Reseña: DHIDALAH.- ‘Sensoria’

Tras las puntas de lanza de la escena underground japonesa como KIKAGAKU MOYO o MINAMI DEUTCH, en el año 2013 aparecían en los japoneses DHIDALAH. Un trío que ve evolucionar su sonido desde sus comienzos y que ahora presenta su trabajo más sólido e impactante. Inspirados en los ritmos kraut y espaciales nacidos en la década de los 70’s, pero aportando su carácter contemporáneo, ‘SENSORIA’ es uno de los tesoros que nos dejará este año 2.022 para los anales de la psicodelia. Con un espíritu de jam, los tres músicos componen largas canciones con la que atrapar al oyente en su particular mundo lisérgico. Una dimensión paralela que juega con tiempo ye espacio haciéndonos escapar de la razón, para expandir nuestra mente con sus magnéticos sonidos. A lo largo del tiempo he podido comprobar la calidad técnica de los músicos japoneses, algo, que se evidencia una vez más en este nuevo álbum.  Hábiles en la ejecución e inspirados en la composición, DHIDALAH nos invitan con su nuevo álbum ‘SENSORIA’ a explorar su particular universo sonoro. Un mundo en que todo fluye de forma natural, y aunque las canciones puedan nacer de la improvisación, lo cierto es que consiguen que las mismas se muestren compactas, sin que los cambios de intensidad aprecien, mostrándose como ‘un todo’, con sentido. «¿Dónde está el espacio? ¿Está en nuestro cerebro? ¿O está fuera del planeta Tierra? DHIDALAH responde poéticamente a la pregunta con su nuevo álbum ‘SENSORIA’. Todo un ejemplo reflexivo y sobrenatural del espacio del trío japonés. ¿Cómo es tu espacio? En medio de la noche, o a plena luz del día, en las habitaciones más pequeñas, en la inmensidad del bosque, escuchar ‘SENSORIA’ te abrirá a un nuevo tipo de espacio, a través de sus vibraciones psicodélicas ejecutadas bajo hipnóticos ritmos kraut y explorando los confines del cosmos.

‘SENSORIA’ está disponible vía Guruguru Brain.

DHIDALAH son: Ikuma Kawabe (Guitarra), Kazuhira Gotoh (Bajo, voz, efectos)
Masahito Goda ( Batería).

‘Soma’ abre el álbum con hipnóticos ritmos custodiando pasajes de psicodelia aromatizada. Sus ritmos de vocación kraut consiguen una dualidad sónica con muchos alicientes para el oyente. Inquebrantable en su desarrollo, la guitarra nos sume en un mantra sonoro que de inmediato nos atrapa en sus fauces.  Voces etéreas complementan este brillante corte psicodélico. Todo un mundo sensorial en el que los sonidos fluyen creando una atmósfera invadida por los sonidos lisérgicos. Psicodelia del siglo XXI que toma elementos del pasado pero que se muestra completamente innovadora en su desarrollo. Con una estructura de jam el trio consigue unir las piezas de este particular puzzle sonoro. Sin duda DHIDALAH dejan patente su calidad como músicos con una interpretación fluida y con un gran magnetismo. Solos ácidos en una auténtica orgía psicotrópica de grandes dimensiones.

Un frenesí pseudo-espacial nos introduce a ‘Invader summer’ . Con la maquinaria rítmica a toda máquina, las voces ecualizadas y los efectos arropan los desarrollos de guitarra ácida. Toda una espiral psicotrópica que transita a la velocidad de la luz por entornos siderales. El tema camina por el terreno allanado por bandas como Hawkwind, incorporando ritmos kraut para aportar ese tono hipnótico. Seis minutos de intensidad máxima en los que los japoneses nos sitúan en algún insondable espacio en la lejanía del cosmos.

