Reseña: BESVÄRJELSEN.- ‘Atlas’

Inspirados en el mítico titán griego que lleva el peso sobre sus hombros, BESVÄRJELSEN dan una vuelta de tuerca al doom, para mostrar su lado más melódico y progresivo. Con miembros de DOZER y GREENLEAF en sus filas, la banda nos ofrece su particular visión del desert-rock desde los sombríos bosques suecos. Con la tradición local muy presente, el misticismo y las oscuras leyendas se enriquecen con un sonido heavy-rock de inspiración 80’s.   Bajo la hechizante voz de su cantante de Lea Amlimg, la banda parece inspirarse en el sonido característico de bandas como MARS RED SKY. Con la melodía como soporte de su narrativa, las incursiones en el folk y en el psycho-doom se ven enriquecidas para crear fascinantes canciones impulsadas por el fuzz. Un flujo constante hace que el álbum resulte una conmovedora experiencia para el oyente.  Las sombrías canciones nacidas de los espesos bosques, se visten de gala en un ritual chamánico en el que los difusos sonidos pesados son modulados con contagiosos estribillos y un espíritu indomable. Si algo llama la atención de este disco, es que no su sonido puede resultar familiar, pero no estereotipado, sino que brota de un gratificante oasis dentro de los sonidos habituales de la escena pesada. Sin ponerse ninguna barrera a la hora de componer, las canciones se muestras frescas a pesar de la densidad y la fuerza intrínseca que habita en sus surcos. Ralentizando el tempo de los temas, éstos adquieren un tono melódico, llevándonos a una catarsis sonora, que acaba por engullirnos. Estamos ante un álbum diferente y original a pesar de basar su sonido en vibraciones ya transitadas previamente. Al igual que algunas bandas pesadas, BESVÄRJELSEN sienten como su sonido se ve seducido por ese fantástico bosque de vibraciones progresivas, algo que a la postre, hace que sus canciones resulten mucho más fascinantes e innovadoras.

‘ATLAS’ está disponible vía Magnetic Eye Records.

BESVÄRJELSEN son:

Lea Amling Alazam – voces
Staffan Stensland Vinrot – guitarras, voces
Andreas Baier – guitarras, voces
Erik Bäckwall – batería
Johan Rockner – bajo

Sin contemplaciones, ‘The Cardinal Ride’, nos introduce por la vía directa en ‘ATLAS’. Impulsado por altas dosis de fuzz, el corte se muestra esplendoroso. Fuertes tambores con un ritmo implacable, entre sus nebulosas arenosas y una voz alta y brillante componen la base de esta impactante canción. Ondulante, y bien ensamblada, la canción contiene fantásticos pasajes de guitarra, voces y coros que se balancean entre atractivas melodías y un espíritu indomable. Es difícil abrir un álbum con un corte tan impactante. Una de esas canciones llamadas a convertirse en himnos contemporáneos.  El tema lo tiene todo para ser un imán que atraiga a múltiples seguidores a conocer a esta maravillosa banda.

El crujiente sonido de ‘Acheron’ se incrusta de elementos heavy-rock en una encrucijada con los ecos del desierto. Creando un nebuloso manto difuso, el áspero sonido se va modulando con melodías que se inclinan hacia lo progresivo. La delicada voz y el espíritu del tema me hace pensar en bandas como MARS RED SKY. El legado del heavy-rock de los 80’s se une a un espíritu aventurero que cruza yermos desiertos plagados de dunas cósmicas. Otra canción superlativa en la que los detalles están cuidados al máximo para que se muestre esplendorosa ante el oyente. Con un tempo comedido y muy marcado, la canción consigue equilibrar el sonido turbio y grave con la delicadeza de una voz aparentemente quebradiza, pero llena de encanto. Sin duda otro gran gancho en el que se percibe el esmerado trabajo de una gran producción. Épica y melancólica, pero también pesada e impactante.

