Reseña: TEMPLE FANG.- ‘Jerusalem​/​The Bridge’

A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. Con su nuevo EP ‘JERUSALEM/THE BRIDGE’ lo corroboran una vez más. Si durante el último año TEMPLE FANG han sido una de las bandas que mas he visto, y que mas me han aportado, ahora vuelven a enamorarme con estas dos bellas canciones que llevan su seña de identidad grabada a fuego. Los holandeses son una de las mejores bandas del momento para embarcar con sus canciones a sus fieles en un siempre, gratificante viaje. Teniendo en todo momento presente que para ellos, lo sagrado es la música y su momento. Tras la entrada de su batería Egon el año pasado, decidieron continuar mirando hacia adelante en busca de nuevos caminos para expandir su creatividad musical. No anclándose en temas hechos, sus jams fluyen como el agua de un arroyo en primavera ladera abajo. Un flujo constante que se robustece con hipnóticos ritmos de vocación kraut, un espíritu espacial, y toneladas de psicotrópicos emanando de cada nota, de cada acorde, de esa maravillosa dupla de guitarras. Sin ningún genero de dudas, el cuarteto holandés, con cada nuevo álbum, con cada nuevo EP, sigue evolucionando hacia el infinito, porque cada una de sus nuevas canciones o jams, siempre mantienen el nivel de la anterior, o lo superan, como es este caso. Porque cada vez que componen una canción, ni ellos mismos saben por donde a discurrir, pero siempre, al final, el camino es el correcto. Esta frescura, hace que su música suene honesta, real, magnética, fluida, algo que se traduce en la belleza de unas canciones absolutamente magnéticas. Si eres amante de las vibraciones heavy-psych y no conoces a TEMPLE FANG, o estás muerto, o vives en el borde exterior de la Vía Láctea. Si eres de esos, corrige tu error, y ¡¡¡disfruta!!!

‘JERUSALEM/THE BRIDGE se lanza en una edición de 500 en vinilo negro, 300 a través de Electric Spark y 200 a través de Right on Mountain. Digital a través de Stickman. Habiendo sido producido, diseñado y mezclado por Sebastiaan Van Bijlevelt en Galloway Studio, Nijmegen, con Niek Manders como asistente. Masterizado por Alex McCollaugh en True East Mastering, Nashville con un arte de portada y diseño obra de Right On Mountain.
TEMPLE FANG son:
Dennis Duijnhouwer: voz, bajo
Jevin de Groot: voz, guitarra
Ivy van der Veer: guitarra, piano
Egon Loosveldt: batería

‘Jerusalem’ nos sume en una marmita mágica en la que acordes borbotean en una larga introducción. Impulsado por ritmos kraut el corte eclosiona con poderosos riffs heavy-psych construyendo una densa atmósfera. Un sonido incisivo y perturbador que nos taladra el cerebro antes de que la voz de Dennis aporte a la canción sonidos más propios de los 70’s. Una canción contundente y pesada, pero con las habituales dosis de psicodelia que la banda nos tiene acostumbrados. Un ritmo ondulante que explora una densa atmósfera humeante con ramalazos de hard-psych de alto nivel. Una canción de alto voltaje psicotrópico, pero con unas entrañas robustas y sólidas. Entre líneas se puede entrever retazos floydianos cuando el corte relaja su intensidad. Aquí una dulce y magnética línea de bajo se apodera de nosotros con sigilo. La banda consigue llevar el tempo de la canción en volandas haciendo que los desniveles no sean apreciables para el oyente, un oyente que a buen seguro se sentirá plácido en su poltrona auditiva. Los diez minutos de la canción permiten que ésta pase por distintas etapas y escenario, con una primera parte más contundente, una parte central más suave y un epílogo en el que retoma casi el punto de partida. Eso sí, siempre con un poder hipnótico mayúsculo. Nacida casi de la improvisación, la canción fue grabada en una toma

