Crónica DESERTFEST-BERLIN (Día 1)

Dos años de sequía producidos por el ‘puto COVID’ habían conseguido que todos estuviéramos ansiosos por la celebración de la fiesta del 10 aniversario del festival. En su edición mas ambiciosa el festiva, en su décimo aniversario, ofrecía algunos cambios respecto a la última edición celebrada en el año 2019. En esta ocasión el barco varado en el rio junto al recinto del Berlin Arena, serviría para las fiestas nocturnas tras los conciertos, mientras, en el interior se había ubicado el segundo escenario. Desertfest Berlin ofrece algo que no se encuentra en otros festivales de sus características, aquí no debes lamentarte porque tus bandas favoritas actúen a la misma hora, no hay coincidencias de bandas en el mismo horario, lo que es un alivio para todos. Esto tiene un pequeño inconveniente, y es que la gran mayoría de las bandas salen al escenario sin haber probado sonido, algo que se notó en algunas actuaciones, ya que las bandas iban corrigiendo los parámetros de su sonido, según iban interpretando sus canciones. La infraestructura del festival está diseñada para que todos nos sintamos cómodos. Los puestos para canjear las entradas por la pertinente pulsera funcionaban con agilidad y también la compra de tokens para consumir bebida y comida. Existiendo éstos, tanto fuera del recinto como dentro, lo que hacía que todo fuera rápido y las colas no hicieran que nos eternizáramos en la espera. La explanada exterior repleta de bancos para descansar, comer y beber, hacen que todos podamos tener un momento de descanso, ofreciéndonos un deseado espacio de reposo ya que un festival de cuatro días, suele ser algo agotador. El line-up de este año era impresionante, con alguna leyenda en lo alto del cartel y algunas de las bandas emergentes más destacadas, hacían, que el espectro estilístico de las mismas abarcara prácticamente todos los géneros, siendo un cartel completamente equilibrado. La zona chil-out, ubicada en la parte alta de la explanada también es punto a su favor, ya que las vistas que puedes disfrutar desde allí son sumamente sugerentes. También la gran oferta de puestos de diverso tipo, hace que el festival pueda ofrecerte una experiencia gratificante en el tema de compras de los mas variados productos y no solo de merchan de las bandas. Una zona de juegos con maquinas recreativas es otro punto a favor de un festival que cuida los detalles para que el público se siente cómodo, algo muy de agradecer. En cuanto al escenario, en esta ocasión me pareció mucho más majestuoso que la última edición (no se si será solo una percepción mía, o realmente era mas grande). La iluminación y las proyecciones durante el festival eran bastante buenas también, algo que siempre da un mayor brillo a las actuaciones de las bandas. La circunstancia de que no coincida ningún concierto, tuvo un pequeño inconveniente, y es que la mayoría de las bandas (salvo los cabezas de cartel que habían probado sonido en la mañana) tuvieran que ajustar su sonido durante la actuación, ya que solo transcurrían entre diez minutos y un cuarto de hora entre cada actuación. El publico y el ambiente, como siempre excepcional. En un evento en el que se congregan 4.000 personas, no es difícil que pueda existir algún incidente, pero en Desertfest, éstos brillaron por su ausencia, ya que el festival es un punto de encuentro de numerosos asiduos de la escena y la camaradería y buen rollo siempre están presentes. Desertfest-Berlín es un lugar de encuentro de muchos viejos amigos, pero también es genera el nacimiento de nuevas amistades, este es el poder la música que nos une. El desarrollo del festival se realizó sin ningún contratiempo que fuera percibido por los asistentes, pero detrás, hay un importante ejercito de personas trabajando para que todo funcione sin errores, y en esta ocasión, la organización tuvo que solventar diferentes cuestiones que iban surgiendo. Vuelos cancelados a las bandas, teniendo que, sobre la marcha, proveerles de nuevos medios de transporte, etc… , así como costes adicionales debidos a las circunstancias que la convulsa situación mundial, que sufrimos en los últimos tiempos, hace que el festival también se vea afectado. Con todo eso, la edición 2022 de Desertfest-Berlin, es posible que haya sido la más grandiosa de sus 10 años de existencia. Un festival de 10, en el que muchos otros debieran fijarse, porque haciendo así las cosas, todo irá bien.  Desde aquí me permito dar la enohorabuena a toda la organización y en especial a Mona, siempre dispuesta a ayudar y a ofrecer todas las facilidades para cubrir el evento con garantías, y también a Matt, por su trabajo y buena disposición. ¡¡¡Sois muy grandes!!!

