Reseña: SUPER PINK MOON.- ‘Iron rain’

A lo largo de la historia de la música las situaciones más duras han sido un germen para potenciar la creatividad de los músicos y la actual situación bélica en Ucrania con la invasión por parte de las tropas rusas hace que, Ihor Pryshliak el guitarra y cantante de SOMALI YACTH CLUB, refleje toda su desesperación en ‘IRON RAIN’, el nuevo álbum de su proyecto SUPER PINK MOON. El álbum describe la angustia y la confusión emocional de tener que pasar el día entre la incertidumbre y el caos. En estas diez melancólicas canciones transmite la desesperanza de un pueblo a través de susurrantes pasajes en los que el post-rock y las melodías shoegaze copan el protagonismo de un relato triste y lleno de sentimiento. Buenos desarrollos de guitarra van construyendo exuberantes canciones que se desarrollan en un tono contenido y sumamente emocional. Evidentemente este no es un álbum para escuchar por la mañana intentando que te insufle la energía suficiente para afrontar con optimismo el día, sino que se trata de un trabajo introspectivo creado para la reflexión. El dolor y la desesperación como argumento emocional en una combinación apasionante de riffs pesado y hermosas voces en un entorno embriagador.

La reflexión del propio Ihor define a la perfección el espíritu del álbum:  «La mitad del álbum se grabó antes del 24 de febrero, el día de la invasión rusa en Ucrania, y la segunda mitad después. Para los ucranianos, esta fecha ha dejado una herida profunda que aún sangra masivamente. Para escapar de la realidad, tuve que cambiar mi enfoque a otra cosa, de lo contrario, me volvería loco. Musicalmente, mi idea era confundir a los oyentes tanto como fuera posible. Hay muchos trucos ocultos. Traté de crear melodías y ritmos complejos con múltiples capas mientras los mantenía lo más «escuchables» posible. El LP se grabó íntegramente en casa”. “Todas las letras giran en torno a la auto-reflexión sobre la guerra. Todavía es difícil describir la extraña mezcla de sentimientos. A veces estás extremadamente orgulloso e incluso feliz, pero por lo general, todo lo que sientes es tristeza, dolor y desesperación. Uno podría decir, ‘amigo, estás viviendo en la parte occidental de Ucrania’, que es un lugar relativamente seguro. Pero el sentimiento de culpa de supervivencia te persigue constantemente y no hay lugar donde esconderse. Además, no puedes esconderte de los misiles, lo que al menos es inquietante. Entonces, tuve que evolucionar. Ahora me siento mucho mejor, y este disco es una especie de instantánea del proceso de «autocuración». Después de nuestra victoria, no creo que vuelva a escuchar este disco, demasiadas emociones”.

SUPER PINK MOON se creó en 2019 como un proyecto paralelo del guitarrista y vocalista del Somali Yacht Club, Ihor Pryshliak, en Lviv, Ucrania. Después de algunos meses de experimentos caseros, el mini álbum «Nude» se lanzó en noviembre de 2020 bajo el nombre de Slow Noise. En los próximos meses, trabajó en su álbum debut «SUPER LP». Toda su música está grabada en el estudio de su casa y mezclada por Jaro Sound.

 ‘Nothing is real’ se desarrolla entre bellas atmósferas post-rock de manual. Una voz invadida por la melancolía parece describir la oscuridad de unos tiempos convulsos. Pausado en sus desarrollos, el corte ofrece un ritmo algo hipnótico y algunos pasajes de guitarra notables. Su parte central desciende a tenues abismos en los que los acordes se suceden con completa pausa.

En ‘Everything’ el músico mantiene la esencia con melodías shoegaze y una tupida instrumentación. Los elementos post-rock se combinan con versátiles armonías que acaban por dar brillo a una canción con unas entrañas sólidas y pesadas, que se presenta ante el oyente como un reconfortante bálsamo. La tristeza vuelve a presidir una canción que refleja el desasosiego.

Con sutiles pasajes atmosféricos en su apertura ‘Doomscrolling’ se nutre de brillantes momentos shoegaze con unos firmes tambores y delicados acordes de guitarra. Las voces etéreas ponen el sentimiento en otra oscura canción que denota la tristeza más absoluta. Con hermosos pasajes melódicos parece ayuntar las malas vibraciones creando una sensación de vacío emocional. Algunos de los clichés del género son ejecutados con suma maestría.