En contraposición y poniéndose del lado justo para equilibrar la balanza, ‘The bridge’, muestra al cuarteto más experimental y lisérgico si cabe. Repitiendo los acordes una y otra vez, el tema se desarrolla en plácidos pasajes de guitarra que aportan sosiego. Casi susurrando, la canción ve manar la angelical voz de Jevin acariciando nuestros oídos entre lentos y delicados acordes. Así nos vemos envueltos en un celestial escenario en la que podemos relajarlos y dejar que nuestra mente se expanda. Intensos y profundos, los pasajes vocales van elevándose para mostrarse más desgarradores. Esto es el espacio en el que TEMPLE FANG se siente como pez en el agua, para poder ofrecer lo mejor de si mismos. Hermosas melodías sobrevuelan en un baile liviano y y gratificante. A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. ‘The brige’ es una canción que se cocina a fuego lento, como hacían nuestras abuelas con sus sabrosos guisos tiempos atrás. En esta ocasión no estamos ante un plato culinario, y no es un gozo para nuestro gusto, sino que es el oído, el sentido que disfruta, ya que la canción mantiene en todo momento la tensión. Se trata de una canción que la banda había estado dando vueltas hace tiempo, procedente de la época de su álbum ‘TEMPLE FANG’, y que ahora a sido terminada con suma maestría.

Temple Fang

Electric Spark

Right On Mountain

Reseña: UPUPAYÂMA.- ‘The Golden Pond’

Si eres amante del sonido de bandas como KIKAGAKU MOYO, disfrutarás con las siete pistas de ‘THE GOLDEN POND’, el segundo álbum del multi-instrumentista italiano Alessio Ferrari bajo el nombre de UPUPAYÂMA. Un músico y un nombre desconocido hasta ahora para mí, pero que ha conseguido enamorarme con su fascinante y reconfortante propuesta sonora. Un álbum terapéutico y emocional en el que la tradición oriental se plasma en canciones psicodélicas, rebosantes de belleza y espiritualidad. Ideal para la reflexión y la búsqueda de la paz interior, a través de canciones que combinan elementos folclóricos con la psicodélica más relajante y aromatizada, las melodías son creadas con naturalidad y dulzura. Usando un lenguaje inventado, el musico intenta que su voz se escuche como si fuera un instrumento más, una herramienta que no transmite mensajes específicos, pero que le aporta brillo y sensibilidad a unas canciones hermosas, suaves, pero en las que no faltan embestidas de riffs pesados, solos rebosantes de acidez, y una sensación gratificante flotando en cada una de ellas. La forma de expresión de la música como terapia para encontrar la paz interior en este auténtico mantra envolvente y hermoso. Creando un espacio onírico, el álbum parece creado desde un particular Nirvana, que se cae sobre nosotros como un magnífico regalo en forma de melódicas y lisérgicas canciones. Cuidados arreglos e instrumentos de lo más variado, van tejiendo un aterciopelado tapiz sonoro capaz de relajar al más inquieto de los mortales, porque si algo destaca de este álbum, es su poder curativo y relajante. ‘THE GOLDEN POND’ es de esos álbumes que, tras su escucha, consigue cambiar tu estado de ánimo y hacer que tu mente flote en un mundo de gratificantes sensaciones. Un álbum para expandir la mente y todos los sentidos de nuestro cuerpo en un viaje devocional a un mundo repleto de bellas canciones. Psicodelia exótica utilizada como una suave brisa que mece nuestros cabellos y que nos invita a cerrar los ojos y dejarnos llevar, en la que destaca unos brillantes pasajes de guitarra y un enfoque acertado para seducir al oyente con el uso de la voz como el instrumento fundamental. Además de tocar la guitarra, el bajo, los teclados y la batería, el propio Ferrari también incorpora una serie de otros instrumentos en su sonido, incluidos el sitar, el erhu, la flauta y una variedad de instrumentos de percusión.

