Reseña: SOLAR TRIP.- ‘Solar trip’

El debut de los polacos SOLAR TRIP es todo un viaje cósmico a través de bellos paisajes sonoros en los que la psicodelia pesada se muestra esplendorosa. Si la escena heavy-psych polaca lleva aportando buenos álbumes pesados en los últimos tiempos, ahora, el cuarteto de  Sosnowiec parece bajar las revoluciones para embarcarnos en una odisea instrumental con muchos y gratificantes alicientes. La ausencia de voces y de riffs rugosos se traduce en cinco largas canciones que transmiten sosiego. La belleza de sus desarrollos no está reñida con momentos de intensidad en los que la banda deja patente que no son una banda anodina. Otro nuevo ejemplo de que la escena psicodélica europea sigue siguiendo un territorio fértil para muchas bandas. Ortodoxos en su propuesta, SOLAR TRIP saben cómo dotar a sus canciones del interés suficiente como para que cualquier amante de la psicodelia aromatizada caiga rendido a sus pies.  Sin duda estamos ante un álbum sólido en el que se nota que los detalles están cuidados, y en el que la banda no se sale del guion prestablecido.  Desconocidos hasta ahora para mí, los polacos componen un álbum lo suficiente interesante como para pasar una hora mágica en la que un torrente sensaciones nos invade por un territorio ya transitado múltiples veces por otras bandas, pero que continúa siendo fascinante.  Sus canciones guardan una misma línea argumental, pero todas ellas tienen su propia personalidad sin renunciar a la esencia de la banda. Deja que la luz oscura entre en tu mente y despierte tu imaginación para crear su propio viaje espacial. Bienvenido al viaje.

SOLAR TRIP son: Łukasz (guitarra); Rob (guitarra); Mateusz (batería) y  Loolek (bajo)


Tras una larga introducción atmosférica con locuciones‘Trip I – Temptation’ sume al oyente en un trance psicodélico. Ejecutado con la calma que requiere su propuesta sonora, la banda polaca colorea de sensaciones diez minutos llenos de magia lisérgica. Una pausa reconfortarle que se siente en cada acorde, en cada riff. Manteniendo en tempo lento, el corte se desarrolla entre bellos pasajes ejecutados con delicadeza. Manteniendo una cierta tensión en su parte central, la canción hace una leve pausa de la que sale con hermosos desarrollos de psicodelia pesada con un carácter meditativo y balsámico. Uno de esos cortes ideales para dejar que tu mente se expanda en busaca de gratificantes sensaciones. Toda una travesía con destino incierto pero que nos hace disfrutar del camino.

La segunda parte de este insondable viaje, ‘Trip II – Madness’ se muestra más experimental. Aquí la intensidad se mantiene pausada describiendo misterios escenarios en los que los efectos espaciales aparecen revoloteando sobre un constante ritmo de batería. Pinceladas de acordes de guitarra y una cálida y susurrante línea de bajo van tejiendo el tapiz sonoro sobre el que se esculpe el corte. Con elementos heavy-psych y pinceladas stoner, la oscuridad se cierne sobre nosotros. Con las aristas menos pulidas el tema se traba en golpes de riffs que parecen atravesar un territorio más escarpado sin perder su verdadero propósito.

Volviendo a balsámicos paisajes, ‘Trip III A dream of…’ nos ofrece un relato onírico en el que caben bellas melodías ejecutadas con el suficiente sosiego como para transmitir al oyente una gratificante sensación de bienestar. Música terapéutica para expandir la mente y los sentidos a un mundo repleto de placenteras sensaciones. La canción ondula entre momentos más aguerridos y pasajes verdaderamente narcóticos con los que nos sumen un sueño irreal.

‘Everything is relative’ borbotea plácidamente en un marco hipnótico en el que cada acorde aporta elementos curativos y sanadores. Transmitiendo una paz interior la canción avanza con paso firme explorando los designios de la psicodelia del siglo XXI con suma destreza. Solos ácidos, momentos floydianos en los que el cosmos se muestra esplendoroso ante el oyente conforman otra canción mágica y magnética que te lleva más allá de lo terrenal.

