Reseña: PERSHAGEN.- ‘Hilma’

La música de PERSHAGEN fluye a través de bosques profundos y picos de altas montañas, música con presencia y nervio que guía al oyente a través de paisajes sonoros hipnóticos y secciones dinámicas. Con un innegable carácter atmosférico, las nueve canciones de su nuevo álbum ‘HILMA’, nacen de la frialdad de ese entorno natural para ofrecernos una fusión de elementos psicodélicos y bellos pasajes post-rock. De esta manera, el cuarteto sueco crea un sonido característico y personal que se ha llegado a denominar ‘Pine forest rock’ (algo así como el rock de los bosques de pinos). Una nueva etiqueta más, que define un sonido que refleja una narrativa cinematográfica a través de suaves melodías y unos acordes que evocan a la naturaleza de los inmensos y solitarios bosques suecos.  Sin duda PERSHAGEN sabe cómo cautivar al oyente con sus canciones, unas canciones que nacen mayormente de la improvisación, y en las que los músicos dejan que su creatividad se ensamble y escoja el camino a seguir. Nacidos con la idea de crear música instrumental que reflejara los meses de invierno de Norrbotten; con los pies en la tierra, frío, hermoso, pero todavía con melancolía, en ‘HILMA’ consiguen que el oyente perciba los acordes de cada canción como el viento que mece las hojas de los solitarios y fríos boscajes de la tundra. Estamos ante un álbum ideal para la meditación y para la introspección, uno de esos trabajos llenos de magia y belleza que cautiva al oyente a la primera escucha. Si buscas riffs pesados y sonidos turbios, este no es tu álbum, pero sin en embargo si te dejas llevar por sus canciones, podrás disfrutar de una hora llena de bellos sonidos ambientales, con un elegante tono psicodélico.

‘HILMA’ está disponible vía Lövely Records

PERShAGEN son: Jimmie Nilsson (guitarra), Theo Stocks (guitarra), Andreas Sahlin (Bajo) y Johan Kalla (Batería).

‘Klangskog’ nos sume en una gratificante y etérea atmósfera en la que bellos acordes fluyen con una vocación cinematográfica. A caballo entre los sonidos desérticos y algunos espacios post-rock, el corte sirve de balsámica introducción para el resto del álbum. Ejecutado con delicadeza, el tema parece susurrarnos.

El tema central del álbum, ‘Hilma’ explora ese espacio onírico a través de elegantes acordes de guitarra acompañado de unos poderosos y cadentes tambores. Combinando un sonido cristalino con algunos riffs difusos, las guitarras se superponen creando un entorno de belleza. La canción se muestra equilibrada entre esos elementos más pesados y la sucesión de desarrollos de guitarra, siempre con un fascinante atractivo para atrapar al oyente en su gratificante melodía.    

Sin salir de ese escenario onírico, ‘Langt bort nära’, en un tono algo más oscuro, sigue deleitándonos con estilizados acordes que van evolucionando hasta cohesionarse en un tema compacto. Bajo tonos de melancolía, La canción fue escrita por el guitarrista Jimmie durante un período en el que estudiaba el lenguaje musical en la música folclórica sueca, especialmente el polskor (un tipo de estilo en la música folclórica sueca). En el tema se perciben algunas veleidades y coqueteos jazz, especialmente en las guitarras, que mantiene su posición en distintos niveles ofreciendo un acogedor entorno para el desarrollo de otra canción de gran belleza.  La banda nos da pistas sobre la canción: ‘Långt borta nära’ ha sido parte del set en vivo de Pershagen desde 2018. La canción fue escrita por el guitarrista de los grupos Jimmie durante un período en el que estudiaba el lenguaje musical en la música folclórica sueca, especialmente el polskor (un tipo de estilo en la música folclórica sueca).El hecho de que la música folclórica haya sido una fuente de inspiración para ‘Långt borta nära’ puede parecer extraño para algunos oídos, pero claramente está ahí. Pero desde la primera versión de la canción ha cambiado de forma y se ha filtrado a través de más fuentes de inspiración. El resultado es una pieza melódica que es más sencilla de lo que se esperaba originalmente”.

