Crónica: KRACH AM BACH FESTIVAL 2022

Con un poco retraso os contamos todo lo acontecido en la pasada edición de Krach Am Bach. Un festival que lleva 27 ediciones celebradas y que ha colgado el cartel de sold-out en las últimas, no es un festival cualquiera. KRACH AM BACH, el maravilloso festival alemán, regresaba después de dos años de cancelaciones debido al Covid; y lo hacía por la puerta grande. Con la calidad y versatilidad de las bandas incluidas en su line-up, con múltiples apuestas experimentales alejadas de algunos convencionalismos, unas instalaciones y organización intachables, y un público amistoso y amable, nada podía salir mal. La tristeza por la cancelación de All Them Witches se había revertido con el anuncio de Monkey3, por lo que nada prácticamente había cambiado. Porque el público habitual de Krach Am Bach, es un público que peregrina a la pequeña localidad de Beelen, como el que va a una fiesta familiar, una fiesta con emotivos encuentros, una fiesta con la música psicodélica como protagonista y todos saben, que a aver a fantásticas bandas. La presente edición contaba con algunos cambios respecto a las ediciones anteriores. La ubicación del segundo escenario había cambiado a un espacio, aunque reducido, algo mayor del que se venía celebrando. Para darle su identidad propia, la organización había contratado a los chicos de Sector 7G Visual, a los que ya habíamos visto su trabajo en Desertfest Berlin. Sus proyecciones sobre el escenario de visuales realizados a la viaja usanza, con visiones liquidas que se iban superponiendo manualmente, fue algo que dio una personalidad a ese segundo escenario. Un punto de encuentro de la experimentación psicodélica en todas sus versiones. Ejemplos como este, es el resultado de una organización que quiere ofrecer lo mejor a su público, creando una experiencia total, tanto musical, como sensorialmente. Esto debería calar en otros muchos festivales, porque a la vez de ofrecer una atmósfera agradable al público, das sentido a un escenario que puede servir a la audiencia para descubrir nuevas e interesantes propuestas sonoras. En cuando a la infraestructura culinaria, me dio la sensación de que había algún puesto mas de comida y restauración en las pasadas ediciones, como también algunos mas puestos de merchan. Sin excesivas colas, la restauración respondía a las necesidades de los casi 4.000 asistentes. La zona chil out también había sido trasladada a la zona del fondo del recinto, donde se ubicaba anteriormente el segundo escenario. Un espacio con sillones y burbujas para el descanso, que siempre es de agradecer en las duras jornadas de un festival. Son muchas las horas que pasamos allí, y siempre es fácil con un espacio para el relax. El espacio para acampar seguí ofreciendo todas las comodidades, con personal siempre tratando de ayudar y organizar el parking y las zonas de tiendas y caravanas Unos prados, lo suficientemente amplios, como para que todo el mundo se sintiera cómodo. El resultado es un público con una sensación de confort y tranquilidad, dejando que todo fluya. El escenario y la iluminación no habían sufrido muchos cambios respecto a otras ediciones, lo que se traducía en un perfecto sonido durante todo el festival. Una vez más, Krach am Bach me regaló un inigualable fin de semana, escuchando fantásticas bandas, con magníficos amigos y con unas vibraciones que hacen que todo el mundo sea feliz.

¡¡Hasta el próximo año!!!!, Siempre es un placer ir a un lugar que en el que te sientes como en casa. Gracias!!

DÍA 1 (Viernes)

THE BLACK WIZARDS abrían un público ansioso por divertirse. Con una magnífica acogida, el trio portugués se metía al personal en el bolsillo con su fascinante versión de los sonidos heavy-blues 70’s. La banda daba un mayor protagonismo a las melodías sin renunciar a la fuerza innata que tienen. Una banda que continúa creciendo y que allá por donde van, consigue conquistar a un público que acabó brindándoles una sonora ovación. Una magnifica forma de empezar un fin de semana festivo desde el primer momento.

La tarde había comenzado a un alto nivel y otro trío, esta vez desde Italia subía al escenario principal de KRACH AM BACH. Los italianos, con un show sobrio ejecutaban otra actuación en la que el blues y los sonidos desérticos llenaban la atmósfera de un recinto que  acogía con jolgorio la actuación del trio. Si en el mes de noviembre me había conquistado en Alterna Sounds Festival, aquí de nuevo brillaron a un altísimo nivel.

