Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 2)

Tras las magníficas sensaciones de la primera jornada, en el segundo días de festival veríamos a las siguientes bandas: LOVE MACHINE, DHIDALAH, TEMPLE FANG, SPIRIT ADRIFT, 24/7 DIVA HEAVEN, VILLAGERS OF IOANNINA CITY, DVNE, YOB, ELECTRIC WIZARD.

LOVE MACHINE

LOVE MACHINE rompían el fuego en la segunda jornada del festival. Los alemanes ofrecieron un show ecléctico con su cantante revolcándose por el suelo y ofreciendo su particular versión de la psicodelia. Lo cierto es que había visto a la banda hace años y tenía un mejor recuerdo de lo que ví en su actuación en el festival. Quizás el hecho de que llegué cuando su actuación estaba iniciada hizo que me perdiera algo de su magia.

DHIDALAH

DHIDALAH; el trio japonés quizás era uno de los grandes desconocidos del line-up de esta segunda jornada, pero para los que decidieron asistir a su show, fue una auténtica catarsis sensorial. Pocos minutos fueron necesarios para que la banda nos embarcara en un viaje cósmico hacia dimensiones sensoriales desconocidas. Habían pasado unos años desde la última vez que los había visto en directo, y sin duda, la banda ha dado un gran paso adelante en su calidad. Con cuarenta minutos de heavy-psych de altísimo nivel, los solos de guitarra de un Ikuma en modo ‘Dios’. Impresionantes, sus jams psicotrópicas, dejaban caras de asombro en gran parte del público, un público que se veía abrumado por el derroche ácido de los japoneses. Si a eso añades el motorik ritmico de vocación kraut de su batería Masahito, podemos concluir que DHIDALAH fueron la gran sorpresa de la jornada,  Su actuación se complementaba con proyecciones psicotrópicas que ponían una perfecta atmósfera a su psicodelia. Como buenos músicos japoneses, su técnica y destreza con sus instrumentos quedaban una vez patentes. ¡¡Impresionantes!!

 TEMPLE FANG

TEMPLE FANG. Los jammers holandeses se convirtieron en un torbellino con un poder catártico sobre los presentes. Actuando a media tarde en el segundo escenario consiguieron atraer a un numeroso público. Sus largos desarrollos instrumentales eran como si hubieron derramado una marmita de LSD sobre los presentes. Su show fue todo un viaje sensorial lleno de intensidad. La destreza de sus guitarristas y una actitud desenfadada hicieron las delicias de la concurrencia. Arropados con luces oscilantes y proyecciones lisérgicas muy a tono con su música. Sin duda una de las bandas con mas calidad de la jornada. Los holandese volaban la cabeza de los presentes con una actuación que nos llevaba a tiempos en los que las drogas psicodélicas estaban en su pleno apogeo. Puede que los arboles a veces no nos dejen ver el bosque, pero detrás de su locura ácida hay una banda con muchísima calidad, algo que corrobaron una vez mas. La banda está llamada a ocupar un espacio de mayor peso dentro de la escena, y cualquiera que se deje atrapar por su música, nunca querrá salir de allí. Para mí, una de las mejores y mas gratificantes actuaciones de todo el festival. Mágicos e irresistibles, logran crear un agujero negro del que es difícil escapar.

(video gentileza de Mister virus)

SPIRIT ADRIFT

SPIRIT ADRIFT se metieron a la perfección en su papel de banda pesada. Su actuación, marcada por algún problema de sonido, se desarrollaba entre riffs denso y pesados en los que el doom se fusionaba con acierto con golpes de metal. Una banda contundente que atraía a los fans más de los sonidos más plomizos. No todo es psicodelia y el papel de banda dura, les viene al pelo. Correctos y ejerciendo su papel.

24/DIVA HEAVEN

El trio alemán es de esas bandas necesarias en cualquier festival que se precie. Desde unos minutos antes de saltar al escenario las tres chicas ya bailaban como locas junto al escenario con la música de ambiente previa a su actuación Esa estampa de risas y bailes, me hacía augurar una actuación llena de energía, y así fue. Divertidas, con una actitud punk, dejan muestra de su espíritu alternativo con canciones versátiles que ponían en danza a la concurrencia entre ritmos de garage, punk, rock y grunge. ¿Que más se puede pedir?. Risas, bailes y el ‘modo’ activado’ entre los presentes.

(video gentileza de Mister virus)

VILLAGERS OF IOANNINA CITY

Los griegos, sin hacer mucho ruido, llevan un tiempo convirtiéndose en una de las bandas mas apetecibles en cualquier evento. Su combinación de psicodelia, elementos pesados y el folk, resulta sumamente sugerente y gratificante. Si en su actuación en el Desertfest de Amberes, me había dejado algo inquieto a pesar de su buen hacer, en Berlín se superaron, y pude corroborar que mis mejores sensaciones tenían un argumento de peso. Los griegos tienen su maquinaria perfectamente engrasada, y con su música suave por momentos y grandilocuente en otros, consiguen hechizar a cualquiera que asista a sus conciertos. Con el auditorio repleto de gente, la banda ofrecía una de las actuaciones más impresionantes de la jornada combinando momentos mágicos con los que susurraban al público con otro verdaderamente épicos en los que la grandilocuencia de sonido hacía acto de presencia. Se notaba que era una de esas bandas que despierta curiosidad por su colorista apuesta en la que la gaita y los vientos pone el tono cromático a la solidez de sus riffs y a la magia de sus melodías. ¡¡Sobresalientes!!