‘THE GOLDEN POND’ está disponible vía Cardinal Fuzz y Centripetal Force

Entre evocadores acordes con un misticismo intrínseco ‘Cockoos from the house of Golden tin’ florece lentamente. Sus tonos exóticos nos llevan a un espacio floral en el que la flauta y la guitarra acústica van construyendo la canción. Dulces y aterciopeladas melodías vocales nos acarician con delicadeza. Un gratificante tono contemplativo subyace mientras los instrumentos se incorporan en un caleidoscopio meditativo. Todo un arrullo que gratifica el alma con una bucólica atmósfera presidiéndolo el ambiente. En la parte final los riffs crujientes hacen acto de presencia para complementar una cautivadora canción que habita en un espacio fragante sosiego. El enriqueciendo del corte con elementos eléctricos enriquece ese sonido acústico predominante.

Embutidos en esa atmósfera ensoñadora ‘Entering the times of wilderness’ mantiene el carácter psicodélico. Lentos acordes acústicos y la susurrante y celestial voz contrayente un corte colorista que eclosiona con ácidos solos de guitarra para mostrar que estos chicos van en serio.

‘Mas’ se soporta en un ritmo letárgico que nos sume en un trance lisérgico en el que los aromas exóticos nos acarician. Psicodelia del nuevo milenio con muchos elementos folk, y un carácter aturdidor. Con una magnética línea de bajo logran sacarnos de la espiral psicotrópica para llevarnos a un insondable espacio en el que lo espiritual se convierte en hipnótico. Con pasajes en los que el sitar, la guitarra y la flauta se fusionan para ofrecernos fragancias llegadas del lejano oriente. Envuelto en ese misticismo predominante van armando una canción que intensifica su ritmo sin perder su verdadera vocación terapéutica.

Con los tiempos perfectamente medidos, ‘Come here, noriko’ combina pausados acordes de guitarra bajo un manto protector proporcionado por un bajo profundo. De ese espacio, la voz se asoma con delicadeza entre efluvios lisérgicos. Una algodonada canción con los suficientes elementos psicodélicos como para cautivar al más ortodoxo de los fans del género. En sus notas se huele un aroma exótico, que se transmite al oyente proporcionado un estado de relajación y bienestar. La parte final conjuga un turbio zumbido difuso con acordes mucho más coloristas. De nuevo la combinación de estos elementos resulta satisfactoria.

Los sonidos de la naturaleza introducen ‘At the fairie bower’. Bajo, guitarra y flauta, sobre un ritmo cadente y luminoso parecen mostrarnos las delicias de oriente con un sonido evocador de aquellos exóticos entornos. La acaramelada y susurrante melodía vocal toma elementos folclóricos en una canción que usa los elementos eléctricos para elevar el tono. Como si estuviéramos meditando en un templo japonés los aromas místicos nos envuelven en un sueño espiritual. Aquí el sitar y la flauta juegan nuevamente un papel fundamental.  Una canción devocional que expande su belleza proporcionando un gratificante relax.

‘Ergobando’ se muestra como un interludio de sitar y ritmos hipnóticos con algún viento psicodélico. Uno de esos temas que parecen incompletos y que las bandas usan de vez en cuando en sus álbumes.

Con un neto carácter psicodélico ‘Sata me pani’ se recrea entre solos de guitarra en ese espacio balsámico y curativo que contiene los surcos de ese hechizante trabajo. Narcótico en su narrativa, el tema contiene elementos de los pioneros de la psicodelia para llevarnos a florales espacios hogar de una psicodelia ácida. Usando los aromas orientales para narcotizarnos en un suevo sueño lisérgico.

 ‘Ballad of the mungho’ pone el epílogo con hipnóticos y suaves acordes y esa voz susurrante y aterciopelada que parece masajear nuestros sentidos. Vientos de la tradición oriental se adornan con una psicodelia cálida y sutil. Los instrumentos tradicionales son la herramienta para crear este mundo sensorial. Evidentemente estamos ante una balada, y el tono de la canción es suave y reconfortante.