Llegaba la hora de dar el pistoletazo de salida en el segundo escenario. Allí la organización había preparado una apuesta original y diferente en la que bandas más experimentales ofrecía su buen hacer. KOMBYNAT ROBOTRON con su habitual puesta en escena con las batas de científicos sobre el escenario se veían arropados por las magnificas proyecciones analógicas de los chicos de visual 7G. Cosas así hacen de Krach Am Bach un festival único, y los sonidos kraut empapados de psicodelia especial se gozaban entre un público que abarrotaba ese segundo escenario. No se que tiene esta banda, pero su hipnotismo contagioso consigue que todos los presenten balanceen sus cabezas y sus cuerpos al son de estos alquimistas de la psicodelia más futurista. Sobresalientes.

KOSMODOME era una de esas bandas que tenía muchas ganas de ver. Diferentes a lo que habitualmente estas acostumbrados en este tipo de festivales. Calmadas melodías que sonaban mucho más sólidas que en disco, con un sonido más orgánico y sumamente gratificante.

A su conclusión era el momento de volver al segundo escenario a continuar con la experimentación psicotrópica. Los franceses KORTO eran unos desconocidos para mí, pero de inmediato consiguieron atraerme. Envueltos en proyecciones psicotrópicas, su hipnótica apuesta de tintes kraut volvía a ser una grata sorpresa. Siempre es de agradecer poder disfrutar de bandas así en vivo.

El  escenario principal se vestía de gala para recibir a MONKEY3. La banda suiza se había incorporado a última hora al festival tras la ausencia de All Them Witches. EL cuarteto son una banda solvente que a estas alturas tienen poco que demostrar. -su actuación fue bien recibida por un público que disfrutaba de sus devaneos lisérgicos. Lucas humo y un sinfín de riffs mágicos envolvían la noche alemana con una de las mejores bandas de la jornada.

La noche iba avanzando y los franceses ALBER JUPITER eran los encargados de cerrar las actuaciones en el segundo escenario. Lo cierto es que no pude ver su actuación al completo, pero, en cualquier caso, lo que ví de ellos, me gustó. La experimentación continuaba con el dúo. Bajo y batería consiguiendo llenar el escenario de sonido densos y psicotrópicos. Una experimentación que era bien recibida entre un público que esbozaba caras de felicidad. `

La jornada terminaba, pero todavía nos quedaba un plato fuerte que degustar. Los daneses MYTHIC SUNSHIP llegaban con todo su arsenal preparado para crear el caos. La banda ejecutaba una actuación en la que el jazz y la experimentación psicodélica alcanzaba cotas de alto nivel. Puede que su complejo sonido no sea para todos los públicos, pero los asistentes al festival pudieron disfrutar de una actuación intensa y ensoñadora a la vez. Estos chicos tienen mucha calidad, y sin hacer mucho ruido, desplegaban todo su arsenal en una sobresaliente actuación. Por fin conseguía quitarme la espina de verlos en directo y su actuación, resultó finalmente como había esperado, mágica.

La hora del descanso había llegado en una jornada en la que todas bandas habían brillado, cada una con su particularidad, pero todas habían recibido el cariño de un público que se había divertido.

Día 2 (Sábado)

La hora del mediodía es el momento en el que los americanos VALLEY OF THE SUN abrían la jornada del sábado. Era una de las bandas más pesadas, y sus riffs arenosos fueron bien recibidos por un publico que se reponía de la jornada del día anterior. VALLEY OF THE SUN salieron al escenario a por todas, y eso quedó patente en una actuación ardiente en la que los de Ohio lo dieron todo, recibiendo una gran ovación de todos los presentes.

En el segundo escenario el trio alemán MONOCLUSTER ponía la sobriedad en una transición de los riffs Stoner que habían acompañado la actuación anterior con su psicodelia onírica. Grandes desarrollos instrumentales con los que dejaban patente su maestría en esto de la psicodelia pesada. No defraudaron.

A mis queridos BISMUT los había visto recientemente en el Dunajam jam, donde había dejado patente su calidad. Su combinación de riffs post-metal con su psicodelia pesada se sucedía canción a canción. Pesados, firmes y con un sonido prieto, y bien ejecutado se coronaban como una de las sorpresas para muchos de los presentes. Estamos ante otra banda que sigue creciendo en su sonido, ofreciendo cada vez unas actuaciones más completas, con la que acaban por conquistar a la audiencia. En Krach am Bach se coronaron como una de las bandas de la jornada.

