Reseña: C C QUEEN.- ‘Scavenger’

Dos años después de su EP debut ‘NANCY’ sigue plasmando sus emociones, sus sueños y sus fantasmas en un fascinante álbum en el que la psicodelia aromática se adorna con tenues elementos progresivo en una atmósfera melancólica. Porque ‘SCAVENGER’ nos muestra un universo singular en el que una cálida voz en línea LEONARD COHEN, nos susurra transmitiendo un sinfín de sentimientos encontrados. Un viaje alucinante presidido por una tristeza que se palpa en cada acorde. El buen trabajo compositivo se refleja en canciones que transmiten al oyente un estado de ánimo gobernado por la tristeza. Si bien el sonido de CC QUEEN es sumamente personal, también encontramos el legado de PINK FLOYD en alguna de sus atormentadas canciones. Balanceándose suavemente, este emotivo álbum, nos arrulla poniendo banda sonora al silencio y a una reflexiva soledad. Sin estridencias, las canciones fluyen grácilmente saliendo de la pausa para elevar su intensidad con golpes de fuerza y pesadez, en un escenario en el que el romanticismo muestra su mejor versión. Sin duda, ‘SCAVANGER’ no es un álbum para elevarte el ánimo ni para incitarte al baile, pero si para sumirte en un gratificante sueño a la luz de las velas. Imaginación, creatividad y talento unidos para componer un magnífico y alucinante álbum que, a buen seguro, te sorprenderá.

El álbum arranca con ‘Common sense’ Una canción marcada por la cálida voz de su cantante y guitarra. Un susurro de voz quebrada que es acompañado por cadentes pasajes con tonos psicodélicos.

‘Anarchy opmne’ nace de acordes acústicos para ir mutando a un perturbador entorno lisérgico en el que todo se vuelve turbio y difuso.

Introducido por una especie de cantos ceremoniales más propios de la tradición budista, ‘Scavernger part- 1’ se nutre de pasajes recitados y una suave instrumentación en una enigmática atmósfera. Sin elevar su intensidad el corte contiene pasajes progresivos con un aire de teatralidad.

Ubicados en el sosiego, ‘True’ y su pausada voz se adorna con acordes de guitarra que van revoloteando con dulzura con notable tono floydiano. Recuerda algunos momentos de ‘The Wall’ y entenderás de lo que hablo.

Con mas de ocho minutos ‘Many years’ con unos atractivos tambores y el sonido de los teclados cambian el estilo sin renunciar a ese escenario oscuro y sugerente. Sin estridencias el tema se adorna con diversas melodías comandadas por la cautivadora voz.  Manteniendo la pausa en la mayor parte del corte, éste eclosiona en la parte final con riffs ásperos y pesados sin perder su espíritu.

En un tono más experimental ‘Scavernger part- 1’ se recrea en el sonido del piano para envolvernos en un aura de romanticismo. Aquí la melancolía nos atrapa entre hermosas melodías. Una canción triste y cálida repleta de sentimiento.

‘Litanies’ nos nuestra a los franceses en un curioso espacio progresivo que se elva majestuosos y con un aura perturbadora. En sus ondulaciones aparecen unos fantásticos pasajes de guitarra auspiciados por una rica pero tenue instrumentación.  Un desgarrador corte psico-progresivo que refleja la desazón de una triste historia. En esta canción encontramos los momentos mas pesados y turbadores del álbum insertados con mesura.

CC QUEEN se atreven con una curiosa e irreconocible versión de ‘Basket case’ de GREEN DAY. Olvídate de la fuerza de su potente melodía porque aquí la melancolía reina en un modo más propio de Leonard Cohen. Curioso.

‘Zarof’ prosigue con una fórmula que funciona. Cálida voz susurrante envuelta en un halo de melancolía con elementos psicodélicos y algún embiste progresivo.

En ‘Cannibalism’ persisten las suaves melodías empapadas en fragancias de psicodelia exótica. A paso lento el corte borbotea entre efectos envolventes creando una atmósfera completamente lisérgica. Un cadente caminar que cuenta con esa seductora voz empapada en melancolía exhumando aterciopelados pasajes. De nuevo, los momentos floydianos afloran dando brillo a otra canción dócil y sugerente.

