Reseña: 1968.- ‘Salvation, If You Need …’

Después de las fantásticas sensaciones que nos dejó su álbum debut ‘BALLAD OF THE GODLESS‘ en el verano de 2018, esperaba con impaciencia el nuevo álbum de los británicos 1968, ‘SALVATION, IF YOU NEED…’, y sin ninguna duda, la espera ha merecido la pena. Un BOMBAZO de blues psicodélico pesado, viscoso, humeante y salvaje. Sus crudos y primitivos sonidos evocan la intensidad de bandas como con Captain Beyond, Budgie, Toad, Bolder Down, Hendrix, Sabbath o Josefus, por citar solo algunas, porque la lista podría ser interminable. Aquellas bandas rudimentarias que hacían que los amplificadores echaran humo y que sonaban con toda su crudeza, ofreciendo un sonido primitivo, brutal, pero completamente impactante y maravilloso. Estos 10 temas te aplastan, introduciendo al oyente en un soporífico ambiente narcótico, denso y pesado, pero con el gancho suficiente para que cada canción te atrape por sí misma. Un álbum creado en pleno siglo XX, pero con toda la esencia del rock más explosivo de los 70’s, algo que ya nos mostraron en su impactante debut, pero aquí 1968, se superan. Con un estilo y propuesta sonora definida, son capaces de sorprendernos en cada canción, con giros sorprendentes que hacen que cada tema sea moldeado usando distintas influencias estilísticas. Así consiguen que todos los elementos encajen, el blues, la psicodelia, el proto-metal, el hard-rock y la pesadez Stoner. Si alguno de los viejos rockeros que se quedaron en el camino, y sus almas reposan en el infierno, esos tipos rudos de pelo largo, barbas fornidas, chupas de cuero y una bolsa llena de sustancias psicotrópicas en la zamarra, levantaran la cabeza y volvieran a este mundo, sentirían que el camino de vuelta al mundo de los vivos, habría merecido la pena al escuchar este poderoso brebaje sonoro. Los temas de ‘SALVATION, IF YOU NEED…’, a pesar de tener una identidad propia, suelen guardar una estructura similar. Una primera parte arrolladora, pesada, cruda y contundente, y una parte central o final en la que 1968 se dejan seducir por los efluvios psicotrópicos y el blues, creando verdaderas bacanales de sonidos narcóticos y humeantes. Thc en vena, para unas canciones turbias, desgarradoras y llenas de fuerza. Este segundo Lp, supera la potencia y fuerza que mostraron en su primer álbum, sus nuevos temas te arrancarán el corazón a base de riffs turbios, narcotizándote con sus fuertes dosis lisérgicas. Estamos ante un álbum creado a la vieja usanza y manteniendo ese espíritu añejo adaptándolo a los nuevos tiempos de la música pesada. Afortunadamente como en tantas ocasiones, las palabras sobran, así que, prepara tu bong, sube el volumen y disfruta de este impactante ‘viaje’ con olor a marihuana y a rock en estado puro. Hay que tener en cuenta que la publicación el 4/20, no es algo casual. ¡No te arrepentirás!

Este álbum fue grabado en vivo en el estudio como en los viejos tiempos. Durante los inicios de la pandemia mundial, se dirigieron durante la cuarentena al estudio para grabar durante un período de dos meses. Los resultados son como esperábamos, ruidosos, gratuitos y de salvación de un mundo plagado en el que terminaron todos los shows en vivo en 2020. El álbum está disponible vía No Profit Recordings en un disco plegable exclusivo de edición limitada en formatos coloreados.

‘A ritmo de blues-rock abre el álbum con ‘Railroad boogie’. Entre wah wah y platillos antes de explotar por un camino heavy-blues ácido y con aroma a 70’s.  Rock crudo y primitivo más propio del comienzo de la década dorada del rock. Unos impertérritos tambores acompañan a los británicos en este particular viaje al pasado. Adornado con solo asesinos, el tema golpea con fuerza en un espacio entre los tonos retro y el stoner más aguerrido. Desbocándose con ritmos endiablados en la parte final, el tema va de menos a más en su intensidad, hasta el agotamiento final con el que concluye.