En este ir y venir de un escenario a otro, llegaba el turno para IGUANA. Otra de esas bandas que tiene cabida en un festival abierto a propuestas frescas en las que la psicodelia hipnótica tiene el protagonismo. De nuevo, las proyecciones de los chicos de Sector7G visuals arropaban su actuación. Con su guitarra escayolado de una pierna, la banda no quería dejar la oportunidad de mostrar su potencial, y así ejecutó su actuación, sentado en una silla, lo que no impidió dejar muestran de su buen hacer a las 6 cuerdas.

La avalancha de sonidos psicodélicos tenía continuación con SMOKEMASTER. Una banda que cuenta con todo el apoyo del sello Tonzonen Y que ya había tenido la oportunidad de ver el año pasado un par de veces. Un perfecto termómetro para comprobar su evolución, algo que quedaba meridianamente claro con una actuación en la que el hard- el blues y la psicodelia vintage envolvían el escenario principal. Los de Colonia son una banda querida y eso se notaba en un público disfrutón, que acabó pidiendo mas y brindó una gran ovación a la conclusión de su show. SMOKEMASTER continúan progresando adecuadamente y cada día se hacen de mayor protagonismo en la escena.

El trio británico CRACKED MACHINE nos invitaban a un viaje cósmico con su psicodelia de tintes espaciales. Sin mucha parafernalia y con una actuación sobria, ponían la calma con sus desarrollos instrumentales de alto poder psicotrópico. Notables, CRACKED MACHINE ponían la nota mística a una tarde que había comenzado bien en la que todavía nos esperaban fuertes emociones.

Había llegado la hora de los cabezas de cartel. KING BUFFALO habían ya tocado en Krach am Bach cuatro años atrás, pero ahora venían acompañados de una reputación que tenían de rubricar. Y los de Rochester, no se escondieron y dejaron claro que son una de las bandas más en forma del momento. Su facilidad para crear la atmósfera perfecta y de meter al público en su propuesta quedaba refrendado con una magnífica actuación. Cabezas oscilando al ritmo de sus sonidos hipnóticos, la acaramela voz de Sean nos invitaba a un trance del que ninguno queríamos salir. KING BUFFALO son una fantástica banda, y en Krach Am Bach lo dejaron meridianamente claro. Lo mejor de todo el fin de semana. El auténtico Rey, es EL REY BUFFALO!

Tras su actuación, otra de las bandas marcadas en mi agenda se subía al segundo escenario. Ese espacio que era un escaparate para la experimentación sin complejos y sirvió para coronar a los noruegos KANAAN como una banda prometedora. Pesados, y lisérgicos a la vez, su sonido me sorprendió por su gran contundencia. No se anduvieron con paños fríos y salieron a darlo todo, y ¡¡vaya si lo dieron!!. Lo cierto es que me vi sorprendido por una actuación con un sonido plomizo pero lo suficientemente versátil y psicodélico como caer rendido a sus pies. Un minimalismo atrayente que se reflejaba en unas jams acidas bien ejecutadas. Una gran sorpresa que colmó con suficiencia mis expectativas.

Uno de los nombres de jornada eran los americanos WITCH. Con un viejo conocido del festival WITCH se presentaba con el batería de Earthless, Mario Rubalcaba a la batería. Había visto a la banda tres años antes en Desertfest Berlín y me había quedado con un sabor agridulce de aquella actuación. Ahora era el momento de redimirme. WITCH empezaron su actuación algo fríos y lineales, pero según avanzaba su show fueron yendo de menos a mas, hasta completar una actuación correcta, aunque sin llegar al nivel de emoción que me transmiten en disco. Aún tocando y buen show, me quedé con la sensación de que pueden ser mejores, porque calidad, les sobra.

El festival iba llegando a su fin, pero todavía nos quedaba la fiesta de los holandeses Pendej0!. Tuve la sensación de que no eran una banda muy conocida entre los presentes, pero yo tenía claro que iban a ponerlo todo pajas arriba, como finalmente sucedió. Lo ecléctico de tocar Stoner con trompetas puede resultar algo curioso, pero cuando ves a estos chicos en directo, siempre quieres mas. Ellos saben como incentivar al público para que se divierta, y su loca actuación en Krach am Bach lo corroboró. Su cantante El pastuso, sabe bien como meterse al publico en el bolsillo y sus ‘Vamos carajos’ recibieron la respuesta de un público que enloquecía por momentos con pogos y bailes frenéticos.

