Reseña: PLANKTON WAT.- ‘Future times’

La canciones del músico de Portland Dewey Mahood habitan en constante comunión con la naturaleza. Desde álbumes aclamados con una de las bandas pilares de la psicodelia pesada como son ETERNAL TAPESTRY, hasta sus prolíficas excursiones en solitario, el trabajo de Mahood siempre se ha definido por su espíritu explorador inquieto y reverencia por el medio ambiente. Como PLANKTON WAT, sus composiciones expresionistas exudan una gracia y una paciencia sobrenaturales, reflejando la belleza resplandeciente y la energía mítica de los lugares salvajes de la Costa Oeste. La pieza florece desde un ambiente poco iluminado junto al porche hacia poderosos viajes de cabeza, conduciendo al oyente a través de barrancos de retroalimentación y a lo largo de cálidas corrientes de sintetizador que se desplazan hacia picos de felicidad lisérgica. El magistral y distintivo trabajo de guitarra de Mahood difumina consistentemente los confines del instrumento, a la vez que es rico en texturas y melódicas. Combinando pasajes de psicodelia ensoñadora y a la vez desagarrada y melancólica, con una vocación progresiva, ‘FUTURE TIMES’ eleva los instrumentos lisérgicos de Mahood a nuevos planos. Escrito con el telón de fondo de los disturbios sociales y los incendios provocados por el cambio climático, Mahood presenta un extenso estudio cinematográfico y psicodélico de un planeta en crisis que teje un camino de esperanza a través de la oscuridad.

Grabado en la primavera de 2020, con la mayor parte de los Estados Unidos refugiándose en su lugar, ‘FUTURE TIMES’ comenzó como una meditación sobre los tiempos. Con el optimismo de la primavera y la promesa del verano reemplazada por la ansiedad por el futuro, la música se convirtió en un medio importante para procesar emociones difíciles y conectarse con el mundo exterior. Mahood desarrolló piezas creadas con su socio musical Dustin Dybvig y el ingeniero/productor Victor Nash, transmutando la energía expansiva de las improvisaciones en vivo en composiciones esbeltas para guitarra, bajo y teclados. Luego, las piezas pasaron a Dybvig y Nash, quienes desarrollaron las composiciones iniciales de Mahood con capas brillantes de sintetizador y sutiles efectos de estudio. ‘FUTURE TIMES’ transforma PLANKTON WAT de un proyecto puramente en solitario en un conjunto virtual, en sí mismo un testimonio del poder del arte para trascender las fronteras físicas y sociales.

Los dos lados elípticos del álbum trazan el viaje interior de Mahood desde la ansiedad al optimismo. El lado A emerge de las brasas aún encendidas de los incendios forestales de la costa oeste en «The Burning World». Zumbidos de sintetizador humeantes cargados con el aroma de pino quemado, un vivo retrato de la experiencia del artista de los incendios forestales generalizados, solo para luego usar el fuego como símbolo de renacimiento espiritual. Con un sonido envolvente los acordes psicodélicos nos envuelven en un escenario desolador que refleja la calma del paisaje. Efectos constantes y guitarras crean una oscura atmósfera psicotrópica a modo de introducción.

 «Nightfall», parece recoger las cenizas mostrándonos un horizonte nuevo. Calmados pasajes entre persistentes zumbidos van construyendo un tema con el sonido estratificado en capas. Una dualidad de la que parece salir airoso con un sonido esperanzador que parece abrirse a la luz sin perder su carácter hipnótico. Todo un génesis redentor en un inquietante pero gratificante ambiente en el que la psicodelia va adquiriendo distintas formas sonoras sin perder la esencia del músico de Portland.

Con extraños efectos en su apertura, «Modern Ruins» explora insondables espacios bajo un aura sinfónica. Plácido y relajante el tema tiene un tono melancólico entre bellas melodías con mil texturas. La guitarra como protagonista de un tema sencillo pero enriquecido con distintos ornamentos sonoros que se recuestan en pasajes progresivos que reflejan una atmósfera ensoñadora.

Mahood marca el comienzo de la cima agresiva del álbum en «Dark Cities», con agudas puñaladas de Casio mostrando su faceta electrónica las guitarras engrosan el sonido del tema. Una crítica a la violencia policial y la injusticia racial. Tomando elementos espaciales construye un relato que bien pudiera adornar una banda sonora de ciencia ficción.

Retomando un ambiente más terrenal ‘Teenage daydream’ repite sus acordes una y otra vez para llevarnos a un inquietante escenario sonoro que va transformándose poco a poco. Solos hirientes entre el hipnotismo de unos teclados hacen que el tema se muestre más pesado entre sus efluvios lisérgicos.

