Reseña: SAVANAH.- ‘Olympus Mons’

Cuatro años han tardado los austriacos SAVANAH en componer y pulir su tercer álbum ‘OLYMPUS MONS’, pero la espera, ha merecido la pena. Evocando con el nombre del álbum a la montaña más grande del Sistema Solar, sus surcos, rezuman una monumentalidad con la que consiguen su álbum más pesado y progresivo hasta la fecha. Sus pesados y difusos riffs, colorean un espectro sonoro que golpea con la contundencia stoner, pero que también sabe explorar territorios psico-progresivos con gran acierto. Cuatro largos temas con desarrollos monumentales que saben coquetear con el metal, la psicodelia e incluso el heavy-rock. Envueltos en fuzz intoxicante, su crujiente y aturdidor sonido se amortigua con desarrollos psico-progresivos de gran belleza. ‘OLYMPUS MONS’ es el álbum que consolida a la banda afianzando su sonido pesado hasta cotas no vistas en sus anteriores álbumes. Entre su mastodóntico sonido, podemos encontrar ecos de Kadavar en alguno de los temas, pero también de bandas como Greenleaf o Colour Haze, eso unido a la inclinación progresiva que aportan a sus vigorosas canciones, hace que este álbum consiga salir de los estereotipos de la escena Stoner. La marca de doom psicodélico del trio retumba y ruge, conectándonos a la tierra y nos transporta a un estado de éxtasis. El álbum transita en una tortuosa travesía sonora en la que podemos encontrarnos distintos escenarios sonoros por el camino, pero todos ellos sin perder la fuerza y contundencia. Un álbum genuino y una aventura galopante, que guía al oyente a través de un sueño mágico. Estos maestros instrumentistas pintan paisajes serenos repletos de imaginación, color y estilo, sin apresurarse en sus canciones, por el contrario, las dejan que respiren y suden, saboreando la posibilidad de descubrir un reino nuevo y extraño. Cada canción es un relato de esta odisea sonora que culmina con su particular homenaje a la montaña más alta del universo en un tema de 13 minutos que bien podría resumir la esencia del álbum. ‘OLYMPUS MONS’ es la grandiosidad del sonido pesado en estado puro.

SAVANAH son: Benny Schwarz (bajo, voz), Jakob Gauster (guitarra) y Felix Thalhammer (batería). ‘OLYMPUS MONS’ está disponible vía Stonefree Records y Ripple Music.

‘Kaleidoscopia’ abre el álbum con guiños de metal y riffs poderosos. Su grueso sonido y las dosis de fuzz lo convierten en un corte cegador. Con una carencia proto-metal en los registros vocales y cierto aroma a KADAVAR, los austriacos van creando un relato épico. El grueso sonido que su bajista y cantante Benjamin Schwarz, inunda todo de la grandiosidad del sonido del desierto. Mientras la guitarra revolotea dibujando en el firmamento múltiples líneas heavy-rock. En la parte central la canción reposa su sonido en un espacio chamánico con pasajes heavy-psych salpicados por ramalazos de rabia. Con elementos de blues, el tema vuelve a engrosar su sonido en una eclosión grandilocuente de Stoner-metal. Con la suficiente capacidad para colorear de pasajes más progresivos el tema, los austriacos golpean con fuerza hasta noquear al oyente con su conjunción de estilos.

Con un ritmo cadente de vocación retro, ‘Velvet sarf’, se desarrolla entre nebulosos bosques psico-progresivos. El monolítico bajo y una guitarra que se inclina hacia los dictados de Colour Haze, van construyendo un relato que contrasta con la dureza del corte anterior en su primera parte. Solo un espejismo que queda disuelto con una oleada de riffs y pasajes más propios de Greenleaf. Aquí las melodías vocales juegan un papel fundamental para darle brillo a un sonido monolítico innato en SAVANAH. La conjunción de fuzz, monolíticos riffs bajo ritmos retro y los tonos progresivos logran un resultado atractivo. Sus paisajes ensoñadores contrastan con lo plomizo de su sonido. Aquí está el gran aval de la banda y del álbum. El equilibrio entre estilos aparentemente tan diferentes funciona a la perfección. Un tema de gran potencial en el que todo resulta bien ensamblado.

‘Tharsis’ rompe la dinámica del resto de los temas. En esta ocasión solo tres minutos son suficientes para desarrollar un corte en el que la aspereza del metal se conjuga con una atmósfera que cruje. Lento, plomizo, y metálico, el tema no duda en explorar espacios más sosegados con aditamentos psico-progresivos.

