Reseña: WHITE COVEN.- ‘White Coven’

La banda de Zaragoza nos trae un monumental artefacto sonoro de rock clásico, blues, soul y elementos progresivos evocador del verano del amor. WHITE COVEN no tiene complejos en ejecutar canciones de rock vintage llenas de vida. Con canciones delicadas, y con unos arreglos bien trabajados, el álbum es un arco iris de los mejores sonidos vintage que puedas escuchar en el siglo XXI. A la altura de bandas como BLUES PILLS o WUCAN, WHITE COVEN confirman que la calidad de su álbum debut ‘OVERSEAS’ (reseña aquí), no fue obra de la casualidad. Un serpenteante viaje al corazón de los 70’s a través de canciones con unos arreglos brillantes que definen su propio estilo y llenan de frescura las mismas. Todo un regalo para salir de la rutina y viajar a un pasado grandioso que hará las delicias de cualquier amante de los sonidos vintage.  Lleno de aromas y texturas, el álbum es toda una caja de sorpresas para el oyente, ya que los giros y requiebros que nos ofrece cada canción no están al alcance de cualquier banda.  Brillando con luz propia, su refinada y talentosa cantante Sara Lapiedra parece ser el faro que guía el barco de unos músicos, que saben cuál es su papel en cada momento. Esto hace que encontremos gloriosos momentos de hard-rock, de blues, de psicodelia, de funk, y de escuetos pasajes progresivos que acabarán por conquistarte. Sin ponerse límites, este collage de canciones vintage nos hace seguir creyendo en que todavía hoy, se sigue haciendo música de calidad. Este segundo álbum de WHITE COVEN está llamado a ocupar un lugar de honor dentro de los álbumes retro del año. WHITE COVEN, tocan las puertas del cielo pidiendo su sitio en el Olimpo de bandas retro, pero lo hacen desde la humildad y la honestidad, algo que sin duda debemos de valorar.

WHITE COVEN son: Sara Lapiedra (voces) Mario Gutierrez (guitarra rítmica y solista) Juan Cervera (guitarra rítmica y solista, voces de acompañamiento) R. David Bueicheku (guitarra rítmica y solista, coros y voces) Carlos Viejo (bajo) Daniel Penón (batería y percusión) y Josete Meléndez (órgano, teclados, piano).

Solamente hay que escuchar los primeros acordes de ‘Rambling rose’ para darnos cuenta de por dónde va su sonido. Sutiles armonías de blues retro con aroma a primeros 70’s evolucionan a un grandilocuente espacio retro en el que el órgano marco el tempo. La voz entonos soul-blues llena de color un corte con unas entrañas sólidas y multitud de arreglos. Un fantástico groovy hace que el corte serpentee por calzadas de blues ácido, pero también por cunetas de hard rock en un bucólico viaje a los sonidos del rock de siempre.

La seductora ‘Brown eyed lady’ se recrea en momentos de elegante blues-soul, mostrando el lado más elegante y suave de la banda. Sentimientos profundos con momentos de rabia e intensidad traídos por unas guitarras afiladas que colorean una canción pausada, delicada pero llena de fuerza. El tema combina poderosos riffs con fascinantes pasajes de blues rebosantes de sentimientos con algunos ornamentos mas propios del jazz, lo que nos da muestra de la gran calidad que contiene cada una de las canciones del álbum.

Instalados en las atmósferas florales, ‘Orpheus’, desde la calma se asoma al mundo recordando momentos west-coast con un tono elegante y cautivador. Los más de diez minutos de duración permiten que sean muchos los matices de este corte en el que se incrustan ornamentos psicodélicos bajo una lírica delicada que muta haciendo que el tema cambie su fisonomía pasando por distintos estados de ánimo en un recorrido por los más variados estilos del rock de los 70’s. Flanqueando territorios cercanos al rock progresivo, los ecos sureños aportan una luminosidad a una canción con acento melancólico. Aquí la banda se deja llevar por intricados desarrollos instrumentales que evolucionan en un serpenteante viaje al corazón de los 70’s.Sin duda, la canción más elaborada de todo el álbum parece reflejar las amplias inquietudes estilísticas de esta maravillosa banda vintage.

