Reseña: SLOWSHINE.- ‘Living light’

En los últimos tiempos he tenido la ocasión de ver en vivo a las dos bandas comandadas por Jan Oberg. GRIN con su crudeza sludge y EARTH SHIP con sus viajes espaciales. En ambas ocasiones la experiencia ha sido gratificante, pero ahora con su nuevo proyecto SLOWSHINE y su álbum debut ‘LIVING LIGHT’, conquista profundamente mi corazón psicodélico. En esta ocasión la banda formada por los miembros de EARTH SHIP, Jan Oberg, Sabine Oberg y André Klein crean canciones empapadas de filtros y fuzz, combinando la calidez y la neblina de la psicodelia británica de los setenta, con los riffs expansivos del stoner. Consiguiendo un equilibrio perfecto entre las melodiosas voces shoegaze y con un cierto talente post-punk, con los riffs difusos, crean un álbum de psicodelia pesada de muchos kilates. Sus caleidoscópicas atmósferas más propias de los pioneros de la psicodelia, pegan con un sonido difuso, que a veces de inclina a un escenario más propio del noise. Aquí, los golpes sludge, aparecen con mesura entre hipnóticos ritmos y voces conmovedoras. Estamos ante el proyecto más psicotrópico de los berlineses, y en el que, al igual que los trabajos como EARTH SHIP, no dudan en embarcarnos en una nave sideral que cruza el cosmos recuperando las turbulencias de los maestros Hawkwind, pero también tomando prestados algunos calmados momentos de Pink Floyd. Esta afirmación pudiera inducir al oyente al error, porque las canciones también contienen buenas dosis de fuzz y una espesa cortina de reverberaciones pesadas que acaban por aturdir al oyente. Nunca habíamos visto a Jan cuidando tanto las melodías, pero ese gran trabajo compositivo, es uno de los grandes alicientes de un álbum fascinante y lleno de magnetismo. ‘LIVING LIGHT’ es un magnífico álbum que tiende un puente entre los vestigios del pasado psicodélico del siglo XX y las nuevas tendencias dentro de la música pesada contemporánea. ‘LIVING LIGHT’ consigue sumergir al oyente en un campo magnético en el que la psicodelia consigue expandir la mente del oyente, acariciándolo, seduciendo y narcotizándolo. Una celda de la que cualquier amante de la psicodelia no querrá jamás escapar.  

Otro regalo más que nos ha dejado la pandemia, ya que, según las palabras de la propia banda, el álbum nace durante el cierre de la pandemia en 2020/2021, donde no era posible reunirse fácilmente con los amigos o familiares en la víspera de Año Nuevo y Semana Santa. En este escenario, la banda decidió aislarse esos días en el estudio con un buen vino de calidad siciliana y una clásica pizza margherita. Mientras pasaban un buen rato mientras grabaron algunas pistas solo por diversión, sin una idea clara de cómo sonaría cada canción y si funcionarían correctamente entre sí. Esas sesiones en vivo realmente diferían de sus otros proyectos, tanto musical como en cuanto a grabación, y terminaron con material de unos 43 minutos en total que era demasiado bueno para no compartirlo con todos nosotros.



SLOWSHINE son:

Sabine Oberg – Bajo

Jan Oberg – Guitarras, Voz

André Klein – Batería

Músicos adicionales:

Jan Korbach: Guitarra de 12 cuerdas en ‘Trails’.

‘LIVING LIGHT’ fue grabado y producido por J.Oberg en Hidden Planet Studio, Berlín. El arte de portada es obra de Benedikt Demmer / Druckwelle Design y está disponible vía  The Lasting Dose Records.

‘Trails’ abre el álbum en una atmósfera de neo-psicodelia empapada de fuzz narcótico. Con un claro acento marcado por los ecos de la psicodelia de los 60’s el corte se sustenta en un riff que se repite a lo largo de sus mas de 5 minutos. Voces conmovedoras y un ritmo hipnótico conforman una canción con sabor añejo que se desarrolla envuelta en una neblina psicotrópica. No faltan difusos riffs de vocación Stoner entre sus flotantes melodías shoegaze, lo que hace que el tema tenga cuerpo.

