Reseña: LÁGOON.- ‘Bury Me Where I Drop’

Sumidos en cavernas proto-doom, la banda de Portland nos ofrece su particular pócima lisérgica y pesada con su nuevo álbum ‘BURY ME WHERE I DROP’. Seis infecciosas y pesadas canciones que gravitan en un espacio de oscuridad en el que los elementos psicodélicos narcotizan sus monstruosos riffs de vocación doom. Con la sombra de Sabbath cayendo sobre la banda, LÁGOON con su séptimo álbum, ya no tiene que demostrar nada a nadie. Asentados como trio, la banda ejecuta canciones con aroma primitivo y crudo en un cóctel en el que cabe tanto la psicodelia pesada más infecciosa, como el doom tradicional, pero también el heavy-rock y los sucios sonidos proto-punk. Sin duda una amalgama de elementos bien ensamblados con un aroma añejo en el ambiente y unas vibraciones que bien podrían definirse como garage-doom, ya que en el álbum, la contundencia no está reñida con la fiesta. Con el fuzz como elemento principal de sus composiciones, LÁGOON nos arrolla con un trabajo notable, vibrante y sumamente gratificante en el que seguramente encontrarás tu espacio sonoro favorito, porque en ‘BURY ME WHERE I DROP’ la monotonía no existe. ¿Te atreves a comprobarlo?.  

LÁGOON son: Anthony Gaglia (guitarras y voces), Brady Maurer (batería) y Kenny Coombs (bajo).

‘BURY ME WHERE I DROP’ está disponible vía Electric Valley Records.

‘I see the hate’ viene cargado de gruesos riffs que crean una cortina difusa de la que tratan de salir con solos afilados envueltos en sustancias psicotrópicas. Lento en su desarrollo el tema conjuga elementos heavy-psych con una propuesta psycho-doom. La voz ceremonial aporta un carácter litúrgico a un corte oscuro, pesado y psicodélico. Estamos ante una canción tenebrosa y oscura que es ejecutada con completa parsimonia.

Mucho más dinámico en su ritmo, ‘Dead and gone’ parece beber de los sonidos retro en una espiral repetitiva de riffs. Con elementos proto-metal el corte fluye con desparpajo bajo tonos ocultistas. La sombra de Sabbath ya sabemos que es alargada, algo que se refleja en la canción. El tema ofrece una lograda composición con buenos pasajes de guitarra, un ritmo imperturbable y una línea de bajo cálida e hipnótica.

‘Bury me’ cruje en su apertura para despeñarse por un torrente rockero entre constantes distorsiones. Con un espíritu alternativo, la canción ofrece ocroso con falsete en una vuelta de tuerca al sonido de la banda.  Diferente a sus temas precedentes, aquí LAGOON muestran la versatilidad de su sonido.  Esas voces poppies no impiden que el sonido global del corte se turbio y borroso.

Sumidos en ese pozo de oscuridad presente en todo el álbum, ‘Sharpen it’ con sus atrayentes riffs oscila grácil creando una banda sonora para un thriller construido con desgarradores pasajes. El tema nos ofrece una buena descarga de fuzz.

‘Face down’, en un nuevo giro argumental, reposa en suaves acordes que se ven violentados por profundos desarrollos de guitarra en tonos psicodélicos. Con su sonido estratificado en capas, el tema se deja llevar por un espacio heavy-psych en el que la banda baja la intensidad ofreciendo bellos y suaves pasajes instrumentales.

Para cerrar el álbum, ‘Some nerve’ vuelve a mostrar un sonido crujiente y difuso.  Un buen trabajo de guitarra colorea un ritmo dinámico y constante. Ecos proto-punk en la desgarrada voz complementan un corte versátil que parece beber de distintas fuentes estilísticas con resultado bastante logrado.

LáGoon 

Electric Valley Records

Reseña: PIA ISA.- ‘Distorted Chants’

