiempos, el mensaje es de esperanza, amor y humanidad. Como si estuvieran en un teatro de fantasía MOUNDRAG prestan su voz a los diferentes personajes que aparecen en el disco y mezclan sus diferentes puntos de vista, cuestionando su valor y su papel en este mundo. Hay que dejarse guiar por un viaje musical y narrativo a través de paisajes grandiosos y vertiginosos. Los franceses se las apañan solo con el  órgano y la batería para crear canciones cuya estructura musical, adquiere una monumentalidad que nadie sería capaz de identificar como salida solo de dos instrumentos. Una batería que hace las veces de bajo cuando la ocasión lo requiere, y un órgano que suple la ausencia de guitarra con una facilidad asombrosa y los hermanos Goellaen intercambiando sus voces en coros y estribillos en cada canción, hacien cumplir la máxima de.. ‘menos, es más’, se vuelve a cumplir. El álbum contiene cinco canciones, una de ellas con veinte minutos en los que el dúo muestra todo su potencial y maestría en las vibraciones hard-progresivas de la década dorada de los 70’s. Una suite maravillosa que por si sola, hace que ‘HIC SUNT MOUNDRAGES’, merezca la pena. Un magnífico álbum que hará las delicias de los amantes de los sonidos vintage.

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‘The Hagman’ deja claro desde sus primeros acordes por donde camina el sonido del dúo francés. El penetrante sonido del órgano hammond crea una impactante atmósfera vintage. Con voces duales, el tema va elevándose hasta invitarnos a una bacanal de sonidos retro absolutamente fascinantes. Los tambores desdoblándose en un aquelarre complementado por los mil colores de Camile saca de sus teclados. Contundente, vibrante y pesado a la vez la canción transita con subidas y bajadas de intensidad en una nebulosa sumamente atractiva en la que los ecos DEEP PURPLE hacen acto de presencia antes de verse atraídos por una estética más progresiva, con algún guiño a YES. El tema se basa en una historia obre un cadalso, un hombre cuya vida pende de un hilo y el verdugo, mano de la justicia, ciego y sanguinario. Se acerca la sentencia de muerte, por lo que los pensamientos del hombre resurgen como el último estallido de una ópera en memorias y locura psicodélica. ¿Hay todavía una esperanza de redención? Se pregunta MOUNDRAG.

Sin darnos un respiro, un sonido pastoral nos introduce en ‘Demon race’, una canción qu e tiene dos caras. Una que condena la pasividad de las masas frente a los cambios sociales, individualistas y climáticos que harán de la tierra un infierno viviente. Y otra que está protagonizada por una melodía armoniosa y pegadiza. El mensaje: Sólo el amor puede salvarnos de esta carrera infernal. Las cuidadas melodías flotantes y los estribillos colorean un clásico tema de hard-progresivo al uso en el que los detalles se cuidan. Melódicos pero incisivos MOUNDRAG crean otra canción faraónica.

‘The creation’ fue compuesta durante la era en la que el mundo había terminado. A partir de entonces, la canción cobró existencia, quedando sólo la perspectiva artística (nacida del vacío). La creación maliciosa pertenece a un ser divino, pero es incontrolable y provoca discordia en un mundo distópico condenado al borde de la extinción. Aquí el hard-rock de los 70’s en vena URIAH HEEP, se muestra más accesible para cualquier oído. Rock clásico en estado puro, sin artificios.

Bajando las revoluciones ‘Share in the night’ nos susurra con cálidas melodías vocales en una especie de balada progresiva con el penetrante sonido del órgano. Voces superpuestas y un sonido a capas gravitan en una atmósfera melancólica y oscura.