Los encargados de poner el cierre al festival eran otros conocidos del festival. Los berlineses ROTOR, habían actuado en la edición 25 aniversario del festival, pero ahora lo cerraban por la puerta grande y en el escenario que merecen. ROTOR son una banda muy querida por el público y ellos saben como corresponder a su gente. Mágicos, pesados por momentos, pero siempre ofreciendo su mejor versión, en una actuación para enmarcar. Es difícil cerrar un fin de semana de mejor forma, pero ROTOR volvieron a demostrar que son una de las mejores bandas de la escena. Sin hacer mucho ruido, allá donde actuación, consiguen convencer a todos, y en Krach am Bach, lo volvieron a hacer. Otro de los mejores conciertos de un festival que volvió a ser impresionante, tanto por la organización, por la calidad de las bandas y por un público amistoso que se siente como en casa. ROTOR son la excelencia, y así lo demostraron en su hechizante hora de actuación.

Crónica.- ‘Hoflärm Backyard Session 2021’

Por segunda vez en menos de una semana me dirigí a Alemania para a asistir a uno de los pocos Festivales que mantienen su edición. Aguantando sin sucumbir a las cancelaciones masivas y con medidas preventivas adecuadas para evitar los temidos contagios del Covid, en la pequeña localidad de Marienthal se llevaba a cabo los pasados días 13 y 14 de agosto un modesto pero magnífico festival. Enclavado en entorno privilegiado cercano al lugar en el que se celebra el mítico FREAK VALLEY, HOFLÄRM BACKYARD SESSION 2021 nos devolvía la ilusión por la música en directo con un fantástico line-up y un ambiente exquisito. La belleza del lugar me recuerdaba a la orografía del norte de España, con prados verdes y colinas custodiadas por bosques que me hacían augurar un gran fin de semana en un entorno idílico. Su ubicación se situaba en una granja perfectamente acondicionada con troncos a modo de bancos, una confortable zona de acampada y distintos servicios para que la gente se sienta lo mas cómoda posible. La cercanía al lugar en el que se celebra el FREAK VALLEY hace que mayoritariamente la concurrencia fuera de habituales de dicho festival, nombrándolo como si de su su hermano pequeño se tratara.   Con unos medios rústicos, la organización consigue que el lugar se muestre acogedor y se convierta en un oasis de paz, de camaradería, algo que se palpa con los múltiples encuentros de gente ávida de música en vivo. Con estos elementos la fiesta estaba asegurada. Unas horas antes del comienzo del mismo iban llegando los habituales de estos eventos a una colorista zona de acampada en la que las camper y las grandes tiendas con tenderetes y mesas iban ocupando el espacio destinado para acampar. La cerveza corría de mano en mano, y cada vez que me acercaba a saludar a alguien, recibía una invitación de bienvenida, lo cual siempre es de agradecer. Si bien la primera jornada sufrió un importante retraso en su comienzo, cuando todas las adversidades técnicas y logísticas fueron solventadas ,aquello comenzó a ser lo que me esperaba, un gran fin de semana de fiesta con buena gente y buenas bandas. La organización había dispuesto distintos puestos de comida y bebida, así como unos servicios junto a la zona de acampada. La zona no contaba con duchas, pero esto había sido resuelto por la organización habilitando las duchas de un monasterio situado en el pueblo cercano, para la comodidad de los asistentes que por solo dos euros podían refrescarse y asearse. Estábamos en un medio rural y los elementos de labranza servían para que aquello se convirtiera en un sorprendente recinto en el que disfrutar.  Con un público curtido en mil batallas, la calma y la ausencia de incidentes, hacía que la estancia fuera agradable y gratificante para cualquiera de los asistentes. Un público que se comportó con civismo y que cuidaba de sus desechos para mantener el entorno impoluto, algo que siempre es de agradecer y que no siempre sucede en otros lugares. Con un aforo limitado por las restricciones de la pandemia y con la obligatoriedad de acreditar vacunación o prueba negativa de Covid, el festival había colgado el cartel de sold-out hacia varias fechas. Sin duda, teniendo en cuenta lo visto en ediciones anteriores, HOFLARM es un festival con potencial para crecer y hacerse un hueco en la escena en vivo alemana, tanto por la calidad de las bandas que presenta, como por el respaldo que tiene del público. Un público mayoritariamente local, ya que no eran muchos los foráneos que allí estábamos, pero aún así, la hospitalidad hacía que nos sintiéramos como en casa. Tras muchos reencuentros con amigos alemanes, y con estos condicionantes, solo quedaba disfrutar de un fin de semana que a la postre resultaría mágico y muy gratificante. La hospitalidad y facilidades de Casper, el promotor del evento, hizo que me sintiera como en casa, para poder relataros lo acontecido. El recinto se encontraba rodeado de carteles de pasadas ediciones del Freak Valley, así como distintos elementos como un curioso vehículo accidentado junto a unas cruces que marcaban la seña de identidad del festival. Un escenario modesto, pero suficiente para albergar un evento de estas características y unos juegos de luces efectivos entre efectos de humo presidían la mayoría de las actuaciones. Probablemente, desde el aforo no podía comprobarse que en realidad el escenario era un remolque reconvertido, lo que hace todavía más peculiar el mismo.  Sin duda, un lugar en el cualquiera se puede sentir cómodo. Si en un principio, el recinto estaba diseñado para estar sentado, la amplitud del mismo hacía que junto al escenario la gente pudiera estar de pie, bailando y disfrutando de la música, algo que sucedió en la mayoría de las actuaciones. Acostumbrado en el ultimo año y medio a ver conciertos sentado, guardando distancia de seguridad, en aforos reducidos y con la máscara puesta, la asistencia a Hoflarm, tal y como me había pasado una semana antes en Aquamaria, era como una vuelta a una cierta ‘normalidad’, ya que poder disfrutar de un festival sin estas limitaciones, es como una forma de recuperar la libertad. Lo cierto es que no es posible poner ningún reparo a un festival acogedor, cómodo y amigable en el que se puede disfrutar en armonía con la naturaleza en unas condiciones agradables y de camaradería mutua, algo que define la escena psicodélica y pesada en la que nos movemos. Desde aquí felicito a la organización por el arduo y duro trabajo, una tarea que se vio recompensada con la mejor edición del festival hasta el momento, (según me comentabas asistentes de pasadas ediciones), un festival que seguramente veremos tener una mayor visibilidad en ediciones futuras, y al que espero regresar de nuevo. Desde aquí gracias a la organización a todos los hicieron que mi estancia allí fuera tan placentera.  

