Reseña: MAMVTH.- ‘The fog’

Tras un prometedor EP y algunos shows a nivel local, los madrileños MAMVTH publicaban el pasado lunes su primer álbum, ‘THE FOG’. Un trabajo que iban a presentar en directo en el día de hoy, pero que tristemente, el concierto, ha sido cancelado, por lo que no podremos ver a la banda en vivo hasta dentro de unas semanas. Recuperando cuatro canciones de su EP debut, y con seis temas nuevos, ‘THE FOG’ es una solvente carta de presentación de una banda que lleva años trabajando en la sombra, para mostrar todo su potencial. El álbum tiene un sonido impecable, especialmente en el cuidado de los diferentes registros vocales de su cantante Law. Siempre aportando toda la garra, pero también manejando con soltura los pasajes más melódicos, su voz, y la combinación de coros y estribillos con gancho, hace que cada canción, nos ofrezca un aliciente para continuar con la siguiente. Riffs stoner con tonos vintage, junto con buenas dosis de blues, unas gotas de psicodélia y mucho hard rock de los 70’s, son el contenido de unas canciones diabólicas y llenas de fuerza. Sus temas contienen ganchos que de inmediato atrapan al oyente en una espiral de estribillos pegadizos, oscuridad y una actitud macarra heredera de la vieja escuela. Una atractiva combinación del sonido de blues desgarrador de bandas como BLUES PILLS y vibraciones desérticas con las que consiguen hacer más pesado su sonido. Todo ello, aderezado con unas dosis de mala leche, porque ‘THE FOG’ es un álbum lleno de rabia, una rabia que el cuarteto logra transmitir con destreza al oyente. .  

Con una introducción psicodélica, ‘Show me the way’ explora atmósferas de rock clásico con suaves tonos retro. Ondulando entre estribillos y coros pegadizos la canción contiene elementos stoner y pinceladas de blues, sobre una sólida base rítmica que muestra el lado más sosegado y lisérgico de los madrileños. El tema refleja el triángulo en el que se mueve el sonido de la banda, psicodelia, riffs stoner y blues.

Olvidándose de las sutilezas, ‘The hunter’ golpea con pesados riffs. La voz impregnada de blues de Law hace que el corte se sumerja en ese escenario retro en el que tan bien se mueve MAMVTH. Con reminiscencias de los 90’s en sus melodías, consiguen una atractiva canción llena de fuerza.

‘Part of me’ utiliza elementos psicodélicos para enriquecer un corte de rock clásico. Con un ritmo pausado, el tema contiene embestidas de fuerza y voces llenas de rabia, lo que hace que su atractivo se multiplique. Hard rock vitalista con influencias stoner que lo convierten en un corte mutante entre el blues y rock más contundente. Un nuevo escaparte para mostrar el potencial de su vocalista, verdadera alma mater de la canción, llevando el peso de la misma.

Instalados en el hard¬heavy rock stonerizado, ‘Wilma a song’, con una estructura sencilla, es una nueva descarga de energía amortiguada por melodías más contenidas.  Construida sobre un riff que se repite, MAMVTH va haciendo oscilar la canción entre pasajes más psicodélicos, que se ven seducidos por esos elementos retro, tan presentes en todo el álbum. Fuzz y ritmos medidos completan otro sugerente tema con buenas guitarras asesinas.

Dinámico y borboteante, ‘Fire’ es un corte divertido y colorista sin estridencias. Lleno de fuerza, el tema conjuga los sonidos de los 70’s para remodelarlos con vibraciones más contemporáneas. Con una parte central en la que la psicodelia apacigua su fuerza para sumirnos en un espacio humeante.

‘B.L.U.’ golpea con crujientes riffs sobre una base hard-rock stonerizado, en la que el blues tiene su papel secundario. Wah-wah y la poderosa voz de Law, junto a una cuidada producción, hacen que el tema de inmediato nos cautive. Con un aire evocador de bandas como Blues Pills y teniendo muy en cuenta el legado de los 70’s, la canción se muestra esplendorosa.

Con un sonido contundente y un riff pegadizo, van construyendo The wrong side’. Un corte que se siente seducido por el rock clásico de los 70’s. Con un groovy pegadizo que nos invita al baile la canción tiene elementos Stoner que engrosan su sonido de puro hard-rock.

En esa dinámica entre los sonidos arenosos y la banda sonora de un garito de carretera,’Muddy love’ bebe del blues. Con un tono macarra el tema nos desafía con chulería activando nuestras extremidades.

