Reseña: MASHEENA.- ‘Let The Spiders In’

Desde tierras noruegas y más concretamente desde ese manantial de rock que es la ciudad de Bergen nos llega una nueva fuerza de la naturaleza, MASHEENA publica su segundo álbum ‘LET THE SPIDERS IN’. Por la senda del rock clásico y el heavy-rock que llenaba estadios décadas atrás, este álbum repleto de ganchos vocales, y ritmos contagiosos está listo para conquistarte. Combinando la visión melódica del hard-rock escandinavo con un sabor sureño y blusero la banda aporta una buena dosis de fuzz. Con una porción pura de heavy rock estas diez canciones están listas para romper corazones y sacudir jaulas con su vibrante energía, y ese groovy bailable. Enérgico y divertido, sin grandes alardes compositivos, ‘LET THE SPIDERS IN’ conecta con el oyente invitándole a la fiesta. Su carácter pesado, sus guitarras asesinas, su aroma sureño y blusero, así como alguna pincelada chamánica, completan un trabajo fresco y sencillo. La fórmula de ‘menos es más’ queda reflejada en el segundo álbum de los noruegos. Fresco y electrizante a partes iguales, el álbum ofrece al oyente una escucha fluida que genera un optimismo necesario en estos tiempos convulsos. Su fusión de heavy-rock, A.O.R. blues, Stoner y rock sureño es una apuesta ganadora gracias a esas melodías y voces que se clavarán en su corazón definiendo la esencia del rock de siempre, ese rock sin complejos que tanta gloria tuvo el siglo pasado.  

‘LET THE SPIDERS IN’ está disponible vía Majestic Mountain Records y Ripple Music.

MASHEEENA son:

Luis-Alberto Salomon — Guitarras y voz
Tarjei A Heggernes — Bajo
Bård Heavy Nordvik — Batería y percusión

Por la senda del blues y el hard rock ‘Been Waiting’ evoca el espíritu indómito de los 70’s acompañado de elementos Stoner. Su fuerza y el sentimiento plasmado en sus voces son acompañados de guitarras asesinas, así como buenas dosis de fuzz y un tempo contenido con espíritu sureño.

Vistiéndose de A.O.R. y rock de finales de los 70’s ‘Going To The Mountain’ palpita como una pista de grandes estadios gracias a sus irresistibles ganchos melódicos y su carácter festivo.  Una canción más propia de otros gloriosos tiempos.

‘One Eye’ combina el puro hard-rock con un ritmo irresistible y voces melódicas en una conjunción efectiva rebosante de fuerza. Lista para conquistarte.

El heavy-rock de ‘A Game You Don’t Want To Lose’ sube la temperatura por momentos antes de dejarse llevar por cautivadores pasajes psicodélicos en una montaña rusa de rock vibrante con crudos riffs y la calma lisérgica empapada de blues chamánico.

En esta ocasión a ritmo lento ‘Life Is But A Sin’ aúna suaves melodías con desgarradores pasajes que se elevan luminosos en una pista que mantiene la calma con algunos guiños grunge.

Los tonos campestres y el aroma del rock americano de los 70’s aparecen en ‘Sara Lost Her Way’. Rock de grandes masas en su estado más sosegado. Una composición comedida que palpita entre una luminosa atmósfera con ecos sureños.

Con el blues latente ‘In Her Eyes’ es una suave y conmovedora canción que transita por senda del rock clásico. Sin estridencias, sin pretensiones, el lado melódico de esta pseudo-balada define parte del sonido melancólico de la banda.

‘Don’t Tell Her’ es una fiesta de hard rock con algún elemento Stoner intercalado entre unos surcos que rezuman sabor sureño y heavy rock accesible. Evocadora del sonido que conquistó la parte final de los años 70’s con canciones que cambiaban la crudeza por lo melódico con coros y voces acolchadas, así como alguna guitarra filada en pura vena heavy-rock. Vintage. Otro corte para corear en grandes espacios ante audiencias masivas.

Con un aspecto más rugoso ‘Riffy’ se despeña con riffs crujientes y un espíritu de himno contemporáneo con alma heavy-rock ortodoxo. Una pista correcta que funciona in pretensiones en la que el fuzz está presente.


