Reseña: ACID KING.- ‘Beyond vision’

‘BEYOND VISION’ es el comienzo de una nueva en el regreso de las leyendas del proto-doom californiano ACID KING. Un álbum que contempla la migración interplanetaria y el sinuoso camino de la existencia y en el que encontramos a la banda mucho más atmosférica y espiritual que nunca. Pero no, que sus mas fervientes seguidores no se asusten, porque los riffs abrasadores siguen estando presentes en esta nueva entrega tras 8 años de silencio discográfico. ‘BEYOND VISION’ tiene todos los ingredientes que han elevado a ACID KING al altar de música pesada, pero en esta ocasión, probablemente más lisérgicos e introspectivos que nunca. Con canciones envueltas en un espeso manto nebuloso, sus riffs atronadores afloran en un escenario psycho-doom meditativo y ceremonial. Como reyes de las tinieblas, las pistas serpentean entre pasajes místicos mas propios de las fuerzas del mal. Un oscuro peregrinar por simas humeantes en las que la majestuosidad de cada acorde ,retumba mas allá de lo terrenal. La banda ejecuta las canciones a cámara lenta, haciendo que cada nota, que cada acorde, que cada riff penetre en las entrañas del oyente transmitiendo todo su poder. Este regreso del ‘Rey Ácido’ resulta más majestuoso y lisérgico de lo nunca los habías visto antes, algo que personalmente celebro. Porque ‘BEYOND VISION’ es un álbum turbador a la vez que pesado y denso, pero sobre todo es un álbum con canciones narcóticas que transmiten sensaciones al oyente con toda su monumentalidad. Podríamos decir que estamos ante un álbum conceptual, que no se si será el comienzo real de una nueva etapa, o un resultado mas de los tiempos pandémicos en los que se compuso. Solo el futuro nos dará la respuesta, y en la próxima gira de la banda, podremos comprobar si estas canciones toman el protagonismo o no.

Después de separarse de los músicos que tocaron con ella en ‘Middle Of Nowhere, Center of Everywhere’ de 2015, Lori formó una alineación para la gira del 20.º aniversario de Busse Woods  en 2019. Al concluir, Lori no perdió tiempo en reflexionar sobre su próximo movimiento. Ella había estado planeando una posible colaboración con el guitarrista y vocalista de Black Cobra, Jason Landrian, y los bloqueos radicales que asistieron a la gran plaga de 2020-2022 brindaron la oportunidad. El resultado es ‘BEYOND VISION’, una colección de 7 canciones y más de 43 minutos que se grabó en una cinta de dos pulgadas por cortesía de Dead & Company en Sharkbite Studios en Oakland, California. La fundadora y guitarrista/vocalista de ACID KING, Lori S., trabajó mano a mano con el guitarrista/vocalista de BLACK COBRA, Jason Landrian, con la pareja compartiendo créditos de escritura y producción. La banda se completa con Bryce Shelton (Hawkwind de Nik Turner) en el bajo y el sintetizador, y Jason Willer (Charger, Jello Biafra) en la batería. «BEYOND VISION’ se lanza como parte de la serie especial PostWax de Blues Funeral Recordings.

Una introducción atmosférica nos pone en situación en ‘One Light Second Away’. Como si fuera la banda sonora de ‘2001 Una Odisea en el espacio’, el tema palpita lentamente en una atmósfera oscura y nebulosa. Unos pausados riffs nos sacan del misterio para introducirnos en un espacio desconocido. Los californianos crean paso a paso una densa cortina psicodélica entre crujientes riffs monolíticos y una guitarra destilando sustancias narcóticas con sus desarrollos. Seis minutos en los que se espera una explosión de Stoner-doom poderoso, y por el contrario nos encontramos una monstruosa canción instrumental psycho-doom con las aristas más pulidas La primera muestra de que la banda ha decidido explorar otros caminos a su reconocible sonido, porque sí, suena a ACID KING, pero en una versión mucho más devocional y contenida.

Si en el corte anterior era fácil distinguir a los californianos, en ‘Mind’s Eye’ afloran los ecos del proto-metal de antaño entre solos ácidos y un sonido atronador que se amortigua con la delicadeza y finura de la guitarra. Dos minutos de crujiente introducción son suficientes para desatar la tormenta de riffs y psicodelia pesada. Tres minutos se toma la banda para destapar el tarro de las esencias con la ceremonial voz de Lori. Dos estratos diferenciados de sonido consiguen crear un corte monumental y lleno de efluvios lisérgicos. Una ceremonia que desata la ira de las fuerzas del mal.

