Reseña: MOTORPSYCHO.- ‘Kingdom of Oblivion’

Si hay una banda en la escena contemporánea capaz de crear albúmes fascinantes, esos son los noruegos MOTORPSYCHO. Tras el fin de la trilogía que supuso la publicación de ‘THE TOWER’, ‘THE CRUCIBLE’ y ‘THE ALL IS ONE’ y en activo desde los 90’s, el trio noruego no se duerme en los laureles, y como tantas bandas, suple la ausencia de actuaciones en directo para publicar un nuevo álbum doble. ‘KINGDOM OF OBLIVION’ fue grabado en parte en las mismas sesiones que ‘THE ALL IS ONE’ en Black Box Studio en Francia y en parte en un estudio local en Trondheim. Surgiendo de material que no encajaba en su último álbum, han tratado de crear un álbum pesado en que la psicodelia y lo progresivo tiene un peso importante. Coloreando sus riffs de distintas influencias a las que ya nos tienen acostumbrados nos sacan de la rutina. Si la banda nació de guitarras crujientes, bajos rugientes y el puro caos de los tambores desquiciados, con su experiencia y maestría, consiguen construir un trabajo creativo, como solo ellos saben hacer. Melodías de ensueño junto a riffs que te rebanan el alma porque son, una banda increíble que compone álbumes increíbles. ‘KINGDOM OF OBLIVION’ se suma a la interminable lista de discos de los de Tromheim con los que deleitarnos una y otra vez. Escribir sobre un álbum de MOTORPSYCHO puede ser la tarea más fácil del mundo, ellos siempre ofrecen suficientes alicientes para que cada una de sus canciones se llene de texturas que hacen que tengamos como un regalo para los sentidos. Sus improvisaciones por muy primarias que parezcan, son aparcadas hasta encontrar el momento de pulirlas para que tengan sentido. Con la habilidad para hacer que la oyente nunca sepa el camino que va a llevar cada canción, la riqueza compositiva de sus temas hace que cada uno de ellos, ofrezca distintas alternativas. Eso queda patente en la distribución de las canciones en el álbum, con unos primeros temas más crudos, y una segunda parte del álbum, más elaborada y melódica. Esto no significa que pierdan un ápice de pesadez y fuerza, en esta nueva entrega, no existen artificios. Una vez más, MOTORPSYCHO, siguen dejando patente que están en un estrato superior a la mayoría de las bandas contemporáneas, los noruegos juegan en otra división, solo apta para los elegidos. ¡Disfruta!.

Un ritmo pegadizo, y vibraciones llegadas de los 70’s nos invitan a sumergirnos en ‘The Waning Pt.1 & 2’. La canción se sustenta en unos tambores poderosos y una voz melodiosa que parece mirar al pasado, pero aportando un tono de optimismo. El equilibrio perfecto entre pesadez y buenas melodías con elementos de hard-progresivo en sus genes en la primera parte. La segunda parte del tema nos lleva a un escenario más psicodélico en el que los noruegos saben meter sus ácidas guitarras en el momento justo.

Instalados en esas reverberaciones progresivas, ‘Kingdom Of Oblivion’ se muestra turbio y oscilante. Con un carácter más áspero la canción vuelve a ofrecernos pasajes melódicos flotando entre la pesadez de sus riffs. El legado de Yes aparece de soslayo para ofrecer un corte, que sin ser espectacular brilla por si mismo.  

‘Lady May 1’ se presenta con una aspecto más folk y oscuro. La pusa de sus acordes nos relaja tras la embestida de las dos primeras canciones del álbum. El lado más dulce de la banda aflora aquí con gran encanto.

En un escenario más propio de Sabbath los primeros riffs de ‘The United Debased’ hacen presagiar que veremos la versión más pesada deMOTORPSYCHO. Y si bien, vuelven a ofrecer un sonido plomizo y grave, las celestiales voces nos van introduciendo en una atmósfera psico-progresiva que muta constantemente. Nunca sabes por donde transcurrirá el camino de la canción y aquí no iba a ser de otra forma. Nueve minutos suelen dar de mucho a cualquier banda, pero para el trio, es todo un filón temporal en el que ofrecer todo su potencial. Con momentos Jethro Tull, melodías progresivas, y riff de puro hard rock crudo y oscuro el tema ofrece su versión más pesada.

