Reseña: GAUPA.- Myriad’

Saliendo completamente de cualquier encasillamiento y superando incluso en calidad su anterior álbum ‘FEBERDRÖM’, los suecos GAUPA parecen dar un puñetazo en la mesa con su nuevo álbum ‘MYRIAD’. En este nuevo relato épico, la fantasía y la espiritualidad se desarrollan entre poderosos ritmos y unas seductoras melodías celestiales, con las que la banda, te hará despertar de cualquier sueño, invitándote a un maravilloso relato. Comandados por una línea de bajo que taladra la cabeza del oyente, unos tambores que suenan como el trueno en una noche de tempestad, una voz seductora, y rebosante de magnetismo, así como unas guitarras afiladas, GAUPA publica su mejor álbum hasta el momento. Un álbum en el que se percibe la madurez de una gran banda que sabe jugar con los elementos Stoner, el heavy-rock, el folk, lo progresivo, la psicodelia, y un sinfín de géneros, para componer unas magníficas canciones alejadas de cualquier estereotipo. Sin duda, estamos ante un álbum poderoso que pondrá a la banda en el punto de mira de mucha gente, para la que hasta ahora era desconocida. Usando los tiempos con destreza, la contundencia y monumentalidad de sus melancólicas atmósferas, crean unos fascinantes paisajes sonoros a los que no podrás resistirte. El registro lírico de su fascinante cantante  Emma Naslund, destaca en unas canciones que difícilmente se identificarán con un género concreto, porque, en ellas vive la versatilidad. A veces comparada BOJRK, Emma se erige como al alma mater de una banda sólida, que sabe arreglar sus canciones para que se muestren esplendorosas. Una exuberancia impregnada de fragancias lisérgicas y la crudeza de momentos hard & heavy rock, bajo cegadoras tormentas desérticas, son los mimbres de un abanico de estilos que podrías definir en cada canción. Con estos antecedentes, no resulta extraño que hasta el blues o incluso el soul, acudan a la ceremonia de la banda de la ciudad de Falun. No olvidemos el significado de GAUPA, ese misterioso gato salvaje de orejas puntiagudas, garras poderosas, mirada profunda y pelo aterciopelado. Una descripción que bien podría servir para definir las cualidades de la banda. Porque GAUPA son así, y sus canciones contienen elementos compositivos sobre los que podrás recostarte apreciando su ternura, una fuerza desgarradora que te intimidará por momentos, y ese halo de misterio que te lleva a un entorno desconocido. Con ‘MYRIAD’, GAUPA se consagran como una banda a tener muy en cuenta en la escena pesada europea, ya que acaban de publicar un álbum sobresaliente y bastante poco convencional. Solo me queda invitarte a entrar en este cuento de misterio, para que te dejar llevar y descubras un mundo lleno de gratificantes sensaciones.

‘MYRIAD’ está disponible vía Nuclear Blast.


Abriendo de una forma arrolladora, los briosos tambores y los fuertes riffs de ‘Exosekeleton’ nos hacen augurar que estamos ante un monstruo de álbum. Un bajo que te machaca una y otro vez va impulsando un corte pesado como el plomo y que conjuga elementos Stoner, con tonos de heavy rock y una seductora voz lírica. Toda una estampida que nos lleva a un plácido paseo por prados verdes en una atmósfera progresiva que va in crescendo hasta convertirse en un demoledor huracán. Impetuoso y difuso, el sonido de los suecos contiene un sin fin de elementos, que hacen que la canción se enriquezca sin perder sus genes. Una portentosa percusión, unos riffs hilarantes, unido a voz dulce y un bajo monstruoso, completan un corte brutal.

Impulsado por una fornida línea de bajo ‘Diametrical Enchantress’ gravitan entre el blues el soul y el rock de siempre. Su poderoso sonido se alimenta de infecciosos y afilados riffs que contrastan con la seductora voz. Un tempo cadente va ondulando marcado por el sonido de las cuatro cuerdas con elementos progresivos. Un corte vibrante, luminoso y pesado a la vez.

En una espacio suave y relajante ‘Moloken’ nos susurra con una seductora voz y un ritmo pausado. Oscuro y con un aura de misterio, el tema no necesita demasiado en eclosionar entre crujientes riffs elevando el tono vocal. Su lírica desgarradora aflora entre suaves pasajes que acaban por envolvernos en una atmósfera densa y aterradora. Partiendo de una suavidad compositiva, la canción va tornándose más compleja en su armonía en una inclinación psico-progresiva.

