«PATH OF VIRTUE», el álbum debut de los alemanesVVLVAfue el primer álbum reseñado enDenpaFuzz, por lo que esta nueva entrega tiene algo de especial. «SILHOUETTES» ve la luz víaWord In Soundy continua el camino iniciado por la senda del heavy progresivo que tanta gloria dio a bandas comoUriah Heep o Atomic Rooster, marcado por un sonido de órgano en líneaJohn Lord o Vincent Crane, pero en esta ocasión con un sonido que inevitablemente recuerda aWishbone Ash. Melodiosos y sinfónicosVVLVAcrean ensoñadores pasajes (con momentosCamel en el horizonte) llenos de belleza bajo el intenso y arrebatador sonido de órgano y una guitarra seductora que sin estridencias consigue atrapar al oyente con sutileza. Los tonos retro vivaces son una constante en un trabajo que bien pudiera haberse construido en los gloriosos setenta. La melancolía y los tonos ocres se llenan de luz con estructuras ampulosas y fornidas. Ondulando en cada tema consiguen un sonido familiar pero a la vez particular. Una banda sonora de cuentos de hadas y relatos fantásticos en los que la oscuridad y la nostalgia nos trasladan a otras épocas.
«Cosmic pilgrim»parte de dictados retro-rock al uso con el protagonismo de la dualidad entre un órgano penetrante y el elegante sonido de la guitarra. Buenas melodías y coros que se elevan en constantes ondulaciones rítmicas creando un triangulo amoroso entre las voces y coros, la guitarra y el órgano. Medios tiempos que se recuestan en laderas psico-progresivas sin perder la vivacidad y el dinamismo.
Un hipnótico y pastoral órgano describiendo atmósferas sombría nos introduce a «What do i stand for». Ecos Purple junto a armonías mas propias de Wishbone Ash obtienen un sonido característico de las islas británicas. Un tempo vivaz sobre melodías vocales en constante evolución y una estructura que se repite nos trasladan a cuatro décadas atrás en un rescato del rock sinfónico mas pesado.
El órgano en vena John Lord y los celestiales coros dotan de un aura litúrgica a «Tales told by a gray man». Finas y elegantes guitarras colorean un tema que en su melodía se acerca momentos del sonido Canterbury. Sin perder la vocación retro-rock rescatan espacios mas propios de Caravan. Acarameladas melodías y una compleja e penetrante instrumentación va torneándose hasta llegar a atmósferas más propias del medievo. Una extraña pero efectiva combinación en la que pasajes arábigos se entrecruzan con espacios Sabbath en su faceta más amable y asequible. La brillantez de la guitarra no falta a su cita para lucirse majestuosa entre los firmes cimientos del omnipresente órgano.
Con la particular del uso del alemán en las voces, «Gomorrha» crea un extraño espacio sonoro. Un tema oscuro con Purple nuevamente en el horizonte, y las dulcificadas voces herederas de Ash. Momentos blues, progresivo, y hard unidos en una causa común que acba decantandose por un sinfonismo placentero y calmado.
Con unos bellos acordes «Night by nigh»nos seduce en esta ocasión por territorios pisados hace décadas por Jethro Tull. Bajo la atenta mirada del órgano pastoral y la constante nostalgia de las armonías, el tema se eleva en una extraña pero atrayente mezcla sonora a caballo entre Atomic Rooster, Tull y Wishbone Ash. Si, ya sé que la referencia a la banda de Ted Turner es constante, pero cualquier amante de los sonidos sinfónicos de los setenta lo reconocerá. Aquí la guitarra adquiere su mayor protagonismo elevándose a los altares con fuerza y contundencia.
Es posible que cada oyente encuentra nuevas influencias en cada uno de los temas que contienen «SILHOUETTES» y «Hobos» vuelve a ofrecernos nuevos horizontes de comparación. Una comparación que uso únicamente de modo de referencia, sin tratar de juzgar. Se trata de un corte que continúa por la senda hard-progresiva, pero que incorpora momentos en los que, al margen de las características voces y del sonido del penetrante órgano puede diferenciarse por algún solo en el que Santana o el mismísimo Hendrix hacen acto de presencia de forma sutil y oculta.
