Album Premiere y Reseña: MARIJUANA JOHNSON.- ‘Gem City Kush’

Os presentamos en primicia el nuevo álbum de MARIJUANA JOHNSON, ‘GEM CITY KUSH’, disponible a partir de mañana en su página de bandcamp.

Como una horda salvaje en pleno campo de batalla, MARIHUANA JOHNSON nos asalta nuestra paz con ‘GEM CITY KUSH’. Un álbum crudo y salvaje lleno de riffs cannábicos en el que juegan desde su stoner ortodoxo con vibraciones hard, blues y heavy-rock llegadas de la década prodigiosa del rock. Un álbum festivo con un sonido primitivo, pero completamente cautivador. Instalados en la cultura del cannabis (solo tenemos que ver el nombre de la banda y el del álbum) estos chicos de Ohio nos llenan de humo intoxicante entre neblinas de fuzz. Nuevamente el puente entre los difusos riffs desérticos se conjuga con el hard rock de los 70’s adornado con momentos de blues más propios de ZZ TOP. Piensa en una conjunción planetaria de los tejanos con bandas como WO FAT o LO-PAN. Canciones que nos atrapan entre sus fauces para zarandearnos con virulencia con su rudo sonido y demostrando que el trio cree en lo que hace. El resultado es un debut completamente arrollador que nos patea como una manada de búfalos en estampida por la estepa. Stoner rock con un profundo énfasis en los riffs groove y los buenos momentos de hard-rock directo con actitud casi punk. Sin andarse con rodeos y sin darnos concesiones, su energía entusiasta provocará esguinces cervicales (avisados estáis). ‘GEM CITY KUSH’ es de esos álbumes que te dejan exhausto con sus aplastantes tonos y a la vez es una carta de amor a su ciudad natal (conocida como la ciudad de las gemas).  

Si bien la banda ha pasado por varios cambios de formación a lo largo de los años, la formación actual de tres miembros de Ashley Ashbrook (guitarra / voz), Elliott Harrell (batería y coros) y Matt Clark (bajo y coros) encuentra a la banda en su forma más pesada y más punto musicalmente diverso. Después del lanzamiento de su álbum ‘GREEN HIT’ en 2010 y un puñado de EP, incluida la compilación de 2020 de material antiguo e inédito, ‘B. HAWKWIND’, ‘GEM CITY KUSH’ es el trabajo que consolida (¡y de que manera!) el sonido de los de Ohio.

La última presentación en vivo de MARIHUANA JOHNSON tuvo lugar el 4 de agosto de 2019, lamentablemente momentos antes y a unos pasos de los trágicos eventos del tiroteo en el distrito de Oregon en Dayton. Después de la reorganización de la alineación y los intentos de reenfocarse, el nuevo álbum se escribió en el transcurso de los largos y arduos meses de la pandemia COVID de 2020. Pero en lugar de caer en una sensación de desesperación y fatalidad, GEM CITY KUSH’ es un homenaje a su hogar.

 ‘GEM CITY KUSH’ fue grabado en Encore Studios, Dayton, Ohio, diseñado, mezclado y masterizado por Shaun O’Shaughnessy y producido por MARIHUANA JOHNSON, correspondiendo el diseño de portada a Chad Wells.

‘This smoke’ nos golpea con riffs hard-rock y Stoner en los que los ecos 70’s están muy presentes. Con un ritmo diabólico el tema se esconde entre una cegadora nube de fuzz. Golpeando con una maza de rock pesado el corte se muestra arrollador, sin concesiones. Resulta destacable el buen uso de unos registros vocales que, sin ser sobresalientes, son usados con gran acierto haciendo que nunca se pierda el dinamismo rítmico. Con un resultón groovy, los tonos casi funk, nos llevan en volandas con una ola a un surfista. Las letras presionan para arrojar luz sobre la naturaleza inclusiva de la cultura del cannabis y la resistencia de Dayton

Cadente y ondulante ‘Nuclear Godzilla’ cruje hasta quebrarse por la senda del Stoner más ortodoxo. Oscilante y cargado de fuzz sus gruesos sonidos se ven asaltados puntualmente por unos fantásticos y afilados solos de guitarra que nos sacan del cegador sonido en el que se desarrolla. Una y otra vez el mismo riff insaciable consigue atraparnos entre algunos momentos heavy-rock que emergen de las arenas desérticas atrapándonos entre sus fauces. 