Evolucionando lentamente en su intensidad, ‘1982’ golpea con sus ásperos riffs por una senda más propia de los dictados del metal. Con un gran trabajo melódico, las voces surfean entre las agrestes olas de su contundente sonido. Los tonos progresivos se mestizan con los dictados del Stoner-metal en una combinación atrayente para el oyente. Con esa dualidad de suaves voces y crudos riffs, los 9 minutos del tema resultan completamente fascinantes. Los constantes cambios de escenario sonoro son ensamblados para construir un ‘todo’ que funciona y fluye con soltura. La fisonomía del tema va cambiando para dejarse seducir por un espacio más psicodélico en el que los solos afloran dejando patente el virtuosismo de su guitarrista.

Con un nombre tan majestuoso, el tema más largo del álbum tenía que ser precisamente ‘Olympus Mons’. Trece minutos que conjugan todos los referentes de SAVANAH. Con guitarras que se retuercen en solo infinitos la canción navega entre fuertes ritmos por un espacio pesado pero que oscila constantemente. Con pasajes de psicodelia ensoñadora custodiados por cadentes tambores la banda se deja llevar casi a modo de jam por un escenario más amable y calmado. No faltan los golpes del errático bajo entre sus finos desarrollos. Sus desarrollos heavy-psych dejan espacio a melodías vocales llenas de un encanto atrayente mientras el tema se adentra en bosques progresivos. Haciendo ondular la canción por agrestes pasajes, la intensidad va oscilando para construir un corte de gran monumentalidad. Con una lenta cadencia rítmica el corte avanza con parsimonia, sin prisas, ofreciendo los pasajes más lisérgicos de toto el álbum para poner el broche final a un gran trabajo que refleja la evolución de la banda austriaca.

Savanah

StoneFree Records

Ripple Music

Reseña: VOKONIS.- ‘Odyssey’

El trio sueco VOKONIS da un paso al frente con su cuarto álbum ‘ODYSSEY’ como culminación de la evolución de una banda nacida de la escena Stoner-doom metal, para ofrecer su álbum más ambicioso hasta el momento. Las cuidadas canciones se sumergen en elaboradas canciones progresivas, algo que cada vez vemos con más frecuencia en bandas de la escena pesada. Sus cristalinas voces amortiguan los arrebatos de su contundente sonido de metal y sus rabiosas voces guturales. Si bien las texturas de las composiciones son ricas en matices, sus melodiosos pasajes vocales es uno de los grandes alicientes de un álbum notable y solvente. Un álbum para una nueva década que cuenta con la presencia de Per Wiberg como invitado. Su solvencia en bandas como Opeth, Spiritual Beggars o Kamchatka esta fuera de toda duda, y su talento hace que los temas de ‘ODYSSEY’ se ven beneficiados. Con el objetivo establecido de expandir aún más el panorama progresivo de su música, VOKONIS diseñó grabaciones que son más dinámicamente diversas y con más visión de futuro que nunca. Con influencias progresivas tangibles combinadas con coros destacados, las 6 pistas de ‘ODYSSEY’ exploran aún más el sonido que VOKONIS introdujo en su álbum ‘Grasping Time’ de 2019. Las limpias líneas vocales de Jonte se mezclan eficazmente con el ladrido agresivo de Simon, creando toneladas de profundidad gutural. El sonido cambia de la psicodelia de ensueño a la pesadez del sludge que derrite la confusión. Las nuevas pistas están respaldadas por los patrones rítmicos proporcionados por el nuevo baterista de la banda, Peter Ottosson, quien, desde su llegada a principios de 2019, ha demostrado ser una bujía de inspiración para la banda. Esta claro que el trio ha conseguido el objetivo, un álbum pesado sobresaliente que cuenta con constantes giros en los que conviven, tanto suaves pasajes contemplativos, como la virulencia de sus riffs de puro metal. De esta manera consiguen enganchar al oyente a su dinámica narrativa hacia esos nuevos territorios progresivos por los que el álbum se siente nítidamente seducido sin olvidarse de la crudeza de sus comienzos. Una conjunción que resulta perfecta acompañada de sus bellas melodías y juegos corales.