Menos ensoñador y más pesada, ‘Brittle bones’ nos hace vislumbrar los genessludge de los alemanes en una efectiva combinación con momentos más propios de la psicodelia contemporánea. _Un sonido crudo y rugosos que encaja a la perfección con los estribillos ensoñadores para crear un colorido caleidoscopio cósmico, que por momentos se recuesta en una propuesta noise.

Embutidos en un traje espacial más propio de Hawkwind, ‘Heights’ gravita en una órbita cósmica entre melodías aterciopeladas. Lento y cadente, pero con un ritmo contagioso, el tema ondula entre asteroides y polvo galáctico de gran densidad. Los juegos vocales de Jan y Sabine parecen salidos de una propuesta post-punk en una conjunción astral con la psicodelia más narcótica. La descarga de fuzz hace que el trasfondo del tema se vuelva turbio y borroso.

‘Wanderer’ se muestra como el tema más calmado de un álbum con una apertura que navega entre la psicodelia de finales de los 60’s y las apuestas psicodélicas más contemporáneas. Siempre desde la suavidad melódica, las voces contrastan con la intensidad de su penetrante sonido. Buenos solos de guitarra construyen una canción hermosa y balsámica que parece susurrarnos en un trance redentor. Estamos ante una canción de ocho minutos, y para unos músicos tan creativos, este tiempo es suficiente para poder desarrollar otras vibraciones más turbias y pesadas. Toda una cortina difusa se crea entre el arco iris melódico del tema.

Con un sonido más pesado y a la vez contemporáneo, ‘Mother moon’ se despeña entre vibraciones noise impulsado por una estela de fuzz que lleva en volandas sus lánguidas. Pesado, turbio, pero sin perder el espíritu psicotrópico de todo el álbum. 

‘Dunes of time’, sin perder sus genes psicodélicos va evolucionando desde su etérea y lenta apertura a un escenario más turbulento. Manteniendo las buenas melodías, aquí la banda crea una dualidad de suavidad y rugosidad que poco a poco se va tornando más pesada y turbulenta.

Las hordas de fuzz de ‘Living light’ consiguen crean una atmósfera de gran poder magnético. Menos ensoñadores, y algo más turbios, los alemanes nos aturden con densos sonidos psicodélicos. Sin renunciar a las voces etéreas, consiguen crear un entorno inquietante e hipnótico que acaba por atraparnos entre pesados riffs que crean un campo magnético alrededor del tema. Una vez dentro, te será difícil salir. 

Los suaves acordes de la apertura de ‘A quiet place’, ponen el broche de oro a un álbum dinámico y magnético en el que estos músicos amantes de los sonidos turbios y pesados ofrecen su lado más melodioso. Suaves melodías y un espíritu drone, van puliendo un tema en el que la psicodelia más aterciopelada se muestra esplendorosa ante nosotros. La belleza de su guitarra susurrante, unido a esas cálidas voces herederas del legado de Pink Floyd, construyen lentamente una bella canción llena de matices. La segunda parte del tema explora insondables entornos cósmicos en una narrativa casi cinematográfica.

Slowshine

The Lasting Dose Records

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

SNOWY DUNES.- ‘SASTRUGI’ (Suecia) heavy-psych, psychedelic-rock, 70’s, vintage, progressive, Stoner, blues (Reseña aquí)

WOODEN FIELDS.- ‘WOODEN FIELDS’ (Suecia) 7’s, blues, hard-rock, vintage, retro, psychedelic-rock, progressive, classic-rock (Reseña aquí)

SLOWSHINE.- ‘LIVING LIFE‘(Alemania) heavy-psych, psychedelic-rock, space, stoner, post-punk, noise, fuzz (reseña aquí)

OUR MAN OF THE BRONZE AGES.- ‘HEXED ENDEAVOURS’ (UK) alternative, post-metal, post-rock, progressive-metal, stoner

THE KETTLE.- ‘WURMLOCH’ (Holanda) heavy-psych, psychedelic-rock, instrumental, jam

HOWLIN RAIN.- ‘THE DHARMA WHEEL’ (US) psychedelic, progressive, rock,

SPIN CYCLE LAVA.- ‘PILOT‘ (US) rock, heavy-psych, fuzz, heavy-rock, Stoner, funk

THE HALO TREES. ‘SUMMERGLOOD’ (Alemania) alternative, Deep-dark, indie, melancolic

