Reseña: HOLY DEATH TRIO.- ‘Introducing…’

‘INTRODUCING…’ es el ardiente álbum debut de los hard-rockers texanos HOLY DEATH TRIO. Seleccionado por el reverenciado bajista de Ozzy,  Blasko  como el primer lanzamiento de su asociación con Ripple Music, los de Austin nos ofrecen un tornado de 9 pistas de rock’n’roll de alto octanaje, empapado en boogie texano, ritmos retro de puro heavy-rock y ganchos de fuego rápido en los que el blues esta presente. Mostrando su amor reverencial por Hendrix, Black Sabbath y con un sonido a caballo entre Radio Moscow y sus paisanos ZZ TOP, ‘INTRODUCING…’ es de esos álbumes que huele a humo y a whisky de garito de carretera. Su bacanal de ardientes riffs y ritmos aplastantes, hacen que el álbum sea una perfecta banda sonora para una fiesta de rock crudo y primitivo con un sonido a semejanza de los pioneros. Texas siempre nos ha dado este tipo de bandas y HOLY DEATH TRIO, son unos dignos sucesores de aquellos precursores. ‘INTRODUCING…’ es un álbum que te invita a abrocharse los cinturones y disfrutar de sus impactantes y sucias canciones, ya que este viaje lleno de riffs, hará volar tu mente. Uno de los detalles que llama mi atención, es el sonido que el trio da a su bajo, una linea de bajo que no cruje al modo de las bandas stoner, pero que se muestra poderosa en cada nota, lo que hace que el oyente se sienta integrado en cada canción. Las ondas sónicas de HOLY DEATH TRIO nos llevan a esos cielos calurosos del medio oeste, y a una auténtica fiesta del rock and roll. Desde sus espirales psicotrópicas en las que las guitarras revolotean entre sustancias alucinógenas, hasta los cadentes ritmos de boogie rock, sus canciones te arroyan pateando tu trasero y haciendo que tu cabeza estalle. ¿Estas deprimido?, ‘INTRODUCING…’ es el remedio perfecto para salir de la monotonía y darte un chute de energía al cuerpo con su rock salvaje.

Una breve introducción nos lleva a ‘White Betty’. Un tema que muestra las intenciones del trio. Ecos heavy-blues sustentados en unos poderosos tambores y riff rugosos y directos. Con un inequívoco carácter 70’s el tema golpea con fuerza.  Lleno de energía desbordante, las rabiosas y pegadizas voces junto a su turbio sonido hace que el corte resulte eficaz. Solos ácidos y diabólicos, un bajo que suena a bajo, y una batería chispeante crean un tema vibrante de hard rock con tonos stoner contemporáneos.

‘Bad vibrations’ se deja llevar por la senda heavy-rock adornándola con distintos elementos. Rock and roll sudoroso con un grovvy macarra y el suficiente gancho como para caer rendido a sus encantos. Ciertos pasajes ácidos se unen a una fiesta en la que el olor a gasolina lo inunda todo. Algunas pinceladas blues ponen el contrapunto perfecto entre solos ácidos.

Sin bajar la intensidad ‘Get down’ incide en la fórmula del heavy-blues más primitivo y salvaje. La desgarrada y aguardentosa voz y unos solos asesinos construyen un tema oscuro y pesado que lleva el ritmo  del boogie rock en sus venas.  

‘Black Wave’ se despeña por un torrente de rock ácido. El cadencioso ritmo del bajo y las embestidas de las guitarras enriquecen los devaneos vocales. Vibrante y bulliciosa, la canción mantiene el espíritu blusero y psicotrópico que encontramos en muchos de los temas del álbum. El tema transita por una senda más propia de RADIO MOSCOW, ofreciendo un espiral psicotrópica en la que el blues nos intoxica a través de riffs asesinos.

A igual que el corte que abre el álbum la banda lo introduce con un corte breve. Tras ella ‘The killer’ se presenta con un excepcional groovy que rápidamente contagia al oyente con una cadencia de la que es difícil escapar. El aroma de los 70’s impregna un tema caliente que se desboca una vez más con una garra elocuente. No cabe duda que estos chicos saben cómo hacer que los sonidos añejos adquieran altas dosis de actualidad. ‘The killer’ es de esos temas en los que es difícil dejar de mover las articulaciones al son de su contagioso ritmo.  Heavy-blues primitivo y efectivo.

