Reseña: KING BUFFALO.- ‘The Burden of Restlessness’

A estas alturas nadie puede dudar de lo que son capaces KING BUFFALO. Una banda que se ha labrado su reputación a base de buenos álbumes y de fantásticos shows en vivo. Hace unos meses, los de Rochester nos anunciaban que, ante la imposibilidad de actuar en directo por las restricciones de la pandemia, publicarían en este año 2.021 tres álbumes. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ es la primera de esas tres entregas, y…. joder!, ¡no se podía empezar de mejor forma!. Dentro de la escena heavy-psych, pocas bandas han conectado con el público como KING BUFFALO, y con este nuevo trabajo seguirán ampliado su corte de seguidores. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ es seguramente su álbum más oscuro y pesado hasta la fecha. Si a su contrastada habilidad para crear atmósferas heavy-psych, unimos sus aterciopeladas melodías shoegaze, y una sucesión de ritmos hipnóticos de vocación kraut, junto a sus arrancadas pesadas en vena Stoner, la tormenta perfecta está servida. Logrando transmitir al oyente sus demonios internos, el trio, con un sonido cristalino hace que sus canciones por momentos se recuesten en vibraciones de metal progresivo; este es uno de los alicientes que KING BUFFALO nos ofrece en su nuevo álbum. Un sonido férreo que golpea nuestras neuronas con ritmos milimétricos nos seduce irremisiblemente. Nada aquí parece estar dejado al azar, desde los desgarradores y atormentados registros vocales, a los chamánicos pasajes de su narrativa. Por momentos aturdidores, los de Rochester lo han vuelto a hacer. Si alguno de sus trabajos previos ha sido catalogado por algunos como pequeñas obras maestras, en este nuevo álbum, volverán a recibir ese calificativo. Sin anquilosarse en un sonido único, exploran territorios hasta ahora poco transitados para ellos; esto no significa que KING BUFFALO haya renunciado a su esencia, sino que, precisamente siendo fieles a sí mismos, consiguen ampliar se espectro sonoro con maestría. La frustración a veces nos hunde, y en otras ocasiones nos hace mas fuertes, haciendo que saquemos nuestra rabia, y eso precisamente es lo que este álbum significa, una vía de escape a estos tiempos convulsos que estamos viviendo. Los rangos de frecuencia usados, prescindiendo del abuso de los sintetizadores, son como ronroneos de gatos, lo que hace que los mismos, tengan un efecto calmante para el oyente. Sus reverberaciones y ecos siguen siendo importantes para crear ese sonido espacial tan característico en KING BUFFALO, un sonido que trasmite serenidad, comprensión y paz. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ nos abre un nuevo horizonte en el sonido de una gran banda, solo nos queda esperar a la llegada del resto de su trilogía, pero mientras tanto, disfruta de este mágico y hechizante álbum, un trabajo que perdurará en el tiempo.

‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ está disponible vía Stickman Records.

KING BUFFALO son: Sean McVay, (voz, guitarra y sintetizador),  Scott Donalson (batería y percusión) Dan Reynolds (bajo y sintetizador) .

‘Burning’ nos introduce de inmediato en la particular espiral psicodélica de los de Rochester. Incisivos tambores y golpeos de guitarra con tonos hipnóticos van construyendo un tema que borbotea manteniendo una línea continua.  La cálida voz de Sean cambia ligeramente el rumbo del tema. Aquí el magnetismo del bajo toma un papel principal antes de que todo se alborote. Con una mayor pesadez la canción no pierde su vocación psicodélica. La atmósfera futurista del tema contrasta con los ásperos sonidos que el trio ofrece. Guitarras rugosas y gran una pesadez se mestizan con la vocación pseudo-espacial de una canción casi futurista. Un aturdidor corte que golpea con fuerza sin perder un ápice de magnetismo.