En ‘Clouds’ BESVÄRJELSEN modulan su sonido para llevarnos a un escenario de psicodelia aromática. Delicado y sutiles acordes y una chamánica y cautivadora voz sustentan un relato que se vuelve majestuoso. Los monumentales de corte progresivo se adornan con estribillos maravillosos en una constante oscilación estilística que acaba por sucumbir a un espacio psico-progresivo.  Con algunos elementos de metal melódico, la banda consigue crear otra impactante canción, y ya van tres de tres.

‘House Of The Burning Light’ retoma ese sonido crujiente y metálico. Con un cierto carácter atmosférico el corte parece beber del legado de los 70’s. Ganchos de hard-rock, elementos psico-progresivos unas gotitas de blues y un carácter cósmico en el que el desert-rock aflora por los poros componen el crisol de elementos sobre los que se construye la canción. Envuelto en nebulosas narcóticas el tema sucumbe a un sonido psicodélico en mayor medida que las canciones anteriores.  Rico en texturas, el tema es una muestra más de que estos chicos tienen calidad.

Le épica parece regresar con ‘Paradise’. Con una apertura atmosférica, la canción se arma lentamente entre fascinantes melodías ensoñadoras entre las garras de unos parsimoniosos y monolíticos riffs que coquetean con un entorno doom. Su oscura atmósfera se enriquece con una narrativa en la que la melancolía hace acto de presencia entre ganchos sinfónicos. Suave en su exterior, pero robusto en sus entrañas, el corte funciona creando un ambiente apacible y balsámico.

Si algo tiene este álbum es su versatilidad, y de nuevo en temas como ‘Digerliden’ la banda da una vuelta de tuerca más. Bajo una atmósfera densa, los riff crujientes y borrosos contrastan con lo liviano de unas melodías que se contonean seductoras ante el oyente. Custodiado por poderoso tambores, el tema evoluciona lentamente entre meandros en paz y bien insertados golpes de una furia contenida. El resultado es una exuberante y hechizante canción que contiene atormentados momentos.

‘Descent’ baja las revoluciones para dejar que la magia aflore desde la voz de su cantante xxxxx. Una especie de balada ensoñadora con un efecto balsámico para el oyente tras algunos de los excesos contenidos en las canciones anteriores. Con un espíritu lírica las delicadas melodías nos susurran junto a una calidad voz rebosante de sensualidad.

Con poco más de dos minutos, ‘Celestial’ nace de vientos exóticos y se convierte en una especie de interludio que pone freno a la pesadez y grandilocuencia.
Con un nítido carácter doom ‘Obscured By Darkness’ nos devuelve a las inquietantes y oscuras atmósferas. Con un espíritu alternativo, la dualidad vocal y la contundencia de sus riffs consiguen crean un corte de psycho-doom, con atractivos momentos vocales de inclinación lírica. Un corte aplastante, pero que también tiene su lado amable y reconfortante.  

Como broche final, ‘Divided Ends’ con sus mas de siete minutos, y siendo la canción mas larga del álbum, recopila toda la gama estilística de una banda que no se pone barreras para componer sus canciones. Con un tono retro, los ecos arenosos parecen llevarnos a un oasis colorista en el que podemos encontrar distintos tesoros. Su frio y metálico sonido va modulándose con habilidad hasta llevarnos a un escenario mágico. Inevitablemente me vuelve a la mente alguna de las canciones de MARS RED SKY. Pero BESVÄRJELSEN siguen yendo mas allá, incorporando momentos de gran pesadez y dinamismo con elementos psico-progresivos de fuerte impacto.

