Los artesanos franceses de los rituales pesados y psicodélicos OCCULT HAND ORDER, ya habían despertado mi admiración con su EP de 2020 ‘THE CHAINED THE BURNED THE WOUNDED’ (reseña aquí), así como su álbum de 2023 ‘SILENCE BY THE RAGING SEA’ (reseña aquí), y ahora casi tres años después su nuevo trabajo ‘MEANINGLESS MONUMENTS’ me conquistan de nuevo. Hacía tiempo que un álbum no me atrapaba de esta manera tan desgarradora, ya que soy profundo amante de la psicodelia, pero no tanto del post-metal, el doom y el black metal, pero con álbumes así, me rindo. Música narrativa, dramática, meditativa a la vez que pesada y lisérgica con momentos que te recordarán a bandas como RUSSIAN CIRCLES, ELDER o AMENRA. Un maravilloso ejercicio compositivo que el que logran transmitir al oyente estados de ánimo depresivos, introspectivos y dolorosos. Su carácter atormentado lo hace ideal para su escucha inmersiva y así poder saborear todos los matices y sensaciones que el álbum transmite. No te lo pongas para animarte, escúchalo para alimentar tu paz interior y sacar tus demonios internos. Estamos ante un álbum oscuro, muy oscuro, un ente que camina a ritmo lento conjugando lo plomizo y lo liviano entre lastimeras atmósferas y voces etéreas llegadas de otros mundos. Un equilibrio perfectamente ejecutado, sin fisuras. En un momento de paz interior, este trabajo me ha atrapado en sus fauces. Hasta los pasajes black metal son disfrutables en esta agonía sonora de grandes dimensiones. Un drama ejecutado a través de cinco canciones que te sumirán en un infierno. La banda profundiza en temas como el apocalipsis, el colapso interior y la búsqueda de sentido. Más oscuro, lento y cinematográfico, el disco se despliega a través de estructuras largas e hipnóticas donde riffs contundentes se encuentran con pasajes meditativos y atmosféricos. Este trío místico ofrece un auténtico ritual de rock que eleva la mente: un viaje a través de ruinas internas, una búsqueda de lo que queda cuando todo se desmorona en un fusión en la que el peso aplastante del doom metal, el post-rock y sus paisajes sonoros etéreos, realzado por armonías vocales sublimes que evocan rituales arcanos y un misticismo de otro mundo.
‘MEANINGLESS MONUMENTS’ está disponible vía Totem Cat Records.
OCCULT HAND ORDER son:
Hugo Zepah: voz, bajo
Nico Fabre: guitarra
Tony Duvillard: batería
La canción que abre el álbum, ‘Bledow’ presenta una atmosférica apertura que va evolucionando con voces etéreas consiguiendo un espacio meditativo, que solo se altera por la aparición de potentes riffs y unos tambores atronadores. Una fusión de psicodelia pesada con bellos pasajes que te invita a la relajación mental. La fuerza de algunos momentos no interrumpe el estado sensorial que el corte aporta. Ese oscuro escenario se ve asaltado por inquietantes y atormentadas voces que dejan paso a la belleza de su sanativa psicodelia. Aportando multitud de efectos y un clima de misterio completan este magnético relato sonoro.
‘Brno’ se mantiene en ese espacio de oscuridad inmersiva con un clima misterioso repitiendo pausados acordes y casi imperceptibles voces celestiales que afloran desde la lejanía hasta la llamarada de pesadez. Hipnotismo combinado con momentos Doom en un espacio melancólico en el que espantar los demonios interiores. Los franceses lograr transmitir ese momento atormentado con una música que describe un desolador estado de ánimo. La paz sensorial llega con el regreso de bellas melodías y voces aterciopelas bajo una estructura con momentos post-rock. Maravilloso a la vez que depresivo y desgarrador.
La oscuridad y el misticismo se unen entre hipnóticos acordes y gruesos pasajes doom en ‘Mollerusa’. Una sima tenebrosa con volátiles voces silenciosas y un ritmo inquietante a la vez que hipnótico. Eclosionando con una fuerza descomunal la pista nos sume en una lucha constante entre lo terrorífico y lo celestial. En una nueva evolución la pista se vuelve majestuosa bajo su lisérgica atmósfera y la solidez de sus riffs. La canción contiene una dualidad que es resuelta con eficacia consiguiendo que sus alteraciones no rompen su narrativa. Según comenta la banda » Mollerussa es una canción sobre el aislamiento y el miedo a quedarse atrás. Evoca un momento de vulnerabilidad, cuando uno se queda a solas con sus pensamientos, dividido entre el orgullo y la ansiedad. Es una canción íntima, centrada en las conexiones, la confianza y la perseverancia. «. su resultado plasma esos sentimientos, de ahí su triunfo.
Enlazado desde el tema anterior en ‘Novo Mesto’ lo etéreo nos empapa con su belleza en un ejercicio repetitivo absolutamente cautivador. Con reminiscencias Elder en modo doom, la pista gravita con un tono místico que te absorbe hasta aletargarte. Música tántrica con la grandilocuencia del doom más elegante. Estilísticamente contiene una vocación post-rock que transmuta a black metal atmosférico en un ejercicio magistral de composición.
Abriendo un halo de luz, los crujientes riffs de ‘Gerlch’, la canción que cierra el álbum, se adorna con una atmósfera espesa y narcótica bajo un ritmo implacable y marcial. Un tránsito a un nuevo mundo con un carácter liberador. Ahí las texturas post-rock entran en litigio con la oscuridad. Un sueño oscilante y cohesionado del que es difícil despertar. El silencio regresa en un tono celestial, una nueva dimensión en la que la espiritualidad aparece. Me imagino como puede ser el tránsito a la muerte y el renacer en el mundo de los sueños. Me viene a la cabeza momentos de bandas como Amenra o Russsian Circles.