Reseña: GREY MOUSE.- ‘A Moment of Weakness’

Ya hace tiempo que me topé con los rusos GREY MOUSE, y desde entonces, cada nuevo álbum suyo es un motivo para mi gozo. Su último álbum ‘A MOMENT OF WEAKNESS’ no me ha defraudado sino todo lo contrario. Embutidos en un cuerpo de loner-folk sus oscuros temas se desarrollan en tórridas y chamánicas atmósferas más propias del dark-folk. El ambiente del medio oeste se refleja en unos chamánicos temas llenos de sentimiento en los que el blues y el dark-country conviven con misteriosas atmósferas psicodélicas. Sustentado en el gran trabajo de la cálida línea del bajo, el plácido y romántico sonido del violonchelo y la hechizante y profunda voz de Mikkhail Kudrey, el álbum nos arrulla con una narrativa romántica con canciones atormentadas en las que GREY MOUSE dejan patente su calidad. La combinación de esos elementos hace que canción nos aporte un estado de ánimo, a menudo depresivo, pero sin duda impactante. Sus lentos temas nos acarician con delicadeza sacando los demonios al exterior en un ejercicio catártico en el que el blues y la psicodelia en su faceta más sosegada, están omnipresentes. Estamos ante un álbum intimista, y como todos los álbumes de estas características los sentimientos están a flor de piel. Su narrativa pausada no reniega de sonidos más pesados con guiños doom, en un acercamiento a las vibraciones más oscuras. El espíritu country nos traslada a solitarios y tórridos paisajes del medio oeste donde el silencio crea un espacio reflexivo en el que poder transmitir unas canciones que salen de las entrañas de GREY MOUSE. Sin estridencias, cada tema hace que nos sintamos participes de su relato, algo que no muchas bandas consiguen. Ese gran aval, y una cuidada composición, hace de ‘A MOMENT OF WEAKNEES’, un álbum ideal para introspección. Disponible vía Addicted Label.

GREY MOUSE son: Mikhail Kudrey – voz, Alex Chunikhin – guitarra/bajo, Kirill Chunikhin – batería (‘Dark Road’, ‘Rat Race, Survival Song’, ‘Here Comes the Storm’), Denis Bayukansky – batería (‘Better than Me’, ‘On The Run’, ‘Suicide Song‘), Uliana Volkova – violonchelo.

El ruido de la tormenta abre el álbum en ‘Backwater’. Suaves acordes nos trasladan a un mundo mágico en el que la psicodelia nos susurra con dulzura. Con una atmósfera melancólica el tema fluye dócilmente. Las dualidades de sonidos graves, con los acordes más afilados crean un tema plácido y reconfortante con la ausencia de voces.

Nuevamente la calma preside la apertura de ‘Dark road’. En una atmósfera oscura y con violines entre los acordes evocadores del medio oeste, los rusos se trasladan al corazón de la América profunda. La cálida voz parece acariciarnos en un halo de romanticismo con el blues en el horizonte.  Susurrante y acogedor, el tema se toma la pausa para ofrecer al oyente una cálida brisa en una atmósfera gris. Pinceladas psicodélicas asoman la mirada a una canción más propia del dark-folk. En un ambiente intimista, la voz nos tararea melodías oscuras pero gratificantes.

Instalados en la suavidad ‘Better than me’ borbotea con la grave voz entre cadentes y cálidos acordes. Arropado por el sonido del violín el sentimiento blues preside otro tema aterciopelado y susurrante.  Blues oscuro y misterioso con una magnífica voz que logra transmitir todos sus sentimientos en cada estrofa bajo una atmósfera nebulosa de psicodelia reconfortante.

Siempre misteriosos, nuevamente el violonchelo se une al grueso bajo para introducirnos en ‘On the run’. Con el dark-folk en el horizonte el tema cuenta con una narrativa más dinámica. Sin salirse de los dictados del blues, la canción está marcada por el sonido de un bajo penetrante y unas voces se superponen mostrando todo su desasosiego en un ejercicio coral que resulta muy efectivo.

Los vientos románticos regresan en ‘Rat race’. Otra canción intimista con el cello arrullándonos en una atmósfera oscura. Preparando la canción con platillos y ritmos que van elevándose, el bajo portentoso crea un espacio inquietante en un espacio más propio del medio oeste. Con medios tiempos y un susurro constante el tema nos introduce en un espacio de oscuridad inquietante en el que la psicodelia y el blues se unen en un peculiar ejercicio de romanticismo en el que los pasajes narrados crean una cierta inquietud al oyente.