Subiendo la intensidad ‘Inglorious diva’ se desarrolla entre vibrantes pasajes de heavy-blues con voces que tienden a impregnarse de esencias soul sobre una fornida instrumentación. Aderezando la canción con coros y estribillos pegadizos, WHITE COVEN parecen emular a BLUES PILLS mostrando su faceta más ácida y pesada. Un espiral que te atrapa en sus fauces en la que lo falta el gancho del sonido del órgano uniéndose en el momento justo a esta fiesta vintage.

Lleno de vitalidad ‘Summer groove’ se desarrolla en una colorista atmósfera de rock clásico. Ecos del verano del Amor se fusionan con pasajes de rock honesto y sin artificios. Voces blues y soul complementan un corte sencillo pero efectivo en el que también encontramos elementos sureños. Toda una invitación al baile.

‘Too late’ golpea con fuertes tambores y riffs contundentes, mostrando que la banda se maneja también a la perfección en canciones más pesadas. Desgarradores pasajes vocales se complementan con una orgía sónica que se balancea con desparpajo. Revitalizante, el tema de despierta del letargo con una fuerza inusual que destaca sobre el resto de las canciones sin perder su aroma retro. Hard rock salvaje con tonos blues lleno de gancho.

Si le faltaba algo a este maravilloso collage, ‘Jungle trip of the Seventh Samba’s seed’ se pasea por bosques psicodélicos. Su humeante atmósfera serpentea por el blues cálido y seductor en un sinfín de arreglos que van haciendo mutar su fisonomía sin perder su esencia. Su cautivador es adornado con suaves pasajes rebosantes de sensibilidad. Un corte elaborado que refleja a la perfección que estos chicos no se ponen ningún límite a su creatividad. La canción conjuga todos los estilos e influencias que tiene la banda zaragozana.

White Coven

Reseña: LÁGOON.- ‘Bury Me Where I Drop’

Sumidos en cavernas proto-doom, la banda de Portland nos ofrece su particular pócima lisérgica y pesada con su nuevo álbum ‘BURY ME WHERE I DROP’. Seis infecciosas y pesadas canciones que gravitan en un espacio de oscuridad en el que los elementos psicodélicos narcotizan sus monstruosos riffs de vocación doom. Con la sombra de Sabbath cayendo sobre la banda, LÁGOON con su séptimo álbum, ya no tiene que demostrar nada a nadie. Asentados como trio, la banda ejecuta canciones con aroma primitivo y crudo en un cóctel en el que cabe tanto la psicodelia pesada más infecciosa, como el doom tradicional, pero también el heavy-rock y los sucios sonidos proto-punk. Sin duda una amalgama de elementos bien ensamblados con un aroma añejo en el ambiente y unas vibraciones que bien podrían definirse como garage-doom, ya que en el álbum, la contundencia no está reñida con la fiesta. Con el fuzz como elemento principal de sus composiciones, LÁGOON nos arrolla con un trabajo notable, vibrante y sumamente gratificante en el que seguramente encontrarás tu espacio sonoro favorito, porque en ‘BURY ME WHERE I DROP’ la monotonía no existe. ¿Te atreves a comprobarlo?.  

LÁGOON son: Anthony Gaglia (guitarras y voces), Brady Maurer (batería) y Kenny Coombs (bajo).

‘BURY ME WHERE I DROP’ está disponible vía Electric Valley Records.

‘I see the hate’ viene cargado de gruesos riffs que crean una cortina difusa de la que tratan de salir con solos afilados envueltos en sustancias psicotrópicas. Lento en su desarrollo el tema conjuga elementos heavy-psych con una propuesta psycho-doom. La voz ceremonial aporta un carácter litúrgico a un corte oscuro, pesado y psicodélico. Estamos ante una canción tenebrosa y oscura que es ejecutada con completa parsimonia.

Mucho más dinámico en su ritmo, ‘Dead and gone’ parece beber de los sonidos retro en una espiral repetitiva de riffs. Con elementos proto-metal el corte fluye con desparpajo bajo tonos ocultistas. La sombra de Sabbath ya sabemos que es alargada, algo que se refleja en la canción. El tema ofrece una lograda composición con buenos pasajes de guitarra, un ritmo imperturbable y una línea de bajo cálida e hipnótica.

