Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 4)

La 10 edición de Desertfest Berlín llegaba a su última etapa tras tres jornadas intensas. En el último día actuarían: SÂVER, SLOMOSA, KALEIDOBOLT, STÖNER, PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS, UFOMAMMUT, ROTOR, ELDER y BARONESS

SÂVER

La banda noruega desarrollaba su show entre una densa neblina creado por los efectos de humo presentes en casi todos los shows, pero llevando esta atmósfera mas allá. Alternando momentos de un aparente misticismo con golpes de post-metal y momentos hardcore. Contundentes y pesados, su gritón cantante acompañaba las embestidas de sus ásperos riffs en esa espesura inquietante y oscura. Seguramente no son la mejor banda para abrir una jornada, pero el trio se desenvolvió con solvencia para gozo de sus más fervientes seguidores.

(video gentileza de Mister Virus)

SLOMOSA

Lo de los noruegos es un caso especial. Una banda que salió por primera vez a tocar fuera de las fronteras de Noruega el pasado otoño (Desertfest-Amberes) y que desde entonces no ha parado de tocar. Llegaban a Berlín siendo esperados con sumo cariño por sus más fieles seguidores. El joven cuarteto, como ya había comprobado unas semanas antes en Madrid, se mantiene fiel a su propuesta sin muchos altibajos. Solventes y sabiendo combinar la frialdad del norte de Europa con la calidez de los desiertos californianos. Ellos son una banda especial y el buen trabajo que hacen con las melodías hace que su música no resulte estereotipada, sabiendo como conquistar a su audiencia, algo que consiguieron con una gran actuación que muchos recordarán.

(video gentileza de Mister Virus)

KALEIDOBOLT

El trio finlandés se incorporaba a última hora al line-uop del festival ante a ausencia de los franceses SLIFT. Otra banda que había visto en directo unas semanas antes, y que sobre el menor de los escenarios del Desertfest, dejó un rastro de destrucción. Conquistando al público por la vía rápida, el torbellino KALEIDOBOLT cayó sobre Berlín dejando un paisaje desolador. Su propuesta basada en la psicodelia cósmica ejecutada a la velocidad de la luz, resulto ciertamente impactante, y con ella consiguieron una de las actuaciones más destacadas de todo el festival. Puede que no todos supieran asimilar su sonido, pero que duda cabe, que las caras del público durante su actuación eran el reflejo de que el trio había sorprendido a muchos. Cada día más maduros y con un sonido personal, que, si bien está basado por momentos en el sonido heredero de bandas como  Hawkwind, también bebe del proto-metal de los 70’s, pero con la suficiente personalidad como para que se les pueda identificar por ellos mismos. Salvajes, enérgicos, insuflaron las fuerzas que ya iban empezando a faltar a un público exhausto tras las tres jornadas anteriores. ¡Arrolladores!

(Video cortesía de Mister Virus)


STÖNER

Las leyendas del desierto con dos KYUSS en sus filas eran el primero de los platos fuertes de jornada. Tuve la sensación que se su primer álbum no había calado demasiado profundo en los corazones de los fans, pero ver juntos a Brant Bjork y a Nick Oliveri siempre es un aliciente. Su actuación estuvo de alguna manera marcada por los problemas de sonido, que enfurecieron a un Nick que se mostraba cabreado porque aquello no sonaba como el quería. De hecho, hubo un momento en el que llegué a temer por la continuidad de su actuación ya que Nick maldecía y estuvo a punto de lanzar su bajo ante la frustración. Dejando esto a un lado, su actuación fue correcta pero no tan sublime como la que había visto en el Kristonfest en Madrid tres semanas antes. Fueron leyendas, y todavía lo son a pesar de las adversidades siguen siéndolo. Si los problemas de sonido apagaron su actuación, los californianos apostaron fuerte y cerraron su actuación con dos versiones de KYUSS (Green machine y Gardenia) con las que se congraciaron con un público desbocado.

