RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

KING BUFFALO.- ‘ACHERON’ heavy-psych, psychedelic-rock, shoegaze, Stoner, metal, psychedelic, kraut (reseña aquí)

ELDOVAR.- ‘A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ (Alemania) progresive, progresive-rock, rock, 70’s

 

WEEDPEACKER.- ‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ (Polonia) heavy-psych, stoner, psychedelic-rock, progressive-rock, rock (reseña aquí)

THE SPACELORDS.- ‘UNKNOW SPECIES‘ (Alemania) heavy-psych, instrumental, space, psychedelic-rock, Stoner, kraut

CAVERM3N.- ‘THE STALEFIELD INCIDENT’ (Suecia) Blues-rock, heavy-rock, Stoner, rock, 70’s

KING OF THE FROG ISLAND.- ‘KING OF THE FROG ISLAND VII’ (UK) psychedelic-rock, progressive-rock, space, 70’s, 90’s, Stoner, hard-rock, heavy-psych

GALLILEOUS.- ‘FOSFOROS‘ (Polonia) psychedelic-rock, acid-rock, psychedelic, hard-rock, space, heavy-psych, 70’s

MADERA RAIZ.- ‘NO LES QUEDA TANTO TIEMPO’ (Argentina) heavy-psych, 70’s, heavy-blues, psychedelic-rock, hard-rock, classic-rock

CAVE SUNS.- ‘NO GUARDS‘ (UK) psychedelic, kraut, heavy-psych, experimental, fuzz, stoner, jam, blues

DAILY THOMPSON.- ‘GOD OF SPINOZA’ (Alemania) fuzz, desert-rock, grunge, 90’s, rock, psychedelic-rock

MOONSTONE.- ‘1904’ (Polonia) heavy-psych, Stoner, doom, metal, sludge, progressive

FLYING FUZZ.- ‘FLYING FUZZ II’ (US) stoner, fuzz, psychedelic-rock, blues, garage-rock, heavy-rock

PLASTIC WOODS.- ‘DRAGONFRUIT’ (España) progressive-rock, psychedelic-rock, rock, experimental, psychedelic, alternative, Andalusian rock, 70’s

CASTLE CLUB.- ‘CRYSTAL RITUAL’ (US) psychedelic-rock, psychedelic, heavy-psych, alternative, post-punk

JAERVEN.- ‘LINDBACKA EP’ (Suecia) progressive-rock, 70’s, progg, hard-rock

WILLOWATER.- ‘LOYAL’ (Canadá) stoner, progressive-rock, rock, metal, rock

MAD ROVERS.- ‘TIMES OF REVELATION’ (España) classic-rock, rock, hard-rock, 70’s

PSYCHIC LEMON.- ‘STUDIO JAMS VOL. 5’ (UK) psychedelic-rock, instrumental, experimental, progressive-rock, kraut, space, heavy-psych, jam

PALE SUMMIT.- ‘PROPHETS’ (Alemania) Stoner, heavy-rock,fuzz, hard-rock, doom

SLOTH WAMPA.- ‘SECOND SLOTH’ (US) Stoner, doom, instrumental, fuzz

THE KUPA PITIES.- ‘GODLIKE SUPERVISION’ (Alemania) Stoner, heavy-rock, fuzz, rock

STONEMONGERS.- ‘UNIVERSE TIME CONTROL CENTER’ (US) 70’S, Stoner, hard-rock, fuzz, heavy-rock, proto-metal, doom, progressive-rock

CARLTON MELTON.- ‘NIGHT PILLARS‘ (US) psychedelic-rock, jam, experimental, space, heavy-psych, instrumental

THE OCEAN.- ‘PHANEROZOIC LIVE‘ (Alemania) post-rock, post-metal, instrumental, progressive-metal

IVAN THE TOLERABLE.- ‘THE LONG YEAR‘ (UK) psychedelic, experimental, jazz, ambient,lo-fi

WHEN THE DEADBOLT BREAKS.- ‘AS HOPE VALLEY BURNS‘ (US) doom, psychedelic-rock, metal, experimental

LAST SOUL DOWN.- ‘IN HINDSIGHT’ (US) heavy-rock, fuzz, Stoner, psychedelic-rock

THUNDERCHIEF.- ‘SYNANTHROPE’ (US) Stoner, sludge, metal

LUCIFERICA.- ‘WAILING WAR’ (Argentina) sludge, doom, metal, doom-metal,

KAVRILA.- ‘MOR’ (Alemania) post-hardcore, doom, metal

UMBILICHAOS.- ‘ENTRAILS REDUX‘ (Brasil) experimental, noise, doomghaze, post-hardcore, psychedelic, progressive