(video gentileza de Mister Virus)

DVNE

Los escoceses cerraban las actuaciones de la jornada en el segundo escenario. Si bien su música no me emociona especialmente, el cariño que parte de la escena tiene a su música, hacía que me dirigiera a su actuación con la mente abierta para dejarme atrapar por su propuesta. Lo que me encontré fue un show pesado, apabullante en el que el post-metal se travestía de sludge con una rabia desorbitada. Contundentes y pesados, ponían a prueba las cervicales de los presentes con un sonido, rudo, arenosos por momentos, pero, sobre todo, pesado y lleno de fuerza.

(video gentileza de Mister Virus)

YOB

YOB. Sin ser un fan de su sonido, YOB consiguieron conquistarme en su brillante show en la última edición de Freak Valley. En Berlín esperaba con expectación si podían sorprenderme de nuevo. Su actuación vino marcada por ciertos problemas de sonido que hacían que su sonido fuera excesivamente saturado. El trio alternaba canciones de gran pesadez con momentos más melódicos. Siempre me ha parecido que YOB brillan mucho mas en estas lides, y sus momentos psicodélicos más pausados y progresivos fueron los que mas me convencieron, pero en conjunto me pareció que ofrecieron una actuación desigual con luces y sombras, sin que eso reste un ápice de calidad a su propuesta.  La banda, no obstante,  fue despedida con una gran ovación.



ELECTRIC WIZARD

Los principales cabezas de cartel, la banda esperada por todos. La leyenda del rock ocultista mas pesado y oscuro se presentaban en Berlín con las alforjas llenas de brebajes satánicos y oscuros en forma de corrosivos y monolíticos riffs. Ya durante la prueba de sonido pude comprobar a que me iba a enfrentar. Nunca había visto antes a ELECTRIC WIZARD, y su fama era un imán para mí. Como digo, durante la prueba de sonido descubrí que sus artes se componen de riffs distorsionados hasta la extenuación y del mayor nivel de decibelios de todo el festival. Con un escenario presidido por la oscuridad, el rojo infernal hacía que la banda estuviera en su salsa entre las tinieblas, unas tinieblas a las que ponían la mejor banda sonora posible. Que duda cabe que los británicos eran las estrellas, y como tales se comportaban. Poniendo distancia con el público, su bajista Liz ejercía como suma sacerdotisa del doom más aplastante desde su pedestal de prestigio y popularidad, mientras el resto de la banda ejercían su papel con suma profesionalidad. La conexión con el público se desarrollaba guiada por un sonido aplastante que hacía que, especialmente en las primeras filas, no pudiera dejar de hacer oscilar sus cabezas llevando sus cuellos al borde del esguince cervical. Un trance satánico que era recibido con una explosión de júbilo al terminar cada una de sus canciones. La banda cumplía su papel desde su siniestra atalaya, dejando claro que están por encima del bien y del mal, son los reyes del doom más oscuro y con su actuación lo dejaron meridianamente patente. Sus fans estarán de enhorabuena. Uno de los detalles que les diferenciaba del resto de las bandas, era su distancia con todo lo que les rodeaba. Como curiosidad puedo decir, que fueron la única banda que no se les vio relacionarse ni con fans y ni con prácticamente con el resto de bandas. Mientras los demás interactuaban en el backstage, ELECTRIC WIZARD se mantenían ocultos, mostrando únicamente sus artes y sus presencia, sobre el escenario, dejando claro que están por encima del bien y del mal, o más bien dicho, ellos son ‘el mal’, y así lo dejaron patente. 

(Video gentileza de Mister Virus)

Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 1)

