Reseña: WO FAT.- ‘Singularity’

Seis años después de su último álbum, las leyendas del blues psicodélico de Dallas regresan con su nuevo álbum ‘THE SINGULARITY’. Lo cierto que es que la espera ha merecido la pena, porque el séptimo álbum de los titanes WO FAT es un álbum aventurero y exploratorio, un álbum en el que los riffs pantanosos empapados de blues y fuzz, vuelven a narcotizarnos con sus pesados momentos lisérgicos. Con un sonido influenciado por los ecos más pesados de los 70’s, el sonido primitivo de sus canciones, llega cargado de distorsiones e impactantes momentos heavy-psych. WO FAT son unos veteranos en estas lides, y comprobar que se mantienen en forma, es todo un regalo para sus fans. Manejando con destreza las vibraciones proto-metal de los 70’s, impregnan éstas en un brebaje psicotrópico envuelto en humeantes atmósferas pantanosas. ’THE SINGULARITY’ llega con una magnífica producción y un tratamiento de las voces más enfocado si cabe, lo que a la postre, hace que estemos ante un trabajo notable y fascinante. Esta séptima entrega de los texanos cubre un amplio espectro sonoro, por lo que será satisfactorio, tanto para los fans de los sonidos más pesados, como para los amantes de la psicodelia cannabica. Con canciones que fluyen con un groovy que te atrapa, el trio golpea con contundencia con tambores vudú y ondas de riffs de guitarra templados por blues fundido, continuando con la tradición WO FAT  de mantener las cosas pesadas y difusas, pero también con ritmo, que con demasiada frecuencia, es un elemento que falta en gran parte de la música pesada moderna.

Puede escuchar los ecos de los gritos de campo y ese «funk de allá atrás» a menudo olvidado que alimenta el fuego que arde en lo profundo del pantano a la hora de las brujas. Puedes sentir la emoción de vivir al límite y vislumbrar un Coltrane fantasmal en tu visión periférica mientras se precipitan a través de jams improvisadas. Y todo esto con una implacable pesadez de metal que subraya letras apocalípticas que evocan visiones del fin de una era, y tratos negros de medianoche y las consecuencias cosechadas. Mientras WO FAT esté hablando un lenguaje familiar a los apóstoles del riff, no hay nadie que suene como ellos.


THE SINGULARITY’ está disponible en varias ediciones 2xLP, CD y digital a través de Ripple Music.

Su título puede referirse a un punto de inflexión ambiental más allá del cual son inevitables los bucles irreversibles de retroalimentación en cascada de la destrucción del clima; también puede referirse a un punto en la evolución de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático después del cual todo cambia y va más allá de lo que podemos controlar, lo que podría conducir a la destrucción de la humanidad. Estas ideas apocalípticas y basadas en la ciencia ficción también sirven como metáforas de la lucha por la verdad y la realidad frente a la desinformación, los hechos fabricados y el pensamiento sectario. En esencia, la batalla por el futuro de nuestro planeta y civilización. Fue grabado, mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound, Dallas, TX. La obra de arte fue creada por Eli Quinn.
WO FAT son:
Kent Stump – guitarra, voz
Zack Busby – bajo
Michael Walter – batería, percusión, armonía voz

‘Orphans of the singe’ abre el álbum con catorce minutos de WO FAT en su faceta más psicodélica. Tras una introducción atmosférica la canción se desarrolla en una atmosfera humeante. La banda se toma su tiempo para hacer despegar un tema con notables elementos psicodélicos. Con riffs poderosos relatando una cierta épica, el corte cuenta con una magnética línea de bajo que marca su devenir. Los ecos 70’s se asoman entre sus riffs stoner creando un entorno con mucho gancho para el oyente. Ondulante y cambiante, el dinamismo contenido en sus surcos, se adorna con elementos lisérgicos para crear un excelso paseo por sendas narcóticas custodiadas por la fuerza de sus riffs. Su acertada cadencia rítmica, muestra a la banda manejándose a la perfección en esos territorios rugosos en los que la estela de fuzz arenoso crea un efecto cegador. Sin duda, WO FAT tienen la maestría suficiente como para desenvolverse a la perfección en ambos escenarios, el pesado y el psicotrópico, y que sus solos de guitarra ácida empapada de fuzz son una herramienta para impregnarnos de sus genes psicodélicos sin renunciar a la pesadez de sus riffs. Una tortuosa travesía que concluye en un entorno pausado y contenido en el que no faltan los golpes de fuerza.