‘RA’ se sitúa en un espacio entre el que el Stoner, el rock progresivo y la psicodelia cohabitan en armonía. Una canción poderosa que no renuncia a delicados pasajes auspiciados por la dulce y sentimental voz de su cantante. El tema pasa por distintos estados de ánimo sin perder un ápice de fuerza, desde los pasajes más suaves a los momentos más tortuosos y pesados.

Desde la pausa y dulzura, ‘Elden’ se desarrolla en una tenue atmósfera desde la que una fascinante y susurrante voz llena de encanto nos hipnotiza perturbando nuestros sentidos, haciéndonos partícipe de su hechizo. Aturdidos por la potente línea de bajo, la lírica poética colorea con su sensualidad unos acordes de tintes clásicos en una conjunción melódica con tintes de misterio y oscuridad. Consiguiendo sumergir al oyente en este terrorífico escenario la canción se eleva majestuosa con esa voz lírica más propia de los cantos de sirena. Un sortilegio de vocación ocultista, que parece llamar a alguna divinidad con su melodía. Solos impactantes y la profundidad melódica habitando en un espacio lisérgico y aturdidor. Un corte oscuro, lleno de épica.  

‘My Sister Is A Very Angry Man’ se recrea en contagiosos sonidos hard-rock potente con un aroma añejo. Con un gran frenesí rítmico, la banda nos lleva al foco de la canción. Un vodevil salvaje en el que el blues se asoma a la ventana para impregnar de un groovy retro el auditorio central del corte. Idas y venidas, siempre bajo magnéticos ritmos, hacen que el corte se estira y se afloje con destreza para activar la capacidad sensorial del oyente. Sin darte cuenta estás sumido en una espiral de la que resulta difícilmente salir. Groovy, cambios de ritmos, pesadez y vientos desérticos son en esta ocasión los argumentos para conquistarnos.

Suaves y exóticos acordes una cautivadora voz son el punto de partida de ‘Sömnen’. Un canto ceremonial empapado en sentimiento a través de las estrofas hechizantes de una voz portentosa. Una bella canción que nos susurra entre acordes acústicos de una guitarra que exhuma magia en cada nota. Cuidadas y delicadas melodías son teñidas de sentimientos en una hermosa canción mística.

La psicodelia espacial nos acerca a ‘Mammon’ para demostrar la variedad de registro que nos pueden ofrecer GAUPA. Desarrollándose en un nebuloso espacio arropado por una neblina lisérgica, la sacerdotisa mayor de la mayor expande sus plegarias antes de que la bestia aparezca. Tambores ceremoniales y cantos desgarrados invocan a las fuerzas de este misterioso entorno. Retomando la fórmula de taladran las neuronas del oyente entre polvos narcóticos, la dualidad bajo-batería socava la capacidad del oyente. Un sonido denso y plomizo, que contrarresta lo liviano de su melodía. Un yin yan efectivo que la banda parece tener en sus genes. Encaminando a un territorio más propio del psycho-doom, el corte explora sinuosas cavernas entre vapores psicotrópicos. Una combinación atractiva, construida con unos cuidados arreglos y cambios de ritmo en el momento oportuno. La canción precipita en us parte final en una explosión de aturdidores riffs pesados que estiran la cuerda hasta el infinito.

GAUPA

Nuclear Blast 

Reseña: UPUPAYÂMA.- ‘The Golden Pond’