Dos años de sequía producidos por el ‘puto COVID’ habían conseguido que todos estuviéramos ansiosos por la celebración de la fiesta del 10 aniversario del festival. En su edición mas ambiciosa el festiva, en su décimo aniversario, ofrecía algunos cambios respecto a la última edición celebrada en el año 2019. En esta ocasión el barco varado en el rio junto al recinto del Berlin Arena, serviría para las fiestas nocturnas tras los conciertos, mientras, en el interior se había ubicado el segundo escenario. Desertfest Berlin ofrece algo que no se encuentra en otros festivales de sus características, aquí no debes lamentarte porque tus bandas favoritas actúen a la misma hora, no hay coincidencias de bandas en el mismo horario, lo que es un alivio para todos. Esto tiene un pequeño inconveniente, y es que la gran mayoría de las bandas salen al escenario sin haber probado sonido, algo que se notó en algunas actuaciones, ya que las bandas iban corrigiendo los parámetros de su sonido, según iban interpretando sus canciones. La infraestructura del festival está diseñada para que todos nos sintamos cómodos. Los puestos para canjear las entradas por la pertinente pulsera funcionaban con agilidad y también la compra de tokens para consumir bebida y comida. Existiendo éstos, tanto fuera del recinto como dentro, lo que hacía que todo fuera rápido y las colas no hicieran que nos eternizáramos en la espera. La explanada exterior repleta de bancos para descansar, comer y beber, hacen que todos podamos tener un momento de descanso, ofreciéndonos un deseado espacio de reposo ya que un festival de cuatro días, suele ser algo agotador. El line-up de este año era impresionante, con alguna leyenda en lo alto del cartel y algunas de las bandas emergentes más destacadas, hacían, que el espectro estilístico de las mismas abarcara prácticamente todos los géneros, siendo un cartel completamente equilibrado. La zona chil-out, ubicada en la parte alta de la explanada también es punto a su favor, ya que las vistas que puedes disfrutar desde allí son sumamente sugerentes. También la gran oferta de puestos de diverso tipo, hace que el festival pueda ofrecerte una experiencia gratificante en el tema de compras de los mas variados productos y no solo de merchan de las bandas. Una zona de juegos con maquinas recreativas es otro punto a favor de un festival que cuida los detalles para que el público se siente cómodo, algo muy de agradecer. En cuanto al escenario, en esta ocasión me pareció mucho más majestuoso que la última edición (no se si será solo una percepción mía, o realmente era mas grande). La iluminación y las proyecciones durante el festival eran bastante buenas también, algo que siempre da un mayor brillo a las actuaciones de las bandas. La circunstancia de que no coincida ningún concierto, tuvo un pequeño inconveniente, y es que la mayoría de las bandas (salvo los cabezas de cartel que habían probado sonido en la mañana) tuvieran que ajustar su sonido durante la actuación, ya que solo transcurrían entre diez minutos y un cuarto de hora entre cada actuación. El publico y el ambiente, como siempre excepcional. En un evento en el que se congregan 4.000 personas, no es difícil que pueda existir algún incidente, pero en Desertfest, éstos brillaron por su ausencia, ya que el festival es un punto de encuentro de numerosos asiduos de la escena y la camaradería y buen rollo siempre están presentes. Desertfest-Berlín es un lugar de encuentro de muchos viejos amigos, pero también es genera el nacimiento de nuevas amistades, este es el poder la música que nos une. El desarrollo del festival se realizó sin ningún contratiempo que fuera percibido por los asistentes, pero detrás, hay un importante ejercito de personas trabajando para que todo funcione sin errores, y en esta ocasión, la organización tuvo que solventar diferentes cuestiones que iban surgiendo. Vuelos cancelados a las bandas, teniendo que, sobre la marcha, proveerles de nuevos medios de transporte, etc… , así como costes adicionales debidos a las circunstancias que la convulsa situación mundial, que sufrimos en los últimos tiempos, hace que el festival también se vea afectado. Con todo eso, la edición 2022 de Desertfest-Berlin, es posible que haya sido la más grandiosa de sus 10 años de existencia. Un festival de 10, en el que muchos otros debieran fijarse, porque haciendo así las cosas, todo irá bien.  Desde aquí me permito dar la enohorabuena a toda la organización y en especial a Mona, siempre dispuesta a ayudar y a ofrecer todas las facilidades para cubrir el evento con garantías, y también a Matt, por su trabajo y buena disposición. ¡¡¡Sois muy grandes!!!

Día 1: VUG, POLYMOON, SAMAVAYO, LOS BITCHOS, MY SLEEPING KARMA, MAIDAVALE, WITCHCRAFT y KADAVAR

VUG

VUG se incorporaban al line-up del festival a última hora y eran los encargados de abrir el mismo con su propuesta retro-rock en la que el heavy y el hard rock clásicos están muy presentes. Así la banda ofrecía un show que servía para poner en situación al personal ansioso de disfrutar del festival. Como siempre los berlineses ofrecían una actuación correcta ante una audiencia que se iba incorporando al recinto poco a poco.

(video LiveManiacs)

POLYMOON

POLYMOON era una de las bandas marcadas en mi agenda. Su último trabajo había despertado mi curiosidad con su particular apuesta por una psicodelia con muchos alicientes. La banda ofrecía su actuación con una puesta en escena vintage. Sus miembros con ropas retro y sus rostros maquillados ponían la oscuridad bajo una tenue iluminación muy acorde con su propuesta sideral. Toda una sorpresa para la mayoría de los presentes y para mí la confirmación de que estamos ante una gran banda con mucho futuro por delante. Los finlandeses se las apañaban para alternan sus momentos progresivos con los pasajes psicodélicos. Un show divertido y con mucha calidad en su interpretación y puesta en escena. Sin duda una banda fresca que sabe bien a lo que juega.

SAMAVAYO

SAMAVAYO era una banda que se me había resistido y que nunca había tenido la ocasión de ver en directo. Por fin podía comprobar en vivo como se desenvuelven sobre el escenario. Teniendo en cuenta que era la banda que rompía el hielo en el escenario principal, el trio descargaba sus riffs stoner entre pasajes psicodélicos aromas exóticos conectando de maravilla con el público. Su show estuvo acompaña con un buen montaje de luminotecnia que nos auguraba.

LOS BITCHOS

LOS BITCHOS eran unos desconocidos prácticamente para mí hasta su inclusión en el line-up del Desertfest Berlin. Pocos minutos fueron necesarios para entender que estamos ante una banda llena de frescura. Su actuación se basó en sonidos surf, garaje con un toque psicodélico con los que conseguían poner a bailar al público que estuvo presente durante su actuación. La banda británica fue una de las mayores sorpresas de la jornada. Solventes, divertidas y con mucho gancho, las percusiones, los teclados y una actitud encomiable, ponían el broche a una actuación redonda, divertida y gratificante.