Con un sonido más difuso ‘Hebetation’ mantiene los ritmos vibrantes. El tema conjuga el sonido KING BUFFALO a la perfección. Melodías shoegaze y los ganchos lisérgicos habituales crean un tema colorista. Elevaciones de intensidad y sin perder su carácter hipnótico los sintetizadores crean una atmósfera ensoñadora en la que la psicodelia gravita entre el magnetismo de la base rítmica. La aterciopelada voz hace el resto entre crujientes notas que mantiene la tensión. Ondulando entre mesetas más suaves y torbellinos de fuzz intoxicante el corte se eleva majestuoso con esa psicodelia característica de la banda. Pasajes heavy psych se colorean con la incisiva guitarra en una constante oscilación de ritmos modernistas.

Partiendo de una atmósfera casi espacial, ‘Locus’ gravita entre tonos casi kraut en un susurrante trance sonoro. Suave y aterciopelado, sus melodías vocales nos susurran describiendo insondables espacios cósmicos. Mostrando su lado más suave, KING BUFFALO va construyendo otro tema lleno de magnetismo entre desarrollos de sintetizadores para explotar en una deflagración más pesada sin perder su aura sideral.  Con la habilidad para envolver al oyente con sus suaves melodías sus psicotrópicos pasajes nos van describiendo un espacio cósmico en el que la psicodelia encuentra su lugar.  Un atrayente tema que mantiene todo su poder de seducción y que nos ofrece buenos solos de guitarra acompañando a sus letárgicos ritmos. Siempre dinámico, la atmósfera cósmica persiste en su particular odisea sónica. El resultado son seis minutos versátiles de psicodelia de tinte espacial.

Con un carácter más freak, ‘Silverfish’, camina pausado con un aire vacilón. Repitiendo sus acordes en una especie de trance místico de corte futurista, los sintetizadores crean un manto cósmico para arropar las calmadas melodías. Todo un espejismo que gira súbitamente para golpearnos con crujientes riffs de vocación metal y voces atormentadas.

Nuevamente tomando ritmos repetitivos ‘Griffter’ nos sume en una atmósfera robótica entre pinceladas de psicodelia cósmica. El sueño letárgico de los de Rochester se desarrolla entre sintetizadores y rasgueos de guitarra que van evolucionando sin prisa. Chamánicos y psicotrópicos, el trío imprime fuerza al tema con contundentes y rugosos riffs elevando su sonido sobre la cadente base rítmica. Aquí se refleja la faceta más stoner de los de Rochester. Entre un vendaval de riffs difusos el tema cambia su aspecto con un sonido mucho más pesado. Con la guitarra de Sean desangrándose en largos solos la canción se sumerge en aguas heavy-psych con un torrente de crudos pasajes.

‘The knocks’ nace con la batería contenida y con pegadizos ecos de sonidos futuristas. Retomando la melodía, crean acolchados pasajes en un mundo ensoñador. Su flotante sonido consigue contagiar un clima apacible y catártico en el que los elementos psicodélicos hacen acto de presencia. Imprimiendo pesadez a la canción, el sonido se engrande sin perder su vocación psicotrópica. La conjunción de los elementos pesados con el hipnotismo de los ritmos crea una espiral sónica que sube y baja entre turbias vibraciones que se repiten. Sin llegar al colapso, el corte ondula ofreciendo pasajes de vocación progresiva en una atmósfera más espacial. Aquí la guitarra nos regala solos virtuosos sin alterar el espíritu del tema.

El álbum cierra con ‘Loam’, un tema en el que la psicodelia nos narcotiza entre efectos envolventes y ritmos kraut. Un nuevo espacio para desarrollas todo su encanto sobre melodías algodonadas y una colorista atmósfera lisérgica que refleja a la banda en todo su esplendor. Hechizantes y suaves, KING BUFFALO usa los sintetizadores para adornar sus bellos y magnéticos desarrollos. Con potentes riffs consiguen que el tema se muestre esplendoroso y lleno de magnetismo. Siempre sin pausa, su sonido va mutando, explorando distintas vibraciones que van desde la psicodelia, lo progresivo, el stoner y lo espacial. El resultado es apoteósico. Casi nueve minutos que por sí mismos hacen que este nuevo álbum merezca la pena.  