‘Bury me’ cruje en su apertura para despeñarse por un torrente rockero entre constantes distorsiones. Con un espíritu alternativo, la canción ofrece ocroso con falsete en una vuelta de tuerca al sonido de la banda.  Diferente a sus temas precedentes, aquí LAGOON muestran la versatilidad de su sonido.  Esas voces poppies no impiden que el sonido global del corte se turbio y borroso.

Sumidos en ese pozo de oscuridad presente en todo el álbum, ‘Sharpen it’ con sus atrayentes riffs oscila grácil creando una banda sonora para un thriller construido con desgarradores pasajes. El tema nos ofrece una buena descarga de fuzz.

‘Face down’, en un nuevo giro argumental, reposa en suaves acordes que se ven violentados por profundos desarrollos de guitarra en tonos psicodélicos. Con su sonido estratificado en capas, el tema se deja llevar por un espacio heavy-psych en el que la banda baja la intensidad ofreciendo bellos y suaves pasajes instrumentales.

Para cerrar el álbum, ‘Some nerve’ vuelve a mostrar un sonido crujiente y difuso.  Un buen trabajo de guitarra colorea un ritmo dinámico y constante. Ecos proto-punk en la desgarrada voz complementan un corte versátil que parece beber de distintas fuentes estilísticas con resultado bastante logrado.

LáGoon 

Electric Valley Records

Reseña: THE WILD CENTURY.- ‘Organic’

‘ORGANIC’ el cuarto álbum de los holandeses THE WILD CENTURY, viene cargado de vibraciones psicodelias llegadas de los finales de los 60’s. Sin dejar de hacer evolucionar su sonido desde álbumes como ‘RAW’ (reseña aquí) o ‘5’ (reseña aquí), la banda holandesa crea canciones manteniendo una reverberación repetitiva para sustentarlas. Unas canciones que huelen añejas gracias a la sutileza de su órgano hammond y a unas melodías florales que coquetean con la west-coast, pero también con el garage más primitivo de bandas como THE VELVET UNDERGROUND o THE STOOGES. Sin haber perdido ese espíritu doorsiano que nos mostraron en sus anteriores álbumes, la banda construye canciones de psicodelia colorista y vibrante, pero también intimista. Alejándose de estereotipos de las bandas retro, THE WILD CENTURY crea una casi imperceptible cortina nebulosa sobre la que refleja tántricos y susurrantes sonidos. Ahí radica uno de los principales valores de este nuevo álbum, la capacidad para ofrecer un sonido turbio, sucio por momentos, pero sumamente penetrante en el oyente. Sus pasajes meditativos se aromatizan con incienso aportando un tono exótico y espiritual a alguna de sus canciones. Pero no se quedan en ese estado narcótico, sino que a su vez consiguen impregnar al oyente de unas vibraciones luminosas y calidoscópicas rebosantes de buenas energías. Un fascinante viaje a lo largo de dimensiones cósmicas afinadas con sitar, donde los bajos armónicos y los ritmos mántricos, bombean mientras los astrales proyectan sus ritmos etéreos en la lucidez de todos.

THE WILD CENTURY son:
Stan Aarts – voz, guitarras, acústica de doce cuerdas en ‘Carry On’
Joris Verbogt – voz, bajo, guitarra en ‘Lowdown Dog’
Gerton Govers – voz, sitar, guitarras
Butsenzeller – batería /percusión
Paola Pica – voz, órgano hammond

‘ORGANIC’ está disponible vía Tonzonen Records.

‘Lowdown Dog’ nos trae una apetecible fusión de elementos garage con psicodelia 60’s . Con una vibra que me recuerda un híbrido entre THE VELVET UNDERGROUND y THE STOOGES, el tema borbotea en una atmósfera difusa y psicotrópica entre ritmos ardientes. Un sonido sucio y vitalista que invita al baile a lo largo de sus seis minutos.

Con un gorovy más pegadizo, el wah wah de ‘Oh Yeah’ los holandeses se sumergen en un espacio vintage en el que las rugientes guitarras y el órgano retro nos invitan a la fiesta. Su desenfrenado ritmo hará que tus articulaciones no puedan resistirse. Contagioso y vibrante, el corte parece hechizarnos entre pasajes psicotrópicos sin renunciar a su colorista armonía. Si no bailas con esto es que estás muerto.