(video Live Maniacs)

MY SLEEPING KARMA


MY SLEEPING KARMA siempre han sido una banda que garantiza con sus actuaciones una hora mágica. Siendo una de las bandas más queridas por el público, especialmente el alemán, su presencia en el escenario principal fue un reclamo para que la sala se llenara. Desde el habitual abrazo inicial de sus miembros al comienzo de su actuación, los alemanes se metían al público en el bolsillo. De todos es sabido de lo que son capaces, y una vez más dejaron patente que son una banda indispensable en cualquier gran evento que se precie. Con un nuevo disco en ciernes (será publicado el próximo mes) la banda repasaba alguno de sus temas clásicos, así como alguna pincelada de lo que nos espera con su nuevo y esperado álbum. La banda ofrecía en la jornada del viernes una rueda de prensa en la que presentaba a los medios su nuevo álbum al completo. Un acto lleno de emotividad en el que se percibía que esta nueva entrega será su álbum más personal y profundo. Siempre mágicos.  

(video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

MAIDA VALE

MAIDAVALE siempre son un plato apetecible en cualquier festival, y en Berlín, volvieron una vez más a dejar patente que son una banda sólida, y que sabe perfectamente a lo que juegan. Cada día más maduras el cuarteto sueco nos brindó una actuación que brilló a un altísimo nivel. Su vuelta de tuerca a su propuesta psicodélica, con una experimentación más modernista y con inclinación a un territorio cercano al kraut así lo atestiguaba. La gran ovación con la que fueron despedidas era el reflejo de que la gente se había divertido con una actuación. Un show sin fisuras con el que se siguen consolidando como una banda certera y solvente. El juego de luces colorista ayudó a que su show fuera más atractivo y acorde a su propuesta lisérgica.  

(video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

WITCHCRAFT

WITCHCRAFT: La mítica banda sueca regresaba semanas atrás a los escenarios guiados por su líder Magnus Pelander. Unas semanas antes tuve la oportunidad de verlos en Madrid en el festival Kristonfest.  Como una de las bandas destacadas de numerosos festivales este año, había mucha expectación por ver su directo. La decepcionante sensación que dejaron en Madrid, tristemente se repetía en Berlín. De una banda con el prestigio de WITCHCRAFT, lo normal es esperar de su actuación solvente. Así lo corroboraban los comentarios de la gente que veía como la banda que estaba sobre el escenario no era lo que ellos esperaban. En esta ocasión con un batería diferente, y en formato trio, con Ellin al bajo ofrecían un repertorio en el que se echaba de menos algo de chispa. La cara de estupefacción del promotor de un prestigioso festival europeo con el que compartí su actuación desde las bambalinas del escenario, lo decía todo. Su rostro decía algo así como… pero ¿qué es esto? Estos no son los WITCHCRAFT que esperaba.

(Video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

KADAVAR


KADAVAR son otros veteranos curtidos en mil batallas, y su presencia sobre el escenario es garantía de calidad.  Con una imagen algo remodelada(quizás obra del paso de los años) el trio berlinés se presentaba ante el público con las alforjas repletas de riffs contundentes. La profesionalidad con la que la banda afronta cada concierto es un dato a resaltar. En los momentos previos a salir al escenario podías ver detrás del escenario a tres tipos tranquilos, pero completamente concentrados. Ellos saben lo que el público espera de ellos, y KADAVAR sabe muy bien como dárselo.  Si en sus últimos trabajos se nota una cierta evolución de su sonido a un escenario más progresivo, en directo siguen siendo puro fuego, puro rock and roll. Los solos de Lupus, los temibles golpes de Tiger a la batería y la pose desafiante de Simon encendían a un público que disfrutaba una vez más de su actuación. Su show contó con la colaboración en la parte final de un segundo guitarra (que en estos momentos no llego a identificar) y que aportaba algún pasaje de sintetizadores. NOTABLES como siempre, cerraban su actuación con una versión de ‘Helter Skelter’.

(video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

Crónica: PSYCLOPS FEST. Con SACRI MONTI, KALEIDOBOLT y GRANDE ROYALE

La promotora Red Sun Barcelona tras un periodo sin actividad, retomaba meses atrás la programación de eventos, y el pasado fin de semana nos presentaba su nuevo festival, PSYCLOPS FEST. Un evento con dos citas, en Madrid y Barcelona con la presencia de los californianos SACRI MONTI, el trio finlandés KALEIDOBOLT y la banda sueca GRANDE ROYALE. Un cartel lo suficientemente apetitoso como para no perdérselo. La cita madrileña tenía lugar en la Sala Wurlitzer Ballroom, todo un referente de la noche en vivo madrileña. Mi llegada a la sala coincidía con la llegada de los chicos de SACRI MONTI y KALEIDOBOLT, que en esos momentos estaban metiendo sus equipos e instrumentos desde sus vehículos. Viejos amigos con los que he coincidido en diversos festivales y con los que intercambiaba saludos e impresiones en los momentos previos. Casualmente, dos días antes, había contactado conmigo Marco, el bajista de KALEIDOBOLT, que desde Oporto solicitaba mi ayuda para solventar los problemas que tenía para que su pedalera pasara los trámites aduaneros para llegar a España ya que días antes la había olvidado en Suiza, donde habían actuado. Gratificado por el resultado de mis gestiones, me mostraba su apreciada pedalera e intercambiábamos charla junto a unas cervezas. Las bandas reponían fuerzas después del viaje, antes de iniciar una prueba de sonido que no se demoró en exceso. Allí se notaba que ambas bandas tocan ya de memoria y no necesitan muchos preparativos para poder ofrecer un gran show. Después de reponer fuerzas y de llenar la sala con las innumerables cajas que portaban su equipo de sonido, conseguían que todo quedara listo para una gran noche de rock y psicodelia.