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Stickman Records

Reseña: VOKONIS.- ‘Odyssey’

El trio sueco VOKONIS da un paso al frente con su cuarto álbum ‘ODYSSEY’ como culminación de la evolución de una banda nacida de la escena Stoner-doom metal, para ofrecer su álbum más ambicioso hasta el momento. Las cuidadas canciones se sumergen en elaboradas canciones progresivas, algo que cada vez vemos con más frecuencia en bandas de la escena pesada. Sus cristalinas voces amortiguan los arrebatos de su contundente sonido de metal y sus rabiosas voces guturales. Si bien las texturas de las composiciones son ricas en matices, sus melodiosos pasajes vocales es uno de los grandes alicientes de un álbum notable y solvente. Un álbum para una nueva década que cuenta con la presencia de Per Wiberg como invitado. Su solvencia en bandas como Opeth, Spiritual Beggars o Kamchatka esta fuera de toda duda, y su talento hace que los temas de ‘ODYSSEY’ se ven beneficiados. Con el objetivo establecido de expandir aún más el panorama progresivo de su música, VOKONIS diseñó grabaciones que son más dinámicamente diversas y con más visión de futuro que nunca. Con influencias progresivas tangibles combinadas con coros destacados, las 6 pistas de ‘ODYSSEY’ exploran aún más el sonido que VOKONIS introdujo en su álbum ‘Grasping Time’ de 2019. Las limpias líneas vocales de Jonte se mezclan eficazmente con el ladrido agresivo de Simon, creando toneladas de profundidad gutural. El sonido cambia de la psicodelia de ensueño a la pesadez del sludge que derrite la confusión. Las nuevas pistas están respaldadas por los patrones rítmicos proporcionados por el nuevo baterista de la banda, Peter Ottosson, quien, desde su llegada a principios de 2019, ha demostrado ser una bujía de inspiración para la banda. Esta claro que el trio ha conseguido el objetivo, un álbum pesado sobresaliente que cuenta con constantes giros en los que conviven, tanto suaves pasajes contemplativos, como la virulencia de sus riffs de puro metal. De esta manera consiguen enganchar al oyente a su dinámica narrativa hacia esos nuevos territorios progresivos por los que el álbum se siente nítidamente seducido sin olvidarse de la crudeza de sus comienzos. Una conjunción que resulta perfecta acompañada de sus bellas melodías y juegos corales.

VOKONIS está aquí para aturdirnos con su furiosa vibra de doom y pasajes melódicos. Empapado en una distorsión explosiva, melódica y amenazante. Ahora florece con fuerza la bestia progresiva que han mantenido desde 2015. Con un estilo que va desde riffs pesados, capas de fuzz que derriten la cara y voces arenosas y aulladores, hasta paisajes sonoros absolutamente limpios y de ensueño, su objetivo es sumergirte por completo en su composición. Mientras comparte un viaje psicodélico y emocionante, demuestran su versatilidad manejándose bien en el espectro que va desde el doom al rock progresivo.

ODYSSEY’ fue grabado en Studio Soundport, Suecia, por Mikael Andersson masterizado por Magnus Lindberg. El fascinante arte del álbum y sus singles fueron realizados por Kyrre Bjurling; y está disponible vía The Sign Records.

Sin contemplaciones ‘Rebellion’ golpea sin contemplaciones con contundentes riffs pesados. Las melodías vocales se yuxtaponen a la fuerza de una banda que consigue crean un espacio melódico entre elementos progresivos y una voz gritona llena de garra. Los coros suavizan las embestidas de una banda potente creando un tema dual. Desgarradores momentos de metal conviven con sus melodiosos pasajes de inclinación progresiva para ofrecer un tema arrollador con guiños sludge.