‘Back for More’ fue el segundo single que la banda nos presentaba semanas atrás. En la canción los madrileños exploran fuertes vibraciones retro. Apartados del blues en esta ocasión, los ecos del desierto se empapan de fuzz para llevarnos a un viaje interestelar. Golpes de heavy-rock y un sonido en capas hacen que la canción nos envuelva en su manto psicodélico, enriquecido por vibrantes y fuertes riffs. Con un groovy indestructible, MAMVTH deja claro que su sonido bebe del pasado, pero que también cuenta con argumentos para hacer que sus canciones suenen contemporáneas y arenosas.

Cerrando el álbum ‘Your home’, otro de los temas incluidos en su EP debut, hace caminar el paquidermo por una senda de heavy-blues stonerizado. Rabia y sonidos gruesos, conforman un tema con un ritmo cadencioso, pero implacable. Los estribillos imprimen más dinamismo a otro corte que aplasta al oyente con toda su virulencia.

Mamvth Official

Reseña: LAMP OF THE UNIVERSE.- ‘Akashic field’

Sin ponerse límites, el nuevo álbum de LAMP OF THE UNIVERSE conjuga todo lo que le gusta a Craig Williamson, vibraciones de sus bandas paralelas como Datura o Arc of Ascent, se dan cita aquí, para formar parte del álbum mas pesado de LAMP OF THE UNIVERSE. Probando cosas nuevas y con la necesidad de mover su sonido a un escenario más rockero, las canciones nacen de un conjunto más variado de melodías con el objetivo de que el álbum suene como de una banda. Con un magnífico trabajo de producción realizado por el mismo Craig, y tocando él mismo todos los instrumentos, logra una fusión de vibraciones lisérgicas de otro mundo, con elementos de rock pesado. Melodías pegajosas con un visto bueno a los siempre inspiradores The Beatles, y sonidos más pesados, doblegando las reglas no escritas de la psicodelia. Un sonido más grandioso que mejora mucho las cosas ofreciendo un abanico mayor de vibraciones, sin renunciar obviamente a la psicodelia. Teniendo en cuenta que Craig lleva en activo mas de 20 años, y que es un músico inquieto, no es de extrañar que decida dar una vuelta de tuerca a un sonido que desde hace años se siente como su sonido personal. Todo un alquimista de la psicodelia moderna de influencia oriental, que sigue buscando en su laboratorio nuevas fórmulas para enriquecer su sonido, y aquí lo consigue. Es probable que algunos se sientan sorprendidos por la virulencia de alguna de las canciones, pero sus mas fieles seguidores, encontrarán reconocible su esencia en cada una de ellas. ‘THE AKASHIC FIELD’ se convierte probablemente en uno de los álbumes más elaborados y con mejores arreglos de su carrera. Y todo ello, sin renunciar a su carácter místico, a la psicodelia y a los aromas orientales.

‘THE AKASHIC FIELD’ está disponible vía Headspin Records.

‘Return as light’ abre el álbum entre aromas exóticos y dejando claro el papel de la batería en este álbum. Las melodías devocionales habituales de LAMP OF UNIVERSE aparecen derrochando toda su mística. Con una instrumentación algo mas alborotada de lo habitual el tema habita en una cortina nebulosa de sonidos que se van salpicando de una forma aparentemente desordenada. Sin duda este el efecto que Graig pretende transmitir en la canción. Con una mezcla de sensaciones, el tema proporciona relajados momentos sobre un entorno difuso y por momentos aturdidor.

Ritmos coloristas nos introducen en ‘Emerald sands’, un tema que toma elementos orientales tradicionales para desarrollarse. Un magnético bajo impulsa un flujo de acordes repetitivos de los que afloran cálidas melodías. Tonos sinfónicos en segundo plano contrastan con una guitarra más pesada dejando buenos pasajes ácidos. Sin duda, la base rítmica vuelve a jugar un importante papel. Sin renunciar a la atmósfera psicodélica y a los tonos devocionales, las inflexiones progresivas consiguen crear un clima acogedor.

Un particular Jardín del Edén aparece en ‘Mind of love’. Una canción melódica con elementos folk amortiguando la fuerza de alguno de sus pasajes. Cautivando al oyente con bellas melodías instrumentos de viento se unen a su gratificante pausa. Bien hilvanada, la canción se muestra compacta y con gran poder de seducción. La psicodelia pop de los 60’s se intuye en unos surcos con unos magníficos arreglos y con la guitarra apareciendo en el momento justo para recordarnos ante quien estamos.