Poniendo la pausa ‘Carry On’ nos narcotiza entre acordes de sitar aportando una atmósfera meditativa. Suaves acordes de guitarra mas propios de otra época dan paso a una cálida y sugerente voz. Un aterciopelado corte que toma la senda acolchada para transmitir todo su potencial. Una canción floral en la que se pueden sentir los ecos de la west coast. Una bella canción que se eleva en su parte central para sucumbir a delicadas melodías.

‘Beautiful Queen’ con sus mas de nueve minutosretoma los espacios lisérgicos con lentos y susurrantes acordes. Desde la calma, THE WILD CENTURY va tejiendo la canción con lentitud. Un exotismo intrínseco y momentos más propios del Rey Lagarto nos van sumiendo en un trance chamánico. Psicodelia en esta puro con pasajes recitados y un aura meditativa. Sumidos en una neblina narcótica el corte va impregnado nuestros sentidos proporcionando un gratificante y espiritual trance.    

Sin salirse del guion, ‘Grey Blue Eyes’ vuelve a escarbar en el legado psicodélico de finales de los 60’s. su cadente ritmo y el cálido sonido del órgano se adorna con una bella melodía vocal. De nuevo los ecos west-coast se fusionan con pasajes vintage creando un sonido borroso del que la luz aflora gracias a las sugerentes melodías vocales.

Mother’s Grace cierra el cuarto trabajo de la banda holandesa con un sonido pastoral. Emulando The Animals, las vibraciones psicodélicas de los 60’s aparecen entre unos surcos con suaves melodías. Sin llevarse el protagonismo, el sonido del órgano en un segundo plano crea la atmósfera perfecta para el desarrollo de la canción. Una suave brisa que nos mece con delicadeza sacando el lado más sensual de THE WILD CENTURY, una banda del siglo XXI con unos genes creativos, nacidos hace 50 años.

The Wild Century

Tonzonen

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

EDENA GARDENS.- ‘EDENA GARDENS’ (Dinamarca) psychedelic, ambient, instrumental, jam psychedelic-rock

THE WILD CENTURY.- ‘ORGANIC‘ (Holanda) 60’s, blues, garage, psychedelic-rock, 60’s, vintage, west-coast

WHITE COVEN.- ‘WHITE COVEN’ (España) blues, soul, rock, 70’s, hard-rock, progressive, jazz, west-coast

THE BLACKWATER FEVER.- TEMPTATOR! (Australia) psychedelic-rock, blues, psychedelic, rock, progressive

GHOSTBEEF.- ‘GHOSTBEEF’ (US) 70’s, hard-rock, classic-rock, Stoner, psychedelic-rock, heavy-rock

THE RE-STONED.- ‘ORANGE SESSION‘ (Rusia) heavy-psych, psychedelic-rock, stoner, space, instrumental

BETTY’S NUKLEAR.- ‘RISE BETTY RISE’ (Sudafrica) blues, desert-rock, psychedelic-rock, 70’s, 90’s, alternative, heavy-psych,

SEAWITCH.- ‘WELL OF SPELLS‘ (Australia) psychedelic-rock, Stoner, rock, hard-rock, heavy-rock, 70’s

LIQUID EARTH.- ‘TEUFELSKREIS’ (Austria) heavy-psych, instrumental, psychedelic-rock, space, stoner

WHEELS.- ‘EP II’ (Suecia) psychedelic-rock, hard-rock, 70’s, progressive

EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO.- ‘DE EUFORIA Y NOSTALGIA’ (España), post-rock, instrumental, doom, post-metal

VIJ.- ‘PRZEKLETE WODY’ (Polonia) hard-rock, Stoner, 70’s, proto-metal,

KAPSEL.- ‘GUESS ROOM’ (Suecia) psychedelic-rock, 70’s, rock, garage

NEAR DUSK.- ‘THROUGH THE COSMIC FOG‘ (US) desert-rock, fuzz, stoner

PSYCHONAUT.- ‘VIOLATE CONSENSUS REALITY’ (Belgica) post-metal, progresive-metal, psychedelic-rock

BRANT BJORK.- ‘BOUGAINVILLEA SUITE‘ (US) Stoner, desert-rock, blues, soul, rock

GODZILLA IN THE KITCHEN.- ‘EXODUS’ (Alemania) post-metal, heavy-psych, psychedelic-rock, Stoner

