Reseña: SPIN OFFS.- ‘The Cry of the Mandrake’

El rock clásico y el blues siguen siendo un filón para multitud de bandas contemporáneas que toman esas vibraciones como si estuvieran en su ADN. Como ya nos mostraron en su EP debut, la banda extremeña tiene pasión por los sonidos vintage de los 60’s y 70’s dejándolo más que patente en éste, su segundo EP ‘THE CRY OF MANDRAKE’. Aterciopeladas melodías con una variedad de ecos de los 70s afloran de la portentosa voz de su cantante María Monterroso, que ejerce como pilar fundamental del sonido de la banda. Temas con una estructura sencilla, que acaban por magnetizar al oyente haciéndonos partícipes de la particular fiesta retro con la que SPIN OFFS sigue experimentando con gran acierto. Estribillos y ritmos pegadizos entre duros sonidos hard-rock, contrastan con la elegancia de canciones en las que sutiles elementos jazz, pero sobre todo el soul y el blues hacen acto de presencia. Una especie de versión española de BLUES PILLS que también sabe usar los elementos Stoner para dotar de pesadez a a sus canciones, que de por sí mismas brillan con luz propia. Rock potente sobre atmósferas que se inclinan a la psicodelia, complementan esta nueva entrega que ratifica las sensaciones que tuvimos con su EP debut. La banda sigue progresando por la senda correcta, sin complejos, mostrando su talento compositivo e interpretativo. Todo un soplo de aire fresco con un sonido añejo.

SPIN OFFS son:
David Andrino (Guitaras y coros), María Monterroso (voces, guitarra acústica y pandereta), Victor Sánchez (bajo y coros) y Francisco J. Pérez (batería y coros)

‘THE CRY OF THE MANDRAKE’ fue grabado en local en Puebla de la Calzada (Badajoz), mezclado y masterizado por Victor Sánchez, María Monterroso y SPIN OFFS. Todas las canciones y letras por compuestas por SPIN OFFS excepto “Coming Through the Rye” ( Robert Burns (1782).
El arte de portada es obra de Rafael Ramírez Casas, con fotos de Jara Martínez Crespo.

‘Coming through the rye’ abre con una cadencia que evoca al clásico ‘Sweet Jane’ de Lou Reed suavizado con la seductora voz de María Monterroso. Medios tiempos en un espacio de fuerza contenida que se eleva con estribillos pegadizos con una cadencia soul. Así con esta fórmula, completan un tema divertido y luminoso en el que dejan patente su amor por el rock clásico de los 70’s. Sin estridencia, juegan con buenos solos de guitarra con la mesura suficiente para que nada suena estridente.  El tema se desarrolla sobre una misma armonía que se repite una y otra vez en coros atrayentes.

Por la senda del soul ‘Quarantine song’ nos susurra con ritmos cadentes y sosegados dejando espacio para las delicadas melodías vocalesDesde la sencillez los extremeños crean un tema luminoso con un gratificante resultado. Rock elegante ejecutado de forma suave, alejándose del rock más fornido. Aun así, el trabajo del bajo resulta notable en un tema que fluye bien y en que aparece mesurados solos de guitarra aportando esa dosis de chispa que siempre incluyen en sus temas.  

Con una atmósfera más ácida, ‘Woman’s hell’ se deja llevar por el blues-rock stonerizado sin perder los genes vintage innatos en la banda. Piensa en Blues Pills en su faceta más blues, y entenderás de lo que hablo. Tonos retro y ritmos coloristas van creando una canción que define el espíritu de SPIN OFFS.  Como si estuvieran instalados en los 70’s la banda sabe construir canciones atractivas y pegadizas sin renunciar a una cierta pesadez. El tema se adorna con ciertas dosis de psicodelia que encajan perfectamente en la energía retro con la que se mueve la banda. El cuidado con el que se ensamblan los instrumentos hace que el tema se presente sólido y lleno de atractivo gracias su contagioso ritmo.