Una lenta y silenciosa introducción ambientalnos rompe los esquemas en ‘The Watcher (featuring The Crimson Eye). Un misterioso tema con ecos floydianoscon múltiples efectos, que no parece explotar nunca. La verdad, en el fondo es el corte que menos me aporta de todo el álbum, prescindible.

‘Dreamkiller’ parte de una introducción experimental, para introducirnos en el lado más experimental de la banda. Riffs crudos y persistentes arropados por una densa y nebulosa instrumentación psico-progresiva que evoluciona a momentos de gran épica. Tras los habituales solos incisivos en tema se diluye lentamente.

A modo de interludio, los acordes acústicos de ‘Atet’ son como una breve parada en el camino.

‘At Empire’s End’ nos devuelve al escenario en el que mejor se desenvuelven. Hard progresivo contemporáneo con muchos ecos del pasado, pero con su seña de identidad intacta. Con pasajes suaves y melodiosos que se inclinan a una atmósfera más psicodélica, el tema conjuga acordes acústicos con guitarras afiladas y profundas en un ejercicio compositivo monumental pero lo suficientemente atractivo para engancharnos a su sonido. Un placido paseo por un gratificante espacio sonoro que solo bandas así son capaces de crear. Una de las mejores canciones del álbum.

Nuevamente retomando pasajes folk acústicos, ‘The Hunt’ se nutre de sinfonismo con la característica voz de inclinación YES, que hace que parezca que hemos vuelvo al rock sinfónico de los 70’s. Sinfonismo reconfortante lleno de buenas armonías y un carácter oscilante.

‘After The Fair’ es un nuevo interludio acústico de breve duración.

‘The Transmutation Of Cosmoctopus Lurker’ se erige como la canción más larga del álbum con sus diez épicos minutos. Naciendo de una atmósfera oscura y pesada, el tema retumba entre efluvios lisérgicos, para precipitarse en un brioso torrente sónico. Melodioso en lo vocal, pero salvaje e indómito en su instrumentación, el tema surca mil colinas con una vegetación varia en su desarrollo. Guitarras que se desangran, tambores atronadores y la suficiente habilidad para acoplar sonidos psico-progresivos, hacen que el tema se convierta en una orgía de sonidos que nos aturden y gratifican por igual. La experimentación al poder. No cabe duda, de que diez minutos de MOTORPSYCHO dan para mucho.

‘Cormorant’ cierra esta versátil y brillante álbum con un epílogo suave y progresivo que supone todo un bálsamo al torrente de emociones del resto de las canciones. El lado más sensual vuelve a aflorar en el tema que pone el cierre a otro gran trabajo de una banda, que no deja de sorprendernos nunca.

Motorpsycho

Stickman Records

Reseña: RING VAN MÖBIUS .- ‘The 3rd Majesty’

El trío noruego RING VAN MÖBIUS lo ha vuelto a hacer. Si con su álbum debut ya nos sorprendieron con su sonido hard-progresivo mas propio de primeros de los 70’s, con éste, su segundo álbum ‘THE 3RD MAJESTY’ nos dejan claro que se han quedado allí. Estamos ante un gratificante viaje en el tiempo para los amantes del rock progresivo más auténtico, sin matices. Si bien muchas bandas tomas elementos del pasado para construir su música con elementos del siglo XXI, los noruegos suenan completamente vintage, como si el tiempo no hubiera pasado. El sonido de bandas como VAN DER GRAAF GENERATOR, EMERSON LAKE & PALMER, ATOMIC ROOSTER o cualquiera de la prolífica escena progresiva italiana de los 70’s se ve claramente reflejada en su nuevo álbum. Bajo ese ambiente retro que crea su teclista entre hammond, fender Rhodes y moog, los temas juegan con mil meandros pasando por espacios de furia y locura instrumental y reposando a la vez en prados sinfónicos. Siempre bajo una fuerte instrumentación las voces y coros aparecen con mesura, pero siempre aportando a cada tema, bien sea en los momentos más intensos o arrullándonos en los pasajes más acolchados. Sin duda, estos chicos saben hacer bien su trabajo y tiene las ideas claras de lo que quieren. Cualquier auténtico fan del rock progresivo puede sentirse de enhorabuena con este nuevo álbum de una banda que sigue prescindiendo de la guitarra, y lo cierto que con la habilidad y maestría que tiene para crean sus composiciones, nadie la va a echar en falta. Estamos ante un álbum tortuoso, complicado incluso en su instrumentación en algún momento, pero RING VAN MÖEBIUS son tres músicos lo suficientemente hábiles como para darnos una de cal y otra de arena, zarandeándonos con sus canciones y llevándonos a los instantes más gloriosos de hard-progresivo. Confiemos en que la energía les dure mucho tiempo y sigan ofreciéndonos maravillas como ‘THE 3RD MAJESTY’, un álbum que en cada nueva escucha te va a aportar un aliciente nuevo, lo que da muestra de toda su grandeza.

