Hoy me complazco en presentaros el que probablemente sea el mejor álbum de lo que llevamos de año y seguramente uno de los más destacados de 2026. Un mágico trabajo en el que los polacos exploran su lado más íntimo. Y lo hacen con cautivadoras canciones con voces etéreas, una cuidada instrumentación psico-progresiva. En una evolución a un territorio más progresivo WEEDPECKER dejan patente su madurez como banda ampliando aún más si cabe su paleta sonora. Con una tendencia que gravita en un universo en el que coexisten bandas como ELDER, MOTORPSYCHO, DEAD MEADOW o los primeros TAME IMPALA. El sinfonismo intrínseco de sus canciones sitúa al oyente en un mundo fantástico rebosante de belleza y sensibilidad. Heavy-psych bañada en hermosas aguas sinfónicas haciendo que su sonido pesado adquiera una nueva dimensión almibarada. Con un mayor predominio de teclados y sintetizadores consiguen sumir al oyente en un relajante espacio sonoro en el que todos los detalles están delicadamente cuidados. Con un aroma jazz progresivo nos envuelven en un acolchado entorno en el que la banda deja al descubierto su lado más íntimo y personal. Eso se refleja en canciones que tocan la sensibilidad del oyente. Su sonido contemporáneo e innovador no sé olvida del pasado en este monumental viaje onírico e inmersivo. Forjado en un crisol de cambio personal y reflexión existencial, «V» es el sonido de la estabilidad que se desmorona y la belleza que surge de los fragmentos. Una mezcla embriagadora de psicodelia extensa y brillante, una pesadez aplastante y una melodía vibrante de progresivo y psico-pop, este nuevo álbum muestra la multifacética obra de WEEDPECKER en su forma más exuberante y refinada. Una pequeña obra maestra psico-progresiva que te ayuda a mirar al interior de tu alma y encontrar el camino para deshacerte de tus demonios a través de sus cautivadores y acolchadas canciones. Este terapéutico álbum eleva a WEEDPECKER a una nueva dimensión como banda, algo que viene demostrando desde hace años con una evolución absolutamente seductora. Desde extensos paisajes sonoros psicodélicos hasta momentos de una pesadez aplastante y una melodía etérea, «V» es un testimonio del compromiso inquebrantable de los polacos con su arte.
Sobre la esencia emocional del álbum, el guitarrista y vocalista Piotr Dobry comenta: «Empecé a escribir las canciones de V a principios de 2023. Mientras creaba este material, reflexionaba constantemente sobre una idea: todo lo que damos por sentado es, en realidad, increíblemente frágil. Nada dura para siempre, y la sensación de que las cosas se desvanecen puede llegar mucho antes de lo esperado. Intenté plasmar esos sentimientos en sonido».
Esta carga temática se convirtió en un catalizador creativo. Tras un año de meticulosa composición y maquetación en solitario, el proyecto evolucionó hasta convertirse en una obra colectiva hecha con cariño. Grabado en varios estudios durante meses, este enfoque paciente y detallista ha dado como resultado un tapiz sonoro rico y expansivo.
«V» es una puerta abierta a un período transformador en la vida de la banda, como explica Dobry : «Este álbum es algo profundamente personal. Es un acto de apertura a cualquiera que decida escucharlo: un vistazo a cosas que no puedo describir con palabras, a lo que sentí y en quién me convertí durante ese período. Estoy increíblemente feliz de haber creado otro disco junto con mis amigos. Lo que viene después… el tiempo lo dirá».
WEEDPECKER son: Piotr Dobry — Guitarras / Voz / Sintetizadores, Zbigniew Promiński — Batería, Piotr Kuks — Bajo, Piotr Sadza — Sintetizadores y Tomasz Walczak — Sintetizadores
‘V’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.
El álbum abre con una ’Intro’ de dos minutos de efectos atmosféricos cuidados por sintetizadores.
‘Fading Whispers’ saca a la luz el carácter intimista del álbum desde su inicio. Ensoñadores pasajes de plácida psicodelia aromatizada se sumergen en un espacio progresivo entre voces aterciopeladas transmitiendo un reconfortante sosiego. Casi susurrando al oyente la banda polaca se sitúa en un espacio etéreo de gran belleza. Con un sonido que me recuerda a los ELDER contemporáneos WEEDPECKER crean una monumental canción que refleja el trabajo y el cuidado de los detalles que la banda ha puesto en su nuevo retoño. Con un equilibrio entre guitarras y sintetizadores la complejidad del corte no es un obstáculo, sino un aliciente para su escucha. ¡Soberbia!, Ya solo por esta canción el álbum merece la pena, aunque todavía tenemos agradables sorpresas por descubrir.
Escuchando ‘Ash’ está claro que WEEPECKER ha emprendido un nuevo camino creativo. Esta calzada nos lleva hasta una pieza instrumental reflexiva con un aparente ritmo cansino y unas guitarras cautivadoras. Entre nebulosas la pista expande su hechizo para atrapar al oyente en un entorno onírico de rock progresivo en el que flota la pesadez con la que nació la banda. Tomándose su tiempo para llegar al climax, esta hermosa canción combina la rugosidad con lo liviano gracias a emocionantes pasajes de tonos sinfónicos en un ejercicio interpretativo de un altísimo nivel. Los ecos de bandas como MOTORPSYCHO se liberan en esta magnífica y versátil propuesta sonora.
Si en la pista anterior afloraban vestigios de YES ahora son los pasajes floydianos los que dominan ‘In the Dark We Shine’. Una nueva canción sosegada que parece acariciarnos con un sonido cautivador y voces que murmuran generando un espacio reflexivo y relajante. El lado más elegante y sofisticado de Weedpecker. Con guitarras acústicas y un tempo lento la pista se sumerge en oníricos espacios progresivos llenos de elegancia con una instrumentación envolvente la pista sabe dar brillo a la psicodelia de los polacos con una multitud de arreglos que siempre consiguen su objetivo. Una nueva bella canción que corrobora e nuevo camino de estos talentosos chicos.
‘Mirrors’ nos saca de ese placentero sueño con un tono vigoroso. Una columna de riffs gruesos soporta los devaneos psico-progresivos en una pista grandilocuente en la que lo sinfónico se alía con lo pesado. De nuevo la sombra de ELDER aparece en este maravillosos trabajo que consolida a WEEDPECKER como una banda creativa que no se pone límites. En la parte central las voces etéreas acompañan mil cambios y giros en una trama que te mantiene siempre conectado. Aquí el sonido de MOTORPSYCHO aparece de forma brillante. En la parte final todo se vuelve caótico y alocado con unas guitarras incisivas expandiendo toda su acidez.
El epílogo llega con ‘The Last Summer of Youth’. Aquí todo vuelve al tono general del álbum y la calma reflexiva vuelve a hacer acto de presencia. Ese balanceo entre referentes psico-progresivo nos lleva delicados momentos de sonidos a caballo entre la psicodelia modernista de bandas como DEAD MEADOW o TAME IMPALA. Almibarados pasajes de los que parece escucharse un sonido de sitar crean un entorno bucólico y celestial. Una buena forma de poner el broche de oro a este pequeño tesoro.