Reseña: THUS LIVE HUMANS.- ‘Light of Ancient Times, Vol. 2’

El dúo francés compuesto por Jérémy Payan (guitarras, teclados, bajo y batería) y Lucas Serra (guitarras y voces), THUS LIVE HUMANS, acaba de publicar el volumen segundo de su álbum ‘LIGHT OF ANCIENT TIMES’. Un esperanzador álbum que transmite un viaje entre pesadillas y esperanzas de que brille una nueva luz, a través de delicadas canciones que beben del manantial de la psicodelia. Pausados tragos que se enriquecen con buenos momentos de blues y ocasionales embestidas Stoner., así como ciertos coqueteos con el jazz. Desde su cálida y reconfortante voz, hasta los solos de guitarra incluidos en sus canciones, nos llevan a ese viaje tan repetido a lo más profundo de los 70’s. Sus cuidadas melodías sirven de plácido susurro al oyente entre duelos de guitarras y excursiones a otros entornos estilísticos en los que se visten de gala para ofrecer un sonido sofisticado. Húmedos pasajes de blues pantanoso conviven con pasajes más propios de Pink Floyd en contraste con las montañas de fuzz y overdrive rebosantes de fuerza. Hard rock con medios tiempos en un conjunto de cautivadoras canciones llenas de magnetismo. Incluso podríamos hablar de un ‘verso libre’ dentro de la escena pesada francesa, pero precisamente eso es lo que les hace tan fascinantes. THUS LIVE HUMANS componen sus canciones con una estructura sencilla heredera del rock clásico, pero saben como moldearlas para que se muestren seductoras. ‘LIGHT OF ANCIENTE TIMES’ es un álbum que se digiere bien, y que contiene oscuros momentos Sabbath y un tema final, en el que a lo largo de 15 minutos nos ofrecen su mejor versión como banda, imprescindible.

El blues pantanoso abre el álbum con ‘Bring the night’ y sus pausados y húmedos pasajes vocales. Susurrante, va evolucionando entre suaves melodías, riffs punzantes y un bajo crujiente, hasta convertirse en un corte de rock clásico.

‘The run’, con sus casi siete minutos, se muestra más oscuro y pesado. Con elementos del Stoner rock y una cautivadora voz, el tema oscila contoneándose. Seduciendo al oyente con un tempo ágil, oscuro pero cautivador, nos lleva a un espacio psicotrópico. Allí, los solos guitarra reparten su acidez en una orgía lisérgica, arropada por un fuerte ritmo stoner.

Mas elegante y sofisticado, la conjunción con acordes acústicos y ese denso bajo de ‘What’s in your mind’ nos invita a un espacio en el que el blues y jazz aparecen con sutileza. Acolchado, pero con una base sólida, el corte contiene buenas melodías y coros. Al igual que en los cortes anteriores, el lucimiento de la guitarra aparece en la segunda parte de la canción. Siempre con ese fantástico groovy, el tema concluye con bellos acordes de guitarra acústica en tonos clásicos.

‘Hear my prayers’ vuelve a hechizarnos con una lograda apertura de bajo. Blues con unas dosis de psicodelia humeante entre riffs hard-rock 70’s. Absorbiéndonos con ese groovy cautivador, su sonido difuso nos envuelve en un cautivador entorno sonoro.

El blues regresa con más fuerza en ‘The wake’. Con un sonido ortodoxo, pero algo endurecido, el tema avanza contoneándose entre seductoras y cálidas voces. Con riffs crujientes elevando la intensidad, el tema oscila entre los chamánicos momentos de psicodelia y la aspereza de las vibraciones Stoner. Sin duda, su cautivador groovy hace que tus articulaciones oscilen en un gratificante balanceo.