Incidiendo en esa propuesta post-rock, ‘Collision’ se inclina a un espacio más alternativo e incluso indie, sin renunciar a una composición elaborada que refleja la vocación por los pasajes sinfónicos de una forma una tanto personal.  El tema parece aportar algo de luz en esos tristes momentos.

‘Mirror’ reproduce la desolación con desarrollos psicodélicosen un escenario nebulosoy experimental. Entre efectos y sintetizadores, la canción flota livianamente prescindiendo de las voces bajo un tono atormentado y desolador.

Todo se alborota en la instrumental ‘Forward break fordward’. Unos fuertes tambores y finos pasajes de sintetizadores custodiados por un incisivo bajo, van tejiendo una tupida tela de araña para atrapar al oyente en este embriagador y turbador relato.  El tema se enriquece con pasajes progresivos en línea de los trabajos de bandas como ELDER.

‘Calmness’ palpita lentamente experimentando con la repetición en busca de transmitir al oyente un estado expectante en el que no sabemos que puede suceder. Una particular apuesta en la que podemos vislumbrar suaves melodías que no acaban de hacerse ver con nitidez.

En un tono más transcendental e inquietante, ‘Per aspera ad astra’ nos devuelve a ese estado deprimente en el que la melancolía nos invade. Cálidos pasajes vocales y una instrumentación contenida, camina por la frontera del post-rock y el post-metal, entrelazándose con una apuesta en la que los guiños shoegaze están muy presentes. Una hermosura de canción nacida de la desesperación, invitándonos a la reflexión.  

‘Hollowness’ es un breve interludio instrumental sin mucho que aportar.

Cerrando el álbum ‘ウクライナにñëàâàあれ’es el epílogo a la desolación de unos tiempos convulsos para cualquier habitante de Ucrania y su situación bélica.

Super Pink Moon

Reseña: SON CESANO.- ‘Emerge’

Hace cuatro años la banda Suiza SON CESANO se ‘sumergía’ en las profundidades psicodélicas con su prometedor álbum debut ‘SUMERGE’, ahora ‘emergen’ esplendorosos con su nuevo álbum ‘EMERGE’. Con una nueva formación y buscando el flujo perfecto, nos presentan siete elaboradas y bellas canciones, en las que dejan patente toda su elegancia y buen manejo en los sonidos psicodélicos de inclinación post-rock. Sin perder su esencia, SON CESANO llaman a las puertas del olimpo de la psicodelia contemporánea reclamando un espacio allí. Canciones estimulantes, que no sabes muy bien donde te van a llevar, pero que en esta travesía, te proporcionan un placentero viaje hacia un escenario, en el que la calma es la protagonista. Un álbum refinado, relajante, terapéutico, melancólico, onírico, pero sobre todo, repleto de hermosas canciones instrumentales. Cuando eres capaz de transmitir este torrente de sensaciones al oyente, ¿para que necesitas las voces?. Instalados en balsámicos pasajes instrumentales, consiguen que su seductora psicodelia, nos arrulle en un gratificante sueño, del que posiblemente no querrás despertar. Una magnífica de combinación de ensoñadora psicodelia aromatizada, enriquecida con momentos post-rock y en la que no faltan espacios desert-rock, en su faceta más atmosférica. Auspiciados por una elegante dupla de guitarras, el cuarteto teje los hilos a la perfección para ofrecernos un tapiz sonoro digno de los mejores palacios. En algún lugar entre bandas como COLOUR HAZE o CAUSA SUI aderezados con algunos momentos atmosféricos en onda YAWNING MAN, SON CESANO con su segundo álbum, consiguen cautivar al oyente en su particular Jardín del Edén. Un espacio multicolor, de belleza infinita, en el que sus balsámicas melodías flotando en el ambiente, consiguen que tu mente se evada, alejándonos del estrés cotidiano para proporcionarnos un inmenso placer emocional con un álbum que no se pone restricciones. ‘EMERGE’ es un magnífico argumento para deleitarnos durante 45 mágicos minutos de hermosas composiciones, con un poder curativo y espiritual, ideal para la introspección y el encuentro con uno mismo.

‘Monus bonus’ abre el álbum acariciándonos con su dulce sonido y poniéndonos en la pista de por donde irá el devenir del álbum. Una canción que combina delicados pasajes psicodélicos creados por una fascinante y relajante dupla de guitarras. Toda una banda sonora salida del particular Jardín del Edén de los suizos. Con reminiscencias de COLOUR HAZE, el sonido fluye livianamente produciendo un efecto terapéutico sobre el oyente. Un corte balsámico de suma belleza que rápidamente consigue conquistar al oyente en el mágico mundo de SON CESANO.

