Reseña: CAVERN DEEP.-‘Cavern deep’

Desde Suecia, CAVERN DEEP publican su álbum debut. Un álbum conceptual en el que ponen banda sonora la epopeya de 50 aventureros que encuentran la entrada a una civilización subterránea perdida a la que entran con la esperanza de un tesoro. Solo necesitas ver la portada y el nombre de la banda y el álbum para intuir que sus surcos contienen temas oscuros, narcóticos, pesados y lúgubres. Unas canciones, que son tratadas con gran destreza, logrando transmitir al oyente el relato con todo lujo de detalles. Con la capacidad suficiente para transmitir los angustiosos episodios de la travesía, la banda sueca juega sus cartas con gran solvencia, ofreciéndonos un álbum épico en el que el doom, lento e inquietante, nos hace partícipes de desgarradores episodios. No, no es un álbum para irte de fiesta, CAVERN DEEP es para degustar desde la calma, preferiblemente en soledad, y dejar que las sensaciones activen tus neuronas produciéndote escalofríos. Con una primera parte más psicodélica, el álbum va evolucionando a atmósferas más tenebrosas en las que el doom es el verdadero protagonista.  Con unas voces cristalinas que van mutando su registro para transmitir el relato de la odisea, mientras las guitarras aportan elementos más luminosos a unas canciones que viven en la penumbra de grutas siniestras y misteriosas. Tétricos y desgarradores pasajes que nos sitúan justo en el centro de la trama, haciéndonos partícipes de una narración trágica. En este emocionante debut, CAVERN DEEP consiguen construir sus canciones con un dominio del tempo impresionante, sabiendo siempre como llamar la atención del oyente a pesar de la lentitud con la que todo sucede. Posiblemente, si no consigues entrar en el cuento, no podrás disfrutar de todos los matices que este prometedor debut contiene, pero si lo logras, el viaje habrá merecido la pena. Un magnífico comienzo para una banda que lleva en activo desde 2.019 y que cuenta con miembros de Zonaria y los riffers retro suecos Gudars Skymning.

‘CAVERN DEEP’ está disponible vía Interstellar Smoke Records.

CAVERN DEEP son:

Kenny-Oswald Duvfenberg – Guitarras y voces
Max Malmer – bajo y voces
Dennis Sjödin – batería, coros y teclados

‘Staring down’ abre el álbum con una inquietante atmósfera oscura y tonos psicodélicos. Lento, cadente y lisérgico, el tema nos va introduciendo en la historia que nos cuentan los suecos. Voces lánguidas van narrando el sentimiento ominoso mientras miras hacia las escaleras. El comienzo de la expedición ya nos muestra que la tragedia está ahí. Mas psicodélico que doom, el tema camina parsimonioso en su misterioso peregrinar por un escenario tétrico e inquietante. Con algunos elementos del psycho-doom clásico, el tema crea la atmosfera perfecta para lo que nos vamos a encontrar en las siguientes canciones. Algunas melodías vocales más propias de los 70’s ponen el tono trágico a una historia espeluznante, mientras las guitarras se recrean en solos penetrantes tonos ácidos. Símbolos desconocidos de un pasado de inteligencia llenan las paredes de la escalera que nunca parece terminar

Con hechizantes pasajes atmosféricos ‘Abandoned quarters’ se desarrolla en la oscura persistente en todo el álbum. Símbolos desconocidos de un pasado de inteligencia llenan las paredes de la escalera que nunca parece terminar, algo que se refleja en inquietantes y misteriosos pasajes que parecen poner sonido al silencio sepulcral. El desasosiego se refleja en una voz ahogada que parece susurrar mas que cantar, mostrando toda su ansiedad. El trio dota al corte de un tono épico muy acorde con su narrativa. En esta canción, el grupo encuentra los restos de una ciudad perdida con torres y pasillos abandonados. Las ruinas están llenas de huevos eclosionados y signos de lucha. Pero no hay cadáveres … Al otro lado de la ciudad, las escaleras continúan hacia las profundidades.