Seventh seal’ explota en una combinación de elementos sinfónicos, voces aportando el tono místico y una instrumentación pesada. Con el ADN de LAMP OF THE UNIVERSE pero mostrando una faceta nueva poco habitual hasta ahora. Seguramente el resultado de la reconversión de un músico que decide mirar hacia adelante y avanzar sin perder un ápice su esencia. Su aura devocional se dorna con profundos solos de guitarra insertados con destreza en unos acordes devocionales soportados por una sólida y pesada base rítmica.

Si en el tema anterior encontrábamos una batería contundente, en ‘Decedants’ definitivamente la pesadez toma los mandos. Un groovy y una voz heredera de Hendrix, evoca momentos del rock ácido de los 70’s entre contundentes golpes más propios del Stoner del siglo XXI. El resultado de esa huida hacia adelante, en la que el hard psicodélico del siglo pasado se muestra exultante. Los chirriantes pasajes de guitarra y los atronadores tambores resultado de grabar con 6 micrófonos en la batería conforman una canción pesada como nunca habíamos visto antes. Un corte salvaje y primitivo lleno de acidez.

‘Re-ascension’ nos introduce en un caleidoscopio de psicodelia colorista con seductoras melodías vocales. Con un ritmo hipnótico y un sonido difuso en segundo plano, las embestidas lisérgicas adquieren un carácter cósmico que desemboca en una bacanal de vibraciones psicotrópicas. El atractivo groovy y la variedad de vibraciones que aparecen en la canción consiguen engancharme a su propuesta sonoro. Cautivador, borroso, pero sobre todo psicodélico.

En una nebulosa atmosfera psicotrópica ‘Mystic circle’ se desarrolla entre efectos envolventes y un marcado carácter lisérgico. Borboteos instrumentales y melodías exóticas con las siempre cautivadoras notas del sitar consiguen crear un espacio para la meditación entre aturdidores pero relajantes sonidos. Nuevamente el ADN de los álbumes anteriores aparece aquí bajo una tupida instrumentación.

‘The messianic rule’ cierra el álbum dejando patente la evolución a un sonido mas pesado. Haciendo que sus devocionales melodías graviten en un entorno más hostil, la repetición de riffs y los hipnóticos tambores construyen una atmósfera borrosa y aturdidora sobre la que el misticismo aparece. Inquietante por momentos, la maestría con la que se ensamblan los elementos, hace que la canción resulte impactante. Teniendo en cuenta que GRAIG cuando publica un álbum ya tiene en mente por donde irá su nueva entrega, solo nos queda esperar si este es una camino de ida y vuelta o un punto sin retorno.

Lamp of the Universe

HeadSpin Records

Reseña. SUPERSONIC BLUES.- ‘It’s heavy’

Cualquiera que escuche el álbum sin tener referencias de la banda, seguramente pensará que está escuchando una demo de esas bandas pioneras de comienzos de los 70’s que sentían devoción por el blues, la psicodelia ácida y las vibraciones mas pesadas. SUPERSONIC BLUES cuenta en sus filas con miembros de ORANGE SUNSHINE o MERCURY BOYS, lo cual ya nos indica el camino que pueden tomar sus vibraciones de puro proto-metal. Su sucio y primitivo sonido, así como una calidad de grabación manifiestamente mejorable, hace que cada canción rebose autenticidad. A pesar de que la música que tocan ya se inventó hace décadas, lo hacen de una forma auténtica, que no resulta impostada. Escarbando en el legado de pioneros como Cream, Leafhound, Taste, Sir Lord Baltimore y tantos otros, los estribillos pegadizos, sus guitarras ruidosas, y una turbia instrumentación, son el instrumento mediante el cual nos trasladan a un tiempo en el que los amplificadores echaban humo gracias a unos tipos que amaban el rock. Con esa misma ilusión, las siete canciones del álbum son una patada en el trasero que hará despertar a los amantes de los sonidos más crudos y salvajes. Estamos ante un álbum impactante que con una mejor calidad de grabación podría ser memorable.

Grabado por Laurens ten Bergeen The Womb Studio y masterizado en Motorwolf por Guy Tavares. Obra de Ruud Aarbodem y Maarten Donders.

‘IT’S HEAVY’ está disponible vía Who Can You Trust? Records!