PIA ISA, la cantante de la banda noruega SUPERLYNX, nos ofrece en este, su primer trabajo como solista, un álbum intimista en el que los drones y los elementos doom-gaze se fusionan con una oscura psicodelia desarrollada en atmósferas tenebrosas. Todo un ritual espiritual que parece invocar a misteriosas deidades y cuyos cantos nos sumen en un hechizo. Una catarsis sonora y personal en la que PIA ISA, se libera de sus demonios a través de diez maravillosas canciones llenas de sentimiento. Con su voz como principal herramienta, sobrevolando densas y humantes atmósferas, ejerce como Suma Sacerdotisa de este aquelarre psych-doom. Una instrumentación exótica, lenta, turbia y pesada, acompaña esta mágica ceremonia meditativa. Con artistas como Chelsea Wolf, o como su propia banda SUPERLYNX, como elementos inspiradores, ‘DISTORTED CHANT’ se erige como un álbum conmovedor, sombrío, pero rebosante de espiritualidad. Cabe señalar la colaboración del guitarra de Yawning Man, Gary Arce, en tres canciones del álbum, en ellas, aporta su granito de arena para que todo gravite en una atmosfera que suaviza las embestidas de su atormentado sonido. Si algo diferencia el álbum de su trabajo en SUPERLYNX, es el carácter contenido de sus ritmos y riffs, nunca sobrepasando el umbral. Aquí todo sucede a cámara lenta, y sin estridencias, con un espíritu minimalista, ambientado en la frialdad del círculo polar capaz de provocar escalofríos. Un prometedor debut, en el que la cantante noruega, canaliza su energía para enriquecer con ella, cada una de las canciones, empapándolas de sentimiento. Un álbum que me deja con ganas de más.

DISTORTED CHANT’ está disponible vía Argonauta Records.

‘Follow the sun’, con su monolítico sonido inicial, se ve enriquecido con la guitarra de Gary Arce (Yawning man), mientras PIA nos ofrece su lado cautivador. La dulzura de las melodías vocales equilibra la densidad de sus plomizos drones. En un segundo plano, la guitarra, por momentos imperceptible, acompaña los cantos y coros dotados de una espiritualidad superlativa. Ejerciendo como suma sacerdotisa, la cantante da muestras de la enorme sensualidad que posee su voz. 

‘Statistics’ nace del zumbido de drones y de unos elementos doom, que rápidamente nos sitúan en la trama ocultista de la cantante noruega. Una espesa neblina cubre este ritual ocultista. Frágil y cautivadora, PIA canta sus plegarias desde una calma inquietante pero llena de belleza. Sin prisas, el corte transita parsimonioso mostrando una extraña pesadez que contrasta con la delicadeza de su narrativa. 

Haciendo que el sonido se vuelva más turbio ‘Quiet Beach’ mantiene la línea del corte de apertura. Con un tono más sensual, la psicodelia nebulosa se apodera de una canción en la que los elementos doom crean una espesa cortina bajo cadentes y parsimoniosos ritmos rituales. A lomos del psycho-doom el corte transita por una senda tenebrosa con alguna guitarra afilada y balsámica. Aquí las plegarias contrarrestan las turbias vibraciones pesadas.

En ‘Trauma’, no parece que nada cambie. Elementos doom, lúgubres atmósferas, y la delicada voz ejerciendo su papel redentor. La distorsión y la pesadez puestas al servicio de una canción con aterciopeladas melodías vocales, que nos sume en un relato lúgubre y lleno de misterio. Aquí, nuevamente Gary Arce pone su guitarra al servicio de la cantante noruega. En esta ocasión los nebulosos elementos lisérgicos aportan balsámicos pasajes que contrarrestan la pesadez de su armonía. Con un tono más desgarrador, la voz se eleva celestial en sus incesantes cantos rituales.

El persistente sonido turbulento y de ‘Sleepless’ reaparece en una bella canción rebosante de melancolía. La dulzura asediada por ráfagas de tenebrosa psicodelia sirve para amortiguar un sonido estratificado en dos niveles. Los efectos envuelven al tema en un espacio humeante mientras PIA nos seduce con cautivadores momentos lisérgicos. 

‘A Hopeful Reminder’ camina por grutas psycho-doom impregnadas en efluvios psicodélicos. Un insondable espacio en el que la cantante se siente cómoda y en el cual mantiene ese espíritu ritual con su seductora voz. La canción muestra una más riqueza compositiva en su combinación de guitarras y drones.

De nuevo con la presencia de Gary Arce, ‘No Straight Line’ índice en una fórmula que funciona. Ofreciendo otra canción oscura, los susurrantes pasajes se adornan con vibraciones insertadas con sutileza, sin que esto haga que se pierda el espíritu devocional de este hechizante álbum. Repitiendo la armonía, el tema es enriquecida con unos desarrollos instrumentales que apunta a una salida a la luz, algo, que finalmente no se produce.