(video cortesía de Mister Virus)

PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS

Los británicos son una banda con la que no hay medias tintas, o los amas o los odias. Su extraña puesta en escena con su cantante encogido como un perturbado en su celda de aislamiento o arrastrándose por el suelo del escenario suele ser algo desconcertante, pero la banda es capaz de convertirse en un particular Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Mi experiencia previa con ellos en concierto fu tal y como describo, algo desconcertante, y en esta ocasión me parecieron una banda extraña, pero que tiene algo. Con su actuación lograron embadurnar al público de esos lodos lúgubres a golpes de sludge entre momentos más psicodélicos.  

(video gentileza de Mister Virus)

UFOMAMMUT

Una banda que no deja de sorprenderme. Con mas de 20 años de carrera a sus espaldas y gran legión de fans, tras la publicación de su último álbum tenía mis dudas del camino por el que tiraría su actuación. ¿Veríamos a los UFOMAMMUT más pesados o su actuación tomaría la ruta de la experimentación? Auspiciados por un rojo marciano en el juego de luces, sus riffs se alargaban guardando el equilibrio entre la densidad sludge y la vocación cósmica. Con bastantes momentos psicodélicos, pero también con brillantes momentos de contundencia sonora. Con estos últimos conectaban mas con el público, ya que las pausas lisérgicas provocaban un letargo en los asistentes. No era el típico ‘viaje’ te lleva a flotar, sino más bien incredulidad o apatía en la mayor parte de la audiencia; o al menos decían sus rostros, unos rostros que se agitaban cuando la intensidad subía. Un show equilibrado que combinaba ambas facetas, acabó por conquistar a un publico entregado.

(video gentileza de Mister Virus)

ROTOR

Dentro del apartado de bandas veteranas encontramos a los berlineses. El cuarteto es capaz de ofrecer su mejor versión en cada una de sus actuaciones, sin que nunca fallen a sus incondicionales. ROTOR son una banda que no se prodiga mucho en directo, y que rara vez sale a tocar fuera de Alemania, por lo que para muchos de los presentes, era la primera ocasión en la que podían verlos en directo. La profesionalidad con la que afrontan cada una de sus actuaciones hace que todo este premeditado, pero a su vez que cuente la frescura de la improvisación. Ellos no interactúan con el público, se limitan a tocar sus canciones, y su música, hace el resto. En su ciudad natal ofrecieron uno de los mejores shows que los visto, y eso que siempre han estado sobresalientes. Pesados y volátiles a la vez, consiguen golpear con sus riffs con toda la contundencia posible, pero a la vez hacen que toda la audiencia levite en un sueño del que nadie querrá despertar. Bien podemos decir, que ROTOR nos regalaron uno de los mejores shows de todo el festival, sin un solo ‘pero’. A lo largo de los cuatro días de festival, hubo muchas bandas que tuvieron algunos problemas con el sonido. La premura de tiempo para comenzar las actuaciones hacía que el sonido se fuera equilibrando según las bandas iban interpretando sus canciones, pero entre bambalinas pude comprobar que ROTOR había facilitado al técnico de sonido un par de folios con todas las claves de su configuración, esto quedo reflejado en show impoluto en el que nada falló, una actuación de ‘Matricula de honor’ con la que conquistaron a un público con un veredicto unánime. ¡¡¡MAGISTRALES!!!

(video gentileza de Mister Virus)