El álbum cierra con una canción que por sí misma, hace que este ‘Vol. 2’ merezca la pena. Los quince minutos de ‘‘Light of Ancient Times’ con el misticismo de su apertura,sus inclinaciones floydianas, y ese aroma a blues pantanoso son todo un regalo final para un álbum notable. Acordes de blues acústico con envolventes sonidos de folk medieval y esa susurrante y cálida voz van construyendo una atmósfera cortesana más propia de siglos pasados. Cinco minutos mágicos que dejan paso a una especie de hard-progresivo con suaves melodías. Optando por la calma construyen un relato de cuentos y leyendas de fácil digestión. Ya hemos comprobado como el dúo se toma su tiempo para hacer explotar sus temas, aquí, tras diez minutos de atmosféricos pasajes, el corte explota entre riffs pesados y solos asesinos. Todo un espejismo que no hace cambiar la vocación sosegada del tema, ya que éste, retoma ese espacio de calma. Alterado brevemente por un final más esplendoroso.

TLH – Thus Live Humans

Reseña: DR. HAZE & THE WISE LIZARD.- ‘And beyond’

Hace un par de años nos hacíamos eco de ‘To Land Upon A Star‘ (reseña aquí),  EP debut de una banda suiza llamada DR. HAZE & THE WISE LIZARD, un debut fascinante que conjugaba la psicodelia oriental con la pesadez heavy-psych. Una delicia que ahora tiene su continuidad con la presentación a lo grande de su primer LP ‘AND BEYOND’. Aquí, no solo corroboran las buenas sensaciones que me proporcionó escribir aquella reseña, sino que la evolución y madurez de la banda en sus composiciones, hace que siga enamorado de ellos. Con una melodías más cuidadas y delicadas y habiendo pulido parte de su pesadez limando las aristas, crean canciones balsámicas y llenas de belleza. Siempre moviéndose en una atmósfera psicodélica, pero con la facilidad de modular sus temas sin brusquedades, moldeando al oyente con un relato fascinante y melancólico ante el que es difícil no caer rendido. A diferencia de su Ep debut, ‘AND BEYOND’ toma prestados mas elementos progresivos para dotar a sus canciones de una solemnidad melódica sin prescindir de la pesadez. Esa gestión de la intensidad en sus canciones es uno de sus mayores avales. De esta forma, consiguen trasladarnos a distintos escenarios sonoros, con la habilidad de saber hacerlo sin que notemos el cambio, y solo cuando estamos dentro, somos realmente conscientes de ello. Un magnífico álbum para escuchar desde la calma con luz tenue, y dejarse llenar por las gratificantes sensaciones que nos ofrecen sus canciones. Y como todos los buenos trabajos, es de esos álbumes que ganan con nuevas escuchas ya que su crisol de sonidos, metidos en la coctelera compositiva de la banda, y agitados con suavidad, nos proporciona un sabroso cóctel sonoro que enriquece su sabor dejándolo reposar. Un emotivo álbum, que cualquier buen amante de las atmósferas psico-progresivas sabrá apreciar en toda su extensión.


‘Snow’ abre con una introducción basada en el sonido de los sintetizadores para crear un atmósfera envolvente y psicodélica. Un gratificante espacio sensorial en el que pausados acordes de guitarra nos sumen en un espacio de melancolía. Acolchadas melodías afloran en ese particular entorno reflexivo en el que ciertos elementos progresivos se unen a un corte en el que el sosiego es el protagonista.

Manteniendo esos momentos de relajación ‘Wake up and beyond’ contiene delicados acordes que inciden en la propuesta progresiva. Con un ritmo algo más colorista los tambores preceden una eclosión de fuerza en la que la guitarra eleva la intensidad. Aquí el sonido se engruesa por momentos, mientras los coros se empapan de elementos exóticos para dar un color heavy-psych a un corte que sigue con sus suaves melodías y alguna embestida de pesadez. Una dualidad que funciona sumiéndonos en esa atmósfera melancólica y manteniendo sus bellos y aterciopelados pasajes.

Sin salirse del guion, ‘The temple and beyond’ palpita suavemente en un entorno de romanticismo. Sin riffs fuertes, el tema consigue una atmósfera triste y sosegada. Cantando las estrofas desde la calma, el minimalismo aparece con suaves acordes ejecutados lentamente. Olvídate de vibraciones pesadas y déjate llevar por la belleza de una canción gris pero realmente bella.