Para cerrar el álbum, ‘Mourn’ mantiene el nivel surcando un espacio sideral en el que los elementos psico-progresivos nos invaden hasta lo mas profundo de nuestro ser. Balsámico y sumamente gratificante, el corte descubre insondables espacios con una narrativa misteriosa. Un broche perfecto para un debut notable y rebosante de calidad.

Solar Trip

Reseña: DEAD MEADOW.- ‘Force Form Free’

El trío compuesto por el guitarrista/vocalista Jason Simon, el bajista Steve Kille y el baterista Mark Laughlin ofrecen su primera grabación de estudio desde ‘THE NOTHING THEY NEED’ de 2018, una obra de arte única que fue escrita y grabada de forma remota y ve al trío sumergirse en otra forma más de experimentación sin límites. ‘FORCE FORM ME’ es un álbum que se deleita en los paisajes oníricos construidos sobre nebulosas ensoñadoras sobre las que construyen un particular viaje astral. Recopilando una serie de canciones sobre las que llevaban tiempo trabajando, consiguen cohesionarlas para ofrecer un trabajo versátil y único, que mantiene la esencia de la banda. Tenues vibraciones psicotrópicas que se insertan en un espacio turbio y aturdidor para el oyente, del que sacan su particular tarro de las esencias en forma de bellas melodías. Una combinación de elementos e ideas, que acaba por funcionar para proporcionar al oyente algo mas de media hora intensa. Porque en este nuevo álbum, encontramos referencias a la psicodelia aterciopelada de los 60’s, pero sobre todo canciones que inciden en crear un estado mental, a veces aturdidor, a veces ensoñador, lo que a la postre, resulta ser un gran acierto. Si bien con la primera escucha, el álbum me dejo un poco desconcertado, una vez puesto en faena, sus surcos contienen los alicientes suficientes, como para escarbar en ellos, una y otra vez con un resultado fantástico. Si bien se percibe que las canciones tienen bastante de improvisación, el ejercicio compositivo para que éstas se muestren cohesionadas, se realiza con gran acierto. Porque DEAD MEADOW son uno de los estandartes de la psicodelia del nuevo milenio, y así, lo reflejan una vez mas en este gratificante trabajo. Cósmicos, y profundamente introspectivos, los temas borbotean en una atmósfera sideral que nos aleja de la vida cotidiana y nos sitúan directamente al otro lado del espejo. Un mundo, en el que todo puede suceder y en el que parecen poner banda sonora a un ‘viaje’ de ayahuasca, salpimentándolo con ecos tan dispares como el jazz, o el spaguetti western, pero sobre todo con la psicodelia más profunda. DEAD MEADOW continúan mirando hacia adelante con este nuevo álbum creado para la serie Post-Wax del sello Blues Funeral Recordings.

DEAD MEADOW son: Jason Simon (voz, guitarras), Steve Kille (bajo, sitar) y Mark Laughlin (batería).

Un zumbido latiente nos introduce en ‘The Left Hand Path’. Un corte que de alguna manera marca el espíritu de este particular viaje astral. Aturdidor, difuso y sumamente hipnótico, el corte crea una atmósfera psicotrópica con la que engulle al oyente. Un ritmo lento y cansino y los efectos de una guitarra turbia y borrosa van construyendo una canción que lleva los genes de la banda en cada surco. Con ausencia de voces en esta ocasión, DEAD MEADOW pone al oyente justo en lugar deseado, un espacio para disfrutar de esta aventura lisérgica más propia de una ingesta de ayahuasca. La banda consigue crear esas imágenes figuradas de esta ingesta narcótica.

 ‘The Lure Of The Next Peak’, en un tono más pausado, borbotea con calma en una atmósfera vintage sumamente penetrante. Su ritmo casi tribal y los elementos a caballo entre el jazz y los ritmos exóticos van tejiendo un bello tapiz sonoro. Un fragante y gratificante entorno en el que las melodías se suceden bajo el cobijo de un hipnótico ritmo incesante pero suave. Casi con un aspecto de jam, los instrumentos acaban ensamblándose en busca de un fin común. Todo un paseo por un jardín del Edén al otro lado del espejo.