Ritmos pegadizos y una atmósfera psicodélica nos introducen en ‘Trail of dogs’. Una canción mucho más ácida y ‘viajera’ que mantiene un aroma blues en sus riffs. Un crudo sonido 70’s empapado en humo narcótico con cautivadoras voces. En una montaña rusa de intensidad el tema se eleva vertiginoso con pesados riffs ácidos, con guitarras desangrándose entre una tormenta de tambores y un bajo que exhuma una espesa neblina. El corte se atasca en una explosión final hasta disolverse.

Los pegajosos riffs de ‘Blackwing’ preceden otro blues lisérgico lleno de garra. En este espacio en el que mejor se desenvuelve la banda. Sus incursiones en en pantanoso mundo del blues psicodélico es el lugar en que dejan patente toda su calidad y creatividad. Si nos ofrecen ‘viaje’ también nos ofrecen un sonido poderoso y pesado. El Stoner está presente en una apuesta que bien podríamos definir como ‘retro’, como proto-metal incluso, pero que suena glorioso.

‘Here is life’ suena añejo, pero sin duda sus riffs, su plomizo sonido, suena a siglo XXI, también. La mejor forma de saber rendir tributo a los pioneros sin alejarse de los dictados del género stoner mas ortodoxo. Nuevamente en una atmósfera difusa y cargada, la banda golpea con toda su fuerza en la primera parte de la canción. Casi tres minutos arrolladores que giran su aspecto para descender a pasajes de pura psicodelia susurrante y narcótica. Un espejismo de un minuto que nos devuelve a las turbulencias psicotrópicas en un bosque heavy-psych con follaje de blues.

Los sonidos primitivos siguen presentes en ‘Guts’. Hard-blues denso y poderoso con voces ahogadas y desgarradas que se desgañitan por esa senda blues. Toda una apisonadora que nos deja exhaustos. Su ritmo implacable se apodera del tema original de BUDGIE con un aroma a cannabis y haciéndolo todavía más denso y pesado. Sabiendo conjugar el protagonismo entre la desgarrada voz con los momentos mas intensos y la acidez de una guitarra que siempre acaba llevándonos a un mundo mágico en el que el L.S.D. y las sustancias psicotrópicas se apoderar de cada riff, de cada acorde. Una versión intensa, intoxicante y espesa hecha a la medida de 1968. Cuando una banda se atreve con Budgie y consigue un resultado así, solo hay que quitarse el sombrero.

‘Expressway’ nos atrapa con una contagiosa línea de bajo y un ritmo atractivo que va elevándose, infectando al oyente con su esencia psicotrópica en un interludio de escasos dos minutos.

A ritmo de hard rock clásico y abrasador ‘Eastern wind’ combina momentos Sabbath, con el rock más salvaje de los 70’s. Sin duda su sonido espeso hace que cada riff se mastique. Como el resto de los temas del álbum, las nebulosos y su turbio sonido es precisamente el nexo con el oyente. Haciendo que el sonido resulte pegajoso como el alquitrán, con fuerte aroma y un carácter fornido. Así son las canciones de 1968, espesa, pegajosas y crudas. Otro torbellino de fuerza desgarradora que nos aplasta con toda su fuerza, pero que también nos deleite con momentos más chamánicos y magnéticos.  

Susurrantes acordes de blues psicodelico, se suceden lentamente en un bosque más propio de The Doors. ‘Small victories’. Tras ese guiño al Rey Lagarto, el tema se impregna de sustancias psicotrópicas en su desgarrador relato. Incitándonos a un trance místico y alucinógeno. Absorbiendo al oyente con su poder narcótico, la banda despliega todo su arsenal de heavy-blues ácido entre poderosos riffs primitivos. Siendo el tema más largo, con sus casi siete minutos, permite a la banda explayarse en los sonidos heavy-psych. Aquí es donde demuestran todavía mas destreza si cabe. Atrapándonos en su ritual chamánico, los británicos se desenvuelven con soltura en estos pantanos pasajes a caballo entre la psilocibina y una fuerte ingesta de LSD.