Por la vía rápida la rockera ‘You Owe Me’ nos invita a la fiesta con ganchos con los que conquistar al oyente. Rock and roll en estado puro con ese tono sureño. Una pista llena de fuerza en la que los ecos blues se mezclan con sus pasajes de rock vibrante entre solos asesinos.

Masheena

Ripple Music

Majestic Mountain Records

Reseña: PURPLE SKIES.- ‘A Million Years’

La fértil ciudad noruega de Bergen sigue dando una excelente cosecha y el último brote de ese vergel es la banda que hoy os presento. Si son muchas las bandas progresivas nacidas a la orilla de las aguas del fiordo de Sogn, ahora, de sus aguas emerge PURPLE SKIES para poner la pesadez a sus escarpadas montañas con un álbum que guiña al pasado a la vez que apunta hacia el futuro, capturando la esencia del rock pesado, melódico y honesto con potencia y precisión. Esas raíces proto-doom de los 70’s quedan reflejadas con acierto en nueve canciones épicas. PURPLE SKIES brinda un rock empapado de fuzz que deambula sin reparos entre oscuros riffs aplastantes y melodías legendarias. Dinámicos y controlando los tiempos ejecutan bellas melodías con una interpretación vocal que se mantiene firme dentro de un paisaje sonoro masivo pero controlado. Piensa en bandas como Sleepwulf, Witchcraft. Kadavar o Dunbarrow, todas ellas herederas del legado de Sabbath y añádele un aura psico-progresiva innata en sus genes noruegos, y encontraras la fórmula mágica de su sonido. Inspirados en el stoner rock, el proto-doom y el heavy rock clásico de bandas como Jethro Tull o Focus, PURPLE SKIES tiran la puerta abajo con su debut ‘A MILLION YEARS’. Este fantástico trabajo refleja el resultado de años de evolución y artesanía, pero las raíces pesadas y doom siguen siendo un hilo conductor de un sonido que evolucionó hacia algo más amplio y dinámico con el paso del tiempo. Con una interpretación vocal que se mantiene firme dentro de un paisaje sonoro masivo pero controlado, la banda de Bergen tiende un puente entre la expresión retro y moderna, con raíces que se remontan al pasado pero que conquistan el presente. Si el álbum contiene una pesadez que cualquier viejo rockero amante del proto-doom apreciará, la capacidad para envolver las canciones es lo que le hace verdaderamente único y épico. ¡Únete a la cofradía y encontraras la gloria!

PURPLE SKIES son: Henrik Solheim (guitarra), Marius Aasen Moe (guitarra y voces), Robert Johansen (bajo) y Jøran Mjelde (batería)

‘A MILLION YEARS’ está disponible vía Apollon Records.

‘Haven’ con su potente y pausado ritmo con una cadencia pronto Doom y un aura psico-progresiva aportada por los teclados sirve de manera genial para sumergirnos en este épico relato. Placenteros pasajes en una ondulación sónica descomunal. Un grueso corte con los bordes acolchados.

Entre ritmos Sabbath y momentos Witchcraft ‘Mr. Fear’ plasma la épica nórdica con una melodía que parece anunciar el preludio de la batalla mientras la oscuridad se cierne sobre nosotros.  Heavy rock legendario y glorioso.

‘Bitchraft’ es una canción de heavy rock melódico con una atmósfera vintage. Un relato ancestral con instantes progresivos que sin demasiadas complicaciones logra su objetivo. 

En un escenario más acogedor ‘Too worm to hell’ se muestra radiante con los focos progresivos evocadores de algunos momentos Jethro Tull, especialmente en la voz. Sus pasajes corales se ejecutan con habilidad en esta sencilla pero hermosa canción.

Los riffs pegadizos son un argumento primordial en sus canciones, pero como demuestra ‘Quite Flowers’ el melódico trabajo compositivo y su encaje en una propuesta pesada es un aval de la banda. En su lado más psicodélico la epopeya de batalla deja paso a un ambiente más seductor reflejado en cómodos pasajes en los que continuar con su relato.