MERCURY CIRCLE.- ‘KILLING MOODS’ (Finlandia) metal, doom-metal, dark-metal

XAGONIA.- ‘ACID FOREST’ (España) stoner, doom, sludge, heavy-psych

SHY,LOW.- ‘SNAKE BEHIND THE SUN‘ (US) post-metal, post-rock, instrumental

KITE.- ‘CURRENTS’ (Noruega) heavy-rock, post-hardcore, psychedelic, sludge, metal

SEVEN RIVERS OF FIRE.- ‘HAIL STAR OF THE SEA!’ (Sudafrica) drone, folk, psychedelic, blues

DIRELANDS.- ‘ASCENSION’ (US) post-metal, sludge,metal, stoner

LEEDS POINT.- ‘MOTHER OF ETERNITY’ (US) Stoner, heavy-rock, progressive-rock,

UNTAMED LAND.- ‘LIKE CREATURES SEEKING THEIR OWN FORMS‘ (US) post-metal, sludge

ISUA.- ‘I‘ (Australia) heavy-psych, doom, sludge, metal

RAISED BY UNCLES.- ‘THE MACHINERY OF NIGHT‘ (US) psychedelic-rock, hevy-psych, blues, space, jam, instrumental

Cronica: DERIVA + PIEDRA ROJA en Wurlitzer Ballroom

En una noche en el que las limusinas circulaban por una Gran Vía madrileña en plena ebullición, la luz al final del túnel iluminaba nuestro querido templo del Wurlitzer Ballroom. De la mano de Nooirax Producciones los sevillanos PIEDRA ROJA se presentaban en la capital para acompañar a los madrileños DERIVA, que presentaban su álbum ‘HAIKU’. Con un importante poder de convocatoria y con la sala remodelada con sillas altas junto a mesas, el Wurli se iba llenando de personal. El retraso en el comienzo del show debido a los múltiples preparativos nos introducía en esta ‘nueva normalidad’ en la que el personal podía disfrutar de un concierto de pie, algo que ya casi ni nos acordábamos de como era. Sensaciones encontradas y una cierta expectación por ver como se desarrollaría la noche que contaba con muchos alicientes para que fuera toda una fiesta. El ambiente festivo que se palpaba en el centro de Madrid, era el preludio de una velada que finalmente acabó por convertirse en épica.  

La puesta en escena del quinteto sevillano y las gratas sensaciones percibidas durante su prueba de sonido, me hacía augurar un concierto que calaría entre el público presente. Una audiencia que se veía sorprendida por la propuesta sonora de PIEDRA ROJA. Con un escenario presidido por una inquietante luz roja, y los músicos con los rostros pintados, ambientaban su show. Una actuación en la que la banda dejaba patente su amor por las raíces del rock andaluz con una propuesta llena de estímulos para el oyente. Con voces trascendentales, desarrollos psicodélicos gravitando en una atmósfera cósmica, los sevillanos iban desvelando los temas que formarán parte de su álbum debut. Fusionando chamánicos desarrollos, la voz de su cantante ponía el punto poético a una narrativa que adquiría tintes trascendentales gracias a los efectos salidos de los dos ordenadores que presidian la parte central del escenario. Largos desarrollos con una guitarra hiriente y profunda, ritmos tribales, nos llevaban a una explosión en las que los volcánicos riffs Stoner, tomaban el revelo a sus atmosféricos pasajes instrumentales. Entre ritmos tribales, los ecos del heavy-rock sustituían los trascendentales pasajes instrumentales ante la sorpresa de un público impresionado por el potencial de la banda. Sin perder su esencia andaluza, PIEDRA ROJA hacía arder la noche madrileña con una apuesta atrevida y ecléctica, pero de gran calidad.

Según iba avanzando la noche, daba la sensación de que todos, de alguna manera, nos sentíamos más integrados en lo que era una vuelta a algo parecido a lo que vivíamos hace dos años. Poco a poco el público, en un principio, contenido en el fondo de la sala, iba adelantando sus posiciones hacia el escenario para sentir más de cerca el calor que salía del mismo con la impactante puesta en escena de PIEDRA ROJA. La banda, todavía conjuntándose, ofrecía un brillante show que nos hace presagiar que su eclosión en la escena va a llegar en breve.

