Reseña: HYPNOTIC FLOOR.- ‘Odd conjectures’

El segundo álbum de los austriacos HYPNOTIC FLOOR nos ofrece ocho brillantes canciones que cambian sus formas con gran habilidad. El crisol de estilos que confluyen en cada una de ellas, hace que ‘ODD CONJECTURES’ se postule como un álbum ecléctico pero lleno de riqueza. Todo un tesoro por descubrir en el que encontramos vibraciones progresivas mas propias de los 70’s, ecos west-coast, ritmos hard-rock y momentos de psicodelia exótica herederos del anatolian-rock. Canciones efervescentes que rescatan el legado de los 60’s con toques de garage-rock entre ritmos de vocación kraut y buenas dosis de psicodelia. Estamos ante una auténtica bacanal de vibraciones vintage que crean un caleidoscopio sonoro inquieto a la vez que lisérgico.  El álbum me llego sin hacer ruido, pero cada vez que lo escucho, me parece un álbum mejor, a pesar de que la primera vez no me transmitió todo el potencial que tienen sus canciones. Unas canciones camaleónicas que se van transformando internamente para mostrarse resplandecientes y frescas para el oyente. Ecos Jethro Tull, guiños ZZ Top se unen a este espectáculo vintage repleto de ritmos contagiosos y con el espíritu de Syd Barret en el horizonte. Rectificar es de sabios, así que, mi enmienda llega con esta reseña que espero haga justicia a un trabajo notable que es todo un soplo de aire fresco.

ODD CONJECTURES’ está disponible vía Stonefree Records.

El álbum abre con un tema monumental. ‘Toxo’ recoge las vibraciones progresivas de los 70’s para remodelarlas y hacer de la canción un tema que sabe beber de la fuente del Stoner contemporáneo, así como de la psicodelia. Escapadas psicotrópicas de una gran densidad habitan en el mismo entorno que sus atractivas melodías. Con una atmósfera vintage y ecos de los Jethro Tull de finales de los 70’s.

‘Feed the optopus’ juega con un sonido más campestre que oscila entre distintas vibraciones y con sus magníficas armonías vocales. Fuertes tambores, buenas guitarras y unas cuidadas voces y coros crean un tema colorista y fresco alejado de convencionalismos y en el que los ecos west-coast aparecen con sutileza. Momentos retro, psicodelia y algún elemento progresivo conforman una canción que suena muy americana.  Con una bacanal sónica, el tema se encabrita en una locura de ritmos y riffs.

Tomando elementos exóticos, ‘Mi go’ con su pegadizo ritmo parece explorar los sonidos orientales para incorporarlos a su esencia psico-progresiva. Una melodía usada como base, hace que el tema gravite en un entorno luminoso en el que no faltan momentos de intensidad y pesadez. La influencia del ‘anatolian-rock’ está muy presente en una canción versátil y llena de ganchos.

Emulando a ZZ TOP, ‘Plastic children’ nace de una combinación de ritmos boogie-blues, y una atmósfera psicodelia de tintes vintage. Arrolladoras vibraciones que se balancean para contagiar al oyente de su narrativa se conjugan con un irreverente espíritu garagero. Sin duda todo un estimulante para los sentidos.

Asentados en sonidos más propios del medio-oeste ‘Highway man’ gravita entre estas vibraciones y la psicodelia pop de los 60’s. Una perfecta conjunción entre la frescura y lo añejo a ritmo de blues bañado con unas gotitas de psicodelia.  Y ecos West-Coast.

Dando un giro a su sonido, ‘Snail’ nos hipnotiza con sus ritmos kraut. Sin salir de la atmósfera vintage, el tema se visto látex entre efectos espaciales. Evocando a una banda sonora de serie B de los 60’s la canción contiene pegadizos estribillos.

‘Tagaloa’ con casi diez minutos se convierte en el tema mas largo del álbum. Usando la atmosfera vintage para con un bajo magnético y una guitarra bailarina ofrecernos melodías del pasado. Una canción mutante que va tornando su aspecto entre vibraciones progresivas hacia una psicodelia impregnada de fragancias narcóticas y un halo lisérgico más propio de Syd Barret. Incluso en los momentos mas pausados, el corte no pierde el ritmo en ningún momento.

Retomando los hipnóticos ritmos kraut ‘Beinwärds’ cierra al álbum con un trance robótico de psicodelia aromatizada. Elementos kosmiche de nítida vocación espacial, aparecen aportando una intensidad sideral. Toda una tormenta de meteoritos que contrasta con calmados pasajes en los que todo parece gravitar nos llevan a corte futurista, intenso y aturdidor. Surcos imantados para el oyente caiga en su interior caleidoscópico.

