Reseña: KAL-EL.- ‘Dark Majesty’

El quinto álbum de los noruegos KAL-EL nos lleva a un desolado desierto cósmico en el que ejecutan el stoner-doom más contundente de su carrera. Publicado por el sello Majestic Mountain Records, ‘DARK MAJESTY’ es uno de esos discos llamados a aparecer en las listas de los álbumes más destacados del año. Haciendo que sus canciones den mil giros, consiguen atrapar al oyente con una apuesta sonora llena de atractivos. El glorioso universo sónico de la banda se compone de ritmos con graves pesados, guitarras distorsionadas y letras alucinantes. Los fuzzers noruegos dan rienda suelta a su disco más pesado y complejo hasta la fecha. Partiendo del legado Sabbath, construyen sus canciones haciéndolas transitar por hipnóticos espacios psico-progresivos; lo que no impide que sigan descargando sus monolíticos e intoxicantes riffs por la senda stoner-doom más contundente. El tono melódico de sus voces hace que las canciones muestren una dualidad fascinante, dando con la tecla correcta para acabar fascinando al oyente. He de reconocer que en una primera escucha el álbum no me sorprendió, pero cada nueva audición me ha seducido haciéndome degustar compulsivamente unos surcos llenos de magnetismo. El equilibrio logrado usando los vestigios proto-doom, con la psicodelia pesada contemporánea, hace que estemos ante una nueva vuelta de tuerca a un género que se resiste a quedar anquilosado, como así demuestra ‘DARK MAJESTY’.



«Ha sido un gran viaje llegar a este punto», explica Kal, el vocalista, Captain. “Hemos escuchado el disco, completamente masterizado; Hemos visto la obra de arte juntarse, ahora todo lo que queremos es que los fans le hundan el diente. Estamos orgullosos de este álbum, Esto es algo que hemos forjado a partir de la brujería interestelar y está listo para recolectar sus almas «.

‘Temple’ nos invita a través de sus más de once minutos a explorar la faceta más psicodélica de los noruegos. Una canción que evoluciona a un escenario más progresivo, en el que el fuzz intoxicante batalla con estándares doom, entre voces etéreas que le dotan de un tono épico. Una canción grandilocuente con una gran riqueza compositiva que por si misma hace que el álbum sea un bocado muy apetecible.

Tomando un camino más directo ‘Spiral’ bebe del heavy-rock y el proto-metal de los 70’s para arrollarnos con estruendosos tambores y un frenesí de riffs pesados. Su aura 70’s se manifiesta especialmente en sus estribillos y voces en un entorno de gran dinamismo.

‘Mica’ se construye entre riffs Stoner-doom, que dejan al descubierto el lado mas rugoso de los noruegos. Aún así, las voces siguen teniendo un papel importante en un tema que decae en espacios más lisérgicos sin perder su espíritu doomy.

Siguiendo con temas de largo minutaje, ‘Hyperion’ con una inquietante y misteriosa apertura muestra a la banda experimentando en un entorno psicodélico. Aquí l banda sabe moverse bien, pero enseguida retoman la pesadez proto-doom en una canción oscura. El legado Sabbath se siente en unas melodías y riffs que golpean con fuerza manteniendo el equilibrio. El tema siempre mira hacia adelante en su búsqueda de nuevas rutas sonoras a pesar de que el vehículo se sustenta en el legado de grandes nombres del desert-rock.

‘Dark majesty’ mantiene la formula. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Gruesos riffs Stoner-doom con sabor al siglo pasado construyen un corte monumental que es adornado con sus características voces entre una estructura clásica que moldean a su propia semejanza. Como muchas de las canciones del álbum, el tema no se queda anclado en un único estilo. Sin perder su espíritu pesado, desciende a bosques psico-progresivos en los que las melodías vocales juegan un papel fundamental. Un escenario más cósmico, en el que banda se siente como en casa. Toda una invitación a presenciar las aventuras de cinco cohetes que reúnen las ideas y los ecos sonoros de toda una carrera en una misión estelar. Una misión para poner la banda sonora a la colisión de mundos que pasan.

Devolviéndonos a la crudeza, ‘Comêta’ se sustenta en una estructura heavy-rock, aderezada con elementos desérticos. Aquí, los estribillos y el fuzz dan un paso al frente, para comandar el corte. Todo se torna más nebulosa según avanza la canción.

