Crónica: PSYCLOPS FEST. Con SACRI MONTI, KALEIDOBOLT y GRANDE ROYALE

La promotora Red Sun Barcelona tras un periodo sin actividad, retomaba meses atrás la programación de eventos, y el pasado fin de semana nos presentaba su nuevo festival, PSYCLOPS FEST. Un evento con dos citas, en Madrid y Barcelona con la presencia de los californianos SACRI MONTI, el trio finlandés KALEIDOBOLT y la banda sueca GRANDE ROYALE. Un cartel lo suficientemente apetitoso como para no perdérselo. La cita madrileña tenía lugar en la Sala Wurlitzer Ballroom, todo un referente de la noche en vivo madrileña. Mi llegada a la sala coincidía con la llegada de los chicos de SACRI MONTI y KALEIDOBOLT, que en esos momentos estaban metiendo sus equipos e instrumentos desde sus vehículos. Viejos amigos con los que he coincidido en diversos festivales y con los que intercambiaba saludos e impresiones en los momentos previos. Casualmente, dos días antes, había contactado conmigo Marco, el bajista de KALEIDOBOLT, que desde Oporto solicitaba mi ayuda para solventar los problemas que tenía para que su pedalera pasara los trámites aduaneros para llegar a España ya que días antes la había olvidado en Suiza, donde habían actuado. Gratificado por el resultado de mis gestiones, me mostraba su apreciada pedalera e intercambiábamos charla junto a unas cervezas. Las bandas reponían fuerzas después del viaje, antes de iniciar una prueba de sonido que no se demoró en exceso. Allí se notaba que ambas bandas tocan ya de memoria y no necesitan muchos preparativos para poder ofrecer un gran show. Después de reponer fuerzas y de llenar la sala con las innumerables cajas que portaban su equipo de sonido, conseguían que todo quedara listo para una gran noche de rock y psicodelia.

Los encargados de calentar motores eran los suecos GRANDE ROYALE, una banda que no había visto en vivo con anterioridad, pero que por sus trabajos previos, me hacía augurar fuertes descargas de hard & heavy rock clásico. De todos es sabido ya a estas alturas, el amor que las bandas suecas tienen por los sonidos retro y eso precisamente, era lo que nos esperaba.


Con una sala con el aforo sin completar, iniciaban su concierto mostrando sus armas desde el inicio. Golpes de rock sin complejos y ganchos en forma de estribillos, con cuatro tipos rebosantes de una energía que trasladaban desde sus primeros temas al personal presente en el WURLI. Mientras, en el exterior iba llegando el resto de público con ganas de ver por primera vez en la capital a SACRI MONTI, la banda que mayor expectación despertaba. Los fineses KALEIDOBOLT habían tocado cuatro años atrás como acompañantes de RADIO MOSCOW, dejando unas magníficas sensaciones, por lo que alguno de los presentes ya tenían referencias de lo que son capaces en directo.


A las 9’30 de la noche GRANDE ROYALE iniciaban una actuación en la que, desde el inicio, golpeaban a la audiencia con un torrente de decibelios. La sala atronaba con un sonido a alto volumen. No tardaron mucho en conectar con el todavía poco público presente en la sala.  Los suecos ofrecían un show ardiente con el que ponían al personal predispuesto para la fiesta.  Así lo reflejaban los bailes y vítores de la gente junto al escenario. Poco a poco, durante sus cuarenta minutos de actuación, el resto del público se iba incorporando a la fiesta.  La banda completaba un show correcto y divertido con el que cumplían sobradamente su misión, calentar el ambiente, y además lo hicieron dejando un grato sabor de boca.


A la calurosa noche madrileña no le faltaba de nada para que fuera una jornada épica. Con la salida KALEIDOBOLT al escenario la sala se iba llenando sin llegar a su aforo completo, algo increíble, teniendo en cuenta que era una noche de viernes y el cartel ofrecido por RED SUN era muy apetitoso. Una vez más, debemos hacérnoslo mirar, porque eventos de esta calidad con un precio asequible, bien debieran de colgar el cartel de sold-out, algo que tristemente no sucedió. Si es cierto la gran avalancha de conciertos post-pandemia hace que no todo el mundo pueda asistir a todos, pero insisto, es para reflexionar.  KALEIDOBOLT acabada de publicar su nuevo álbum unos días antes, y su actuación se soportó en este último trabajo. La calidad y fuerza que tiene el trio dejaba caras de estupefacción entre parte de una audiencia, que por momento no daba crédito al buen hacer de los finlandeses.