En el tema que cierra el álbum, «Dance of the heathems» la épica oscura de cuentos fantástico se ve reflejada. Líneas progresivas con pasajes sinfónicos cuya belleza no ofrece dudas y guitarras dulces y profundas completan un relato de cuentos del pasado. Si hasta ahora he nombrado múltiples bandas del pasado en las que los alemanes pueden estar inspiradas, también se podría decir que la senda del álbum no se aleja de la propuesta que los suecos Hällas viene practicando. Sus ocho minutos dan para la sinfonía y para dinámicos espacios en los que los riffs retro y una endiablada batería toman el protagonismo. Posiblemente el tema mas destacado de un álbum que manteniendo una misma vocación está lleno de matices y calidad.
Disco absolutamente recomendable para los amante del hard-rock progresivo de los setenta y que cuenta con una portada apocalíptica que hace honor a su contenido. ¡¡Sublime!!
Ampliamente alabados con su Ep «HOT», publicado en junio del pasado año, el trío sueco STEW nos presenta «PEOPLE», su puesta de largo con el aval del prestigioso sello Ripple Music. No podía de ser de otra manera y los mimbres que contenía «HOT» eran de absoluta calidad como demuestra el sólido cesto que supone este debut. Fuertemente influenciados por el blues-rock y al hard rock setentero (como buenos suecos), la joven banda construye once temas directos, sin artificios, que recuperan los momentos mas brillantes de la década de los años setenta. Irreverentes y sin complejos ejecutan los temas como si fueran unos veteranos. Fogosos y amantes del rock clásico construyen un trabajo sin rendijas, un álbum completo que recupera la esencia del mejor blues-rock hecho en los setenta. Influenciados por bandas como Led Zeppelin, Bad Company o los primeros Whitesnake, se visten claramente de Free cuando se sumergen en temas de puro heavy-blues. Una garra vocal que acompaña a una base rítmica inquebrantable que se ve enriquecida por unas guitarras ácidas que harían palidecer a algún músico con renombre. Toda una bofetada en la cara para aquellos que siguen manteniendo que ya no se hace música como antes, STEW les quitan la razón. El álbum fue grabado en vivo en el estudio OktoberKarlskoga en nueve días con el ingeniero Jonas Ljungkvist. lo que le da un toque de autenticidad y crudeza. Si, ya sabemos que Suecia es una fuente inagotable de bandas retro-rock, pero cuando te encuentras algo así, solo hay que pararse y disfrutar, sin complejos. Lo suficientemente versátiles para tocar todos los subgéneros, desde el boogie-rock, el blues-rock más ortodoxo el hard o incluso el rock sureño, siempre desde una mirada contemporánea en la que no falta algún guiño stoner. El resultado final del luminoso «PEOPLE», es mas, el que podría hacer una banda veterana que el de un debut, lo que le da un mayor mérito al gran gran trabajo hecho por estos jóvenes músicos.
El álbum se abre con una «Intro»de medio minuto con extraños efectos, para arremeter inmediatamente con en «Right on time»con riffs que irremediablemente hacen que Zeppelin venga a nuestra cabeza. Una cadencia retro y una voz áspera con unas cuerdas vocales paridas por el blues hacen que el tema fluya con naturalidad y efectividad.
«People», avanza cadenciosos y potente sobre riffs retro-rock. Uno de esos temas con olor a whisky que vive del blues de garito de carretera. Ondulando en su estructura sirve de desarrollo para efectivos riffs hirientes y penetrantes que se sustentan en la poderosa batería de Nicklas Dahlgren. Si bien el tema nace de los sonidos blues-rock de los setenta mantiene una esencia actual, especialmente en esa base rítmica.
Instalados en el blues-rock mas rocoso, «Newborn»se balancea entre voces que serpentean entre el David Coverdale de los comienzos de Whitesnake y el Paul Rodgers mas desgarrado de Free. Una constante que se repite en muchos de los temas.
Sobre tonos sureños de indudable vocación zeppeliniana y momentos Bad Company, «Endless journey» parte del hard-rock clásico para descender a espacios mas grises y calmados. sus potentes y pegadizos riffs y la garra vocal tiran del tema hacia arriba. Un ir y venir entre la fuerza y el sosiego. La luminosidad que se nubla por momentos para recuperar soleados momentos con aires sureños con constantes cambios de intensidad en su desarrollo.
Directos a la yugular van los suecos en «Play the fool». Vigorosos y descargando adrenalina, no se olvidan de mantener las melodías mientras la guitarra de Nicklas Jansson juega aquí un papel estelar. Nuevamente hard y boogie-rock con aroma stoner retro, manteniendo el groovy. Un corte que contagia buenas vibraciones y activa las articulaciones. por otro lado se vislumbra algún momento Purple en la manera de combinar los registros vocales. Como casi siempre el blues esta presente, aunque en esta ocasión de una manera más oculta.