Día 1: VUG, POLYMOON, SAMAVAYO, LOS BITCHOS, MY SLEEPING KARMA, MAIDAVALE, WITCHCRAFT y KADAVAR

VUG

VUG se incorporaban al line-up del festival a última hora y eran los encargados de abrir el mismo con su propuesta retro-rock en la que el heavy y el hard rock clásicos están muy presentes. Así la banda ofrecía un show que servía para poner en situación al personal ansioso de disfrutar del festival. Como siempre los berlineses ofrecían una actuación correcta ante una audiencia que se iba incorporando al recinto poco a poco.

(video LiveManiacs)

POLYMOON

POLYMOON era una de las bandas marcadas en mi agenda. Su último trabajo había despertado mi curiosidad con su particular apuesta por una psicodelia con muchos alicientes. La banda ofrecía su actuación con una puesta en escena vintage. Sus miembros con ropas retro y sus rostros maquillados ponían la oscuridad bajo una tenue iluminación muy acorde con su propuesta sideral. Toda una sorpresa para la mayoría de los presentes y para mí la confirmación de que estamos ante una gran banda con mucho futuro por delante. Los finlandeses se las apañaban para alternan sus momentos progresivos con los pasajes psicodélicos. Un show divertido y con mucha calidad en su interpretación y puesta en escena. Sin duda una banda fresca que sabe bien a lo que juega.

SAMAVAYO

SAMAVAYO era una banda que se me había resistido y que nunca había tenido la ocasión de ver en directo. Por fin podía comprobar en vivo como se desenvuelven sobre el escenario. Teniendo en cuenta que era la banda que rompía el hielo en el escenario principal, el trio descargaba sus riffs stoner entre pasajes psicodélicos aromas exóticos conectando de maravilla con el público. Su show estuvo acompaña con un buen montaje de luminotecnia que nos auguraba.

LOS BITCHOS

LOS BITCHOS eran unos desconocidos prácticamente para mí hasta su inclusión en el line-up del Desertfest Berlin. Pocos minutos fueron necesarios para entender que estamos ante una banda llena de frescura. Su actuación se basó en sonidos surf, garaje con un toque psicodélico con los que conseguían poner a bailar al público que estuvo presente durante su actuación. La banda británica fue una de las mayores sorpresas de la jornada. Solventes, divertidas y con mucho gancho, las percusiones, los teclados y una actitud encomiable, ponían el broche a una actuación redonda, divertida y gratificante.

(video Live Maniacs)

MY SLEEPING KARMA


MY SLEEPING KARMA siempre han sido una banda que garantiza con sus actuaciones una hora mágica. Siendo una de las bandas más queridas por el público, especialmente el alemán, su presencia en el escenario principal fue un reclamo para que la sala se llenara. Desde el habitual abrazo inicial de sus miembros al comienzo de su actuación, los alemanes se metían al público en el bolsillo. De todos es sabido de lo que son capaces, y una vez más dejaron patente que son una banda indispensable en cualquier gran evento que se precie. Con un nuevo disco en ciernes (será publicado el próximo mes) la banda repasaba alguno de sus temas clásicos, así como alguna pincelada de lo que nos espera con su nuevo y esperado álbum. La banda ofrecía en la jornada del viernes una rueda de prensa en la que presentaba a los medios su nuevo álbum al completo. Un acto lleno de emotividad en el que se percibía que esta nueva entrega será su álbum más personal y profundo. Siempre mágicos.  

(video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

MAIDA VALE

MAIDAVALE siempre son un plato apetecible en cualquier festival, y en Berlín, volvieron una vez más a dejar patente que son una banda sólida, y que sabe perfectamente a lo que juegan. Cada día más maduras el cuarteto sueco nos brindó una actuación que brilló a un altísimo nivel. Su vuelta de tuerca a su propuesta psicodélica, con una experimentación más modernista y con inclinación a un territorio cercano al kraut así lo atestiguaba. La gran ovación con la que fueron despedidas era el reflejo de que la gente se había divertido con una actuación. Un show sin fisuras con el que se siguen consolidando como una banda certera y solvente. El juego de luces colorista ayudó a que su show fuera más atractivo y acorde a su propuesta lisérgica.  