Con un sucio sonido de blues añejo ‘High As A Kite’ revolotea en una atmósfera vintage con golpes de rock pesado. Piensa en CREAM, LEAFHOUND o cualquier otro de los pioneros y encontrar el sonido del interior de sus surcos. Denso y crudo, el corte mantiene un groovy pegadizo del que es fácil enamorarse a las primeras de cambio. Estribillos pegadizos conectan de inmediato con ese carácter vacilón de auténtico rock sin aditivos. Los solos de guitarra contrastan con un sonido deficiente que le aporta un valor de autenticidad.

Los ritmos retro de ‘They See Me Comin’ vuelven a ofrecer mas de lo mismo. Un viaje al corazón más underground de comienzos de los 70’s con un sonido arcaico, primitivo, pero lleno de autenticidad.  Blues ácido con solos corrosivos y un ritmo pesado nos llevan en volandas por territorios tantas veces transitados por cientos de bandas, pero aquí encontramos un punto de autenticidad que no todas logran conseguir.

‘It’s Heavy’ suena a proto-metal áspero pero resultón. Un innegable aroma a 70’s revolotea por unos surcos pesados, pero con mucho atractivo. Pinceladas Sabbath se incrustan en su difuso sonido. sumergiéndose en los sonidos más pesados de los pioneros de lo que después sería el heavy-rock, el corte mantiene la frescura. Dejando al lado el blues, crean un tema poderoso con su punto de acidez para mostrarse más auténtico si cabe. Todo un cañonazo abrasivo de rock lleno de autenticidad.

Homenajeando a una banda mítica e infravalorada, encontramos ‘Phantom Child’, una canción original de Lincoln Street Exit, aquella banda de hispanos y latinos americanos que puso patas arriba los cimientos del rock más ácido a comienzos de los 70’s y que recibe una honesta versión de manos de los holandeses. Bastante fiel al original, el tema rezuma solos ácidos sobre su contundente base rítmica. Una canción que encaja a la perfección en el sonido de SUPERSONIC BLUES, una banda que nació en la época equivocada pero que no reniega de los precursores de un género que siguen décadas después dándonos grandes satisfacciones.

Sin abandonar ese sonido crudo y sucio ‘No Good For Conversation’ juega con ganchos en formas de riffs ácidos de gran pesadez. Turbio y frondoso, el tema golpea con un rock oscuro y plomizo durante dos minutos son mas aliciente.

‘Crawlin’ Back’ cruje con riffs diabólicos por una senda retro entre crudas vibraciones con un groovy pegadizo. Un sonido que bebe de la escena de Detroit y que tiene un tono macarra y vacilón con buen derroche de fuzz. Ondulante en su desarrollo, el corte siempre cabalga con la vista al frente con pinceladas blues.

El álbum cierra con ‘Got No Time For Trouble’, otra canción rugosa de blues intoxicante en pura línea Cream. Ritmos contagiosos y armonías hard-rock de nítido carácter 70’s. Avanzando firmemente en su primera mitad con esos envolventes riffs retro, en la segunda mitad dejan aflorar toda la artillería de solos ácidos y corrosivos con una turbia base rítmica.

Supersonic Blues

Who Can You Trust? Records

Reseña: THE KINGS OF FROG ISLAND.- ‘The King of Frog Island VII’

Los británicos THE KINGS OF THE FROG ISLAND son una de esas bandas que deberían tener un mayor reconocimiento por la calidad que atesora toda su discografía. En activo desde 2005, ahora nos presentan su sétimo álbum ‘VII’. Con un amplio abanico de influencias estilísticas, el rock del desierto heredero de bandas como Kyuss o Monster Magnet se enriquece con pasajes espaciales herederos de Hawkwind, oscuras atmósferas psicodélicas en línea Syd Barret, pinceladas de rock gótico con elementos post-punk. Un crisol de sonidos de los 70’s aparece en unas canciones de inclinación lisérgica, y en las que no faltan momentos chamánicos más propios de Jim Morrison en un viaje de peyote por el desierto.  Instalados en oscuros pasajes, su flujo rítmico constante es el impulso de unas canciones pesadas en las que el fuzz siempre está presente. Podríamos preguntarnos qué tiene de especial este álbum, Seguramente la respuesta es que cada uno de nosotros, al escucharlo, identificaríamos sus canciones con alguna de nuestras bandas favoritas. Eso precisamente es su mejor tesoro, componer algo que nos sea familiar y a la vez tenga su autenticidad y personalidad. Por sin duda, lo mejor es que lo escuches y decidas por ti mismo.

