Al igual que la jornada del viernes el día comenzaba con la relajante sesión de yoga de l adorable Judith. Allí te podías encontrar con tipos como Peter de ELEPHANT TREE, ¡¡¡con sus pantalones caídos estirando sus extremidades, que contraste con la fuerza que destila desde el escenario!! jajaja, o al propio JJ Koczan, poniéndose en forma para afrontar la jornada. Lo cierto es que es un acierto mas de la organización de FREAK VALLEY, detalles como este en el que se transmite tan buen rollo.
No había pasado una semana desde la publicación su último álbum ‘Honesty Flowers’ y ya tenía la primera oportunidad de ver al combo italiano UPUPAYAMA en directo. Desde que publicaron su álbum homónimo en 2020 vengo siguiendo esta banda. Pude verlos hace unos años en el dunajam corroborando las buenas sensaciones que me habían dado sus discos. Ahora con algún miembro diferente su apuesta sonora seguía siendo la misma. Esa psicodelia suave con exóticos aromas orientales que tanto me gusta. La incorporación del sitar y la flauta a sus canciones, así como los magníficas visuales que contemplamos durante su show, fueron unos perfectos argumentos para el comienzo de la jornada. Una forma suave de conectar con un público que, notaba en sus cuerpos los estragos de dos días de festival, aun así, los italianos pusieron a bailar a un parte importante de la concurrencia.
Tras los italianos, los desconocidos para mi BB BLACKDOG me sorprendían con otra puesta escena colorista. Su batería cubierto por una gran flor, su cantante como salido de una aventura de Julio Verne, ofrecían otro concierto divertido. Dos bajos, uno de ellos haciendo las veces de guitarra y esparciendo fuzz con tonos vintage. Curiosa propuesta en l que no faltó la entrada en el escenario de Illse, Juls y otras ataviadas como pollos bailando. Musicalmente cabalgaban entre el blues con tonos vintage y un rock bizarro que no desdeñaba la psicodelia y otras hierbas. Curiosos y excéntricos cumplieron la tarea de animar al personal. Como decía el líder de LOS CANARIOS, Teddy Bautista en una de sus canciones. ‘Si no te ríes de tu propio culo acabarás tomándotelo en serio’.
SEARGENT THUNDERFOOF era otra banda que no había visto previamente, por lo que estuve atento al comienzo de su show par ver cómo se las gastaban en directo. Lo que mas me llamó la atención fue la calidad de su cantante Daniel y su melodiosa voz. Cabalgando en un espacio en el que el rock progresivo aparecía fugazmente en esa atmósfera melancólica que tienen sus canciones. Heavy rock con matices, sin demasiadas alteraciones, pero sumamente correctos.
La tarde avanzaba y llegaba uno de los platos fuertes del día, FUZZ SAGRADO. Son muchos (entre los que me incluyo) los que se quedaron un poco huérfanos con el final de SAMSARA BLUES EXPERIMENT y la vuelta de Christian a los escenarios suponía una suma alegría. Había visto a la banda en Backyard Club unos días antes y ya me había quitado la espina. Probablemente SAMSARA BLUES EXPERIMENT sean los culpables de que yo esté escribiendo esta crónica, ya que fue una de las primeras bandas con las que conecté con la escena después de muchos años arraigado al pasado. ¡Quien me lo iba a decir a mi hace unos años!, pero esa es otra historia y no quiero ponerme nostálgico. Sabiendo la añoranza que Christian tenía por regresar a la escena tras unos años en Brasil con una vida completamente distinta, el que tocará de nuevo en un festival como FREAK VALLEY era un reto también para él, y los nervios que me trasmitía quedaron resueltos en cuanto empezó a sonar la primera canción. Tocando canciones de su nueva etapa como FUZZ SAGRADO acompañado de una gran banda, los momentos álgidos se producían cuando sonaron las canciones de la época de SAMSARA BLUES EXPERIMENT para alegría de un recinto que se encontraba abarrotado en mitad de la tarde. Su actuación fue una de las mas destacadas y emotivas del festival, una actuación diferente a la que había visto unos días antes, completamente colosal. En esos días tuve la oportunidad de charlas con Christian, y me comentaba que sus tiempos en Brasil pueden estar parados ya que durante un tiempo se instalará de nuevo en Alemania, y espero que sea el momento perfecto para que FUZZ SAGRADO adquiera una nueva dimensión junto a los músicos que le acompañan. Cruzaremos los dedos.
Con el alma llena de satisfacción me vía sorprendido por la salida al escenario de los noruegos HANDGEMENG. Heavy rock sin paliativos que desataba los pogos y la locura entre una audiencia con ganas de marcha, y estos tipos, se la dieron. Mosh pit, crowdsurfing, y la locura colectiva se desataba con los primeros rayos de sol y con unos tipos rudos que no hicieron prisioneros. La banda también coqueteo por momentos con algún tema blusero, pero sin perder la energía primitiva. Enfrente del escenario se podía ver a alguno de sus mas fieles seguidores con los rostros pintado como suele ser habitual en estos tipos.
Después de la actuación de los rockeros noruegos, cuando estaba en el backstage me sorprendió ver a todo el equipo de Rock Freaks reunidos y con rostros serios, por un momento me desconcerté hasta que entendí lo que estaba sucediendo. Todos ellos subieron al escenario y Bill, el gigante amable del equipo pronunciaba unas emotivas palabras en memoria del recientemente fallecido Ralf Stötzel, el miembro encargado durante de recibir a las bandas en el festival y del que todo el mundo tiene buenas palabras. Lagrimas, abrazos, y mucha emoción flor de piel con el reconocimiento de todos los presentes a su memoria. Un claro ejemplo de que FREAK VALLEY es como una familia.
A veces lo sueños se cumplen, y lo que parecía una quimera, se produjo en FREAK VALLEY (no podía ser en otro lugar). TRANQUONAUTS la banda compuesta por los chicos de SEEDY JEEZUS más el mítico TONY REED llegado desde Seatle únicamente para este concierto (MOS GENERATOR, PENTAGRAM, etc.) e ISAIAH MITCHELL, el guitarra de EARTHLESS daba el primer concierto de su historia. Han grabado tres álbumes, pero era la primera vez que tocaban juntos en un concierto, y como me comentaba ISAIAH con el que había estado en Madrid dos semanas antes, quien sabe si será el primero y el último, así que había que vivirlo en su completa intensidad. Desde su salida al escenario, los músicos interactuaban como pidiéndose permiso para seguir el camino correcto, pero teniendo en cuenta que sobre el escenario había tres magníficos guitarristas, las jams psicotrópicas estaban aseguradas, como así fue. Risas, complicidad y buena música saliendo de un escenario con unos maravillosos visuales una vez más. Todo un éxtasis colectivo que quedará en la memoria de los presentes, y puede que dentro de unos años podamos decir con orgullo, ¡yo vi en el primer concierto de TRANQUONAUTS!, Ojalá no hay sido el último y esta reunión se repita. La banda fue despedida como una gran ovación que llegaba a emocionar a estos brillantes músicos y fantásticas personas. ¡Sois muy grandes!
MARGARITA WITCH CULT ofrecían un show ardiente en el segundo escenario. Me sorprendió que esta gran banda no tocara en el escenario principal pero su actuación en cualquier caso fue como me esperaba. No hay mejor banda de aperitivo de UNCLE ACID como ellos y con esas voces lánguidas y esos riffs potentes conquistaban a una audiencia entregada. No faltó el guiño a Sabbath en su canción de final.
El festival iba poco a poco llegando a su fin, pero todavía quedaban algunos platos fuertes como KYLESA. Esta era la segunda vez que los veía en directo y después de haberlos visto el pasado año en KRACH AM BACH, llegué a la conclusión que toda su fama es merecida, si, lo que hacen lo hacen bien, pero no es nada especial para mí. Eso no quiere decir que todo el recinto estuviera ‘on fire’ durante su actuación y que la gente los recibiera con ganas, pero ese aire punk, esos riffs sucios y esas voces, no hacen que explote mi cabeza a pesar de ser una enorme banda que se graduó con nota ante un público que gozaba de su actuación con pogos interminables y estruendosas ovaciones.
Mi cuerpo sentía notablemente el cansancio, el fin de semana lluvioso y las noches frías en el campamento me había regalado un resfriado del que todavía estoy recuperándome, por lo que prescindí de acercarme al segundo escenario donde tocaban FIGHTS, y aproveché para ir a descansar en el backstage ante de que comenzara el último concierto del festival.