BONGBONGBEERWIZARS, el trio de Dortmund abría una intensa jornada en Hoflärm Backyard Session 2021 – Sold Out con su doom atmosférico y sus lentos pero atronadores riffs. Tras un considerable retraso en el comienzo de su actuación la banda nos golpeaba con un sonido grave, plomizo, y lento que  hacia que el escenario atronara con un sonido poderoso y denso que solo atrajo a una parte de la audiencia mientras la gente poco a poco se iba poniendo en situación.

SMOKEMASTER, el quinteto de Colonia eran los elegidos para sustituir a Circus Electric y sin duda aprovecharon la oportunidad para dejar patente toda su calidad en el desarrollo de los sonidos psicodélicos vintage con hipnóticos ritmos de vocación kraut. Atmosféricos, incisivos y ácidos, dejaron una grata sensación entre el personal con un increíble show confirmando que lo mostrado en su Lp no era por obra de la casualidad. La banda se convirtió para muchos en una de las sorpresas agradables del fin de semana.

Desde Manhein THVNDERKVLT invadían de enérgicos sonidos heavy-rock de vocación 80’s el recinto del festival. Llenos de fuerza, el quinteto ofrecía un show a la vieja usanza, en el que las poses convivían con riffs hilarantes con sabor añejo y una actitud a prueba de bombas. Mientras su cantante trataba de mantener la melodía, sus dos guitarras interactuaban constantemente entre ellos y con el público haciendo que la temperatura subiera.

EARTH SHIP, era una de las bandas que despertaba especialmente mi curiosidad. El trío nos ponía en órbita con su doom de tintes cósmicos sin renunciar al sludge de alcantarilla. Por momentos emulando a Hawkwind, la banda con su penetrante intensidad, activaba al personal en la noche con un sonido potente, poderoso, pero también chamánico y lisérgico. Gruesos, pesados y psicotrópicos EARTH SHIP acabaron encandilando al público con una actuación notable, convirtiéndose para muchos en los triunfadores de la jornada, lo que se corroboraba con la estruendosa ovación con la que fueron despedidos.