VOKONIS está aquí para aturdirnos con su furiosa vibra de doom y pasajes melódicos. Empapado en una distorsión explosiva, melódica y amenazante. Ahora florece con fuerza la bestia progresiva que han mantenido desde 2015. Con un estilo que va desde riffs pesados, capas de fuzz que derriten la cara y voces arenosas y aulladores, hasta paisajes sonoros absolutamente limpios y de ensueño, su objetivo es sumergirte por completo en su composición. Mientras comparte un viaje psicodélico y emocionante, demuestran su versatilidad manejándose bien en el espectro que va desde el doom al rock progresivo.

ODYSSEY’ fue grabado en Studio Soundport, Suecia, por Mikael Andersson masterizado por Magnus Lindberg. El fascinante arte del álbum y sus singles fueron realizados por Kyrre Bjurling; y está disponible vía The Sign Records.

Sin contemplaciones ‘Rebellion’ golpea sin contemplaciones con contundentes riffs pesados. Las melodías vocales se yuxtaponen a la fuerza de una banda que consigue crean un espacio melódico entre elementos progresivos y una voz gritona llena de garra. Los coros suavizan las embestidas de una banda potente creando un tema dual. Desgarradores momentos de metal conviven con sus melodiosos pasajes de inclinación progresiva para ofrecer un tema arrollador con guiños sludge.

Tras el shock del tema de apertura ‘Odyssey’ el tema que da nombre al álbum nos lleva en volandas por espacios de metal progresivo.  La solide de la canción y los cuidados detalles nos ofrecen muestras de la evolución que la banda ha tenido desde su nacimiento. Complejos desarrollos de fácil digestión para el oyente inciden en la exploración de los sonidos progresivos presente en todo el álbum. VOKONIS es una banda pesada, pero también es una banda que cuida sus canciones para ofrecer atmósferas relajantes en las que los teclados toman el protagonismo en un viaje en el que el colorido psicodélico está presente. Suavizando su rudo sonido, la canción refleja el estado de forma de una banda que sabe crean la ambientación perfecta para el desarrollo de sus canciones sin que ello signifique perder un ápice de fuerza. Recordándome de alguna manera el camino iniciado por ELDER en sus últimos trabajos, aquí VOKONIS se muestran solventes y efectivos. Una poderosa base rítmica, buenos teclados envolventes y efectivos solos conforman una canción sobresaliente.

‘Blackened wings’ parte mostrándose como en un tema áspero y pesado en línea Mastodon. Sus voces guturales y sonido a puro metal en la primera parte contrastan con pasajes más melodiosos en los que los genes de metal se transforman en un espacio de progresivo al alcance solo de los mejores.  La agresividad del comienzo evoluciona a un sonido en el que se pulen los detalles con esas voces limpias presentes en todo el álbum para cambiar su aspecto y desarrollarse en una atmósfera más placentera y trabajada.

Con hipnóticos riffs y desgarradores pasajes vocales ‘Azure’ ofrece un sonido rugoso, pero los suecos saben sacar de la chistera trucos que hacen que la canción oscile entre buenas melodías progresivas bajo el ritmo de unos poderosos tambores. Enrevesados pasajes que ondulan constantemente dejando espacio a la garra, pero también ofreciendo sonidos balsámicos en los que los sonidos progresivos se hacen su hueco recuperando vibraciones más propias del siglo pasado.

En tonos épicos ‘Hollow Waters’ parece prescindir de la agresividad para ofrecer una nueva vía en el sonido de VOKONIS. Entre efluvios psico-progresivos, los teclados y la guitarra van de la mano. Delicadas melodías sirven de contrapunto a los ramalazos de metal que la canción contiene. Una montaña rusa que proporciona momentos de intensidad, pero también deja espacio a la belleza de unos pasajes instrumentales más propios de un mundo de ensueño. Puede que estemos ante la mejor canción de todo el álbum. Aquí los suecos nos ofrecen los suficientes alicientes para sentirnos gratificados de la exploración de este soberbio álbum. La capacidad para jugar con las voces es algo de lo que muchas bandas pesadas carecen, y aquí, es todo un aval, para poder construir una canción el la que la belleza supera a la fuerza. El resultado de un gran trabajo compositivo en el que los matices están cuidados al detalle dejando atrás los sonidos doom de sus inicios.

El álbum cierra con los casi trece minutos de ‘Through the Depth’.  Instalados en los sonidos progresivos el tema parte de suaves pasajes que se elevan con fantásticas voces aumentando la intensidad y pesadez. Dinámico, pero sin estridencias los ecos psicodélicos se unen a la fiesta progresiva en un escenario en el que la banda decide interpretar transmitiendo sentimientos. Épico por momentos, los tambores golpean con fuerza entre conseguidos tonos vocales en una combinación elaborada que vuelve a dejar patente que la banda se ha tomado la composición en serio. Sus ganchos vocales dominan la escena usando las voces guturales ocasionalmente lo que resulta completamente efectivo.