‘Green means go’ fusiona Stoner al uso con puro hard & heavy 70’s en un vibrante y contundente tema. Nuevamente sin hacer prisioneros, sus arrolladores tambores contrastan con el juego de voces y coros. Una espesa neblina sirve de escenario para cabriolas y contoneos. Sin faltar a su cita, el brillo de las guitarras reluce entre la brumosa base rítmica.

Rescatando el blues para arañarlo con uñas de fuzz, ‘Kush’ nos devuelve a cegadores escenarios desérticos. Un divertido y vibrante ritmo de blues y el legado de los sonidos más crudos del pasado siglo hacen el resto para darnos un nuevo motivo para amar este álbum. Un tema lleno de gancho con una fuerte herencia ZZ Top.

‘Trees’ nos invita a danzar a ritmo del rock and roll más diabólico y vacilón. Con un aire macarruzo el trio de Ohio nos invita a una frenética fiesta en la que la cerveza corre entre cuerpos saltarines. Si por algo se caracteriza MARIHUANA JOHNSON es por imprimir siempre un fantástico groovy a sus temas, y aquí tenemos el ejemplo perfecto. Un arrollador corte de Stoner-roll acelerado y con mucho gancho. Sin faltar a su cita, la guitarra hace su cameo en la parte final con esos chirriantes solos que consiguen hacerse su espacio entre la densidad de su ritmo.

Sin bajar un momento las revoluciones, ‘You don’t get off until you cough’ retoma los momentos más brillantes del género en otro corte pegajoso y lleno de humo y cerveza. El desenfreno por senda arenosa con otro musculoso tema que mantiene la temperatura en todo lo alto. Recuerda a los mejores WO FAT y sabrás de lo que te hablo. Curios el comienzo y final entre toses para dar más realismo si cabe.

‘Endo in the outdo’ nos muestra a los de Ohio más ácidos que el resto de las canciones del álbum. Esto no significa que bajen el pistón.. Crujientes y monolíticas líneas de bajo y toneladas de fuzz narcótico empapan el ambiente de thc. Con carencia blues heredero de ZZ TOP y constantes y ondulantes riffs, juegan con los tiempos acelerando o frenando el corte a su antojo. Los solos asesinos aquí tienen un espacio para arañarnos con su dosis corrosiva de stoner crudo, salvaje y sobre todo divertido.

Para cerrar, el destartalado bajo abre las hostilidades de ‘Smoke signals’. Sonido crudo y con aura vintage entre toneladas de fuzz y ritmo atronador. Travistiendo el hard-rock setentero con ropajes netamente stoner, MARIHUANA JOHNSON van directos a la yugular, sin contemplaciones con la energía del que comienza a hacer algo en lo que cree.


https: // www. facebook.com/MJSmokeHeavy

https: // marijuanajohnson. bandcamp.com/album/gem-city- kush

https: // www. instagram.com/ marijuanajohnson /? hl = es

https: // marijuanajohnson.com/

Álbum premiere y Reseña: WEIRD TALES.- ‘Y’all Motherfuckers Forgot ‘Bout Good Ol’ Son of a Bitchin’ Blues’

Una forma diferente y completamente particular de rendir homenaje al origen de todo, el blues. Ya lo dijo el mítico Muddy Waters (aquí homenajeado): ‘El blues tuvo un hijo y lo llamaron rock and roll’. Con esa premisa, la banda polaca de psycho-doom WEIRD TALES nos ofrecen su particular versión del blues clásico, adaptándolo a los dictados de la escena pesada contemporánea.  Contundentes en su título: “Todos ustedes, hijos de puta olvidaron el buen viejo hijo de un Bitchin ‘Blues”., nos ofrecen cuatro versiones de blues sucios y pesados que se travisten de doom retorciendo sus melodías para ir más allá de los confines explorados del doom. Sin blues, no hay rock, sin rock no hay doom metal, y sin doom metal, bueno, ni siquiera especulemos dónde estaría WEIRD TALES. El concepto de este álbum: pasar el blues a través del prisma de WEIRD TALES, retorciéndolo y doblándolo hasta que sea apenas reconocible. Capta la esencia de cada pista, envuélvela con nuestros riffs pesados ​​y extrapola. ¿El resultado? ¡El álbum de blues más pesado jamás publicado! La banda comenta: “¡Cómo estamos hartos de las portadas! Siempre es lo mismo, nota por nota, ralentizado, sintonizado, las portadas de DOOM. ¡Cómo nos aburre! La única forma aceptable de portada es abstracta. Una nueva pieza de música original e independiente. Riffs y arreglos completamente nuevos, y aun así, es una versión. Está ligada al original con su intención y mensaje. La cubierta que es un replanteamiento del original convirtiéndose en su evolución!’

