Reseña: GREEN LUNG.- ‘Black Harvest’

Dos años después de su alabado Lp debut, los británicos obsesionados con el horror folclórico han resurgido de sus catacumbas abigarradas armados con docenas de riffs recién tallados. ‘BLACK HARVEST’, la secuela de ‘WOODLAND RITES’, es una reinvención más colorida del sonido de la banda.‘Este nuevo álbum de GREEN LUNG viene cargado de ganchos que seducen al oyente con un arco iris de sonidos vintage. Temas enérgicos con aroma retro sobre una base hard-progresivo, heavy-rock y acertadas melodías vocales. ‘BLACK HARVEST’ es un álbum dinámico, retro y lleno de alicientes que rápidamente te atrapan en un viaje al final de los 70’s y a la época dorada del heavy-rock. En cuatro cortos años de existencia, GREEN LUNG ha surgido de la oscuridad del heavy underground del Reino Unido para convertirse en una verdadera banda de culto con seguidores devotos. El éxito y los elogios que recibió su álbum debut ‘WOODLAND RITES’, tienen ahora la confirmación de que no estábamos ante la ’flor de un día’, sino que nos encontramos ante una banda solvente y creativa, que no solo se queda en el binomio Sabbath-Purple, sino que explora los vestigios del hard-progresivo de los 70’s para enriquecer su sonido de puro heavy-rock. El gran trabajo melódico, la capacidad para arreglar las canciones, y la impactante producción, junto a la fuerza de sus impactantes riffs, hacen de ‘BLACK HARVEST’, un serio candidato a colmar las listas de mejores álbumes del año.  Hartos de apuestas repetitivas y de álbumes que suenan igual, los británicos no dudan en incorporar pasajes de órgano más propios de Atomic Rooster, para envolvernos en una atmósfera que no tiene reparos en coquetear con momentos folk. GREEN LUNG son pura energía, pero también son una banda fresca y auténtica, una banda que sabe componer canciones, y sabe presentárselas al oyente, para que este, caiga rendido a sus pies.

Grabado en Giant Wafer Studios en la zona rural de Gales central en el transcurso de dos semanas con el productor Wayne Adams, es un disco más expansivo y texturizado que cualquier cosa que la banda haya hecho antes, con una calidad cinematográfica y más atención. Todas las muestras se obtuvieron del campo local y de instrumentos encontrados en el estudio, incluida la inquietante voz de apertura de ‘The Harrowing’, que se grabó por capricho después de que la banda irrumpiera en la iglesia local (se puede escuchar el órgano crujiendo de fondo). El álbum fue grabado a finales de otoño, y la atmósfera estacional se filtró en una música, que huele a brumas, hojas caídas y la gloria derrumbada de los cementerios Magnificent Seven de Londres, la ciudad a la que la banda llama hogar.

Masterizado por John Davis en Metropolis (Led Zeppelin, Royal Blood), ‘BLACK HARVEST’ viene empaquetado en vidrieras del renombrado artista Richard Wells (, y está disponible en formatos de CD y vinilo plegable.

Ferozmente independiente, la banda rechazó un contrato con un sello importante y, en su lugar, optó por lanzar ‘BLACK HARVEST’ con el sello finlandés de culto Svart Records. Recientemente, encabezó la lista de álbumes de pedidos anticipados de Bandcamp«Es el último bastión de la industria de la música», dice Templar sobre el servicio ético de transmisión y venta de música, que ha sido un salvavidas para los artistas más pequeños durante el año pasado. “Hemos ganado más dinero con eso que con el anticipo que nos ofreció un sello importante”, agrega. “No estamos tratando de ser una gran banda de rock convencional; solo estamos tratando de hacer nuestras pequeñas cosas. Pero esa cosita se siente como si estuviera creciendo todo el tiempo «.

GREEN LUNG son:

Tom Templar (voz)
Scott Black (guitarra)
Joseph Ghast (bajo)
Matt Wiseman (batería)
John Wright (órgano)

Los británicos nos introducen a su nuevo trabajo con los cantos rituales de ‘The harrowing’ . con la voz, algunos efectos y el profundo sonido del órgano crean un breve corte de hard-rock vintage. Una pequeña locura a modo de apertura que inmediatamente nos enlaza con el siguiente tema.