‘Alla minns den sista gangen’ bebe de elementos casi folk, para desarrollarse entre elementos acústicos y eléctrico, ejecutados con sutileza. Lentamente el corte evoluciona hacia un espacio más progresivo haciendo que su sonido se engrandezca. Su suave melodía se mantiene en ese espacio instrumental presente en todo el trabajo. Ciertos coqueteos post-rock hacen que el corte tome dos direcciones en su desarrollo. Otro gratificante y melancólico corte ideal para la introspección.

Con más de siete minutos ‘Karelia’ es un espacio para que la banda ejecute su vocación musical mostrando toda su calidad y creatividad. Nuevamente nos encontramos ante una ambientación gris en la que los tonos de melancolía parecen acariciar al oyente para proporcionarle y gratificante estado sensorial. Todo un espacio para la relajación a través de pasajes llenos de belleza. Estamos ante el que posiblemente es el corte más experimental del álbum, esto se percibe en una parte central en la que la canción se desarrolla como si fuera una amen la que los elementos atmosféricos toman un cariz casi espacial.

El catálogo de sonidos atmosféricos prosigue con ‘Ofog i djävvñlens sällskap’. Partiendo de insondables efectos de corte espacial, los teclados comandan su apertura antes deque ritmos hipnóticos nos acechen. Toda una exploración por los oscuros confines del cosmos navegando en un entorno silencioso y en el que se percibe la inmensidad y el vacío. El tema prescinde de los bellos pasajes de guitarra, dejando el protagonismo a los teclados y efectos.

Con un sonido atmosférico más desértico ‘Ekoparken’ nos devuelve la belleza de esa mágica y susurrante guitarra. Con todas las piezas encajando en el puzzle, los suecos nos presentan otro hermoso corte con un poder terapéutico para el oyente. Relajante y envolvente, el tema parece describir el vacío y la soledad, algo que es toda una constante en la gran mayoría de las canciones.  

‘Solen är en trumma’ es una nueva jam psicodélica construida alrededor de una base atmosférica de bajo y batería, y decorado con los coloridos sonidos de la guitarra, adornados con un sutil sonido de órgano. El tema mantiene la esencia que encontramos en el resto de canciones del álbum. En la canción los cuatro músicos dejan que su música fluya y escoja libremente la dirección por la que transitará. La banda comenta sobre la canción: ‘Es como sentarse en el asiento del conductor de un automóvil en medio de la nada: está controlando y conduciendo, pero al mismo tiempo es un pasajero en un viaje a un lugar en el que nunca ha estado».

‘Archangelsk’ cierra el álbum con los habituales sonidos atmosféricos de la banda a lo largo de cinco minutos relajantes. Poniendo banda sonora al silencio de esos espacios vacíos de las profundidades de los bosques suecos.

PERSHAGEN

Lövely

Reseña: WYATT E.- ‘āl bēlūti dārû’

