Reseña: DER BLUTHARSCH AND THE INFINITE CHURCH OF THE LEADING HAND.- «Wish I weren´t here»

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Con su ecléctica propuesta, los austriacos  DER BLUTTHARSCH AND THE INFINITE CHURCH OF THE LEADING HAND llevan años hipnotizandonos con sus creaciones experimentales en las que la psicodelia, el kraut-rock, el math-rock, los sonidos espaciales se tiñen de resonancias industriales llenas de un hipnotismo robótico.Si, es cierto, el nombre de la banda es dificil de pronunciar para nosotros, pero su música si quedará en nuestro cerebro sin que podamos escapar a su alinenante propuesta sonora.

Su nuevo ábum «WISH I WEREN’T HERE» sale a la luz desde oscuras catacumbas de hormigón. Como si estuvieramos en una era post-nuclear y el refugio atómico de la banda hubiera servido para componer mientras en el exterior solo existía desolación. Un trabajo que no sonará en ninguna emisora de FM pero que sus temas están llenos de calidad. Aquí el termino «post», podría valernos para todo, pero los austriacos son una banda dificilmente clasificable y a veces, las etiqueitas sobran. Lo cierto que el magnetismo que nos ofrece este trabajo merece una buena escucha si te gusta la experimentación psicodelica más hetereodoxa. 

La grandilociencia sonora de «Evil» es contrastada con la sutileza de la voz femenina que aparece dentro una épica post-apocaliptica que reune pesados ritmos envueltos por hipnóticos efectos dentro de una oscuridad tenbrosa e inquietante.

Espaciales y futuristas, en «Wish I weren`t here», con sus dosis de psicodelia enigmática e inquietante, construyen su personal odisea. A través de magnetizantes ritmos, van introduciendo voces que por algún momento me recuerdan a la Patti Smith más oscura y underground. Es solo una sensanción porque estamos ante un tema de corte industrial, en el que los efectos se suceden. Su vocación robótica no evita que aparezcan buenas guitarras y sintetizadores que lo hacen más asequible. Un bajo que te machaca como un martillo robótico, te lleva a al espacio exterior en su experimentación, pero a pesar de sus extraños sonidos , resulta un tema atractivo y versatil.

El camino que toman los austriacos en su música está claro, pero vislumbramos alguna influencia floydiana en un corto tema como la «All one», en el que los ritmos kraut espaciles se van difuminando en el infinito.

Sin perder la vocación kraut de sus ritmos, la voz sugerente, es combinada en  «Just because I can» con ácidos solos de guitarra. Psicodelía sonidos kraut, y ritmos pesados son combinados con maestría. Un corte más terrenal que no pierde la vocación experimental de la banda, pero en el que las afiladas guitarras lo acercan a sonidos más ortodoxos de psicodelia pesada. Eclecticos, pero atractivos y atrayentes, en este tema se muestran más asequibles a los oidos no acostumbrados a estas resonancias.

El grueso ritmo de bajo y batería de «Just because I can» es coloreado por sugestivos efectos y distorsiones. No es una música de fácil digestión, pero lo cierto es que es «acojonante».

Sonidos industriales, noise, doom, space, y psicodelia se unen en el mismo barco en «My soul rests free». Con una voz cautivadora, estamos ante un corte aparentemente inconexo, pero con grandes melodías en su surcos.

«Forgotten» desvela el lado más kraut y espacial de una banda que opta por una electrónica que es combinada con alguna herencia floydiana de una forma muy particular en un tema de noise industrial de tintes espaciales, que nos hace gravitar por espacios intergalácticos.

También encontramos algunos riffs hard-rock en «WISH I WEREN’T HERE». Fuzz y un implacable y pesado bajo hacen de «He is here» un tema algo más convencional sin salirse de su propio camino.

Los austriacos son una banda cuya musica se alja de muchos estándares, pero que es capaz de construir temas como «O lord». Mas cercanos a la oscuridad doom tan al uso en los últimos tiempos, Lsu sacerdotisa entra en un trance ritual de corte ocultista. Envuelta por difusos efectos ofrece varios intermedios en los que la musica de disipa como si estuvieramos ante una intro. Tras un rato de silencio el tema te sorprende con un descenso a oscuras cavernas enigmáticas y extrañas. Una incursión de poco mas de un minuto tras la cual el corte vuelve a disiparse.

