Reseña: KALEIDOBOLT.- ‘This one simple trick’

Los fineses KALEIDOBOLT llevan tiempo labrándose su reputación como una de las bandas pujantes de la escena pesada de los últimos años. Su conjunción de sonido primitivos herederos del proto-metal de los 70’s, con elementos stoner y sus desarrollos progresivos, les hacen ser una banda particular y a la vez única. Así queda reflejado en su nuevo álbum ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’.  En este nuevo trabajo nada es como parece ser, ya que cada canción nos ofrece giros infinitos en su desarrollo, lo que convierte estas en un gancho fundamental para tener atrapado al oyente. Su proto-metal frenético hierve a fuego lento hasta conseguir un manjar de hard-progresivo, psicodelia, e incluso blues, pero ante todo estamos ante canciones elaboradas en las que nada parece dejado al azar. KALEIDOBOLT son un trio letal, capaz de aturdirte con riffs tóxicos y pesados, con bacanales de tambores estruendosos, y con hipnóticas líneas de bajo. Sonando más feroces que nunca, componer canciones euforizantes con las que de inmediato contagian al oyente con certeras andanas de riffs y melodías, en las que las voces juegas un papel importe y decisivo. Sus explosivas canciones no son únicamente la confirmación de la pesadez de la banda, sino que revelan que la composición de las mismas se realiza con cuidado y esmero, como reflejan las hechizantes voces coros y estribillos en ellas contenidas. En definitiva, estamos ante un apasionante e incendiario álbum, en el que cada una de canciones nos ofrece mil salidas diferentes, como si se tratara de una impostada improvisación en la que cada nota está milimétricamente medida, pero logrando que nada resulte fuera de sitio en este álbum de rock atemporal, compuesto por una banda inspirada. ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ reverencia a los crudos y primitivos sonidos de los 70’s, pero también a los dinosaurios del rock progresivo, lo que no impide que se muestre como un álbum innovador y lleno de fuerza y frescura. Un trabajo que hará despegar aún más a una banda infravalorada por un sector de la escena, y que, sin arrogancia, da un puñetazo en la mesa diciendo: ¡Aquí estamos!
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El propio Marco Menestrina define así ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’:  «Describiría este álbum como la batalla definitiva entre AC/DC y los dinosaurios del rock progresivo de antaño, o los primeros Metallica tocando canciones de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band».

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ está disponible a través de Svart Records.

KALEIDOBOLT son: Sampo Kääriäinen en guitarras, voz principal y teclados y Marco Menestrina en bajo, voz, teclados y percusiones son revitalizados por el nuevo miembro de la banda, el baterista Mårten Gustafsson .

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’” se grabó principalmente en E-Studio (un estudio grande y muy elegante en el sur de Finlandia) en agosto de 2021 y un montón de sobre-grabaciones y sesiones vocales en Wastement en septiembre/octubre (un lugar de ensayo muy usado en Tampere que ha sido el lugar de nacimiento de algunas de las mejores músicas rock psicodélicas finlandesas de la última década).
 
Todas las sesiones fueron supervisadas por Niko Lehdontie (mejor conocido por Oranssi Pazuzu & Kairon:IRSE! ) quien produjo y mezcló este álbum abrasador de blues de la edad de piedra y riffs aplastantes.

‘Fantastic corps’ abre el álbum de forma arrolladora. Sus turbios riffs de vocación retro parecen beber del legado de los 70’s para ser modulados con elementos contemporáneos. Hard rock rabiosos y crudo con buenas voces y coros. Amortiguando la fuerza de sus riffs con esas voces melodiosas, consiguen un corte equilibrado. Toda una espiral de sonidos pesados con un aroma vintage llenos de vitalidad.  El tema muestra dos facetas diferentes del trio finlandés, ya que si bien la primera mitad, escarba en el hard-rock primitivo, la segunda parte de la canción se desarrolla entre atmósferas psico-progresivas. Esto no quiere decir que la banda renuncie a sus embestidas de fuerza.