 ‘Sanctuary’ nos traslada a un insondable espacio de calmacon guitarras más propias de Pink Floyd en una atmósfera con tonos perturbadores. Sintetizadores flotantes y pausados acordes construyen otro tema plácido y relajante en el que los elementos turbulentos se conjugan con una belleza inquietante.

El tema que da nombra al álbum, ’Future times’ mantiene ese tono de misterio con sus teclados zumbando entre sonidos espaciales e incursiones de guitarra que asedian los hipnóticos pasajes acústicos. Un espacio para la confusión en el que la suavidad de la guitarra se vuelve inquietante arropada por la experimentación constante de unos sintetizadores que no cejan en su perturbadora ambientación. El tema se apaga entre agresivos y profundos solos de guitarra.  

‘Defund The Police’ nos devuelve al sinfonismo espacial entre suaves zumbidos y efectos. Un nuevo escenario para la experimentación incorporando elementos de viento en un desolador paisaje casi drone.

El álbum cierra con «Wind Mountain», un espacio para la reflexión en una hábil combinación de acordes acústicos y elementos eléctricos creados por los sintetizadores que evoca a un lugar sagrado de los nativos americanos, así como un popular lugar de senderismo en Washington cerca de la casa de Mahood en Portland. Relajante y susurrante el tema supone un bálsamo gratificante con el aroma del medio oeste reflejado en sus surcos que cantan a los cuatro vientos que hay esperanza.

https://www.facebook.com/Plankton-Wat-147779105282709

https://www.facebook.com/ThrillJockey

Álbum premiere y reseña: THE GREAT RED DRAGON.- ‘The great red dragon’

Presentamos en primicia el debut de THE GREAT RED DRAGON, el proyecto personal de Rolo Riemer, cantante y guitarra de la banda mexicana de Stoner doom RIVERS OF GORE. Un álbum acústico e intimista que se aleja del sonido pesado mostrado por el trio de Ciudad de Mexico. En modo loner-folk, construye sus intimistas canciones con su guitarra acústica, ruidos y reverberaciones, creando un álbum oscuro, sosegado y muy reflexivo. THE GREAT RED DRAGON supone un espacio para la creación, para la fantasía y las historias épicas. La Historia de la Humanidad a través de la mirada de los artistas y del público que colabora en esta aventura crea el nuevo criterio, la nueva visión de quienes somos en este punto de la eternidad. El proyecto está inspirado en la novela de Thomas Harris y la película Dragón Rojo de Brett Ratner que a su vez hace alusión a la obra de William Blake, The Great Red Dragon… Una mirada a los laberintos de la mente, detrás de las acciones y emociones siempre hay una historia que lo explica todo… Encontrar culpables es fácil, encontrar la verdad es un poco más complejo y, por tanto, más valioso… ´´Transformation is the Key… Man-Dragon… He´s his uglyness transformed by power´´. En él, encontramos vibraciones psicodélicas, exóticos aromas orientales en los temas más místicos, el legado de los sonidos del desierto, pero sobre todo unos ecos rurales en los que los sonidos sureños aparecen sobre unas canciones que podríamos denominar como folk. Sin duda es un álbum particular y nadie debería esperar encontrar riffs pesados ni ritmos Stoner.  Este trabajo supone una experimentación basada en otro tipo de resonancias e inquietudes en las que cada tema tiene su propio significado.   Construyendo los temas con sencillos acordes, en todos aparecen reverberaciones y ruidos en un segundo plano creando una atmósfera aturdidora, algo que no impide mostrar la calma y la delicadeza en alguno de ellos. Por otro lado, sutilmente podemos encontrar ecos west-coast, blues y distintos elementos que con sutileza son incorporados a cada canción. Se trata de unas grabaciones caseras, y por tanto su sonido no es el mejor, pero sin duda, es el fiel reflejo de las inquietudes introspectivas de un músico en su búsqueda interior. El álbum estará disponible en descarga digital y en formato Cd en la página de bandcamp del artista.

El álbum abre con ‘Sunset’ un tema inspirado en los cálidos colores del atardecer como premio de la dura jornada, anunciando el descanso. Nada como un atardecer en la carretera o en el mar o en el campo en que todo se mueve tan despacio y te invita a respirar a ese ritmo. Sutiles acordes con tonos orientales son el resultado de las vibraciones que Rolo percibe de esa bucólica estampa. La guitarra acústica se impregna de extrañas reverberaciones con tonos bucólicos e intimistas con el ocaso como testigo.