Cardinal Fuzz

Centripetal Force

Reseña. SOLAR CORONA.- ‘Pace’

‘PACE’, el quinto álbum de los cosmonautas SOLAR CORONA, nos ofrece seis canciones en la que los sonidos expansivos nos invitan a un viaje cósmico a los confines del universo. Ritmos incesantes impulsados por un motorik más propio de otros tiempos, custodian esta odisea sonora en la que los elementos espaciales se conjugan con una vocación kraut y altas dosis de psicodelia en sus más varias formas. El álbum supone una odisea en la que los sonidos etéreos son impulsados por ritmos frenéticos en un insondable éxodo a entornos siderales; con un sonido poderoso que acaba por cautivarnos en su particular agujero negro. Un espacio en el que caben los momentos de calma a través de refinados y cadentes pasajes lisérgicos, pero que sobre todo, incide en golpear las neuronas del oyente con una aturdidora taladradora rítmica. ‘PACE’ es un álbum particular en el que se insertan suaves melodías entre sus tormentosos pasajes siderales. Efectos, y buenos solos de guitarra, acompañan esta epopeya futurista en la que destaca el buen trabajo de un bajo hipnótico y unos tambores vibrantes. Gravitando en ese espacio exterior, las canciones tienen su propia personalidad, lo que hace, que su escucha sea fluida y placentera. Abróchate los cinturones y prepárate para viajar a la velocidad de la luz a un nuevo y extraño mundo que te proporcionará gratificantes sensaciones. Una vez allí, serás dueño del vacío y la soledad; pero no te despistes, porque este misterioso escenario, está lleno de sorpresas terroríficas. A través de una composición despojada, SOLAR CORONA alcanzan un nuevo poder a través de su simplicidad. Para fans de la música rock expansiva de actos como Endless Boogie, Circle, Pharaoh Overlord, Hawkwind o GNOD.

‘PACE’ está disponible vía Lovers & Lollypops.

‘Heavy metal salts’ va tomando forma auspiciado por una poderosa línea de bajo flaqueada con múltiples efectos hasta llevarnos a un entorno oscuro y psicotrópico. Allí el corte se deja llevar por una propuesta espacial en la que la psicodelia pesada de los portugueses aflora majestuosa inclinándose a un entorno más cercano a los dictados stoner. El tema cuenta con elementos electro-acústicos de gran valor que lo acaban convirtiéndolo en una bacanal lisérgica.

La canción principal, ‘Pace’, suaviza el paisaje sonoro de SOLAR CORONA a través de un motorik rítmico que prescinde de riffs para sumirnos en un mantra espacial. Con sus suaves y pausados acordes, la canción fluye con una lenta introducción hacia una nueva cabalgada sideral. Hipnótico y con cierto carácter kraut, el corte se atasca en una repetición de vibraciones en las que la psicodelia aflora con sutileza en un entorno de experimentación sonora.

La frenética ‘Thurst’ explora los confines de la psicodelia cósmica con un torbellino que parece viajar a través del cosmos a la velocidad de la luz. Un tormentoso peregrinar en el que no faltan los momentos de calma amortiguando el dinamismo del tema. Con una vocación kraut, la canción nos ofrece un ritmo hipnótico entre sus devaneos psicodélicos. Buenos pasajes de guitarra complementan un corte que va mutando ligeramente pasando por momentos de pausa, para reemprender su travesía en la parte final.

‘A.U.’ borbotea con sus atronadores ritmos y un instinto sideral para surcar el cosmos en un insondable transitar desafiando la velocidad de la luz. Tormentas de meteoritos son surcadas por un corte intenso y vibrante que acaba por dejarnos exhaustos antes de gravitar por un entorno más calmado en el que la psicodelia espacial de los portugueses se torna más amable y acogedora.

‘Parker’ nos presenta a la banda incidiendo en su sonido experimental de tintes cósmicos. Aquí la banda sigue taladrando nuestras neuronas con un corte frenético y un enfoque espacial en el que los elementos psicodélicos aparecen creando un aturdidor pero balsámico espacio sonoro. Con una estructura más melódica los desarrollos de guitarra se adornan con efectos y sintetizadores. Fornido en su ritmo, el corte revolotea con bellos pasajes sin perder su aura sideral.