Tras la relajación del corte anterior ‘Valmont’s Pad’ vibra entre vibraciones más propias de un espagueti western, en una mutación de la versión de una canción de la banda sonora compuesta por Ennio Morricone para la película Danger Diabolik. Esta película ha sido una de las favoritas de la banda durante mucho tiempo y llevan años jugando con la idea de cubrir esto durante años. Una exploración contemporánea que mantiene el tono de la versión original empapada de psicotrópicos.

Envuelta en un manto de melancolía ‘To Let The Time Go By’, se soporta en acústicas melodías heredera de la psicodelia mas azucarada y melosa de los 60’s. Dulce, delicada, pero por supuesto, impregnada en la psicodelia particular de la banda, la canción nos ofrece un placido espacio para la relajación. Una suave brisa que acaba por narcotizarnos en un placentero sueño

‘Force form free’ se torna más difuso en su sonido. Ese persistente zumbido y unos fuertes tambores van armando otro corte impregnado en psicotrópicos. Un ritmo lento y algo anárquico sustenta los devaneos ensoñadores en un segundo plano. Envuelto en una densa neblina, la canción consigue socavar los sentidos del oyente con sus turbadoras reverberaciones y a la vez logra masajearnos con delicadas melodías escondidas entre su brumosa atmósfera.

Como cierre, ‘Binah’ nos enseña un entorno de calma de gran magnetismo. Delicadas melodías combinadas con golpes de pesadez en un ambiente heavy-psych de manual. Algo que la banda sabe crear con suma destreza y que en esta ocasión repite como lleva haciendo durante años. Sus tonos melancólicos se nutren de oscuras vibraciones psicodélicas de los 60’s en un viaje a nuevos universos sin explorar. Conteniendo magníficos pasajes de guitarra, la canción se contonea con sutileza sobre un ritmo constante y mantenido.

Dead Meadow (Official)

Blues Funeral Recordings

Reseña: TEMPLE FANG.- ‘Jerusalem​/​The Bridge’

A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. Con su nuevo EP ‘JERUSALEM/THE BRIDGE’ lo corroboran una vez más. Si durante el último año TEMPLE FANG han sido una de las bandas que mas he visto, y que mas me han aportado, ahora vuelven a enamorarme con estas dos bellas canciones que llevan su seña de identidad grabada a fuego. Los holandeses son una de las mejores bandas del momento para embarcar con sus canciones a sus fieles en un siempre, gratificante viaje. Teniendo en todo momento presente que para ellos, lo sagrado es la música y su momento. Tras la entrada de su batería Egon el año pasado, decidieron continuar mirando hacia adelante en busca de nuevos caminos para expandir su creatividad musical. No anclándose en temas hechos, sus jams fluyen como el agua de un arroyo en primavera ladera abajo. Un flujo constante que se robustece con hipnóticos ritmos de vocación kraut, un espíritu espacial, y toneladas de psicotrópicos emanando de cada nota, de cada acorde, de esa maravillosa dupla de guitarras. Sin ningún genero de dudas, el cuarteto holandés, con cada nuevo álbum, con cada nuevo EP, sigue evolucionando hacia el infinito, porque cada una de sus nuevas canciones o jams, siempre mantienen el nivel de la anterior, o lo superan, como es este caso. Porque cada vez que componen una canción, ni ellos mismos saben por donde a discurrir, pero siempre, al final, el camino es el correcto. Esta frescura, hace que su música suene honesta, real, magnética, fluida, algo que se traduce en la belleza de unas canciones absolutamente magnéticas. Si eres amante de las vibraciones heavy-psych y no conoces a TEMPLE FANG, o estás muerto, o vives en el borde exterior de la Vía Láctea. Si eres de esos, corrige tu error, y ¡¡¡disfruta!!!