Después de salir de la ciudad, el grupo se topa con un enorme jardín abandonado. Abandonado por el alcaide, este jardín subterráneo está lleno de una fauna mortal. Muchos de los miembros del grupo mueren cuando la jungla pasa factura.  ‘Omninous gardens’ refleja estos momentos con un sonido silencioso que solo se ve alterado por algunos riffs pesados que violentan el inquietante mutismo.

Con una voz que parece salida de las cavernas más tenebrosas, ‘Waterways’ mantiene la tensión con su lento desarrollo. Envueltos en efluvios psicodélicos, el tema refleja la tensión del avance de la expedición al interior de los abismos. Debajo de la jungla se encuentran los acueductos que proporcionaron toda el agua necesaria para la una vez próspera civilización. Pronto se hace evidente que ya no están solos. La fiesta pronto se pierde en este laberinto, la esperanza parece perdida. Inquietante, el tema toma prestados algunos elementos progresivos entre sus riffs de vocación heavy metal. El tema es un punto de inflexión en un álbum que parte de la psicodelia para volverse cada vez más inquietante y doom.

‘Lead of fatih’ se muestra mas pesado sin perder su atmósfera psicodélica y su oscuridad. Atormentado y turbador, la canción muestra a la banda en un paisaje psycho-doom de manual. Después de que muchos hombres murieron en los cursos de agua, finalmente encuentran la puerta que conduce a una cornisa. Ante ellos hay una enorme brecha, el abismo es tan profundo que lo único que ven es una oscuridad sin fin en las profundidades. La oscuridad parece tener vida propia …

La odisea hacia los abismos continúa con ‘Deeper Grounds’. En el tema los suecos prosiguen con los lentos y atmosféricos riffs doom embutidos en un ambiente desgarrador. Lamentos vocales afloran entre los fuertes golpes que golpean una y otra vez en un tema de transición.

El escenario Stoner-doom más ortodoxo regresa en ‘The Fungal Realm’.  Con tintes apocalípticos, se produce la metamorfosis entre hongos que aniquilan la razón con inquietantes registros vocales y una ambientación completamente tétrica. En este lugar las melodías y las guitarras aparecen para dar brillo a un corte impactante en el que los elementos progresivos aparecen. Finalmente, el grupo llega a una gran caverna oscura y húmeda. Está lleno de un hongo que tiene una mente colmena que intenta consumir las mentes de los aventureros. Lentamente, todos menos el líder de la expedición se convierte en parte del hongo, algo que se refleja en un sonido etéreo e inquietante.

The dark place’ cierra este álbum conceptual mostrando un sonido apocalíptico y ceremonial. Este viejo dios de un tiempo olvidado ha esperado a que alguien ocupe su lugar. Mientras el aventurero perdido intenta gritar, el dios lo consume para ocupar su lugar, finalmente liberado. La oscura lírica adorna otro tema lúgubre y tenebroso entre solos de guitarra bien construidos poniendo color a otro tema triste y abominable en el que se refleja el tormento.

caverndeep

Interstellar Smoke Records

Reseña: LUNAR SWAMP.-‘ Moonshine blues’