Nuevamente la calidad del country y los sonidos del medio oeste se muestran esplendorosos en ‘Survival song’. Sus suaves acordes describen un entorno intimista en el que la banda rusa crea otro magnífico tema con aroma a música americana. Bellas y penetrantes melodías vuelven a acariciarnos con delicadeza entre acordes de ese violonchelo hechizante. Siempre atmosféricos, consiguen dotar de garra al tema a través de las bellas y cálidas melodías vocales. Subidamente el tema se retuerce mostrando todo su desasosiego en una explosión de garra y sentimientos atormentados.

’Here comes the storm’ mantiene la atmósfera sombría persistente en todo el álbum. Nuevamente la dualidad de bajo y violonchelo van dando forma a otro tema oscuro e intrigante. Los ecos dark-country y alguna pincela blues habitan en ese entorno enigmático en el que la psicodelia está presente con sutileza. Luchando con sus fantasmas la profunda voz desarrolla su turbio relato con un sonido limpio que contrasta con la nebulosa atmósfera en la que se desarrolla la canción. Con el bochorno del ambiente palpándose en cada acorde el tema se deja llevar por los pausados ecos blues en esta encrucijada lisérgica.

Los inquietantes acordes y una narración más propia del Rey Lagarto abren la misteriosa ‘Suicide song’. En tonos chamánicos los pausados pero profundos acordes nos hacen partícipes de un mantra sonoro lleno de poder narcótico. Trascendentales pasajes en la persistente atmósfera de oscuridad y soledad presente en todo el álbum nos ofrecen otro corte mágico e inquietante.

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Addicted Label

Reseña: JUKE COVE.- ‘Remedy’

El joven trio alemán JUKE COVE nos sorprendía hace un par de años con un prometedor álbum debut. Ahora ve la luz su segundo álbum ‘REMEDY’. En él la banda va más allá de la ortodoxia, creando canciones que hacen malabares con el doom, la psicodelia pesada, el blues y los sonidos alternativos. Sus temas oscuros nos deleitan con una colección de riffs fascinantes que siempre acaban por sorprendernos con sus improvisaciones espaciadas. ‘REMEDY’ es viaje a través de diferentes tiempos, estados y dimensiones. El eclecticismo del trio los lleva a construir temad que sabes como empiezan, pero nunca podrás adivinar el camino que van a transitar, y mucho menos, su final. Su carácter alternativo aflora en sus versátiles canciones ofreciendo un tono colorista lleno de rabia que nos saca de la oscuridad latente en sus composiciones. El devenir del álbum es como montarse en una montaña rusa, el vértigo y las emociones están garantizadas, ya que, a pesar de usar géneros bastante definidos, JUKE COVE consiguen hacerlos atractivos y divertidos. Todo un antídoto contra la monotonía no exento de momentos de ortodoxia estilística que puede conectar tanto con el público Stoner, como los amantes de los viajes psicodélicos, así como los más aguerridos fans del doom. Totalmente impredecible, el álbum suena poderoso, pero a la vez la espontaneidad de sus canciones , hace que su escucha sea divertida y agradable.

‘REMEDY’ fue mezclado y masterizado por Haldor Grunberg conocido por su trabajo con bandas polacas pesadas como Behemoth, Dopelord o Weedpecker. Esta cooperación llevó a la banda a firmar con Interstellar Smoke Records que publicará el álbum en formato físico a finales de la primavera.   

Todas las canciones fueron compuestas e interpretadas por JUKE COVE con dos apariciones especiales: Pheli Sommer (solo de clarinete en ‘Remedy’ y Carla Cerda (narración en ‘Adrift’. La fascinante portada fue diseñada y distribuida por Julia Färbinger.

‘Arise’ el tema que abre el álbum, muestra a la banda con toda su contundencia. Riffs Stoner con una cierta inclinación doom construyen un corte crudo y pesado que no puede resistirse a explorar territorios heavy-psych. Sus atractivos pasajes llenos de misterio se ven asediados por andanadas de pesadez. ‘Arise’ representa una profecía de fatalidad.