MODDER.- ‘MODDER‘ (Belgica) Stoner, metal, sludge, fuzz

NEKROMANT.- ‘TEMPLE OF HAAL‘ (Suecia) heavy-metal, metal

WEEDIAN.- ‘TRIP TO AUSTRALIA’ (Australia) Stoner, psychedelic-rock, heavy-psych, fuzz, desert-rock, doom, metal

NOMAD DESERT.- ‘BLACK MOUNTAIN DESERT OPF DOOM’ (US) Stoner, psychedelic-rock, desert-rock, rock, alternative

MALACODA.- ‘THE YEAR WALK‘ (Canada) progressive-metal, metal, heavy-metal, dark

CLOSED DISCO QUEEN.- ‘STADIUM ROCK FOR PUNK BUMS‘ (Suiza) Stoner, heavy-rock, 70’s, hard-rock, instrumental, psychedelic-rock

HIGH FIGHTER.-  ‘LIVE AT WDR ROCKPALAST’ (Alemania) metal, sludge, stoner-metal

BOURBIER.- ‘BOURBIER’ (Francia) hardcore, post-harcore, noise, alternative, sludge, psychedelic

JENA.- GRABOID’ (Italia) southern metal, sludge, stoner metal, Stoner-doom

Crónica (Live Report): ALTERNA SOUNDS FESTIVAL (KRACH AM BACH)

En estos tiempos convulsos y especialmente teniendo en cuenta la situación que actualmente se vive en Alemania debido a la pandemia, es elogiable que la organización de KRACH AM BACH siguiera adelante con su Festival Alterna Sounds Festival. Si la cancelación de los anunciados ALBER JUPITER fue resuelta con premura incorporando al trio holandés BISMUT, la imposibilidad de participar en el festival por parte de IGUANA el día antes de la celebración no pudo ser resuelta. Esto hizo que la jornada viera modificado sus horarios, para abrirse con la actuación de BISMUT a las 8.30. El festival tenía lugar en la ciudad de Münster, en el magnífico espacio de Sputnikhalle, un complejo con dos escenarios y una zona común al aire libre ideal para celebrar este tipo de eventos. Ante la situación pandémica alemana, la organización decidió extremar las medidas de seguridad convirtiendo el evento en 2G+, lo que significaba que aparte del certificado de vacunación, era necesario un test Covid negativo para acceder al evento. Si esto sucediera en España sería problemático, pero afortunadamente en Alemania los tests son gratuitas por lo que con solo un trámite podíamos tener la seguridad de que todos los presentes éramos transmisores de la enfermedad. Así, cerca de 300 personas nos disponíamos a pasar una noche de psicodelia tras (para muchos) meses de sequía de conciertos. La presenta de nuestro amigo Peter Petersen y sus proyecciones visuales era un aliciente mas para que la noche fuera mágica en un lugar cómodo para el público, con una buena acústica y un bar con bebidas a precios asequibles.

BISMUT eran los encargados de abrir la jornada alrededor de las 8.30 de la noche. El trío holandés dejaba patente que son una banda solvente y asentada, que se está convirtiendo en una formación a tener en cuenta en la escena heavy-psych europea. Sus oscuros viajes lisérgicos eran custodiados por momentos de post-metal, en los que ponían el músculo a sus largos pasajes instrumentales. Hacía poco menos de un mes había tenido la ocasión de ver en directo a los holandeses en el marco del Desertfest Amberes. En aquella ocasión la banda tocaba en el escenario pequeño, y a pesar de realizar un notable show, aquí, pudo desarrollar toda valía. La ambientación del light-show de Peter encajaba perfectamente con el sonido psicotrópico de la banda, lo cual suponía un plus para que su actuación fuera fantástica. Perfectamente equilibrados y sin ningún tipo de artificio, los tambores de Peter retumbaban con una ejecución milimétrica de los ritmos. Los devaneos y solos de guitarra ácida se complementaban con un sonido grueso de su bajista Huibert. De esta manera encandilaban a una audiencia que disfrutaba con su psicodélico espectáculo, llevándonos a un trance catártico. 