Sin salirse del guion, ‘The nordic one’ nos invade con sus tonos melancólicos y una estructura sonora suave y llena de magnetismo. Sus finos acordes hacen aflorar el poder terapéutico de las creaciones de una banda que se toma las cosas con calma en sus desarrollos instrumentales. Ondulante y sosegado, el corte avanza sin prisa deparando grandes pasajes en los que los tonos grises cubren un ambiente de relajación máxima.

Entrelazado con el tema anterior, ‘The mysctic four’ nos murmura entre dóciles acordes de guitarra ejecutados con precisión para sumir al oyente en un trance introspectivo. Con elementos post-rock incrustados entre su sutil psicodelia, SON CESANO nos relaja en un paisaje onírico lleno matices.   

Incidiendo en los acolchados paisajes sonoros, ‘Ruskial’ vuelve a reflejar un estado melancólico en este mundo ensoñador que es ‘EMERGE’. Con un ritmo más dinámico, el tema coquetea con momentos de elegantes pasajes en los que el jazz se asoma a la ventana de este maravilloso y balsámico álbum. Todo un arco iris emocional y musical que nos deja con un placentero estado de ánimo tras su escucha. Una hermosa canción que pasa por distintas fases, para volver al punto en el que nació.

‘Pos t’ es la canción más larga del álbum con sus ocho minutos, y en ella la banda suiza parece dejarse llevar por la experimentación en una jam en la que pisan el acelerador. Con un ambiente evocador del desierto, la sombra de YAWNING MAN aparece en escena en un corte algo más intenso y pesado. Esto nos muestra que SON CESANO no solo saben hacer canciones suaves, sino que también son capaces de imprimir garra a sus canciones. Esto no significa que renuncien a su esencia, sino que ampliar horizontes entre golpes de post-rock con aroma arenoso para acabar en un espacio heavy-psych de muchos quilates. Una evolución que se produce sin que nos demos cuenta del cambio de escenario, lo cual dice mucho de la calidad del cuarteto.

Después de la monumental canción anterior ‘Akt’ toma un rumbo diferente. Un hipnótico bajo va abriendo el camino a los momentos en los que las guitarras exhuman su hechizo con fascinantes acordes insertados desde la pausa. Otra fascinante combinación de elementos heavy-psych y texturas post-rock conforman un colorista corte en el que los riffs pesados toman un mayor protagonismo.

‘Hardangial’ pone el broche final a este fantástico trabajo con ocho minutos de exuberante psicodelia aromatizada y finas texturas post-rock. Fluyendo lentamente la canción va recorriendo gratificantes espacios con los que crean un efusivo caleidoscopio sonoro.  Un remanso de paz que es enriquecido con pausados acordes que recorren llanuras desérticas con el ocaso al fondo. La inclinación desértica de la banda se traduce en magnéticos momentos que acaban por atrapar al oyente en una gratificante fantasía de la que no querrás escapar. Si bien la canción se mantiene contenida, en la parte final eclosiona en torrente de riffs pesados bien ejecutados.

La banda nos dá una notas sobre el album:

Para mí, lo especial del nuevo álbum es que en él han fluido muchas influencias musicales diferentes. Reunirlos en canciones fue un desafío, pero salió muy bien. Por lo tanto, las canciones a menudo tienen un estado de ánimo especial, lo que en mi opinión las hace aún más interesantes de escuchar”. -Simón Marty

«Mientras desarrollaba las canciones e improvisaba las ideas, siempre había esos momentos mágicos en los que no sabías a dónde te llevaría, y finalmente surge algo grandioso e inesperado. Por lo general, estos son los momentos que desencadenan diversas emociones en el oyente. así como en nosotros Esos momentos me inspiran cuando escucho otra música, y me gustaría hacer lo mismo con nuestra música”. -Dominik Zgraggen

«Encuentro muy motivador que los cuatro tengamos puntos de vista tan similares sobre el tipo de música que queremos hacer, pero aún discutamos diferentes perspectivas y así sacar lo mejor de todos». -Robin Weissen