Con este EP, WEIRD TALES, capturan en su propio idioma el blues asesino de cuatro bluesmen. Lonnie Johnson, Skip James, Blind Willie Johnson, Muddy Waters, son los cuatro hijos de puta que sabían de qué se trataba todo esto antes de que nacieras.

‘Got the blues for murder only’, tema original de Lonnie Johnson, que se trasmuta hasta hacer desaparecer sus acordes originales. Un sonido contundente y pesado que nada tiene que ver con el original. Dotando a la canción de una dimensión faraónica la voz trata de mantener la esencia del original, pero con un registro alternativo que si el bluesman de Nueva Orleans levantara la cabeza se volvería a su tumba, ¿o no? Igual daba rienda suelta al movimiento de sus cervicales. Solos ácidos entre monolíticos riffs de bajo crean un tema poderoso y contundente en el que los vestigios blues aparecen narcotizados en las cuerdas de la guitarra. Esa guitarra que se retuerce entre el retumbar de los tambores y la excelsa línea de bajo.

Explorando en el sonido del delta de Skip James, ‘Hard Time Killin’ Floor Blues’ ese blues lánguido y clásico se trasviste de fuzz y doom ofreciendo una transmutación que hace difícil su comparación con el original. En definitiva, ese es el objetivo de la banda, poder travestir el sonido del blues a las modernas vibraciones pesadas. Doblando la duración del corte, le llenan de una épica stoner-doom con pasajes monolíticos y densos. Con una inusual explosión de riffs que se despeñan por un angosto precipicio el corte se aleja del original para caminar por agrestes espacios propios del Stoner más plomizo. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Blind Willie Johnson no es precisamente un bluesmen demasiado conocido. Si tenemos en cuenta que su producción musical se produjo en los albores del siglo XX, resulta cuando menos curioso que una banda pesada escoja uno de sus temas para hacer una versión de este. Así ‘Too fucking cold, too fucking…’  cambia hasta el nombre de la original, ‘Dark was the night…’. Si en el tema original Blind Willie dejaba patente su amor por lo espiritual y por el gospel, WEIRD TALES convierten la canción en un espeso y plomizo corte psycho-doom que lógicamente poco tiene que ver con el original. Difusos sonidos de los que afloran pasajes ácidos de guitarra que por otro lado si parecen evocar los desarrollos slide del músico texano. Si de algo pueden presumir los polacos es sabar desenvolverse en esas turbias aguas psico-doom, y aquí lo dejan patente.

Para cerrar, el pequeño homenaje al gran Muddy Waters y su tema ‘You Got to Take Sick an Die Some of These Days’, aquí acortado el nombre a ‘Take sick and die’. Si la versión original se sustenta básicamente en la voz, con leves acordes de guitarra acústica, los polacos se dejan llevar por un corte fornido de riffs crujientes y coros pegadizos. Dotando al tema de una oscuridad Sabbathica, los juegos vocales y coros se conjugan para que todo resulte divertido y contagioso. Entre una bacanal de fuzz, las guitarras revolotean en mil cabriolas entre su pesada base rítmica. Nuevamente una versión que poco tiene que ver con el original, pero cuyo resultado es sencillamente sorprendente y muy apetecible.

https://www.facebook.com/weirdtalesband/

https://www.facebook.com/Interstellar-Smoke-Records-101687381255396/

Reseña: CAVE SUNS.- ‘Surt Skum (Live)’