Una crujiente línea de bajo nos introduce en ‘Kala Mishaa’. Un tema que brota en tonos chamánicos. Diez minutos en los que la narcótica psicodelia pesada va tornándose más borboteante para acabar transitando un paisaje más pesado.  Entre riffs psycho-doom y solos lisérgicos el tema nos engulle en sus desarrollos con gran poder hipnótico.

Para cerrar, otro tema de larga duración como ‘Vimana’ nos muestra el poder Stoner-doom de los noruegos. Turbio, lento y pesado, el corte se toma su tiempo para eclosionar con sus hordas de fuzz polvoriento. Sus contagiosos ritmos no dudan en coger el legado de Sabbath para crear otro tema monumental. Todo un paquidermo que nos aplasta con una pesadez no vista hasta ahora en la banda. Melodioso, plomizo, pero también psicodélico, el tema nos hace atravesar una barrera sensorial, llevándonos al particular universo de KAL-EL.

Kal-El 

Majestic Mountain Records

Reseña: LITTLE JIMI.- ‘The Cantos’

‘THE CANTOS’, el segundo trabajo de los franceses LITTLE JIMI, se basa en la historia de iniciación sónica de Jimi, un niño extraño cuya personalidad esquizofrénica es una puerta hacia un universo musical introspectivo y fantasioso en profundidad. Space rock, trippy con guiños doom y algo de grunge se mezclan perfectamente aquí. Pero su verdadera vocación retro-psicodélica hace que el álbum se empape de psicotrópicos creando una atmósfera hipnótica completamente fascinante. Con fuertes reminiscencias de la psicodelia de finales de los 60’s y con elementos que van desde el Christian-rock, el folk, y el rock progresivo. Sus seis canciones nos envuelven en una neblina de la que afloran melodías shoegaze, más propias de All Them Witches, entre melancólicos pasajes con un sinfonismo intrínseco. Sus voces etéreas y el buen uso de los coros, unido al sonido difuso de sus guitarras hace que este fascinante trabajo nos impregne los sentidos con un aroma más propio de tiempos pasados. Chamánico por momentos, el álbum nos ofrece un crisol de sonidos retro que adoptan un papel contemporáneo gracias a una narrativa fluida en la que las voces juegan un papel fundamental. Otro de los elementos que caracteriza a la banda es la ausencia de bajo, lo que pudiera hacer que su sonido quedará algo huérfano, pero la realidad es bien distinta. Supliendo esa carencia con un extraordinario trabajo a las seis cuerdas, el oyente posiblemente no se percate de la ausencia del bajo ya que sus canciones resulten sólidas y hechizantes a partes iguales. Estos chicos saben como introducirnos en auténticos Jardines del Edén creando mágicas atmósferas coloristas de florida psicodelia de tintes 60’s. Si ese sonido predomina en la mayor parte del álbum no faltan momentos más Stoner, incluso desarrollos mas propios de EARTHLESS en una conjunción en la que el doom y lo cósmico coquetean acercándose al sonido de bandas como ELEPHANT TREE. En algún momento de cada tema, bien sea de los más calmados como de los más ruidosos, la banda bebe de la fuente de la psicodelia de finales de los 60’s para dotar a las canciones de un toque retro que enriquece su sonido.

La banda nos comenta:«El proyecto Cantos, música y obras de arte, está inspirado en escritos sobre viajes, como Homer’s Odyssey. Ha sido un hilo conductor para toda la creación musical, sabíamos a dónde queríamos ir desde el principio. Nos tomamos el tiempo necesitábamos escribir y crear este disco, no nos apresuramos, así que no se dejó nada al azar. Los Cantos es un tema del que estamos muy orgullosos «. 

Grabado en Mana Studio (Chateauneuf, Francia) por Manuel Meslier y masterizado por Pierre Etchandy, ‘THE CANTOS’ está disponible el 20 de agosto en formato digital y el 17 de septiembre de 2021 en LP a través de Mrs Red Sound, el sello discográfico creado por Mars Red Sky.