Blues back’ nos sumerge en el heavy-blues psicotrópico de comienzos de los 70’s. Usando la seducción de la voz de María Monterroso, la canción evoluciona envolviéndonos en su manto psicodélico haciendo que se convierta en un bálsamo narcótico no exento de garra. Seguramente sea la canción más psicodélica del álbum a pesar de que el blues es el faro que la ilumina. Un fascinante y magnético tema creado sin artificios para resultar efectivo y efectista. En la parte final encontramos ritmos jazz que se unen a la fiesta logrando enriquecer otra notable composición que juega con el blues, el jazz la psicodelia y el rock retro sin complejos.

En modo balada ‘The cry of the mandrake’ ofrece el lado más sofisticado de SPIN OFFS. Adornando un tema suave con seductoras melodías la canción nos susurra llena de romanticismo dejando patente que no se necesitan los decibelios para construir una bella canción. Aquí el jazz hace de nuevo acto de presencia mostrando su cara más sensual y seductora. Dulce y algodonado, pero con gran fuerza interior, el tema nos invita a la relajación con elegantes pasajes de guitarra.‘Exquisite corpse’ cierra el EP desatando las hostilidades más pesadas de la banda. Crujientes y ondulantes riffs crean un tema heavy-blues ácido como soporte al derroche vocal de María. Con una parte central más contenida la pesadez queda patente en un corte que cierra el círculo haciendo que todo fluya de manera natural. Sin duda, es la canción más vigorosa de un álbum que nos ofrece distintas visiones del rock y el blues más clásico haciendo que nada suena añejo.

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Reseña: WEDGE: ‘Like no tomorrow’

El trio berlinés en su tercer álbum sigue incidiendo en una fórmula que los lleva funcionando desde que en 2014 publicaran su álbum debut. El título de su nuevo trabajo es toda una declaración de intenciones.  ‘Como si no hubiera un mañana’ nos muestra a WEDGE dándolo todo en un álbum que supone la culminación de un proyecto que ya está asentado firmemente dentro de la escena retro contemporánea. Temas frescos llenos de vitalidad y ritmo en los que la banda crea los temas más pesados hasta el momento Como ellos mismos dicen: ¿Retro-rock?, mejor no pensar en etiquetas y disfrutar. Esa sería la primera reflexión que hacer ante un álbum solvente y pegadizo que toma elementos del hard rock de los 70’s, con varios guiños al sonido de Deep Purple, los adornos psicodélicos habituales, algunos desarrollos progresivos. Canciones directas y con letras llenas de optimismo y en las que los ecos garage-rock tan característicos en sus dos álbumes anteriores parecen disiparse en beneficio de una mayor complejidad compositiva. La dualidad que nos ofrece la guitarra de Kiryk, con el envolvente sonido del órgano vintage en alguno de los temas, es simplemente grandiosa. Siempre con frescura, y con un sabor inconfundible e inconfundible al menú del rock’n’roll de siempre. Sustentado en tonos vintage, las canciones están en constante evolución, de esta manera, puedes encontrarte un estilo definido en la parte inicial que va mutando para flirtear con vibraciones diferentes. Este punto en común en los temas hace que cada una de ellas sea un filón en el que excavar. Tratando temas como la digitalización, la migración masiva y los problemas sociales actuales, entre otros. Así que no es coincidencia que el título del disco sea una pista directa de nuestros tiempos locos, en los que parece que el fin del mundo podría estar acechando a la vuelta de la esquina. Pero en lugar de ser pesimista al respecto, WEDGE quiere transmitir un mensaje positivo: “Cuando sienta que podría no haber un mañana, simplemente ame y viva como ningún mañana”.  sienta que podría no haber un mañana, simplemente ame y viva como ningún mañana”. El resultado es un trabajo en el que cohabitan el hard, rock, el rock progresivo, el retro-rock, los ecos west-coast, momentos A.O.R., vientos sureños, boogie-rock, 60’s 70’s, crudeza proto-metal y un sinfín de vibraciones sustentadas por la psicodelia vintage como base de todos los temas.