Si en la canción de apertura la banda se muestra ruda ‘I should be running’ comienza con suaves pasajes que se van tornando hacia un escenario más cercano al garaje rock y al rock de finales de los 60’s. el blues y elementos psicodélicos van tejiendo la particular tela de araña de la banda. Melodías aterciopeladas y una instrumentación cambiante van haciendo evolucionar la canción a un terremoto sonoro.  Solos infinitos, un bajo machacón y unos tambores inquebrantables, dan forma a un corte que indudablemente bebe del garaje rock, pero que no se queda ahí, ofreciéndonos momentos de gran intensidad. Para completar el círculo, el corte pasa por pausados momentos psicodélicos antes de retomar su desbocado caminar.

‘Merja-Liisa’ nace con un aire de romanticismo ofreciéndonos melodías florales como preludio de coloristas pasajes progresivos empapados de blues. Un claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de tomar diferentes elementos estilísticos para crear sus canciones. Entre atmósferas vintage, el tema se muestra más comedido en su intensidad que las canciones precedentes, algo que no le hace perder su atractivo.  

Manteniendo esos sutiles tonos garageros, ‘Weekend warrior’ es impulsado por una impactante línea de bajo sobre la que se colorean remolinos de guitarras y un zumbido persistente. De difícil calificación, la canción contiene elementos progresivos sobre una base psicodélica. Dinámico en su ritmo, el corte fluye incansable en un crisol de referencias sonoras con continuos cambios de intensidad y aspecto que hacen que resulte algo inconexo. Pero no nos engañemos, estas variaciones parecen ser algo completamente premeditado, lo que representa a la perfección la vocación de una banda sin complejos a la hora de ejecutar sus canciones.  

Tomándose su tiempo para despegar, ‘Border control’ nace de una introducción atmosférica embutida en un traje lisérgico. Toda cambia tras el primer minuto, desatándose una auténtica locura. Con el legado de los 70’s muy presente, la canción parece avanzar a trompicones entre ecos hard-prog y voces melodiosas. Combinando pasajes grandilocuentes con turbios momentos en los que los sonidos difusos parecen apoderase del tema en una auténtica montaña rusa de emociones.  

El crujiente sonido de la apertura de ‘Ultraviolent chimpanzee’ evoca momentos más propios del siglo pasado. Pero al igual que el resto de canciones contenidas en el álbum, la fusión de estilos, persiste en este tema que se sumerge en un espacio hard-progresivo enriquecido con vibraciones stoner y ecos proto-metal. Contrastando los momentos épicos con pasajes más acolchados, la canción acaba siendo seducida por un logrado espacio psico-progresivo en el que la melodía juega un importante papel.  

‘Walk on grapes’ pone el cierre a un interesantísimo trabajo en el que queda reflejado la calidad y creatividad de KALEIDOBOLT, una banda que continúa afianzándose en la escena como un referente de creatividad y calidad compositiva. Honestas vibraciones vintage envueltas en una turba de sonidos difusos que también dejan espacio a momentos de psicodelia chamánica.

KALEIDOBOLT 

Svart Records 

Reseña: WO FAT.- ‘Singularity’