Sorprendentemente más melodiosos, ‘Night Hornet’ se convierte el el tema más suave de un álbum, pero lleno de garra y poder de seducción. Sin dejar de lado el blues psicodélico, el tema va armándose lentamente, pero sin llegar a eclosionar como las canciones precedentes. Con un tempo lento, evoluciona sin prisa, marcando bien los pasos. Pero como decimos en España, ‘la cabra tira al monte’, y la banda termina imprimiendo más garra al tema para retomar los pasajes heavy-psych llenos de acidez entre unos tambores poderosos y fornidos. Por una senda aparentemente más ortodoxa, ‘God bless’ se recuesta sin rubor en el blues más acido y pantanoso. Sus narcóticos pasajes y su cálida voz menos desgarradora, muestra ahora su perfil más seductor. Con un tempo lento, los solos de guitarra se suceden en una atmósfera de blues humeante. Incorporando el sonido del órgano el tema se siente cómodo en el perfil más ortodoxo del género.

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No Profit Recordings

Reseña: JOINTHUGGER.- ‘Reaper season’

JOINTHUGGER nos anunciaban hace semanas que publicarían dos EP en el presente curso. Ya tenemos disponible vía Majestic Mountain Records, el primero de ellos, ‘REAPER SEASON’. Una única pista de 18 minutos en las que los noruegos profundizan en los reinos de la muerte del ego y el papel del ángel de la oscuridad en la lenta decadencia del mundo moderno. Como observadores de la creación, el trío reacciona ante el mundo a través de un embriagador asalto de doom que arrasa con la turbulencia del dominio de una atmósfera psicodélica sobre la que las melodías vocales, a veces heavy, a veces en tonos progresivos o incluso con leves ecos blues, acaban seduciéndonos en su narrativa.  Tomándose la construcción del tema con calma, lograr crear un estilo propio de hacer canciones doom. Reflejando que han madurado como banda respecto a su debut, y sin duda haciendo que mis expectativas se eleven deseando que su segunda entrega del año, llegue cuanto antes. Suenan amenazadores, oscuros, pero también consiguen que ‘Reaper season’ sea un tema que nos narcotice con su poderoso influjo. Aunque no destaque de una forma llamativa, el trabajo de guitarra y bajo es sencillamente brillante. Creando un entorno tétrico en el que las almas perdidas se refugian bajo las alas destrozadas de la medianoche, consiguen que  el tema flote. Activando los sentidos, transmiten sensaciones contrapuestas, pero, sin duda, fascinantes. Todo un ritual pesado en el que los espectros adoradores de Lucifer parecen salir de su letargo para explorar nuevos mundos.

Munkvold ,  Pedersen y  Theobald construye un tema atmosférico lleno de épica. Con la psicodelia y el doom como elementos base, su inclinación progresiva, hace que JOINTHUGGER consiga conjugar la monumentalidad, con la calma lisérgica. Siguiendo un patrón claramente predefinido, el tema susurra y se va saltado por poderosos riff con unas melodías cautivadoras. Fuerza, oscuridad, pero también confort. No estamos ante una canción que nos provoque esguinces cervicales, pero si es perfecto para sentarse en tu sofá plácidamente y dejarte atrapar por sus poderosa fauces. Tanto en la parte más melódica como en sus embestidas pesadas el tema consigue hacer al oyente partícipe de la narrativa de los escandinavos. Sin duda un presagio de que estos chicos se toman en serio lo que Con una parte central en la que el ritmo se intensifica, mientras sus voces, con cierto aroma a 70’s surfean entre los densos riffs. Ecos heavy-rock y un ambiente chamánico completan una canción que, a pesar de sus dieciocho minutos no resulta nada monótona. Sin duda el tema, es el reflejo de la calidad que JOINTHUGGER posee, haciendo que sus pesados ritmos no resulten un clon de otras apuestas de la escena pesada. Sus guitarras ácidas, consiguen hacernos olvidar que estaos ante una banda que ama el doom, pero que también sabe pintarlo con colores atrayentes, a pesar de la repetición de un esquema que no resulta anodino.  