Una cadente y grave línea de bajo es el argumento de apertura de ‘Open the gate and beyond…’. Los suizos son una banda delicada, y eso se nota en uno temas que se sienten bien en los calmados espacios. Sus lentos acordes van tejiendo un tema heavy-.psych fascinante. Algunos estándares del género apareen entre sus surcos, pero la ejecución y maestría en la composición hace que estemos ante uno de los temas más logrados de todo el álbum. Voces algodonadas, algunos riffs fuertes, pero siempre la magia sonora como efecto balsámico para el oyente. Psicodelia de alto nivel, aderezada con algún elemento progresivo, así como algún riff difuso. Un tema lleno de encanto y magnetismo al que incorporan estrofas chamánicas que le aportan un halo de misticismo.

‘Fire lizard and beyond’, otro tema de ocho minutos al que incorporan acordes acústicos que nos sitúan en un espacio folk teñido de psicodelia balsámica.  Nuevamente la melancolía aparece en unas estrofas que nos acarician reflejando momentos de mirada interior. Con una cadencia progresiva, la acaramelada voz nos susurra suavemente entre vibraciones floydianas en conjunción con pinceladas de rock progresivo de vocación 70’s. Un espacio para la relajación a la luz de las velas. Aterciopelado, pero con golpes de rugosos riffs Stoner, el tema va cogiendo cuerpo y textura para mostrase resplandeciente. La cuidad combinación de los elementos acústicos con los momentos de pesadez y la capacidad para hacerlo evolucionar, lo hace, uno de los temas mas brillantes. Todo un regalo para cualquier amante de la psicodelia pesada.

Con poco más de dos minutos, ‘The path’ es una especie de interludio cósmico creado por los sintetizadores y ecualizados coros celestiales que sirve de introducción al corte que cierra el álbum.

‘Bridge of ligh’ nace de exóticos acordes de sitar que crean una atmósfera mística. Con un cadente ritmo de tambores el tema va forjando su verdadera vocación. Siempre con un acorde aquí y otro allá, el tema avanza a un escenario mas propio de la west-coast y bandas como

. Consiguiendo con habilidad una dualidad entre esa psicodelia aromatizada con nos acaricia y las suaves melodías vocales. En su evolución, una gruesa guitarra aporta las dosis de psicodelia pesada en una combinación que funciona. Ese crisol de sonidos metidos en la coctelera y agitadas con suavidad, nos proporciona un sabroso coctel sonoro con incrustaciones progresivas. Lo cierto es que sin darnos cuenta, los suizos han logrado situarnos en distintos escenarios dentro de la misma canción, sin que se note el cambio de estilo.  El resultado es un bello corte de psicodelia pesada con muchos matices y ornamentos.

Dr. Haze & the Wise Lizardz

Reseña: STEW.- ‘Taste’

Definitivamente, tocando un género como el rock-retro, es muy difícil mostrarse originales, pero STEW son capaces de componer canciones de rock de los 70’s llenas de autenticidad, aun haciendo uso de sus influencias. Si con su álbum debut STEW dejaron boquiabiertos a una parte importante de los amantes del rock de siempre. Ahora, con su nuevo LP ‘TASTE’, dejan claro que han encontrado su propio sonido. Evidentemente las referencias de bandas como WHITESNAKE o FREE, son obvias en muchas de sus canciones. Unas vibraciones de hard-rock o de blues desgarrador, que se soportan en un groovy pegadizo, que rápidamente consigue engancharte. Estos restauradores de los sonidos vintage, cuentan con la voz de Markus para transmitir emociones como pocos. Si bien no es un cantante virtuoso, consigue imprimir a cada canción todo el sentimiento con su registro desgarrador, pero también en los momentos en los que se pone mas tierno. Una voz que transmita es algo fundamental en una banda, pero si a eso unes tres jóvenes, pero talentosos músicos, se produce la cuadratura del círculo. Solventes, tanto en momentos más salvajes, como en esas pausas en las que una atmósfera placentera lo inunda todo, STEW sigue con paso firme afianzándose como una banda a tener muy en cuenta. Porque el trío de Orebro tiene algo, tiene magia, y su amor por el hard y el blues rock, es el motor que les mueve. Una banda que en sus directos conquista al publico con su rock directo y desgarrado, como puede comprobar por segunda vez el pasado verano en tierras alemanas, donde dejaron un fantástico sabor de boca a los asistentes al festival Hoflärm Bakyard Session tocando alguna de las canciones contenidas en este álbum.