ELDER

Si con la actuación de ROTOR todos estábamos flotando en alguna nebulosa celestial, el éxtasis no había terminado ahí, ya que llegaba la hora de ELDER. El festival estaba llegando a su fin y parecía que nadie quería que aquello acabara, por lo que durante su actuación el grueso del público estaba junto al escenario principal, donde se iba a producir el que para mí, fue el mejor concierto de todo el festival. Si en sus comienzos ELDER nacieron como una banda de doom y Stoner, ahora, con la madurez que aporta el paso del tiempo, se han convertido en una banda todoterreno, una banda que no deja de experimentar para abrir nuevos horizontes a su música, una música que no se pone límites. Esto quedo meridianamente reflejado en una actuación de 10. ELDER fueron toda maquinaria de perfección, pesados, progresivos, psicodélicos, rockeros, de todo hubo en una actuación en la que con cada canción conquistaban un trocito de nuestros corazones. Largos desarrollos que abarcaba una amplia gama cromática era el argumento que la banda ofrecía a sus fieles en su actuación. Posiblemente la banda que mejor supo adaptar su sonido al del auditorio. No puedo poner ninguna pega a una actuación sobresaliente, esplendorosa y completamente MAGISTRAL. La mejor banda de la edición del 10 aniversario de uno, sino el mejor, festival del género que hay en Europa, Desertfest-Berlin.  


BARONESS

El festival había llegado a su fin, y a estos cuatro intensos días solo les quedaba el epílogo de BARONESS.  Jamás los había visto en directo, y la congregación de público junto al escenario, me trasmitía que son una banda con muchos y fieles seguidores. Para mí era una incógnita, pero siempre estoy abierto a descubrir a grandes bandas y BARONESS, me demostraron que lo son. Una puesta en escena con una luminotecnia bastante atrayente que hacía que cada una de sus canciones brillara con luz propia. El cuarteto de Pensilvania me trasladas a los albores de los 80’s con ganchos de heavy-rock y estribillos contagiosos perfectamente ejecutados, pero también me ponía en orbita con un sonido contemporáneo y absolutamente brillante. Una gratísima sorpresa para mí, ya que consiguieron conquistarme a pesar de no ser en absoluto una de mis bandas favoritas del festival. El público vibrando con ese sonido diabólico a puro heavy-rock, pero también a esas canciones que se convierten en himnos gracias a sus fantásticas melodías. El cuarteto no se quedaba ahí, y también nos brindaba gloriosos momentos de metal progresivo con un sonido limpio pero contundente, algo que no todas las bandas habían conseguido.

Crónica: KRISTONFEST (día 2), con SLOMOSA, STÖNER, MAIDAVALE y EARTHLESS

Habiendo pasado una semana desde la primera jornada del festival, en este segundo día se notaba que una parte importante del público era diferente al que había asistido en el primer día. Las preferencias del personal se diferenciaban en cuanto a preferencias por algunas bandas, algo, que dice mucho de un festival como KRISTONFEST, que abarca un amplio espectro de gustos, dentro del mismo estilo. Si en la primera jornada encontrábamos a numeroso personal llegado de fuera de Madrid, en esta ocasión sucedía exactamente lo mismo, con gente llegada incluso mas allá de nuestras fronteras. Los momentos previos servían para ir calentando motores en los bares aledaños a la sal, y de rencuentros con amigos de distintos lugares de la geografía. En los aledaños de la sala me encontraba con numerosos músicos de bandas nacionales que habían venido a ver a alguno de sus referentes. Tras comentar las novedades de cada banda respecto a proyectos y y demás, me dirigí nuevamente a la entrada donde seguían sucediéndose los encuentros y saludos con el personal. El orden de actuación de las bandas me pareció algo extraño en un principio, pero a la postre resultó de lo mas acertado. Teniendo a una banda que gusta del Stoner como son los noruegos SLOMOSA, era lo ideal para ir calentando motores, tras ellos las leyendas Brant Bjork y Nick Oliveri (mitad de KYUSS) para seguir la fiesta, y después una transición psicodélica a cargo de MAIDAVALE, hasta la llegada del plato fuerte con EARTHLESS. Esta distribución resultó ser perfecta para ir hilvanando una banda con otra sin demasiados cambios estilísticos. Desde el nervio y el desparpajo de SLOMOSA y la fuerza y solidez de STÖNER y sus legendas hasta pasar por el trance hipnótico de la psicodelia de las suecas MAIDAVALE, que nos ponían en la pista de despegue para el gratificante viaje final con EARTHLESS.