(video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

WITCHCRAFT

WITCHCRAFT: La mítica banda sueca regresaba semanas atrás a los escenarios guiados por su líder Magnus Pelander. Unas semanas antes tuve la oportunidad de verlos en Madrid en el festival Kristonfest.  Como una de las bandas destacadas de numerosos festivales este año, había mucha expectación por ver su directo. La decepcionante sensación que dejaron en Madrid, tristemente se repetía en Berlín. De una banda con el prestigio de WITCHCRAFT, lo normal es esperar de su actuación solvente. Así lo corroboraban los comentarios de la gente que veía como la banda que estaba sobre el escenario no era lo que ellos esperaban. En esta ocasión con un batería diferente, y en formato trio, con Ellin al bajo ofrecían un repertorio en el que se echaba de menos algo de chispa. La cara de estupefacción del promotor de un prestigioso festival europeo con el que compartí su actuación desde las bambalinas del escenario, lo decía todo. Su rostro decía algo así como… pero ¿qué es esto? Estos no son los WITCHCRAFT que esperaba.

(Video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

KADAVAR


KADAVAR son otros veteranos curtidos en mil batallas, y su presencia sobre el escenario es garantía de calidad.  Con una imagen algo remodelada(quizás obra del paso de los años) el trio berlinés se presentaba ante el público con las alforjas repletas de riffs contundentes. La profesionalidad con la que la banda afronta cada concierto es un dato a resaltar. En los momentos previos a salir al escenario podías ver detrás del escenario a tres tipos tranquilos, pero completamente concentrados. Ellos saben lo que el público espera de ellos, y KADAVAR sabe muy bien como dárselo.  Si en sus últimos trabajos se nota una cierta evolución de su sonido a un escenario más progresivo, en directo siguen siendo puro fuego, puro rock and roll. Los solos de Lupus, los temibles golpes de Tiger a la batería y la pose desafiante de Simon encendían a un público que disfrutaba una vez más de su actuación. Su show contó con la colaboración en la parte final de un segundo guitarra (que en estos momentos no llego a identificar) y que aportaba algún pasaje de sintetizadores. NOTABLES como siempre, cerraban su actuación con una versión de ‘Helter Skelter’.

(video gentileza de nuestro compañero Mister Virus)

Crónica: KRISTONFEST (día 2), con SLOMOSA, STÖNER, MAIDAVALE y EARTHLESS

Habiendo pasado una semana desde la primera jornada del festival, en este segundo día se notaba que una parte importante del público era diferente al que había asistido en el primer día. Las preferencias del personal se diferenciaban en cuanto a preferencias por algunas bandas, algo, que dice mucho de un festival como KRISTONFEST, que abarca un amplio espectro de gustos, dentro del mismo estilo. Si en la primera jornada encontrábamos a numeroso personal llegado de fuera de Madrid, en esta ocasión sucedía exactamente lo mismo, con gente llegada incluso mas allá de nuestras fronteras. Los momentos previos servían para ir calentando motores en los bares aledaños a la sal, y de rencuentros con amigos de distintos lugares de la geografía. En los aledaños de la sala me encontraba con numerosos músicos de bandas nacionales que habían venido a ver a alguno de sus referentes. Tras comentar las novedades de cada banda respecto a proyectos y y demás, me dirigí nuevamente a la entrada donde seguían sucediéndose los encuentros y saludos con el personal. El orden de actuación de las bandas me pareció algo extraño en un principio, pero a la postre resultó de lo mas acertado. Teniendo a una banda que gusta del Stoner como son los noruegos SLOMOSA, era lo ideal para ir calentando motores, tras ellos las leyendas Brant Bjork y Nick Oliveri (mitad de KYUSS) para seguir la fiesta, y después una transición psicodélica a cargo de MAIDAVALE, hasta la llegada del plato fuerte con EARTHLESS. Esta distribución resultó ser perfecta para ir hilvanando una banda con otra sin demasiados cambios estilísticos. Desde el nervio y el desparpajo de SLOMOSA y la fuerza y solidez de STÖNER y sus legendas hasta pasar por el trance hipnótico de la psicodelia de las suecas MAIDAVALE, que nos ponían en la pista de despegue para el gratificante viaje final con EARTHLESS.