Recuperando la agradable sensación de tomarte una cerveza en la barra, esperábamos la presencia de DERIVA. El álbum que recopila sus dos Ep’s ‘HAIKU’, era el argumento para su actuación. Ya ha pasado algún tiempo desde su publicación, pero la banda todavía no había tenido la oportunidad de presentarlo en directo, y aquí, lo hicieron por todo lo alto. El cuarteto madrileño, desde sus primeros riffs, sorprendía al público con un sonido cristalino y monumental a partes iguales.  Fuerza y melodía conjugadas con gran acierto en cada canción, hacían que el ambiente siguiera caldeándose en el Wurli. Los madrileños tardaron poco en hacer que el público cayera rendido a su atractiva y bella apuesta sonora. Sus magnéticos desarrollos post-rock, flotaban entre comentarios como ‘joder que buenos’, ‘son la leche’….

Lo cierto es que DERIVA parecen llamar con fuerza a las puertas del Olimpo de la escena post-rock nacional. Sus limpias guitarras contrastaban con sus incursiones en terrenos más exóticos. Ritmos de música latinas, ecos andaluces, y desarrollos progresivos de alto nivel iban sucediéndose en su actuación. En contraste con la oscuridad ambiental de la banda anterior, DERIVA ponían la luz con su sonido y con su atractiva puesta en escena sobre el escenario. Una banda que es capaz de ofrecer momentos de gran pesadez, su coquseteos con los dictados del post-metal, eran solventados con destreza. Pero sin duda, sus momentos más apoteósicos venían de la mano de esos hermosos solos de su guitarrista.  Monumentalidad, belleza, frescura, así como una técnica envidiable, hacían el resto en una actuación en la que los madrileños estuvieron en un altísimo nivel. Sin duda una magnífica carta de presentación, que a buen seguro ha de abrirles las puertas del cielo del post-rock, nacional, y me atrevería a decir que europeo. Cualquier amante del post-rock más ortodoxo se vio sumamente gratificado con lo vivido en la noche del viernes en Madrid; una noche que se convirtió en un fuerte soplo de esperanza de todos aquellos que amamos la música en directo, y que por esta puta pandemia nos hemos visto privados durante demasiado tiempo de eso que tanto nos gusta. La sensación de tomarse una cerveza en la barra era algo que ya casi había olvidado, y algo, que disfruté enormemente.

Puede parecer algo anecdótico, pero a pesar de que en los últimos meses he podido vivir numerosos conciertos, las sensaciones percibidas, me hacen pensar que una nueva etapa se abre ante nosotros. Esa ‘libertad’ o más bien la falta de ella, parece que se vislumbra ya en el horizonte, y la pesadilla vivida este último año y medio, tiene pinta de  tener los días contados, y finalmente estamos ante el final de este oscuro túnel que nos ha tenido sumidos en las tristeza tanto tiempo. 

DERIVA

Piedra Roja

Nooirax Producciones

Reseña: WOODEN FIELDS.- ‘Wooden Fields’

Tres constelaciones de la escena retro rock sueca se unen en una nueva conjunción astral con el nombre de WOODEN FIELDS. El nuevo supergrupo formado por el vocalista y guitarra Sartez Faraj (Three Seasons , Mouth Of Clay) el bajista de Siena Root Samir Erickson y Fredrik Jansson Punkka (Witchcraft, Angel Witch) en la batería, publica su álbum debut vía Argonauta Records. Toda una bacanal de riffs difusos y sonidos penetrantes de guitarra, grandes ritmos con un groovy contagioso unido a voces conmovedoras y características, permiten que WOODEN FIELDS te lleve en un viaje entre las esferas vintage de los 70 y los himnos del rock moderno, pesados, bluseros, ​​pero pegadizos. Estamos ante tres veteranos de la escena hard-rock sueca por lo que este fascinante nuevo proyecto, a buen seguro se convertirá en uno de los referentes de los amantes de retro rock contemporáneo. Este debut es un álbum que te aplasta, haciendo que sus melodías hagan que el corazón de los fans del rock vintage lata más rápido. Está claro que el trio no descubre nada nuevo, pero ¡¡joder!! son muy buenos, y saben cómo componer e interpretar muy buenas canciones. Estamos ante un álbum de puro hard rock 70’s, con canciones que se estructuran con un fascinante groovy y en las que siempre afloran momentos psicodélicos y de blues. Sus ondulantes temas miran al pasado, pero se muestran contemporáneos en sus formas, a pesar de tener una estructura similar. Con un cálido sonido analógico la sensualidad de las melodías vocales, la acidez de la guitarra y el calor del bajo, facilitan que cada canción sea una gratificante experiencia para el oyente. Solo me surge una pregunta, ¿Tendrá continuidad este proyecto? ¿Los veremos pronto sobre un escenario? Me temo que solo el tiempo nos dará la respuesta, pero por el momento, saca tus pantalones de campana, sube el volumen, y disfruta de uno de los mejores trabajos de rock clásico de los últimos tiempos.