Los británicos UNCLE ACID & THE DEADBEATS se han labrado durante la enorme reputación que tienen en la escena y su actuación era una de las más esperadas del fin de semana. Con u habitual puesta en escena que permite difícilmente distinguir a sus miembros, la banda teñía de rojo el escenario con su nombre derritiéndose como la sangre de una ceremonia satánica. Era mi cuarto encuentro con la banda, y era el momento de disfrutarlos en su plenitud, era la última banda del fin de semana y l quería vivir en profundidad. Tras las dos primeras canciones haciendo fotos en el foso me dirigí a la mesa de sonido e iluminación, desde donde vi el resto de su actuación. Los chicos de Rockpalast se había retirado y la plataforma desde la que graban estaba vacía, por lo que aproveche ese privilegiado lugar par grabar un video de su mítica canción ‘Death’s Door’. Con las prisas no me di cuenta de cambiar el objetivo de mi cámara por lo que la imagen tristemente es más lejana de lo que me hubiera gustado, pero aún así, teniendo en cuenta que la tv no grabó su actuación, será uno de los pocos documentos fílmicos que haya de su paso por FREAK VALLEY. Con sus habituales voces etéreas y esos riffs que te sumen en la oscuridad, ls siluetas de la banda se interponían entre las hipnóticas proyecciones que se reflejaban tras ellos. Oscuros, precisos y con una contundencia exquisita, los solos de guitarra nos llevaban hasta el infinito. De todas las veces que los he visto en concierto, esta ha sido la más impresionante y en la que ms me han atrapado en ese mundo tenebroso donde la melodía se tiñe de placidez onírica. ¡Sobresalientes! Después de un bis la banda se retiraba del escenario y yo me retiraba hacia la zona de acampada. Al salir del recinto pudo coger un taxi que evitara el sufrimiento de subir la colina.10 euros perfectamente gastados. Y aquí se acaba la historia de otro fin de semana fantástico en FREAK VALLEY, donde siempre soy recibido con cariño, tanto por crew del festival, siempre facilitándome las cosas, como por los numerosos amigos y conocidos que he ido encontrándome a lo largo de la última década en cada una de mis visitas a los festivales alemanes. Gracias a todos por todo el cario que recibo de vosotros cada vez que os veo.
La noche había sido pasada por agua, por lo que un buen desayuno iba a ser muy necesario. Tras tomar mi café con tostada mis vecinos de acampada me ofrecían un poco de pescado (un arenque o algo así ante el que en principio me sentí reticente ya que en España no estamos acostumbrados a ese tipo de comida tan temprano, pero lo cierto es que tras probar un poco aquello estaba delicioso, Gracias Dot. Aproveché para organizar y editar las fotos del día anterior hasta que la carga de mi batería dijo basta, pero allí estaba Dirk para ofrecerme la electricidad de roulotte. Siempre tan generoso, te adoro. Llegaba el momento de emprender camino al recinto del festival donde me esperaba otra intensa jornada.
SEEDY JEEZUS abrían la jornada del viernes, y por fin tenía la oportunidad de ver a los australianos en directo. El día anterior había coincido con Mark y me prometió una fiesta. La promesa fue cumplida con creces, ya que entre tonos retro de rock de siempre con una dosis de blues y sugerentes jams despertaban el espíritu de Hendrix en psicodelia colmaban mis expectativas. La lluvia y viento no eran obstáculos para que el trio conquistará FREAK VALLEY con una de las actuaciones más destacadas del fin de semana. Arropados por la magnificas proyecciones psicodélicas de los siempre geniales chicos de Dave y sus compis. Con un sonido que por momentos se tornada diabólicamente más pesado mantenían el tipo cautivando a una concurrencia (entre los que me encuentro) que tenía muchas ganas de ellos. La banda tocaba temas de su maravilloso último álbum con otros más viejos de una manera genial. Top!
A continuación, otra de las bandas que nunca había visto, HOWLING GIANT. Los de Nashville desataban toda su energía heavy-rock con ciertos tonos psico-progresivos sobre el escenario con la audiencia recibiendo su sonido entre bailes y risas. No sé si era exactamente lo que me esperaba, pero no me defraudaron.
He de reconocer que la única referencia que tenía de SUPER JET KINOKO, era la presencia del guitarra de KIKAMAKU MOYO entre ellos. Con ese referente, nada podía salir mal. ¡Pero wow!, ya solo con ver el escenario lleno de gente con llamativos vestidos coloristas incluyendo su percusionista y bailarín ataviado con un slip de champiñones y una prominente seta saliendo de su entrepierna, gafas prominentes y un tubo de no se que, me quedé impactado. Pero cuando sus sonidos trance se envolvían en psicodelia colorista y ritmos infalibles, dije, esto es la bomba. Todo el recinto bailando mientras el sol nos regalaba una dosis de vida. Sin duda una de las mayores sorpresas del fin de semana. Unos tipos divertidos y pintorescos que transmitían buenas vibraciones tanto con su música como con su presencia. Doud se tiró todo el día por el recinto caminando descalzo obre el barro y su sonrisa no desaparecía de su cara. Parecería mentira que una banda con una puesta en escena en la que no faltó ni hasta un gorila y esos sonidos techno se metiera en el bolsillo a la audiencia. ¡¡¡Una divertida locura!!!, porque encima sonaron fantásticos., no solo la performance, sino su música me sorprendió gratamente. Un descubrimiento para mí.
Otra banda australiana aparecía sobre el escenario principal del Valle, THE NEPTUNE POWER FEDERATION. La fiesta colorista continuaba con otra puesta en escena multicolor. Con su cantante ataviada de sacerdotisa con traje de época y un enorme tocado en un tono ocultista dando de beber a la concurrencia antes de saltar al escenario de su pequeño cáliz (¿Qué tendría ese cáliz?) desplegaban un show auspiciado por un potente sonido hard & heavy-rock. Momentos líricos y estribillos pegadizos junto a su puesta en escena eran bien recibidos por el público. Siempre es de agradecer que las bandas cuiden su estética y la plasmen en una puesta en escena divertida y sugerente. A partir de ahí, no me volaron la cabeza, Un show correcto ante un público agradecido por la diversión que emanaba del escenario.
Si la tarde estaba siendo animada y divertida, solo faltaba la presencia de THE GREAT EAST para que la fiesta continuara. Era la tercera vez que los veía y tenía claro lo que iba a suceder tal y como estaban los ánimos. Con su cantante contoneándose lascivamente mientras interpretaba sus canciones, la fiesta seguía. Ese look de actor porno de los 70’s y ese rock retro bailón y divertido era una apuesta segur en la tarde. No falto la escalada a lo alto del escenario, el striptease parcial y el bajar ante el público para que aquello ya no tuviera vuelta atrás.
Después de varias bandas tan divertidas, la sobriedad de LONG DISTANCE CALLING cubría el Valle con su genial mezcla de post-rock y post-metal. Una banda muy querida por el público alemán que siempre despierta admiración. Los de Münster, una vez más, hicieron su trabajo con una maestría a prueba de cualquier duda. Ahora los bailes eran de otra manera, pero la fiesta continuaba. Supongo que no debe de ser tarea fácil para una banda instrumental salir al escenario después del vendaval vivido en la tarde, pero LONG DISTANCE CALLING solventaron ese detalle con sobresaliente.
Teniendo en cuenta las maratonianas jornadas que me paso en los festivales, tengo que dosificar mis fuerzas, y teniendo en cuenta que el escenario principal estaba vacío fui a reponer fuerzas y a descansar un rato en el backstage. Desde allí escuchaba en el segundo escenario a TRAIL, otra banda desconocida par mí, o eso creo… Lo cierto es que tras reponer fuerzas su sonido llamó mi atención y me dirige a tomarles algunas fotos, comprobando que su versatilidad hard-rock, Stoner y algún elemento psico-progresivo atraían a mucha gente, estando el recinto repleto. La noche caía con un respiro de la lluvia y un gigantesco y perfecto arcoíris sobre nuestras cabezas.
Llegaba el momento de MESSA, una banda que cuando la descubrí me pareció ser una banda de psycho-doom más, pero después de verlos en directo por primera vez en el Dunajam hace años mi percepción sobre ellos cambió radicalmente. Si entramos en el mundo de las comparaciones bien podrí repetir las palabras que escribí sobre COLTAINE, cada uno con su propia personalidad, pero ambas bandas con una cantante dulce y melódica, ambas en l oscuridad, pero aportando un rayo de luz con sus momentos más suaves. MESSA siguen tocando doom, pero lo hacen de una forma suavizad, dejando que la melodía ocupe un mayor protagonismo en sus canciones, y eso me gusta. Otro show sobrio, emotivo.
El segundo escenario recibía a los griegos FREENZE antes de la llegada de la banda estrella del festival al escenario principal GOAT, y necesita estar en plenitud para disfrutar por completo de un show que llevaba mucho tiempo esperando. A los griegos los he visto varias veces teloneando a 1.000 MODS y no son una banda de mi estilo, por lo que prescindí de ellos.
Y por fin, ya con la noche cerrada era el turno de la banda que llevaba tanto tiempo esperando, GOAT. Si durante la jornada habíamos presenciado coloristas apuestas, el combo sueco se llevaba la palma con variadas vestimentas y todos sus miembros cubiertos con máscaras. Dese el inicio de su actuación me di cuenta de que iba a ser un cierre de jornada especial. Ritmos afro-beat, psicodelia, funk, música étnica, y sobre todo fuzz, mucho fuzz. Todo ello envuelto en el halo mágico del misterio, de no saber quien está detrás de sus atuendos. Bailes constantes en el escenario iluminado someramente para crean una atmósfera perfecta en la que el misterio juega un importante papel. Pero el torrente sonoro que estos chicos consiguen está al alcance de pocas bandas. Su enérgica actuación era celebrada por un público entregado a su hechizante propuesta, todo el mundo bailando y celebrando entre giros inesperados que siempre acaban sorprendiéndote. Realmente mis expectativas fueron colmadas y a pesar del cansancio acumulado en esta segunda jornada me mantuve firme hasta que concluyó su actuación, para mí la destacada de todo el fin de semana, por su originalidad, por su ejecución magistral, y por esa puesta en escena tan particular. Supongo que no será tarea fácil, pero quiero ver de nuevo a GOAT, una banda que con ‘The Human language’ consiguió el pasado año el nº 1 de mejor álbum del año en la lista que hice en Denpafuzz, y por algo será…. Laa jornada había sido dura y no conseguí un taxi para subir a la zona de acampada, por lo que me quedó un paseo para asimilar toda lo que había pasado en el día, y diablos, había sido fantástico.
