Reseña: SLEEP MOSCOW.- ‘Off the sun’

OFF THE SUN’, el segundo álbum del trio sueco SLEEP MOSCOW es toda una oda al romanticismo en la que los talentos de Petter Kindström, Eric Nilsson y Arvid Hällagård se unen para crear un álbum sobresaliente. Un álbum conceptual con conmovedoras canciones con un arco de la historia que se extiende desde el principio, hasta más allá. Como una vieja película de ciencia ficción soviética o una conmovedora novela, es una historia mesurada de un cosmonauta que sale de una tierra moribunda y deja todo atrás en busca de algo más grande. A ‘OFF THE SUN’ le invade la melancolía, la tristeza romántica adornada con elementos clásicos y la profunda y maravillosa voz del cantante de Greenleaf, Arvid Hällagård. Un álbum casi depresivo que transmite al oyente todo su mensaje a través de atmosféricos temas en los que la psicodelia y especialmente los elementos clásicos, aportados por los elegantes acordes deun piano ensoñador. Bajo una atmósfera oscura y plácida, cada canción nos seduce a través de lánguidos sonidos llenos de sentimiento. Pocos álbumes he escuchado en los tiempos que me han transmitido tanto como este. Alejado de lo ruidoso y de la pesadez, los temas son compuestos como un vehículo para transmitir al oyente, desde lo más profundo del alma, los sentimientos de unos magníficos músicos. Casi minimalista, ‘OFF THE SUN’, a buen seguro seducirá también a los amantes de los sonidos pesados, porque un buen melómano, sabe discernir cuando la música es buena, sabiendo apreciar un producto ‘gourmet’, y sin duda ‘OFF THE SUN‘, lo es.

‘OFF THE SUN’ esta disponible vía Majestic Mountain Records.

El álbum abre con ‘Home’, un breve tema instrumental a modo de introducción que ya nos da pistas sobre el contenido del resto del álbum.

‘Light Will meet us’ fue uno de los sencillos que la banda sueca nos adelanto previamente, y en él se resume el espíritu de un álbum que flota en una triste y oscura atmósfera en la que la melancolía lo envuelve todo. La cálida y seductora voz de Arvid es sustentada con una instrumentación que se deja seducir por la tristeza creando un paisaje de romanticismo clásico. Sin riffs pesados, y con un sonido oscuro, la canción es amortiguada con elegancia en calmados y por momentos inquietantes pasajes. Con una segunda voz el tema tiene un trasfondo difuso con un sonido grave y lánguido. La tristeza como personaje principal de una trama que refleja angustia y desolación. Los elementos clásicos sobre los que se construye el tema serán una constante en todo el álbum.

Ahondando en ese estado casi depresivo, ‘Gift of life’ nos acaricia con suaves melodías en las que la melancolía transmite un estado de ánimo en el que la tristeza cubre todo. Lleno de belleza, el tema se desarrolla creando paisajes llenos de romanticismo. Sus tonos grises realzan la maravillosa voz de Arvid, auténtico protagonista del sonido del álbum. Elegantes armonías y los tonos grises dotan de un espíritu vintage al corte. La discreta instrumentación aporta el sosiego a un relato introspectivo en el que los sentimientos afloran con naturalidad.

A continuación ‘Of the sun’ da una vuelta de tuerca mas a un álbum dominado por la tristeza y la añoranza. Susurrante y sencillo, el tema no necesita de artificios para transmitir al oyente un estado de ánimo en el que el piano acompaña las delicadas estrofas. Con un carácter protector, la melodía parece proteger al oyente con toda su sensibilidad. Un claro ejemplo de que se puede componer canciones maravillosas prescindiendo de elementos pesados. Mágico y acogedor, el corte describe la nostalgia del pasado con gran destreza.

‘Memories’ incide en esa nebulosa atmósfera gris con una apuesta clásica en la que el romanticismo nos muestra su lado más reflexivo. Algo mas de dos minutos instrumentales de susurrantes pasajes instrumentales casi a modo de interludio.

