Reseña: MASHEENA.- ‘Let The Spiders In’

Desde tierras noruegas y más concretamente desde ese manantial de rock que es la ciudad de Bergen nos llega una nueva fuerza de la naturaleza, MASHEENA publica su segundo álbum ‘LET THE SPIDERS IN’. Por la senda del rock clásico y el heavy-rock que llenaba estadios décadas atrás, este álbum repleto de ganchos vocales, y ritmos contagiosos está listo para conquistarte. Combinando la visión melódica del hard-rock escandinavo con un sabor sureño y blusero la banda aporta una buena dosis de fuzz. Con una porción pura de heavy rock estas diez canciones están listas para romper corazones y sacudir jaulas con su vibrante energía, y ese groovy bailable. Enérgico y divertido, sin grandes alardes compositivos, ‘LET THE SPIDERS IN’ conecta con el oyente invitándole a la fiesta. Su carácter pesado, sus guitarras asesinas, su aroma sureño y blusero, así como alguna pincelada chamánica, completan un trabajo fresco y sencillo. La fórmula de ‘menos es más’ queda reflejada en el segundo álbum de los noruegos. Fresco y electrizante a partes iguales, el álbum ofrece al oyente una escucha fluida que genera un optimismo necesario en estos tiempos convulsos. Su fusión de heavy-rock, A.O.R. blues, Stoner y rock sureño es una apuesta ganadora gracias a esas melodías y voces que se clavarán en su corazón definiendo la esencia del rock de siempre, ese rock sin complejos que tanta gloria tuvo el siglo pasado.  

‘LET THE SPIDERS IN’ está disponible vía Majestic Mountain Records y Ripple Music.

MASHEEENA son:

Luis-Alberto Salomon — Guitarras y voz
Tarjei A Heggernes — Bajo
Bård Heavy Nordvik — Batería y percusión

Por la senda del blues y el hard rock ‘Been Waiting’ evoca el espíritu indómito de los 70’s acompañado de elementos Stoner. Su fuerza y el sentimiento plasmado en sus voces son acompañados de guitarras asesinas, así como buenas dosis de fuzz y un tempo contenido con espíritu sureño.

Vistiéndose de A.O.R. y rock de finales de los 70’s ‘Going To The Mountain’ palpita como una pista de grandes estadios gracias a sus irresistibles ganchos melódicos y su carácter festivo.  Una canción más propia de otros gloriosos tiempos.

‘One Eye’ combina el puro hard-rock con un ritmo irresistible y voces melódicas en una conjunción efectiva rebosante de fuerza. Lista para conquistarte.

El heavy-rock de ‘A Game You Don’t Want To Lose’ sube la temperatura por momentos antes de dejarse llevar por cautivadores pasajes psicodélicos en una montaña rusa de rock vibrante con crudos riffs y la calma lisérgica empapada de blues chamánico.

En esta ocasión a ritmo lento ‘Life Is But A Sin’ aúna suaves melodías con desgarradores pasajes que se elevan luminosos en una pista que mantiene la calma con algunos guiños grunge.

Los tonos campestres y el aroma del rock americano de los 70’s aparecen en ‘Sara Lost Her Way’. Rock de grandes masas en su estado más sosegado. Una composición comedida que palpita entre una luminosa atmósfera con ecos sureños.

Con el blues latente ‘In Her Eyes’ es una suave y conmovedora canción que transita por senda del rock clásico. Sin estridencias, sin pretensiones, el lado melódico de esta pseudo-balada define parte del sonido melancólico de la banda.

‘Don’t Tell Her’ es una fiesta de hard rock con algún elemento Stoner intercalado entre unos surcos que rezuman sabor sureño y heavy rock accesible. Evocadora del sonido que conquistó la parte final de los años 70’s con canciones que cambiaban la crudeza por lo melódico con coros y voces acolchadas, así como alguna guitarra filada en pura vena heavy-rock. Vintage. Otro corte para corear en grandes espacios ante audiencias masivas.

Con un aspecto más rugoso ‘Riffy’ se despeña con riffs crujientes y un espíritu de himno contemporáneo con alma heavy-rock ortodoxo. Una pista correcta que funciona in pretensiones en la que el fuzz está presente.