¡¡Los italianos LUNAR SWAMP lo han vuelto a hacer!!. Si hace un año y medio nos sorprendían con su magnífico álbum debut ‘UnderMudBlues’, ahora nos impregnan con los efluvios de su blues-doom pantanoso nuevamente. Con seis canciones empapadas en thc, sus densos y chamánicos blues nos narcotizan y golpean por igual. Poderosos riffs, ecos 70’s y psicodelia pesada logran magnetizar al oyente con un tempo lento pero plomizo gracias a sus ecos stoner-doom. Bajo las neblinas intoxicantes que emerguen de los pantanos más misteriosos, LUNAR SWAMP saben moverse a la perfección en esas atmósferas psicotrópicas. Con el sigilo de un caimán en su habitad natural, el trio de Catanzaro se sumerge en el legado del Rey Lagarto, apoderándose de su facultad chamánica para elevarnos a un trance lisérgico en el que el proto-doom y los turbios sonidos Stoner se apoderan de nuestros sentidos a ritmo de blues. Sintiendo cómodos en territorios ocultistas, sus fangosas canciones bien podrían ser la sintonía de un ritual tenebroso y mágico en las profundidades del bosque. La perfecta combinación de la voz, con su particular estilo entre Morrison y Glenn Danzig, y el trabajo de las guitarras (con la ausencia de bajo) en esos blues cocidos a fuego lento con leña de la mejor calidad, resulta fascinante. Sus cegadores pasajes, nos nublan como el humo de la hoguera en medio del boscaje junto a la neblina de los manglares. Ese entorno espiritual es el espacio ideal para tocar sus canciones. Unos temas densos y húmedos, en los que el fuzz aparece siempre en el momento justo, balanceándose entre guitarras asesinas. Precisamente otro de los puntos a destacar de este trabajo, la versatilidad para crear sonidos graves y espesos en contraposición con solos más afilados. Cualquier amante de los sonidos viscosos, bluseros y psicodélicos, sin duda se sentirá atraído por ‘MOONSHINE BLUES’, un álbum ideal para las noches de luna llena junto al fuego y en el que los ecos de proto-doom y el blues pantanoso de los 70’s, tienen su particular homenaje.

‘MOONSHINE BLUES’ fue grabado, y mezclado en Country House en Catanzaro Stone Mountain y cuenta con un arte de portada obra de  Steven Yoyada, estando disponible vía The Swamp Records (EE.UU.), Vinilo vía Clostridium Records (Alemania) y cassette vía Burning Coffin Recs (Chile)

LUNAR SWAMP son:

Mark Wolf: voces y armónica

Machen: guitarras y Cigar Box

S.M. Ghoul: batería

‘Muddy Waters’ abre el álbum por la senda del blues. Con un nombre así no podía de ser de otra manera. Una breve introducción por la senda del blues clásico nos introduce en los fornidos riffs difusos que conjugan tanto elementos blues como momentos doom en los que la psicodelia aparece para mostrar una atmósfera borrosa. Con cadentes ritmos y una ambientación tenebrosa, el tema avanza con una parsimoniosa cadencia entre ecos 70’s. Con leves ecos doorsianos el tema se desarrolla en un entorno nebuloso con chamánicos pasajes.

Siguiendo una línea similar al tema anterior ‘Moonburt smoke’ nos intoxica con sus riffs blues-doom. Espeso y viscoso, el corte nos impregna de thc entre sus gruesos riffs y sus solos intoxicantes. Pesado, lento y completamente narcótico, el tema nos sumerge en un entorno oscuro y tenebroso en el que los ecos del pasado quedan reflejados.

Con una apertura misteriosa y psicodélica, ‘Redneck squatch’, índice en la fórmula del blues. Los parsimoniosos riffs stoner de vocación doom se entrelazan con las melodías de blues chamánico. Una constante que se repite en gran parte de los temas contenidos en el álbum. Sin perder de vista los entornos pantanosos, los efluvios lisérgicos se elevan entre sus cadenciosos y parsimoniosos riffs.   La neblina narcótica envuelve el tema entre sus emanaciones psicotrópicas ampliando el espectro del doom y del blues.

Sin salirse de la línea presente en todo el álbum ‘Old ben the gator’ conjuga el legado del Rey Lagarto en una versión psycho-doom completamente psicodélica. Solos ácidos, voces crudas, pero de gran magnetismo y una armonía que se repite una y otra vez van construyendo otro corte denso y pesado en el que el blues es el punto de partida. Coloreando con el sonido de la armónica la propuesta se vuelve más ortodoxo por momentos sin perder su vocación pesada. Cambiando el aspecto, el tema se deja llevar por momentos mucho más psicodélico que se elevan majestuosos entre sus crujientes e impactantes riffs.