Evocándome por momentos a Kadavar, las delicadas melodías de ‘A million years’ contrastan con su ritmo marcial, con un resultado en el que lo melódico dirige lo pesado. Solos épicos completan la jugada en otra canción sencilla pero adecuadamente hilada.

‘Worthless men’ es una bella canción heavy-prog con guiños Focus, y asombrosas melodías dentro de la ortodoxia. Subiendo la apuesta las guitarras ponen la nota virtuosa haciendo sin exageración. Todo perfectamente cosido. 

Con un argumento claro, ‘Archaic freeway’ camina parsimoniosa como un paquidermo venerado por el proto-doom de antaño. En su plomizo tempo hay hueco para tejer otra pista sólida con humildes recursos que resultan efectivos una vez visto el resultado. De nuevo consiguen modular la crudeza tornando la oscuridad en luz momentáneamente.

El epílogo a este emociónate relato del heavy rock legendario llega con ‘Red road’. Su crujiente línea de bajo inicial y ese tono Sabbathico nos sitúa en un misterioso espacio chamánico. Un emotivo relato que vibra entre una melodía repetida y pasajes envolventes con olor a azufre. Como un bucle, la canción repite su sencilla armonía sin estridencias. Geniales una vez mas.

Purple Skies

Apollon Records

Reseña: DEVIL ELECTRIC.- ‘Thalia’

Cuatro años y medio después de su último álbum, el cuarteto ocultista australiano DEVIL ELECTRIC regresa a la actualidad con su nuevo álbum ‘THALIA’, Un tango entre el doom metal clásico y el heavy rock moderno salpicado con alguna pincelada psicodélica y el aroma del rock pesado de los 70’s. Sus oscuras canciones de puro ocult-rock cuentan con la emotividad de su cantante Pierina O’Brien ejerciendo de suma sacerdotisa de este inquietante y conmovedor ritual ocultista. Riffs potentes en unas canciones pesadas en la línea de bandas como ELECTRIC WIZARD, BLOOD CEREMONY, o LUCIFER en un ajuste de cuentas que ahora queda resuelto en una atractiva fusión de doom y hard rock crudo y añejo.  ‘THALIA’ es un álbum que versa sobre la fractura y la supervivencia, el dolor, la frustración y las relaciones que se rompen bajo presión, algo que se plasma nitidamente en sus pistas. Sorprendentemente, sus temas reflejan los años posteriores a su grabación, lo que intensifica aún más el trasfondo emotivo de ‘THALIA’. Todo ello plasmado en voces potentes, estribillos inolvidables y riffs contundentes. Un relato cohesionado y personal que te sumirá en la melancolía en un relato con el poder de las tinieblas como protagonista. Heavy-rock y doom ejecutados de una forma particular sin renunciar a la esencia y roles del género con una narrativa fluida en la que las oscilaciones de intensidad se ejecutan de una forma cohesionada. Enciende las velas para disfrutar de este ritual de doom vintage y sus emotivas y desgarradoras canciones en las que la tensión deja paso a liberación.

‘THALIA’ está disponible vía Kozmik Artifatcz

DEVIL ELECTRIC son:

Pierina O’Brien (Voz)
Christos Athanasias (Guitarras)
Nicolas Dumont (Bajo y Voz)
Mark Van De Beek (Batería)   

‘Tahlia’ la canción que abre el álbum es un regreso contundente al sonido clásico de la banda. Tonos proto-doom  y una épica heavy-rock se nutren de una atmósfera ocultista con la melancolía omnipresente. Sus pegadizos estribillos contrastan con la oscuridad de su envolvente base rítmica. Una enigmática y enérgica pista que narra un descenso visceral desde el fondo del abismo a la redención. Tahlia es un homenaje a la frase latina “lo que me nutre, me destruye”. Un perfecto termómetro para medir la temperatura de este trabajo. Un regreso contundente al sonido clásico de la banda. Narra un descenso visceral desde el fondo del abismo hasta la redención. Un tango entre el doom metal clásico y el heavy rock moderno., contada a través de una mezcla de versos enérgicos, estribillos pegadizos y riffs melancólicos. Todo diseñado para dejar al oyente en un estado mental enigmático

Cambiando de alguna manera el ritmo y con elementos retro rock ‘Jill and jack shit”. Con una fornida base rítmica la pista se balancea entre momentos proto-doom y una épica aplastante. La canción rinde homenaje con orgullo a la crudeza y el carácter de su ciudad natal, Melbourne incorporando algunos enigmáticos pasajes psicodélicos que eclosionan en una huida hacia delante de riffs contundentes y un sonido pesado.

