El pase de diapositivas requiere JavaScript.
Categoría: CRÓNICAS
Crónica ENDLESS BOOGIE.- Sala Cool Stage
Nunca antes había tenido la ocasión a los neoyorquinos en directo, y no era plan de desperdiciar la ocasión. Lo cierto es que las expectativas su cumplieron con creces y la mejor de las versiones que había podido tener en mi cabeza se consumó sobre el escenario de la Sala Cool Stage. 
Alrededor del centenar de personas disfrutamos de el envite de las jams que ENDLESS BOOGIE nos ofreció en la noche del miércoles. Según escuchaba entre los comentarios de la gente, no muchos de los presentes sabían exactamente que se iban a encontrar. Otros, sin embargo, que habían degustado su música esperaban algo grande, y no, no se equivocaban. Algo sencillo, pero enorme aconteció sobre el escenario. La historia fue simple. De una banda que lleva veinte años pateando escenarios, con solo cuatro discos en su haber y que tomó su nombre de un tema de John Lee Hooker, es fácil adivinar lo que te puede ofrecer.
Cumpliendo la máxima de MENOS ES MÁS, el cuarteto repartió jams interminables en las que con una sola nota hacían que todos los presentes vibráramos con sus viajes estirándola y modulándola. Unos temas con indudable vocación blues y boogie que parecían que no iban a acabar nunca. Sin artificios de ningún tipo, unos instrumentos curtidos en mil batallas y sin ningún tipo de parafernalia, sino, ellos mismos.
Si estamos acostumbrados a ver sobre el escenario a jóvenes bandas con pedaleras para efectos, de dimensiones descomunales, ENDLESS BOOGIE lo único que hacían reposar sobre el escenario eran unas cervezas con las que calmar la deshidratación de unos músicos a los que se les veía inmersos en su quehacer, sin mal.

Con interacciones con el personal y respondiendo a sus peticiones y comentarios. el dueto de guitarras se iban combinando en su solos, aunque el protagonismo era de su peculiar líder y cantante Paul «Top Dollar» Major.

Mientras, su bajista se mantuvo durante absolutamente todo el show de espaldas al público, con momentos en el que se arrodillaba delante del amplificador para rasguear su bajo con desenfreno y precisión. Curiosa estampa que desconozco a qué obedece, pero siempre de espaldas a la concurrencia con leves acercamientos cómplicas a su cantante y guitarrista.o Músicos a la vieja usanza que tocan donde les llaman y no les importa más.

Alguno de los presentes les preguntaba por su merchan, y la respuesta de Paul desde el escenario era algo así como.. luego… Lo cierto es que cuando terminaron su show y parte de los presentes abandonaba una sala que se había medio vaciado después de que se retiraran del escenario antes de ofrecernos un último tema, por sierto más energico y con esquemas de rock and roll más clásico, que los anteriores, se disponían a colocar la mesa del merch. Muy pocos quedaban ya en la sala en ese momento, pero así son ellos. Tocar, hacer rock and roll con tintes sureños y esencia boogie en largas jams en las que nos transportaban con temas lisérgicos y ritmos boogie y blues en sus venas. Brillantes e impresionantes!!!

Una vuelta al verdadero rock and roll, el de siempre, aquel en el que el músico se dedica a tocar, a disfrutar , y a hacer disfrutar a su público, sin más. Desde una naturalidad y sencillez que les hace grandes. No necesitan el último modelo de guitarra, ni aquel pedal que me hace un efecto de no se qué… Si soy capaz de, con una voz que nos es demasiado agraciada, y mi saber hacer con el instrumento, es suficiente.
Veteranía de buenos músicos que aman lo que hacen. La vieja historia del rock and roll, de una banda que le da igual donde toque, siempre que sea divertido y la gente lo disfrute. El resto de la banda sigue sigue el mismo principio, y la prueba de ello es que unas camisetas sencillas chorreaban sudor como prueba evidente de que lo habían dado todo en la Sala Cool Stage.