LITTLE JIMI son:
Benjamin Monnereau: guitarra, voz
Guillaume Arancibia: guitarra, coros
Antoine Le Gall: batería

La canción de apertura, ‘First Cantos’, nos introduce en el álbum a través de sosegados acordes acústicos. Con una lenta evolución el tema explora atmósferas psicodélicas que gravitan con tonos vintage entre el Christian rock de comienzo de los 70’s y el folk psicodélico de inclinación progresiva. Suave y apacible, el tema resulta ser un bálsamo gratificante. Voces y coros celestiales se asoman a un tema floral que se desarrolla con sosiego en su primer parte para adentrarse en un espacio psico-progresivo en el que la instrumentación se vuelve más profunda y variada. Tornándose más oscuro en su parte final, la canción golpea con riffs repetitivos creando un ambiente algo más inquietante.

‘The way’ se nutre de la melancolía para desarrollarse en un entorno apacible de suave psicodelia. Rebosante de bellas fragancias la canción mantiene un ritmo contenido entre melodías shoegaze. Una ensoñadora y susurrante canción que se desarrolla sin prisa pero que va incorporando pasajes flotantes que hace que su sonido gravita arropándonos con delicadeza. Como ya hemos visto en muchas propuestas en los últimos tiempos l tema juega con elementos más propios de los 60’s y con vibraciones de neo-psicodelia de lo más ortodoxas.

Oscuro y pausado, ‘Palace afternoon’ persiste en la melancolía antes de dejarse llevar por melodías psicodélicas en un insondable espacio en el que la banda incorpora momentos de mayor intensidad. Sucumbiendo ante una propuesta heavy-psych, las voces chamánicas aportan un halo misterioso a una canción que se siente cómoda en la penumbra sin terminar de perder el aire bucólico de los temas precedentes. Las bellas melodías de los pasajes de guitarra aportan brillantez a un tema que va de menos a más.

Con tonos retro-stoner ‘Machetehew’ nos presenta un sonido más pesado y fornido sin salirse del entorno lisérgico en el que se desarrolla todo el álbum. Nuevamente la suave neblina psico-progresiva se nutre de ecos 70’s en un relato que oscila constantemente en su intensidad. El gancho de los difusos riffs contrasta con las atmósferas lúgubres en las que el tema se desarrolla. Lánguidos pasajes que parecen inclinarse en esta ocasión en un espacio más melancólico y perturbador en el que las voces y coros definitivamente sucumben a un escenario más progresivo. En todo este relato la base rítmica con sus poderoso tambores y un bajo grueso tiene un gran protagonismo.

Si la mayor parte del trabajo habita en un entorno gris, ‘Indian rain’ evocando el sonido más oscuro de bandas como All Them witches, incide en esta apuesta. Susurrantes y dulces voces y una instrumentación cadente y enigmática consiguen atraernos a ese relato antes de sorprendernos con un giro inesperado. En esta ocasión el tema se decanta por elementos hard-progresivo. Constantes juegos instrumentales nos golpean en giros imprevistos que mantiene nuestra atención en alerta. Desarrollos más elaborados vuelven a crean un espacio de psicodelia en la que encontramos numerosos elementos progresivos. Este inquietante espacio se nutre de la psicodelia intrínseca de la banda para obtener una canción llena de misterio y en la que todo se vuelve más turbio e intenso.  Sin duda el tema es una montaña rusa de emociones y vibraciones que se mestizan para crean un ‘todo’ impactante en el que aparecen los momentos más pesados del álbum.

‘Last Cantos XXIV’ es otro largo tema en el que los franceses dejan patente su particular apuesta sonora. Lánguidos pasajes vocales en un ambiente de añoranza y melancolía se conjugan con la pausada psicodelia. Tonos 60’s y una luminosidad tenue en su introducción explotan en una explosión colorista en la que los tonos vintage hacen acto de presencia. Sin estridencias, LITTLE JIMI retoman los ecos psico-progresivos con gran acierto. Sin darnos pistas del verdadero desarrollo del tema, el mismo ondula mutando su sonido con la incorporación de riffs difusos. Un sonido grave solo alterado por los chasqueantes platillos nos insufle un hipnotismo que sin duda atrapa al oyente con facilidad. Sólidos y más pesados hacen que los acordes retumben por momentos. Un nuevo giro en la trama de la canción recupera esa esencia folk innata en la banda. Aquí los acordes acústicos van dando a paso a magnéticos espacios de apacible psicodelia en una exploración por esos insondables espacios en los que habita la mayor parte del álbum.  

