Reseña: THE DRY MOUTHS.- ‘Thödol’

Siguiendo el camino abierto en su álbum ‘MEMORIES FROM PINES BRIDGE’, los almerienses THE DRY MOUTHS publican ‘THÖDOL’. Un álbum con un sonido suave y un cierto carácter introspectivo, en el que se vuelve a reflejar el silencio del desierto. Si los desiertos californianos contaron con YAWNING MAN como artífices de su banda sonora, el desierto de Almería cuenta con THE DRY MOUTHS y su personal narrativa cinematográfica. Un paralelismo que queda reflejado en unos fascinantes desarrollos instrumentales de carácter atmosférico. Aquí la improvisación alcanza cuotas insospechadas, ya que cada canción ha contado con una instrumentación diferente, haciendo que cada una de ellas tenga su propia vida. La banda refleja su particular visión de mundos y sensaciones intangibles y altamente ensoñadoras. Su carácter onírico viene influenciado por ‘El libro tibetano de los Muertos’. Así nos invitan a un viaje sensorial con el que tratan de escapar de esa lucha contra los demonios internos a través de experiencias extrasensoriales. Desert-rock, psicodelia, pinceladas post-rock, y una experimentación stoner que les lleva a barrancos doom en algunos momentos. ‘THÖDOL’ es un bálsamo para los sentidos, un álbum que te transmite paz y te empuja a mirar a tu interior a través de bellas melodías con un aura de misterio. Con canciones que te susurran insuflándote una cálida y reconfortante brisa, THE DRY MOUTHS logran que cada oyente se sienta participe de su propia historia. Un laberinto de vibraciones arenosas en el que no es fácil encontrar la salida, ya que cada canción ofrece giros inesperados, que alteran momentáneamente la trama. Con un cierto tono depresivo, sus temas nadan en la melancolía mostrando su lado más amable y sensual, pero también su carácter más inquietante. Si bien ‘THÖDOL’ es un álbum de escucha fácil, no es menos cierto que en sus entrañas habitan elaborados desarrollos, fruto de la constante experimentación de la banda en los sonidos expansivos.

THE DRY MOUTHS son: Christ O. Rodríguez a la guitarra, sitar y sintetizadores; Víctor Gutiérrez al bajo y Josh Morales a la batería

Producido y grabado por la propia banda en los Desert City Studio de Almería entre los meses de octubre de 2020 y junio de 2021, cuenta con las mezclas de Christ O. Rodríguez y la masterización de Mario G. Alberni. ‘THÖDOL’ está disponible vía Spinda Records,

Abriendo el álbum con sus característicos sonidos atmosféricos, ‘Den-dro sum’ nos sitúa en un escenario ensoñador en el que el horizonte nos muestra el ocaso del día. Un entorno de paz y relajación aparece ante nosotros para gratificar nuestra alma. Sensibilidad y delicados acordes son ejecutados con una pausa balsámica. Los almerienses siguen desarrollando su sonido cinematográfico con notable maestría. Así componen un tema con delicadas melodías y una elegancia superlativa.

Sin salir de ese espacio sonoro, la psicodelia ambiental de ‘Hinaya’ cala en el oyente con pasajes instrumentales llenos de belleza.  Con un trabajo de guitarra evocador del sonido de Colour Haze en su versión más sosegada, este se ve complementado con un sugerente y magnética línea de bajo. Consiguiendo de esta manera presentar un sonido estratificado con el que arrullan al oyente en este tránsito espiritual. Oscuro por momentos, el tema despierta un cierto tono de melancolía, pero su fluidez hace que nos sintamos enganchados a su excitante narrativa. Este sonido expansivo hace de THE DRY MOUTHS una de las bandas nacionales más excitantes del género. Como ya hemos visto en sus anteriores trabajos, la inclinación de la banda por los sonidos del desierto creados por bandas como Yawning Man siguen estando muy presentes en esta nueva entrega. Seis minutos y medio que pasan volando en esa recreación de la soledad de las dunas.