Tras ellos, nos desplazábamos a la sala contigua en la que se situaba el escenario pequeño en el que los alquimistas espaciales KOMBINAT ROBOTRON nos sumirían en un hipnótico viaje por el espacio exterior. Tenía muchas ganas de ver en directo al cuarteto alemán y comprobar como trasladaban al directo sus magnéticos ritmos kraut. Con la incertidumbre por la llegada a tiempo de la banda, finalmente pudieron solventar los problemas mecánicos de su vehículo para sin tiempo de prepararse saltar al escenario. En un espacio más minimalista, y con pocas luces y alguna proyección tras el escenario, la banda no tardaba nada en contagiar sus robóticos ritmos a un público que de inmediato se enganchó a su propuesta. Como si hubieran encendido la maquinaria robótica, de inmediato se podía ver al público bailando con sus automatizados ritmos. Sin duda una magnífica forma de conectar, algo que se percibía en las caras de un personal completamente integrado en la propuesta sonora de la banda. Un nuevo viaje lisérgico se cernía sobre nosotros a través de supernovas y tormentas de meteoritos.

Una maquinaria perfectamente engrasada en la que todas las piezas encajan y con la que consiguen transmitir una propuesta sonora de mucha calidad, tanto compositiva como en la ejecución de sus canciones. La banda había salido al escenario ataviados con batas blancas como lo haría cualquier científico en su laboratorio. Y lo cierto es que el laboratorio sonoro de KOMBYNAT ROBOTRON consigue la pócima perfecta para sumergirte en un mundo futurista en el que la psicodelia adquiere tonos siderales. Magníficos, concluyeron su actuación dejando un magnífico sabor de boca entre la audiencia. Sin duda, mis expectativas, se vieron cumplidas con una actuación que me enganchó y me enamoró.

La noche avanzaba entre buenas vibraciones y rencuentros con amigos de la escena mientras llevaba el turno de MR.BISON.

Cubiertos por unas tenues luces verdes, el trío de Cecina repasaba canciones de toda su discografía dejando una gratísima sensación entre los asistentes. Sus momentos de brillante psicodelia que hacían flotar a la concurrencia, se fusionaban con acierto con pinceladas de blues desgarrado y crujientes riffs de puro hard rock. Sus dos guitarras suplían la ausencia de bajo de tal forma, que no se percibía la ausencia del instrumento de las cuatro cuerdas. Una banda notable que sabe bien lo que se hace y también como transmitir sus canciones al público para que la experiencia de un concierto suyo sea completamente satisfactoria. Enérgicos, pero sabiendo poner la pausa con desarrollos psicotrópicos, a unas canciones con innegable espíritu vintage los italianos ofrecían una actuación notable que también era recompensada con una audiencia enganchada a su propuesta sonora. Quizás hubieran brillado mas en el escenario principal ya que la ausencia de las proyecciones de Peter en el segundo escenario pudo restar brillo a su show, pero sin duda, cuando una banda es buena, el resto no es necesario y estos chicos tiene mucha calidad, algo que dejaron meridianamente patente en Münster.

La noche concluía con CAUSA SUI, la banda que muchos esperaban. Los magos de la psicodelia danesa destapan el tarro de las esencias para embriagarnos con sus bellas melodías.

Si todas las veces que he visto CAUSA SUI en directo, he quedado sumamente gratificado, su actuación en Münster fue sencillamente sobresaliente, subiendo todavía más el listón. Si para mí fue el mejor show que he visto de la banda de Odense, esto no fue solo una sensación mía, ya que algunos de los presentes me transmitían las mismas sensaciones., Derrochando toda su magia con las bellas melodías salidas de su guitarra de Jonas, Jakob, ejecutando con una precisión matemática todos sus golpes en su batería, marcando el ritmo de sus compañeros; mientras Jess ponía la fuerza con el grueso sonido de su bajo y Rasmus, envolvía las canciones con la atmósfera ensoñadora salida de sus teclados. Una banda que suena como un solo miembro y que jamás defrauda. Si a eso añadimos el perfecto ambiente que creaba Peter Petersen con sus magníficas proyecciones visuales, la tormenta perfecta para un buen ‘viaje’, estaba servida. Un sonido cristalino elevaba las almas de los presentes a un éxtasis del que ninguno de nosotros quería escapar. Así lo corroboraba la audiencia a la finalización de su actuación, pidiendo que la banda siguiera tocando una canción mas, algo que fue desbaratado por el inicio de la música del after-party en la sala. Una lástima, porque sin duda, este fue uno de los mejores conciertos que he podido ver este año.