Las hostilidades se desatan en ‘The snows of banquo’. Aquí el sonido de la banda se decanta por golpear con sus riffs plomizos. Áspero, pero un fantástico groovy, el corte vuelve a tomar elementos proto-metal y hard rock llegados del siglo pasado. Pero innegablemente WO FAT son una banda cuya contundencia está contrastada, y eso se refleja en el carácter pesado de su base rítmica. Aderezando esta con buenas dosis de fuzz, los registros vocales oscilan en constantes subidas y bajadas de intensidad.  Este sonido turbio, es aderezado con buenos momentos heavy-psych en los que la guitarra se desgañita en largos desarrollos custodiados por hipnóticos y vibrantes ritmos. Un sonido propio y personal exento de monotonía.

‘Overworlder’ parece amontonar riffs en su apertura, antes de iniciar una nueva exploración de vibraciones lisérgicas. Ritmos casi funky y buenas dosis de wah wah, la guitarra se desdobla creando un sonido estratificado bajo la intensa mirada de un a línea de bajo inquebrantable. Siempre con ese tono 70’s, los contagiosos riffs consiguen crean un tema atractivo y sólido en el que la fuerza se conjuga con un buen groovy y la suficiente contundencia. Sus doce minutos de duración dejan el suficiente espacio para que la banda ejecute distintos estilos sin renunciar a su verdadera esencia arenosa. Esto es uno de los elementos diferenciadores de WO FAT con otras bandas pesadas, ellos no se encasillan y saben colorear su sonido de distintas vibraciones, con el fin de enriquecerlo notablemente.

Con toda la fuerza stoner, ‘The unravelin’ es de esas canciones que te arrolla con la fuerza de unos riffs arenosos empapados de fuzz. Con reminiscencias heavy-rock, el riff principal golpea una y otra vez entre ecos de blues y vibraciones crudas y directas. Sin duda una de esas canciones que define el sonido de WO FAT se han venido labrando desde hace años. Un corte cegador que pasa por distintas fases sin perder en ningún momento su impactante ritmo. Toda una apisonadora para recorrer las rectas del desierto entre polvo sudoroso y ásperos riffs. En la parte central encontramos diabólicos riffs que ponen el contrapunto a las embestidas de su turbio y rugoso sonido.

En una atmósfera más oscura y narcótica ‘The Witching.’ Nos sume en un perturbador espacio chamánico. Naciendo de un zumbido perenne, la vocación psicodélica de los texanos aflora entre turbios pasajes de psicodelia pesada.  Transitando por la fina línea que separa el territorio del stoner del de las vibraciones heavy-psych, la banda se desenvuelve con desparpajo en un entorno que coquetea con el blues, pero que también lo hace con el doom por momentos.  Como contrapunto una melodía vocal más suave, colorea la embestida de sus plomizos riffs. WO FAT saben mantener el groovy de sus canciones, bien sean más pesadas o más psicotrópicas, algo que queda aquí de manifiesto. El fuzz intoxicante no falta a su cita, al igual que esos solos afilados que siempre aparecen en algún momento de unas canciones que son cualquier cosa, menos monótonas.

‘The singularit’ no baja el pistón en este paseo por territorios desérticos. Con elementos blues entre sus surcos, el tema es todo un rompe cuellos que pone a prueba las cervicales del oyente. Si eres capaz de mantener tu cuerpo en reposo es que estas muerto. Siempre versátiles en su propuesta, el enriquecimiento de sus canciones con distintas referencias estilísticas y giros en la trama, hace que cada una de ellas resulte atractiva para el oyente. Ritmos vigorosos, riffs poderosos, y las dosis adecuadas de fuzz cegador, componen la trilogía mágica de WO FAT, pero no solo eso, porque estos chicos tienen claro su propósito, ofrecer canciones sólidas, pesadas, y llenas de gancho.

