Crónica: KRACH AM BACH FESTIVAL 2022

Con un poco retraso os contamos todo lo acontecido en la pasada edición de Krach Am Bach. Un festival que lleva 27 ediciones celebradas y que ha colgado el cartel de sold-out en las últimas, no es un festival cualquiera. KRACH AM BACH, el maravilloso festival alemán, regresaba después de dos años de cancelaciones debido al Covid; y lo hacía por la puerta grande. Con la calidad y versatilidad de las bandas incluidas en su line-up, con múltiples apuestas experimentales alejadas de algunos convencionalismos, unas instalaciones y organización intachables, y un público amistoso y amable, nada podía salir mal. La tristeza por la cancelación de All Them Witches se había revertido con el anuncio de Monkey3, por lo que nada prácticamente había cambiado. Porque el público habitual de Krach Am Bach, es un público que peregrina a la pequeña localidad de Beelen, como el que va a una fiesta familiar, una fiesta con emotivos encuentros, una fiesta con la música psicodélica como protagonista y todos saben, que a aver a fantásticas bandas. La presente edición contaba con algunos cambios respecto a las ediciones anteriores. La ubicación del segundo escenario había cambiado a un espacio, aunque reducido, algo mayor del que se venía celebrando. Para darle su identidad propia, la organización había contratado a los chicos de Sector 7G Visual, a los que ya habíamos visto su trabajo en Desertfest Berlin. Sus proyecciones sobre el escenario de visuales realizados a la viaja usanza, con visiones liquidas que se iban superponiendo manualmente, fue algo que dio una personalidad a ese segundo escenario. Un punto de encuentro de la experimentación psicodélica en todas sus versiones. Ejemplos como este, es el resultado de una organización que quiere ofrecer lo mejor a su público, creando una experiencia total, tanto musical, como sensorialmente. Esto debería calar en otros muchos festivales, porque a la vez de ofrecer una atmósfera agradable al público, das sentido a un escenario que puede servir a la audiencia para descubrir nuevas e interesantes propuestas sonoras. En cuando a la infraestructura culinaria, me dio la sensación de que había algún puesto mas de comida y restauración en las pasadas ediciones, como también algunos mas puestos de merchan. Sin excesivas colas, la restauración respondía a las necesidades de los casi 4.000 asistentes. La zona chil out también había sido trasladada a la zona del fondo del recinto, donde se ubicaba anteriormente el segundo escenario. Un espacio con sillones y burbujas para el descanso, que siempre es de agradecer en las duras jornadas de un festival. Son muchas las horas que pasamos allí, y siempre es fácil con un espacio para el relax. El espacio para acampar seguí ofreciendo todas las comodidades, con personal siempre tratando de ayudar y organizar el parking y las zonas de tiendas y caravanas Unos prados, lo suficientemente amplios, como para que todo el mundo se sintiera cómodo. El resultado es un público con una sensación de confort y tranquilidad, dejando que todo fluya. El escenario y la iluminación no habían sufrido muchos cambios respecto a otras ediciones, lo que se traducía en un perfecto sonido durante todo el festival. Una vez más, Krach am Bach me regaló un inigualable fin de semana, escuchando fantásticas bandas, con magníficos amigos y con unas vibraciones que hacen que todo el mundo sea feliz.

¡¡Hasta el próximo año!!!!, Siempre es un placer ir a un lugar que en el que te sientes como en casa. Gracias!!

DÍA 1 (Viernes)

THE BLACK WIZARDS abrían un público ansioso por divertirse. Con una magnífica acogida, el trio portugués se metía al personal en el bolsillo con su fascinante versión de los sonidos heavy-blues 70’s. La banda daba un mayor protagonismo a las melodías sin renunciar a la fuerza innata que tienen. Una banda que continúa creciendo y que allá por donde van, consigue conquistar a un público que acabó brindándoles una sonora ovación. Una magnifica forma de empezar un fin de semana festivo desde el primer momento.

La tarde había comenzado a un alto nivel y otro trío, esta vez desde Italia subía al escenario principal de KRACH AM BACH. Los italianos, con un show sobrio ejecutaban otra actuación en la que el blues y los sonidos desérticos llenaban la atmósfera de un recinto que  acogía con jolgorio la actuación del trio. Si en el mes de noviembre me había conquistado en Alterna Sounds Festival, aquí de nuevo brillaron a un altísimo nivel.

Llegaba la hora de dar el pistoletazo de salida en el segundo escenario. Allí la organización había preparado una apuesta original y diferente en la que bandas más experimentales ofrecía su buen hacer. KOMBYNAT ROBOTRON con su habitual puesta en escena con las batas de científicos sobre el escenario se veían arropados por las magnificas proyecciones analógicas de los chicos de visual 7G. Cosas así hacen de Krach Am Bach un festival único, y los sonidos kraut empapados de psicodelia especial se gozaban entre un público que abarrotaba ese segundo escenario. No se que tiene esta banda, pero su hipnotismo contagioso consigue que todos los presenten balanceen sus cabezas y sus cuerpos al son de estos alquimistas de la psicodelia más futurista. Sobresalientes.

KOSMODOME era una de esas bandas que tenía muchas ganas de ver. Diferentes a lo que habitualmente estas acostumbrados en este tipo de festivales. Calmadas melodías que sonaban mucho más sólidas que en disco, con un sonido más orgánico y sumamente gratificante.

A su conclusión era el momento de volver al segundo escenario a continuar con la experimentación psicotrópica. Los franceses KORTO eran unos desconocidos para mí, pero de inmediato consiguieron atraerme. Envueltos en proyecciones psicotrópicas, su hipnótica apuesta de tintes kraut volvía a ser una grata sorpresa. Siempre es de agradecer poder disfrutar de bandas así en vivo.

El  escenario principal se vestía de gala para recibir a MONKEY3. La banda suiza se había incorporado a última hora al festival tras la ausencia de All Them Witches. EL cuarteto son una banda solvente que a estas alturas tienen poco que demostrar. -su actuación fue bien recibida por un público que disfrutaba de sus devaneos lisérgicos. Lucas humo y un sinfín de riffs mágicos envolvían la noche alemana con una de las mejores bandas de la jornada.

La noche iba avanzando y los franceses ALBER JUPITER eran los encargados de cerrar las actuaciones en el segundo escenario. Lo cierto es que no pude ver su actuación al completo, pero, en cualquier caso, lo que ví de ellos, me gustó. La experimentación continuaba con el dúo. Bajo y batería consiguiendo llenar el escenario de sonido densos y psicotrópicos. Una experimentación que era bien recibida entre un público que esbozaba caras de felicidad. `

La jornada terminaba, pero todavía nos quedaba un plato fuerte que degustar. Los daneses MYTHIC SUNSHIP llegaban con todo su arsenal preparado para crear el caos. La banda ejecutaba una actuación en la que el jazz y la experimentación psicodélica alcanzaba cotas de alto nivel. Puede que su complejo sonido no sea para todos los públicos, pero los asistentes al festival pudieron disfrutar de una actuación intensa y ensoñadora a la vez. Estos chicos tienen mucha calidad, y sin hacer mucho ruido, desplegaban todo su arsenal en una sobresaliente actuación. Por fin conseguía quitarme la espina de verlos en directo y su actuación, resultó finalmente como había esperado, mágica.

La hora del descanso había llegado en una jornada en la que todas bandas habían brillado, cada una con su particularidad, pero todas habían recibido el cariño de un público que se había divertido.

Día 2 (Sábado)

La hora del mediodía es el momento en el que los americanos VALLEY OF THE SUN abrían la jornada del sábado. Era una de las bandas más pesadas, y sus riffs arenosos fueron bien recibidos por un publico que se reponía de la jornada del día anterior. VALLEY OF THE SUN salieron al escenario a por todas, y eso quedó patente en una actuación ardiente en la que los de Ohio lo dieron todo, recibiendo una gran ovación de todos los presentes.

En el segundo escenario el trio alemán MONOCLUSTER ponía la sobriedad en una transición de los riffs Stoner que habían acompañado la actuación anterior con su psicodelia onírica. Grandes desarrollos instrumentales con los que dejaban patente su maestría en esto de la psicodelia pesada. No defraudaron.

A mis queridos BISMUT los había visto recientemente en el Dunajam jam, donde había dejado patente su calidad. Su combinación de riffs post-metal con su psicodelia pesada se sucedía canción a canción. Pesados, firmes y con un sonido prieto, y bien ejecutado se coronaban como una de las sorpresas para muchos de los presentes. Estamos ante otra banda que sigue creciendo en su sonido, ofreciendo cada vez unas actuaciones más completas, con la que acaban por conquistar a la audiencia. En Krach am Bach se coronaron como una de las bandas de la jornada.

