Reseña: THE VINTAGE CARAVAN.- ‘Monuments’

Con cinco álbumes a sus espaldas, THE VINTAGE CARAVAN se consolida como una banda madura en su nuevo álbum ‘MONUMENTS’. Su apuesta por el hard-rock clásico y sus excursiones stoner se acompaña de devaneos progresivos y unas fascinantes melodías. Sus canciones, con riqueza compositiva, no se quedan ancladas en un único estilo, para ofrecer un fascinante arco iris sonoro de tintes retro. Se nota que el trio islandés se ha tomado en serio el trabajo compositivo para ofrecernos un fascinante álbum de rock atemporal, pero con un aspecto completamente contemporáneo. Todo un collage compositivo lleno de matices, en el que todos los detalles parecen cuidados para ofrecer fascinantes canciones.   El universo musical del trio islandés, sustentado en una fornida base rítmica se complementa a la perfección con la cada vez mejor voz de Óscar, así como de sus virtuosos pasajes de guitarra. Sus cavilaciones tanto psicodélicas como sobre todo progresivas, adornan canciones sólidas y atrayentes para el oyente. El álbum es una perfecta banda sonora para los amantes del rock clásico, pero también para las nuevas generaciones. Sus temas pasan por distintos estados, ofreciendo la pesadez stoner con mesura, pero sobre todo con un trabajo lírico no visto antes. ‘MONUMENTS’ se consolida como el trabajo más brillante hasta la fecha. Aquellas gratas sensaciones que tuvimos con su primer álbum, allá por el año 2.009, se confirman más de una década después con un álbum sobresaliente. La capacidad para llevarnos a suaves atmósferas en las que la nostalgia aparece con un sonido vintage, contrasta con la fuerza de unos ritmos trepidantes. Sus canciones conectan rápidamente con el oyente proporcionando un gratificante viaje al rock de los 70’s, pero también abriendo un nuevo paisaje sonoro con devaneos blues, prog y psicodélicos y bellas melodías llenas de lírica. Con un fascinante resultado en sus canciones más líricas, así como en sus temas más pesados, THE VINTAGE CARAVAN se consolida como una banda a seguir teniendo en cuenta para el futuro, los 60 minutos de ‘MONUMENTS’, así lo atestiguan.

‘MONUMENTS’ está disponible vía Napalm Records

La canción de apertura, ‘Whispers’ refleja todo el potencial de una banda que sigue evolucionando. Su sonido vintage de puro hard-rock con buenas melodías vocales y un aire stoner moderno conjugan un tema arrollador. Buenas guitarras, fuertes tambores y un ritmo trepidante hacen que caigamos rendidos a sus pies.

‘Crystalllized’ se desarrolla bajo tonos blues y ritmos pegadizos con cierto aroma progresivo. Sin salirse de su esencia retro sus ondulantes melodías esconden una sólida composición que hace que el tema resulte atractivo. Con fuertes embestidas, la canción conjuga los sosegados ecos vintage con virtuosos pasajes de guitarra mientras la maquinaria rítmica no cede en su propósito.

La fuerza e intensidad de la banda queda patente en temas como ‘Can’t get you off my mind’. Aquí las guitarras y los fuertes tambores dejan hábilmente espacio a dulces melodías. Sus pegadizos estribillos ofrecen un soplo de frescura sobre un sonido añejo, pero bien elaborado. Los solos afilados no faltan a su cita, siempre con solventes guitarras, el trio crea un corte grueso, pero de aspecto amigable.

Sobre las cenizas del rock clásico de los 70’s, ‘Dark times’, con su implacable ritmo, supone otro claro ejemplo del sonido de THE VINTAGE CARAVAN. Con buenas voces, y una poderosa embestida sónica de tinte retro, construyen un nuevo tema arrollador sin renunciar a la melodía, algo que saben hacer con verdadera maestría.  Lleno de texturas, el tema no duda en acercarse al rock progresivo sin perder un ápice de fuerza.

La ternura de la voz de Óscar en ‘This one’s for you’ es todo un arrullo sonoro para el oyente. Si ya hemos comprobado que el trio sabe ofrecer buenas dosis de energía, también tiene la capacidad para construir una balada. En un entorno bucólico, la canción nos acaricia con dulzura con sus reconfortantes pasajes ofreciendo el lado más melodioso de los islandeses.