‘Through the depth’ es el tema en la que la belleza de sus pasajes de psicodélicos adquiere un protagonismo no visto en las canciones anteriores. Su larga duración sirve para que los suecos envuelvan la canción en múltiples texturas con gran brillantez.  Las guitarras se arremolinan acompañadas de sutiles y comedidos pasajes de teclados que dan cuerpo y belleza a este maravilloso corte en el que la banda se olvida de la pesadez doom. Por si solo, el corte hace que este brillante álbum merezca la pena.

VOKONIS

The Sign Records

Reseña: BOOK OF WYRMS.- ‘Occult New Age’

‘OCULT NEW AGE’ es el nuevo álbum de la banda de Virginia BOOK OF WYRMS. Ahora como cuarteto, en su tercer álbum se inspiran en libros ocultistas para mostrar al mundo todo el poder de sus riffs con sabor añejo. El sonido del proto-metal de los 70’s con inspiración en una aparentemente extraña, pero efectiva mezcla en la que el sonido de bandas como Hawkwind o Ecstatic Vision coquetea con ZZ TOP, y por supuesto sin perder de vista el legado de Black Sabbath, Blood Ceremony o los contemporáneos Jess And The Ancient Ones. El resultado son ocho fantásticas canciones construidas en oscuras atmósferas que mantienen el ritmo. Sí, hay ciertos coqueteos doom, pero también hay blues, boogie, y fantásticas melodías en las que la voz de Sarah Moore Lindsey brilla con luz propia. Altas dosis de psicodelia pesada con muchos elementos progresivos (algo distintivo y fundamental) construyen un álbum que huele a 70’s, pero que se ejecuta con un espíritu contemporáneo. Intentando que el álbum suene como uno de sus shows en vivo, las canciones fluyen entre bellos pasajes con ritmos lentos y cadenciosos, pero siempre con un aliciente en sus surcos para atraer al oyente. Esta fórmula funciona, y sus canciones juegan con distintos estilos para salir de cualquier encasillamiento. Sí, probablemente estemos viviendo un momento en el que muchas bandas usan una voz femenina para celebrar sus rituales ocultistas bajo pesados riffs doomies, pero los de Virginia, son algo más que esto. Sus escarceos progresivos, con la incorporación de ciertos pasajes en los que los sintetizadores aportan un halo cósmico, resultan ser todo un fascinante acierto. La esencia blues, y el amor por el rock de siempre, los lleva a transitar territorios que incluso se acercan a momentos más propios de Zeppelin, pero sin duda, lo más sorprendente es verlos explorar territorios boogie rock, algo inusual en este tipo de bandas. Su tercer álbum ‘OCULT NEW AGE’, abre un nuevo camino para el ocult-rock, coloreando sus texturas con gamas cromáticas que aportan riqueza a sus oscuras composiciones. Con todos esos elementos, tienen la capacidad para crean atmósferas en las que el oyente se siente partícipe, siendo un elemento más dentro de las mismas. Un álbum notable que puede ser atractivo para los amantes del doom, pero que es todo un tesoro por descubrir para todos aquellos que no conocían a la banda.

OCULT NEW AGE’ está disponible vía Desert Records, habiendo sido grabado y mezclado por Jamie Rose en Absolute Future Studios con Chris Ratterree. Diseño obra de Nathan Landolt sobre arte del álbum de Taralyn Phillips con imágenes de alta resolución a cargo de Ben DeHaven.

BOOK OF WYRMS son:

Chris DeHaven – Batería y percusión
Sarah Moore Lindsey – Voz / Sintetizador
Jay “Jake” Lindsey – Bajo / Sintetizador
Kyle Lewis – Guitarra
Órgano en ‘Speedball Sorcerer’ por LJ Rafalko

‘Meteoric Dagger’ abre el álbum entre vibraciones blues de tonos ocultistas. Introduciéndonos inmediatamente en una atmósfera oscura, en tema deambula en un escenario hard-rock con un sonido grave aportado por su poderosa línea de bajo. Los efluvios psicodélicos no tardan en aparecer, algo que se repetirá en los temas siguientes. La sensual voz de su cantante Sara,  siempre nos va a llevar a un escenario ritual en su vocación de sacerdotisa de la banda. El tema fluye oscilando entre riffs ácidos y una cierta herencia 70’s con momentos de pesadez y un ambiente con muchas dosis lisérgicas.