Los noruegos SLOMOSA eran los encargados de abrir la tardea una hora poco habitual por estos lares. El hecho de que la Sala Mon, tuviera sesión de discoteca pasada la medianoche hacía que los horarios fueran adelantados. Esto hacía que al comienzo de la actuación del cuarteto de Bergen hubiera todavía mucha gente en el exterior de la sala en el calentamiento previo que todo concierto tiene en los bares aledaños.  Con ese aforo exiguo SLOMOSA descargaba toda su fuerza desértica sin ningún tipo de complejos. A los noruegos tuve la ocasión de verlo en su primer show fuera de Noruega en el marco del Deserfest Amberes, el pasado octubre, allí fueron una de las bandas mas aclamadas, pero en España no son todavía lo suficiente conocidos como para que la sala se llenara durante su show. Pero SLOMOSA son una banda solvente, que a pesar de tener un sonido cercano a la ortodoxia del Stoner-rock, saben como manejarse con las melodías retro cercanas al proto-metal, para que su música resulte atractiva y alejada de estereotipos. La joven banda ejecutaba sus canciones con soltura ante la sorpresa de alguno de los fans más escrupulosos del género.

La presencia de STÖNER, con dos miembros de KYUSS en sus filas, era todo un reclamo para que el público congregado en la Sala Mon fueran más ‘stoneros’ de lo que habían vivido en la jornada inaugural. Éstos, sin duda quedaron muy gratificados con una banda que ponía la temperatura desde primera hora, calentando a un personal con ganas de fiesta y diversión. SLOMOSA, sin duda, cumplieron su papel, y consiguieron que la temperatura subiera rápidamente a pesar de la corta duración de su actuación, lo que hizo que parte de la concurrencia se quedara con ganas de más. La banda basó su show en los temas contenidos en su Lp debut, con alguna canción nueva. Riffs difusos y actitud inquebrantable eran los argumentos de la banda que se veía arropada con un sonido notable y un juego de luces discreto en una actuación notable que recibió la aprobación de la concurrencia.

Tras SLOMOSA, unos minutos de descanso para reponer fuerzas mientras se preparaba una banda esperada por todos, STÖNER.

Comandados al alimón por los dos ex – KYUSS, BRANT BJORK y NICK OLIVERI, era uno de los objetivos de la gran mayoría de los presentes, el otro objetivo, sin duda los queridos EARTHLESS. La presencia de STÖNER despertaba una cierta inquietud entre algunos de los presentes, ya que su álbum ‘Totally’ recientemente estrenado, no había cubierto totalmente las expectativas de algunos de sus fans. Una banda en la que están dos miembros de los míticos KYUSS, es una banda de la que se puede esperar mucho. Así las cosas, el trio salía con ganas a tocar y ofrecer una buena fiesta a todos los presentes. Tras su salida al escenario, el trio tardó poco tiempo en poner las pilas a un personal hambriento de riffs arenosos. La banda se repartía los roles a la perfección. Con un intercambio de voces y coros entre el bueno Brant y Nick, este último ponía la garra y la pesadez con su voz y con su bajo, mientras Brant ponía el groovy. Ese espíritu indomable de los primeros tiempos en el desierto llegaba a Madrid con las fuerzas intactas.

Sonando como un cañón, la banda conseguía que el público diera rienda a sus instintos con pogos y episodios de crowsurfin, que se sucedían en las primeras filas. Un sonido impecable en el que solo le faltaba algo más de volumen a las voces, ayudaba a la banda a conquistar a la audiencia. El ‘flow desértico invadía una Sala Mon, que ya se encontraba en ‘modo fiesta’ total. STÖNER iban desgranando los temas de su álbum debut, llegando a momentos álgidos con temas como ‘Party March’, coreada por un público que levantaba sus brazos como signo de aprobación al espectáculo que las leyendas del desierto estaban ofreciendo. Cabe señalar que la labor de Ryan a la batería no desmerecía en absoluto sobre sus compañeros de andanzas. Su doble bombo golpeaba con contundencia en el pecho el público más cercano al escenario, mostrando que es un batería solvente que sabe estar a la altura que dos leyendas del género stoner. Sin un momento de pausa durante su actuación, la traca final estaba todavía por llegar. Evidentemente la mayoría de la gente esperaba que nos regalaran alguna versión de KYUSS, y si STÖNER cumplieron y en la parte final de su actuación, pudimos disfrutar de dos temas de KYUSS con un apoteósico final al ritmo del clásico ‘Green Machine’. La actuación de los californianos se había pasado volando, pero la satisfacción por el superlativo concierto ofrecido por STÖNER, quedará en el corazón de aquellos que vieron el pasado sábado una reencarnación de las leyendas del desert-rock. En esta noche de leyendas del desierto, no faltó la guinda. La presencia de Mario Lalli, confundía por momentos a la gente, que no llegaba a adivinar el motivo de su presencia en Madrid. Pero el bueno de Lalli había cambiado las cuatro cuerdas de su bajo, por las cajas de merch, ya que era el tour mánager de la banda y él hacía las veces de ‘chico de merch’ así como de conductor durante el tour. Todo un ejemplo de modestia y naturalidad que algunos músicos que van de ‘divos’ deberían seguir. Como resumen podríamos decir que STÖNER se graduaron con una nota alta en su visita a Madrid, como así lo corroboraba l cara de satisfacción y los comentarios del personal. Unos fans que no dudaban en solicitar una foto a sus ídolos, algo que tanto Brant, como Nick, les concedían con suma simpatía.