La inquietante ‘90 Seconds’ nos sume en un escenario de oscuridad con la sensación de que todo puede suceder. Pasajes atmosféricos van creando un espacio sonoro presidido por una tensión palpable. La voz ceremonial de Lori parece expandir sus plegarias en un canto redentor. Un ritual ceremonial en el que los golpes de riffs doom aportan un sonido grave y denso. Ejecutado desde la calma, la lentitud y pesadez de sus riffs van construyendo una canción sombría y turbadora, pero con momentos de gran belleza, con las tinieblas presidiendo cada acorde.

Está claro que ‘BEYOND VISION’ marca un nuevo camino en la trayectoria de ACID KING. y ‘Electro Magnetic’ es el claro ejemplo de ello. Atmosférico en grado supremo, hacen que el corte se tome todo el tiempo del mundo para arrancar envuelto en una nube lisérgica de alto nivel. Una perfecta banda sonora para un film de intriga. Lento y muy psicodélico, el tema se nutre de pausados acordes que consiguen crear un espacio inquietante y amenazador para el oyente. Son necesarios cuatro minutos para que tras su larga introducción la canción se despeña en una sima en la que el proto-doom domina la estancia. De gran densidad, pero también de fuerte carácter psicodélico, el corte se encuentra en el punto medio que determina esa evolución de la banda hacia un entorno más atmosférico y reflexivo

‘Destination Psych’ es un interludio de poco más de minuto y medio con tenebrosos pasajes atmosféricos que sirven de introducción al tema que da nombre al álbum.

En ‘BEYOND VISION’ encontramos a la banda en un espacio sonoro mucho más reconocible. Gruesos y densos riffs se asoman entre la espesa neblina psicodélica en un nuevo ritual ceremonial. La cálida voz emite sus plegarias a oscuras divinidades en un ambiente de latente oscuridad. Su cuidada melodía no permite que la banda haga eclosionar su sonido, sino que consiguen mantener la tensión sin estridencias.  En este entorno más propio del psycho-doom, se conjuga la ruta que ACID KING parecen iniciar en este nuevo álbum. Buenas guitarras lisérgicas aportan el punto colorista a un corte lento y plomizo que se presenta con arreglos bien perfilados. Aquí la banda consigue el equilibrio entre su innata pesadez y los cantos devocionales. Uno de los temas más logrados y fascinantes de un álbum que muestra ciertas diferencias, pero que mantiene la esencia de una banda que poco tiene ya que demostrar.

La calma tensa es el argumento principal de ‘Color Trails’. El tema que cierra el álbum se nutre de delicados acordes y una instrumentación rebosante de un magnetismo con el que reflejan su espíritu introspectivo ye reflexivo.  Una mirada hacia adentro en la que no faltan riffs estruendosos que son insertan con mesura y solo en el momento apropiado. El despertar de la bestia se produce con golpes de un sonido proto-doom de manual. La capacidad para describir esa atmósfera lúgubre adquiere aquí cotas que recuerdan los momentos más brillantes de la carrera de ACID KING, una banda pesada que tiene su propio trono en la escena doom de los últimos tiempos. No en vano, de alguna manera fueron pioneros del género y continúan siendo un referente para muchos fans.

 

Acid King

Blues Funeral Recordings

Reseña: RUBY THE HATCHET.- ‘Fear is a cruel master’

Cinco años después de la publicación de su alabado álbum ‘PLANETARY SPACE CHILD’, la banda de New Jersey está de vuelta con ‘FEAR IS A CRUEL MASTER’. Un thriller desgarrador con el que la banda muestra al mundo toda su crudeza, pero también toda su maestría en el trabajo melódico, con canciones pegadizas y llenas de energía. Sus cuidadas melodías vocales contrarrestan la fuerza de sus ritmos y riffs pesados. Un magnífico compendio de sonido vintage con la suficiente fuerza como contentar a los paladares más exigentes.  Impulsados tanto por guitarras exuberantes y nítdas, que serpentean por el heavy-rock de los 80’s, como por un órgano que emana cuidados pasajes melódicos más propios del rock progresivo. Las canciones parecen diseñadas para el lucimiento de ese portento vocal que es su cantante Jillian Taylor, capaz de arrullarnos con su dulzura, o de zarandearnos con toda virulencia. Un álbum pesado y sinfónico a partes iguales, en el que el rock de siempre adquiere una nueva dimensión. Con un sonido impecable, cada canción nos ofrece un estado de ánimo diferente, algo que enriquece sumamente este nuevo álbum de la banda de Filadelfia. Instalados en vibraciones vintage, RUBY THE HATCHET saben como sacar el máximo partido a cada canción. Sus conmovedoras melodías siempre encuentran la forma perfecta para seducir al oyente en este aquelarre de sonidos de rock clásico, con brillantes momentos psicodélicos y progresivos. ‘FEAR IS A CRUEL MASTER’ personifica el estado de ánimo del período de encierro en el que fue escrito, y como resultado tenemos un álbum ardiente, sensual, emotivo, a la vez que espontáneo y sumamente divertido, que te proporcionará una agradable escucha.  