‘Slide’ incide en esa búsqueda interior sobre aromas campestres con cierto aire sureño en el que la soledad del desierto impregna las cuerdas de su guitarra. Dice el poema del viejo indecente: Abraza la oscuridad, deslízate. Una invitación al Nihilismo, al Zen, al Vacío, al Nirvana. Con un sonido en el que el sonido slide tiene todo el protagonismo, consigue crear un atmósfera etérea y reflexiva.

Evocando a los ancestros, ‘Native Voices’ supone una mirada al canto de los espíritus del pasado y todas esas almas que en este planeta nos han legado un aprendizaje al que hay que rendir homenaje, es un tributo a los muertos. Aprende de tus antepasados, una mente abierta te abrirá las puertas al Palacio de la Sabiduría. La oscuridad de la noche cubre los acordes sobre una atmósfera más psicodélica y melancólica. Un constante zumbido arropa un susurrante corte.

‘Annihilation’ con su escaso un minuto de duración se muestra como una especie de interludio en una ruptura con el pasado para poder avanzar con esperanza. Su carácter más optimista no reniega de la atmósfera turbia presente en todo el álbum. ‘No está destruyendo, está creando algo nuevo´´ Es así que todo final es un nuevo comienzo, nada es permanente, todo cambia’

Los ecos de oriente se reflejan en ‘Arabic’. Un paseo a través de las dunas de Sahara, tormentas de Arena, espejismos y oasis, la danza de los 7 velos, el mar negro, el mar muerto, las mil y una noches, los profetas. El misticismo y el invaluable legado de la cultura árabe bajo ritmos más dinámicos que contagian la esencia de ese mundo exótico. El tema aprovecha reverberaciones superpuestas sobre una armonía que se repite entre sus bellas melodías. El tema no pierde el tono perturbador que cada lleva canción lleva en su interior.

En un espacio netamente psicodélico, ‘Cosmic Mantra’ se rodea de efectos cubriendo las vibraciones nebulosas de la guitarra principal. Un Mantra es un canto repetitivo que nos hace llegar al trance, al nirvana, al estado de conciencia de la inacción, la vida en la muerte, el efecto psicodélico. Un tributo al Budismo. Somos parte de un universo perfecto, todo es como debe ser, antes de querer cambiarlo debemos saber por qué es como es y quizá podamos desistir de la idea de cambiarlo, la perfección matemática de los planetas y las estrellas, la eternidad de los tiempos cósmicos, los años luz y los millones de años que nos han traído hasta aquí, quizá ene se momento nos adoremos como somos, seres perfectos. Es tiempo de estar en paz. Incorporando un sonido que bebe de la esencia oriental, el tema prescinde de las armonías sencillas de los cortes anteriores mostrándose como una nebulosa narcótica bajo una atmósfera lisérgica de gran misticismo. Es el segundo tema mas largo del álbum, lo que rompe la estructura de la corta duración de la mayoría de las canciones.

‘Birds’ Es un canto a la libertad y a la paz de ser libre.Las aves representan la libertad, la magia de volar, de no pertenecer a ningún lado y de llegar a donde sea. Aquí la calma se refleja en suaves acordes con un aspecto extraño que refleja al músico en modo introspectivo. Un tema calmado, oscuro, susurrante y a la vez algo triste a pesar de la vocación liberadora del mismo.

Con un nombre suficiente revelador de su contenido, ‘Southern of Nowhere’ es un tributo a la música sureña, Johnny Cash y todos los precursores del Rock and Roll, y del Blues, a los bohemios pendencieros de todas las épocas cuya vagancia y libertad han sido motivo de granes envidias y grandes aventuras. a los pioneros soñadores que exploraron el salvaje oeste y murieron llenos de plomo o triunfaron y se forraron de oro. Mama said: Quítate las polvorosas botas y no dejes que la fiebre del oro te consuma. Seguramente una de las canciones más luminosas de este reflexivo álbum experimental. El blues y los ecos southern copan un tema sencillo pero atractivo.

Rompiendo la estructura de las canciones, ‘Thelma’ con sus ocho minutos se inspira en la película del mismo nombre. La magia de la juventud fluye por tus venas, disfruta tu momento y todo llegará a su debido tiempo, lo ilógico cobrará sentido y se desenvolverá ante tus ojos cuando estén listo, mientras tanto ama y absorbe todo lo que te suceda. Es un canto a la juventud que representa la esperanza de la humanidad. Con un sonido propio del desierto, evocando la soledad con acordes y slide, la canción se envuelve en una nebulosa psicodélica. El tema evoluciona lentamente sin cambiar demasiado su fisonomía sonora.