‘Cross swamp blues’ nace entre las emanaciones lisérgicas de su pantanosa atmósfera para impregnarnos de thc nuevamente. Una constante de un álbum que tiene claro su objetivo. Un corte desgarrador lleno de fuerza que gravita en humeantes atmósferas para narcotizar al oyente con su oscuro y denso sonido. Sin perder el carácter doorsiano en la voz, el tema trata de emergen de entre la niebla para golpear con toda su fuerza,

Con un tono más ceremonial ‘Sweet sue’, el tema original de WITCH,  presta un mayor protagonismo a las melodías vocales sin salirse del guión. Viscoso y oscuro, el corte muestra a la banda en un estado de melancolía en el que se toman alguna licencia estilísticaEl resultado es un versión densa y narcótica en el que la psicodelia toma un mayor protagonismo en detrimento de la pesadez de los cortes precedentes. Teniendo en cuenta que estamos ante la canción más larga del álbum, la oportunidad para desarrollar su sonido se presenta evidente, logrado una particular versión incluso más impactante que el tema original. Con un parón en su parte central la banda hace un hiato para resurgir como Ave Fenix por la senda del blues del delta. Sin complejos, la armónica sirve para ofrecernos momentos de blues clásico prescindiendo de la pesadez stoner-doom a modo de guiño a los pioneros.

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Reseña: SAVANAH.- ‘Olympus Mons’

Cuatro años han tardado los austriacos SAVANAH en componer y pulir su tercer álbum ‘OLYMPUS MONS’, pero la espera, ha merecido la pena. Evocando con el nombre del álbum a la montaña más grande del Sistema Solar, sus surcos, rezuman una monumentalidad con la que consiguen su álbum más pesado y progresivo hasta la fecha. Sus pesados y difusos riffs, colorean un espectro sonoro que golpea con la contundencia stoner, pero que también sabe explorar territorios psico-progresivos con gran acierto. Cuatro largos temas con desarrollos monumentales que saben coquetear con el metal, la psicodelia e incluso el heavy-rock. Envueltos en fuzz intoxicante, su crujiente y aturdidor sonido se amortigua con desarrollos psico-progresivos de gran belleza. ‘OLYMPUS MONS’ es el álbum que consolida a la banda afianzando su sonido pesado hasta cotas no vistas en sus anteriores álbumes. Entre su mastodóntico sonido, podemos encontrar ecos de Kadavar en alguno de los temas, pero también de bandas como Greenleaf o Colour Haze, eso unido a la inclinación progresiva que aportan a sus vigorosas canciones, hace que este álbum consiga salir de los estereotipos de la escena Stoner. La marca de doom psicodélico del trio retumba y ruge, conectándonos a la tierra y nos transporta a un estado de éxtasis. El álbum transita en una tortuosa travesía sonora en la que podemos encontrarnos distintos escenarios sonoros por el camino, pero todos ellos sin perder la fuerza y contundencia. Un álbum genuino y una aventura galopante, que guía al oyente a través de un sueño mágico. Estos maestros instrumentistas pintan paisajes serenos repletos de imaginación, color y estilo, sin apresurarse en sus canciones, por el contrario, las dejan que respiren y suden, saboreando la posibilidad de descubrir un reino nuevo y extraño. Cada canción es un relato de esta odisea sonora que culmina con su particular homenaje a la montaña más alta del universo en un tema de 13 minutos que bien podría resumir la esencia del álbum. ‘OLYMPUS MONS’ es la grandiosidad del sonido pesado en estado puro.

SAVANAH son: Benny Schwarz (bajo, voz), Jakob Gauster (guitarra) y Felix Thalhammer (batería). ‘OLYMPUS MONS’ está disponible vía Stonefree Records y Ripple Music.

‘Kaleidoscopia’ abre el álbum con guiños de metal y riffs poderosos. Su grueso sonido y las dosis de fuzz lo convierten en un corte cegador. Con una carencia proto-metal en los registros vocales y cierto aroma a KADAVAR, los austriacos van creando un relato épico. El grueso sonido que su bajista y cantante Benjamin Schwarz, inunda todo de la grandiosidad del sonido del desierto. Mientras la guitarra revolotea dibujando en el firmamento múltiples líneas heavy-rock. En la parte central la canción reposa su sonido en un espacio chamánico con pasajes heavy-psych salpicados por ramalazos de rabia. Con elementos de blues, el tema vuelve a engrosar su sonido en una eclosión grandilocuente de Stoner-metal. Con la suficiente capacidad para colorear de pasajes más progresivos el tema, los austriacos golpean con fuerza hasta noquear al oyente con su conjunción de estilos.