Jointhugger

Majestic Mountain Records

Reseña: SHIVA THE DESTRUCTOR.- ‘Find the others’

Tras tres años de preparación, ve la luz el primer LP de la banda ucraniana SHIVA THE DESTRUCTOR. Tiempo atrás, en 2015, su primer EP, ya despertó mi atención, por lo ‘FIND THE OTHERS’ era un álbum que debía explorar. Sin duda, tras su escucha, he corroborado, que las buenas sensaciones que me transmitió la banda, aquí quedan corroboradas sobradamente. El álbum contiene cinco temas en los que la psicodelia aromática, mística y exótica, convive en armonía con el rock progresivo, e incluso con alguna visita de sonidos stoner. ‘FIND THE OTHERS’ es un álbum conceptual con melodías llenas de belleza y una atmósfera lisérgica con un carácter contemplativo. Un trabajo en el que las guitarras etéreas se debaten entre los sonidos limpios y cristalinos contrastando con lo difuso, algo, que es uno de avales del álbum. Los perfectos arreglos de las canciones, consiguen que todo fluya con naturalidad en una espiral de suaves sonidos que son como un bálsamo para el oyente y que hacen que todas ellas se enlacen, para que el resultado sea una obra en la que todo tiene sentido. ‘FIND THE OTHERS’ es un álbum conceptual basado en las aventuras del personaje principal, “Shiva“, mientras atraviesa el planeta en un viaje a través de la historia de la música psicodélica progresiva. A lo largo de las canciones del álbum, Shiva viaja alrededor y a través de mundos, espacio y tiempo. Finalmente, llega a la Tierra en la década de 1960 y procede a usar jeans gastados y rockear en Woodstock. Luego se enfría en la playa con los sonidos del surf rock, se enamora, deambula por los bosques vírgenes, se sumerge en batallas auto-reflexivas y se reconcilia consigo mismo en las afueras del universo. Shiva se divierte, sufre, busca y cambia, como todos nosotros. Además de eso, el álbum contiene varias referencias y homenajes a músicos e intérpretes legendarios ocultos entre sus surcos. Esa inspiración en distintas décadas musicales, hace que su sonido resulte familiar al oyente. Estos brillantes músicos saben crean suites progresivas extendidas de música principalmente instrumental, con afinaciones claramente diferentes, que, junto con esa interacción de sus guitarras impecablemente entrelazadas, usa el sonido del órgano, así como una instrumentación oriental, logrando un sonido impecablemente único, similar al despertar de un sueño. ‘FIND THE OTHERS’ es un sueño mágico del que, tras su escucha, no querrás despertar.

FIND THE OTHERS’ ha sido producido por SHIVA THE DESTRUCTOR , fue grabado por Vyacheslav Khabarov en Breadberry Recording & Rehearsal Music Studio y Concrete Foundation Studio (Kyev, Ukrania). Mezclado y masterizado por JARO SOUND (Praga,Republica Checa) El arte de portada es obra de Oksana Zinkovska y está disponible vía Robustfellow.

SHIVA THE DESTRUCTOR son:

Andrew Pryimak.- guitarras, voces, coros, teclados
Rodion Tsikra.- guitarras, voces
Andrew Sernyak .- bajo y coros
Marco Sharyi .- batería

‘Benares’ nos introduce en el mágico mundo de los ucranianos con magnéticos desarrollos heavy-psych. Bajo unas fascinantes atmósferas a las que aportan pasajes exóticos la psicodelia aromatizada va oscilando con pasajes más etéreos en contraposición con arrancadas de fuerza. Sus pasajes flotantes más propios de las mil y una noches. Sin duda el nombre de la canción haciendo referencia a la ciudad espiritual del norte de la India, logra trasmitir esa espiritualidad con sus bellas melodías. Los elementos Stoner son introducidos sin que su pesadez robe el protagonismo a los aromas orientales en los que mayoritariamente se desarrolla. En este transitar por los meditativos pasajes, el sonido del órgano aporta un aire ancestral entre la acidez de su dupla de guitarras. Tras los momentos más tormentosos, el tema se deja llevar por los sonidos exóticos en un canto mántrico.