Sin duda KALEIDOBOLT es una banda de directo, y tiene argumentos para golpear con pesados riffs, pero sobre todo para contagiar sus bacanales psicotrópicas. En esto son unos auténticos maestros. Su sonido contundente y efectivo, calaba profundo entre una audiencia que se rendía a su impactante apuesta sonora. Una grata sorpresa para muchos y un gozo para los que ya sabían de qué iba su show. Inmensos, y con una evolución que parece no tener límites; su combinación de elementos proto-metal con vibraciones stoner y profundamente psicodélicas, no está al alcance de cualquier banda.


La noche discurría con rostros de felicidad entre un público que había disfrutado con las dos bandas previas, especialmente con KALEIDOBOLT, una banda que había volado la cabeza de muchos de los presentes. Pero todavía quedaba el plato fuerte de la noche.

La primera pregunta que nos hacíamos era como se las ingeniarían los cinco miembros de SACRI MONTI para repartirse el pequeño escenario del WURLI. En los momentos previos a la prueba de sonido habían llenado por completo la sala con sus amplificadores y cajas de instrumentos, material…, Siendo un quinteto que lleva teclados y una batería de doble bombo, no lo tendría fácil. El rock and roll es así, y hay que adaptarse a las circunstancias, algo que hicieron a la perfección los de San Diego.   Sin mucho espacio para moverse con libertad sobre el estrado, SACRI MONTI nos llevaban al cielo con su apuesta psico-progresiva. De nuevo las caras de admiración y sorpresa, eran el reflejo de lo que estaba sucediendo en la noche del pasado viernes. A lo largo de su actuación, la banda desgranaba parte del contenido de su último álbum. Un sonido poderoso hacía vibrar a los presentes, hasta llevarlos a ejecutar algún episodio de crowdsurfing, algo que sirve para barómetro de una actuación caliente. En eso SACRI MONTI son unos magos, y saben compaginar sus ensoñadoras melodías con pasajes de psicodelia ácida y golpes de intensidad.

SACRI MONTI ejecutaron una actuación a la altura de su calidad, y acabaron conquistando a todos los presentes. Los comentarios eran unánimes ‘¡Que bolaco!! ¡Qué buenos son!, ¡son la bomba!, eran algunas de las frases que salían de las bocas de un público gratificado. La noche acababa con las bandas interactuando con sus seguidores en el puesto de merch y en el exterior de la sala,  donde se hacían múltiples fotos con la gente; ya que estos chicos son accesibles y saben lo que es el underground, un lugar en el que, en otras circunstancias no deberían estar, ya que la calidad que atesoran, les harían merecedores de un espacio y difusión mucho mayor.


Sin duda la primera edición de PSYCLOPS FEST fue una fiesta por todo lo alto, una fiesta que espero que se repita en próximas ediciones, y que a la vez tenga un mayor respaldo por parte de un público a veces acomodado y otras superado por eventos que se amontonan.  Desde DenpaFuzz doy las gracias a RED SUN por traernos festivales de estas características y por el exquisito trato recibido para poder contaros todo lo acontecido. ¡¡LARGA VIDA AL PSYCLOPS FEST!

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

KALEIDOBOLT.- ‘ THIS ONE SIMPLE TRICK’ (Finlandia) proto-metal, fuzz, progressive, Stoner, hard-rock, 70’s, (reseña aquí)

WO FAT.- ‘THE SINGULARITY’ (US) desert-rock, fuzz, stoner, hard-rock, blues, proto-metal, psychedelic-rock (reseña aquí)

GNOME.- ‘KING’ (Belgica) psychedelic-rock, Stoner, heavy-rock, desert-rock, hard-rock, 70’s

FUZZ MEADOWS.- ‘ORANGE SUNSHINE’ (Australia) psychedelic-rock, stoner, fuzz, desert-rock, post-rock (reseña aquí)

KIKAGAKU MOYO.- ‘KUMOYO ISLAND’ (Japón) psychedelic-rock, kraut, rock, space, acid-folk

DA CAPTAIN TRIPS.- ‘MATHS OF THE ELEMENTS‘ (Italia) instrumental, psychedelic, psychedelic-rock, kraut

SYBERIA.- ‘STATEMENT ON DEATH’ (España) post-rock, post-metal, instrumental, rock

HASHISHIAN.- ‘HASHISHIAN’ (Indonesia) psychedelic-rock, drone, meditative, psychedelic, acid-rock, doom