Si eres amante del sonido de bandas como KIKAGAKU MOYO, disfrutarás con las siete pistas de ‘THE GOLDEN POND’, el segundo álbum del multi-instrumentista italiano Alessio Ferrari bajo el nombre de UPUPAYÂMA. Un músico y un nombre desconocido hasta ahora para mí, pero que ha conseguido enamorarme con su fascinante y reconfortante propuesta sonora. Un álbum terapéutico y emocional en el que la tradición oriental se plasma en canciones psicodélicas, rebosantes de belleza y espiritualidad. Ideal para la reflexión y la búsqueda de la paz interior, a través de canciones que combinan elementos folclóricos con la psicodélica más relajante y aromatizada, las melodías son creadas con naturalidad y dulzura. Usando un lenguaje inventado, el musico intenta que su voz se escuche como si fuera un instrumento más, una herramienta que no transmite mensajes específicos, pero que le aporta brillo y sensibilidad a unas canciones hermosas, suaves, pero en las que no faltan embestidas de riffs pesados, solos rebosantes de acidez, y una sensación gratificante flotando en cada una de ellas. La forma de expresión de la música como terapia para encontrar la paz interior en este auténtico mantra envolvente y hermoso. Creando un espacio onírico, el álbum parece creado desde un particular Nirvana, que se cae sobre nosotros como un magnífico regalo en forma de melódicas y lisérgicas canciones. Cuidados arreglos e instrumentos de lo más variado, van tejiendo un aterciopelado tapiz sonoro capaz de relajar al más inquieto de los mortales, porque si algo destaca de este álbum, es su poder curativo y relajante. ‘THE GOLDEN POND’ es de esos álbumes que, tras su escucha, consigue cambiar tu estado de ánimo y hacer que tu mente flote en un mundo de gratificantes sensaciones. Un álbum para expandir la mente y todos los sentidos de nuestro cuerpo en un viaje devocional a un mundo repleto de bellas canciones. Psicodelia exótica utilizada como una suave brisa que mece nuestros cabellos y que nos invita a cerrar los ojos y dejarnos llevar, en la que destaca unos brillantes pasajes de guitarra y un enfoque acertado para seducir al oyente con el uso de la voz como el instrumento fundamental. Además de tocar la guitarra, el bajo, los teclados y la batería, el propio Ferrari también incorpora una serie de otros instrumentos en su sonido, incluidos el sitar, el erhu, la flauta y una variedad de instrumentos de percusión.

‘THE GOLDEN POND’ está disponible vía Cardinal Fuzz y Centripetal Force

Entre evocadores acordes con un misticismo intrínseco ‘Cockoos from the house of Golden tin’ florece lentamente. Sus tonos exóticos nos llevan a un espacio floral en el que la flauta y la guitarra acústica van construyendo la canción. Dulces y aterciopeladas melodías vocales nos acarician con delicadeza. Un gratificante tono contemplativo subyace mientras los instrumentos se incorporan en un caleidoscopio meditativo. Todo un arrullo que gratifica el alma con una bucólica atmósfera presidiéndolo el ambiente. En la parte final los riffs crujientes hacen acto de presencia para complementar una cautivadora canción que habita en un espacio fragante sosiego. El enriqueciendo del corte con elementos eléctricos enriquece ese sonido acústico predominante.

Embutidos en esa atmósfera ensoñadora ‘Entering the times of wilderness’ mantiene el carácter psicodélico. Lentos acordes acústicos y la susurrante y celestial voz contrayente un corte colorista que eclosiona con ácidos solos de guitarra para mostrar que estos chicos van en serio.

‘Mas’ se soporta en un ritmo letárgico que nos sume en un trance lisérgico en el que los aromas exóticos nos acarician. Psicodelia del nuevo milenio con muchos elementos folk, y un carácter aturdidor. Con una magnética línea de bajo logran sacarnos de la espiral psicotrópica para llevarnos a un insondable espacio en el que lo espiritual se convierte en hipnótico. Con pasajes en los que el sitar, la guitarra y la flauta se fusionan para ofrecernos fragancias llegadas del lejano oriente. Envuelto en ese misticismo predominante van armando una canción que intensifica su ritmo sin perder su verdadera vocación terapéutica.

Con los tiempos perfectamente medidos, ‘Come here, noriko’ combina pausados acordes de guitarra bajo un manto protector proporcionado por un bajo profundo. De ese espacio, la voz se asoma con delicadeza entre efluvios lisérgicos. Una algodonada canción con los suficientes elementos psicodélicos como para cautivar al más ortodoxo de los fans del género. En sus notas se huele un aroma exótico, que se transmite al oyente proporcionado un estado de relajación y bienestar. La parte final conjuga un turbio zumbido difuso con acordes mucho más coloristas. De nuevo la combinación de estos elementos resulta satisfactoria.