Seis años después de su último álbum, las leyendas del blues psicodélico de Dallas regresan con su nuevo álbum ‘THE SINGULARITY’. Lo cierto que es que la espera ha merecido la pena, porque el séptimo álbum de los titanes WO FAT es un álbum aventurero y exploratorio, un álbum en el que los riffs pantanosos empapados de blues y fuzz, vuelven a narcotizarnos con sus pesados momentos lisérgicos. Con un sonido influenciado por los ecos más pesados de los 70’s, el sonido primitivo de sus canciones, llega cargado de distorsiones e impactantes momentos heavy-psych. WO FAT son unos veteranos en estas lides, y comprobar que se mantienen en forma, es todo un regalo para sus fans. Manejando con destreza las vibraciones proto-metal de los 70’s, impregnan éstas en un brebaje psicotrópico envuelto en humeantes atmósferas pantanosas. ’THE SINGULARITY’ llega con una magnífica producción y un tratamiento de las voces más enfocado si cabe, lo que a la postre, hace que estemos ante un trabajo notable y fascinante. Esta séptima entrega de los texanos cubre un amplio espectro sonoro, por lo que será satisfactorio, tanto para los fans de los sonidos más pesados, como para los amantes de la psicodelia cannabica. Con canciones que fluyen con un groovy que te atrapa, el trio golpea con contundencia con tambores vudú y ondas de riffs de guitarra templados por blues fundido, continuando con la tradición WO FAT  de mantener las cosas pesadas y difusas, pero también con ritmo, que con demasiada frecuencia, es un elemento que falta en gran parte de la música pesada moderna.

Puede escuchar los ecos de los gritos de campo y ese «funk de allá atrás» a menudo olvidado que alimenta el fuego que arde en lo profundo del pantano a la hora de las brujas. Puedes sentir la emoción de vivir al límite y vislumbrar un Coltrane fantasmal en tu visión periférica mientras se precipitan a través de jams improvisadas. Y todo esto con una implacable pesadez de metal que subraya letras apocalípticas que evocan visiones del fin de una era, y tratos negros de medianoche y las consecuencias cosechadas. Mientras WO FAT esté hablando un lenguaje familiar a los apóstoles del riff, no hay nadie que suene como ellos.


THE SINGULARITY’ está disponible en varias ediciones 2xLP, CD y digital a través de Ripple Music.

Su título puede referirse a un punto de inflexión ambiental más allá del cual son inevitables los bucles irreversibles de retroalimentación en cascada de la destrucción del clima; también puede referirse a un punto en la evolución de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático después del cual todo cambia y va más allá de lo que podemos controlar, lo que podría conducir a la destrucción de la humanidad. Estas ideas apocalípticas y basadas en la ciencia ficción también sirven como metáforas de la lucha por la verdad y la realidad frente a la desinformación, los hechos fabricados y el pensamiento sectario. En esencia, la batalla por el futuro de nuestro planeta y civilización. Fue grabado, mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound, Dallas, TX. La obra de arte fue creada por Eli Quinn.
WO FAT son:
Kent Stump – guitarra, voz
Zack Busby – bajo
Michael Walter – batería, percusión, armonía voz

‘Orphans of the singe’ abre el álbum con catorce minutos de WO FAT en su faceta más psicodélica. Tras una introducción atmosférica la canción se desarrolla en una atmosfera humeante. La banda se toma su tiempo para hacer despegar un tema con notables elementos psicodélicos. Con riffs poderosos relatando una cierta épica, el corte cuenta con una magnética línea de bajo que marca su devenir. Los ecos 70’s se asoman entre sus riffs stoner creando un entorno con mucho gancho para el oyente. Ondulante y cambiante, el dinamismo contenido en sus surcos, se adorna con elementos lisérgicos para crear un excelso paseo por sendas narcóticas custodiadas por la fuerza de sus riffs. Su acertada cadencia rítmica, muestra a la banda manejándose a la perfección en esos territorios rugosos en los que la estela de fuzz arenoso crea un efecto cegador. Sin duda, WO FAT tienen la maestría suficiente como para desenvolverse a la perfección en ambos escenarios, el pesado y el psicotrópico, y que sus solos de guitarra ácida empapada de fuzz son una herramienta para impregnarnos de sus genes psicodélicos sin renunciar a la pesadez de sus riffs. Una tortuosa travesía que concluye en un entorno pausado y contenido en el que no faltan los golpes de fuerza.