Si en el álbum encontramos buenos solos de guitarra y bulliciosos tambores, ‘Fish sticks’ nos recuerda que el trabajo de bajo que contiene el álbum es simplemente soberbio. El blues lisérgico es el entorno en el que se desarrolla uno de los temas más psicodélicos del álbum.  Casi cinco minutos que contiene de todo, riffs stonerizados, pasajes heavy-psych de altos vuelos y una garra innata. Entre bacanales ácidas el corte vuelve a despeñarse por un torrente de ritmos trepidantes y una estructura proto… todo.

El álbum cierra con otro corte impactante como ‘Witch doctor’. Sobre una estructura más pesada, el tema avanza cadencioso entre ecos Sabbath, para transitar por un oscuro bosque en el que los efluvios psicodélicos se unen a la fiesta. La fuerza vocal se une a unos riffs que se inclinan a un espacio más tenebroso y plomizo en el que el blues se siente cómodo. Seis minutos narcóticos llenos de alicientes para poner el punto final a un gran álbum.

 

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Reseña: GLASGOW COMA SCALE.- ‘Sirens’

Tras haber pasado cinco años desde su debut, el segundo álbum de los alemanes se sitúa en una encrucijada sonora en la que el post-rock se une con los dictados psicodélicos y stoner de bandas como My Sleeping Karma o incluso Causa Sui. Desarrollándose en un entorno más oscuro que sus álbumes precedentes, la banda de Frankfurt logra aglutinar distintas vibraciones en sus canciones con un resultado brillante. Dotando a alguno de sus temas de un carácter espacial, las guitarras crean monumentales pasajes sonoros que envuelven al oyente. Incorporando ritmos de vocación kraut, así como desarrollos progresivos, crean un tapiz sonoro de gran belleza en el que su maestría interpretativa y compositiva quedan patentes. Lo cierto es que estos chicos consiguen llevarnos al éxtasis con cada una de sus composiciones. Si bien el post-rock puede parecer a veces algo lineal e incluso monótono, GLASGOW COMA SCALE crean temas que rompen algunos de estos estereotipos para deleite del oyente. Sus coqueteos con los ritmos stoner hacen que cada canción se muestre sólida y pesada como posiblemente no lo habían hecho hasta ahora. Ese carácter arenoso contrasta con la delicadeza de las melodías de unas canciones que no dudan en experimentar con vibraciones cósmicas, lo que a la postre, hace de ‘SIRENS’ un álbum versátil, fascinante y de fácil digestión para el oyente.  Con este nuevo trabajo, el trío debería ganar prestigio entre un público que demasiadas veces se queda en los nombres y no da la oportunidad de crecer a bandas menos conocidas pero sobradas de calidad, como es este caso. Existe un tópico que dice que el verdadero termómetro de una banda se mide por la calidad de su segundo álbum, pues ‘SIRENS’ confirma que GLASGOW COMA SCALE progresan adecuadamente en su carrera y seguramente seguirán dándonos muchas satisfacciones en el futuro.

SIRENS’ está disponible vía Tonzonen Records.

GLASGOW COMA SCALE son:

P. Kowalski – guitarras, teclados y programación,
M. kowalski – bajo
P. Adamowicz – batería

‘Orion’ abre el álbum con una introducción atmosférica que rápidamente nos lleva a un entorno heavy-psych en la que riffs arenosos hipnotizan al oyente. Sólidos desarrollos instrumentales que ofrecen el lado más pesado de la banda sin desdeñar la psicodelia que los acompaña desde sus inicios. Entre elementos de psicodelia espacial, la canción gravita en un entorno apacible con constantes cambios de ritmo. Así, la banda consigue un tema sólido y fascinante.