Con un carácter más alternativo las melodías se alternan con momentos de hard rock contundente en ‘Weirdos’, una pista con un sonido más reconocible que no reniega de las las simas ocultistas en un tortuoso viaje a través de pesadas simas.

Mucho más psicodélica ‘ … When We Talk About Nothing’ cuenta con la alternancia de voces en un espacio más calmado. Lírica y melódica la pista se presta a unos arreglos más experimentales que las canciones precedentes. Sus suaves pasajes centrales mantienen el tipo con un carácter sosegado aportando brillo al sonido de los australianos.

Con la presencia de Lex Waterreus (SEEDY JEZUS), Acid Bath va construyendo un muro sónico entre solos ácidos acompañados de una inquietante y oscura base rítmica. Sus más de siete minutos ofrecen los mejores solos de guitarra en turbios e inquietantes pasajes psicodélicos en ese entorno nebuloso y lúgubre que estos chicos construyen sus canciones. Disonante y desquiciante, la pista contiene elementos doom, heavy-rock entre sus entrañas psicodélicas. Una pista perturbadora en la que DEVIL ELECTRIC prescinde de las voces dejando aflorar su faceta más experimental. Un auténtico cenagal humeante.

El cierre llega con ‘This Hereafter’. Con sus nueve minutos y erigiéndose en la canción más larga del álbum. Todo una maratón de tensión y liberación a través de momentos épicos y momentos de profunda tristeza, como empujar una roca por las arenas del desierto antes de alcanzar un oasis. Esta dualidad funciona combinando voces logradas llenas de sentimiento y la vocación proto-doom de la banda. Crudeza y emoción unidas en una causa común junto a su pesadez y oscuridad. Con un ritmo cadente en su parte final la voz de Pierina se quiebra visiblemente en los versos finales, dejando al oyente con un frágil pero innegable destello de esperanza. Uno de los momentos más emotivos y álgidos de este álbum ocultista y pesado.

Devil Electric 

Kozmik Artifactz

Reseña: HÄLLAS.- ‘Panorama’

Las trompetas suenan desde lo alto de almenas mientras la puerta del castillo se abre sobre el foso para invitarnos a un viaje épico de fantasía y ancestrales leyendas medievales con ‘PANORAMA’ el nuevo álbum de los suecos HÄLLAS. Si en su anterior álbum la banda me pareció algo anquilosada en un sonido poco estimulante, ahora con su cuarto álbum, me sorprenden con la ejecución de su trabajo más experimental y progresivo hasta el momento. Con una canción de más de veintiún minutos, hacen desaparecer los fantasmas que me habían asediado con la banda en los últimos tiempos. Hard progresivo a la vieja usanza con un sinfín de recursos compositivos para que nada resulte anodino. Impresionante. Conocidos por sus discos conceptuales épicos y fantásticos, HÄLLAS fusiona guitarras gemelas aventureras, sintetizadores vintage y narrativa mística en lo que ellos llaman ¡adventure rock!, una imaginativa mezcla de rock progresivo de los 70, heavy metal, folk y psicodelia. El mundo fantástico del quinteto se desarrolla cona mayor presencia de teclados en una aventura progresiva de grandes dimensiones. Místicos, épicos y con un predominante tono vintage esto chicos forjan su propio género. Sin duda es el trabajo más complejo de la banda en una colisión de influencias que van desde GENESIS, RUSH, YES, OPETH Y tantos otros grandes del rock progresivo de los 70’s. Esta narrativa atemporal se erige como aliciente para el oyente ofreciendo un escape a la monotonía gracias ese sonido orgánico que aquí llega a su culmen. Indudblemente más sinfónicos y algo apartados del heavy-rock de sus últimas entregas HÄLLAS se revitalizan como una banda solvente con una amplia paleta sonora con la que se mantienen fieles ese sonido y lirismo característicos, en el que a buen seguro es el trabajo más variado y complejo hasta la fecha. Olvídate de la vida cotidiana y sumérgete en un mundo de fantasía y aventuras de HÄLLAS.