Las hostilidades se desatan en ‘The snows of banquo’. Aquí el sonido de la banda se decanta por golpear con sus riffs plomizos. Áspero, pero un fantástico groovy, el corte vuelve a tomar elementos proto-metal y hard rock llegados del siglo pasado. Pero innegablemente WO FAT son una banda cuya contundencia está contrastada, y eso se refleja en el carácter pesado de su base rítmica. Aderezando esta con buenas dosis de fuzz, los registros vocales oscilan en constantes subidas y bajadas de intensidad.  Este sonido turbio, es aderezado con buenos momentos heavy-psych en los que la guitarra se desgañita en largos desarrollos custodiados por hipnóticos y vibrantes ritmos. Un sonido propio y personal exento de monotonía.

‘Overworlder’ parece amontonar riffs en su apertura, antes de iniciar una nueva exploración de vibraciones lisérgicas. Ritmos casi funky y buenas dosis de wah wah, la guitarra se desdobla creando un sonido estratificado bajo la intensa mirada de un a línea de bajo inquebrantable. Siempre con ese tono 70’s, los contagiosos riffs consiguen crean un tema atractivo y sólido en el que la fuerza se conjuga con un buen groovy y la suficiente contundencia. Sus doce minutos de duración dejan el suficiente espacio para que la banda ejecute distintos estilos sin renunciar a su verdadera esencia arenosa. Esto es uno de los elementos diferenciadores de WO FAT con otras bandas pesadas, ellos no se encasillan y saben colorear su sonido de distintas vibraciones, con el fin de enriquecerlo notablemente.

Con toda la fuerza stoner, ‘The unravelin’ es de esas canciones que te arrolla con la fuerza de unos riffs arenosos empapados de fuzz. Con reminiscencias heavy-rock, el riff principal golpea una y otra vez entre ecos de blues y vibraciones crudas y directas. Sin duda una de esas canciones que define el sonido de WO FAT se han venido labrando desde hace años. Un corte cegador que pasa por distintas fases sin perder en ningún momento su impactante ritmo. Toda una apisonadora para recorrer las rectas del desierto entre polvo sudoroso y ásperos riffs. En la parte central encontramos diabólicos riffs que ponen el contrapunto a las embestidas de su turbio y rugoso sonido.

En una atmósfera más oscura y narcótica ‘The Witching.’ Nos sume en un perturbador espacio chamánico. Naciendo de un zumbido perenne, la vocación psicodélica de los texanos aflora entre turbios pasajes de psicodelia pesada.  Transitando por la fina línea que separa el territorio del stoner del de las vibraciones heavy-psych, la banda se desenvuelve con desparpajo en un entorno que coquetea con el blues, pero que también lo hace con el doom por momentos.  Como contrapunto una melodía vocal más suave, colorea la embestida de sus plomizos riffs. WO FAT saben mantener el groovy de sus canciones, bien sean más pesadas o más psicotrópicas, algo que queda aquí de manifiesto. El fuzz intoxicante no falta a su cita, al igual que esos solos afilados que siempre aparecen en algún momento de unas canciones que son cualquier cosa, menos monótonas.

‘The singularit’ no baja el pistón en este paseo por territorios desérticos. Con elementos blues entre sus surcos, el tema es todo un rompe cuellos que pone a prueba las cervicales del oyente. Si eres capaz de mantener tu cuerpo en reposo es que estas muerto. Siempre versátiles en su propuesta, el enriquecimiento de sus canciones con distintas referencias estilísticas y giros en la trama, hace que cada una de ellas resulte atractiva para el oyente. Ritmos vigorosos, riffs poderosos, y las dosis adecuadas de fuzz cegador, componen la trilogía mágica de WO FAT, pero no solo eso, porque estos chicos tienen claro su propósito, ofrecer canciones sólidas, pesadas, y llenas de gancho.