HYPNOTIC FLOOR

StoneFree Records

Reseña: CLYDE VON KLAUS.- ‘Moonbeams’

MOONBEAMS’ el nuevo álbum del texano CLYDE VON KLAUS, es un álbum de difícil clasificación. Ruidoso, crudo y diferente, es un viaje sonoro en el que dimensiones como tiempo y espacio, quedan difuminadas. Influenciado por el rock de los 70’s, las vibraciones desert-rock toman un matiz cósmico, en el que la psicodelia, los ecos proto-metal, el garage-rock y los pesados riffs Stoner, doom, incluso con sucios momentos sludge, adquieren un nuevo sentido. Un álbum extravagante que no tiene complejos en transitar por turbulentos ambientes hardcore, new wave, grunge y tantos otros. Un cóctel intoxicante, nebuloso y lisérgico en el que una magnética voz vomita atractivas melodías en unas canciones que cuentan historias de adicciones, pérdida, amor redención y venganza. Toda una oda a las esperanzas y horrores de los sueños y un álbum en el que encontrarás canciones con sonidos familiares, pero que tienen su propio ADN. Sin duda un trabajo sorprendente con muchos atractivos para sumergirte en él.

Todas las canciones escritas grabadas e interpretadas por Clyde Von Klaus en los estudios Pirate Eye en Hutto, Texas desde agosto hasta septiembre. 2021.

Mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound en Dallas Texas. Arte de portada por droned. eu. Fotos por CVK.

Con fuertes ritmos pesados ‘Ale of extractions’ trata de emerger de nebulosas lisérgicas con un marcado espíritu 70’s. Una estela de fuzz de inspiración HAWKWIND impulsa el corte a una confluencia astral con vibraciones desert-rock.  

Ruidoso y más alternativo, ‘Concede’ contiene apacibles melodías vocales entre la densidad de unos riffs que parecen querer coger el rebufo del tema anterior. Turbio, pesado, pero a su vez fascinante.

Envuelto en una extraña espiral en la que lo espacial se une a plomizas vibraciones The Harbor Unites the Deluded’ pone el punto psicodélico a este ecléctico álbum. Fuzz intoxicante con vertiginosos ritmos e incrustaciones estilísticas conforman un tema frenético y nebuloso.

Sin salir de ese espacio difuso,’ i’m so right’ persiste en la conjunción de voces melodiosas y ritmos potentes, en esta ocasión con armonías más contenidas y oscuras.

Con un acento Stoner ‘Detonation’ nos envuelve entre pesados riffs y con unos teclados vintage así como añejos solos ácidos. Ecos desert-rock combinados con vibraciones de los 70’s construyen un tema diferente sin perder la esencia del músico de Texas. Las melodías vocales juegan un papel fundamental en el corte.

En menos de tres minutos ‘Broken novelty’ pone la pausa con repetitivos acordes y un groovy que se acelera tomando elementos garage rock. De nuevo encontramos buenas melodías vocales que hacen cambiar el carácter de la canción.

‘Black eye’ nos devuelve a un entorno más pesado con el legado de Sabbath muy presente. Rabia y energía arropados por una oscura atmósfera y momentos Stoner.

Sucios ritmos garage con vocación punk aparecen en ‘Feel fell in’. Su rugoso sonido es coloreado con pinceladas psicodélicas insertadas entre sus oscilantes y turbios surcos.

Con una entrada terrorífico ‘No more words’ se despeña por un precipicio sludge con voces salidas de ultratumba el tema nos arrolla sin perder de vista el proto-metal 70’s. Ciertamente sorprendente la combinación y alternancia de voces y de carácter.

Para cerrar ‘Bring back to smile’ cambia la decoración con melodías poppies convirtiéndose en la canción más suave y floral del álbum.

Clyde Von Klaus – band page

Reseña: SPIDERGAWD.- ‘VI’

Lleno de ganchos, melodías pegadizas, riffs contundentes y ritmos vibrantes, ‘VI’ es un trabajo compacto y sin muchos altibajos, en el que definitivamente SPIDERGAWD se ven seducidos por el heavy-rock de finales de los 70’s y primeros 80’s. Esta evolución de un sonido más experimental y progresivo, hacia un escenario heavy rock, se traduce en canciones rebosantes de vitalidad y de fácil escucha. Sus ocho canciones entran a la primera y en ellas encontramos la influencia de bandas como RAINBOW y sobre todo THIN LIZZY, pero ofreciendo una particular versión noruega de las vibraciones NWOBHM de los ochenta. Una magnifica producción consigue que el sonido del álbum sea impactante para el oyente, permitiendo apreciar todos los matices de unas canciones sólidas y llenas de fuerza. Secciones de ritmos constantes continúan incidiendo en la fórmula con la que los noruegos sorprendieron al mundo. Con un menor protagonismo del sonido del saxo, tan fascinante en sus álbumes anteriores, esta nueva versión de la banda me motiva menos que sus primeros trabajos, pero lo cierto es que SPIDERGAWD tienen calidad suficiente para hacer lo que quieran libremente, porque todo lo que hacen, lo hacen bien.