OPEL.- ’13 BLESSED SEEDS‘ (UK) rock, folk, garage, psychedelic, 60’s, acid-rock, acid-folk

MAVEN HILL.- ‘MAGNETIC‘ (Francia) psychedelic, heavy-psych, Stoner, alternativfe, heavy-rock

KRAMPOT.- ‘OUROBOROS’ (Austria) Stoner, psychedelic-rock, Stoner-doom, ocult-rock

BLACK MATH HORSEMAN.- ‘BLACK MATH HORSEMAN’ (US) doom, ritual, progressive, metal, psychedelic

UWUW.- ‘UWUW’ (Canada) rock, funk, psychedelic, soul, retro

DOS BRUJOS.- ‘DAHR’ (Austria) instrumental, heavy-psych, doom, metal, psychedelic-rock

KENTUCKY GREEN.- ‘CREATURES OF BAD HABBITS‘ (Australia) psychedelic-rock, rock, blues, Stoner, heavy-blues, progressive

WAX MEKANIX.- ‘MOBOCRACY’ (US) stoner, alternative, hard-rock, heavy-rock, psychedelic-rock, 70’s

BLACKLIST.- ‘AFTERWORLD’ (US) shoegaze, post-punk, dark-rock psychedelic, alternative

DEVIL’S WITCHES.- ‘IN ALL HER FORMS’ (UK) heavy-psych, Stoner, psychedelic-rock, Stoner-doom, fuzz

THE SADE.-NOCTURNA’ (Italia) Gothic Rock, Dark Rock, Death Rock, Dark Wave

THAMMUZ.- ‘SONS OF THE OCCULT’ (Holanda) psychedelic-rock, hard-rock, Stoner, fuzz, blues, heavy-psych, Stoner-doom,

NOSTROMO.- ‘BUCEPHALE’ (Suiza) hardcore, metal, grincore

ANDERSAUND.- ‘SOTTOSUOLO ACIDO (VL. II)’ (Italia) Stoner-doom, Stoner, psychedelic-rock,

MOTHMAN AND THE THUNDERBIRDSWORLD EATERS.- ‘SPLIT’ (US) sludge, progressive-metal, metal

https://www.youtube.com/watch?v=tImmqykZ_4s

RÝR.- ‘TRANSIENT‘ (Alemania) post-metal, instrumental, psychedelic, doom, metal

PHARM.- ‘VORTEX‘ (Canada) Stoner, progressive, metal

TWISTED MIST.-  ‘LACERARE’ (Francia) folk-metal, pagan-metal, medieval

https://www.youtube.com/watch?v=M89mD824meM&list=OLAK5uy_n29fwfWWanw2BFALQWQBbUaCCynf8EjIk&index=2

Reseña: EDENA GARDENS.- ‘Edena gardens’

Probablemente el nombre de EDENA GARDENS no te resulte familiar, pero si escuchas el nombre de El Paraiso Records, Papir o Causa Sui, podrás intuir cual es el contenido de este nuevo proyecto. Niklas Sorensen, guitarra de PAPIR, Jakob Scott, batería de CAUSA SUI y Martin Rude, colaborador habitual de Jakob en diferentes proyectos, son los artífices de este gratificante viaje que atraviesa las fronteras de la psicodelia moderna. Los daneses continúan con distintos proyectos su exploración de nuevas vías en la que desarrollar su creatividad, a través de canciones atmosféricas en las que la psicodelia balsámica nos sume en un gratificante sueño. Posiblemente estemos ante un álbum que no sea para todos los públicos, pero yo invito a los seguidores de los sonidos más pesados que hagan un paréntesis de riffs contundentes y monolíticos, para dejarse llevar por estas fascinantes canciones.  Una experiencia sensorial que nos lleva en volandas de una guitarra mágica, unos ritmos cadentes, contenidos e hipnóticos. Sonidos expansivos y ambientales que lentamente van sumiéndonos en un ‘Paraiso’ sonoro sumamente gratificante. La música como elemento de terapia en una mirada hacia ese interior que muchas veces tenemos olvidado. En los convulsos tiempos que vivimos, a veces debemos a hacer una pausa, y este primer álbum de EDENA GARDENS, es una gran oportunidad para ello. Puede que esto sea una reunión puntual o puede que no, que tenga continuidad o que no, solo el tiempo tendrá la respuesta, pero mientras tanto, relájate y disfruta de uno de los álbumes psicodélicos más hermosos que ha traído el presente año.