El blues más ácido del álbum aparece en «Goddess», en el que suaves melodías luchan por el protagonismo con solos psych en los que el wah-wah va construyendo un relato lisergicos entre una linea de bajo realmente poderosa. Seguramente el gran trabajo de Markus Åsland a las cuatro cuerdas tenga su origen en menores momentos vocales que puedan distraer todo su potencial. El corte acaba convirtiéndose en una jam que hace destacar el tema sobre el resto en cuanto a la capacidad técnica del trío.
La herencia Free vuelve a dar señales de vida en «Afraid gettin nowhere». un tema de pantalones de campa que transmite sentimientos profundo. Por la senda del blues mas ortodoxo, la fuerza de las cuerdas vocales de Markus quedan de manifiesto en su faceta mas sensual, otro de los temas destacados de «PEOPLE».
La fiesta y los ritmos contagiosas regresan con «Sweet and true». instalados en el medio oeste, el boogie-blues mas pegadizo fluye luminoso con un fantástico tempo rítmico que invitan a un armoniosa danza. Una batería en línea Bonham, guitarras que se desdoblan en solos hirientes y afilados. y la desgarrada voz acaban construyendo un sólido tema que mantiene el alto nivel de calidad presente en todo el álbum.
Menos salvajes y algo mas contenidos, «Fruits» deja paso a la melodía por encima de la fuerza salvaje. Aún así, estos chicos saben como hacen retro rock sin que sus temas resulten anodinos. Aquí una estructura sencilla se colorea de guitarra más lisérgicas que juegan constantemente con el blues. Acostumbrados en los últimos tiempos a discos oscuros, «PEOPLE» esta instala en una luminosidad calurosa y borboteante como demuestra este corte.
Mucho mas seductores y tonos de balada campestre, los acordes acústicos de «Morning again», y sus melodías campestres son un soplo de aire fresco con cantos de aves en un segundo plano mientras la guitarra sosiega toda la fuerza y rabia que derrochan en el resto de los temas. Un claro ejemplo de que lo de STEW no es casualidad y que la banda tiene mimbres para asentarse en la escena como una formación sólida y solvente.
Habiendo colgado el cartel de sold-out unos días los salmantinos EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO rendían visita a Madrid para presentar las atmósferas que dan vida a su último disco «-I T-«, en el marco de su “IT TOUR PART I”. Mucha era la expectación por ver en directo a una de las bandas mas queridas dentro del panorama post-rock y post-metal nacional. Así lo atestiguaba la gran fila de personas que se encontraban en la puerta de la sala Moby Dick una hora antes del comienzo de su show.
Un cartel a la entrada pidiendo silencio durante el desarrollo de la homilía, daba cuanta del carácter de unos músicos que llevan su vocación litúrgica hasta el extremo cuidando todos los detalles. En el interior el personal tomaba posiciones cerca del escenario para no perderse ni un detalle de la misa que minutos después iba a tener lugar. La expectación que levantan quedaba patente con el puesto de merchan completamente rodeado por el personal que quería hacerse con alguno de sus discos o camisetas. De hecho, el concierto empezó con un cierto retraso ya que los miembros de la banda estaban en dicho stand atendiendo los requerimientos de sus fieles, y los tiempos no están como para desperdiciar la ocasión.
Con un escenario en penumbra y sonando una introducción clásica para poner en ambiente al personal, el cuarteto subía al escenario ataviados con sus particulares indumentarias. En esos momentos un silencio sepulcral se adueñaba de la sala. Cruces, flores y demás ornamentos ponían el toque ambiental a una liturgia esperada por todos.
Bajo unos focos entre azul y blanco las siluetas del cuarteto aparecía entre los acordes de sus instrumentos. De blanco impoluto sus túnicas y su caperuzas cubrían todo su cuerpo. En la batería la nota discordante con una capucha negra que luego desaparecería. La homilía había comenzado y multitud de teléfonos móviles registraban cada pose cada momento. Con interludios entre los temas las manos unidas en posición de oración daban paso a una contundencia sonora al alcance de pocos. Con un set-list en el que no solo se ciñeron a su último trabajo cuyos temas, resulta imposible recordar sus largos nombres, abrían con «Amenra».