Así, cercanas las dos de la madrugada, acaba un festival sobre el que pesó la incertidumbre de estos tiempos convulsos, pero dejando un magnífico sabor de boca entre todos los presentes. El tesón de Klaus y Christian por llevar esto adelante, finalmente tuvo su recompensa con un festival que quedará en la memoria de los afortunados que pudimos vivirlo. Como siempre, me gustaría agradecer a Klaus las facilidades y hospitalidad con que me recibió para contar gráficamente todo lo allí sucedido. El viaje de España hasta Münster, sin duda, mereció la pena, a pesar del frio alemán, los problemas de locomoción hasta llegar al lugar, una vez allí el sentir el calor de los amigos alemanes y el poder disfrutar de cuatro fantásticas bandas, fue sensacional. Ya solo queda esperar que el próximo verano la situación sanitaria cambie y puede regresar a Krach am Bach, su festival principal.

KING BUFFALO.- ‘Acheron’

KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido completamente personal, pero también nos está demostrando en cada nuevo álbum, que la evolución de ese sonido no tiene fin. Aquí, de nuevo, nos lo vuelven a demostrar con un álbum mágico y rebosante de gratificantes canciones con elementos innovadores. Cuatro largos temas de diez minutos cada uno, que tienen identidad propia y que nos muestran el crisol de vibraciones en las que desenvuelven con soltura el trio de Rochester. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades más abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes junto a la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. Como ya nos mostraron en su anterior álbum ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ (reseña aquí) en 2021 KING BUFFALO son más psicodélicos, más shoegaze, más kraut, más espaciales, y más pesados que nunca. ‘ACHERON’ con el paso del tiempo será conocido como el disco de la cueva., como el álbum con el sonido más expansivo psicotrópico y pesado del trio de Rochester. Otro retoño más que la pandemia nos ha traído en estos tiempos convulsos. Su nombre ‘Acheron’ proviene de la mitología griega, y viene a ser algo así como ‘Rio de la aflicción’, y trae la tensión y la inquietud de la ofrenda anterior a un nuevo concepto. Un álbum con aristas, que no son redondeadas, sino que son enriquecidas con desarrollos de mayor complejidad compositiva mestizando su sonido con el ambiente cavernario, húmedo y oscuro de la cueva en la que se grabó.  Ya estoy acostumbrado a que ante un nuevo trabajo de KING BUFFALO me asalte la misma pregunta ¿Con qué nos van a sorprender ahora? La respuesta aparece tras la escucha del álbum. Son KING BUFFALO, suenan a KING BUFFALO, pero hay muchas cosas nuevas, sonidos, ritmos, riffs, melodías, que hacen que cada canción contenga mil sensaciones que transmitir al oyente. En España decimos: ‘Quién tiene magia, no necesita trucos’, y el trío tiene magia, y esa magia la convierte en trucos sonoros que descolocan al oyente, llevándolo donde quieren. Desde momentos floydianos que parecen mestizarse con KIKAGAKU MOJO, hard-progresivo espacial de los 70’s, metal del siglo XXI en línea TOOL, psicodelia ensoñadora; todo un mundo por descubrir preparado para regalarte gratificantes sensaciones con sus magnéticas y bellas canciones. Doctorándose una vez más como una de las bandas que mejor sabe crear la atmósfera idónea para hacer que el oyente sucumba a sus encantos, KING BUFFALO vuelven a ser firme candidato para llevarse el puesto de honor como creadora del álbum del año. Y no nos olvidemos, en 2.021 han publicado dos, mientras que la tercera entrega llegará la próxima primavera. Atentos, porque la historia aún no ha terminado.

Para grabar las cuatro canciones extendidas de ‘ACHERON’, la banda viajó tres horas al este desde Rochester hasta Howe Caverns en Nueva York, grabando con el ingeniero de confianza Grant Husselman y el camarógrafo Adam Antalek, quienes trabajaron en sus sesiones de cuarentena a principios de 2020, para documentar un día. Larga sesión en vivo en una cueva. En la cueva. “Underground” en el sentido más literal. Es apropiado que Acheron se haya registrado cerca del agua. Una corriente que fluye es audible en varios puntos a lo largo del álbum, incluso al comienzo de la pista del título de apertura.

KING BUFFALO son: Sean McVay (guitarrista y vocalista), Dan Reynolds (bajista) y Scott Donaldson (baterista). ‘ACHERON’ está disponible vía Stickman Records.