Si las canciones anteriores tienen una duración estándar, ‘La poulle’, con sus 20 minutos se convierte en la piedra angular de este álbum. Una suite que explora sonidos retro más propios de los grandes dinosaurios de los 70’s. Compleja en su estructura, la canción toma elementos de Emerson Lake & Palmer en su apertura. Un sonido barroco que se enriquece con pasajes exuberantes antes de decaer en un sueño con pinceladas psicodélicas. Sus desgarradoras melodías vocales se nutren de sentimientos que son transmitidos al oyente con suma destreza. Una montaña rusa de emociones vintage en una exploración infinita. Complejo en su composición el tema nos arrolla con esa lograda conjunción de batería y teclados al alcance de muy pocos. Es difícil para cualquier que pueda escuchar a MOUNDRAG que adivine que solo dos músicos son los que crean esos monumentales desarrollos. Cada uno con su rol, hacen que cada acorde se multiplique para ofrecer al oyente un faraónico escenario sonoro. Toda una sinfonía rock del siglo XXI construida sobre unos mimbres que florecieron el siglo pasado.

MOUNDRAG

Reseña: THE DRY MOUTHS.- ‘Thödol’

Siguiendo el camino abierto en su álbum ‘MEMORIES FROM PINES BRIDGE’, los almerienses THE DRY MOUTHS publican ‘THÖDOL’. Un álbum con un sonido suave y un cierto carácter introspectivo, en el que se vuelve a reflejar el silencio del desierto. Si los desiertos californianos contaron con YAWNING MAN como artífices de su banda sonora, el desierto de Almería cuenta con THE DRY MOUTHS y su personal narrativa cinematográfica. Un paralelismo que queda reflejado en unos fascinantes desarrollos instrumentales de carácter atmosférico. Aquí la improvisación alcanza cuotas insospechadas, ya que cada canción ha contado con una instrumentación diferente, haciendo que cada una de ellas tenga su propia vida. La banda refleja su particular visión de mundos y sensaciones intangibles y altamente ensoñadoras. Su carácter onírico viene influenciado por ‘El libro tibetano de los Muertos’. Así nos invitan a un viaje sensorial con el que tratan de escapar de esa lucha contra los demonios internos a través de experiencias extrasensoriales. Desert-rock, psicodelia, pinceladas post-rock, y una experimentación stoner que les lleva a barrancos doom en algunos momentos. ‘THÖDOL’ es un bálsamo para los sentidos, un álbum que te transmite paz y te empuja a mirar a tu interior a través de bellas melodías con un aura de misterio. Con canciones que te susurran insuflándote una cálida y reconfortante brisa, THE DRY MOUTHS logran que cada oyente se sienta participe de su propia historia. Un laberinto de vibraciones arenosas en el que no es fácil encontrar la salida, ya que cada canción ofrece giros inesperados, que alteran momentáneamente la trama. Con un cierto tono depresivo, sus temas nadan en la melancolía mostrando su lado más amable y sensual, pero también su carácter más inquietante. Si bien ‘THÖDOL’ es un álbum de escucha fácil, no es menos cierto que en sus entrañas habitan elaborados desarrollos, fruto de la constante experimentación de la banda en los sonidos expansivos.

THE DRY MOUTHS son: Christ O. Rodríguez a la guitarra, sitar y sintetizadores; Víctor Gutiérrez al bajo y Josh Morales a la batería

Producido y grabado por la propia banda en los Desert City Studio de Almería entre los meses de octubre de 2020 y junio de 2021, cuenta con las mezclas de Christ O. Rodríguez y la masterización de Mario G. Alberni. ‘THÖDOL’ está disponible vía Spinda Records,

Abriendo el álbum con sus característicos sonidos atmosféricos, ‘Den-dro sum’ nos sitúa en un escenario ensoñador en el que el horizonte nos muestra el ocaso del día. Un entorno de paz y relajación aparece ante nosotros para gratificar nuestra alma. Sensibilidad y delicados acordes son ejecutados con una pausa balsámica. Los almerienses siguen desarrollando su sonido cinematográfico con notable maestría. Así componen un tema con delicadas melodías y una elegancia superlativa.