Tras el shock del tema de apertura ‘Odyssey’ el tema que da nombre al álbum nos lleva en volandas por espacios de metal progresivo.  La solide de la canción y los cuidados detalles nos ofrecen muestras de la evolución que la banda ha tenido desde su nacimiento. Complejos desarrollos de fácil digestión para el oyente inciden en la exploración de los sonidos progresivos presente en todo el álbum. VOKONIS es una banda pesada, pero también es una banda que cuida sus canciones para ofrecer atmósferas relajantes en las que los teclados toman el protagonismo en un viaje en el que el colorido psicodélico está presente. Suavizando su rudo sonido, la canción refleja el estado de forma de una banda que sabe crean la ambientación perfecta para el desarrollo de sus canciones sin que ello signifique perder un ápice de fuerza. Recordándome de alguna manera el camino iniciado por ELDER en sus últimos trabajos, aquí VOKONIS se muestran solventes y efectivos. Una poderosa base rítmica, buenos teclados envolventes y efectivos solos conforman una canción sobresaliente.

‘Blackened wings’ parte mostrándose como en un tema áspero y pesado en línea Mastodon. Sus voces guturales y sonido a puro metal en la primera parte contrastan con pasajes más melodiosos en los que los genes de metal se transforman en un espacio de progresivo al alcance solo de los mejores.  La agresividad del comienzo evoluciona a un sonido en el que se pulen los detalles con esas voces limpias presentes en todo el álbum para cambiar su aspecto y desarrollarse en una atmósfera más placentera y trabajada.

Con hipnóticos riffs y desgarradores pasajes vocales ‘Azure’ ofrece un sonido rugoso, pero los suecos saben sacar de la chistera trucos que hacen que la canción oscile entre buenas melodías progresivas bajo el ritmo de unos poderosos tambores. Enrevesados pasajes que ondulan constantemente dejando espacio a la garra, pero también ofreciendo sonidos balsámicos en los que los sonidos progresivos se hacen su hueco recuperando vibraciones más propias del siglo pasado.

En tonos épicos ‘Hollow Waters’ parece prescindir de la agresividad para ofrecer una nueva vía en el sonido de VOKONIS. Entre efluvios psico-progresivos, los teclados y la guitarra van de la mano. Delicadas melodías sirven de contrapunto a los ramalazos de metal que la canción contiene. Una montaña rusa que proporciona momentos de intensidad, pero también deja espacio a la belleza de unos pasajes instrumentales más propios de un mundo de ensueño. Puede que estemos ante la mejor canción de todo el álbum. Aquí los suecos nos ofrecen los suficientes alicientes para sentirnos gratificados de la exploración de este soberbio álbum. La capacidad para jugar con las voces es algo de lo que muchas bandas pesadas carecen, y aquí, es todo un aval, para poder construir una canción el la que la belleza supera a la fuerza. El resultado de un gran trabajo compositivo en el que los matices están cuidados al detalle dejando atrás los sonidos doom de sus inicios.

El álbum cierra con los casi trece minutos de ‘Through the Depth’.  Instalados en los sonidos progresivos el tema parte de suaves pasajes que se elevan con fantásticas voces aumentando la intensidad y pesadez. Dinámico, pero sin estridencias los ecos psicodélicos se unen a la fiesta progresiva en un escenario en el que la banda decide interpretar transmitiendo sentimientos. Épico por momentos, los tambores golpean con fuerza entre conseguidos tonos vocales en una combinación elaborada que vuelve a dejar patente que la banda se ha tomado la composición en serio. Sus ganchos vocales dominan la escena usando las voces guturales ocasionalmente lo que resulta completamente efectivo.

‘Through the depth’ es el tema en la que la belleza de sus pasajes de psicodélicos adquiere un protagonismo no visto en las canciones anteriores. Su larga duración sirve para que los suecos envuelvan la canción en múltiples texturas con gran brillantez.  Las guitarras se arremolinan acompañadas de sutiles y comedidos pasajes de teclados que dan cuerpo y belleza a este maravilloso corte en el que la banda se olvida de la pesadez doom. Por si solo, el corte hace que este brillante álbum merezca la pena.