Por la vía rápida la rockera ‘You Owe Me’ nos invita a la fiesta con ganchos con los que conquistar al oyente. Rock and roll en estado puro con ese tono sureño. Una pista llena de fuerza en la que los ecos blues se mezclan con sus pasajes de rock vibrante entre solos asesinos.

Masheena

Ripple Music

Majestic Mountain Records

Reseña: DEVIL ELECTRIC.- ‘Thalia’

Cuatro años y medio después de su último álbum, el cuarteto ocultista australiano DEVIL ELECTRIC regresa a la actualidad con su nuevo álbum ‘THALIA’, Un tango entre el doom metal clásico y el heavy rock moderno salpicado con alguna pincelada psicodélica y el aroma del rock pesado de los 70’s. Sus oscuras canciones de puro ocult-rock cuentan con la emotividad de su cantante Pierina O’Brien ejerciendo de suma sacerdotisa de este inquietante y conmovedor ritual ocultista. Riffs potentes en unas canciones pesadas en la línea de bandas como ELECTRIC WIZARD, BLOOD CEREMONY, o LUCIFER en un ajuste de cuentas que ahora queda resuelto en una atractiva fusión de doom y hard rock crudo y añejo.  ‘THALIA’ es un álbum que versa sobre la fractura y la supervivencia, el dolor, la frustración y las relaciones que se rompen bajo presión, algo que se plasma nitidamente en sus pistas. Sorprendentemente, sus temas reflejan los años posteriores a su grabación, lo que intensifica aún más el trasfondo emotivo de ‘THALIA’. Todo ello plasmado en voces potentes, estribillos inolvidables y riffs contundentes. Un relato cohesionado y personal que te sumirá en la melancolía en un relato con el poder de las tinieblas como protagonista. Heavy-rock y doom ejecutados de una forma particular sin renunciar a la esencia y roles del género con una narrativa fluida en la que las oscilaciones de intensidad se ejecutan de una forma cohesionada. Enciende las velas para disfrutar de este ritual de doom vintage y sus emotivas y desgarradoras canciones en las que la tensión deja paso a liberación.

‘THALIA’ está disponible vía Kozmik Artifatcz

DEVIL ELECTRIC son:

Pierina O’Brien (Voz)
Christos Athanasias (Guitarras)
Nicolas Dumont (Bajo y Voz)
Mark Van De Beek (Batería)   

‘Tahlia’ la canción que abre el álbum es un regreso contundente al sonido clásico de la banda. Tonos proto-doom  y una épica heavy-rock se nutren de una atmósfera ocultista con la melancolía omnipresente. Sus pegadizos estribillos contrastan con la oscuridad de su envolvente base rítmica. Una enigmática y enérgica pista que narra un descenso visceral desde el fondo del abismo a la redención. Tahlia es un homenaje a la frase latina “lo que me nutre, me destruye”. Un perfecto termómetro para medir la temperatura de este trabajo. Un regreso contundente al sonido clásico de la banda. Narra un descenso visceral desde el fondo del abismo hasta la redención. Un tango entre el doom metal clásico y el heavy rock moderno., contada a través de una mezcla de versos enérgicos, estribillos pegadizos y riffs melancólicos. Todo diseñado para dejar al oyente en un estado mental enigmático

Cambiando de alguna manera el ritmo y con elementos retro rock ‘Jill and jack shit”. Con una fornida base rítmica la pista se balancea entre momentos proto-doom y una épica aplastante. La canción rinde homenaje con orgullo a la crudeza y el carácter de su ciudad natal, Melbourne incorporando algunos enigmáticos pasajes psicodélicos que eclosionan en una huida hacia delante de riffs contundentes y un sonido pesado.

Con un carácter más alternativo las melodías se alternan con momentos de hard rock contundente en ‘Weirdos’, una pista con un sonido más reconocible que no reniega de las las simas ocultistas en un tortuoso viaje a través de pesadas simas.

Mucho más psicodélica ‘ … When We Talk About Nothing’ cuenta con la alternancia de voces en un espacio más calmado. Lírica y melódica la pista se presta a unos arreglos más experimentales que las canciones precedentes. Sus suaves pasajes centrales mantienen el tipo con un carácter sosegado aportando brillo al sonido de los australianos.