Bajando la intensidad, pero sin renunciar a los espacios lisérgicos, ‘Dead’ gravita entre bellos acordes psicodélicos auspiciados por unos incesantes efectos. Con un carácter más sosegado el tema poco a poco va insuflando al oyente sus tonos psicodélicos. Así logran crean un corte balsámico que sirve para la expansión sensorial de nuestras mentes. Su gratificante melodía, y el marcado magnetismo de su ritmo nos sumerge en un mundo irreal lleno de gratas sensaciones. repitiendo la armonía consiguen atraparnos en un entorno sensorial repleto de gratificantes sensaciones

Inspirados en el folclore japonés Yokai, las criaturas espirituales y a veces cambiantes que viven en las montañas oscuras de Japón. El espacio es espacio libre, y eso queda reflejado en los 20 minutos de‘Black shrine’ Un corte que va poco a poco incrementando su intensidad sin perder su esencia psico-espacial. Voces llenas de misticismo aparecen entre los desarrollos heavy-psych y su hipnótico ritmo. Siempre con la mirada al frente, esta magnífica jam consigue atraparnos en un agujero negro de psicodelia pesada lleno de matices. Si bien su estructura se sustenta en la libre interpretación, los japoneses consiguen que el corte se muestre ante el oyente como un ‘todo’ con sentido. En la parte central el corte desciende a una nueva dimensión sensorial. Aquí todo sucede desde la calma más absoluta, lo cual no impide que el corte siga transmitiendo su hechizo psicotrópico sobre el oyente. Pasajes que se desarrollan casi a cámara lenta van describiendo un nuevo espacio sensorial en el que la calma magnética se apodera del corte. Los acordes de guitarra se complementan con ese incesante pero cadente ritmo y unos desarrollos que se contonean con suavidad envueltos en sustancias psicotrópicas.  Sin duda los japoneses saben de qué va esto de la psicodelia pesada, y esta canción es todo un ejemplo de su maestría y calidad.   Pero DHIDALAH no se quedan ahí, como demuestra un sonido que se torna más difuso y pesado, dando muestras de que también saber manejarse en un escenario más stoner. Lo cierto es que estamos ante un tema de psicodelia pesada de cinco estrellas, absolutamente genial e impactante. Su turbio sonido se completa con momentos en los que los pasajes cristalinos aportan el efecto balsámico a esta auténtica bacanal psicotrópica.

Dhidalah

Guruguru Brain

Reseña: GUIDED MEDITATION DOOMJAZZ.- ‘Summer Let Me Down’

Cinco fascinantes y cautivadoras jams que toman forma de canciones gravitando en una atmosfera psicodélica adornada con elementos jazz, funk, progresivos. Parece que no hay limites para frenar la creatividad Blaise the Seeke, el artífice del proyecto, acompañado de Greg Perlman, y Mathew Doeckel en la batería. Profundizando en la conciencia, esta grabación es una serie de primeras tomas escritas en dos días y grabadas en una tarde. La fórmula de dejar fluir la creatividad espontáneamente funciona siguiendo la máxima de: ‘menos es mas’. Lo cierto es que esta tormenta de riffs insertados en un paisaje onírico consigue atrapar al oyente en un rio de psicodelia que se enriquece con distintas vibraciones con un resultado fascinante. Bajo humeantes atmósferas, consiguen crear un flujo instrumental que va y viene como las olas golpeando a la arena de una playa paradisiaca. Un narcótico viaje meditativo en el que los elementos de jazz, y ciertos ritmos calientes y una acidez corrosiva. Sin duda, uno de esos álbumes para escuchar bajo luz tenue entre inhalaciones de humo cannabico.

SUMMER LET ME DOWN’ está disponible vía Swamp Records y Fuzzy Crackins 

‘Warm me up’ no tarda nada en ir al fondo del asunto. Desde sus primeros riffs, podemos intuir que la canción nace de una jam en la que la psicodelia coquetea con el jazz. Interminables solos de guitarra van contoneándose entre ritmos contenidos, pero siempre luminososRasgueos llenos de fuerza y con un punto de acidez, se suceden acompañados de una hipnótica y férrea línea de bajo. Todo un trance sonoro que da la sensación de estar incompleto, teniendo en cuenta su súbito final.