VOKONIS

The Sign Records

Premiere: SLAVEDOWN ‘The enemy inside’ y track by track

Los gerundenses SLAVEDOWN publican su segundo álbum ‘THE ENEMY INSIDE’ vía La Familia Revolución. Desde Denpafuzz tenemos el honor de ofreceros en exclusiva la escucha del álbum antes de su publicación en el día de mañana, así como el ‘track by track’ en el que cada miembro de la banda nos comenta cada canción de este trallazo que es ‘THE ENEMY INSIDE’ un álbum que golpeará traseros.

Tres años después de su alabado álbum debut, vuelven a la carga con las pilas cargadas. Ofreciendo buenas dosis de crudo hard-rock y una tormenta de riffs Stoner-metal. Así lo atesoran temas como ‘S.I.R. (Slave i remain)’, seguramente la mejor manera de abrir un álbum, directo a la yugular o ‘Come and see the Monster rise’ en los que las reminiscencias del heavy metal se conjugan con los dictados Stoner. Los ecos sureños aparecen en canciones como ‘You can’t have it anymore’ con sus crujientes riffs o la aplastante ‘Deliver us from evil’ en la que el legado del hard-rock más primitivo se amasa con estribillos pegadizos. Entre esta avalancha de fuerza, y tras coqueteos thrash como ‘Posion as cure’ encontramos pistas más sosegados como ‘Sharing the cross’ en el que los gerundenses parecen sentirse seducidos por el legado de The Doors en una particular visión hard-rockera con tonos épicos. En definitiva, ‘THE ENEMY INSIDE’ es un trabajo sólido, crudo y contundente, que sorprenderá a aquellos que todavía no saben como se las gastan estos chicos.

La banda nos repasa tema a tema el contenido de ‘THE ENENY INSIDE’, un álbum llamado a hacer correr ríos de tinta por su carácter primitivo, pesado y troglodita, pero también por su buena producción y versatilidad. Un trabajo en el que el hard & heavy coquetea con el Stoner y el metal de una forma solvente y concluyente.

TRACK BY TRACK:

S.I.R. (Slave I Remain)

Corso: Un viaje catártico por el largo y tortuoso camino de la vida. Sin arrepentimiento.
Runo: Una locomotora sonora. Es directo y contundente. Es la “sonidificación” de la rabia y su catarsis.
Villano: Riff poderoso, cajas a negras y gritos de dolor, no le puedes pedir más a un inicio de disco.
Gere: S.I.R. es un claro ejemplo del trabajo a cuatro manos en Slavedown, se compuso en una hora, a partir de un riff con tintes clásicos. Cada uno puso en este tema una parte de cerebro y nueve partes de corazón. Cogió forma mientras lo tocábamos, alimentándonos de la misma energía que estábamos generando. Es una declaración de guerra a las clases altas, pero sin complejos, desde una posición de poder.

Come and see the monster rise’

Corso: La incomprensión del ser humano hacia lo diferente, lo extraño. Un grito en el vacío.
Runo: Un tema que suena gigante, precisamente como un monstruo. El peso de las guitarras con el paso firme de bajo y batería hacen que el rugir de la bestia sea glorioso.
Villano: ‘Come and see the Monster rise’ es una aria barroca bañada en melancolía.
Gere: Esta pieza es un vals, un tres por cuatro si nos ponemos exquisitos con la nomenclatura musical. Rabia y tristeza a partes iguales, como cuando te sientes parte de una causa perdida pero no puedes parar de avanzar. En un mundo justo, con esta canción nos habríamos garantizado una pensión a base de royalties, pero eso es otra causa perdida.

‘Not to fall back again’

Corso: La no-rendicion. La lucha por tus ideales hasta el final. Una patada en los cojones al destino.
Runo: Probablemente el shuffle con más mala leche de la historia reciente del Rock.
Villano: Toneladas de actitud de una banda de barrio para enfrentar un mundo hostil.
Gere: Seguramente la manera apropiada de escuchar este tema sea atado a una silla, mientras un policía de la secreta te muele a palos.