El sonido era poderoso e impoluto, y los juegos de luces hacían justicia al relato que tratan de ofrecer en sus conciertos. Combinando a la perfección la sutileza de sus bellos pasajes de guitarra en los desarrollos de post-rock mas al uso, con la contundencia de su innata vocación doom. Una perfecta fusión de elementos que saben manejar con gran maestría. Aquello sonaba compacto y poderoso, pero a la vez frágil y celestial, lo cual es una prueba de que el objetivo pretendido era conseguido para delicia de los presentes. Los momentos de rezo eran combinados con la fuerza de unos pesados riffs, con sus instrumentos elevándose hacia los cielos constantemente y como si quisieran obtener la redención. Momentos de meditación que contrastaban con otros de furia desatada que hacía que las cabezas del personal oscilaran poniendo a prueba las cervicales.
La mayoría de los presentes son fieles de la fe de El ALTAR DEL HOLOCAUSTO, pero tal y como se iba desarrollando el concierto, el cuarteto consiguió evangelizar para su causa a todos aquellos que no habían visto todavía la luz. Con varios momentos estelares durante su show, como cuando su batería levitaba con sus brazos en cruz para mantenerse en lo alto de la batería mientras sus compañeros permanecían inmóviles y se hacía el silencio. Instantes de redención y liberación con oscuros pasajes doom que se sucedían entre frágiles y bellos acordes post-rock. una constante que se repite, pero que ejecutada de esta manera adquiere una cotas épicas.
Si hay algo que musicalmente tienen los salmantinos es la facilidad para no parecer una banda más de post-rock (evidentemente la puesta en escena es de las mas atrayentes y originales del panorama, habiéndose convertido una seña de identidad a prueba de cualquier duda). Un género que demasiadas veces utiliza las mismas fórmulas y los mismos esquemas, pero que tal como demostraron el pasado viernes, ellos saben darle color y versatilidad. El público seguía los dictados de la banda guardando un respetuoso silencio en los momentos mas espirituales, para desatar toda su furia cuando la bestia despertaba.
Los comentarios del personal eran unánimes, y aquello de «son la bomba» o ¿joder como suenan se repetían en cualquier lugar de una sala cuya temperatura, tanto ambiental como emocionan había adquirido una elevada temperatura.
Tras una hora de show se retiraban al camerino después de haber interpretado «El Que Es Bueno, Es Libre Aún Cuando Sea Esclavo; El Que Es Malo, Es Esclavo Aunque Sea Rey» uno de sus temas mas exitosos y con el que cerraron su maravillosa actuación dejando caras de felicidad entre los presentes como sus bellas melodías y sus poderosos riffs. Pero nadie se movía de allí, y reclamaban más redención Poco tardaron en regresar al escenario sin que nadie hubiera abandonado la sala, para ofrecer «Ego Sum Via Veritas Et Vita», uno de los temas de su primer álbum y con el que todo comenzó.
Finalmente todos salimos de allí con nuestra alma purificada y redimidos nuestros pecados ante la gran actuación que acabábamos de contemplar. Un éxito rotundo que gratificó a unos músicos que sentían el reconocimiento del público a su buen hacer.
La primera edición de un festival que nace con vocación de continuación y que en su puesta de largo se desarrolló en un idílico enclave del desierto almeriense supuso toda una experiencia para los allí presentes.
Fijando su mirada en el mítico Dunajam, y tratando de hacer algo diferente a los festivales al uso, los pasados 4, 5 y 6 de octubre pudimos disfrutar de un evento único en Fort Bravo. Uno de los poblados del oeste ubicado en el desierto de Almería que sirvió de escenario para míticas películas del espagueti-western y donde Sergio Leone entre otros, filmó varios de sus films.
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Un interesante cartel de bandas que practican el desert-rock, tocando en medio del desierto más meridional de Europa es todo un reclamo. Si a eso unimos la vocación de que el evento sea algo íntimo y especial el aliciente es mucho mayor y el éxito está garantizado. Con ciertos problemas con alguna cancelación de las bandas inicialmente programadas, algo menos de trescientas personas llegadas mayoritariamente de Alemania, nos disponíamos a vivir esa experiencia única.
Las caras de sorpresa de los asistentes al entrar en el recinto y ver que nos trasladábamos al lejano oeste era algo digno de ver. Entre vaqueros, pistolas y caballos, y con nuestra brida en la muñeca un clima veraniego nos recibía.