La formación británica aprovechó los días del confinamiento como tantas otras formaciones para reunirse y grabar tres jams en vivo en las que juegan con la psicodelia y los ritmos kraut con un especial motorik que toma momentos más propios de bandas como Can. Toda una danza de truenos bajo un aura psicodélica en la que los ritmos hipnóticos, un magnético bajo y los juegos florales de sus guitarras nos ofrecen un trabajo que nos deja con ganas de más. En este Ep el cuarteto de Newcastle enreda con sonidos LO-FI embutidos en la particular burbuja lisérgica de su sala de ensayo ofreciéndonos tres temas psicotrópicas con puntos en común, pero a su vez, cada uno de ellos con su esencia particular. Escapando de ese paisaje lleno de máscaras y huérfano de actuaciones en vivo, dejan claras sus influencias en sus camisas de Cachemira, con guiños a Grateful Dead, los citados Can o los japoneses Minami Deutsch. Esta colección de imaginaciones improvisadas es una ventana al místico funcionamiento interno de una mente en colmena. ‘SURT SKUM’ es un dulce azucarado sueco, traducido como ‘espuma agria’, algo que queda patente en sus ácidas vibraciones. Este lanzamiento es el primero de una serie de instantáneas improvisadas que capturan a la banda en su forma más cruda.

CAVE SUNS, se formó en 2012 como un trío de stoner rock influenciado por el blues y ha sido un nombre familiar del circuito en vivo, tocando con pesos pesados de la psicodelia como Dead Meadow, Here Lies Man, White Hills o The Myrrors . Con la incorporación del guitarrista Dan Foggin en 2018, la banda ha evolucionado hacia una conciencia colectiva de ritmos motorik, líneas de bajo hipnóticas y guitarras altísimas.

CAVE SUNS son: Kit Endean (guitarra y voces), Dan Foggin (guitarra), Mike Hill (bajo y voces) y Ewan McLaughlin (batería y voces)

‘Surt skun’ y sus hipnóticos ritmos kraut nos empujan a una atmósfera psicodélica con tonos espaciales. Un sonido heredero de bandas como Can en línea al sonido de los japoneses Minami Deutch es coloreado con inserciones de guitarras ácidas y efectos envolventes. Un auténtico motorik que nos absorbe entre sus lisérgicos surcos. Con espacios silenciosos en los que la maquinaria rítmica baja sus revoluciones antes de rearmarse en una nueva embestida bajo los efectos de los psicotrópicos.

Tras la dinámica arrancada, ‘Sleep never rust’ se muestra más ensoñador y calmado en su maquinaria rítmica. Cadentes pasajes bajo una batería robótica, pero aportando distintos elementos diferenciadores. Aquí los británicos parecen decantarse por el legado de formaciones como Grateful Dead en una nueva jam en la que la psicodelia resulta más gratificante. Con menos estridencias, algunos adornos exóticos se incrustan entre un ritmo matemático y preciso. Entre emanaciones de hongos mágicos la atmósfera va llenándose de efectos y humo intoxicante para absorbernos nuevamente en su propuesta sonora.

Este corto trabajo cierra con otro tema de seis minutos. ‘Sloop John Dee’ parece decantarse desde su inicio por una atmósfera más mística y reconfortante. Jugando con las guitarras con delicadeza, el tema evoluciona entre atractivos ritmos con un tono de exotismo y continuos desarrollos de guitarra creando una tupida gama de texturas sonoras. Una fórmula que funciona a la perfección y que nos hace partícipes de su particular apuesta. 

https://www.facebook.com/CaveSuns

 

Reseña: KARKARA.- ‘Nowhere Land’

El segundo álbum de los franceses KARKARA nos invita a un viaje a través de dunas exóticas bañadas en un torbellino de fuzz y distorsiones entre elementos siderales y aromas orientales.  Un espacio ensordecedor, crudo y psicotrópico en el que la balanza de lo tradicional y lo futurista se equilibra entre acelerados ritmos de vocación kraut. Su atmosfera hipnótica y aturdidora nos relata un oscuro mundo místico entre solos y crujidos expansivos. Usando instrumentos tradicionales como el didgeridoo los magos del desierto nos hechizan en su particular fantasía narrativa. Muy enraizados en los sucios sonidos garage de finales de los 60’s, pero también fieles seguidores de la estela sónica de Hawkwind, su particular apuesta por los ecos llegados de oriente, hace que el resultado final sea de lo mas sugerente. Unos temas letárgicos que nos llevan a la velocidad de la luz por insondables espacios siderales pero que también nos hacen reposar en aromáticos jardines entre danzas y ecos arábigos. Una danza infinita que sabe usar los desarrollos heavy-psych, para acoplarlos a su espiral difusa. Toda una conjunción de pasado y presente para ensanchar más si cabe las fronteras de la neo-psicodelia contemporánea. Inquietante, misterioso, relajante, aturdidor, místico, visceral, polvoriento, lisérgico, pero lleno de magia y de giros inesperados que hacen que cada canción se contonee para ofrecernos, sorprendentes pero efectivos cambios en su narrativa, siempre auspiciada por sus graves atmosféricos .