Poniendo el cierre a este notable álbum, ‘The oracle’, con sus más de dieciséis minutos de psicodelia pesada es el broche perfecto. Ejecutado en forma de jam y con un vibrante ritmo, los devaneos ácidos de las guitarras, así como ese poderoso y magnético bajo conforman una canción con muchos alicientes para degustar entre humo cannabico. El frenesí de los tambores solo cede cuando el corte desciende a explorar espacios impregnados de thc. Narcóticos pasajes heavy-psych en los que los efectos y cambios de ritmo se suceden en una tortuosa travesía por los reinos de la psicodelia pesada. Siempre con un sonido difuso y perturbador, el corte pasa por distintas etapas superponiendo su sonido para hacer mutar el espíritu del corte.

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Reseña: THE SKULL GURU.- ‘Sofar nofar’

Presentando canciones más pesadas, THE SKULL GURÚ prosiguen en su nuevo álbum el camino en el punto en el que se quedó su último álbum bajo el nombre de SLAP GURÚ. Una evolución hacia un sonido más crudo y difuso. El blues y el hard-rock siguen estando presentes en un álbum que continúa bebiendo del inagotable manantial del rock de los 70’s, pero que a su vez, explora estilos más contemporáneos en una mezcla que funciona. Dejando algo apartadas las vibraciones folk, o los aires orientales, ‘SOFAR NOFAR’ se recrea más en las vibraciones proto-metal y hard-rock naciadas el pasado siglo, abofeteando al oyente con toda su fuerza retro. Creando unas canciones más oscuras, el cuarteto mantiene en ellas esa atmósfera vintage en la que tan cómodos se sienten. No faltan cortes de hard-progresivo, ni los habituales desarrollos psicodélicos, pero probablemente con un tono más rugoso de lo habitual. Así, sus canciones suenan auténticas, gracias a un sonido orgánico que nos traslada al corazón de los 70’s. SKULL GURÚ son una banda fantástica, y nuevamente, han creado un álbum fantástico, a la altura de su calidad.

‘A Crimson Fire’ bebe de la fuente de Sabbath ofreciendo riffs oscuros y un carácter retro. El tema contiene voces en línea Morrison aportando un tono trascendental que se va tornando más desgarrado con pinceladas de blues ácido. El corte cuenta con un groovy que cala fácilmente en el oyente, sin salirse del estilo hard-rock de inspiración 70’s. El corte finaliza aportado vibraciones de blues psicodélico.

En un giro estilístico, ‘Melting pot’ explota para escarban en el hard-rock vintage, con un tono colorista. Todo un torbellino sónico que muta su aspecto y en el que las voces adquieren un matiz más propio de finales de los 60’s. El contraste con su pesada estructura resulta bastante atractivo, lo que hace que se muestre con un sonido estereotipado. Todo un arco iris de sonidos vintage se dan cita en una canción con muchas aristas diferentes, pero con un objetivo común

‘Underwater’ abre con una melodía Beatles, para lanzarse al vacío impulsado por crujientes riffs y fuertes tambores. Su sonido alternativo se muestra mas rugoso de lo habitual, a pesar de que la psicodelia barroca parece estar presente, su estructura se acerca a un sonido más 90s. Como tantas veces, el puente de ida y vuelta entre 70’s y 90’s se recorre con gran facilidad. El caleidoscopio de las voces instalado en la psicodelia de los primeros Pink Floyd, logra encajar bien con sus trepidantes y cambiantes ritmos. A pesar de las influencias descritas, estaos ante una canción potente y cruda, que se suaviza con voces más acolchadas.

Si la banda se maneja bien con el blues, el hard-rock y la psicodelia, en ‘You own this road’ dejan patente que los ecos proto-metal tampoco tienen secretos para ellos. El fuerte ritmo de la pista nos lleva en volandas a los momentos más salvajes de la década de los 70’s. Un tema sudoroso y pesado, en el que algún elemento progresivo aparece en ese torrente de hard-rock indómito.