Muy pocos temas ejecutaron en su actuación, en la que mucho ayudó el perfecto sonido que ofrece la sala, sonando impolutos y efectivos. lisérgicos, rítmicos y contagiosos., transmitiendo al personal buenas vibraciones de rock atemporal en forma de jams.
Todas las fotos aquí:
Crónica THE VINTAGE CARAVAN, WUCAN & BLACK MIRRORS en Nazca Live (Madrid)
Terrorífica noche de Hallowen la que nos dieron THE VINTAGE CARAVAN, WUCAN y BLACK MIRRORS en la Sala Nazca Live.
Mucha expectación por ver en un mismo cartel a tres bandas de éste nivel. En el caso de WUCAN, en su primera visita a España, y en el de BLACK MIRRORS, su primera ocasión en Madrid después de la gira que hicieron la pasada primavera y en la que no recalaron en la capital. En el caso de los islandeses ya habían comprobado como es el público madrileño con anterioridad.
Con un horario atípico para eventos de este calibre, la posterior apertura de la Sala para su actividad habitual a partir de las doce de la noche, hacía que las puertas se abrieran a las siete de la tarde, para con una puntualidad matemática comenzara su show a las siete y media de la noche. Ésta circunstancia hizo que una gran parte de los asistentes se perdieran el show de los belgas BLACK MIRRORS, Llegando una gran parte de los asistentes al comienzo del show de los alemanes WUCAN.
El cartel con tres bandas que gustan de potentes sonidos pero con una clara herencia del rock de los setenta en sus composiciones.

BLACK MIRRORS aparecían en el escenario y desde el minuto uno, la banda no hacía concesiones, y dejaba claro cual era su apuesta. Un sonidos desbordante y lleno de energía, con ciertos genes bluseros pero en una contundente apuesta de los mismos con mucho acento stoner. riffs de alto voltaje se repartían en una sala que a pesar de ser una discoteca tradicional cuenta con un magnífico sonido, lo que siempre es de agradecer.

Con su gran cantante Marcela Di Troia al frente con sus habituales colores de guerra, el cuarteto repartía estopa. sus registros y su continuos bailes sobre el escenario contagiaban a un personal ávido de y predispuesto a recibir la andanada de los chicos de Bruselas Los registros blues herederos de cantantes como Janis , se conjugaban a la perfección con los poderosos riffs de Pierre Lateur y el potente bajo de Loïc Videtta. Con su reciente disco bajo el brazo, la banda conjugó material nuevo con temas del pasado en los que los riffs retro ponían patas arriba una sala que todavía se encontraba con bastante aforo por llenar.
Balanceos y bailes contagiosos que hicieron que la banda completara un gran show con una particular y potentísima versión de «Kick out of the jam» de MC 5 para sorpresa de un servidor. Una actuación en su conjunto que gratificó a muchos de los presentes que desconocían a la banda.

Tras el pertinente descanso para tomar energías el siguiente envite de la noche estaba a punto de comenzar. Mucha expectación se notaba entre la concurrencia por ver como se las gastaba Francis y sus compañeros sobre el escenario.

Con la cara maquillada para la noche de Hallowen, Francis aparecía con un llamativo pantalón rojo y una camisa plateada que brillaba con la luz de los focos. Sus colores de guerra y su actitud presagiaban un show lleno de terror. Poses desafiantes y su voz en plena forma unido a los riffs de Tim completaban el potencial. La versatilidad de su lider, Francis, quedó patente a lo largo del show.
Guitarra, flauta, theremin, pandereta, sus bailes su voz, su energía y su clásico recitar escritos de filosofía zen como ya el que escribe comprobó el pasado verano con gran sorpresa. WUCAN, al margen de interpretar su nuevo tema «Night to fall», publicado hace un poco más de una semana, en el que se muestran más enérgicos que en su anterior trabajo y en el que no falta el sonido de la flauta de Francis y su potente voz, interpretaron especialmente temas de su último disco, sin faltar a alguno de sus ya clásicos cortes del principio de su carrera.


Con un público entregado, y unos músicos repartiendo simpatia e interactuando con los presentes, completaron una actuación de altísimo nivel, con un sólo pero. La escasa hora de actuación fue a todas luces insuficiente para comprobar todo el potencial que WUCAN atesoran. Sólo un tema en el que el theremin tomaba el protagonismo ante muchas miradas atónitas, es insuficiente para disfrutar de una gran banda como son ellos. Personalmente fue como un rayo su actuación para mí, en cuanto finalizaron, me decía a mí mismo, ¿ya? ¡No puede ser!. una banda que me apasiona y que su show se me pasó volando, no hacía que me sintiera muy gozoso, pero, desde luego su poco tiempo sobre el escenario me satisfizo completamente.

Había llegado la hora de los cabezas de cartel, otra banda que venía con nuevo disco debajo del brazo, y con el que presumiblemente llenarían gran parte de su show.

