Reseña: CARLTON MELTON.- ‘Resemble Ensemble’

Los alquimistas californianos en las artes de la psicodelia de mentes fundidas publican su nuevo álbum ‘RESEMBLE ENSEMBLE’. Un trabajo diferencial en la carrera de CARLTON MELTON, ya que la incorporación de Anthony Tabi (WHITE MANNA), como cuarto miembro de la banda, su sonido se ha vuelto mas bello y poderoso. Haciendo que la música fluya y fluya, estos veteranos hacen que sus canciones se retroalimenten entre ritmos kraut, atmósferas espaciales, y psicodelia narcótica, llevándonos a un narcótico, pero gratificante estado sensorial. Sin renunciar a los elementos rag-rock, los efectos, guitarras y sintetizadores crean unas jams que taladran nuestras neuronas con drones y compases hipnóticos. CARLTON MELTON le dan una vuelta de tuerca  más a su magnífico sonido psicodélico , evolucionando y mostrándose (aunque ya lo eran)como una banda madura y con la ideas muy claras. ‘RESEMBLE ENSEMBLE’ es un álbum con personalidad propia y, a pesar de que sus viajes lisérgicos han sido recorridos por multitud de bandas, estos auténticos comandantes de las naces que surjan la escena psicodélica espacial, consiguen descubrir nuevas y ensoñadoras rutas con las que conquistar a cualquier amante del género. Porque su nuevo álbum es tan brillante que seguro que te deslumbrará. Como se dice en estos casos, ponte cómodo, abróchate el cinturón, y disfruta de este sensacional viaje a los confines más remotos de la psicodelia del siglo XXI, te espera un mundo lleno de sensaciones.  

‘Prescribed Skies’ es una jam psicodélica de once minutos impulsada por hipnóticos ritmos kraut, atmósferas espaciales, guitarras ácidas y un aroma exótico, gracias a los pasajes de raga-rock que contienen sus surcos. Un auténtico agujero negro que te atrapa en un vieja a lo mas profundo de tu mente, proporcionándote gratificantes sensaciones. Aturdidor, y narcótico, el corte no está exento de la pesadez requerida. Sin duda, todo un golpe sensorial que te deja aletargado y consigue expandir la mente del oyente. Impactante y completamente lisérgico.

En un tono mucho más sosegado, Elsewhere (Need to Be)’ se nutre de drones en un narcotizante zumbido constante. La combinación de aromatizados acordes en contraste con lo difuso sonido en segundo plano hace que la canción aparezca mostrando las dos facetas que probablemente mejor sepan hacer los californianos. Con un efecto balsámico, consiguen llenarnos de buenas sensaciones, mientras su poder hipnótico, está presente. Basado en la repetición el corte parece susurrarnos en una baja frecuencia que despierta nuestras neuronas mas aletargadas.

‘So The Story Grows’ parece desarrollarse en insondables espacios cósmicos. Con efectos y sintetizadores consiguen crear una odisea sideral que una vez mas hace que nuestra mente se abra a nuevos mundos sensoriales. Desde la pausa, y ejecutando cada nota con calma, el lento ritmo ceremonial hace que la nave de CARLTON MELTON, explore los confines de la psicodelia. Momentos floydianos se entremezclan con constantes sonidos que se superponen unos a otros, creando un a atmósfera narcótica de gran magnetismo. Por momentos inconexo y algo anárquico, el tema logra sortear los obstáculos del camino en un viaje hacia el infinito que parece no tener final.

Con solo cuatro minutos, ‘High Alert’, es completamente diferente del resto de las canciones con una duración mucho mayor. Aquí los elementos electrónicos se conjugan con riffs rugosos en contraposición con los pasajes sensoriales descritos en los temas anteriores. Aunque su sonido difiera del resto, su estructura siguen sustentada en el hipnotismo de sus ritmos. También aparecen algunos elementos progresivos y una guitarra esplendorosa que nos recuerda de quien estamos hablando. Por momentos bebiendo de la fuente de los 70’s, crean un corte soberbio a la vez que sorprendente y lleno de gancho.

‘Route Thirteen’ cierra este fantástico álbum con un sonido nacido del vergel del rock de los 70’s. Sobre una atmósfera de inclinación sureña, consiguen llenar de color una canción cocida a fuego lento, pero que contiene gratificantes sabores.  Su combinación de vibraciones sureñas unido a sus pasajes psicodélicos, la hacen un plato de fácil degustación. Como en el resto de temas, la repetición vuelve a ser el pilar sobre el que estampan todos sus matices lisérgicos.