RUBY THE HATCHET son:

Jillian Taylor – voz
Johnny Scarps – guitarra
Lake Muir – bajo
Owen Stewart – batería, voz
Sean Kahn Hur – teclados, órgano

‘FEAR IS A CRUEL MASTER’ está disponible vía Magnetic Eye Records.

‘The change’ escarba en el legado del heavy-rock de los 80’s entre atractivas y seductoras melodías vocales. El tema se colorea con sutiles pinceladas progresivas enriqueciendo su sonido y dotándole de una gran luminosidad.  Un corte sobrio en el que encontramos algunos momentos de brillante retro rock que transitan por una senda de suavidad. La voz de Jillian se muestra esplendorosa como perfecto contrapunto a la pesadez de un sonido que coquetea con el rock clásico entre estribillos pegadizos. La canción captura esos sentimientos de cambiar de este estilo de vida joven, despreocupado y roquero a envejecer y tratar de ser fiel a ti mismo y a lo que amas desde el lado salvaje… mientras te das cuenta de que no todo te sigue sirviendo. Las cosas que suceden en gira, para bien o para mal, viajar a otros países y la gente está cantando tus canciones, ese crecimiento y camaradería que obtienes en el camino, no hay nada como eso.

Con una aparente mayor contundencia, ‘Deceiver’ sigue la estela del corte anterior. Una poderosa instrumentación y todo el poder melódico de la voz tejen un corte de hard-rock vigoroso y de fácil escucha. Oscilando entre los melódico y la pesadez.

Sin salirse del guion ‘Primitive’ se muestra con más garra, tanto vocal como en sus entrañas. Su dinámico ritmo se balancea entre golpes de rock clásico y hard-rock con un sonido difuso, aclarado por la portentosa voz de su cantante, que en esta ocasión parece dejar de lado su sensualidad para sacar a relucir todo su poderío. Vibrante y enérgico el corte nos regla algunos buenos solos de guitarra amortiguados con una envolvente instrumentación y un hipnótico y poderoso bajo.  

Sucumbiendo a un sonido más sinfónico, ‘1000 years’ explora suaves paisajes sonoros llenos de dulzura. La hermosura de las melodías vocales se adorna con delicados pasajes dotados de una gran belleza. Balsámico y sumamente reconfortante, el corte refleja a una banda rebosante de sensibilidad.

‘Shootsayer’ eclosiona en una atmósfera psico-progresiva de tintes retro mostrando todo el potencial de la banda. Una sutil línea de bajo nos pone en situación antes de desplegar los encantos de una pegadiza armonía adornada con enriquecedores elementos que nos sitúan en un espacio sonoro más propio del hard-rock de los 70’s. Sus suaves y delicadas melodías contrastan con las embestidas de fuerzas auspiciadas por incisivos solos de guitarra y el envolvente sonido del mágico órgano vintage.

Sin salirse de su particular estilo ‘Lasta saga’ explora espacio hard-progresivos desde una mirada amable y suave. Las atractivas melodías de rock clásico son un argumento suficiente para caer rendido a los pies de esta hermosa canción. Combinando voces con gran acierto, RUBY THE HATCHET se muestran como una banda solvente en la ejecución de sonidos más propios del pasado. Casi en ‘modo balada‘ consiguen crear un corte lleno de belleza aportando una especial luminosidad a su sonido. Pero no nos engañemos, porque entre sus delicados pasajes melódicos afloran contundentes solos de guitarra entre unos ritmos sólido como rocas.

Envueltos en la oscuridad, ‘Thruster’ se desarrolla entre riffs inquietantes y melodías ensoñadoras. Nuevamente desplegando todo su arsenal seductor, Jillian muestra su lado más sombrío en un ritual de rock ocultista más propio de otros tiempos. Un equilibrado corte en el que la banda reparte el protagonismo entre el sonido penetrante del órgano con sus riffs melodiosos.

 ‘Amor gravis’ pone el punto final al álbum con golpes de heavy-rock oscuro y pesado. Dinámico y oscilante, el tema cuenta con influencia Sabbathicas en una nueva ceremonia ritual en la que la sensualidad aflora en cada estrofa. Un contraste que resulta prometedor y cautivador a partes iguales.

RUBY THE HATCHET:
Facebook ⎜ Bandcamp ⎜ Instagram ⎜ Spotify

MAGNETIC EYE RECORDS:
Sitio web ⎜ Facebook ⎜ Bandcamp ⎜ Inst agram ⎜ Youtube