El álbum está disponible vía Apollon Records, y RING VAN MÖBIUS son: Thor Erik Helgesen (Voces, Hammond Organ L100, Fender Rhodes, Clavinet D6, Moog Satellite y Korg MS20),  Håvard Rasmussen (Fender Bass VI y efectos) y Dag Olav Husås; (batería, timbales, percusión y efectos).

El álbum abre con una suite con siete movimientos como su propio nombre indica. ‘The Seven Movements Of The Third Majesty’. Veintidós minutos llenos de épica en los que el órgano comanda los desvaríos vocales y las melodías. Oscilante, cambiante y siempre ofreciendo giros dentro su ecléctica apuesta. El tema camina por una senda pastoral en la que la experimentación encuentra el escenario perfecto. Los elementos del hard-progresivo rezuman de cada pasaje entre briosos tambores y un bajo algo más comedido. Del ímpetu inicial, la segunda parte reposa en suaves atmósferas melódicas en las que la banda se muestra más accesible en su sonido. Incorporando envolventes efectos el tema coquetea con espacios más psicodélicos si salirse de los cánones progresivos.  Primando lo melódico sobre lo dinámico en la parte central el tema retoma la fuerza entre los vibrantes tambores y un sonido que se engrandece majestuosos. Oscuro e inquietante por momentos, los pasajes me recuerdan por momento de John Lord. Aquí los histriónicos pasajes se vuelven más turbios y desesperados con las voces atormentadas creando esa atmósfera inquietante. Con momentos más teatrales el tema avanza con frenesí hasta sucumbir a espacios EL&P envuelto en oscuras’ nebulosas.

Illuminati’ un tema en general más sosegado se deja llevar por un sonido mas propio de Gentle Giant. Voces susurrantes y el penetrante órgano surgiendo del silencio mantiene el espíritu pastoral. Aquí encontramos un mayor protagonismo del sonido del bajo, eclipsado en la suite anterior.

Desde el sinfonismo clásico ‘Distant sphere’ mantiene el espíritu litúrgico, con un sonido más propio de una catedral gótica. Tras unos momentos en los que nuevamente el bajo toma el protagonismo sobre el silencio, las hostilidades de desatan. Pesados e incisivos los noruegos golpean con fuerza creando una gruesa e inquietante atmósfera. Rasgueos de teclas crean el caos amenazante alejándose de lo pastoral para dejarse llevar por las tinieblas en un vendaval esquizofrénico. Momentos de intensidad que dejan espacio a un sonido más clásico sobre una estructura oscilante que coquetea con el silencio y los efectos de los sintetizadores. Aquí son constantes los arrebatos de furia. Es como si el tema se atascara elevándose y descendiendo a los susurros con ausencia de voces.

Cerrando el álbum ‘The Möbius ring’ parte de una poderosa línea de bajo, para envolvernos en un espacio hard-progresivo de libro. Siguiendo el manual, la banda incorpora profundas voces que acompañan a los intrincados desarrollos instrumentales. Un sonido mas ortodoxo y majestuoso que hace honor al nombre del álbum y a la propia banda. Sus nueve minutos son un espacio para el deleite de los mas puristas del género.