Por la senda del blues pesado, «Keep On Praying» suena poderoso con sus riffs stonerizado de puro heavy-blues desgarrador. Su turbio sonido nos lleva a una espiral ácida entre buenos estribillos y coros. EL lado negroide de STEW aflora entre vibraciones plomizas consiguiendo un corte sólido e impactante para ir abriendo boca a lo que nos espera.

‘Still got the time’ gravita entre el blues y el heavy-rock.Los ecos de los comienzos de bandas como WHITESNAKE y y un groovy más propio de FREE van moldeando un corte que suena primitivo y auténtico. Sin salirse de su habitual atmosfera 70’s, el tema camina con paso firme sorteando los meandros con buenos solos afilados. El resultado es un corte evocador y lleno de sentimiento.

Vistiéndose de tonos sureños, ‘You don’t need me’ cambia el registro para presentarnos al trio aparentemente más calmado y con cierto carácter bucólico. Guitarras que emulan por momentos a Duane Allman, y un registro vocal completamente penetrante nos ponen en situación. Haciendo balancearse la melodía desde pasajes suaves hasta momentos de una intensidad desgarradora.Sin duda un corte lleno de luz.

‘Earthless woman’ nos trae pegadizos estribillos y una inclinación por los sonidos heavy-rock con algunas incrustaciones sureñas y pasajes en los que se toman una relativa pausa antes de retomar sus embestidas de hard rock desgarrado y potente. A pesar de la fuerza, el tema mantiene un esmerado trato a la melodía para que el resultado sea completamente apetecible para el oyente. En su versatilidad, podemos encontrar alguna reminiscencia de bandas como CREAM.

En una atmósfera descaradamente retro, ‘All that i need’ juega con el ritmo entre riffs heavy-rock. Un tema divertido y pegadizo que insufla vitalidad. Rabia y tonos de blues decoran en envoltorio de rock clásico con mucha fuerza. La dualidad de voces en esta ocasión consigue dar brillo a los pasajes mas intensos. Mientras, el corte desciende a impostados momentos de pausa, ya que el corte está rebosante de energía. Como viene siendo habitual, el trio juega con los tiempos logrando que el resultado sea atractivo por la versatilidad que ofrecen al oyente. EL tema contiene buenos solos de guitarra asesina en línea a lo que nos tienen acostumbrados

‘Heavy wings’ es puro hard rock setentero de altos vuelos. Siempre con esa carencia más propia de Whitesnake, el tema toma elementos blues que le dotan de una cierta acidez a su vez. Las melodías y sus embestidas de rabia complementan una base rítmica que por momentos coquetea con el Stoner sin perder su esencia de puro rock 70’s. Rock rudo, pero con cuidadas voces y coros para que el resultado sea satisfactorio.

En un tono más festivo, los sonidos retro de ‘Stranger in the city’ beben del blues y del hard rock, pero no reniegan de la psicodelia para colorear sus momentos de pausa. Con un fantástico groovy el tema rezuma buenas vibraciones. Un olor a rock vintage de calidad cubre un tema dinámico y con un ritmo contagioso. Una pausa de tambores deja paso a el virtuosismo de unos solos de guitarra que coquetean con el heavy-rock sin perder su esencia. Dejando también espacio a pasajes de calma en los que crean una cálida atmósfera, para reemprender la subida de intensidad final.

Volviendo a su verdadero ser, el blues regresa en ‘New moon’. Otro corte marca de la casa, que se sumerge en el legado de FREE manteniendo ese groovy imperecedero. Que duda cabe que los giros y cambios que imprimen a sus temas hacen que estos, rompan las cadenas del rock retro al uso. Esto nos lleva a canciones en las que los giros y cambalaches son su argumento principal. De esta manera STEW mantiene la creatividad y se gana su propia reputación

Demostrando que son buenos tanto en los momentos de intensidad como en los más intimistas, ‘When lights go out’ refleja el lado más sentimental de la banda. Con una base de blues y soul, las estrofas vocales se cargan de sentimientos, que van aflorando con fuerza según avanza la canción. Elevando la intensidad en los momentos mas desgarradores, el tema se adorna con una neblina psicodélica, con una guitarra que, en esta ocasión, decide seducirnos con bellos pasajes. Una fascinante canción que pone el broche de oro a un álbum que confirma que STEW tienen un sonido personal a pesar de una banda retro-rock, algo que muchos agradecerán.