Más centrados en una apuesta post-rock, ‘Magik’ se desarrolla entre guiños kraut y una elegante instrumentación sin renegar de pasajes de psicodelia colorista.  Un sonido del siglo XXI que la banda ejecuta con solvencia estas vibraciones ofreciendo brillantes pasajes de guitarra junto a ritmos que no reniegan de la pesadez. Un forma demoledora de abrir un álbum

En un entorno pseudo-espacial, ‘Underskin’ borbotea gravitando en una atmósfera hipnótica con pasajes de post-rock que cobrar tintes siderales. Sin perder de lado su vocación psicodélica la cuidad instrumentación se sustenta en sintetizadores hasta adquirir un aspecto monumental con guitarra y ritmos más contundentes. Durante ocho minutos el tema se balancea entre distintos estilos para ofrecer al oyente un placentero viaje sonoro. Sobre la canción, su guitarrista Piotr Kowalski comenta: «Es una canción en tres por cuatro. Algo que siempre quise hacer, pero siempre sonaba demasiado descarado o parecido a un vals. Underskin, sin embargo, no es ni lo uno ni lo otro, sino una composición fuerte y coherente que cuenta su propia historia. Otra característica especial es la canción «One Must Fall», donde hay … canto. Y se canta donde nadie lo espera (más). Muchos fans seguramente querrán leer esto y nosotros Sabemos que también ha salido mal con uno u otro representante de la escena. Pero estamos convencidos de la idea, así que déjate sorprender ” .

Incidiendo en el sonido característico de la banda. ‘Sirens’, con un sonido más ortodoxo, el post-rock elegante pero contundente preside los desarrollos de otro corte con gran poder hipnótico. Los devaneos de las guitarras y los vigorosos ritmos crean una canción dinámica que coquetea con elementos electrónicos sin renunciar a las vibraciones psicodélicas pesadas.

‘Day 366’ a lo largo de sus casi diez minutos nos invita a un viaje interestelar en la que los cadentes y repetidos acordes de guitarras gravitan entre hipnóticos ritmos kraut en un insondable espacio cósmico. Con la habilidad para incorporar nuevos elementos, la guitarra nos ofrece bellos desarrollos en un tema que adquiere dimensiones monumentales. Un colosal sonido envuelve al oyente proporcionado distintas sensaciones. Calma tensa, momentos psicodélicos, y embestidas de fuerza de gran caldo. Post-rock de altos vuelos que se sale de algunos estándares y estereotipos del género.

Las suaves melodías psicodélicas   os describen un apacible entorno en ‘One must fall’. La canción evoluciona para explorar territorios mas propios del Stoner. Nuevamente la fina línea entre la psicodelia pesada y los riffs arenosos se conjugan en un tema sólido y psicotrópico a la vez.

Glasgow Coma Scale

Tonzonen

Reseña: EARTHOMEN.- ‘Footprints in the Snow’

El pasado mes de julio, desde DenpaFuzz reseñábamos ‘BEYOND THE PALE’ (reseña aquí), el sugerente EP del trio australiano EARTHOMEN. Si en aquel momento sus tres fantásticas canciones me dejaban con ganas de más, solo ha tenido que pasar algo mas de un mes para que mis deseos se vean cumplidos, y encontrarme con esta maravilla de álbum llamado ‘FOOTPRINTS IN THE SNOW’. De nuevo, evocando el épico sonido que SAMSARA BLUES EXPERIMENT nos dejara como legado, aparece en cinco fascinantes canciones en los que el blues más ácido, la psicodelia pesada y los riffs Stoner conviven en armonía. Marcados por la profunda voz de su cantante y guitarrista Jesse James Murphy, y por los electrizantes solos de guitarra que el propio Jesse construye, el álbum nos asegura algo mas de media hora en la que crudos riffs habitan en armonía con ensoñadores paisajes sonoros. Bajo una predominante atmósfera de cierta oscuridad, los susurros y los devaneos psicodélicos serpentean en un espacio en el que la psicodelia pesada se siente como en casa. Repitiendo una fórmula que funciona a la perfección, EARTHOMEN hace que sus temas se desarrollen en una calmada atmósfera que constantemente sufre las embestidas de las fuerzas de naturaleza en forma de crujientes y difusos riffs. Apto tanto para los amantes de los sonidos más pesados, como para los fans de la psicodelia ‘FOOTPRINTS IN THE SNOW’ es una nueva muestra del poder seductor de la escena psicodélica australiana. Pero también es la muestra irrefutable de que las sensaciones que tenía de una banda como EARTHOMEN, estaban fundamentadas plenamente fundamentadas ya que estos chicos hacen un gran trabajo, tanto compositivo, como interpretativo. Mi consejo: ¡¡NO TE LO PIERDAS!!