Si THE VINTAGE CARAVAN esta considerada como una banda a caballo entre el retro-rock y el stoner, en su último trabajo retomaban los ecos del rock más clásico, donde personalmente creo que brillan más que lo hacían con los temas de su anterior disco, en el que la banda se mostraba mucho más cercana a postulados de metal incluso. Pues bien, lo cierto es que esos mismos temas, en la puesta en directo que ofrecieron el pasado miércoles fue absolutamente brutal.
Un sonido grueso y pesado que se combinaba a la perfección con su esencia como banda de tintes setenteros. Los islandeses hicieron que no hubiera uno solo de los asistentes que no contoneara su cuerpo a golpe de sus poderosos riffs. Temas como «Reset», con sus pegadizos estribillos hacían las delicias de la concurrencia.
Con su batería Stefán, ataviado con un terrorífico maquillaje acorde con la noche, y con Óskar, con un atuendo casi de colegial consistente en un peto vaquero corto y sin camisa, emulando a Angus Young, (por hacer una mala comparación)

complementando los riffs de su guitarra y sus voces con muecas y poses que sembraban el pánico. Seguramente el momento más álgido de su show fue cuando interpretaron su clásico «Babylon» que fue coreado por el conjunto de los presentes, que casi llenaban la sala, pero tal concurrencia no impedía que nos sintiéramos cómodos en un concierto que por la calidad de su cartel tenía que haber agotado la totalidad de las localidades, pero bueno, ya sabemos como ésto de la escena underground.

Una noche completa de rock and roll sin complejos, en un ambiente completamente festivo, y que para muchos, fue solo el aperitivo de la noche más terrorífica del año.
Crónica KRAZARK + BREAKING DAWN THE BLUE NEBULA en Copernico Cavern
Hace meses los stoners madrileños KRAZARK, visitaban tierras asturianas para tocar junto a EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO Y BREAKING DAWN THE BLUE NEBULA, colgando un sold-out, y el sábado los asturianos devolvían la visita en su primera actuación en Madrid.

Si bien estamos ante dos formaciones que difieren en su apuesta musical, lo cierto que el común amor por la música hace que una oferta así, con variedad de estilos resulte atractiva. por la gran afluencia de público que prácticamente llenaba la Sala Copérnico Cavern era la confirmación de esta afirmación.

Con un escenario en penumbra (lo del tema de la iluminación de algunas salas está resultando ya una constante a sortear)., los cinco miembros de la banda que casi nadie consigue decir su nombre correcto subían al escenario con muchas de agradar a la concurrencia. Con un único disco en el mercado, publicado ahora hace dos años los asturianos daban buena cuenta de los tres largos temas que lo componían.

Temas que se desarrollan y que van oscilando por espacio que se ubican en los postulados post-rock, pero que a su vez contienen unas altas dosis psicodélicas. Dos guitarras, un bajo, una batería, e intercambio de instrumentos en el caso de Txus. Su violín o su mandolina consiguen dar un toque distinto y particular con una visión que se acerca a territorios más cercanos al folk progresivo dentro de composiciones instrumentales que transitan por momentos por el espacio exterior. Sus largas jams eran recibidas con agrado por la concurrencia, que el la mayor parte de los casos era la primera vez que se enfrentaba a la banda en directo. Buen concierto se marcaron los asturianos, destacando la contundencia y virulencia por momentos de su batería Charlie, cuyo sonido sobresalía por el resto del de sus compañeros en una sala con una acústica manifiestamente mejorable, pero que no impedía que su música calara entre los presentes que ovacionaban a la banda a la finalización de su show. BREAKING DAWN THE BLUE NEBULA es una de esas formaciones con gran potencial y que merece una difusión mayor de su música, y desde aquí, esperemos que salgan del ostracismo y amplíen horizontes más allá de su Asturias natal.

Después del pertinente descanso entre bandas, a la espera del comienzo del show de KRAZARK se palpaba en el ambiente que la concurrencia estaba ya en «modo fiesta» a la espera de la embestida stoner que prometían los madrileños. Momento propicio para salir a humear antes de que los primeros riffs de «Ride the hell» atronaran en la Sala. El grueso sonido que salía de la guitarra de Kiara daba el pistoletazo de salida a otra hora de energía a la que ya nos tienen acostumbrados. La sutilezas que por momentos habían ofrecido minutos antes BREAKING DAWN THE BLUE NEBULA desaparecían para dar paso a poderosos riffs, y a los alaridos de salían con garra de la garganta de Esteban. Era la hora de que los cuerpos de los presentes, se balancearan, como ya lo habían hecho antes, pero ahora ya, sin control. A los pies de la banda, rodeada de amigos y fieles seguidores, la segunda acometida llegaba en forma de fuzz con los primeros acordes de «Keep your fire alive», en la Esteban volvía a demostrar su admiración (aunque no termine de reconocerse) por los registros de Jim Morrison, en modo salvaje. Mayor acidez intercalada entre la contundencia stoner, y buenos solos a cargo de una Kiara que tiene claro su papel, y que cada vez lo ejecuta con mayor naturalidad y precisión.

Otro tema no incluido en su Ep sonaba, demostrando la querencia por los registros vocales morrisianos, « “Leave It All Behind”, tema que presentaron el pasado verano en su show junto a los suecos J.I.R.M. y que combina ciertos momento cercanos a COLOUR HAZE para terminar explotando en una bacanal ácida.