Los suizos MONKEY3 eran los encargados de cerrar la noche llenándola de color y humo, en una actuación sensacional en la que ponían música al silencio con sus pasajes psicodélicos más delicados. En contraste con momentos de verdadera intensidad en los que sus riffs golpeaban con fuerza a una audiencia entregada, la banda conjugaba a la perfección su doble faceta psicodélica y pesada. MONKEY3 son una banda fantástica y en Hoflärm lo dejaron meridianamente patente una vez mas, coronándose unos de los triunfadores de una jornada intensa. Cuidando los detalles en toda su actuación, el cuarteto ofrecía el mejor show de luces y puesta en escena de la jornada, lo que daba un mayor brillo a su hechizante actuación.

La jordana del sábado comenzaba sin los retrasos que habíamos sufridos el día anterior. Abrir una jornada de festival a las 3 de la tarde, con un sol de justicia, no es tarea fácil, pero sin duda, STEW hicieron que el calor ambiental se codeara con el calor meteorológico en un show que hizo vibrar a una audiencia que en gran parte se vio sorprendida por la calidad del trio de Örebro. Dejando patente todo su buen hacer en esto del hard-rock clásico, con sus dosis de blues, la banda ofreció un repertorio en el que interpretaron varias de las nuevas canciones que conformarán su segundo Lp, álbum que verá la luz en pocos meses y que a buen seguro corroborará las buenas sensaciones que nos dejó su álbum debut. Solos asesinos, con un fantástico groovy, hacían que cada canción activara las articulaciones de un público que, pertrechado a la sombra, al comienzo de su actuación, fue viéndose atraído hacia un escenario del que salía fuego en forma de rock and roll honesto y sin complejos. STEW es una magnífica banda y en el marco de Hoflärm, lo dejó patente. ¡¡Grandiosos!!

La cálida tarde alemana continuaba con la mezcla entre el heavy-rock y los riffs stoner de PHIASCO. Con algunos problemas con el sonido que obligaban a una breve pausa, el cuarteto se las apañaba para seguir calentando una tarde que había empezado fuerte. Con un show solvente y sencillo, la banda mantenía la energía en una jornada en la que todavía teníamos platos fuertes por degustar.

SPLINTER, el curioso cuarteto, desconocido para mí hasta esta ocasión, ejecutaba otro show ardiente en el que los sonidos heavy-rock más ortodoxos se mestizaban con el hard-retro gracias al sonido de un vetusto órgano hammond. Una curiosa banda formada por el cantante Douwe y el guitarrista Sander, ambos ex DEATH ALLEY, y con Gertjan, teclista de BIRTH OF JOY, a los que acompañaba a la batería Barry, ex-Vanderbuyst. Veteranos de la escena, con una actitud a prueba de bombas, Douwe, como suele hacer en sus conciertos no dejaba de danzar sobre el escenario interpelando constantemente a un público que cada vez estaba más predispuesto a la fiesta. Con la curiosidad de ser una banda carente de bajo, el sonido de las cuatro cuerdas era suplido por ese peculiar timbre que su teclista conseguía dar a sus notas. Entre esas vibraciones vintage, los riffs de puro heavy-rock aullaban entre los atronadores tambores de banda manteniendo una pose más propia de una banda punk. Cumpliendo su misión de banda que debe elevar al personal los holandeses cumplieron su tarea la perfección haciendo que los pogos se sucedieran en las filas cercanas al escenario.

Los italianos GIÖBIA volvían a los escenarios tras un largo periodo sin actividad en vivo con una formación renovada. Habiendo cambiado su batería y ocupando el lugar en unos teclados en los que su cuervo se había quedado en el esqueleto, Melissa, (La Morte Viene Dallo Spazio), nos seducía con sus sonidos cósmicos. La banda despertaba la curiosidad de parte de la audiencia al verse confundidos por estas renovaciones. Lo cierto es que, GIÖBIA dejaron toda su esencia psico-espacial sobre el escenario de Hoflärm. Completando un show de algo más de una hora en la que los sonidos siderales hipnotizaban a un público ávido de recibir cualquier tipo de estímulo en forma de música. Por momentos emulando a Hawkwind, los milaneses hacían que la etérea atmósfera del festival levitara ante su ‘viajes’ interestelares. Contundentes y con riffs hirientes, la conjunción de elementos con las que la banda juega estuvo al nivel al que nos tiene acostumbrados. Prueba de ello fue la gran ovación con la que fueron despedidos por un público que disfrutó de sus excursiones psicodélicas a través de los confines de su particular universo sonoro. Sin duda, la gran calidad del sonido que vivimos a lo largo de las dos jornadas hizo que el cuarteto brillase en todo su esplendor. Para ellos, las largas horas de coche habían merecido la pena.