Instalados en los ecos retro, ‘Old Godfs’ se muestra esplendoroso por una senda hard-progresiva. Rifss potentes y unas voces y coros completan un tema impactante y versátil en el que los británicos dan el do de pecho.  Sus espirales diabólicas y las melodías vocales nos llevan a un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado en el que el heavy-rock más impactante se enriquece con bellos desarrollos prog.

Balanceándose en una dualidad en la que el heavy-rock se fusiona con riffs stoner, ‘’Black harvest’ mantiene el sabor añejo entre densos y pesados riffs. Poniendo la nota de color con el sonido vintage de esos maravillosos teclados el tema avanza con fuerza. El sonido de la canción, sin duda puede grosso modo resultar familiar, pero GREEN LUNG dejan patente su clase para hacerlo atractivo y personal. Voces, cambios de ritmos, teclados pastorales y riffs pesados conforman un denso tapiz sonoro con olor a 70’s con el que rápidamente conectan con el oyente.  Solos virtuosos de puro heavy-rock clásico, buenas melodías, tambores explosivos y un bajo que cruje en cada nota crean una canción llena de gancho.

En una impostada bajada de revoluciones, ‘Reapers’ parte desde la calma, para despeñarse por un precipicio de riffs hard-prog. Rock de alto octanaje con cuidados pasajes en un frenesí sonoro que mira al pasado. Aquí el legado de Sabbath aparece entre coros con falsetes y un ritmo trepidante.  

En un álbum de estas características, no podían faltar pasajes acústicos que miran al folk. Así ‘Graveyard sun’, es una especie de balada pesada que combina esos elementos folk con oleadas de riffs pesados. Sus atmósferas ensoñadoras están impregnadas de una épica oscura y atrayente.

En un oscuro e inquietante entorno nebuloso, ‘Black Harvest’ se despeña entre riffs de puro heavy-rock por una senda contenida pero pesada en la que los elementos doom y progresivos afloran con natural.

‘Upon the altar’ vuelve a ofrecernos esos tonos de vocación proto-metal aderezados con la atmósfera vintage que preside el álbum. Conjugando elementos Sabbath, con tonos más propios de bandas como Kadavar, el corte ondula entre teclados y afiladas guitarras al ritmo de unos tambores poderosos. GREEN LUNG tienen devoción por el heavy-rock de los 80’s, y aquí lo dejan patente una vez más.

Los rugosos y difusos riffs de ‘You bear the mask’ nos embarcan en un vertiginoso tema en el que los elementos Stoner aparecen entre pasajes de hard-progresivo. Amortiguando su fuerza con buenas melodías vocales, los británicos saben bien donde está su objetivo. Golpear al oyente con un sonido poderoso y pesado, pero amortiguándolo con cuidadas melodías vocales, algo, que consiguen con acierto. Eso sí, los riffs de puro heavy-metal aparecen vigorosos como en cada una de sus canciones.

‘Doomsayer’ muestra la potencia de una banda que sabe muy bien a lo que juega. Hard & heavy rock a la vieja usanza. Potentes tambores, estribillos contagiosos y un espíritu vintage conforman un corte pesado con ganchos suficientes para caer rendido a sus pies. Con una poderosa base rítmica, las hordas de riffs empapados de fuzz nos impregnan de virutas stoner en otro potente e impactante tema, en el que la parte más pesada de la banda aflora sin complejos.

Cerrando el álbum nos sorprenden con un tema diferente a cualquiera que hayan compuesto antes. ‘Born To A Dying World’ nos acaricia con bellas melodías en una atmósfera vintage. Aquí la suave psicodelia se complementa con embestidas de riffs y épicos pasajes que por momentos la convierten en una balada himno. Una canción monumental solo al alcance de una banda que sabe como componer canciones impactantes. Una neblina cubre los devaneos de los solos de guitarra virtuosos en los momentos álgidos del tema. Porque, aunque en su conjunto estamos ante una especie de balada, la canción tiene embestidas de furia que la hace sencillamente sublime.

