Reseña: SATURNA/ELECTRIC MONOLITH.- ‘Turned To Stone Chapter 4: Higher Selves’ (Split)

Dos bandas destacadas de la escena rock de Barcelona: SATURNA y ELECTRIC MONOLITH se unen en esta nueva entrega de la serie ‘Turned To Stone’ del sello californiano Ripple Music. ‘TURNED TO STONE CHAPTER 4: HIGHER SELVES’ hace justicia a la interesante oferta pesada de bandas españolas.  Ambas bandas se han especializado en perpetuar el espíritu del rock’n’roll en su expresión más auténtica y libre de límites: cuando SATURNA toca un rock duro clásico conmovedor con infusión sureña con voces apasionantes y conmovedoras, ELETRIC MONOLITH opera en el más afilado, más lado psicodélico del espectro del rock de los 70. Una pareja épica y estridente que transportará a los oyentes a través de un túnel del tiempo con paredes de riff al cielo de la música pesada clásica. Si bien ambas bandas tienden un puente entre el siglo XXI y los 70’s, en el caso de SATURNA tiene un parada en las melodías grunge de los 90’s, mientras que en el caso de ELECTRIC MONOLITH, estos discípulos aventajados del legado de Sabbath, nos muestras su faceta más psicodélica hasta el momento. Con aroma de blues, de hard-rock rabiosos y de pesadez proto-metal, esta nueva entrega de Ripple, a buen seguro hará las delicias de los fans del género y servirá para mostrar al mundo que en España se hace música pesada de gran calidad.

Fundada en 2010 en Barcelona, SATURNA  es una banda de rock en la vieja tradición del término, una banda que puede crujir riffs estridentes y ritmos contundentes con lo mejor de ellos, pero que al mismo tiempo puede tocar la fibra sensible de sus composiciones. Lanzaron cuatro álbumes de estudio y realizaron giras por España, Europa y Estados Unidos mientras maduraban su música. El hecho de que SATURNA haga esto sin caer en la trampa de sonar «retro» o nostálgico se debe a la frescura y vitalidad que aportan a la mesa, la banda sirviendo recetas clásicas sobre un mantel nuevo. 

El hard-rock de los 70’s aparece stonerizado en ‘Keep Me Trying’. Con un ritmo ondulante los ecos proto-metal afloran en este ondulante de inspiración Sabbath. Fuzz cegador y unas atractivas melodías, completan este corte con aroma a 70’s en el que los coros y estribillos aportan un toque colorista. El legado de KYUSS parece que también es tenido en cuenta en esta composición.

Cambiando el registro, los acordes acústicos de ‘Following the sun’ nos llevan a un luminoso escenario con pausadas melodías de influencia grunge. Un susurrante corte que transita por una senda acolchada en la que los turbios sonidos del corte inicial desaparecen para dejar espacio a una propuesta más campestre y colorista. Una bella canción con acento sureño, que pone la calma al pesado sonido de los barceloneses, algo que ya hemos visto en alguno de sus álbumes previos.

Con un registro diferente a los temas anteriores, ‘Drowning gravita en un espacio más propio del sonido del Seattle de los 90’s. De todos es sabido la facilidad que tiene Saturna para caminar por el puente que une los 70’s con la década de fin de siglo pasado. Un sonido sólido y armonías bien trabajadas dan brillo un corte que contiene diferentes niveles de intensidad, y que, en su conjunto, se aleja de la pesadez. El resultado es una canción de aspecto frágil, con fascinantes melodías, pero con unas entrañas sólidas.

El regreso a las grandes praderas del medio Oeste se produce con ‘Don’t Run’. Otra aterciopelada canción con cuidadas melodías vocales y elementos acústicos. Con alguna sutil pincelada psicodélica, la canción flota sobre el oyente en casi cuatro minutos de calma. Esta claro que los sonidos no son un secreto para los barceloneses, como refleja la hechizante interpretación de esta canción llena de sentimiento.