Con sus mas de cinco minutos y convirtiéndose en la segunda canción de mas duración del álbum ‘Far beyond gone’ vuelve a hacer que la voz nos hechice con sus suaves estrofas. Acompañada de una sutil instrumentación el silencio se presenta ante nosotros en una estancia gris. Una nueva oportunidad para comprobar de lo que es capaz de hacer Arvid con su voz, su capacidad para transmitir sensaciones que nos hacen poner la piel de gallina. Doblando las voces la estela de romanticismo envuelve otra canción en la que la magia aparece majestuosa.

Dando una vuelta de tuerca más, los acordes del piano clásico de ‘Alone’ nos sumergen el ese estado de melancolía sobre el que se construye este maravilloso álbum. Delicado, elegante, y lleno de sensibilidad, el tema pone banda sonora a la soledad y la nostalgia. Una belleza sosegada que toma elementos clásicos para transmitir un estado de melancolía. Nuevamente SLEEP MOSCOW nos sorprenden. En esta ocasión con una sugerente voz femenina, la canción nos seduce con aterciopeladas estrofas en un ambiente de completo clasicismo. Maravillosamente bella la canción es la perfecta banda sonora para abrazarte con la persona querida y reconfortar nuestros miedos.

‘Facing the clouds’ nace entre extraños efectos que crean un clima inquietante. Un palpitar que sirve de introducción a otro corte en el que la desesperación se refleja con acierto. Nuevamente con elementos clásicos arropando la cálida voz de Arvid, la canción aporta nuevos elementos que dan algo más de color y ritmo. Puede que sea un corte algo diferente a los anteriores, pero en él se sigue manteniendo la esencia del álbum. Oscuro, pausado y melancólico, el tema pasa ante nosotros sin que podamos evitar el sentirnos atrapados por él. Los ritmos de los sintetizadores son usados para enriquecer los pasajes clásicos predominantes en todo el trabajo.

El álbum cierra con ‘You are over’, un tema que incide en los sonidos progresivos minimalistas sin perder la esencia predominante en el resto de las canciones. Pausado y con una atmósfera sinfónica presidiendo sus melodías, la melancolía nos invade una vez mas con delicados pasajes que hacen que la oscuridad y la nostalgia se apodere de nuestro estado de ánimo.

Sleep Moscow

Majestic Mountain Records

Reseña: GREY MOUSE.- ‘A Moment of Weakness’

Ya hace tiempo que me topé con los rusos GREY MOUSE, y desde entonces, cada nuevo álbum suyo es un motivo para mi gozo. Su último álbum ‘A MOMENT OF WEAKNESS’ no me ha defraudado sino todo lo contrario. Embutidos en un cuerpo de loner-folk sus oscuros temas se desarrollan en tórridas y chamánicas atmósferas más propias del dark-folk. El ambiente del medio oeste se refleja en unos chamánicos temas llenos de sentimiento en los que el blues y el dark-country conviven con misteriosas atmósferas psicodélicas. Sustentado en el gran trabajo de la cálida línea del bajo, el plácido y romántico sonido del violonchelo y la hechizante y profunda voz de Mikkhail Kudrey, el álbum nos arrulla con una narrativa romántica con canciones atormentadas en las que GREY MOUSE dejan patente su calidad. La combinación de esos elementos hace que canción nos aporte un estado de ánimo, a menudo depresivo, pero sin duda impactante. Sus lentos temas nos acarician con delicadeza sacando los demonios al exterior en un ejercicio catártico en el que el blues y la psicodelia en su faceta más sosegada, están omnipresentes. Estamos ante un álbum intimista, y como todos los álbumes de estas características los sentimientos están a flor de piel. Su narrativa pausada no reniega de sonidos más pesados con guiños doom, en un acercamiento a las vibraciones más oscuras. El espíritu country nos traslada a solitarios y tórridos paisajes del medio oeste donde el silencio crea un espacio reflexivo en el que poder transmitir unas canciones que salen de las entrañas de GREY MOUSE. Sin estridencias, cada tema hace que nos sintamos participes de su relato, algo que no muchas bandas consiguen. Ese gran aval, y una cuidada composición, hace de ‘A MOMENT OF WEAKNEES’, un álbum ideal para introspección. Disponible vía Addicted Label.