‘Sacred Riddle’ se inspira en el acertijo sagrado de Mefistófeles, la tentación, aquel que si respondes bien te librará de todo sufrimiento, cuya respuesta correcta nadie sabe hasta que toca fondo. Nos vemos en el ahí, cuando recuerdes y te lamentes de todos tus pecados. Cuando veas tus sucios triunfos como vanas obsesiones que te llevaron hasta ahi. Todo crimen tiene su precio, nuestro castigo es el destino, míralo a los ojos y ponle la soga en el cuello a lo que tenga que morir, si no se volverá una carga que te impedirá volar. es ese Mefistófeles que siempre se nos presentará a todos, la tentación de rebasar la barrera de lo permitido en nombre de la libertad, en nombre de no ser al miedo, en nombre de expandir las fronteras de la conciencia y nos hará gozar y al final cobrará un alto precio. No tengas miedo de quedarte solo o de sufrir por buscar lo que quieres. Nadie se salva de sufrir, somos seres humanos y tenemos que vivirlo, es nuestro destino sufrir y gozar. El sonido del tema se circunscribe a los ecos west-coast, con un ritmo más dinámico y colorista. Seguramente el tema menos intimista y colorista. Una combinación de sonidos flower-power, con un aspecto Dylan y un trasfondo grunge. El tema cambia su sonido en la segunda mitad del mismo, retomando la línea sonora del resto del álbum bajo un aura psicodélica.

70’s‘ es un homenaje a la juventud de los años 70´s, el pelo largo y pantalones acampanados, los grandes autos. Un tema con sabor añejo en el que el blues aparece entre hirientes acordes de guitarra y la turbia atmósfera que aparece en la mayoría de los temas en un plano inferior. La libertad no es aburrida ni tampoco cara, nada es mas valioso que la felicidad y esa es tan fácil como cantar, como salir a caminar.

Cerrando este debut, encontramos ‘Falling. Un tema de tonos sureños que evoca la motivación para no tener miedo a perderlo todo por hacer lo correcto. Hacer lo correcto no es fácil, tu honor es lo único que te vas a llevar a la tumba, imagina que como te comportes hoy te comportarás toda tu vida, si no te comportas valor hoy quizá nunca lo harás. Más vale perder todo que vivir de rodillas. Toda una declaración de intenciones bajo unos acordes evocadores del sonido de los 70’s.

https://www.facebook.com/TheGreatRedDragonMusic

Álbum Premiere y Reseña: HOLY MONITOR.- ‘Southern Lights

El quinteto griego HOLY MONITOR llevan desde 2015 ofreciéndonos su particular visión de la psicodelia moderna con maestría a través de cuatros Eps y un par álbumes de larga duración, con los que se han labrado una reputación dentro de la escena psicodélica contemporánea. Con su nuevo álbum ‘SOUTHERN LIGHTS’ deberían alcanzar el Olimpo del género, ya que la calidad y riqueza compositiva de sus canciones bien lo merece. Un fascinante trabajo que juega con elementos espaciales, ritmos kraut y aromas orientales en línea KIKAGAKU MOYO en unas canciones suaves impregnadas en bellas fragancias sonoras que no se olvidan de la tradición griega. Unos temas que son todo un bálsamo para el oyente y que ayuntan las malas vibraciones. Con tonos vintage, aportados por sus cálidos teclados, voces que evocan la psicodelia pop de los 60’s y guitarras ácidas llenas de magnetismo, ‘SOUTHERN LIGHTS’ muestra a la banda en plena madurez creativa, lo que le convierte en uno de esos álbumes que cualquier amante de la psicodelia no debería pasar por alto. Describiendo su particular mundo mágico, los temas consiguen que nos olvidemos de los convulsos tiempos que vivimos para elevarnos a una dimensión sensorial en la que todo flota de una manera etérea, relajando nuestros sentidos y proporcionándonos un gratificante viaje. Sus suaves reverberaciones, unidas a los ganchos de vocación progresiva y esos genes kraut, hacen que cada tema, sea un aliciente para seguir descubriendo a una banda brillante. Las algodonadas melodías funcionan tanto en los hipnóticos espacios siderales, como en las estancias vintage más propias del siglo pasado. Todo fluye con naturalidad, en ocasiones con la brisa del Mediterráneo meciendo sus armonías y en otras, con exóticas fragancias orientales perfumando sus canciones en un auténtico vergel psicodélico. Ecos floydianos, melodías Beatles, inspiración espacial, todo al final confluye en un caleidoscopio colorista que flota en sus etéreas atmósferas. Las vibraciones salvajes y embriagadoras de sus hipnóticos ritmos psicodélicos, desencadenan paisajes sonoros elaboradamente tallados llevan a los oyentes a una danza loca y hedonista para exorcizar las malas vibraciones y rebelarse contra la realidad. Sin duda, uno de esos álbumes llenos de sensibilidad, que debe perdurar en el recuerdo de la gente, cuando al finalizar el año se haga balance de lo mas destacado.