En su regreso a Bilbao, la ciudad que lo vio nacer hace catorce años, el festival KRISTONFEST organizado por la promotora Noise on Tour, se presentaba como una cita ineludible gracias a su sugerente line-up. Solo un día a diferencia de otras ocasiones con tres bandas del nivel de COLOUR HAZE MOTORPSYHO y STONED JESUS, era suficiente reclamo como para desplazarme al País Vasco para ver primer concierto allí. Si bien había visto unos meses atrás a las tres bandas, el buen ambiente que siempre se genera en el festival y la ausencia de éste en la ciudad de Madrid como en ocasiones precedentes, me empujaban a madrugar para coger un tren y presentarme en ‘el Botxo’ para ser absorbido por los sonidos psicodélicos de estas tres formaciones punteras de la escena.
Esta vuelta a origen del Festival se llevaba a cabo en la Sala Santana 27, un espacio situado en un polígono a las afueras de Bilbao con unas magníficas instalaciones para un evento de estas características.
Mi temprana llegada a Bilbao me permitió visitar el casco viejo y su sensacional ambiente con unas calles repletas de gente abarrotando los bares de la zona y su exquisita gastronomía. A continuación, me dirigí a hotel donde estaban alojadas bandas ya que estaba situado a unos metros de mi alojamiento. Allí me había emplazado con Ingvald, el batería de MOTORPSYCHO con quien había estado un par de días antes en Madrid donde pude hacer de guía turístico de la ciudad para él y su pareja. Al llegar al hotel me encontré con Steffan, el líder COLOUR HAZE que habían llegado desde Alemania por carretera tras pasar una noche en Francia. Charlando con él me comunicaba que MOTORPSYCHO ya se habían desplazado a la Sala para hacer su sound-check. Así las cosas, me dirigí camino de la ésta, pero algo nubló mi cabeza y por error me presenté en la Sala Kafé Antzokia, donde tras un rato de espera un empleado me comunicaba que el concierto no se celebraba allí. A veces la cabeza que juega malas pasadas, y todavía no se cómo ocurrió, pero sucedió. A mi llegada a la Sala Santana la banda había finalizado su prueba de sonido por lo que tuve que esperar un rato hasta encontrarme con ellos. Durante la prueba de sonido de STONED JESUS comprobé al instante el buen sonido del recinto lo que un rato después pudo ser corroborado por todos los asistentes. Un recinto amplio, con buena iluminación, amplia barra de bar y espacio suficiente para que todo fuera de maravilla.
Un rato antes del comienzo del festival iba llegando distintos conocidos y amigos desde los mas dispersos lugares de la geografía española para ver a esta triada irresistible de bandas pesadas y psicodélicas.
Los ucranianos STONED JESUS saltaban al escenario de una sala en la que alrededor de medio millar de personas esperaban para disfrutar de lo que prometía ser una jornada memorable. Solo hacía un par de meses que había visto en concierto a la banda en directo e intuía como iban a ser las cosas. El viernes había salido publicado su nuevo disco, el cual había escuchado unos días antes y el que se palpa un giro musical a un escenario más progresivo. La duda en cuanto a cómo enfocarían su set-list quedaba resulta con una alternancia de canciones nuevas junto a alguno de sus clásicos más pesados.
Los potentes riffs del trio junto al buen sonido de la Sala lograron que la tormenta ucraniana se mostrara en toda su intensidad. Ante un público diverso cada banda parecía tener sus propios seguidores, ya que había gente que se había desplazado con cada una de ellas marcadas en su agenda. Todos tenemos nuestros favoritos y verlos junto a bandas diferentes siempre es una oportunidad para nuevos descubrimientos, algo que sucedía con la banda de Kiev, dejando muy buenas sensaciones entre el público que no los conocía mientras sus más fieles seguidores disfrutaban de sus poderosos y familiares riffs. La comodidad del lugar permitía que STONED JESUS sorprendieran con su fuerza a un público que mayoritariamente había venido a ver a Colour Haze o Motorpsycho, siendo bien recibidos por la audiencia en una actuación en la que su Stoner-doom golpeaba con fuerza para bajar las revoluciones con canciones más progresivas procedentes de su nuevo trabajo.
La banda ofrecía la versión mas melódica de sus nuevas canciones entre sus rugosos riffs. Como ya es habitual en sus conciertos una bandera de su Ucrania los acompañaba en el escenario al igual que su particular bote para ayudar a unos ciudadanos cuyo país está siendo masacrado por el imperialismo de Putin. Quizás me esperaba más canciones del último álbum por esa senda más suave y compleja, pero la fuerza presidió una actuación notable que fue bien recibida por una audiencia que ponía a prueba sus cervicales bajo su atronador sonido.
MOTORPSYCHO, posiblemente la banda más esperada de la tarde, abrían su actuación con ‘The Transmutation Of Cosmoctopus’, diez minutos de jam que me hacían presagiar un show más experimental que en las dos últimas ocasiones en la que los había visto este verano en Alemania y Croacia. Era mi tercer concierto con la banda en pocos meses y cada uno de ellos había sido diferente, con cambios en la batería y ahora acompañados por el otrora guitarra de DUNGEN. Pero como he repetido muchas veces MOTORPSYCHO juegan en otra liga. Son una banda capaz de ofrecer mil versiones de sí mismos, y en esta ocasión con la presencia de Reiner en los teclados y segunda guitarra, hacía que la banda sacara sus instintos más profundos. El bajo de Bent retumbaba como una tormenta, mientras la batería de Ingvald acompañaba a la perfección los devaneos de la guitarra de Hans. Esa primera parte de su show se centraba en canciones de su primera época como ‘Sinful, Wind-Borne , Upstairs-Downstairs o Mountain. Durante su brillante actuación los noruegos nos metían en sus particulares laberintos psico-progresivos presididos por la experimentación, un lugar musicalmente no apto para todo el mundo, del que nos sacaban por el camino menos esperado. Canciones variantes con mil matices que van y vienen entre la complejidad, lo divertido y lo pesado. Unos maestros del escapismo que siempre logran su objetivo consiguiendo que el público no se disipe entre su grandilocuencia. En la parte central de su show las melodías y la alternancia de voces eran la nota principal con cortes como la desgarradora ‘Mountain, ‘Hyena’ y Stanley, dejando patente que el rock no tiene secretos para ellos.
La apoteosis llegaba con un clásico de sus actuaciones; Rock Bottom, la canción de U.F.O. adoptada por la banda y con la desataron la locura. Todo el recinto bailando con caras de satisfacción era una inequívoca señal de que estaban disfrutando con una actuación de muchísimo nivel, y es que estos chicos son muy buenos y son capaces de tocar todos los palos de la baraja, y además lo hacen con gran maestría. Su actuación concluía con los ritmos refrescantes de ‘All My Life (I Love You)’ poniendo el colofón a mas de una hora inolvidable. Hay que señalar que la banda no pudo poner en funcionamiento sus fantásticos visuales ya que un problema con el Mac que traía su técnico impedía que los mismos fueron reflejados sobre el escenario, aunque después de lo visto, no habían sido necesarios ya que estos chicos por sí mismos se las apañan para hacer que su música sea la protagonista. Joder, son muy buenos, y en KRISTONFEST volvieron a demostrarlo.
Con tiempo suficiente entre banda y banda para poder relajarnos y comentar la jugada, COLOUR HAZE aparecían en el escenario para poner el colofón a lo que estaba siendo una gran noche. Los de Munich son una de mis bandas favoritas, y suelo coincidir con ellos varias veces cada año. En la fiesta del 20 cumpleaños de la promotora Sound of Liberation en la ciudad alemana de Colonia, había sido la última vez que los había visto. Su actuación allí fue acompañada de unos magníficos efectos de luces psicodélicas, algo que no podríamos ver en KRISTONFEST debido a la ausencia de su técnico. Él había tenido un grave accidente en un dedo de su mano días antes, y la banda se presentaba sin ese soporte tan apetecible. Pero si bien las actuaciones de la banda son apoteósicas con las proyecciones acompañando sus canciones, una vez que los primeros acordes de guitarra de Steffan comenzaron a sonar nadie los echó en falta. L banda nos sumia en su particular mundo lisérgico sin renunciar a la fuerza Stoner que sus temas contienen. Clásicos de l banda invitando a un viaje mesiánico que fue estupendamente recibido por un público que se divertí durante su show. Después del vendaval de los noruegos COLOUR HAZE nos envolvía en sus atmósferas lisérgicas como solo ellos saben hacer. Brillando con luz propia su batería Mani, dejaba patente lo bueno que es en los tambores con sus ritmos endiablados que elevaban los largos desarrollos de guitarra y los sutiles pasajes de los teclados. Canciones largas que flotaban sobre las cabezas de un público disfrutón corroboraban que la elección del cartel que KRISTONFEST había brindado a su público en su vuelta a Bilbao había completamente acertada.