WOODEN FIELDS son:
Sartez Faraj – Guitarra, Voz
Samir Eriksson – Bajo, Voz
Fredrik Jansson Punkka – Batería

‘Read the sings’ te atrapa desde sus primeros riffs. Frenético, vintage y con unas seductoras melodías vocales, la canción camina por la senda del rock clásico. Tambores diabólicos, un bajo magnético y unos solos afilados construyen el tema proporcionando al oyente un estado de euforia. Rock a la vieja usanza con un sonido analógico que gravita en una esfera retro en la que el trio se siente con total comodidad. Wah wah, platillos chispeantes y unas cuidadas melodías hacen el resto.  Impactante y directo, el corte no hace prisioneros.  

El wah wah cadencioso de ‘Shiver and shake’ nos introduce en un nuevo viaje en el tiempo. El blues aflorando entre esa guitarra impactante y un groovy portentoso, conquistan al oyente con medios tiempos y un sonido ondulante. Esa atmósfera añeja se complementa con coros que funcionan en su serpenteante deambular. El tema nos ofrece algún guiño psicodélico y un aroma a medio oeste atrapándonos en su cadente y contagioso ritmo. Cualquiera diría que estamos ante una canción compuesta a comienzos de los 70’s, pero no, esto es Suecia en pleno Siglo XXI.

‘Show we care’ es una canción bulliciosa y divertida con estribillos que se repiten en su introducción para cambiar el escenario a prados más psicodélicos en los que el trio se muestra seductor. Aquí, mientras las aterciopeladas melodías nos susurran, la base rítmica se eleva mostrando un sonido grueso. En ese entorno los solos afilados se presentan mostrando toda su acidez. La canción frena su impulso para tomar fuerzas en nuevas arrancadas conjugando pausados pasajes lisérgicos por el retro-rock más reconocible.

Los fuertes tambores de ‘I’m home’ nos presagian una nueva embestida de rock vintage. En esta ocasión amortiguando su sonido, el blues se asoma a un tema que se desarrolla contenido. Los estribillos contagiosos dan paso a pasajes llenos de sentimiento en los que los elementos psicodélicos vuelven a aparecer. Con un registro vocal más desgarrado y la guitarra más afilada, el tema camina entre espacios psicotrópicos custodiados por el magnetismo de la línea de bajo de Samir.

‘Don’t be a fool’, el tema más largo del álbum con sus casi siete minutos muestra a la banda en su faceta más sensual. Aterciopeladas melodías de rock clásico nos seducen con toda su belleza. Suave y algodonado, el tema es un bálsamo gratificante. Elegante y refinado, sus melodías muestran la maestría y buen hacer de estos brillantes músicos en un tema que bebe del blues. La calidez vocal hace que la canción sea un estimulante analgésico para los sentidos, sin que por ello WOODEN FIELDS renuncien a las habituales subidas de intensidad. Esos momentos álgidos son presididos por los solos lisérgicos y una estructura que convierte la canción casi en una jam. El tema es todo un regalo para los oídos más exigentes.    

Los riffs retro rock aparecen nuevamente mostrando todo el carácter de la banda en ‘Wind of hope’. Un corte cantado con voz aguardentosa con poderosos riffs, y un atrayente groovy de rock vintage. Pinceladas de blues, y un tempo lento, construyen con paciencia el tema. Aquí la línea de bajo adquiere un mayor protagonismo mientras sus melodías nos atrapan en una nueva espiral de rock setentero en la que no faltan las atmósferas psicodélicas. Repitiendo la estructura de la mayoría de las canciones, el tema pasa por momentos de calma para elevarse con solos asesinos, así como voces y estribillos con mucho gancho.