Tras el bálsamo de la canción anterior, ‘Forgotten’ retoma la pesadez de una banda que cuida las voces, lo que hace que sus temas resulten seductores para el oyente. Sus atractivas melodías parecen flotar entre el torrente sónico de un tema fornido que nuevamente sabe encajar los sonidos retro con vibraciones más contemporáneas. Hard-progresivo por momentos, rock clásico en otros, y sobre todo mucha riqueza compositiva. Pinceladas psicodélicas adosadas a pasajes más sinfónicos con elementos stoner. Todo un collage compositivo de puro rock contemporáneo con sabor añejo.  8 minutos intensos que suponen el mejor escaparate para una banda solvente y madura.

‘Sharp teeth’ con su poderosa línea de bajo y sus fuertes tambores retoman el rock retro con solvencia. Con una voz más propia de una banda progresiva, la canción golpea con un sonido grueso entre delicadas melodías. Un tema que se vuelve más pegadizo según avanza sin perder un ápice de frescura.

Los momentos más psicodélicos del álbum los encontramos en ‘Hell’. Un tema que sabe usar tanto elementos progresivos, como el rock clásico presente en todo el álbum. Sus bellas melodías flotan entre pasajes progresivos de gran calidad. Rock atemporal, sugerente y seductor con sus habituales riffs pesados y una nítida herencia 70’s. Todo un reconfortante paseo psico-progresivo con luminosos solos de guitarra y agradables voces.  

‘Torn in two’ se viste de tonos retro con sus coloristas riffs. Un tema pegadizo que hace ondular sus armonías bajo el soporte de poderosos tambores. El tema tiene un sonido crudo que es pulido con acierto ofreciendo distintos alicientes al oyente. Pasajes de puro hard rock, espacios progresivos y momentos stoner.

‘Said & done’ incide en la fórmula que tan bien les funciona a los islandeses. Gruesos riffs de vocación stoner y una estructura de rock atemporal con momentos más sosegados. La perfecta combinación con la que la banda funciona a la perfección. El tema parte brioso para reposar en un valle en su parte central descansando en praderas progresivas antes de retomar la senda ruidosa.

Después de habernos dejados exhaustos, el álbum cierra con ‘Clarity’. Sus suaves paisajes atmosféricos llenos de lírica evocan la belleza de la naturaleza de su Islandia natal. Estribillos algodonados y acordes acústicos nos presentan un ensoñador espacio sonoro que sirve de reconfortarle bálsamo para el oyente. Una maravilla de canción lírica que vuelve a corroborar toda la calidad que cada día van atesorando THE VINTAGE CARAVAN a lo largo de ocho minutos llenos de belleza. Los islandeses son una banda maravillosa que sabe hacer canciones maravillosas.

The Vintage Caravan

Napalm Records

Reseña: SATURNIA.- ‘Stranded in the Green’