En mi primera incursión en el sonido de los belgas WYATT E. me encuentro gratamente sorprendido. ‘ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ es un agujero negro creado por dos largos temas de 18 minutos cada uno, en los que la espiritualidad oriental invade nuestros sentidos en un gratificante y aturdidor transito a una dimensión desconocida. Todo un espacio meditativo con olor a incienso, creado con gran maestría para lograr atraer al oyente a su fascinante y misteriosa narrativa. ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ nos sume en un ritual inmersivo en el que la psicodelia y la mística ambientación espacial nos invitan a un viaje astral a gratificantes escenarios de gran exotismo. Bellas fragancias, efectos envolventes y toda una liturgia psicodélica completan este ecléctico álbum con el propósito de que nos sintamos partícipes de una narrativa cinematográfica, magníficamente construida. No estamos ante un álbum para todos los públicos, ya que la complejidad de su sonido, hace que solo los iniciados perciban la grandiosidad de sus composiciones a la primera escucha. Es importante la predisposición del oyente para disfrutar de este mágico espacio meditativo. Estos visionarios del drone oriental y del post-rock, nos entregan la banda sonora hipnótica de una peregrinación al imperio neo-babilónico que conduce a dioses antiguos, ciudades olvidadas y civilizaciones perdidas. Envuelto en misterio, su segundo álbum ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ («la ciudad eterna» en acadio) es un viaje envolvente que combina paisajes sonoros cargados de efectos y monotonía con instrumentos tradicionales de Medio Oriente. La composición del álbum resulta de un desafiante uso de técnicas e instrumentos nunca utilizados por la banda: saxofones, Saz, uso inusual de voces, efectos y percusiones. Se grabaron 2 kits de batería simultáneamente durante la mayor parte del álbum para crear una especie de vibración desordenada proveniente de una gran multitud. Su sentido de la narración además de la magnífica producción de Billy Anderson (Sleep, Om, Melvins), lo convierte en un disco instrumental esencial para los fanáticos de la música instrumental con visión de futuro.

‘ÂL BÈLÛTI DÂRÛ’ está disponible vía ‘Stolen Body Records.

Los drones gestan la apertura de ‘Mušhuššu’ (nombre del animal sagrado de Marduk) crean un lento génesis en el que es difícil adivinar que senda llevará la canción. En una densa atmosfera psicodélica los acordes e instrumentos van apareciendo lentamente en escena. Con exóticas vibraciones orientales se gesta una canción llena de un inquietante misterio. Su atmosférico sonido bebe de la inagotable fuente de la psicodelia para crean un espacio de gran misticismo. Efectos y percusiones no tiene ninguna prisa en ensamblar su sonido, de hecho, la banda va incorporando distintos elementos que van dando brillo a este hipnótico corte. EL sonido del saxo, así como de los instrumentos tradicionales suponen todo un chakra sonoro que rápidamente penetra en la sensibilidad del oyente. Uno de esos temas que de va atrapando con su cautivador hechizo sonoro. Místico y rebosante de una inquietante espiritualidad su sonido se modula de una forma casi imperceptible para el oyente, lo que hace que cuando nos damos cuenta, hemos pasado a una nueva dimensión sonora. Siempre susurrante y nebuloso, el corte proporciona un gratificante un efecto narcótico con sus sutiles reverberaciones psicodélicas. El corte retoma los acordes orientales en su parte final, tras un tortuoso tránsito por nebulosas envolventes. Una pista bien equilibrada impulsada por un ritmo de bajo y con Y. Tönnes en el saxofón,

Al igual que el tema anterior, Šarru Rabu’ . («El Gran Rey») mantiene el estilo mostrado en el corte anterior. Una marcha militar mostrando lo mejor de la banda en términos de construir lentamente capas hasta el clímax y comenzar de nuevo hasta la explosión sónica final. Vibraciones orientales a través de instrumentos tradicionales se fusionan con una capa de psicodelia magnética. Con un tono mas espacial en esta ocasión, los drones revolotean por nuestra cabeza proporcionando ese zumbido cautivador omnipresente en todo el álbum. La banda crea un insondable espacio que conjuga lo inquietante con la belleza de sus tenues melodías. Un entorno espiritual y meditativo que se reactiva con un ritmo que evoluciona en su intensidad haciéndonos pasar a una nueva dimensión. La grandeza de la composición reside en la capacidad de modular el sonido haciendo que todo cambie a nuestro alrededor sigilosamente. La conjunción de efectos y drones se vuelve mas grandilocuente si cabe, algo que forma parte de la esencia de esta particular apuesta sonora. Incidiendo en ese espacio psicodélico, extrañas locuciones se unen a este particular ritual inmersivo. El tema se diluye en la inmensidad del cosmos dejándonos con ganas de más.

Wyatt E.

Stolen Body Records