Nuevamente las suaves melodías afloran en ‘Endless time’. A modo de balada, la canción refleja un espíritu optimista en el que el rock clásico encuentra su sitio para desarrollarse entre floridas atmósferas. Con constantes meandros en su desarrollo, la guitarra ofrece brillantes desarrollos en los que sus cuerdas se retuercen en solos penetrantes. Un plácido epílogo para un álbum brillante.

  

Wooden Fields

Argonauta Records

Album premiere, reseña y ‘Track by Track por la banda: SNOWY DUNES.- ‘Sastrugi’

Os presentamos en exclusiva ‘SASTRUGI’, el nuevo álbum del cuarteto sueco SNOWY DUNES. La banda nos explica sus impresiones sobre cada canción en un ‘TRACK BY TRACK’ de este magnífico álbum que devuelve al cuarteto de Estocolmo a la actualidad.

Un fantástico trabajo en el que las canciones evolucionan en sus formas y en sus influencias sonoras, ofreciendo al oyente diferentes alicientes y estados de ánimo. Las ondulaciones que encontramos en la estructura de cada canción, es una de las señas de identidad de ‘SASTRUGI’. El álbum es una aventura completamente estimulante para el oyente, ya que cada giro en la trama nos sitúa en un escenario distinto. ‘SASTRUGI’ es el álbum más suave de SNOWY DUNES hasta ahora, pero esto no significa que no tenga ganchos capaces de hacerte volar. Fascinante, hechizante y emotivo, el álbum ofrece momentos desgarradores en los que la voz se quiebra, exhumando atormentados pasajes que parecen beber del legado de The Doors en una conjunción astral con Zeppelin en un viaje de ácido que nos traslada a gratificantes estados sensoriales. Pero precisamente eso hace que los suecos, y su devoción por la psicodelia, acabe siempre en desarrollos heavy-psych de gran monumentalidad y magnetismo.  Como los grandes álbumes, ‘SASTRUGI’ es de esos trabajos que ganan con cada nueva escucha. Si, quizás sea un álbum diferente a lo que nos tiene acostumbrados, con menos riffs Stoner, y una mayor complejidad compositiva, algo, que por otro lado ya nos habían mostrado con anterioridad en alguna de sus canciones.  Pero que el oyente no se lleve a engaño, no es su álbum mas pesado, pero tampoco es un álbum flojo, ya que cada canción tiene unas entrañas robustas que hacen que su sonido oscile de la calma al frenesí psicotrópico. Todo un paseo por los 70’s con atmósferas vintage en las que el blues y la psicodelia adquieren cotas superlativas. ‘SASTRUGI’ es un álbum imprescindible para los fans del blues psicodélico y SNOWY DUNES es una banda que no te debes perder.

SASTRUGI‘ ha sido producido por SNOWY DUNES y Anders Oredson. Grabado, mezclado y masterizado por Anders Oredson: la portada es obra de Tobias Kingstedt y estará disponible en formato físico vía Ozium Records.’

SNOWY DUNES son:

Niklas Eisen – voz solista, percusión, y guitarra acústica.
Christoffer Kingstedt – guitarras
Carl Oredson – Bajo, teclados y mellotron
Jonathan Wårdsäter – Batería y percusión.

Músicos invitados:
Alex Gatica: teclados, guitarra acústica y coros en ‘Let’s save dreams’
Adele Friberg: voces en ‘Let’s save dreams’

TRACK BY TRACK

DenpaFuzz: Un nuevo álbum y un nuevo carril en la autopista del estilo de la banda. Con “SASTRUGI” parece que amplías aún más tu espectro de sonido al utilizar algún elemento cercano al progresivo. El nombre del disco refleja perfectamente su sonido, el viento erosiona el glaciar creando una especie de dunas que le dan un nuevo aspecto y tú moldeas tus canciones con diferentes estilos, ¿es eso? ¿Estamos ante el disco más versátil y menos pesado de SNOWY DUNES?

SNOWY DUNES: (Carl): Podrías verlo así. Nuestro último álbum, Atlantis, fue más un álbum conceptual en el que queríamos ver si podíamos escribir canciones que tuvieran un tema en todas ellas, tanto líricamente como melódicamente. Esta vez no teníamos un plan real para el álbum, sino que pensamos que escribiríamos canciones y veríamos cómo resultaban. Estoy muy contento de cómo terminó todo. También hemos experimentado con algunos otros instrumentos como teclados y mellotron.