Creciendo como banda cada día más, THE VINTAGE CARAVAN no dejan indiferente a nadie. Su fuerza y su magnífica puesta en directo hacen de los islandeses una banda importante en cualquier festival en el que participen. Así lo demostraban en el Festival HOFLÄRM BACKYARD SESSION en el que su combinación de stoner y hard rock clásico ponían el recinto patas arriba. Siempre ofreciendo su lado más amable, son todo un aliciente para cualquiera. Melodía, buenas canciones en forma de himnos, riffs rabiosos, y una actitud que todas las bandas deberían tener Estos chicos tienen claro de que va esto de la música en directo y en cada actuación se dejan la piel para que el público disfrute de la fiesta. Su show así lo dejaba patente con gran parte de la audiencia cantante y bailando sus canciones de modo desenfrenado.

MY SLEEPING KARMA eran los encargados de cerrar el festival. La banda era recibida por sus incondicionales con una gran ovación Si durante todo el festival las presentaciones de las bandas habían corrido a cargo de Kath y Carsten (Galactic Superlords), en esta ocasión el querido speaker de FREAK VALLEY FESTIVAL Volker Fröhmer era el encargado de presentarlos a la audiencia. Seguramente nadie como él podría darles la bienvenida al escenario con más cariño. Durante una hora y media la banda desplegaba todo su arsenal de riffs así como de desarrollos llenos de hipnotismo, haciendo que el misticismo y la magia de sonido se fusionara con una fuerza inusitada. Había pasado más de 4 años desde la última vez que los había visto en directo, y tras su actuación puedo decir sin temor a equivocarme que la banda se encuentra en plenitud de facultades. Una actuación sobresaliente ponía el b roche de oro a un fin de semana mágico en el que muchos volvían a sentir lo que es la música en vivo tras meses de abstinencia de conciertos. MY SLEEPING KARMA se retiraban del escenario recibiendo todo el calor de un público entregado, un público que tenía claro que la banda regresaría al escenario para regalarnos algún bis, algo que inevitablemente sucedió. Como siempre, ¡¡¡MÁGICOS!!!

Aftermovie pronto…..

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Reseña.- MONKEY3.- «Spheres»

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Tres años después de la publicación de su aclamado «ASTRA SYMMETRY», los suizos MONKEY3 publican «SPHERE» vía Napalm Records. El cuarteto suizo nos presenta su particular viaje interestelar en el que la psicodelia espacial y la contundencia stoner están presentes en sus seis temas. Tratando de de reflejar su peculiar visión de los fenómenos de la naturaleza a través de sus formas. Con melodías cristalinas, pasajes herederos de Pink Floyd, y arenosos momentos en los que la banda sube la intensidad con portentosos desarrollos instrumentales. Moldeando todas las aristas, su música fluye de una manera completamente magnética creando atmósferas que nos llevan a espacios que permiten ser visitados desde un prisma mental y sensorial. Un agujero negro en el que nos vemos atrapados por relajantes momentos en los que sus efectos nos envuelven y adormecen, para despertarnos bruscamente con faraónicos paisajes megalíticos. Una paso adelante en su infinita creatividad con una ejecución magistral. Siempre estimulantes, MONKEY3 crean uno de sus mejores trabajos hasta el momento, sino el mejor. Algo a lo que ya nos tienen acostumbrados y que empieza a parecer normal, pero lo cierto es que si en la escena psicodélica no es fácil hacerse un hueco en sus puestos de honor. «SPHERE», es una prueba latente de que estos chicos merecen ese hueco. Sólidos como pocos, tiene la habilidad para construir muralla de sonido irreductibles y a su vez masajear nuestros sentidos hasta hacernos llegar al éxtasis. Sin duda, un álbum que celebrarán sus más fieles seguidores y con el que conseguirán más aceptos con toda seguridad. Si te gusta el sonido floydiano y bandas como My Sleeping Karma,  déjate atrapar por los surcos de «SPHERE», abróchate los cinturones y disfruta del viaje.