`PANORAMA’ está disponible en el sello de la banda Äventyr Records

HÄLLAS  son: 
Tommy Alexandersson: voz, bajo 
Rickard Swahn: guitarra 
Marcus Petersson: guitarra 
Nicklas Malmqvist: teclados 
Kasper Eriksson: batería

‘Above the Continuum’ son veintiún minutos que dan para mucho y suponen el esfuerzo más titánico de la banda hasta el momento. Abriendo con una introducción atmosférica, cajas de ritmos y voces en castellano acompañan a unos sintetizadores presiden una introducción que nos va llevando a un espacio en el que los sonidos vintage del hard progresivo de los setenta hacen acto de presencia con la épica de las grandes Leyendas. Melodías de ensueño conviviendo con desarrollos complejos en una atmósfera melancólica son plasmados en esta larga canción que según avanza, va a más. Con un cierto clasicismo en un segundo plano los sonidos fluyen sin perder su esencia a la vez que mutan y se contoneen. HÄLLAS opta por la suavidad en sus pasajes melódicos haciendo que la escucha resulte plácida. Sus coros se visten de clasicismo en este flujo constante de refinadas vibraciones progresivas. Nunca habíamos visto antes a la banda mostrarse así, y el resultado es ciertamente interesante. Pasajes narrados evocando la tragedia en modo doorsiano preceden en otro nuevo giro del corte que en su parte final ofrece momentos más pesados e intensos. Aunque la niebla se disipa rápidamente dejando paso a un epílogo experimental en que afloran coqueteos de jazz rock incluso. 

Con un formato de canción tradicional la divertida ‘Face of an Angel’ toma elementos del prolífico rock de los ochenta. Melodías pegadizas, teclados omnipresentes y ritmos amables son los ingredientes para una canción para hacer sonar con esferas de espejos y luces de neón.

Por el contrario ‘The Emissary’ devuelve a la banda en su faceta progresiva y alguna pincelada heavy-rock. Transitando por el lado más acolchado HÄLLAS nos devuelve a la combinación de experimentación y estructuras tradicionales con un flujo constante de vibraciones prog en un épico escenario sinfónico presidido por los tonos grises. La parte final del tema nos ofrece estructuras más complejas en contraste con el punto de partida

Desde la dulzura melódica ‘Bestiaus’ mantiene el tipo con sus pausados pasajes sinfónicos en línea GENESIS. Otra maravillosa canción presidida por una melodía vocal cautivadora y el sinfonismo de los sutiles acordes de los teclados. Una de las canciones más emotivas del álbum

El epílogo de este relato fantástico llega con ‘At the Summit’. Partiendo de un tono folk los acordes acústicos crean un ambiente melancólico que eclosiona con un hammond penetrante y un desgarrador relato impulsado por una pesadez contenida. HÄLLAS en estado puro. Sinfónicos, rockeros, progresivos, los suecos muestran su esencia en un corte oscilante entre plácidos pasajes y momentos dolorosos en un ejercicio de revitalización del sonido que bandas como GENESIS ofrecieron en los 70’s. Un broche de oro a un álbum maduro y sólido.