Poniendo el cierre a este notable álbum, ‘The oracle’, con sus más de dieciséis minutos de psicodelia pesada es el broche perfecto. Ejecutado en forma de jam y con un vibrante ritmo, los devaneos ácidos de las guitarras, así como ese poderoso y magnético bajo conforman una canción con muchos alicientes para degustar entre humo cannabico. El frenesí de los tambores solo cede cuando el corte desciende a explorar espacios impregnados de thc. Narcóticos pasajes heavy-psych en los que los efectos y cambios de ritmo se suceden en una tortuosa travesía por los reinos de la psicodelia pesada. Siempre con un sonido difuso y perturbador, el corte pasa por distintas etapas superponiendo su sonido para hacer mutar el espíritu del corte.

WO FAT links
Web | Facebook | Bandcamp | Instagram | Spotify

RIPPLE MUSIC links
Website | Facebook | Bandcamp | Youtube | Instagram

Reseña. WEEDEVIL.- ‘The return’

THE RETURN refleja a una banda novel que toma vibraciones pesadas para ejecutarlas con cierta ortodoxia. Canciones de larga duración y una aparente monotonía, nos sumergen en una fosa doom, con una atmósfera ocultista y vestigios del heavy rock de los 80’s. Sacándonos de la rutina con vibraciones alternativas de los 90’s, las canciones en su conjunto, están todas diseñadas siguiendo un mismo patrón. Riffs monolíticos ejecutados a ritmo lento y plomizo, y una voz que asoma de la oscuridad para poner algo de luz a sus sombrías canciones.  Fuerza y sonidos difusos con alguna pincelada psicodélica, así como ciertas melodías pegadizas. Los brasileños no se andan con sutilezas y se postulan como una banda pesada mas dentro la prolífica escena sudamericana. Liderados por la fuerte voz de la doom-lady Lorraine Scar y con una sección rítmica sólida y asesina, la banda está lista para sacudir las cosas con sus cinco canciones, serpenteando a través de los fascinantes caminos de la música Stoner conducida por un trabajo conceptual que nos guía a aguas profundas. ‘THE RETURN’ es una bestia de cinco cabezas que basa su sonoridad inmersiva y cautivadora en riffs lacerantes, voces hipnóticas y una sección rítmica afinada y vibrante. 

WEEDEVIL son: Lorraine Scar (voz), Paulo Ueno (guitarra), Bodão (guitarra), Dani Plothow (bajo) y Flávio Cavichioli (batería).

‘Underwater’ se nutre de crujientes riffs de vocación doom y voces más propias del heavy-rock de los 80’s. Con un registro agudo en las melodías vocales, los brasileños equilibran la pesadez de sus difusos riffs. El tema resulta bastante lineal en su ejecución instrumental, solamente alterada por la entrada de la voz. Aún así no contiene altibajos, pero si momentos en los que los solos cegadores aportan unas gotas de psicodelia a su contundente sonido, influenciado por momentos por el heavy-rock.

Sin salir de ese escenario de pesadez, ‘The Void’ contiene elementos heavy-psych, que aplacan la distorsión de sus guitarras. Lento en su ejecución, cada nota se toca con una parsimonia que encaja con su propuesta doom. En tonos más ocultistas, el corte parece querer despeñarse por un barranco psycho-doom, algo que nuevamente las voces amortiguan en su caída. Sus casi diez minutos pueden resultar excesivos y monótonos, pero, por el contrario, los más puritas del género, encontrarán en esto, un aliciente para su escucha. Su carácter ceremonial, especialmente en el registro vocal, lo acerca claramente a una propuesta de ocult-rock, aunque también se vislumbra un espíritu alternativo.

‘The return’ incide en esa propuesta psycho-doom. Desarrollándose en una pegajosa atmósfera humeante, el tema explora la penumbra adecuando su sonido a este entorno sombrío e inquietante. Al igual que el corte anterior, aparecen algunos matices alternativos que dan brillo a su turbio y pesado sonido. El tema se adorna con descargas de fuzz intoxicante que por momentos nos sacan de sus aterradoras resonancias. 