Este álbum es una continuidad directa de ‘CRYSTAL GAZER‘ El segundo capítulo de un viaje realizado por un viajero que descubre nuevas tierras y gente misteriosa. Escrito durante las giras de ‘CRYSTAL GAZER‘, entre largos viajes entre conciertos y ensayos en el sur de Francia. Grabado en Toulouse en el estudio SwampLand y usando solo equipos analógicos para agregar ese sabor Lo-fi crudo que aman. Con la colaboración del ilustrador Dead Flag que fue una fuente adicional de imaginación. Las letras toman la forma de encantamientos místicos y narrativos que trazan el hilo de un viaje épico que se desarrolla a lo largo del álbum. 

KARKARA son: Karim Rihani (Guitarra, Voz, Didgeridoo), Hugo Olive (Bajo) y Maxime Marouani (Batería, Voz).

Con solo escuchar dos acordes de ‘Deliverance’ ya se intuye la ruta de los franceses. Crujientes riffs, ritmos kraut y tonos orientales construyen un tema hipnótico y aturdidor. Insertando pasajes de psicodelia exótica entre voces ecualizadas. Descargas ácidas desde la guitarra y efectos que se redoblan crean una aturdidora atmósfera en la que no faltan elementos espaciales. Las melodías repetidas entre la turbia instrumentación crean un sorprendente espacio sonoro en el que se unen los ornamentos palaciegos con la maquinaria pesada espacial. Incluso con pasajes progresivos el tema no pierde su implacable ritmo en ningún momento.

‘Space Caravan’ no se anda con miramientos y se embarca en un viaje espacial desde sus primeras notas. Psicodelia sideral con aderezos orientales y cantos poniendo el exotismo y una guitarra que no descansa en su exploración de los pedales para llevarnos a un insondable espacio a caballo entre lo terrenal y lo sideral. Sus aturdidores desarrollos consiguen crean un espacio ensordecedor del que emergen acordes más pausados entre los ritmos mecánicos. Dos estancias perfectamente diferenciadas que juegan con el estereo creando un torrente sónico de dimensiones descomunales.

Danzas tradicionales abren Falling Gods’, un corte de características similares a los anteriores, pero en el que la voz cobra un nuevo roll. Instalados en exóticos espacios, la psicodelia se llena de fragancias entre la estela de su maquinaria psico-espacial. Una unión entre la magia del medio oriente y algún satélite espacial lleno de dunas siderales. Jugando con los tiempos el tema se desboca entre leves pausas. Derrochando fuzz la cuenta atrás comienza para el verdadero alunizaje.


‘People Of Nowhere land‘ y sus plomizos riffs nos sumen en un escenario más rugoso del que fluyen serpenteantes sonidos tradicionales cual cobra en medio del desierto. Una danza intoxicante y aturdidora que acaba por sumirnos en le hechizo de los franceses. La combinación garage fuzz con la tradicional oriental hace que nos sintamos ubicados en algún exótico espacio indeterminado que nos aleja de la realidad.

En ‘Setting Sun’ parecen bajar las revoluciones sin perder la intensidad. Melodías rituales nos arrullan acompasadas por ritmo más cadente y menos vertiginoso. El turbio sonido difuso que siempre nos acompaña en cada tema sigue presente, pero tomando matices más sosegados. El trabajo vocal del tema destaca por encima del resto, mientras todo parece volverse más mágico y misterioso.

Retomando el garage-fuzz, ‘Cards’ nos devuelve a alguna medina de algún exótico poblado en algún del desierto. haciéndonos sentir el bullicio del zoco los pasajes orientales dominan un tema en el que el bajo cruje y los ecos garage cobran una nueva dimensión.