Con un ritmo cadente de vocación retro, ‘Velvet sarf’, se desarrolla entre nebulosos bosques psico-progresivos. El monolítico bajo y una guitarra que se inclina hacia los dictados de Colour Haze, van construyendo un relato que contrasta con la dureza del corte anterior en su primera parte. Solo un espejismo que queda disuelto con una oleada de riffs y pasajes más propios de Greenleaf. Aquí las melodías vocales juegan un papel fundamental para darle brillo a un sonido monolítico innato en SAVANAH. La conjunción de fuzz, monolíticos riffs bajo ritmos retro y los tonos progresivos logran un resultado atractivo. Sus paisajes ensoñadores contrastan con lo plomizo de su sonido. Aquí está el gran aval de la banda y del álbum. El equilibrio entre estilos aparentemente tan diferentes funciona a la perfección. Un tema de gran potencial en el que todo resulta bien ensamblado.

‘Tharsis’ rompe la dinámica del resto de los temas. En esta ocasión solo tres minutos son suficientes para desarrollar un corte en el que la aspereza del metal se conjuga con una atmósfera que cruje. Lento, plomizo, y metálico, el tema no duda en explorar espacios más sosegados con aditamentos psico-progresivos.

Evolucionando lentamente en su intensidad, ‘1982’ golpea con sus ásperos riffs por una senda más propia de los dictados del metal. Con un gran trabajo melódico, las voces surfean entre las agrestes olas de su contundente sonido. Los tonos progresivos se mestizan con los dictados del Stoner-metal en una combinación atrayente para el oyente. Con esa dualidad de suaves voces y crudos riffs, los 9 minutos del tema resultan completamente fascinantes. Los constantes cambios de escenario sonoro son ensamblados para construir un ‘todo’ que funciona y fluye con soltura. La fisonomía del tema va cambiando para dejarse seducir por un espacio más psicodélico en el que los solos afloran dejando patente el virtuosismo de su guitarrista.

Con un nombre tan majestuoso, el tema más largo del álbum tenía que ser precisamente ‘Olympus Mons’. Trece minutos que conjugan todos los referentes de SAVANAH. Con guitarras que se retuercen en solo infinitos la canción navega entre fuertes ritmos por un espacio pesado pero que oscila constantemente. Con pasajes de psicodelia ensoñadora custodiados por cadentes tambores la banda se deja llevar casi a modo de jam por un escenario más amable y calmado. No faltan los golpes del errático bajo entre sus finos desarrollos. Sus desarrollos heavy-psych dejan espacio a melodías vocales llenas de un encanto atrayente mientras el tema se adentra en bosques progresivos. Haciendo ondular la canción por agrestes pasajes, la intensidad va oscilando para construir un corte de gran monumentalidad. Con una lenta cadencia rítmica el corte avanza con parsimonia, sin prisas, ofreciendo los pasajes más lisérgicos de toto el álbum para poner el broche final a un gran trabajo que refleja la evolución de la banda austriaca.

Savanah

StoneFree Records

Ripple Music

Reseña: JACK HARLON & THE DEAD CROWS.- ‘The Magnetic Ridge’