GREY MOUSE son: Mikhail Kudrey – voz, Alex Chunikhin – guitarra/bajo, Kirill Chunikhin – batería (‘Dark Road’, ‘Rat Race, Survival Song’, ‘Here Comes the Storm’), Denis Bayukansky – batería (‘Better than Me’, ‘On The Run’, ‘Suicide Song‘), Uliana Volkova – violonchelo.

El ruido de la tormenta abre el álbum en ‘Backwater’. Suaves acordes nos trasladan a un mundo mágico en el que la psicodelia nos susurra con dulzura. Con una atmósfera melancólica el tema fluye dócilmente. Las dualidades de sonidos graves, con los acordes más afilados crean un tema plácido y reconfortante con la ausencia de voces.

Nuevamente la calma preside la apertura de ‘Dark road’. En una atmósfera oscura y con violines entre los acordes evocadores del medio oeste, los rusos se trasladan al corazón de la América profunda. La cálida voz parece acariciarnos en un halo de romanticismo con el blues en el horizonte.  Susurrante y acogedor, el tema se toma la pausa para ofrecer al oyente una cálida brisa en una atmósfera gris. Pinceladas psicodélicas asoman la mirada a una canción más propia del dark-folk. En un ambiente intimista, la voz nos tararea melodías oscuras pero gratificantes.

Instalados en la suavidad ‘Better than me’ borbotea con la grave voz entre cadentes y cálidos acordes. Arropado por el sonido del violín el sentimiento blues preside otro tema aterciopelado y susurrante.  Blues oscuro y misterioso con una magnífica voz que logra transmitir todos sus sentimientos en cada estrofa bajo una atmósfera nebulosa de psicodelia reconfortante.

Siempre misteriosos, nuevamente el violonchelo se une al grueso bajo para introducirnos en ‘On the run’. Con el dark-folk en el horizonte el tema cuenta con una narrativa más dinámica. Sin salirse de los dictados del blues, la canción está marcada por el sonido de un bajo penetrante y unas voces se superponen mostrando todo su desasosiego en un ejercicio coral que resulta muy efectivo.

Los vientos románticos regresan en ‘Rat race’. Otra canción intimista con el cello arrullándonos en una atmósfera oscura. Preparando la canción con platillos y ritmos que van elevándose, el bajo portentoso crea un espacio inquietante en un espacio más propio del medio oeste. Con medios tiempos y un susurro constante el tema nos introduce en un espacio de oscuridad inquietante en el que la psicodelia y el blues se unen en un peculiar ejercicio de romanticismo en el que los pasajes narrados crean una cierta inquietud al oyente.

Nuevamente la calidad del country y los sonidos del medio oeste se muestran esplendorosos en ‘Survival song’. Sus suaves acordes describen un entorno intimista en el que la banda rusa crea otro magnífico tema con aroma a música americana. Bellas y penetrantes melodías vuelven a acariciarnos con delicadeza entre acordes de ese violonchelo hechizante. Siempre atmosféricos, consiguen dotar de garra al tema a través de las bellas y cálidas melodías vocales. Subidamente el tema se retuerce mostrando todo su desasosiego en una explosión de garra y sentimientos atormentados.

’Here comes the storm’ mantiene la atmósfera sombría persistente en todo el álbum. Nuevamente la dualidad de bajo y violonchelo van dando forma a otro tema oscuro e intrigante. Los ecos dark-country y alguna pincela blues habitan en ese entorno enigmático en el que la psicodelia está presente con sutileza. Luchando con sus fantasmas la profunda voz desarrolla su turbio relato con un sonido limpio que contrasta con la nebulosa atmósfera en la que se desarrolla la canción. Con el bochorno del ambiente palpándose en cada acorde el tema se deja llevar por los pausados ecos blues en esta encrucijada lisérgica.