Instalados en los sonidos hard & heavy de los 70’s, ‘Colossal Yield’ golpea con sus fuertes tambores entre melodías vocales que suavizan sus fornidas entrañas. Ecos, heavy-rock se entremezclan con efectos espaciales impregnado el ambiente de psicodelia así como momentos casi proto-metal. Una combinación que funciona, proporcionando una versatilidad de fácil digestión para el oyente.

‘Albrionlilly’ da un giro completamente a su sonido a través de dos minutos de arpegios acústicos llenos de belleza.

Emergiendo entre efectos, ‘Hollergoblincoquetea con elementos progresivos en un espacio de oscuridad. El lento ritmo se colorea con seductores pasajes de guitarra. Una magnética línea de bajo hace girar el tema a territorios heavy-psych. Con un tempo bien marcado y medido, la banda va desarrollando el tema dotándole de un aura psico-progresiva. Aquí la pesadez se deja apartada para susurrarnos con pasajes melódicos con un aroma de misterio. De esas nebulosas aflora la dulce voz para aportar su lírica litúrgica con melodías casi ocultistas. Con los teclados haciendo acto de presencia el ritmo cadente nos atrapa con todo su hipnotismo. Tras desarrollarse en un calmado entorno, la canción eclosiona en su parte final con riffs más barrocos que suben la tensión. Aquí las guitarras afilan su sonido haciéndose hueco en la espesa neblina persistente en todo el corte.

Usando elementos ocultistas y tonos psycho-doom ‘Keinehora’ parece invocar a alguna oscura divinidad con sus plegarias rituales. Sensuales pasajes vocales se desarrollan entre sus tenebrosos riffs, esta vez, netamente inclinados a espacios más pesados. Con esa dualidad entre lo inquietante y oculto, así como los acaramelados y desgarradores pasajes vocales, los bosques narcóticos se abren ante nosotros entre los riffs más contundentes del álbum. El resultado resulta espeluznante.

Evocando el sonido de ZZ Top y cubriéndolo de elementos ocult-rock, los primeros riffs de ‘Speedball Sorcererrezuman boogie-rock. Sin perder su aura de oscuridad la canción se muestra más ortodoxa en su sonido. Todo un espejismo que nos abre los ojos entre solos heavy-psych con cierta inclinación progresiva. El tema conjuga todos los elementos usados por la banda en este álbum, hard, ocult-rock, psicodelia, y pasajes progresivos. Puede parecer arriesgado, pero el tema fluye con naturalidad mostrando que nada es forzado.

‘Weatherworke’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con un sonido pesado y denso. Entre nebulosas que por momentos adoptan ritmos blues y en otros se despegan por torrentes doom, la canción recoge elementos más propios de Led Zeppelin para retorcerlos y adaptarlos al sonido propio de la banda.

Cerrando el álbum, ‘Dracula practice’ con el grueso sonido de un bajo que parece se vaya a quebrar, incide en la psicodelia pesada como inspiración para su sonido. Solos virtuosos y una oscura atmósfera de la que aflora una especie de blues doom, resultan efectivos y atrayentes para el oyente. Efectos, pasajes vocales llenos de sentimiento se arremolinan en una espiral lisérgica con un ritmo que rápidamente empapa al oyente con su poder psicotrópico.

Book of Wyrms

Desert Records

Reseña: LIQUID MAZE.- ‘Snake Jazz’

Cinco años después de la publicación de su debut, la banda austriaca LIQUID MAZE, publica su segundo ‘SNAKE JAZZ’. Cinco amigos apasionados por todo tipo de música que funden sus influencias en canciones pesadas, melódicas y originales llenas de detalles y el deseo de escribir la mejor música que puedan escribir … Encerrados durante una semana en un viejo cine de Allentsteig para dejar fluir sus jugos creativos crearon este fantástico álbum . Grabando sus pistas en vivo, con un mínimo de overdubs, han plasmado todo su amor por la música con sangre, sudor y lágrimas. Sin conocer previamente a la banda, me sumerjo en su escucha complemente virgen, sin saber muy bien que me voy a encontrar, pero, tras escuchar los primeros acordes de la primera canción, sabía que este era un álbum para mí. Un álbum para mí y para todos los amantes de la psicodelia, el rock progresivo de los 70’s y el hard-rock stonerizado. Así deambulan sus canciones, en atmósferas cambiantes en las que la intensidad y pesadez van oscilando con constantes cambios. Un álbum tan versátil que en élpuedes encontrar momentos mas propios de The Black Keys, pasajes The Doors, desarrollos en pura vena King Crimson, así como fascinantes riffs retro con narcóticas descargas de fuzz arenoso. Sus canciones se desarrollan entre fascinantes arreglos que hacen que cada una de ellas tenga vida propia, ofreciendo siempre un aliciente que sorprende al oyente. Se nota que aquí se han cuidados los detalles, lo que hace que sus composiciones resulten muy atrayentes. Con un predominante aroma vintage, los temas derrochan fuerza, pero también ofrecen buenas melodías, así como lisergicos pasajes de guitarra. Sus cinco temas finalmente saben a poco, porque la calidad que tienen, nos dejan con ganas de mas, algo, que siempre confirma su gran calidad.