Más delicados e incluso sobre tonos sinfónicos ‘’Kyenay’ se nutre de un sonido envolvente y cálido que amplía el espectro sonoro de la banda, sin renunciar a su esencia. Creando siempre la atmósfera precisa, la música de THE DRY MOUTHS es un relajante natural anti-estrés, como queda patente en esta susurrante y fascinante canción. Un oasis de belleza en la inmensidad de un espacio desértico, el lugar en el que más cómodo se sienten. El tema incluye alguna pincelada post-rock que enriquece este tapiz sonoro envolvente y expansivo.

‘Milam’ aumenta la intensidad respecto a las canciones precedentes. Infinitos desarrollos de guitarra parecen tornarse más pesados en su narrativa. Un relato que no cambia en exceso su fisonomía en los dos minutos y medio que dura el corte.

Estos magos de la música ambiental, nos arropan con sus cálidos pasajes en ‘Dhyana’. Un corte algo más experimental que se nutre de numerosos efectos envolventes entre acordes más empíricos. Su carácter hipnótico parece beber de vientos exóticos para ofrecer un corte más eficiente a pesar ese entorno misterioso en el que se desarrolla. La canción incorpora extrañas voces casi imperceptibles con las que consiguen aportar un tono místico e intrigante.

‘Ngen-dro sum’ golpea con plomizos y cadenciosos riffs de vocación doom, en un cierto cambio en su apacible relato.Haciendo que su sonido se vuelva difuso y turbio incorporan momentos más tenebrosos e inquietantes a su narrativa.

Con elegantes y pausados acordes ‘Chikhai’ utiliza elementos jazz para recrear un espacio de melancolía en una atmosfera gris. Los almerienses dotan a la canción de altas dosis de tristeza en su atmosférico desarrollo. Una especie de descanso que no sé muy bien donde nos llevará, por lo que se convierte casi en un interludio dentro del relato del álbum.

‘Dharmata’ se construye sobre una base de tambores cadentes y una magnética línea de bajo que nos lleva a un entorno difuso y psicotrópico alentado por múltiples efectos envolventes. Repitiendo sus acordes consiguen sumir al oyente en un espacio de misterio con distintas disonancias que se inclinan hacia un cierto sinfonismo.  Un tema oscuro y algo depresivo.

Envueltos en esta atmósfera inquietante, ‘Zhi Tros lha’ recrea silenciosos escenarios en los que nuevamente se pueden percibir los ecos del desierto. Múltiples efectos sobrevuelan por una lenta y suave melodía que vuelve a describir enigmáticos paisajes. Rock del desierto en su versión más atmosférica y ambiental. De nuevo la tristeza alora entre sus agradables y sosegados acordes de sutil psicodelia.

’Chömdyid’ cierra el álbum con un carácter similar a los últimos cortes del álbum. Sonidos ambientales llenos de misterio y con ese carácter arenoso fundido entre sus entrañas. Sinfónico y cadente, el corte parece describir un insondable mundo alejado de lo terrenal.

The Dry Mouths

Spinda Records

Reseña. FUZZ MEADOWS.- ‘Orange sunshine’

Con tan solo un EP previo, el trio australiano FUZZ MEADOWS irrumpe en la escena para mostrar al mundo su buen hacer en el campo de la psicodelia pesada instrumental con su álbum debut ‘ORANGE SUNSHINE’. Con una identidad propia, pero manteniéndose fieles a determinados estándares de la escena psicodélica, nos presenta cuatro largas canciones que surfean entre olas heavy-psych, corrientes post-rock y abismos stoner. Marcados por una narrativa cinematográfica, sus canciones psicodélicas no necesitan voces para seducir al oyente a su particular mundo onírico. Un entorno en el que las fragancias lisérgicas nos aportan agradables aromas con los que consiguen embriagar al oyente, proporcionándole un placentero viaje sonoro. Si tenemos en cuenta que las canciones nacen de horas de intercambio de riffs hasta la madrugada, podrás entender el verdadero espíritu de unas canciones creadas desde la libertad y la improvisación. FUZZ MEADOWS consiguen el equilibrio entre los aterciopelados pasajes ensoñadores y la rugosidad de alguno de sus riffs. Por si esto no fuera suficiente, aportan dosis de elegancia con sus narrativos pasajes post-rock, contrarrestando la firmeza de sus estremecedores golpes de metal, una fuente devastadora de energía en el lado opuesto de la balanza de su suave psicodelia aromatizada.