‘Mantra’, es un nuevo capítulo de esta tormentosa historia. Mas melódico si cabe, el omnipresente zumbido que envuelve todas canciones se va modulando con una lentitud casi desesperante. Como si no terminara de arrancar, la canción, como su propio nombre indica, es todo un mantra sonoro que atrapa al oyente con sus hipnóticos y repetitivos pasajes. Su aturdidor sonido, consigue sumirnos en un balsámico trance sonoro a través de narcóticos pasajes.

El suntuoso mundo de las tinieblas no parece tener secretos para la noruega. Así lo corrobra ‘Every tree’ con su lento y plomizo transitar. Un sonido monstruoso aderezado de psicodelia y de drones, en contraste con la melodía dark-folk de PIA. Otra canción ideal para la introspección y esa búsqueda espiritual en su propio interior.

El álbum cierra con acordes acústicos con ‘Velvet dreams’. Sin renunciar a los drones, el tema mantiene la narrativa del resto de canciones. Bellos pasajes de guitarra aparecen entre la densidad de su persistente zumbido. Aquí la voz desaparece dejando todo el protagonismo a un magnético sonido difuso de este fantástico álbum de rock ocultista.

PIA ISA

Argonauta Records

Reseña: ZEN TRIP.- ‘Sun voyage’

Instalados en las vibraciones de la psicodelia pesada llegada de finales de la década de los 60’s, ‘SUN VOYAGE’ es un fascinante viaje a las entrañas de psicotrópicos bosques en los que nacen fascinantes e inquietantes hongos mágicos. Con el espíritu de JIMI HENDRIX revoloteando por el mástil de la guitarra de Bern Krüger, ZEN TRIP es todo un ejemplo de lo que un amante de los sonidos heavy-psych puede esperar de una banda psicodélica. Si en su anterior álbum ‘MUSIC FROM ANOTHER WORLD & II’ (reseña aquí) su sonido tomaba un nítido carácter meditativo gracias a sus tonos espirituales, ahora la banda nos ofrece un sonido más corpulento. Dotando a sus canciones de una acidez mayor y haciendo que sus riffs suenen mas pesados, el trio no tiene repararos en usar elementos doom, para construir canciones que suenan mas turbias. Estos alquimistas heavy-psych saben llevarnos construir etéreas atmósferas vintage con livianas vibraciones lisérgicas, pera también saben como dotar su sonido de una acidez corrosiva y chirriante. Emanando de su vocación de jam, consiguen crear un arco iris sonoro en el que se reflejan todas las tonalidades de la psicodelia pesada. Un innegable espíritu 70’s y el poder magnético de sus composiciones nos absorbe a una multitudinaria bacanal psicotrópica. En esta orgia psicodélica ZEN TRIP crean balsámicos momentos con un sonido narcótico, reconfortante y expansivo, como si vertieran su poción mágica sobre un oyente, que inevitablemente se verá atrapado en este viaje sensorial. Si quieres disfrutar más aún del viaje, baja la luz, sube el volumen, coge tu cogollo, enciéndelo y disfruta de estos surcos llenos sensaciones.

‘SUN VOYAGE’ está disponible vía clostridiumrecords.

Los efectos atmosféricos de inclinación espacial abren ‘From outer space’. Con una narrativa misteriosa la canción hace explotar sus riffs doomies. Lentamente los alemanes, guiados por una poderosa línea de bajo van construyendo una canción envuelta en efluvios psicodélicos. El contundente sonido difuso y los fuertes tambores nos sitúan en un espacio perturbador en el que el trio desarrolla sus genes lisérgicos. Pasando por recónditos espacios humeantes el registro vocal le dota de un aura chamánica entre golpes de intensidad. En la parte central la guitarra muestra sus cartas con solo psicotrópicos rebosantes de acidez. -una narrativa que parece caminar a trompicones cambia el carácter del tema.

’77 mushroom man’ se desarrolla bajo un sonido heredero de los 70’s, repitiendo su armonía entre parones y arrancadas. Estos hechiceros saben como dar brillo a sus canciones, y aquí el carácter vintage de sus voces complementas la fuerza de su base rítmica. Poco a poco el tema va absorbiendo al oyente hasta sumirlo en una atmósfera turbia y nebulosa en la que nuevamente la guitarra aflora mostrando todo su poder. Ecos Hendrix se complementan con una sólida instrumentación en un corte con vocación de jam. De esta forma crean una canción netamente heavy-psych con un fuerte poder magnético.