Modificando un poco el tono, pero sin perder el espíritu de libre creación compositiva, ‘Summer’ y sus cadentes ritmos jazzy,acompañan los devaneos de una guitarra que se erige en protagonista del álbum. Todo un crisol de sonidos psicodélicos se va agolpando según la jam va recorriendo su camino. Ritmos funk entrelazados con esas pinceladas jazz consiguen que la canción adquiera luminosidad. Pero la capacidad creativa de estos chicos hace que el tema vaya modulando su sonido usando con distintas influencias estilísticas. Así, encontramos momentos de pura psicodelia pausada que cambian el carácter del corte. Estos momentos se van modulando hacia un espacio casi progresivo en el que la calma aparece con acordes espaciados que dotan al tema de un tono meditativo que invita al sosiego. Todo un bálsamo para los sentidos con estos narcotizantes pasajes que acaban por sumirnos en un sueño profundo.

Para despertarnos, los dinámicos ritmos jazz de ‘Let me’ nos sitúan en un nuevo escenario colorista. El fuerte y crujiente bajo, y las afiladas notas de la guitarra se van sucediendo con gran fluidez. Aquí nada se ‘atasca’ sino que camina libremente por un entorno psicotrópico al que se dota constantemente de nuevos y versátiles elementos. Aquí la guitarra, muestra todo su repertorio en un arco iris de vibraciones que se unen a esta auténtica locura.

‘Down’ nos ofrece un sonido más grave y pesado en su apertura. Pero el protagonismo de la guitarra contrarresta de inmediato esas difusas notas, para mostrarnos virtuosos pasajes en los que cada nota se clava en el alma del oyente transmitiendo todo el poder de esta nueva jam. Una repetición de acordes entre casqueos de platillos que se modula sutilmente, aunque sin cambiar demasiado el espíritu del corte. Difícilmente clasificable, el oyente puede intuir distintos estilos en este virtuoso corte que solo altera su entidad en una parte final algo mas misteriosa.

Cerrando este hechizante trabajo ‘It’s Winter again’ muestra un sonido mas inquietante en su apertura. El tiempo justo para poner en corte en su camino. Una vía en la que la psicodelia encuentra el espacio perfecto para desarrollarse sin ataduras por una senda calmada. Con un sonido mas cálido, el corte parece acariciar al oyente proporcionando el sosiego para dejar que tu mente escape y se suma en un mundo de sonidos expansivos. En la segunda mitad el corte parece dar un giro y caminar a un espacio más colorista.

Blaise the Seeker 

The Swamp Records

Fuzzy Cracklins

Reseña. MISLEADING.- ‘Missing’

‘MISSING’, el segundo álbum del cuarteto portugués MISLEADING, es un intoxicante ejercicio de como ejecutar la psicodelia pesada a través de interminables riffs rebosantes de acidez,  creados en tormentosos espacios humeantes bajo un formato de jam. Con ocho impactantes canciones que se desarrollan en atmósferas impregnadas de sustancias psicotrópicas, expulses sus demonios interiores transmitiendo al oyente un aturdidor entorno sonoro. Sustentados en unos atronadores y diabólicos tambores, la guitarra se erige como protagonista siguiendo la senda que bandas como EARTHLESS abrieron años atrás. Mas oscuros y pesados, sus temas se precipitan por oscuras simas tenebrosas transmitiendo al oyente inquietantes sensaciones. Con una cierta inclinación psycho-doom, sus tóxicas canciones consiguen atrapar al oyente en un viscoso agujero negro del que resulta imposible huir. Sus largos desarrollos instrumentales parecen nacidos de inquietantes arenas movedizas, pero estos hechiceros de la alquimia psicodélica, saben como crear su particular pócima, para que cualquiera que se aventure en la escucha del álbum, resulte sumamente gratificado. MISLEADING, usa con sutileza los pasajes calmados en alguno de sus temas, pero la efervescencia de los mismos, hace que su siniestra bacanal psicotrópica, resulte altamente gratificante para los mas fervientes seguidores del género heavy-psych.

‘MISSING’ estará disponible en formato físico vía LSDR Records el próximo mes de abril.