Los sonidos de la naturaleza introducen ‘At the fairie bower’. Bajo, guitarra y flauta, sobre un ritmo cadente y luminoso parecen mostrarnos las delicias de oriente con un sonido evocador de aquellos exóticos entornos. La acaramelada y susurrante melodía vocal toma elementos folclóricos en una canción que usa los elementos eléctricos para elevar el tono. Como si estuviéramos meditando en un templo japonés los aromas místicos nos envuelven en un sueño espiritual. Aquí el sitar y la flauta juegan nuevamente un papel fundamental.  Una canción devocional que expande su belleza proporcionando un gratificante relax.

‘Ergobando’ se muestra como un interludio de sitar y ritmos hipnóticos con algún viento psicodélico. Uno de esos temas que parecen incompletos y que las bandas usan de vez en cuando en sus álbumes.

Con un neto carácter psicodélico ‘Sata me pani’ se recrea entre solos de guitarra en ese espacio balsámico y curativo que contiene los surcos de ese hechizante trabajo. Narcótico en su narrativa, el tema contiene elementos de los pioneros de la psicodelia para llevarnos a florales espacios hogar de una psicodelia ácida. Usando los aromas orientales para narcotizarnos en un suevo sueño lisérgico.

 ‘Ballad of the mungho’ pone el epílogo con hipnóticos y suaves acordes y esa voz susurrante y aterciopelada que parece masajear nuestros sentidos. Vientos de la tradición oriental se adornan con una psicodelia cálida y sutil. Los instrumentos tradicionales son la herramienta para crear este mundo sensorial. Evidentemente estamos ante una balada, y el tono de la canción es suave y reconfortante.

Cardinal Fuzz

Centripetal Force

Reseña: MOURA.- ‘Axexan, espreitan’

Los gallegos MOURA lo han vuelto a hacer. Si con su primer álbum nos sorprendieron, ahora con su segundo trabajo ‘AXEXAN ESPREITAN’, vuelven a dejarnos estupefactos. ‘AXEXAN ESPREITAN’ es un mapa del patrimonio inmaterial del pueblo gallego elaborado a base de recuerdos personales, costumbres populares, ritos como elemento social y la presencia de espíritus de los que ya no están. La banda nos observa y nos vigila en un sentido protector; y forman parte de nuestro ser, desdibujando la delgada línea entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Una banda tan particular como MOURA, no renuncia a nada. Si la tradicional del folk celta está muy presente en esta nueva entrega, ésta se enriquece con brillantes desarrollos progresivos como ya hicieron sus paisano NHU décadas atrás. Pero los gallegos no se quedan ahí, ya que se atreven sin ningún rubor, y por el contrario con sumo acierto, a sumergirse en ritmos kraut, para llevarnos a un viaje cósmico del que no sé muy bien si quisiera regresar. Pinceladas jazz, psicodelia ensoñadora envuelta en atmósferas rebosantes de misticismo, y rock pesado. Porque estos chicos se las ingenian para que cada nueva excursión hacia un estilo resulte sumamente placentera para el oyente. Cualquier convencionalismo está alejado del contenido de ‘AXEXAN ESPREITAN’. Esto hace que, a pesar de alejarse de la ortodoxia de los sonidos más underground, su propuesta resulte sumamente gratificante. Hay quién pudiera pensar que MOURA tratan de abarcar un espectro sonoro demasiado amplio, pero una vez escuchado el álbum, estos pensamientos se diluirán, ya que las canciones, con sus oscilaciones estilísticas están compuestas con destreza, para que todo se muestre ante el oyente de una forma natural, sin que nada resulte impostado. Este es uno de los grandes avales de esta fantástica banda de druidas, unos hechiceros que saben cocinar a la perfección su extasiante ‘poción mágica’.

‘AXEXANM ESPREITAN’ fue grabado durante el verano 2021 en una casa de la parroquia de Moruxo (Bergondo) en las afueras de A Coruña por J. Gutiérrez (quien también trabajó en la producción junto a la propia banda); para posteriormente ser mezclado por el propio productor en Cangas (Pontevedra) en otoño del mismo año y masterizado por Álvaro Gallego en Agmastering; yestá disponible vía Spinda Records.


MOURA son: Diego Veiga (voces, guitarra, órgano), Hugo Santerio (guitarras, voces), Fernando Vilaboy (teclados, theremin, sintetizadores, voces), Luis Casanova (batería y percusión), Pedro Alberte (bajo) y Belém Tajes (voces y percusión).