STRANDED IN THE GREEN’ es el octavo álbum del multi-instrumentista portugués Luis Simões con su proyecto personal SATURNIA. Un reputado músico psicodélico que no se prodiga en sobre los escenarios, actuando rara vez, pero que es capaz de plasmar todo su talento en un álbum mágico como éste. Pasajes espaciales, psicodelia con exóticos tonos orientales, ritmos tribales, guitarras ácidas y una voz llena de magnetismo, son parte de esta joya de la psicodelia del siglo XXI. Las reminiscencias de los primeros Pink Floyd, son evidentes en la mayoría de sus canciones, pero también el legado de Hawkwind está muy presente, adoptando una forma mística. Incluso con algún guiño Colour Haze, ‘STRANDED IN THE GREEN’ es una gema para los amantes de la psicodelia vintage con sus hechizantes y alucinógenas atmósferas cósmicas, que crean un mantra sonoro para el oyente. El álbum es ideal para escuchar con la luz tenue de una lampara de lava, una barrita de incienso aromatizando el ambiente y una mente dispuesta a dejarse seducir. L.S.D. ¿Para qué?, ‘STRANDED IN THE GREEN’ contiene tantas dosis de dietilamida, que no necesitas más para entrar en trance con este auténtico mantra sonoro. Sus canciones nos masajean hasta el éxtasis sensorial con una riqueza compositiva superlativa, digna de su gran talento como Luis.  Tenemos ante nosotros un álbum mágico, merecedor de un altar en el hogar de cualquier amante de la psicodelia. Uno de los álbumes mas estimulantes que he escuchado últimamente, lo que, para un ávido explorador de los sonidos psicodélicos como yo, es todo un regalo. Sus embriagadoras fragancias son repartidas con mesura, haciendo que nada resulte empalagoso, sino espiritual. Los seductores pasajes místicos se fusionan, tanto con elementos  espaciales, como con riff más pesados, ofreciendo al oyente un viaje cósmico al interior de su propia consciencia. Los calificativos se quedan cortos para describir la belleza de unos surcos sublimes, en los que la psicodelia alcanza cotas celestiales. Un álbum relajante, espiritual y estimulante para los sentidos, en que el músico portugués parece hacer plasmado toda su creatividad y conocimiento, de lo que es la verdadera psicodelia. Esa psicodelia que nacía a finales de los años 60’s y que cinco décadas después sigue ofreciéndonos maravillas como ésta. Porque aquí se percibe ese aroma vintage, pero también se perciben los nuevos caminos que ha recorrido el género desde el pasado siglo. Sin duda, estamos ante una pequeña OBRA MAESTRA de la música lisérgica.

Grabado en el campo, al aire libre junto a las cepas de la vid, ‘STRANDED IN THE GREEN’ pone la mitología, el vino, la luz del sol, y la naturaleza salvaje al servicio de la música, basándose en los ingredientes ya establecidos del clásico brebaje de rock psicodélico de Luís Simões pero también agregando nuevos elementos un álbum verdaderamente orgánico y refrescante.

Luis Simões inició su carrera en los años 90’s y durante este tiempo, grabó los álbumes principalmente por él mismo, pero también con algunos invitados selecctos, en particular Daevid Allen (Gong), Nik Turner (Hawkwind) y Stefan Koglek (Color Haze)

Luis Simões en este álbum canta y toca, guitarras, sitar, tampura, bajo, pedales de bajo, gong, órganos, sintetizador, piano Rhodes, Mellotron, campanas y batería. Acompañado de Ana Vitorino en voces Winga: Djembe en Keep it Long.

Grabado entre 2018 y verano de 2020 en Lagoa do Calvo. Mezclado por Luis Simões. Masterizado por Ricardo Bravo. Arte de portada de Luis Simões. el álbum está disponible vía Sulatron Records en vinilo transparente verde de 180 gramos con incrustación de tamaño completo, CD en formato desplegable Digisleeve. con ediciones limitadas a 500 copias cada uno.

‘Pan Arrives‘ abre el álbum con su minuto y medio de sonidos de cencerros y alguna desafinación para introducirnos en el rítmico y espacial ‘Keep it Long’.   Efectos incesantes, fuertes tambores y el místico sonido del sitar soportan una voz que evoca la psicodelia de finales de los 60’s. Un híbrido entre los Pink Floyd de Syd Barret y Hawkwind con ornamentos exóticos. Una estela sideral que se combina con una percusión casi tribal. La combinación de estos elementos con la guitarra ácida hace del tema un tesoro de la psicodelia colorista de tintes espaciales. El tema lo tiene todo para engancharnos sin remisión al álbum. Sus siete versátiles minutos nos marcan el camino de por donde va transcurrir un álbum lleno de gratas sorpresas para el oyente.

Con ‘Fibonacci Numbers’ SATURNIA nos ofrece un viaje astral a la psicodelia vintage de los primeros Pink Floyd, con una susurrante voz más propia de Barret,  y un collage caleidoscópico producto de sustancias alucinógenas. Lleno de magnetismo el tema es un bálsamo para los sentidos trasladando al oyente una dimensión sensorial que combina lo antiguo con lo futurista en alguna supernova a miles de años luz de la tierra. Completamente expansivo de la mente, la canción bien pudiera haber sido compuesta por la banda del fluido rosa en un ‘viaje’ de L.S.D. Un gratificante corte que suaviza el alma produciendo un gratificante estado de placer. Terapéutico.                   