DenpaFuzz: La primera canción del álbum ‘Sastrugi’, es una canción abrumadora. Blues, funk, wah wah y puro hard rock de los 70. Es ideal para enganchar al oyente y la canción más reconocible del sonido que hay en tus álbumes anteriores, ¿no?

SNOWY DUNES: (Carl): Sastrugi es solo una buena canción de rock contundente, en nuestra opinión, así que queríamos que fuera lo primero que la gente escuchara. Después de eso, estarás más preparado para adentrarte en el lado más experimental del álbum.

DenpaFuzz: ‘Let’s Save Dreams’ fue la primera canción que desvelaste del álbum hace dos años. ¿Por qué fue este el tema elegido? Su atmósfera vintage se ve reforzada por el sonido de los teclados, invitándonos a un viaje a los años 70. Melodías suaves con cierto tono melancólico y buenos momentos psico-progresivos. ¿Es un canto de esperanza o de anhelo?

SNOWY DUNES: (Carl): Cuando escribimos y grabamos ‘Let’s Save Dreams‘, acabábamos de añadir dos nuevos miembros a la banda y escribimos lo que nos vino naturalmente con el instrumento añadido del órgano. Se grabó solo para ser un sencillo, pero pensamos que la canción en sí era demasiado buena para dejarla como un sencillo, por eso decidimos incluirla en el nuevo álbum también.

DenpaFuzz: ‘Great divide’ tiene un suave comienzo de blues para luego volverse nublado y desgarrador, incluso un poco progresivo. Esto es una constante en vuestras canciones, momentos de calma en contraste con explosiones de intensidad, ¿está completamente premeditado? ¿Cómo nació esta canción?

SNOWY DUNES: (Niklas): Definitivamente es premeditado. El aspecto dinámico es siempre una parte importante en la composición de canciones para nosotros y se utiliza como una herramienta para llevar al oyente a lo largo del viaje. Temáticamente en el caso de esta canción. Es muy personal para mí. Se trata de una ruptura muy dura por la que pasé. Esta canción fue una forma de lidiar con los sentimientos que surgen en ese momento de la vida.

DenpaFuzz: ‘Medicinmannen’ es la primera canción que cantais en sueco. En el tema aparece un crisol de sonidos de los años 70; desde suaves tonos jazzísticos hasta marcados elementos progresivos que se integran con blues psicodélicos. Lo cierto es que las voces en sueco le dan un aire más vintage si cabe a la canción. ¿Qué nos puedes contar al respecto?

SNOWY DUNES: (Niklas): Medicinmannen significa The Medicine Man y musicalmente esta canción es un guiño definitivo a la escena progresista sueca de los años 60 y 70. Es una canción sobre problemas psicológicos y cómo alguien puede ser tratado y percibido por el establecimiento médico en lo que respecta a la salud mental. Es un tema que nos preocupa mucho.

DenpaFuzz: ‘Helios’ tiene lugar en medio de vibraciones de blues psicodélico pantanoso. Desde que te escuché por primera vez, percibí vuestro amor por el sonido más chamánico de The Doors, aquí, de nuevo siento esas vibraciones junto con otros matices….

SNOWY DUNES: (Christoffer): Para nosotros esta es una de esas canciones que lleva mucho tiempo sin terminar. Creo que se me ocurrió la parte del riff en 2013 o 2014, pero nunca pudimos averiguar cómo materializar lo que sentimos internamente que era la vibra deseada del resto de la canción. En otras palabras, esta canción ha sido escrita y reescrita un montón de veces. Al final, decidimos mantenerlo bastante atascado y abierto. Creo que tienes razón cuando lo llamas un ambiente de Doorsiano: cuando nosotros en la banda simplemente improvisamos, creo que a menudo logramos algo parecido The Doors, y eso es lo que pensamos. Gasté mucho tiempo en esta pista en particular. Luego definitivamente hay otras influencias brillando, personalmente en cuanto a la guitarra, estaba conjurando cosas como The Smashing Pumpkins y Quicksilver Messenger Service.