BESVÄRJELSEN:
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MAGNETIC EYE RECORDS:
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Reseña: HÄLLAS.- ‘Isle of Wisdom’

Inmersos en su particular relato fantástico en el que los mitos y leyendas ancestrales se visten de rock progresivo, con momentos folk y heavy-rock, HÄLLAS presentan su tercer álbum siguiendo su personal estilo denominado por la propia banda :‘Adventure rock’. Si en sus dos álbumes previos encontrábamos más momentos de puro heavy-rock, en ‘ISLE OF WISDOM’ los suecos se siente definitivamente seducidos por el hard-progresivo de los 70’s. Con bandas como Yes, Nektar, Eloy, Genesis o Deep Purple en el punto de mira, pero sin renunciar a los ecos hard-rock y proto-metal, las guitarras se muestran esplendorosas bajo el acogedor manto creado por esos teclados vintage, unos teclados, que, junto a las delicadas melodías, son el eje argumental de todo el álbum. Fieles a sus historias medievales con toque ficticio, crean un nuevo canto nostálgico que genera grandes aventuras para el oyente. Su mítico y auténtico sonido vintage se recuesta en esta ocasión sobre unas canciones en las que predomina la melodía y los teclados en mayor medida que en sus álbumes previos, sin que esto signifique renunciar buenos momentos de heavy rock. Ponte la armadura y enciende las antorchas, ya que ‘ISLE OF WISDOM’ es un trabajo para rendirle tributo con una profunda escucha, ya que en él puedes disfrutar de fascinantes y bellas historias sonoras, en forma de canciones rebosantes de épica.

ISLE OF WISDOM’ está disponible vía Nuclear Blast.

HÄLLAS son:

Tommy Alexandersson – voz / bajo
Marcus Petersson – guitarra
Kasper Eriksson – batería / percussión
Nicklas Malmquist – organo / sintetizador
Alexander Moraitis – guitarra

‘Birth into darkness’ abre el álbum dándonos pistas de por donde irán los suecos en esta ocasión. Evocando los sonidos progresivos de los 70’s sus suaves melodías parecen recostarse en el legado de bandas como Yes o Eloy. Con un predominante sonido de teclados el tema se desarrolla en una atmósfera sombría en la que la épica aflora entre pasajes de atractivas guitarras. Un ritmo constante impulsa el tema entre ondulaciones de intensidad que nos sumen en un espacio más tormentoso sin perder sus genes progresivos.

En una cabalgata vintage, ‘Advent of dawn’ mantiene la vocación retro de la banda elevándola como juglares del siglo XXI sobre el legado de cuentos ancestrales. Mas pesado, pero sin declinarse por el heavy-rock que mostraban en sus álbumes anteriores, lograr equilibrar los intrincados pasajes de los teclados con coloristas melodías vocales y unas guitarra incisivas y potentes. Todo ensamblado con sumo cuidado para que nada suena estridente dentro de la tenue luminosidad en la que se desarrolla la canción. Sin duda escuchando la canción es difícil no pensar en atávicos momentos del pasado.

‘Earl’s theme’ pone de nuevo la pausa con bellos pasajes de guitarra y un bajo sólido y fornido. Aquí, los tonos GENESIS se perciben en una armonía que flota entre majestuosos sintetizadores. La narrativa de corte medieval aparece entre coros y estribillos encantadores. Una canción comedida que mantiene el nivel de intensidad sin sobresaltos. La magia y la épica presentes se perciben en una canción construida a la vieja usanza, pero en la que los detalles parecen perfectamente cuidados. 

Incidiendo más en sonido trovadorescos más propios del medievo, ‘The inner chamber’ nos empapa de bucolismo con un carácter pastoral. Sus suaves tonos la convierten en una de las canciones más plácidas de todo el álbum. Pasando por distintas fases, el tema nos ofrece en todo su esplendor el característico registro vocal de su cantante Tommy Alexandersson sobre un sinfonismo subyacente, especialmente en su parte final.

‘Elusion’s gate’ recupera los plácidos pasajes progresivos de aromas retro empapados de nostalgia. Estribillos y coros pegadizos habitan entre pasajes atmosféricos y bellas melodías. Los efectos de sintetizadores y los dinámicos pasajes de guitarra crean un tapiz sonoro lleno de matices vintage. Un fiel ejemplo de que estamos ante una de las bandas contemporáneas que mejor sabe reflejar en sus canciones esas vibraciones más propias de finales de los 70’s y primeros 80’s.