El camino trazado en las canciones anteriores continúa por la misma senda con ‘Isn´t a Love Song’ Ecos heavy-rock, riffs parsimoniosos y plomizos y una cierta luminosidad vocal más cercanas a este género. Sin demasiados alardes, la canción deja un mayor espacio al lucimiento de su vocalista con melodías algo más elaboradas y pegadizas, pero, en cualquier caso, sin salirse del guión.

‘Genocidal’ deja un mayor espacio a los riffs heavy-metal desarrollados en oscuras grutas empapadas de fuzz. Con un ritmo lento, pero con un carácter menos doom, el tema cuenta con los mejores pasajes de guitarra de todo el álbum.

Weedevil 

Abraxas

DHU Records

Reseña: DECASIA.- ‘An Endless Feast For Hyneas’

AN ENDLESS FEAST FOR HYENAS’, el álbum debut de los franceses DECASIA, es un impactante álbum que bebe del pasado, pero que mira al futuro con nuevos ojos. Sin una canción mala, todo su contenido es un regalo para cualquier amante de la psicodelia pesada. Sus canciones se construyen sobre verdaderos torbellinos heavy-psych para proporcionar al oyente un viaje único a través de las tierras y el cosmos. Toda una inmersión en el particular universo de DECASIA, un espacio en el que el trio francés nos arrastra rápidamente con su sonido de rock psicodélico matizado con pasajes instrumentales stoner casi narrativos.  Sus impactantes melodías y los vestigios del rock de los 70’s, son la base sobre la que se sustentan sus fascinantes desarrollos psicotrópicos. Nítidamente influenciados por bandas como Earthless, All Them Witches, Elder, o los mismísimos The Doors, DECASIA, componen canciones magistrales. Un ejército de riffs Stoner cabalgan a lomos de un corcel lisérgico impulsado por fuertes tambores, adornado con estribillos pegadizos aflorando entre su turbio y narcótico sonido. Este debut parece tener en sus entrañas un imán que rápidamente te atrapará a su propuesta, porque el magnetismo de canción hará que no quieras escapar de este gratificante bosque psicotrópico. Para mí, es un claro ejemplo del sonido que figura en los genes de DenpaFuzz, por lo que me siento sumamente gratificado de poder degustar una y otra vez, un trabajo que volará tu cabeza. ‘AN ENDLESS FEAST FOR HYENAS’ no parece un álbum debut de una banda, ya que la solidez y creatividad de sus canciones, parece más propia de una banda asentada y reputada. DECASIA están llamados a conseguir grandes logros con esta magnífica carta de presentación. las improvisaciones para escribir y componer fueron grabadas en plena campiña de Auvernia (Francia). La casa en la que se tocaron se transformó en un estudio con instrumentos instalados en el granero y la sala de control en la sala de estar. Si todavía tienes dudas, escucha el álbum, y tus vacilaciones, se disiparán instantáneamente, porque ‘AN ENDLESS FEAST FOR HYENAS’ es una orgía de psicodelia pesada de la mejor calidad del momento. Ponte cómodo, enciende un buen cogollo de hierba, sube el volumen y disfruta de este trance lisérgico.

AN ENDLESS FEAST FOR HYENAS’ fue grabado y mezclado por Thomas de Fraguier. Masterizado por Erwan Le Mao. Obra de DECASIA, fotos tomadas por Mariette Briand, y está disponible vía Heavy Psych Sounds Records.

DECASIA son: Maxime Richard (Guitarra y voces), Fabien Proust (bajo) y Geoffrey Riberry (batería).

‘Ilion’ se muestra como un tema versátil que conjuga elementos puramente heavy-psych con golpes de Stoner. Turbio en su desarrollo el corte es todo un torbellino de vibraciones lisérgicas ejecutadas con un tono vintage en sus registros vocales. Esa conjunción de elementos es uno de los principales activos de este impactante álbum. A pesar de sus tres minutos, el tema se presenta dejándome la sensación de que es un corte incompleto, que todavía permitiría un desarrollo mayor. Esto, es algo a su favor, la capacidad de hacer que el tiempo pase rápido significa que su escucha es sumamente placentera.