GREEN LUNG 

Svart Records

Reseña: MOON COVEN.- ‘Slumber Wood’

‘SLUMBER WOOD’, el nuevo álbum del cuarteto sueco MOON COVEN es el álbum perfecto para iniciarte en rituales paganos entre narcóticas atmósferas en las que el humo del bong golpea y paraliza nuestras neuronas. La banda sonora perfecta para una noche de Walpurgis. Cinco años después de su anterior álbum, la banda regresa con una verdadera horda de riffs difusos descendiendo sobre nuestros tímpanos. Un relato aturdidor de doom de manual, desarrollado en lisérgicas atmosferas heavy-psych en las que las lánguidas y limpias voces llenas de magia, y la contundencia de sus plomizos riffs, se cuidan con esmero. Gracias a esto, los elementos progresivos se asoman para sacarnos de la monotonía de un álbum bastante lineal.  La repetición del riff principal en cada canción es algo completamente pretendido, pero a la vez, logran aportar atractivos pasajes que nos sacan del hastío, especialmente en la parte final de las canciones. Ocho temas que funcionan como apisonadoras confiadas que se infiltran en la mente en un viaje espectacular, lleno de lápidas, lleno de movimientos y emociones, que atraerá a los fanáticos de Acid King, Monolord Mars Red Sky o incluso de Uncle Acid & the Deadbeats, pero que también tiene guiños a The Black Angels. ‘SLUMBER WOOD’ es un álbum lleno de épica en el que la lánguida voz en tonos ceremoniales se repite en cada canción para apoderarse de nuestros cerebros. Si pretendes encontrar algo que nunca hubieras oído, seguramente, no te entusiasmarás con este álbum, pero sin amas el doom, quedarás extasiado. Si algo tiene de particular MOON COVEN, es que sus temas están cuidados y bien interpretados, y eso es todo un aval que les eleva a un lugar de honor en la escena psycho-doom. Aquí todas las canciones mantienen el nivel, algo que puede ser bueno o malo. Si no eres amante de este tipo de sonidos, seguramente puede parecerte un álbum monótono, pero si te dejas llevar por los efluvios psicotrópico sus riffs reventarán tus neuronas. En definitiva, eso es lo que busca cualquier amante del doom, que las canciones te taladren y te narcoticen con su exasperante lentitud y pesadez.   

‘SLUMBER WOOD’ está disponible vía Ripple Music.

‘Further’ el tema que abre el álbum describe a la perfección el contenido del resto de canciones. Un riff que se repite, lento, parsimonioso, oscuro y que taladra las neuronas. La voz ceremonial en una atmosfera de completa oscuridad ocultista. Tonos épicos de relato de cuentos y leyendas del pasado.

Mas contundente y aportando más elementos Stoner ‘Ceremony’ con desarrollos de guitarra que se inclinan a laderas progresivas mantiene el legado Sabbath. Con una voz cadente el tema se eleva en su desgarrador relato, sin perder la esencia de la banda. Incorporando solos de guitarra equilibran la pesadez doom para aportar algo de luz con un carácter más melódico entre sus monumentales golpes difusos. Esparciendo una neblina psicotrópica el tema refleja misteriosos y tenebrosos entornos habituales en la banda.

Sin salirse de los entornos de oscuridad, la banda repite la fórmula.’ Potbelly Hill’ Doom en estado puro sobre desgarradoras voces que reflejan el tormento de lo enigmático. Su línea de bajo comanda la canción con crujidos insistentes. En la parte final el tema se silencia con suaves acordes hasta diluirse.

‘Eye of the Night’ juega con los elementos retro con un riff pegadizo. La ceremonia persiste en otro corte denso, hipnótico y plomizo que se desarrolla a cámara lenta. En la parte central los pasajes psico-progresivos tratan de compensar la monotonía de sus persistentes riffs. Esto hace que el tema se vuelva más dócil para el oyente.

Con solo dos minutos, y siendo la canción más corta del álbum, ‘A Tower of Silence’ parece ser uno de esos interludios que a muchas bandas les gusta incorporar a sus álbumes. Efectos atmosféricos con inclinación drone sin mucha más historia.

‘Bahgsu Nag’ abre con un carácter diferente al resto de las canciones. Mucho más psicodélico y prescindiendo de la pesadez de los cortes anteriores. melodías bien cuidadas con olor a 70’s nos llevan por un entorno lisérgico con pinceladas progresivas y ciertos guiños espaciales. Esta faceta en la que la banda se aleja de los estándares del doom, es con la que mas engancho y en la que la banda se muestra más creativa. Heavy-psych de alto voltaje en un corte prieto pero completamente psicotrópico.

Los densos y oscuros riffs Sabbath regresan a escena en ‘Seagull’. Ejecutando cada riff con una parsimonia casi desesperante, la ceremonia ritual regresa con las voces protocolarias. En la segunda parte el tema vuelve a explorar espacios más psicodélicos entre los lamentos vocales. Aquí vuelven a desarrollar su plata de colores ofreciendo pasajes de guitarra de gran magnetismo entre sus hipnóticos y lánguidos ritmos.