Los primeros adelantos de ‘THE MAGNETIC RIDGE’ eran solo el botón de muestra de la calidad de los temas contenidos en el segundo álbum de los australianos JACK HARLON & THE DEAD CROWS. Un trabajo llamado a estar en las listas de los mejores álbumes del año. La fórmula que ofrecieron en su alabados debut ‘HYMS’ en el año 2028, se ve ahora reforzada para crear uno de esos álbumes que rozan la perfección. Con un sonido que inevitablemente recuerda a ALL THEM WITCHES en su faceta más pesada, la banda sabe jugar con los elementos blues, las incursiones en territorios que se acercan a los dictados del doom, pero sobre todo, con la psicodelia pesada y los riffs desérticos, pero que también nos ofrece momentos de dark-folk. Este nuevo álbum es la banda sonora perfecta para un viaje por el desierto tras una generosa ingesta de peyote. Su sonido expansivo y pesado a la vez, nos ofrece momentos atmosféricos más propios de Colour Haze, pero también innumerables riffs llenos de la crudeza del stoner más ortodoxo. Haciendo que cada canción vaya explorando distintas intensidades, la montaña rusa de sus armonías nos lleva en volandas a un entorno en el que la pesadez se conjuga con lo psicotrópico. Guiños al Rey Lagarto crean canciones chamánicas con las que JACK HARLON & THE DEAD CROWS han encontrado la fórmula perfecta. Pocos álbumes pueden resultar tan fascinantes a la vez para los amantes del desert-rock y de la psicodelia como este. Sin alargarse en desarrollos estériles y carentes de alicientes, optan por crean canciones cortas, que van directamente al grano, buscando su objetivo sin atajos. A pesar de esto, cada tema ofrece giros en su narrativa llevándonos a distintos niveles de intensidad, con lo que logran un equilibrio que funciona y engancha al oyente a la primera escucha. ‘THE MAGNETIC RIDGE’ es un álbum ruidoso, pesado, pero también es un álbum que sabe acariciar al oyente para hacerle flotar en su atractiva psicodelia, con desarrollos que por momentos se inclinan hacia los dictados de Earthless. Sin duda un álbum que no deberías dejar pasar sin escucharlo, y del que se va hablar mucho a lo largo del año.

El álbum cuenta con una inquietante portada obra de Adam Burke, fue grabado, mezclado y masterizado por la propia banda y se encuentra disponible vía Psychedelic Salad Records y Forbidden Place Records.

‘The tale of’ abre el álbum con suaves acordes acústicos y coros más propio del sonido del medio-oeste. Con un sonido más propio de ALL THEM WITCHES, la cálida voz comienza a susurrarnos. Dulces melodías dark-folk nos van llevando a un oscuro paisaje de psicodelia pesada. La dualidad de guitarra acústica y eléctrica y los envolventes efectos crean el clima propicio para la reflexión. Una canción oscura pero rebosante de belleza y sentimiento que nos acaricia con delicadeza antes de explotar con un sonido de bajo grueso que golpea narcotizándonos, convirtiendo el corte en una canción heavy-psych de gran solidez.  Sin duda una apertura impactante.

Los riffs arenosos descargan sus hostilidades en ‘The Magnetic Ridge’. El tema se desarrolla en una nebulosa atmósfera con chamánicas voces y buenas dosis de psicodelia pesada.  Con el sonido que hizo popular ATW, los australianos construyen un tema pesado y lleno de magnetismo en el que la guitarra rezuma fuzz. El trabajo del bajo con su difuso sonido dota al tema de gran fuerza mientras los efectos y guitarras aportan la ambientación lisérgica con sus atractivos pasajes heavy-psych.

‘De la luna’ es una especie de interludio de menos de minuto y medio en el que la psicodelia se presenta con magnéticos acordes narcotizantes.

La crudeza y una pesadez casi doom aparecen en la poderosa ‘Rat poisoning’. Sin prescindir de los omnipresentes efectos envolventes, el tema juega con elementos de psicodelia ensoñadora creando una atmósfera llena de magnetismo más propia de Colour Haze. Sus voces ecualizadas convierten el tema en un trance chamánico para el oyente. Con desarrollos de psicodelia expansiva el tema se convierte en uno de los cortes más destacados del álbum y donde los australianos brillan con luz propia entre sus sombríos pasajes lisérgicos. La combinación de la pesadez de sus riffs y el aura psicotrópica de sus pasajes ofrece una perfecta combinación de su estilo.