Asentados en un balsámico espacio psicodélico, ‘Hrosshveli’s Ode’ con su carácter chamánico consigue aunar oscuros pasajes con un sonido lisérgico. Sus impactantes melodías vocales y una instrumentación heavy-psych, parecen ir más allá en esta exploración de pesados sonidos. Con el espíritu psico-progresivo de los 70’s, los franceses crean una canción que logra transmitir emociones entre armonías llenas de fuerza. Riffs potentes, tambores atronadores son amortiguados con la calma de la voz. Pero no nos engañemos, los desgarradores pasajes se custodian con unos riffs pesados y chirriantes que constantemente revolotean entre sus pegadizos estribillos.

‘Altostratus’ se presenta como un interludio de minuto y medio que parece sacado de un extracto de una canción completa. Supongo que algún día comprenderé este tipo de canciones breves y aparentemente inacabadas.

Al escuchar la doorsiana ‘Cloud Sultan’ encuentro en parte la respuesta. Tras la introducción del corte anterior, aquí los momentos Morrisianos habitan con crudos pasajes llenos de vitalidad. Toda una fiesta vintage en un ondulante corte que sube y baja su intensidad proporcionando gratificantes sensaciones. Hard-rock, psicodelia y Stoner unidos en una causa común, crean una canción llena de fuerza que se ornamenta con incrustaciones que la enriquecen completamente. Porque DECASIA parece no ponerse barreras, aunando elementos mas propios del heavy-rock con atmósferas que coquetean por momentos con un escenario más propio del hard-progresivo llegado de los 70’s. una canción perfectamente diseñada con la que consiguen un fascinante resultado.

Con una inquietante apertura psicodélica ‘Override’ mantiene la tensión sobre atmósfera heavy-psych llenas de gancho. ¡¡Joder, esto suena de maravilla!! Un nuevo torbellino psicotrópico que deja paso a bellos desarrollos de guitarra, pero que se muestra ensamblado con una solidez a prueba de bombas. Diabólico por momentos, el tema toma elementos de bandas como Earthless, bajo su pesado sonido Stoner sin perder la esencia retro que a veces aflora en el sonido de los franceses. Una montaña rusa de emociones con pasajes llenos de magnetismo y una belleza que explota paulatinamente con embestidas de fuerza. Totalmente equilibrado, el tema consigue hacer que tu cabeza vuele, ya que también el hard-rock de los 70’s aparece en alguno de sus pasajes. Aturdidor e impactante, el tema deja una sensación de desdoble de guitarra completamente hechizante.

Ya sin rubor, ‘Skeleton Void’ escarba en el legado de la psicodelia de comienzos de los 70’s. Su magnético bajo, el registro vocal en vena Jim Morrison, y ese espíritu heavy-psych van construyendo un corte en el que el blues tiene su momento de gloria, pero que, sin duda es una arista más del sonido puramente lisérgico de DECASIA. Con gratificantes fragancias sonoras y un groovy incesante, el tema parece vivir entre brumosos espacios pantanosos. Toda una bacanal de vibraciones psicotrópicas de la que me resulta muy difícil escapar. ‘Skeleton void’ es uno de esos temas que, sin darte cuenta, activa tus articulaciones haciendo que tu cabeza oscile al ritmo de cada una de sus notas. Sin duda, uno de los mejores temas de un álbum sin desperdicio.

A modo de interludio de un minuto, ‘Soft Was The Night’ es un suave bálsamo instrumental con acordes acústicos que nos señala el camino del siguiente corte.

La psicodélica ‘Laniakea Falls’ se nutre de plácidos pasajes instrumentales en los que las fragancias psicodélicas nos embriagan en un místico espacio sonoro que no tarda en elevarse. Humeantes atmósferas protegen los desarrollos ácidos de los franceses. Con reminiscencias del sonido pesado de los 70’s, el vibrante corte, pasea por tortuosos pasajes que elevan la intensidad de su sonido, sin renunciar a su verdadero espíritu lisérgico. Guitarras ácidas, golpes de hard-rock construyen un nuevo torbellino psicotrópico con voces llenas de sentimiento. Esto dota de cuerpo a un corte con un sonido apabullante pesado, pero que también deja espacio a magníficos momentos heavy-psych que se asoman a precipicios doom en algún momento.  