‘ORANGE SUNSHINE’ está disponible Copper Feast Records

El álbum abre con los tonos trascendentales de ‘You Are The Void’. Un espacio heavy-psych con el que los australianos nos introducen en su particular bosque lisérgico. Riffs con mucho gancho nos empujan a un entorno de vibraciones pesadas en vueltas en nebulosas psicodélicas. La embestida inicial deja paso a susurrantes acordes que nos van guiando por un insondable espacio psicotrópico. El hábitat en el que FUZZ MEADOWS se desenvuelve con suma soltura.  Inmersos ya en su narrativa, nos encontramos pausados acordes que miran de reojo a territorios post-rock. Un terreno fértil en las antípodas y en el que los miembros de la banda se desenvuelven con soltura como ya hemos comprobado en sus trabajos previos con bandas como The Black Heart Death Cult. Ensoñadores pasajes con solos infinitos y una instrumentación tormentosa, que va mutando en su intensidad a lo largo de un tema con espíritu de jam. Un cadente bajo pone la pausa con parsimonioso pero profundos acordes antes de la partida a exóticos lugares sonoros. Siguiendo los esquemas tradicionales del post-rock, el trio flirtea con monumentales desarrollos y con golpes de pesadez Stoner.  

Asentados en esos insondables entornos psicodélicos, ‘Reach’ avanza lentamente por un calmado espacio en el que la psicodelia aromatizada va tejiendo otro fascinante tema.  Tomándose su tiempo para arrancar, la guitarra se desdobla custodiada por briosos tambores. Casi susurrante el tema contiene explosiones de riffs plomizos que golpean rompiendo ese fascinante escenario de calma.  Si bien el tema se desarrolla sobre un espíritu netamente psicodélico, los guiños al post-rock aparecen para enriquecer la canción modulando su sonido. El tema abandona las sutilezas para mostrar un sonido rugoso y lleno de aristas sin perder su espíritu psicotrópico.

‘Orange sunshine’ nos invita a un paseo por el particular mundo onírico deFUZZ MEADOWS. Manteniendo su espíritu sosegado, el tema contiene incrustaciones más virulentas en forma de riffs que golpean con toda su fuerza. En esta mutación, las vibraciones post-rock aparecen para cambiar el rumbo hacia un insoluble espacio sensorial en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por este sugerente viaje a lo desconocido. Un tormentoso y virulento transito que rompe la barrera sensorial para tirar los muros de este gratificante y relajante entorno en el que disfrutar del relax.

Con un sonido más pesado ‘Death echo’ nos saca momentáneamente del trance anterior con fuertes riffs tormentosos. Todo un espejismo inicial, ya que el tema hace descender su intensidad para dejarse llevar por una bacanal de psicodelia pesada con muchas bifurcaciones en el camino. EL trio no se encasilla en los cánones del género, sino que combina con gran acierto pasajes de gruesos sonidos con momentos en los que su música se relaja para abrir al oyente a su particular hábitat. Toda una montaña rusa de emociones en la que los australianos coquetean tanto con el post-rock como con el Stoner. En cualquier caso, tanto en un estilo como el otro, lo hacen con suma habilidad para que el corte tenga continuidad. ‘Benji’ cierra el álbum con catorce minutos de fragante psicodelia expansiva. Con un sonido atmosférico, el constante zumbido del tema nos hace transitar por misteriosos pasajes de psicodelia pesada llenos de belleza. Firme en su base rítmica, pero ensoñador en sus desarrollos instrumentales el tema pasa por distintas fases en su hechizante transitar. Desde momentos silenciosos hasta pasajes de gran monumentalidad, FUZZ MEADOWS va tejiendo sin prisa una canción con muchos alicientes para el oyente. Serpenteando entre meandros coloristas, el tema pasa por abruptos caminos en los que su fuerza intrínseca se abre paso sin miramientos. Pero también dejando paso a fascinantes momentos con los que consiguen atrapar al oyente en un gratificante viaje sensorial.