Para cerrar el álbum ‘My Melting Mind’ se reitera en una fórmula que a la banda le funciona bien. Desesperación a ritmo lento entre andanadas de psycho-doom de manual. Siempre intentando aportar pasajes más elaborados el tema serpentea lentamente como una anaconda en busca de su presa. Sigiloso y midiendo cada acorde, el tema explota en nuestro cerebro.

MOON COVEN:
FacebookBandcampInstagram

RIPPLE MUSIC:
WebsiteFacebookBandcampInstagram

Reseña: BOOK OF WYRMS.- ‘Occult New Age’

‘OCULT NEW AGE’ es el nuevo álbum de la banda de Virginia BOOK OF WYRMS. Ahora como cuarteto, en su tercer álbum se inspiran en libros ocultistas para mostrar al mundo todo el poder de sus riffs con sabor añejo. El sonido del proto-metal de los 70’s con inspiración en una aparentemente extraña, pero efectiva mezcla en la que el sonido de bandas como Hawkwind o Ecstatic Vision coquetea con ZZ TOP, y por supuesto sin perder de vista el legado de Black Sabbath, Blood Ceremony o los contemporáneos Jess And The Ancient Ones. El resultado son ocho fantásticas canciones construidas en oscuras atmósferas que mantienen el ritmo. Sí, hay ciertos coqueteos doom, pero también hay blues, boogie, y fantásticas melodías en las que la voz de Sarah Moore Lindsey brilla con luz propia. Altas dosis de psicodelia pesada con muchos elementos progresivos (algo distintivo y fundamental) construyen un álbum que huele a 70’s, pero que se ejecuta con un espíritu contemporáneo. Intentando que el álbum suene como uno de sus shows en vivo, las canciones fluyen entre bellos pasajes con ritmos lentos y cadenciosos, pero siempre con un aliciente en sus surcos para atraer al oyente. Esta fórmula funciona, y sus canciones juegan con distintos estilos para salir de cualquier encasillamiento. Sí, probablemente estemos viviendo un momento en el que muchas bandas usan una voz femenina para celebrar sus rituales ocultistas bajo pesados riffs doomies, pero los de Virginia, son algo más que esto. Sus escarceos progresivos, con la incorporación de ciertos pasajes en los que los sintetizadores aportan un halo cósmico, resultan ser todo un fascinante acierto. La esencia blues, y el amor por el rock de siempre, los lleva a transitar territorios que incluso se acercan a momentos más propios de Zeppelin, pero sin duda, lo más sorprendente es verlos explorar territorios boogie rock, algo inusual en este tipo de bandas. Su tercer álbum ‘OCULT NEW AGE’, abre un nuevo camino para el ocult-rock, coloreando sus texturas con gamas cromáticas que aportan riqueza a sus oscuras composiciones. Con todos esos elementos, tienen la capacidad para crean atmósferas en las que el oyente se siente partícipe, siendo un elemento más dentro de las mismas. Un álbum notable que puede ser atractivo para los amantes del doom, pero que es todo un tesoro por descubrir para todos aquellos que no conocían a la banda.

OCULT NEW AGE’ está disponible vía Desert Records, habiendo sido grabado y mezclado por Jamie Rose en Absolute Future Studios con Chris Ratterree. Diseño obra de Nathan Landolt sobre arte del álbum de Taralyn Phillips con imágenes de alta resolución a cargo de Ben DeHaven.

BOOK OF WYRMS son:

Chris DeHaven – Batería y percusión
Sarah Moore Lindsey – Voz / Sintetizador
Jay «Jake» Lindsey – Bajo / Sintetizador
Kyle Lewis – Guitarra
Órgano en ‘Speedball Sorcerer’ por LJ Rafalko

‘Meteoric Dagger’ abre el álbum entre vibraciones blues de tonos ocultistas. Introduciéndonos inmediatamente en una atmósfera oscura, en tema deambula en un escenario hard-rock con un sonido grave aportado por su poderosa línea de bajo. Los efluvios psicodélicos no tardan en aparecer, algo que se repetirá en los temas siguientes. La sensual voz de su cantante Sara,  siempre nos va a llevar a un escenario ritual en su vocación de sacerdotisa de la banda. El tema fluye oscilando entre riffs ácidos y una cierta herencia 70’s con momentos de pesadez y un ambiente con muchas dosis lisérgicas.