Witch’ cierra el álbum por evocadores espacios de psicodelia absorbente y relajante en su inicio, para golpearnos con sus turbios riffs creando una cortina sonora que impide ver. En ese espacio de misterio el corte toma elementos floydianos con efluvios lisérgicos para enredarse en un espacio en el que el sonido se enreda en una espiral diabólica. Jugando con los tiempos, el tema reposa en plácidos e inquietantes pasajes que van intensificándose para explotar en una tormenta sónica que nos arrolla con sus psicotrópicos flotantes.

https://www.facebook.com/karkararock/

https://www.facebook.com/stolenbodyrecords

Reseña: RUFF MAJIK.- ‘The Devil’s Cattle’

THE DEVIL’S CATTLE‘ es el nuevo álbum de los sudafricanos sludge n rollers RUFF MAJIK y primero con su nuevo sello Mongrel Records. El álbum es a partes iguales Johni Holiday y Evert Snyman y se grabó a finales de 2019 en el estudio de Evert en Johannesburgo. Desde que les vi hace unos años arrasar con sus riffs en la piscina del festival Sonicblast supe que RUFF MAJIKK es de esas bandas que quieres tener en cualquier festival. Ahora con su nuevo confirman que son una banda que te deja exhausto, como te dejará su nuevo álbum ‘THE DEVIL’S CATTLE’. Toda una locura de trabajo que te lleva en volandas entre una alfombra mágica de fuzz que transita a toda velocidad por autopistas que atraviesan desiertos narcóticos.  Como la propia banda describe, ‘Piensa en montajes de zombies, cabarets demoníacos, persecuciones de coches con drogas, riffs claustrofóbicos, freak-outs de psychobilly y sonics hipnóticos en dúo empaquetados en una rebanada muy fluida de rock and roll de alta velocidad’. No me atrevo a rebatir esta afirmación ya que la gran locura sónica del álbum impide una calificación certera. Desde el Stoner más contundente, algunos momentos sludge, mucha psicodelia subliminar, blues, soul y puro rock and roll, sus temas se suceden sin dejarnos tomar aliento. Puede ser un tópico y pecar de poco original, pero creo que este es su mejor álbum hasta el momento.
Un álbum pesado, lleno de ritmo y acertados juegos vocales entre melodías bien construidas es toda una invitación que no debes rechazar. Aquí puedes encontrar 50 minutos intensos que se te pasarán volando en este viaje a toda velocidad por una autopista demoníaca en la que todo puede suceder. Olor a gasolina y a bourbon, pero también a marihuana entre cegadores tornados arenosos. Siempre con la habilidad para llevarnos al blues de los 70’s y aparecer sin darnos cuenta en el Seattle de los noventa. Un viaje lleno de sorpresas desde el Detroit de finales de los 60’s con temas proto-punk, para arribar en los desiertos californianos de los noventa. Esos desiertos en los que el fuzz es el dueño del asfalto y en los que el legado de QUEENS OF STONE AGE está presente. En ‘THE DEVIL’S CATTLE‘ es la perfecta banda sonora para conducir a toda velocidad, aquí no hay tiempo para el descanso, todo sucede con gran ímpetu, y desde luego, con él, no te aburrirás.

THE DEVIL’S CATTLE‘ está disponible vía Mongrel Records así como también en vinilo vía Black Farm Records.

‘All you need is speed’ abre sin contemplaciones. Puro biker-rock frenético que nos deja una estela de fuzz grasiento a su paso. Todo un tornado que nos arrolla dejando tumbados a los cactus a su paso dejando patente la pesadez Stoner de banda en su tramo final.

Con un bajo difuso y voz pantanosa, ‘Swine tooth grin’ retumba entre estribillos y voces precisas. Un corte plomizo, denso, crudo, pero a su ágil que se adorna de psicodelia en su parte final.  

Toneladas de fuzz nos invitan a oscilar nuestros cuerpos en ‘Shurg of the year’. Stoner ortodoxo que se apodera del trío entre ecos 70’s. Poderoso y contundente el bajo vuelve a golpear con fuerza entre aroma de blues humeante en segundo plano. Aparentemente simple los registros vocales con su particular vibrato consiguen un resultado óptimo en contraposición con los crujidos de sus riffs. Al igual que el tema anterior parece disminuir su pegada en su ocaso.

Con una actitud punk, ‘Heart like an alligator’ chirria entre una tormenta arenosa de dimensiones descomunales antes de mutar en un viaje a los 90’s entre melodías más cuidadas. Voces alternándose entre la espesura de sus riffs para aparecer casi celestiales con las voces más seductoras. Sus desgarradores aullidos parecen pausar la orgía sónica que nos engulle como un tornado.