Carlton Melton (band page)

AGITATED RECORDS

Reseña: CANCERVO.- ‘II’

Continuando con las historias ocultas de Cancervo (montaña local en el corazón del valle en el que reside la banda) sobre sus tierras, CANCERVO continúan encantados por los cuentos populares, las leyendas y las ricas tradiciones locales en su nuevo álbum ‘II’. En busca de sus raíces doom, el álbum toma cada vez más fuerzas motivadoras de principios de los 70’s y abandona ligeramente los momentos psicodélicos de su debut. A diferencia del su primer álbum que fue completamente instrumental, esta nueva entrega incorpora voces en la mayoría de las pistas. En este fascinante recorrido explorando los mitos locales y las bellezas escénicas, la banda sigue un guión perfectamente concebido para desarrollar canciones doom por la ladera más ortodoxa del género. Sin artificios, y mostrándose como una banda sumamente pesada, la umbría de sus canciones parece llevarnos a un espacio mágico reinado por fuerzas misteriosas. Todo un ritual tenebroso y ocultista en el que la psicodelia nos aturde con profundos pasajes de guitarra que hacen de contrapeso a la severidad de sus lentos riffs.  Una voz grave parece invocar a las fuerzas del mal, en un sortilegio desarrollado en la profundidad de bosques humeantes y lóbregos.

CANCERVO son: Luka (Bajo y voz), Francesco (guitarras) y Sam (Batería).

‘II’ está disponible vía Electric Valley Records.

‘Arera’ cruje con unos riffs turbios y difusos. Golpes de doom ejecutados lentamente, pero golpeando con contundencia. Voces fantasmales en un entorno de oscuridad nos acechan creando una inquietante atmosfera misteriosa. Como si estuviéramos en alguna sima tenebrosa, los ecos del proto-doom son usados para crear una canción pesada como un paquidermo que se muestra perezoso en su caminar. Su excelso y grueso bajo es contrarrestado con unos solos de guitarra que aporta la nebulosa perfecta para un tema que se debate en esa sima psycho-doom.

El poder de la distorsión es usado en ‘Herdsman od grem’ como punto de partida de un relato en el que el doom más ortodoxo se ejecuta sin rubor.  Parsimonioso y con un aura ocultista, la canción parece caminar por bosques brumosos con olor a azufre. Un ritual tenebroso en inquietante en el que todo sucede lentamente. Narcótico y con las dosis suficientes de psicodelia, la canción se despereza sin prisas con ese deambular pausado y cansino. Algo que hemos visto muchas veces, pero que sigue resultando interesante para cualquier fan del género.

‘’The cult of Armentarga’ repite la fórmula, con un tempo lento y plomizo. En esta ocasión dando un mayor protagonismo a la voz con verdadera sustentadora del estandarte de estas fuerzas inquietantes y tenebrosas. Psycho-doom en estado puro, sin añadidos.

En una atmósfera más hipnótica, ‘Devil’s coffin’ baja las revoluciones desarrollándose en un espacio más psicodélico. Desde la sencillez, la canción se sustenta en una cálida línea de bajo sobre la que reparten sus efluvios lisérgicos con acordes de guitarra contenidos.  El tema hace las veces de bálsamo entre la contundencia del resto de los cortes del álbum. No es hasta la parte final cuando los golpes de los riffs doom afloran.

‘Zambla’ expande sus riffs en una deflagración controladaLos espacios psicodélicos presiden una canción que habita en las tinieblas mostrando un tono más sosegado. El tema avanza parsimonioso con su turbio sonido enriquecido con algún efecto envolvente con el que consiguen crean una nebulosa intoxicante para el oyente. Estirando cada acorde, la canción mantiene la tensión en un relato que parece no tener un final claro.  

Con una introducción atmosférica ‘Zambel’s goat’ y sus tambores rituales, nos van introduciendo en una nueva travesía por oscuros espacios en los que la psicodelia se corona como protagonista. Lento en su desarrollo, el corte nos ofrece unas cálidas y pausadas voces que nos susurran mientras la canción va tomando forma. Así la banda crea un magnético entorno en el que desarrollar su particular brebaje lisérgico. Manteniendo un tono ceremonial, se alejan de ofrecernos riffs monolíticos, para crear un espacio devocional sin salirse de la oscuridad presente en todo el álbum.