Fuzz Meadows

Copper Feast Records

Reseña: PERSHAGEN.- ‘Hilma’

La música de PERSHAGEN fluye a través de bosques profundos y picos de altas montañas, música con presencia y nervio que guía al oyente a través de paisajes sonoros hipnóticos y secciones dinámicas. Con un innegable carácter atmosférico, las nueve canciones de su nuevo álbum ‘HILMA’, nacen de la frialdad de ese entorno natural para ofrecernos una fusión de elementos psicodélicos y bellos pasajes post-rock. De esta manera, el cuarteto sueco crea un sonido característico y personal que se ha llegado a denominar ‘Pine forest rock’ (algo así como el rock de los bosques de pinos). Una nueva etiqueta más, que define un sonido que refleja una narrativa cinematográfica a través de suaves melodías y unos acordes que evocan a la naturaleza de los inmensos y solitarios bosques suecos.  Sin duda PERSHAGEN sabe cómo cautivar al oyente con sus canciones, unas canciones que nacen mayormente de la improvisación, y en las que los músicos dejan que su creatividad se ensamble y escoja el camino a seguir. Nacidos con la idea de crear música instrumental que reflejara los meses de invierno de Norrbotten; con los pies en la tierra, frío, hermoso, pero todavía con melancolía, en ‘HILMA’ consiguen que el oyente perciba los acordes de cada canción como el viento que mece las hojas de los solitarios y fríos boscajes de la tundra. Estamos ante un álbum ideal para la meditación y para la introspección, uno de esos trabajos llenos de magia y belleza que cautiva al oyente a la primera escucha. Si buscas riffs pesados y sonidos turbios, este no es tu álbum, pero sin en embargo si te dejas llevar por sus canciones, podrás disfrutar de una hora llena de bellos sonidos ambientales, con un elegante tono psicodélico.

‘HILMA’ está disponible vía Lövely Records

PERShAGEN son: Jimmie Nilsson (guitarra), Theo Stocks (guitarra), Andreas Sahlin (Bajo) y Johan Kalla (Batería).

‘Klangskog’ nos sume en una gratificante y etérea atmósfera en la que bellos acordes fluyen con una vocación cinematográfica. A caballo entre los sonidos desérticos y algunos espacios post-rock, el corte sirve de balsámica introducción para el resto del álbum. Ejecutado con delicadeza, el tema parece susurrarnos.

El tema central del álbum, ‘Hilma’ explora ese espacio onírico a través de elegantes acordes de guitarra acompañado de unos poderosos y cadentes tambores. Combinando un sonido cristalino con algunos riffs difusos, las guitarras se superponen creando un entorno de belleza. La canción se muestra equilibrada entre esos elementos más pesados y la sucesión de desarrollos de guitarra, siempre con un fascinante atractivo para atrapar al oyente en su gratificante melodía.    

Sin salir de ese escenario onírico, ‘Langt bort nära’, en un tono algo más oscuro, sigue deleitándonos con estilizados acordes que van evolucionando hasta cohesionarse en un tema compacto. Bajo tonos de melancolía, La canción fue escrita por el guitarrista Jimmie durante un período en el que estudiaba el lenguaje musical en la música folclórica sueca, especialmente el polskor (un tipo de estilo en la música folclórica sueca). En el tema se perciben algunas veleidades y coqueteos jazz, especialmente en las guitarras, que mantiene su posición en distintos niveles ofreciendo un acogedor entorno para el desarrollo de otra canción de gran belleza.  La banda nos da pistas sobre la canción: ‘Långt borta nära’ ha sido parte del set en vivo de Pershagen desde 2018. La canción fue escrita por el guitarrista de los grupos Jimmie durante un período en el que estudiaba el lenguaje musical en la música folclórica sueca, especialmente el polskor (un tipo de estilo en la música folclórica sueca).El hecho de que la música folclórica haya sido una fuente de inspiración para ‘Långt borta nära’ puede parecer extraño para algunos oídos, pero claramente está ahí. Pero desde la primera versión de la canción ha cambiado de forma y se ha filtrado a través de más fuentes de inspiración. El resultado es una pieza melódica que es más sencilla de lo que se esperaba originalmente”.