Peculiares pero grandilocuentes, DER BLUTTHARSCH AND THE INFINITE CHURCH OF THE LEADING HAND obtienen un notable trabajo.

http://www.derblutharschandtheinfinitechurchoftheleadinghand.com/

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MOTORPSYCHO.- «The crucible»

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Casi treinta años en la carretera y decenas de discos publicados, hacen que cada nueva entrega de los noruegos MOTORPSYCHO sigue siendo algo para celebrar. Una de las bandas que más capacidad creativa dentro de la escena underground que gusta de la psicodelia y los sonidos alternativos. Poco mas de un año ha  pasado desde la publicación de «THE TOWER» y ahora ve la luz «THE CRUCIBLE» via Stickman Records.

Como si hubieran tomado el elixir de la juventud, el trio derrocha inspiración y versatilidad en un trabajo que parece una continuación de su anterior disco. Los propios músicos afirman que la incorporación a la batería de Tomas Järmyr y su juventud, dieron un cierto enfoque distinto, y para ellos fue un soplo de aire fresco que reflejan en sus composiciones. Ahora se sumerguen en el rock progresivo de los setenta con una maestría al alcance de muy pocos. Siempre he pensado que MOTORPSYCHO se parecían de alguna manera a Frank Zappa. Tanto el californiano como los noruegos, de cada tema que contruyen, cualquier otro músico podría hacer un LP doble. Su capacidad creativa parece infinita, y eso queda patente en los tres temas que componen «THE CRUCIBLE». Un disco en el que podemos encontrar muchas influencias de  Yes, o de los King Crimsom más experimentales. De aquellas cenizas, y de su particular forma de componer, crean su propio legado musical para gozo de generaciones venideras, creando con sus discos todo un campo para explorar y aprender. Y para los que no somos músicos, nos queda el gozo de escuchar y disfrutar sus composiciones.Si eres amante del rock progresivo de los setenta no deberías de perderte ésto; y si nunca has experimentado con esos sonidos, ésta tu oportunidad. En cualquier caso este álbum, ¡¡¡¡¡ no lo puedes dejar pasar!!!!!

«Psychotzar», con sus casi nueve minutos nos introduce en el disco con potentes riffs de corte stoner, antes de comenzar su exploración por las vibraciones progresivas. Un sonido impecable desde los primeros acordes nos lleva en volandas a espacios propios de Yes en una personal visión del territorio hard-progresivo en el que se están moviendo. Una atronadora base rítmica se ve violentada por los hirientes solos de la guitarra de Hans Magnus Ryan, mientras su voz ahogada pero dulce y penetrante, sirve de bálsamo a la solida base rítmica. Dentro de esa poción progresiva, añaden una gotitas de psicodelia para que el brebaje sea eficaz y perfecto. El corte conjuga  pesadez, creatividad, maestría y dominio de sus instrumentos. Las melodías son de fácil digestión para los no iniciados en la complejidad que a veces tiene el sonido de la banda. Tras la tempestad generadada con sus complicados giros musicales, descienden a ensoñadores valles oscuros, que llenan de fantasía y mágia en tonos intrigantes, para en un nuevo giro argumental, mostrar todo su poderío. Enorme tema para empezar el festín.

La guitarra acústica que abre «Lux aeterna» sirve de soporte a unas cálidas voces que se inclínan a las sinfonías más apacibles. La incormporación del sonido del mellotron hace que nos vengan a la mente muchas grandes bandas de la escena progresiva de los seteneta. Cuando aquellas vibraciones se definían como rock sinfónico. Con una omnipresente aura melancólica,  el tema va progresando evolutivamente.Sutiles sonidos de saxo se intercalan entre la complicidad del bajo de Bent Saether y la batería de Tomas. Un sonido añejo como el buen vino, que entra en la paranoia esquizoide recordandome a King Crimsom en aquellos momentos de histrionismo tan dificiles de asimilar para los no inciados en estos sonidos experimentales. Una autentica locura en la que parece que los instrumentos han perdido la razón en una huida hacia adelante. Una habitación del pánico en la que cualquiera que entre le pondrán la camisa de fuerza. Tras la enajenación transitoria, el trío vuelve a esas atmósferas progresivas en las que las guitarras vuelven a aullar en un canto desesperado, para decaer a los momentos más sinfonicos retomando el punto del que partieron al comienzo del tema. Con momentos que vuelven a recordarme a King Crimson o a los mismísimos Camel.