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Reseña: KING GORM.- “King Gorm”

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Album debut de la nueva banda del guitarra de OLD MAN WIZARD, Francis Roberts. Nueve temas de heavy-progresivo que son ejecutados bajo frenéticos ritmos que se sustentan en unos prodigiosos teclados.  Canciones que evocan cuentos y leyendas del pasado y que narran la historia de cuatro héroes en su búsqueda para salvar la tierra de Irondale. Con una musicalidad cutivadora como gran aval, las canciones derrochan energía entre melodías de ensueño inspiradas en el hard-progresivo de los 70’s auspiciados por sedosas armonías vocales y en un prominente sonido de órgano hammond y mellotron. Un bajo que cruje y que parece no tener sitio en el estilo de la banda, logra hacerse con su sitio copando algunos momentos de protagonismo con su rugosidad monolítica. Canciones que se moldean adoptando distintas formas al enriquecerse con diferentes referencias sonoras sin perder su esencia progresiva. KING GORM, es todo un regalo para salir de la monotonía y recuperar diferentes vibraciones, a menudo demasiado olvidadas. Con un talante vintage, los temas pueden evocar tanto momentos propios de Yes, como de los mismísimos Genesis, y suponen todo un reto para las mas acérrimos amantes del rock progresivo, poco dado a abrirse a nuevas propuestas.un retro al que yo invito se sumen, tanto los fans del progresivo mas ortodoxos, como los amantes de los sonidos más pesados y psicodélicos. Aquí encontraran unos músciso con una buena técnica y una facilidad para transmitir sensasiones sobre unas estructuras ricas en matices y no esentas de autenticidad. A pesar de venir de California, su sonido se sitúa más inspirado en el que coleccionaba elogios y seguidores en la vieja Europa de mediados de los setenta. 

KING GORM son Francis Roberts (Old Man Wizard, The Dread Crew of Oddwood, Leather Nun america, etc.), Dylan Marks (Apicultor, Eukaryst, White Wizzard, etc.), Erich Beckmann (Grim Luck, Kirby’s Dream Band, Vic Viper, etc.). El álbum está disponible vía Church Recordings.

Con una introducción de algo mas de medio minuto “Intro” me hace tener la sensación de que estamos ante un álbum épico.

Inmediatamente después “Freedom calls” nos traslada al hard-progresivo de los setenta entre riffs más contemporáneos. Los ecos de de bandas como GÉNESIS parecen regresar del pasado, entre una poderosa línea de bajo y melodías ondulantes. Al margen de sus incisivos solos y de ese potente bajo, los californianos hacen asomar el sonido del hammond, un elemento que va a marcar todo un álbum que mantiene una gran esencia vintage.    

“For heroes” definitivamente nos saca de dudas, si es que las hubiera habido. Hard progresivo de altos vuelos con una instrumentación prieta y variada. Envolvente sonidos que ondulan entre intrincados desarrollos bajo tonos retro. Un ejercicio de mellotron con aroma vintage y delicadas melodías vocales. Un tema en el que no faltan buenos pasajes de guitarra entre sus cadentes ritmos. Con una primera parte más ritmica y vibrante, el tema descansa en ensoñadores pasajes en su parte central. Embutido en una cierta épica,  la banda se deja llevar por el sinfonismo bajo cuidadas armonías. 

Con la curiosidad de incorporar canciones más cortas, “Irondale burnnig” con sus escaso dos minutos, muestra el lado más calmado de la banda sobre oscurar armonías acústicas entre el manto de un envolvente sonido de órgano pastoral.

“Song of the brither days” se construye sobre una lánguida melodía en un ambiente de nostalgia en el que los delicados acordes de piano. Un tema sinfónico que sabe jugar con buenas armonías de guitarra para describir un entorno de calma entre ensoñadores tonos grises que hace olvidarnos de que estamos ante una banda californiana con ese sonido más propio de mediados de los setenta en la vieja Europa. una atmósfera casi rural que evoca leyendas del pasado y en el que las voces son cuidadas con esmero. 

Sin duda, si hay algo que destaca en este ábum, es el magnífico trabajo del hammond y el mellotron con los que crean unos espacios de ensueño. 