Los inquietantes acordes y una narración más propia del Rey Lagarto abren la misteriosa ‘Suicide song’. En tonos chamánicos los pausados pero profundos acordes nos hacen partícipes de un mantra sonoro lleno de poder narcótico. Trascendentales pasajes en la persistente atmósfera de oscuridad y soledad presente en todo el álbum nos ofrecen otro corte mágico e inquietante.

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Addicted Label

Reseña: JUKE COVE.- ‘Remedy’

El joven trio alemán JUKE COVE nos sorprendía hace un par de años con un prometedor álbum debut. Ahora ve la luz su segundo álbum ‘REMEDY’. En él la banda va más allá de la ortodoxia, creando canciones que hacen malabares con el doom, la psicodelia pesada, el blues y los sonidos alternativos. Sus temas oscuros nos deleitan con una colección de riffs fascinantes que siempre acaban por sorprendernos con sus improvisaciones espaciadas. ‘REMEDY’ es viaje a través de diferentes tiempos, estados y dimensiones. El eclecticismo del trio los lleva a construir temad que sabes como empiezan, pero nunca podrás adivinar el camino que van a transitar, y mucho menos, su final. Su carácter alternativo aflora en sus versátiles canciones ofreciendo un tono colorista lleno de rabia que nos saca de la oscuridad latente en sus composiciones. El devenir del álbum es como montarse en una montaña rusa, el vértigo y las emociones están garantizadas, ya que, a pesar de usar géneros bastante definidos, JUKE COVE consiguen hacerlos atractivos y divertidos. Todo un antídoto contra la monotonía no exento de momentos de ortodoxia estilística que puede conectar tanto con el público Stoner, como los amantes de los viajes psicodélicos, así como los más aguerridos fans del doom. Totalmente impredecible, el álbum suena poderoso, pero a la vez la espontaneidad de sus canciones , hace que su escucha sea divertida y agradable.

‘REMEDY’ fue mezclado y masterizado por Haldor Grunberg conocido por su trabajo con bandas polacas pesadas como Behemoth, Dopelord o Weedpecker. Esta cooperación llevó a la banda a firmar con Interstellar Smoke Records que publicará el álbum en formato físico a finales de la primavera.   

Todas las canciones fueron compuestas e interpretadas por JUKE COVE con dos apariciones especiales: Pheli Sommer (solo de clarinete en ‘Remedy’ y Carla Cerda (narración en ‘Adrift’. La fascinante portada fue diseñada y distribuida por Julia Färbinger.

‘Arise’ el tema que abre el álbum, muestra a la banda con toda su contundencia. Riffs Stoner con una cierta inclinación doom construyen un corte crudo y pesado que no puede resistirse a explorar territorios heavy-psych. Sus atractivos pasajes llenos de misterio se ven asediados por andanadas de pesadez. ‘Arise’ representa una profecía de fatalidad.

Sin duda, en terreno en el que mejor se mueven es la psicodelia pesada, y ‘Swirl’ es buena prueba de ello. Inspirado en el paso del tiempo y los rápidos cambios de circunstancia sus cadentes pasajes lisérgicos nos susurran en una lenta exploración por atmósferas humeantes.  Sin prisa, van creando un corte narcótico y hechizante que se eleva intensificando los decibelios en una espiral psicotrópica con subidas y bajadas. El magnético bajo custodia el tema invitando a las voces a unirse a la fiesta. Sin una línea preconcebida saber despertar al oyente con solos diabólicos y unos registros vocales de carácter alternativo con los que aportar la rabia.

El lado más alternativo de la banda se fusiona con riffs doom y desarrollos de psicodelia pesada en ‘Remedy’. La canción aborda el tema de enfermedad y sus remedios con una melodía contagiosa con tintes ocultistas y un carácter retro que rápidamente enchancha al oyente. Blues intoxicante, psicodelia y momento proto-doom consiguen un corte lleno de rabia y fuerza que no pierde su aura chamánica. Misterioso y versátil, sus giros inesperados hacen que el resultado sea muy apetecible para su escucha.