You can’t have it anymore’

Corso: La frustración por el rechazo. El nacimiento de la ira, el odio y el rencor.
Runo: Para mi es la demostración empírica de que hay groove en el rock más allá del alcohol y la mala leche, que ya molan
Villano: ¿Quién le pone un efecto flanger a la batería en el año 2021? Slavedown.
Gere: Uno de mis favoritos, pasa del groove enfermizo a la NWOBHM sin despeinarse y se va por donde ha venido, pero dejando poso. Si queréis aflojar un tornillo que se os resiste, acercadlo al altavoz mientras suena la intro. Este bajo con fuzz está diseñado para poner a prueba cualquier estructura industrial.

Poison as cure’

Corso: Un canto al hedonismo. Una mirada al abismo. Una cura demencial para la supervivencia diaria.
Runo: Hemos probado de encajar el filo del Thrash en nuestra movida. No solo creo que lo hemos logrado sino que nos hemos pasado de vueltas, y no, no lo digo como algo malo.
Villano: Rápido, Sucio y atemporal.
Gere: Empezó como un tema influenciado por el Thrash de los 80s y acabó siendo una de las piezas más locas del disco, la parte central y el solo son demenciales. La más rápida sin duda, cojonuda para arrancar la cara B de esta obra.

Deliver us from evil’

Corso: Una alegoría sobre el sentimiento de pertenecer a algo y protegerlo con pasión.
Runo: Si Slavedown fuera una religión, este tema sería su plegaria. Sonidos agresivos con decisión para acompañar la voz de Corso. Para que difunda el mensaje.
Villano: Un buen ejemplo de como Slavedown hace un buen cocktail con las influencias de cuatro degenerados. ¿Qué puede ir mal?
Gere: Que se vayan poniendo en fila india nuestras influencias clásicas, que les vamos a dar el tratamiento Slavedown… A estas alturas del trabajo ya te has dado cuenta de que no hacemos ni guiños ni concesiones, aunque sintamos el más absoluto de los respetos por todas las bandas que forman nuestro imaginario.

‘Sharing the cross’

Corso: Un acercamiento al miedo. Un abrazo a la soledad y al dolor. El principio del fin.
Runo: Es nuestra faceta más progresiva y psicodélica. Intrigante, fría e incómoda. Crea una atmósfera tan oscura como el propio ente que es Slavedown.
Villano: Una nana diabólica.
Gere: Esta banda es un cocktail de melomanía, y este tema un viaje a sonidos menos presentes en la mezcla, pero igualmente importantes. Toda la densidad de estas atmósferas se consiguió tocando las guitarras con un E-Bow, un artilugio que excita las cuerdas mediante electromagnetismo sin tener que rascarlas. Imposible escribir un tema así si el LSD no ha tenido peso en tu camino vital.

‘Forgiveness’

Corso: La redención final. La búsqueda del perdón imposible. Un lamento sobre la pérdida.
Runo: Para mi un himno. La instrumentación es la plataforma ideal para los puños en alto de muchas voces proclamando su estribillo.
Villano: Este tema es el grito animal de la banda abriéndose paso.
Gere: Queríamos acabar el disco con un tema que dejara con ganas de más… Este es perfecto, si no tarareas el estribillo mientras le vuelves a dar la vuelta al disco deberías ir al endocrino.