Los noruegos SLOMOSA eran los encargados de abrir la tardea una hora poco habitual por estos lares. El hecho de que la Sala Mon, tuviera sesión de discoteca pasada la medianoche hacía que los horarios fueran adelantados. Esto hacía que al comienzo de la actuación del cuarteto de Bergen hubiera todavía mucha gente en el exterior de la sala en el calentamiento previo que todo concierto tiene en los bares aledaños.  Con ese aforo exiguo SLOMOSA descargaba toda su fuerza desértica sin ningún tipo de complejos. A los noruegos tuve la ocasión de verlo en su primer show fuera de Noruega en el marco del Deserfest Amberes, el pasado octubre, allí fueron una de las bandas mas aclamadas, pero en España no son todavía lo suficiente conocidos como para que la sala se llenara durante su show. Pero SLOMOSA son una banda solvente, que a pesar de tener un sonido cercano a la ortodoxia del Stoner-rock, saben como manejarse con las melodías retro cercanas al proto-metal, para que su música resulte atractiva y alejada de estereotipos. La joven banda ejecutaba sus canciones con soltura ante la sorpresa de alguno de los fans más escrupulosos del género.

La presencia de STÖNER, con dos miembros de KYUSS en sus filas, era todo un reclamo para que el público congregado en la Sala Mon fueran más ‘stoneros’ de lo que habían vivido en la jornada inaugural. Éstos, sin duda quedaron muy gratificados con una banda que ponía la temperatura desde primera hora, calentando a un personal con ganas de fiesta y diversión. SLOMOSA, sin duda, cumplieron su papel, y consiguieron que la temperatura subiera rápidamente a pesar de la corta duración de su actuación, lo que hizo que parte de la concurrencia se quedara con ganas de más. La banda basó su show en los temas contenidos en su Lp debut, con alguna canción nueva. Riffs difusos y actitud inquebrantable eran los argumentos de la banda que se veía arropada con un sonido notable y un juego de luces discreto en una actuación notable que recibió la aprobación de la concurrencia.

Tras SLOMOSA, unos minutos de descanso para reponer fuerzas mientras se preparaba una banda esperada por todos, STÖNER.

Comandados al alimón por los dos ex – KYUSS, BRANT BJORK y NICK OLIVERI, era uno de los objetivos de la gran mayoría de los presentes, el otro objetivo, sin duda los queridos EARTHLESS. La presencia de STÖNER despertaba una cierta inquietud entre algunos de los presentes, ya que su álbum ‘Totally’ recientemente estrenado, no había cubierto totalmente las expectativas de algunos de sus fans. Una banda en la que están dos miembros de los míticos KYUSS, es una banda de la que se puede esperar mucho. Así las cosas, el trio salía con ganas a tocar y ofrecer una buena fiesta a todos los presentes. Tras su salida al escenario, el trio tardó poco tiempo en poner las pilas a un personal hambriento de riffs arenosos. La banda se repartía los roles a la perfección. Con un intercambio de voces y coros entre el bueno Brant y Nick, este último ponía la garra y la pesadez con su voz y con su bajo, mientras Brant ponía el groovy. Ese espíritu indomable de los primeros tiempos en el desierto llegaba a Madrid con las fuerzas intactas.