«Lo que encuentro especial sobre el nuevo álbum es la forma en que se crearon ciertas canciones. Debido al hecho de que una parte de la banda estuvo viajando durante mucho tiempo y, por lo tanto, la banda tuvo descansos más largos, trabajamos diligentemente solo en ideas. Luego trabajaron juntos en las ideas y las refinaron hasta que surgió una canción de Son Cesano, con la que todos se podían identificar”. -Robin Weissen

Son Cesano

Reseña: MY SLEEPING KARMA.- ‘Atma’

Puede que para algunos MY SLEEPING KARMA sean una banda psicodélica, otros se fijarán mas en su faceta stoner, pero para muchos será un descubrimiento comprobar cómo se desenvuelven en territorios post-rock. Aquí en ‘ATMA,’ la banda brilla con luz propia, haciéndose acreedora de poseer una estrella en la galaxia del post-rock contemporáneo. EL séptimo álbum de los alemanes llega tras un silencio de siete años, en los que los miembros de la banda atravesaron momentos difíciles, pero este nuevo álbum ha servido de liberación. Estamos ante el álbum más personal y sentimental de la banda, como nos explicaban meses atrás en la presentación que hicieron de ‘ATMA’ en Desertfest-Berlín. Allí, y a pesar de mi poco dominio del inglés, pude comprobar cómo nos explicaban cada canción, un acto emotivo como lo es este nuevo álbum. Palabras que reflejaban que estamos ante un álbum nacido de las entrañas de sus miembros, un álbum que refleja el abismo en el que estuvieron y a la vez el efecto liberador. Con los sentimientos a flor de piel, cada canción contiene bellos pasajes y múltiples alicientes, pero todas ellas forman un conjunto. Lleno de texturas y matices, sus canciones consiguen atrapar al oyente en un sueño del que jamás querrá despertar. Un efecto balsámico que la banda enriquece con unos ritmos dinámicos e hipnóticos, entre monumentales pasajes instrumentales, a los que incrustan sus habituales golpes de pesadez. Porque si, ‘ATMA’ contiene todos los elementos para que, una vez acabada su escucha, vuelvas a darle al play una y otra vez. No sé si ‘ATMA’ es el mejor álbum de MY SLEEPING KARMA, pero lo que si tengo claro, es que es su álbum más personal, un álbum que habita en una oscuridad infinita, que refleja desesperación y tristeza, pero que impulsa furiosamente al cuarteto a la vida. Un álbum que nace desde lo más profundo de sus sentimientos, unos sentimientos puestos a prueba por las circunstancias de la vida, y que hacen que la banda resurja como el Ave Fénix con más fuerza que nunca. Hay pocas bandas que sean tan queridas en la escena como ellos; cada uno de sus conciertos es una liturgia en la que su música entra en los corazones de un público que los ama, y que sabe que son una banda honesta; con ello la magia surge, y la conexión banda-público adquiere su mejor versión.  Este registro catártico, no solo captura el espíritu de la tormentosa época que estamos viviendo en los últimos años, sino que deja un poco de luz para la esperanza, el amor, la belleza y la fuerza, en medio de todas las feas facetas de nuestras vidas vulnerables. ‘ATMA’ describe el yo (absoluto), la esencia indestructible y eterna del espíritu, y a menudo se traduce como el «alma». La enfermedad, la muerte y el miedo existencial habían llevado a la banda a un punto en la música y la vida en el que estaban cerca de separarse. Pero su voluntad de sobrevivir se grabó en ‘ATMA’ , un disco que la banda ni siquiera estaba seguro de que vería la luz cuando comenzaron a trabajar en él en 2017, y si lo hiciera, nunca habría sido para las ventas de la industria, fama o éxito. ‘ATMA’ cuenta la historia de sus vidas, procesando el trauma de las tragedias personales, el dolor más profundo y el miedo de cuatro mejores amigos, que han estado pasando por sus días más oscuros desde la existencia de su banda. 20 años después de su nacimiento como banda, MY SLEEPING KARMA están ahora más unidos que nunca, y eso es algo de agradecer, porque bandas así, deberían existir por los siglos de los siglos.

MY SLEEPING KARMA son: Matte (bajo),  Seppi  (guitarra), Steffen (batería) Norman (Soundboard).