Sin duda, en terreno en el que mejor se mueven es la psicodelia pesada, y ‘Swirl’ es buena prueba de ello. Inspirado en el paso del tiempo y los rápidos cambios de circunstancia sus cadentes pasajes lisérgicos nos susurran en una lenta exploración por atmósferas humeantes.  Sin prisa, van creando un corte narcótico y hechizante que se eleva intensificando los decibelios en una espiral psicotrópica con subidas y bajadas. El magnético bajo custodia el tema invitando a las voces a unirse a la fiesta. Sin una línea preconcebida saber despertar al oyente con solos diabólicos y unos registros vocales de carácter alternativo con los que aportar la rabia.

El lado más alternativo de la banda se fusiona con riffs doom y desarrollos de psicodelia pesada en ‘Remedy’. La canción aborda el tema de enfermedad y sus remedios con una melodía contagiosa con tintes ocultistas y un carácter retro que rápidamente enchancha al oyente. Blues intoxicante, psicodelia y momento proto-doom consiguen un corte lleno de rabia y fuerza que no pierde su aura chamánica. Misterioso y versátil, sus giros inesperados hacen que el resultado sea muy apetecible para su escucha.

En ‘Ramble’, nos ofrecen un paseo musical con episodios dramáticos en los que la magnética línea de bajo nos lleva en volandas al terreno en el que mejor se mueve la banda. Psicodelia y blues subyacente van construyendo un tema con ciertos aires vintage. Sus poderosos tambores y la innegable querencia a insertar golpes doom no logran quebrar el verdadero espíritu del tema. Un corte divertido con mil giros que encajan a la perfección. Robusto pero versátil, el tema golpea con toda su contundencia en algunos momentos antes de llevarnos a sus habituales ‘viajes’.

El crujiente bajo, nos introduce a otro tema en el que el fuzz y los atronadores tambores nos atizan con fuerza. ‘Adrift’ ” es una historia de perderse en el aleatoriedad del mundo combinando vibraciones Stoner con un sonido difuso y momentos de oscuridad tenebrosa. Una deflagración que da paso a exóticos pasajes de guitarra que hacen que el aspecto del corte cambie por completo. Como si de una jam se tratara la psicodelia pesada se apodera del corte para intoxicarnos con su incesante descarga de psicotrópicos. Crujidos y solos que se alargan moldeándose con sutileza. El tema cuenta con sombríos pasajes de los que sale una chamánica voz femenina aportando un punto diferente.

Con un desgarrador tema final, los alemanes ponen el cierre al álbum con un corte ardiente. ‘Ignite’ se nutre de repetitivos riff Stoner-doom. Desgarrados pasajes vocales se suceden entre la descarga de fuzz narcótico en una combinación colorista en la que distintos elementos van haciendo variar el espíritu del tema. Sin duda, influenciados por el proto-doom, los lúgubres pasajes de la primera parte nos vuelven a hacer pasar esa frontera hacia un espacio psicodélico más tranquilo. El predominio del bajo da paso a virtuosos solos de guitarra con unos tambores que mutan sus ritmos constantemente. Aquí nada es predecible, la banda siempre te sorprende mutando su sonido. La parte final hace aflorar su lado más alternativo con voces superpuestas entre la horda de riffs Stoner.

Juke Cove

Interstellar Smoke Records

Reseña: DUST MICE.- ‘Earth III’

‘EARTH III’ es el primer Lp de DUST MICE, el quinteto de Space-Garage de Seattle. ¡Toda una locura sónica que no te dejará indiferente! Los sintetizadores analógicos, el saxofón distorsionado y la guitarra en bruto se combinan con una sección de ritmo de conducción para ofrecer rock de garaje espaciado con influencias de New Wave Sci-Fi, post-punk y metal clásico. Sus pegadizas armonías contrastan con la fuerza de unos poderosos tambores y unos riffs que no dudan en tornarse pesados entre efluvios jazz, psicodélicos y espaciales, aportados por teclados y saxo. Ecos de los 80’s, de los 90’s y un sonido del nuevo milenio, construyen un ecléctico relato entre lo vintage y lo modernista en el que todo puede sorprendernos. Temas fascinantes en combinaciones imposibles que finalmente resultan muy sugerentes que en cierta manera evocan el sonido de bandas como ECSTATIC VISION, pero que también recuerdan a HAWKWIND en una sesión de baile en un after al amanecer. Los temas líricos exploran cuentos de cultos de magos, androides suicidas, la carga existencial de vivir en una nave estelar de generación X y los fracasos del imperialismo estadounidense. Todo esto viene junto en la versión de Black Sabbath (‘Solitude’), interpretada como una celebración en un garaje espacial del último fracaso de la humanidad. La única nota de esperanza proviene de ‘Desert Bus,’ una oda a la introspección psicodélica y la apertura a la majestuosidad del universo. ‘EARTH III’ sigue la estela de los temas introducidos en su EP, ‘MOON FETUS’. El álbum fue compuesto mientras la banda actuaba activamente, y la forma final de muchas de las canciones se desarrolló en el escenario antes de seguir el álbum en vivo. Para obtener el sonido en capas y fuera de control, DUST MICE se agachó para una sesión de sobre-grabaciones y jams extendidas. Esas pistas se cortaron y mezclaron a lo largo del álbum como tejido conectivo sónico, imitando el caótico asalto sónico de un espectáculo en vivo de DUST MICE.