Efectos espaciales y tambores rituales nos introducen en ‘Smoking in the Sun’ Un paseo psicodélico por algún remoto lugar de la galaxia. Sus flotantes sonidos de guitarra el magnetismo del bajo y los sintetizadores son el mejor vehículo para recorrer su particular universo. Evolucionando lentamente en un espacio carente de gravedad, su sonido flota sobre nuestras cabezas como una terapia sanadora.   Absorbente, psicotrópico, su sonido nos traslada a una catarsis sensorial de proporciones descomunales. Hipnótico, futurista y con fuertes dosis de misticismo cósmico. Un lento pero firme avance a un mundo desconocido sin obstáculos en el camino.

Tras el viaje intergaláctico, Simões nos invita visitar un Jardín del Edén, con una seductora y cálida voz (nuevamente Barret en el horizonte), con ancestrales sonidos tradicionales, ‘Super Natural’ es un nuevo mantra sonoro lleno de espiritualidad. En una algodona atmósfera, el tema pone banda sonora al silencio entre cantos de aves en este particular paraíso. Un tema afrodisiaco para los sentidos en el que volvemos a encontrar las reminiscencias floydianas presentes en todo el álbum. Con la magia del sitar, lo espiritual nos invita al Nirvana con sus bellas melodías en una nube de sutiles reverberaciones.  Un mundo mágico lleno de colores, aromas y fragancias de distinta procedencia hacen un ‘todo’ sonoro absolutamente seductor a lo largo de sus catorce minutos. En su último tercio, la canción recupera el espíritu espacial para navegar por atmósferas más cósmicas prescindiendo de los instrumentos más tradicionales.                             
Bajo un piano clásico se construye ‘When I’m High’. Suaves acordes con un cálido bajo para sumergirse en el legado de Pink Floyd de una forma más que evidente. La delicadeza con la que se produce cada nota, contrasta con la firmeza de unos tambores que jamás pierden el compás. Con predominio de los teclados a lo largo de su desarrollo, sus melodiosos pasajes van tornándose más psicotrópicos con unos solos de guitarra llenos de belleza.                                            

‘Perfectly Lonely ‘ (canción no disponible en vinilo) nos presenta el misticismo entre disonancias y un confuso sonido con golpes de gong en la lejanía. Un chakra sonoro misterioso turbio, pero meditativo. Con pocos sonidos definidos el tema consigue atraernos a su interior.

Tras el aturdimiento, ‘Butterfly Collector’ nos devuelve los sonidos de la naturaleza con una conjunción de espaciales sonidos pesados y dulces caricias exóticas. Un hechizante ritmo nos acompaña en una nueva travesía de tintes floydianos. Celestiales sonidos llenos de dulzura afloran entre una densa neblina sobre nuestros sentidos. Un suave aleteo que va llevándonos a un espacio alucinógeno con sus placenteros pasajes. Melódico, psicodélico, exótico, espacial, muchos son los elementos que esconden estos mas de siete minutos sombríos.  Un placentero masaje sonoro con pausas en su deambular cósmico lleno de exotismo, especialmente en su parte final.                                          

Cerrando la versión CD, y no disponible en formato vinilo, ‘Just let Yourself go’ se desarrolla con la guitarra erigiéndose en protagonista tímido de otro psicodélico tema. Entre efectos incesantes, y con un cadencioso ritmo afloran ecos 70’s. Su fusión de sonidos más propios de Colour Haze, con la ambientación espacial nos invita a una exploración psicodélica con un magnetismo absorbente.  dejándose llevar en forma de jam el tema va mutando sus formas sin dar un paso atrás.   Aquí Simões , se deja llevar por sus instintos mas primarios.

Saturnia

Sulatron Records

Reseña: 1968.- ‘Salvation, If You Need …’