Sonando como un cañón, la banda conseguía que el público diera rienda a sus instintos con pogos y episodios de crowsurfin, que se sucedían en las primeras filas. Un sonido impecable en el que solo le faltaba algo más de volumen a las voces, ayudaba a la banda a conquistar a la audiencia. El ‘flow desértico invadía una Sala Mon, que ya se encontraba en ‘modo fiesta’ total. STÖNER iban desgranando los temas de su álbum debut, llegando a momentos álgidos con temas como ‘Party March’, coreada por un público que levantaba sus brazos como signo de aprobación al espectáculo que las leyendas del desierto estaban ofreciendo. Cabe señalar que la labor de Ryan a la batería no desmerecía en absoluto sobre sus compañeros de andanzas. Su doble bombo golpeaba con contundencia en el pecho el público más cercano al escenario, mostrando que es un batería solvente que sabe estar a la altura que dos leyendas del género stoner. Sin un momento de pausa durante su actuación, la traca final estaba todavía por llegar. Evidentemente la mayoría de la gente esperaba que nos regalaran alguna versión de KYUSS, y si STÖNER cumplieron y en la parte final de su actuación, pudimos disfrutar de dos temas de KYUSS con un apoteósico final al ritmo del clásico ‘Green Machine’. La actuación de los californianos se había pasado volando, pero la satisfacción por el superlativo concierto ofrecido por STÖNER, quedará en el corazón de aquellos que vieron el pasado sábado una reencarnación de las leyendas del desert-rock. En esta noche de leyendas del desierto, no faltó la guinda. La presencia de Mario Lalli, confundía por momentos a la gente, que no llegaba a adivinar el motivo de su presencia en Madrid. Pero el bueno de Lalli había cambiado las cuatro cuerdas de su bajo, por las cajas de merch, ya que era el tour mánager de la banda y él hacía las veces de ‘chico de merch’ así como de conductor durante el tour. Todo un ejemplo de modestia y naturalidad que algunos músicos que van de ‘divos’ deberían seguir. Como resumen podríamos decir que STÖNER se graduaron con una nota alta en su visita a Madrid, como así lo corroboraba l cara de satisfacción y los comentarios del personal. Unos fans que no dudaban en solicitar una foto a sus ídolos, algo que tanto Brant, como Nick, les concedían con suma simpatía.

STÖNER no habían dejado nada fácil la tarde para la siguiente banda, ya que su actuación fue ardiente y con ella la temperatura y las ganas del personal estaban en todo lo alto, pero las chicas de MAIDAVALE, supieron perfectamente como lidiar con eso.

Cambiando la propuesta desértica por los hipnóticos ritmos kraut de corte psicodélico, MAIDAVALE fueron desarrollando una actuación notable. Con un pequeño giro argumental, Matilda y sus compañeras no tardaron mucho en hacer que el público se enganchara a su actuación. Desconocidas hasta ahora para parte del público presente, las suecas consiguieron metérselos en el bolsillo que su fascinante y psicotrópica propuesta. Ellas no son una banda que interactúe mucho con el público, pero la frialdad nórdica contrastaba con los constantes bailes de su cantante. MAIDAVALE son cuatro músicos solventes y que saben manejarse perfectamente sobre un escenario, transmitiendo una garra que quizás en disco, muestran en menor medida. Los guiños blues de tinte retro de sus inicios han ido evolucionando en los últimos tiempos, y especialmente con su último álbum hacia un escenario evolutivo, más magnético y experimental. Con un sonido que bebe de la fuente kraut, las suecas ofrecieron sus vibraciones neo-psicodelicas con total soltura y destreza. Su actuación incitaba a un constante baile de un público predispuesto a la fiesta. Ha sido demasiado tiempo sin conciertos y festivales, y aunque la temporada ha arrancado con toda su fuerza, en la sala se encontraba mucha gente que estaba en la primera fase de su vuelta a la música en vivo. Todos estos condicionantes hacían que el nivel mostrado por Slomosa y especialmente por STÖNER no bajara las revoluciones de la jornada.

A MaidaVale las había visto unas semanas atrás en el marco del Barcelona Psych Fest, y su actuación en la tarde del pasado sábado siguió la misma senda, por lo que no me sorprendieron en exceso, pero sin un borrón en su vibrante actuación. De alguna manera ofrecieron el show esperado, con menos aditamentos retro, y con un sonido más experimental. Meses atrás sí me habían sorprendido en Amberes en el marco del Desertfest, donde me parecieron una banda que había cambiado algo su propuesta sonora, y eso quedó ratificado una vez mas en la Sala Mon. Ellas son ya una banda asentada y cada una de sus actuaciones se convierten en un éxito, ya que consiguen transmitir la frescura de su sonido con acierto a la audiencia, por muy heterodoxa que esta sea. En su visita a Madrid consiguieron con su brillante show, reclutar para su causa a un público que no las conocía en exceso, pero también se graduaron ante sus mas fervientes seguidores.