‘Maya Shakti’ abre el álbum con el característico e hipnótico sonido habitual de la banda. Bajo un cierto tono de melancolía, los acordes se suceden describiendo un entorno onírico en el que expandir nuestra mente. Los riffs pesados no tardan demasiado en aparecer, siempre ejecutados con mesura. Manteniendo eso halo místico tan particular de la banda, el tema conjuga embestidas de pesadez Stoner con su psicodelia ensoñadora. Gravitando en lejanas galaxias el corte parece llevarnos a un nuevo mundo. Un espacio sensorial con un efecto balsámico para el oyente que acaba por sucumbir a desarrollos más propios del post-rock. El flujo constante de su hace que la canción nos lleve en volandas al espacio que la banda quiere. Esta, es la mejor forma de trasmitir todos los sentimientos ocultos en sus maravillosos surcos. Un peregrinar que pasa por numerosos momentos de calma, pero sin denostar la pesadez y la fuerza de sus poderosos riffs. Atravesada esa barrera sensorial todo sucede con una mayor intensidad dentro de ese espacio etéreo e ingravitatorio.

Manteniendo el magnetismo en cada acorde, ‘Prema’ fluye sin prisas como un manantial que poco a poco va esparciendo bellas melodías dotadas de un misticismo casi devocional. Abarcando un amplio espectro sonoro, el tema crea un espacio ambiental en el que el post-rock de majestuosas texturas habita entre ritmos que se acelerar y momentos de una mayor contundencia. Su melodía consigue rápidamente atrapar al oyente y sumirlo en un gratificante trance. Una vez aquí, los sonido graves y pesados se apoderan por momentos de la canción, dotándola de una fuerza que contrasta con los suaves pasajes de tonos espaciales. Otra bella canción no exenta de pesadez.

‘Mukti’ es la expresión del significado de la propia palabra. ‘Muti’ significa liberación, dejar ir, experimentar la paz más elevada. Así el propio Steffan, batería de la banda comenta: ‘En momentos en que la mayoría de las noticias parecen ser negativas, todos pueden decidir dónde centrar la atención. Una ley universal dice que la energía siempre sigue a la atención. Dirigiendo nuestra atención hacia cosas positivas, podemos quita la energía de lo negativo. Esta es la forma en que cada individuo puede hacer una pequeña contribución a la curación.’. Con esta premisa solo queda disfrutar de las reconfortantes y liberadoras melodías que contienen unos surcos llenos de belleza. En ese espacio de relajación, MY SLEEPING KARMA crean un corte en el que la belleza se conjuga con un espíritu que explora lejanas galaxias, siempre sin perder su tono místico ye incluso trascendental. Pero sus notas sirven para la introspección, es de esas canciones que puedes sentir en profundidad dejando que cada acorde te empape de la magia que contiene su música, o puedes dejar que el tema fluya libremente, nunca te molestará en su travesía. Aquí los sintetizadores juegan un papel más protagonista, siempre en conjunción con sus dinámicos ritmos y bellos momentos de guitarra.

Naciendo de una estructura atmosférica en la que el post-rock brilla con luz propia, ‘Avatara’ es una salida a luz. El significado del nombre de la canción es el descenso de seres sobrenaturales a la tierra con sus formas cambiadas. Así, el tema rezuma espiritualidad y una cierta liberación. Su sonido expansivo hace que nuevamente caigamos en un trance sensorial. Un espacio en el que el relato de los alemanes va cambiando sus formas y su sonido. Hipnótico y un carácter netamente atmosférico, consigue transmite al oyente un relato espiritual llena de sentimiento. Rebosante de magnetismo, la guitarra de Sepp, nos lleva en volandas a un mundo mágico, un espacio que se cubre de una monumentalidad grandilocuente, pero a su vez produciendo un efecto balsámico para el oyente. Los sintetizadores creando la atmósfera y todo el hipnotismo de la banda reflejado en la canción.

‘Pralaya’ continúa con esa exploración de insondables espacios en los que la mente pude expandirse en la inmensidad del cosmos. Un mundo paralelo que conjuga la fuerza con la delicadeza. Estratificado un sonido pesado con la delicadeza de unos acordes que se sumergen en un entorno post-rock, el corte avanza con la mirada al frente encontrándose tortuosos pasajes que acaban dejando paso a la calma. Alternando un rito cadente y cautivador con arrebatos de intensidad, el corte fluye con dinamismo con aires exóticos rebosantes de misticismo. 6. Ananda