Después de las fantásticas sensaciones que nos dejó su álbum debut ‘BALLAD OF THE GODLESS‘ en el verano de 2018, esperaba con impaciencia el nuevo álbum de los británicos 1968, ‘SALVATION, IF YOU NEED…’, y sin ninguna duda, la espera ha merecido la pena. Un BOMBAZO de blues psicodélico pesado, viscoso, humeante y salvaje. Sus crudos y primitivos sonidos evocan la intensidad de bandas como con Captain Beyond, Budgie, Toad, Bolder Down, Hendrix, Sabbath o Josefus, por citar solo algunas, porque la lista podría ser interminable. Aquellas bandas rudimentarias que hacían que los amplificadores echaran humo y que sonaban con toda su crudeza, ofreciendo un sonido primitivo, brutal, pero completamente impactante y maravilloso. Estos 10 temas te aplastan, introduciendo al oyente en un soporífico ambiente narcótico, denso y pesado, pero con el gancho suficiente para que cada canción te atrape por sí misma. Un álbum creado en pleno siglo XX, pero con toda la esencia del rock más explosivo de los 70’s, algo que ya nos mostraron en su impactante debut, pero aquí 1968, se superan. Con un estilo y propuesta sonora definida, son capaces de sorprendernos en cada canción, con giros sorprendentes que hacen que cada tema sea moldeado usando distintas influencias estilísticas. Así consiguen que todos los elementos encajen, el blues, la psicodelia, el proto-metal, el hard-rock y la pesadez Stoner. Si alguno de los viejos rockeros que se quedaron en el camino, y sus almas reposan en el infierno, esos tipos rudos de pelo largo, barbas fornidas, chupas de cuero y una bolsa llena de sustancias psicotrópicas en la zamarra, levantaran la cabeza y volvieran a este mundo, sentirían que el camino de vuelta al mundo de los vivos, habría merecido la pena al escuchar este poderoso brebaje sonoro. Los temas de ‘SALVATION, IF YOU NEED…’, a pesar de tener una identidad propia, suelen guardar una estructura similar. Una primera parte arrolladora, pesada, cruda y contundente, y una parte central o final en la que 1968 se dejan seducir por los efluvios psicotrópicos y el blues, creando verdaderas bacanales de sonidos narcóticos y humeantes. Thc en vena, para unas canciones turbias, desgarradoras y llenas de fuerza. Este segundo Lp, supera la potencia y fuerza que mostraron en su primer álbum, sus nuevos temas te arrancarán el corazón a base de riffs turbios, narcotizándote con sus fuertes dosis lisérgicas. Estamos ante un álbum creado a la vieja usanza y manteniendo ese espíritu añejo adaptándolo a los nuevos tiempos de la música pesada. Afortunadamente como en tantas ocasiones, las palabras sobran, así que, prepara tu bong, sube el volumen y disfruta de este impactante ‘viaje’ con olor a marihuana y a rock en estado puro. Hay que tener en cuenta que la publicación el 4/20, no es algo casual. ¡No te arrepentirás!

Este álbum fue grabado en vivo en el estudio como en los viejos tiempos. Durante los inicios de la pandemia mundial, se dirigieron durante la cuarentena al estudio para grabar durante un período de dos meses. Los resultados son como esperábamos, ruidosos, gratuitos y de salvación de un mundo plagado en el que terminaron todos los shows en vivo en 2020. El álbum está disponible vía No Profit Recordings en un disco plegable exclusivo de edición limitada en formatos coloreados.

‘A ritmo de blues-rock abre el álbum con ‘Railroad boogie’. Entre wah wah y platillos antes de explotar por un camino heavy-blues ácido y con aroma a 70’s.  Rock crudo y primitivo más propio del comienzo de la década dorada del rock. Unos impertérritos tambores acompañan a los británicos en este particular viaje al pasado. Adornado con solo asesinos, el tema golpea con fuerza en un espacio entre los tonos retro y el stoner más aguerrido. Desbocándose con ritmos endiablados en la parte final, el tema va de menos a más en su intensidad, hasta el agotamiento final con el que concluye.

Ritmos pegadizos y una atmósfera psicodélica nos introducen en ‘Trail of dogs’. Una canción mucho más ácida y ‘viajera’ que mantiene un aroma blues en sus riffs. Un crudo sonido 70’s empapado en humo narcótico con cautivadoras voces. En una montaña rusa de intensidad el tema se eleva vertiginoso con pesados riffs ácidos, con guitarras desangrándose entre una tormenta de tambores y un bajo que exhuma una espesa neblina. El corte se atasca en una explosión final hasta disolverse.