EARTHOMEN son:

Jesse James Murphy – Guitarra y voces
Sean Andrews – Bajo
Sean Magennis – Batería


‘Let me go’ aflora lentamente con sutiles y pausados acordes antes de elevarse en ese sonido que tanto se acerca al que tiempo atrás nos ofrecía Samsara Blues Experiment. Psicodelia pesada de tintes trascendentales con ondulaciones de intensidad y una voz con gran gancho. Describiendo un entorno enigmático y oscuro los tonos de añoranza presiden un tema solido en el que no faltan embestidas de riffs rugosos sobre su base de blues lisérgico.

En ‘Abyss’ la cálida voz se une a la envolvente instrumentación antes de una explosión de sonidos vintage. Sabiendo combinar los tiempos, el tema se construyen desde la calma, pero ondulando con embestidas de pesadez con potentes riffs y una voz más ruda y desgarrada. La oscilación del tema nos lleva a pasajes de blues y psicodelia entre una poderosa línea de bajo y solo brillantes. El resultado es una canción pausada pero poderosa y rica en matices.

Con un sonido más difuso, ‘The light ref eart’, transita por una senda en la que el blues, los rugosos riffs Stoner y la psicodelia se fusionan creando un espacio ensoñador. Sus tonos trascendentales y su sutil instrumentación hacen que el corte sea un bálsamo para el oyente. Recitando mas que cantando, la calidad y poder de atracción de su cantante, junto a los habituales solos de guitarra consiguen crean un corte fascinante. Si bien el tono general de la canción es calmado, no faltan las embestidas de sus furiosos riffs para darle cuerpo.

En la inquietante ‘Värmdö’ los australianos golpeas con el lado más pesado en su apertura para dar paso a sus ensoñadores pasajes de guitarra. Haciendo aflorar todo su poder psicodélico el tema adquiere tintes épicos en un relato oscuro en el que la añoranza parece ser la protagonista. El resultado es otro corte magnífico con el sello psico-progresivo de la banda.

Dejándose el tema más elaborado para el final, ‘Black cloud’. Bajo una poderosa base rítmica los solos psicotrópicos se suceden como si estuviéramos ante una auténtica jam. Hipnótico, psicodélico y con cierto aroma vintage, la canción eclosiona emulando el sonido que nos dejó como legado Samsara Blues Experiment, una banda que siempre me bien a la cabeza al escuchar a EARTHOMEN. Crudo y pesado, el corte nos arrolla como una manada de búfalos en estampida con sus rugosos riffs así como un sonido denso y difuso. Sin florituras, el trio deja patente toda su calidad con una composición pesada e impactante.

EarthOmen

Reseña: SLEEPING GREEN,. ‘Nola’

‘NOLA’ el ep debut de los alemanes SLEEPING GREEN, es un álbum en el que podemos encontrar muchos estándares del sonido heavy-psych y del Stoner instrumental. Aun así, y teniendo en cuenta la multitud de bandas alemanas que dominan un género en el que la punta de la pirámide pueden ser Colour Haze, el cuarteto construye sus jams  heavy-psych con gran maestría para que cada una de ellas resulte atractiva para el oyente. Un fascinante relato instrumental que describe insondables espacios sensoriales, que rápidamente atrapan al oyente con una apuesta lisérgica, perfectamente presentada para que el oyente caiga rendido a su personal sonido. Impregnando los surcos de sustancias psicotrópicas, la brillantez de los pasajes de guitarra arrastra a su poderosa base rítmica a un escenario bipolar en el que lo narcótico y lo tormentoso se unen con gran destreza.  Momentos en los que aparecen ecos floydianos conviven con pasajes pesados que exploran esa fina línea entre el Stoner instrumental y la psicodelia pesada. Sutiles, elegantes, y sabiendo encontrar la luz, sus cuatro canciones se desarrollan en una atmosfera que va mutando desde lo inquietante a los ensoñador. En estos acolchados espacios, la banda brilla con luz propia dejando patente una calidad prometedora en esta, su primera entrega. ‘NOLA‘ es un álbum con el que SLEEPING GREEN trata de llevar al oyente a un viaje de renacimiento, renovación e inmortalidad, algo que consiguen con destreza.