SPIDERGAWD son: Per Borten (guitarra, voz), Kenneth Kapstad (batería), Rolf Martin Snustad (saxofón), Hallvard Gaardløs (bajo) y Brynjar Takle (guitarra)

‘VI’ está disponible vía Crispin Glover Records/ Stickman Records.

‘Oceanchild’ nos envuelve en una vorágine de riffs heavy-rock llenos de épica. Los habituales ganchos vocales aparecen en un corte con un fantástico groovy y estribillos pegadizosLa dinámica instrumentación coquetea con elementos progresivos y algún momento AOR rememorando el rock de los 80’s. La banda se luce en batallas de guitarras que nos ofrecen atractivos solos superpuestos.

Con un sonido más propio de RAINBOW ‘At rainbows end’ se muestra rabiosos y lleno de fuerza. El buen uso de las voces contrasta con la fuerza intrínseca en la canción. Los giros melódicos son siempre un aliciente en las canciones de los noruegos, y esta es un claro ejemplo. En el tema se intuyen también algunas influencias THIN LIZZY.

Sin salirse del guion ‘The running man’ índice en el legado de los irlandeses, con ritmos vibrantes y estribillos pegadizos. Enérgico, y con riffs oscilantes, la canción está llena de frescura y de solos virtuosos que asoman entre la densa y tupida base rítmica.

Alegre y divertido, ‘Into the Deep serene’ tiene unos ganchos en forma de estribillos en los que nuevamente THIN LIZZY se asoma por las composiciones de los noruegos. La canción parece más propia de finales de los 70’s. Sin apabullar y con un sonido algo contenido, la banda se centra en las melodías.

‘Prototype design’ explota entre ruidosos tambores y un groovy pegadizo. Sabiendo modular la intensidad, el tema se esconde entre una cortina de sonidos borrosos y en él encontramos elementos progresivos entre sus hordas de puro heavy-rock. El papel de las guitarras destaca sobre sus estribillos, algo que a estas alturas no debería sorprendernos. La armonía se dota de un cierto exotismo haciendo que resulte completamente sugerente.

En una atmosfera aparentemente más psicodélica ‘Yours truly’ se desarrolla entre embestidas de heavy-rock balanceándose grácil entre sus melodías, en esta ocasión con un aire algo más áspero. NWOBHM en versión noruega.

Mas ganchos heavy-rock nos trae un tema como ‘Narcissus eye’. Aquí algunos estándares del género vuelven a aparecer siguiendo la estela de bandas como Rainbow. El tema contiene algún guiño progresivo entre sus embestidas de metal.  

‘Morning st’ cierra el álbum en tonos hard-rock guiados por trepidantes ritmos.Un ímpetu que saben frenar a tiempo para proporcionar al oyente un aliciente para seguir con su escucha. Los coros y melodías llenas de gancho nos invitan a nueva fiesta de heavy-rock.

Spidergawd

Stickman Records

Crispin Glover Records

Reseña: BENTREES.- ‘Two of swords’

Desconocidos hasta ahora par mí, el dúo italiano BENTREES, me sorprenden con su segundo álbum ‘TWO OF SWORDS’. Un álbum que consigue entrelazar narcóticos momentos heavy-psych, con cegadores riffs Stoner empapados de fuzz, y un groovy más propio del proto-metal de los 70’s. Un álbum narcótico, con mágicos momentos psicodélicos y una gran agilidad en el desarrollo de sus largas canciones. Mantener al oyente atento y sumido en la trama con largos temas, no es tarea fácil, pero BENTREES lo hace con facilidad.  ‘TWO OF SWORDS’ es un trabucazo de psicodelia pesada, turbia y arenosa, pero un innegable espíritu 70’s. Parece como si BENTREES no tuvieran definido su sonido, ya que en cada canción encontramos un coctel sin agitar de stoner ortodoxo, bellos momentos de psicodelia pesada, y un innegable espíritu 70’s. Sin embargo, esta conjunción de elementos y estilos, la logran aglutinar con acierto en sus canciones, lo que me hace pensar, que no quieren renunciar a nada y ahí reside la seña de identidad de su sonido. Las canciones contienen letras introspectivas, referencias a su tierra natal y la conexión con la naturaleza. Estas las hacen ondular con fases de pesadez y fuzz, en contraposición con pasajes de psicodelia narcótica y hechizante impregnada en unas gotitas de blues y hard primitivo. Así la banda cierra el círculo con cada tema, aciendolo morir en mismo lugar en que comenzó. Un interesante trabajo de una banda a seguir, para comprobar la evolución de un sonido prometedor que me da la sensación de que tiene margen de ser pulido, pero que, en cualquier caso, resulta fascinante.