‘Alla minns den sista gangen’ bebe de elementos casi folk, para desarrollarse entre elementos acústicos y eléctrico, ejecutados con sutileza. Lentamente el corte evoluciona hacia un espacio más progresivo haciendo que su sonido se engrandezca. Su suave melodía se mantiene en ese espacio instrumental presente en todo el trabajo. Ciertos coqueteos post-rock hacen que el corte tome dos direcciones en su desarrollo. Otro gratificante y melancólico corte ideal para la introspección.

Con más de siete minutos ‘Karelia’ es un espacio para que la banda ejecute su vocación musical mostrando toda su calidad y creatividad. Nuevamente nos encontramos ante una ambientación gris en la que los tonos de melancolía parecen acariciar al oyente para proporcionarle y gratificante estado sensorial. Todo un espacio para la relajación a través de pasajes llenos de belleza. Estamos ante el que posiblemente es el corte más experimental del álbum, esto se percibe en una parte central en la que la canción se desarrolla como si fuera una amen la que los elementos atmosféricos toman un cariz casi espacial.

El catálogo de sonidos atmosféricos prosigue con ‘Ofog i djävvñlens sällskap’. Partiendo de insondables efectos de corte espacial, los teclados comandan su apertura antes deque ritmos hipnóticos nos acechen. Toda una exploración por los oscuros confines del cosmos navegando en un entorno silencioso y en el que se percibe la inmensidad y el vacío. El tema prescinde de los bellos pasajes de guitarra, dejando el protagonismo a los teclados y efectos.

Con un sonido atmosférico más desértico ‘Ekoparken’ nos devuelve la belleza de esa mágica y susurrante guitarra. Con todas las piezas encajando en el puzzle, los suecos nos presentan otro hermoso corte con un poder terapéutico para el oyente. Relajante y envolvente, el tema parece describir el vacío y la soledad, algo que es toda una constante en la gran mayoría de las canciones.  

‘Solen är en trumma’ es una nueva jam psicodélica construida alrededor de una base atmosférica de bajo y batería, y decorado con los coloridos sonidos de la guitarra, adornados con un sutil sonido de órgano. El tema mantiene la esencia que encontramos en el resto de canciones del álbum. En la canción los cuatro músicos dejan que su música fluya y escoja libremente la dirección por la que transitará. La banda comenta sobre la canción: ‘Es como sentarse en el asiento del conductor de un automóvil en medio de la nada: está controlando y conduciendo, pero al mismo tiempo es un pasajero en un viaje a un lugar en el que nunca ha estado».

‘Archangelsk’ cierra el álbum con los habituales sonidos atmosféricos de la banda a lo largo de cinco minutos relajantes. Poniendo banda sonora al silencio de esos espacios vacíos de las profundidades de los bosques suecos.

PERSHAGEN

Lövely

Reseña: WYATT E.- ‘āl bēlūti dārû’