WEDGE son: el guitarrista y cantante Kiryk Drewinski (ex-Liquid Visions y ex-The Magnificent Brotherhood), el bateria Holger “The Holg” Grosser y el bajista/organista Dave Götz y ‘LIKE NO TOMORROW‘ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

‘Computer’ abre con un órgano vintage más propio del mismísimo John Lord, para inducirnos a una espiral de riffs más propios de comienzos de los 70’s.  Con la contundencia de una banda Stoner, va tejiendo las armonías entre los pasajes vocales de Kiryk para crear un tema directo y potente. Solos que se enredan entre los pasajes de los teclados construyendo un ‘todo’ de lo más atractivo. Como ya es habitual, la combinación estilística hace que encontremos pasajes progresivos y psicodélicos. Cambios y ondulaciones comandados por una poderosa línea de bajo y atractivas cabriolas salidas de la guitarra construyen un tema lleno de fuerza, de lo más completo y sugerente.

Lleno de vitalidad, y a ritmo de boogie-rock ‘Playing a role’ toma elementos garage y momentos Stoner-rock para crear un nuevo tema que nos atrapa en su fiesta del rock and roll con aroma a 60’s. Guitarra con buena dosis de fuzz, coros atractivos y ese sutil toque psicodélico transita sobre unos surcos que se vuelven más psicotrópicos entre la espesura del hipnótico bajo. Ofreciendo siempre una alternativa el tema va mutando en su vocación sin perder un ápice de fuerza para llevarnos a un espacio algo más prog en su parte central antes de regresar a sus orígenes.

‘Blood red wine’ parece incidir más en sonidos propios de finales de los 70’s. Casi con una estructura A.O.R. los teclados vintage regresan entre una nube de ritmos contemporáneos. Un sonido más difuso que juega con elementos que coquetean con un espacio psico-progresivo que tiende a crear una atmósfera más oscura que en el resto de los cortes.

Con una apertura más calmada, ‘Across the water’ retoma el espíritu del rock clásico de los 70’s optimista con melodías que transmiten un sosegado optimismo. Colorista y lleno de luz, el tema nos acaricia con dulzura entre sus atractivos ritmos. Coqueteando con momentos west-coast adornados con gruesos sonidos de bajo, la canción se fundamenta en las voces entre distintos elementos ornamentales que, como siempre nos ofrecen diferentes vibraciones. Tonos exóticos, guitarras psicodélicas y ritmos oscilantes crean un corte ecléctico que nunca sabes a donde te va a llevar, pero que ofrece un placentero viaje.

despertándonos del aparente letargo del tema anterior, ‘Queen of the night’ se despeña por laderas de rock and roll y proto-metal 70’s. Fresco y dinámico, sus divertidos estribillos y los tonos vintage que siempre aporta el sonido del órgano nos enfrascan sus contagiosos rítmicos invitándonos al baile y la fiesta. Por momentos intuyo ecos del glam rock más fiestero de comienzo de los 70’s. Lo cierto es que, si escuchas con detenimiento éste y el resto de los temas, siempre podrás encontrar una versatilidad estilística en los mil giros que ofrecen las canciones de este nuevo álbum.

‘5Uni’ coquetea con voces y coros 60’s entre ritmos garaje a los que nos tienen a acostumbrados. Su contagiosos groovy nos traslada a momentos floridos en los que el rock comenzaba a tomar distintas formas sonoras. La atmósfera vintage, se adorna con crudos solos de guitarra entre un ritmo que se va tornando más denso. Siempre oscilante, el tema aporta buenas dosis de frescura que se envuelven en un manto retro gracias a pasajes sencillos pero muy atrayentes con la guitarra desdoblándose en su sonido.
‘At the speed of life’ nos invita a un plácido paseo psicodélico entre bellos pasajes y melodías acolchadas. Evocando el sonido del ‘flower power’ la dulzura se apodera de los berlineses en un tema plácido más propio de bandas como Love o alguno de sus contemporáneos. La psicodelia florar se aleja de ritmos pesados ofreciéndonos tres minutos y medio de lo más reconfortantes. Algodonados pasajes que ofrecen la cara más amable del trio en un tema sencillo pero lleno de belleza.
‘Soldier’ a diferencia del resto de los cortes se desarrolla durante nueve minutos en los que WEDGE deja ver su lado místico con su psicodelia penetrante. Marcando los acordes con sosiego introduce elementos exóticos con una mística particular. Relajados pasajes que nos acarician para llevarnos a un mundo mágico en el que la guitarra juega en dos estratos distintos. Sumergidos en su vocación retro, el musculoso bajo complementa pasajes de tonos sureños más propios de Marshall Tucker Band en una combinación con la acidez perfectamente diseñada. En una lenta evolución hasta la mitad del tema, el sonido se va tornando más pesado, sin perder el camino florar escogido.    