Sin salir de ese espacio sonoro, la psicodelia ambiental de ‘Hinaya’ cala en el oyente con pasajes instrumentales llenos de belleza.  Con un trabajo de guitarra evocador del sonido de Colour Haze en su versión más sosegada, este se ve complementado con un sugerente y magnética línea de bajo. Consiguiendo de esta manera presentar un sonido estratificado con el que arrullan al oyente en este tránsito espiritual. Oscuro por momentos, el tema despierta un cierto tono de melancolía, pero su fluidez hace que nos sintamos enganchados a su excitante narrativa. Este sonido expansivo hace de THE DRY MOUTHS una de las bandas nacionales más excitantes del género. Como ya hemos visto en sus anteriores trabajos, la inclinación de la banda por los sonidos del desierto creados por bandas como Yawning Man siguen estando muy presentes en esta nueva entrega. Seis minutos y medio que pasan volando en esa recreación de la soledad de las dunas.

Más delicados e incluso sobre tonos sinfónicos ‘’Kyenay’ se nutre de un sonido envolvente y cálido que amplía el espectro sonoro de la banda, sin renunciar a su esencia. Creando siempre la atmósfera precisa, la música de THE DRY MOUTHS es un relajante natural anti-estrés, como queda patente en esta susurrante y fascinante canción. Un oasis de belleza en la inmensidad de un espacio desértico, el lugar en el que más cómodo se sienten. El tema incluye alguna pincelada post-rock que enriquece este tapiz sonoro envolvente y expansivo.

‘Milam’ aumenta la intensidad respecto a las canciones precedentes. Infinitos desarrollos de guitarra parecen tornarse más pesados en su narrativa. Un relato que no cambia en exceso su fisonomía en los dos minutos y medio que dura el corte.

Estos magos de la música ambiental, nos arropan con sus cálidos pasajes en ‘Dhyana’. Un corte algo más experimental que se nutre de numerosos efectos envolventes entre acordes más empíricos. Su carácter hipnótico parece beber de vientos exóticos para ofrecer un corte más eficiente a pesar ese entorno misterioso en el que se desarrolla. La canción incorpora extrañas voces casi imperceptibles con las que consiguen aportar un tono místico e intrigante.

‘Ngen-dro sum’ golpea con plomizos y cadenciosos riffs de vocación doom, en un cierto cambio en su apacible relato.Haciendo que su sonido se vuelva difuso y turbio incorporan momentos más tenebrosos e inquietantes a su narrativa.

Con elegantes y pausados acordes ‘Chikhai’ utiliza elementos jazz para recrear un espacio de melancolía en una atmosfera gris. Los almerienses dotan a la canción de altas dosis de tristeza en su atmosférico desarrollo. Una especie de descanso que no sé muy bien donde nos llevará, por lo que se convierte casi en un interludio dentro del relato del álbum.

‘Dharmata’ se construye sobre una base de tambores cadentes y una magnética línea de bajo que nos lleva a un entorno difuso y psicotrópico alentado por múltiples efectos envolventes. Repitiendo sus acordes consiguen sumir al oyente en un espacio de misterio con distintas disonancias que se inclinan hacia un cierto sinfonismo.  Un tema oscuro y algo depresivo.

Envueltos en esta atmósfera inquietante, ‘Zhi Tros lha’ recrea silenciosos escenarios en los que nuevamente se pueden percibir los ecos del desierto. Múltiples efectos sobrevuelan por una lenta y suave melodía que vuelve a describir enigmáticos paisajes. Rock del desierto en su versión más atmosférica y ambiental. De nuevo la tristeza alora entre sus agradables y sosegados acordes de sutil psicodelia.

’Chömdyid’ cierra el álbum con un carácter similar a los últimos cortes del álbum. Sonidos ambientales llenos de misterio y con ese carácter arenoso fundido entre sus entrañas. Sinfónico y cadente, el corte parece describir un insondable mundo alejado de lo terrenal.