En este ir y venir de un escenario a otro, llegaba el turno para IGUANA. Otra de esas bandas que tiene cabida en un festival abierto a propuestas frescas en las que la psicodelia hipnótica tiene el protagonismo. De nuevo, las proyecciones de los chicos de Sector7G visuals arropaban su actuación. Con su guitarra escayolado de una pierna, la banda no quería dejar la oportunidad de mostrar su potencial, y así ejecutó su actuación, sentado en una silla, lo que no impidió dejar muestran de su buen hacer a las 6 cuerdas.

La avalancha de sonidos psicodélicos tenía continuación con SMOKEMASTER. Una banda que cuenta con todo el apoyo del sello Tonzonen Y que ya había tenido la oportunidad de ver el año pasado un par de veces. Un perfecto termómetro para comprobar su evolución, algo que quedaba meridianamente claro con una actuación en la que el hard- el blues y la psicodelia vintage envolvían el escenario principal. Los de Colonia son una banda querida y eso se notaba en un público disfrutón, que acabó pidiendo mas y brindó una gran ovación a la conclusión de su show. SMOKEMASTER continúan progresando adecuadamente y cada día se hacen de mayor protagonismo en la escena.

El trio británico CRACKED MACHINE nos invitaban a un viaje cósmico con su psicodelia de tintes espaciales. Sin mucha parafernalia y con una actuación sobria, ponían la calma con sus desarrollos instrumentales de alto poder psicotrópico. Notables, CRACKED MACHINE ponían la nota mística a una tarde que había comenzado bien en la que todavía nos esperaban fuertes emociones.

Había llegado la hora de los cabezas de cartel. KING BUFFALO habían ya tocado en Krach am Bach cuatro años atrás, pero ahora venían acompañados de una reputación que tenían de rubricar. Y los de Rochester, no se escondieron y dejaron claro que son una de las bandas más en forma del momento. Su facilidad para crear la atmósfera perfecta y de meter al público en su propuesta quedaba refrendado con una magnífica actuación. Cabezas oscilando al ritmo de sus sonidos hipnóticos, la acaramela voz de Sean nos invitaba a un trance del que ninguno queríamos salir. KING BUFFALO son una fantástica banda, y en Krach Am Bach lo dejaron meridianamente claro. Lo mejor de todo el fin de semana. El auténtico Rey, es EL REY BUFFALO!

Tras su actuación, otra de las bandas marcadas en mi agenda se subía al segundo escenario. Ese espacio que era un escaparate para la experimentación sin complejos y sirvió para coronar a los noruegos KANAAN como una banda prometedora. Pesados, y lisérgicos a la vez, su sonido me sorprendió por su gran contundencia. No se anduvieron con paños fríos y salieron a darlo todo, y ¡¡vaya si lo dieron!!. Lo cierto es que me vi sorprendido por una actuación con un sonido plomizo pero lo suficientemente versátil y psicodélico como caer rendido a sus pies. Un minimalismo atrayente que se reflejaba en unas jams acidas bien ejecutadas. Una gran sorpresa que colmó con suficiencia mis expectativas.

Uno de los nombres de jornada eran los americanos WITCH. Con un viejo conocido del festival WITCH se presentaba con el batería de Earthless, Mario Rubalcaba a la batería. Había visto a la banda tres años antes en Desertfest Berlín y me había quedado con un sabor agridulce de aquella actuación. Ahora era el momento de redimirme. WITCH empezaron su actuación algo fríos y lineales, pero según avanzaba su show fueron yendo de menos a mas, hasta completar una actuación correcta, aunque sin llegar al nivel de emoción que me transmiten en disco. Aún tocando y buen show, me quedé con la sensación de que pueden ser mejores, porque calidad, les sobra.

El festival iba llegando a su fin, pero todavía nos quedaba la fiesta de los holandeses Pendej0!. Tuve la sensación de que no eran una banda muy conocida entre los presentes, pero yo tenía claro que iban a ponerlo todo pajas arriba, como finalmente sucedió. Lo ecléctico de tocar Stoner con trompetas puede resultar algo curioso, pero cuando ves a estos chicos en directo, siempre quieres mas. Ellos saben como incentivar al público para que se divierta, y su loca actuación en Krach am Bach lo corroboró. Su cantante El pastuso, sabe bien como meterse al publico en el bolsillo y sus ‘Vamos carajos’ recibieron la respuesta de un público que enloquecía por momentos con pogos y bailes frenéticos.

Los encargados de poner el cierre al festival eran otros conocidos del festival. Los berlineses ROTOR, habían actuado en la edición 25 aniversario del festival, pero ahora lo cerraban por la puerta grande y en el escenario que merecen. ROTOR son una banda muy querida por el público y ellos saben como corresponder a su gente. Mágicos, pesados por momentos, pero siempre ofreciendo su mejor versión, en una actuación para enmarcar. Es difícil cerrar un fin de semana de mejor forma, pero ROTOR volvieron a demostrar que son una de las mejores bandas de la escena. Sin hacer mucho ruido, allá donde actuación, consiguen convencer a todos, y en Krach am Bach, lo volvieron a hacer. Otro de los mejores conciertos de un festival que volvió a ser impresionante, tanto por la organización, por la calidad de las bandas y por un público amistoso que se siente como en casa. ROTOR son la excelencia, y así lo demostraron en su hechizante hora de actuación.

Crónica SONICBLAST FEST 2.022 (10º Aniversario)

La esperada 10º edición del festival portugués Sonicblast Fest se había hecho esperar tras dos años de cancelación por la pandemia, pero por fín, se hizo realidad. Con muchos interrogantes previos por el cambio de ubicación del evento, al ser trasladado como todos sabemos de Moledo a Praia Ancora, el pasado 10 de agosto arrancaba la mejor edición de un festival que ya se corona como posiblemente el más importante del género en toda Europa. Con un line-up difícilmente mejorable, la presente edición ofrecía apuestas sonoras variadas en las que cabían todos los géneros. Desde los deseados desde hace años ELECTRIC WIZARD, leyendas como PENTAGRAM, y apuestas diferentes, pero a la postre muy acertadas, como los exóticos MDOU MOCTAR o W.I.T.C.H. , pero no solo eso, sino bandas punteras de la escena como KING BUFFALO o SLIFT, finalmente hacían acto de presencia en el festival.

Para los habituales del festival, la ausencia del ya mítico escenario de la piscina era un punto de tristeza, también la posibilidad de que el festival pierda su esencia como un punto de encuentro de toda la familia de la escena, era otra gran inquietud. La calidad de las bandas participantes en las ediciones pasadas y la repercusión que Sonicblast lleva teniendo en Europa durante los últimos años, hacía que entre los asistentes encontramos bastante más público llegado más allá de la península ibérica (es lo que tiene hacer las cosas bien). Así las cosas, las algo más de 5.000 personas asistentes quedaron sumamente gratificadas.