STEW

Uprising Records

Reseña: PIEDRA ROJA.-‘Mar en el desierto’

Una banda novel, que se nota que está dando los primeros pasos de su carrera, pero que tiene unos argumentos sólidos para que esos pasos sean firmes. Con su debut, los sevillanos PIEDRA ROJA nos ofrecen un álbum prometedor nacido de una banda con ganas de mostrar al mundo sus emotivas creaciones sonoras, algo que comprobamos en la presentación en vivo que la banda hizo semanas atrás, en Madrid, donde hicieron la puesta de largo de este prometedor álbum. Una banda arriesgada que parece no querer renunciar a la música que han mamado, pero que pretende ampliar su espectro sonoro hacia otras vibraciones. ¿Arriesgado? Sin duda, pero el resultado ofrecido en este debut me hace augurar un futuro prometedor una vez que consigan centrarse en su sonido propio y donde realmente puedan hacer brillar sus mejores cualidades.  Estamos ante un álbum conceptual con un sonido envolvente a la vez que pesado, en el que las raíces del rock andaluz y los ritmos tribales nos invitan a un ritual chamánico. Irreverentes y cuidando plenamente su imagen ( en sus actuaciones en directo aparecen con sus cuerpos pintados con colores rituales) no tienen problema en mostrarse descarados y atrevidos en su sonido, algo que les aporta originalidad en su ecléctica propuesta. Todo un estimulante para los sentidos que nos golpea con pasajes progresivos con letras cargadas de mística y misterio. Hard-rock y mucha esencia de su Andalucía natal, unido a pesados riffs Stoner y altas dosis de psicodelia trascendental, hacen de `MAR EN EL DESIERTO’, un álbum peculiar, sorprendente y fascinante a su vez. La vida, la muerte, el tiempo, la memoria o las gestas románticas arropadas por la Madre Tierra, son el argumento de un álbum que no te dejará indiferente.

Los componentes de la banda se presentan al mundo como Cazador a la guitarra rítmica, Explorador en la guitarra solista, Guerrero a la batería, Gran Jefe  al bajo y Chamán  a las voces, teclados y programaciones.  crean la atmósfera perfecta para atraer la atención del espectador e hipnotizarle con su impecable puesta en escena. Las atmósferas son más envolventes y las partes contundentes suenan compactas y directas, creando una comunión perfecta entre la banda y el público.

El disco ha sido coeditado entre la banda y los sellos Ruidoteka Records y Nooirax Producciones. La edición limitada del LP en vinilo rojo puede reservarse desde el bandcamp de la banda.

‘Ritual’ nos introduce en el mágico mundo de los sevillanos PIEDRA ROJA. Una banda ecléctica que no reniega de incorporar a sus canciones tanto elementos progresivos como psicodélicos. Aquí los chamánicos cantos se complementan con una inquietante instrumentación a modo de preludio para lo que nos espera con los siguientes temas.

Desatando las hostilidades con un paisaje heavy-psych impregnado de psicotrópicos. ‘Si algún día’ con un tono trascendental en unas voces que recitan casi más que cantar, la banda crea un tema lleno de magia y misterio. Buenos acordes de guitarra y un relato oscuro van construyendo el tema desde la calma. Con reminiscencias de los pioneros andaluces de los 70’s y con pinceladas progresivas, conjugan las vibraciones más pausadas con golpes de riffs stonerizados con un resultado realmente fascinante.

Inmersos en ese insondable entorno trascendental, ‘Que me lleve la locura’ recupera las vibraciones de su Andalucía natal en otro relato dual en el que la suavidad de sus melodías se enriquece con una fuerte y pesada instrumentación. Susurrante por momentos, el tema gravita en un espacio nebuloso bajo sus místicos y trascendentales pasajes vocales. Cualquier amante del rock andaluz, percibirá las raíces de una banda que no reniega de la tradición con exóticos pasajes de guitarra acoplados a una tupida base rítmica. La conjunción de lo liviano con lo pesado alcanza aquí cotas de alto nivel. El tema nos proporciona un gratificante estado sensorial con sus múltiples efectos y ornamentos heavy-psych y sus tonos andaluces.