Con delicados pasajes y cadentes ritmos, ‘Hydronaut’ mantiene la apuesta por las vibraciones orientales en el particular mundo en el que se desarrolla el álbum. Elevando la intensidad de los riffs, su psicodelia nos arrulla entre pasajes heavy-psych que nos ofrecen giros constantes. Llevando al oyente a un remanso de paz que se altera con el contraste entre lo pesado y lo liviano.  Como antes comentaba, si hay algo que caracteriza a SHIVA THE DESTRUCTOR, el el desigual uso de las guitarras. La afinación de una de ellas para maseajearnos y ls distorsión de la segunda hace que su sonido se disponga en distintos planos. La canción nos sorprende con pasajes que rozan un escenario psico-progresivo con la aparición de acarameladas y suaves voces entre la belleza sonora de sus desarrollos. Tomando elementos mas propios de los 70’s, el tema resulta fascinante. Un bucólico entorno que parece evocar tiempos pasados en su relato. Estos juegos progresivos enriquecen su evidente sonido psicodélico sin renunciar a pinceladas en la que los riffs Stoner aparecen entre los bellos desarrollos lisérgicos.  

‘Summer of love’ se construye sobre flotantes y bellas atmósferas de las que aflora la seductora voz creando un clima de sensualidad reconfortante. La banda incorpora voces superpuestas entre sus algodonados pasajes de psicodelia aromatizada pero la vez con un cierto aire de melancolía. Con una bucólica ambientación la canción toma prestados elementos progresivos que le aportan un gran sosiego.

En ‘Ishtar’ regresan los sonidos exóticos. Una atmósfera devocional va evolucionando en una nueva exploración psicodélica describiendo un insondable entorno sonoro. Sonidos orientales preceden a pasajes chamánicos en los que las voces aparecen sin perder los cálidos tonos. Sin darnos cuenta sus ritmos nos atraen a un mundo sensorial alejado de lo terrenal. Las guitarras difusas van imprimiendo una fuerza que se balancea acaba por dejarse seducir por psicotrópicos pasajes coloristas. Sin darnos cuenta un sonido más progresivo trata de incorporarse a a narrativa de la canción.  En su parte final el tema parece girar a un entorno de obscuridad que traspasa la línea de la frontera de la psicodelia para explorar un territorio más progresivo arropado por sugerentes y celestiales coros mientras el sonido se torna más grueso entre las suaves melodías vocales.

Para cerrar este fascinante álbum ‘Nirvana beach’ nos acaricia con bellas guitarras que ofrecen el lado más sensual de la banda. Mágicas guitarras y algodonadas voces son como un bálsamo para el oyente. súbitamente el tema toma un aspecto más vintage con momentos de mayor intensidad que unas melodías con un registro vocal que por momento me recuerda a Bowie. Cadente y oscilante la canción arremete con riffs más rockeros en una constante mutación sin perder la ruta por la que transita. Constantes giros, órgano vintage, solos de guitarra y magnético ritmo, son un aliciente para un tema que cambia constantemente ofreciéndonos armonías que hacen que la monotonía no exista. Un gran trabajo compositivo con un resultado sobresaliente, Toda una mezcla de estilos que acaban construyendo una de las canciones con mayor riqueza estilística de todo el álbum. Un tema de rock psico-progresivo de mucha calidad con un tufillo a sonido setentero, pero en un envoltorio contemporáneo.

Shiva the Destructor

 Robustfellow

Reseña: STONUS.- ‘Séance’