Cerrando el álbum, ‘Ananda’ nace de la mas absoluta calma. Delicados y hermosos acordes nos van sumiendo en otro gratificante sueño del que jamás querríamos despertar. Belleza superlativa y una sensación de que la música de esta sirviendo de terapia. De alguna forma sus bellos pasajes instrumentales hacen que tu mente se eleve a un espacio celestial en el que nada malo puedo suceder. Incisivos pasajes post-rock, vuelven a convivir con ese tono psicodélico impregnado en misticismo hipnótico. Un tema que contiene todos los elementos que definen a la banda. Los juegos de subir y bajar la intensidad es algo en lo que los alemanes son maestros, pero aquí, alcanzan una nueva dimensión. Suaves pasajes nos sumen en otro gratificante sueño hasta llevarnos a un estado de placidez mental. Su efecto balsámico debiera de usarse en algunos centros de terapia. Es difícil descubrir con palabras el universo en el que vive esa fantástica canción, por lo creo que mis palabras aquí, sobran. Disfruta y déjate llevar por esta maravilla sonora.

MY SLEEPING KARMA – OFFICIAL

Napalm Records 

SOL Records

Reseña: THE DRY MOUTHS.- ‘Thödol’

Siguiendo el camino abierto en su álbum ‘MEMORIES FROM PINES BRIDGE’, los almerienses THE DRY MOUTHS publican ‘THÖDOL’. Un álbum con un sonido suave y un cierto carácter introspectivo, en el que se vuelve a reflejar el silencio del desierto. Si los desiertos californianos contaron con YAWNING MAN como artífices de su banda sonora, el desierto de Almería cuenta con THE DRY MOUTHS y su personal narrativa cinematográfica. Un paralelismo que queda reflejado en unos fascinantes desarrollos instrumentales de carácter atmosférico. Aquí la improvisación alcanza cuotas insospechadas, ya que cada canción ha contado con una instrumentación diferente, haciendo que cada una de ellas tenga su propia vida. La banda refleja su particular visión de mundos y sensaciones intangibles y altamente ensoñadoras. Su carácter onírico viene influenciado por ‘El libro tibetano de los Muertos’. Así nos invitan a un viaje sensorial con el que tratan de escapar de esa lucha contra los demonios internos a través de experiencias extrasensoriales. Desert-rock, psicodelia, pinceladas post-rock, y una experimentación stoner que les lleva a barrancos doom en algunos momentos. ‘THÖDOL’ es un bálsamo para los sentidos, un álbum que te transmite paz y te empuja a mirar a tu interior a través de bellas melodías con un aura de misterio. Con canciones que te susurran insuflándote una cálida y reconfortante brisa, THE DRY MOUTHS logran que cada oyente se sienta participe de su propia historia. Un laberinto de vibraciones arenosas en el que no es fácil encontrar la salida, ya que cada canción ofrece giros inesperados, que alteran momentáneamente la trama. Con un cierto tono depresivo, sus temas nadan en la melancolía mostrando su lado más amable y sensual, pero también su carácter más inquietante. Si bien ‘THÖDOL’ es un álbum de escucha fácil, no es menos cierto que en sus entrañas habitan elaborados desarrollos, fruto de la constante experimentación de la banda en los sonidos expansivos.

THE DRY MOUTHS son: Christ O. Rodríguez a la guitarra, sitar y sintetizadores; Víctor Gutiérrez al bajo y Josh Morales a la batería

Producido y grabado por la propia banda en los Desert City Studio de Almería entre los meses de octubre de 2020 y junio de 2021, cuenta con las mezclas de Christ O. Rodríguez y la masterización de Mario G. Alberni. ‘THÖDOL’ está disponible vía Spinda Records,

Abriendo el álbum con sus característicos sonidos atmosféricos, ‘Den-dro sum’ nos sitúa en un escenario ensoñador en el que el horizonte nos muestra el ocaso del día. Un entorno de paz y relajación aparece ante nosotros para gratificar nuestra alma. Sensibilidad y delicados acordes son ejecutados con una pausa balsámica. Los almerienses siguen desarrollando su sonido cinematográfico con notable maestría. Así componen un tema con delicadas melodías y una elegancia superlativa.

Sin salir de ese espacio sonoro, la psicodelia ambiental de ‘Hinaya’ cala en el oyente con pasajes instrumentales llenos de belleza.  Con un trabajo de guitarra evocador del sonido de Colour Haze en su versión más sosegada, este se ve complementado con un sugerente y magnética línea de bajo. Consiguiendo de esta manera presentar un sonido estratificado con el que arrullan al oyente en este tránsito espiritual. Oscuro por momentos, el tema despierta un cierto tono de melancolía, pero su fluidez hace que nos sintamos enganchados a su excitante narrativa. Este sonido expansivo hace de THE DRY MOUTHS una de las bandas nacionales más excitantes del género. Como ya hemos visto en sus anteriores trabajos, la inclinación de la banda por los sonidos del desierto creados por bandas como Yawning Man siguen estando muy presentes en esta nueva entrega. Seis minutos y medio que pasan volando en esa recreación de la soledad de las dunas.