Instalados en los sonidos hard & heavy de los 70’s, ‘Colossal Yield’ golpea con sus fuertes tambores entre melodías vocales que suavizan sus fornidas entrañas. Ecos, heavy-rock se entremezclan con efectos espaciales impregnado el ambiente de psicodelia así como momentos casi proto-metal. Una combinación que funciona, proporcionando una versatilidad de fácil digestión para el oyente.

‘Albrionlilly’ da un giro completamente a su sonido a través de dos minutos de arpegios acústicos llenos de belleza.

Emergiendo entre efectos, ‘Hollergoblincoquetea con elementos progresivos en un espacio de oscuridad. El lento ritmo se colorea con seductores pasajes de guitarra. Una magnética línea de bajo hace girar el tema a territorios heavy-psych. Con un tempo bien marcado y medido, la banda va desarrollando el tema dotándole de un aura psico-progresiva. Aquí la pesadez se deja apartada para susurrarnos con pasajes melódicos con un aroma de misterio. De esas nebulosas aflora la dulce voz para aportar su lírica litúrgica con melodías casi ocultistas. Con los teclados haciendo acto de presencia el ritmo cadente nos atrapa con todo su hipnotismo. Tras desarrollarse en un calmado entorno, la canción eclosiona en su parte final con riffs más barrocos que suben la tensión. Aquí las guitarras afilan su sonido haciéndose hueco en la espesa neblina persistente en todo el corte.

Usando elementos ocultistas y tonos psycho-doom ‘Keinehora’ parece invocar a alguna oscura divinidad con sus plegarias rituales. Sensuales pasajes vocales se desarrollan entre sus tenebrosos riffs, esta vez, netamente inclinados a espacios más pesados. Con esa dualidad entre lo inquietante y oculto, así como los acaramelados y desgarradores pasajes vocales, los bosques narcóticos se abren ante nosotros entre los riffs más contundentes del álbum. El resultado resulta espeluznante.

Evocando el sonido de ZZ Top y cubriéndolo de elementos ocult-rock, los primeros riffs de ‘Speedball Sorcererrezuman boogie-rock. Sin perder su aura de oscuridad la canción se muestra más ortodoxa en su sonido. Todo un espejismo que nos abre los ojos entre solos heavy-psych con cierta inclinación progresiva. El tema conjuga todos los elementos usados por la banda en este álbum, hard, ocult-rock, psicodelia, y pasajes progresivos. Puede parecer arriesgado, pero el tema fluye con naturalidad mostrando que nada es forzado.

‘Weatherworke’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con un sonido pesado y denso. Entre nebulosas que por momentos adoptan ritmos blues y en otros se despegan por torrentes doom, la canción recoge elementos más propios de Led Zeppelin para retorcerlos y adaptarlos al sonido propio de la banda.

Cerrando el álbum, ‘Dracula practice’ con el grueso sonido de un bajo que parece se vaya a quebrar, incide en la psicodelia pesada como inspiración para su sonido. Solos virtuosos y una oscura atmósfera de la que aflora una especie de blues doom, resultan efectivos y atrayentes para el oyente. Efectos, pasajes vocales llenos de sentimiento se arremolinan en una espiral lisérgica con un ritmo que rápidamente empapa al oyente con su poder psicotrópico.

Book of Wyrms

Desert Records

Reseña: JOINTHUGGER.- ‘Reaper season’

JOINTHUGGER nos anunciaban hace semanas que publicarían dos EP en el presente curso. Ya tenemos disponible vía Majestic Mountain Records, el primero de ellos, ‘REAPER SEASON’. Una única pista de 18 minutos en las que los noruegos profundizan en los reinos de la muerte del ego y el papel del ángel de la oscuridad en la lenta decadencia del mundo moderno. Como observadores de la creación, el trío reacciona ante el mundo a través de un embriagador asalto de doom que arrasa con la turbulencia del dominio de una atmósfera psicodélica sobre la que las melodías vocales, a veces heavy, a veces en tonos progresivos o incluso con leves ecos blues, acaban seduciéndonos en su narrativa.  Tomándose la construcción del tema con calma, lograr crear un estilo propio de hacer canciones doom. Reflejando que han madurado como banda respecto a su debut, y sin duda haciendo que mis expectativas se eleven deseando que su segunda entrega del año, llegue cuanto antes. Suenan amenazadores, oscuros, pero también consiguen que ‘Reaper season’ sea un tema que nos narcotice con su poderoso influjo. Aunque no destaque de una forma llamativa, el trabajo de guitarra y bajo es sencillamente brillante. Creando un entorno tétrico en el que las almas perdidas se refugian bajo las alas destrozadas de la medianoche, consiguen que  el tema flote. Activando los sentidos, transmiten sensaciones contrapuestas, pero, sin duda, fascinantes. Todo un ritual pesado en el que los espectros adoradores de Lucifer parecen salir de su letargo para explorar nuevos mundos.