En mi primera incursión en el sonido de los belgas WYATT E. me encuentro gratamente sorprendido. ‘ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ es un agujero negro creado por dos largos temas de 18 minutos cada uno, en los que la espiritualidad oriental invade nuestros sentidos en un gratificante y aturdidor transito a una dimensión desconocida. Todo un espacio meditativo con olor a incienso, creado con gran maestría para lograr atraer al oyente a su fascinante y misteriosa narrativa. ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ nos sume en un ritual inmersivo en el que la psicodelia y la mística ambientación espacial nos invitan a un viaje astral a gratificantes escenarios de gran exotismo. Bellas fragancias, efectos envolventes y toda una liturgia psicodélica completan este ecléctico álbum con el propósito de que nos sintamos partícipes de una narrativa cinematográfica, magníficamente construida. No estamos ante un álbum para todos los públicos, ya que la complejidad de su sonido, hace que solo los iniciados perciban la grandiosidad de sus composiciones a la primera escucha. Es importante la predisposición del oyente para disfrutar de este mágico espacio meditativo. Estos visionarios del drone oriental y del post-rock, nos entregan la banda sonora hipnótica de una peregrinación al imperio neo-babilónico que conduce a dioses antiguos, ciudades olvidadas y civilizaciones perdidas. Envuelto en misterio, su segundo álbum ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ («la ciudad eterna» en acadio) es un viaje envolvente que combina paisajes sonoros cargados de efectos y monotonía con instrumentos tradicionales de Medio Oriente. La composición del álbum resulta de un desafiante uso de técnicas e instrumentos nunca utilizados por la banda: saxofones, Saz, uso inusual de voces, efectos y percusiones. Se grabaron 2 kits de batería simultáneamente durante la mayor parte del álbum para crear una especie de vibración desordenada proveniente de una gran multitud. Su sentido de la narración además de la magnífica producción de Billy Anderson (Sleep, Om, Melvins), lo convierte en un disco instrumental esencial para los fanáticos de la música instrumental con visión de futuro.

‘ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ está disponible vía ‘Stolen Body Records.

Los drones gestan la apertura de ‘Mušhuššu’ (nombre del animal sagrado de Marduk) crean un lento génesis en el que es difícil adivinar que senda llevará la canción. En una densa atmosfera psicodélica los acordes e instrumentos van apareciendo lentamente en escena. Con exóticas vibraciones orientales se gesta una canción llena de un inquietante misterio. Su atmosférico sonido bebe de la inagotable fuente de la psicodelia para crean un espacio de gran misticismo. Efectos y percusiones no tiene ninguna prisa en ensamblar su sonido, de hecho, la banda va incorporando distintos elementos que van dando brillo a este hipnótico corte. EL sonido del saxo, así como de los instrumentos tradicionales suponen todo un chakra sonoro que rápidamente penetra en la sensibilidad del oyente. Uno de esos temas que de va atrapando con su cautivador hechizo sonoro. Místico y rebosante de una inquietante espiritualidad su sonido se modula de una forma casi imperceptible para el oyente, lo que hace que cuando nos damos cuenta, hemos pasado a una nueva dimensión sonora. Siempre susurrante y nebuloso, el corte proporciona un gratificante un efecto narcótico con sus sutiles reverberaciones psicodélicas. El corte retoma los acordes orientales en su parte final, tras un tortuoso tránsito por nebulosas envolventes. Una pista bien equilibrada impulsada por un ritmo de bajo y con Y. Tönnes en el saxofón,

Al igual que el tema anterior, Šarru Rabu’ . («El Gran Rey») mantiene el estilo mostrado en el corte anterior. Una marcha militar mostrando lo mejor de la banda en términos de construir lentamente capas hasta el clímax y comenzar de nuevo hasta la explosión sónica final. Vibraciones orientales a través de instrumentos tradicionales se fusionan con una capa de psicodelia magnética. Con un tono mas espacial en esta ocasión, los drones revolotean por nuestra cabeza proporcionando ese zumbido cautivador omnipresente en todo el álbum. La banda crea un insondable espacio que conjuga lo inquietante con la belleza de sus tenues melodías. Un entorno espiritual y meditativo que se reactiva con un ritmo que evoluciona en su intensidad haciéndonos pasar a una nueva dimensión. La grandeza de la composición reside en la capacidad de modular el sonido haciendo que todo cambie a nuestro alrededor sigilosamente. La conjunción de efectos y drones se vuelve mas grandilocuente si cabe, algo que forma parte de la esencia de esta particular apuesta sonora. Incidiendo en ese espacio psicodélico, extrañas locuciones se unen a este particular ritual inmersivo. El tema se diluye en la inmensidad del cosmos dejándonos con ganas de más.

Wyatt E.

Stolen Body Records