‘Alborada do alén’ nace entre efectos y sintetizadores de vocación espacial. Con un génesis lleno de épica con el que los gallegos nos introducen en la siguiente canción.

Con la tradición celta muy presente y como continuación del tema de apertura, ‘Romance de Andrés d’Orois’ se nutre de voces folk entre su envolvente ambientación psico-progresiva. Elementos tradicionales unidos a delicados acordes psicodélicos van tejiendo este maravilloso tema. Violines, un cálido bajo, un ritmo tenue y una guitarra sencilla arropan los versos que beben de la tradición celta. La combinación resulta completamente fascinante, proporcionando un hechizo sonoro de grandes dimensiones. Susurrante por momentos, pero rico en matices, el corte deambula entre la niebla de la cornisa cantábrica con la mirada puesta en los ancestros. Una gratificante forma de introducirnos en este fantástico trabajo. Una de las canciones de un álbum repleto de alicientes para aquellos que abren su mente a sonidos no demasiado habituales en la escena pesada. Coros celestiales y el legado de la magia de los pueblos del norte son el argumento de estos druidas del siglo XXI.

Enlazado con el tema anterior, ‘Pelerinaxes’ la combinación de guitarra con sonidos de viento de vocación jazz, crea un espacio sonoro por momentos inquietante.  Aquí los elementos progresivos se fusionan con pinceladas folk, (presentes en casi todas las canciones). Posiblemente en los tiempos que vivimos no abunden propuestas como la de MOURA, pero su existencia es todo un regalo para cualquier buen melómano. Loa co0mplejidad de su melodía parece querer abarcar un amplio espectro de vibraciones estilísticas. Aquí, la intensidad viene marcada por una guitarra que se contonea en solos profundos, mientras la base rítmica no cesa en su empeño por ofrecer una composición compleja, pero realmente brillante.

Cambiando el sonido de los temas precedentes, ‘Baile do dentón’ nos invita a un viaje cósmico a través de ritmos kraut envueltos en efectos persistentes. Manteniendo ese espíritu psico-progresivo y el misticismo de sus voces, MOURA crean un corte de gran hipnotismo con el que consiguen un fascinante contraste entre las reminiscencias tradicionales y una armonía mucho más pesada y magnética. Teclados y sintetizadores adquieren un mayor protagonismo en una canción con altas dosis psicodélicas y riffs más pesados. El claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de componer sus canciones. La canción trata sobre la historia del comercio de cornezuelo, un hongo de centeno del que posteriormente se sintetiza el LSD, y sobre los delirios y alucinaciones que causaba entre los campesinos en la elaboración del pan. ¿Te imaginas la escena?

En el siguiente tema, ‘Alalá do Abellón’ regresan los efectos entre coros pastorales que beben de la tradición galaica. Sustentado en esas voces corales, construyen un extraño corte con elementos drone y multitud de disonancias. Finalmente, los cantos tradicionales se adueñan de este enigmático y experimental tema.

‘Cantar do liño’ contiene bellas melodías progresivas en un cierto tono melancólico. Una nueva fusión de la tradición galaica con desarrollos más elaborados en los que los acordes de guitarra se vuelven a enriquecer con una cálida armonía de corte progresivo. Otro fiel reflejo de la fusión de los gallegos.

‘Encontro cunha moura fiadeira en Dormeá’ coquetea con elementos jazz y suaves ritmos coloristas entre sus pasajes psicodélicos. La alternancia de voces masculinas y femeninas logra un gratificante resultado.  Balsámico, ensoñador y sumamente relajante, el corte es otro claro ejemplo de que no hay límites en la creación compositiva de MOURA. Aterciopelado y dulce, el corte es toda una mirada al pasado con un carácter innovador y rebosante de creatividad.  Afiladas guitarras se unen a esta fiesta multicolor aportando gratificantes momentos psicodélicos. Por otro lado, los teclados vintage van dando forma a otro buen ejemplo de psicodelia-progresiva por parte de una banda que no parece querer renunciar a nada para dar brillo a sus canciones.