STÖNER no habían dejado nada fácil la tarde para la siguiente banda, ya que su actuación fue ardiente y con ella la temperatura y las ganas del personal estaban en todo lo alto, pero las chicas de MAIDAVALE, supieron perfectamente como lidiar con eso.

Cambiando la propuesta desértica por los hipnóticos ritmos kraut de corte psicodélico, MAIDAVALE fueron desarrollando una actuación notable. Con un pequeño giro argumental, Matilda y sus compañeras no tardaron mucho en hacer que el público se enganchara a su actuación. Desconocidas hasta ahora para parte del público presente, las suecas consiguieron metérselos en el bolsillo que su fascinante y psicotrópica propuesta. Ellas no son una banda que interactúe mucho con el público, pero la frialdad nórdica contrastaba con los constantes bailes de su cantante. MAIDAVALE son cuatro músicos solventes y que saben manejarse perfectamente sobre un escenario, transmitiendo una garra que quizás en disco, muestran en menor medida. Los guiños blues de tinte retro de sus inicios han ido evolucionando en los últimos tiempos, y especialmente con su último álbum hacia un escenario evolutivo, más magnético y experimental. Con un sonido que bebe de la fuente kraut, las suecas ofrecieron sus vibraciones neo-psicodelicas con total soltura y destreza. Su actuación incitaba a un constante baile de un público predispuesto a la fiesta. Ha sido demasiado tiempo sin conciertos y festivales, y aunque la temporada ha arrancado con toda su fuerza, en la sala se encontraba mucha gente que estaba en la primera fase de su vuelta a la música en vivo. Todos estos condicionantes hacían que el nivel mostrado por Slomosa y especialmente por STÖNER no bajara las revoluciones de la jornada.

A MaidaVale las había visto unas semanas atrás en el marco del Barcelona Psych Fest, y su actuación en la tarde del pasado sábado siguió la misma senda, por lo que no me sorprendieron en exceso, pero sin un borrón en su vibrante actuación. De alguna manera ofrecieron el show esperado, con menos aditamentos retro, y con un sonido más experimental. Meses atrás sí me habían sorprendido en Amberes en el marco del Desertfest, donde me parecieron una banda que había cambiado algo su propuesta sonora, y eso quedó ratificado una vez mas en la Sala Mon. Ellas son ya una banda asentada y cada una de sus actuaciones se convierten en un éxito, ya que consiguen transmitir la frescura de su sonido con acierto a la audiencia, por muy heterodoxa que esta sea. En su visita a Madrid consiguieron con su brillante show, reclutar para su causa a un público que no las conocía en exceso, pero también se graduaron ante sus mas fervientes seguidores.

Tras la actuación del cuarteto sueco, el festival llegaba a su recta final, pero todavía nos quedaba el plato fuerte, EARTHLESS