Con una delicada brisa jazzera, ‘Delicious’ nos acaricia suavemente con su relato. Atormentados pasajes recitados se alternan con ese estilo Cohen tan característico. Otro corte romántico y rico en sentimientos que la banda consigue transmitir al oyente.

CC QUEEN

Reseña: UPUPAYÂMA.- ‘The Golden Pond’

Si eres amante del sonido de bandas como KIKAGAKU MOYO, disfrutarás con las siete pistas de ‘THE GOLDEN POND’, el segundo álbum del multi-instrumentista italiano Alessio Ferrari bajo el nombre de UPUPAYÂMA. Un músico y un nombre desconocido hasta ahora para mí, pero que ha conseguido enamorarme con su fascinante y reconfortante propuesta sonora. Un álbum terapéutico y emocional en el que la tradición oriental se plasma en canciones psicodélicas, rebosantes de belleza y espiritualidad. Ideal para la reflexión y la búsqueda de la paz interior, a través de canciones que combinan elementos folclóricos con la psicodélica más relajante y aromatizada, las melodías son creadas con naturalidad y dulzura. Usando un lenguaje inventado, el musico intenta que su voz se escuche como si fuera un instrumento más, una herramienta que no transmite mensajes específicos, pero que le aporta brillo y sensibilidad a unas canciones hermosas, suaves, pero en las que no faltan embestidas de riffs pesados, solos rebosantes de acidez, y una sensación gratificante flotando en cada una de ellas. La forma de expresión de la música como terapia para encontrar la paz interior en este auténtico mantra envolvente y hermoso. Creando un espacio onírico, el álbum parece creado desde un particular Nirvana, que se cae sobre nosotros como un magnífico regalo en forma de melódicas y lisérgicas canciones. Cuidados arreglos e instrumentos de lo más variado, van tejiendo un aterciopelado tapiz sonoro capaz de relajar al más inquieto de los mortales, porque si algo destaca de este álbum, es su poder curativo y relajante. ‘THE GOLDEN POND’ es de esos álbumes que, tras su escucha, consigue cambiar tu estado de ánimo y hacer que tu mente flote en un mundo de gratificantes sensaciones. Un álbum para expandir la mente y todos los sentidos de nuestro cuerpo en un viaje devocional a un mundo repleto de bellas canciones. Psicodelia exótica utilizada como una suave brisa que mece nuestros cabellos y que nos invita a cerrar los ojos y dejarnos llevar, en la que destaca unos brillantes pasajes de guitarra y un enfoque acertado para seducir al oyente con el uso de la voz como el instrumento fundamental. Además de tocar la guitarra, el bajo, los teclados y la batería, el propio Ferrari también incorpora una serie de otros instrumentos en su sonido, incluidos el sitar, el erhu, la flauta y una variedad de instrumentos de percusión.

‘THE GOLDEN POND’ está disponible vía Cardinal Fuzz y Centripetal Force

Entre evocadores acordes con un misticismo intrínseco ‘Cockoos from the house of Golden tin’ florece lentamente. Sus tonos exóticos nos llevan a un espacio floral en el que la flauta y la guitarra acústica van construyendo la canción. Dulces y aterciopeladas melodías vocales nos acarician con delicadeza. Un gratificante tono contemplativo subyace mientras los instrumentos se incorporan en un caleidoscopio meditativo. Todo un arrullo que gratifica el alma con una bucólica atmósfera presidiéndolo el ambiente. En la parte final los riffs crujientes hacen acto de presencia para complementar una cautivadora canción que habita en un espacio fragante sosiego. El enriqueciendo del corte con elementos eléctricos enriquece ese sonido acústico predominante.

Embutidos en esa atmósfera ensoñadora ‘Entering the times of wilderness’ mantiene el carácter psicodélico. Lentos acordes acústicos y la susurrante y celestial voz contrayente un corte colorista que eclosiona con ácidos solos de guitarra para mostrar que estos chicos van en serio.