‘Sunrise’ en un tono más oscuro, parte de chamánicos pasajes entre humeantes sonidos que se ejecutan desde la calma en una introducción breve pero eficaz. Tras la suave apertura DECASIA muestra su buen hacer por una senda más serpenteante. Avanzando con un estruendoso torrente de riffs, el tema se acelera en una caída libre. En ese descenso las voces y coros se suceden entre diabólicos riffs difusos con un claro espíritu 70’s. Toda una orgía ácida y pesada, en la que las guitarras se superponen creando un sonido implacable con improvisaciones bien hilvanadas.

Para cerrar este sobresaliente debut, ‘Hyenas At The Gates’ parece salido de la improvisación. Entre grabaciones ambientales, los acordes de la guitarra acústica y unos versos penetrantes y llenos de sentimiento aparecen con un aura de misterio y voces ecualizadas. Efectos envolventes completan un tema ecléctico y extraño.

DECASIA:
FacebookBandcamp | Instagram | Spotify

HEAVY PSYCH SOUNDS:
WebsiteFacebookBandcampInstagramYoutube

Reseña: STEAK.- ‘Acute Mania’

Cinco años después, los británicos STEAK  regresan para derretir el asfalto con una nueva colección de canciones de rock pesado que arde sin llama y que está hecho para tocar bajo y lento. Su particular blues del desierto expansivo penetra en los sentidos del oyente impregnándolo de vibraciones stoner con un tono melancólico, pero lleno de fuerza. STEAK son una banda particular, una banda que, a pesar de tocar un estilo definido, tiene su propia esencia, y eso se refleja en estas ocho fantásticas canciones. Un trabajo con una buena producción y  un sonido nítido, lo que le hace ser un álbum versátil, tanto en sus pasajes psicodélicos como en los golpes de pesadez stoner. Lleno de ganchos en forma de estribillos, STEAK atrae a sus fieles a un espacio de intensidad sonora como pocos. Todo un despliegue de stoner-metal que no reniega de sus raíces blues, y que por momentos, se enriquece con pinceladas grunge. Emotivas canciones con magníficos arreglos, riffs poderosos, voces mágicas y una sensación de grandilocuencia en un trabajo con unas canciones en las que todos los detalles parecen perfectamente diseñados para enganchar al oyente. Con la llegada del álbum viene la llegada del cómic de edición limitada «Steak: Mad Lord» que acompañará al vinilo. Escrito por Samuel Smith e ilustrado por Rhys Wooton, el cómic reúne el futuro postapocalíptico establecido hace mucho tiempo de STEAK y el mundo samurái exagerado del Japón feudal del cortometraje «Mad Lord: Samurai of 1000 Deaths», la banda sonora del cual fue grabado íntegramente por la banda.

ACUTE MANIA’ está disponible vía Ripple Music.

‘Wolves’ parte de un entorno de rock clásico que evoluciona hacia difusos pasajes stoner. Oscilante con sus subidas y bajadas de intensidad, el corte contiene plácidos desarrollos pintados de psicodelia en contraste con momentos ásperos y pesados. Una melodía bien cuidada hace que el tema brille por igual, tanto en sus pasajes más contundentes, como en los remansos de paz que contiene. El uso del fuzz cegador presente en partes de la canción, está ejecutado con eficacia para que todas las piezas del puzle encajen. También el logrado trabajo en las melodías vocales es uno de los avales de la pista.

Golpeando con virulentos  riffs pesados ‘Dead Meat’ se desarrolla en una atmósfera turbia y oscura. Una batería marcial, pinceladas grunge, y unos riffs mastodónticos, son los argumentos de este impactante corte. Si a estos elementos unimos unos coros exóticos, nos encontramos un resultado fascinante en una canción sustentada en los dictados stoner.

En todos acústicos ‘Ancestors’ cambia el registro de STEAK. Delicado y acolchado en su apertura, la canción se eleva majestuosa guiada por fascinantes melodías que arrastran unos riffs, que incrementan su intensidad. Nuevamente serpenteante entre remansos de calma, y tortuosos pasajes, logran otra atractiva canción marcada por un sonido difuso y unas voces cristalinas haciendo de contrapunto.