Los pegajosos riffs de ‘Blackwing’ preceden otro blues lisérgico lleno de garra. En este espacio en el que mejor se desenvuelve la banda. Sus incursiones en en pantanoso mundo del blues psicodélico es el lugar en que dejan patente toda su calidad y creatividad. Si nos ofrecen ‘viaje’ también nos ofrecen un sonido poderoso y pesado. El Stoner está presente en una apuesta que bien podríamos definir como ‘retro’, como proto-metal incluso, pero que suena glorioso.

‘Here is life’ suena añejo, pero sin duda sus riffs, su plomizo sonido, suena a siglo XXI, también. La mejor forma de saber rendir tributo a los pioneros sin alejarse de los dictados del género stoner mas ortodoxo. Nuevamente en una atmósfera difusa y cargada, la banda golpea con toda su fuerza en la primera parte de la canción. Casi tres minutos arrolladores que giran su aspecto para descender a pasajes de pura psicodelia susurrante y narcótica. Un espejismo de un minuto que nos devuelve a las turbulencias psicotrópicas en un bosque heavy-psych con follaje de blues.

Los sonidos primitivos siguen presentes en ‘Guts’. Hard-blues denso y poderoso con voces ahogadas y desgarradas que se desgañitan por esa senda blues. Toda una apisonadora que nos deja exhaustos. Su ritmo implacable se apodera del tema original de BUDGIE con un aroma a cannabis y haciéndolo todavía más denso y pesado. Sabiendo conjugar el protagonismo entre la desgarrada voz con los momentos mas intensos y la acidez de una guitarra que siempre acaba llevándonos a un mundo mágico en el que el L.S.D. y las sustancias psicotrópicas se apoderar de cada riff, de cada acorde. Una versión intensa, intoxicante y espesa hecha a la medida de 1968. Cuando una banda se atreve con Budgie y consigue un resultado así, solo hay que quitarse el sombrero.

‘Expressway’ nos atrapa con una contagiosa línea de bajo y un ritmo atractivo que va elevándose, infectando al oyente con su esencia psicotrópica en un interludio de escasos dos minutos.

A ritmo de hard rock clásico y abrasador ‘Eastern wind’ combina momentos Sabbath, con el rock más salvaje de los 70’s. Sin duda su sonido espeso hace que cada riff se mastique. Como el resto de los temas del álbum, las nebulosos y su turbio sonido es precisamente el nexo con el oyente. Haciendo que el sonido resulte pegajoso como el alquitrán, con fuerte aroma y un carácter fornido. Así son las canciones de 1968, espesa, pegajosas y crudas. Otro torbellino de fuerza desgarradora que nos aplasta con toda su fuerza, pero que también nos deleite con momentos más chamánicos y magnéticos.  

Susurrantes acordes de blues psicodelico, se suceden lentamente en un bosque más propio de The Doors. ‘Small victories’. Tras ese guiño al Rey Lagarto, el tema se impregna de sustancias psicotrópicas en su desgarrador relato. Incitándonos a un trance místico y alucinógeno. Absorbiendo al oyente con su poder narcótico, la banda despliega todo su arsenal de heavy-blues ácido entre poderosos riffs primitivos. Siendo el tema más largo, con sus casi siete minutos, permite a la banda explayarse en los sonidos heavy-psych. Aquí es donde demuestran todavía mas destreza si cabe. Atrapándonos en su ritual chamánico, los británicos se desenvuelven con soltura en estos pantanos pasajes a caballo entre la psilocibina y una fuerte ingesta de LSD.

Sorprendentemente más melodiosos, ‘Night Hornet’ se convierte el el tema más suave de un álbum, pero lleno de garra y poder de seducción. Sin dejar de lado el blues psicodélico, el tema va armándose lentamente, pero sin llegar a eclosionar como las canciones precedentes. Con un tempo lento, evoluciona sin prisa, marcando bien los pasos. Pero como decimos en España, ‘la cabra tira al monte’, y la banda termina imprimiendo más garra al tema para retomar los pasajes heavy-psych llenos de acidez entre unos tambores poderosos y fornidos. Por una senda aparentemente más ortodoxa, ‘God bless’ se recuesta sin rubor en el blues más acido y pantanoso. Sus narcóticos pasajes y su cálida voz menos desgarradora, muestra ahora su perfil más seductor. Con un tempo lento, los solos de guitarra se suceden en una atmósfera de blues humeante. Incorporando el sonido del órgano el tema se siente cómodo en el perfil más ortodoxo del género.