RESEÑA

‘Sastrugi’ nos arrolla con momentos de blues ácido, wah wah y tambores poderosos. La desgarrada voz de Niklas Heisen pone el resto para completar un corte ardiente con sabor a 70’s. Con arrancadas en las que las guitarras se retuercen entre ritmos casi funky el tema nos lleva en volandas. Un corte lleno de fuerza en la línea de los álbumes precedentes de los suecos. Tras el torbellino inicial, la canción baja la intensidad para recorrer brumosos paisajes psicodélicos. Con un tempo lento y con pasajes vocales más melodiosos, va tornándose más ácido con esa conjunción de guitarras y sus solos afilados entre una base rítmica que se va inclinando por el blues.

Después de un comienzo tan impactante, los ritmos tribales de ‘Let’s save dreams’ nos sitúan en un entorno netamente vintage. La aparición de teclados y los pegadizos estribillos nos toda una fiesta colorista de camisas de colores y pantalones de campana. Una canción más elaborada y menos cruda, que nos marca un poco el espíritu de este nuevo trabajo. Melodías flotantes en un caleidoscopio sonoro multicolor que inevitablemente nos traslada a décadas pasadas. Si bien no es un tema pesado, tiene el suficiente gancho para mantenernos con un espíritu positivo. La canción transmite buen rollo sin necesidad de sonidos estruendosos. El tema se torna más alocado en su parte final con aturdidores pasajes psico-progresivos.

Asentados en un espacio de calma ‘Great divide’ nos acaricia con dulzura a base de blues psicodélico. Relajadas melodías nos van conduciendo a un entorno en el que todo se torna más crudo y ácido. Desgarrados pasajes vocales elevan el corte para descender nuevamente a un entorno plácido y susurrante. Esas ondulaciones en cada canción son una de las señas de identidad del álbum. En nuevo giro, los tonos hard-progresivos se adueñan por momentos del tema en una conjugación psicodélica que va mutando sus formas hasta volverse mucho más ácido y psicotrópico. Un viaje realmente estimulante. Que tiene un epílogo en el que la atmósfera retro se muestra exuberante y poderosa.  

Utilizando por primera vez el idioma sueco, ‘Medicinmannen’ con una base rítmica de inclinación jazz, transita por una atmósfera retro entre suaves melodías. Los elementos llegados de los 70’s afloran en el tema mientras se eleva engrosando su sonido. Una evolución que nos eleva a intensos momentos sonoros. Con cuidados ornamentos, la banda hace que el corte, sin perder su rumbo, se cimbree incorporando elementos sonoros que no le hacen perder su esencia. Una montaña rusa con laderas suaves que la banda libra con destreza entre solos afilados que sacan el lado más ácido de SNOWY DUNES. A lo largo de sus diez minutos la banda hace un repaso por las distintas vibraciones de los 70’s para zambullirse en un entorno psicodélico en su parte central. Aquí una instrumentación envolvente y la garra de las voces arrastran el corte a territorios más tortuosos. Aquí los riffs pesados, los efectos y los atronadores tambores conviven con sustancias psicotrópicas produciendo un efecto aturdidor y narcótico a la vez. No nos hemos dado cuenta y el corte a mutado su fisonomía. Esto, dice mucho de la capacidad compositiva del cuarteto, atreviéndose con pasajes de hard-progresivo completamente salvajes.

Sin darnos cuenta, llegamos al último tema del álbum. ‘Helios’ parte de chamánicos momentos de blues psicodélico con tonos pantanosos. Una cadencia Doorsiana se siente en cada estrofa. Con explosiones de intensidad con los diabólicos teclados en un segundo plano, el corte serpentea entre ciénagas humeantes. Blues impregnado en humo cannabico transmitiendo sensaciones en cada nota. Sus momentos turbios, contrastan con los relajados y sigilosos pasajes en los que el corte parece ir de puntillas, sin hacer ruido. Estos momentos hipnóticos consiguen narcotizar al oyente con todo su poder psicotrópico. Aquí aparecen más sonidos sureños en una inclinación a un entorno casi swamp rock, en el que los momentos psicodélicos adquieren todo el protagonismo. El tema cuenta también con pasajes de guitarra acústica haciendo que se me muestre más versátil y atractivo. Sus épicos momentos nos van dirigiendo a ese insondable escenario en el que la psicodelia ácida borbote en cada nota, pero siempre con consistencia.

Snowy Dunes

Ozium Records