‘TWO OF SWORDS’ está disponible vía través de Argonauta Records.

.La banda nos comenta: ‘TWO OF SWORDS’ se compone de seis pistas de rock pesado; habla de la dualidad en sus múltiples formas y nos abre nuevos caminos musicales. En este viaje sónico, pesados riffs y tambores fuertes se encuentran con paisajes psicodélicos, cada canción cuenta una historia que de alguna manera tiene contornos ambivalentes.

En una conjunción de doom, de proto-metal y de psicodelia pesada nos sumerge ‘Sunrise And Sunset’. Una cadente línea de bajo entre efectos va dando forma a un corte turbio y nebuloso. Con vibrantes momentos heavy-psych, el tema va evolucionando a una atmósfera más propia de los 70’s, con emocionantes y crudos momentos de buen proto-metal. Con un cierto carácter chamánico los italianos hacen un buen uso de voces y coros, creando un ambiente narcótico. Pesado, pero con un groovy contagiosos, al que es difícil no caer rendido.

Tras los 8 minutos llenos de intensidad del tema de apertura, ‘Yellow’, también con ocho minutos, se desarrolla en una atmósfera menos pesada. Con suaves acordes evocadores de la música ancestral, se va construyendo un tema que explota en una tormenta de fuzz. Riffs crudos y plomizos, y una nueva mirada a los 70’s en su melodía, hacen que el tema conjugue los sonidos heavy-psych de espíritu Stoner, con el legado de aquellos pioneros de melenas largas y pantalones de campana. Ensoñadores pasajes ponen la calma en la parte central del tema, creando un entorno balsámico. Lógicamente, el tema tiene un final épico con momentos de gran intensidad.

‘Hermit’ mantiene el nivel con envolventes acordes de guitarra ácida y narcótica. Como si tratara de echar un sortilegio sobre el oyente, los italianos nos hipnotizan antes de zarandearnos con su pesadez. Sabiendo conjugar el hard-rock salvaje y primitivo con una horda de fuzz arenoso. Serpenteando por esos territorios hostiles y rugosos, van descendiendo a prados acolchados. Allí despliegan todos sus encantos psicodélicos, impregnando el ambiente de sustancias psicotrópicas en forma de magnéticas melodías.  

De nuevo en esa frontera entre la psicodelia pesada y el Stoner ‘Brain war’ suena crudo y sucio. Usando las voces para salir de su cegadora atmósfera, con ese carácter añejo, crear una cortina sónica con una nube de riffs difusos. Con la sombra de Sabbath en el horizonte y algunos momentos más psych, estamos ante un corte áspero por fuera, pero completamente lisérgico por dentro. Manteniendo la estructura con ondulaciones de intensidad en las que la calma aparece en la parte central, el tema no tarda en retomar tortuosos caminos.

Con 11 minutos ‘Flowing waters’ se decanta por una apertura en la que la melodía nos sume en entorno de psicodelia mística y chamánica. Obviamente la cabra tira al monte, y BENTRESS no puede renunciar a golpear con su arsenal de riffs pesados. Subidas de intensidad que nos sacan del trance letárgico en el que consiguen sumirnos con un sonido narcótico y adormecedor de los sentidos. Esto no evita que en sus entrañas habiten buenos momentos de intenso hard-rock entre su atronador y turbulento sonido.

‘Dust and gold’ esconde las mas bellas fragancias lisérgicas de todo el álbum. Magnéticos pasajes de psicodelia ensoñadora nos seducen con toda su belleza entre ecos Sabbath y momentos de fuzz intoxicante. Un tema lleno de emotividad que parece jugar con el oyente con sugestivos momentos en los que destapan el tarro de las esencias. Por este sendero lleno dietilamida, la banda consigue conquistarme con un apasionante corte de psicodelia aromática y balsámica. Solo queda esperar ver cómo evoluciona el sonido de los sardos en futuras entregas.