La colorista y rítmica ‘El tiempo dirá’ con sus ecos 70’s nos saca del trance para ofrecernos una pieza de rock sólido y pesado en la que la psicodelia se inserta con esmero. Con esa cadencia andaluza, el tema, construido sobre un riff que se repite, ondula por una senda de rock clásico entre elementos progresivos y psicodélicos, toda una constante de este atractivo álbum debut. Los sevillanos dejan patente su buen hacer en los entornos Stoner, sin renegar a su esencia psicodélica y de puro hard & heavy rock.

Ahora en tonos más atmosféricos y progresivos, ‘Mar en el desierto’ cambia el registro para ofrecernos intrincados pasajes envolventes y penetrantes. Los teclados toman las riendas del tema para ir moldeándolo sin prisa y sin salir del entorno oscuro y trascendental. Todo un entorno experimental que sirve como pausa a su relato. 

‘Bailaré’ índice en una fórmula que a PIEDRA ROJA le funciona. Oscuras melodías vocales se custodian con riffs ásperos en contraste con el verdadero espíritu psico progresivo de la canción. Sin renunciar a sus gens andaluces, construyen un tema psico-progresivo con fuertes dosis de pesadez. Algo que queda patente en la descomunal estampida de pesadez que el corte nos ofrece en su parte central. Como en cada canción, nada es lineal en este debut, el tema serpentea en distintos entornos sonoros rozando las fronteras de la psicodelia pesada y el hard-progresivo, en esta ocasión con unas entrañas más plomizas.

Cuando una banda compone un tema de larga duración, siempre se prepara un espacio para desarrollar todo su potencial. Ese es el caso de ‘Suplicándole a la muerte’. Oscura poesía y una mirada al pasado se palpan en una canción que mantiene la dualidad entre lo pesado y lo ensoñador. El carácter trascendental del relato flota entre acordes más propios de los post-rock estratificados en un nivel inferior a sus solos ácidos y pesados. Todo un espacio para el lucimiento de una banda novel, pero con muy buenos argumentos. Contundentes, pero con el suficiente arte como para ofrecer salidas diferentes a cada canción manteniéndose fieles a su esencia.

Con otro tema largo de ocho minutos, ponen el cierre a un trabajo prometedor. Los cantos ancestrales de ‘Respira’, son sumergen en un entorno chamánico. Pinceladas post-rock y un manto de psicodelia oscura y humeante van tejiendo el verdadero sonido de la canción. Profundos pasajes trascendentales y una delicada e inquietante ambientación instrumental, nos lleva a un espacio redentor. La rudimentaria voz trata de transmitir todo su desasosiego entre una ambientación lisérgica en la que los elementos progresivos no fallan a su cita. El protagonismo del relato vocal en la primera parte del tema da paso a desarrollos psico-progresivos de alto nivel. El tema se dota de épica en su parte final, dejándonos la sensación de que la historia continuará….

Piedra Roja

Nooirax Producciones

Ruidoteka Records

Reseña: GREEN DESERT WATER.- ‘Black harvest’

Los asturianos GREEN DESERT WATER nos presentan un álbum con canciones vestidas con ropajes modernos, pero que esconden unas entrañas de puro hard-rock psicodélico 70’s y unos genes de blues ácido. Desde sus comienzos, la banda ha ido modulando su sonido, y ahora, unos años después, las cabalgatas psicodélicas dejan un mayor espacio a las andanadas de hard-rock crudo, con una innegable alma Stoner. ‘BLACK HARVEST’ contiene melodías que te sonarán familiares, desde guiños a Fleetwood Mac, hasta pleitesías a los legados de Hendrix y Sabbath, como emocionantes momentos de blues lisérgico. Con estos ingredientes, te será difícil escapar  a su poder de seducción, ya que tras unos minutos, te encontrar atrapado en un mundo seno de sensaciones. Todo un crisol de referencias a las que los de Oviedo no quieren renunciar, para transformarlas en un relato personal lleno de autenticidad. Porque GREEN DESERT WATER es una banda que suena a honestidad, y que pone todo su amor en cada nueva canción. Canciones con un aspecto duro y contundente, pero que están empapadas de bourbon y humo cannabico. Con el encanto de que cada canción te sonará familiar, probablemente dirás…. ¿Qué es esto? ¿A qué me suena? y rápidamente te contestaras, ¡¡¡es igual!! ¡¡Me gusta!,¡¡es cojonudo!! Esa es la magia que tiene este poderoso álbum de rock sin aditivos, a la vieja usanza, pero sin desdeñar las nueva vibraciones pesadas.