Elevando la intensidad y consecuentemente la épica, ‘Gallevants (of space)’ parece beber del legado de Purple en otro corte juglaresco que en esta ocasión incide en sonido más pesados sin renunciar a las bellas melodías predominantes en todo el álbum. Teclado, fuertes tambores y unas guitarras que se desdoblan ofrecen una canción impactante y contenida a la vez.  Son muchos los alicientes ocultos en una canción que nos desvela en cada nueva escucha mas y mas alicientes. Todo el arco iris sonoro de Hällas parece contenido entre unos surcos evocadores de lo que realmente son los suecos. Cabalgatas épicas de rabiosas guitarras que se contonean en sus riffs completan esta fascinante y elaborada canción. 

‘Stygian depths’ se sustenta en vibraciones hard-progresivas con unos profundos teclados y un ritmo incesante e imperturbable que opta por la contención para trasmitir de manera más profunda el relato de la banda. Otro ejemplo de que estos chicos miran al pasado sin rubor y continúan creando relatos épicos que recogen la tradición ancestral que sirve de leitmotiv al quinteto.

‘The wind carries the word’ el tema más largo del álbum, nos proporciona la perfecta combinación de pasajes fornidos y virtuosos entre sutiles melodías que ondulan en su intensidad constantemente. Relajados pasajes permiten a la voz tomar el protagonismo antes de subir la intensidad con armonías llenas de atractivo en la que la conjunción de Purple se encuentra con los dinosaurios del hard-prog de los 70’s. Pausados momentos evocadores del legado de Yes aparecen con sigilo para erigirse como protagonistas de los soplos más pausados del álbum. Todo un espejismo que se llena de épica elevando el tema a un espacio de monumentalidad. Siempre controlando el tempo de la canción, el corte va y viene por ese espacio juglaresco más propio de los relatos del pasado. La intensidad heavy-rock de algunos de sus desarrollos logra ser amortiguada con bellos melodías ricas en texturas y en matices. 

Hällas

Nuclear Blast 

Reseña: PURPLE DAWN.- ‘Peace & Doom Session Vol. II’

Manteniendo la esencia de su primer álbum, ‘PEACE & DOOM SESSIONS VOL. II’ es un trabajo equilibrado en el que los ecos del stoner-doom contemporáneo habitan entre narcóticos pasajes heavy-psych que miran de reojo al legado de los 70’s. Con devoción en el sonido de bandas como Pentagram, Sabbath o incluso Led Zeppelin, sus ganchos de hard-rock primitivo se desarrollan en chamánicos espacios desérticos. Una fascinante combinación que funciona a la perfección y que el trio de Colonia también bebe de la fuente de bandas contemporáneas como MastodonWindhand. Con sumo desparpajo la ruda voz de su bajista y cantante Patrick Rose sabe destilar las influencias del heavy-blues con los primitivos hard-rock de la década dorada. Toda una montaña rusa de sensaciones y ritmos, en canciones que siempre te ofrecen una salida para escapar de la monotonía y que difieren unas de otras. Habiendo sido grabado en vivo en su sala de ensayo, ‘PEACE & DOOM SESSIONS VOL. II’ nos ofrece una caraA, más cruda y virulenta, en contraste con la cara B, (grabada en el estudio), donde las canciones se muestran más pulida sin que esto signifique que PURPLE DAWN renuncie a su fuerza. Riffs masivos, voces poderosas y una atmósfera lisérgica muy propia, abren un circulo con la canción de apertura de ‘Bonganchamun’, que cierran con el tema ‘Bonganchamun part 2’. De esta forma consiguen un ‘todo’ cohesionado y creíble, dejando en su parte central espacio para cinco canciones intermedias en las que relatan rituales nómadas en el desierto, hasta la opresión de las profundidades del mar: la revolución, las mentes equivocadas y la maldad intrínseca de los seres humanos. Un notable álbum que sabe recrear momentos de proto-doom, con psicodelia pesada y altas dosis de energía hard-rock de la vieja escuela.