Al llegar al recinto la sensación generalizada era de expectación, incluso se oían muchos comentarios sobre la capacidad del lugar para poder albergar a los asistentes. Lo cierto es que según se fue desarrollando el festival, quedó claro que la mayor amplitud del mismo hizo que se desarrollara de la mejor manera posible, y si, el recinto era más grande y con mayores servicios. Eran muchas las cosas que habían cambiado, y los cambios siempre son difíciles de digerir, especialmente para todos aquellos que consideramos Sonicblast como ‘nuestra casa’. Y ninguno queríamos que esa magia que verano tras verano nos transmitía la visita a Moledo, desapareciera. En esta ocasión el recinto tenía tres escenarios, dos en paralelo, lo que hacía que los cambios de bandas se desarrollaran con una mayor rapidez, pero a la vez podía impedir el movimiento entre uno y otro. Por otro lado, la ubicación junto a la playa y con la zona de acampada justo al lado, era punto a favor y otro en una carpa junto a la zona de restauración. Así desaparecían los tediosos desplazamientos de la anterior ubicación. El espacio para comer era mucho más acorde al volumen de público que asiste. Los puestos de comida (mucho más numerosos que en ediciones pasadas), los puestos de merchan, también en mayor numero que otras ocasiones, ofrecían un espacio más cómodo para los asistentes. En cuanto a la ubicación y condiciones de la zona de acampada, me consta que la organización negoció con las autoridades locales hasta el último momento las mejores condiciones de esta. Más amplia esta también, su ubicación en un espacio protegido impedía que pudieran tomarse todas medidas necesarias para un espacio así ante la posibilidad de deteriorar dicho espacio. Algo en lo que ya están trabajando para ediciones venideras, porque por si hay algún escéptico, Sonicblast Fest, seguirá en años venideros en la misma ubicación y con mejores condiciones para que los asistentes se sientan más cómodos. Uno de los problemas era la imposibilidad de poder acceder a la zona de acampada con sus vehículos, algo que entorpecía e incomodaba el poder asentarse en la misma con toda la comodidad. Me consta que desde este momento están trabajando para que esto se solucione, con una zona de parking mucho más cercana. Aun así, la hospitalidad con la que el municipio ha recibido la presencia del festival es algo a tener muy en cuenta para el futuro. Evidentemente hay muchas cosas que mejorar, (siempre las hay), pero puedo concluir, que el cambio de ubicación ha sido para mejor. La gestión de los canjes de tickets por las pulseras, los servicios e incluso una mayor oferta en restauración, son cuestiones que tienen margen de mejora. También la necesidad de una zona de descanso con alguna sombra. Todas estas cuestiones, para un festival que se ha convertido en referente en toda Europa, a buen seguro, serán mejoradas en el futuro. Pero si por algo se caracteriza Sonicblast, es por el público que va, un público fiel, un público amistoso (jamás he sido testigo de ningún altercado en todas las ediciones que he asistido), pero también puedo aseverar, que es el público más ardiente de todos los festivales europeos del género, algo que las bandas agradecen especialmente. Los pogos, los episodios de crowdsurfing se suceden ante el asombro de algunos, pero, sobre todo, Sonicblast es capaz de dibujar una sonrisa en cada uno de los presentes, algo que no tiene precio. En este aspecto he de señalar la profesionalidad y buena disposición del personal de seguridad ubicado junto al escenario, que hacía todo lo posible por la seguridad de los surfistas que allí llegaban, tratando de que nadie saliera lastimado, algo que desgraciadamente no siempre sucede en eventos de estas características.

MDOU MOCTAR

En cuanto a lo estrictamente musical, la variedad del line-up hacía que cada uno de los asistentes tuviera sus favoritos. Como suele ser habitual, el sonido del festival era optimo, a pesar de que el mismo no es igual en todas las zonas del recinto; la iluminación, me pareció algo mejor que en ediciones pasadas, donde algunos colores predominaban en casi todas las actuaciones. Al margen de gustos personales, me atrevería a decir que el auténtico triunfador y la sorpresa de la presente edición fue MDOU MOCTAR, el guitarrista tuareg originario de Nigeria, era un desconocido para la mayoría de los presentes, pero a la postre, se convirtió en el más alabado. Las caras de felicidad del público bailando, cantando y disfrutando con una actuación para enmarcar, no tenía precio. Como anécdota diré, que se me puso la carne de gallina cuando al final de su actuación, contemplaba desde lo alto del escenario a todas esas almas rebosantes de felicidad, con un músico que, como he citado, era desconocido para la mayoría, y diferente al resto de bandas, lo cual tiene mucho más mérito. Haberse metido a todo el auditorio en el bolsillo en un terreno que puramente no es el suyo, tiene mucho mérito. También hubo otras actuaciones sobresalientes, como la de EL PERRO, TEMPLE FANG, 1000 MODS, ELECTRIC WIZARD, KING WIZARD, BALA…


WARM-UP: Miércoles


El warm-up de la jornada del miércoles se desarrollaba en la carpa anexa al recinto principal, un espacio, que a la postre fue insuficiente para albergar a los muchos que no querían perderse nada del festival. Los presentes pudieron comprobar cómo se las gastan en directo los holandeses TEMPLE FANG. Una banda que he visto en varias ocasiones este año, y que siempre sorprenden y conquistan a la audiencia allá por donde van. Sus jams psicodélicas están al alcance de pocos, y en Sonicblast lo dejaron nuevamente patente, haciéndose un hueco en los amantes de los sonidos más psicotrópicos. Sin duda estamos ante una banda que merecería un escenario mayor, pero en la fiesta previa, dejaron patente toda su calidad. Los otros destacados de la jornada fueron EL PERRO. Muchas eran las ganas que tenía de ver en directo a la nueva banda del guitarra de RADIO MOSCOW, Parker Grigs. El quinteto no me defraudó. Con un sonido enraizado en el blues, la psicodelia y funk de los 70’s, los californianos llenaron de ritmo la jornada inaugural del festival.  Todo un aperitivo para lo que nos esperaba cuando actuaran en el segundo escenario, en la jornada del viernes, donde su apuesta sonora brillaría mucho más. En cualquier caso, la fiesta había comenzado, y la gente ya practicaba el crowdsurfing durante su actuación, algo, que sorprendía a la banda y que era el reflejo de las ganas de fiesta existentes. La noche de fiesta la cerraban TOXIC SHOCK, una banda que vería en la siguiente jornada y que me perdí, pero que según me comentaban, pusieron el recinto patas arriba, desatando el caos entre los asistentes.


Dia 1: JUEVES

Tras el descanso. una larguísima espera para comer en un restaurante local, impidió que pudiera asistir al completo a la actuación de MADMESS. La banda portuguesa era una de las señaladas en mi agenda, pero desgraciadamente solo pude ver las dos últimas canciones, lo que me dejó con ganas de más, en otra ocasión será.   A continuación, los noruegos THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES dejaban patente su solidez como banda que se maneja a la perfección en los territorios del blues pantanoso y psicodélico, como siempre, brillantes.

El público iba poblando poco a poco el recinto, y otros noruegos, SLOMOSA, eran los siguientes en tomar el segundo escenario (situado al lado del escenario principal). Era la cuarta vez que los veía este año, por lo que ya sabía a lo que me enfrentaba. Una banda joven, solvente, y que tiene algo especial. Sus sonidos desérticos se enriquecen con un buen trato de las melodías. Podemos decir que SLOMOSA son herederos de KYUSS pero con un apetecible tono melódico, algo con lo que acabaron por conquistar a la audiencia.

El plato fuerte de la jornada estaba por llegar. KING BUFFALO, una banda que la gran mayoría de los presentes no había tenido oportunidad de ver en vivo, y que posiblemente sea la que más en forma está en la actualidad.  El fin de semana anterior los había visto en Krach am Bach, donde nuevamente ofrecieron un concierto de 10, y yo tenía claro lo que nos esperaba. Los de Rochester abrían su show con ‘Eta kariane’, de su álbum Dead Star. Así se fueron sucediendo ‘Silverfish‘, ‘Hebetation‘, ‘Kerosene‘, ‘Sun shivers‘, ‘Centurion Loam‘ y ‘Cerberus‘, en una actuación que arrancó un poco fría, pero que según se sucedían las canciones, vio a la banda poner su maquinaria rítmica a pleno rendimiento. Sus hipnóticos ritmos, su psicodelia y las pinceladas shoegaze con toques de metal en línea TOOl, conquistaron a los presentes, erigiéndose como una de las bandas más destacadas y aclamadas de todo el fin de semana. KING BUFFALO juegan en otra liga, y en Sonicblast Fest, lo dejaron meridianamente claro.

 El listón estaba muy alto y MEADBODIES servían de transición para W.I.T.C.H. (We Intend To Cause Havoc) La legendaria de Zambia era otra de las marcadas en mi agenda. La banda se presentaba sin la presencia de su septuagenario cantante y líder Emanyeo «Jagari» Chanda. Los problemas con la tramitación de su visado le habían impedido estar presente. A pesar de ello él insistió en volar el mismo día del festival para actuar, pero finalmente no fue posible. Su teclista Patrick Mwondela cogía los mandos de las voces, pero su magia afro-rock quedó algo deslucida para lo que yo esperaba. En cualquier caso fue emocionante poder ver en vivo a una banda que sorprendió a mediados de los 70’s con sus psicodélicos ritmos afro-rock.  

NEBULA repetía presencia, y como en su anterior visita, el trio ofrecía una notable actuación. Sonando bastante contundentes, sus hordas de fuzz y sus guiños al proto-garage de vocación punk, conquistaban nuevamente a un público entregado. Llegaba una de las bandas más esperadas del cartel, las leyendas del desierto BRANT BJORK y NICK OLIVERI, junto al batería Ryan Gut, con su nuevo proyecto STÖNER. Otra banda que había tenido la oportunidad de ver en Kristonfest y en Desertfest Berlín, con actuaciones contrapuestas. Aquí pesó más el nombre que la calidad, con una actuación lineal, e incluso algo monótona. Los californianos fueron una pequeña decepción para muchos de los presentes, algo que solventaron con su habitual tema de KYUSS al final de su actuación, algo que enardecía a sus seguidores. Pareciera que ya no sienten sus actuaciones como al principio de su larga gira, resultando algo insulsos y con poco gancho.