KADAVERMARCH.- ‘INTO OBLIVION’ (Dinamarca) Stoner, psychedelic-rock, heavy-rock

STÖNER.- ‘TOTALLY’ (US) Stoner, desert-rock, fuzz, swamp-rock, blues, rock

BIRDSTONE.- ‘LOSS‘ (Francia) blues, rock, Stoner, hard-rock, heavy-rock, 70’s

MAAT.-MAAT’ (Mexico) psychedelic-rock, instrumental, kraut, jam-band,

ARKON.- ‘HYPERICUM’ (Italia) heavy-rock, Stoner, heavy-metal, proto-doom,

UFOMAMMUT.- ‘FENICE’ (Italia) psychedelic-rock, post-metal, experimental, metal, space

STRANGE HORIZON.- ‘BEYOND THE STRANGE HORIZON’ (Noruega) heavy-rock, doom, metal, doom, hard-rock

WASTE A SAINT.- ‘HYPERCARNIVORE’ (Noruega) fuzz, hard-rock, stoner, psychedelic-rock

KUNGENS MAN.- ‘KUNGENS LJUD & BILD‘ (Suecia) psychedelic- rock, space, kraut, improvisation, experimental,

SLEEP’S SISTER.- ‘ESCHEATMENT’ (Israel) darkwave, dark-ambient, post-metal, experimental

SLOW DRAW.-‘BORN IN COFFINS’ (US) experimental, drone, ambient,

LU SILVER.- ‘LUNELINESS’ (Italia) psychedelic-rock, psychedelic, dark-folk, folk, rock

Reseña: KALEIDOBOLT.- ‘This one simple trick’

Los fineses KALEIDOBOLT llevan tiempo labrándose su reputación como una de las bandas pujantes de la escena pesada de los últimos años. Su conjunción de sonido primitivos herederos del proto-metal de los 70’s, con elementos stoner y sus desarrollos progresivos, les hacen ser una banda particular y a la vez única. Así queda reflejado en su nuevo álbum ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’.  En este nuevo trabajo nada es como parece ser, ya que cada canción nos ofrece giros infinitos en su desarrollo, lo que convierte estas en un gancho fundamental para tener atrapado al oyente. Su proto-metal frenético hierve a fuego lento hasta conseguir un manjar de hard-progresivo, psicodelia, e incluso blues, pero ante todo estamos ante canciones elaboradas en las que nada parece dejado al azar. KALEIDOBOLT son un trio letal, capaz de aturdirte con riffs tóxicos y pesados, con bacanales de tambores estruendosos, y con hipnóticas líneas de bajo. Sonando más feroces que nunca, componer canciones euforizantes con las que de inmediato contagian al oyente con certeras andanas de riffs y melodías, en las que las voces juegas un papel importe y decisivo. Sus explosivas canciones no son únicamente la confirmación de la pesadez de la banda, sino que revelan que la composición de las mismas se realiza con cuidado y esmero, como reflejan las hechizantes voces coros y estribillos en ellas contenidas. En definitiva, estamos ante un apasionante e incendiario álbum, en el que cada una de canciones nos ofrece mil salidas diferentes, como si se tratara de una impostada improvisación en la que cada nota está milimétricamente medida, pero logrando que nada resulte fuera de sitio en este álbum de rock atemporal, compuesto por una banda inspirada. ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ reverencia a los crudos y primitivos sonidos de los 70’s, pero también a los dinosaurios del rock progresivo, lo que no impide que se muestre como un álbum innovador y lleno de fuerza y frescura. Un trabajo que hará despegar aún más a una banda infravalorada por un sector de la escena, y que, sin arrogancia, da un puñetazo en la mesa diciendo: ¡Aquí estamos!
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El propio Marco Menestrina define así ‘THIS ONE SIMPLE TRICK’:  «Describiría este álbum como la batalla definitiva entre AC/DC y los dinosaurios del rock progresivo de antaño, o los primeros Metallica tocando canciones de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band».

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’ está disponible a través de Svart Records.

KALEIDOBOLT son: Sampo Kääriäinen en guitarras, voz principal y teclados y Marco Menestrina en bajo, voz, teclados y percusiones son revitalizados por el nuevo miembro de la banda, el baterista Mårten Gustafsson .

‘THIS ONE SIMPLE TRICK’” se grabó principalmente en E-Studio (un estudio grande y muy elegante en el sur de Finlandia) en agosto de 2021 y un montón de sobre-grabaciones y sesiones vocales en Wastement en septiembre/octubre (un lugar de ensayo muy usado en Tampere que ha sido el lugar de nacimiento de algunas de las mejores músicas rock psicodélicas finlandesas de la última década).
 