Ritmos kraut con fuertes tambores y solos ácidos y punzantes van dando forma a ‘Whirldwinded’. Heavy-psych modernista con efectos espaciales, solos infinitos y un aura cósmica en una espiral sónica vertiginosa y alocada. Una jam salvaje en la que la guitarra se desgañita en pasajes imposibles custodiados por una solvente e hipnótica línea de bajo. Todo un frenesí que nunca sabes donde nos va a llevar.

Oscuro e inquietante, Some grave in time’ gravita entre efectos y distorsiones y un bajo grueso que construye una narrativa intrigante y cinematográfica. Rock espacial y psicodelia pesada unidos en un relato tenebroso y completamente psicotrópico. El tema mantiene la estructura de jam que ya se vislumbraba en el corte de apertura. Toda una huida hacia adelante con un carácter futurista aportado por locuciones mecánicas.

‘Convoluted psych zapped psyched’ nos sume en un espacio oscuro y tenebroso con sus locuciones iniciales. Con tonos ocultistas el corte se desboca guiado por repetitivos riffs creando una atmósfera turbia y densa. Aquí la guitarra se desangra en solos interminables que revolotean como espectros en el lúgubre y aturdidor entorno en el que se desarrolla el corte.

Sin salir de la profunda sima, ‘Suspend consciousness to…’ baja la intensidad con una cadente y misteriosa línea de bajo en su apertura. Casi susurrante, la canción reposa en silenciosos pasajes con gran magnetismo. Solo la parte final tiende a elevarse con unos tambores rituales y efectos envolventes a modo de introducción del corte siguiente. 

Tomando el testigo donde lo dejó el corte anterior ‘Steer through’ se sumerge en una caverna psycho-doom que va tornándose mas psicotrópica, el verdadero espíritu de la banda aparece con guitarras afiladas que se retuercen una y otra vez entre multitud de efectos lisérgicos. Las insondables simas del averno parecen reflejarse a través de sus inquietantes pasajes instrumentales.  

‘Death by sunflower’ recupera un aroma retro con sus perturbadores riffs rebosantes de acidez. Los vigorosos tambores acompañan esta nueva jam en su búsqueda de la luz. Los portugueses lo vuelven a hacer, dejándose llevar por una nueva bacanal de sonidos psicotrópicos con un carácter aturdidor.

Erigiéndose en el tema más largo del álbum, en los doce minutos de duración, ‘Concise notation of sound’ es todo un espacio parala experimentación en un mundo lleno vibraciones lisérgicas. Nebulosos desarrollos atmosféricos acogen los devaneos de una guitarra que no cesa en su intento por impregnarnos de aturdidores y narcóticos pasajes instrumentales. Sumiendo en un mundo paralelo los portugueses ofrecen su mejor versión entre contundentes y psicotrópicas sacudidas heavy-psych. Con una ruidosa base rítmica, MISLEADING crean un alucinante mundo sensorial para deleite de los amantes de la psicodelia más perturbadora. Impredecibles en su transitar, la intensidad con la que se desarrolla la jam consigue dejarnos exhaustos. Estos hechiceros saben cómo cocinar su pócima mágica para que el deguste de la misma sea completamente satisfactorio. 

‘Grruggruu’ pone el epílogo a este alocado e irreverente álbum de psicodelia pesada mostrando toda la pesadez de la banda. Aturdidor, hipnótico y lleno de fuerza, el corte se muestra inquietante.

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LSDR Records

Reseña: ROBOT GOD.- ‘Valley of Primordia’

Si en su álbum debut ‘SILVER BUDDHA DREAMING’ (reseña aquí) los australianos ROBOT GOD dejaban claro que el trio se sabe desenvolver en nebulosos territorios heavy-psych, ahora dejan fluir su creatividad en dos largas jams de diez minutos cada una. En esta ocasión mostrando un sonido más pesado y difuso, nos sumergen en un mundo psicotrópico con muchas aristas Stoner. Contundentes en su base rítmica, los ácidos desarrollos de guitarra crean una bacanal de sonidos lisérgicos. Los golpes de su poderoso bajo ponen a prueba nuestra capacidad neural, haciendo que nuestra cabeza explote con cada nota. Cuidando también las melodías, las canciones, en esta ocasión con ausencia de voces, se muestran con un gran atractivo para el oyente. Paisajes oníricos en los que hacen bajar la intensidad de sus riffs para transportarnos a un gratificante mundo lleno de sensaciones. Sus narcóticos desarrollos siempre acaban buscando el lado hipnótico para atraparnos en unos surcos que rezuman psicodelia pesada de alto nivel. Veinte minutos que pasan sin que nos hayamos dado cuenta y que nos dejan con ganan de más.