Cancervo

Electric Valley Records

Reseña: BUDDHA SENTENZA.- ‘High Tech Low Life’

La tercera exploración sonora de la banda alemana BUDDHA SENTENZA, contiene cinco canciones de larga duración que no se ciñen a un estilo concreto, de ahí su valía y potencial. Capaces de coquetear con momentos heavy-rock y aportando un tono progresivo, la banda no renuncia a los dictados de la psicodelia pesada, base de su propuesta sonora.  Bien podríamos decir que cada canción contiene en si misma varias canciones diferentes, ya que los alemanes no indagan una sola ruta, sino que exploran constantemente diferentes caminos, con cambios cada una de sus canciones, algo que a la postre, se convierte en el principal aval de un álbum complejo y fascinante. Si buscas canciones lineales, en este nuevo álbum no las encontrarás, ya que si por algo se puede identificar a estos chicos, es por la capacidad para hacer mutar cada una de sus canciones. ‘HIGH TECH LOW LIFE‘ es un álbum difícilmente clasificable, que sabe cómo sorprender al oyente haciendo que su escucha resulte emocionante. Composiciones bien trabajadas en la que los detalles son cuidados con esmero hacen que las canciones se muestren esplendorosas. Siguiendo el camino trazado por su aclamado lanzamiento de 2016 ‘SEMAPHORA’, el quinteto de Heidelberg continúa tejiendo paisajes musicales de «realidades» aparentemente divergentes. El resultado es una composición que vive en las grietas entre espacios en conflicto; una entidad que constantemente nos provoca con su apertura lúdica, pero también nos libera a momentos de claridad enfocada y asombro. Una vez más, la banda nos invita a la escucha profunda; para dejar que la miríada de melodías y texturas se hunda mientras fluimos a lo largo de la costa de 45 minutos de las 5 canciones intrincadamente elaboradas del álbum. Y, como ocurre con una gran película, es un registro que te pedirá que vuelvas a él una y otra vez.

Es seguro decir que el nacimiento de ‘HIGH TECH, LOW LIFE’ fue extremadamente largo y difícil. Después de una sesión de grabación inicial abortada en el verano de 2019, la banda tuvo que enfrentar la terminación de su largo tiempo de ensayo y espacio de grabación a principios de 2020, justo cuando el mundo entraba en un bloqueo prolongado que silenciaba el escenario. A lo largo de este difícil período, el quinteto logró continuar y finalmente completar la producción del álbum a principios de 2021. Sin embargo, el lanzamiento se retrasó un año y medio completo debido a las dificultades con el prensado en vinilo y la precaria situación general de los sellos independientes de escena musical a raíz de la pandemia. ‘HIGH TECH, LOW LIFE’ está disponible vía Pink Tank Records


BUDDHA SENTENZA son: Jesus Malverde: batería y percusión, B. B. Blacksheep: guitarra y violín, Pontifex Maximus: teclados y sintetizadores, Amnesio Bodega: bajo y Major Mayhem: guitarra.


‘’Oars’ golpea con fuerza desde sus primeros acordes. Una sucesión de riffs stoner cohabita con pasajes progresivos en un cóctel denso y variado de vibraciones pesadas y psicodélicasLa incorporación del órgano hace que el corte adquiera un cierto tono vintage en esa exploración rica en matices y elementos sonoros. Pinceladas de heavy-rock dando color a unos desarrollos elaborados y de gran riqueza compositiva aparecen antes de que la canción cambie su presencia y se introduzca en un entorno de oscuro sinfonismo de tintes clásicos. Misterioso por momentos, el corte resucita con un carácter hipnótico, para dejarse llevar por pasajes psico-progresivos. Una especie de génesis redentor que acaba por situarnos en un mundo en el que la monumentalidad aparece entre golpes de riffs pesados antes de morir con las botas puestas en una espiral psicotrópica.

Abriendo con pasajes de heavy-rock el turbio ‘Anabranch’ se nutre de efectos y de riffs crujientes mostrándose como un corte rudo y contundente. Aparentemente inconexo, su grueso sonido golpea una y otra vez modulando los pasajes más lisérgicos. Estos chicos no ciñen a ningún estereotipo y eso queda patente con la incorporación de acordes acústicos. Una tupida maraña sónica en constante evolución nos va llevando hacia un escenario psico-progresivo. Presidido por la oscuridad la canción se frena y acelera constante haciendo que cambie completamente a lo largo de su desarrollo. Pero BUDDHA SENTENZA siempre encuentra la salida, y esta no es otra que llevarnos a un mundo mágico en el que todo sucede sin avisar. Riffs de vocación doom, pasajes de psicodelia aromatizada y un sinfonismo intrínseco son los elementos clave de un corte tupido y rico en matices.