Sigilosamente la exploración por bosques mágicos continúa en ‘Sun child’. Acordes hendrixianos se fusionan con brillantes momentos de psicodelia pesada. Esparciendo su brebaje narcótico su cadente deambular se complementa con arranques de pesadez que aportan el músculo a un corte netamente psicotrópico. Toda una mirada al sonido psicodélico que se gestaba en el final de la década de los 60’s con pasajes de gran hipnotismo y un cadente y marcado ritmo con el que consiguen enganchar al oyente a su narcótica propuesta sonora.  

A lo largo de los casi doce minutos de ‘The voyager’ ZEN TRIP muestran su calidad ejecutando la psicodelia que ya mostraron en su debut. Fascinantes pasajes nebulosos con un aura mística se presentan ante nosotros recorriendo un insondable espacio de pura psicodelia. Balsámico y oscuro por momentos, el corte es todo un viaje sensorial con una narrativa pausada pero efectiva. Lentamente van construyendo una canción nacida de mágicos efluvios lisérgicos. Evolucionando en su intensidad este paseo por humeantes bosques refleja un estado catártico con el que atrapan al oyente en su hechizante narrativa. El corte destaca por la complejidad de unas armonías que no dudan en ofrecer su lado más cautivador. Sin duda, el tema, por sí solo, hace que merezca la pena este nuevo álbum de los alemanes. Reflejando fielmente su fascinante sonido, los momentos de pesadez se dejan de lado para crear un entorno onírico de gran atractivo. La banda aquí usa un recurso que ya hemos en algunas ocasiones en otros álbumes. En su parte final deja un espacio en silencio haciéndonos creer que el viaje ha llegado a su destino, para soplar en sus últimos instantes con sus inquietantes efectos hasta disiparse. Un curioso ejercicio que nunca acabé de entender pero que resulta, cuanto menos, curioso.

Instalados en las vibraciones heavy-psych ‘Ghosttown’ es el escaparate para la conjunción de fuerzas de su bajista y los devaneos de una guitarra decididamente atrapada en el espíritu de Hendrix. Suave, pero con un groovy cautivador, el corte se contonea seductor con particulares voces que van y vienen coloreando sus desarrollos psicotrópicos. Lo cierto es que consiguen un equilibrio entre el crujiente sonido de las cuatro cuerdas, y la finura de sus profundos solos de guitarra.  

En una atmósfera más oscura, los pesados riffs de ‘Refused’ parece caminar por esa difusa frontera entre la psicodelia pesada y el doom. Todo un espejismo que se disipa de inmediato al sentirnos envueltos en un cuento mágico con una narrativa casi teatral. Reverberaciones ondulantes que expanden su poder hipnótico a través de misteriosos acordes estratificados en distintos planos. Susurrante y con un gran atractivo, el corte camina lentamente por brumosos pasajes de pura psicodelia. Un ejemplo mas de que estos chicos saben a lo que juegan, y por cierto, lo hacen muy bien.

Zen Trip

Reseña: MUD SPENCER.- ‘Fuzz soup’

MUD SPENCER es el proyecto tras el que se esconce el músico francés Sergio Garcia. Residente en Indonesia desde 2011, inspira sus canciones instrumentales, en el sonido psicodélico pesado de finales de los 60 y principios de los 70. A modo de banda sonora de una película vintage de aquellos años, cada canción contiene esos genes psicodélicos que son capaces de crear un amplio caleidoscopio de sonidos pesados. Siempre con la psicodelia en sus surcos, los temas explotan en un crisol de ritmos coloristas que acaban por llevarnos a un viaje al pasado a través de vibraciones del presente. La extraña combinación de guitarras surf, con golpes de Stoner-doom, ritmos binaurales y riffs con amplio abanico de frecuencias, hacen de ‘FUZZ SOUP’ un álbum ecléctico, a la vez que fascinante.  MUD SPENCER es un acto especial en la discografía de Argonauta Records, un sello siempre dispuesto a apostar por propuestas curiosos y originales. Un solo hombre al mando de la nace que nos traslada a un entorno vintage en el que la psicodelia camaleónica encuentra su lugar para desarrollarse en un arco iris vibraciones pesadas. Muy influenciado por los sonidos de los 70’s, las canciones, todas ellas instrumentales, se empapan de fuzz intoxicante para acaban por absorber al oyente en un trance chamánico. Grabado en la cama y mezclado en la montaña Ciremai. Sin banda, sin presentaciones en vivo, más tiempo para siestas, masajes y relajación, sin estrés. El músico crea MUD SPENCER como concepto para sobrevivir en un entorno donde solo hay café y tabaco como potenciadores del estado de ánimo y NO hay músicos este género. Tocando todas las guitarras, batería, órgano, efectos y otros instrumentos, consigue un exótico álbum lleno de originalidad y con buenos argumentos psicodélicos.