‘Dream secuence 1’ es un breve interludio con extrañas locuciones que deja paso a un tema crudo como ‘Langolier’. Aquí la psicodelia pesada toma elementos de los 60’s en los registros vocales, mientras, sus riffs Stoner golpean con fuerza. El sonido difuso de la banda toma diferentes caminos de escape para ofrecer un tema plomizo en el que el fuzz cegador nos envuelve en una tormenta arenosa.

Dando un giro a su sonido ‘Stray’ nos ofrece guitarras asesinas, tambores turbulentos y una espiral de efectos que decae en una fosa psicodélica, algo con lo que la banda saber jugar con gran efectividad. Lleno de rabia, el corte se atreve a usa elementos proto-punk mas propio del sonido Detroit. Sus constantes giros argumentales lo convierten un corte un poco loco, ya que, sin perder su esencia Stoner, la contundencia y adrenalina de sus surcos ofrece una montaña rusa con subidas y bajadas a los infiernos psicotrópicos de bandas como Earthless.

Tras dejarnos exhaustos, aparece un nuevo interludio con locuciones, ‘Dream sequence2’.

‘The painter in the woods’ nos devuelve a paisajes ambientales en los que la bruma psicodélica va creando una atmósfera misteriosa. Pausado, y evolucionando lentamente, su sonido va adquiriendo consistencia. La vuelta a los dictados del medio oeste en línea All Them Witches, reaparecen en escena. Los efluvios del peyote parecen enturbia la canción para convertirla en un trance místico en medio del desierto. Ecos Doorsianos en las voces y sus cadentes tambores crean un clima extasiante. La psicodelia más chamánica reaparece para narcotizarnos con un sonido penetrante no exento de arrancadas de fuerza. La guitarra y los múltiples efectos juegan un papel importante.  

Retomando la ortodoxia stoner ‘Absolved’, un tema dividido en dos partes nos arrolla con sus poderosos riffs sobre una atmósfera de blues desértico y psicodélico. Un tira y afloja entre la pesadez y las nebulosas de un sonido heavy-psych que nos atrapa en su magnético atractivo lisérgico. Volviéndose más oscuro, el tema acaba siendo seducido por sus pasajes psicodélicos sin perder un ápice de fuerza en su primer parte, Mientras que, en la segunda, el relato continúa con la exploración de espacios más psicodélico hasta una explosión final en la que una locura de riffs nos golpea intoxicando nuestros sentidos y provocando esguinces cervicales.

Jack Harlon & The Dead Crows

Psychedelic Salad Records

Forbidden Place Records

Reseña: JUKE COVE.- ‘Remedy’

El joven trio alemán JUKE COVE nos sorprendía hace un par de años con un prometedor álbum debut. Ahora ve la luz su segundo álbum ‘REMEDY’. En él la banda va más allá de la ortodoxia, creando canciones que hacen malabares con el doom, la psicodelia pesada, el blues y los sonidos alternativos. Sus temas oscuros nos deleitan con una colección de riffs fascinantes que siempre acaban por sorprendernos con sus improvisaciones espaciadas. ‘REMEDY’ es viaje a través de diferentes tiempos, estados y dimensiones. El eclecticismo del trio los lleva a construir temad que sabes como empiezan, pero nunca podrás adivinar el camino que van a transitar, y mucho menos, su final. Su carácter alternativo aflora en sus versátiles canciones ofreciendo un tono colorista lleno de rabia que nos saca de la oscuridad latente en sus composiciones. El devenir del álbum es como montarse en una montaña rusa, el vértigo y las emociones están garantizadas, ya que, a pesar de usar géneros bastante definidos, JUKE COVE consiguen hacerlos atractivos y divertidos. Todo un antídoto contra la monotonía no exento de momentos de ortodoxia estilística que puede conectar tanto con el público Stoner, como los amantes de los viajes psicodélicos, así como los más aguerridos fans del doom. Totalmente impredecible, el álbum suena poderoso, pero a la vez la espontaneidad de sus canciones , hace que su escucha sea divertida y agradable.

‘REMEDY’ fue mezclado y masterizado por Haldor Grunberg conocido por su trabajo con bandas polacas pesadas como Behemoth, Dopelord o Weedpecker. Esta cooperación llevó a la banda a firmar con Interstellar Smoke Records que publicará el álbum en formato físico a finales de la primavera.   