Little Jimi

Mrs Red Sound

Reseña: TREBUCHET.- ‘Harbinger’

Si con su primer álbum los británicos TREBUCHET, pasaron desapercibidos para mí, con ‘HARBINGER‘, su segundo LP, redimo ahora mi culpa. Si, porque TREBUCHET son una magnífica banda, que acaba de lanzar un magnífico álbum. Un trabajo en el que cualquiera de sus canciones tiene el suficiente atractivo como para brillar con luz propia, un álbum versátil y sin temas de relleno, que lentamente nos seduce con cada canción, hasta conquistarnos. Vintage, progresivo, psicodélico, doomy, heavy, son muchos los adjetivos y estilos que podrían servirnos para describir un álbum monumental de unos músicos talentosos y con una gran habilidad para componer canciones épicas. TREBUCHET, tomaron su nombre de una enorme honda medieval en la que se catapultan objetos, un nombre que les dio una imagen perfecta para lo que estaba tratando de lograr musicalmente. ¡¡¡Caos total!. Aunque estamos ante un caos controlado, un caos en el que caben por igual el legado de Black Sabbath, como el de Neil Young, pero siempre tomando como referente a los pioneros de proto-doom, y el hard psico-progresivo de los 70’s. Con un cantante que sabe ofrecernos distintos registros para realzar bien el espíritu de cada canción, las vibraciones más pesadas conviven entre atmósferas que se vuelven cada vez más psicodélicas sin remitir en su fuerza. Sus épicos pasajes, parecen ser los narradores de batallas y sonidos del pasado, pero siempre remodelados con un toque más contemporáneo. Sin duda, estamos ante un trabajo en el que los temas largos predominan con el objetivo de dar mayor realismo a sus canciones, Pero también, la breve introducción del tema de apertura, y un interludio de poco mas de un minuto, consiguen no resultar superfluos para el oyente. Hard crudo y primitivo, aliñado con buenas dosis de lisergia a través de solos virtuosos herederos de la época dorada del heavy-rock, así como buenas melodías construyen un álbum impactante.

Inmediatamente ‘Marnstor Moor’ nos golpea con sus riffs proto-metal e hirientes solos heavy-rock. Con una melodía más propia del Neil Young de los 90’s, la canción nos seduce de inmediato. Pegadizos estribillos y constantes juegos de guitarras cabalgas en volandas de un fantástico groovy rítmico. Un sonido vintage que se adorna con un aspecto contemporáneo despierta inmediatamente mi curiosidad. Evolucionando a un espacio psico-progresivo el tema descubre la calidad de la banda.

‘Don’t Burn The Witches’ mantiene entre sus surcos ese sonido hard-rock vintage, realzado por una seductora voz que nos susurra bajo bellas melodías. Con un sonido estratificado, equilibran turbias vibraciones con una voz cristalina y eficaces solos de guitarra. Bajo una sencilla apariencia, el tema contiene un elaborado y acertado trabajo compositivo. Amortiguando su poderosa base rítmica, TREBUCHET crea una canción pesada en la que sus ornamentos le dotan de una belleza cautivadora. Sutilmente, algunos elementos progresivos se unen a la fiesta, para hacer que el resultado final sea fascinante.

Una oscura apertura proto-doom nos introduce en ‘Plague bearer’. Otro tema rugoso en el que la voz toma tintes líricos, como si de un trovador del medievo se tratara. Con una atmósfera casi bélica, los pasajes heavy-progresivos dominan la primera parte del tema. Cargada de tonos épicos, la canción nos ofrece desgarradores momentos llenos de tensión. Una narrativa épica que no prescinde de elementos psicodélicos que hacen que el corte se vuelva más turbio y lisérgico sin deshacerse de su vocación doom. 

‘In dreams we see’ es breve un interludio en el que el folk y lo progresivo se unen para aplacarnos del turbio corte anterior e introducirnos en un nuevo escenario sonoro.