Con la presencia de Lex Waterreus (SEEDY JEZUS), Acid Bath va construyendo un muro sónico entre solos ácidos acompañados de una inquietante y oscura base rítmica. Sus más de siete minutos ofrecen los mejores solos de guitarra en turbios e inquietantes pasajes psicodélicos en ese entorno nebuloso y lúgubre que estos chicos construyen sus canciones. Disonante y desquiciante, la pista contiene elementos doom, heavy-rock entre sus entrañas psicodélicas. Una pista perturbadora en la que DEVIL ELECTRIC prescinde de las voces dejando aflorar su faceta más experimental. Un auténtico cenagal humeante.

El cierre llega con ‘This Hereafter’. Con sus nueve minutos y erigiéndose en la canción más larga del álbum. Todo una maratón de tensión y liberación a través de momentos épicos y momentos de profunda tristeza, como empujar una roca por las arenas del desierto antes de alcanzar un oasis. Esta dualidad funciona combinando voces logradas llenas de sentimiento y la vocación proto-doom de la banda. Crudeza y emoción unidas en una causa común junto a su pesadez y oscuridad. Con un ritmo cadente en su parte final la voz de Pierina se quiebra visiblemente en los versos finales, dejando al oyente con un frágil pero innegable destello de esperanza. Uno de los momentos más emotivos y álgidos de este álbum ocultista y pesado.

Devil Electric 

Kozmik Artifactz

Reseña: SOUND OF SMOKE.- ‘Mirage

‘MIRAGE’, el tercer álbum de larga duración de la banda continúa con la fórmula característica de SOUND OF SMOKE con un fabuloso manejo de distinto estilos vintage, combinándolos con vibraciones más modernas. Hace tiempo que sigo a la banda y desde su álbum ‘TALES’ (reseña aquí) han permanecido en mi radar. La banda de Friburgo se mueve como pez en el agua entre el blues, la psicodelia, el soul el folk para crea un rock clásico atemporal al que añade unas dosis de Stoner e incluso doom. Estas nuevas canciones nacen guiadas por la portentosa y emotiva voz de su cantante Isabelle Bapté pero están acompañadas de creativas guitarras, y ritmo potente y poder de seducción al que es difícil resistirse. Un manantial creativo que desciende lentamente por cauces atravesados por aromas orientales, el espíritu bucólico de la West-Coast o por los desiertos más luminosos. Un collage sonoro vintage con identidad propia y completamente entretenido. Cada canción, aun con nexos comunes discurre por diferentes arroyos sonoros pintados con variados estilos. El bajo y la batería forman una base sólida e indestructible a lo largo de todo el álbum, sobre la cual la guitarra eléctrica y, sobre todo, la voz, pueden florecer y desplegarse plenamente. Extensos solos de guitarra salpican las canciones. Los sonidos de sintetizador, interpretados por Kiefer y Bapté, transportan todo a otra dimensión, un mundo mágico rebosante de belleza y color que me trasladas a otras épocas. Sin ser una banda mas retro, SOUND OF SMOKE sabe como despertar al oyente con oníricas canciones, lo cual parecería una contradicción, pero los cambios de registro y arreglos de cada una de ellas, y el buen manejo de los tiempos y las melodías hacen de ‘MIRAGE’ un álbum fluido y emotivo, un trabajo único en el que se muestran todavía más solventes que en sus anteriores entregas, un disco de fácil escucha y múltiples detalles. Estos chicos son una banda única y especial que todavía no he podido ver en directo, así que, tras este nuevo tesoro sonoro, espero encontrármelos pronto en la carretera, lo necesito.

El título ‘MIRAGE’ y la portada del álbum no dejan lugar a dudas sobre hacia dónde se dirige el viaje de SOUND OF SMOKE: las siluetas de los miembros de la banda se alzan rodeadas por un desierto árido y pedregoso, que parece fundirse con el fondo. Un sol radiante, un cielo estrellado y diversos objetos que recuerdan a planetas y setas se vislumbran en el horizonte. La portada invita al espectador a un viaje psicodélico con SOUND OF SMOKE a través de paisajes desérticos surrealistas. La obra fue creada por Mirkow Gastow, y la banda volvió a confiar en su talentoso artista, ya que Gastow también ha colaborado con otros artistas. Diseñaron la icónica portada de su álbum anterior, ‘PHASES’.

SOUND OF SMOKE son: Isabelle Bapté (voz, teclados) Jens Stöver (guitarra) Florian Kiefer  (bajo) Johannes Braunstein (batería).

MIRAGE’ está disponible vía Tonzonen Records.