PURPLE DAWN son:
Timo Fritz: guitarras
Patrick Rose: bajo y voz
Florian Geiling: batería



Todas las canciones escritas e interpretadas por PURPLE DAWN. Grabado en vivo por Goldie en dialogstudios. Mezclado por Timo Fritz en Peace & Estudios Doom. Masterizado por Thomas Ölscher en Railroad Tracks Studios.

El álbum abre con los cadentes ritmos hard de vocación 70’s de ‘Bonganchamun’. De inmediato el sonido se despeña por un torrente doom arropado por atmosféricos pasajes psicodélicos. Riffs duros y contundentes golpean al oyente en este aturdidor espacio en el que la psicodelia aromatizada reuma narcóticas fragancias que contrastan con las aristas de sus pesados riffs. Un sonido difuso con aroma a los pioneros del proto-doom que se diluye lentamente en la inmensidad.

El crujiente bajo de apertura de ‘100 years a day’ se acompaña de rudas voces Stoner-doom con un carácter vigoroso. Una estructura de heavy-metal contrasta con un precipicio doom y las pinceladas de psicodelia. Un lento pero plomizo transitar por una senda tortuosa impulsada por el fuzz y voces más propias del heavy-rock de los 80’s. Atractivas melodías lisérgicas colorean un corte sólido que no duda en contonearse seductor en alguno de sus pasajes, hasta tornarse ácido y penetrante.

‘Old Fashioned Black Madness’ escarba en el legado de los 70’s para desarrollar sus riffs masivos entre voces conmovedoras. Avanzando a trompicones, los riffs parecen atascarse en un turbulento transitar que sortea los meandros del camino. Los solos hirientes aparecen sin que su base rítmica baje el pistón ni un solo instante. La quebrada voz adopta elementos de heavy-blues con un nítido sabor a los primitivos sonidos del siglo pasado. Un sonido crujiente y pesado que se vuelve monumental gracias a los monolíticos riffs presentes en todo el álbum. Todo un reto para las cervicales de un oyente, al que le será difícil no sucumbir a la magnética y pesada apuesta sonora.

Seduciéndonos con un groovy contagioso ‘Power to the people’ toma elementos de blues para crear un relato arenoso lleno de fuerza. Los constantes cambios de intensidad hacen que la canción funcione sin problemas, tanto en sus momentos más suaves, como en sus deflagraciones pesadas. Toda una montaña rusa de emociones con la que consiguen atraparnos en su particular neblina de fuzz intoxicante y narcótico. Aún así, el tema tiene momentos de fuerza y vibrantes ritmos contagiosos.

‘The moon song’ baja la intensidad para explorar un bosque humeante en el que la psicodelia envuelve todo. Cadentes acordes de la dupla de bajo y guitarra muestran su cara más amable del trío, para ir construyendo el tema más largo de todo el álbum. Cerca de diez hechizantes minutos heavy-psych que se adornan con magnéticas vibraciones desérticas y un sabor a rock clásico. Sus recurrentes armonías transitan por un espacio 70’s lleno de atractivo. Melodioso por momentos, los conmovedores registros vocales oscilan entre un espacio de calma y la virulencia de un sonido empapado de fuzz narcótico. Pincelas de heavy rock y un ritmo implacable hacen que la canción se muestre esplendorosa. Todo un peregrinar entre picos escarpados y acolchados prados con los que consiguen sumirnos en un reconfortante espacio sonoro lleno de magia. La parte central del tema se recrea en chamánicos pasajes rituales en los que los ecos del desierto nos envuelven en un gratificante trance. La parte final eleva el sonido de los alemanes hasta llevarnos a fascinantes entornos desert-rock con esas hordas de fuzz que tan bien saben manejar estos tipos.