A esas alturas de su show, y tras las correspondiente charla previa de presentación sonaba otro de los temas más emblemáticos de la banda, «Southern metal fest» destilaba energía y sudor a raudales con el personal botando a son de sus riffs.

¿Que más se pude pedir de un concierto de stoner? Energía y derroche de unos músicos que les gusta lo que hacen y se sienten cómodos en el escenario, que es justo lo que sus fieles esperan de ellos. Tras interpretar otro tema no incluido en su disco, con el nombre de «Nothing lasts 4ever», el show concluía con «Fireflake» y otro clásico de la banda, «Dark City», en el que el habitual megáfono de Esteban se hacía sonar en esa descarga de furia que contiene el tema.

Con la completa sensación de que todos los presentes nos lo habíamos pasando bien disfrutando de dos bandas que seguramente necesitan un mayor reconocimiento del que tienen, sobre todo por el enorme esfuerzo y dedicación que prestan a su música.

Teniendo en cuenta que estas cosas del cambio horario, nos regalaban una hora más, la noche se alargó tras la conclusión del concierto, pero eso ya es otra historia……
Crónica ORKAN en Wurlitzer Ballroom

Un concierto programado prácticamente sobre la marcha en una fecha que había libre en la Sala Wurlitzer nos dio la oportunidad de comprobar in-sítu como suena la joven banda sueca.

Programado como «ORKAN rock progresivo desde Suecia en el Wurli», lo cierto es que la joven formación sueca inspirada en las formaciones hard-prog de los setenta, no pudo ofrecernos su cara más progresiva. Ante la ausencia de su saxofonista Kim Bertilsson, ejecutaron, como cuarteto en lugar de quinteto, un show que podríamos ubicar más en el terreno del rock clásico con tintes retros. La ausencia de los sonidos de vientos mermó la capacidad de trasladarnos con sus temas y melodías a los bosques escandinavos.

Ello, unido a que la noche de un lunes, no parece la mejor ocasión para ir de concierto, hizo que la sala tuviera una escasa concurrencia de público, lo cual no fue óbice para tener una gran noche . Bien es sabido que el carácter de los nórdicos no es como el de los latinos, pero eso no fue un problema a la hora de contagiar a los músicos la ganas de diversión que teníamos todos los presentes.

Así, con Theresia Dufva al bajo, Moa-Linn Rosenlöf a la batería, Josefine Green a la guitarra y Fredrik Pettersson a los mandos de la segunda guitarra, abrieron su show con «Solen är på väg», uno de los dos temas que componían la demo que publicaron hace dos años, dándole un toque más de rock clásico al que aparecía en dicha DEMO. En sus ejecuciones no faltaban algunos vientos folk que caracterizaron su álbum homónimo de 2017.

Lo cierto es que su set-list estuvo lleno de temas dicharacheros con gran ritmo, con unas voces que se iban intercambiando entre Josefine y Moa.
Interpretando algún tema nuevo, no incluido en su larga duración, ejecutaron «Moter nature», dotándole de una fuerza especial, con tonos retros de gran contundencia, sin renunciar a el punto progresivo e incluso folk de la banda.
Otros como «Rik rikare rikast” nos trasladaban a la década de los setenta con melodías que por momentos traían aires folk, mezclados con los sonidos retro-rock imperantes durante la mayor parte de la actuación.
En el momento en el que dieron por concluido su show, los presentes, les animaron seguir interpretando más canciones, a lo que acabaron accediendo, para retirarse definitivamente del escenario. Previamente a la finalización de su show interpetaban su clásico tema «Orkan», que ponía a la concurrencia a bailar al ritmo de la banda encontrándonos todos ya en «modo fiesta», tras las danzas precedentes. Nuevamente, ante la insistencia de los presentes, regresaron al escenario para regalarnos con simpatía un nuevo corte. La timidez fue superada ante la insistencia del público.

La conclusión es que fue una noche divertida, y casi familiar, entre la banda y los pocos que nos habíamos acercados al Wurli una noche de lunes, concluyendo su actuación pasada la media noche, con lo que habían completado alrededor de una hora y media de show. A la conclusión, saludos, e intercambio de charlas entre los noveles músicos y alguno de los presentes. Con una simpatía y una cercanía digna de ser alabada, ya que no es e ese el carácter y actitud de todos los músicos, lo cual es un dato a agradecerles.
Esperemos, que nos visiten de nuevo con la formación al completo y podamos disfrutar de todo su potencial y de los distintos matices de sus composiciones.
Set completo de fotos aquí:
https://www.facebook.com/DenpaFuzz/