DUST MICE son:

Patrick Seick: Lead Vocals, Synth, Percussion
Robbie Houston: Guitar, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Nate Henry: Saxophone, Backup Vocals
Lewis Hunt: Bass, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Zane Graham: Drums, Backup Vocals
Todas las canciones de ‘EARTH III’ fueron escritas por DUST MICE excepto ‘Solitude’ escrita por Iommi, Osbourne, Butler y Ward. Habiendo sido mezclado por Robbie Houston y masterizado por Cass Anawaty, con un diseño grafico y de portada obra de Chad Kesegi.

La maquinaria psico-espacial de DUST MICE pone los motores a máximas revoluciones en el impactante tema ‘Choom wagon’, que ya os ofrecimos en primicia desde DenpaFuzz (aquí). Un híbrido entre el rock espacial, los ritmos de baile de finales de los 80’s, el jazz y la psicodelia. Sus estribillos mas propios de la new wave contrastan con los efectos de los sintetizadores y los poderoso tambores robóticos, casi kraut. Sin duda, el tema tiene fuerza y más con las veleidades del sonido siempre hechizante del saxo. El tema, funciona, que que entre esta espiral futurista, saben incrustar buenos solos de guitarra que hacen que tome un carácter más pesado y contundente.  

Con el marcado sonido del saxo como protagonista, ‘Eye make you eye’ nos ofrece atractivas melodías y estribillos pegadizos en una atmósfera futurista con el jazz en el horizonte. Una conjunción de elementos que funciona logrando un tema atrayente y vistoso. Su sonido, lleno de frescura contrasta con las entrañas pesadas de su línea rítmica y unas guitarras diabólicas que aparecen con sutileza.

‘Hepatitis X’ se muestra más fornido y rugoso en su apertura, antes de ejecutar esas armonías llenas de ritmo más propias de los 90’s. La luminosidad de los vientos hace que el tema adquiera un carácter más elegante sin salirse de su apuesta alternativa con un final turbio. Y espacial.

Los fuertes ritmos del tema de Black Sabbath ‘Solitude’, chocan con la cadencia vocal y un espíritu espacial que coquetea con el jazz en una combinación aparentemente imposible, pero que finalmente resulta de gran frescura. Vientos, guitarras y sintetizadores construyen un tema dinámico y alocado de difícil calificación.

‘Skyy king’ con un sonido más grueso explora los confines cósmicos entre saxo, un poderoso bajo y efectos de sintetizadores sin perder el espíritu de new wave de la banda. Ritmos bailables y un frenesí ritmico y envolvente convierten el tema en una espiral psicodélica ideal para las pistas de baile.

Los mas de siete minutos de ‘Crisis on infinite earths’ permiten los desvaríos electrónicos y espaciales de los Seattle en una especie de caos en el que todo vale. Free-jazz, Avant-garde, rock espacial, electrónica, son muchos los estilos que podemos encontrar en un corte hipnótico, y alienante así como completamente experimental.

‘Desert bus’ nos saca del caos anterior a base de ritmos kraut salpicados con el siempre gratificante sonido del saxo. Frenesí cósmico, con ecos post-punk salvajes en una nueva combinación atrevida. Reminiscencias Hawkwind, con solos ácidos e hipnóticos y trepidantes ritmos. Finalmente, el caos regresa.