‘Dancing Like Smoke’ nos presenta un mundo colorista en el que la psicodelia y la dulce voz de Isabelle Bapté crean un espacio sonoro psicodélico con elementos retro en los que el soul el hard rock y algún elemento Stoner avanzan con calma en una pista apacible pero no exenta de fuerza. La pista cuenta con acertados pasajes de guitarra sustentando su ritmo comedido.

Decantándose por los sonidos vintage más hipnóticos ‘Röntgenstrahlen’ presenta una combinación de ritmos kraut y unas armonías con reminiscencias más propias del Berlín más underground de los 80’s. Un collage luminoso que penetra en tu cuerpo sin remisión.

En un escenario de fantasía ‘Endless Night’ se nutre de una melancolía encumbrada por las dulces melodías vocales. Los elementos exóticos y las pincelas folk se adornan con pasajes psico-progresivos más propios de un relato ancestral. Es uno de los temas más psicodélicos del álbum y cuenta con un sonido de sintetizador que, junto con las voces que recuerdan a sirenas, es sin duda su sello distintivo

El exotismo de ‘Fata Morgana’ vuelve a situarnos en un entorno mágico entre sus ritmos tribales con una fusión de rock acolchado y pasajes más propios de otras tierras. Misticismo colorista en un caleidoscopio sonoro adornado con fragancias orientales. La canción bien podría interpretarse como el título del álbum, ya que una Fata Morgana es lo mismo que un espejismo. La canción tiene un paisaje sonoro crudo pero agresivo que recuerda a la atmósfera de un desierto oriental. La letra aborda una relación amorosa tóxica y la compara con una Fata Morgana. Bapté demuestra una vez más su habilidad y originalidad como compositora, y sabe cómo integrar los sentimientos de forma adecuada en el paisaje sonoro.

Sin salirse del guion, pero con un tono más retro los ecos bluseros de ‘New Direction’ se adornan con guitarras surf y reminiscencias desérticas más propias del lejano oeste. En este espacio, la cultivadora voz de Isabelle surge majestoso acompañando a una apacible instrumentación que fluye lentamente con el sol en el horizonte. Hermosa canción con tonos bucólicos y unos arreglos contenidos que explotan en la parte final con guitarras surf. Un ejemplo de la versatilidad de la banda.

 ‘Wicked Games’ se nutre de blues envolvente y retazos vocales que me recuerdan a la Janis más sensual. Su lento ritmo contiene livianos elementos psicodélicos antes de la eclosión de rock potente con reminiscencias 70’s. Su ritmo cambiante acaba apagándose entre nebilas psicodélicas.

Los ritmos se aceleran en ‘Lush’. El blues como argumento entre guitarras surf invitándonos al baile en toda una fiesta llena de color y aroma vintage.  Flower power desde Alemania, una fórmula que funciona.

Las cosas se ponen serias con la contundente ‘San Junipero’. El lado mas pesado de la banda aparece por momentos entre ecos de classic-rock y cambios constantes. Stoner, blues, soul en una mezcla explosiva que te derretirá la cara a la vez que sanará su alma en los pasjes más suaves y susurrantes. 

‘Zweierlei’ pone el cierre al álbum con una mezcla de elementos atmosféricos en su apertura que van evolucionando a un escenario campestre a través de ritmos sencillos y repetitivos que se van fusionando con riffs poderosos y tonos rurales en los que la psicodelia subyacente aparece con mesura. La pista se diluye entre sonidos de sintetizadores aportando un carácter cósmico a su sutil psicodelia.

Sound of Smoke

Tonzonen

Álbum premiere: FUZZING NATION.- ‘Mothertruck’

Os presentamos en primicia el capítulo más ambicioso de FUZZING NATION con el lanzamiento mundial del álbum conceptual ‘MOTHERTRUCK’ (disponible el próximo  27 de marzo a través de Argonauta Records). A lo largo de diez temas, el álbum de la banda griega narra una persecución mítica y polvorienta por el desierto, cuyo giro final se revela solo en el último tema… ¡y tal vez no…!

Si eres fan de los sonidos desérticos más ortodoxos, este es tu álbum.

FUZZING NATION es un trío de heavy rock/stoner originario de Atenas, Grecia, formado a finales de 2022. Lo que comenzó como una improvisación espontánea en el estudio entre tres músicos experimentados se convirtió en una banda con identidad propia. Lo que había sido una sesión informal rápidamente cobró vida como una fuerza imparable de riffs distorsionados, ritmos desérticos y energía pura de heavy rock.