‘Razana’ nos sume en un espacio oscuro con riffs que crean una tensión con una atmósfera que se inclina a lo vintage. Bajo cadente y grueso avanzando lentamente entre tambores disonantes y rasgueos de guitarra en 2 minutos a modo de introducción.

Tras la apertura instrumental ‘Back to the origin’ mantiene a oscura atmósfera con momentos de psycho-doom en los que los efectos y los lentos riffs crean una atmósfera narcótica que no tarda en explotar entre ritmos luminosos y pasajes de psicodelia ácida. Pesado y lisérgico, sus genes proto-doom se combinan con una sucesión de elementos que crean ese estado narcótico que tanto nos gusta.  

Con atractivos y ortodoxos ganchos Stoner, ‘Fuzz shoup’ es precisamente eso, una sopa de fuzz creando un entorno borroso con esos sonidos difusos creados por una sucesión de efectos. Un poco alocado en su instrumentación el tema se compone de múltiples reverberaciones que se agolpan entre riffs Stoner al uso, psicodelia pesada y el legado de los 70’s.

‘Quest on fire’ se precipita por un torrente de riffs pesados que van mutando sin perder un ápice de su fuerza. Crudo y repetitivo, el tema cuenta con un carácter cósmico nacido de esos golpes surf de la guitarra, unos tambores explosivos y esas oscilaciones de carácter retro, que siempre están presentes en sus canciones. Un tema potente y atractivo.

Sumiéndonos en una atmósfera cegadora y espesa, ‘Ride the mammoth’ galopa desbocada a lomos de riffs Stoner de vocación 70’s. un fuerte ritmo es impulsado por fuertes dosis de fuzz narcótico que crean un entorno aturdidor. Guitarras surf y un obvio espíritu 60’s complementan otro corte pesado, y lleno de dinamismo en el que los efectos y la pesadez están muy presentes. Decayendo el ritmo a un espacio psycho-doom, el tema frena su ímpetu para apagarse lentamente.

Crujientes y dinámico, ‘Argapura’ parece nacer de brumosos pantanos con un aire chamánico. Serpenteando constantemente entre meandros de psicodelia envolvente, y una sucesión de efectos, el corte es una bofetada de sustancias aletargantes que acaba por aturdirnos en un sueño lisérgico.   

‘The shelter’ camina lentamente entre efectos acuáticos con un tono de blues. Parsimonioso en su apertura, su ritmo te va atrapando con calma a un nuevo espacio narcótico en el que difusas vibraciones aparecen en una contraposición de niveles. Una especie de entorno psycho-doom nos envuelve en un extraño trance en el que caben resonancias exóticas.

Con un título lo suficiente nítido, ‘Surfin the dune’ se deja llevar por oleadas de desert-rock que son surfeadas con destreza. Un paseo sideral por espacios arenosos llenos de ondulaciones Stoner-doom coloreadas con esa guitarra surf que siempre aparece en algún momento de cada canción. El corte se encabrita en una estampida de puff y ritmos vibrantes.

Con un groovy increíble ‘The cheating mole’ nos lleva de viaje a los albores de los 70’s. Ritmos contagiosos y un sonido menos pesado van tejiendo sin prisas una maraña lisérgica que acaba por apoderarse del tema. Insertando un riffs pesado y difuso aquí y otro allá la guitarra se muestra incisiva y ácida en sus solos impregnados en sustancias psicotrópicas que acaban por aturdirnos en un trance vintage.

‘Tumulus’ vuelve a evocar el sonido del desierto. En esta ocasión acordes acústicos y slide nos introducen a una espiral diabólica de golpes Stoner-doom. Como si estuviéramos en un viaje cósmico tras una ingesta de peyote, las vibraciones psicodélicas nos acompañan en esa travesía a esa dimensión sensorial en la que la mente se evade del cuerpo. Un ritual chamánico que va y viene en su intensidad.

Para cerrar el álbum ‘Narcolepsy’ nos golpea con embestidas psycho-doom a paso lento y pesado. Como un paquidermo aturdido, el corte deambula parsimoniosamente entre nebulosas narcóticas.