Para cerrar este segundo álbum, ‘Lúa vermellla’ nos devuelve a los sonidos tradicionales. Embutido en romanticismo clásico, el corte y su espíritu folclórico escarba en el pasado con su narrativa folk. Si nueve minutos de canción suele dar para mucho a la mayoría de las bandas, para alguien como MOURA, es un perfecto escaparate para dejar patente toda su creatividad y amor por la tradición.  Sumergiéndonos en una oscura atmósfera, la parte central se central en pasajes sinfónicos con sus delicados acordes. De ahí, el tema evoluciona a un escenario más rock sin perder las ensoñadoras voces corales aportan esa mística innata en la mayoría de las canciones de la banda.

MOURA

Spinda Records

Reseña: HÄLLAS.- ‘Isle of Wisdom’

Inmersos en su particular relato fantástico en el que los mitos y leyendas ancestrales se visten de rock progresivo, con momentos folk y heavy-rock, HÄLLAS presentan su tercer álbum siguiendo su personal estilo denominado por la propia banda :‘Adventure rock’. Si en sus dos álbumes previos encontrábamos más momentos de puro heavy-rock, en ‘ISLE OF WISDOM’ los suecos se siente definitivamente seducidos por el hard-progresivo de los 70’s. Con bandas como Yes, Nektar, Eloy, Genesis o Deep Purple en el punto de mira, pero sin renunciar a los ecos hard-rock y proto-metal, las guitarras se muestran esplendorosas bajo el acogedor manto creado por esos teclados vintage, unos teclados, que, junto a las delicadas melodías, son el eje argumental de todo el álbum. Fieles a sus historias medievales con toque ficticio, crean un nuevo canto nostálgico que genera grandes aventuras para el oyente. Su mítico y auténtico sonido vintage se recuesta en esta ocasión sobre unas canciones en las que predomina la melodía y los teclados en mayor medida que en sus álbumes previos, sin que esto signifique renunciar buenos momentos de heavy rock. Ponte la armadura y enciende las antorchas, ya que ‘ISLE OF WISDOM’ es un trabajo para rendirle tributo con una profunda escucha, ya que en él puedes disfrutar de fascinantes y bellas historias sonoras, en forma de canciones rebosantes de épica.

ISLE OF WISDOM’ está disponible vía Nuclear Blast.

HÄLLAS son:

Tommy Alexandersson – voz / bajo
Marcus Petersson – guitarra
Kasper Eriksson – batería / percussión
Nicklas Malmquist – organo / sintetizador
Alexander Moraitis – guitarra

‘Birth into darkness’ abre el álbum dándonos pistas de por donde irán los suecos en esta ocasión. Evocando los sonidos progresivos de los 70’s sus suaves melodías parecen recostarse en el legado de bandas como Yes o Eloy. Con un predominante sonido de teclados el tema se desarrolla en una atmósfera sombría en la que la épica aflora entre pasajes de atractivas guitarras. Un ritmo constante impulsa el tema entre ondulaciones de intensidad que nos sumen en un espacio más tormentoso sin perder sus genes progresivos.

En una cabalgata vintage, ‘Advent of dawn’ mantiene la vocación retro de la banda elevándola como juglares del siglo XXI sobre el legado de cuentos ancestrales. Mas pesado, pero sin declinarse por el heavy-rock que mostraban en sus álbumes anteriores, lograr equilibrar los intrincados pasajes de los teclados con coloristas melodías vocales y unas guitarra incisivas y potentes. Todo ensamblado con sumo cuidado para que nada suena estridente dentro de la tenue luminosidad en la que se desarrolla la canción. Sin duda escuchando la canción es difícil no pensar en atávicos momentos del pasado.

‘Earl’s theme’ pone de nuevo la pausa con bellos pasajes de guitarra y un bajo sólido y fornido. Aquí, los tonos GENESIS se perciben en una armonía que flota entre majestuosos sintetizadores. La narrativa de corte medieval aparece entre coros y estribillos encantadores. Una canción comedida que mantiene el nivel de intensidad sin sobresaltos. La magia y la épica presentes se perciben en una canción construida a la vieja usanza, pero en la que los detalles parecen perfectamente cuidados. 

Incidiendo más en sonido trovadorescos más propios del medievo, ‘The inner chamber’ nos empapa de bucolismo con un carácter pastoral. Sus suaves tonos la convierten en una de las canciones más plácidas de todo el álbum. Pasando por distintas fases, el tema nos ofrece en todo su esplendor el característico registro vocal de su cantante Tommy Alexandersson sobre un sinfonismo subyacente, especialmente en su parte final.