En este nuevo viaje, STONUS adoptan un enfoque más experimental en busca de la tradición, experimentan sonidos populares, paisajes gitanos y se exponen al lado más oscuro de la naturaleza. En algunas partes son crudas y pesadas, mientras que en otras se pierden en un trance psicodélico, lleno de líneas de bajo rugientes, riffs pesados ​​y melodías de ensueño, siempre sedientas de sangre por la revolución y el cambio. Ya sea que esté atado por las malvadas cadenas del amor pretencioso, sintiéndose desconectado de sus sueños o encadenado al sistema, SÉANCE’ es un amable recordatorio de que no está solo. ‘SÉANCE’ nace, como tantos álbumes últimamente, la situación de encierro provocada por la pandemia. Algo que queda reflejado a través de las cenizas de la frustración, la soledad y el aislamiento, un grito silencioso de libertad, una autorrealización de múltiples realidades posibles y un estallido esotérico que conduce a una muerte superficial del ego. Estilísticamente los chipriotas retoman el legado de KYUSS o bandas como 1000 MODS, para ofrecernos su particular visión del stoner moderno. Siempre impulsados por ráfagas de fuzz los tres temas se desarrollan con un groovy que te lleve en volandas a los distintos escenarios que explorar. Bien en los momentos más arenosos, bien en los valles psicodélicos, o caminando por esa atmósfera vintage en la que el blues se une a la fiesta, los chipriotas tienen claro su objetivo. El resultado es un EP que acaba sabiendo a poco de una banda que cada día, con cada trabajo recluta más amantes a su causa.

‘SÉANCE’ es el tercer EP de la banda chipriota con sede en Londres STONUS, un EP totalmente analógico de 18:24 minutos grabados en vivo en Hot Soap Studios en Larnaca, Chipre, bajo la supervisión de Andreas Mattheou y masterizado por George Leodis. La delicada obra de arte, que traduce perfectamente la visualización de ‘SÉANCE’, fue realizada por Petros Voulgaris. ‘SÉANCE’ está disponible vía Electric Valley Records.

“Una sesión de espiritismo o sesión de espiritismo (/ˈseɪ.ɑːns/; francés: [seɑ̃s]) es un intento de comunicarse con los espíritus. La palabra llegó a usarse específicamente para una reunión de personas que están reunidas para recibir mensajes de fantasmas o para escuchar un médium espiritista que discute o transmite mensajes de los espíritus “.
Tras el lanzamiento de su álbum debut ‘APHASIA‘ a principios de marzo de 2020, STONUS se encontraron en medio de la pandemia, obligados a cancelar su primera gira europea, dejando a los miembros aislados en Chipre, Leeds y Londres. Este fue un período emocionalmente pesado para la banda, ya que se vieron obligados a mantenerse alejados de las cosas que los mantenían juntos, sin embargo, estas restricciones les dieron espacio para reflexionar sobre sí mismos, lo que les permitió conectarse y unificarse con energías superiores exploradas a través de la conciencia, la meditación y melodías espirituales.


STONUS son: Kyriacos Frangoulis (voz), Pavlos Demetriou (guitarra principal), Nicky Ray (guitarra rítmica) Andreas Aristides (bajo) y Kotsios Demetriades (batería).

‘Evil woman’ se deja llevar por los citados más ortodoxos del stoner arenoso. Tema fresco y de gran dinamismo. Con buenas dosis de fuzz, y pasajes vocales con un regusto 70’s le dotan de vitalidad. El fantástico groovy en el que se desarrolla hace que nos sintamos atraído por su ritmo contagioso. Estamos ante una canción que parece rendir a los pioneros de género con gran acierto. Sin aditivos, los sonidos del desierto se envuelven en una tormenta arenosa que te arrolla a su paso. En su parte central el tema coquetea con sonidos lisérgicos y una voz ecualizada con un claro carácter chamánico.  Aquí los efectos y pedales nos envuelven en una nebulosa de la que los griegos acaban escapando con una huida frenética por la senda del stoner clásico. Hirientes solos de guitarra ponen el cierre en una bacanal psicotrópica.
Como si caminara de forma sigilosa, ‘Messianism’ desata un torrente de tambores y riffs envolventes. En un escenario más psicodélico el tema, imprime la calma tensa junto a sus registros vocales, para continuar por el sendero desértico. Impulsado por la energía del fuzz, los ecos blues y los sonidos más crudos del desierto serpentean entre los cactus. Menos directo que el corte anterior, los desarrollos instrumentales cobran una nueva dimensión por la senda lisérgica. Una cruda línea de bajo y unos tambores poderosos marcan el ritmo entre efluvios de peyote sin perder un ápice su fuerza. Un tema poderos y atmosférico a su vez que refleja que estos chicos saben lo que hacen.    
‘El rata de stonus’ cierra este breve trabajo golpeando con sus riffs arenosos de vocación casi retro. Entre efectos y pedales la fuerza primitiva se desata  en cegadores momentos. Jugando con el tempo del corte, los parones se recuestan en melodías vocales envueltas en un hechizo psicotrópico con un fantástico groovy. Parones que no suponen sino una mera bajada de revoluciones para rearmarse en riff rompe cervicales.   Unas nebulosas cegadoras que resultan de lo más atrayentes y efectivas. El tema adquiere tintes épicos en su parte final con multitud de efectos y giros en la trama argumental.