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Reseña: SUPERMOON.- ‘Supermoon’

Desde la capital griega, SUPERMOON publica su álbum debut en el final de este trágico 2020. Lo que parece ser el proyecto personal de Vasilis Tsigkris se desarrolla en un trance lleno de misticismo en el que caben los ecos folk, la psicodelia más chamánica y espiritual, así como los nebulosos riff stoner. La evocadora y destacable portada nos invita a la exploración de unas canciones con letras llenas de espiritualidad, naturaleza, cuentos populares y mitología. Esos elementos se conjugan en unos temas que se van entrelazando recogiendo el legado del Mediterráneo para vestirlo de rock del desierto en su versión más atmosférica. Teniendo muy presente la música tradicional griega, SUPERMOON se viste de Yawning Man en una dualidad de lo más atrayente y hechizante. Con la cálida y sugerente voz de Vasilis, consigue que nos sumerjamos en un emocionante viaje mántrico lleno de alicientes sonoros. Estratificando las canciones con dos niveles de sonido, éstas su recubren de un manto de difuso del que afloran bellas melodías nacidas de las cuerdas de la guitarra introduciéndonos en un mundo mágico. Una dimensión rebosante de espiritualidad, narcótica, placentera y estimulante para los sentidos. Delays de guitarras superpuestas, ritmos cadentes y continuas oscilaciones, hacen que la escucha sea un verdadero mantra sensorial. Este álbum puede resultar tan atractivo para los amantes de la psicodelia más mística, como para los amantes del stoner desértico, ya que a pesar de sus algodonados pasajes, también encontramos momentos de verdadera pesadez. Déjate llevar por el hechizo de SUPERMOON, no te arrepentirás.

Producido compuesto, escrito e interpretado por Vasilis Tsigkris. Grabado y mezclado por el propio Vasilis Tsigkris (Atenas 2019/2020) Masterización por John Tsiakopoulos en Mothstudio Productions. Diseño de portada por Dask Stc, Mandalas por Orge Kalodimas. Ilustración de Manster Design.

‘Sedna/open’ toma elementos folk para invitarnos a un viaje místico en el que la psicodelia nos arrulla con suaves melodías y un cierto aroma mediterráneo. La canción posee una espiritualidad innata con voces trascendentales y una bella armonía que se repite entre momentos en los que la banda engrosa su sonido haciéndolo todo más difuso. Una dualidad que se concreta con apacibles pasajes que dominan el tema y con esos momentos de pesadez. EL resultado es de lo más atrayente.

Como si se metieran en el alma de Yawning Man‘Sun is high’ se muestra con un sonido evocador de la soledad del desierto. Riffs arenosos entre bellos desarrollos de guitarras dejan paso a la entrada de la voz sobre bellas melodías. Hermosos pasajes que reflejan que estos chicos se toman su trabajo en serio. Estratificando su sonido con una cortina de nebulosas desérticas y dejando el primer plano a un sonido más seductor el corte ondula y serpentea por insondables espacios para la meditación

Poco se puede decir del contenido de un tema con el nombre de ‘Mantra’. Voces devocionales y una ambientación atmosférica van tejiendo un tema suave en el que se incrustan fuertes riffs ocasionales. Con pausa y manteniendo el misticismo, el tema transcurre con calma entre una difusa instrumentación en un segundo plano. Una característica que encontramos en muchos de los temas de este maravilloso trabajo. La canción nos invita a la reflexión como su propio nombre nos sugiere. Todo un mantra hechizante.

‘Manzanilla’se desarrolla en una ambientación oscura y melancólica manteniendo su aura psicodélica. Repitiendo su armonía, el corte parece más un interludio que una canción como tal. Sencillo, pero a la postre, intrascendente.