‘Mas’ se soporta en un ritmo letárgico que nos sume en un trance lisérgico en el que los aromas exóticos nos acarician. Psicodelia del nuevo milenio con muchos elementos folk, y un carácter aturdidor. Con una magnética línea de bajo logran sacarnos de la espiral psicotrópica para llevarnos a un insondable espacio en el que lo espiritual se convierte en hipnótico. Con pasajes en los que el sitar, la guitarra y la flauta se fusionan para ofrecernos fragancias llegadas del lejano oriente. Envuelto en ese misticismo predominante van armando una canción que intensifica su ritmo sin perder su verdadera vocación terapéutica.

Con los tiempos perfectamente medidos, ‘Come here, noriko’ combina pausados acordes de guitarra bajo un manto protector proporcionado por un bajo profundo. De ese espacio, la voz se asoma con delicadeza entre efluvios lisérgicos. Una algodonada canción con los suficientes elementos psicodélicos como para cautivar al más ortodoxo de los fans del género. En sus notas se huele un aroma exótico, que se transmite al oyente proporcionado un estado de relajación y bienestar. La parte final conjuga un turbio zumbido difuso con acordes mucho más coloristas. De nuevo la combinación de estos elementos resulta satisfactoria.

Los sonidos de la naturaleza introducen ‘At the fairie bower’. Bajo, guitarra y flauta, sobre un ritmo cadente y luminoso parecen mostrarnos las delicias de oriente con un sonido evocador de aquellos exóticos entornos. La acaramelada y susurrante melodía vocal toma elementos folclóricos en una canción que usa los elementos eléctricos para elevar el tono. Como si estuviéramos meditando en un templo japonés los aromas místicos nos envuelven en un sueño espiritual. Aquí el sitar y la flauta juegan nuevamente un papel fundamental.  Una canción devocional que expande su belleza proporcionando un gratificante relax.

‘Ergobando’ se muestra como un interludio de sitar y ritmos hipnóticos con algún viento psicodélico. Uno de esos temas que parecen incompletos y que las bandas usan de vez en cuando en sus álbumes.

Con un neto carácter psicodélico ‘Sata me pani’ se recrea entre solos de guitarra en ese espacio balsámico y curativo que contiene los surcos de ese hechizante trabajo. Narcótico en su narrativa, el tema contiene elementos de los pioneros de la psicodelia para llevarnos a florales espacios hogar de una psicodelia ácida. Usando los aromas orientales para narcotizarnos en un suevo sueño lisérgico.

 ‘Ballad of the mungho’ pone el epílogo con hipnóticos y suaves acordes y esa voz susurrante y aterciopelada que parece masajear nuestros sentidos. Vientos de la tradición oriental se adornan con una psicodelia cálida y sutil. Los instrumentos tradicionales son la herramienta para crear este mundo sensorial. Evidentemente estamos ante una balada, y el tono de la canción es suave y reconfortante.

Cardinal Fuzz

Centripetal Force

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

SOLAR CORONA.- ‘PACE’ (Portugal) heavy-psych, space, experimental, instrumental, stoner, psychedelic-rock, kraut (reseña aquí)

PSEUDO MIND HIVE.- ‘ECLECTICA‘ (Australia) psychedelic-rock, blues, fuzz, jazz, rock,progressive, alternative

ASTRAL NATURA.- ‘ASTRAL NATURA’ (Mexico) psychedelic-rock, psychedelic, Stoner, jazz, progressive

CHÛNK.- ‘CHÛNK’ (Canada) Stoner, blues, hard-rock, rock, alternative

ONSÉGEN ENSEMBLE.- ‘REALMS‘ (Finlandia) progressive, progressive-rock, rock, 70s’

GAMBARDELLA.- ‘CARACAS’ (España) progressive, alternative, jazz, rock, experimental, instrumental

BLACK SPELL.- ‘SEASON OF THE DAMNED‘ (Italia) doom, heavy-psych, Stoner, doom-metal, proto-doom