Más delicados e incluso sobre tonos sinfónicos ‘’Kyenay’ se nutre de un sonido envolvente y cálido que amplía el espectro sonoro de la banda, sin renunciar a su esencia. Creando siempre la atmósfera precisa, la música de THE DRY MOUTHS es un relajante natural anti-estrés, como queda patente en esta susurrante y fascinante canción. Un oasis de belleza en la inmensidad de un espacio desértico, el lugar en el que más cómodo se sienten. El tema incluye alguna pincelada post-rock que enriquece este tapiz sonoro envolvente y expansivo.

‘Milam’ aumenta la intensidad respecto a las canciones precedentes. Infinitos desarrollos de guitarra parecen tornarse más pesados en su narrativa. Un relato que no cambia en exceso su fisonomía en los dos minutos y medio que dura el corte.

Estos magos de la música ambiental, nos arropan con sus cálidos pasajes en ‘Dhyana’. Un corte algo más experimental que se nutre de numerosos efectos envolventes entre acordes más empíricos. Su carácter hipnótico parece beber de vientos exóticos para ofrecer un corte más eficiente a pesar ese entorno misterioso en el que se desarrolla. La canción incorpora extrañas voces casi imperceptibles con las que consiguen aportar un tono místico e intrigante.

‘Ngen-dro sum’ golpea con plomizos y cadenciosos riffs de vocación doom, en un cierto cambio en su apacible relato.Haciendo que su sonido se vuelva difuso y turbio incorporan momentos más tenebrosos e inquietantes a su narrativa.

Con elegantes y pausados acordes ‘Chikhai’ utiliza elementos jazz para recrear un espacio de melancolía en una atmosfera gris. Los almerienses dotan a la canción de altas dosis de tristeza en su atmosférico desarrollo. Una especie de descanso que no sé muy bien donde nos llevará, por lo que se convierte casi en un interludio dentro del relato del álbum.

‘Dharmata’ se construye sobre una base de tambores cadentes y una magnética línea de bajo que nos lleva a un entorno difuso y psicotrópico alentado por múltiples efectos envolventes. Repitiendo sus acordes consiguen sumir al oyente en un espacio de misterio con distintas disonancias que se inclinan hacia un cierto sinfonismo.  Un tema oscuro y algo depresivo.

Envueltos en esta atmósfera inquietante, ‘Zhi Tros lha’ recrea silenciosos escenarios en los que nuevamente se pueden percibir los ecos del desierto. Múltiples efectos sobrevuelan por una lenta y suave melodía que vuelve a describir enigmáticos paisajes. Rock del desierto en su versión más atmosférica y ambiental. De nuevo la tristeza alora entre sus agradables y sosegados acordes de sutil psicodelia.

’Chömdyid’ cierra el álbum con un carácter similar a los últimos cortes del álbum. Sonidos ambientales llenos de misterio y con ese carácter arenoso fundido entre sus entrañas. Sinfónico y cadente, el corte parece describir un insondable mundo alejado de lo terrenal.

The Dry Mouths

Spinda Records

Reseña. FUZZ MEADOWS.- ‘Orange sunshine’

Con tan solo un EP previo, el trio australiano FUZZ MEADOWS irrumpe en la escena para mostrar al mundo su buen hacer en el campo de la psicodelia pesada instrumental con su álbum debut ‘ORANGE SUNSHINE’. Con una identidad propia, pero manteniéndose fieles a determinados estándares de la escena psicodélica, nos presenta cuatro largas canciones que surfean entre olas heavy-psych, corrientes post-rock y abismos stoner. Marcados por una narrativa cinematográfica, sus canciones psicodélicas no necesitan voces para seducir al oyente a su particular mundo onírico. Un entorno en el que las fragancias lisérgicas nos aportan agradables aromas con los que consiguen embriagar al oyente, proporcionándole un placentero viaje sonoro. Si tenemos en cuenta que las canciones nacen de horas de intercambio de riffs hasta la madrugada, podrás entender el verdadero espíritu de unas canciones creadas desde la libertad y la improvisación. FUZZ MEADOWS consiguen el equilibrio entre los aterciopelados pasajes ensoñadores y la rugosidad de alguno de sus riffs. Por si esto no fuera suficiente, aportan dosis de elegancia con sus narrativos pasajes post-rock, contrarrestando la firmeza de sus estremecedores golpes de metal, una fuente devastadora de energía en el lado opuesto de la balanza de su suave psicodelia aromatizada.