Los veinte minutos de «The Crucible», es el escenario que sirve para que MOTORPSYCHO contruya un eidficio sonoro de proporciones monumentales.  Un nuevo viaje a través de melodías sinfónicas en las que algunas bandas alabadas en su momento podrían verse retratadas. Pero ojo, cuando hablo de verse retratadas, quiero decir que la majestuosidad de estos chicos harían que sus logros menguarian ante tamaña grandeza. De nuevo ecos Yes, en complejas estructuras con armonías llenas de magnetismo. Nuevamente estamos ante esa música purificativa, que sirve para que nuestras cuerpos generen dopamina. Creo que la industria farmaceutica debería plantearse la creación de medicamentos con las partituras de estos chicos. si encontramos sonidos que nos son familiares, MOTORPSYCHO es una banda que se parece a sí misma, aunque puntualmente su musica pueda evocarnos a alguien. Siempre fieles a su monumentalidad, no renunciando nunca a experimentar. Con dosis de rock espacial, con pinceladas psicodélicas, con enrevesados momentos avant.garde, pero manteniendose fieles a la vocación progresiva del álbum. Sacando el hard-sinfónico de su morada de confort, para vestirlo con las mejores galas posibles. Tejiendo con su base rítmica un tejido sonoro impenetrable, la guitarra consigue hacer paso con sus afilados solos. el resultado es un tema en el que la épica está presente con una apoteósica parte final. Logran crean un paisaje sonoro en el que la paleta de colores es infinita, pero su resultado es apoteósico.   

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HERE WERE NOW.- «The Chikipunk Years»

a0298097826_16WE HERE NOW son una banda multinacional compuesta por los prolíficos músicos Pedro ‘Sozinho’ Salvador (Necro) de Brasil, Indrayudh Shome (Queen Elephantine) de India/USA y Panchito, el Sofista (Montibus Communitas) de Perú. Con una libertad creativa que dota de versatilidad al álbum, el trío crea unos espacios difusos ejecutados a gran velocidad. Una luminosidad que se confunde entre la bruma instrumental gracias al derroche de efectos fuzz en sus composiciones. Profundizando en distintas raices culturales, la recuperación de sonidos afro-rock se intercala con vibraciones stoner de corte lisérgico que son aderezadas con elementos tropicales y orientales. Dificilmente clasificables, su sonido en un nuevo soplo de aire fresco dentro de la escena alternativa. Un trabajo para escuchar sin complejos para sacarle todo su jugo, que es mucho. Una libertedad creativa e interpretiva que nos da como resultado un disco con temas directos en el que podemos encontrar elementos que te dejan K.O.

Con un minuto y medio se bastan para introducirnos en su particular mundo en el que el afro-rock y los sonidos tropicales contruyen un mestizaje con ritmos de hard-stonerizado sobre fuzz difuso. «Sonjours» es una patada en culo para ir advirtiéndonos de lo que nos espera.

Dinámicas guitarras con un sonido particular y especial se aderezan con vientos orientales generados por el sonido del sitar. Así «Detachments» rezuma frescura sobre la cuidada y exhuberante instrumentación entre la que destacada el hipnótico ritmo de una batería que se conjuga con ritmos aturdidores en un torbellino sónico de grandes dimensiones. Es posible que el peculiar sonido del sitar destaque por encima del resto de instrumentos pero lo cierto es que el mestizaje es sublime.

Teniendo en cuenta que estamos ante una banda multicultural, las resonancias llegadas de cualquier punto del planeta tienen cabida  en este debut. La fusión de ritmos africanos está presente en temas como «Gathering amd separation» o «Dunka». Ese afro-rock tan rico en matices que floreció en los setenta y que tan desconocido es para el gran público, está presente en unas voces luminosos y alegres que se combinan entre incisivos solos de guitarras envolventes y los densos ritmos.  «Dunka», además incorpora elementos psicodélicos que realzan su brillo. elevándose de una manera hipnótica con gran versatilidad de ritmos y efectos con solos que se desdoblan generando un tornado sónico.