En su edición física, el disco se puede encontrar en tres formatos:

EDICIÓN BLACK VINYL 
EDICIÓN BLACK VINYL + CD
EDICIÓN DELUXE LIMITADA A 100 COPIAS, WHITE VINYL  + CD

Slavedown

La Familia Revolución

Reseña: CLOUDS TASTE SATANIC.- ‘Cloud Covered’

Como nos venían anunciando en las últimas semanas, el cuarteto instrumental post-doom CLOUDS TASTE SATANIC regresa con su séptimo álbum de larga duración, ‘CLOUD COVERED‘ vía Kinda Like Music . El nuevo disco presenta versiones de canciones que han tenido una profunda influencia en la banda pero que no son necesariamente del género Metal/Doom al que nos tienen acostumbrados, pero lo cierto, es que en este álbum adquieren una nueva dimensión. Puede parecer atrevido incluir en un mismo álbum versiones de músicos y bandas tan dispares como Elton John, Nirvana, Pink Floyd, Cheap Trick, Flaming Lips, Black Sabbath, Bachman Turner Overdrive o The Pixies, pero CLOUDS TASTE SATANIC, lo hacen sin ningún pudor y el resultado es sencillamente sobresaliente. Sabemos ya como se las gastan los neoyorquinos, una banda que en sus comienzos exploraban los sonidos doom dándoles un toque especial y que en cada trabajo se nota su evolución y madurez, elaborando más cada canción. A veces no es fácil llegar al público con álbumes instrumentales, pero estos chicos saben perfectamente como hacerlo, y ‘CLOUD COVERED‘ es una prueba irrefutable de ello.   
 
Algunas partes del álbum se vieron en The Satanic Singles Series’, que lanzó su primera de cuatro partes el 6 de noviembre de 2020, con ‘Funeral For A Friend’ Also Sprach Zarathustra. Se lanzaron tres sencillos más en diciembre, enero y febrero, lo que condujo al álbum de larga duración ‘CLOUD COVERED’, que tiene dos canciones adicionales que no se publicaron en la serie. 

CLOUD TASTE SATANIC nació en Brooklyn, Nueva York en 2013. Estos instrumentistas de Post-Doom se han ganado una reputación constante como una de las pocas bandas underground realmente geniales con riffs DIY que tocan en la actualidad. Desarrollando paciente y deliberadamente un sonido único que fusiona Stoner Rock dominado por riffs con Heavy Doom, su show en vivo es una exhibición atmosférica multisensorial, que ofrece una verdadera experiencia y un compañero para sus álbumes.

En 2014, la banda lanzó su álbum debut, ‘To Sleep Beyond the Earth‘. El debut, junto con el segundo álbum ‘Your Doom Has Come (2015), el tercer álbum ‘Dawn of the Satanic Age (2016), el cuarto álbum  The Glitter of Infinite Hell (2017) y sus lanzamientos más recientes ‘Evil Eye‘ y ‘Second Sight‘ (ambos en 2019) cosechando grandes elogios en los medios especializados. La banda celebró su quinto aniversario en 2018 con el lanzamiento de ‘In Search of Heavy‘ , una caja de cuatro CD de su discografía completa de 2014-2018. 

El álbum abre con ‘Funeral for a friend’ canción original de Elton John que en su formato original transitaba por una senda sinfónica con melodías pegadizas, pero también con una cierta inclinación rock. Los neoyorkinos la remozan hasta hacer que la épica se adueñe de un tema en el que las guitarras se incrustan en sus pasajes progresivos. Aportando pinceladas de metal consiguen crear un tema poderoso pero lleno de magia que no pierde su esencia original.

Tras ese primer impacto, el legado Sabbath aparece con su particular versión de ‘Behind The Wall Of Sleep.’ Todo un clásico del proto-metal en el que prescinden de las voces (como en todos sus temas) y con una densa instrumentación reactualizan su sonido con un magnífico trabajo de bajo y de guitarras asesinas. Sin duda un magnífico homenaje a una banda referente para la mayoría de las bandas de la escena pesada.

Pero si hay temas realmente impactantes en este álbum, ‘If you leave me now’ el clásico de CHICAGO, es uno de ellos. Un sonido pesado y un trabajo de guitarra sobresaliente da cuerpo a un tema que en su versión original es una bella balada y que a quí cobra una dimensión superlativa. Posiblemente la mejor forma de hacer llegar una canción clásica a una horda de fans que jamás su hubieran atrevido a explorar la versión original. Excelsa, gruesa pero sencillamente maravillosa. Los desarrollos de guitarra mantienen la esencia entre una atmósfera ciertamente inconmensurable.