‘Last Days’ fluye lentamente en un espacio psicodélico evocador de bandas como All Them Witches. Tonos de psicodelia chamánica expanden su poder de seducción con pausados acordes con sabor a medio oeste. En esa atmósfera humeante el corte avanza firme entre embriagadores paisajes bien construidos. El lado más lisergico de los británicos aparece aquí de forma esplendorosa. Completamente cautivador, el corte nos sume en un trance narcótico enriquecido con sutiles coros y golpes de riffs de de psicodelia pesada

En ‘Frequencies’ los britanicos exploran insondables entornos de psicodelia pesada con gran acierto. Reconfortante en su melodía el corte es ornamentado con efectos envolventes. Su instrumentación indaga en un territorio más progresivo en el que los elementos espaciales hacen acto de presencia en su primera mitad. A partir de ese momento la banda desata toda fuerza transformando el carácter del corte con elementos stoner y hard-rock. Las voces alternan momentos desgarrados con melodías apacibles, lo que enriquece profundamente la canción, haciendo que ésta se muestre versátil y rica en matices. Su magnífica producción, hace que su sonido sea esplendoroso.  

Los crujientes riffs de ‘System’ nos sitúan en un espacio stoner de gran rugosidad y pesadez. EL grueso sonido del bajo difuso y sus pujantes tambores son aplacados con una  voz más amable con la que bajan la intensidad. El carater monolítico de sus riffs logran encajarlo con pasajes de psicodelia pesada de gran atractivo. Nuevamente vuelven a dotar la canción de una variedad de estilos con los que logran un resultado fascinante.

Los ocho minutos de ‘Papas Special Custard’ trascurren en un espacio de psicodelia pesada con un gran atractivo y magnetismo. Con una apertura contenida y lisergica, la banda va haciendo evolucionar su envolvente sonido hacia un entorno más virulento. El hipnotismo de su armonía se contrarresta con golpes de riff difusos en una línea que me recuerda a bandas como Rotor. Estas idas y venidas se suceden aunque el tema tiene un nitido caracter chamánico. Sus cálidas y hechizantes voces nos sumen en un gratificante trance que reconforma nuestros sentidos. Posibleente la canción mas notable de un interesante y atractivo álbum. Aquí se siente a la banda cómoda ejecutando estas magnéticas vibraciones lisérgicas.

En tonos acústicos, ‘Mono’ deja espacio a la espiritualidad. Suaves acordes y unas susurrantes voces corales, nos ponen en el lugar adecuado para percibir todos los sentimientos que el corte logra transmitir. Su carácter psico-progresivo se enriquece con riffs crujientes que datan al corte de una grandiosidad momentánea, ya que la esencia se mantiene en ese entorno psicodélico en el que tan bien se maneja STEAK.

STEAK:
FacebookBandcampInstagramSpotify

RIPPLE MUSIC:
WebsiteFacebookBandcampInstagram



Reseña: CHIVO.- ‘Ouroboros’

CHIVO son una banda que evoca a los pioneros del Stoner y el rock de desierto con canciones cegadoras y de gran crudeza. En ‘OUROBOROS’, su nuevo trabajo, lo vuelven a hacer sin ningún tipo de complejos. Cualquiera que haya seguido a la banda, sabe que lo suyo es construir canciones directas, sin sutilezas. Riffs monolíticos como herramienta para llegar al oyente por la vía rápida, sin atajos. En España decimos que ‘la cabra tira al monte’, y CHIVO (cría de cabra en español) siguen alimentándose de su particular leche, que no es otra que la salida de los cactus del desierto. Con ella, consiguen impregnar de fuzz sus aguerridas canciones. Probablemente la herencia del legado del sonido grunge de los 90’s encuentra un espacio más amplio en este nuevo trabajo del quinteto de Portugalete. Pero CHIVO también sabe componer atractivas melodías con las que conquistar al oyente, con ellas, suavizan la rugosidad de sus ariscas canciones. El cuarto álbum de los vascos trae mas arena, mas distorsión, mas pesadez y más melodías, en sus 10 rugosas canciones de puro Stoner rock, a semejanza de los pioneros. Este nuevo álbum gira en torno al concepto de lo cíclico. En palabras de la banda: «Ouroboros trata sobre la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno. Todo en la vida se repite de nuevo: en la moda, en la música, en el cine. Hasta las cosas más simples de nuestra vida acaban y vuelven a empezar, aunque sea de otra manera».