‘JERUSALEM/THE BRIDGE se lanza en una edición de 500 en vinilo negro, 300 a través de Electric Spark y 200 a través de Right on Mountain. Digital a través de Stickman. Habiendo sido producido, diseñado y mezclado por Sebastiaan Van Bijlevelt en Galloway Studio, Nijmegen, con Niek Manders como asistente. Masterizado por Alex McCollaugh en True East Mastering, Nashville con un arte de portada y diseño obra de Right On Mountain.
TEMPLE FANG son:
Dennis Duijnhouwer: voz, bajo
Jevin de Groot: voz, guitarra
Ivy van der Veer: guitarra, piano
Egon Loosveldt: batería

‘Jerusalem’ nos sume en una marmita mágica en la que acordes borbotean en una larga introducción. Impulsado por ritmos kraut el corte eclosiona con poderosos riffs heavy-psych construyendo una densa atmósfera. Un sonido incisivo y perturbador que nos taladra el cerebro antes de que la voz de Dennis aporte a la canción sonidos más propios de los 70’s. Una canción contundente y pesada, pero con las habituales dosis de psicodelia que la banda nos tiene acostumbrados. Un ritmo ondulante que explora una densa atmósfera humeante con ramalazos de hard-psych de alto nivel. Una canción de alto voltaje psicotrópico, pero con unas entrañas robustas y sólidas. Entre líneas se puede entrever retazos floydianos cuando el corte relaja su intensidad. Aquí una dulce y magnética línea de bajo se apodera de nosotros con sigilo. La banda consigue llevar el tempo de la canción en volandas haciendo que los desniveles no sean apreciables para el oyente, un oyente que a buen seguro se sentirá plácido en su poltrona auditiva. Los diez minutos de la canción permiten que ésta pase por distintas etapas y escenario, con una primera parte más contundente, una parte central más suave y un epílogo en el que retoma casi el punto de partida. Eso sí, siempre con un poder hipnótico mayúsculo. Nacida casi de la improvisación, la canción fue grabada en una toma

En contraposición y poniéndose del lado justo para equilibrar la balanza, ‘The bridge’, muestra al cuarteto más experimental y lisérgico si cabe. Repitiendo los acordes una y otra vez, el tema se desarrolla en plácidos pasajes de guitarra que aportan sosiego. Casi susurrando, la canción ve manar la angelical voz de Jevin acariciando nuestros oídos entre lentos y delicados acordes. Así nos vemos envueltos en un celestial escenario en la que podemos relajarlos y dejar que nuestra mente se expanda. Intensos y profundos, los pasajes vocales van elevándose para mostrarse más desgarradores. Esto es el espacio en el que TEMPLE FANG se siente como pez en el agua, para poder ofrecer lo mejor de si mismos. Hermosas melodías sobrevuelan en un baile liviano y y gratificante. A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. ‘The brige’ es una canción que se cocina a fuego lento, como hacían nuestras abuelas con sus sabrosos guisos tiempos atrás. En esta ocasión no estamos ante un plato culinario, y no es un gozo para nuestro gusto, sino que es el oído, el sentido que disfruta, ya que la canción mantiene en todo momento la tensión. Se trata de una canción que la banda había estado dando vueltas hace tiempo, procedente de la época de su álbum ‘TEMPLE FANG’, y que ahora a sido terminada con suma maestría.

Temple Fang

Electric Spark

Right On Mountain

Reseña. SOLAR CORONA.- ‘Pace’

‘PACE’, el quinto álbum de los cosmonautas SOLAR CORONA, nos ofrece seis canciones en la que los sonidos expansivos nos invitan a un viaje cósmico a los confines del universo. Ritmos incesantes impulsados por un motorik más propio de otros tiempos, custodian esta odisea sonora en la que los elementos espaciales se conjugan con una vocación kraut y altas dosis de psicodelia en sus más varias formas. El álbum supone una odisea en la que los sonidos etéreos son impulsados por ritmos frenéticos en un insondable éxodo a entornos siderales; con un sonido poderoso que acaba por cautivarnos en su particular agujero negro. Un espacio en el que caben los momentos de calma a través de refinados y cadentes pasajes lisérgicos, pero que sobre todo, incide en golpear las neuronas del oyente con una aturdidora taladradora rítmica. ‘PACE’ es un álbum particular en el que se insertan suaves melodías entre sus tormentosos pasajes siderales. Efectos, y buenos solos de guitarra, acompañan esta epopeya futurista en la que destaca el buen trabajo de un bajo hipnótico y unos tambores vibrantes. Gravitando en ese espacio exterior, las canciones tienen su propia personalidad, lo que hace, que su escucha sea fluida y placentera. Abróchate los cinturones y prepárate para viajar a la velocidad de la luz a un nuevo y extraño mundo que te proporcionará gratificantes sensaciones. Una vez allí, serás dueño del vacío y la soledad; pero no te despistes, porque este misterioso escenario, está lleno de sorpresas terroríficas. A través de una composición despojada, SOLAR CORONA alcanzan un nuevo poder a través de su simplicidad. Para fans de la música rock expansiva de actos como Endless Boogie, Circle, Pharaoh Overlord, Hawkwind o GNOD.