LIQUID MAZE son: Gerald Gimpl (bajo), Sebastian Hödlmoser (batería), Domenic Schleinzer (voz solista y guitarra), Oliver Hacker (teclados y voces) y
Lukas Sukal (bajo y coros). ‘SNAKE JAZZ’ fue mezclado por Sebastian Hödlmoser en  bassteaaudio.com, y masterizado por Alexander Lausch  listencareful.com

‘Mother’s Pie’ abre el álbum a golpe de riff retro con ritmos stonerizados. . El penetrante sonido del órgano en segundo plano aporta la nota vintage a un vigoroso tema. Espirales de fuzz que decaen en narcóticos pasajes psicodélicos con un cierto aroma doorsiano. En menos de dos minutos la banda nos muestra dos registros diferentes lo cual ya es toda una sorpresa. El tema prosigue manteniendo una estructura ondulante, con momentos de hard rock vibrante y otros en los que el blues ácido llena de humo intoxicante la atmósfera. Una voz atormentada y llena de garra arrastra la canción a un escenario más tempestuoso. Los constantes cambios de ritmo, entre parones y arrancadas, la canción sigue desarrollándose en un ambiento netamente 70’s.

Nuevamente los riffs retro sirven para introducir el siguiente tema, ‘Working men’. La canción relata lo que sucede cuando su amplificador de guitarra se apaga durante la grabación y su cantante y guitarrista, Domenic Schleinzer, tiene que conducir por toda la Baja Austria para conseguir uno para reemplazarlo. Bajo un registro más propio de The Black Keys, la psicodelia y el blues salen de las entrañas de los austriacos. Incluso con alguna leve incursión progresiva, la calma tensa evita que la canción se desmelene en exceso. Un estribillo impactante y unos coros pegadizos ponen la nota de color bajo un aura lisérgica. Pasajes de guitarra llenos de acidez conviviendo con el cálido sonido del órgano logran llevar al tema a los momentos de gran esplendor. Una canción bien trabajada que finalmente obtiene los resultados.

‘Dancehall’ se erige como el tema mas largo del álbum con sus cerca de ocho minutos. Cadentes acordes heavy-psych nos sumergen en una atmósfera narcótica entre estimulantes desarrollos instrumentales. Evolucionando en su intensidad, el corte conjuga su innato carácter psicodélico con pinceladas de hard- progresivo. En la parte central la peculiar voz cambia la fisonomía del corte haciendo que explote en una locura de percusión, sintetizadores vocales. Capturando la esencia de los riffs Stoner, el tema combina con acierto distintos estilos para crear un ‘todo’ fascinante. Tras una bacanal de abrumadores sonidos, el corte decae en una pradera psico-progresiva con suaves acordes y un ritmo cadente y susurrante. Melodías de gran belleza aparecen en este nuevo meandro del camino para ofrecer su faceta más sensual con silbidos haciendo de aterciopelados coros que terminan por disiparse en la lejanía. Sublime.

Si alguna vez necesitas una banda sonora para secuestrar un barco, los austriacos nos proponen ‘Pirates of the Amphibia’. Partiendo de una atmósfera misteriosa, el tema borbotea sigilosamente entre efectos y tambores que se aceleran. Con su motor rítmico a toda maquina, el tema conjuga un espacio progresivo con riffs hard algo que parece advertir un corte pesado. Nuevamente la banda nos sorprende cambiando el registro y descendiendo a un espacio más propio de King Crimson para seducirnos con bellas y suaves melodías. Voz y teclados como protagonistas de corte lleno de sentimiento y cierta melancolía. Con un sonido que bien podría llegar de los 70’s dan el salto al siglo XXI con sus atronadores tambores y una guitarra que stoneriza en su sonido. Las incesantes oscilaciones que LIQUID MAZE dotan a sus canciones, hace que cada una de ellas tenga vida propia. Siempre ofreciendo un aliciente al oyente para sorprenderle en todo momento. La conjunción de rock progresivo, hrd, Stoner y esos sonidos vintage, cobra una nueva dimensión en esta canción.