Munkvold ,  Pedersen y  Theobald construye un tema atmosférico lleno de épica. Con la psicodelia y el doom como elementos base, su inclinación progresiva, hace que JOINTHUGGER consiga conjugar la monumentalidad, con la calma lisérgica. Siguiendo un patrón claramente predefinido, el tema susurra y se va saltado por poderosos riff con unas melodías cautivadoras. Fuerza, oscuridad, pero también confort. No estamos ante una canción que nos provoque esguinces cervicales, pero si es perfecto para sentarse en tu sofá plácidamente y dejarte atrapar por sus poderosa fauces. Tanto en la parte más melódica como en sus embestidas pesadas el tema consigue hacer al oyente partícipe de la narrativa de los escandinavos. Sin duda un presagio de que estos chicos se toman en serio lo que Con una parte central en la que el ritmo se intensifica, mientras sus voces, con cierto aroma a 70’s surfean entre los densos riffs. Ecos heavy-rock y un ambiente chamánico completan una canción que, a pesar de sus dieciocho minutos no resulta nada monótona. Sin duda el tema, es el reflejo de la calidad que JOINTHUGGER posee, haciendo que sus pesados ritmos no resulten un clon de otras apuestas de la escena pesada. Sus guitarras ácidas, consiguen hacernos olvidar que estaos ante una banda que ama el doom, pero que también sabe pintarlo con colores atrayentes, a pesar de la repetición de un esquema que no resulta anodino.  

Jointhugger

Majestic Mountain Records

Reseña: KABBALAH.- ‘Omen’

Como si hubieran salido de las Cuevas de Cuevas de Zugarramurdi , KABBALAH liberan su nuevo álbum ‘OMEN’. Las hechiceras navarras nos seducen con sus conjuros llegados del más allá para invitarnos a descubrir el poder de lo oculto. Un sonido ocultista heredero de Sabbath pero un carácter ritual en línea de bandas como Coven, Purson, High Priestess o Blood Ceremony, consigue crear un trabajo lleno de mística ocultista. Todo un aquelarre con olor a pócima mágica de la que fluye un humo narcótico que nos aturde entre sus súplicas rituales. Las pamplonicas usan la seducción como arma para crear un aquelarre con tonos folk entre pesados pasajes psicodélicos. Ensanchando una vez más el territorio del doom, el trio explota con acierto su papel de sacerdotisas mayores de un nuevo género, que sigue ampliando su territorio sonoro. De una forma más asequible para el oyente que no tiene fervor por el doom más ortodoxo, KABBALAH pone su granito de arena, para que los ecos pesados puedan llegar a un público más amplio. Seguramente tras escuchar ‘OMEN’ caigas rendido a un estilo del que no querrás separarte.  Un álbum inquebrantablemente creativo, enigmático y fascinante en el Carmen, Alba y Marga tienen una forma única de convertir sus influencias de proto-metal en un arte propio. Las voces litúrgicas crean un ambiente seductor y espeluznante, con atrayentes guitarras y un notable trabajo de bajo. Gira como en un carrusel embrujado mientras mantiene intacto el peso. ‘THE OMEN’ llenará tus exigentes oídos con ganchos creativos y estribillos deliciosamente oscuros. Un álbum sencillo, con canciones cortas que no llegan a los 4 minutos, pero que nos seduce durante 25 minutos de bellas melodías, que nos dejan con ganas de más.

‘OMEM’ está disponible vía Rebel Waves Records, sello subsidiario de Ripple Music.