Esta claro que los británicos se sienten cómodos componiendo temas largos, y ‘Night rain’ de nuevo, con casi ocho minutos, es prueba de ella. preparándose con calma la atmósfera en la que desarrollar la canción, una atmosférica y misteriosa introducción va preparando el aterciopelado y vintage espacio al que nos trasladan. La dulce melodía y un ambiente más propio de una banda progresiva de los 70’s, van construyendo un corte melancólico que parece describir relatos del pasado. Con un entorno sinfónico como soporte, el tema prescinde de los sonidos pesados y los riffs hirientes de los temas anteriores, para seducirnos con un relato en tonos grises. Delicado, suave y reconfortante, la canción se soporta en el sonido de teclados para crean su atmósfera.

‘And now we see…’ vuelve a sorprendernos con un nuevo giro. En un espacio heavy-psych los sonidos pesados y lentos aparecen entre solos psicotrópicos. Como un aquelarre lisérgico, la canción se deja llevar por incisivas vibraciones psico-progresivas. Nuevamente la voz aflora mostrándonos un nuevo registro, lo que dota de un mayor brillo y valor a un álbum versátil que poco a poco nos seduce hasta conquistarnos. Jugando con la intensidad, el tema oscila con pasajes más desgarrados y con otros en las que la psicodelia nos narcotiza suavemente.

El álbum cierra con ‘The Work Of A Demon’, otro tema de ocho minutos en el que los británicos vuelven a usar elementos progresivos entre fuertes ritmos y pasajes heavy-psych más propios de los 70’s. Entre voces y coros la psicotrópica instrumentación genera un aturdir estado sensorial. Un corte sorprendente que parece haberse construido de retales, pero finalmente logran encajar a la perfección. Aquí la banda no renuncia a ningún elemento que pueda ‘sumar’ a un tema anárquico en su ejecución, o al menos aparentemente…. Lo cierto es que la canción vuelve a sorprendernos con su gran poder seductor entre pesados y oscuros momentos en contraste con otros mucho más coloristas. Una especie de jam psicotrópica en la que el hard-rock, el doom y lo progresivo compite con sus genes psicodélicos.  Monumental, el tema se pavonea sabiendo de su innegable poder de seducción para el oyente. El resultado es un tema épico que compite para ser el mejor del álbum y en el que queda reflejado todo el talento compositivo de estos chicos.  

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Reseña: CAVERN DEEP.-‘Cavern deep’

Desde Suecia, CAVERN DEEP publican su álbum debut. Un álbum conceptual en el que ponen banda sonora la epopeya de 50 aventureros que encuentran la entrada a una civilización subterránea perdida a la que entran con la esperanza de un tesoro. Solo necesitas ver la portada y el nombre de la banda y el álbum para intuir que sus surcos contienen temas oscuros, narcóticos, pesados y lúgubres. Unas canciones, que son tratadas con gran destreza, logrando transmitir al oyente el relato con todo lujo de detalles. Con la capacidad suficiente para transmitir los angustiosos episodios de la travesía, la banda sueca juega sus cartas con gran solvencia, ofreciéndonos un álbum épico en el que el doom, lento e inquietante, nos hace partícipes de desgarradores episodios. No, no es un álbum para irte de fiesta, CAVERN DEEP es para degustar desde la calma, preferiblemente en soledad, y dejar que las sensaciones activen tus neuronas produciéndote escalofríos. Con una primera parte más psicodélica, el álbum va evolucionando a atmósferas más tenebrosas en las que el doom es el verdadero protagonista.  Con unas voces cristalinas que van mutando su registro para transmitir el relato de la odisea, mientras las guitarras aportan elementos más luminosos a unas canciones que viven en la penumbra de grutas siniestras y misteriosas. Tétricos y desgarradores pasajes que nos sitúan justo en el centro de la trama, haciéndonos partícipes de una narración trágica. En este emocionante debut, CAVERN DEEP consiguen construir sus canciones con un dominio del tempo impresionante, sabiendo siempre como llamar la atención del oyente a pesar de la lentitud con la que todo sucede. Posiblemente, si no consigues entrar en el cuento, no podrás disfrutar de todos los matices que este prometedor debut contiene, pero si lo logras, el viaje habrá merecido la pena. Un magnífico comienzo para una banda que lleva en activo desde 2.019 y que cuenta con miembros de Zonaria y los riffers retro suecos Gudars Skymning.

‘CAVERN DEEP’ está disponible vía Interstellar Smoke Records.