La noche avanzaba y el sueño psicotrópico de la banda incrementaba su intensidad con un argumento lineal pero sumamente solvente. Grandes COLOUR HAZE, nunca dan un concierto malo. Pocas bandas como ellos saben solventar las adversidades brindando a sus fans conciertos memorables como el del pasado sábado.
Son unas cuantas las ediciones que he visitado del festival, pero esta fue especial para mí, pero también para todos aquellos que habían viajado a Bilbao. KRISTONFEST una vez más mereció la pena, por el nivel de las bandas que lo visitan, por el espacio elegido para su celebración y por una organización que siempre trata de ofrecer lo mejor a su público. No quisiera terminar esta crónica sin agradecer la hospitalidad recibida tanto por la organización como por la sala para contaros todo lo acontecido el pasado fin de semana. Ahor queda contar los días para la próxima edición de un festival que se ha convertido en un clásico de la escena española: ¡¡¡Larga vida a KRISTONFEST!!!
Llegaba la hora del último festival de este verano para mí, después de haber visitado seis festivales con anterioridad a lo largo de la geografía europea mi ultima cita estaba en Bélgica, y más concretamente en la localidad de Riillar, donde en una pequeña granja ecológica se celebra uno de los festivales más auténticos del verano, DOWN THE HILL. Ese ambiente campestre se refleja en la infraestructura del festival con un escenario principal construido con troncos y múltiples adornos que colorean el prado donde se celebra el evento. Su curioso segundo escenario con una estructura inflable a semejanza de la de los juegos de niños ya me resultó llamativo el pasado año, y sigo sin haber visto un palco así en ningún otro festival. A mí llegada el día previo, me instalé en la zona de acampada donde me tocó cambiar mi tienda de ubicación ya que había un espacio reservado para la gente que llega en coche sin tienda ni caravana, una circunstancia que tras una primera sensación de contrariedad, entendí perfectamente. Las autoridades locales habían exigido esa distribución para editar problemas de incendios. Asimismo, me comunicaban que la tradicional hoguera nocturna que se hace frente al escenario principal, este año no tendría lugar. Una lástima ya que es uno de los datos diferenciadores del festival. Prescindí de asistir al warm-up que se celebraba en una localidad cercana. La organización había habilitado unos buses para el traslado de la gente, pero preferí quedarme en la zona de acampada acompañado con algunos amigos con los que me encontré y con los que pude charlar y tomar unas cervezas hasta la noche. Una perfecta jornada de relax que define de alguna manera el espíritu de confraternización del festival. Lo cierto es que con alguno de ellos había coincidido este verano hasta en cinco festivales, lo que dice de la minoritaria y fiel escena que compartimos. El festival belga se caracteriza por el eclecticismo y variedad de su line-up con multitud de bandas alternativas en combinación con grandes nombres con largas trayectorias musicales. Esto es una de las cosas que me gusta del festival y que lo aleja de otros con carteles más previsibles y tradicionales. ¡Bravo por ellos! En esta su séptima edición contaba con importantes nombres de grandes glorias pasadas como Focus o Gong, algo que me motivaba enormemente al igual que el pasado año sucedió con Arthur Brown. Elecciones así hacen de DOWN THE HILL un festival particular y especial. De igual manera, te ofrece la posibilidad de ver bandas alternativas que tratan de emergen y que sería difícil verlas sin eventos como este. Muchas veces me motiva más eso, que la posibilidad de ver de nuevo a grandes bandas que he visto repetidamente. No encontré demasiados cambios en el recinto, el mas destacable la distribución de la zona de backstage y la cocina que abastecía las necesidades tanto de los voluntarios que colaboran con el evento (imprescindibles en cualquier festival modesto) como de las bandas, al igual que el monolito que sustituía a la maravillosa estatua con luz del pasado año Suficientes puestos de comida y bebida a precios razonables en los que la moneda eran unos tokens, Sin demasiadas variaciones a primera vista solo quedaba esperar a que el evento diera lugar y con él, la legión de rockeros fieles a un festival que lleva celebradas siete ediciones y que cada año se supera.
VIERNES
El viernes el cielo nos recibía encapotado lo que hacía presagiar que la lluvia nos acompañaría en algún momento del día. Me tomé la mañana con calma preparando mis cámaras y equipo para captar todo lo que sucedía en este primer día. La zona de acampada esperaba la llegada del grueso de la audiencia con un aspecto que cambiaría unas horas después cuando ya todos los campamentos estaban instalados, en una perfecta distribución del público que venía con sus caravanas, campers o tienda de campaña, respecto del que solo llegaba en su coche y que no acamparía en dicho recinto.
A las 14,45 APEX TEN eran los encargados de dar el pistoletazo de salida a la edición 2025 del festival con buenas dosis de psicodelia pesada y riffs que ponían a prueba a la audiencia. Poco a poco el recinto iba recibiendo a sus invitados con las canciones del trío en el escenario hinchable. Enfrente del escenario la experiencia cósmica se aromatizaba con unas barras de incienso bajo los músicos. No me defraudaron con un sonido que era el que va esperaba tras escucharlos en disco.
MODDER entraban como un elefante en una cacharrería con un sonido poderoso como un trueno. Alternados pasajes atmosféricos el quinteto inicia su particular viaje sideral. El atronador bombo marcaba un ritmo inquebrantable entre desviaciones Stoner y retazos psicodélicos. Una banda diferente que no me defraudó con su propuesta.
El backstage contaba con una pantalla de televisión en la que que podía ver en directo los conciertos. Algo sumamente útil para no perderme nada en los momentos de repostaje.
La tarde no había comenzado mal, y a continuación tera el turno de otra banda nueva para mí, CAPITAN. La banda nos sumía en un ensoñador espacio en el que las delicadas texturas post-rock se acompañaban de una melodías vocales cautivadoras. Todo ello arropado con un sonido monumental en el que destacaba especialmente la sobriedad y solidez de la linea de bajo. El resultado eran canciones grandilocuente coloreadas por hermosos y sólidos paisajes sonoros.
Los griegos GODSLEEP refrendaban su reputación como una banda con directo explosivo. Entre golpes de Stoner y elementos alternativos la energía estaba servida por su vibrante cantante. Otra banda capaz de llevar al límite tus cervicales.
ASTODAN eran otra banda que cabalgaba entre el post rock y el post metal en concierto con sonidos atmosféricos y paisajes sonoros de ensueño cumpliendo su misión en la tarde belga.
FIVE THE HIPEROPHANT resultaron ser una agradable sorpresa, su puesta en escena ataviados con capuchas negras y un tono de oscuridad más las barras de incienso situadas en el escenario presagiaba un auténtico ritual. El eclecticismo de la banda se convertía en una locura de saxos, guitarras y cambios constantes de intensidad, sin duda una banda diferente pero sumamente atractiva. Una gran sorpresa.
Precedidos de una reputación como banda experimental, NEPTUNIAN MAXIMALISM llevaron su sonido a un territorio excesivo con el que no conecté. Mis sensaciones fueron ratificadas por alguno de mis amigos teniendo mi misma opinión. La banda tiene personalidad, pero su música no es de fácil escucha para cualquiera, aún así sus seguidores tuvieron su dosis de sonidos ajenos para la mayoría de la audiencia.
HEMELBESTORMER repetían esa puesta en escena presidida por la oscuridad vista con anterioridad. Sin casi percibir la silueta de los músicos su denso y atmosférico sonido cubría la noche con un tono inquietante y misterioso. Sus graves y la repetición de armonías cabalgaban un espacio no apto para todos los oídos.
PENDEJ0! llegaban con toda su sección de vientos al completo, lo que hacía que el público volará con sus canciones a caballo entre el Stoner y los ritmos latinos El Pastuso ya ha adquirido su look casi perfecto para sus conciertos. Ataviado como un gentleman con su traje gris, desgranaba sus canciones entre carajos y un público agradecido. Pronto encontrará ese traje blanco del que me hablaba en los momentos previos a su actuación con el que deslumbrar aún más a su público. La energía desbordante de la banda era bien recibida entre la concurrencia.
THE ATOMIC BITCHWAX Bitchwax ponían el cierre a la jornada. Dos semanas antes los había visto en SonicBlast demostrando que son una banda de garantías y el el cierre de su gira europea de verano lo volvieron a corroborar.
SABADO
TANGLED HORNS iniciaban poco después del mediodía lo que iba a ser una larga jornada. Cabalgando entre el Stoner más rudo el sludge y el grunge, su gritón y voluntarioso cantante no paraba de caminar sobre el escenario como poseído, interpelando al público y hasta encaramándose en lo alto del escenario. Aunque ví prácticamente completa su actuación, no acabaron de convencerme, más teniendo en cuenta lo que venía por delante, con un montón de bandas que tenía marcadas en mi agenda, muchas para ver por primera vez.