CRYPTOPHASER.- ‘IIXX‘ (US) fuzz, instrumental, Stoner, heavy-psych,

DREAM UNENDING.- ‘SONG OF SALVATION‘ (US) psychedelic-rock, experimental, metal

SAPNA.- ‘SAPNA’ (US) drone, space, psychedelic-rock

OAK.- ‘THE QUIET REBELLION OF COMPROMISE’ (Noruega) progressive-rock, post-rock, rockalternative,

DIRT FORGE.- ‘INTERSPHERAL‘ (Dinamarca) sludge, progressive-metal, metal, Stoner, heavy-psych

DEATH TRIP.- ‘MOUNT DOOM’ (US) stoner, psychedelic-rock, blues

EYE OF DOOM.‘THE SAPIENT’ (Canada) stoner, doom, space, progressive

AFGHAN HAZE.- ‘HALLUCINATIONS OF A HERETIC’ (US) stoner, psychedelic-rock, sludge, doom

AITTALA.- ‘LIVE TO REGRET’ (US) metal, sludge, doom

EF.- ‘WE SALUTE YOU, YOU AND YOU’ (Suecia) post-rock, alternative, experimental, indie

SWEET COBRA.- ‘THREES’ (US) alternative, rock,

VOID CRUISER.- ‘CALL OF THE VOID‘ (Finlandia) desert-rock, post-metal, psychedelic-rock, Stoner, shoegaze, metal

GOOD NIGHT CHICKEN.- ‘LOS VAQUEROS MUERTOS’ (Polonia) heavy-psych, psychedelic-rock, garage, psychedelic,

ENVY.- ‘SEIMEI’ (Japón) experimental, progressive, rock, post-rock

ORBITER.- ‘HEAD WOUNDS‘ (US) hard-rock, heavy-rock, fuzz, psychedelic-rock

ZËLOT.- SUPPLICES’ (Francia) black metal, post-metal

MODERN STARS.- ‘SPACE TRIPS FOR THE MASSES‘ (Italia) psychedelic, psychedelic-rock, kraut, space

HAARVARD.- ‘HARVAD’ (Noruega) folk, nordic-folk, experimental

BUSS.- ‘AROUSED’ (Italia) heavy-rock, heavy-psych, hard-rock, 70’s, stoner

SAINT OMEN.- ‘DEATH UNTO MY ENEMY‘ (US) alternative, psychedelic-rock, dark-ambient, metal

ZEKE SKY.- ‘INTERGALACTIC DEMON KING’ (US) world, heavy-metal, psychedelic-rock, metal

DUNE SEA.- ‘ORBITAL DISTORTION’ (Noruega) psychedelic-rock, space, fuzz, Stoner, desert-rock

Reseña. SOLAR CORONA.- ‘Pace’

‘PACE’, el quinto álbum de los cosmonautas SOLAR CORONA, nos ofrece seis canciones en la que los sonidos expansivos nos invitan a un viaje cósmico a los confines del universo. Ritmos incesantes impulsados por un motorik más propio de otros tiempos, custodian esta odisea sonora en la que los elementos espaciales se conjugan con una vocación kraut y altas dosis de psicodelia en sus más varias formas. El álbum supone una odisea en la que los sonidos etéreos son impulsados por ritmos frenéticos en un insondable éxodo a entornos siderales; con un sonido poderoso que acaba por cautivarnos en su particular agujero negro. Un espacio en el que caben los momentos de calma a través de refinados y cadentes pasajes lisérgicos, pero que sobre todo, incide en golpear las neuronas del oyente con una aturdidora taladradora rítmica. ‘PACE’ es un álbum particular en el que se insertan suaves melodías entre sus tormentosos pasajes siderales. Efectos, y buenos solos de guitarra, acompañan esta epopeya futurista en la que destaca el buen trabajo de un bajo hipnótico y unos tambores vibrantes. Gravitando en ese espacio exterior, las canciones tienen su propia personalidad, lo que hace, que su escucha sea fluida y placentera. Abróchate los cinturones y prepárate para viajar a la velocidad de la luz a un nuevo y extraño mundo que te proporcionará gratificantes sensaciones. Una vez allí, serás dueño del vacío y la soledad; pero no te despistes, porque este misterioso escenario, está lleno de sorpresas terroríficas. A través de una composición despojada, SOLAR CORONA alcanzan un nuevo poder a través de su simplicidad. Para fans de la música rock expansiva de actos como Endless Boogie, Circle, Pharaoh Overlord, Hawkwind o GNOD.