Entre borboteos de agua del interior de la cueva y magnéticos acordes, ‘Acheron’ fluye lentamente para mostrarse como una canción bella y maravillosa. La cálida y gratificante voz de Sean comienza su ronroneo seductor entre una plácida e hipnótica armonía. Repitiendo hasta la saciedad el mismo acorde sin que resulte aburrido, KING BUFFALO nos va introduciendo en su particular campo magnético. Sabiendo como sacar al oyente del trance, salpican de riffs cambiantes el tema cada cierto tiempo. Una estructura lineal, bien perfilada que eclosiona retumbando en la cavidad de la cueva como un torrente imponente de sonido. KING BUFFALO consigue tener enganchado al oyente con los mismos acordes durante diez reconfortantes minutos. Sin la sensación de monotonía, el trío sabe como usar sus cartas, mostrándose difuso y pesado a la vez que psicotrópico. Los sintetizadores acompañan los momentos más lisérgicos del tema.  Una prueba mas de que estamos ante la banda que mejor sabe crear atmósferas del momento.

Los milimétricos tambores de Scott, abren ‘Zephyr’. Aquí las artes de seducción shoegaze de Sean y un groovy kraut van dando forma a la canción. Hechizantes, sus dulces acordes van describiendo un florido entorno lleno de magia. Imprimiendo lentamente intensidad al tema, éste, va adquiriendo tintes de monumentalidad con nebulosos pasajes psico-progresivo. envolviéndolo en una atmósfera espacial, las melodías flotantes nos llevan a un territorio más pesado y turbulento. Aturdidores riffs retumban aquí, mostrando que KING BUFFALO también sabe ser una banda pesada. No quiero imaginarme como pudo sonar esto en esa mágica cueva cuando efectuaron la grabación. Desblocando el sonido de la guitarra consiguen un sonido que envuelve al oyente en un mar de sustancias psicotrópicas sin renunciar al fuerte ritmo.  Los sintetizadores se encargan de rebajar la energía para devolvernos a ese espacio cósmico en el que los sonidos gravitan plácidamente. Una sensación que vuelven a transmitir al oyente con gran maestría.

Una introducción más experimental a base de percusión, hace cambiar la fisonomía de ‘Shadows’. En algún lugar entre Pink Floyd y Kikagaku Mojo depositan una canción con innegables genes KING BUFFALO. Porque si KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido, también nos está demostrando en cada nuevo álbum que su evolución no tiene fin. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades mas abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes y la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. En esta ocasión se decantan por los sonidos más letárgicos para dejarse llevar por una jam en la que su psicodelia cósmica se muestra majestuosa. Llevando al oyente a un trance catártico y narcótico, hacen que este despierte de ese estado, golpeando con toda su fuerza de riffs. Un zarandeo que acaba por devolvernos a ese placentero estado hipnótico en el tan bien saber introducirnos.  

‘Cerverus’ nace de efectos inquietantes y misteriosos situándonos mas allá del umbral de la oscuridad. Un mundo paralelo que rápidamente muestra sus cartas. narcóticos pasajes en un magnético espacio de gratificantes sensaciones. Melodías shoegaze sobre una estructura floydiana, y una cadencia casi kosmiche. La dualidad de guitarra cristalina y nebulosos sintetizadores consigue sumirte en un nuevo trance hipnótico. ¡¡Joder!! ¡Que fácil me conquistan estos chicos! Nuevamente me viene a la cabeza la imagen del trio haciendo retumbar la cueva con este chamánico sonido. Rugoso, áspero, pero a la vez narcótico y gratificante. De nuevo, la evolución más metálica de la banda hace acto de presencia. Poderos, cambiante y lleno de fuerza, el tema nos ofrece distintas fases en un relato cautivador y poderoso. La parte final del tema es un búfalo desbocado por un precipicio rocoso lleno de aristas. Estos crujientes riffs harían palidecer a alguna banda de metal. Sin darnos cuenta, lo que comenzó como un gratificante paseo por un jardín del Edén, se convierte en una tortuosa travesía por territorios hostiles.  Si el tema tiene momentos de metal, también ofrece momentos progresivos en los que Sean saca a relucir todas sus artes en esto de las seis cuerdas. ¡¡¡apoteósico y grandilocuente!!!!

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Reseña: THE FUR.- ‘Sonntag’