Con solo el rato de tomarles unas fotos me di cuenta de que RONKER no eran para mi. Su agresivo sonido era menos sugerente que ir a reponer fuerzas por lo que aproveche el momento para comer tranquilamente y reponer las energías para la dura jornada que veníamos por delante.
KAMEEL resulto ser una banda bastante más interesante de lo que me podía esperar. Las dos bandas previas no me habían motivado con sus agresivas apuestas. Pero en esta ocasión sus canciones progresivas adornadas de ornamentos jazz fueron una grata sorpresa para mí. Ya me había avisado mi querido Klaus de la calidad de la banda, y sin duda, tengo que reconocer que la tienen.
SKYJOGGERS & SULA BASANA desataban la locura sideral con una larga jam inicial transitando por esos territorios cósmicos en los que tan bien se desenvuelven. Su vibrante concierto iba incrementando su intensidad según avanzaba con esos hipnóticos ritmos y sus efectos siderales. El calor apretaba pero no era un impedimento para que todos bailáramos con su hipnotismo y su fuerza. Por fin me quitaba la espina de ver en vivo a los finlandeses, y más con la compañía de Sula con el que me encontraba de nuevo en Down The Hill un año después. ¡¡¡Grandes!!!!! Uno de los mejores shows del fin de semana sin ninguna duda.
WHEEELS OF SMOKE me sorprendían gratamente con la frescura intercalada en sus riffs. Surfeando entre la psicodelia pesada con algún elemento progresivo y la crudeza del stoner más polvoriento la banda belga nos brindaba un concierto equilibrado en el que nunca había momento de distracción, ya fuera en sus pasajes más delicados como en los momentos en los que daban rienda suelta a toda su fuerza.
Eran muchas las ganas que tenía de ver a los croatas SEVEN THAT SPELLS en directo y en las primeras horas de la tarde por fin lo conseguí. Con un sabor agridulce ya que su actuación se limitó a largas jams en las que los momentos drone taladraban las cabezas de los presentes. Me pareció demasiado monótono para una banda con una solvencia contrastada. Intensos y repetitivos trataban de sumirnos en su particular agujero negro, algo que consiguieron con una pequeña parte de la audiencia. Una lástima porque son una magnífica banda, pero no me hicieron gozar con sus extensos desarrollos repetitivos más propios de un viaje astral. Sin interactuar con la audiencia se despidieron sin más.
El huracán TRAVO repetía jugada una vez más. El arrollador trio portugués había arrasado en Freak Valley unas semanas antes, y de nuevo repitió la jugada con esa psicodelia cósmica ejecutada a la velocidad de la luz y en la que el wah wah y sus distorsiones retumbaban por toda la campiña belga. Son ya unas cuantas veces las que los he visto en directo, y jamás bajan el listón, siempre exuberantes en sus diabólicos solos de guitarra, sus ritmos garageros con influencias kraut y sus arremetidas de Stoner. Los portugueses tienen una forma de afrontar sus conciertos con la que siempre conquistan a la audiencia.
FOCUS fueron el momento culmen del festival y para mí, así como el momento culmen de mi verano. Hace cuatro décadas pude ver en directo a Thijs Van Leer acompañando a Miguel Rios en España como músico de sesión, pero jamás había visto a FOCUS en concierto; Down The Hill me ofrecía esa oportunidad impensable ya para mí. No sabía el estado de forma de los dos miembros originales que quedan en la banda, su teclista y flautista Thijs Van Leer y el batería Pierre Van der Vinden, de 77 y 81 años respectivamente, pero cuando les vía en el backstage, comprendí que nos iban a alegrar la tarde. Con un caminar lento acorde con alguien de su edad, Thijs se sentaba frente a su hammond colocando los dos micrófonos que tenía sobre él. Desde el primer momento su cara denotaba felicidad y sobre todo ganas de hacer felices a todos los que allí estábamos. Tras presentarse como banda, el ritual nostálgico comenzó. Con algunos clásicos de la banda como House of The King, Silvia, Focus I y Focus III llegaba la apoteosis con su mítico tema ‘Hocus Pocus’, con la voz en perfecta forma para cantar esos estribillos más propios de un campesino tirolés, la locura se desataba entre todo el público con su flauta eln la mano y en pie frente al público. Son muchos los momentos de intensidad que llevaba vistos este verano, pero contemplar desde el foso de fotógrafos elevado sobre la estructura de la vall, a todo el auditorio bailando y cantando con caras de gozo, no tuvo precio. Ese momento supuso un subidón de adrenalina que hizo sentirme afortunado de haber vivido esa experiencia que jamás pensé que podría vivir. No recuerdo los nombres de los acompañantes en la guitarra y bajo, (a pesar de que Thijs los presentara hasta en dos ocasiones) pero su labor fue sencillamente magnífica. Supongo que con Jan Akerman a las seis cuerdas la cosa podría haber épica, pero estos chicos cumplieron su misión a la perfección con solos de guitarra que no desmerecían de los originales de sus viejas canciones. Después de cerca de una hora de actuación se retiraban del escenario para regresar unos momentos después ante la insistencia del público para interpretar tres canciones más. ante la algarabía generalizada de un público que les despidió con la mayor ovación del fin de semana.
Después del éxtasis vivido con FOCUS, HEDVIG MOLLESTAD TRIO no era lo que necesitaba. Mi curiosidad me llevo frente al escenario donde pude sentir la fuerza del trío, pero sus momentos experimentales no casaron bien con mi eufórico estado de ánimo. No obstante, hubo momentos ciertamente interesantes en una actuación que posiblemente requiería más atención por mi parte y que nos llevaba a un particular universo en el que el jazz y la experimentación dominaban la atmósfera.
Hacía tiempo que no veía en directo a los suizos MONKEY3 y siempre es un momento gratificante. La banda sigue manteniendo la forma con sus pasajes espaciales de inspiración floydianas, de igual manera que sabe cuándo apretar el acelerador de sus potentes riffs… Envueltos en humo, con algunas proyecciones y una persistente luz azul, sus nebulosas llegarán a una audiencia que se agolpaba mayoritariamente para ver si actuación., cumpliendo como lo que se espera de ellos, una de las mas destacadas heavy-psych cósmico con propulsión stoner.
Por unas cosas o por otras, nunca había visto en directo a THE BEVIS FROND, por lo que esperaba enormemente verlos por fin en directo, y Down The Hill me ofrecía esa oportunidad, así que me preparé para disfrutar finalmente de ellos. Y… ¡¡¡wow!!!, eran la banda que me imaginaba en directo. Cuatro músicos sólidos que saben a la perfección como hacer su trabajo. Ellos ponían color a la noche con sus canciones empapadas en blues, en boogie en garage, pero sobre todo en una psicodelia pesada capaz de revivir a los muertos. Llenos de magnetismo, la banda media los tiempos con un sonido potente de fácil escucha con un cierto tono vintage y un groovy irresistible. Sensacionales.
El cierre del festival llegaba a cargo de los legendarios GONG, otra banda difícil de ver en otros festivales y que sí es posible disfrutar de ella en DOWN THE HILL. La banda, ya sin la presencia del fallecido Daevid Allen arrancaba su show con un tono festivo y divertido con canciones progresivas de fácil digestión. Eran una incógnita para mí y sin duda, sonaron mejor de lo que podía esperar. Pasajes progresivos más propios de un cuento eran alternados con momentos contundentes durante su fluida actuación. Lo cierto es que goce mucho de una banda que no pensaba que pudiera ver En vivo En su parte final de espectáculo pasaron al otro lado del espejo y nos sumieron en un narcótico estado recuperando su ldo más loco y experimental.
Así acababa otro fin de semana emocionante y a la vez mi tour veraniego de festivales, en el que a mi regreso a Madrid había recorrido 16.426 kilómetros a través de España, Francia, Alemania, Luxemburgo, Bélgica, Países Bajos, Austria, Eslovenia, Croacia Italia y Portugal. Lo hacía con el mejor broche final posible, Down The Hill, un festival que visité por primera vez el pasado año, y si entonces me enamoró, a partir de este año dejará de ser un amor de verano, para convertirse en una relación duradera. Porque sus originales line-up, su recinto, el amor que pone la organización y sus visitantes, son todos como para no resistirse:, maravillosos. ¡Hasta el verano que viene Down The Hill!