‘PACE’ está disponible vía Lovers & Lollypops.

‘Heavy metal salts’ va tomando forma auspiciado por una poderosa línea de bajo flaqueada con múltiples efectos hasta llevarnos a un entorno oscuro y psicotrópico. Allí el corte se deja llevar por una propuesta espacial en la que la psicodelia pesada de los portugueses aflora majestuosa inclinándose a un entorno más cercano a los dictados stoner. El tema cuenta con elementos electro-acústicos de gran valor que lo acaban convirtiéndolo en una bacanal lisérgica.

La canción principal, ‘Pace’, suaviza el paisaje sonoro de SOLAR CORONA a través de un motorik rítmico que prescinde de riffs para sumirnos en un mantra espacial. Con sus suaves y pausados acordes, la canción fluye con una lenta introducción hacia una nueva cabalgada sideral. Hipnótico y con cierto carácter kraut, el corte se atasca en una repetición de vibraciones en las que la psicodelia aflora con sutileza en un entorno de experimentación sonora.

La frenética ‘Thurst’ explora los confines de la psicodelia cósmica con un torbellino que parece viajar a través del cosmos a la velocidad de la luz. Un tormentoso peregrinar en el que no faltan los momentos de calma amortiguando el dinamismo del tema. Con una vocación kraut, la canción nos ofrece un ritmo hipnótico entre sus devaneos psicodélicos. Buenos pasajes de guitarra complementan un corte que va mutando ligeramente pasando por momentos de pausa, para reemprender su travesía en la parte final.

‘A.U.’ borbotea con sus atronadores ritmos y un instinto sideral para surcar el cosmos en un insondable transitar desafiando la velocidad de la luz. Tormentas de meteoritos son surcadas por un corte intenso y vibrante que acaba por dejarnos exhaustos antes de gravitar por un entorno más calmado en el que la psicodelia espacial de los portugueses se torna más amable y acogedora.

‘Parker’ nos presenta a la banda incidiendo en su sonido experimental de tintes cósmicos. Aquí la banda sigue taladrando nuestras neuronas con un corte frenético y un enfoque espacial en el que los elementos psicodélicos aparecen creando un aturdidor pero balsámico espacio sonoro. Con una estructura más melódica los desarrollos de guitarra se adornan con efectos y sintetizadores. Fornido en su ritmo, el corte revolotea con bellos pasajes sin perder su aura sideral.

‘Alpendurada’ cierra el álbum con los mismos tonos espaciales que encontramos en el resto de las canciones. Naciendo del punto en el que nos dejó el tema anterior la nave nodriza de SOLAR CORONA surca el espacio con su carácter cósmico en una nueva exploración sonora. Fascinantes melodías se adornan con efectos y sintetizadores impulsadas por un intenso ritmo con el que logran un equilibrio entre sus pausados pasajes lisérgicos y la intensidad de su caminar. El rock espacial es el argumento que la banda usa para plasmar su creatividad experimental. El corte en su parte centrar aluniza en algún remoto planeta alejado de lo terrenal mostrándonos un nuevo mundo sensorial. El vacío del espacio infinito parece haber encontrado un lugar en el reposar de su fatigosa travesía.  Solo en la parte final aparece golpes de fuerza que nos despiertan de este sueño astral.  

Solar Corona

Lovers & Lollypops