El álbum cierra en una atmosfera tenue con pausados acordes de piano y una sugerente y cálida voz como introducción a ‘Reincarnation’. Otro tema oscuro en el que se refleja un gran trabajo compositivo. Su vaporoso y misterioso sonido usa esos momentos progresivos que contenían los temas precedentes. Efectos, teclados y guitarras afiladas tratan de aflorar en una nebulosa sónica en la que todo parece volverse borroso. Voces que emulan a Herman Hess, armonías en distintos planos y una percusión que augura el paso a un nuevo espacio sonoro. Un corte más temperamental que se recuesta en pasajes más psicodélicos manteniendo la tensión con destreza. Seguramente el corte mas experimental de todo el álbum.

Liquid Maze

Reseña: SUPERLYNX.- ‘Electric Temple’

Desde las profundidades de los fiordos noruegos emerge la particular sacerdotisa Pia Isaksen al frente de SUPERLYNX para mostrar al mundo su nueva creación. ‘ELECTRIC TEMPLE’ el tercer álbum del trío de Oslo debe su nombre al mismísimo Jimi Hendrix, con su frase: ‘Llamamos a nuestra música ‘música de iglesia eléctrica … porque es como una religión para nosotros “. Con ese propósito, el álbum nace con la intención de reflejar en sus canciones mucho de lo que la gente busca en los templos, religiones u otras formas espirituales. Esa fuerza para soportar las pruebas, paz mental, éxtasis, seguridad, esperanza, comunidad, alegría, trascendencia, etc. Algo que hace que en el proceso creativo del mismo SUPERLYNX encuentre su propio templo. Marcado por una muerte familiar, sus canciones habitan en oscuras atmósferas rebosantes de melancólica y con un fuerte carácter devocional. Sustentados en una base psycho doom, sus canciones reflejan una experiencia espiritual llena de sensibilidad. La sensual voz de Pia, ejerciendo como Suma Sacerdotisa, lanza sus plegarias al mundo con etérea y bella voz, soportada por una descomunal línea de bajo y guitarras que tratan de abrirse camino en busca de la luz. En una línea similar a bandas como HIGH PRIESTESS o WINDHAND, pero desarrollando sus canciones en una flotante atmosfera psico-progresiva en la que caben la lírica y el clasicismo consiguen un sonido diferente, personal. Suave, cálido, el álbum exhuma espiritualidad en cada acorde, en cada melodía, en cada estrofa. No estamos ante un álbum de psycho-doom clásico, aquí las vibraciones mas pesadas, aparecen con delicadeza entre su humeante ambiente litúrgico. Un humo de psicodelia pesada que contiene bellos pasajes instrumentales, pero que, sobre todo, consigue hacernos participes de su meditativo ritual. Canciones robustas llenas de belleza celestial emergida de las oscuras cavidades de tonos ocultistas. ‘ELECTRIC TEMPLE’ es un álbum gratificante para el oyente, ya que sus canciones nos susurran hasta envolvernos en un hechizo del que difícilmente querremos escapar. Baja la luz, saca tu lado ‘zen’ y déjate llevar a lo más profundo de la noche para encontrar tu paz espiritual.

El álbum fue grabado por Ole Teigen en su estudio Crowtown Recordings y está mezclado por el productor ganador de varios premios Grammy Marc Urselli, quien ha hecho sonido para Nick Cave, Mike PattonLou ReedKeith RichardsThe Black Crowes y muchos más; y masterizado por Fridtjof Lindeman, estando disponible vía DARK ESSENCE RECORDS.

SUPERLYNX son: Pia Isaksen (voz y bajo), Daniel Bakken (guitarras) y Ole Teigen (batería, piano, teclados y voz.