‘SOUTHERN LIGHTS’ está disponible vía Blackspin Records/Primitive Music en edición limita a 300 copias en alta calidad en vinilo rojo y blanco de 180 gr. Habiendo sido producido por HOLY MONITOR, Grabado y mezclado por Alex Bolpasis en Suono Studio, correspondiendo la grabación de las voces a George Nikas en Black Caravan. La masterización corrió a cargo de Nick Townsend en Townsend Mastering y el arte de la portada es de Bewild Brother.


HOLY MONITOR son: George Nikas (Voces y Guitarras), Stefanos Mitsis (Guitarras), Vangelis Mitsis (teclados), Alex Bolpasis (Bajo) y Dimitris Doumouliakas (batería)
Músic compuesta por Stefanos Mitsis y George Nikas con letras de George Nikas

‘River’ se desarrolla en un escenario heavy-psych en el que los teclados en tonos vintage aportan un tono agradable al ensoñador sonido de los griegos. Con un sonido estratificado en distintas capas, una introducción inicial deja paso a momentos de neo-psicodelia aromatizada. La lánguida voz aflora en un vergel colorista bajo agradables melodías. La dupla de guitarras repitiendo acordes consiguen crean una atmósfera etérea en la que el sonido flota produciendo un estado placentero para el oyente. El tema pasa por tres fases, para retomar en su parte final el sonido con el que nació. Sin duda una notable forma de empezar a introducirnos en este atractivo trabajo. El tema cuenta con sutiles ritmos de vocación kraut.
En un escenario más psicotrópico ‘Naked in the rain’ es el espacio perfecto para que la guitarra juega con pedales ofreciendo un sonido más psicodélico. Con voces infectadas de vientos exóticos el tema consigue conjugar elementos kraut, con ecos más 70’s sin perder los tonos psicodélicos. Rítmico, colorista y con un sonido vintage en un segundo plano, el corte nos acaricia con algodonadas melodías entre su magnética y por momento hipnótica instrumentación. El hammond lucha por copar un protagonismo que parece estar en manos del sonido de las guitarras, siempre con encajando las piezas a la perfección.
‘Bells’ nos ofrece un sonido que me evoca a muchos momentos de bandas como KIKAGAKU MOYO. Acolchados pasajes y aterciopeladas voces nos acarician manteniendo los tonos coloristas. Describiendo momentos más bucólicos el tema mantiene su combinación kraut sin perder la vocación psicodélica. Aquí la dimensión neo-psicodelica de HOLY MONITOR reincide en una fórmula que funciona. Frágil pero rico en matices el ritmo, sin que nos demos cuenta acaba por succionarnos a ese mundo de ensueño en el que la banda crea sus canciones. Con aires más sinfónicos, ‘Lights’ cabalga entre desarrollos livianos entre aromas celestiales con un toque de exotismo. Dulces melodías vocales flotan entre una instrumentación con algún elemento progresivo entre los efluvios psicodélicos habituales en todos los temas. Los sonidos del luminoso Mediterráneo parecen humedecer los acordes de otro bello tema aparente frágil. Intensificando su sonido el corte se torna más pesado y psicotrópico en su según parte, ofreciendo un crisol de sonidos hipnóticos con brillantes desarrollos de guitarra mientras su ritmo insistente.  parece tornarse más turbio y aturdidor de lo que habían mostrado con los temas precedentes.
Una gruesa línea de bajo abre las hostilidades en ‘The sky is fallin dow’. Un monumental corte en que las guitarras flotantes inciden entre un inquietante ritmo y un órgano envolvente.  Ecos sesenta, y ritmos más pesados consiguen crean un tema lleno de versatilidad y fuerza. Aquí la banda nos ofrece constante giros que hacen que la canción serpentea entre variadas armonías haciendo que su escucha nos depare diferentes alicientes. Casi floydiano por momentos, el tema conjuga a la perfección los sonidos de los inicios de la psicodelia con una apuesta completamente contemporánea. Con sus más de siete minutos de los crujientes sonidos de su apertura van disipándose a una atmósfera más etérea. Nuevamente los elementos progresivos hacen acto de presencia entre sus ritmos hipnóticos de vocación kraut. El protagonismo del órgano en su parte central hace que el corte explote en una deflagración mucho más pesada confirmando que los griegos no quieren renunciar a nada. Estamos ante uno de esos temas que nos ofrecen distintos alicientes cambiando su sonido a lo largo de su desarrollo, lo que hace que dependiendo del minuto que escuches te parecerá que estás ante un tema completamente diferente. Incluso percibo algún elemento más propio de The Beatles más lisérgicos y coloristas.
Susurrante y lleno de magnetismo ‘Hour glass’ nos acaricia con sus delicados acordes envueltos entre efectos flotantes. El lado más espacial de los griegos se muestra con timidez entre su psicodélico sonido. Emergiendo lentamente para crear una plácida atmósfera ideal para la relajación el tema parece no querer elevarse describiendo el silencio de insondables espacios reflexivos aptos para encontrar la paz interior. Todo un bálsamo para los sentidos que acaba por narcotizarnos en un sueño dulce y placentero mientras se diluye en el infinito.