‘Ricochet’ se construye con un ritmo fuerte y un sonido pesado que la banda amortigua con los desarrollos de los teclados. En esta ocasión explorando pasajes post-rock o incluso post-metal, su psicodelia fragante surfea entre una nube de vibraciones pesadas bajo un manto de reconfortante psicodelia. Fuertemente ornamentado el corte mantiene el dinamismo sin que eso impida que sus ornamentos nos conquisten. Una canción intensa no exenta de belleza que nuevamente da un giro inesperado para pasear por un espacio más reconfortante y hermoso. Aquí los violines hacen acto de presencia modulando nuevamente el carácter del corte.

Si la canción anterior solo tenía 5 minutos, los largos desarrollos son el espacio en el que mejor se maneja la banda. Así, los teclados y sintetizadores de ‘Afterglow’ la convierten en una canción monumental en la que lo progresivo se une a una fiesta multicolor en la que caben diferentes resonancias. Con pasajes recitados la intensidad desciende a un espacio presidido por una cierta oscuridad. Sucumbiendo a la experimentación algunos tópicos heavy-psych se perciben en una canción con un fuerte carácter progresivo aportado principalmente por esos teclados incisivos y penetrantes. ¿‘Hard-progresivo’?, Pudiera ser, pero también podría ser otras muchas cosas, lo cierto es que es sorprendente y muy bueno.

  ‘Shapeshifters’ nos sugiere un espacio vintage desde su apertura. Con golpes de stoner al uso BUDDHA SENTENZA mantiene su particular exploración pro un escenario de psicodelia pesada. Sólido y con un ritmo contagioso en su apertura, la intensidad no dura demasiado. Tras dos minutos estruendosos las delicadezas de sus suaves pasajes nos invitan a disfrutar de un entorno de belleza melódica a la que atacan con sus habituales empujones de contundencia. Siempre equilibrados en su propuesta el balanceo de su armonía nos lleva a disfrutar de la hermosura de una composición bien trabajada y en la que los detalles son cuidados con esmero. Arrancadas y parones y en cada uno de estos parecen escribir un nuevo capítulo de esta travesía sensorial a través de crudos entornos sonoros en los que nuevamente nacen los desarrollos progresivos de cierta complejidad. Una forma de hacer difícil lo fácil y que tiene sus resultados en otra canción llena de argumentos para conquistar a su público.

Buddha Sentenza

Pink Tank Records

Reseña: DAEVAR.- ‘Delirious rites’

DAEVAR, el floreciente trio alemán, está aquí para sacudir la escena stoner/doom-metal con un amenazante sonido lo-fi y un nuevos ideales establecidos. En algún lugar entre SLEEP, MONOLORD y WINDHAND, este trío misterioso ha encontrado su lugar en la escena psycho-doom. Misteriosas, canciones que se aprovechan a la perfección del estereotipo de cantante femenina ocupando el lugar de gran sacerdotisa, sus fantasmales canciones, tratan de aunar acólitos para su causa. Con cinco lentos himnos impregnados de una densa bruma psicodélica, que caminan parsimoniosos por lúgubres espacios en los que el doom adquiere una condición fantasmal. Un ceremonial de lo oscuro inspirado en lo que sucede en el mundo, en lugar de cantar sobre la dulzura o esparcir la tristeza eterna. Épicos y grandilocuentes en su puesta en escena, las canciones fluyen entre fuzz narcótico e intoxicante, asomando de su pesado y crudo ritmo. Un monstruo que combina con acierto la aspereza de sus texturas con melodías etéreas. Lo cierto es que la banda sabe como sumir al oyente en una narrativa lúgubre e inquietante.  La profundidad de ‘DELIRIOUS RITES’ está lista para desplegarse con canciones inspiradas en la obra del filósofo político Thomas Hobbes y citas de himnos del rock psicodélico iraní de los años 70. Desgarrador y dulce a la vez, el álbum guarda el equilibrio en ese balanceo entre la psicodelia pesada y el psycho-doom, una frontera numerosas veces transitada, que ahora es explorada sorteando simas sinuosas y bosques de ensueño. En algún lugar entre el sueño y el paraíso perdido, este misterioso trio han encontrado un bolsillo que es completamente suyo. Como una transmisión a través de la nieve estática, como un fantasma a través del cable, este álbum debut, ve la misteriosa mano de DAEVAR alcanzarse para apoderarse del alma de quienquiera que esté maduro para ser tomado. ¡¡Ponte en la fila!! Y déjate llevar por su aturdidor y seductor sonido con unas canciones que te hechizarán.