CAVERN DEEP son:

Kenny-Oswald Duvfenberg – Guitarras y voces
Max Malmer – bajo y voces
Dennis Sjödin – batería, coros y teclados

‘Staring down’ abre el álbum con una inquietante atmósfera oscura y tonos psicodélicos. Lento, cadente y lisérgico, el tema nos va introduciendo en la historia que nos cuentan los suecos. Voces lánguidas van narrando el sentimiento ominoso mientras miras hacia las escaleras. El comienzo de la expedición ya nos muestra que la tragedia está ahí. Mas psicodélico que doom, el tema camina parsimonioso en su misterioso peregrinar por un escenario tétrico e inquietante. Con algunos elementos del psycho-doom clásico, el tema crea la atmosfera perfecta para lo que nos vamos a encontrar en las siguientes canciones. Algunas melodías vocales más propias de los 70’s ponen el tono trágico a una historia espeluznante, mientras las guitarras se recrean en solos penetrantes tonos ácidos. Símbolos desconocidos de un pasado de inteligencia llenan las paredes de la escalera que nunca parece terminar

Con hechizantes pasajes atmosféricos ‘Abandoned quarters’ se desarrolla en la oscura persistente en todo el álbum. Símbolos desconocidos de un pasado de inteligencia llenan las paredes de la escalera que nunca parece terminar, algo que se refleja en inquietantes y misteriosos pasajes que parecen poner sonido al silencio sepulcral. El desasosiego se refleja en una voz ahogada que parece susurrar mas que cantar, mostrando toda su ansiedad. El trio dota al corte de un tono épico muy acorde con su narrativa. En esta canción, el grupo encuentra los restos de una ciudad perdida con torres y pasillos abandonados. Las ruinas están llenas de huevos eclosionados y signos de lucha. Pero no hay cadáveres … Al otro lado de la ciudad, las escaleras continúan hacia las profundidades.

Después de salir de la ciudad, el grupo se topa con un enorme jardín abandonado. Abandonado por el alcaide, este jardín subterráneo está lleno de una fauna mortal. Muchos de los miembros del grupo mueren cuando la jungla pasa factura.  ‘Omninous gardens’ refleja estos momentos con un sonido silencioso que solo se ve alterado por algunos riffs pesados que violentan el inquietante mutismo.

Con una voz que parece salida de las cavernas más tenebrosas, ‘Waterways’ mantiene la tensión con su lento desarrollo. Envueltos en efluvios psicodélicos, el tema refleja la tensión del avance de la expedición al interior de los abismos. Debajo de la jungla se encuentran los acueductos que proporcionaron toda el agua necesaria para la una vez próspera civilización. Pronto se hace evidente que ya no están solos. La fiesta pronto se pierde en este laberinto, la esperanza parece perdida. Inquietante, el tema toma prestados algunos elementos progresivos entre sus riffs de vocación heavy metal. El tema es un punto de inflexión en un álbum que parte de la psicodelia para volverse cada vez más inquietante y doom.

‘Lead of fatih’ se muestra mas pesado sin perder su atmósfera psicodélica y su oscuridad. Atormentado y turbador, la canción muestra a la banda en un paisaje psycho-doom de manual. Después de que muchos hombres murieron en los cursos de agua, finalmente encuentran la puerta que conduce a una cornisa. Ante ellos hay una enorme brecha, el abismo es tan profundo que lo único que ven es una oscuridad sin fin en las profundidades. La oscuridad parece tener vida propia …

La odisea hacia los abismos continúa con ‘Deeper Grounds’. En el tema los suecos prosiguen con los lentos y atmosféricos riffs doom embutidos en un ambiente desgarrador. Lamentos vocales afloran entre los fuertes golpes que golpean una y otra vez en un tema de transición.

El escenario Stoner-doom más ortodoxo regresa en ‘The Fungal Realm’.  Con tintes apocalípticos, se produce la metamorfosis entre hongos que aniquilan la razón con inquietantes registros vocales y una ambientación completamente tétrica. En este lugar las melodías y las guitarras aparecen para dar brillo a un corte impactante en el que los elementos progresivos aparecen. Finalmente, el grupo llega a una gran caverna oscura y húmeda. Está lleno de un hongo que tiene una mente colmena que intenta consumir las mentes de los aventureros. Lentamente, todos menos el líder de la expedición se convierte en parte del hongo, algo que se refleja en un sonido etéreo e inquietante.