Los encargados de calentar motores eran los suecos GRANDE ROYALE, una banda que no había visto en vivo con anterioridad, pero que por sus trabajos previos, me hacía augurar fuertes descargas de hard & heavy rock clásico. De todos es sabido ya a estas alturas, el amor que las bandas suecas tienen por los sonidos retro y eso precisamente, era lo que nos esperaba.


Con una sala con el aforo sin completar, iniciaban su concierto mostrando sus armas desde el inicio. Golpes de rock sin complejos y ganchos en forma de estribillos, con cuatro tipos rebosantes de una energía que trasladaban desde sus primeros temas al personal presente en el WURLI. Mientras, en el exterior iba llegando el resto de público con ganas de ver por primera vez en la capital a SACRI MONTI, la banda que mayor expectación despertaba. Los fineses KALEIDOBOLT habían tocado cuatro años atrás como acompañantes de RADIO MOSCOW, dejando unas magníficas sensaciones, por lo que alguno de los presentes ya tenían referencias de lo que son capaces en directo.


A las 9’30 de la noche GRANDE ROYALE iniciaban una actuación en la que, desde el inicio, golpeaban a la audiencia con un torrente de decibelios. La sala atronaba con un sonido a alto volumen. No tardaron mucho en conectar con el todavía poco público presente en la sala.  Los suecos ofrecían un show ardiente con el que ponían al personal predispuesto para la fiesta.  Así lo reflejaban los bailes y vítores de la gente junto al escenario. Poco a poco, durante sus cuarenta minutos de actuación, el resto del público se iba incorporando a la fiesta.  La banda completaba un show correcto y divertido con el que cumplían sobradamente su misión, calentar el ambiente, y además lo hicieron dejando un grato sabor de boca.


A la calurosa noche madrileña no le faltaba de nada para que fuera una jornada épica. Con la salida KALEIDOBOLT al escenario la sala se iba llenando sin llegar a su aforo completo, algo increíble, teniendo en cuenta que era una noche de viernes y el cartel ofrecido por RED SUN era muy apetitoso. Una vez más, debemos hacérnoslo mirar, porque eventos de esta calidad con un precio asequible, bien debieran de colgar el cartel de sold-out, algo que tristemente no sucedió. Si es cierto la gran avalancha de conciertos post-pandemia hace que no todo el mundo pueda asistir a todos, pero insisto, es para reflexionar.  KALEIDOBOLT acabada de publicar su nuevo álbum unos días antes, y su actuación se soportó en este último trabajo. La calidad y fuerza que tiene el trio dejaba caras de estupefacción entre parte de una audiencia, que por momento no daba crédito al buen hacer de los finlandeses.

Sin duda KALEIDOBOLT es una banda de directo, y tiene argumentos para golpear con pesados riffs, pero sobre todo para contagiar sus bacanales psicotrópicas. En esto son unos auténticos maestros. Su sonido contundente y efectivo, calaba profundo entre una audiencia que se rendía a su impactante apuesta sonora. Una grata sorpresa para muchos y un gozo para los que ya sabían de qué iba su show. Inmensos, y con una evolución que parece no tener límites; su combinación de elementos proto-metal con vibraciones stoner y profundamente psicodélicas, no está al alcance de cualquier banda.


La noche discurría con rostros de felicidad entre un público que había disfrutado con las dos bandas previas, especialmente con KALEIDOBOLT, una banda que había volado la cabeza de muchos de los presentes. Pero todavía quedaba el plato fuerte de la noche.

La primera pregunta que nos hacíamos era como se las ingeniarían los cinco miembros de SACRI MONTI para repartirse el pequeño escenario del WURLI. En los momentos previos a la prueba de sonido habían llenado por completo la sala con sus amplificadores y cajas de instrumentos, material…, Siendo un quinteto que lleva teclados y una batería de doble bombo, no lo tendría fácil. El rock and roll es así, y hay que adaptarse a las circunstancias, algo que hicieron a la perfección los de San Diego.   Sin mucho espacio para moverse con libertad sobre el estrado, SACRI MONTI nos llevaban al cielo con su apuesta psico-progresiva. De nuevo las caras de admiración y sorpresa, eran el reflejo de lo que estaba sucediendo en la noche del pasado viernes. A lo largo de su actuación, la banda desgranaba parte del contenido de su último álbum. Un sonido poderoso hacía vibrar a los presentes, hasta llevarlos a ejecutar algún episodio de crowdsurfing, algo que sirve para barómetro de una actuación caliente. En eso SACRI MONTI son unos magos, y saben compaginar sus ensoñadoras melodías con pasajes de psicodelia ácida y golpes de intensidad.