Todas las sesiones fueron supervisadas por Niko Lehdontie (mejor conocido por Oranssi Pazuzu & Kairon:IRSE! ) quien produjo y mezcló este álbum abrasador de blues de la edad de piedra y riffs aplastantes.

‘Fantastic corps’ abre el álbum de forma arrolladora. Sus turbios riffs de vocación retro parecen beber del legado de los 70’s para ser modulados con elementos contemporáneos. Hard rock rabiosos y crudo con buenas voces y coros. Amortiguando la fuerza de sus riffs con esas voces melodiosas, consiguen un corte equilibrado. Toda una espiral de sonidos pesados con un aroma vintage llenos de vitalidad.  El tema muestra dos facetas diferentes del trio finlandés, ya que si bien la primera mitad, escarba en el hard-rock primitivo, la segunda parte de la canción se desarrolla entre atmósferas psico-progresivas. Esto no quiere decir que la banda renuncie a sus embestidas de fuerza.

Si en la canción de apertura la banda se muestra ruda ‘I should be running’ comienza con suaves pasajes que se van tornando hacia un escenario más cercano al garaje rock y al rock de finales de los 60’s. el blues y elementos psicodélicos van tejiendo la particular tela de araña de la banda. Melodías aterciopeladas y una instrumentación cambiante van haciendo evolucionar la canción a un terremoto sonoro.  Solos infinitos, un bajo machacón y unos tambores inquebrantables, dan forma a un corte que indudablemente bebe del garaje rock, pero que no se queda ahí, ofreciéndonos momentos de gran intensidad. Para completar el círculo, el corte pasa por pausados momentos psicodélicos antes de retomar su desbocado caminar.

‘Merja-Liisa’ nace con un aire de romanticismo ofreciéndonos melodías florales como preludio de coloristas pasajes progresivos empapados de blues. Un claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de tomar diferentes elementos estilísticos para crear sus canciones. Entre atmósferas vintage, el tema se muestra más comedido en su intensidad que las canciones precedentes, algo que no le hace perder su atractivo.  

Manteniendo esos sutiles tonos garageros, ‘Weekend warrior’ es impulsado por una impactante línea de bajo sobre la que se colorean remolinos de guitarras y un zumbido persistente. De difícil calificación, la canción contiene elementos progresivos sobre una base psicodélica. Dinámico en su ritmo, el corte fluye incansable en un crisol de referencias sonoras con continuos cambios de intensidad y aspecto que hacen que resulte algo inconexo. Pero no nos engañemos, estas variaciones parecen ser algo completamente premeditado, lo que representa a la perfección la vocación de una banda sin complejos a la hora de ejecutar sus canciones.  

Tomándose su tiempo para despegar, ‘Border control’ nace de una introducción atmosférica embutida en un traje lisérgico. Toda cambia tras el primer minuto, desatándose una auténtica locura. Con el legado de los 70’s muy presente, la canción parece avanzar a trompicones entre ecos hard-prog y voces melodiosas. Combinando pasajes grandilocuentes con turbios momentos en los que los sonidos difusos parecen apoderase del tema en una auténtica montaña rusa de emociones.  

El crujiente sonido de la apertura de ‘Ultraviolent chimpanzee’ evoca momentos más propios del siglo pasado. Pero al igual que el resto de canciones contenidas en el álbum, la fusión de estilos, persiste en este tema que se sumerge en un espacio hard-progresivo enriquecido con vibraciones stoner y ecos proto-metal. Contrastando los momentos épicos con pasajes más acolchados, la canción acaba siendo seducida por un logrado espacio psico-progresivo en el que la melodía juega un importante papel.  

‘Walk on grapes’ pone el cierre a un interesantísimo trabajo en el que queda reflejado la calidad y creatividad de KALEIDOBOLT, una banda que continúa afianzándose en la escena como un referente de creatividad y calidad compositiva. Honestas vibraciones vintage envueltas en una turba de sonidos difusos que también dejan espacio a momentos de psicodelia chamánica.