Sin salirse de su apuesta futurista, ‘Mountain wizards’ recupera las bolas de colores de las pists de baile de una estación espacial llena de androides moviéndose con ese ritmo hipnótico que los caracteriza. El tema evoluciona incrementando su pesadez a un espacio post-punk, sin perder la dualidad cósmica y alternativa con un final aturdidor y repetitivo.

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Reseña: A/LPACA.- ‘Make it Better’

MAKE IT BETTER’ es el debut del cuarteto italiano A/LPACA, un nombre peculiar, tanto como la música que contienen sus surcos. Enraizados en los sonidos post-punk bajo un hipnótico motorik kraut de tintes futuristas. Un álbum marcado por sus locos compases en sus nueve canciones. El “ritmo”, la fuerza hipnótica y obsesiva que recuerda las danzas primitivas es el concepto en el que se sustenta ‘MAKE IT BETTER’. Desarrollándose en un imaginario “beat club”, que es al mismo tiempo un lugar de liberación, diversión y desenfreno. El uso del “latido” ha caracterizado a los humanos desde los albores y se ha extendido a lo largo de los siglos, cambiando de forma, pero no de sustancia. En este debut el ritmo se cuenta como un espíritu impersonal que avanza, frío e impasible como las líneas vocales, y guía a la banda hacia una suerte de emancipación artística. El ritmo es también una forma de mantenerse unido y purificarse de las “responsabilidades” de la vida real y del tránsito de la juventud a la edad adulta, en definitiva del miedo a no “ser lo suficientemente bueno”. Encontrar refugio en la música, con el legítimo sueño de incluso convertirlo en un trabajo, o simplemente salir a beber y bailar con los amigos (“Quiero emborracharme, solo sigue bailando con mis amigos”, del tema principal).

La música de A/LPACA recoge las señales del Londres de los sesenta, en particular de bandas como los primeros Pink Floyd y Soft Machine (homenajeadas indirectamente en la canción ‘I Am Kevin Ayers’), las mezcla con el impulso teutónico de Can, toma algo de frialdad de Joy Division y finalmente actualiza todo con el ejemplo moderno de bandas como Thee Oh Sees o King Gizzard & The Lizard Wizard bajo la atenta mirada de Hawkwind desde algún lugar del cosmos. El resultado suena hierático y adrenalínico, riguroso y salvaje, absolutamente irresistible, convirtiéndose en un relato futurista y robótico en una conjunción ciertamente atrevida y desenfadada.

A/LPACA son: Christian Bindelli (voz, guitarra), Andrea Verrastro (bajo), Andrea Fantuzzi (teclados) y Andrea Sordi (batería). ‘MAKE IT BETTER’ está disponible vía Sulatron Records en CD y vinilo en edición limitada a 500 copias.

 ‘Beat club’ Se desarrolla por una senda alternativa en la que el garaje-punk y el rock espacial se unen en algún punto del cosmos. Voces robotizadas deambulan entre dinámicos ritmos con cierta vocación kraut. Riffs rugosos crean una espiral sónica de tinte futurista entre los zumbidos de los sintetizadores.
Envuelto en un escenario psico-espacial en línea Hawkwind ‘Make it better’ muestra un aspecto más terrenal sin perder su espíritu futurista. Efectos y una turbia e hipnótica instrumentación engrosan el sonido de la banda creando un espacio aturdidor de firme vocación sideral que se aleja del punto de partida. El tema evoluciona a una atmósfera completamente cósmica entre teclados y poderosas armonías. Vitalista y lleno de energía el tema se desarrolla a la velocidad de la luz.
Un magnético bajo y unos tambores vibrantes abren las hostilidades de ‘Inept’. La canción se dorna con sonidos exóticos sin perder el espíritu kraut con el que se creó. Sonidos cósmicos con el particular registro vocal en un nuevo viaje lleno de tortuosos pasajes. Con la maquinaria imprimiendo cada vez más revoluciones los constantes efectos espaciales absorben el tema a un gravitatorio pero lleno de dinamismo espacio a años luz del plante tierra. Todo un relato futurista construido con energía.
Los sonidos kosmiche hacen de ‘Hypnosis’ otro escaparate para mostrar el espíritu cosmonauta de la banda. Un túnel futurista en el que la nave nodriza explora el espacio exterior entre asteroides. Nuevamente el legado Hawkwind se refleja con acierto. La maquinaria de banda se muestra perfectamente engrasa en este nuevo peregrinar por insondables espacios siderales. Extasiante tema lleno de ritmos hipnóticos.
‘Slave antenna’ es otro episodio más de la exploración cósmica de AL/PACA. Partiendo de repetidos estribillos los tambores encienden la maquinaria con la energía de un poderoso bajo. Guitarras y sintetizadores se unen a la fiesta sideral.  Usando una combinación de hipnóticos pasajes futuristas y elementos de psicodelia el tema nos invita a un trance robótico. Neo-psicodelia y post-punk futurista con elementos electrónicos, pero también analógicos sonidos. Construidos en dos niveles, el corte conjuga los sonidos espaciales en un estrato sonoro sobre el que añaden los distintos instrumentos creando un auténtico caos sonoro que se funde súbitamente.  
El kraut más puro y cósmico es el leivmotiv de ‘Chamelon’. Las voces robotizadas y un frenético ritmo se salpican con elementos electrónicos y guitarras exóticas con tendencia post-punk. Sin duda el carácter electrónico del tema hace que su narrativa futurista nos atrape sin remisión activando nuestras neuronas a un estado catártico y delirante. Toda una alienante propuesta sonora.
‘I am Kevin Ayers’. Un curioso nombre para una canción que mantiene la estética de relato de ficción.   Ritmos hipnóticos, sintetizadores y una línea de bajo inquebrantable soportan el relato mecanizado de unas voces androides. Con la capacidad para insertar pasajes psicodélicos la exploración sideral no cesa. Nuevamente la maquinaria robótica se muestra perfectamente calibrada.