En ‘Ramble’, nos ofrecen un paseo musical con episodios dramáticos en los que la magnética línea de bajo nos lleva en volandas al terreno en el que mejor se mueve la banda. Psicodelia y blues subyacente van construyendo un tema con ciertos aires vintage. Sus poderosos tambores y la innegable querencia a insertar golpes doom no logran quebrar el verdadero espíritu del tema. Un corte divertido con mil giros que encajan a la perfección. Robusto pero versátil, el tema golpea con toda su contundencia en algunos momentos antes de llevarnos a sus habituales ‘viajes’.

El crujiente bajo, nos introduce a otro tema en el que el fuzz y los atronadores tambores nos atizan con fuerza. ‘Adrift’ ” es una historia de perderse en el aleatoriedad del mundo combinando vibraciones Stoner con un sonido difuso y momentos de oscuridad tenebrosa. Una deflagración que da paso a exóticos pasajes de guitarra que hacen que el aspecto del corte cambie por completo. Como si de una jam se tratara la psicodelia pesada se apodera del corte para intoxicarnos con su incesante descarga de psicotrópicos. Crujidos y solos que se alargan moldeándose con sutileza. El tema cuenta con sombríos pasajes de los que sale una chamánica voz femenina aportando un punto diferente.

Con un desgarrador tema final, los alemanes ponen el cierre al álbum con un corte ardiente. ‘Ignite’ se nutre de repetitivos riff Stoner-doom. Desgarrados pasajes vocales se suceden entre la descarga de fuzz narcótico en una combinación colorista en la que distintos elementos van haciendo variar el espíritu del tema. Sin duda, influenciados por el proto-doom, los lúgubres pasajes de la primera parte nos vuelven a hacer pasar esa frontera hacia un espacio psicodélico más tranquilo. El predominio del bajo da paso a virtuosos solos de guitarra con unos tambores que mutan sus ritmos constantemente. Aquí nada es predecible, la banda siempre te sorprende mutando su sonido. La parte final hace aflorar su lado más alternativo con voces superpuestas entre la horda de riffs Stoner.

Juke Cove

Interstellar Smoke Records

Reseña: DUST MICE.- ‘Earth III’

‘EARTH III’ es el primer Lp de DUST MICE, el quinteto de Space-Garage de Seattle. ¡Toda una locura sónica que no te dejará indiferente! Los sintetizadores analógicos, el saxofón distorsionado y la guitarra en bruto se combinan con una sección de ritmo de conducción para ofrecer rock de garaje espaciado con influencias de New Wave Sci-Fi, post-punk y metal clásico. Sus pegadizas armonías contrastan con la fuerza de unos poderosos tambores y unos riffs que no dudan en tornarse pesados entre efluvios jazz, psicodélicos y espaciales, aportados por teclados y saxo. Ecos de los 80’s, de los 90’s y un sonido del nuevo milenio, construyen un ecléctico relato entre lo vintage y lo modernista en el que todo puede sorprendernos. Temas fascinantes en combinaciones imposibles que finalmente resultan muy sugerentes que en cierta manera evocan el sonido de bandas como ECSTATIC VISION, pero que también recuerdan a HAWKWIND en una sesión de baile en un after al amanecer. Los temas líricos exploran cuentos de cultos de magos, androides suicidas, la carga existencial de vivir en una nave estelar de generación X y los fracasos del imperialismo estadounidense. Todo esto viene junto en la versión de Black Sabbath (‘Solitude’), interpretada como una celebración en un garaje espacial del último fracaso de la humanidad. La única nota de esperanza proviene de ‘Desert Bus,’ una oda a la introspección psicodélica y la apertura a la majestuosidad del universo. ‘EARTH III’ sigue la estela de los temas introducidos en su EP, ‘MOON FETUS’. El álbum fue compuesto mientras la banda actuaba activamente, y la forma final de muchas de las canciones se desarrolló en el escenario antes de seguir el álbum en vivo. Para obtener el sonido en capas y fuera de control, DUST MICE se agachó para una sesión de sobre-grabaciones y jams extendidas. Esas pistas se cortaron y mezclaron a lo largo del álbum como tejido conectivo sónico, imitando el caótico asalto sónico de un espectáculo en vivo de DUST MICE.