‘Elusion’s gate’ recupera los plácidos pasajes progresivos de aromas retro empapados de nostalgia. Estribillos y coros pegadizos habitan entre pasajes atmosféricos y bellas melodías. Los efectos de sintetizadores y los dinámicos pasajes de guitarra crean un tapiz sonoro lleno de matices vintage. Un fiel ejemplo de que estamos ante una de las bandas contemporáneas que mejor sabe reflejar en sus canciones esas vibraciones más propias de finales de los 70’s y primeros 80’s.

Elevando la intensidad y consecuentemente la épica, ‘Gallevants (of space)’ parece beber del legado de Purple en otro corte juglaresco que en esta ocasión incide en sonido más pesados sin renunciar a las bellas melodías predominantes en todo el álbum. Teclado, fuertes tambores y unas guitarras que se desdoblan ofrecen una canción impactante y contenida a la vez.  Son muchos los alicientes ocultos en una canción que nos desvela en cada nueva escucha mas y mas alicientes. Todo el arco iris sonoro de Hällas parece contenido entre unos surcos evocadores de lo que realmente son los suecos. Cabalgatas épicas de rabiosas guitarras que se contonean en sus riffs completan esta fascinante y elaborada canción. 

‘Stygian depths’ se sustenta en vibraciones hard-progresivas con unos profundos teclados y un ritmo incesante e imperturbable que opta por la contención para trasmitir de manera más profunda el relato de la banda. Otro ejemplo de que estos chicos miran al pasado sin rubor y continúan creando relatos épicos que recogen la tradición ancestral que sirve de leitmotiv al quinteto.

‘The wind carries the word’ el tema más largo del álbum, nos proporciona la perfecta combinación de pasajes fornidos y virtuosos entre sutiles melodías que ondulan en su intensidad constantemente. Relajados pasajes permiten a la voz tomar el protagonismo antes de subir la intensidad con armonías llenas de atractivo en la que la conjunción de Purple se encuentra con los dinosaurios del hard-prog de los 70’s. Pausados momentos evocadores del legado de Yes aparecen con sigilo para erigirse como protagonistas de los soplos más pausados del álbum. Todo un espejismo que se llena de épica elevando el tema a un espacio de monumentalidad. Siempre controlando el tempo de la canción, el corte va y viene por ese espacio juglaresco más propio de los relatos del pasado. La intensidad heavy-rock de algunos de sus desarrollos logra ser amortiguada con bellos melodías ricas en texturas y en matices. 

Hällas

Nuclear Blast 

Reseña: CHILD OF THE SUN.- ‘Roots’

‘ROOTS’ es un revival de los sonidos vintage de finales de los 60’s con un notable espíritu hippie. El amor y el odio, así como la luz y la oscuridad, crean una dualidad que se refleja en unas canciones que tan pronto transitan por un entorno de sosiego, como explotan mostrando toda su fuerza. Refinados y sensuales, sus temas reflejan el espíritu del verano del amor como pocas bandas son capaces de hacerlo. Creando una atmósfera conmovedora, las armonías vocales copan gran parte del protagonismo de unas canciones que beben del pasado para ser digeridas por el presente. El álbum supone la progresión natural de su álbum debut de 2019 ‘FLOWERS’, en esta ocasión con un sonido más refinado y directo. Instalados en los sonidos ‘retro’ el sexteto crean conmovedoras armonías vocales que ejercen como verdadero timón de la banda, en este retrospectivo viaje al corazón del ‘verano del amor’. Todo un viaje por la vida hacia un encuentro con uno mismo con canciones que hablan del amor, del odio, de la luz y la oscuridad. Ecos de blues, de hard-rock atemporal, en un revival de ecos west-coast, ejecutados con bucólicas y bellas canciones, con las que consiguen tocar la fibra sensible del oyente, a través de una fascinante y sensual ejecución. ‘ROOTS’ es un álbum fresco y colorista que nos recuerda que en siglo XXI siguen vigentes los sonidos que se popularizaron hace 5 décadas.  Sin duda, todo un fascinante regalo para los amantes de los sonidos retro.

‘ROOTS’ está disponible vía The Sign Records.