‘Alpendurada’ cierra el álbum con los mismos tonos espaciales que encontramos en el resto de las canciones. Naciendo del punto en el que nos dejó el tema anterior la nave nodriza de SOLAR CORONA surca el espacio con su carácter cósmico en una nueva exploración sonora. Fascinantes melodías se adornan con efectos y sintetizadores impulsadas por un intenso ritmo con el que logran un equilibrio entre sus pausados pasajes lisérgicos y la intensidad de su caminar. El rock espacial es el argumento que la banda usa para plasmar su creatividad experimental. El corte en su parte centrar aluniza en algún remoto planeta alejado de lo terrenal mostrándonos un nuevo mundo sensorial. El vacío del espacio infinito parece haber encontrado un lugar en el reposar de su fatigosa travesía.  Solo en la parte final aparece golpes de fuerza que nos despiertan de este sueño astral.  

Solar Corona

Lovers & Lollypops

Reseña: MYTHIC SUNSHIP.- ‘Light/Flux’

Buscando nuevas ideas, ‘LIGHT/FLUX’, el nuevo álbum de los daneses MYTHIC SUNSHIP, mantiene su particular exploración de la psicodélica con canciones que fusionan ésta con el free jazz. Su adoración por los riffs pesados sigue presente, pero con un enfoque más melódico sin perder su carácter de improvisar permitiendo que las canciones fluyan libremente. Con elementos del rock progresivo, su enfoque de tierra arrasada mantiene el nivel de su personal y autoproclamado ‘Anaconda rock’. Aunque aquí la banda parece abrir un nuevo capítulo sin perder el carácter visceral de sus estimulante y electrizantes composiciones. Suaves por momentos, armónicos, pero siempre destilando ideas nuevas que enriquecen una vez más sus canciones. Una banda visceral e indomable que no queda anclada en convencionalismos para ofrecer un soplo de aire fresco a sus composiciones. MYTHIC SUNSHIP son una joven banda, pero sobradamente experimentada, no en vano que ya atesora varios álbumes sorprendentes, particulares, pero de gran calidad. Seguramente MYTHIC SUNSHIP no sea una banda fácil de escuchar para oídos no acostumbrados, pero es una banda que una vez que has entrado en ella, nunca más querrás salir de su torrente anárquico de vibraciones free-jazz más propias de John Coltrane. Los daneses continúan su viaje sin mirar atrás, buscando nuevos alicientes en un camino plagado de buenas canciones. Space-rock, psicodelia y la suficiente pesadez como para derretir tu cara y hacer que tu cabeza vuele. Maravillosos momentos de melancolía y desolación, encaramados perfectamente en medio de los tradicionales picos de fuego por los que la banda es tan conocida. MYTHIC SUNSHIP siguen manteniendo su frescura y espontaneidad, si bien en esta ocasión, parece que se toman las cosas con algo más de calma, dentro de su habitual histrionismo.


‘LIGHT/FLUX’ está disponible vía Tee Pee Records. Grabado en los legendarios estudios RMV de Estocolmo en el transcurso de cuatro días fríos de diciembre.

Krach am Bach Festival

Los daneses parecen querer invitarnos a explorar su nuevo álbum con pausa. Así ‘Aurora’ con sus elementos jazz, nos susurra entre bellos pasajes psicodélicos. Avanzando a un espacio cósmico, la guitarra muestra todas sus armas con hermosas armonías aderezadas con un ritmo cadente pero firme y el ensoñador sonido del saxo. Esta suave canción solo es el preludio de un álbum que mantiene la exploración de la psicodelia hasta los lugares mas recónditos. Un gratificante bálsamo sonoro con el que los daneses atrapan al oyente en un placentero sueño lisérgico.

‘Blood moon’ se arma lentamente con un cadente ritmo de batería y un hipnótico bajo que preceden al ensoñador sonido del saxo. Una oscuridad latente se dota de una cierta épica. La fusión de jazz y psicodelia acaba por rendirse a penetrantes pasajes de guitarra que nos sumen en un placentero trance.