ROBOT GOD son: Tim Prichard a la batería y Matt Allen al bajo, sintetizadores, y Raff Lacurto a la guitarra.

‘Valleys of primordia’ abre con una excelsa línea de bajo que nos sumerge en un hipnótico escenario psicotrópico. Fuertes tambores y poderosos riffs van armando la canción por la senda stoner.  Los australianos saben desenvolverse bien en esa línea frontera en la psicodelia pesada y los sonidos desérticos. Aquí los solos aportan la magia a la pesada base rítmica en la que se sustenta el tema. Fuzz narcótico y una atmósfera humeante son el timón que guía el desarrollo de la jam. Con un tempo cadencioso y aparente monótono, el tema se enriquece con los devaneos de ese gran trabajo a las seis cuerdas. Ese sonido difuso nos empapa con toda su crudeza para inocularnos la acidez intrínseca en las entrañas del corte. La parte central se desarrolla en oníricos pasajes de una psicodelia aromatizada impregnada por bellas fragancias. Un espacio de calma con efectos balsámicos para el oyente que explota en su parte final con momentos de gran fuerza.

La segunda jam ‘Burn the sun’, parte de un entorno netamente psicodélico. Con esa atractiva combinación de guitarra ensoñadora y los magnéticos golpes del bajo, se sumergen en un viaje astral en el que aparecen elementos espaciales para enriquecer sus brillantes vibraciones heavy-psych. Menos pesado que el tema anterior, aquí los australianos se dejan llevar por sus instintos más lisérgicos. Esto no impide encontrar ganchos portentosos en los que reflejan que también se manejan a la percepción con los pesados sonidos difusos.  Un plácido paseo por bosques humeantes en los que los efluvios de las setas mágicas nos sumen en un gratificante trance sonoro. Para marcar más esta línea, unas chamánicas voces se unen a esta fiesta de la psicodelia pesada. Al igual que en el corte anterior, la parte final se torna algo más virulenta, sin perder su espíritu ácido.

Robot God

Reseña: EARTHLESS.- ‘Night Parade Of One Hundred Demons’

El sexto álbum del trío californiano, lo componen dos aterradoras jams de cuarenta y veinte minutos, divididas en tres episodios, que nos devuelven a los orígenes de la banda. A lo largo de los años, EARTHLLES ha conseguido reunir a un ejército de seguidores que enloquecen con el sonido psicotrópico por excelencia. Como abanderados de esta escena heavy-psych, el trio se muestra más contundente y sólido que nunca haciendo lo que mejor saben hacer, dejarse llevar por sus instintos. Ritmos endiablados, solo interminables y un bajo hipnótico y denso, componen el arsenal con el que cuentan para sumir a sus fans en un agujero negro del que es difícil salir indemne. EARTHLESS son la locura, y en este, su nuevo álbum, corroboran que sus endemoniados desarrollos instrumentales, son capaces de hacernos huir del mundo racional para vivir una experiencia catártica en su particular dimensión sensorial. Un mundo retroalimentado por setas mágicas, que nublan la consciencia para proporcionarnos un placentero viaje sensorial. Un transito en el que la paranoia sónica nos aturde con sus impactantes sonidos llenos de LSD en tenebrosos bosques, que, en esta ocasión, se muestran más oscuros, inquietantes, e incluso pesados que nunca. Atrás quedaron las canciones de su último álbum en el que las voces sumaban calidad a sus composiciones; aquí, desnudos, se muestran al natural, en su estado más primitivo. Todo un descenso a los infiernos en el que la paranoia aparece de una forma inquietante. Curiosamente, el álbum cuenta con el primer riff que escribió la banda hace 20 años, y que ahora, por fin ve la luz en una grabación. El álbum y su título se inspiraron en una antigua leyenda japonesa en la que una horda de demonios, fantasmas y otros engendros terroríficos descienden sobre los pueblos mientras la gente duerme, una vez al año. Esto es conocido como Hyakki Yagyō, o el “Desfile Nocturno de los Cien Demonios”, y una versión del cuento afirma que cualquiera que sea testigo de esta procesión de otro mundo morirá instantáneamente, o será llevado por las criaturas de la noche. Como resultado, los aldeanos se esconden en sus casas, no sea que se conviertan en víctimas de estos invasores sobrenaturales. ‘NIGHT PARADE OF ONE HUNDRED es un álbum que necesita más de una escucha para poder apreciar todo su potencial, y en el que , a través de una hora mágica y misteriosa, podemos degustar la autenticidad de estos tres titanes de los sonidos heavy-psych, en esta ocasión, en su álbum más sombrío e inquietante. 