A lo largo de diez minutos, ‘Atlas’ nos invita a un paseo por el particular mundo sensorial del cuarteto alemán. Psicodelia aromática en línea Colour Haze con finas y elegantes líneas de guitarra aportando el tono hipnótico. Transitando apacibles espacios llenos de belleza la banda dispone su sonido en dos niveles, uno en el que la guitarra serpentea con magnéticos desarrollos y otro en el que la base rítmica describe con la crudeza Stoner/heavy-psych tortuosos escenarios. El contraste perfecto entre la fuerza de los riffs y los pasajes más ensoñadores. El tema nos muestra la destreza de su guitarrista en un tema mágico.

Una poderosa y crujiente línea de bajo, ritmos poderosos y la magia de unos solos de guitarra floridos ‘Vagina voyage’ dota su sonido de más peso, sin renunciar a los constantes devaneos de una guitarra que siempre ofrece el lado narcótico y mágico a sus canciones. Una jam gruesa y pesada que no desdeña los momentos heavy-psych de tintes cósmicos. Con alguna pincelada heavy-rock a la vieja usanza, la canción explora los confines de la psicodelia pesada con destreza y acierto. En contraste con el resto de los temas, que duran diez minutos, aquí en la mitad de tiempo aprovechan para ir directos al grano.

‘Odyssy’ se desarrolla durante casi diez minutos entre susurrantes acordes que nos llevan a un hipnótico mundo en el que la magia nos aborda. Calmado y sin prisa para desarrollar la canción, los elegantes pasajes cubren de gris un apacible entorno sonoro. Mas experimentales, y desarrollando toda su capacidad compositiva, SLEEPING  GREEN juega con elementos post-rock, heavy-psych, hasta llegar a la frontera del Stoner más psicodélico. Aquí regresan los riffs monolíticos para golpear con contundencia. La dualidad entre los momentos balsámicos y los espacios más pesados se decanta hacia un sonido más placentero, lo que no quiere decir exento de fuerza. Giros constantes hacen que el oyente no acierte a adivinar el camino que va a llevar la canción. Toda una exploración de la psicodelia pesada contemporánea.

Cerrando el Ep, otro largo tema como ‘Binary sunset’, abre los horizontes de la banda para explorar un escenario floydiano con pasajes de verdadera elegancia. En contraste con estos momentos, los rugosos riffs y unos tambores atronadores crean un grandilocuente muro sónico en el que los alemanes se despeñan por escarpados espacios Stoner. En su desarrollo la jam se torna más oscura e inquietante con ciertos coqueteos casi doom, que describen un insondable espacio lleno de misterio en el que los efectos y las distorsiones nos llevan a un entorno más cósmico.

Sleeping Green

Reseña: COMET CONTROL.- ‘Inside the sun’

Cinco años hemos tenido que esperar para tener un nuevo álbum de los canadienses COMET CONTROL, pero ‘INSIDE THE SUN’ hace que la espera haya merecido la pena. Entre cósmicas atmósferas mas propias de Hawkwind y dulces melodías psicodélicas a semejanza de los primeros Pink Floyd, los ocho fascinantes temas incluidos en el álbum, nos trasladan a una dimensión sideral en la que los efluvios lisérgicos nos introducen en un túnel del tiempo. Una conjunción espacial que se sustenta en un motorik rítmico más propio de los pioneros del kraut. Teniendo en cuenta que la nave espacial de COMET CONTROL está propulsada por fuzz de alto octanaje, el resultado es completamente cautivador. Con la maquinaria engrasada a la perfección, el regreso de estos viajeros del espacio es una magnífica noticia para los amantes de la psicodelia de tintes cósmicos. El equilibrio entre las cuidadas melodías y los turbios riffs que contienen sus canciones, hacen que cada una de ellas, sea un gratificante regalo para el oyente. Aquí no hay canciones menores, puede que alguna tome algún matiz diferente, pero siempre con el debido control para que todo funcione como una maquinaria perfecta. Heavy-psych, fuzz, cuidadas melodías, space-rock, motorik-kraut, y ecos de los 60’s, se unen en un ritual mesiánico en el que lo terrenal, pasa a un segundo plano. Su turbio sonido, se conjuga con unas voces cristalinas que hacen que la fórmula funcione.

Formados en Toronto en 2013, después de la ruptura del aclamado grupo de forasteros de Chad Ross y Andrew Moszynski, Quest for FireCOMET CONTROL requiere poca presentación para cualquiera que esté bien versado en los reinos de la psicología contemporánea.