ELECTRIC MONOLITH  es un power trio formado en 2015 en Barcelona,​​España. Su estilo se inspira en el amplio espectro del rock de los 70, desde el hard rock de estadio, el rock pesado hasta el rock psicodélico. Influenciados por bandas como Black Sabbath, Budgie y Led Zeppelin, hacen un viaje al espacio exterior con un sonido ácido y repleto de riffs que te teletransportará a la era dorada del rock en un segundo a la velocidad de la luz.

‘By My Side’ se desarrolla entre riffs retro-rock con genes blues. Un sonido más propio de los 70’s, que en manos del trio, no resulta añeja, sino que se muestra completamente contemporáneo. Con solos ácidos insertados en su interior, el corte camina con un groovy apetecible y contagioso, lo que hace que su escucha sea muy gratificante.

La susurrante ‘I Hope You Feel Better’ se muestra envuelta en una atmósfera psicodélica. con sus escasos dos minutos, el tema es una especie de interludio.

‘Hold Me Again’ parece beber de bandas como Cream, ya que muestra un sonido vintage lleno de gancho. Sus diabólicos solos de guitarra, su ritmo imperturbable y sus voces y coros hacen de que la canción fluya con naturalidad en un espacio más propio de finales de los 60’s, que del siglo XXI.

Partiendo desde la calma, ‘So Lonely Drying’ nos sume en un gratificante espacio psicodélico. Sus pausados acordes y la voz ecualizada crean un narcótico viaje alejado de los tonos proto-metal a los que nos tienen acostumbrados. Una susurrante y narcótica canción que refleja a la banda en su faceta más psicotrópica alejándose de su pesadez habitual.  

Para cerrar, ‘Nightmares’ retoma el sonido característico de los barceloneses. Regresando a esas vibraciones de los 70’s, el blues y los ecos proto-metal conviven en armonía en una canción luminosa y llena de gancho. Aromas vintage ejecutados con precisión para seducir al oyente en un transito a los primeros 70’s con herramientas del siglo XXI. El tema ondula con un groovy fascinante ofreciendo momentos de pesadez, pero también delicados pasajes de blues ácido. La canción consigue imprimir energía al oyente con sus potentes riffs Sabbhaticos, también nos sume en un trance psicodélico en el que las melodías son cuidadas con esmero para atrapar al oyente en esa espiral lisérgica de tintes balsámicos.

SATURNA:

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ELECTRIC MONOLITH:

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RIPPLE MUSIC:

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Reseña: CHIVO.- ‘Ouroboros’

CHIVO son una banda que evoca a los pioneros del Stoner y el rock de desierto con canciones cegadoras y de gran crudeza. En ‘OUROBOROS’, su nuevo trabajo, lo vuelven a hacer sin ningún tipo de complejos. Cualquiera que haya seguido a la banda, sabe que lo suyo es construir canciones directas, sin sutilezas. Riffs monolíticos como herramienta para llegar al oyente por la vía rápida, sin atajos. En España decimos que ‘la cabra tira al monte’, y CHIVO (cría de cabra en español) siguen alimentándose de su particular leche, que no es otra que la salida de los cactus del desierto. Con ella, consiguen impregnar de fuzz sus aguerridas canciones. Probablemente la herencia del legado del sonido grunge de los 90’s encuentra un espacio más amplio en este nuevo trabajo del quinteto de Portugalete. Pero CHIVO también sabe componer atractivas melodías con las que conquistar al oyente, con ellas, suavizan la rugosidad de sus ariscas canciones. El cuarto álbum de los vascos trae mas arena, mas distorsión, mas pesadez y más melodías, en sus 10 rugosas canciones de puro Stoner rock, a semejanza de los pioneros. Este nuevo álbum gira en torno al concepto de lo cíclico. En palabras de la banda: «Ouroboros trata sobre la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno. Todo en la vida se repite de nuevo: en la moda, en la música, en el cine. Hasta las cosas más simples de nuestra vida acaban y vuelven a empezar, aunque sea de otra manera».