Con un hipnótico frenesí rítmico ‘Citadel’ se desarrolla a toda velocidad en un espacio psico-espacial con muchas reminiscencias del beat de los 60’s. Una bacanal de androides danzando alocadamente en una atmósfera entre vintage y futurista.

‘Lokomotiv’ pone el cierre a este a trabajo manteniendo el motorik kraut. En este sueño futurista que supone ‘MAKE IT BETTER’. Un tema con un ritmo cadente de tendencia robótica en un entorno sideral. Lo cierto es que el tema fluye aportando pasajes espaciales mas propios de una banda sonora de ciencia ficción en la que el misterio está presente. Extraño, pero completamente adictivo, la canción invita al baile con sus cautivadores ritmos. El gran aval de este ecléctico álbum.

a/lpaca

 Sulatron Records

Facebook Records

Reseña: ÂGE ⱡ TOTAL.- ‘Âge ⱡ Total’

¿Estás listo para experimentar el doom-metal de una manera nunca antes escuchada y que cambia tu vida? Prepara tus oídos y corazones para lo que está por venir, ya que los franceses ÂGE ⱡ TOTAL, el equipo colaborativo de  ENDLESS FLOODS  y GREYFELL publican en el día de hoy su debut homónimo.

Con 43 minutos, el debut de ÂGE  ⱡ  TOTAL  es un intrigante viaje sónico que gotea con la audacia doom de ENDLESS FLOODS  y GREYFELL., hábiles sintetizadores y la sutil adición de violín y trombón. A veces, voces etéreas y sobre todo apasionantes te llevan a un intervalo fuera de tiempo, donde historias de caballeros épicos y criaturas de otro mundo se encuentran en el camino tejido por sintetizadores celestiales y capas de riffs que retumban la tierra. Siempre creando una atmósfera envolvente los elementos progresivos se yuxtaponen entre pesados riffs de vocación doom para crean un encantador espacio sonoro que rápidamente te atrapa entre sus fauces. Riffs monolíticos y una sensación grandilocuente, nos eleva a una dimensión catártica y mágica a través de sus envolventes desarrollos instrumentales. Un nuevo horizonte para un género en constante evolución que en esta ocasión nos traslada a un espacio experimental en el que todo vale. Un coctel sonoro en el que tienen cabida la música psicodelica, los sonidos industriales, el post-metal y las melodías shoegaze. Una apuesta ecléctica que acabara por engullirte sin remisión.

La grandilocuencia de ‘Armure’ con sus casi quince minutos crean un espacio monumental, con brillantes momentos de metal progresivo entre poderosos riffs doom. En un lento génesis la calma y la dulzura inicial va evolucionando a una atmósfera más inquietante y grandiosa. Ecos shoegaze envueltos entre sintetizadores y teclados con voces celestiales. Rozando el sinfonismo melódico el tema va expandiéndose en busca de un escenario más pesado. Aquí el doom de manual se conjuga con distintos elementos para crecer hasta el infinito ampliando las fronteras del género.