Sin pausa, ‘Equinox’ fluye entre hipnóticos ritmos de vocación kraut. En una turbia atmósfera los elementos psicotrópicos se amontonan para crear un corte lleno de ritmo que parece abrirse a la luz sin perder su instinto lisérgico. Los elementos espaciales impulsan la canción a un espacio cósmico en el que los daneses se sienten cómodos. Toda una odisea de mas de siete minutos que recoge distintas influencias para enriquecer el sonido de una banda que no se pone fronteras a su creatividad. El tema se precipita por un torrente de jazz cósmico impregnado de una fascinante psicodelia.

‘Decomposition’ parece tener una estructura mas anárquica, algo que MYTHIC SUNSHIP suele permitirse en sus composiciones. Suaves pasajes arropados por un espíritu jazz crean un versátil tapiz sonoro lleno de tonalidades. Siempre aterciopelados, pero también histriónicos, la banda vuelve a la estructura de jam para dejar aflorar su creatividad. Estratificando su sonido en numerosas capas consiguen absorber la capacidad del oyente a una espiral diabólica de sonidos lisérgicos que no cejan en su empeño de flirtear con el jazz mas vanguardista. Como su nombre indica, el tema se va descomponiendo hasta esparcir todos sus elementos al unísono creando una atmósfera completamente aturdidora.

Sin salirse del guion, pero ofreciendo diferentes alicientes, ‘Tempest’ suena más pesado y rockero. Aquí la psicodelia se nutre de elementos que suenan a 70’s. Riffs crudos y persistentes se fusionan con elementos psico-progresivos con el free-jazz revoloteando en el ambiente. La lucha de guitarra y saxo nos ofrece grandes momentos dentro de una canción que habita en una densa atmósfera.

Para poner el borre final al álbum, MYTHIC SUNSHIP opta por la calma en ‘First frost’. Pausados pasajes instrumentales exploran un espacio en el que la psicodelia toma todo el protagonismo. Sobre un ritmo incesante, la banda va coloreando con solos de guitarra que se duplican los surcos de la canción. Posiblemente la canción más psicodélica de todo el álbum, mostrando toda la calidad que atesoran estos jóvenes daneses.

Mythic Sunship

Tee Pee Records

Reseña: SULA BASSANA.- ‘Nostalgia’

Con veinte años de carrera, el ex guitarra de ELECTRIC MOON, Sula Bassana, publica un álbum con canciones que fueron compuestas y grabadas entre 2013 y 2018, y que parecen reflejar su lado más introspectivo. Con una notable influencia de los sonidos kraut, y psico-progresivos de los 70’s, la mirada espacial se muestra más rockera que trabajos anteriores. Evolucionando en su sonido, las canciones se presentan con elementos que las hacen mutar a un escenario más futurista y espacial. Sinfonismo, golpes de pesadez y elementos exóticos, conforman un trabajo introspectivo presidido por una extraña oscuridad. Porque los suaves pasajes de sus canciones, nos invitan a mirar hacia nuestro interior en este gratificante viaje sonoro. Mas melódico pero los suficientes elementos psicodélicos y espaciales, Sula no tiene rubor en mirar al jazz para dar brillo a alguno de los temas, como también tiene reparos en aportar riffs más contundentes y ácidos en algunos pasajes. Pero sobre todo, el flujo constante de suave rock espacial, preside el conjunto de las canciones.  Con alguna voces chamánicas, las canciones cobran un gratificante poder narcótico para sumir al oyente en un mágico sueño lleno de alicientes.  ‘NOSTALGIA’ no es de esos álbumes que te pones por las mañanas para despertarte, pero si de los que te ayudar a la relajación y a la expansión de la mente, porque en eso, Sula es un maestro.

Después de algunos álbumes más orientados a la electrónica, este nuevo disco está enfocado más al estilo de los álbumes orientados al rock como Dreamer, The Night, Dark Days o Live At Roadburn 2014.