The dark place’ cierra este álbum conceptual mostrando un sonido apocalíptico y ceremonial. Este viejo dios de un tiempo olvidado ha esperado a que alguien ocupe su lugar. Mientras el aventurero perdido intenta gritar, el dios lo consume para ocupar su lugar, finalmente liberado. La oscura lírica adorna otro tema lúgubre y tenebroso entre solos de guitarra bien construidos poniendo color a otro tema triste y abominable en el que se refleja el tormento.

caverndeep

Interstellar Smoke Records

Reseña: WHEELS.- ‘Wheels EP’

El trio con sede en Gotemburgo WHEELS, publica su primer trabajo. Un EP que forma parte de nuestras recomendaciones semanales y que rinde tributo a los sonidos sureños de los 70’s envolviéndolos en una capa psicodélica de la que el blues asoma con timidez. Cuatro canciones bien construidas y en las que destaca un magistral trabajo de guitarra con un sonido que se desdobla creando en dos niveles diferentes, algo que da cuerpo y brillo a las canciones. Grabado en su espacio de ensayo, distribuido durante semanas durante la primavera de 2021 y con sobre-grabaciones mínimas, es una primera declaración de expresión sobre lo que vendrá de un trío que está circulando en la órbita alrededor del sol. Una magnífica carta de presentación para una nueva banda sueca que se asoma a la escena con gran desparpajo y haciendo las cosas bien. Sin información al respecto de la banda, ‘WHEELS EP’ parece ser el preludio de el primer álbum de la banda, algo que espero descubramos próximamente.

‘WHEELS EP’ fue grabado y diseñado por Axel Jonsson & WHEELS durante la primavera de 2021. La mezcla corrió a cargo de Axel Jonsson, la masterización fue obra de Bo Liungman. Foto de portada por Thom Estifanos y logo de Bianka Berggren.

WHEELS son:

Oscar Sundell – Guitarra
Albin Johansson – bajo y voces
Axel Jonsson – batería, Percusion y voces

Con campestres acordes sureños más propios de Marshall Tucker Band, ‘Badlands’ refleja a los suecos en un hábitat diferente a su Suecia natal.  Medios tiempos y una guitarra con slide van construyendo un corte de hard con incursiones Stoner gracias a unos riffs más fornidos. La melodía contenida del tema describe un paisaje colorista lleno de luminosidad.  Con un gran trabajo de guitarra el tema revolotea con esa dupla de seis cuerdas que se superponen constantemente. En el tema no faltan buenas dosis de fuzz lo que hace que su consistencia se agrande en un sonido más pesado y ampuloso. Una sorprendente combinación, pero con gran gancho para el oyente.

Con una introducción más calmado y psicodélica ‘Red sun’ nos susurra suavemente con cálidas y húmedas melodías. Juegos de voces de vocación 70’s aparecen por momentos entre las nebulosas lisérgicas de un corte oscilante que serpentea entre la psicodelia el hard-rock  y el rock del desierto.

Retomando los aromas sureños ‘Keep Rollin’ (Hell Rider)’ nos devuelve a un sonido rural. Suaves melodías y una elegante guitarra ponen las bases de un corte plácido y aterciopelado en el que no falta un groovy colorista. vistiéndose nuevamente de MARSHALL TUCKER BAND, pero sin renunciar a algunas vibraciones más contemporáneas en la base rítmica los suecos construyen una canción con estribillos pegadizos llena de vitalidad.

Cerrando este breve debut, ‘Lose the faith’ nos ofrece un escenario más blusero. Ritmos húmedos y cálidos más propios del swamp rock, habitan en una chamánica atmósfera en la que la psicodelia hace acto de presencia. Sonidos retro con un toque de acidez que serpentean gráciles repitiendo su armonía. Cadente, misterioso y nuevamente con un fantástico groovy, el tema rezuma psicotrópicos en un escenario netamente psicodélico. Desdoblando las guitarras una y otra vez consiguen una maraña sónica que eclosiona en ritmos vivaces que nos sacan del narcotismo de su primera parte sin perder su aura psicodélica.