Los primeros efectos de «Spiral» nos anuncian de la partida del viaje al que nos invita MONKEY3 en «SPHERE». Describiendo el infinito sideral una introducción de tres minutos en los que los efectos sobrevuelan sobre nuestros cuerpos da paso a ritmos hipnóticos y repetitivos de tintes stoner. Toda una espiral en la que los teclados y sintetizadores sirven de preámbulo a poderosos riffss. El fuzz que sale de la guitarra de Boris juguetea con el estéreo en un ir  y venir. el resultado es un corte de apariencia robusta que guarda en su interior pasajes apacible en los que los suizos descienden a postulados en pura línea Pink Floyd. Inquietante y misterios van describiendo un relato de ciencia ficción. toda una conjunción matemática perfectamente resuelta. Como auténticos cirujanos el cuarteto suizo sabe salir de esa tormentosa odisea sideral, resolviéndola con una fluidez y precisión milimétrica. Onde minutos absolutamente brillantes.

Si la influencia de Pink Floyd en el sonido de MONKEY3 es evidente, «Axis» nos lo corrobora. Solos psicotrópicos que poco a poco van ocupando algún lugar indeterminado entre el stoner instrumental y la psicodelia pesada. En este tema, se alejan un poco de su apuesta espacial para introducirse de lleno en espacios más propios del rock progresivo más lisérgico. Los teclados acompañados por un poderosa base rítmica marcan un tema en el que no faltan a su cita unos efectos que parecen hacen coros en la lejanía. Sólido y eficaz. 

Otro de los puntos angulares de «SPHERE» es «Prism». Retomando la estética espacial, atmósferas ausentes de gravedad con descritas por esas dulces guitarras herederas de David Gilmour. Una estela sinfonica es arrastrada hasta que los poderosos riffs de tintes doom hacen acto de presencia para romper la calma. Una majestuosidad que fusiona elementos típicos de Pink Floyd para enriquecerlos con una sinfonía nitidamente progresiva. La nave nodriza suiza emprende un nuevo transito hacia horizontes desconocidos custodiada por poderosos riffs de matiz oscuro y cuya pesadez haría palidecer a mas de uno. Aquí la vocación stoner que ya habíamos visto en sus anteriores trabajos hace acto de presencia. Un prisma que tiene una sólida base para sostener una aristas que son modeladas con bellas guitarras obteniendo un tema intenso y profundo. 

Curiosamente un tema con el nombre de «Mass», sugiere un contenido algo diferente a su temática interplanetaria. Caminando sobre cenizas psico-progresivos, y con un aura densa, la solidez de la ingeniería suiza queda patente. Sucesión de efectos se introducen entre los densos ritmos desbocados que contiene el tema.   Una guitarra que se desboca en solos mientras una ampulosa instrumentación protege sus solos. Un ritmo frenético que es combinado con momentos Hawkwind de vocación litúrgica en la que el olor a incienso descongestiona nuestros sentidos. 

Una de las cosas que despierta mi atención es que bajo un aspecto espacial y psicodélico, muchas de las estructuras de los temas tienen altas dosis de sonidos procedentes del rock progresivo hábilmente camufladas entre su majestuosidad sonora.

El polvo cósmico arrastrado por los vientos interestelares, es parte del argumento de «Ida». un tema en el que la influencia de los sonidos sinfónicos sobre sutiles acordes van contruyendo un bello tema que por momentos coquetea con postulados post-rock. Es un flirteo sutil y tímido, pero que acaba por conquistarnos.

MONKEY3 deja para cerrar «SPHERE», el que posiblemente se su tema más elaborado. «Elipsis», un corte de casi quince minutos, en el que los pasajes espaciales se visten de hipnotismo. Un caleidoscopio en el que las notas cambian de forma y color en una mutación oscilante y constante. Bajo el mando de una matemática batería de corte kraut, va  observando como las reverberaciones espaciales van coloreándose con un exotismo cada vez más hechizante. Creando un auténtico campo magnético con sus sonido, consiguen atrapar al oyente. Momentos que me recuerdan a alguno ya vivido por My Sleeping Karma. Tornándose más lisérgicos  el trabajo de la batería de Walter, solo consigue ser mitigado por los  incesantes efectos salidos de los teclados. Un transito en el que los ritmos stoner transitan entre estrellas fugaces en su odisea hacia el infinito. Lejanas galaxias cuya oscuridad se pinta de colores gracias a los pedales de la guitarra y los sintetizadores. ¡Sublime!

https://www.facebook.com/monkey3band/