Sobre tonos retro WE HERE NOW, a través de unos riffs insistentes, con efectos que revolotean y van cambiando su fisonomía se construye «Frontiers and Determinations» Un tema que puede resultar paranoico debido a su constante experimentación. Fusionando sonidos kraut hipnóticos con esa psicodelia latente en todo el disco, obteniendo un resultado completamente aturdidor. La exploración rítmica de «Planes on inmanence» supone todo una exploración rítmica con efectos revoloteando y giros inesperado. Momentos tropicales sobre cálidas voces se mezclan con magnetizantes estructuras kraut. Tropicalia versus hipnotismo.

https://www.facebook.com/homemadegiftsrecords1/

HÍBRIDO.- «I»

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«Rock Post-Alternativo, Psicodelia Progresivo…o algo así…desde Algeciras…2/3 partes de Viaje a 800 y Atavismo mezclado con otra guitarra asesina». Así definen HÍBRIDO su sonido, y lo cierto es que no están desacertados en esa descripción. Éste primer disco nos trae resonancias psico-progresivas con un linaje setentero en las que encontramos grandísimos momentos creativos. Habiendo tenido la suerte de ver su presentación como banda en Madrid junto a SOULBREAKER COMPANY, he de decir que lo que ví aquella noche me sorprendió. Una banda que estaba casi en pañales en aquellos momentos y que ahora se gradua cum-laude con su debut.

Bebiendo de alguna manera del néctar del que han mamado Atavismo, los sonidos herederos de los pioneros del rock andaluz, se reflejan en algunos de los cinco largos temas que contienen sus surcos. Unas letras llenas de épica sobre pesados ritmos, y notas de melancolía presiden un sorprendente y sólido trabajo que se inició hace cuatro años.

«Pensando en un eco de instinto interior». Ya solo el nombre, nos incita a sumergirnos en las armonías de un tema en el que las guitarras y sintetizadores revolotean de una forma hipnótica e insistente sobre unas ampulosas estructuras rítmicas. Trabajados solos de guitarra y unas mazas que salen de los brazos de Sandri, su batería, así como el incansable y narcótico bajo de Poti, van creando un caleidoscopio lleno de épica. Los coros y voces ayudan a crean ese ambiente en el que la brumosa y densa instrumentación se colorea con los trazos que salen de la paleta de la guitarras. Un tema para introspección, ideal para una mirada interior de nuestros sentimientos en la que están presentes elementos psico-progresivos provenientes de los setenta, contraponiéndose con sonidos mas contemporáneos. Una libertad instrumental que por momentos se muestra caótica, pero que acaba formando un todo en el que las cosas parecen tener sentido.

En una linea similar, la épica vuelve a estar presente en «Nada libre». un desgarrador tema que describe un estado de ánimo a través de su desgarradora letra. Una voz trascendental que sale a la luz desde oscuros espacios progresivos, con hipnóticos solos de guitarra como compañía. Una ampulosa construcción en las que las oscilaciones son una constante, sin salirse del carácter de psicodelia sinfónica. Con una parte final en la que los ecos setenteros aparecen más nitidamente.

Por un sendero acústico escapa HÍBRIDO de las estructuras elaboradas, para poner unos cimientos sólidos a un nuevo corte progresivo en el que la influencia de los noruegos Motorpsycho están presentes. «Escarlata»,  salpimenta los pasajes progresivos con coros y momentos psicodélicos. En esta ocasión, desde la calma, incluyen un cierto sinfonísmo que colorea de ocre el tema. Unos solos de guitarra que van y vienen, ponen el broche de oro un tema con mucha carga compositiva generando toda una epopeya sonora.

«Les pilules vertes»,, con acentos setenteros y connotaciones progresivas así como  tonos melancólicos en las voces, recupera los vestigios andaluces. Sosegados espacios de tonos grises van construyendo un relato de corte sinfónico, que se rearma con una instrumentación más densa, así como incisivos y a la vez elegantes solos de guitarra dolorosa. Con innumerables cambios y giros inesperados, a los que ya nos tienen acostumbrados. pasajes en los que las guitarras entablan una conversación con sus acordes bajo la atenta mirada de una batería implacable. Conversaciones que acaban atascándose con discursos particulares en una completa experimentación en línea King Crimson en el tema más largo del disco con sus casi catorce minutos. Una alquimia diabólica y paranoide en la que la banda se deja llevar con efectos y distorsiones.

En «Ente», la calma sigue estando presente. hipnóticos pasajes de guitarra van dando paso a nuevos momentos de experimentación con un hipnótico bajo. con las voces, todo vuelve a su ser, rescatando la espesa instrumentación en momentos de oscuridad. Los interrogantes y la tensión se resuelven con atmósferas de oscura psicodelia pesada. Encontramos acordes con mucha enjundia que se alejan de cualquier estereotipo comercial y que traspasan la frontera progresiva. Entre monstruosas y aterradoras voces ahogadas, se van a cercando a ampulosos escenarios post-rock. Un sublime corte que te acaba sabiendo a poco por lo sabroso de su contenido.

«I» sale publicado via Spinda Records el 21 de enero.

 

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