Bentrees

Argonauta Records

Reseña: THUS LIVE HUMANS.- ‘Light of Ancient Times, Vol. 2’

El dúo francés compuesto por Jérémy Payan (guitarras, teclados, bajo y batería) y Lucas Serra (guitarras y voces), THUS LIVE HUMANS, acaba de publicar el volumen segundo de su álbum ‘LIGHT OF ANCIENT TIMES’. Un esperanzador álbum que transmite un viaje entre pesadillas y esperanzas de que brille una nueva luz, a través de delicadas canciones que beben del manantial de la psicodelia. Pausados tragos que se enriquecen con buenos momentos de blues y ocasionales embestidas Stoner., así como ciertos coqueteos con el jazz. Desde su cálida y reconfortante voz, hasta los solos de guitarra incluidos en sus canciones, nos llevan a ese viaje tan repetido a lo más profundo de los 70’s. Sus cuidadas melodías sirven de plácido susurro al oyente entre duelos de guitarras y excursiones a otros entornos estilísticos en los que se visten de gala para ofrecer un sonido sofisticado. Húmedos pasajes de blues pantanoso conviven con pasajes más propios de Pink Floyd en contraste con las montañas de fuzz y overdrive rebosantes de fuerza. Hard rock con medios tiempos en un conjunto de cautivadoras canciones llenas de magnetismo. Incluso podríamos hablar de un ‘verso libre’ dentro de la escena pesada francesa, pero precisamente eso es lo que les hace tan fascinantes. THUS LIVE HUMANS componen sus canciones con una estructura sencilla heredera del rock clásico, pero saben como moldearlas para que se muestren seductoras. ‘LIGHT OF ANCIENTE TIMES’ es un álbum que se digiere bien, y que contiene oscuros momentos Sabbath y un tema final, en el que a lo largo de 15 minutos nos ofrecen su mejor versión como banda, imprescindible.

El blues pantanoso abre el álbum con ‘Bring the night’ y sus pausados y húmedos pasajes vocales. Susurrante, va evolucionando entre suaves melodías, riffs punzantes y un bajo crujiente, hasta convertirse en un corte de rock clásico.

‘The run’, con sus casi siete minutos, se muestra más oscuro y pesado. Con elementos del Stoner rock y una cautivadora voz, el tema oscila contoneándose. Seduciendo al oyente con un tempo ágil, oscuro pero cautivador, nos lleva a un espacio psicotrópico. Allí, los solos guitarra reparten su acidez en una orgía lisérgica, arropada por un fuerte ritmo stoner.

Mas elegante y sofisticado, la conjunción con acordes acústicos y ese denso bajo de ‘What’s in your mind’ nos invita a un espacio en el que el blues y jazz aparecen con sutileza. Acolchado, pero con una base sólida, el corte contiene buenas melodías y coros. Al igual que en los cortes anteriores, el lucimiento de la guitarra aparece en la segunda parte de la canción. Siempre con ese fantástico groovy, el tema concluye con bellos acordes de guitarra acústica en tonos clásicos.

‘Hear my prayers’ vuelve a hechizarnos con una lograda apertura de bajo. Blues con unas dosis de psicodelia humeante entre riffs hard-rock 70’s. Absorbiéndonos con ese groovy cautivador, su sonido difuso nos envuelve en un cautivador entorno sonoro.

El blues regresa con más fuerza en ‘The wake’. Con un sonido ortodoxo, pero algo endurecido, el tema avanza contoneándose entre seductoras y cálidas voces. Con riffs crujientes elevando la intensidad, el tema oscila entre los chamánicos momentos de psicodelia y la aspereza de las vibraciones Stoner. Sin duda, su cautivador groovy hace que tus articulaciones oscilen en un gratificante balanceo.

El álbum cierra con una canción que por sí misma, hace que este ‘Vol. 2’ merezca la pena. Los quince minutos de ‘‘Light of Ancient Times’ con el misticismo de su apertura,sus inclinaciones floydianas, y ese aroma a blues pantanoso son todo un regalo final para un álbum notable. Acordes de blues acústico con envolventes sonidos de folk medieval y esa susurrante y cálida voz van construyendo una atmósfera cortesana más propia de siglos pasados. Cinco minutos mágicos que dejan paso a una especie de hard-progresivo con suaves melodías. Optando por la calma construyen un relato de cuentos y leyendas de fácil digestión. Ya hemos comprobado como el dúo se toma su tiempo para hacer explotar sus temas, aquí, tras diez minutos de atmosféricos pasajes, el corte explota entre riffs pesados y solos asesinos. Todo un espejismo que no hace cambiar la vocación sosegada del tema, ya que éste, retoma ese espacio de calma. Alterado brevemente por un final más esplendoroso.

TLH – Thus Live Humans