CHIVO son:

Aitor Granadero “Cigarrettes” (Voz)
Joseba Martínez “Molle” (Bajo)
Alfonso Alvarez “Joes Homme” (Guitarra)
Alvaro Alvarez “Pequeño” (Batería)
Mikel “Mike” Becerra (Guitarra)

A las primeras de cambio, los vascos golpean con sus riffs arenosos en ‘Hard to Say’. Crudos y difusos sonidos empapados en fuzz, creando una turbia atmósfera desértica. Con el punto de mira puesto en los 90’s, el fornido tema deja patente la vocación de CHIVO. La canción se crea partiendo de un riff que se repite a lo largo de su desarrollo, siendo coloreado con alguna atractiva melodía. Stoner ortodoxo sin muchos aditivos, suficiente para resultar atractivo para los mas fervientes seguidores del género.

En el mismo espacio sonoro que el corte de apertura, ‘Altered Carbon’ mantiene la esencia de la banda con riffs diabólicos y turbios que golpean una y otra vez. Armándose hasta los dientes, las hordas de CHIVO nos arrollan con un corte lleno de fuerza en el que se inclinan más hacia vibraciones de metal.

‘Looking Upside Down’ coquetea con vibrantes ritmos hard-rock y una estela cegadora que conjuga el legado de los 70’s con las vibraciones que coparon los 90’s. Sin darnos un respiro, su pesado sonido nos envuelve en perturbadores pasajes Stoner. Cuidando algo más la melodía, la canción avanza por largas rectas desérticas meciendo las espinas de los cactus a su paso. Un tema perfecto para transitar a toda velocidad por la autopista.

La atronadora ‘Phony Braggart’ deja un rastro de destrucción masiva a su paso. En esta ocasión con un tono más macarra,CHIVOno hace prisioneros y ataca directamente a la yugular del oyente. Su turbio sonido es capaz de poner a prueba las cervicales del personal entre andanadas de fuzz intoxicante.

‘Fingers Crossed’ nace de una excelsa línea de bajo que parece que va a quebrar antes de caminar por el desert-rock con aditamentos grunge y momentos chamánicos en sus registros vocales. Una impostada calma que esconde unas entrañas poderosas en otra contundente canción que respeta los cánones del género en el que mejor se mueven.

A caballo entre el Stoner y el grunge, ‘Dark Path’ no baja el nivel de este vigoroso álbum. Con buenas melodías vocales, la banda contrarresta sus ataques de riffs inmisericordes. Así consiguen un corte equilibrado, en el que contrarrestan su descomunal fuerza con voces más apacibles (en apariencia). Porque la cabra tira al monte, y CHIVO se alimenta de fuzz.

‘Ashes’ mantiene el espíritu grunge entre sus hordas de riffs pesados. Con un ritmo cadente y plomizo, la banda deja espacio para sus embestidas de fuzz, unas embestidas que son seguidas por su arrollador y difuso sonido. El tema suena a 90’s, como si tres décadas después de la explosión de Seattle aquellas vibraciones siguieran estando de completa actualidad.

Sin bajar la intensidad ‘Breaking Me Down’ escudriña momentos grunge para arroparlos con un sonido desértico lleno de fuerza. Un equilibrio que hace que el tema muestre a la banda menos virulenta y mas comprometida con la melodía. Una faceta que permanece escondida en muchas de sus canciones, pero en la que se desenvuelven con soltura. Un tema sobrio en el que no abandonan su característico sonido a pesar de la distinta vocación estilística del mismo.

‘Looking Upside Down (Acoustic)’ como su nombre indica, se desarrolla bajo un sonido acústico en el que las vibraciones del desierto se reflejan con destreza. Manteniendo la admiración por el grunge, las voces recuperan estos ecos. Un atractivo corte con un sonido amortiguado por esos fascinantes acordes acústicos.

En una línea similar al tema anterior, ‘Dark Path (Acoustic)’ incide en la misma fórmula. Sus cuidadas melodías flotan en el ambiente con un atractivo tempo, que hace que el corte fluya con naturalidad.