Tras la actuación del cuarteto sueco, el festival llegaba a su recta final, pero todavía nos quedaba el plato fuerte, EARTHLESS

Llegados desde Burdeos donde habían actuado la noche anterior, y el trio llegaba al mediodía a la Sala Mon. Después de hacer su prueba de sonido se encontraban con caras de agotamiento, descansando tras el largo viaje. Pero estos chicos están curtidos en mil batallas, así que no había porque alarmarse. Me resultó gracioso ver a Mario Rubalcava en el backstage visionando videos de skaters en su teléfono móvil, algo que me vino a la cabeza mas tarde, durante su actuación, ya que con sus baquetas, parecía estar sorteando obstáculos y rampas en un frenesí endiablado de golpes sobre sus parches. EARTHLESS arrancaba su show con una combinación de luces blancas y rojas, y sólo fueron necesarios unos minutos para entender lo que nos esperaba.  Con su habitual ubicación en el escenario, con Isaiah en la parte izquierda del mismo Mike, a la derecha en un segundo plano y Mario ocupando la parte central, los californianos comenzaban su actuación con la maquinaria al ralentí. Sus largos pasajes instrumentales se desarrollaban con una intensidad contenida. Dejando espacio para narcotizar a la audiencia, con sus habituales ‘viajes’ lisérgicos, calaban hondo en las neuronas de un público enganchado desde el inicio con su actuación. Las caras de éxtasis comenzaban a aflorar entre un público que prestaba atención a su actuación. Hay bandas que tocan psicodelia pesada que consiguen hacen volar alto al público con sus actuaciones, pero EARTHLESS están en un estrato superior, juegan en otra liga, y ellos, son los propietarios de las llaves de las puertas del cielo, así que, una vez más, en KRISTONFEST, abrieron esas puertas celestiales de par en par, para que todos entráramos en su particular ‘nirvana’ y flotáramos en ese espacio celestial, impulsados por sus jams instrumentales. Su actuación se compuso de cinco largos temas con los que consiguieron meterse al público en el bolsillo. Isaiah tocaba su guitarra poniendo el alma, como en él es habitual, mientras Mario enloquecía con vibrantes ritmos endiablados. Hay pocos baterías en la escena como él, y su frenesí rítmico parece estar al alcance de pocos. Con completa naturalidad y como si estuviera surfeando con su tabla de skate, el californiano conseguí imprimir un ritmo frenético a cada una de sus canciones. Mientras, Mike, se mantenía en un segundo plano, pero siempre proporcionando la cobertura necesaria a sus compañeros.

EARTHLESS son una banda compenetrada, una banda que sabe sacar partido al aparente caos con el que ejecutan sus canciones, algo que quedó probado cuando Isaiah tuvo algún problema con su guitarra y sus compañeros continuaron sin que nada parase. Este es uno de sus avales, ya que sus improvisaciones se desarrollan con un control total de cada uno de sus miembros. Su actuación me resultó posiblemente la mas pesada de todas las veces en los que los he visto en vivo, y son unas cuantas. Con una parte inicial en la que los largos desarrollos psicodélicos parecían mostrar el camino al público, para pasar a una etapa hipnótica hasta llegar a explorar territorios que habitualmente no visitan con frecuencia. Porque EARTHLESS pasaron por varias fases durante su actuación. Desde la calma balsámica, las orgías ácidas los momentos de rencarnación hendrixiana, la oscuridad Sabbathica, e incluso con momentos mas propios de una banda de Stoner-doom en alguna fase de su actuación. Sus riffs pesados, lentos y monolíticos contrastaban con los momentos más ácidos en los que los solos de ISAIAH se estiraban hasta el infinito. Con unos finales apoteósicos alargaban varios minutos la conclusión de cada tema, haciendo que nunca supiéramos cuando llegaba el final. Si la mayor parte de actuación consistió en largas jamás instrumentales, en la parte final, nos ofrecieron dos canciones cantadas. En esta fase final, la banda ampliaba su espectro sonoro explorando los sonidos hard-rock y blues de los 70’s, aplicados a su propia y personal receta. EARTHLESS certificaron que son los reyes del Olimpo heavy-psych de nuestros tiempos y poder disfrutar de una actuación así, es todo un regalo para cualquiera de sus seguidores.