El ritual de reverberaciones pesadas continúa con ‘Death To A Dying World’. Un corte vigoroso y fornido que golpea con fuerza la capacidad neuronal del oyente con una explosiva mezcla de psicodelia pesada y stoner-doom, heredero de Sabbath. Tras los intensos tres minutos iniciales, la canción reposa en plácidos y mágicos desarrollos heavy-psych en los que la guitarra brilla con luz propia ofreciéndonos solos llenos de encanto. El trabajo del magnético bajo en un segundo plano, da brillo a un corte que acaba encabritándose con una bacanal de solos ácidos que reafirman el amor de estos chicos por la psicodelia pesada de vocación 70’s. Siempre ofreciendo una salida a sus atascos, la banda se desmelena en turbios pasajes Stoner-doom sin salirse de su contundente apuesta psicodélica.

La banda cierra el círculo con la segunda parte de su tema de apertura. ‘Bonganchamun Part II’ ofrece un sonido difuso, contundente y a la vez psicotrópico en el que los golpes de doom de manual, socaban nuestra resistencia neuronal. Con la suficiente destreza como no caer en convencionalismos, las aristas sin pulir de sus riffs, golpean una y otra vez.

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Reseña: KRYPTOGRAF.- ‘The Eldorado spell’

Instalados en los sonidos retro de los 70’s el cuarteto noruego KRYPTOGRAF, se gradúa con su segundo álbum ‘EL DORADO SPELL’. Retomando su música donde lo dejaron en su primer álbum, nos ofrecen 10 canciones llenas de energía que gravitan en los sonidos hard & heavy-rock de los 70’s, aderezando éstos, con momentos de psicodelia y hechizantes pasajes progresivos. Sus abrasadores solos de guitarra, unidos al triplete de voces, hace que cada canción nos seduzca con ese sonido vintage más propio de bandas como Witchcraft o Graveyard. Sumidos en oscuras atmósferas, sus canciones revolotean en la órbita de los pioneros del proto-metal, pero también contienen momentos más propios de Uriah Heep, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, así como plácidas composiciones herederas del legado de Wishbone Ash que nos muestran un mundo irreal en el que la psicodelia también tiene cabida.  Con un tono característico, KRYPTOGRAF consigue que sus composiciones avancen guiadas por ritmos galopantes, guitarras profundas bajo una atmósfera retro muy apetecible. Evidentemente la piedra filosofal del sonido de los noruegos está en los omnipresentes Sabbath, a cuyo legado le incrustan esos momentos de flirteo con vibraciones folk, y por supuesto, un claro carácter progresivo, algo que les hace escapar de algunas propuestas demasiado estereotipadas. ‘THE ELDORADO SPELL’ es la confirmación de que KRYPTOGRAF tienen claro cual es su sonido, unas vibraciones retro altamente recuperadas por muchas bandas contemporáneas, pero no siempre con el acierto con el que estos chicos lo hacen.

KRYPTOGRAF son: Vegard Strand – Guitarra / Voz, Odd Erlend Mikkelsen – Guitarra / Voz, Eirik Arntsen – Batería / Voz, Eivind Standal Moen – Bajo

‘THE DORADO SPELL’ está disponible vía Apollon Records.

Como si de un viaje al corazón de los 70’s se tratara, ‘Asphodel’ con sus oscuros riffs proto-doom nos devuelve a las vibraciones del pasado. Su cadente ritmo y una melodía oscilante que avanza a trompicones va creando una canción oscura con momentos de sosiego, pero también con ganchos llenos de rafia y fuerza.

‘Cosmic suicide’ golpea con riffs más contundentes. Hard-rock crudo en una atmósfera vintage al más puro estilo 70’s. su implacable ritmo se colorea con melodías rabiosas y solos de guitarra insertados con mesura, sin estridencias. Aquí los noruegos no se andan con atajos y crean un tema que va directo al grano.