Después del paréntesis del año pasado, regresaba de nuevo al festival que mas ediciones he visitado. Siempre querido para mi, SONICBLAST FEST continúa siendo un festival especial, pero su constante crecimiento me suscitaba algunas dudas teniendo en cuenta que físicamente no estaba al 100 %. Desde hacía años no me he alojado en un apartamento que me permitiera prescindir del coche para la vuelta en la noche, y en esta ocasión no necesitaba vehículo ya que, a tan solo veinte minutos de paseo desde la entrada del festival, podría tener el merecido descanso nocturno necesario para resistir a las olas de riffs del festival. Llegando a Villa Ancora el día del warm-up, aproveché la calma previa a la tormenta para chequear las instalaciones del festival. Nada había cambiado, la zona de acampada en el bosque aledaño mantenía sus escuetas duchas junto a unos lavaderos mas algún urinario móvil. En la plaza de la entrada al festival destacaba la enorme pancarta con el nombre de éste sobre una imagen de los cuatro miembros de Black Sabbath, un cuadro icónico ante el que nadie se resistía a hacerse una foto de recuerdo. La pérdida de Ozzy Osbourne hacía escasas fechas, era un acontecimiento que no podía pasarse por alto en un festival que usa tokens con la cara de Tommi Iommi y que venera a la banda de Birmingham. El recinto mantenía los dos escenarios principales juntos, así como la carpa que sirve para albergar a las bandas del final de la noche y del comienzo de cada jornada. Paseando por la playa, por los alrededores del festival y sobre todo por el paseo marítimo, era palpable la presencia de más público foráneo del que visitábamos el festival en sus primeras ediciones. Si en sus inicios el festival recibía mayoritariamente a público de Portugal y de España, ahora Sonicblast se ha convertido en un evento de referencia en el panorama europeo y recibe a visitantes de numerosas nacionalidades como evidente reflejo de su fama y crecimiento. Con el cartel de sold-out colgado y con más de 5.000 visitantes, Sonicblast se postula como uno de los festivales punteros del verano. Esa evolución se refleja también en unas apuestas novedosas en su line-up, con algunas bandas de géneros que hasta ahora habían pasado desapercibidos en ediciones anteriores. Una amplitud de horizontes que no es completamente bien vista por aquellos que vieron nacer al festival y se bañaron en la mítica piscina de la localidad de Moledo. Esto se traduce en que la movilidad en el recinto durante los conciertos se torna más difícil y especialmente para alguien como yo, que tiene que estar completamente pendiente de los horarios para poder acceder al photo-pit. Teniendo en cuenta que llegaba a Sonicblast tras haber visitado cuatro festivales en el último mes. Esta aglomeración de gente me añadía un mayor estrés a la hora de cubrir todos los conciertos y lo que acontecía en el festival como a diferencia de lo vivido en las semanas anteriores. El agobio por la falta de movilidad y lugares para descansar hizo que mi disfrute en esta edición se viera algo empañado. Por otro lado con un line-up en el que a la mayor parte de las bandas las había visto meses o semanas antes y alguna de ellas en múltiples ocasiones, tenía una serie de bandas marcas en mi agenda, y tristemente por la intempestiva hora de sus actuaciones, me fue imposible asistir a sus shows, algo que me frustra, pero que he de asumir. Esta sensación personal era compartida por numerosos amigos y conocidos que se veían en las mismas circunstancias, con horarios demasiado tardíos. Un festival debe de ser un momento de fiesta y diversión, y ésta no es completa cuando no puedes cumplir tus objetivos y ver a tus bandas favoritas en unas condiciones cuando menos aceptables. Así las cosas, la edición 2025 del festival portugués me planteó serias dudas emocionales sobre el esfuerzo para poder hacer un trabajo digno recogiendo lo que allí acontezca y que esa sea una aventura positiva y gratificante para mí. Me queda una reflexión sobre ello que llegará en su momento. En el interior del recinto la zona de comidas contaba con algún elemento más que en las pasadas ediciones, pero seguramente los asistentes agradecerían una mayor oferta que evite largas colas para poder tener la comida. Si noté una mayor agilidad en las barras de bebida, pero siempre hay momentos críticos en los que todos aprovechamos para el avituallamiento y ahí es donde llegan las demoras. Si en el resto de festivales tengo la facilidad para moverme por todo el recinto, la expectación que despierta el festival hace que un numeroso grupo de medios esté acreditado, lo que nos lleva a que la zona de Backstage sea un espacio prohibido, y que solo sea posible hacer fotos las tres primeras canciones. Todo un calvario para mi hacerme hueco entre la multitud para salir de allí, ya que la aglomeración de gente hace que resulte difícil la tarea de salir varias decenas de fotógrafos con sus respectivas bolsas y equipos interrumpiendo la diversión de la gente que está viviendo a sus bandas favoritas. Esta y alguna otra circunstancia impidió que tomara videos de ninguna banda y solo me limitara a tomar pequeños clips para la edición del aftermovie del festival. Lo siento, pero me fue imposible gestionar esa circunstancia para ofrecer a mis lectores y seguidores unos videos con un mínimo de calidad. La intensidad de Sonicblast es superior a la de la gran mayoría de festivales de la escena europea, tanto por la fogosidad y juventud de su público, como por su extensa oferta musical. Teniendo en cuenta que mis médicos me habían prescrito que no hiciera esfuerzos físicos, esto chocaba con mis ganas de vivir intensamente el festival para no perderme detalle y poder transmitir lo acontecido a todos vosotros, sobre todo con un elenco de bandas que exploraban territorios no habituales en el festival y que requerían cuando menos, mi atención. Pero Sonicblast también posee otras cosas que lo hacen especial. Poder relajarte en las mañanas en la playa aledaña (si la resaca te lo permite), disfrutar de la amplia y económica gastronomía local, y sobre todo, poder disfrutar con multitud de gente que conoces y que te es afín; y después de una década viniendo al festival, eso no tiene precio. La gran cantidad de gente que me saluda, unos conocidos, otros no, pero siempre con la mejor actitud hacia mi. Gracias a todos, y siento no haber podido compartir mas momentos con algunos de vosotros.
MIÉRCOLES
Así las cosas, tras una buena cena llegaba al recinto con la actuación de OVERCROOKS ya comenzada. La banda no me motivaba demasiado así que tras mi ausencia en el festival el pasado año, dediqué el tiempo a saludar a los múltiples conocidos y amigos con los que me encontré en el camino.
Mis queridos DAILY THOMPSON por fin podían vivir la experiencia de tocar en Portugal. Tuve un rencuentro con ellos una vez mas. Había compartido el Freak valley y una semana después tocaron en Blackdoor Music Fest y ahora de nuevo nuestros caminos se cruzaban. Con la carpa abarrotada de gente haciendo difícil la movilidad por el recinto, el trio de Dortmunt mostraba su habitual energía. Su bajista Mephi, a pesar del cansancio, mantenía esa sonrisa en su cara celebrando cada headbanging;, ese buen rollo se traducía en el jubilo de los presentes. Un buen comienzo para medir la temperatura de un público con muchas ganas de pasárselo bien.
Los californianos CASTLE RAT ofrecían su primera actuación en el festival , ya que todavía volverían al segundo escenario en la jornada posterior. Su colorista y magnífica puesta en escena con un estandarte presidiendo el escenario y la banda perfectamente maquillada, presagiaban un show tan épico como su música. Su sonido era como me había transmitido su ultimo disco; si bien musicalmente no aportan grandes novedades, estos chicos saben ejecutar a la perfección ese sonido de heavy-rock vintage con tintes teatrales. Hicieron lo que todos esperábamos de ellos calentando la noche portuguesa.
Había llegado mi hora y no me quedé a la pinchada de Mario y Carlos (heavy brothers dj’s y me encaminé por las pasarelas a mi apartamento para un merecido descanso.
JUEVES
El día amanecía con la niebla cubriendo la playa y el paseo marítimo, mientras solo los valientes surfistas se metían en el agua. (¡que valor y que pasión!). La temperatura se mostraba mas baja que el día anterior por lo que un pantalón largo sería mi opción durante el día.
Prescindiendo de las actuaciones de CAPELLA MORTUARIA y BOW, HOOVIERIII fueron mi primera banda de la jornada. Una actuación al comienzo de la tarde en el escenario principal que solventaron con buenas dosis de psicodelia ácida y alternancia de voces cumpliendo mis expectativas. Seguramente en otro horario hubiera podido disfrutar con mayor intensidad de ellos.
SPOON BENDERS eran unos desconocidos para mi, pero desde sus primeros riffs me parecieron una banda interesante. Mi sorpresa llegó cuando al enfocar mi objetivo a su batería, este no era otro de Mike Amster, con el que había estado días antes en Croacia acompañando a Brant Bjork. El batería de Nebula y Mondo Generator (entre otros), ya me brindaba un punto de garantía que se vio refrendado con una actuación solvente en la que la psicodelia se vestía de garage rock entre ecos alternativos. La primera sorpresa del fin de semana.
El escenario principal recibía a los noruegos SLOMOSA, una banda con la que todos los años coincido varias veces y que sé que siempre dan su mejor versión (parece que no tienen otra). Poniendo patas arriba el recinto, el cuarteto descargaba su ‘tundra rock’ con la solvencia de una banda veterana. A pesar de su juventud, estos chicos no dejan de tocar, y eso se nota en cada una de sus ardientes actuaciones. Sus melodías y su Stoner rock de manual, hacen que cada concierto suyo esa una fiesta por todo lo alto, y una vez más en Portugal dieron la cara sin guardarse nada. Sobresalientes en su papel, desataron la locura entre sus mas fieles seguidores y también entre la mayoría de una audiencia que gozaba al ritmos de sus riffs y sus pegadizas y bailongas canciones.
No sabía quienes eran DITZ, pero cuando vi a su cantante salir al escenario con un vestido de flores intuí que íbamos a tener momentos intensos y divertidos. Solo tardó unos segundos en desatar la locura saltando en la primera canción entre el público cantando mientras surfeaba sobre las cabezas de una audiencia excitado. Punk rock británico sin concesiones, pero que no me motiva demasiado, por lo que tras las fotos me alejé del escenario. Ver a su cantante encaramado a la estructura del escenario y los constantes pogos no eran plato de mi gusto y a continuación era el turno de EARTHLESS, por lo que tenía que ponerme en situación.