Tras el reconfortante corte anterior, ‘Ocean trail’ explota en un arco iris colorista entre hipnóticos riffs y tonos vintage. Sus voces neo-psych de vocación 60’s aparecen entre constantes ondulaciones en las que se perciben vibraciones exóticas. Repitiendo su riff principal, el tema amortigua su intensidad con los registros vocales, elevándose con fuerza en la ausencia de las mismas. Con buenos desarrollos de guitarra el ritmo constante y el zumbido de los teclados van aportando matices sonoros a un notable tema que acaba por engullirnos entre sus vibraciones.

En una atmósfera menos perturbadora ‘Under the sea’ nos acaricia con bellas melodías impregnándonos de flotantes sonidos psicodélicos alejados de estridencias sonoras. Un acaramelado corte sobre el que parece influir el sonido de bandas como los citados Kikagaku Moyo. La belleza y la ternura en beneficio de otra atractiva y reconfortante canción.

Bandcamp | Facebook | Instagram   | Spot

HOLY MONITOR:
Bandcamp | Facebook | Instagram  | Spotify

Blackspin – Primitive Music
WWW | Facebook 

Reseña: KING BUFFALO.- ‘Live at Freak Valley’

El pasado mes de diciembre el sello alemán Rock Freak Records, publicaba nuevo el álbum de KING BUFFALO, ‘LIVE AT FREAK VALLEY’ para gozo de los cada día más numerosos seguidores fervientes del trio de Rochester. Un doble Lp que recogía la actuación de la banda en la última edición del maravilloso festival alemán. Siempre he pensado que una banda donde verdaderamente muestra su potencial es en sus actuaciones en vivo, y sin duda el show que los neoyorkinos ofrecían en el coqueto y acogedor festival alemán Freak Valley Festival, bien merecía que fuera plasmado en un álbum, como así ha sido. El álbum, con sus seis largos temas, refleja a la perfección lo vivido en aquella soleada tarde del mes de junio de 2.019. Un concierto mágico en el que tuve la suerte de estar presente y comprobar in-situ como KING BUFFALO conquistaban a las más de dos mil almas asistentes a los tres días de fiesta underground, con sus sonidos heavy-psych y shoegaze llenos de elegancia y sentimiento. Sin duda, su actuación fue la más destacada de la última edición del festival como así corroboraban los comentarios del personal y las ovaciones recibidas por los de Rochester a la conclusión de cada canción. Consiguiendo esa conexión mágica entre banda y público, KING BUFFALO se coronaron como los auténticos ‘reyes’ de un festival en el que la calidad de las bandas era altísima, (no en vano de la edición de 2019 ha generado dos álbumes más de GREAT ELECTRIC QUEST así como de ELECTRIC MOON, capturando sus respectivas actuación en el evento) por lo que todavía tiene mucho más merito su hazaña. Este registro supone todo un regalo en tiempos en los que la música en vivo ha desaparecido de nuestras vidas, pero que gracias a ‘LIVE AT FREAK VALLEY’ nos hace rememoran momentos que nunca se escaparán de nuestras retinas. Personalmente es una satisfacción para mí, tanto por haberlo vivido en directo, como por haber participado aportado alguna de las fotos que aparecen en el collage interior del álbum.

El álbum está limitado a 750 unidades y prensado en vinilos con salpicaduras verdes de 2 a 12 «. La edición estándar incluye una bolsa de plástico y un código de descarga

‘LIVE AT FREAK VALLEY’ ha sido completamente remezclado y masterizado para vinilo,con un sonido óptimo que queda refleja en el doble vinilo.

‘LIVE AT FREAK VALLEY’ es un lanzamiento SOLO de VINILO y no estará disponible como CD o digitalmente (excepto por el código de descarga que viene con él).