Desatando la fuerza entre ritmos kraut y una estela cósmica más propia de HAWKWIND‘Serpent spirit’ nos arrastra a un frenético viaje con registros vocales más alternativos. Alejado de la mística, SUPERMOON utiliza la vía rápida para atraparnos e invitarnos a un aquelarre en el que se vislumbran algunos elementos 70’s. entre ese espacio cósmico y Stoner nebuloso con una estela de fuzz intoxicante.

En ‘Mandala’ se produce una exploración heavy-psych de tintes trascendentales entre un sonido difuso contrarrestado por los registros vocales. Manteniendo esa espiritualidad el trance místico se adereza con un sonido cercano de a DEAD MEADOW. Psicodelia envolvente y narcótica con distintos niveles sonoros y momentos psicotrópicos en un bosque mágico e inquietante. Usando efectos y ecualizaciones vocales, las notas brotan en una explosión arenosa manteniendo la espiritualidad intrínseca en todo el álbum. El resultado es un caleidoscopio sonoro con múltiples matices y estratos sonoros que se complementan a la perfección.

Un sonido hueco aflora en una cortina sónica con alta concentración lisérgica en ‘The dome’. Chamánicos pasajes sonoros con elementos de psicodelia ortodoxa que serpentean en un nuevo trance místico en el que los alucinógenos parecen tener una alta presencia. Incorporando atrayentes melodías, consiguen contrarrestar el permanente sonido difuso que caracteriza la gran mayoría de las canciones.

Para el cierre, encontramos un tema profundo y relajante. ‘Moon rabbit’ el corte más largo del álbum con sus mas de ocho minutos, fluye lentamente entre delicados acordes con un sonido cristalino. A diferencia del resto de los temas, aquí no existen desarrollos nebulosos, sino que la pausa manda en la canción en todo su duración. Cálido y relajante, es el típico tema para disfrutar en la paz y sosiego del hogar con luz tenue. Sugerentes pasajes instrumentales habitan en una atmósfera oscura con ciertos tonos de melancolía para poner el broche de oro a un magnífica y atrayente debut.

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Reseña: RING VAN MÖBIUS .- ‘The 3rd Majesty’

El trío noruego RING VAN MÖBIUS lo ha vuelto a hacer. Si con su álbum debut ya nos sorprendieron con su sonido hard-progresivo mas propio de primeros de los 70’s, con éste, su segundo álbum ‘THE 3RD MAJESTY’ nos dejan claro que se han quedado allí. Estamos ante un gratificante viaje en el tiempo para los amantes del rock progresivo más auténtico, sin matices. Si bien muchas bandas tomas elementos del pasado para construir su música con elementos del siglo XXI, los noruegos suenan completamente vintage, como si el tiempo no hubiera pasado. El sonido de bandas como VAN DER GRAAF GENERATOR, EMERSON LAKE & PALMER, ATOMIC ROOSTER o cualquiera de la prolífica escena progresiva italiana de los 70’s se ve claramente reflejada en su nuevo álbum. Bajo ese ambiente retro que crea su teclista entre hammond, fender Rhodes y moog, los temas juegan con mil meandros pasando por espacios de furia y locura instrumental y reposando a la vez en prados sinfónicos. Siempre bajo una fuerte instrumentación las voces y coros aparecen con mesura, pero siempre aportando a cada tema, bien sea en los momentos más intensos o arrullándonos en los pasajes más acolchados. Sin duda, estos chicos saben hacer bien su trabajo y tiene las ideas claras de lo que quieren. Cualquier auténtico fan del rock progresivo puede sentirse de enhorabuena con este nuevo álbum de una banda que sigue prescindiendo de la guitarra, y lo cierto que con la habilidad y maestría que tiene para crean sus composiciones, nadie la va a echar en falta. Estamos ante un álbum tortuoso, complicado incluso en su instrumentación en algún momento, pero RING VAN MÖEBIUS son tres músicos lo suficientemente hábiles como para darnos una de cal y otra de arena, zarandeándonos con sus canciones y llevándonos a los instantes más gloriosos de hard-progresivo. Confiemos en que la energía les dure mucho tiempo y sigan ofreciéndonos maravillas como ‘THE 3RD MAJESTY’, un álbum que en cada nueva escucha te va a aportar un aliciente nuevo, lo que da muestra de toda su grandeza.