STONUS:
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Electric Valley Records:
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Premiere: SLAVEDOWN ‘The enemy inside’ y track by track

Los gerundenses SLAVEDOWN publican su segundo álbum ‘THE ENEMY INSIDE’ vía La Familia Revolución. Desde Denpafuzz tenemos el honor de ofreceros en exclusiva la escucha del álbum antes de su publicación en el día de mañana, así como el ‘track by track’ en el que cada miembro de la banda nos comenta cada canción de este trallazo que es ‘THE ENEMY INSIDE’ un álbum que golpeará traseros.

Tres años después de su alabado álbum debut, vuelven a la carga con las pilas cargadas. Ofreciendo buenas dosis de crudo hard-rock y una tormenta de riffs Stoner-metal. Así lo atesoran temas como ‘S.I.R. (Slave i remain)’, seguramente la mejor manera de abrir un álbum, directo a la yugular o ‘Come and see the Monster rise’ en los que las reminiscencias del heavy metal se conjugan con los dictados Stoner. Los ecos sureños aparecen en canciones como ‘You can’t have it anymore’ con sus crujientes riffs o la aplastante ‘Deliver us from evil’ en la que el legado del hard-rock más primitivo se amasa con estribillos pegadizos. Entre esta avalancha de fuerza, y tras coqueteos thrash como ‘Posion as cure’ encontramos pistas más sosegados como ‘Sharing the cross’ en el que los gerundenses parecen sentirse seducidos por el legado de The Doors en una particular visión hard-rockera con tonos épicos. En definitiva, ‘THE ENEMY INSIDE’ es un trabajo sólido, crudo y contundente, que sorprenderá a aquellos que todavía no saben como se las gastan estos chicos.

La banda nos repasa tema a tema el contenido de ‘THE ENENY INSIDE’, un álbum llamado a hacer correr ríos de tinta por su carácter primitivo, pesado y troglodita, pero también por su buena producción y versatilidad. Un trabajo en el que el hard & heavy coquetea con el Stoner y el metal de una forma solvente y concluyente.

TRACK BY TRACK:

S.I.R. (Slave I Remain)

Corso: Un viaje catártico por el largo y tortuoso camino de la vida. Sin arrepentimiento.
Runo: Una locomotora sonora. Es directo y contundente. Es la “sonidificación” de la rabia y su catarsis.
Villano: Riff poderoso, cajas a negras y gritos de dolor, no le puedes pedir más a un inicio de disco.
Gere: S.I.R. es un claro ejemplo del trabajo a cuatro manos en Slavedown, se compuso en una hora, a partir de un riff con tintes clásicos. Cada uno puso en este tema una parte de cerebro y nueve partes de corazón. Cogió forma mientras lo tocábamos, alimentándonos de la misma energía que estábamos generando. Es una declaración de guerra a las clases altas, pero sin complejos, desde una posición de poder.

Come and see the monster rise’

Corso: La incomprensión del ser humano hacia lo diferente, lo extraño. Un grito en el vacío.
Runo: Un tema que suena gigante, precisamente como un monstruo. El peso de las guitarras con el paso firme de bajo y batería hacen que el rugir de la bestia sea glorioso.
Villano: ‘Come and see the Monster rise’ es una aria barroca bañada en melancolía.
Gere: Esta pieza es un vals, un tres por cuatro si nos ponemos exquisitos con la nomenclatura musical. Rabia y tristeza a partes iguales, como cuando te sientes parte de una causa perdida pero no puedes parar de avanzar. En un mundo justo, con esta canción nos habríamos garantizado una pensión a base de royalties, pero eso es otra causa perdida.