‘Rising flame’ se debate entre la calma y la pesadez. La voz ritual de su particular sacerdotisa nos invita a una ceremonia litúrgica. Los acordes más propios del post-rock se conjugan con golpes que miran de reojo al doom. Bien podríamos encuadrar el tema dentro de los dictados del psycho-doom. La dulce y sensual voz se acompaña de los pasajes más hechizantes, aportando la fuerza cuando se hace el silencio. La angelical voz preside una ceremonia oscura con pasajes de psicodelia pesada custodiando sus plegarias. Los coros celestiales se unen a la ceremonia haciendo que su instrumentación se eleve a un estrato de mayor pesadez. Lúgubre pero místico, el tema supone todo un hechizo para el oyente. Un corte bien construido.

Sin salir de la atmósfera heavy-psych del corte de apertura, ‘Electric temple’ describe insondables entornos nebulosos con sus cadentes acordes.  Sin perder el carácter ceremonial, sus bellas melodías de guitarra dan paso a nuevas plegarias de su sacerdotisa. La dulce y lírica voz es capaz por sí misma de seducir al oyente en un sortilegio gratificante. Delicado y con un armazón fornido, la canción supone un bálsamo entre sus inquietantes golpes de pesadez. Un equilibrio que adopta distintas formas sonoras sin perder nunca el rumbo. Una liturgia en el medio del bosque con elegantes pasajes aportados por la guitarra entre tambores que se alborotan creando una sensación de terror. Aquí la psicodelia se revuelve sobre si misma generando un torbellino psicotrópico en el que nos sentimos atrapados.

Los poco más de dos minutos de ‘Apocalypse’ conjugan esa atmósfera ritual presente en todo el álbum. Dulces pasajes vocales en una oscuridad latente y suaves acordes que elevan el poder de la psicodelia pesada a unos altares celestiales. Tambores desbocados imprimen carácter a un tema que se ve seducido por exóticas fragancias con una guitarra que explota. Susurrante y con un bajo excelso, el tema reposa tras una pequeña deflagración de pesadez.

Con una línea definida el nuevo tema ‘Moonbather’, supone un nuevo episodio de este álbum lleno de una oscura espiritualidad. Con una expresión que conjuga elementos psico-progresivos, leves retazos doom y sobre todo, bellos pasajes lisérgicos. La lírica apacible llena de sensualidad confronta con pasajes más rugosos que tienen a inclinarse a laderas escarpadas. El corte mantiene todo el carácter ritual presente en el álbum. Coros envolventes acompañan en esta ocasión las plegarias de su vocalista.

‘Sonic sacrament’ se adorna con exóticos acordes envuelto en la densa neblina que fluye del bajo. Pausado y relajante, el tema prescinde de las voces, ofreciendo una especie de bello interludio instrumental.

Nuevamente el poderoso bajo, abre con su difuso sonido ‘Returning light’. Su narrativa misteriosa y sus sombríos pasajes dejan paso a la celestial voz. Sus relajados pasajes se desarrollan entre bellas melodías y un soporte fornido en un segundo plano. Siempre bajo una atmósfera sombría, SUPERLYNX consigue mantener la tensión sin estridencias.

‘Laws of nature’ se inclina por la belleza sin fisuras. Susurrante y placenteros acordes de guitarra acompañan la seductora y hechizante voz. Casi narrando más que cantando, Pia consigue sumirnos en su relato. La melancolía preside en esta ocasión otra canción que no se sale del camino por el que se desarrolla el álbum.  Un delicado tema lleno de una bucólica belleza gracias a un logrado trabajo de guitarra. En su parte final encontramos brillantes desarrollos de guitarra que no hacen, sino confirmar la calidad de la banda.

Aportando tonos de sinfonismo clásico, ‘Then you move’, ahora con una voz masculina, el tema habita en ese tenue ambiente al que ya nos hemos acostumbrado. El piano, y su vocación progresiva dota de un carácter diferente a la canción. Prescindiendo de los elementos psicodélicos, construyen un tema inquietante pero que nos mantiene alerta.

Instalados en ese espacio de romanticismo clásico, ‘Siren sing’ supone un nuevo interludio a base de acordes de piano y una grave voz narrativa y teatral.

‘May’ cierra este hechizante y devocional álbum de psicodelia pesada con susurrante acordes y narraciones inquietantes. A cámara lenta, la narrativa tenebrosa de SUPERLYNX continúa con su particular ritual espiritual. Lento y cálido, el tema se desarrolla sin estridencias manteniendo su silencioso desarrollo. ¿Psicodelia ocultista devocional? Podría ser un calificativo para este maravilloso, oscuro y espiritual trabajo. Ponle tu el nombre, pero, en cualquier caso, lo mejor es empaparse de sus mágicas y espirituales resonancias.

Superlynx

DARK ESSENCE RECORDS