Entre brumas psych y voz pantanosa el blues aparece con coros negroides ‘Gregory’ cambia el registro tras el agotamiento producido por el corte anterior. Juegos armónicos de voces que coquetean con el soul y el blues en una atmósfera lisérgica de lo más atrayente. Llevándonos en volandas en una flotación psicotrópica que nos conduce a un túnel de fuzz intoxicante sin ninguna prisa.

En un escenario casi proto-punk ‘The devil’s cattle’ arranca con ímpetu antes de un frenazo a golpe de riff, lento pero pesado. Con vestigios setentero el corte avanza hacia el desierto entre gruesas vibraciones y tambores implacables. Encontrando el equilibrio con las voces y coros nos invitan a viaje entre el Detroit de finales de los 60’s y los desiertos californianos de los 90’s

‘Jolly Rodger’ activa las articulaciones a golpe de rock and roll. Vocecillas agudas y tonos más propios de David Bowie danzan entre sus poderoso y enardecidos riffs. Insaciable e infatigable el ritmo vuelve a hacernos sentir el viento en nuestra cara con ese constante viaje a lo largo de largas rectas entre cactus y garitos llenos de Harley’s Davidson en su exterior. Otra perfecta banda sonora para conducir por el desierto.

Una nueva orgía de fuzz nos nubla en ‘Who keeps score’. Sin bajar las revoluciones vuelven a tomar elementos 70’s con rock directo y vacilón. El crujiente e infatigable bajo sigue generando toneladas de fuzz cegador entre los pegadizos estribillos crean una humareda aturdidora en su borrachera del Stoner más lisérgico. Me resulta de lo más gratificante los juegos y registros vocales que nos llevan a otra estancia distinta tras un breve stop en su bacanal.

Con acordes de piano llenos de un cadente ritmo ‘Lead pills and thrills’ nos devuelve a un extraño trance de blues antes de iniciar la marcha por la eterna autopista de fuzz. Lleno de subidas y bajadas se vuelven más cabareteros y riffs claustrofóbicos y bajadas lisérgicas.

En una especie de Stoner-billy ‘Trading blows’ retoma los crujidos entre armonías bien trabajadas y olor a gasolina y bourbon. Una constante repetida pero no por ello aburrida. Con una cortina de fuzz crujiente tras nosotros, los serpenteantes momentos se suceden entre unos tambores llenos de rabia. Esparciendo sustancias narcóticas en ese aturdidor entorno ponen la salsa a un tema vibrante que serpentea sin cesar entre distintos estilos ofreciéndonos momentos de doom y psicodelia pesada de lo más inquietante.

‘Born to be bile’, con sus mas de siete minutos va a ser el escenario más acogedor para que los sudafricanos usen melodías más propias de los noventas entre los incesantes riffs parsimoniosas y pesados.  Siempre cegadores y atronadores se aceleran con riffs que se repiten y que acaban mutando con una precisión que hace que no nos demos cuenta de que nos llevado a un escenario distinto. El tema remite en su fuerza y en la orgía desértica para relajarse en atmósferas llenas de narcótico humo cannabico. Una vez que nos tienen en sus manos, sacan el sludge de alcantarilla y caverna mugrienta para amenazarnos con sepulcrales voces y locuciones vintage. El espacio de mayor oscuridad de un álbum en el que todos sus temas se desarrollan en soleados y sudorosos espacios.

Decididamente a modo de bálsamo los primeros acordes acústicos de ‘God knows’ nos invitan a un ritual chamánico en medio del desierto. Piano y voz seductora a la luz de la luna y con la compañía de seductores coros femeninos. Con una roma a brisa de los setenta el tema se robustece entre pasajes psych y voces que se elevan en un canto redentor. Aquí tenemos la cara más psicodélica de una banda que no deja de hacer oscilar su registro incorporando distintos estilos.

‘Hymn nº 5’ pone cierre al álbum con una apertura doom. Riffs golpeando con contuncencia y nuevamente los registros vocales entre locuciones mas propias de un relato de los años 50’s. Viento cavernoso entre murallas sludge y ecos del Alice Cooper más tenebroso complementan este cuadro tétrico.

https://www.facebook.com/ruffmajik

https://www.facebook.com/mongrelrecords

https://www.facebook.com/blackfarmrec/