Antes del otro plato fuerte de la jornada, TOXIC SHOCK repetían actuación en el segundo escenario, dejando claro que son una banda con un espíritu punk muy enraizado, los belgas volvieron a crear el caos. Llegaba la hora de otra banda muy esperada. SLIFT, han crecido exponencialmente como banda de un tiempo a esta parte, y donde actúan, arrasan, y Sonicblast no iba a ser una excepción. Su psicodelia frenética y electrizante, unida a sus habituales ambientaciones lumínicas y caleidoscópicas, aturdían a los presentes elevándonos a un éxtasis embriagador. Endiabladamente rápidos en la ejecución de sus canciones, salvajes, y con un espíritu HAWKWIND que pocos saben ejecutar como ellos. Con una actuación vibrante atacaban las neuronas de la audiencia, haciendo que éstas, se pusieran a toda velocidad en su particular agujero negro sonoro, hasta dejarnos exhaustos. Sobresalientes una vez más.  

La noche estaba bien entrada y solo pude disfrutar un par de canciones de TRAVO, así daba por concluida una jornada intensa y que nos había deparado grandes emociones.


Día 2: VIERNES

El día comenzaba en el escenario de la carpa con dos bandas llenas de vitalidad, lo necesario para ir calentando motores para otra larga jornada. ROSY FINCH descargaban toda su fuerza con golpes sludge y una fuerte inspiración 90’s, para ofrecer un show ardiente, solo empañado con algún problema técnico que resto algo de brillo a una actuación notable. Su propuesta conectaba con los más madrugadores, que desafiaban el calor de las primeras horas de la tarde. Consiguieron que el público cayera rendido a sus pies a pesar de que no era la mejor forma de presentarse en el festival, seguramente merecían un espacio de mayor protagonismo.

Mientras, el trio alemán 24/DIVA HEAVEN, conseguían sorprender al personal con su desparpajo. Ellas son la fiesta, y donde tocan, logran ponerlo todo patas arriba con sus divertidos shows. Ya en el segundo escenario, LUNAVIEJA, con una puesta en escena fantástica, sorprendían con sus máscaras, disfraces y rituales, hasta convertirse en una grata sorpresa para muchos, en los que me incluyo. Puestas en escena así, siempre son de agradecer y ese halo místico y fantástico, consiguió la aprobación de los que se acercaron a ver su show.

En el escenario principal, THE MACHINE, en su tercera visita al festival, dejaban un buen sabor de boca con una actuación que comenzó algo dubitativa pero que según avanzaba mejoró.

GREEN LUNG les tomaban el testigo en el segundo escenario para mostrar su buen hacer en los sonidos proto-metal de los 70’s. A priori era una de las bandas que tenía marcadas en mi agenda, ya que nunca los había visto en vivo, y a pesar de ofrecer una gran actuación, me dejaron algo decepcionado (mis expectativas estaban muy altas con ellos). Sentí como que en directo se convertían en una banda más de hard & heavy, cuando en disco, sus canciones ofrecen muchos más matices. Esto no quiere decir que no consiguieran un puesto destacado en una jornada, que todavía nos reservaba alguna sorpresa.

Era el momento de que los también británicos PIGSX7 revolucionaran el recinto con su fuerza. Los pogos y mosh se sucedían hasta el punto de que su cantante no se pudo resistir y se bajó con el público para surfear cantando sobre las cabezas de una multitud enardecida. Ellos son una banda ecléctica, o los amas o los odias, y en Sonicblast sucedieron ambas cosas. Si en el warm-up EL PERRO ya dejaron muestras de su calidad, en su actuación en el segundo escenario, incluso se superaron. Esa fusión de elementos Hendrix, con ritmo más propios de SANTANA, y el torrente de wah wah y percusión, lograron encandilar a una audiencia que cada vez era más numerosa a esas horas de la tarde. Sin duda, la confirmación de que su álbum debut no era obra de la casualidad, porque el quinteto tiene talento para ofrecer una gran fiesta de sonidos y ritmos coloristas. De los más destacados de la jornada.

Otra de las sorpresas de la tarde, fueron FRANKIE AND THE WITCH FINGERS, una banda casi desconocida para mí y que me impactó con su puesta en escena. Psicodelia, garage, pero con la suficiente fuerza como para enamorar a algunos de los más ortodoxos fieles del Stoner. Supieron cambiar el ritmo por la pesadez en el momento justo, algo, con lo que consiguieron un brillante, equilibrado y sorprendente show. Otros que repetían eran CONAN, una banda que se escapa de mis gustos, pero con la que sus incondicionales disfrutaron. El escenario principal se iluminaba de azul para recibir a unos WITCH con Mario Rubalcaba en los tambores. El batería de EARTHLESS suplía a J Macis en la gira europea con total solvencia. A WITCH también los había visto el fin de semana anterior, y su actuación me había dejado un poco decepcionado. Aquí comenzaron un poco lineales y sin chispa, pero según avanzaba su show, fueron a más. WITCH son una banda que he visto tres veces en directo, y con la que siempre he esperado más de lo que finalmente me han ofrecido. Aun así, tras un comienzo algo monótono, su actuación fue de menos a más, para brillar en su parte final. Son unos magníficos músicos, pero considero que les falta un punto de no sé muy bien que, para terminar de explotar y convencerme en directo, como lo hacen en disco. Era el momento de otra banda esperada. MOURA se han erigido como una de las bandas españolas más cambiantes y apetecibles, y el Sonicblast era el lugar perfecto para reivindicarse. Estos druidas del siglo XXI volvieron a ofrecer una magnífica actuación con la versatilidad de estilos que manejan, y todos brillantemente. Fueron una banda que maravillaron y dejaron indiferente a partes iguales. Hay que entender que el gusto mayoritario del público está algo alejado de su propuesta sonora, pero, de todas formas, se marcaron una actuación realmente mágica, que se vio ligeramente empañada en su conclusión, ya que tuvieron que cortar la misma al haberse excedido del horario, ya que las estrellas del festival tenían que comenzar su actuación a las 12:00 de la noche.

Con un recinto abarrotado ELECTRIC WIZARD salían a un escenario presidido por el rojo como suele ser habitual en sus conciertos. Sus pesados y densos sonidos ocultistas, conectaban con un público que mayoritariamente les añoraba. El cuarteto comandado por Jan Orberg y custodiado por Liz Buckingham, el ex-bajista de Hawkwind Haz Wheaton, y Simon Poole a la batería, les dieron a sus acólitos, la pócima mágica que todos esperaban. Golpes de pesado y denso rock ocultista, adornado con proyecciones psicotrópicas para confirmar porque eran la banda que se había llevado un pellizco importante del presupuesto del festival (cuando conocí la cifra que habían cobrado por su presencia en el festival, realmente me asusté). Con ellos, tanto la organización como la mayoría de los habituales del festival se habían redimido, ya que la banda dio lo que se esperaba de ellos, corroborando por qué eran los cabezas del cartel del festival.

No era fácil salir al escenario después de que las leyendas hubieran terminado su actuación, pero unos irreverentes KALEIDOBOLT lo hicieron sin ningún tipo de complejo. Ya solo el mono negro que lucía su bajista Marco, con la silueta de un esqueleto, dejaba claro que no son nada retraídos. Venía de verlos en dos ocasiones en los últimos meses, y tenía claro cuál iba a ser el camino que tomaría su actuación. La mezcla de sonidos proto-metal 70’s con los embriagadores momentos de psicodelia en pura vena Hawkwind, conquistaban a un público mas escaso a esas horas de la noche. Los que resistieron a la fatiga, lo celebraron sin duda. Con ellos, concluía para mí una jornada intensa, que nos había deparado grandes momentos.


Día 3: SÁBADO

El festival llegaba a su último día, y a pesar de los grandes momentos vividos en los días previos, la jornada nos iba a deparar grandes sorpresas. El cansancio acumulado se notaba en la falta de público a primeras horas de la jornada. El trio berlinés SAMAVAYO actuaba ante una audiencia escasa, pero aun así, dejaban un magnífico sabor de boca entre los más madrugadores, cerrando los conciertos en la carpa. Sin demora, el escenario principal recibía a THE BLACK WIZARDS, otra de las bandas que había visto en un par de ocasiones en los últimos meses. En formato trio, con Jose Roberto al bajo, Helena a la batería y Joana a la guitarra, desplegaban todas sus artes en el blues de inspiración west-coast, enriquecido con momentos de mayor intensidad. Los portugueses son una banda que sigue creciendo y que son garantía de calidad, como así lo corroboraron una vez más en su tercera visita al festival.