El álbum está disponible vía Apollon Records, y RING VAN MÖBIUS son: Thor Erik Helgesen (Voces, Hammond Organ L100, Fender Rhodes, Clavinet D6, Moog Satellite y Korg MS20),  Håvard Rasmussen (Fender Bass VI y efectos) y Dag Olav Husås; (batería, timbales, percusión y efectos).

El álbum abre con una suite con siete movimientos como su propio nombre indica. ‘The Seven Movements Of The Third Majesty’. Veintidós minutos llenos de épica en los que el órgano comanda los desvaríos vocales y las melodías. Oscilante, cambiante y siempre ofreciendo giros dentro su ecléctica apuesta. El tema camina por una senda pastoral en la que la experimentación encuentra el escenario perfecto. Los elementos del hard-progresivo rezuman de cada pasaje entre briosos tambores y un bajo algo más comedido. Del ímpetu inicial, la segunda parte reposa en suaves atmósferas melódicas en las que la banda se muestra más accesible en su sonido. Incorporando envolventes efectos el tema coquetea con espacios más psicodélicos si salirse de los cánones progresivos.  Primando lo melódico sobre lo dinámico en la parte central el tema retoma la fuerza entre los vibrantes tambores y un sonido que se engrandece majestuosos. Oscuro e inquietante por momentos, los pasajes me recuerdan por momento de John Lord. Aquí los histriónicos pasajes se vuelven más turbios y desesperados con las voces atormentadas creando esa atmósfera inquietante. Con momentos más teatrales el tema avanza con frenesí hasta sucumbir a espacios EL&P envuelto en oscuras’ nebulosas.

Illuminati’ un tema en general más sosegado se deja llevar por un sonido mas propio de Gentle Giant. Voces susurrantes y el penetrante órgano surgiendo del silencio mantiene el espíritu pastoral. Aquí encontramos un mayor protagonismo del sonido del bajo, eclipsado en la suite anterior.

Desde el sinfonismo clásico ‘Distant sphere’ mantiene el espíritu litúrgico, con un sonido más propio de una catedral gótica. Tras unos momentos en los que nuevamente el bajo toma el protagonismo sobre el silencio, las hostilidades de desatan. Pesados e incisivos los noruegos golpean con fuerza creando una gruesa e inquietante atmósfera. Rasgueos de teclas crean el caos amenazante alejándose de lo pastoral para dejarse llevar por las tinieblas en un vendaval esquizofrénico. Momentos de intensidad que dejan espacio a un sonido más clásico sobre una estructura oscilante que coquetea con el silencio y los efectos de los sintetizadores. Aquí son constantes los arrebatos de furia. Es como si el tema se atascara elevándose y descendiendo a los susurros con ausencia de voces.

Cerrando el álbum ‘The Möbius ring’ parte de una poderosa línea de bajo, para envolvernos en un espacio hard-progresivo de libro. Siguiendo el manual, la banda incorpora profundas voces que acompañan a los intrincados desarrollos instrumentales. Un sonido mas ortodoxo y majestuoso que hace honor al nombre del álbum y a la propia banda. Sus nueve minutos son un espacio para el deleite de los mas puristas del género.

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Reseña: BRIMSTONE COVEN.- “The Woes of a Mortal Earth”

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Un sonido lleno de estereotipos pero que funciona a la perfección. La dupla de voces entre sus crudos y típicos riffs retro de origen 70’s le dan un toque de clase a un álbum que  fluye bien bajo ritmos lentos pero pesados entre cuidadas armonías. Seguramente los de Virginia no descubran nada, pero la honestidad con la que parecen construir sus temas les hace ser una banda atractiva para el oyente. Música sin complicaciones ni grandes alardes, pero de lo más resultona. Retomando las vibraciones de los 70’s de bandas como Sabbath, Pentagram o Deep Purple crean un álbum que vive en un ambiente vintage entre armonías flotantes entre ritmos lentos y cadentes. 