En tonos más sosegados y con una notable influencia Sabbath, ‘Lucifer’s hand’ se desarrolla en una oscura atmósfera en la que los tonos ocultistas afloran entre su base de rock clásico. Dinámico, y sustentado en un riff, la canción cabalga lentamente sobre brumosos paisajes, para verse asediada con embestidas más pesadas y turbias. Con estos elementos logran crear un clima inquietante.  

Con momentos más propios de URIAH HEEP, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, ‘Across the creek’ se erige en un bálsamo que contrasta con los cortes precedentes. Arpegios de guitarra acústica se suceden en algo menos de dos minutos que marcan el descanso del guerrero.

‘The Eldorado spell’, la canción que da nombre a este notable álbum nace de una introducción psicodélica antes de eclosionar en logrados momentos de hard-progresivo. A diferencia de las primeras canciones, aquí la banda parece inclinarse a un sonido en el que una sutil estructura de blues se fusiona en un sonido envolvente más propio de Wishbone Ash.  Ese carácter psico-progresivo se adorna con efectos, elementos de viento y unas inquietantes voces más propias de la narración de un relato de misterio. De esta manera, KRYPTOGRAF ensancha su espectro sonoro hacia un territorio más lisérgico y misterioso.

Con casi siete minutos, ‘’The spiral’ se erige como el tema más largo del álbum. Su apertura retro rock, sucumbe a los ecos proto-doomDe nuevo, el legado de Sabbath, aparece como un ave fénix 50 años después. Parsimonioso y oscurosu hipnótico ritmo nos sume en una espiral ocultista más propia de los albores de los años 70’s. todo un aliciente para esos viejos rockeros que mecían sus melenas al viento en el siglo pasado portando sus chupas de cuero y los pantalones de campana. El corte cambia su carácter en su parte central, para lanzarse a una espiral diabólica de heavy-rock lleno de gancho y un aura casi ceremonial. El tema vuelve al lugar en el que nació en su parte final, cerrando así el circulo, y a pesar de ser un tema sencillo, erigirse en uno de los más logrados del álbum.

‘When the witches’ juega con el fuzz y un ritmo impactante de puro proto-doom. Golpeando una y otra vez con sus plomizos riffs, las chamánicas voces aportan una estela lisérgica su contundente y pesada base rítmica. Constantes subidas y bajadas de intensidad nos sumen en un trance en el que los sonidos pesados nos aturden entre efectivas melodías. Nebulosos pasajes de blues psicodélico afloran entre la densidad de sus riffs, logrando un efecto fascinante para el oyente. A modo de ruptura, consiguen dotar de brillo y creatividad un corte que parecía lineal y que finalmente se torna mucho más versátil y atractivo.

‘Wormwood’ es un nuevo interludio acústico de poco más de minuto y medio a través de sinfónicos pasajes dotados de un cierto romanticismo.

El álbum cierra con ‘The well’. Una nueva canción que avanza lentamente con un aire misterioso y que rápidamente eclosiona en una espiral de riffs retro-rock tradicionalesAquí los ecos Wishbone Ash aparecen para desarrollar una nueva canción hard-progresiva con melodías balsámicas. Menos pesada que la mayoría de las canciones incluidas en el álbum, sus elementos florales aportan esas gotitas de psicodelia que aparecen en alguna de sus canciones. Conteniendo solos punzantes, los noruegos completan un álbum correcto, que corrobora que su álbum debut no fue obra de la casualidad.