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No Profit Recordings

Reseña: DUST MICE.- ‘Earth III’

‘EARTH III’ es el primer Lp de DUST MICE, el quinteto de Space-Garage de Seattle. ¡Toda una locura sónica que no te dejará indiferente! Los sintetizadores analógicos, el saxofón distorsionado y la guitarra en bruto se combinan con una sección de ritmo de conducción para ofrecer rock de garaje espaciado con influencias de New Wave Sci-Fi, post-punk y metal clásico. Sus pegadizas armonías contrastan con la fuerza de unos poderosos tambores y unos riffs que no dudan en tornarse pesados entre efluvios jazz, psicodélicos y espaciales, aportados por teclados y saxo. Ecos de los 80’s, de los 90’s y un sonido del nuevo milenio, construyen un ecléctico relato entre lo vintage y lo modernista en el que todo puede sorprendernos. Temas fascinantes en combinaciones imposibles que finalmente resultan muy sugerentes que en cierta manera evocan el sonido de bandas como ECSTATIC VISION, pero que también recuerdan a HAWKWIND en una sesión de baile en un after al amanecer. Los temas líricos exploran cuentos de cultos de magos, androides suicidas, la carga existencial de vivir en una nave estelar de generación X y los fracasos del imperialismo estadounidense. Todo esto viene junto en la versión de Black Sabbath (‘Solitude’), interpretada como una celebración en un garaje espacial del último fracaso de la humanidad. La única nota de esperanza proviene de ‘Desert Bus,’ una oda a la introspección psicodélica y la apertura a la majestuosidad del universo. ‘EARTH III’ sigue la estela de los temas introducidos en su EP, ‘MOON FETUS’. El álbum fue compuesto mientras la banda actuaba activamente, y la forma final de muchas de las canciones se desarrolló en el escenario antes de seguir el álbum en vivo. Para obtener el sonido en capas y fuera de control, DUST MICE se agachó para una sesión de sobre-grabaciones y jams extendidas. Esas pistas se cortaron y mezclaron a lo largo del álbum como tejido conectivo sónico, imitando el caótico asalto sónico de un espectáculo en vivo de DUST MICE.

DUST MICE son:

Patrick Seick: Lead Vocals, Synth, Percussion
Robbie Houston: Guitar, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Nate Henry: Saxophone, Backup Vocals
Lewis Hunt: Bass, Acoustic Guitar, Backup Vocals
Zane Graham: Drums, Backup Vocals
Todas las canciones de ‘EARTH III’ fueron escritas por DUST MICE excepto ‘Solitude’ escrita por Iommi, Osbourne, Butler y Ward. Habiendo sido mezclado por Robbie Houston y masterizado por Cass Anawaty, con un diseño grafico y de portada obra de Chad Kesegi.

La maquinaria psico-espacial de DUST MICE pone los motores a máximas revoluciones en el impactante tema ‘Choom wagon’, que ya os ofrecimos en primicia desde DenpaFuzz (aquí). Un híbrido entre el rock espacial, los ritmos de baile de finales de los 80’s, el jazz y la psicodelia. Sus estribillos mas propios de la new wave contrastan con los efectos de los sintetizadores y los poderoso tambores robóticos, casi kraut. Sin duda, el tema tiene fuerza y más con las veleidades del sonido siempre hechizante del saxo. El tema, funciona, que que entre esta espiral futurista, saben incrustar buenos solos de guitarra que hacen que tome un carácter más pesado y contundente.  

Con el marcado sonido del saxo como protagonista, ‘Eye make you eye’ nos ofrece atractivas melodías y estribillos pegadizos en una atmósfera futurista con el jazz en el horizonte. Una conjunción de elementos que funciona logrando un tema atrayente y vistoso. Su sonido, lleno de frescura contrasta con las entrañas pesadas de su línea rítmica y unas guitarras diabólicas que aparecen con sutileza.

‘Hepatitis X’ se muestra más fornido y rugoso en su apertura, antes de ejecutar esas armonías llenas de ritmo más propias de los 90’s. La luminosidad de los vientos hace que el tema adquiera un carácter más elegante sin salirse de su apuesta alternativa con un final turbio. Y espacial.