Durante la prueba de sonido puede saludar a Isaiah, el que como siempre se mostró cariñoso y afectuoso conmigo preguntándome antes que nada por mi estado de salud. Seguramente todos conocerán su talante como músico, pero su calidad como persona es incluso mayor que su talento. El trio de San Diego interpretaba su álbum ‘Sonic Prayer’ en conmemoración del 20 aniversario de su publicación, y lo hacía dejando patente una vez más que son una banda que juega en otra liga. Inmensos y emotivos, con su potente base rítmica, Isaiah se dejaba el alma en cada acorde, en cada nota, en cada solo. Solo tienes que ver la cara de un músico cuando entra en trance y lo único importante es plasmar en cada una de sus canciones lo más profundo de su creatividad. Su hora de actuación acabó siendo épica una vez más. ¡¡¡Larga vida a Earthless!!
La noche caía y KING WOMAN tomaban el segundo escenario. Solo pude ver a la banda de lejos ya que me despisté charlando con amigos y ya no pude acceder al foso para hacerles fotos, por lo que me tomé su actuación como un pequeño break, aún así, desde el escenario me llegaban algunas señales que podían hacerme pensar que hubiera merecido la pena prestarles más atención, pero ciertamente es imposible ver todos los conciertos .
La noche había caído y el escenario principal se preparaba para poner la sintonía a la oscuridad. AMENRA no son una banda de mi estilo preferido, pero en el par de ocasiones que los había visto previamente, me habían sorprendido por su capacidad para crear esas atmósferas desgarradoras y depresivas con su cantante entre tinieblas dando la espalda al público. En esta ocasión venían acompañados por Amy, de YEAR OF COBRA, que no desentonó en el esquema de la banda. Los belgas son una de las bandas destacadas de la escena del post-metal y lo dejaron patente una vez mas. Puedo decir que hubo grandes momentos de disfrute con sus deprimentes canciones.
FU MANCHU eran uno de los platos fuertes de la jornada, y eso se notaba con un poder magnético con el que atrajeron a todo el público frente al escenario. Si bien AMENRA son ídolos para muchos, otra parte de la audiencia no gusta de su oscuridad y de su desgarradora melancolía, pero FU MANCHÚ si jugaban en su terreno y eso se notaba en la excitación de un recinto abarrotado en esos momentos. Seguramente los americanos fueron una de las bandas que mas público concentraron junto a ellos durante su actuación, saliendo ovacionados por una audiencia que había gozado con sus potentes riffs. La banda se mostraba en plena forma ofreciendo un concierto monumental que fue recibido con júbilo por un público exultante. Otros de los triunfadores de la jornada.
Mi cuerpo estaba pasándome factura por lo que decidí que el día había concluido para mi con la enorme tristeza de no poder ver a HEAVY TRIP, la que seguramente era mi banda mas deseada de todo el fin de semana, pero la intempestiva hora de su actuación hacia necesario que prescindiera de de sus concierto reservando mis fuerzas para lo que estaba por llegar en las dos jornadas siguiente. Con sensaciones encontradas de camino a mi apartamento reflexionaba sobre lo estresante que había sido el día para mi, y necesariamente tenía que plantearme las cosas con más calma para que mi cuerpo aguatara el resto del fin de semana. Un festival es una carrera de larga distancia y no puedes gastar tus fuerzas a las primeras de cambio ya que sino, será imposible llegar a la meta.
VIERNES
A los japoneses TOYO les había visto el fin de semana anterior en KRACH AM BACH y no quería perdérmelos, por lo que fui al recinto a primera ahora donde me encontré en el mismo a más gente de la esperada. Desconocidos para la mayoría, los japoneses ofrecían sus melodías almibaradas en esa psicodelia exótica tan complaciente, pero también dejaban claro que se podía poner serios y golpear con sorprendentes riffs con los que acabaron por convencer a los presentes. Su actuación tuvo una mejor actitud y contundencia que la mostrada siete días antes en tierras alemanas.
NAGASAKI SUNRISE salían al escenario con el descaro del metal más rancio y frenético. En una actuación de alto voltaje con demasiadas poses, su speed y thrash metal, hacía las delicias de unos pocos pero al igual que para la mayoría, no eran para mí. Que pena que no hubieran intercambiado su horario con HEAVY TRIP.
Los portugueses SUNFLOWERS desplegaban su frescura garage rock psicodélico poniendo a la concurrencia a bailar. Los recordaba como una banda solvente, pero aquí me sorprendieron con una fuerza inusitada bien recibida por los que no hacían pereza por iniciar la jornada. No se si son una banda para abrir en el escenario principal, pero probablemente eso despertó mas interés entre el público.
El recinto se iba poblando de gente y sobre todo de público ataviado con gorros rojos. Inequívoca señal que los destroyers belgas GNOME iban a comenzar su actuación. En un par de ocasiones había visto su potente directo, y tenía claro que con el público de Sonicblast iban a triunfar, como así fue. La locura se desataba entre pogos y crowdsurfing de un público gozoso con las pegadizas canciones del trio. Me emplacé para verme con Egon, su batería, al cual conozco de sus tiempos en Temple Fang, pero finalmente no pudimos encontrarnos, aunque por sorpresa me lo encontré como asistente a Down The Hill, donde nos resarcimos y pudimos charlar amistosamente. GNOME siguen su carrera ascendente teniendo cada día más protagonismo en la escena como una banda imprescindible para subir la temperatura de la fiesta.
Otra de las apuestas novedosas del festival era EMMA RUTH RUNDLE. La cantautora de dark-folk ofrecía un show intimista que por momentos desconcertaba al personal. Su innegable calidad conseguía que viera algo a lo que no estoy acostumbrado en Sonicblast, y es al público en absoluto silencio escuchando el concierto y mandando callar a los que charlaban. Un hecho insólito que da fe del carisma y talento de una gran artista, que en un territorio que no era el suyo salió airosa con una actuación emotiva en la que no dejaba ver su rostro inclinado hacia las cuerdas de su guitarra. Ese solitario instrumento y su cautivadora voz pusieron la pausa en un festival ruidoso por naturaleza. Nunca vi en diez años visitando el festival una actuación en la que el público guardara tanto respeto a un artista manteniendo su boca en completo silencio. ¡Bravo!, es una señal de que su show caló, al menos en una gran parte del auditorio.
CHALK aparecían en el cartel como ese elemento extraño que te hace pensar, ¿Qué hace esta banda aquí? Una de las apuestas del nuevo rumbo que parece tomar el festival. New wave y electrónica en un lugar y en un horario que no deberían ser el suyo. No entiendo este tipo de banda tocando en un festival como Sonicblast, pero….
MY SLEEPING KARMA ponían la magia y la emotividad en otra actuación sobresaliente. Sus meditativos desarrollos a caballo entre el post-rock y la psicodelia meditativa siempre han sido bien recibidos en las playas del norte de Portugal y una vez mas se repitió la liturgia. Con unas luces más sugerentes que las bandas previas, el inicial abrazo de los miembros de la banda antes de su actuación era el protocolario trance de bienvenida a un nuevo sueño devocional. Era la tercera vez que veía a la banda este año, y como siempre me ha sucedido, fue otro show apoteósico. He de decir, y se lo comentaba a Seppi tras su actuación, que la comunión y magia que tienen con el público en su Alemania natal es algo diferente a cuando el público es otro. Los alemanes presentes saben de lo que hablo, porque MY SLEEPING KARMA seguramente es la banda más querida en su país y cada una de sus actuaciones es una ceremonia mística en la que los riffs rugosos también tienen presencia, y eso los hace especiales. No obstante Matte me transmitía la alegría que siempre le produce tocar en Sonicblast, un lugar que han visitado en numerosas ocasiones, y en el que siempre son fantásticamente recibidos por un público que los adora. Eso se nota en su brillante y emotiva actuación.
Las leyendas suecas WITCHCRAFT se estrenaban en el festival con mucha expectación de un público que por primera vez los podía ver allí. Volvía a ser una incógnita y no tenía muchas esperanzas depositadas en su actuación. Mis dos conciertos anteriores tras su regreso habían sido decepcionantes. No sabía que músicos lo acompañarían, pero cuando ví a Jussi a la batería y a su novia al bajo, me quedé tranquilo, porque son dos músicos solventes que ayudarían a Magnus con sus carencias. Su salida al escenario con una sonrisa me hizo pensar que esta vez sería diferente. Él es un tipo particular, con sus rarezas, y bueno, aparte de abroncar al público por no saberse la letra de una de sus canciones, mantuvo el tipo con una actuación en la que hubo algunas carencias en la voz, si, pero que fue mejor que mis veces previas. El Proto-doom de la vieja escuela, como lo habíamos conocido en sus comienzos inundó de oscuridad y sonidos épicos el recinto de Sonicblast. Mejor de lo que podría prever especialemnte por el talante de su líder sobre el escenario, con mayor entusiasmo y acitutud que en sus anteriores conciertos.
Otra de las bandas que desentonaban en la presente edición del festival eran DAME AREA y su electrónica. Otros de los que prescindí mientras charlaba con los chicos de MY SLEEPING KARMA con los que me une una amistad desde hace años.