‘ORANGE SUNSHINE’ está disponible Copper Feast Records

El álbum abre con los tonos trascendentales de ‘You Are The Void’. Un espacio heavy-psych con el que los australianos nos introducen en su particular bosque lisérgico. Riffs con mucho gancho nos empujan a un entorno de vibraciones pesadas en vueltas en nebulosas psicodélicas. La embestida inicial deja paso a susurrantes acordes que nos van guiando por un insondable espacio psicotrópico. El hábitat en el que FUZZ MEADOWS se desenvuelve con suma soltura.  Inmersos ya en su narrativa, nos encontramos pausados acordes que miran de reojo a territorios post-rock. Un terreno fértil en las antípodas y en el que los miembros de la banda se desenvuelven con soltura como ya hemos comprobado en sus trabajos previos con bandas como The Black Heart Death Cult. Ensoñadores pasajes con solos infinitos y una instrumentación tormentosa, que va mutando en su intensidad a lo largo de un tema con espíritu de jam. Un cadente bajo pone la pausa con parsimonioso pero profundos acordes antes de la partida a exóticos lugares sonoros. Siguiendo los esquemas tradicionales del post-rock, el trio flirtea con monumentales desarrollos y con golpes de pesadez Stoner.  

Asentados en esos insondables entornos psicodélicos, ‘Reach’ avanza lentamente por un calmado espacio en el que la psicodelia aromatizada va tejiendo otro fascinante tema.  Tomándose su tiempo para arrancar, la guitarra se desdobla custodiada por briosos tambores. Casi susurrante el tema contiene explosiones de riffs plomizos que golpean rompiendo ese fascinante escenario de calma.  Si bien el tema se desarrolla sobre un espíritu netamente psicodélico, los guiños al post-rock aparecen para enriquecer la canción modulando su sonido. El tema abandona las sutilezas para mostrar un sonido rugoso y lleno de aristas sin perder su espíritu psicotrópico.

‘Orange sunshine’ nos invita a un paseo por el particular mundo onírico deFUZZ MEADOWS. Manteniendo su espíritu sosegado, el tema contiene incrustaciones más virulentas en forma de riffs que golpean con toda su fuerza. En esta mutación, las vibraciones post-rock aparecen para cambiar el rumbo hacia un insoluble espacio sensorial en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por este sugerente viaje a lo desconocido. Un tormentoso y virulento transito que rompe la barrera sensorial para tirar los muros de este gratificante y relajante entorno en el que disfrutar del relax.

Con un sonido más pesado ‘Death echo’ nos saca momentáneamente del trance anterior con fuertes riffs tormentosos. Todo un espejismo inicial, ya que el tema hace descender su intensidad para dejarse llevar por una bacanal de psicodelia pesada con muchas bifurcaciones en el camino. EL trio no se encasilla en los cánones del género, sino que combina con gran acierto pasajes de gruesos sonidos con momentos en los que su música se relaja para abrir al oyente a su particular hábitat. Toda una montaña rusa de emociones en la que los australianos coquetean tanto con el post-rock como con el Stoner. En cualquier caso, tanto en un estilo como el otro, lo hacen con suma habilidad para que el corte tenga continuidad. ‘Benji’ cierra el álbum con catorce minutos de fragante psicodelia expansiva. Con un sonido atmosférico, el constante zumbido del tema nos hace transitar por misteriosos pasajes de psicodelia pesada llenos de belleza. Firme en su base rítmica, pero ensoñador en sus desarrollos instrumentales el tema pasa por distintas fases en su hechizante transitar. Desde momentos silenciosos hasta pasajes de gran monumentalidad, FUZZ MEADOWS va tejiendo sin prisa una canción con muchos alicientes para el oyente. Serpenteando entre meandros coloristas, el tema pasa por abruptos caminos en los que su fuerza intrínseca se abre paso sin miramientos. Pero también dejando paso a fascinantes momentos con los que consiguen atrapar al oyente en un gratificante viaje sensorial.

Fuzz Meadows

Copper Feast Records