Llegados desde Burdeos donde habían actuado la noche anterior, y el trio llegaba al mediodía a la Sala Mon. Después de hacer su prueba de sonido se encontraban con caras de agotamiento, descansando tras el largo viaje. Pero estos chicos están curtidos en mil batallas, así que no había porque alarmarse. Me resultó gracioso ver a Mario Rubalcava en el backstage visionando videos de skaters en su teléfono móvil, algo que me vino a la cabeza mas tarde, durante su actuación, ya que con sus baquetas, parecía estar sorteando obstáculos y rampas en un frenesí endiablado de golpes sobre sus parches. EARTHLESS arrancaba su show con una combinación de luces blancas y rojas, y sólo fueron necesarios unos minutos para entender lo que nos esperaba.  Con su habitual ubicación en el escenario, con Isaiah en la parte izquierda del mismo Mike, a la derecha en un segundo plano y Mario ocupando la parte central, los californianos comenzaban su actuación con la maquinaria al ralentí. Sus largos pasajes instrumentales se desarrollaban con una intensidad contenida. Dejando espacio para narcotizar a la audiencia, con sus habituales ‘viajes’ lisérgicos, calaban hondo en las neuronas de un público enganchado desde el inicio con su actuación. Las caras de éxtasis comenzaban a aflorar entre un público que prestaba atención a su actuación. Hay bandas que tocan psicodelia pesada que consiguen hacen volar alto al público con sus actuaciones, pero EARTHLESS están en un estrato superior, juegan en otra liga, y ellos, son los propietarios de las llaves de las puertas del cielo, así que, una vez más, en KRISTONFEST, abrieron esas puertas celestiales de par en par, para que todos entráramos en su particular ‘nirvana’ y flotáramos en ese espacio celestial, impulsados por sus jams instrumentales. Su actuación se compuso de cinco largos temas con los que consiguieron meterse al público en el bolsillo. Isaiah tocaba su guitarra poniendo el alma, como en él es habitual, mientras Mario enloquecía con vibrantes ritmos endiablados. Hay pocos baterías en la escena como él, y su frenesí rítmico parece estar al alcance de pocos. Con completa naturalidad y como si estuviera surfeando con su tabla de skate, el californiano conseguí imprimir un ritmo frenético a cada una de sus canciones. Mientras, Mike, se mantenía en un segundo plano, pero siempre proporcionando la cobertura necesaria a sus compañeros.

EARTHLESS son una banda compenetrada, una banda que sabe sacar partido al aparente caos con el que ejecutan sus canciones, algo que quedó probado cuando Isaiah tuvo algún problema con su guitarra y sus compañeros continuaron sin que nada parase. Este es uno de sus avales, ya que sus improvisaciones se desarrollan con un control total de cada uno de sus miembros. Su actuación me resultó posiblemente la mas pesada de todas las veces en los que los he visto en vivo, y son unas cuantas. Con una parte inicial en la que los largos desarrollos psicodélicos parecían mostrar el camino al público, para pasar a una etapa hipnótica hasta llegar a explorar territorios que habitualmente no visitan con frecuencia. Porque EARTHLESS pasaron por varias fases durante su actuación. Desde la calma balsámica, las orgías ácidas los momentos de rencarnación hendrixiana, la oscuridad Sabbathica, e incluso con momentos mas propios de una banda de Stoner-doom en alguna fase de su actuación. Sus riffs pesados, lentos y monolíticos contrastaban con los momentos más ácidos en los que los solos de ISAIAH se estiraban hasta el infinito. Con unos finales apoteósicos alargaban varios minutos la conclusión de cada tema, haciendo que nunca supiéramos cuando llegaba el final. Si la mayor parte de actuación consistió en largas jamás instrumentales, en la parte final, nos ofrecieron dos canciones cantadas. En esta fase final, la banda ampliaba su espectro sonoro explorando los sonidos hard-rock y blues de los 70’s, aplicados a su propia y personal receta. EARTHLESS certificaron que son los reyes del Olimpo heavy-psych de nuestros tiempos y poder disfrutar de una actuación así, es todo un regalo para cualquiera de sus seguidores.

La jornada había acabado y con ella la edición 2022 del festival KRISTONFEST, y los operarios de la Sala se apresuraban para desalojar al personal. Esto es algo habitual cuando se celebran conciertos de estas características en una sala que funciona como discoteca, por lo que la gente se mantenía en la calle, junto a los alrededores de la entrada de la Sala Mon, donde los músicos tenían aparcadas sus respectivas furgonetas, y donde podían interactuar con sus fans. Así cerraba la edición 2022 de KRISTONFEST, con dos jornadas memorables, que, sin duda, podrían haber sido épica de haber colgado el cartel de sold-out, algo que incomprensiblemente, no sucedió, a pesar de lo apetecible del line-up que la organización de NOISE ON TOUR había preparado. Nuevamente, quizás deberíamos hacérnoslo mirar, ya que es habitual que nos quejemos de que muchas bandas foráneas no incluyen España en sus giras, pero sin una respuesta mas contundente por parte del público, es difícil la tarea para las promotoras y para las mismas bandas. Reflexionemos tras la resaca de otro fin de semana apoteósico en KRISTONFEST.

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