La jornada había acabado y con ella la edición 2022 del festival KRISTONFEST, y los operarios de la Sala se apresuraban para desalojar al personal. Esto es algo habitual cuando se celebran conciertos de estas características en una sala que funciona como discoteca, por lo que la gente se mantenía en la calle, junto a los alrededores de la entrada de la Sala Mon, donde los músicos tenían aparcadas sus respectivas furgonetas, y donde podían interactuar con sus fans. Así cerraba la edición 2022 de KRISTONFEST, con dos jornadas memorables, que, sin duda, podrían haber sido épica de haber colgado el cartel de sold-out, algo que incomprensiblemente, no sucedió, a pesar de lo apetecible del line-up que la organización de NOISE ON TOUR había preparado. Nuevamente, quizás deberíamos hacérnoslo mirar, ya que es habitual que nos quejemos de que muchas bandas foráneas no incluyen España en sus giras, pero sin una respuesta mas contundente por parte del público, es difícil la tarea para las promotoras y para las mismas bandas. Reflexionemos tras la resaca de otro fin de semana apoteósico en KRISTONFEST.

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RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

Álbum de la semana:

MOTORPSYCHO.- “THE ALL IS ONE» (Noruega) psychedelic-rock, progressive-rock, rock

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OLD BLOOD.- ACID DOOM (US) stoner, psychedelic-rock, fuzz, blues-rock, ocult-rock, acid-rock

STRONGER THAN ARNOLD.- “RIFF ÉPEÉ” (Francia) doom, stoner, heavy-rock, heavy-metal

SPACE DEBRIS.- “MENHIR – ARCHIVE VOLUME 7 “(Alemania) instrumental, psychedelic, kraut, experimental, space

BONGBONGBEERWIZARDS.- “ALBONG” (Alemania) doom, stoner, sludge

THE CHAMBERS.- “BENEATH THE YARD” (Alemania) rock, hard-rock, bluesrock & roll, punk-rock

ATOMIC BITCHWAX.- “SCORPIO“ (US) stoner, hard-rock, heavy-rock, hard & heavy

SKIN OF OUR TEETH.- “ABLATION” (US) heavy-rock, Stoner, hard-rock

SLOMOSA.- “SLOMOSA” (Noruega) fuzz, desert-rock, stoner

TURTLE SKULL.- “MONOLITHS” (Australia) heavy-psych, psychedelic-rock, fuzz, rock

SÖNMA.- “TERRA” (Rusia) doom, drone, funeral,

WHITE MANNA.- “ARC” (US) experimental, psychedelic-rock, kraut, spce, electronic

CAVERN.- “POWDERED” (US) post-rock, rock, indie, post-metal, progressive

DAILY THOMPSON.- “OUMUAMUA” (Alemania) fuzz, 70’s,90’s, hard-rock, blues-rock, heavy-psych, grunge, psychedelic-rock, stoner

KITCHEN WITCH.- “EARTH AND ETHER” (Australia) psychedelic-rock, stoner, blues-rock, fuzz, desert-rock, stoner-doom,

RADIANT KNIFE.- “THE BODY” (US) metal, progressive-metal, heavy-metal, sludge

UPCDOWNC.- “SCORE” (UK) post-metal, instrumental, doom, Stoner

HYMN.- “BREACH US” (Noruega) sludge, doom, Stoner, metal

SOUND OF ORIGIN.- “THE ALL SEEING EYE” (UK) Stoner-doom, psychedelic-rock, hard-rock, fuzz, heavy-rock, blues-rock

PELUGION.- “2” (UK) hard-rock, Stoner, heavy-rock,