Hoy me detengo en el sorprendente álbum debut de una banda descrita como uno de los secretos mejor guardados del heavy rock de Andalucía. Con el peculiar nombre de MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN, el trío gaditano plasma en sus canciones un enfoque contemporáneo del rock pesado con raíces psicodélicas: sin pulir, inmersivo y centrado en la cohesión en lugar del impacto, y con los genes andaluces muy marcados en su psicodelia pesada. Entre emocionales pasajes instrumentales heavy-psych con pinceladas progresivas y el stoner desértico con golpes doom, construyen canciones impactantes rebosantes de efluvios lisérgicos. En lugar de trabajar con estructuras fijas, el trio de la Sierra de Cádiz desarrolla su material mediante la repetición, la variación y el movimiento gradual, permitiendo que las canciones se desarrollen naturalmente con el tiempo. Emparejando la densidad con el hipnotismo, sus lentos ritmos son el espacio perfecto para crear cautivadoras atmosferas que son dinamitadas con los ecos de los desiertos más áridos y rocosos. Estas canciones contienen giros constantes adornados por unos cuidado arreglos armónicos haciendo que su música fluya por cambiantes arroyos sonoros. Pesados y meditativos a partes iguales, MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN ejecutan un sonido orgánico que brota libremente, sin ataduras, haciendo que todo resulte natural para el oyente. Con reminiscencias de bandas como VIAJE a 800, el trio se mueve en un escenario sonoro en el que los ecos floydianos se alternan con la espiritualidad de MY SLEEPING KARMA o la emoción de COLOUR HAZE o el legado de BLACK SABBATH sin renunciar a su ‘duende’ andaluz, aportando una naturalidad muy de agradecer. Cálidos, susurrantes, hipnóticos, pero a la vez explosivos, pesados y chamánicos, estos chicos son todo un descubrimiento. Su álbum debut ‘MLAD’ está diseñado para una experiencia auditiva completa, que recompensa la paciencia y las repetidas escuchas, y refleja una mentalidad donde el álbum sigue siendo importante como una forma completa y unificada.
La edición en vinilo está limitada a 200 copias en vinilo rosa transparente de gran grosor con salpicaduras moradas disponibles a través de Kozmik Artifactz
MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN son: Manuel Perez – guitarra y voces ,Fernando Fernandez – bajo y Juan Manuel Roman – batería
l álbum abre con los hipnóticos pasajes de ‘Huellas Y Rumores’. Un ritmo lento y misterioso va dando forma a una canción heavy-psych de manual. Por una senda más propia de bandas como My Sleeping Karma, los acordes de una guitarra mágica nos sitúan en un mundo onírico de gran belleza. Con gruesos riffs Stoner inician la transición a un territorio mas fornido antes de retomar los momentos meditativos con los que hacer ‘viajar’ al oyente. A los cinco minutos de transito celestial el corte vuelve a lo terrenal con distorsión y voces más alternativas. En estos momentos me viene a la mente otra banda andaluza legendaria como es Viaje a 800. ¿Será este su relevo? El sonido aturdidor se colorea de guitarras afiladas y voces enigmáticas en una bacanal sonora de tintes sabbathicos. Una magnifica carta de presentación de un álbum con muchos alicientes.
Impactado por la intensidad de la pista anterior ‘Cruz De Benalfil’ sirve de bálsamo floydiano a lo largo de sus escasos dos minutos de alternancia de guitarra acústica y eléctrica.
Con solo dos canciones, el álbum va por buen camino, mientras ‘Los Hijos Perdidos De Umrica’ índice en los pesados sonidos psicodélicos pero ahora en su lado más arenoso. Una estampida de riff cegadores nos nubla la mente y pone a prueba nuestras cervicales. En un regreso a los 90’s los gaditanos vuelven a evocarme a Viaje a 800.
‘Cruz Del Tajo’ es otro interludio de menos de dos minutos en el que los acordes orientales aparecen en un ritual meditativo de gran belleza. Una lástima que no tenga más duración.
En otro pequeño giro de guion sin salirse del hilo principal ‘El Camino Silencioso’ parece trasladarnos a grandes praderas del medio oeste. Con una introducción psicodélica con aromas a All Them Witches, los susurrantes acordes nos introducen en un entorno psicodélico con mucha esencia andaluza. La psicodelia fragante y sosegada nos seduce para elevarse por un territorio a caballo entre el desierto y su Andalucia natal. Ocho minutos que van engrosando su sonido sin perder su alma lisérgica alternando pasajes chamánicos de psicodelia pesada, y rudos momentos Stoner doom.
Con mas de once minutos, ‘La Ley Del Cuarto, Quien Es El 67’ se erige como la canción más larga del álbum. Una larga y lenta introducción atmosférica va dando forma lentamente a una pista chamánica en la que la esencia andaluza aflora con sutileza. Esas voces casi celestiales logran darle un punto emocional a sus momentos psicodélicos preparando la huida hacia adelante con estruendosos golpes de pesadez. Esta montaña rus de emociones es ejecutada con naturalidad haciendo que la pista resulte variada y cohesionada a partes iguales. La fórmula funciona en este viaje de Peyote por los áridos desiertos Stoner.
‘Cruz De La Vinuela’ pone el cierre con seductores acordes acústicos más propios de una noche de luna llena en el porche de una cabaña. Emocional paseo psicodélico que se va diluyendo lentamente hasta su extinción final. Un epílogo perfecto para un sorprendente álbum de una sorprendente banda española.