La ausencia del cartel de los noruegos MYTHIC SUNSHIP a última hora por problemas de salud, me brindaba la oportunidad de ver a DEATCHANT, una banda que había actuado la jornada anterior a altas horas de la noche, y que repetía en horario de tarde. Había escuchado muchas alabanzas a su actuación, pero no conseguí conectar con su apuesta de heavy-metal algo trasnochado (soy consciente que me lloverán críticas por esto), pero me parecieron una banda corriente, que realizaron una actuación enérgica, pero sin mucho más. Tras ellos, los británicos PSYCHLONA tomaban el escenario principal para dar un show correcto, pero algo falto de chispa, siendo demasiado planos en su sonido desértico.

Ya con el recinto mucho más nutrido de público, el dúo gallego BALA, ponía la chispa que les había faltado a los británicos. Ardientes, desenfadas y con mucha garra, BALA se metieron al público en el bolsillo con su aguerrido sonido alternativo. La jornada había tomado un camino ascendente, y llegaba el gran momento de todo el fin de semana. Ver a unos tipos con túnicas de llamativos colores y turbantes puede resultar algo pintoresco, pero cuando el sonido de la guitarra chirría como si del mismísimo Hendrix se tratara, y los ritmos tribales del desierto se expanden sobre los presentes, ‘LA MAGIA’ se produce. Era estremecedor ver como todo el auditorio al unísono, bailaba y cantaba mientras sus caras dibujaban amplias sonrisas. MDOU MOCTAR no es una banda acostumbrada a este tipo de festivales, pero en Sonicblast supieron entender como meterse al público en el bolsillo. Si en disco pueden parecer algo difíciles de digerir, en su actuación, optaron por imprimir la pesadez sin renunciar a su esencia. Su psicodelia exótica impregnaba de felicidad los corazones de todo el personal, llevándose la mayor ovación de todo el festival. Todavía me estremezco cada vez que recuerdo esos momentos en los que miles de almas disfrutaban y se divertían con un músico talentoso y entrañable que supo conectar con un auditorio que, a priori, no era el suyo. Con una actuación sobresaliente, MDOU MOCTAR conquistaba Sonicblast Fest con un concierto, que, para muchos, entre los que me incluyo, fue lo mejor de todo el fin de semana.

Después de una actuación así, las ganas de fiesta seguían y el chute de dopamina que había inyectado el nigeriano en los presentes, tuvo su continuidad con otra banda veterana en el festival. ATOMIC BITCHWAX estuvieron a la altura, con una actuación notable que hizo las delicias de sus incondicionales, demostrando que están en plena forma. Pero el festival no daba tregua, y llegaba la hora de PENTAGRAM, otra de las bandas más deseadas. La reputación de su cantante y líder BOBBY LIEBENG siempre es un punto de preocupación, pero en su segunda visita a Sonicblast, volvieron a ejecutar un concierto notable, en el que Bobby exprimía sus artes, ataviado con camisa de seda blanca y pantalones negros de campana, como la estrella del rock que es (o más bien que fue). En su repertorio algunos de sus clásicos hicieron las delicias del público entregado. Pero Bobby, siguiendo todo un personaje, y según me cuentan, después de su actuación visitó la zona de la acampada en busca de droga. Hay cosas que con el tiempo, no cambian.

Con el altísimo nivel de actuaciones de la jornada, los griegos 1000 MODS, no se quedaron atrás, ofreciendo uno de los mejores conciertos que los he visto en mi vida, sino el mejor. Impecables haciendo lo que hacen, fueron aupados por las hordas de seguidores stoners que tiene por estos lares. Uno de los destacados de la jornada. Mucha adrenalina esparcida por el recinto del festival lleno de gente, cuando llegaba la hora de la mística hipnótica de MY SLEEPING KARMA. Una banda entrañable y muy querida, que jamás desentona, y que cada una de sus actuaciones son impecables. Así, poniendo la pausa con su combinación de psicodelia trascendental y post-rock, pusieron la nota mística. Pero esto no quiere decir que no ofrecieran también su pesadez, que la tienen, y la usan siempre en el momento preciso. Solo era necesario ver la complicidad de sus miembros con gestos sonrisas y abrazos, para descubrir que se lo estaban pasando bien. Y cuando unos músicos disfrutan con lo que hacen, transmiten a su público todas esas buenas vibraciones, algo, que nuevamente, volvió a suceder.

Pero la fiesta no acababa y si hay una banda para que todo se vuelva caótico, esos son ORANGE GOBLIN. Como he repetido numerosas veces, nunca me pondré un disco en casa de ORANGE GOBLIN, pero me parecen una banda fundamental en cualquier festival. Ellos son garantía de fiesta, de pogos de mosh, y un torrente de trabajo para el personal de seguridad cercano al escenario. Un personal que cumplió con su misión de manera impecable, recibiendo en el foso a los múltiples ‘surferos’ que llegaban durante la actuación de los británicos, siendo correctos en su misión de repartir heavy metal. Ya solo quedaba ver a los grasientos WEEDEATER, otra banda con la que no consigo conectar, pero que tiene a múltiples fieles. Con su sucio sonido de alcantarilla, el sludge más hediondo, se apoderaba del cierre del Sonicblast. Con su cantante Dave «Dixie» Collins dando cuenta de una botella de bourbon, deambulando sobre el escenario, poniendo muecas, haciendo obscenidades, y golpeando con el sonido aterrador de su bajo. Sus incondicionales disfrutarían con su show, yo no conseguí conectar.

Aquí terminaba mi periplo en el festival con la satisfacción de haber vivido, la que a buen seguro ha sido la mejor edición del festival en su décimo aniversario, ya que todos los malos augurios quedaron disipados con el buen ambiente siempre presente, y con unas bandas que estuvieron a un altísimo nivel. ¿Se puede pedir más?, SI, que los próximos doce meses pasen rápido y llegué ya la 11º edición del que posiblemente sea el mejor festival de Europa. Un festival que sigue siendo un punto de encuentro de muchos fieles de la escena que van allí como el que va a su casa, porque Sonicblast es nuestra casa. No quisiera terminar sin agradecer a los organizadores Ricardo y Telma su magnífica hospitalidad, así como a todos los que se acercaron a mí para mostrarme todo su reconocimiento, cariño y afecto, algo que agradezco enormemente. GRACIAS A TODOS, ¡Nos vemos en 2023!.

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Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 4)

La 10 edición de Desertfest Berlín llegaba a su última etapa tras tres jornadas intensas. En el último día actuarían: SÂVER, SLOMOSA, KALEIDOBOLT, STÖNER, PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS PIGS, UFOMAMMUT, ROTOR, ELDER y BARONESS

SÂVER

La banda noruega desarrollaba su show entre una densa neblina creado por los efectos de humo presentes en casi todos los shows, pero llevando esta atmósfera mas allá. Alternando momentos de un aparente misticismo con golpes de post-metal y momentos hardcore. Contundentes y pesados, su gritón cantante acompañaba las embestidas de sus ásperos riffs en esa espesura inquietante y oscura. Seguramente no son la mejor banda para abrir una jornada, pero el trio se desenvolvió con solvencia para gozo de sus más fervientes seguidores.

(video gentileza de Mister Virus)

SLOMOSA

Lo de los noruegos es un caso especial. Una banda que salió por primera vez a tocar fuera de las fronteras de Noruega el pasado otoño (Desertfest-Amberes) y que desde entonces no ha parado de tocar. Llegaban a Berlín siendo esperados con sumo cariño por sus más fieles seguidores. El joven cuarteto, como ya había comprobado unas semanas antes en Madrid, se mantiene fiel a su propuesta sin muchos altibajos. Solventes y sabiendo combinar la frialdad del norte de Europa con la calidez de los desiertos californianos. Ellos son una banda especial y el buen trabajo que hacen con las melodías hace que su música no resulte estereotipada, sabiendo como conquistar a su audiencia, algo que consiguieron con una gran actuación que muchos recordarán.