Muchos son los álbumes “retro” que escuchamos cada semana, pero BRIMSTONE COVEN prescinden de la rabia y lo estruendoso para crear un álbum lleno de melodías rituales de fácil digestión para el oyente. Algunos echarán de menos algo de pesadez y ruido, pero esa parte queda compensada con una relativa calma entre las tinieblas en las que construyen todas sus canciones. Temas hechos en el siglo XXI pero con un espíritu que bebe del manantial de los pioneros del ocult-rock más clásico. Un hechizo sonoro que te mantendrá dentro del círculo mágico de la banda protegiéndote de las fuerzas del mal en un notable álbum de rock clásico.

Procedente del este de Ohio, la banda lanzó dos álbumes en Metal Blade durante la primera mitad de la década de 2010 antes de renovar su alineación en 2017. Después de varias giras y del autoeditado “WHAT AND WAS AND WHAT SHALL BE”, la banda unió fuerzas con el sello Ripple Music para crear su álbum con el sonido más oscuro hasta la fecha. A pesar de la estética premonitoria de “WOES OF A MORTAL EARTH”, la banda parece tener mucho que decir. 

BRIMSTONE COVEN son: Corey Roth, (voz, guitarra), Andrew D’Cagna (bajo, voz) y Dave Trik  (batería).

Por la senda del proto-metal más atrayente y primitivo “The inferno”, se muestra como un tema contenido en el que las melodías son cuidadas con esmero. Un contraste de lo más efectivo que conjuga riffs tradicionales con registro vocales más apacibles. Inspirados completamento en el sonido de los primeros 70’s, encontramos algunas buenas guitarras afiladas en un tema que funciona bajo un pegadizo ritmo entre vibraciones oscuras, pero contagiosas en una línea a caballo entre Sabbath y Purple.

Aumentando la dosis de sonidos tenebrosos herederos de Sabbath, la voz con sabor a miel pone el contrapunto en “When the World is Gone“. sus armonías flotantes equilibran los riffs crudos de tonos ocultistas.  Inevitablemente los tonos retro, aparecen como en casi todos los temas, mientras las melodías se acercan a postulados casi progresivos lo cual supone un aliciente para que la escucha no sea nada monótona. Riffs tranquilos y cristalinos se repiten entre la dulzura de una dupla de voces que siempre ponen el lado más comedido de un álbum que nace de la crudeza de sus predecesores.

La solemnidad ocultista se manifiesta con mayor incidencia en “Live with a ghost”. Un tema típico de rock ocultista masajeado por bellas melodías que muestran la faceta más tierna de una banda salvaje pero que sabe modular sus temas. Un entorno retro-rock si demasiadas complicaciones ni artificios.  Su mayor aval son los juegos vocales, siempre melodiosos y masajeantes entre riffs heavy-rock al uso.  

“The Darker Half” es un tema sencillo, que mantiene sus riffs tensos entre dulces armonías que no pierden el espíritu proto-doom de una banda que vive a caballo entre los 70’s y el siglo XXI (más instalados en los 70’s) y en los albores del nacimiento del heavy-rock. Con esa ingenuidad del que comienza, la banda a pesar de llevar casi diez años en esto, sigue manteniendo su frescura con un cierto tono purpleliano entre sus cuidadas melodías.

Sigiloso y oscuro “Secrets of the Earth”, tras una susurrante introducción algo lisérgica, se despeña por clásico riffs ocultistas amortiguados por apacibles melodías de voces corales. Cadente y contenido el tema no tiene prisa por salir del riff que lo sustenta. 

En el cierre encontramos “Song of Whippoorwill”, un tema lento de ocult-rock lleno de clichés. Doomy, oscuro y atmosférico, es suavizado como la gran parte de los temas, por voces armoniosas que amortiguan la pesadez de los riffs. El tema avanza cansino y plomizo siempre con los ornamentos de vocación casi progresiva y algún solo brillante pero comedido.  Posiblemente el corte peque de algo de monotonía, pero esto, parece ser algo premeditado. Una oscuridad latente que no cae en lo tenebroso y en la que el trabajo del bajo juega un importante papel. 

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