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Los alemanes ROTOR eran los encargados de abrir el festival. Un modesto escenario en la plaza con la inquietante mirada del patíbulo al lado izquierdo del escenario, el hotel, la iglesia y otros típicos edificios de cualquier western, recibía los primeros riffs de la banda. El personal se mimetizaba con el entorno vistiendo sombreros y otros adornos típicamente del oeste dando un colorido y un ambiente de fiesta. Los primeros riffs de “Friedland” ponían en movimiento al personal. En un show en el que repasaron temas de toda su discografía, sonaban clásicos como “Gnadde dir gott”, “Riter”, “Rabensol”“Auf’s Maul?”, hasta que el delirio llegó con la mítica “costa Verde”. Un tema que transmitía el éxtasis entre los presentes. El cuarteto nos sorprendió para terminar su actuación con “Schieß mich tot”, una versión del tema de Ennio Morricone“Men without Harmonica” compuesto para la película “Once upon a time in the west”
89 euros por tres días de festival, con camping, y la posibilidad que pasar la comida y bebida libremente, es algo que no se ve fácilmente, y eso se notaba en la cara de satisfacción de un público entre sorprendido y expectante. ROTOR era el plato fuerte del festival, y los encargados de abrir el mismo.
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A continuación, DEVILLEnos golpeaban con su enérgico stoner rock subiendo la temperatura de un público completamente predispuesto a la fiesta. Con un set en que dejaron para la parte final los temas de su último álbum, ponían el nervio al desierto almeriense. Entre actuación y actuación podíamos asistir a los shows que se desarrollaban en el salón del poblado, con vaqueros y cabareteras recreando escenas de películas. Curiosa era la estampa de un vaquero a lomos de su caballo contemplando el show de los suecos.
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Una imagen épica que no se puede ver en ningún otro lugar. Con el ocaso del sol dibujando una bella y colorida estampa, DIRTY SOUND MAGNET, ponían la nota psicodélica a la tarde. Los suizos venían de una larga gira por la península generada por actuación en el festival. Con un nuevo álbum entre manos, y algo desconocidos para la mayoría, sorprendían gratamente al personal por la capacidad para mutar su sonido psicodélico. Temas llenos de riqueza compositiva que transitaban por el rock, la psicodelia, los territorios progresivos, y que nos introducían en la noche. Unos austeros focos de colores ponían luz al sonido que salía del escenario. Brillantes y sorprendentes para muchos, el comentario positivo era unánime.
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Los británicos BLACKBALLED ponían la nota de color ataviados con bombines y tirantes y su rock dicharachero antes de la llegada de BUSHFIRE. Con el gigantón Billal frente y ya bien entrada la noche,
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El sudor a puro hard-rock llenaba la calurosa noche de Tabernas. Siempre simpático con el personal, y con el blues-rock aguardentoso golpeándonos enérgicamente, los presentes no paraban de dar botes y mover sus articulaciones al ritmo de los alemanes. Rock por las bravas ejecutado dándolo todo. La aspereza de los garitos con olor a whisky se mezclaba con la ingente cantidad de cervezas que evaporaban en las gargantas de los presentes.
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THE DRY MOUTHScerraban la noche. Si hay una banda en España que puede definir el desert-rock más bucólico, son los almerienses, y encima jugando en casa, el marco era inigualable para ver con se las gastan en directo. Sorprendido por la potencia y contundencia rítmica de su actuación, nos encontramos la versión más pesada del trío almeriense. Los comentarios de los amigos llegados de Europa y que desconocían a la banda, eran unánimes aprobando su sonido. Al filo de la una de la madrugada, la música terminaba en el escenario, pero la cantina seguía abierta para continuar la fiesta, mientras otros optaban por retirase a descansar tras una maravillosa e intensa jornada.
El sábado, ya con todos ubicados, y en un nuevo cambio en el orden de actuaciones, los belgas COWBOYS & ALIENS hacía acto de presencia bajo un sol plenamente veraniego. Con un repertorio en que su último álbum ocupaba un papel central, su stoner alternativo nos activaba desde el primer momento. El heavy-rock y los sonidos desiertos se mezclaban entre el júbilo de los presentes.
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El plato fuerte de la jornada eran los alemanes ZODIAC. Dejando patente que no son novatos en esto del rock and roll descargaron con gran precisión un show que conquistó al personal. Calidad y precisión alemana en una actuación brillante y divertida. Tocar en espacios así, es todo un plus para los músicos, y el cuarteto alemán lo demostró. Veías a unos músicos disfrutando sobre el escenario y consiguiendo esa simbiosis mágica entre público y banda.