(video gentileza de Mister Virus)

KALEIDOBOLT

El trio finlandés se incorporaba a última hora al line-uop del festival ante a ausencia de los franceses SLIFT. Otra banda que había visto en directo unas semanas antes, y que sobre el menor de los escenarios del Desertfest, dejó un rastro de destrucción. Conquistando al público por la vía rápida, el torbellino KALEIDOBOLT cayó sobre Berlín dejando un paisaje desolador. Su propuesta basada en la psicodelia cósmica ejecutada a la velocidad de la luz, resulto ciertamente impactante, y con ella consiguieron una de las actuaciones más destacadas de todo el festival. Puede que no todos supieran asimilar su sonido, pero que duda cabe, que las caras del público durante su actuación eran el reflejo de que el trio había sorprendido a muchos. Cada día más maduros y con un sonido personal, que, si bien está basado por momentos en el sonido heredero de bandas como  Hawkwind, también bebe del proto-metal de los 70’s, pero con la suficiente personalidad como para que se les pueda identificar por ellos mismos. Salvajes, enérgicos, insuflaron las fuerzas que ya iban empezando a faltar a un público exhausto tras las tres jornadas anteriores. ¡Arrolladores!

(Video cortesía de Mister Virus)


STÖNER

Las leyendas del desierto con dos KYUSS en sus filas eran el primero de los platos fuertes de jornada. Tuve la sensación que se su primer álbum no había calado demasiado profundo en los corazones de los fans, pero ver juntos a Brant Bjork y a Nick Oliveri siempre es un aliciente. Su actuación estuvo de alguna manera marcada por los problemas de sonido, que enfurecieron a un Nick que se mostraba cabreado porque aquello no sonaba como el quería. De hecho, hubo un momento en el que llegué a temer por la continuidad de su actuación ya que Nick maldecía y estuvo a punto de lanzar su bajo ante la frustración. Dejando esto a un lado, su actuación fue correcta pero no tan sublime como la que había visto en el Kristonfest en Madrid tres semanas antes. Fueron leyendas, y todavía lo son a pesar de las adversidades siguen siéndolo. Si los problemas de sonido apagaron su actuación, los californianos apostaron fuerte y cerraron su actuación con dos versiones de KYUSS (Green machine y Gardenia) con las que se congraciaron con un público desbocado.

(video cortesía de Mister Virus)

PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS, PIGS

Los británicos son una banda con la que no hay medias tintas, o los amas o los odias. Su extraña puesta en escena con su cantante encogido como un perturbado en su celda de aislamiento o arrastrándose por el suelo del escenario suele ser algo desconcertante, pero la banda es capaz de convertirse en un particular Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Mi experiencia previa con ellos en concierto fu tal y como describo, algo desconcertante, y en esta ocasión me parecieron una banda extraña, pero que tiene algo. Con su actuación lograron embadurnar al público de esos lodos lúgubres a golpes de sludge entre momentos más psicodélicos.  

(video gentileza de Mister Virus)

UFOMAMMUT

Una banda que no deja de sorprenderme. Con mas de 20 años de carrera a sus espaldas y gran legión de fans, tras la publicación de su último álbum tenía mis dudas del camino por el que tiraría su actuación. ¿Veríamos a los UFOMAMMUT más pesados o su actuación tomaría la ruta de la experimentación? Auspiciados por un rojo marciano en el juego de luces, sus riffs se alargaban guardando el equilibrio entre la densidad sludge y la vocación cósmica. Con bastantes momentos psicodélicos, pero también con brillantes momentos de contundencia sonora. Con estos últimos conectaban mas con el público, ya que las pausas lisérgicas provocaban un letargo en los asistentes. No era el típico ‘viaje’ te lleva a flotar, sino más bien incredulidad o apatía en la mayor parte de la audiencia; o al menos decían sus rostros, unos rostros que se agitaban cuando la intensidad subía. Un show equilibrado que combinaba ambas facetas, acabó por conquistar a un publico entregado.

(video gentileza de Mister Virus)

ROTOR

Dentro del apartado de bandas veteranas encontramos a los berlineses. El cuarteto es capaz de ofrecer su mejor versión en cada una de sus actuaciones, sin que nunca fallen a sus incondicionales. ROTOR son una banda que no se prodiga mucho en directo, y que rara vez sale a tocar fuera de Alemania, por lo que para muchos de los presentes, era la primera ocasión en la que podían verlos en directo. La profesionalidad con la que afrontan cada una de sus actuaciones hace que todo este premeditado, pero a su vez que cuente la frescura de la improvisación. Ellos no interactúan con el público, se limitan a tocar sus canciones, y su música, hace el resto. En su ciudad natal ofrecieron uno de los mejores shows que los visto, y eso que siempre han estado sobresalientes. Pesados y volátiles a la vez, consiguen golpear con sus riffs con toda la contundencia posible, pero a la vez hacen que toda la audiencia levite en un sueño del que nadie querrá despertar. Bien podemos decir, que ROTOR nos regalaron uno de los mejores shows de todo el festival, sin un solo ‘pero’. A lo largo de los cuatro días de festival, hubo muchas bandas que tuvieron algunos problemas con el sonido. La premura de tiempo para comenzar las actuaciones hacía que el sonido se fuera equilibrando según las bandas iban interpretando sus canciones, pero entre bambalinas pude comprobar que ROTOR había facilitado al técnico de sonido un par de folios con todas las claves de su configuración, esto quedo reflejado en show impoluto en el que nada falló, una actuación de ‘Matricula de honor’ con la que conquistaron a un público con un veredicto unánime. ¡¡¡MAGISTRALES!!!

(video gentileza de Mister Virus)

ELDER

Si con la actuación de ROTOR todos estábamos flotando en alguna nebulosa celestial, el éxtasis no había terminado ahí, ya que llegaba la hora de ELDER. El festival estaba llegando a su fin y parecía que nadie quería que aquello acabara, por lo que durante su actuación el grueso del público estaba junto al escenario principal, donde se iba a producir el que para mí, fue el mejor concierto de todo el festival. Si en sus comienzos ELDER nacieron como una banda de doom y Stoner, ahora, con la madurez que aporta el paso del tiempo, se han convertido en una banda todoterreno, una banda que no deja de experimentar para abrir nuevos horizontes a su música, una música que no se pone límites. Esto quedo meridianamente reflejado en una actuación de 10. ELDER fueron toda maquinaria de perfección, pesados, progresivos, psicodélicos, rockeros, de todo hubo en una actuación en la que con cada canción conquistaban un trocito de nuestros corazones. Largos desarrollos que abarcaba una amplia gama cromática era el argumento que la banda ofrecía a sus fieles en su actuación. Posiblemente la banda que mejor supo adaptar su sonido al del auditorio. No puedo poner ninguna pega a una actuación sobresaliente, esplendorosa y completamente MAGISTRAL. La mejor banda de la edición del 10 aniversario de uno, sino el mejor, festival del género que hay en Europa, Desertfest-Berlin.  


BARONESS

El festival había llegado a su fin, y a estos cuatro intensos días solo les quedaba el epílogo de BARONESS.  Jamás los había visto en directo, y la congregación de público junto al escenario, me trasmitía que son una banda con muchos y fieles seguidores. Para mí era una incógnita, pero siempre estoy abierto a descubrir a grandes bandas y BARONESS, me demostraron que lo son. Una puesta en escena con una luminotecnia bastante atrayente que hacía que cada una de sus canciones brillara con luz propia. El cuarteto de Pensilvania me trasladas a los albores de los 80’s con ganchos de heavy-rock y estribillos contagiosos perfectamente ejecutados, pero también me ponía en orbita con un sonido contemporáneo y absolutamente brillante. Una gratísima sorpresa para mí, ya que consiguieron conquistarme a pesar de no ser en absoluto una de mis bandas favoritas del festival. El público vibrando con ese sonido diabólico a puro heavy-rock, pero también a esas canciones que se convierten en himnos gracias a sus fantásticas melodías. El cuarteto no se quedaba ahí, y también nos brindaba gloriosos momentos de metal progresivo con un sonido limpio pero contundente, algo que no todas las bandas habían conseguido.

Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 3)

El festival avanzaba dejando unas magníficas sensaciones, y con un cierto cansancio comenzaba la tercera jornada. En este día pudimos ver a: ENIGMA EXPERIENCE, BLACK RAINBOWS, VELVET TWO STRIPES, LOWRIDER, THE WELL, 1000 MODS, STEAK, TRUCKFIGHTERS y ORANGE GOBLIN

ENIGMA EXPERIENCE

El nuevo proyecto del guitarra de TRUCKFIGHTERS, Niklas, abría la tercera jornada con una puesta en escena impactante. La banda ataviada con túnicas naranjas salía al escenario ante la sorpresa del público presente. A las 3 de la tarde y con dos jornadas previas, no eran muy numeroso el público el momento de su actuación, pero los suecos, consiguieron imprimir la energía suficiente para que el personal calentara motores con rapidez. Los saltos y cabriolas de Niklas eran el punto álgido de una actuación en la que la banda se desenvolvió con solvencia. Cuidando las melodías, compaginaban riffs potentes con pasajes más melódicos en los que la psicodelia hacia acto de presencia.