“Beyond black rainbow” rompe la calma para desarrollarse bajo una estela más rockera guiada por unos firmes tambores. En una línea similar a la que bandas como Hällas nos viene ofreciendo en los últimos tiempos, la conjunción de elementos heavy-rock con esas guitarras aulladoraws y con algunos tópicos del hard-progresivo consiguen un resultado de lo mas brillante.  

Retomando el hard-progresivo más ampuloso “The Witch Of Irondale” nos envuelve en manto de oscuridad con pasajes evocadores de bandas como YES. Un tema que crece desde su incio elevándose majestuoso en su relato.  Siempre manteniendo el ritmo, el corte  evoluciona a un espacio más oscuro en el que añaden leves pinceladas psicodélicas. Si por algo se caracterizan estos temas es por su facilidad para moldearse con distintas referencias sonoras sin perder la esencia progresiva de los californianos.  Como suele ser habitual en muchas bandas, la mayor duración de un tema es siempre un escaparate para mostrar todo su potencial, algo que queda evidente en las mas de siete minutos de este corte.  

Con vibrantes ritmos más propios del heavy-rock Slaughter The King” en un escenario netamente heavy-prog. Un crujiente bajo y afiladas guitarras se solapan entre los diabólicos tambores mientras las melodías caminan por senderos más acolchados. Fluyendo con naturalidad, el manatial compositivo de KING GORM adquiere aquí cotas elevadas de intensidad. El buen uso de los teaclados hace que, en un tema en el que no tienen el protagonismo, acaben resultando esenciales para el deveneri del mismo. Brillante. 

Este debut cierra con “Ultimate reality”, un tema que no pierde el viva ritmo y que se apoya en unos teclados más omnipresentes. No deja de llamarme la atención en tono del bajo en una banda de estas características, algo digno de alabar. Poniendo banda sonora a leyendas ancestrales el corte borbotea brioso en un frenético caminar entre esos espacios heavy-progresivos en los que tan bien se saben mover. Un perfecto broche final para un brillante debut. 

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Reseña: KINGNOMAD.- “Sagan Om Rymden”

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Con dos álbumes a sus espaldas y un split junto a BONEHAWK, los suecos KINGNOMAD en su nuevo álbum “SAGAN OM RYMDEN” consiguen un resultado estimulante a través de moldear los sonidos hard-progresivos herederos de los 70’s en una elegante combinación de melodías, órganos vintage y guitarras refinadas bajo una sólida y atractiva base rítmica. El cuarteto sigue evolucionando a terrenos más altos, sin detenerse. Supongo que algún día se descubrirá la fórmula secreta que hace tantas y tantas bandas llegadas de Suecia puedan elaborar trabajos con sonidos retro de tanta calidad, dotándolos de un aspecto atemporal y por otro lado contemporáneo. Un álbum que se aleja de estereotipos para combinar vientos de oriente con la tradición escandinava sin ningún tipo de fisuras en temas rezuman una frescura que en ocasiones  se echa de menos en algunas propuestas progresivas por la técnica, que de usar la música como lo que es, un vehículo para transmitir, y aquí, con unas composiciones impecables logran trasladornos sentimientos y sensaciones de una manera fluida. “SAGAN OM RYMDEN” ofrece un agradable paseo al oyente por atmósferas delicadas y acogedoras en las que no hay sitio para la monotonía. Tendiendo un puente entre el pasado y el presente, el cuarteto consigue sonar autentico. Un trabajo en el que los sonido retro cobran una nueva dimensión a través de temas serpenteantes, plácidos y exóticos en los que todos los elementos están medidos con mesura para que nada resulte excesivo. Siempre tomando la medida a las dosis de psicodelia, de ritmos pesados y de elegancia, pero sin caer en lo empalagoso y que bebe de la fuente inagotable de la escena progresiva sueca de los años setenta con su característico tributo a la tradicional y el folclore. Sin duda, KINGNOMAD sin hacer ruido, pisan fuerte con este álbum editado por Ripple Music.    