SACRI MONTI ejecutaron una actuación a la altura de su calidad, y acabaron conquistando a todos los presentes. Los comentarios eran unánimes ‘¡Que bolaco!! ¡Qué buenos son!, ¡son la bomba!, eran algunas de las frases que salían de las bocas de un público gratificado. La noche acababa con las bandas interactuando con sus seguidores en el puesto de merch y en el exterior de la sala,  donde se hacían múltiples fotos con la gente; ya que estos chicos son accesibles y saben lo que es el underground, un lugar en el que, en otras circunstancias no deberían estar, ya que la calidad que atesoran, les harían merecedores de un espacio y difusión mucho mayor.


Sin duda la primera edición de PSYCLOPS FEST fue una fiesta por todo lo alto, una fiesta que espero que se repita en próximas ediciones, y que a la vez tenga un mayor respaldo por parte de un público a veces acomodado y otras superado por eventos que se amontonan.  Desde DenpaFuzz doy las gracias a RED SUN por traernos festivales de estas características y por el exquisito trato recibido para poder contaros todo lo acontecido. ¡¡LARGA VIDA AL PSYCLOPS FEST!

Reseña: MOURA.- ‘Axexan, espreitan’

Los gallegos MOURA lo han vuelto a hacer. Si con su primer álbum nos sorprendieron, ahora con su segundo trabajo ‘AXEXAN ESPREITAN’, vuelven a dejarnos estupefactos. ‘AXEXAN ESPREITAN’ es un mapa del patrimonio inmaterial del pueblo gallego elaborado a base de recuerdos personales, costumbres populares, ritos como elemento social y la presencia de espíritus de los que ya no están. La banda nos observa y nos vigila en un sentido protector; y forman parte de nuestro ser, desdibujando la delgada línea entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Una banda tan particular como MOURA, no renuncia a nada. Si la tradicional del folk celta está muy presente en esta nueva entrega, ésta se enriquece con brillantes desarrollos progresivos como ya hicieron sus paisano NHU décadas atrás. Pero los gallegos no se quedan ahí, ya que se atreven sin ningún rubor, y por el contrario con sumo acierto, a sumergirse en ritmos kraut, para llevarnos a un viaje cósmico del que no sé muy bien si quisiera regresar. Pinceladas jazz, psicodelia ensoñadora envuelta en atmósferas rebosantes de misticismo, y rock pesado. Porque estos chicos se las ingenian para que cada nueva excursión hacia un estilo resulte sumamente placentera para el oyente. Cualquier convencionalismo está alejado del contenido de ‘AXEXAN ESPREITAN’. Esto hace que, a pesar de alejarse de la ortodoxia de los sonidos más underground, su propuesta resulte sumamente gratificante. Hay quién pudiera pensar que MOURA tratan de abarcar un espectro sonoro demasiado amplio, pero una vez escuchado el álbum, estos pensamientos se diluirán, ya que las canciones, con sus oscilaciones estilísticas están compuestas con destreza, para que todo se muestre ante el oyente de una forma natural, sin que nada resulte impostado. Este es uno de los grandes avales de esta fantástica banda de druidas, unos hechiceros que saben cocinar a la perfección su extasiante ‘poción mágica’.

‘AXEXANM ESPREITAN’ fue grabado durante el verano 2021 en una casa de la parroquia de Moruxo (Bergondo) en las afueras de A Coruña por J. Gutiérrez (quien también trabajó en la producción junto a la propia banda); para posteriormente ser mezclado por el propio productor en Cangas (Pontevedra) en otoño del mismo año y masterizado por Álvaro Gallego en Agmastering; yestá disponible vía Spinda Records.


MOURA son: Diego Veiga (voces, guitarra, órgano), Hugo Santerio (guitarras, voces), Fernando Vilaboy (teclados, theremin, sintetizadores, voces), Luis Casanova (batería y percusión), Pedro Alberte (bajo) y Belém Tajes (voces y percusión).


‘Alborada do alén’ nace entre efectos y sintetizadores de vocación espacial. Con un génesis lleno de épica con el que los gallegos nos introducen en la siguiente canción.

Con la tradición celta muy presente y como continuación del tema de apertura, ‘Romance de Andrés d’Orois’ se nutre de voces folk entre su envolvente ambientación psico-progresiva. Elementos tradicionales unidos a delicados acordes psicodélicos van tejiendo este maravilloso tema. Violines, un cálido bajo, un ritmo tenue y una guitarra sencilla arropan los versos que beben de la tradición celta. La combinación resulta completamente fascinante, proporcionando un hechizo sonoro de grandes dimensiones. Susurrante por momentos, pero rico en matices, el corte deambula entre la niebla de la cornisa cantábrica con la mirada puesta en los ancestros. Una gratificante forma de introducirnos en este fantástico trabajo. Una de las canciones de un álbum repleto de alicientes para aquellos que abren su mente a sonidos no demasiado habituales en la escena pesada. Coros celestiales y el legado de la magia de los pueblos del norte son el argumento de estos druidas del siglo XXI.

Enlazado con el tema anterior, ‘Pelerinaxes’ la combinación de guitarra con sonidos de viento de vocación jazz, crea un espacio sonoro por momentos inquietante.  Aquí los elementos progresivos se fusionan con pinceladas folk, (presentes en casi todas las canciones). Posiblemente en los tiempos que vivimos no abunden propuestas como la de MOURA, pero su existencia es todo un regalo para cualquier buen melómano. Loa co0mplejidad de su melodía parece querer abarcar un amplio espectro de vibraciones estilísticas. Aquí, la intensidad viene marcada por una guitarra que se contonea en solos profundos, mientras la base rítmica no cesa en su empeño por ofrecer una composición compleja, pero realmente brillante.