¿Quieres hacer un placentero viaje a los confines de la psicodelia cósmica y dejar que tu mente vuele? Si la respuesta es SI, estás en el lugar correcto. Ya me había olvidado de los maravillosos sonidos expansivos de THE FUR, la banda instrumental belga que hace siete años nos presentaba un fantástico debut, en el que la psicodelia espacial alcazaba cotas sublimes. Ahora el cuarteto publica su segundo álbum ‘SONNTAG’. Un nuevo viaje sensorial a través de lejanas galaxias con un paisaje sonoro exquisito, nebuloso y completamente magnético. El álbum cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó (algo, que reflejan con acierto). A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo. Con esta premisa, cada canción nos ofrece una narrativa distinta, con preciosos momentos de psicodelia balsámica, atormentados descensos a territorios mas hostiles en los que el Stoner y en algún momento casi el doom hacen acto de presencia. Pero, sobre todo, ‘SONNTAG’ es un trance sonoro en el que la mejor psicodelia del siglo XXI se muestra ante nosotros a través de mas de 40 minutos mágicos y cautivadores. Ritmos kraut se conjugan con exóticos aromas para seducir al oyente con bellas melodías, que se modulan tornándose más ácidas o pesadas. Mostrando a cuatro músicos en plenitud, y con un sonido nítido en los pasajes más balsámicos, y mucho más difuso en los momentos cósmicos estamos ante un viaje sin retorno hacia un big-bang en el todo parece transformarse. Si la base de todas las canciones es la psicodelia pesada de tintes cósmicos, en ellas, encontramos también contundentes pasajes de puro Stoner arenoso, de ensoñadora psicodelia oriental, del desert-rock más ambiental, así como de la elegancia del post-rock. Todo fusionado con solvencia en un envoltorio cósmico propulsado por enérgico fuzz narcótico. No estoy seguro si es la emoción de poder escuchar un nuevo álbum de THE FUR, o la calidad de sus canciones, pero ‘SONNTAG’ me ha sorprendido gratamente por la calidad de sus composiciones y por la forma en la que la banda consigue hacer partícipe al oyente de su narrativa. ¡Sobresaliente!!

Proveniente de Bélgica, este trío de instrumentistas alucinantes se ha inspirado en el movimiento de libertad, amor y paz de los psicodélicos años 60. Jams expansivos, arremolinados, llenos de wah y un zumbido profundo, uno no puede evitar sentir que su mente se aleja de la realidad con solo escuchar a The Fur explorar cada límite de su cautivador sonido. Abróchate el cinturón y prepárate para un viaje cósmico de amor, paz y armonía, mientras The Fur te lanza a la frontera psicodélica.

El nuevo álbum Sonntag ve a la banda sumergirse más profundamente en el pozo del subconsciente. Cada canción un viaje dentro de un viaje. Sonntag cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó. A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo

THE FUR son:

Bajo: Erik Burgelman
Batería: Elias Piens
Guitarra: Jens Verslijcken
Sintetizador: Lionel Schrevens

‘Sagan’ se sumerge en un espacio de psicodelia pesada con gran hipnotismo. Lentos y profundos acordes desprenden sutileza en contraposición al turbador sonido del bajo en un segundo plano. Creando una densa atmósfera el tema rezuma psicotrópicos en cada acorde. Un entorno cósmico que consigue atrapar al oyente entre locuciones misteriosas y seductoras. Bellas melodías se superponen en una tupida instrumentación impregnada de alucinógenos. Sus nueve minutos permite que THE FUR explore territorios más propios del Stoner con un sonido más grueso, pero no menos hechizante. Una travesía sonora que atraviesa distintos escenarios y que culmina en pasajes de psicodelia aromatizada en la frontera con el territorio del post-rock. Un corte impactante, con un gran trabajo de guitarra, bajo, batería y sintetizadores sonando como una orquesta. El tema, rápidamente me conquista y me deja con ganas de descubrir lo que vendrá en las siguientes canciones.  

En un tono más kraut, ‘OSB’ combina las vibraciones cósmicas con ritmos más dinámicos y floreados pasajes de guitarra. Un aroma exótico se percibe en un tema luminoso y fresco en el que la guitarra toma formas casi de surf.  No faltan las arrancadas de fuerza con turbios y pesados riffs cargados de fuzz. Serpenteante, el tema va cogiendo intensidad ofreciendo un sonido más difuso y potente. De nuevo esa locución futurista de una sensual voz, da paso a momentos más inquietantes en los que la banda aprieta tanto con la psicodelia pesada, que llega a coquetear con momentos doom. Siempre de una forma sutil, atrapando al oyente.

‘Reesmasjien’ es un viaje sensorial a través de floridos bosques infectados de setas mágicas abriendo sus esporas para narcotizarnos con su dietilamida. Psicotrópico hasta las trancas, todo un viaje astral nos transporta a otra dimensión. Ácido, hipnótico, pesado y completamente atrayente, en el tema, la banda se deja llevar por sus instintos más lisérgicos proporcionándonos un intenso y gratificante ‘viaje’ a través de la inmensidad del cosmos.