DUST MICE son:

Patrick Seick: Lead Vocals, Synth, Percussion
Robbie Houston: Guitar, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Nate Henry: Saxophone, Backup Vocals
Lewis Hunt: Bass, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Zane Graham: Drums, Backup Vocals
Todas las canciones de ‘EARTH III’ fueron escritas por DUST MICE excepto ‘Solitude’ escrita por Iommi, Osbourne, Butler y Ward. Habiendo sido mezclado por Robbie Houston y masterizado por Cass Anawaty, con un diseño grafico y de portada obra de Chad Kesegi.

La maquinaria psico-espacial de DUST MICE pone los motores a máximas revoluciones en el impactante tema ‘Choom wagon’, que ya os ofrecimos en primicia desde DenpaFuzz (aquí). Un híbrido entre el rock espacial, los ritmos de baile de finales de los 80’s, el jazz y la psicodelia. Sus estribillos mas propios de la new wave contrastan con los efectos de los sintetizadores y los poderoso tambores robóticos, casi kraut. Sin duda, el tema tiene fuerza y más con las veleidades del sonido siempre hechizante del saxo. El tema, funciona, que que entre esta espiral futurista, saben incrustar buenos solos de guitarra que hacen que tome un carácter más pesado y contundente.  

Con el marcado sonido del saxo como protagonista, ‘Eye make you eye’ nos ofrece atractivas melodías y estribillos pegadizos en una atmósfera futurista con el jazz en el horizonte. Una conjunción de elementos que funciona logrando un tema atrayente y vistoso. Su sonido, lleno de frescura contrasta con las entrañas pesadas de su línea rítmica y unas guitarras diabólicas que aparecen con sutileza.

‘Hepatitis X’ se muestra más fornido y rugoso en su apertura, antes de ejecutar esas armonías llenas de ritmo más propias de los 90’s. La luminosidad de los vientos hace que el tema adquiera un carácter más elegante sin salirse de su apuesta alternativa con un final turbio. Y espacial.

Los fuertes ritmos del tema de Black Sabbath ‘Solitude’, chocan con la cadencia vocal y un espíritu espacial que coquetea con el jazz en una combinación aparentemente imposible, pero que finalmente resulta de gran frescura. Vientos, guitarras y sintetizadores construyen un tema dinámico y alocado de difícil calificación.

‘Skyy king’ con un sonido más grueso explora los confines cósmicos entre saxo, un poderoso bajo y efectos de sintetizadores sin perder el espíritu de new wave de la banda. Ritmos bailables y un frenesí ritmico y envolvente convierten el tema en una espiral psicodélica ideal para las pistas de baile.

Los mas de siete minutos de ‘Crisis on infinite earths’ permiten los desvaríos electrónicos y espaciales de los Seattle en una especie de caos en el que todo vale. Free-jazz, Avant-garde, rock espacial, electrónica, son muchos los estilos que podemos encontrar en un corte hipnótico, y alienante así como completamente experimental.

‘Desert bus’ nos saca del caos anterior a base de ritmos kraut salpicados con el siempre gratificante sonido del saxo. Frenesí cósmico, con ecos post-punk salvajes en una nueva combinación atrevida. Reminiscencias Hawkwind, con solos ácidos e hipnóticos y trepidantes ritmos. Finalmente, el caos regresa.

Sin salirse de su apuesta futurista, ‘Mountain wizards’ recupera las bolas de colores de las pists de baile de una estación espacial llena de androides moviéndose con ese ritmo hipnótico que los caracteriza. El tema evoluciona incrementando su pesadez a un espacio post-punk, sin perder la dualidad cósmica y alternativa con un final aturdidor y repetitivo.

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