‘PACE’ está disponible vía Lovers & Lollypops.

‘Heavy metal salts’ va tomando forma auspiciado por una poderosa línea de bajo flaqueada con múltiples efectos hasta llevarnos a un entorno oscuro y psicotrópico. Allí el corte se deja llevar por una propuesta espacial en la que la psicodelia pesada de los portugueses aflora majestuosa inclinándose a un entorno más cercano a los dictados stoner. El tema cuenta con elementos electro-acústicos de gran valor que lo acaban convirtiéndolo en una bacanal lisérgica.

La canción principal, ‘Pace’, suaviza el paisaje sonoro de SOLAR CORONA a través de un motorik rítmico que prescinde de riffs para sumirnos en un mantra espacial. Con sus suaves y pausados acordes, la canción fluye con una lenta introducción hacia una nueva cabalgada sideral. Hipnótico y con cierto carácter kraut, el corte se atasca en una repetición de vibraciones en las que la psicodelia aflora con sutileza en un entorno de experimentación sonora.

La frenética ‘Thurst’ explora los confines de la psicodelia cósmica con un torbellino que parece viajar a través del cosmos a la velocidad de la luz. Un tormentoso peregrinar en el que no faltan los momentos de calma amortiguando el dinamismo del tema. Con una vocación kraut, la canción nos ofrece un ritmo hipnótico entre sus devaneos psicodélicos. Buenos pasajes de guitarra complementan un corte que va mutando ligeramente pasando por momentos de pausa, para reemprender su travesía en la parte final.

‘A.U.’ borbotea con sus atronadores ritmos y un instinto sideral para surcar el cosmos en un insondable transitar desafiando la velocidad de la luz. Tormentas de meteoritos son surcadas por un corte intenso y vibrante que acaba por dejarnos exhaustos antes de gravitar por un entorno más calmado en el que la psicodelia espacial de los portugueses se torna más amable y acogedora.

‘Parker’ nos presenta a la banda incidiendo en su sonido experimental de tintes cósmicos. Aquí la banda sigue taladrando nuestras neuronas con un corte frenético y un enfoque espacial en el que los elementos psicodélicos aparecen creando un aturdidor pero balsámico espacio sonoro. Con una estructura más melódica los desarrollos de guitarra se adornan con efectos y sintetizadores. Fornido en su ritmo, el corte revolotea con bellos pasajes sin perder su aura sideral.

‘Alpendurada’ cierra el álbum con los mismos tonos espaciales que encontramos en el resto de las canciones. Naciendo del punto en el que nos dejó el tema anterior la nave nodriza de SOLAR CORONA surca el espacio con su carácter cósmico en una nueva exploración sonora. Fascinantes melodías se adornan con efectos y sintetizadores impulsadas por un intenso ritmo con el que logran un equilibrio entre sus pausados pasajes lisérgicos y la intensidad de su caminar. El rock espacial es el argumento que la banda usa para plasmar su creatividad experimental. El corte en su parte centrar aluniza en algún remoto planeta alejado de lo terrenal mostrándonos un nuevo mundo sensorial. El vacío del espacio infinito parece haber encontrado un lugar en el reposar de su fatigosa travesía.  Solo en la parte final aparece golpes de fuerza que nos despiertan de este sueño astral.  