‘Beyond the void’ abre el álbum con sus sonidos difusos y una vibra Hawkwind claramente reconocible. Ecos desert-rock y una vocación espacial se conjugan con un espíritu alternativo y buenos pasajes de fuzz intoxicante. La canción nos lleva a un paisaje interestelar con la rena de las dunas cósmicas impregnado sus melodías post-pùnk de carácter gótico en línea de bandas como The Mission o Sister of Mercy.

Cambiando el carácter respecto al tema de apertura, los efluvios lisérgicos de los 60’s afloran en ‘All the King horses’. Un tema con acordes acústicos y el espíritu de Syd Barret revoloteando en sus melancólicas melodías. Un plácido y relajante paseo por atmósferas envolventes.

‘Blackened soul’ parece beber de la fuente de Lou Reed, para adaptar al sonido de los británicos. Otro tema psicodélico con elementos desérticos que navega entre el sonido de Colour Haze y el legado del neoyorkino en un viaje a las dunas desérticas.

Con un sonido más alternativo ‘Summer sun’ mantiene el nivel con una conjunción de melodías más propias de los 90’s y salpicaduras de psicodelia con atractivos coros pop.

Construyendo la canción con bellas y sencillas melodías ‘Dopamine’ nos transmite el bucolismo de finales de los 60’s y primeros 70’s con suaves pasajes que conjugan psicodelia con un cierto aroma desértico en un entorno narcótico lleno de lindeza.

‘Rain’ nos saca del letargo con solos de guitarra profundos y ritmos más pesados. Construyendo una cortina borrosa el tema conjuga el espíritu de Jim Morrison con la psicodelia de los nuevos tiempos. Un corte chamánico al que incorporan distintos ornamentos que lo hace lucir esplendoroso.

Retomando los sonidos góticos más propios de Bauhaus, ‘Empire’ es otro tema de oscura psicodelia con buenos ganchos de fuzz que nos sumen en un inquietante estado narcótico.

‘The silver arrow’ se nutre de buenas dosis de fuzz para golpear con ásperos y plomizos riffs, así como esas oscuras melodías omnipresentes en todo el álbum. Una de las canciones más pesadas de todo el álbum, que mantiene ese espíritu underground tan característico en los británicos. A pesar de su sólido sonido, la canción contiene buenos pasajes psicodélicos.

Cambiando radicalmente su apuesta sonora, ‘Five hours’ se muestra más pausado en su exploración de las vibraciones de rock clásico con un marcado carácter alternativo. Un tema fresco y fácil escucha.

Rompiendo la dinámica de canciones de corta duración ‘Superego’ con casi ocho minutos, y siendo el tema mas largo del álbum, nos devuelve a los oscuros pasajes de carácter gótico. Acordes susurrantes embutidos en esa atmósfera de suave psicodelia se van sucediendo en un tono melancólico y oscuro. Buenos pasajes de guitarras y un envoltorio de sonidos atmosféricos aportan el tono vintage a un corte dual, que nada entre las aguas del rock gótico y la psicodelia.

 The Kings Of Frog Island

Kozmik Artifactz

Reseña: DEEP VALLEY BLUES.- ‘III’

Canciones ruidosas y directas que no se andan con rodeos y que muestran el amor por el blues y los ásperos sonidos desérticos. Garra y fuerza, en canciones herederas de los pioneros de los 70’s que reflejan un carácter primitivo. Sus trepidantes ritmos, aderezados con buenas dosis de fuzz, nos hacen galopar por desiertos sureños reposando en praderas psicodélicas para frenar su ímpetu. Oscilando entre pesadas vibraciones sludge, Stoner con acento southern impregnadas en blues psicodélico las canciones mantienen un magnífico groovy con el que enganchar al oyente. Si bien el sonido es pesado y rugoso, en cada tema encontramos momentos en los que la psicodelia hace acto de presencia para cegarnos con narcóticos momentos. Asimismo, los elementos de hard salvaje, siempre afloran en esta fiesta de rock crudo e indómito, con olor a humo cannabico y sabor a bourbon.

DEEP BLUES VALLEY son: Giando Sestito (Bajo y voz) Umberto Arena (Guitarras y coro), Alessandro Morrone (Guitarras) Giorgio Faini (Batería), acompañados de  Marco Veraldi alias Zagarus (Bretus y Lunar Swamp) (Armónica en “Epitaph-Noir Ballad”; contramelodías y coros en «Bronco Buster», «Smokey Mountain Woods», «Sun of the dead» y «Epitaph-Reprise«) y  Francesco Merante  (Bajo en «Mum darkwoods»).

‘III’ está disponible vía The Swamp Records.