Consigue el álbum aquí:

kingbuffalo.com

www.rockfreaks-shop.de

El show comenzaba con los flotantes sonidos de la guitarra de Sean, interpretando ‘Sun Shivers’. Creando un marco completamente hipnótico la banda llamaba la atención del personal. La languidez de la voz se complementaba a la perfección con los letárgicos sonidos que la base rítmica de la batería de Scott Donalson y el bajo de Dan Reynolds. Un tema relativamente breve en comparación con el resto de los que componen el álbum pero que definitivamente enganchaba al personal. Guitarra bajo y batería eran suficientes para llenar de sonidos etéreos aquella soleada tarde del mes de junio de 2019.  

Tras una breve pausa para hidratarse las primeras notas del sintetizador de Sean abrían ‘Longing To Be The Mountain’. Un silencio sepulcral respetaba los efectos que sobrevolaban sobre nuestras cabezas. La hipnótica batería y la aparentemente extasiada voz nos acariciaba mientras el tema evolucionaba en un trance chamánico en el que el shoegaze se adornaba con un constante ritmo y embestidas de psicodelia pesada. En un escenario casi kraut el tema serpentea mientras el personal balanceaba sus cabezas en un trance sensorial. Solos ácidos que se retuercen y una inquebrantable línea de bajo se sucedían mientras el tema se diluye. Los pasajes más psicodélicos hacían acto de presencia con melodías reconfortantes y misteriosas creando con un aura psicotrópica de la mejor psicodelia del momento. El tema concluía con una explosión de riffs Stoner. Una nueva ovación ante el saludo de Sean a la audiencia cierra una conexión que se había producido desde el primer momento. Banda y publico unidos en una causa común.

Era el momento de los sintetizadores en loop que se alargaban entre los cadentes tambores para arrancar con ‘Repeater’. Trece minutos de éxtasis en los que los sintetizadores de su guitarra y su bajista se iban alternado creando una atmósfera nebulosa que seguramente hubiera sido apoteósica en la oscuridad de la noche arropada por luces y proyecciones, pero que en mitad de la tarde no desmerecía en absoluto. En este tema KING BUFFALO ofrecía sus momentos más experimentales entre etéreas melodías ensoñadoras que relajaban los sentidos de una audiencia con caras de felicidad. El público enganchado por completo entre los sutiles ritmos llenos de hipnotismo y los efectos constantes. Todo un trace que hacía que mi cámara se dirigiera hacia el público para captar como se sucedían los episodios de crowdsurfing y captara como mi amiga Paula sobrevolaba las cabezas del personal en pleno éxtasis.  El tema suponía todo un hechizo sonoro para los presentes deparando los momentos más mágicos de todo el álbum. Si ‘Repeater’ era uno de los temas más alabado KING BUFFALO, en este álbum alcanza unas cotas de majestuosidad que hacen que ‘El Rey Buffalo’ se coronara como el auténtico ‘Rey’ de la pasada edición de Freak Valley Festival. Sencillamente apoteósico.  Potente, pesado, psicodélico, ensoñador, melódico, mágico.

Después de esos momentos de auténtico éxtasis sensorial, ‘Orion’ ofrecía el lado más espacial de una banda que sabe hacer que su sonido sea versátil, huyendo de los convencionalismos. Suaves acordes lisérgicos entre efectos de sintetizadores ofrecen una leve pausa antes de que los solos ácidos nos inviten a una nueva exploración psicodélica a la que nos tiene habituados el trio de Nueva York. Una nueva explosión de júbilo reconocía el buen hacer de la banda.

Jugando con el slide, ‘Kerosene’ ofrece la cara más aturdidora de la banda entre pesados ritmos. Una larga introducción con solos y efectos va creando una canción que refleja faceta más experimental de una banda que puede ofrecer distintos registros sonoros, su calidad se lo permite. Solos que se alargan entre unos atronadores tambores y esa ocasional voz melancólica. Todo un derroche de fuerza psicodélica y experimentación que acaban precipitándose por un torrentes Stoner para acabar mostrando en un mismo tema, la cara psicotrópica y el lado más plomizo de KING BUFFALO.

El álbum cierra con ‘Eye Of The Storm’, tema incluido en el anterior LP de la banda ‘LONGGING TO BE THE MOUNTAIN’. Aquí estiran el tema alargando las melodías shoegaze con etéreos desarrollos de psicodelia colorista que evoluciona intensificando el sonido a un escenario más Stoner. Con pasajes improvisados la maquinaria del rey se desata en una nueva explosión de fuerza con una pausa central en la que la banda agradece la acogida a los asistentes antes de iniciar una nueva exploración por laderas psicodélicas.  El punto final a un álbum mágico que refleja a la perfección lo vivido en aquella tarde mágica del mes de junio de 2019.

https://www.facebook.com/kingbuffaloband

https://www.facebook.com/rockfreaksrecords

Reseña: CURLY MANE.- ‘I need rock and roll’