Cambiando el sonido de los temas precedentes, ‘Baile do dentón’ nos invita a un viaje cósmico a través de ritmos kraut envueltos en efectos persistentes. Manteniendo ese espíritu psico-progresivo y el misticismo de sus voces, MOURA crean un corte de gran hipnotismo con el que consiguen un fascinante contraste entre las reminiscencias tradicionales y una armonía mucho más pesada y magnética. Teclados y sintetizadores adquieren un mayor protagonismo en una canción con altas dosis psicodélicas y riffs más pesados. El claro ejemplo de que estos chicos no se ponen barreras a la hora de componer sus canciones. La canción trata sobre la historia del comercio de cornezuelo, un hongo de centeno del que posteriormente se sintetiza el LSD, y sobre los delirios y alucinaciones que causaba entre los campesinos en la elaboración del pan. ¿Te imaginas la escena?

En el siguiente tema, ‘Alalá do Abellón’ regresan los efectos entre coros pastorales que beben de la tradición galaica. Sustentado en esas voces corales, construyen un extraño corte con elementos drone y multitud de disonancias. Finalmente, los cantos tradicionales se adueñan de este enigmático y experimental tema.

‘Cantar do liño’ contiene bellas melodías progresivas en un cierto tono melancólico. Una nueva fusión de la tradición galaica con desarrollos más elaborados en los que los acordes de guitarra se vuelven a enriquecer con una cálida armonía de corte progresivo. Otro fiel reflejo de la fusión de los gallegos.

‘Encontro cunha moura fiadeira en Dormeá’ coquetea con elementos jazz y suaves ritmos coloristas entre sus pasajes psicodélicos. La alternancia de voces masculinas y femeninas logra un gratificante resultado.  Balsámico, ensoñador y sumamente relajante, el corte es otro claro ejemplo de que no hay límites en la creación compositiva de MOURA. Aterciopelado y dulce, el corte es toda una mirada al pasado con un carácter innovador y rebosante de creatividad.  Afiladas guitarras se unen a esta fiesta multicolor aportando gratificantes momentos psicodélicos. Por otro lado, los teclados vintage van dando forma a otro buen ejemplo de psicodelia-progresiva por parte de una banda que no parece querer renunciar a nada para dar brillo a sus canciones.

Para cerrar este segundo álbum, ‘Lúa vermellla’ nos devuelve a los sonidos tradicionales. Embutido en romanticismo clásico, el corte y su espíritu folclórico escarba en el pasado con su narrativa folk. Si nueve minutos de canción suele dar para mucho a la mayoría de las bandas, para alguien como MOURA, es un perfecto escaparate para dejar patente toda su creatividad y amor por la tradición.  Sumergiéndonos en una oscura atmósfera, la parte central se central en pasajes sinfónicos con sus delicados acordes. De ahí, el tema evoluciona a un escenario más rock sin perder las ensoñadoras voces corales aportan esa mística innata en la mayoría de las canciones de la banda.

MOURA

Spinda Records

Reseña: BESVÄRJELSEN.- ‘Atlas’

Inspirados en el mítico titán griego que lleva el peso sobre sus hombros, BESVÄRJELSEN dan una vuelta de tuerca al doom, para mostrar su lado más melódico y progresivo. Con miembros de DOZER y GREENLEAF en sus filas, la banda nos ofrece su particular visión del desert-rock desde los sombríos bosques suecos. Con la tradición local muy presente, el misticismo y las oscuras leyendas se enriquecen con un sonido heavy-rock de inspiración 80’s.   Bajo la hechizante voz de su cantante de Lea Amlimg, la banda parece inspirarse en el sonido característico de bandas como MARS RED SKY. Con la melodía como soporte de su narrativa, las incursiones en el folk y en el psycho-doom se ven enriquecidas para crear fascinantes canciones impulsadas por el fuzz. Un flujo constante hace que el álbum resulte una conmovedora experiencia para el oyente.  Las sombrías canciones nacidas de los espesos bosques, se visten de gala en un ritual chamánico en el que los difusos sonidos pesados son modulados con contagiosos estribillos y un espíritu indomable. Si algo llama la atención de este disco, es que no su sonido puede resultar familiar, pero no estereotipado, sino que brota de un gratificante oasis dentro de los sonidos habituales de la escena pesada. Sin ponerse ninguna barrera a la hora de componer, las canciones se muestras frescas a pesar de la densidad y la fuerza intrínseca que habita en sus surcos. Ralentizando el tempo de los temas, éstos adquieren un tono melódico, llevándonos a una catarsis sonora, que acaba por engullirnos. Estamos ante un álbum diferente y original a pesar de basar su sonido en vibraciones ya transitadas previamente. Al igual que algunas bandas pesadas, BESVÄRJELSEN sienten como su sonido se ve seducido por ese fantástico bosque de vibraciones progresivas, algo que a la postre, hace que sus canciones resulten mucho más fascinantes e innovadoras.

‘ATLAS’ está disponible vía Magnetic Eye Records.