Influenciados por el sonido crudo y potente de KYUSS, el ritmo enérgico de FU MANCHU y la atmósfera de la primera escena de Palm Desert, FUZZING NATION ofrece un estilo de stoner rock cálido, crudo y centrado en los riffs, creado para carreteras abiertas y horizontes infinitos.

La discografía de la banda comenzó con su EP debut homónimo en 2023. Grabado en directo en el estudio, captura la energía cruda y la autenticidad de sus primeras sesiones.

En 2024, regresaron con » Into the Desert», un EP que mostraba una composición más refinada y una paleta sonora más amplia. El lanzamiento recibió una notable aclamación, lo que consolidó a FUZZING NATION como una de las bandas nuevas más prometedoras de la escena griega del stoner rock y el desert rock.

En el escenario, FUZZING NATION construye una densa y potente muralla de distorsión: tambores atronadores al estilo del desierto, ritmos graves contundentes y riffs que fluyen como olas de calor. Sus conciertos en vivo se sienten como un largo viaje bajo el sol abrasador: enérgicos, hipnóticos e inconfundiblemente nacidos en el desierto. Su fiel base de fans, conocidos como los » Mothertruckers» , sigue creciendo.

Con su fichaje por Argonauta Records y el próximo lanzamiento de ‘MOTHERTRUCK‘, FUZZING NATION se prepara para una extensa gira de conciertos por Grecia y Europa. Armados con riffs más potentes, amplificadores más ruidosos y un sonido impregnado de polvo del desierto, la banda está lista para abrirse camino en la escena global del stoner rock.

FUZZING NATION son:

  • Angel Ioannidis – Voz, Guitarra (Doomsters Sorrows Path)
  • Steve Giannakos – Bajo (Doomsters Sorrows Path)
  • Terry Moros – Batería (ex-InnerWish, ex-Crystal Clear)

Fuzzing Nation

Argonauta Records

Grand Sounds Promotion 

Reseña: GJENFERD.- ‘Black smoke rising’

Hace cerca de un par de años los noruegos GJENFERD despertaban mi interés con su prometedor álbum debut homónimo (reseña aquí), ahora con la publicación de su segundo álbum BLACK SMOKE RISING, dejan claro que aquello no fue un espejismo y que estamos ante una banda solvente. El cuarteto de Bergen vuelve a dar en el clavo con un enfoque de composición más sólido sustentado en una emocionante dupla de guitarra y órgano vintage como protagonistas de sus composiciones. Estamos ante un álbum que según se va avanzando en su escucha va creciendo en complejidad y maestría de sus canciones. Porque BLACK SMOKE RISING es un álbum épico que de despeina con unas pistas imponentes con las que atrapan al oyente en su particular mundo sonoro. Un espacio que puede resultante familiar gracias a la facilidad de los noruegos en el manejo de sonidos de los 70’s en toda su extensión: hard-progresivo, psicodelia, heavy-rock, blues…, pero que también se desenvuelven con soltura con el Stoner de una manera sutil y convincente. Abrumándote y golpeándote con fuerza, acariciándote e hipnotizándote o sencillamente poniéndote a bailar GJENFERD logran el objetivo de atraer al oyente a su causa como si de una droga se tratara. Esos continuos ‘sube y baja’ y la enorme cantidad de giros de sus canciones son elementos a los no me puedo resistir. Impulsando riffs sólidos y líneas vocales pegadizas con una clara sensibilidad pop junto a la pesadez e hipnotismo de su base rítmica competan una jugada maestra. Sin andarse con rodeos BLACK SMOKE RISING se convierte en un álbum adictivo del que no querrás salir nunca, y lo haces, estarás deseando regresar a él, ya que tiene la capacidad para que en cada nueva escucha descubras un mundo nuevo que no percibiste con anterioridad. De nuevo GJENFRED me han conquistado con un trabajo descomunal que hace que mis ganas de verles tocar en directo se disparen. ¡¡¡Ojalá suceda pronto!!!

BLACK SMOKE RISING está disponible vía Apollon Records.