Mr. Jay (voz, guitarra, piano, sintetizadores) nos da pistas sobre el origen del sonido contenido en el álbum: “Cuando comencé a escribir este álbum, partí con una nueva perspectiva. Me sentí inspirado por los antiguos gigantes suecos del rock progresivo como Kaipa, Bo Hansson y Kebnekajse: de hecho, el título del álbum es un gran “sombrero para el difunto y genial Bo Hansson. Recogí instrumentos con los que no había escrito cosas de Kingnomad antes, como guitarra clásica, piano o poner el capo en lugares extraños”. en la guitarra eléctrica. Entonces empezarían a aparecer canciones extrañas y maravillosas “.
 

KINGNOMAD son:
Mr Jay – Voz, guitarra, piano y sintetizadores.
Mano – Batería, percusióny coros
Marcus – Guitarra y MicroKorg
Maximilian – Bajo y coros

“Omniverso” va directamente al grano, explorando los sonidos hard-progresivos de los 70’s adorna su cuidada instrumentación con pegadizas y seductoras voces y coros melodiosos. La banda deja claro que posee una inquebrantable base rítmica en un tema con paradas y acelerones, pero siempre mirando al frente. sus estilizadas guitarras afloran con elegancia arropadas por esos teclados que en un segundo plano cubren el tema con un sonido protector. Un mundo progresivo más propio del siglo pasado en el las melodías se conjugan apacibles pero vibrantes. 

En un ambiente más oscuro e inquietante, “Small beginigs” con su cadente ritmo entre notas envolventes de teclado nos adentra en un bosque mágico del que afloran voces melodiosas que nos acarician en un relato sombrío coloreado con pinceladas psicodélicas. Bajo un magnético ritmo en el que el bajo toma el protagonismo para señalar el camino a seguir en esa enigmática penumbra en la que se desarrolla. En un espacio más confortable, la guitarra se contonea seductora entre cuidadas voces creando hechizantes pasajes que no pierden la tensión. Nada parece inquietar a los suecos en su composición, tomándose cada nota con la calma requerida. 

Una alocada batería inicia “The Omega Experience”. un tema que se debate entre el proto-metal más primitivo y un escenario de blues en tonos vintage. Teclados, melodías y cambios de ritmo en un tema ondulante en el que los efectos aportan la acidez.  Un corte lleno de garra con extraños efectos que crean un inquietante y aterradores momentos mas propios de una narrativa de ficción que continúa mamando del manantial progresivo de los 70’s en el que el hammond aflora con brillantez, mientras las guitarras ponen la nota hard. Una perfecta conjunción de fuerza y buen uso de las melodías, algo que podemos encontrar en todos sus temas. 

Instalados en ese escenario psico-progresivo“Tillbakablick / The Usurper King” el tema más largo del álbum con sus mas de ocho minutos, hace evolucionar la esencia progresiva hacia unas vibraciones mas contemporáneas. Acercándose incluso a la frontera post-rock, y con delicadas incrustaciones psicodélicas, bajo un cadente y colorista ritmo las acarameladas voces nos susurran en un escenario luminoso. Combinando con destreza sus aterciopeladas melodías en una elegante primera parte, se despeñar por los cauces del hard-progresivo más ortodoxo. Consiguiendo un perfecto equilibrio entre lo pesado y lo elegante, sus reconfortantes voces nadan entre riffs más pesados en constantes giros y piruetas que hacen cambiar el carácter de la canción.  Culminando con buenas guitarras en su parte final, el tema es un antídoto contra la monotonía. 

Instalándose en un escenario más exótico, “Universe” es un tema colorista  que se nutre de ornamentos orientales dejando brillar las guitarras en todo su esplendor.  Incluso el mismo registro vocal toma exóticas modulaciones para mimetizarse con esas tonalidades singulares. Evolucionando hacia sonidos más psico-progresivos sus riffs se balancean seductores bajo unos inconmensurables tambores. Sus coros ensoñadores parecen alejarse de esos sonidos que tantas veces hemos visto llegar del norte de Europa para dejarse llevar por vientos mediterráneos llenos de frescura.

En un álbum de estas características no podía faltar un guiño al folclore, y este es “The Fermi paradox”. Una tema que se gesta sobre acordes acústicos de linaje tradicional con un canto que parece evocar a los ancestros en un ambiente de melancolía. Con un sonido que me recuerda a Jethro Tull en su modo más rural y campestre logran crean un bellísimo tema desde la más completa sencillez. 