‘I NEED ROCK AND ROLL’ es el debut de los madrileños CURLY MANE. Alto y claro, el título del álbum no necesita explicación siendo toda una declaración de intenciones de una banda que pisa fuerte. Con 16 años Elena comienza su andadura por los escenarios con la banda LIZZIES para ahora crear, junto con Willy de la banda GRIM COMET, este nuevo proyecto. Con una actitud desbordante y con identidad clara, CURLY MANE nace de la pasión por el Rock and Roll en todas sus dimensiones. Con seis temas directos de pura energía rockera, el trio no te dejará indiferente. En un tiempo en el que a veces la autenticidad brilla por su ausencia, la banda no juega con artificios, para ofrecer toda su pasión por el rock de siempre, ese rock rebelde que no reniega de tomar elementos blues para enriquecerse. Rock sencillo y sin aditivos con unos temas llenos de fuerza en los que destaca la portentosa voz de su cantante Elena. ‘I NEED ROCK AND ROLL’ ha sido grabado por Fran de Rivera en los Idemm Estudios de Madrid y masterizado por Marcos Liviano en MKL Music.

‘It´s a shame’ abre el EP como una expresión de liberación de empoderamiento. Riffs hard-rock clásicos nos invitan a la particular fiesta del rock and roll de los madrileños. La voz de Elena copa un gran protagonismo con ese registro que se inclina hacia el blues más rabioso. Jugando con las melodías entre su espesa y dinámica instrumentación el tema no nos da ni un solo respiro. Si estamos ante un tema de frenético rock and roll, bien podemos encontrar algún elemento más propio del Stoner rock con la variedad de difusos riffs. Asimismo, un cierto aroma al Seattle de los 90’s aparece de soslayo en alguno de sus acordes.

A continuación, ‘I Need Rock and Roll’, el tema que da nombre al trabajo y cuyo título lo dice todo incide en la fórmula del corte anterior. Un sonido más propio de los años 70’s nos arrolla con toda su fuerza. Voces llenas de rabia bien ensambladas y acompañadas por coros de lo más efectivos completan otro corte lleno de crudeza en el que el espíritu rebelde del rock and roll, es su leit-motiv. Un nuevo derroche de energía desbordante

‘Ego’ se inclina a un escenario más propio del heavy-rock. Todo un grito de libertad por y para los derechos humanos en el que el heavy-metal y la psicodelia se encuentran. Con un derroche vocal en desgarrados tonos blues el tema transita sobre un cadente ritmo con difusos riffs. Amortiguando su potencia en un sonido difuso que contrasta con los cristalinos registros vocales. Otro ejemplo de que a estos chicos les gustan los sonidos crudos, pero también las sutilezas más propias del sonido West-Coast, como refleja la parte final del tema en la que dulces melodías floridas aparecen para dotar el tema de una gran frescura y luminosidad.  Un contraste que el tema parezca uno en su primera parte y otro completamente diferente en la segunda. Un tema que trata de materializar los estados psicológicos derivados de ciertas voces que todas las personas escuchamos alguna vez y que suelen empujarnos a tomar malas decisiones o a obrar de forma injusta con uno mismo o con los demás. Una vez logramos silenciar estas voces, la claridad de pensamiento regresa para percibir nuestro alrededor de forma consciente. Así han querido plasmar el proceso por el que pasa una persona desde el desconcierto creado por nuestro propio ego, hasta su superación y la consecuente libertad que ello supone.

El blues rock, el rock and roll y los sonidos alternativos se fusionan en ‘2020’, un tema que juega nuevamente con voces y coros por el blues más rabioso. Su pegadizo ritmo y esos guitarras chirriantes completan otra buena canción en la que las voces y coros copan un gran protagonismo.  

Embutidos en un escenario de melancolía el trío se atreve con una balada como ‘Young Old Woman’. Pausados acordes van elevándose entre delicadas melodías vocales que se suceden en un tema de rock clásico en el que la dulzura aparta la fuerza mostrada en los cortes anteriores. Descubriendo una nueva faceta de los madrileños, el tema refleja que estos chicos pueden manejarse a la perfección en distintos registros, sin perder un ápice de calidad por ello.

Con un guiño al boxeo como metáfora de la lucha diaria por la subsistencia en el mundo que vivimos, ‘Tough ain´t enough’ cierra el EP con un sonido crudo y denso. Una poderosa línea de bajo construye un corte que juega tanto con el blues como con el rock más crudo y enérgico. Siempre cuidando mucho las melodías, el tema suena robusto, pero a la vez ácido, gracias a unos afilados solos que aparecen con mesura entre su densa instrumentación. Un espacio para el virtuosismo que pone el broche a un prometedor trabajo.

https://www.facebook.com/manecurly