Solar Corona

Lovers & Lollypops

Reseña: BETTY’S NUKLEAR.- ‘Rise Betty Rise’

Provenientes de Garden Route, (Sudáfrica), BETTY’S NUKLEAR presentan un EP debut, enérgico, sudoroso, pasional y chamánico, que no podrás quitarte de la cabeza. Con el propósito de crear un mundo ficticio donde su música pueda vivir sin límites y, ofrecer eso a todos los oyentes para que estén listos para sumergirse en sus aguas creativas, la banda publica un Ep impactante. La gran mezcla de influencias es una locura que va desde, un toque de jazz y metal progresivo en la sección rítmica, una línea de bajo poderosa, y unos riffs potente, con sabor a otros tiempos en los que el rock rugía. El coctel resulta sumamente estimulante, ya que las melodías de rock clásico, se envuelven en una neblina psicodélica que mira de reojo a los sonidos del desierto en su versión más espiritual. Creadas desde el corazón, las canciones transmiten una conexión emocional con el oyente. Enriquecidas con la poderosa y cautivadora voz de Chad, cada una de ellas, presenta una historia que se transmite con el clímax adecuado a través de una instrumentación bien diseñada. Cinco temas llenos de sentimiento que se incrustan en tu cerebro aportando aromas de los 70’s, pero también ásperas melodías nacidas en los 90’s. Un conjunto equilibrado y con un atractivo superlativo que explotará en tu cara. Hard rock, Stoner, y blues y psicodelia de muchos quilates, para mostrar al mundo que la escena Sudafricana se encuentra en un estado de forma magistral. Porque ‘RISE BETTY RISE’, es un impactante y prometedor debut, que espero tenga continuidad con más entregas, ya que sus cinco canciones, te dejan con ganas de mas.

BETTY’S NUKLEAR son: Chad Abnett  (voz), Josh January (batería), Anthonie Botha (bajo) y Dean Clark (guitarra).

Como si de una banda sonora de película de misterio, la apertura de ‘Red sky’ nos lleva a un espacio en el blues nos acaricia con una grave y sugerente voz. Suave pero rebosante de fuerza, cada nota se clava en nuestros sentidos trasmitiendo sus desagarradas estrofas. Una cierta cadencia doorsiana parece asomar en alguno de sus pasajes. Cercano por momentos a la propuesta psycho-blues de bandas como All Them Witches, la canción mantiene la tensión sin elevarse estridentemente. Solos profundos de psicodelia pesada son insertados entre cadentes desarrollos empapados en blues. Melódico, tenso, pero completamente fascinante.

Con una impactante línea de bajo, ‘Changes’ se desarrolla en tenues espacios ausentes de luz. Una oscuridad innata que se complementa con suaves notas y una melodía que va en ascenso en su intensidad. La canción se desarrolla en una atmósfera inquietante cubriendo los acordes de un corte psicodélico con reminiscencias del sonido de los primeros 70’s con el blues en el horizonte.

‘Baron gas’ cruje en su apertura elevándose entre desgarradores pasajes vocales. Lleno de rabia, el corte parece tomar elementos más propios de los 90s manteniendo su fuerza contenida. Los cambios de ritmo hacen oscilar la canción entre golpes de riffs rugosos y melodías cautivadoras. Un contraste que resulta sumamente gratificante que da personalidad al corte.

Impregnado de riffs crujientes, ‘Headless-mountain’ transita por la senda del blues en su vertiente más pesada. Fuertes tambores y un sonido turbio van entretejiendo los mimbres del corte. Hard-rock lento y cadencioso, pero con la suficiente fuerza como para aplanarte la cara. De nuevo la carencia blusera está en los genes de la banda. El tema se complementa con un tono stonerizado aportando un sonido difuso con pinceladas psicodélicas.

‘Call before you ride’ palpita ayudado por un bajo hipnótico y efectos envolventes. De nuevo la atmósfera cargada se siente entre ida al sonido de los 70’s y regreso a las vibraciones de los 90’s. Una buena melodía complementa esta descarga de vibraciones lisérgicas de gran calado. Fuzz y un ritmo trepidante hacer elevarse la canción a un estado más dinámico sin renunciar a su alma psicodélica.

Betty’s Nuklear