El joven trío de Colonia ha grabado en Hidden Planet Studios (Berlín), con Jan Oberg (Earth Ship / Grin/ Slowshine), quien supervisó la producción y ayudó a la banda a crear un sonido engañosamente complejo. El álbum fue diseñado, mezclado y masterizado por el propio Oberg y cuenta con un arte obra de Caspar Orfgen. ‘DELIRIOUS RITES’ está disponible vía The Lasting Dose Records

DAEVAR son:Pardis Latif – Bajo y voz, Moritz Ermen Bausch – Batería,Caspar Orfgen – Guitarras. Voces invitadas en ‘Leviathan’ de Jan Oberg

‘Slowshine’ se desarrolla en una misteriosa atmósfera de la que afloran plomizos riffs doom. Desde esa sima inquietante, la sensual voz aparece para contrarrestar la pesadez de sus lentos riffs. Con reminiscencias de bandas como WIndhand, el trio alemán crea una canción envolvente y nebulosa presidida por el poder de fuerzas ocultistas. DAEVAR no tiene reparos en usar los sonidos lo-fi para construir sus turbadoras canciones. Seductoras y suaves melodías se desarrollan entre una nebulosa lisérgica con solos profundos de guitarra entre su parsimoniosa base rítmica.

Con crujientes y monolíticos riffs, ‘Bloody fingers’ mantiene esa tensión en un espacio oscuro en el que los terríficos golpes de doom viven en armonía con melodiosos pasajes en un lúgubre y ceremonial. La suave voz de su cantante Pardis se erige en suma sacerdotisa de este aquelarre salido de profundas simas. Un sonido grueso que va calando lentamente en el oyente proporcionando una extraña sensación de paz en ese entorno hostil presidido por las fuerzas del mal.  Su atractiva combinación de guitarra y bajo se complementa con unos tambores ceremoniales creando la atmósfera perfecta para transmitir al oyente todo el poder de esa energía emanada de la más completa oscuridad.

Empapado de fuzz ‘Leila’ contiene todos los elementos del género en otra muestra de la auténtica vocación de la banda. Un ritmo predecible y ya visto en otras ocasiones es ejecutado con la suficiente destreza como para hipnotizar al oyente en este sortilegio redentor. El corte tiene un flujo constante envuelto en solos psicotrópicos y una densa instrumentación con la que consiguen sumir al oyente en un agujero negro en el que el psycho-doom se muestra esplendoroso.

‘Leviathan’ cruje lentamenteen una oscura atmósferaen la que el doom más lisérgico aprieta en cada riff. Parsimonioso y cansino, el tema habita en insondables cavernas lisérgicas custodiada por esos monolíticos riffs ejecutados a desde la pausa. La voz ceremonial pone la dulzura a los ásperos golpes rituales con los que la banda ejecuta sus canciones. Una forma de ver el doom en baja fidelidad enriquecido con seductoras melodías y una ambientación lúgubre, pero a su vez, sumamente sugerente. Una encarnizada lucha de las fuerzas del mal, con la magia y la sensibilidad con un resultado fascinante.

El álbum cierra con otra canción en la misma línea argumental del resto del álbum. Algunos estereotipos del género aparecen ejecutados con solvencia en ‘Yellow queen’. Buenas melodías vocales llenas de sentimiento y belleza tratan de hacerse su espacio entre la densidad de sus pesados y lentos riffs. Con momentos de delicada psicodelia DAEVAR ponen el contrapunto a sus plomizas canciones con pasajes ensoñadores de psicodelia narcótica y gratificante. Una forma magistral de un álbum que si bien, no aporta muchas novedades, sabe conquistar al oyente con una ejecución magistral e impoluta de sus canciones.