Tras la relajación del corte anterior, “The creation hymn” se sumerge en una atmósfera progresiva bajo delicadas melodías y una instrumentación de lo mas atrayente. Sin estridencias van construyendo un corte suave con olor vintage. Delicado y seductor, el tema juega con las guitarras en ondulantes pasajes que aportan color a los tonos pálidos en los que se desarrolla. 

“On the soulders of giant” abre majestuosos con unos teclados más propios de los 80’s y ritmos más pesados.  Buscando el equilibrio entre lo liviano y lo plomizo, la seductora voz trata de arrullarnos entre los marciales tambores. En un entorno en el que conjugan tanto elementos progresivos como momentos hard, e incluso algún pasaje soft-rock, el corte se deja llevar por estilizados solos de guitarra que nos acercan a un escenario más psicodélico. En una línea a lo que habíamos visto semanas atrás en el último álbum de los noruegos SHAMAN ELEPHANT, el tema posee una gran riqueza compositiva conjugada en una sencilla apariencia que esconde mucha calidad en su interior.  

“The Unanswered Question” cierra el álbum por una senda experimental que toma algún elemento kraut para crear un nuevo tema hard-progresivo lleno de hipnotismo. Sus repetitivas armonías nos narcotizan para mecernos entre ondulantes pasajes del buen rock-progresivo contemporáneo. Guiños jazz y los juegos de las teclas crean un espacio de confort lleno de vida en el que se alejan de alguna manera de los ecos retro para ofrecer un tema actual en que los ritmos y armonías van transformándose en busca de un objetivo común. ·El resultado es mas que notable.   

KINGNOMAD se formó en 2014 en un pequeño pueblo forestal en el norte de Suecia. Mejores amigos y vecinos, Jay y Marcus tenían el deseo de crear una mezcla de sonido de los años 70, agradables arreglos vocales inquietantes y letras que pudieran llevarte a mundos oscuros y distantes. El maestro del bajo Maximilian fue reclutado rápidamente, junto con el legendario baterista punk Andreas. Se grabaron cinco canciones y llamaron la atención del sello independiente estadounidense Ripple Music, que lanzó cuatro de ellas en su serie de vinilo dividido ‘Second Coming of Heavy’.
En 2017,  KINGNOMAD lanzaron su álbum debut MAPPING THE INNER VOID”, una pieza psicodélica pesada llena de paisajes sonoros lovecraftianos. Las canciones siguieron llegando, lo que llevó rápidamente a su seguimiento “THE GREAT NOTHING” en 2018. Con el nuevo baterista Mano a bordo, crean este maravilloso  “SAGAN OM RYMDEN”.

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Reseña: MOUTH.- “Out of the vortex”

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“OUT OF THE VORTEX” es una recopilación de versiones perdidas y mezclas alternativas procedentes de las sesiones de grabación de los álbumes “VORTEX“, publicado en 2.017 y “FLOATING” DE 2.018. La banda de Colonia ha querido celebrar así el tercer aniversario de la publicación del citado “VORTEX“, el álbum que les puso en boca de todos, para ofrecernos estos temas, únicamente disponibles en su página de bandcamp. Teniendo como objeto cerrar una brecha hasta el próximo álbum que casi tienen ya terminado. El contenido es bastante evidente, tal y como nos recuerda su portada, un híbrido entre los dos álbumes que al fin y al cabo, son la materia prima para este curios trabajo. Aquí podemos encontrar un cara nueva de MOUTH, una faceta probablemente más psicodélica y ácida de la que ofrecen los temas en sus álbumes originales. Temas como “Vortex”, manteniendo sus dieciséis minutos de duración, pero sonando más lisergico que el original, y que tal y como me comentaba la propia banda, les parece incluso mejor. Eso sucede también con la breve mezcla alternativa de “Mars of Cyclopes” reducida do exiguos minutos, o “Mountain”, que se muestra menos pulida y posiblemente con mayor frescura. Como aliciente, encontramos dos temas inéditos como “Ready”, construido bajo una susurrante atmósfera progresiva en tonos sinfónicos que rozan lo pastoral, dejando claro que el terreno hard-progresivo es un territorio en el que se manejan a la perfección con ese aire retro que les caracteriza.“Homagotago’s peddle boat trip” el otro tema inédito, ve al trío transitar por ese apacible bosque psico-progresivo en una equilibrada combinación de teclados y guitarra repartiéndose el protagonismo entre coloridos ritmos de percusión de vocación kraut.  MOUTH es una de las bandas que mejor saber reflejar en sus temas ese espíritu vintage evocador del mejor hard-progresivo de los 70’s, y aquí, una vez mas queda fielmente reflejado. Ya solo nos queda esperar ese nuevo álbum en ciernes, para comprobar si el camino de los alemanes sigue siendo el mismo o si por el contrario, nos sorprenden con nuevas rutas.