Los fuertes ritmos del tema de Black Sabbath ‘Solitude’, chocan con la cadencia vocal y un espíritu espacial que coquetea con el jazz en una combinación aparentemente imposible, pero que finalmente resulta de gran frescura. Vientos, guitarras y sintetizadores construyen un tema dinámico y alocado de difícil calificación.

‘Skyy king’ con un sonido más grueso explora los confines cósmicos entre saxo, un poderoso bajo y efectos de sintetizadores sin perder el espíritu de new wave de la banda. Ritmos bailables y un frenesí ritmico y envolvente convierten el tema en una espiral psicodélica ideal para las pistas de baile.

Los mas de siete minutos de ‘Crisis on infinite earths’ permiten los desvaríos electrónicos y espaciales de los Seattle en una especie de caos en el que todo vale. Free-jazz, Avant-garde, rock espacial, electrónica, son muchos los estilos que podemos encontrar en un corte hipnótico, y alienante así como completamente experimental.

‘Desert bus’ nos saca del caos anterior a base de ritmos kraut salpicados con el siempre gratificante sonido del saxo. Frenesí cósmico, con ecos post-punk salvajes en una nueva combinación atrevida. Reminiscencias Hawkwind, con solos ácidos e hipnóticos y trepidantes ritmos. Finalmente, el caos regresa.

Sin salirse de su apuesta futurista, ‘Mountain wizards’ recupera las bolas de colores de las pists de baile de una estación espacial llena de androides moviéndose con ese ritmo hipnótico que los caracteriza. El tema evoluciona incrementando su pesadez a un espacio post-punk, sin perder la dualidad cósmica y alternativa con un final aturdidor y repetitivo.

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Reseña: GRETA VAN FLEET.- ‘The Battle at Garden’s Gate’

El joven cuarteto de Michigan publicaban el pasado viernes su nuevo álbum ‘THE BATTLE AT GARDEN’S GATE’. Desde que sorprendieran al mundo del rock en 2017 con su frescura recuperando el legado de Led Zeppelin y haciendo correr ríos de tinta alabándolos o criticándoles, ahora parecen seguir a la suyo. Hacer canciones de hard-rock clásico, canciones vibrantes, que no se quedan en estereotipos, sino que son capaces que explorar nuevos mundos sonoros. Contundentes, pesados, melódicos, pegadizos, progresivos. En este nuevo álbum nos ofrecen doce gratificantes canciones que hablan de libertad, de esperanza, de espiritualidad, de sueños, de los desafíos a los que se enfrenta la humanidad. Su visión serena y comprometida con encontrar un mundo mejor, se refleja en temas llenos de sensibilidad, potencia, garra. Su salto a la fama hizo que muchos pseudo-puristas del underground les miraran con recelo, pero todos ellos, deberían escuchar sin complejos este nuevo álbum y comprenderán que la realidad es otra. Una magnífica banda que sabe a canciones y que no debemos ignorar, ya que nos perderemos una hora de buen rock. Milimétricamente producido, pero sin que ello haga que suene artificial. Sus atronadores tambores, sus guitarras hirientes, y las oscilaciones que dan a sus composiciones hacen que estemos ante un magnífico álbum de rock clásico, que suena a setenta, pero que también suena completamente contemporáneo. Con canciones suaves que exploran un universo progresivo, con tonos melancólicos.

Canciones que suenan a glam rock, con una cadencia mas propia de Slade, y sobre todo esos temas en los que Led Zeppelin parece haberse rencarnado en ellos. GRETA VAN FLEET suenan compactos, con cada uno de sus miembros aportando a la banda. Así logran crean un ‘todo’ majestuoso. Estribillos pegadizos y canciones que te tocan el alma, transmitiendo tristeza y melancolía, pero también cortes que te golpean con fuerza y te hacen activarte porque si algo tienen estos chicos al margen de la parafernalia que les rodea es calidad. GRETA VAN FLEET, alejados de las criticas caminan por un camino firme, lo que sigue aupándoles como una de las bandas mas frescas de la escena hard-rock. Los de Michigan están llamados a un ocupar un lugar el el olimpo del rock contemporáneo, pese a quien pese. Todo un guiño al rock clásico magistralmente presentado.

Greta Van Fleet