BLACK RAINBOWS

Rompiendo el fuego en el escenario principal, el trio romano desplegaba todas sus artes de seducción. Su apuesta por los sonidos espaciales, con fuertes distorsiones hacían que el público rezagado que se había perdido la actuación de ENIGMA EXPERIENCE. Conectará de inmediato. Con un acompañamiento de luces bastante atractivo la banda ofrecía un show solvente en el que los riffs pesados aparecían entre andanadas de garaje rock con una cierta vocación punk y un nítido espíritu psicodélico. Tras haberme perdido su actuación en el Desertfest de Amberes el pasado mes octubre, tenía ganas de verlos en directo y degustar todos los matices de su música, y he de decir que su actuación me convenció por completo.

(video gentileza de Mister Virus)

VELVET TWO STRIPES

VELVET TWO STRIPES aparecían en el segundo escenario sorprendiendo a la mayor parte de la audiencia. Son una banda poco conocida, pero su apuesta sonora, con unos inequívocos tonos retro sorprendía a gran parte de la concurrencia. Ejecutando una actuación notable, en mi caso el factor sorpresa había desaparecido ya que también los había visto hace pocas fechas, y si en esa primera actuación me sorprendieron gratamente, en Berlín no me resultaron tan impactantes. Dicho esto la banda compuesta por tres chicas y un batería, cumplió su papel aportando buenas dosis de rock a la vieja usanza. Su atuendo con sombreros y una indumentaria vintage, hicieron el resto para conquistar a los que por primera vez se enfrentaban a ellos. Banda seguir para comprobar si esas buenas sensaciones evolucionan.

(video gentileza de Mister Virus)

LOWRIDER

LOWRIDER sin duda era una de las bandas que tenía marcadas en mi agenda. Los suecos, tras un parón de años, habían vuelto a publicar un disco nuevo meses atrás, un álbum que me enamoró por la solidez de sus canciones.  En cuanto a su actuación, no se le puede poner ningún pero. Ejecutaron un show en el que los sonidos desérticos que les auparon a lo alto años atrás. Sobre el escenario me encontré a unos músicos que saben perfectamente de que va esto. Con LOWRIDER no puedes esperar elementos de artificio, porque ellos van al grano; un grano que saben diferenciar de la paja, y precisamente por eso, su actuación se fundamentó en la energía del fuzz y de brillantes momentos en los que su psicodelia bajaba las revoluciones.  Si me llamo la atención la actitud y forma de interactuar, se notaba que son músicos veteranos, que saben perfectamente lo que hacen, y no necesitan ningún elemento colorista, ya que con su música son capaces de conquistar a la audiencia, como así sucedió. Posiblemente no se haya valorado lo suficiente su vuelta a los escenarios, pero sin duda, se trata de una gran notica. Son unos músicos solventes, experimentados y maduros, y a lo largo de su actuación lo dejaron patente. En su show estuvieron acompañados por atractivas proyecciones psicodélicas con las que consiguieron que su show brillara aún más si cabe. Sobresalientes.

(video gentileza de Mister Virus)


THE WELL

Sin hacer mucho ruido, el trio texano saltaba al escenario teniendo claro lo que tenían que hacer. Ácidos por momentos, el trio son capaces de sumirnos en el pozo más profundo y oscuro del doom, pero ellos lo hacen saliéndose de los estereotipos. Completamente arrolladores, ofrecían un concierto que conseguía enganchar con los presentes. Un aluvión de riffs con una actitud festiva que hacía las delicias de los presentes. Quién los viera por primera vez, sin duda se quedaría sorprendido, pero para aquellos que ya habían probados sus mieles, su actuación fue todo un regalo, una vez mas. Ellos tienen claro como meterse al público en el bolsillo y el hecho de tener a la audiencia a sus pies, pudo ser el motivo de que en medio de su show, pararan para tomarse unos chupitos con los que bridaban con un público que acabó ovacionándolos por su buen hacer. Sobrios, frescos y pesados, con mucho gancho.

(video gentileza de Mister Virus)

1000 MODS

Los griegos son una banda completamente asentada en la escena stoner con un numeroso ejercito de seguidores, y eso se notaba en el auditorio al comienzo de su actuación. Las hordas de fans tomaban las primeras filas para recibir de primera mano sus arenosos riffs. El cuarteto no es una banda demasiado dada a la improvisación, y siempre que les he visto han cumplido a la perfección con lo que de ellos se puede esperar. En Berlín lo volvieron a hacer con una actuación solvente y sudorosa que hizo las delicias de sus incondicionales.

(video gentileza de Mister Virus)

STEAK

Otra de las bandas que tenía marcadas en mi agenda. Los británicos habían cosechado múltiples elogios con su último álbum ‘Acute Mania’, pero mi duda es si serían capaces de sonar tan fantásticos en directo. La respuesta es SI. Con demasiada frecuencia pasamos por alto que muchas bandas no tienen en sus filas un buen cantante, algo que sin duda, hace que sus canciones se enriquezcan. STEAK, cuentan con un magnífico cantante, que sin estridencias consigue que su rudo sonido adquiera altas cotas de calidad. Sobre el escenario pequeño del Berlin Arena la banda se graduaba con una alta nota ofreciendo una actuación llena de alicientes para que todos, tanto sus fans como los que no les conocían, disfrutaran. Para mi una de las bandas destacadas de la jornada, y una banda merecedora de mayores elogios por parte de los fans. Notables y brillantes.

TRUCKFIGHTERS

El trio sueco está curtido en mil batallas y cada uno de sus conciertos supone una fiesta de alta energía. Si al comienzo de la jornada Niklas había actuado con su nuevo proyecto ENIGMA EXPERIENCE dejándose la piel sobre el escenario, con su banda principal no escatimó ningún esfuerzo. En los minutos previos  su actuación pude comprobar ‘in situ’ algo que no suele ver el público. Comprobar como Niklas hace su calentamiento previo es un espectáculo digno de ver. En la parte trasera del gran escenario principal, se le podía ver corriendo con pantalón de deporte, haciendo sentadillas, saltando brincando como cualquier deportista de élite. Toda una imagen que quitaría de la mente a muchos al tópico de los músicos de rock son unos degenerados borrachos y drogadictos. Durante su actuación poco que decir, saltos, carreras, poses, riffs pesados de puro Stoner con los que contagian a sus fieles, incitándoles a los pogos y a los episodios de crowdsurfing. Sin duda todo un espectáculo de rock and roll llevado a territorios desérticos. Siempre una garantía de que no se dejan nada en el tintero, dando todo sobre el escenario. Notables.

ORANGE GOBLIN

Los británicos son toda institución en la escena pesada europea y cualquiera que haya visto sus actuaciones en directo sabe de lo que hablo. Posiblemente no sea esa banda que te ponga los pelos de punta escuchando sus discos, pero sobre un escenario son únicos. Ellos saben cual es su papel, y lo llevan a cabo con meridiana corrección. Energía, sudor y heavy rock a la vieja usanza, con descaro, cachondeo La salida al escenario de su cantante Ben, abría las hostilidades. Desde el inicio de su actuación el recinto se convirtió en una fiesta. Bailes pogos, y el mayor quebradero de cabeza para el personal de seguridad situado junto al escenario. Desde el foso de fotógrafos podía comprobar de primera mano como llegan cuerpos surfeando sobre las cabezas de la gente que eran recibidos con una gran profesionalidad por el personal de seguridad para que ninguno de los ‘surfeadores’ sufriera ningún percance. Porque las miembros de la seguridad están para eso, para proteger a los presentes de cualquier altercado. Todo salió a la perfección con un Ben que constantemente lanzaba sus arengas a un público rendido ante su actuación. Garantía de rock and roll sin fisuras. 

(video gentileza de Mister Virus)

Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 2)

Tras las magníficas sensaciones de la primera jornada, en el segundo días de festival veríamos a las siguientes bandas: LOVE MACHINE, DHIDALAH, TEMPLE FANG, SPIRIT ADRIFT, 24/7 DIVA HEAVEN, VILLAGERS OF IOANNINA CITY, DVNE, YOB, ELECTRIC WIZARD.