Hällas 

Reseña: VOODOO QUEEN.- ‘Violet Crown’

Nacida de un encuentro casual y una pasión compartida por el rock y el stoner, VOODOO QUEEN ofrece en su álbum debut ‘VIOLET CROWN’ espiritualidad, introspección y autotrascendencia combinando riffs potentes, ritmos contundentes y pasajes etéreos empapados de psicodelia y blues. Los riffs monolíticos se amortiguan con una vocalista cautivadora, así como con interludios melódicos creando canciones intensas, a veces oníricas, siempre conmovedoras, donde la energía pura se fusiona con una genuina sensibilidad musical en la que los ecos de rock de los 70’s tiene su espacio. Impulsadas por letras personales, sus composiciones invitan a la introspección, al cuestionamiento ante ciertas dificultades y a la búsqueda del crecimiento personal. Estas emociones aparecen en cada canción actuando como un reflejo de las emociones humanas, entre dudas, esperanzas y revelaciones, donde se entrelazan la espiritualidad y la voluntad de mantenerse firme en las propias convicciones. Con buena dosis de fuzz y con la crudeza del heavy rock de antaño, la banda adorna sus canciones con elementos modernos haciendo que las mismas resulten siempre ganadoras. Las siete pistas de ‘VIOLET CROWN’ marcan el amanecer de un primer capítulo, un viaje donde la luz mística se entrelaza con los matices más enigmáticos de nuestro universo sonoro entre serenas atmósferas, casi silenciosas por momentos creando un entorno de misterios con enigmáticos pero cautivadores pasajes. Presentado con una magnífica portada, tratando de reflejar su propio universo. Algo rocoso, místico, con una sensación real de poder y misterio, para devolver una imagen icónica del proyecto. La Reina está aquí, frente a la enormidad de una nueva búsqueda, avanzando hacia el agua hacia este gigantesco y casi sagrado árbol. A su alrededor, un paisaje con pantanos, árboles imponentes, y a lo lejos, un cielo que permite a cada uno ver su propio paso, un cielo suspendido entre el final y el principio, mostrando una corona morada y la aurora boreal. Sin duda una grata sorpresa para cualquier amante de la psicodelia, el blues y por supuesto de los pesados sonidos stoner.

Hipnótica y psicodélica en su apertura ‘Morning Sun’ nos invita a un trance chamánico gracias a sus guitarras volátiles y a su psicodélica atmósfera. Una ilusión inicial que se transforma por momentos en un monstruo de riffs crujientes y pasajes heavy-psych sumamente atrayentes. Siendo en su mayor parte instrumental, la voz aparece la mágica voz de Fabiola Thoreau

Con incisivos golpes Stoner cósmico ‘Bright Cage’ galopa como búfalo en estampida por praderas desérticas. Alternando el fuzz con el hipnotismo pasajes de rock setentero nos inundan de blues. Una combinación bien ejecutada en un serpenteante transitar sin mirar a atrás. Una canción asesina que te noquea con sutileza.

Navegando entre riffs ruidosos y delicados pasajes de blues nebuloso ‘Sad Attitude’ es otra canción en la que su vocalista xxx exige su talento con desgarrados pasajes que se tornan sugerentes. Arropada por un muro de sonido la pista desciende a seductores pasajes en los que la psicodelia y el blues se unen en un rito vintage.

‘Free way Out’ se desarrolla en un magnético escenario sonoro presidido por la una estimulante psicodelia. Creando su propia seña de identidad la belleza de sus melodías nos insufla relajantes momentos de introspección. Con un notable trabajo de guitarra la pista se muestra cohesionada y solvente.

Sensual y cautivadora ‘Between my troubles’ baja la intensidad con un sonido poderoso que gravita en un espacio psicodélico en el que el blues, el heavy-rock y rock arenoso confluyen en un punto en común. La calmada pista pone freno al ímpetu mostrado en los cortes previos.

Una desgarradora canción rebosante de sentimiento como ‘I’ define el puro sonido de los franceses. Melodía y contundencia en una ondulante narrativa en la que faltan buenas dosis de lisergia. Narcótica por momentos, sus solos de guitarras consiguen llegar al alma, una compañía perfecta para una voz que brilla con luz propia pero que también permite el lucimiento del resto de la banda. Cohesionada y fluida.

Entre tonos vintage y un ritmo poderoso ‘Shine of my Soul’ se siente como una banda sonora de un relato legendario. Ecos del heavy-rock, aderezados con una gotitas de blues y melodías épicas hacen que la pista se eleve sin perder el rumbo hasta llevarnos a un cautivador entorno psicodélico. Antes del final el caos se desata con una deflagración de pesadez antes de un lento epílogo final.

Voodoo Queen