‘BLACK HARVEST’ está disponible vía SmallStone Records.

GREEN DESERT WATER son: Juan Arias García (bajo fuzz) , Dani Barcena (batería, percusión), Kike Sanchís (guitarras y voces)

Invitados: Kent Stump (WO-FAT) (guitarra adicional) y Álvaro Barcena (coros).

‘Sacred tree’ oscila entre rabiosos golpes de Stoner, blues y hard rock desgarrado y humeante. Midiendo los tiempos y la fuerza de cada pasaje, el tema serpentea entre coros y vibrantes estribillos que galopan a lomos de una montura de rock salvaje y ácido hasta las trancas. Solos asesinos, oscuros momentos pesados, y un ritmo trepidante, conforman una canción notable y fascinante con sabor a 70’s.

Empezando donde lo dejó el tema anterior, ‘Dead sacred tree’ nos golpea con pesados y lentos riffs de tono Sabbath y una ahogada voz cazallera, de puro blues humeante. Solos salvajes se mezclan con golpes de Stoner-doom plomizo y parsimonioso.El tema ofrece una atractiva melodía para completar su seductora imagen.

Con una apertura que me recuerda el clásico ‘Oh well’ de Peter Green, ‘Two many wizards’ nos devuelve el blues stonerizado entre nebulosas heavy-psych. Midiendo los tiempos para que el tema no pierda su tempo, consiguen un corte rabioso en el que el ritmo variante se encaja con total esmero. Un tema directo y potente que te dejará noqueado una vez más.

‘Black Harvest’ nace de una gruesa y cadente línea de bajo que nos indica el camino hacia un bosque lisérgico.Turbio y envuelto en nebulosas cannábicas, el tema nos narcotiza con hipnóticos riffs. Aquí los asturianos se lo toman con calma antes de central el verdadero espíritu del corte y no es otro que un compendio de rock ácido y pesado con salpicaduras de blues. Unas bases que se repiten en la mayoría de las canciones, pero que, en cada ocasión, nos ofrecen un resultado diferente.

Una galopada inicial nos empuja hacia una ladera Stoner-doom en ‘The whale’ . Despeñados por esa pendiente el tema prosigue por entornos más tupidos y chispeantes a golpes de heavy-blues .

El hard rock pegadizo ‘Shelter of gurú’ nos recuerda que estos chicos se manejas bien en aguas retro. Cuidando las melodías vocales el corte suena a puro rock 70’s. Con un ritmo completamente contagiosos, el tema se muestra lascivo, seduciéndonos con descaro hasta sumergirnos en un escenario de blues chamánico. Con humeantes nebulosas pantanosas, el tema desprende intoxicantes brebajes que acaban por aturdirnos. La canción se despierta del letargo par, como una estampida de búfalos, arrollarnos con hordas de heavy-rock rugoso y trepidante.  

‘Soul blind’ a modo de epilogo, se desarrolla sobre una estructura de blues ácido pero cálido y reconfortante. Con bellos acordes de guitarra, GREEN DESERT WATER parece regresar a sus origines mas primitivos para calmar nuestros sentidos con un gratificante bálsamo sonoro. En la segunda mitad, el corte despierta con una espiral de riffs que elevan la temperatura y nos devuelven a ese ambiente vintage llegado de lo mas profundo de los 70’s. Cortando súbitamente la hemorragia rítmica, el corte frena por sorpresa y nos deposita en una cálida y psicotrópica atmósfera mas propia de los mismísimos FREE.

Green Desert Water

Small Stone Records