GJENFERD son:
Jakob Særvoll – Teclado y voz
Vegard Bachmann Strand – Guitarra y voz
Samuel Robson Gardner – Bajo
Sivert Kleiven Larsen – Batería y voz

‘Crimson rain’ golpea sin contemplaciones a las primeras de cambio con sus estribillos pegadizos de hard-rock setentero y ese órgano vintage que marca el devenir de gran parte de las canciones del álbum. Contundente en su sonido, los tonos vintage envuelven una pista enérgica y pesada en la que los ganchos melódicos aparecen veteados. Rock sin contemplaciones a la vieja usanza.

En un espacio sonoro psicodélico ‘Bound to fall’ emana efluvios lisérgicos antes de despeñarse por un torrente de teclados impulsados por una línea de bajo excelsa. Con una estructura melódica bien diseñada la pista se muestra rugosa y firme manteniendo el tipo con una voz

La contundente ‘Black smoke’ combina la solidez Stoner con el legado del hard-progresivo y el proto-doom de los 70’s. Oscura y con ciertos tonos psicodélicos la pista sube y baja en una emocional montaña rusa de intensidad.

Los ecos vintage de la suave ‘Calling your name’ son como un bálsamo tras la embestida del corte anterior. Esta acolchada pista evoca los más crudos momentos del hard-progresivo en un desgarrador relato en el que lo almibarado se va tornando más agrio. Esta fuerza intrínseca contrasta con los delicados pasajes melódicos en los que la psicodelia apacible nos invada como un gratificante sueño. Un monstruo bicéfalo de canción.

‘Attergangar’ es un breve interludio con pasajes de órgano.

Evocando el sonido de DEEP PURPLE, la penetrante ‘The thrill’ es una pista vintage en la que la fusión de guitarras mas propias de MOUNTAIN se adorna con una melodía fascinante. Otra magnífica canción que taladra tus neuronas con ese órgano diabólico pero que amortigua su ímpetu con melodías vocales que te atrapan. Con el legado del hard de los 70’s como sólidos cimientos, los noruegos consiguen un edificio sonoro monumental.

‘Stillferd’ es otro interludio acústico con melodías folk que nos amortigua la transición a la oscura e inquietante ‘The silence’. Aquí la penumbra cubre unos acordes lentos y misteriosos con un tono lúgubre que explota en solos asesinos y tempo cadente y plomizo. Pero estos chicos tienen la habilidad de huir hacia adelante con una acertada fusión de hard-progresivo y heavy-rock de antaño. Un torrente desbordado.

Entre acordes de blues psicodélico y una atmósfera lisérgica ‘Ride on’ va creciendo a lo largo de sus cinco minutos mostrando que GJENFERD son una banda versátil, una banda con las ideas claras, pero que no se anquilosa en sonidos trillados, sino que tiene la capacidad para darles una vuelta total sin desmerecer de los pioneros. Posiblemente, aunque los ganchos vocales no destaquen tanto, los constantes cambios de registro hacen de ella uno de los tesoros de este álbum que según se escucha va creciendo. La banda cierra el circulo cona parte inicial psicodélica, una locura de ritmos salvajes en su parte central y un final que se apaga entre efluvios psicodélicos.

Y tristemente llegamos al final con la canción más larga del álbum. ‘Spread like wildfire’ nace con riffs stoner para sumirnos en un viaje al corazón de los sonidos psico-progresivos de mediados de los 70’s. Poderosa en su apertura, la fuerza de sus riffs se va moldeando hasta convertirlos en un viaje psico-progresivo que atraviesa un espacio sonoro completamente estimulante para el oyente. Suave por momentos, los melódicos momentos dejan paso a una deflagración de riffs monumentales coloreados con melodías cautivadoras. Rugoso y acolchado a partes iguales, el corte se contonea con una narrativa fluida que abarca diferentes espacios estilísticos con un nexo común. Ese punto central de partida hay que encontrarlo en el rock de los 70’s antes de su expansión por otros mundos sónicos, todos ellos muy apetecibles. Lisérgica, sinfónica, pesada y con un sonido cautivador, ‘Spread like wildfire’ se convierte en mi pista favorita ya que en ella puedo reconocer ecos de muchas de las bandas que me han cautivado a lo larga de mi trayectoria vital. Su guitarra floydiana su órgano pastoral y esa base rítmica inquebrantable hace que la pista se corone como el punto culminante de un trabajo superlativo.

Gjenferd

Apollon Records