Kryptograf

Apollon Records

Reseña: SPIDERGAWD.- ‘VI’

Lleno de ganchos, melodías pegadizas, riffs contundentes y ritmos vibrantes, ‘VI’ es un trabajo compacto y sin muchos altibajos, en el que definitivamente SPIDERGAWD se ven seducidos por el heavy-rock de finales de los 70’s y primeros 80’s. Esta evolución de un sonido más experimental y progresivo, hacia un escenario heavy rock, se traduce en canciones rebosantes de vitalidad y de fácil escucha. Sus ocho canciones entran a la primera y en ellas encontramos la influencia de bandas como RAINBOW y sobre todo THIN LIZZY, pero ofreciendo una particular versión noruega de las vibraciones NWOBHM de los ochenta. Una magnifica producción consigue que el sonido del álbum sea impactante para el oyente, permitiendo apreciar todos los matices de unas canciones sólidas y llenas de fuerza. Secciones de ritmos constantes continúan incidiendo en la fórmula con la que los noruegos sorprendieron al mundo. Con un menor protagonismo del sonido del saxo, tan fascinante en sus álbumes anteriores, esta nueva versión de la banda me motiva menos que sus primeros trabajos, pero lo cierto es que SPIDERGAWD tienen calidad suficiente para hacer lo que quieran libremente, porque todo lo que hacen, lo hacen bien.

SPIDERGAWD son: Per Borten (guitarra, voz), Kenneth Kapstad (batería), Rolf Martin Snustad (saxofón), Hallvard Gaardløs (bajo) y Brynjar Takle (guitarra)

‘VI’ está disponible vía Crispin Glover Records/ Stickman Records.

‘Oceanchild’ nos envuelve en una vorágine de riffs heavy-rock llenos de épica. Los habituales ganchos vocales aparecen en un corte con un fantástico groovy y estribillos pegadizosLa dinámica instrumentación coquetea con elementos progresivos y algún momento AOR rememorando el rock de los 80’s. La banda se luce en batallas de guitarras que nos ofrecen atractivos solos superpuestos.

Con un sonido más propio de RAINBOW ‘At rainbows end’ se muestra rabiosos y lleno de fuerza. El buen uso de las voces contrasta con la fuerza intrínseca en la canción. Los giros melódicos son siempre un aliciente en las canciones de los noruegos, y esta es un claro ejemplo. En el tema se intuyen también algunas influencias THIN LIZZY.

Sin salirse del guion ‘The running man’ índice en el legado de los irlandeses, con ritmos vibrantes y estribillos pegadizos. Enérgico, y con riffs oscilantes, la canción está llena de frescura y de solos virtuosos que asoman entre la densa y tupida base rítmica.

Alegre y divertido, ‘Into the Deep serene’ tiene unos ganchos en forma de estribillos en los que nuevamente THIN LIZZY se asoma por las composiciones de los noruegos. La canción parece más propia de finales de los 70’s. Sin apabullar y con un sonido algo contenido, la banda se centra en las melodías.

‘Prototype design’ explota entre ruidosos tambores y un groovy pegadizo. Sabiendo modular la intensidad, el tema se esconde entre una cortina de sonidos borrosos y en él encontramos elementos progresivos entre sus hordas de puro heavy-rock. El papel de las guitarras destaca sobre sus estribillos, algo que a estas alturas no debería sorprendernos. La armonía se dota de un cierto exotismo haciendo que resulte completamente sugerente.

En una atmosfera aparentemente más psicodélica ‘Yours truly’ se desarrolla entre embestidas de heavy-rock balanceándose grácil entre sus melodías, en esta ocasión con un aire algo más áspero. NWOBHM en versión noruega.

Mas ganchos heavy-rock nos trae un tema como ‘Narcissus eye’. Aquí algunos estándares del género vuelven a aparecer siguiendo la estela de bandas como Rainbow. El tema contiene algún guiño progresivo entre sus embestidas de metal.  

‘Morning st’ cierra el álbum en tonos hard-rock guiados por trepidantes ritmos.Un ímpetu que saben frenar a tiempo para proporcionar al oyente un aliciente para seguir con su escucha. Los coros y melodías llenas de gancho nos invitan a nueva fiesta de heavy-rock.

Spidergawd

Stickman Records

Crispin Glover Records