Todas las canciones fueron compuestas e interpretadas por JUKE COVE con dos apariciones especiales: Pheli Sommer (solo de clarinete en ‘Remedy’ y Carla Cerda (narración en ‘Adrift’. La fascinante portada fue diseñada y distribuida por Julia Färbinger.

‘Arise’ el tema que abre el álbum, muestra a la banda con toda su contundencia. Riffs Stoner con una cierta inclinación doom construyen un corte crudo y pesado que no puede resistirse a explorar territorios heavy-psych. Sus atractivos pasajes llenos de misterio se ven asediados por andanadas de pesadez. ‘Arise’ representa una profecía de fatalidad.

Sin duda, en terreno en el que mejor se mueven es la psicodelia pesada, y ‘Swirl’ es buena prueba de ello. Inspirado en el paso del tiempo y los rápidos cambios de circunstancia sus cadentes pasajes lisérgicos nos susurran en una lenta exploración por atmósferas humeantes.  Sin prisa, van creando un corte narcótico y hechizante que se eleva intensificando los decibelios en una espiral psicotrópica con subidas y bajadas. El magnético bajo custodia el tema invitando a las voces a unirse a la fiesta. Sin una línea preconcebida saber despertar al oyente con solos diabólicos y unos registros vocales de carácter alternativo con los que aportar la rabia.

El lado más alternativo de la banda se fusiona con riffs doom y desarrollos de psicodelia pesada en ‘Remedy’. La canción aborda el tema de enfermedad y sus remedios con una melodía contagiosa con tintes ocultistas y un carácter retro que rápidamente enchancha al oyente. Blues intoxicante, psicodelia y momento proto-doom consiguen un corte lleno de rabia y fuerza que no pierde su aura chamánica. Misterioso y versátil, sus giros inesperados hacen que el resultado sea muy apetecible para su escucha.

En ‘Ramble’, nos ofrecen un paseo musical con episodios dramáticos en los que la magnética línea de bajo nos lleva en volandas al terreno en el que mejor se mueve la banda. Psicodelia y blues subyacente van construyendo un tema con ciertos aires vintage. Sus poderosos tambores y la innegable querencia a insertar golpes doom no logran quebrar el verdadero espíritu del tema. Un corte divertido con mil giros que encajan a la perfección. Robusto pero versátil, el tema golpea con toda su contundencia en algunos momentos antes de llevarnos a sus habituales ‘viajes’.

El crujiente bajo, nos introduce a otro tema en el que el fuzz y los atronadores tambores nos atizan con fuerza. ‘Adrift’ ” es una historia de perderse en el aleatoriedad del mundo combinando vibraciones Stoner con un sonido difuso y momentos de oscuridad tenebrosa. Una deflagración que da paso a exóticos pasajes de guitarra que hacen que el aspecto del corte cambie por completo. Como si de una jam se tratara la psicodelia pesada se apodera del corte para intoxicarnos con su incesante descarga de psicotrópicos. Crujidos y solos que se alargan moldeándose con sutileza. El tema cuenta con sombríos pasajes de los que sale una chamánica voz femenina aportando un punto diferente.

Con un desgarrador tema final, los alemanes ponen el cierre al álbum con un corte ardiente. ‘Ignite’ se nutre de repetitivos riff Stoner-doom. Desgarrados pasajes vocales se suceden entre la descarga de fuzz narcótico en una combinación colorista en la que distintos elementos van haciendo variar el espíritu del tema. Sin duda, influenciados por el proto-doom, los lúgubres pasajes de la primera parte nos vuelven a hacer pasar esa frontera hacia un espacio psicodélico más tranquilo. El predominio del bajo da paso a virtuosos solos de guitarra con unos tambores que mutan sus ritmos constantemente. Aquí nada es predecible, la banda siempre te sorprende mutando su sonido. La parte final hace aflorar su lado más alternativo con voces superpuestas entre la horda de riffs Stoner.

Juke Cove

Interstellar Smoke Records