CHILDREN OF THE SUN son: Josefina Berglund Ekholm (voz) Ottilia Berglund Ekholm (coros) Choir Wilma Ås (teclados, coros) Jacob Hellenrud (guitarra), Ida Wahl (bajo) y Johan Lööf (batería)

‘Reflection’ se contonea entre sensuales vibraciones con el blues en el horizonte. La sutileza de esa voz llena de lírica nos traslada a un bucólico paisaje sonoro entre delicados acordes. Pinceladas blues, coros sutiles evolucionan a un escenario que explota en un arco iris colorista de sonidos vintage. Afilados solos de guitarra complementan un tema plácido y sugerente que se ve arrastrado por los desgarradores pasajes vocales. Ondulante y con subidas y bajadas de intensidad, el tema se contiene para transitar definitivamente por un entorno de calma.

Sin contemplaciones, ‘Leaves’ explota el legado del hard-rock de los 70’s con un dinámico ritmo que se ve amortiguado por la sensual voz de Josefina. Todo un mundo de color se abre ante nosotros entre cuidadas melodías. Su pegadizo estribillo arrastra su armonía a un estado de pesadez, en un logrado y fascinante ejercicio sonoro que conjuga la delicadeza y la fuerza. Lo cierto es que la banda sabe aunar el legado de la west-coast, con el rock clásico y los ecos folk, en una combinación que funciona a la perfección.

En ese espacio de calma ‘Blood Boils Hot’ gravita entre pausados acordes de piano y una voz llena de encanto. Un sonido vintage con muchos alicientes a su alrededor, pero con el total protagonismo de las balsámicas melodías vocales. Seductor, y con unas gotitas de psicodelia, el corte no reniega de emocionantes pasajes que destilan una fuerza inusual. Un corte lleno de sentimiento.

‘Gaslighting’ muestra un crisol colorista de sonidos blues y rock clásico con una indudable vocación west-coast. Un tema luminoso en el que aparecen algunos riffs más potentes entre sus melodías flower-power. Su suave ritmo, las pincelas psicodélicas y la ambientación vintage lo convierten en un tema asequible y de fácil escucha para el oyente. Sus contagiosos estribillos contribuyen a ese atractivo intrínseco.

Instalados en una plácida atmósfera, ‘Eden’ nos susurra con una aterciopelada voz heredera del legado folk de los 70’s. Estamos ante un tema con muchas influencias folk, que la banda sabe modelar bajo unos hechizantes acordes de piano.

‘Willow Tree’ es un breve interludio de algo menos de un minuto a través de cadentes acordes de piano y elementos sinfónicos.

El blues regresa con sutileza en ‘Roots’. Una suave canción sustentada en voces y coros ensoñadores sobre cadentes ritmos que se eleva por un escenario de rock retro. Los elementos clásicos son ejecutados con absoluta maestría. Estamos ante un logrado corte de rock clásico con algunos momentos de mayor intensidad y alguna pincelada psicodélica que concluyen con un final lleno de garra.

‘Man In The Moon’ se recuesta en pausados acordes acústicos evocadores de un entorno campestre con la voz copando el protagonismo. La lírica por encima de la instrumentación en otra nueva canción con carácter balsámico.

Lleno de fuerza ‘The Soul’ nos ofrece coros y estribillos pegadizos por una senda en la que el soul enrique sus sencillas armonías vintage que se elevan en intensidad por la senda del rock clásico.

Ensoñadores pasajes vocales afloran en ‘In Silva’. El misticismo aparece mostrando su lado más sensual en una canción folk, que se impregna de rabia y sentimiento según avanza.

‘Thunder’ explota con sus riffs retro en un vendaval de ritmos poderosos y un espíritu blues-soul. El clasicismo de los 70’s es adornado con un envoltorio más contemporáneo, sin qque el tema pierda su esencia vintage.

Tomando elementos exóticos ‘Reaching For Sun’ cuenta con buenos momentos de guitarra que reflejan la placidez de las composiciones de los suecos. Un gratificante sonido invade una canción contenida y con momentos verdaderamente brillantes de vibraciones más propias del sonido west-coast de la California de los 60’s. Transmitiendo ‘buen rollo’ la canción nos acaricia con sus delicadas melodías, trasmitiendo un optimismo y bienestar muy de agradecer.

El álbum cierra con un ‘Epilogue’ evocador de los sonidos de la naturaleza entre una especie de sonidos celestiales. El broche final a un álbum amigable, atractivo, y de fácil digestión.

Children of the Sün

The Sign Records