En contraste con el tema anterior ‘Carré’ se sumerge en la experimentación mas inquietante a través de drones y una espacio propicio para desarrollar sonidos drone meditativos que acaban por aturdirnos. Con un predominio de los sintetizadores el tema nos aturde con un histriónico sonido.

‘Metal’ retoma la vocación doom de los franceses combinándola con un espacio más propio del metal melódico. Voces catárticas y espectrales amortiguan la fuerza de unos riffs rugosos y espesos que golpean con lentitud sin renunciar a su fuerza. Creando un espacio expansivo con sucesión de efectos y sintetizadores hacen que las fronteras del doom se amplíen en busca de nuevos horizontes sonoros. Hipnótico para a su vez redentor ‘Metal’ explora los confines del universo doom elevándolo a través del cosmos infinito.

Cerrando el círculo, ‘The songbird’ con casi dieciséis minutos se postula como un nuevo espacio experimental en el que desarrollar su sonido. Sintetizadores y efectos evolucionan en un viaje sideral en el que el post-metal se fusiona con la estética doom entre voces más propias del shoegaze.

Levantemos las gujas a las estrellas y saludemos a la Mujer con su Armadura ligera. Dejemos que los simios toquen su música celestial, que por la noche todos entramos en el ÂGE ⱡ TOTAL  mientras acariciamos la Gran Plaza por última vez’. 

Los especialistas en el doom catártico francés  ENDLESS FLOOD se formaron en 2015 en Burdeos alrededor de Stephane Miollan (Monarch, Bombardement), Benjamin Sablon (Bombardement, Shock) y Simon Bédy. Con “sin límites en la pesadez” como lema, levantan una pared de sonido prodigiosamente gruesa al combinar la estética de la doom y sludge con estructuras metálicas ambientales que expanden la mente. Una procesión dolorosa que surge del limbo. El trío lanzó su debut homónimo en 2015, luego regresó rápidamente con su segundo álbum de larga duración “II” en enero de 2017. El nuevo álbum ‘Circle The Gold “(2019) es el resultado de una reevaluación de un año entre el trío y simboliza una nueva comenzar en su proceso creativo. A lo largo de 40 minutos y dos canciones, ve a la banda evolucionar hacia un aspecto más melódico de su sonido. Como el primer rayo de luz que brilla en la penumbra después de una violenta tormenta, 

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En el centro de la escena local de Rouen,  GREYFELL son el brazo armado del colectivo Soza. Stoner, por si acaso, no por tendencia, donde toques de black metal, doom y hardcore que tampoco son coincidencia. Dibujando la influencia de los pesos pesados ​​sónicos como el tipo o negativo, el sueño y el retroceso, y también rindiendo homenaje a los antiguos astronautas3. Dominando el poder interior de la música extrema, su sonido demuestra ser celestial, telúrico y en general masivo. Riffs de guitarra molestos amontonados en un sonido de bajo de una pesadez inaudita, encadenado a ritmos de batería entregados como si no hubiera un mañana. Las melodías hipnóticas y tensas mantienen voces vehementes y encantadas. Su música hará temblar los cimientos de los poderes fácticos. Habrá una luz en la oscuridad, habrá tranquilidad antes de la tormenta, habrá armonía en el caos.
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 AGE  ⱡ TOTAL
son:
Voz: Quentin / Hugo / Stéphane / Anne-Laure
Guitarras: Simon, Clément
Bajo: Quentin, Stéphane
Sintetizadores: Hugo
Batería: Benjamin, Thierry
Machines: Quentin
Violín: Anne-Laure
Trombón: Theo

SOZA / COLLECTIF 5024:

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ÂGE ⱡ  TOTAL  es el proyecto colaborativo formado por el cuarteto francés de stoner progresivo Greyfell y los especialistas en ambient doom / drone Endless Floods. Escrito y grabado colectivamente y con la participación de otros músicos de su séquito, su álbum debut homónimo eleva el dominio de ambos conjuntos a clímax celestiales en el transcurso de sus cuatro pistas. El disco fue grabado por Hugo Magontier, mezclado por Cyrille Gachet y masterizado por Bruno Varea. Obra de François Vesin.