‘The risk is me’ nos hace bailar con sus contagios ritmos retro. Pinceladas de blues de garito con olor a bourbon y atmósfera humeante. Su sonido pantanoso se empapa de elementos de psicodelia narcótica y divertida. Una nueva invitación al baile con un groovy magnético y absorbente.  Una buena banda sonora para comenzar una noche de fiesta en algún club de carretera del profundo sur.

El trepidante ‘Rock & roll demonds’ golpea con riffs heavy-rock sobre una estructura de rock vintage. El aguerrido tema contiene solos asesinos y una nebulosa ambientación impulsada por un ritmo diabólico y contundente. Ecos proto-metal afloran en las voces para teñir de sonidos añejos un corte pesado y directo.  

En ‘Moon tide’ se conjugan vibraciones psicodélicas sobre un pausado ritmo con reminiscencias 90’s. Rock atemporal con buenas melodías y coros en una pista con tonos de melancolía y un sonido armónico más contemporáneo. El tema sirve de bálsamo tras las embestidas de pesadez de los cortes precedentes.

Cerrando el álbum ‘The mose’s down’ se desarrolla en una insondable atmósfera psico-progresiva. Mostrándose rugoso, el tema se contiene en su eclosión de pesadez ofreciendo unas armonías que serpentean en su avance dejando desarrollos de suma belleza y prescindiendo de las voces en esta ocasión.

The Skull Guru

Reseña: BBF.- ‘I Will Be Found’

En activo desde 2016 el trio italiano de retro rock BBF publica su álbum más maduro y personal. Este tercer trabajo mantiene el arraigo por los sonidos de los 60’s y 70’s, pero es una fuente de creatividad que mana del contraste entre el ruido y el silencio, así como de lo eléctrico y lo acústico, balanceándose entre gritos y susurros. El nuevo álbum de BBF tiene que ver con el contraste. Ruido y silencio, eléctrico y acústico, gritos y suspiros. ‘YOU WILL FOUND’ presenta una alternancia constante de todos estos elementos. Un álbum más nacido de la frustración de la pandemia, y que trata de transmitir al oyente los paisajes sonoros que brotaban de la evolución ye inspiración surgida en ese periodo. Con seis canciones palpitantes, en las que la psicodelia freak de finales de los 60’s se hermana con el hard-rock y el blues en una nueva excursión al pasado. Gravitando sus canciones en atmósferas vintage impregnadas en psicotrópicos, hacen que éstas, sirvan de imán para hipnotizar al oyente.  No faltan los tonos chamánicos en esta bacanal de vibraciones lisérgicas dando brillo a sus cautivadores temas. Sin duda, un álbum fascinante y sorprendente a la vez, que cualquier amante de los sonidos ácidos del siglo pasado no debería perderse.

‘YOU WILL FOUND’ está disponible vía Argonauta Records.

BBF son: Pietro Brunetti (bajo, sintetizadores y voces), Claudio Banelli (guitarras y voces) y Carlo Forgiarini (batería y percusión)

‘1 Freedom’ abre al álbum con sonidos de blues acústico y una voz susurrante. Con ecos el tema transita durante dos minutos por esa senda antes de explotar en una espiral de hard rock vintage llena de gancho. Un ritmo vibrante y unos estribillos pegadizos nos ponen en órbita.  Buenos pasajes de guitarra y tonos chamánicos ponen las dosis psicodélicas a una canción que palpita entre vibraciones retro más propias de los 70’s. el tema en su parte final sucumbe a los dictados de la psicodelia ácida.

Con magnéticos acordes psicodélicos ‘Cosmic surgery’ incide en esa psicodelia vintage de finales de los 60’s. Un espíritu freak que no tarda en expandirse bajo los dictados de un bajo poderos e hipnótico sobre el que se recuesta la melodía de la canción. Con una fusión de elementos garaje, de psicodelia y de hard-rock, el corte se desarrolla en una atmósfera psicodélica auspiciada por un caleidoscopio sónico invadido por efectos. Su tono contenido, habita entre bellos pasajes lisérgicos impregnados de aromas exóticos.