Chivo

Reseña: SPACELORD.- ‘False down’

Marcado por el sonido de Led Zeppelin y su faceta acústica, las vibraciones hard-rock 70’s se fusionan con elementos del Seattle de los 90’s en ‘FALSE DAWN’ el nuevo álbum de SPACELORD. Una nueva dualidad tantas veces utilizada por las bandas en su sonido, pero que en esta ocasión resulta reconfortante. Con la curiosidad de ofrecer una portada cósmicamente evocadora que no fue creada por manos humanas, sino que fue generada por un programa de IA llamado Artbreeder es una curiosidad que despierta mi atención y me hace reflexionar sobre el mundo al que nos dirigimos. ‘FALSE DAWN’ es un álbum sólido y evocador que reúne las muchas influencias de la banda, desde el rock ácido de los años 70 como Zeppelin y Sabbath hasta el sonido oscuro y pesado de Soundgarden y Alice in Chains. Cualquier seguidor de la banda percibirá que aquí existen menos vibraciones stoner, pero por el contrario, el hard-rock y el blues adquieren un mayor protagonismo de una narrativa oscura, que refleja el dolor por la pérdida de un familiar, lo que lo hace un trabajo más reflexivo y contenido. Marcado por ese registro vocal cercano al de Robert Plant, SPACELORD construye canciones psicodélicas en las que los elementos acústicos aportan un mayor sosiego que el que encontramos en sus álbumes precedentes. Un ejemplo mas de que no necesitas grandes distorsiones y riffs pesados para crean buena música. ‘FALSE DOWN’ es un álbum sincero y preciso, que nos ofrece otra forma de música, reflejando las distintas influencias de una banda que no se pone barreras a su creatividad y que compone canciones sin complejos. Todo un soplo de aire fresco que enriquece a una escena, a veces, demasiado estereotipada.

‘Enemy lines’ abre el álbum con unos acordes acústicos que no tardan en sucumbir a un sonido más propio de Led Zeppelin. Hard-rock 70’s de manual aderezado con buenas voces y una atmósfera algo difusa. Con leves tonos sureños y algo de slide, el tema habita en una atmósfera rural en la que el blues también está presente.

Con una misteriosa y extraña introducción, ‘Broken teeth ritual’ nace entre efectos y distorsiones con unos tambores que nos hacen presagiar una hecatombe sonora. El espíritu Zeppeliniano se deja llevar en esta ocasión por una ruta más psicodélica. Con elementos más propios de los 90’s el tema se mantiene contenido en su oscura atmósfera, ahí el fuzz hace acto de presencia para poner la nota turbia a una armonía repetitiva, pero a su vez oscilante.

Si algo tiene este álbum son temas en los que los acústicos nos trasladan a algún lugar en el medio oeste. ‘How the devil got into you’ es uno de ellos, aquí los riffs pesados desaparecen en beneficio de efectivas armonías vocales. Un ritmo sutil acompaña los devaneos de la guitarra acústica y la voz. ¿Para que más? Si el resultado es satisfactorio.

‘Breakers’ cambia el estado de ánimo con suaves melodías y una apacible instrumentación.  En la dualidad 90’s 70’s SPACELORD parecen manejarse a la perfección, y este tema es la prueba palpable de ello. Entre la melancolía y la esperanza el corte habita en una oscura atmósfera trasmitiendo todo el desasosiego a modo casi de balada.  Psicodelia, grunge y rock clásico, unidos en tema gris que parece acariciarnos con sus melodías prescindiendo de la pesadez.

Nuevamente utilizando los acordes acústicos, ‘Crypt ghost’ nos devuelve a un escenario sombrío a caballo entre el Seattle de los 90’s y las vastas campiñas. Cálido y susurrante, el tema eclosiona en momentos de mayor intensidad sin perder su halo psicodélico. Marcado por el registro vocal de Robert Plant, las vibraciones mas pesadas descansan mientras la banda muestra su faceta más sosegada. El buen trabajo de las voces complementa y da brillo a una canción sencilla, pero toda su magia intacta.

‘All night drive’ se construye con medios tiempos, entre vibraciones Stoner y hard-rock con un manto psicodélico cubriendo sus armonías. Otro corte con entrañas sólidas que no nos abruma con su pesadez. La banda mantiene la tensión en unos pasajes serpenteantes que no terminan de subir las revoluciones. El resultado es un espacio chamánico en el que el ritmo colorista, Contrasta con la languidez de alguna de sus melodías. Aquí encontramos alguno de los momentos más ácidos de todo el álbum.  