EARTHLESS son:

ISAIAH MITCHELL: guitarra

MARIO RUBALCABA: batería

MIKE EGINTON: bajo

Un lento y magnético génesis nos va introduciendo en la primera parte de ‘Night Parade Of One Hundred Demons’. Una jam de cuarenta minutos divididas en dos partes. Con toda la calma, los efluvios psicodélicos parecen susurrarnos en un espacio onírico lleno de belleza. Sus suaves acordes tocados con delicadeza tardan en explotar alrededor de 6 minutos, antes de mostrarnos a los Earthless más ortodoxos. Aún así se vislumbra en la vocación del tema un espíritu nostálgico. Bebiendo del legado de los 70’s el tema evoluciona en su intensidad sin prisa alguna. Distintos giros armónicos, pero sobre la destreza de ISAIAH nos proporciona gratificantes momentos de bella psicodelia. Si ritmo inquebrantable contrasta con las veleidades de una guitarra se va moldeando por momentos a semejanza de Santana, pero también de Hendrix, en un derroche de virtuosismo con un resultado fascinante. Manteniendo el tono suave, sin excesivas estridencias, encontramos a los Earthless más ensoñadores en la primera mitad, para toparnos de bruces con su locura habitual en una segunda parte más oscura e histriónica. Aquí los pedales y los efectos nos envuelven en un manto lisérgico.

La segunda parte de la jam, con sus 22 minutos, índice en el desarrollo de un sonido más oscuro e inquietante. Los tambores de Mario y un bajo hechizante van construyendo lentamente un entorno algo mas aturdidor. Allí la guitarra se muestra más tímida de lo que nos tiene acostumbrados. El resultado es un corte lúgubre y misterioso que se retroalimenta de la fuerza de sus tambores hasta su deflagración en su parte central.  Es posible que, aunque el sonido de Earthless sea nítidamente reconocible, lo cierto es que nunca han desarrollado su música en un entorno tan sombrío e inquietante. Atrás quedaron las canciones de su último álbum en el que las voces sumaban calidad a sus composiciones. Aquí, desnudos, se muestran al natural, en su estado más primitivo.

Tonos épicos y oscuros van construyendo un viaje inmersivo a un espeso bosque en el que las emanaciones de dietilamida nos impregnan de la esencia del trio californiano. ‘Death To The Red Sun’ se impregna de solos ácidos se contonean entre los poderosos tambores de Mario para crean un entorno hipnótico y completamente psicotrópico. Haciendo su sonido más pesado y denso, la jam toma algunos elementos de los 70’s para expandirse por un insondable espacio en el que la psicodelia pesada adquiere cotas elevadas. Un ritmo inquebrantable nos conduce con la mirada al frente a un magnético escenario en el que la banda dota de pesadez a su sonido, mientras. La guitarra de Isaiah se retuerce en sus habituales solos infinitos. Un aturdidor escenario en el que los californianos vuelan la cabeza del oyente en esta vuelta a los orígenes. Trepidante y lisérgico, el corte no baja su intensidad en ningún momento, con lo que consiguen el objetivo de sumir al oyente en una espiral heavy-psych de la que parece difícil poder escapar.

Earthless

Nuclear Blast