En un tono más suave, ‘Shake’ nos devuelve a un entorno más terrenal. Calmado pero dinámico, el tema toma algún elemento cinematográfico en línea Yawnning Man. Dos minutos desérticos a modo de interludio hacen que el sonido de los belgas mute, sin perder su esencia.

Una trepidante apertura de tintes cósmicos nos introduce en ‘Bake’. Otro tema pesado, difuso y completamente psicotrópico. Sus ritmos krauts y la sucesión de efectos perturbadores lo convierten en un hijo bastardo del legado de Hawkwind. Un frenesí cósmico que nos lanza al espacio exterior. Insertando ocasionales voces perturbadoras, el tema avanza a la velocidad de la luz hacia quien sabe dónde.  Toda una bacanal de turbios sonidos psicodélicos empapados en fuzz.

‘Mirage’ cambia el ritmo para ofrecernos otro viaje sensorial a través de floridos y bellos entornos psicodélicos. Delicadas melodías bien ejecutadas nos asaltan para proporcionarnos un placenteros y relajantes momentos. Con unos acordes que parecen contonearse para seducir al oyente a su gratificante y magnético sonido. El clásico tema de psicodelia para cerrar los ojos y dejarte llevar por la multitud de sensaciones que puede proporcionarnos la música llena de belleza como esta.  Una pequeña obra maestra de la psicodelia contemporánea con fuertes poderes terapéuticos.  En su parte final, el sonido que vuelve más grueso y pesado sin perder su encanto.

Retomando los pasajes exóticos ‘Hawawa’ es un tema de pausada psicodelia aromatizada. Como su borboteara la melodía se contonea rítmicamente mostrando todo su poder de seducción. Una vez caído en su hechizo, el oyente se encuentra con solo ácidos y un ritmo que evoluciona a un escenario de pesadez en el que THE FUR golpean con lentos y plomizos riffs. Sin darnos cuenta ya escuchamos psicodelia ensoñadora, sino un perturbador corte psycho-doom Pero si en algo son magos los belgas, es en hacer que el viaje esté lleno de alicientes, así cambian nuevamente el rumbo del tema, para fusionar los momentos de pesadez con su tonos más exóticos en pasajes  perturbadores.

Si el álbum abría con el tema más largo, cierra con el segundo en duración. ‘Yage’ son ocho minutos mágicos en los que la nave sideral belga gravita en atmósferas psicodélicas llenas de encanto. Psicodelia pesada de alto octanaje que camina por distintos caminos dentro del género. Con una combinación de Stoner aderezado con envolventes sonidos creados por los sintetizadores, consiguen llevarnos a un desierto cósmico. Allí, el vacío se refleja en suaves y hechizantes acordes entre nebulosas siderales aportando un tono de misterio a ese entorno. Entrando en una fase de completo magnetismo, el tema gravita en ese insondable entorno espacial, con una narrativa fluida e impactante. Modulando la intensidad a lo largo del corte, consiguen que el viaje sea tractivo y pintoresco.   

The Fur

Reseña: FUZZY LIGHTS.- ‘Burials’

Ocho años de silencio discográfico preceden ‘BURIALS’, el cuarto álbum de los británicos FUZZY LIGHTS.  Seguramente su álbum mas reflexivo y ambicioso, y en el que, sin renunciar a sus raíces folk, amplían su horizonte sonoro creando canciones más complejas y ricas en matices. Así, consiguen que la energía fluya a través de sus bellas canciones, y que esta energía, empape al oyente de múltiples sensaciones. Una banda marcada por el registro vocal de su cantante Rachel, que excavando en el legado de Sandy Denny, nos ofrece un repertorio de bellas melodías con sabor a miel. Pero FUZZY LIGHTS es una banda sólida, y solo cuenta con esa virtuosa cantante, sino que se trata de banda capaz de golpear con riffs difusos y desarrollar canciones más propias de FAIRPORT CONVENTION como si fuera una banda pesada del siglo XXI. Desarrollos progresivos bien construidos, un sonido cristalino resultado de una magnífica producción, y esas inmersiones en agus psicotrópicas de sus guitarras, hacen que cada canción, nos ofrezca algo diferente. Si bien la mayoría guardan una estructura en la que parten de la suavidad psico-folk, para mutar violentamente a un escenario psico-progresivo en el que difusas cortinas sónicas envuelven sus fascinantes y seductoras melodías. De esta manera, consiguen equilibrar cada canción convirtiéndola en algo sumamente atrayente para el oyente. Eso no significa que por momentos nos encontremos orgías sónicas más propias de la improvisación, ue acaban siendo pulidas para ofrecer un resultado fascinante. Han pasado unos meses desde que tengo en la carpeta de pendientes esta reseña, pero un álbum como ‘BURIALS’ bien merece ser difundido, por la calidad de sus canciones, y porque estamos ante el regreso de una banda que algunos habían dado por perdida.