MOUTH son Christian Koller (voces, guitarras y teclados) Thomas Johnen (bajo) y Nick Mavridis (batería y teclados).

El álbum abre con una versión alternativa de “Vortex”, uno de los temas más emblemáticos de MOUTH, y en el que tras una introducción con efectos espaciales que se disipan en el infinito, llega la explosión de su característico órgano pastoral bajo unos tambores ceremoniales y buenas dosis de wah-wah. Cociendo a fuego lento, van ligando el tema mientras la guitarra va adquiriendo el protagonismo.  Los bellos momentos progresivos descienden a místicos pasajes antes de emprender una senda psico-progresiva con destino a los 70’s. Creando atmósferas borrosas entre vibrantes ritmos y una particular voz. Casi en forma de jam, la guitarra revolotea sobre la compleja estructura compositiva creando un denso sonido. Con momentos hipnóticos el corte se deja llevar por efluvios psicotrópicos que cambian su carácter. Con pausados y susurrantes acordes el tema se vuelve oscuro y misterioso. En ese enigmático entorno los vestigios de jazz se unen a la fiesta de los sentidos.  Como si hubieran atravesado una nueva dimensión, las complejas estructuras progresivas su tornan más narcóticas. Aquí la guitarra soma brillantemente con el órgano más apagado, pero siempre bajo una batería ardiente. El resultado es una bella suite con distintos actos en dieciséis minutos algo más ácidos que el original.  

“March of the cyclopes” es un exiguo extracto del original de “VORTEX” mutilada a escaso dos minutos pero manteniendo los solos psicodélicos sobre esas voces y ambientación progresiva con un tono algo menos kraut. 

Manteniendo la esencia setentera que les caracteriza, “Mountain” tema incluido también en “VORTEX“, el rock clásico aparece más brillante y luminoso de rock clásico arropado por un manto envolvente del que afloran las guitarras con cierto aroma exótico. Aquí la mezcla es muy similar al original, aunque con algo más de acidez.  

“Parade” es un tema bastante más hipnótico que transita por calmados senderos progresivos entre voces y coros. En esta ocasión dejan de lado la rabia de la versión orignal, para ofrecer un aspecto más calmado que el que aparecía en “VORTEX”.

El primer tema inédito, “Ready” se desarrolla bajo una cálida y aterciopelada voz entre el cálido sonido del órgano protector. Adentrándose en territorio sinfónico, crea una oscura atmósfera sobre tonos pastorales que no se alejan de la vocación vintage de la banda. Un buen aliciente conocer este lado más desconocido de MOUTH.

El clásico “Macbeth” aparece en una versión más contenida como si realmente fuera la primera pincelada antes de pulir sus aristas. Un tema más crudo y primitivo pero que conserva toda su frescura. 

Cerrando el álbum “Homagotago’s peddle boat trip” el segundo corte inédito, nos muestra un groovy pegadizo y contagioso sobre una base psico-progresiva con algún momento inquietante. Un lento y parsimonioso paseo por un nuevo bosque lleno de magnetismo y con una neblina psicotrópica que emana de esa mágica guitarra. Utilizando perfectamente el espacio para que la dualidad órgano-guitarra mantenga un gran equilibrio. Misterio, su carácter repetitivo no supone un obstáculo para su escucha, sino que finalmente acaba atrapándonos entre esos efluvios narcóticos. De igual manera me da la sensación de que al tema le faltan aspectos por pulir, retoques que a la postre solo pueden enriquecerlo.  

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