KALEIDOBOLT 

Svart Records 

Reseña.- KALEIDOBOLT.- «Bitter»

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Desde Finlandia nos llega el esperado nuevo álbum de KALEIDOBOLT. Un tercer disco en que el que el trío de Helsinki navega entre turbias aguas propias de los noruegos Motorpsycho para reposar en las playas de las costas de San Diego. Generando todo un txumani a través del fuzz de su temas construyen verdaderos muros de sonido infranqueables para el oyente. Toda una fortaleza sónica en la que caben espacios para la experimentación con almenas progresivas. Fuertemente influenciados por bandas como Radio Moscow, con los que giraron tiempo atrás, su nueva entrega les consolida en la escena psicodélica pesada que nace del stoner. La desgarradas voces añaden en musculo necesario para conseguir un álbum sólido como una roca. Temas que se ejecutan a una velocidad de vértigo y aún así, son capacez de introducir elementos de mellotron dándole ese tono de hard progresivo más propio de otros tiempos. Podiamos preguntar como definir el sonido de «BITTER» ¿Heavy-psych?, ¿stoner?, ¿blues?, ¿surf-rock?, ¿hard?, ¿progresivo? ¿retro-rock? ¿todo junto?. Aunque nunca fui partidario de las etiquetas, la respuesta bien podría ser que si. Todos esos ecos están en los surcos de un espectacular álbum. Haciendo que los temas se aceleren hasta la extenuación para sorprendernos con parones inesperados y re-emprender esa huida hacia adelante de una forma atronadora. La confirmación para algunos, y todo un descubrimiento para otros. «BITTER» no te defraudará. El álbum es publicado vía Svart Records.

Sin hacer prisioneros, los primeros solos diabólicos de «Another toothpick» pueden dejarnos en shock. Un frenesí de ritmos hard & heavy setenteros. Añadiendo pasajes de órgano consiguen abrir algo de luz en la exuberante instrumentación. el resultado es un tema cuya pesadez no ofrece ninguna duda, pero a su vez contiene unos tonos retro que le hacen mucho más versátil.

Sobre acordes heavy-psych se sustentan los cimientos de «Big sky land», para construir espacios hard rock con aires de garage con brisas blues. Sin darnos cuenta nos vemos inmersos en espacios de psicodelia más calmada. nuevamente el frenesí se podera del corte derrochando una desgarro vocal de proporciones mayúsculas. De cualquier otra forma no sería posible entre la espiral rítmica. La montaña rusa desicnede por una larga ladera lisergicas que consigue aplacar el ímpetu. Cuando parece que todo vuelve a la calma, el espacio para la experimentación abre sus puertas de par en par a KALEIDOBOLT. siempre con giros inesperados consiguen dar muestra de toda la calidad y creatividad que atesoran. Nadie podrá decir que estos chicos son aburridos.

En «BITTER» encontramos momentos en que la sombra Sabbath se alarga como en «I  am the seer». Con registros vocales que me recuerdan a los del último álbum de Spiderward, dejándose llevar por espacios progresivos para acabar surfeando sobre ácidos espacios más propios de la Costa Oeste antes de regresar a las tinieblas entre una bruma psicotrópica.

Estos han tomado reconstituyentes antes de entrar en el estudio de grabación, sino sería difícil mantener la fuerza que derrochan en «Deadpan blues». Otro tema en el que el blues se inmiscuye en sonidos más propios de Motorpsycho a una velocidad de vértigo. si los ritmos y armonías que utilizan tiene una complejidad mayúscula, sus voces consiguen devolvernos algo de cordura sin perder ni un ápice de garra. De cualquier otra manera no tendrían la efectividad que lucen. el corte acaba con un derroche de fuzz de tintes nuevamente progresivos, sin salirse de vibraciones hard & heavy. Como si Lemmy se convirtiera en vocalista de los Motopsycho más ácidos.

Con un interludio de poco más de dos minutos, «Interlude», se toman un respiro en alfombras psico-progresivas con alguna lución y alguna ramalazo jazz en sus acordes, antes de evolucionar hacia un fuzz humeante.

A la velocidad del corre-caminos «Coyote» se desarrolla por espacios hard rock setentero aportando dinamismo y unas guitarras surf que nos devuelven al sonido San Diego. otro corte frenético.

Instalados vibraciones retro-rock, bajo riffs más propios del stoner, «Hydra», es una laguna para la zambullida de los finlandeses en unas aguas ácidas y psicotrópicas. un espacio donde pueden desarrollar todo su potencial a través de infernales guitarras. Con una magnéticas voces nos devuelve al reino de los vivos con tonos de hard rock musculosos antes de inundar todo de fuzz humeante. Un ir y venir de la calma a la rabia en el que los coros aportan el calor y la calma mientras una batería incesante golpea nuestras neuronas hasta acabar con nuestra percepción de lo natural. Diez minutos de baño en alucinógenos de una intensidad mayúscula. Toda una bacanal de psicodelia pesada que nos llega a los confines de los infiernos más profundos.

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