KABBALAH son: Carmen Espejo (Batería y voz) Marga Malaria ((bajo y voz) y Alba DDU (guitarra y voz. voz

Procedente de Pamplona, ​​en el norte de España, y nacido a principios de 2021, KABBALAH  se formó sobre las cenizas del traje local Las Culebras, que se asoma en los reinos oscuros y esotéricos de la brujería y las artes a puerta cerrada. El trío comenzó un ciclo prolífico de música al lanzar tres EPs (‘Kabbalah’, ‘Primitive Stone’ y ‘Revelations’) entre 2013 y 2016, progresando a su álbum debut de 2017 ‘SPECTRAL ASCENT’. Con su hard rock al estilo de los 70 con sonido de garaje y atmósferas ocultas inspiradas en Coven que cubren los huesos de Black Sabbath y Blue Öyster Cult, el power trio español ha sido bien recibido entre los seguidores de los sonidos más oscuros.

‘Stigmatizedt‘ nos inicia en el oscuro ritual de estas sacerdotisas de los sonidos pesados. Jugando con voces y coros, el culto se desarrolla entre cadentes ritmos y un marcado ambiente ceremonial. Como si rindieran pleitesía a alguna divinidad de las profundidades de lo oculto, envuelven su sonido en un halo nebulosos y hechizante.

Sin contemplaciones y a base de pesados riffs llenos de crudeza, ’Ceibas’ es un claro ejemplo del sonido que define a la banda. Psycho-doom. Siempre con la voz como auténtico protagonista, la guitarra exhuma fuzz entre coros tenebrosos pero seductores. Aquí es donde reside el potencial de estas sensuales encantadoras del stoner más misterioso.  Contrarrestando la rugosidad de su sonido con las cálidas voces, consiguen un equilibrio de lo más sugerente.

‘Night comes near’ ya de por sí es un título que nos augura un nuevo aquelarre sonoro. Con ritmo más vivaz, el mágico mundo de lo oculto no parece tener secretos para estas brujas navarras. Cuidadas melodías y coros bajos tonos folk, nos envuelven en ese fascinante manto mágico. Logradas armonías con sutiles solos de guitarra acompañan a voces que parecen revolotear como espectros en una danza más propia de un aquelarre tradicional.

Su nombre ya nos indica por donde se va a desarrollar el siguiente tema, ‘Ritual’ ve a las sacerdotisas navarras desplegar todo su ritual psycho-doom, con cadentes ritmos y voces angelicales que nos seducen entre melodías contagiosas. Los tonos ceremoniales presiden un tema que se desboca bajo fuertes tambores y sangrantes pasajes de guitarra. Música pesada y oscura, pero con la fragilidad de una hechizante voz aflorando entre contundentes riffs. Un hipnótico final termina de hechizarnos.

Entre efectos y una cadente línea de bajo, más propios de Sabbath, ‘Lamentations’ se desarrolla entre brumosos bosques habitados por las pitonisas. Sus cantos celestiales ejercen de imán para introducirnos en su misteriosa narrativa. Las tinieblas ofreciéndonos sus más bellos manjares para atraernos a un ritual tenebroso y mágico.

‘Labyrinth’ nos recibe con espectrales voces con aroma a psicodelia bizarra de los 60’s. Puro sonido ocult-rock heredero de bandas como Coven manteniendo su lado lírico y ritmos que coquetean con momentos kraut. Un sonido más propio de la neo-psicodelia más ceremonial pero que no reniega de pesado sonido proto-metal. Un tema con un sonido algo diferente auspiciado por un bajo grueso y magnético que sirve para demostrar que estas chicas pueden manejarse con otros registros.

En un tono más festivo, ‘Duna’ juegan con delicadas melodías para arrullarnos entre atmósferas que dejan vislumbrar algún rayo de luz. Entre la densidad y penumbra en la que se desarrolla todo el álbum el tema, sin salirle de esos tonos resulta más algodonado. Pincelas de folk tradicional se conjuga con destreza con su oscuro e inquietante sonido pesado.

‘Litury’ cierra bajo tambores rituales y un magnético bajo que nos introducen en un corte de doom con ecos Sabbath. Las tinieblas nos reciben con toda su belleza entre cantos celestiales que nos atraen en un nuevo sortilegio. Seductores pasajes narcotizantes que acaban por hipnotizarnos. Las sacerdotisas mostrando todo su poder con dulces melodías susurrantes.

Kabbalah on Thee Facebooks

Kabbalah on Instagram

Kabbalah on Bandcamp

Rebel Waves Records on Thee Facebooks

Rebel Waves Records BigCartel store

Rebel Waves Records on Bandcamp