Sin salirse del guion, ‘Rise’ añade sonidos almibarados a sus genes psicodélicos. Bajo un entorno humeante y lisérgico, el tema reposa en pausadas melodías custodiadas por el cálido sonido del bajo. Un plácido paseo por un escenario netamente psicodélico con un poder terapéutico para el oyente, ya que sus narcóticos y balsámicos pasajes mantienen la calma sin que en esta ocasión se produzca la explosión sónica hasta los momentos finales. Aquí el tema retoma elementos hard-psych que lo enriquecen.

‘T. Rex’ con sus ocho minutos de duración, supone un espacio para escarbar en el garaje-rock de tonos psicodélico.  Un escenario vintage en el que la banda se muestra cómoda para ejecutar su sonido con honestidad. Pero no solo eso, ya que BBF saben cómo sumergirnos en espacios dominados por sonidos lisérgicos en los que el blues hace acto de presencia con un carácter chamánico. En esta senda la banda nos ofrece su mejor versión entre narcóticos desarrollos psicodélicos describiendo un entorno onírico. Tras el ‘viaje’ de la canción anterior, ‘Wake up’ incide en esa ambientación

B.B.F

Argonauta Records

Reseña: HÄLLAS.- ‘Isle of Wisdom’

Inmersos en su particular relato fantástico en el que los mitos y leyendas ancestrales se visten de rock progresivo, con momentos folk y heavy-rock, HÄLLAS presentan su tercer álbum siguiendo su personal estilo denominado por la propia banda :‘Adventure rock’. Si en sus dos álbumes previos encontrábamos más momentos de puro heavy-rock, en ‘ISLE OF WISDOM’ los suecos se siente definitivamente seducidos por el hard-progresivo de los 70’s. Con bandas como Yes, Nektar, Eloy, Genesis o Deep Purple en el punto de mira, pero sin renunciar a los ecos hard-rock y proto-metal, las guitarras se muestran esplendorosas bajo el acogedor manto creado por esos teclados vintage, unos teclados, que, junto a las delicadas melodías, son el eje argumental de todo el álbum. Fieles a sus historias medievales con toque ficticio, crean un nuevo canto nostálgico que genera grandes aventuras para el oyente. Su mítico y auténtico sonido vintage se recuesta en esta ocasión sobre unas canciones en las que predomina la melodía y los teclados en mayor medida que en sus álbumes previos, sin que esto signifique renunciar buenos momentos de heavy rock. Ponte la armadura y enciende las antorchas, ya que ‘ISLE OF WISDOM’ es un trabajo para rendirle tributo con una profunda escucha, ya que en él puedes disfrutar de fascinantes y bellas historias sonoras, en forma de canciones rebosantes de épica.

ISLE OF WISDOM’ está disponible vía Nuclear Blast.

HÄLLAS son:

Tommy Alexandersson – voz / bajo
Marcus Petersson – guitarra
Kasper Eriksson – batería / percussión
Nicklas Malmquist – organo / sintetizador
Alexander Moraitis – guitarra

‘Birth into darkness’ abre el álbum dándonos pistas de por donde irán los suecos en esta ocasión. Evocando los sonidos progresivos de los 70’s sus suaves melodías parecen recostarse en el legado de bandas como Yes o Eloy. Con un predominante sonido de teclados el tema se desarrolla en una atmósfera sombría en la que la épica aflora entre pasajes de atractivas guitarras. Un ritmo constante impulsa el tema entre ondulaciones de intensidad que nos sumen en un espacio más tormentoso sin perder sus genes progresivos.