Sula Bassana es el pseudónimo de  Dave Schmidt, el multi-instrumentista, que toca en Zone Six e Interkosmos (y ha tocado en Electric Moon, Psychedelic Monsterjam, Krautzone, Weltraumstaunen, Liquid Visions, Growing Seeds, etc.).

Toda la música compuesta, interpretada, grabada, producida y mezclada por Sula Bassana (Dave Schmidt) en su Amöbenklangraum. Música grabada entre 2013 y 2018. Últimas sobre-grabaciones y voces grabadas entre 2019 y 2021.

Sula toca guitarras, bajos, batería, sintetizadores, órgano, Mellotron y sitar eléctrico e incorpora algunas voces en las pistas 1 y 2. ‘NOSTALGIA’ está disponible vía Sulatron Records.

‘Real Life‘ nos sumerge a las primeras de cambio en una atmósfera meditativa. Un entorno psicodélico ejecutado desde la calma y enriquecido con calidad y chamánicas voces, algo que supone una novedad en las composiciones de Dave. Su pausado tempo, hace que el corte se tome su tiempo para eclosionar, pero cuando sucede, lo hace de una manera esplendorosa. Melodías envolventes con un cierto tono floydiano, se conjugan con una pesadez intrínseca pero comedida. Sus exóticas melodías salidas de las cuerdas del sitar flotan en ese apacible espacio sonoro para gratificar nuestros sentidos proporcionando al oyente una grata sensación de bienestar y relajación. Prescindiendo de los elementos electrónicos que habían marcado sus álbumes previos, la canción es todo un bálsamo sensorial impregnado en sustancias psicotrópicas. La parte final nos ofrece un espacio monumental espacio psico-progresivo de gran belleza.

En un tono más experimental ‘We Will Make It’ explora calmados espacios psicodélicos. Un suave susurro adornado con bellas melodías de guitarra va evolucionando a un entorno de oscuridad de gran magnetismo.  Una mirada a los orígenes del kraut rock de los 70’s con los suficientes elementos psicodélicos como para seducir a los amantes de los sonidos más ‘viajeros’ Estamos ante una canción que hace gravitar livianamente sus elementos con un resultado balsámico para el oyente. Hipnótico y misterioso, el corte se adorna con un tono espacial que es como un gratificante viaje a los confines del cosmos. A pesar de los numeroso sintetizadores, la canción mantiene ese espíritu rockero predominante en todo el álbum.

Cuando pones a una canción el nombre de ‘Nostalgia’ no parece difícil adivinar cual puede ser su contenido. La dulzura en tonos grises aparece en cada nota proporcionando una atmósfera melancólica con ciertos elementos jazz. Su elegante sinfonismo le aporta un aroma vintage muy apetecible. Aquí los elementos progresivos predominan entre suaves ritos que no terminan de explorar, sino que mantiene la calma y la tristeza a lo largo de toda la canción.

‘Wurmloch’ nace entre efectos creando una sensación de misterio desde algún lugar del cosmos infinito. Un reducto para los sonidos espaciales auspiciado por los sintetizadores en una nueva experimentación sónica.  Sus tonos futuristas se envuelven en una neblina narcótica que rebaja la tensión. Explotando con dinamismo, sus tonos kraut aparecen sin complejos, mientras los efectos revolotean en el ambiente creando un espacio en el que la psicodelia espacial se desarrolla en su hábitat natural. Usando todos los ingredientes característicos del género, consigue crear otra banda sonora de película de ciencia ficción. El tema mas espacial e hipnótico del álbum. En la parte final, la canción se dota de profundos solos de guitarra rebosantes de psicodelia y una mayor intensidad rítmica. Un tránsito evolutivo que funciona a la perfección.

El álbum cierra con la oscura ‘Mellotraum’. Sin salir de ese escenario futurista, l canción parece incidir más en la exploración progresiva con un persistente tono sinfónico. Completamente instrumental, los sonidos de un nuevo mundo se presentan ante el oyente ofreciendo un espacio innovador. Suave y balsámico, el corte no desdeña algunos momentos kraut en su sinfonismo empírico.

 Sula Bassana 

Sulatron Records