Entre locuciones radiofónicas y coros celestiales, ‘M-60’ mantiene el suave espacio psicodélico. Nuevamente decantándose por lo que parece ser una pseudo-balada, SPACELORD crean otro interesante corte en el que el espíritu de los 70’s se mestiza con vibraciones mucho más contemporáneas. sumergiéndose en un sonido más grunge el corte tiene ramalazos de fuerza y unas voces desgarradas transmitiendo toda su rabia. Sonidos alternativos, dosis de fuzz, psicodelia…Seguramente aquí encontremos todo un crisol estilístico, un arco iris que bien podría definir el verdadero sonido de SPACELORD. El tema sucumbe finalmente a los psicotrópicos ofreciendo pasajes más lisérgicos y envolventes sin que por ello su fuerza se vea alterada.

Si una de las características del álbum es el buen trabajo de las melodías acústicas, ‘Starswan’ es el perfecto epílogo para completar un álbum solvente. La suavidad de la guitarra acústica pone el cierre acompañado por una voz profunda que logra transmitir sentimientos, algo muy presente en este decente álbum.  

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spacelordband.com

Reseña BIS·NTE/MILANA.- ‘Mallorca stoner Vol.1’

Bajo el auspicio de los sellos Discos MacarrasMetalway RecordsHecatombe Records y Burial Records, ve la luz ‘MALLORCA STONER VOL.1’, un split en el que participan BIS.NTE y MILANA. Dos bandas de las Baleares que tienen dos formas diferentes de transmitir la fuerza del doom y el stoner desde uno de sus reductos nacionales. BIS.NTE, ya nos mostraban toda su habilidad para moverse por las atmósferas psycho-doom hace unos meses con su álbum debut ‘ANCESTRAL PUNISHMENT’. Aquí siguen la fórmula que tan buen resultado les dio en ese primer trabajo, y nos sumergen en esas atmósferas rituales en las que su psycho-doom se desarrolla entre humeantes y misteriosos pasajes, de los que afloran voces celestiales. Una ceremonia en la que los momentos más sombríos tiene su protagonismo en un relato lírico nacido del fango. MILANA, en contraposición, desarrolla sus dos temas en un escenario más desértico. Ortodoxos riffs Stoner son complementados con desgarradores momentos casi grunge, y unas gotas de blues en dos canciones rugosas, pesadas, y que miran el doom, mostrado otra faceta distinta. Una muestra patente de que en España también tenemos bandas que saben hacer stoner-doom, y que nada tienen que envidiar a otras apuestas foráneas. Esperemos que como su propio nombre indica, este ‘Vol.1’ sea solo el primero de una serie, que nos permita seguir degustando de estas apuestas noveles cargadas de calidad.

BIS·NTE son:  Maria J (voz); Vicente Paya (guitarras); Andrea Trujillo (bajo) y  Pablo Herrero (batería),

MILANA son: Pedro Inglés (voz); David Oliver (guitarras); Guillem Morey (bajo) y  Edu Biurrun

‘Unbalanced’, es un tema en el que BIS·NTE sigue la línea de lo mostrado en su álbum debut ‘ANCESTRAL PUNISHMENT’. Psych-doom de tintes rituales en una penetrante y misteriosa atmósfera de oscuridad. Tenebroso en sus riffs, ensoñador en sus melodías vocales, el tema tiene un alto poder de seducción. Todo un ritual ocultista con los habituales elementos de los mallorquines. Pinceladas en las que esa voz gutural aporta el lado más tétrico de una banda que le gusta gustar con elementos psicodélicos para realzar el poder seductor de la voz de María. Ceremonial, pesado y lisérgico el tema rezuma terror y melancolía a partes iguales. Nueve minutos humeantes y oscuros con un marcado poder magnético que nos atrae al interior de sus nebulosos y pesados surcos.

En una línea similar, pero con un sonido más pesado, ‘Involuntary act’ nos golpea con sus poderos y parsimoniosos riffs doom. Otro monumental, y atmosférico corte que nos envuelve con su grandilocuencia en oscuros e inquietantes tonos ceremoniales. Con un mayor protagonismo de la guitarra, el tema ofrece su parte más lírica entre contundentes golpes de fuerza. En esta ocasión jugando con los distintos registros vocales la canción adquiere tintes épicos.