BESVÄRJELSEN son:

Lea Amling Alazam – voces
Staffan Stensland Vinrot – guitarras, voces
Andreas Baier – guitarras, voces
Erik Bäckwall – batería
Johan Rockner – bajo

Sin contemplaciones, ‘The Cardinal Ride’, nos introduce por la vía directa en ‘ATLAS’. Impulsado por altas dosis de fuzz, el corte se muestra esplendoroso. Fuertes tambores con un ritmo implacable, entre sus nebulosas arenosas y una voz alta y brillante componen la base de esta impactante canción. Ondulante, y bien ensamblada, la canción contiene fantásticos pasajes de guitarra, voces y coros que se balancean entre atractivas melodías y un espíritu indomable. Es difícil abrir un álbum con un corte tan impactante. Una de esas canciones llamadas a convertirse en himnos contemporáneos.  El tema lo tiene todo para ser un imán que atraiga a múltiples seguidores a conocer a esta maravillosa banda.

El crujiente sonido de ‘Acheron’ se incrusta de elementos heavy-rock en una encrucijada con los ecos del desierto. Creando un nebuloso manto difuso, el áspero sonido se va modulando con melodías que se inclinan hacia lo progresivo. La delicada voz y el espíritu del tema me hace pensar en bandas como MARS RED SKY. El legado del heavy-rock de los 80’s se une a un espíritu aventurero que cruza yermos desiertos plagados de dunas cósmicas. Otra canción superlativa en la que los detalles están cuidados al máximo para que se muestre esplendorosa ante el oyente. Con un tempo comedido y muy marcado, la canción consigue equilibrar el sonido turbio y grave con la delicadeza de una voz aparentemente quebradiza, pero llena de encanto. Sin duda otro gran gancho en el que se percibe el esmerado trabajo de una gran producción. Épica y melancólica, pero también pesada e impactante.

En ‘Clouds’ BESVÄRJELSEN modulan su sonido para llevarnos a un escenario de psicodelia aromática. Delicado y sutiles acordes y una chamánica y cautivadora voz sustentan un relato que se vuelve majestuoso. Los monumentales de corte progresivo se adornan con estribillos maravillosos en una constante oscilación estilística que acaba por sucumbir a un espacio psico-progresivo.  Con algunos elementos de metal melódico, la banda consigue crear otra impactante canción, y ya van tres de tres.

‘House Of The Burning Light’ retoma ese sonido crujiente y metálico. Con un cierto carácter atmosférico el corte parece beber del legado de los 70’s. Ganchos de hard-rock, elementos psico-progresivos unas gotitas de blues y un carácter cósmico en el que el desert-rock aflora por los poros componen el crisol de elementos sobre los que se construye la canción. Envuelto en nebulosas narcóticas el tema sucumbe a un sonido psicodélico en mayor medida que las canciones anteriores.  Rico en texturas, el tema es una muestra más de que estos chicos tienen calidad.

Le épica parece regresar con ‘Paradise’. Con una apertura atmosférica, la canción se arma lentamente entre fascinantes melodías ensoñadoras entre las garras de unos parsimoniosos y monolíticos riffs que coquetean con un entorno doom. Su oscura atmósfera se enriquece con una narrativa en la que la melancolía hace acto de presencia entre ganchos sinfónicos. Suave en su exterior, pero robusto en sus entrañas, el corte funciona creando un ambiente apacible y balsámico.

Si algo tiene este álbum es su versatilidad, y de nuevo en temas como ‘Digerliden’ la banda da una vuelta de tuerca más. Bajo una atmósfera densa, los riff crujientes y borrosos contrastan con lo liviano de unas melodías que se contonean seductoras ante el oyente. Custodiado por poderoso tambores, el tema evoluciona lentamente entre meandros en paz y bien insertados golpes de una furia contenida. El resultado es una exuberante y hechizante canción que contiene atormentados momentos.

‘Descent’ baja las revoluciones para dejar que la magia aflore desde la voz de su cantante xxxxx. Una especie de balada ensoñadora con un efecto balsámico para el oyente tras algunos de los excesos contenidos en las canciones anteriores. Con un espíritu lírica las delicadas melodías nos susurran junto a una calidad voz rebosante de sensualidad.

Con poco más de dos minutos, ‘Celestial’ nace de vientos exóticos y se convierte en una especie de interludio que pone freno a la pesadez y grandilocuencia.
Con un nítido carácter doom ‘Obscured By Darkness’ nos devuelve a las inquietantes y oscuras atmósferas. Con un espíritu alternativo, la dualidad vocal y la contundencia de sus riffs consiguen crean un corte de psycho-doom, con atractivos momentos vocales de inclinación lírica. Un corte aplastante, pero que también tiene su lado amable y reconfortante.  

Como broche final, ‘Divided Ends’ con sus mas de siete minutos, y siendo la canción mas larga del álbum, recopila toda la gama estilística de una banda que no se pone barreras para componer sus canciones. Con un tono retro, los ecos arenosos parecen llevarnos a un oasis colorista en el que podemos encontrar distintos tesoros. Su frio y metálico sonido va modulándose con habilidad hasta llevarnos a un escenario mágico. Inevitablemente me vuelve a la mente alguna de las canciones de MARS RED SKY. Pero BESVÄRJELSEN siguen yendo mas allá, incorporando momentos de gran pesadez y dinamismo con elementos psico-progresivos de fuerte impacto.

BESVÄRJELSEN:
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