‘Not to fall back again’

Corso: La no-rendicion. La lucha por tus ideales hasta el final. Una patada en los cojones al destino.
Runo: Probablemente el shuffle con más mala leche de la historia reciente del Rock.
Villano: Toneladas de actitud de una banda de barrio para enfrentar un mundo hostil.
Gere: Seguramente la manera apropiada de escuchar este tema sea atado a una silla, mientras un policía de la secreta te muele a palos.

You can’t have it anymore’

Corso: La frustración por el rechazo. El nacimiento de la ira, el odio y el rencor.
Runo: Para mi es la demostración empírica de que hay groove en el rock más allá del alcohol y la mala leche, que ya molan
Villano: ¿Quién le pone un efecto flanger a la batería en el año 2021? Slavedown.
Gere: Uno de mis favoritos, pasa del groove enfermizo a la NWOBHM sin despeinarse y se va por donde ha venido, pero dejando poso. Si queréis aflojar un tornillo que se os resiste, acercadlo al altavoz mientras suena la intro. Este bajo con fuzz está diseñado para poner a prueba cualquier estructura industrial.

Poison as cure’

Corso: Un canto al hedonismo. Una mirada al abismo. Una cura demencial para la supervivencia diaria.
Runo: Hemos probado de encajar el filo del Thrash en nuestra movida. No solo creo que lo hemos logrado sino que nos hemos pasado de vueltas, y no, no lo digo como algo malo.
Villano: Rápido, Sucio y atemporal.
Gere: Empezó como un tema influenciado por el Thrash de los 80s y acabó siendo una de las piezas más locas del disco, la parte central y el solo son demenciales. La más rápida sin duda, cojonuda para arrancar la cara B de esta obra.

Deliver us from evil’

Corso: Una alegoría sobre el sentimiento de pertenecer a algo y protegerlo con pasión.
Runo: Si Slavedown fuera una religión, este tema sería su plegaria. Sonidos agresivos con decisión para acompañar la voz de Corso. Para que difunda el mensaje.
Villano: Un buen ejemplo de como Slavedown hace un buen cocktail con las influencias de cuatro degenerados. ¿Qué puede ir mal?
Gere: Que se vayan poniendo en fila india nuestras influencias clásicas, que les vamos a dar el tratamiento Slavedown… A estas alturas del trabajo ya te has dado cuenta de que no hacemos ni guiños ni concesiones, aunque sintamos el más absoluto de los respetos por todas las bandas que forman nuestro imaginario.

‘Sharing the cross’

Corso: Un acercamiento al miedo. Un abrazo a la soledad y al dolor. El principio del fin.
Runo: Es nuestra faceta más progresiva y psicodélica. Intrigante, fría e incómoda. Crea una atmósfera tan oscura como el propio ente que es Slavedown.
Villano: Una nana diabólica.
Gere: Esta banda es un cocktail de melomanía, y este tema un viaje a sonidos menos presentes en la mezcla, pero igualmente importantes. Toda la densidad de estas atmósferas se consiguió tocando las guitarras con un E-Bow, un artilugio que excita las cuerdas mediante electromagnetismo sin tener que rascarlas. Imposible escribir un tema así si el LSD no ha tenido peso en tu camino vital.

‘Forgiveness’

Corso: La redención final. La búsqueda del perdón imposible. Un lamento sobre la pérdida.
Runo: Para mi un himno. La instrumentación es la plataforma ideal para los puños en alto de muchas voces proclamando su estribillo.
Villano: Este tema es el grito animal de la banda abriéndose paso.
Gere: Queríamos acabar el disco con un tema que dejara con ganas de más… Este es perfecto, si no tarareas el estribillo mientras le vuelves a dar la vuelta al disco deberías ir al endocrino.

En su edición física, el disco se puede encontrar en tres formatos:

EDICIÓN BLACK VINYL 
EDICIÓN BLACK VINYL + CD
EDICIÓN DELUXE LIMITADA A 100 COPIAS, WHITE VINYL  + CD

Slavedown

La Familia Revolución