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La caída de la noche nos traía con los bellos tonos de la puesta sol, los oscuros y pesados sonidos de los italianos HUMULUS. Otros que llegaban desde Madrid junto a FVZZ POPVLI, donde habían tocado la noche anterior. El cansancio del viaje no era obstáculo para ver nuevamente a unos músicos ilusionados por poder tocar allí, en ese escenario, y ante ese público. Descargando una combinación de doom, stoner y psicodelia brillante y efectiva, que acabó conquistando al personal, convirtiéndose en otra grata sorpresa.
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FVZZ POPVLI, con Francesco, su guitarrista y cantante ataviado con un sombrero mexicano, hacían que la fiesta continuara. A esas alturas de la noche, aquello no lo podía parar nadie. El personal bailando enloquecidamente al son del trío italiano.
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Una fuerte ovación recibía a WOOLY ANTSHAKE. Con Marcoa los mandos de la batería, el artífice del evento se relajaba de la tensión del mismo, y de tener todo controlado para nada fallase, para hacer lo que le gusta. Con un sonido a caballo entre el hard.rock más clásico, el Stoner y el garage-rock, el cuarteto seguía poniendo altas dosis de música festiva a una noche que estaba siendo redonda.
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La circunstancia de estar al este de la península hacía que la noche cayera antes, y tras la cantidad de bandas vistas, la sensación es que la madrugada había llegado, y con ella, el final de la fiesta. Pero nada más lejos de la realidad, todavía teníamos por delante dos bandas más con las que seguir disfrutando de la fiesta. THE GREAT BEYOND, el trío de Munster, continuaban por la senda del hard-rock de tonos setenteros. Rock por las bravas con altas dosis de fuzz y vocación lisérgica con requiebros heavy-rock.
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ENOJADOcerraban la noche con su Stoner-y hard-rock de tintes metálicos en una jornada que nuevamente había respondido a nuestras expectativas.
El último día cambiamos la ubicación para desplazarnos a un garito de carretera en medio del desierto de Tabernas. Coches y motos de época ponían la nota de color a una jornada reservada principalmente a bandas nacionales.
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Abriendo ERIAL, la joven banda local, con una apuesta en la que los sonidos stoner se entremezclaban con una vocación grunge. Un sonido alternativo que resultó perfecto para ir entrando en calor en la nueva ubicación. La terraza del restaurante con el escenario ubicado en una esquina, lo que permitía que la visibilidad fuera buena desde los dos laterales que cubría una terraza llena de mesas. Al contrario que los días precedentes, el personal optaba en su mayoría por disfrutar de los conciertos sentados en las múltiples mesas existentes.
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Unos sorprendentes BALÄTEcontinuaban con la tarde- Pesado, firmes y con una contundencia que contrastaba con la fragilidad de su bajista y vocalista, una menuda joven que no se amedrentaba ante lo que tenía delante. Prometedores y sorprendentes dejaban claro que el producto nacional tiene su calidad.
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Mas enérgicos y por la senda del heavy rock stonerizado, ELEPHANT RIDERS seguían haciendo que los decibelios y los riffs levantaran al personal. El metal se adueñaba del pequeño escenario con sus músicos elevando constantemente sus instrumentos al viento y sin dejar de balancear sus cuerpos poniendo a prueba sus cervicales y las de los presentes.
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Muchas ganas tenía de ver en vivo a otra floreciente formación andaluza como son THE SHOOTERS. La gran sorpresa de la jornada. Sólidos, pesados y con un sonido apabullante, conquistaron a un sorprendió personal que en su mayoría desconocía a la banda y que acabaron impresionados por la fuerza que transmiten en vivo. Un show de diez. Aquello estaba terminando pero ninguno queríamos que el momento final llegara.
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Nuevamente tener a ROTORsobre el escenario era todo un regalo. Una banda que nunca había actuado en España, y que en un fin de semana lo iba a hacer en dos ocasiones. Variando su repertorio respecto a lo que habían ofrecido el viernes, los berlineses volvieron a elevarnos a los cielos con su psicodelia y Stoner instrumental. ¡¡¡Grandes!!!!. Llegaba el momento de las despedidas mientras NEORITE, descargaban un heavy-rock añejo y en mi opinión algo trasnochado, no obstante, lo que hacían sonaba bien, al margen de no ofrecer nada nuevo.
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Así se ponía fin a un fin de semana mágico, en el que muchos teníamos la sensación de haber vivido algo único, y con las ganas de que repetir la experiencia. El éxito del festival hace pensar que tendremos nuevas ediciones por delante, pero de momento, solo el tiempo nos dirá, aunque Marco, su organizador parecía convencido de que esto tiene visos de continuidad. ¡¡¡Ojala así sea!!! ¡¡¡Gracias!!!!