MILANA aporta dos canciones a este Split. Con una apertura en los que los pasajes de psicodelia ensoñadora ‘White Buffalo’ se desarrolla en un espacio heavy-psych en el que la voz en tonos grunge trata de aflorar entre la espesura sónica.  Con ondulaciones en las que el tema reposa en pasajes más calmados, el corte es una montaña rusa emocional auspiciada por el fuzz arenoso. Con incrustaciones blues, el corte transita por un escenario desértico con momentos en los que parece contenerse en su intensidad, dejándose llevar por ambientes más psicodélicos. Aquí los mallorquines brillan con luz propia creando mágicas atmósferas con la tenue luz del ocaso y la sombra de los cactus como testigo.

‘Forest tale’ pone el cierre al Split, con rugosos riffs Stoner y un carácter más pesado que el corte anterior. Mostrando su faceta doom, la quebraba voz parece vomitar un blues pesado en el que los momentos desgarradores nos impregnan de su poder lisérgico.  Dos formas distintas de ensanchar las fronteras del doom en las que caben bellas melodías vocales que contrastan con los desgarradores momentos en los que el Stoner-doom más áspero se apodera de la banda.

Bisonte

Bandcamp Milana

Discos Macarras

Bandcamp Metalway Records

hecatombe records

Burial Records

Reseña: ELECTRIC VALLEY.- ‘Tapes From The Galactic Tavern’

Dicen que el tercer álbum de una banda es el verdadero termómetro de su capacidad musical. Aquí, con su tercera entrega los madrileños ELECTRIC VALLEY nos ofrecen un sonido más compacto y trabajado sin renunciar a sus raíces arenosas lo que confirma la evolución del trío. Estamos ante un álbum de rock desértico que sabe explorar los designios de la psicodelia como no nos habían mostrado antes. Prescindiendo de alguna manera de la crudeza de sus primeros dos álbumes, pero sin renunciar a sus habituales y ásperos riffs stoner, la banda nos invita a un viaje a través de las arenas del desierto con un marcado carácter cósmico. Incorporando elementos psico-progresivos crean fascinantes atmósferas en busca de nuevas formas de expresión de su sonido. Los ecos grunge en las voces, se conjugan con una pesadez llena de crudeza, contrastando con una apuesta que, en esta ocasión, incide más en paisajes de psicodelia pesada. Seguramente estamos ante el álbum más elaborado de la banda, lo que no hace que esta pierda su frescura y su crudeza, pero sí que nos brinde nuevos alicientes a su narrativa.  ELECTRIC VALLEY es una banda stoner, y eso queda patente nuevamente en sus canciones. ‘TAPES FROM THE GALACTIC TAVERN’ nos habla de lo efímero de la existencia, de la lucha estéril y desesperada por permanecer en ella, y eso queda reflejado en unas canciones con mucha carga de profundidad. El álbum es un homenaje al dibujante Josep Maria Beá y su cómic ‘Historias de la Taberna Galactica, historias de otros planetas, de viajes espaciales, de lo desconocido. Es un retrato de la inmensidad del cosmos, solitario, insondable, algo que queda patente en el álbum. Sabiendo jugar con la improvisación, el trio crea canciones honestas, sin artificios, pero en la que se percibe un trabajo compositivo más maduro y sobrio. Este es su álbum más psicodélico hasta el momento, algo que puede ser un nuevo punto de partida en una banda que a pesar de ello sigue fiel a sus genes desert-rock.

ELECTRIC VALLEY son Mario Garcia (guitarra), Miky Simón (bajo y voz) y Charlie Sánchez (batería) y en el álbum han contado con la colaboración en el saxo y sintetizadores de Alex Cid.

TAPES FROM THE GALACTIC TAVERN’ está disponible vía Nooirax Producciones, Discos Macarras, Quebranta Records y Violence in The Veins.