LOVE MACHINE

LOVE MACHINE rompían el fuego en la segunda jornada del festival. Los alemanes ofrecieron un show ecléctico con su cantante revolcándose por el suelo y ofreciendo su particular versión de la psicodelia. Lo cierto es que había visto a la banda hace años y tenía un mejor recuerdo de lo que ví en su actuación en el festival. Quizás el hecho de que llegué cuando su actuación estaba iniciada hizo que me perdiera algo de su magia.

DHIDALAH

DHIDALAH; el trio japonés quizás era uno de los grandes desconocidos del line-up de esta segunda jornada, pero para los que decidieron asistir a su show, fue una auténtica catarsis sensorial. Pocos minutos fueron necesarios para que la banda nos embarcara en un viaje cósmico hacia dimensiones sensoriales desconocidas. Habían pasado unos años desde la última vez que los había visto en directo, y sin duda, la banda ha dado un gran paso adelante en su calidad. Con cuarenta minutos de heavy-psych de altísimo nivel, los solos de guitarra de un Ikuma en modo ‘Dios’. Impresionantes, sus jams psicotrópicas, dejaban caras de asombro en gran parte del público, un público que se veía abrumado por el derroche ácido de los japoneses. Si a eso añades el motorik ritmico de vocación kraut de su batería Masahito, podemos concluir que DHIDALAH fueron la gran sorpresa de la jornada,  Su actuación se complementaba con proyecciones psicotrópicas que ponían una perfecta atmósfera a su psicodelia. Como buenos músicos japoneses, su técnica y destreza con sus instrumentos quedaban una vez patentes. ¡¡Impresionantes!!

 TEMPLE FANG

TEMPLE FANG. Los jammers holandeses se convirtieron en un torbellino con un poder catártico sobre los presentes. Actuando a media tarde en el segundo escenario consiguieron atraer a un numeroso público. Sus largos desarrollos instrumentales eran como si hubieron derramado una marmita de LSD sobre los presentes. Su show fue todo un viaje sensorial lleno de intensidad. La destreza de sus guitarristas y una actitud desenfadada hicieron las delicias de la concurrencia. Arropados con luces oscilantes y proyecciones lisérgicas muy a tono con su música. Sin duda una de las bandas con mas calidad de la jornada. Los holandese volaban la cabeza de los presentes con una actuación que nos llevaba a tiempos en los que las drogas psicodélicas estaban en su pleno apogeo. Puede que los arboles a veces no nos dejen ver el bosque, pero detrás de su locura ácida hay una banda con muchísima calidad, algo que corrobaron una vez mas. La banda está llamada a ocupar un espacio de mayor peso dentro de la escena, y cualquiera que se deje atrapar por su música, nunca querrá salir de allí. Para mí, una de las mejores y mas gratificantes actuaciones de todo el festival. Mágicos e irresistibles, logran crear un agujero negro del que es difícil escapar.

(video gentileza de Mister virus)

SPIRIT ADRIFT

SPIRIT ADRIFT se metieron a la perfección en su papel de banda pesada. Su actuación, marcada por algún problema de sonido, se desarrollaba entre riffs denso y pesados en los que el doom se fusionaba con acierto con golpes de metal. Una banda contundente que atraía a los fans más de los sonidos más plomizos. No todo es psicodelia y el papel de banda dura, les viene al pelo. Correctos y ejerciendo su papel.

24/DIVA HEAVEN

El trio alemán es de esas bandas necesarias en cualquier festival que se precie. Desde unos minutos antes de saltar al escenario las tres chicas ya bailaban como locas junto al escenario con la música de ambiente previa a su actuación Esa estampa de risas y bailes, me hacía augurar una actuación llena de energía, y así fue. Divertidas, con una actitud punk, dejan muestra de su espíritu alternativo con canciones versátiles que ponían en danza a la concurrencia entre ritmos de garage, punk, rock y grunge. ¿Que más se puede pedir?. Risas, bailes y el ‘modo’ activado’ entre los presentes.

(video gentileza de Mister virus)

VILLAGERS OF IOANNINA CITY

Los griegos, sin hacer mucho ruido, llevan un tiempo convirtiéndose en una de las bandas mas apetecibles en cualquier evento. Su combinación de psicodelia, elementos pesados y el folk, resulta sumamente sugerente y gratificante. Si en su actuación en el Desertfest de Amberes, me había dejado algo inquieto a pesar de su buen hacer, en Berlín se superaron, y pude corroborar que mis mejores sensaciones tenían un argumento de peso. Los griegos tienen su maquinaria perfectamente engrasada, y con su música suave por momentos y grandilocuente en otros, consiguen hechizar a cualquiera que asista a sus conciertos. Con el auditorio repleto de gente, la banda ofrecía una de las actuaciones más impresionantes de la jornada combinando momentos mágicos con los que susurraban al público con otro verdaderamente épicos en los que la grandilocuencia de sonido hacía acto de presencia. Se notaba que era una de esas bandas que despierta curiosidad por su colorista apuesta en la que la gaita y los vientos pone el tono cromático a la solidez de sus riffs y a la magia de sus melodías. ¡¡Sobresalientes!!

(video gentileza de Mister Virus)

DVNE

Los escoceses cerraban las actuaciones de la jornada en el segundo escenario. Si bien su música no me emociona especialmente, el cariño que parte de la escena tiene a su música, hacía que me dirigiera a su actuación con la mente abierta para dejarme atrapar por su propuesta. Lo que me encontré fue un show pesado, apabullante en el que el post-metal se travestía de sludge con una rabia desorbitada. Contundentes y pesados, ponían a prueba las cervicales de los presentes con un sonido, rudo, arenosos por momentos, pero, sobre todo, pesado y lleno de fuerza.

(video gentileza de Mister Virus)

YOB

YOB. Sin ser un fan de su sonido, YOB consiguieron conquistarme en su brillante show en la última edición de Freak Valley. En Berlín esperaba con expectación si podían sorprenderme de nuevo. Su actuación vino marcada por ciertos problemas de sonido que hacían que su sonido fuera excesivamente saturado. El trio alternaba canciones de gran pesadez con momentos más melódicos. Siempre me ha parecido que YOB brillan mucho mas en estas lides, y sus momentos psicodélicos más pausados y progresivos fueron los que mas me convencieron, pero en conjunto me pareció que ofrecieron una actuación desigual con luces y sombras, sin que eso reste un ápice de calidad a su propuesta.  La banda, no obstante,  fue despedida con una gran ovación.



ELECTRIC WIZARD

Los principales cabezas de cartel, la banda esperada por todos. La leyenda del rock ocultista mas pesado y oscuro se presentaban en Berlín con las alforjas llenas de brebajes satánicos y oscuros en forma de corrosivos y monolíticos riffs. Ya durante la prueba de sonido pude comprobar a que me iba a enfrentar. Nunca había visto antes a ELECTRIC WIZARD, y su fama era un imán para mí. Como digo, durante la prueba de sonido descubrí que sus artes se componen de riffs distorsionados hasta la extenuación y del mayor nivel de decibelios de todo el festival. Con un escenario presidido por la oscuridad, el rojo infernal hacía que la banda estuviera en su salsa entre las tinieblas, unas tinieblas a las que ponían la mejor banda sonora posible. Que duda cabe que los británicos eran las estrellas, y como tales se comportaban. Poniendo distancia con el público, su bajista Liz ejercía como suma sacerdotisa del doom más aplastante desde su pedestal de prestigio y popularidad, mientras el resto de la banda ejercían su papel con suma profesionalidad. La conexión con el público se desarrollaba guiada por un sonido aplastante que hacía que, especialmente en las primeras filas, no pudiera dejar de hacer oscilar sus cabezas llevando sus cuellos al borde del esguince cervical. Un trance satánico que era recibido con una explosión de júbilo al terminar cada una de sus canciones. La banda cumplía su papel desde su siniestra atalaya, dejando claro que están por encima del bien y del mal, son los reyes del doom más oscuro y con su actuación lo dejaron meridianamente patente. Sus fans estarán de enhorabuena. Uno de los detalles que les diferenciaba del resto de las bandas, era su distancia con todo lo que les rodeaba. Como curiosidad puedo decir, que fueron la única banda que no se les vio relacionarse ni con fans y ni con prácticamente con el resto de bandas. Mientras los demás interactuaban en el backstage, ELECTRIC WIZARD se mantenían ocultos, mostrando únicamente sus artes y sus presencia, sobre el escenario, dejando claro que están por encima del bien y del mal, o más bien dicho, ellos son ‘el mal’, y así lo dejaron patente. 

(Video gentileza de Mister Virus)