Mud Spencer

Argonauta Records

Reseña BIS·NTE/MILANA.- ‘Mallorca stoner Vol.1’

Bajo el auspicio de los sellos Discos MacarrasMetalway RecordsHecatombe Records y Burial Records, ve la luz ‘MALLORCA STONER VOL.1’, un split en el que participan BIS.NTE y MILANA. Dos bandas de las Baleares que tienen dos formas diferentes de transmitir la fuerza del doom y el stoner desde uno de sus reductos nacionales. BIS.NTE, ya nos mostraban toda su habilidad para moverse por las atmósferas psycho-doom hace unos meses con su álbum debut ‘ANCESTRAL PUNISHMENT’. Aquí siguen la fórmula que tan buen resultado les dio en ese primer trabajo, y nos sumergen en esas atmósferas rituales en las que su psycho-doom se desarrolla entre humeantes y misteriosos pasajes, de los que afloran voces celestiales. Una ceremonia en la que los momentos más sombríos tiene su protagonismo en un relato lírico nacido del fango. MILANA, en contraposición, desarrolla sus dos temas en un escenario más desértico. Ortodoxos riffs Stoner son complementados con desgarradores momentos casi grunge, y unas gotas de blues en dos canciones rugosas, pesadas, y que miran el doom, mostrado otra faceta distinta. Una muestra patente de que en España también tenemos bandas que saben hacer stoner-doom, y que nada tienen que envidiar a otras apuestas foráneas. Esperemos que como su propio nombre indica, este ‘Vol.1’ sea solo el primero de una serie, que nos permita seguir degustando de estas apuestas noveles cargadas de calidad.

BIS·NTE son:  Maria J (voz); Vicente Paya (guitarras); Andrea Trujillo (bajo) y  Pablo Herrero (batería),

MILANA son: Pedro Inglés (voz); David Oliver (guitarras); Guillem Morey (bajo) y  Edu Biurrun

‘Unbalanced’, es un tema en el que BIS·NTE sigue la línea de lo mostrado en su álbum debut ‘ANCESTRAL PUNISHMENT’. Psych-doom de tintes rituales en una penetrante y misteriosa atmósfera de oscuridad. Tenebroso en sus riffs, ensoñador en sus melodías vocales, el tema tiene un alto poder de seducción. Todo un ritual ocultista con los habituales elementos de los mallorquines. Pinceladas en las que esa voz gutural aporta el lado más tétrico de una banda que le gusta gustar con elementos psicodélicos para realzar el poder seductor de la voz de María. Ceremonial, pesado y lisérgico el tema rezuma terror y melancolía a partes iguales. Nueve minutos humeantes y oscuros con un marcado poder magnético que nos atrae al interior de sus nebulosos y pesados surcos.

En una línea similar, pero con un sonido más pesado, ‘Involuntary act’ nos golpea con sus poderos y parsimoniosos riffs doom. Otro monumental, y atmosférico corte que nos envuelve con su grandilocuencia en oscuros e inquietantes tonos ceremoniales. Con un mayor protagonismo de la guitarra, el tema ofrece su parte más lírica entre contundentes golpes de fuerza. En esta ocasión jugando con los distintos registros vocales la canción adquiere tintes épicos.

MILANA aporta dos canciones a este Split. Con una apertura en los que los pasajes de psicodelia ensoñadora ‘White Buffalo’ se desarrolla en un espacio heavy-psych en el que la voz en tonos grunge trata de aflorar entre la espesura sónica.  Con ondulaciones en las que el tema reposa en pasajes más calmados, el corte es una montaña rusa emocional auspiciada por el fuzz arenoso. Con incrustaciones blues, el corte transita por un escenario desértico con momentos en los que parece contenerse en su intensidad, dejándose llevar por ambientes más psicodélicos. Aquí los mallorquines brillan con luz propia creando mágicas atmósferas con la tenue luz del ocaso y la sombra de los cactus como testigo.

‘Forest tale’ pone el cierre al Split, con rugosos riffs Stoner y un carácter más pesado que el corte anterior. Mostrando su faceta doom, la quebraba voz parece vomitar un blues pesado en el que los momentos desgarradores nos impregnan de su poder lisérgico.  Dos formas distintas de ensanchar las fronteras del doom en las que caben bellas melodías vocales que contrastan con los desgarradores momentos en los que el Stoner-doom más áspero se apodera de la banda.

Bisonte

Bandcamp Milana

Discos Macarras

Bandcamp Metalway Records

hecatombe records

Burial Records