El álbum abre con los gruesos riffs de ‘Odyssey’. Un tema poderoso que inmediatamente decae en un espacio chamánico en el que las voces grunge gravitan en pasajes psicodélicos con aroma desértico. Un ritmo cadente hace ondular el tema entre los designios del desierto y suaves y envolventes pasajes psicodélicos. A pesar de un aparente caos en su desarrollo, el tema se cohesiona mostrándonos los distintos tonos de la banda.

En ‘Dark star’ el trio madrileño hace aflorar su faceta más psicodélica, algo que en este nuevo álbum toma un mayor protagonismo en su sonido. Magnéticos y suaves, los acordes de la guitarra nos invitan a un espacio de relajación en el que expandir nuestra mente bajo las envolventes atmósferas psicotrópicas. Con una ambientación cósmica el tema nos susurra bajo una armonía pausada y hechizante ofreciéndonos grandes momentos heavy-psych más propios de bandas como Colour Haze.  Casi ocho minutos en los que los ecos del desierto adquieren una dimensión monumental y épica. Si bien el tema se desarrolla en un escenario apacible, en él no faltan laos ásperos riffs habituales en su propuesta.

Instalados en ese entorno reflexivo, ‘Uranus’ way’ vuelve a ofrecernos bellas melodías con susurrantes acordes. El tema explota en momentos de mayor intensidad con ecos grunge en una combinación que funciona entre coros sosegados. Elevando su sonido la banda nos hace viajar por insondables espacios arenosos manteniendo el groovy pegadizo presente en todo el álbum.

Three Phasing (Interlude)’ abre con un bajo crujiente e hipnótico en una introducción que precede a reflexivos y apacibles pasajes psicotrópicos. Tonos cósmicos entre insondables pasajes de psicodelia atractiva sirven para crear una especie de interludio que evoluciona a un entorno puramente heavy-psych en el que la banda prescinde de las voces.

Ecos de hard-rock y vibraciones Stoner de manual nos invitan a una plácida exploración de las dunas en ‘Four phasing’. Sus tonos blues y esa quebrada voz sirven de gancho para un tema con sabor añejo que conjuga los cánones de desert-rock la psicodelia y el hard-rock de los 70’s. Siempre contenidos las melodías oscilan gráciles con un cadente ritmo en este paseo por desérticos entornos.

Seducidos por los sonidos de los 90’s, ‘Roswell’ ofrece un sonido áspero que coquetea con el metal y el grunge sin resultar explosivo. Manteniendo un nivel de intensidad alto el tema nos envuelve en una espiral de riffs Stoner de alto nivel que golpean una y otra vez entre los desagarrados pasajes vocales. Con una estructura ondulante, la canción oscila balanceándose entre esas vibraciones que tan bien saben interpretar estos chicos. Aquí la banda se siente cómoda.

Cerrando el álbum, ‘Montaña’ con sus quince minutos, rompe la estructura de los temas anteriores con una entrada de blues psicodélico en una canción que ofrece momentos calmados y en la que encontramos elementos progresivos. Sin tardar demasiado la introducción lis´sergica se va viendo seducida por las vibraciones del desierto. Elevando la intensidad el tema se muestra como una montaña rusa de emociones, pero sin duda, los momentos heavy-psych brillan con luz propia. Belleza introspectiva para mirar el ocaso entre cactus y bochornosos ambientes. Con buenos solos de guitarra el tema contiene su pesadez dejando paso a fascinantes desarrollos de psicodelia pesada de la que emanan narcóticos efluvios psicotrópicos. ELECTRIC VALLEY se deja llevar como si de una jam se tratara con virtuosos solos entre ritmos llenos de magnetismo que hacen que entremos en trance. Ua vez aturdidos con el sonido, el trio golpea con impactantes riffs antes de llevarnos en volandas por un nuevo paseo psicodélico. Aquí desatan toda su fuerza en un tema cocido a fuego lento para sacar toda su esencia. En la parte final utilizan el silencio para ofrecernos un epílogo cósmico a su relato con efectos y distorsiones que se pierden en la inmensidad del espacio sideral, punto final de su travesía.

Violence In The Veins

Nooirax Producciones

Discos Macarras

Quebranta Records