‘Epitaph (noir ballad)’ abre el álbum rindiendo tributo a las hazañas del legendario bluesman Robert Johnson, su pacto mitológico con el diablo y el incertidumbre sobre el lugar de su entierro . Un heavy-blues stonerizado con riffs rugosos que desciendo a un abismo en el que el poderoso bajo y los solos ácidos nos impregnan de psicodelia intoxicante.  La sencillez de su estructura se condimenta con oscilaciones con la que consiguen mantener nuestra atención.

Rugosos y vibrantes riffs nos llevan en volandas en ‘Bronco buster’. Reflejando el lado más desértico logran aunar los dictados del stoner con momentos en los que la psicodelia se incrusta en su armonía. Un corte salvaje y rudo en el que la voz parece vomitar más que cantar aportando músculo a otro blues pesado. Una buena combinación de voces y coros hacen que el tema nos contagie su poderoso ritmo. Un sonido primitivo que marca el propósito de la banda. Empapado de fuzz, el tema inspira su letra en la atmósfera de los escritos oníricos de H.P. Lovecraft

Instalados en las vibraciones más pesada en la satírica, ‘Malley O’Mucy’, un corte quegalopa brioso a lomos de un corcel de fuzz. Vanalizando con critica contra el personaje que le da nombre con su visión del mundo políticamente correcta. Pinceladas psicodélicas amortiguan la fuerza de la canción. Su sonido primitivo se colorea con solos hirientes entre la densidad de su sonido arcaico pero resultón. Toda una inyección de adrenalina con elementos más propios del siglo pasado combinado con momentos del desert-rock más contundente.

 ‘Smokey mountain woods’ sin perder la fuerza, se desarrolla bajo atractivas melodías. Su intenso ritmo contrasta con el difuso sonido de unos riffs que se descabritan provocando esguinces cervicales. Hard-rock con ganchos impactantes de riffs stoner consiguen insuflarnos un buen chute de energía. Si se activan tus articulaciones es que estas muerto. Otro tema salvaje enriquecidos con momentos de calma lisérgica sin renunciar a su contagioso ritmo. La canción describe la belleza de un paisaje de montaña en Calabria, un área donde se puede redescubrir la paz y la serenidad, el título es un tributo al «Parque Nacional de las Montañas Humeantes» en los Estados Unidos

Con un fantástico groovy ‘Phobos’ conjuga elementos desert-rock y hard rock entre buenas dosis de fuzz. Áspero, pero contenido, el tema gravita entre constantes cambios de ritmo sin perder su esencia. La banda exorciza sus fobias con una fiesta rebosante de cerveza y nebulosas de humo cannabico.

‘Talisman’ es otro corte en el que los italianos se toman una pausa. Mucho más atmosférico el tema sirve para acertados pasajes de guitarra que se superponen creando un escenario narcótico prescindiendo de voces. Uno de los temas más psicodélicos del álbum en el que no bajan el nivel.

Los contagiosos y crudos riffs de ‘Pills of darkness’ nos llevan a un embadurnado escenario de southern metal y sludge. La aguardentosa voz para vomitar las estrofas entre una horda de sonidos difusos y una erupción de tambores. Sin renunciar a solos penetrantes, construyen un corte denso y pesado con su toque psicodélico que versa. sobre la adicción a los ansiolíticos  

Versando sobre la esquizofrenia, usan por primera vez el italiano en el ardoroso ‘Maschere’. Un tema quejuega con el blues y el hard rock más corrosivo en su apertura antes de sumirnos en una ciénaga humeante con narcóticos pasajes chamánicos. Un tortuoso paseo en el que no faltan rugosos y pesados riffs.

Desbocando la caballería ‘Sun of the dead’ se ve impulsado por una estela de fuzz dejando un rastro desolador. Manejando con maestría el hard rock, el blues y el Stoner mas tosco, consiguen una canción con gran gancho en la que describen los últimos minutos de la People’s Temple, la secta que vio como líder al reverendo Jim Jones, y el suicidio masivo que seguido en noviembre de 1978.

Dinámico y transformando el blues en stoner‘Epitaph (reprise)’ nos golpea con la rabiosa voz en un minuto y medio rebosante de intensidad y crudeza.

‘Mum darkwoods’ cierra el álbum con un blues lento y sosegado sobre acordes acústicos que contrastan con la fuerza de la mayoría de los temas del álbum.  Un plácido paseo de dos minutos de melancolía, evocando el dolor por la pérdida de seres queridos.

Deep Valley Blues