Después de discutir ideas para un nuevo disco luego de una gira europea con Earthless en 2018, Ross y Moszynski escaparon por la madriguera de su propio Palace Sound Studio, para escribir y grabar nuevo material. Material que se dará a conocer este verano con el lanzamiento del tercer álbum de estudio de la banda, ‘INSIDE THE SUN’, en el legendario sello underground de Nueva York, Tee Pee Records.

Junto con la bajista y compañera fundadora Nicole Ross, el baterista Marco Moniz, el teclista Jay Lemak y Sophie Trudeau de Godspeed You Black EmperorCOMET CONTROL forma lo que podría decirse que es una de las bandas de rock más cinéticas y dinámicas de los últimos tiempos. Inspirándose en una cósmica bien entrelazada con los imponentes riffs de Dead Meadow y Sacri Monti, los ritmos motorik de Krautrock, y esos pasajes de ruido tenuemente iluminados sinónimo del shoegaze europeo de Spiritualized y Ride, son una banda fenomenal, tanto en disco como en en el escenario
‘INSIDE THE SUN’ ha sido producido por Ross y Moszynski, grabado y mezclado por Steve Chahley (US Girls), y está disponible a través de Tee Pee Records.

‘Keep On Spinnin’ nos noquea a las primeras de cambio. Cinemáticos ritmos kraut se fusionan con una psicodelia 60’s más propia de Syd Barret. Toda una bacanal psicotrópica que nos deja exhaustos. Melodioso y algodonado, el corte amortigua su bullicio cósmico con dulces melodías vocales. Todo un frenesí que nos muestra a la banda sin renunciar a nada para construir un corte bullicioso y fascinante. Hipnótico, frenético, extasiante, el tema tiene tantos elementos que le dan brillo que acaba por deslumbrarme durante sus siete intensos minutos.

Tras la embestida anterior, ‘Welcome to the wave’ mantiene su motorik sideral con suaves melodías vocales y un ritmo implacable. Aterciopelado, pero intenso, los ecos de los primeros Pink Floyd se revisten de rugosos riffs entre fugaces retazos de psicodelia cósmica. Otro tema lleno de fuerza con atrayentes momentos psicotrópicos.

‘Secret life’ transita entre turbias galaxias, con atronadores tambores como medio de propulsión. Las guitarras distorsionadas y los múltiples efectos crean un nuevo corte cósmico de proporciones infinitas.

Con el bidón de combustible repleto de fuzz, ‘Good Day To Say Goodbye’ gravita entre pegadizos riffs y pasajes heavy-psych de altos vuelos. Seduciendo al oyente con una cautivadora voz entre su difuso sonido, la canción combina elementos pausados con una vocación estruendosa. Mitigando su fuerza con cuidados pasajes, lograr mantener la vocación pausada de una canción borrosa pero hechizante.

‘Inside the sun’ nace de una constelación psicotrópica en alguna galaxia lejana. Instalados en los sonidos cósmicos, la cadencia kraut, y las melodías vocales hacen que nuevamente me vuelva a la mente una conjunción sideral entre Hawkwind y los primeros Pink Floyd como germen del tema en el que los efectos nos acechan.

Poniendo la pausa al frenesí cósmico, ‘The afterlife’ emana con etéreos acordes psicodélicos para mostrarnos un espacio sensorial en el que dejarnos llevar por las sensaciones. Suave y susurrante, el tema es todo un bálsamo de gran belleza que nos relaja tras la intensidad del corte anterior. Todo un mundo de ensueño entre bellos acordes con un gratificante poder terapéutico.

‘Heavy moments’ cambia de alguna manera la dinámica cósmica de los temas precedentes. En un espacio a caballo entre los 60’s y los 70’s las vibraciones psicodélicas se adornan con elementos más americanos sin que esto haga que la canción pierda fuerza.

Cerrando el álbum los sintetizadores de ‘The deserter’ con sus melodías y estribillos a caballo entre el pop de confitería y el shoegaze ponen la guinda a un magnífico álbum. Dulce, tierno y con su halo caleidoscópico, el tema sabe jugar tanto con los elementos de la psicodelia barroca como con un sinfonismo particular en el que hasta el violín tiene cabida.

Comet Control

Tee Pee Records