En una cabalgata vintage, ‘Advent of dawn’ mantiene la vocación retro de la banda elevándola como juglares del siglo XXI sobre el legado de cuentos ancestrales. Mas pesado, pero sin declinarse por el heavy-rock que mostraban en sus álbumes anteriores, lograr equilibrar los intrincados pasajes de los teclados con coloristas melodías vocales y unas guitarra incisivas y potentes. Todo ensamblado con sumo cuidado para que nada suena estridente dentro de la tenue luminosidad en la que se desarrolla la canción. Sin duda escuchando la canción es difícil no pensar en atávicos momentos del pasado.

‘Earl’s theme’ pone de nuevo la pausa con bellos pasajes de guitarra y un bajo sólido y fornido. Aquí, los tonos GENESIS se perciben en una armonía que flota entre majestuosos sintetizadores. La narrativa de corte medieval aparece entre coros y estribillos encantadores. Una canción comedida que mantiene el nivel de intensidad sin sobresaltos. La magia y la épica presentes se perciben en una canción construida a la vieja usanza, pero en la que los detalles parecen perfectamente cuidados. 

Incidiendo más en sonido trovadorescos más propios del medievo, ‘The inner chamber’ nos empapa de bucolismo con un carácter pastoral. Sus suaves tonos la convierten en una de las canciones más plácidas de todo el álbum. Pasando por distintas fases, el tema nos ofrece en todo su esplendor el característico registro vocal de su cantante Tommy Alexandersson sobre un sinfonismo subyacente, especialmente en su parte final.

‘Elusion’s gate’ recupera los plácidos pasajes progresivos de aromas retro empapados de nostalgia. Estribillos y coros pegadizos habitan entre pasajes atmosféricos y bellas melodías. Los efectos de sintetizadores y los dinámicos pasajes de guitarra crean un tapiz sonoro lleno de matices vintage. Un fiel ejemplo de que estamos ante una de las bandas contemporáneas que mejor sabe reflejar en sus canciones esas vibraciones más propias de finales de los 70’s y primeros 80’s.

Elevando la intensidad y consecuentemente la épica, ‘Gallevants (of space)’ parece beber del legado de Purple en otro corte juglaresco que en esta ocasión incide en sonido más pesados sin renunciar a las bellas melodías predominantes en todo el álbum. Teclado, fuertes tambores y unas guitarras que se desdoblan ofrecen una canción impactante y contenida a la vez.  Son muchos los alicientes ocultos en una canción que nos desvela en cada nueva escucha mas y mas alicientes. Todo el arco iris sonoro de Hällas parece contenido entre unos surcos evocadores de lo que realmente son los suecos. Cabalgatas épicas de rabiosas guitarras que se contonean en sus riffs completan esta fascinante y elaborada canción. 

‘Stygian depths’ se sustenta en vibraciones hard-progresivas con unos profundos teclados y un ritmo incesante e imperturbable que opta por la contención para trasmitir de manera más profunda el relato de la banda. Otro ejemplo de que estos chicos miran al pasado sin rubor y continúan creando relatos épicos que recogen la tradición ancestral que sirve de leitmotiv al quinteto.

‘The wind carries the word’ el tema más largo del álbum, nos proporciona la perfecta combinación de pasajes fornidos y virtuosos entre sutiles melodías que ondulan en su intensidad constantemente. Relajados pasajes permiten a la voz tomar el protagonismo antes de subir la intensidad con armonías llenas de atractivo en la que la conjunción de Purple se encuentra con los dinosaurios del hard-prog de los 70’s. Pausados momentos evocadores del legado de Yes aparecen con sigilo para erigirse como protagonistas de los soplos más pausados del álbum. Todo un espejismo que se llena de épica elevando el tema a un espacio de monumentalidad. Siempre controlando el tempo de la canción, el corte va y viene por ese espacio juglaresco más propio de los relatos del pasado. La intensidad heavy-rock de algunos de sus desarrollos logra ser amortiguada con bellos melodías ricas en texturas y en matices. 

Hällas

Nuclear Blast