 Daevar

The Lasting Dose Records

Reseña: HEAVY BLANKET.- ‘Moon is’

Regresando después de un paréntesis de diez años, el atípico J Mascis, publica con su proyecto heavy-psych HEAVY BLANKET su nuevo álbum, ‘MOON IS’. Un tesoro lisérgico compuesto por seis fascinantes canciones impregnadas en sustancias psicotrópicas. Todo un alijo de riffs pesados a la vez que ácidos, a los que el creador y custodio del noise J. MACIS, los viste de vibraciones malhumoradas de proto-metal y rock de baja fidelidad. Un álbum que puede hacer las delicias de los acólitos de DINOSAUR JR., pero que conquistará a todo aquel que se tope por primera vez con HEAVY BLANKET. Ritmos contagiosos, fragancias penetrantes envueltas en nebulosas atmósferas y unos solos de guitarra majestuosos, completan un álbum para enmarcar. No se si supera en calidad las entregas anteriores, pero puedo decir, que desde que hice la primera escucha, ‘MOON IS’ me ha atrapado en sus fauces. Porque es un álbum anárquico por momentos, al margen de estereotipos, pero también es un álbum en el que el ADN de los pioneros del proto-metal aparece en sus surcos. Agolpando los elementos y los instrumentos, las canciones fluyen impulsadas por vientos de psicodelia pesada. Por momentos sencillo, la composición de los temas parece no poderse barreras, ya que, desde la sencillez, consiguen canciones monumentales y llenas de gancho. Completamente instrumental, ‘MOON IS’ no necesita de la voz para difundir su magia, sus desarrollos, se las apañan por si mismos con suma solvencia. Un álbum vertiginoso, y absolutamente recomendable para cualquier amante de la psicodelia pesada

‘MOON IS’ está disponible a través de Outer Battery Records y se puede reservar  aquí.

‘Danny’ parte de un ritmo contagioso, con una guitarra floreada reglándonos una magnífica melodía. Un espacio en el que la psicodelia aromatizada es reflejada con un resultado sumamente convincente. Con los tiempos perfectamente marcados, la canción se desarrolla repitiendo su armonía entre solo ácidos y un tempo incesante. Ceñido a una atmósfera heavy-psych de altos vuelos, el corte se manifiesta esplendoroso, dejando una sensación de que algo importante está por venir en el resto de las canciones.  Su milimétrica estructura y el cuidado de los detalles hacen que estemos ante una canción ganadora.  

Engrosando su sonido, ‘Crushed’ nos arrolla con una fuerza descomunal. Desde la rugosidad de sus riffs crean un corte difuso y sumamente psicotrópico. Difícil de encasillar por la variedad de elementos que se agolpan, la canción recrea un espacio colorista lleno de garra. Esto no impide que en su interior habiten pasajes ensoñadores que no restan dinamismo al tema. Un magnífico ejercicio de psicodelia pesada en el que la afilada guitarra no falta a su cita para mostrarse elegante, incisiva y poderosa.  Un torbellino de fácil digestión para el oyente.

En un tono más sosegado ‘Moon is’ nos arropa con un cálido y reconfortante sonido. Marcado por el ritmo de esa potente batería, el corte se muestra casi como una jam en la que la línea de bajo guía los devaneos lisérgicos de una guitarra que nuevamente se muestra brillante y seductora. Con una estructura sencilla, la canción se nutre de brillantes elementos con los que se refleja un virtuosismo que no apabulla al oyente, sino que lo hechiza. En el fondo el resultado da la sensación de corresponder a una canción inacabada, pero, aun así, con el suficiente gancho.

‘String along’ alarga su duración dejando que la banda explote todo su potencial con un sonido borroso por momentos, pero completamente atrayente. Expandiendo su sonido en múltiples capas, la guitarra se erige en protagonista de una canción impregnada en psicodelia. Una pesada canción en la que los instrumentos se amontonan en un caos controlado. La banda sabe salir del desconcierto con fascinantes melodías que ponen el brillo a la exuberancia de cortina sónica.

Con un sonido tosco y pesado, ‘Eyevoid’ parece sustentarse en la columna de los pioneros del proto-metal. Un sonido sucio y borrosos custodia los devaneos de una guitarra superlativa que ejerce de maestra de ceremonias una vez más. Su hipnótico y trepidante ritmo es usado como flujo de olas sobre el que surfear en un viaje lleno de emociones. El virtuosismo, una vez más, queda al descubierto en esta canción con forma de incesable torrente.

‘Say to you’ cierra el álbum partiendo desde la pausa. Oscuro y melancólico por momentos, el corte mira a los 90’s con su tenue y turbio ritmo. Una cortina cegadora con golpes de acidez, dejando claro que la psicodelia pesada es un territorio familiar para la banda. Una bella canción con la que prefieran narcotizarnos, en lugar de la excitación y energía transmitida del resto de canciones. Magnetismo y efectividad en otro buen ejemplo de la calidad de este proyecto.

Heavy Blanket

Outer Battery Records