Otra banda referente para las nuevas generaciones es Nirvana, y aquí también tienen su particular recuerdo con ‘Blew’, seguramente uno de los buques insignia de su álbum ‘Bleach’. Multiplicando la pesadez de su sonido con crujientes riffs y convirtiéndola en una canción doom con un resultado fascinante.

Otra balada, en esta ocasión de The Flaming Lips, se trasviste de pasajes post-doom creando una atmósfera mágica con momentos más propios de los dictados post-rock. Así ‘Sleeping ob the roof’ cambia su aspecto para desarrollarse en un espacio catártico con incrustaciones psicodélicas.

Con una narrativa de oscura ciencia ficción ‘Also Sprach Zarathustra’ se convierte en un tema apocalíptico.

Otro clásico del hard-rock de los 70’s son los canadienses Bachman Turner Overdrive. En esta ocasión unen sus temas ‘Not Fragile/Free Wheelin‘. Absolutamente contundente y con un sonido contemporáneo las vibraciones doom se conjugan con el espíritu hard rock. Sin duda un gran homenaje a una banda que debió de tener un mayor reconocimiento del que realmente la historia del rock le ha dado. La conjunción del poderoso sonido del bajo con las guitarras asesinas hace que el resultado sea brillante.

‘Cecilia Ann’ es un tema del que personalmente guardo un grato recuerdo de juventud. The Pixies, sin ser una de mis bandas favoritas, con su álbum ‘Bossanova’ me cautivaron en su momento. La curiosa combinación de un tema instrumental con otro lleno de garra y fuerza como es ‘Rock music’ hace que el resultado sea notable. Adaptándolo a su particular sonido oscuro, consiguen que el tema sea reconocible en esta particular versión. Una primera parte doomy y atmosférica que refleja la esencia de CTS, y una segunda parte explosiva, pesada, pero a su vez, delicada.

Resulta curioso que sea ‘Auf Wiedersehen’ el tema elegido para versionar a una banda como Cheap Trick, otros que parecen olvidados para las nuevas generaciones pero que en sus tiempos construyeron muchas canciones-himnos. Ésta puede que no sea su canción más representativa, pero, ¿Por qué no?. Sin duda aquí cualquier parecido con la original parece no estar demasiado cercano. Travestida de potentes y crujientes riffs, el tema parte con una apertura pesada para ir adaptándose a los riff pegadizos de la original en una versión cruda y muy plomiza que posiblemente adolece de esos estribillos pegadizos, pero que aun así, mantiene la esencia de sus armonías contagiosas.

Este repaso a las influencias de CLOUDS TASTE SATANIC, cierra por todo lo alto con dos clásicos de Pink Floyd unidos en solo tema. ‘In The Flesh?‘/‘One Of These Days’. Dos canciones distintas de dos álbumes completamente diferentes como son ‘Meddle’ y ‘The Wall’. Esta versión es bastante fiel al original en su primera parte, es posible que riffs tan reconocibles como los que contiene ‘In The Flesh’ hagan que sea difícil separarse del original. Dos minutos de apoteósica introducción para sumergirse en un espacio psico-espacial como el que nos propone ‘One of this days’. Aquí la bacanal de guitarras explota a lo ancho del cosmos para ofrecer al oyente un auténtico big-bang sonoro de dimensiones cósmicas. El resultado es apoteósico.

CLOUDS TASTE SATANIC son:
Steve ScavuzzoGuitarra
Rob HalsteadBajo
Greg AcamporaBatería
Brian BauhsGuitarra

https: // cloudstastesatanic. bandcamp.com/
https://www.facebook.com/ CloudsTasteSatanic /
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https://open.spotify.com/ artista / 5QidF8yXlvTyGkDy24JImY
https://www.youtube.com/ channel / UCvVu8mcXrE2eVjq_ ApcGBmw