EDENA GARDENS son: Niklas Sorensen (guitarra), Jakob Scott (batería) y Martin Rude (bajo, guitarra, sintetizadores). ‘EDENA GARDENS’ Está disponible vía El Paraiso Records.

‘Aether’ nos señala desde el inicio el camino por el que va a transitar el álbum. Una atmosférica introducción con pinceladas floydianas va mutan a un escenario de relajación con elementos ambient y guitarras flotantes. Una cálida línea de bajo y contenidos tambores van abriéndonos camino hacia un verdadero Jardín del Edén sonoro. Delicados pasajes de guitarra en contraste con esa gruesa línea de bajo nos guían lentamente a un espacio hipnótico de un incuestionable magnetismo. Un gratificante paseo por un entorno sonoro apacible y delicado que se va cociendo a fuego lento para que podamos apreciar todos sus matices. Balsámico y sumamente gratificante, la canción un sume en un profundo trance de una belleza grandiosa. El trio logra crear una atmósfera relajante a través de pasajes de suave psicodelia en la que los tres dejan patente toda su calidad. Si bien el protagonismo puede ser de las melodías que Niklas saca de su guitarra, estas, son complementadas y enriquecidas por una base rítmica pausada y envolvente.

‘Sliding under’ nos enseña la luz de un cálido y reconfortante paraíso ambiental con momentos de slide, con guitarras tejidas con delicadeza. El tema va elevando su intensidad sin perder un ápice de belleza. En la canción se aprecia un ritmo más dinámico y ciertos momentos improvisados que acaban por dar brillo a un corte en el que los efectos aportan una atmósfera etérea de suma belleza. Ondulando lentamente, la intensidad del corte oscila según avanza este, ofreciendo momentos de intensidad variable.

Sin perder ese espíritu ambiental, ‘The canopy’, sigue explorando apacibles atmósferas instrumentales con largos desarrollos de guitarra que van siendo enriquecidos con diferentes elementos. Un insondable caminar que no deja pista de donde va a estar la siguiente curva del camino.  

‘Hidebound’ refleja a la perfección el espíritu de estos músicos psicodélicos. Haciendo fluir lentamente la canción, la guitarra y sus hermosas melodías, los sintetizadores, y el cadente ritmo de la batería van haciendo evolucionar el sonido parsimoniosamente. Un lento transitar que vuelve a llevarnos a un espacio hermoso y gratificante. Un avance cíclico que vuelve una y otra vez al punto de partida, pero siempre por un camino paralelo.

Impulsado por los sintetizadores los cósmicos pasajes psicodélicos de ‘Now here nowhere’ toman otra fisonomía sin salirse del guión. Un corte con un espíritu algo más rockero y espacial, en el que la psicodelia ácida aflora entre un oscilante ritmo y un bajo penetrante y seductor. E nuevo Niklas deja patente su buen manejo de cualquier registro en su guitarra. Sin perder su poder balsámico, la canción se envuelve en psicotrópicos para sumirnos en otro gratificante sueño psicodélico. Esta claro que no existen fronteras para estos talentosos músicos de creatividad infinita. Nuevamente la canción me evoca momentos floydianos sumamente elegantes y fastuosos. Complejo en sus armonías, el corte parece dejar espacio a cada músico para un lucimiento personal en pos de una causa común.

En contraste con los largos temas anteriores, ‘Iod’, se muestra como una especie de susurrante interludio ambiental. La puerta de entrada a un nuevo mundo parece mostrarse ante nosotros.

El álbum cierra con los exóticos pasajes de ‘An T-Eilean Dubh’. Otra bella canción con vibrantes tabores y un manto difuso envolviendo las suaves melodías de Niklas y su guitarra. Con una vibración del desierto, el tema transita por un espacio heavy-psych más cercano al sonido de los propios Causa Sui. Con un ritmo dinámico el psicodélico corte camina esta vez un sendero que puede resultarnos más familiar.  Una especie de vuelta a los origines llena de belleza y suficientes elementos psicodélicos como para fascinar a cualquier amante del género.

El Paraiso Records