CHIVO son:

Aitor Granadero “Cigarrettes” (Voz)
Joseba Martínez “Molle” (Bajo)
Alfonso Alvarez “Joes Homme” (Guitarra)
Alvaro Alvarez “Pequeño” (Batería)
Mikel “Mike” Becerra (Guitarra)

A las primeras de cambio, los vascos golpean con sus riffs arenosos en ‘Hard to Say’. Crudos y difusos sonidos empapados en fuzz, creando una turbia atmósfera desértica. Con el punto de mira puesto en los 90’s, el fornido tema deja patente la vocación de CHIVO. La canción se crea partiendo de un riff que se repite a lo largo de su desarrollo, siendo coloreado con alguna atractiva melodía. Stoner ortodoxo sin muchos aditivos, suficiente para resultar atractivo para los mas fervientes seguidores del género.

En el mismo espacio sonoro que el corte de apertura, ‘Altered Carbon’ mantiene la esencia de la banda con riffs diabólicos y turbios que golpean una y otra vez. Armándose hasta los dientes, las hordas de CHIVO nos arrollan con un corte lleno de fuerza en el que se inclinan más hacia vibraciones de metal.

‘Looking Upside Down’ coquetea con vibrantes ritmos hard-rock y una estela cegadora que conjuga el legado de los 70’s con las vibraciones que coparon los 90’s. Sin darnos un respiro, su pesado sonido nos envuelve en perturbadores pasajes Stoner. Cuidando algo más la melodía, la canción avanza por largas rectas desérticas meciendo las espinas de los cactus a su paso. Un tema perfecto para transitar a toda velocidad por la autopista.

La atronadora ‘Phony Braggart’ deja un rastro de destrucción masiva a su paso. En esta ocasión con un tono más macarra,CHIVOno hace prisioneros y ataca directamente a la yugular del oyente. Su turbio sonido es capaz de poner a prueba las cervicales del personal entre andanadas de fuzz intoxicante.

‘Fingers Crossed’ nace de una excelsa línea de bajo que parece que va a quebrar antes de caminar por el desert-rock con aditamentos grunge y momentos chamánicos en sus registros vocales. Una impostada calma que esconde unas entrañas poderosas en otra contundente canción que respeta los cánones del género en el que mejor se mueven.

A caballo entre el Stoner y el grunge, ‘Dark Path’ no baja el nivel de este vigoroso álbum. Con buenas melodías vocales, la banda contrarresta sus ataques de riffs inmisericordes. Así consiguen un corte equilibrado, en el que contrarrestan su descomunal fuerza con voces más apacibles (en apariencia). Porque la cabra tira al monte, y CHIVO se alimenta de fuzz.

‘Ashes’ mantiene el espíritu grunge entre sus hordas de riffs pesados. Con un ritmo cadente y plomizo, la banda deja espacio para sus embestidas de fuzz, unas embestidas que son seguidas por su arrollador y difuso sonido. El tema suena a 90’s, como si tres décadas después de la explosión de Seattle aquellas vibraciones siguieran estando de completa actualidad.

Sin bajar la intensidad ‘Breaking Me Down’ escudriña momentos grunge para arroparlos con un sonido desértico lleno de fuerza. Un equilibrio que hace que el tema muestre a la banda menos virulenta y mas comprometida con la melodía. Una faceta que permanece escondida en muchas de sus canciones, pero en la que se desenvuelven con soltura. Un tema sobrio en el que no abandonan su característico sonido a pesar de la distinta vocación estilística del mismo.

‘Looking Upside Down (Acoustic)’ como su nombre indica, se desarrolla bajo un sonido acústico en el que las vibraciones del desierto se reflejan con destreza. Manteniendo la admiración por el grunge, las voces recuperan estos ecos. Un atractivo corte con un sonido amortiguado por esos fascinantes acordes acústicos.

En una línea similar al tema anterior, ‘Dark Path (Acoustic)’ incide en la misma fórmula. Sus cuidadas melodías flotan en el ambiente con un atractivo tempo, que hace que el corte fluya con naturalidad.

Chivo