FUZZY LIGHTS son: Xavier Watkins  (guitarra), Rachel Watkins (voz, violín), Mark Blay (batería), Daniel Carney (bajo), Chris Rogers (guitarra)

La cálida línea de bajo y la hechizante voz de Raquel abren ‘Maiden’s call’. Un tema que parece mirar al pasado en su estructura musical. Una mágica y sensual melodía vocal y una instrumentación que mira hacia el folk progresivo de los 70’s. Inevitable acordarse de Sanddy Denny y esas bandas británicas que miraban a la música tradicional aportando la nueva energía de la psicodelia y el rock progresivo. Bucólicos violines, una sutil guitarra y un bajo protector, van tejiendo una canción llena de belleza. Con momentos de intensidad y buenos solos de guitarra, el corte se eleva majestuoso con un sonido cristalino y gratificante. Percibiendo cada acorde cada instrumento, todo se va tornando más turbio y veloz en un final diabólico y apoteósico. Una canción llena de belleza, que invita a seguir explorando este álbum maravilloso en el que la psicodelia, el rock progresivo y el folk se unen en una causa común.  La canción está inspirada en la experiencia personal de su cantante Rachel y el episodio de un aborto espontáneo que tuvo.

‘Songbird’ parte con el ímpetu de unos tambores vivaces arrastrándola gracias a dupla de guitarra y bajo a un espacio psicotrópico menos complaciente. Oscuro, turbio y misterio, el tema nos sume en un entorno aturdidor del que afloran cantos mas propios de un ritual. En una especie de híbrido entre el ocult-rock y el folk, habitando un inquietante escenario psicodélico. La sensualidad vocal en contraste con su difuso sonido acaba por llevarnos a lomos de sus briosos tambores a una encrucijada diabólica que nada tiene que ver con la dulzura de la canción de apertura. La canción nos ofrece una experiencia turbadora a lo largo de seis intensos minutos de experimentación.

Retomando el folk y la música tradicional, ‘The graveyard song’ nos susurra con pausados acordes acústicos y una voz empapada en miel. Relajante y reconfortante, la canción va incorporando instrumentos para salir de ese espacio casi minimalista.  De nuevo los redobles de tambores van marcando el devenir del tema. Con el tradicional sonido del violín crean una corte que describe la melancolía. Le tema sale de estado catártico con exóticas sonoridades mas propias del África Sahariana, y unos riffs mucho más pesados. Nuevamente el caos parece apoderarse del tema con una sucesión de sonidos anárquicos que crean una atmósfera turbulenta sin perder su vocación folclórica. Toda una tormenta psicotrópica más propia de una banda Avant-garde

En un tono mucho más sobrio, ‘Haraldasker’ nos narcotiza con acordes de blues y un tono jazzy. Un escenario completamente distinto se abre ante nosotros entre sutiles pincelas psicodélicas. Una calma gratificante que amansa nuestros sentidos sumiéndonos en un placentero estado sensorial. Bellas melodías, que se enriquecen con la magia salida de ese hechizante violín. 

«Under the Waves» retoma los elementos folk, para insertarlos en una tupida pesada instrumentación progresiva. Aquí la banda, saca todo su arsenal de música pesada sin renunciar a sus raíces folk. La conjunción de estos elementos y estilos resulta completamente fascinante. La canción está inspirada en los arrecifes de coral para abordar la crisis del cambio climático.

Siguiendo una línea similar, ‘Sirens’ ofrece turbios pasajes que serpentean elevando su intensidad para rápidamente frenarse en su impulso y retomar un tiempo medio. Con la sensación de que algo va a pasar, las descargas de intensidad toman ahora unos tintes casi post-rock. Lo cierto es que percibo vibraciones psicodélicas, progresivas y del rock clásico en un tema oscilante y cambiante.

Inspirada en un cuento clásico, ‘The gathering storm’ nace de un entorno de plácida psicodelia con ciertos tonos hipnóticos, antes de mutar lentamente su sonido.  Nacida como un grito de guerra para quienes defendieron los derechos de las mujeres y continuar la lucha contra cualquier prejuicio de nuestro tiempo, la canción mantiene la tensión sin llegar a explotar como el resto de los temas del álbum. Menos oscilante y más difuso, el tema fluye entre vibraciones folk y una ambientación de suave psicodelia.  

Fuzzy Lights