The Dry Mouths

Spinda Records

Reseña: GUIDED MEDITATION DOOMJAZZ.- ‘Summer Let Me Down’

Cinco fascinantes y cautivadoras jams que toman forma de canciones gravitando en una atmosfera psicodélica adornada con elementos jazz, funk, progresivos. Parece que no hay limites para frenar la creatividad Blaise the Seeke, el artífice del proyecto, acompañado de Greg Perlman, y Mathew Doeckel en la batería. Profundizando en la conciencia, esta grabación es una serie de primeras tomas escritas en dos días y grabadas en una tarde. La fórmula de dejar fluir la creatividad espontáneamente funciona siguiendo la máxima de: ‘menos es mas’. Lo cierto es que esta tormenta de riffs insertados en un paisaje onírico consigue atrapar al oyente en un rio de psicodelia que se enriquece con distintas vibraciones con un resultado fascinante. Bajo humeantes atmósferas, consiguen crear un flujo instrumental que va y viene como las olas golpeando a la arena de una playa paradisiaca. Un narcótico viaje meditativo en el que los elementos de jazz, y ciertos ritmos calientes y una acidez corrosiva. Sin duda, uno de esos álbumes para escuchar bajo luz tenue entre inhalaciones de humo cannabico.

SUMMER LET ME DOWN’ está disponible vía Swamp Records y Fuzzy Crackins 

‘Warm me up’ no tarda nada en ir al fondo del asunto. Desde sus primeros riffs, podemos intuir que la canción nace de una jam en la que la psicodelia coquetea con el jazz. Interminables solos de guitarra van contoneándose entre ritmos contenidos, pero siempre luminososRasgueos llenos de fuerza y con un punto de acidez, se suceden acompañados de una hipnótica y férrea línea de bajo. Todo un trance sonoro que da la sensación de estar incompleto, teniendo en cuenta su súbito final.

Modificando un poco el tono, pero sin perder el espíritu de libre creación compositiva, ‘Summer’ y sus cadentes ritmos jazzy,acompañan los devaneos de una guitarra que se erige en protagonista del álbum. Todo un crisol de sonidos psicodélicos se va agolpando según la jam va recorriendo su camino. Ritmos funk entrelazados con esas pinceladas jazz consiguen que la canción adquiera luminosidad. Pero la capacidad creativa de estos chicos hace que el tema vaya modulando su sonido usando con distintas influencias estilísticas. Así, encontramos momentos de pura psicodelia pausada que cambian el carácter del corte. Estos momentos se van modulando hacia un espacio casi progresivo en el que la calma aparece con acordes espaciados que dotan al tema de un tono meditativo que invita al sosiego. Todo un bálsamo para los sentidos con estos narcotizantes pasajes que acaban por sumirnos en un sueño profundo.

Para despertarnos, los dinámicos ritmos jazz de ‘Let me’ nos sitúan en un nuevo escenario colorista. El fuerte y crujiente bajo, y las afiladas notas de la guitarra se van sucediendo con gran fluidez. Aquí nada se ‘atasca’ sino que camina libremente por un entorno psicotrópico al que se dota constantemente de nuevos y versátiles elementos. Aquí la guitarra, muestra todo su repertorio en un arco iris de vibraciones que se unen a esta auténtica locura.

‘Down’ nos ofrece un sonido más grave y pesado en su apertura. Pero el protagonismo de la guitarra contrarresta de inmediato esas difusas notas, para mostrarnos virtuosos pasajes en los que cada nota se clava en el alma del oyente transmitiendo todo el poder de esta nueva jam. Una repetición de acordes entre casqueos de platillos que se modula sutilmente, aunque sin cambiar demasiado el espíritu del corte. Difícilmente clasificable, el oyente puede intuir distintos estilos en este virtuoso corte que solo altera su entidad en una parte final algo mas misteriosa.

Cerrando este hechizante trabajo ‘It’s Winter again’ muestra un sonido mas inquietante en su apertura. El tiempo justo para poner en corte en su camino. Una vía en la que la psicodelia encuentra el espacio perfecto para desarrollarse sin ataduras por una senda calmada. Con un sonido mas cálido, el corte parece acariciar al oyente proporcionando el sosiego para dejar que tu mente escape y se suma en un mundo de sonidos expansivos. En la segunda mitad el corte parece dar un giro y caminar a un espacio más colorista.

Blaise the Seeker 

The Swamp Records

Fuzzy Cracklins