Había prometido a mi amigo Caspar, el guitarra de DAEVAR que, a pesar de la tardía hora de su actuación, trataría de estar presente, y si, lo conseguí. Hace años que lo conozco y sabía de la ilusión que le hacía tocar en Sonicblast, y por fin ese momento había llegado, y no quería defraudarle con mi ausencia. DAEVAR, llegaban relajados al festival tras haber tenido unos días de descanso por tierras portuguesas, y venían dispuestos a darlo todo. El trio de Colonia es otra de esas bandas que poco a poco van adquiriendo un mayor protagonismo en la escena doom, y en su actuación con una carpa repleta de gente, corroboraron el porqué. Impulsados por esta impactante combinación de guitarra y bajo y por la ensoñadora voz de Pardis, el trio de Colonianos atrapó entre sus nebulosos y lentos riffs en una liturgia ocultista llena de alicientes. Contundencia, y ese carácter grunge que ya mostraron desde sus inicios invocaron a las tinieblas en la madrugada portuguesa.
SÁBADO
En esta bacanal de horarios y bandas los italianos MESSA abrían la última jornada a las 15,30 bajo un sol importante. Seguramente no era la mejor hora para su doom melódico, pero la banda tuvo gran poder de atracción consiguiendo que un numeroso público desafiara el calor para ver su actuación acercándose al escenario principal. La banda dejó claro que su evolución sigue siendo positiva con un show impecable en el que dejaron muestras de toda calidad que atesoran, dando el pistoletazo de salida a la jornada por todo lo alto. La sensibilidad de su tímida cantante y la guitarra de Albert hacían que los italianos se confirmaran como una banda a respetar gracias a su compacto y a la vez, melódico sonido. Posiblemente alguien echará en falta un poco mas de actitud ya que con algo mas de performance la banda podría romper esquemas, pero ellos son así, interpretan sus canciones sin mucha interacción con el público, pero al menos lo hacen genial.
Sin demoras, THE ATOMIC BITCHWAX, otros de los habituales del festival, hacían lo que mejor saben hacer. Poniendo el recinto patas arriba los californianos eran un perfecto termómetro para medir la temperatura y la intensidad del festival. Siempre bien recibidos, estos chicos nunca defraudan con sus riffs ardientes y su energía desbordante acompañados por un público que coreaba sus canciones entre bailes y headbanging.
Eran la las cinco y media y KING BUFFALO tomaban el relevo en el escenario principal. En su anterior visita ya tocaron en medio de la tarde pero de nuevo el descontrol de horarios le situaba en un lugar que seguramente no merecen. Sean, Scott y Dan no tienen ya nada que demostrar a estas alturas, y así lo dejaron patente en una nueva actuación en la que sus hechizantes melodías shoegaze y esos ritmos hipnóticos se engrosaban con poderosos riffs en un concierto en el que se mostraron quizás algo más pesados de lo habitual, algo que fue bien recibido por la audiencia. Sus trances sonoros se alternaban con canciones en la que el Stoner conquistaba a un público entregado en esta particular odisea cósmica, soberbios como siempre. Sean abría la actuación requiriendo la presencia del personal de seguridad ya que una chica en el público había tenido una lipotimia, ante lo cual el personal de inmediato procedió a su evacuación para que se recuperara. Esto forma parte de Sonicblast, un festival que se vive con intensidad y que en momentos de calor, el agobio de la multitud nos lleva a presenciar estos episodios como éste con una mayor frecuencia que en otros festivales.
Los canadienses DEAD GHOSTS eran otra banda desconocida para mi pero la frescura de su garage rock y su saxofonista pusieron a bailar al personal con canciones sencillas y divertidas. Fueron un perfecto break para la espera de la contundencia doom que llegaba a continuación de manos de MONOLORD.
Desde hace un tiempo, el trio sueco había incorporado para sus conciertos a su formación como segunda guitarra y sintetizadores al reputado Per Wiberg (Katchamka, Spiritual Beggars, Opeth…), y como había podido comprobar unas semanas antes en BEARSTONE su incorporación le daba un plus a la banda. Pocas dudas hay de la solvencia y contundencia de MONOLORD en directo, una banda con la que no termino de caer rendido a su propuesta, esos riffs doom interminables que no parecen de arrancar, afortunadamente se compensan con esos momentos melódicos en los que la voz de Thomas baja un poco las revoluciones de la banda poniendo la magia. Para sus múltiples adeptos. Esto no es un problema, y más al descomunal volumen al que tocó la banda. Como le comentaba unos días después a Mika en Hoflarm donde los vi de nuevo, y donde pude charlar distendidamente con él, la presencia de Per hace que la banda pueda ofrecer otra visión diferente para los que no buscamos solamente riffs lentos y plomizos. Espero que en su próximo disco esto se pueda traducir en canciones más versátiles porque lo cierto es que de calidad y fuerza andan sobrados. Uno de los conciertos más aclamados por la mayoría de un publico que ama a la banda.
La embestida de MONOLORD era seguida en el segundo escenario por el duo PATRIARCHY, una banda de Los Ángeles que llegaba con una cierta reputación entre parte del público pero que me resultó absolutamente prescindible. Mucha energía, mucho sampler, momentos industriales y un sonido que hizo que me alejara del escenario para compartir las últimas charlas con numerosos amigos y conocidos.
Musicalmente el festival había concluido para mi, pero no obstante me quedé a presenciar la actuación de otras dos bandas que no me resultaban nada atractivas, pero que ocupaban un lugar de honor en el cartel del festival, engrosando su ecléctico line-up.
La reputación de CIRCLE JERKS con Joey Castillo (QOTSA, Danzing o Eagles of the Death Metal) y su cantante Keith Morris (Black Flag) hacían que el público esperara ansioso su actuación. El hardcore no un estilo que me guste y las continuas charlas de Keith cortando las canciones, rompían ese ritmo frenético y agresivo que se le espera a la banda. Aún así, muchos gozaron su actuación. A veces los nombres pesan más que la propuesta musical, que con todos mis respetos, en esta ocasión no estuvo al nivel del festival, aunque si de una parte de la audiencia que daba rienda suelta a su violencia con constantes pits, dando un enorme trabajo al personal de seguridad que no daba abasto recibiendo a gente que llegaba surfeando a la valla junto a escenario.
Otra banda con gran reputación en estos momentos, pero irrelevante para mi, eran los bielorrusos MOLCHAT DOMA. Siempre trato de prestar atención a este tipo de bandas que viene precedidas por una gran hipe entre la audiencia y que no están en mi radar musical. El rojo presidia una actuación oscura de post-punk con elementos de rock gótico y exceso de sintetizadores, el único acompañamiento a la calidad de la sugerente voz de su cantante. Si, vale, no suenan mal, pero creo que no son una banda para tocar en un festival como Sonicblast. No siendo un plato que yo pondría en mi mesa, el trio me pareció solvente pero para tocar en otro tipo de eventos, y no en uno en el que el rock pesado, el Stoner, el doom y la psicodelia son los estilos mayoritarios de sus asistentes.
Ya no había tiempo para más, quedaban por tocar DOPETHRONE, otra banda que no me gusta y que he visto en varias ocasiones, CASTLE RAT, a los que había visto en la jornada del viernes, y como punto final mis queridos VINNUN SABBATHI, con un comienzo de actuación previsto para las 3,25 de la mañana. ¿Quién llega a esas horas en condiciones si no es tras la ingesta de drogas estimulantes?, yo no. Ya les había avisado a los miembros de la banda que sería difícil mi presencia durante su performance, pero afortunadamente unos días después, los vería actuar en Hoflarm, donde con un horario más racional podría verles tranquilamente, por lo que di por concluido el festival para mi. Los mexicanos me habían traído una botella de mescal desde Mexico, regalo que degustaré gustoso en cuanto pueda, ¡gracias chicos!!
El enorme esfuerzo que me ha supuesto este año mantener el tipo hace que me plantee como gestionar esto, ya que aparte de cubrir los festivales, necesito divertirme en ellos, y cuando hay tantos elementos que restan mi gozo, la balanza se desequilibra. Esta ha sido para mi la edición más dura del Sonicblast de la decena de ediciones en las que he estado, el festival ha crecido exponencialmente gracias al buen trabajo de Ricardo y Telma, pero con mi salud mermada, no me resulta tan gratificante como lo ha sido durante todos estos años en los que he gozado enormemente de mi obligada visita al norte de Portugal. Si ha eso unimos la disparidad del line-up de las últimas ediciones hace que necesariamente deba plantearme como gestionar esto. Veremos….
En cualquier caso, al margen de mis cuestiones personales, de la masificación, de la disparidad de su line-up SONICBLAST en su 13 edición, fue una fiesta por todo lo alto en la que me pude encontrar con cientos y cientos de amigos y conocidos que siempre gratifican mi alma. Aunque el festival ha crecido y consagrado como un referente absoluto de la escena europea espero que la infraestructura y condiciones mejoren para asumir toda esa demanda de público que cada año puebla masivamente la costa norte portuguesa para vivir una experiencia única y que reclama algo más de comodidad para sobrevivir este intenso pero maravilloso festival.